26.7.07

LA IDEA LIBERTARIA

Los últimos acontecimientos incrementan la discusión socialista en Venezuela. Las ponencias se han afincado principalmente en dos aspectos: el problema de la aceptación de la propiedad social de los medios de producción, y un esfuerzo por distanciarse del Marxismo, de la Unión Soviética y, por derivación, distanciarse de la Cuba Socialista, Fidelista y Guevarista. Analicemos.
Se descarta al marxismo por razones que bien servirían para apartarse del Cristianismo, o del Bolivarianismo: se dice que “pasó de moda”, que “ya no hay obreros”, que “las condiciones han cambiando”, que “es un dogma”. Lo mismo podíamos alegar para separarnos de Bolívar: podríamos decir que no hay españoles colonizadores, que la esclavitud fue abolida, o que ya la guerra no se hace con caballos. También podríamos decir que ser cristiano es ser dogmático, porque ya el Imperio Romano no existe, que aquello fue hace dos mil años. Igual podríamos decir de Zamora, de Fidel, del Che, de Fabricio, de Sandino, de Simón Rodríguez.
¿Donde está el error de los que así piensan?
El error es que no colocan a cada pensador y a cada idea en su contexto histórico. Veamos.
La idea libertaria acompaña a la humanidad desde que el hombre se hizo lobo del hombre, desde que el trabajo de unos fue apropiado por otros, desde que la sociedad dejó de ser una armonía para transformarse en una guerra de todos contra todos. En otras palabras, la idea libertaria acompaña al hombre desde lo más profundo de la historia.
En ese camino de milenios, la idea, el pensamiento libertario ha recibido la contribución de muchos afluentes teóricos, cada uno adecuado a su tiempo y apoyado en los aportes anteriores, así se ha perfeccionado.
Espartaco nos enseñó la rebeldía frente a los Imperios.
Cristo nos reveló la idea primigenia: la esclavitud debe sustituirse por el “amaos los unos a los otros”. A partir de allí, la historia de la humanidad ha sido la historia por dar concreción a este mandato iniciático.
Mucho tiempo trascurrió, milenios, hasta que el Marxismo asentara la teoría que hace posible dotar de base material al mandato cristiano. Dice el marxismo:
“No es posible una sociedad del amor, donde se amen los unos a los otros, sin abolir la base del egoísmo, que es la propiedad privada (antisocial) de los medios de producción.”
A Marx se le puede atacar por miles de razones, era simplemente un humano, pero lo que no se
puede evadir es esta gran verdad por él aportada al pensamiento revolucionario y libertario.
Entonces, así como en una revolución, si es verdadera, es un crimen prescindir de Cristo, prescindir de Bolívar, de Miranda, Martí, del Quijote, de Fidel, o el Che, es también un crimen de iguales proporciones prescindir de Marx y de Lenin.
Porque una revolución que trunque el torrente histórico del pensamiento revolucionario y libertario está irremediablemente condenada al fracaso.
¡Sin Chávez no hay Socialismo, sin Socialismo no hay Chávez!

¡Orden del Libertador para los Cinco Héroes Defensores de la Humanidad!
www.libertadorparaloscinco.org.ve

25.7.07

MADRUGADA

26 de julio de 1953, Santiago, madrugada…

4 de Febrero de 1992, Caracas, madrugada…

Un grupo de jóvenes, como un rayo de luz, rasgan el firmamento gris de entrega, anexión, conciliación.

Se desata tempestad que dura siglos, destruye y construye, inventa y copia, camina y corre, van tras el sueño milenario, los acompañan Bolívar y Martí. Reviven el juramento del Monte Sacro y el saludo a la estatua de la plaza Bolívar caraqueña.

El Che refuerza el intento de tomar el cielo por asalto. Fabricio llega junto a Carlos y Antonio, Aponte y Guiteras, son brisa fresca que impulsa ideales.

26 de julio de 1953, Santiago, madrugada…

4 de Febrero de 1992, Caracas, madrugada…

Petión vuelve los ojos hacía ellos, y renace la fe de quien batalla contra la oligarquía y los dogmas.

Valientes salieron a la muerte, sin más ambición que la gloria de servir a la causa de la redención de los humildes.

26 de julio de 1953, Santiago, madrugada…

Es posible la construcción de la sociedad socialista, y existen sus constructores. Hay jóvenes, hay esperanzas…

4 de febrero de 1992, Caracas, madrugada…

Cuarenta años después.

Es posible la construcción del Socialismo, y existen sus constructores. Hay jóvenes, hay esperanzas…

26 de julio 1953, Santiago, madrugada…

4 de Febrero 1992, Caracas, madrugada…

Dos pueblos se hermanan para construir y salvar.

Dos sentimientos se hacen uno para avanzar por sobre la amenaza del monstruo.

26 de julio 1953, Santiago, madrugada…

4 de Febrero 1992, Caracas, madrugada…

Pueblos y comandantes invencibles en la unión de corazones y brazos,

Trincheras de ideas, moral y luces, ciudadanos, compañeros, unidos.

Haciendo añicos al pasado, parteros de la historia, guardianes de la vida.

Dioses humanos capaces de milagros, de transformar olmos en peras, sueños en ríos caudalosos, vientos en lluvias prodigiosas, rocíos en escuelas, miradas en conocimiento. Manos en casas, casas en templos, tierra en alimento, garra y voluntad en defensa.

26 de julio 1953, Santiago de Cuba, madrugada…

4 de Febrero 1992, Caracas Venezuela, madrugada…

Trinchera de ejemplo.
¡Orden del Libertador para Los Cinco Héroes Defensores de La Humanidad!

23.7.07

DOGMÁTICO

Por decir que la propiedad social es aquella administrada por el Estado, nos mandaron un mensaje llamándonos dogmáticos, permítannos responder por esta vía.
Dogmático es el que cree en algo sin razonamiento, sin dar argumentos, sin discutir su creencia. No es el caso nuestro, que argumentamos y discutimos lo que planteamos. Quizá sería más apropiado llamarnos principistas, porque somos partidarios de los planteamientos esenciales del Socialismo.
Dicho esto expongamos nuestros criterios.
Decimos que la propiedad social sólo es aquella administrada por el Estado. Argumentemos.
Es el Estado el representante de la sociedad toda, es algo así como un Consejo Comunal pero a escala nacional, digamos, un Consejo Nacional. Entonces así como no puede haber propiedad comunal sino es administrada por el Consejo Comunal, no podrá haber propiedad social sino es administrada por el Estado, por ese Consejo Nacional.
Y decimos además que en el Socialismo la propiedad social puede convivir con otras formas, pero debe ser hegemónica. Lo que significa que debe ser soporte de la hegemonía de la conciencia del deber social. Por tanto, no se debería usar la renta petrolera para estimular al capitalismo, que siempre genera conciencia egoísta… eso no tiene justificación.
Los neoliberales, por intereses económicos, han satanizado al Estado. Recordemos que en la cuarta república lo fueron reduciendo a un caparazón que sólo serviría para defender sus intereses, hasta pensaban acabar con el ejército dejando sólo una policía nacional, el Estado se desentendió de la educación, de la salud, y querían privatizar a PDVSA. Los anarquistas coinciden con los neoliberales en esta negación del Estado.
Los neoliberales, para conseguir su propósito, confunden: dicen que el Estado es una cosa y la sociedad es otra, contraponen propiedad del Estado a propiedad social. Plantean que dar propiedad a las comunidades es dar poder a la sociedad, que la propiedad Estatal se opone a la sociedad. Así por ejemplo, el neoliberal Quiroz Corradi postula que PDVSA no es propiedad social porque es administrada por el Estado.
Nosotros pensamos que el Estado revolucionario es el administrador de la sociedad, ésta delega en él la administración y la planificación social, así la sociedad a través del Estado toma cuenta de su destino.
Hay quienes proponen que la propiedad social puede ser sustituida por la propiedad comunal o de grupos sociales como obreros, pescadores. Con esa propiedad de fracciones de la sociedad lo que se estimula es la conciencia parcial, egoísta, y necesariamente cada parcialidad velará por sus intereses, que se opondrán a los intereses de la sociedad. En resumen, son colectividades egoístas.
De esta manera se pierde la razón última de la propiedad social, que es sustentar, generar una conciencia de pertenencia a la sociedad.
Creemos haber dado algunos argumentos a favor de nuestra tesis, y así nos alejamos de la acusación de dogmáticos. La discusión esta abierta, esperamos por los argumentos de quienes nos llaman dogmáticos.
¡La discusión abre camino al Socialismo!
¡Chávez, el Pueblo y la discusión son Socialismo!
¡Orden del Libertador para los Cinco Héroes Defensores de la Humanidad!

EL SOCIALISMO SEGÚN BADUEL

El General Baduel en el acto de Fuerte Tiuna con motivo de la entrega del Ministerio de la Defensa, nos brindó un discurso que merece la atención de los venezolanos y en especial de los revolucionarios. Es un discurso extenso que tiene como fin atacar al Socialismo de manera sutil, muy inteligente. Veamos.
Primero, reduce el Socialismo a un sistema de producción, cuando dice: “El socialismo es, en sentido estricto, un sistema de producción económica, tal como el capitalismo al que debe sustituir es también un sistema de producción económica”.
Al ignorar que el Socialismo es un sistema social, que comprende: la producción, la propiedad, la conciencia, la cultura, el sentimiento, el rescate del amor, la integración social… al colocar el problema como un mero problema de producción, al ignorar a Cuba Socialista, por ejemplo, donde con mucha menos riqueza que otros países, ningún niño se acuesta sin comer, al hacer esto hábilmente coloca al Socialismo en un terreno propicio para su siguiente ataque.
A continuación dice Baduel:
“Los errores económicos de estos países del socialismo real como la URSS, incluyen la insuficiente generación de riqueza, ya que a pesar de haber logrado una industrialización acelerada, de tener una economía centralmente planificada y de los planes quinquenales, la economía soviética no pudo ser rentable, no pudo generar la riqueza necesaria para mantener confortablemente a su Pueblo”.
Y así concluye su primer ataque: ¡el Socialismo es un sistema de producción que no produce!
Sigue Baduel la andanada yendo más al fondo, buscando el corazón del Socialismo, y lanza otro petardo cuando sentencia:
“No podemos permitir que nuestro sistema se transforme en un Capitalismo de Estado, donde sea el Estado el único dueño de los grandes medios de producción”.
Con este planteamiento despliega su tesis central: “el Estado no debe ser el único dueño de los grandes medios de producción”, de esta manera está clamando por la propiedad antisocial capitalista, por la privatización de PDVSA, y abre la puerta para formas de propiedad antisocialistas que él considera más eficaces.
Y si nos quedaba alguna duda, Baduel remata diciendo:
…“no se pueden implantar cambios bruscos en el sistema económico, es decir abolición a rajatabla de la propiedad privada y la socialización brutal de los medios de producción sin que esto repercuta negativamente en la producción de bienes y servicios y sin que concomitantemente se genere un descontento generalizado en la población”…
He aquí el meollo del discurso de Baduel, es un ataque al corazón del Socialismo, a su sistema de Propiedad Social, a su eficacia, y una apología al capitalismo y a la propiedad antisocial. Utiliza a la Unión Soviética para atacar el Socialismo, se deforman sus errores, uno de los principales fue ser, como lo dice el Che, más capitalista que Socialista.
Podríamos concluir diciendo: El “Socialismo” de Baduel es capitalismo, por eso lo aplaude y lo difunde la oligarquía.

¡Chávez y el Pueblo son Socialismo!
¡Orden del Libertador para los Cinco Héroes Defensores de la Humanidad!

20.7.07

LA UNIÓN SOVIÉTICA CAYÓ POR CAPITALISTA, NO POR SOCIALISTA

La caída de la Unión Soviética sirve de soporte a infinitas manifestaciones contrarrevolucionarias, desde las que postulan el fin de la historia y la muerte del marxismo, hasta las más sutiles con retórica socialista pero práctica capitalista, que se apoyan en una lectura interesada de la experiencia Soviética para falsificar al Socialismo y despojarlo de su esencia.
Recientemente salieron a la luz los “Apuntes Críticos al Manual de Economía de la Academia de Ciencia de la URSS”, que recoge las opiniones del Che Guevara sobre esa economía. Es importante el estudio de este libro, allí se encuentra la opinión, o deberíamos decir, la premonición cierta del Che sobre el destino de ese sistema. Veamos.
Dice el Che:
“se sabe desde viejo que es el ser social el que determina la conciencia y se conoce el papel de la superestructura; ahora asistimos a un fenómeno, interesante, que no pretendemos haber descubierto pero sobre cuya importancia tratamos de profundizar: la interrelación entre la estructura y la superestructura. Nuestra tesis es que los cambios introducidos a raíz de la Nueva Política Económica (NEP) han calado tan hondo en la vida de la URSS que han marcado con su signo toda esta etapa. Y sus resultados son desalentadores: la superestructura capitalista fue influenciando cada vez en forma más marcada las relaciones de producción y los conflictos provocados por la hibridación que significó la NEP, se están resolviendo hoy a favor de la superestructura; se está regresando al capitalismo.”
Aquí el Che es claro y categórico: la URSS estaba regresando al capitalismo, la Nueva Política Económica creaba una superestructura, es decir, una conciencia capitalista que se comió al Socialismo. La URSS se hunde por haber estimulado conciencia capitalista, entonces, lo que le faltó a la URSS fue Socialismo, y lo que le sobró fue capitalismo.
Oigamos esta enseñanza del Che, hoy cuando definimos rumbos, cuando algunos postulan la tesis de que es suficiente la propiedad social de las grandes empresas nacionales y en el entorno de ellas estimular formas capitalistas, que según el pronóstico acertado del Che, derrotan al Socialismo.
Si eso fue atinado, verdadero para la URSS, en nuestro proceso embrionario será inexorable.
El esquema propuesto de propiedad social de las grandes empresas y dejar su entorno económico sometido al juego de un mercado que pretenden controlado por el Estado, necesariamente creará conciencia capitalista y terminará comiéndose, privatizando, a las empresas que ahora son propiedad social.
Este fue el camino que transitó el país antes de la llegada del Comandante, recordemos todo lo que se privatizó y que ya iban por PDVSA. Ese es el camino que vaticina la enseñanza del Che.
Y cabe recalcar que ese pronóstico se cumplirá por encima de los deseos de los gobernantes, y por encima de lo escrito en la Constitución, porque son la evolución natural del capitalismo y su conciencia.
¡Rodilla en tierra con Chávez y el Socialismo auténtico!
¡Orden del libertador para los Cinco Héroes Defensores de la Humanidad!

LOS CUADROS

La escasez de cuadros, de dirigentes, es común a muchas Revoluciones, estas arriban al poder emergiendo abruptamente desde las entrañas del pasado, en estas condiciones no han formado los cuadros que necesitan para la construcción revolucionaria. Esta carencia merece toda la atención, de cómo se resuelva depende en gran medida el éxito revolucionario.
La Revolución Bolivariana es un caso típico de Revolución con escasez de cuadros, de dirigentes revolucionarios. Siendo así cabe la pregunta:
¿De dónde surgen los cuadros?
Lo primero que debemos precisar es que la formación de cuadros es un fenómeno social que depende del espíritu revolucionario que impregne a la época.
Al principio, sólo hay un pequeño núcleo revolucionario, muy reducido, a veces es de sólo una persona, pero si las ideas son correctas, es suficiente. Las ideas se expanden por toda la sociedad sirviendo de referencia moral, construyendo la ética revolucionaria, creando el ambiente social para la formación y la actividad de los cuadros.
Podemos afirmar, que la falta de cuadros revolucionarios, manifiesta debilidad de ideas revolucionarias. De allí que, si queremos analizar la carencia de cuadros, un primer paso es analizar la debilidad en las ideas. Veamos algunas causas de esa debilidad:
De los regates tácticos se han construido teorías estratégicas que nos alejan del Socialismo. Es así, que hemos transformado a la necesidad coyuntural de que el Socialismo conviva con el capitalismo nacional ya existente, en una teoría de un híbrido Socialismo-capitalismo que justifica el crecimiento del capitalismo, al punto de que el ministro de finanzas declara que se ha duplicado en los últimos años.
De las experiencias de intentos socialistas hemos sacado conclusiones sin asidero, distorsiones, que nos llevan a generalizar los errores allí cometidos, a deformar las causas de sus fracasos atribuyéndoselos al Socialismo. Tal es el caso de la Unión Soviética, que el Che sostiene y demuestra que caería por capitalista y no por socialista.
Nos hemos dejado intimidar con la patraña del capitalismo de estado, y hemos construido un “Estado avergonzado de ser Estado”, un Estado arrinconado, temeroso de cumplir su papel de poder popular, de representante del Pueblo.
No conseguimos aclarar el problema de la propiedad, confundimos Propiedad Social, con propiedad colectiva, comunal, privada, y esa confusión se refleja en la conciencia. No le damos al problema de la Propiedad Social de los medios de producción la importancia vital que tiene para la construcción del Socialismo.
Soterradamente satanizamos al Socialismo, como un sistema que no es democrático, cuando es el ¡único sistema democrático! ¡En el capitalismo no hay democracia! Y esta falta de fe nos hace ser vacilante en la construcción del Socialismo.
No conseguimos instalar la conciencia de pertenencia a la sociedad, aún nos movemos en los criterios de éxito individual propios del capitalismo, lo individual egoísta predomina en la actividad de los ciudadanos.
¡Chávez y Pueblo son Socialismo!
¡Con Chávez todo, sin Chávez nada!
¡Orden del Libertador para los Cinco Héroes Defensores de la Humanidad!

¿CONTRA QUE LUCHAMOS?

Los Revolucionarios luchamos contra nuestra época, no hay sendas milagrosas.

Si la batalla es contra la época, es contra nosotros mismos.

Se trata de desarraigarnos, cortar las raíces que nos atan a la realidad, al sentido común, y fundar nuevas realidades, nuevas raíces, nuevos sentidos.

Sólo los dioses y los humanos son capaces de esta hazaña.

Es este atributo del humano el que transforma al simple animal que somos, en creador y a la vez destructor de mundos.

Capaz de construir la bomba atómica, y también de crear Unicornios Azules.

De construir Babilonias, y también desaparecer Hiroshimas.

Las épocas fundacionales se presentan poquísimas veces en la vida de los pueblos escogidos.

La mayoría de las naciones no conocen la oportunidad y se extinguen poco a poco en una vida fastidiada, sin más emociones que la que se desprenden de lo habitual.

Nosotros estamos en oportunidad de cortar raíces y fundar realidades, los signos de la Era son claros:

¡Los próceres han regresado!

A esculpir la roca que impidió el camino. Ya es hora de acudir al llamado profundo que nos llega desde siglos de extravío.

Que nadie se ate a anclas herrumbrosas,

Alcemos vuelo buscando el horizonte amplio de los grandes, dejemos atrás la nimiedad que construyeron en nosotros espíritus dolientes de mezquindad, de inmediatez.

Vamos a lo grande, que sólo es grande cuando dejamos la seguridad de lo conocido, cuando nos lanzamos sin red.

Marchemos a fundar la vida, no nos conformemos con lo poco, con pulir el pasado.

No nos regodeemos con triunfo de bufón. Intentemos lo inmenso, rasguemos el presente para ir al futuro.

¡El Pueblo de Bolívar ha regresado! Ahora cabalga junto a su espada para cumplir con el Monte Sacro y el Samán.

El espíritu de la Marcha a Oriente está de nuevo aquí, protejámoslo del interés mezquino que perdió a la Gran Colombia.

Allí en el amanecer, están esperando los pueblos por nosotros.

El Che nos aguarda, con su adarga al brazo.

Rocinante relincha por volver al camino.

Fabricio y Américo Silva se yerguen desde el campamento Venus, por todas partes sentimos el resplandor de la hoguera revolucionaria.

Los signos son claros, estamos en Era de milagros,

saltemos a las nubes, atrapemos la estrella.

Seamos humanos.

Hagamos la Revolución Socialista.

¡Orden del Libertador para los Cinco Héroes Defensores de la Humanidad!

www.libertadorparaloscinco.org.ve

19.7.07

¡QUE CON NOSOTROS NO CUENTEN!

Nosotros somos creyentes que la crítica y la autocrítica es motor de esta Revolución, y la ejercemos con irreverencia, es decir, criticamos siguiendo las enseñanzas del Che que explicaba: “Nos hemos hecho el firme propósito de no ocultar una sola opinión por motivos tácticos”…

El mismo Che estimulaba la crítica diciéndole a sus compañeros de trabajo:
“prefiero mil veces un tipo que me dice: mire yo no creo todo lo que usted dice, usted es un animal”…

Ejercemos la crítica desde el Socialismo y desde esta Revolución Bolivariana, Socialista y Chavista. Eso somos: Bolivarianos, Socialistas y Chavistas, y no nos molesta si nos tildan de extremistas, al contrario de herirnos, nos honra.

Somos Bolivarianos, porque creemos que esta gesta que hoy libramos es continuidad de la Revolución de la Independencia, que estamos dando concreción y cumplimiento a la obra que El Libertador dejó inconclusa.

Somos Socialistas, porque creemos que el futuro de la humanidad depende de la construcción del Socialismo, y que este país, tal como en la época de la independencia fue pionero en la faena libertaria, hoy está llamado a ser vanguardia en esta nueva y más profunda guerra de independencia de toda la humanidad.

Y somos Chavistas, porque creemos que la conexión Líder-Pueblo es imprescindible para adelantar las tareas revolucionarias, y esa conexión se ha establecido entre el Comandante y el Pueblo, de manera tal que hoy no es posible pensar en la Revolución, en la construcción del Socialismo, sin ser chavista.

En resumen, no se puede ser Revolucionario auténtico, Bolivariano auténtico, Socialista auténtico, sin ser Chavista auténtico.

No es posible pensar en avanzar hacia el Socialismo sin Chávez, esta Revolución triunfa o es derrotada con Chávez.

Es propicio reafirmar las ideas anteriores, porque andan por allí unos pseudorevolucionarios, pregonando la especie mezquina de una supuesta corriente revolucionaria que se desprendería del chavismo para unirse en un supuesto frente antichávez.

¡Que con nosotros no cuenten!

Nosotros peleamos nuestras ideas adentro, con lealtad en la acción, e irreverencia en la
discusión, pero adentro, como lo hemos hecho toda la vida.

Pensamos que es la Revolución Bolivariana, la oportunidad más importante que se le ha
presentado a este Pueblo para avanzar hacia su redención, desde la época del Libertador, y
temprano aceptamos el reto de contribuir a que se perfeccionara, que no se desviara.

En ese empeño no pedimos nada que no fuera la oportunidad de luchar por lo que siempre
hemos luchado, por la Revolución y el Socialismo.

Y estamos agradecidos “a la vida por habernos dado tanto”: la oportunidad de participar en el más hermoso intento de hacer realidad el milagro de la construcción de un mundo mejor para nuestro Pueblo.

¡Que con nosotros no cuenten! los mezquinos, que por razones subalternas no se sumaron a la gran causa de la Revolución Bolivariana y han pasado todos estos años puliendo sus egos, refunfuñando, y accionando junto a la derecha fascista. Nosotros somos revolucionarios y somos chavistas.

¡Chávez y Pueblo son Socialismo!
¡Con Chávez todo, sin Chávez nada!
¡Orden del Libertador para los Cinco Héroes Defensores de la Humanidad!

18.7.07

LA EVOLUCIÓN

Al Socialismo hemos llegado por evolución espiritual. Quizá no había otra manera, no lo sabemos, pero nosotros llegamos al Socialismo por los caminos del alma, en el espíritu popular han prendido con fuerza de huracán los sentimientos socialistas y superan todas nuestras debilidades. Veamos.
Al principio de esta Revolución nos guiaba simplemente la búsqueda del bienestar del Pueblo, no sabíamos cómo hacer, sólo que la cuarta no era el camino, que debíamos romper con el pasado, con sus conductas. Y así fuimos al hecho Constituyente y con esa irreverencia partimos el espinazo de la cuarta, derrotamos esa forma de manifestarse la dominación. Lo más importante de la nueva Constitución fue hacerla, no percibíamos la causa fundamental que dio origen a la miseria espiritual y material de la cuarta.
Seguimos avanzando y fuimos a las leyes habilitantes. Allí la oligarquía comprendió que no podía capturar a la Revolución ni a su líder, que seguramente cometeríamos errores, pero nunca renunciaríamos a la soberanía, a la independencia. Y eso no lo tolera el sistema imperial.
No hay nada que tema más el imperio que a la autonomía, a la soberanía de un país, y mucho menos si esa soberanía viene acompañada de buenas intenciones, de sentimientos de amor hacia la humanidad, porque entonces ese Pueblo encontrará el camino de su redención y será ejemplo para el resto del planeta.
Ese fue el principal valor revolucionario, lo intolerable para el imperio: La Revolución, el Comandante, no negociaron, y eso los alertó. Construyeron abril y diciembre y se toparon con el Pueblo.
Desde esos momentos la Revolución pasó a ser una posibilidad evidente. Había dos nuevos actores: ya la conexión líder-Pueblo no era sólo electoral, y esa conexión tomó la calle para defenderse. Y nos enfrentamos claramente al imperio y comprendimos que “cuando un Pueblo transita el camino de su redención tarde o temprano se topa con el imperio, si su camino es verdadero”.
Avanzamos hacia una Revolución Bolivariana y Antiimperialista, eso lo decretamos con el valiente discurso del Comandante en el Jardín Botánico.
Continuamos nuestra evolución buscando la mayor suma de felicidad para el Pueblo, y en ese camino el imperio y sus agentes nacionales nos atacaron de mil maneras: a nuestra mano extendida respondieron con agresiones, y sentimos que es el capitalismo el principal obstáculo para nuestra felicidad, porque es la madre del imperio. Para ser Bolivarianos auténticos debíamos ser antiimperialistas auténticos, debíamos ser anticapitalistas, y para ser anticapitalistas auténticos no había otra manera que ser Socialistas.
Fue así, al Socialismo llegamos por una evolución espiritual, y no material, y allí está la solidez de nuestro proceso.
Ahora la Revolución es atacada en su base espiritual: tratan de desgastar el ímpetu espiritual revolucionario desdibujando la necesidad de avanzar, así nos minan el espíritu y se facilita la creación de un nefasto pacto entre oligarcas de vieja y nueva data.
¡Nuevamente los derrotaremos!
¡Chávez y el Socialismo, son un sentimiento!
¡Orden del Libertador para los Cinco Héroes de la Humanidad!

17.7.07

¡TODOS CONTRA EL SOCIALISMO!

Suficiente fue que el Comandante hablara de Socialismo para que una maquinaria infame moviera sus desdentados engranajes en contra de esta hermosa posibilidad. Trabaja con paciencia, sabe lo que hace, es sibilina, no da batalla frontal, toda ella es oblicua. Veamos.
Primero, desvirtuaron la idea, fueron a sus bases conceptuales y contra ellas abrieron fuego:
A la Propiedad Social de los Medios de Producción opusieron una serie de disparates, que no por galimatías fueron menos eficaces en su objetivo de debilitar uno de los pilares del Socialismo.
Se ensañaron contra la Conciencia del Deber Social. Así se prestigiaron todas las formas de solución individual a los problemas de la vida, es decir, estimularon el egoísmo contra las soluciones sociales, que son la base del Socialismo. Se promocionaba la ficción de transformar a los pobres en empresarios, los valores capitalistas se afirmaron como ejemplos de éxito, el consumo suntuario se afirmó como signo de progreso, y los “empresarios socialistas”, las cooperativas, la cogestión, las empresas de producción social, sustituyeron el lugar que correspondía a la sociedad, que de esta manera sigue fragmentada en miles de añicos egoístas.
Mientras esto hacían no descuidaron la acumulación de capital, hoy declaran con desparpajo que el sector privado, que es una manera tímida de decir, el capitalismo, crece vigoroso cada año.
Debilitaron la causa socialista en la economía y en la espiritualidad de la Revolución y del Pueblo. Ahora, cuando se sienten pisando tierra firme, se unen en un artero frente político contra el Socialismo.
Olvidaron que ayer se atacaron a muerte, ahora abril fue un “pecadillo” y el paro petrolero no existió. Con desparpajo buscan unirse en el centro y declaran que los revolucionarios son extremistas y deben ser dejados de lado, porque impiden la marcha hacia el “equilibrio”, hacia el “consenso”.
Mientras los oligarcas atacan al Socialismo y al Comandante Chávez, los neoligarcas callan, inventan diez mil desvaríos para no defender al Socialismo. A lo sumo lo usan como un clisé.
La Revolución está frente a la más peligrosa agresión de toda su corta historia, y es necesario tomar medidas. Veamos.
El Pueblo tiene grandes reservas de altruismo, por lo tanto, tiene grandes reservas socialistas. Además contamos con la sólida conexión Comandante-Pueblo, que nos da una gran oportunidad de corregir el rumbo, de rectificar y enfrentar el pacto restaurador que se fragua en nuestras narices.
Es necesario romper la parsimonia, relanzar al Socialismo con todo su vigor, declararnos en campaña por la educación Socialista, el Pueblo debe estar conciente de la necesidad histórica y humana de construir el Socialismo ya, ahora, sin dilación. Conciente de la necesidad de superar al capitalismo, de que sólo el Socialismo salva a la humanidad, y el capitalismo, por más disfrazado que esté, nos hunde en la miseria espiritual y material. Es necesario dividir los campos.
¡Derrotemos el pacto restaurador!
¡Construyamos el Socialismo!
¡Ni Chávez ni el Socialismo son negociables!
¡Chávez y el Pueblo son Socialismo!
¡Orden del Libertador para los Cinco Héroes de la Humanidad!

16.7.07

LO DE RADIO CARACAS, DE VERDAD QUE NO SE ENTIENDE

Si nos limitamos a lo que dicen los encargados oficiales del asunto, lo de Radio Caracas no se entiende. Veamos.
Se justificó la medida por dos razones fundamentales: el canal era golpista, participó en abril y en diciembre, y aún estaba en la misma tónica. Además, era un canal que difundía antivalores, que inoculaba en la población egoísmo, violencia y otras malas costumbres. En resumen, se les quitaba la concesión porque era perjudicial a la población venezolana y a la Revolución. Hasta aquí el procedimiento estaba bien.
En respuesta, la oligarquía sale a la calle con un concepto central: “es el usuario el que debe escoger que ve y que no ve. El Estado no debe interferir en esa escogencia, si lo hace quiebra la libertad de expresión”.
Para defender esta posición movilizaron sus fuerzas aquí y en el extranjero, en ese territorio nos enfrentamos al imperio, Maduro rompió lanzas con Condolezza, la OEA amenazó con venir.
Hasta aquí todo es explicable: dos posiciones, dos bandos, ellos y nosotros.
¡Pero, resulta que Radio Caracas sale por cable! El canal golpista, el deformador de la moral de la población, el mismo que mostramos como un triunfo haberle quitado la concesión, y hasta un acto hicimos en el Teresa, ahora ese mismo canal volvió. Y aquí viene lo incomprensible, si nos valemos sólo de lo que dicen los encargados oficiales del asunto: El regreso de ese canal, que pintamos como nefasto, es considerado un triunfo por estos sectores del gobierno.
Ahora todo dejó de ser comprensible:
¿Cómo es posible que los mismos que ayer decían que quitarle la concesión, que sacarlos del aire fue un triunfo popular, ahora declaren que el regreso es también un triunfo?
¿Cómo explicar esa rara filosofía?
No hay otra explicación, esta conducta enmarañada surge de la ideología ambigua, timorata, que sustentó esta acción de cesar la concesión de la señal a Radio Caracas. Expliquemos.
La pequeña burguesía bolivariana que dirigió la operación dio un paso importante, le quitó la concesión, pero después se asustó ante el avance Socialista que eso significaba: le quitábamos a la oligarquía un poderoso instrumento de deformación ética y moral, y un arma contrarrevolucionaria y antisocialista.
Y esa debilidad, ese susto, nos deslizó al campo enemigo. Tuvimos miedo de decir que una sociedad tiene el derecho de defenderse de la “expresión de sus enemigos”, que no es inocua, es tan peligrosa como un atentado, o una invasión, o en estos días de guerra asimétrica es un arma de guerra, y como tal debe ser tratada.
De esta manera nos absorbimos en las mentiras de la oligarquía, en aquello de que “todos somos iguales”, que la “libertad de expresión es inocua”, y “con el dialogo y la negociación se resuelven todos los problemas”.
Y aquí resalta el centro de nuestra debilidad: quisimos dar ese paso, pero no defender nuestro derecho a ir hacía el Socialismo.
¡La ambigüedad nos lleva de derrota en derrota!
¡Chávez y el Pueblo son Socialistas!
¡Orden del Libertador para los Cinco Héroes de la Humanidad!

13.7.07

AUTOCRÍTICA CUBANA

La reflexión de Fidel, “Autocrítica Cubana”, conocida el 11 de julio, es una cátedra de Revolución y merece estudio. Veamos.
Si alguien se preguntaba dónde reside el vigor de la Revolución Cubana, capaz de superar la caída del campo Socialista, resistir el asedio del imperio más poderoso que conoce la historia de la humanidad, y a pesar de todas las adversidades mantener en alto las banderas socialistas, las de la salvación de la humanidad, que es una sociedad donde convive Silvio con los mayores adelantos en ingeniería genética, Pablo con los cincos héroes cubanos, una sociedad donde ningún niño se acuesta sin comer y que expande por el mundo su amor en forma de miles de médicos y maestros internacionalistas, luchadores sociales que van a los rincones adonde nadie quiere ir. Repetimos, si alguien se preguntaba dónde reside este vigor, Fidel nos muestra uno de los pilares de la inusitada fuerza de la Revolución Cubana: su capacidad de crítica, de autocrítica.
Hoy Fidel con esta “autocrítica cubana” nos da una nueva lección de Revolución. Veamos.
Primero, siempre la Revolución cubana se ha autocriticado: la proximidad al imperio, el hostigamiento de la mafia mayamera, no fueron ni son excusas que impidan reconocer sus errores y corregirlos.
Segundo, aquella es una sociedad que funciona como sociedad: por ejemplo, frente a la subida de los precios del petróleo y a las dificultades que le presenta la economía mundial es capaz de reaccionar como sociedad, sus organizaciones y el Estado planifican el consumo, sus actividades, no hay despilfarro, no hay movilizaciones innecesarias. Se critica duramente la conducta de los dirigentes despilfarradores y planificadores de excesos, además se informa a la población de los problemas, se crea conciencia del consumo, se lucha contra el despilfarro.
Nuestra Revolución Bolivariana necesita, como ninguna, aprender a sacar fortaleza de la crítica, comprender que está naciendo en condiciones muy difíciles, con el enemigo enterito dentro de nosotros mismos, con el imperio, no a noventa millas sino aquí mismo en el Este, con las televisoras enemigas bombardeándonos de sus antivalores todas las horas de todos los días.
Es vital para nosotros emprender un proceso autocrítico, que debe ser de mucha altura, yendo a las ideas y no a las personas, pero duro contra las desviaciones y contra las conductas antirrevolucionarias.
Muchas cosas tiene que revisar esta Revolución. Para sólo poner un ejemplo, es necesario que emprendamos una autocrítica que examine nuestro comportamiento de nuevo rico. Nosotros como sociedad nos comportamos como unos nuevos ricos irresponsables, parecemos unos hijitos de papá. Fíjense, mientras el petróleo escasea en el mundo, mientras pueblos sufren sus altos precios y lo usan para actividades vitales, nosotros rompemos record en venta de automóviles y en compras superfluas con tarjetas de crédito. Estamos de espaldas al planeta y a nuestra responsabilidad. Eso debemos corregirlo con autocrítica Socialista.
¡Chávez es Socialismo!
¡Sólo el Socialismo salva a la humanidad!
¡La crítica es Socialista!
¡Orden del Libertador para los Cinco Héroes de la Humanidad!

EL “BIG” OLIGARCA SE CUBRE CON PIEL DE OVEJA

Interesante la aparición de Cisneros en la televisión la noche del 11 de julio de 2007. Los revolucionarios debemos estudiarla con suma atención. Veamos.
Lo primero que salta a la vista es que Cisneros, el “big” oligarca, salió de la madriguera, esta vez no utilizó a sus cancerberos, terció en la crisis sin intermediarios, y eso indica la importancia que le da al momento político que vivimos. Aquí cabe una pregunta:
¿A qué vino Cisneros a Venezuela, qué busca con esta aparición?
Una posible respuesta sería que Cisneros realmente se regeneró: ahora no es el fascista de abril, sino un demócrata realmente interesado en la felicidad de la patria y su discurso es sincero. A los que piensen de esta manera les esperan ingratas sorpresas, y además no contribuyen a fortalecer la respuesta revolucionaria frente al golpe que se fragua, una vez más, frente a nuestras narices.
Nosotros pensamos que Cisneros, un líder oligarca continental con estrechos lazos con el Estado Norteamericano, en su intervención de esa noche estaba exponiendo la línea política de un sector del poder gringo, frente al “problema Chávez”. Expliquemos.
En el pasado la manera escogida por el imperio para salir de Chávez y yugular a la Revolución Bolivariana, fue el golpe sangriento, ahora es el llamado golpe de mecha lenta. En ese plan aparecen todos los días nuevos componentes, como si de una orquesta bien afinada se tratara.
Primero, brotan los estudiantes con un objetivo muy claro, movilizaron, horadaron el principio de autoridad, coquetearon con los poderes, intentaron aislar a Chávez, detectaron debilidades en nuestro campo.
Después, aparecen los periodistas, con menos fuerza pero con los mismos objetivos.
Luego vienen los obispos, plantean la conciliación pero dicen que con Chávez no es posible.
Y ahora aparece el “big” Cisneros hablando de “término medio”, de “centro democrático”, de “luchar contra los extremos de lado y lado”, “de acabar con el enfrentamiento que nos hace infelices”.
No hay duda, Cisneros no se regeneró, sólo se cubrió con una piel de oveja para adelantar el plan gringo que se despliega aceleradamente.
Este plan tiene sus asideros en las filas bolivarianas. En el coinciden los oligarcas liderizados por Cisneros, que no quieren al Socialismo, y también los sectores de la pequeña burguesía Bolivariana, que tampoco quiere avanzar hacia el Socialismo porque lesiona sus nuevos intereses.
Los dos bandos desean estacionarse en una ficción de democracia y de “capitalismo humano”, yugular al Socialismo, y por supuesto salir de la incomodidad que ahora es Chávez.
Los revolucionarios bolivarianos debemos cerrar filas alrededor de: La defensa de la posibilidad Socialista y del Comandante Chávez.
El rechazo a toda maniobra conciliadora, que en última instancia nos conduce a más sacrificio para el Pueblo, así lo demuestra la historia.
La movilización constante del Pueblo en defensa de sus logros y de la Esperanza.
¡Chávez es Socialismo!
¡Ni Chávez ni el Socialismo son negociables!
¡La conciliación abre las puertas al fascismo!
¡Sospéchese del Revolucionario moderado!
¡Orden del libertador para los Cinco Héroes de la Humanidad!

ESTO NO ES EL SOCIALISMO

Una de las más importantes condiciones para el éxito revolucionario es el diagnóstico correcto de la etapa en que se encuentra. Un error de apreciación puede ser fatal.
Entonces, es de vital importancia para nosotros precisar, concientizar, que estamos en un período de transición hacia el Socialismo, esto no es el Socialismo, todavía nos falta mucho por hacer y andar.
Pensar que ya llegamos es suicida, porque nos impide seguir avanzando en la teoría y en la práctica. Pensar que bajar unas tarifas es Socialismo, o arreglar una plaza es Socialismo, o asfaltar es Socialismo, es desvirtuar la causa Socialista, trivializarla, reducirla a ser un buen gobierno capitalista.
El Socialismo es otra cosa, es más hermoso, más trascendental, mucho más importante: se trata de un cambio profundo, radical, extremista, maximalista, en las relaciones económicas y las relaciones espirituales, y un cambio de la relación de los humanos con la naturaleza. Y es importante recalcar, ya lo dijo el Comandante, que ese cambio es de vida o muerte, porque de él depende el futuro de la humanidad, si seguimos en el capitalismo el futuro es el abismo. Siendo así, el Socialismo no es un juego donde a voluntad podemos escoger hacerlo o no, o dejarlo para mañana. Es necesario hacerlo y hacerlo ya, a la humanidad, al planeta, a la vida se le agota el tiempo. Nos acercamos al punto de no retorno, donde el mal que el capitalismo infringe a los humanos y a la naturaleza será irreversible.
Sólo situados así, viendo nuestro tiempo con realismo, puede surgir la pregunta crucial:
¿En este periodo estamos haciendo lo correcto para avanzar hacia el Socialismo, cómo saberlo?
Decíamos que el Socialismo es un cambio profundo en las relaciones entre los humanos. Ese cambio es el paso de una relación egoísta al de una relación amorosa, de cooperación.
De aquí que un primer elemento para responder la pregunta es: la transformación de la relación entre los hombres. Vamos bien si estamos sustituyendo la espiritualidad egoísta, propia del capitalismo, por la espiritualidad amorosa, altruista, propia del Socialismo, si se está elevando la conciencia del deber social. Vamos bien si a la par estamos transformando y creando las relaciones de propiedad social, es decir, propiedad de toda la sociedad administrada por el Estado, que sustenten los cambios de la relación egoísta a la relación amorosa.
Sólo situados en esta realidad, entendiendo que estamos en un período de transición, que nos falta camino para llegar al Socialismo, que el objetivo principal de los revolucionarios es impulsar con fuerza las acciones que aceleren la marcha, podremos calibrar nuestras acciones, comprender qué nos hace avanzar y qué nos distrae. Y sobre todo desechar como “avances hacia el Socialismo” aquellas acciones que estimulan al egoísmo capitalista y a la propiedad antisocial propia del capitalismo.
¡Chávez y Pueblo juntos construiremos el Socialismo!
¡El Socialismo es una necesidad impostergable!
¡Orden del Libertador para los Cinco Héroes de la Humanidad!
www.libertadorparaloscinco.org.ve

12.7.07

NECESIDADES, CONSUMO Y REVOLUCIÓN

Un sistema social se instala en la psiquis social a través de las necesidades que crea, es decir, las necesidades son profundas huellas del sistema social en la psiquis social. Ellas impulsan el movimiento social. Siendo así, el conjunto de necesidades determinará el carácter de un sistema social. Veamos.
El capitalismo se sustenta en un sistema de necesidades artificiales que motoriza su esencia: el consumo desmedido y desordenado. Esta locura consumista produce un planeta donde un 20% consume el 80% de la energía, de las materias primas, de los alimentos. Y el 80% de los habitantes tiene que medio vivir con el 20% de esa energía, de esas materias primas y de esos alimentos. Una desigualdad brutal.
Pero lo más importante, peligroso y lamentable es que el hombre del capitalismo ha sido transformado en una patológica máquina de consumo inane, que ha perdido su humanidad en el altar del consumismo. Este es un mal que abarca a todo el sistema capitalista, vale decir, a todo el planeta, desde China, Brasil, hasta el último rincón del Peloponeso.
Podemos deducir que el daño inmenso que el capitalismo le hace al humano y al planeta es perpetrado a través de las necesidades.
De aquí que una de las grandes tareas de una Revolución es la transformación radical, extremista, maximalista del esquema de necesidades, y este cambio comienza con el cambio radical del consumo.
La humanidad se dirige, por obra del desquiciado consumo capitalista, hacia la extinción. La devastación de los bosques, el deshielo Polar, la contaminación de los mares, el superávit de alimentos y simultáneamente los elevados niveles de hambre mundial, son indicativos de ese camino fatal.
Es necesario racionalizar el consumo, es necesario que la humanidad deje de ver el consumo como un asunto individual y lo considere un proyecto social, que debe ser planificado con miras al beneficio social y no de fracciones antisociales.
Este cambio en el consumo sólo es posible con un cambio profundo en toda la sociedad, en la producción: en qué, cómo y cuándo producir. En la distribución, que sólo así puede pasar a ser equitativa.
Este cambio en las necesidades implica un profundo cambio cultural. La vieja cultura, cultura del egoísmo, de las soluciones individuales, de la valorización del individuo en antagonismo con la sociedad, debe ser sustituida por la cultura de la sociedad como territorio indispensable para la realización de lo individual, de la alianza cooperativa de sociedad e individuo.
Sólo en el Socialismo se pueden dar estos cambios, o mejor, el Socialismo es estos cambios. Por eso, la responsabilidad nuestra de construir el Socialismo, de demostrar que es posible ahora, es una responsabilidad con la humanidad toda. Los ojos del mundo están puestos sobre nuestra esperanza, no podemos fallar en la construcción de la solución Socialista.
Hoy más que nunca el lema: Patria, Socialismo o muerte tiene vigencia. Si no construimos Socialismo, una nube oscura de muerte cubrirá el planeta.
¡Chávez es Socialismo!
¡El Socialismo es la Esperanza!
¡Orden del Libertador para los Cinco Héroes Defensores de la Humanidad!

11.7.07

La Moderación Mantuana

En las revoluciones siempre aparece la tendencia moderada, es aquella que tiene la ilusión de hacer una Revolución sin romper radicalmente con el pasado. Algo así como una Revolución a medias, unos cambios controlados, moderados, o en otras palabras, no una Revolución sino una reforma. El resultado es patético, esta tendencia moderada siempre termina en el campo restaurador.
La historia nuestra es rica en este tipo de tendencias moderadas. Veamos.
En la época de la independencia se movían en el paisaje político dos tendencias fundamentales:
Una, la de la independencia y cambios sociales profundos, allí se encontraba José Leonardo Chirino, líder negro que tenía conexión con los revolucionarios de Haití, y también en esta tendencia se inscriben Gual y España, precursores de la rebeldía contra el imperio español y contra el sistema que aquí sustentaba su dominación.
La otra, la tendencia moderada, que representaba a los intereses mantuanos. A lo más lejos que llegaban los más avanzados en esta tendencia era a plantearse la independencia del imperio español, pero sin cambiar el sistema social que aquí sustentaba su dominación. En esta tendencia encontramos a los mantuanos que en 1810 planteaban sólo formar una Junta Protectora de los Derechos de Fernando VII, eran los mismos que se pusieron a la orden del Rey para defender la colonia de los intentos de Gual y España y de las expediciones de Miranda.
Miranda estaba a la izquierda de estos mantuanos, sin embargo, no terminaba de dar el salto revolucionario. Miranda, en una carta dirigida a Jhon Turnbull, fechada en 1798, afirma:
… “que tanto como deseo la libertad e independencia del nuevo mundo tanto más temo a la Anarquía y al Sistema Revolucionario”.
Temía Miranda que la Revolución de Haití caminara por toda la América. Y, según Carmen Bohórquez:
“El levantamiento de los esclavos en los Valles del Tuy y Barlovento se cuentan entre las razones que llevaron a Miranda a capitular”.
La experiencia histórica es clara. La Revolución de la independencia mientras quiso ser moderada fue inviable, sólo fue posible cuando Bolívar dio el salto y fue a las últimas consecuencias, es decir, cuando comprendió que había que luchar contra el imperio opresor y el sistema que aquí lo representaba, por eso dirigió su prédica contra la columna principal que lo sustentaba, contra la esclavitud.
Hoy la Revolución Bolivariana tiene el mismo dilema: o avanzamos a sustituir el sistema capitalista, sustituyendo la hegemonía de la propiedad antisocial de los medios de producción, que permite la apropiación del trabajo ajeno, lo que viene a ser una forma sofisticada de esclavitud. Repetimos, o sustituimos este sistema capitalista equivalente a la esclavitud, por el Socialismo, o la Revolución es atrapada nuevamente por la moderación mantuana.
Bolívar no pudo fracturar la columna principal del sistema aquel, no pudo acabar con la esclavitud, y al final la oligarquía, la moderación mantuana lo confinó a San Pedro Alejandrino, tal como antes había enterrado a Miranda en La Carraca.
¡Chávez es Socialismo!
¡Sospéchese de revolucionario moderado!
¡Orden del Libertador para los Cinco Héroes Defensores de la Humanidad!

10.7.07

ESTO NO ES EL SOCIALISMO

Una de las más importantes condiciones para el éxito revolucionario es el diagnostico correcto de la etapa en que se encuentra. Un error de apreciación puede ser fatal.
Entonces, es de vital importancia para nosotros precisar, concientizar, que estamos en un período de transición hacia el Socialismo, esto no es el Socialismo, todavía nos falta mucho por hacer y andar.
Pensar que ya llegamos es suicida, porque nos impide seguir avanzando en la teoría y en la práctica. Pensar que bajar unas tarifas es Socialismo, o arreglar una plaza es Socialismo, o asfaltar es Socialismo, es desvirtuar la causa Socialista, trivializarla, reducirla a ser un buen gobierno capitalista.
El Socialismo es otra cosa, es más hermoso, más trascendental, mucho más importante: se trata de un cambio profundo, radical, extremista, maximalista, en las relaciones económicas y las relaciones espirituales, y un cambio de la relación de los humanos con la naturaleza. Y es importante recalcar, ya lo dijo el Comandante, que ese cambio es de vida o muerte, porque de él depende el futuro de la humanidad, si seguimos en el capitalismo el futuro es el abismo. Siendo así, el Socialismo no es un juego donde a voluntad podemos escoger hacerlo o no, o dejarlo para mañana. Es necesario hacerlo y hacerlo ya, a la humanidad, al planeta, a la vida se le agota el tiempo. Nos acercamos al punto de no retorno, donde el mal que el capitalismo infringe a los humanos y a la naturaleza será irreversible.
Sólo situados así, viendo nuestro tiempo con realismo, puede surgir la pregunta crucial:
¿En este periodo estamos haciendo lo correcto para avanzar hacia el Socialismo, cómo saberlo?
Decíamos que el Socialismo es un cambio profundo en las relaciones entre los humanos. Ese cambio es el paso de una relación egoísta al de una relación amorosa, de cooperación.
De aquí que un primer elemento para responder la pregunta es: la transformación de la relación entre los hombres. Vamos bien si estamos sustituyendo la espiritualidad egoísta, propia del capitalismo, por la espiritualidad amorosa, altruista, propia del Socialismo, si se está elevando la conciencia del deber social. Vamos bien si a la par estamos transformando y creando las relaciones de propiedad social, es decir, propiedad de toda la sociedad administrada por el Estado, que sustenten los cambios de la relación egoísta a la relación amorosa.
Sólo situados en esta realidad, entendiendo que estamos en un período de transición, que nos falta camino para llegar al Socialismo, que el objetivo principal de los revolucionarios es impulsar con fuerza las acciones que aceleren la marcha, podremos calibrar nuestras acciones, comprender qué nos hace avanzar y qué nos distrae. Y sobre todo desechar como “avances hacia el Socialismo” aquellas acciones que estimulan al egoísmo capitalista y a la propiedad antisocial propia del capitalismo.
¡Chávez y Pueblo juntos construiremos el Socialismo!
¡El Socialismo es una necesidad impostergable!
¡Orden del Libertador para los Cinco Héroes de la Humanidad!

9.7.07

POLITIZAR

La Revolución Bolivariana atraviesa una fuerte turbulencia política, las contradicciones se tensan al máximo y ya emergen por todos los poros del tejido político: Muller, Ameliach, rumores y contra rumores ocupan las páginas de los diarios nacionales. Por otro lado, el imperio no ceja en su objetivo desestabilizador, sus dólares tiñen de blanco las manos de la oposición, que preparan nuevas acciones. La Revolución pelea en sus propias entrañas y contra el enemigo imperial.
Es así, el rumbo de la Revolución está en juego, es de esperar confrontaciones de todo tipo con las oligarquías, y es el Pueblo nuestra fuerza principal en esas confrontaciones.
Frente a esta situación, los bolivarianos, estamos eludiendo el ejercicio de la política grande, y reducimos nuestro accionar a las estadísticas burocráticas: uno dice por allá que va a construir miles de organismos comunales, otro dice que pronto aparecerán miles de batallones, el de más acá lanza una pedrada a la iglesia y deja pasar incólume el fondo de su planteamiento.
El ejercicio de la política se reduce cada vez más a vernos el ombligo, y poco a poco nos vamos alejando de la masa, que es la fuerza principal, y ese es el error más grande que una Revolución puede cometer. Es un crimen de lesa Revolución dejar al Pueblo al margen de la política.
Ahora bien, si los revolucionarios bolivarianos planteamos la confrontación sólo en el campo burocrático, es decir, quitando aquí, recortando allá, moviendo acullá, entonces, corremos grave peligro de que la Revolución tuerza su rumbo.
De allí que es de vida o muerte para la Revolución zafarse del ejercicio burocrático, e incorporar el Pueblo a la política.
El Pueblo debe estar informado de todo, debe ser conciente de la etapa que atravesamos, para dónde vamos, la grandeza de nuestros objetivos, qué enemigos enfrentamos, y alrededor de eso movilizarse.
Es necesario que la dirigencia política revolucionaria recupere la conexión con el Pueblo, es deber de ésta informar hasta el exceso al Pueblo, dotarlo del conocimiento para que pueda discutir y entender todo: por qué compramos aviones y helicópteros, y por qué AK. De las diferentes posiciones que existen dentro del gobierno frente a los grandes problemas fundamentales para arribar al Socialismo, por ejemplo, la guerra de cuarta generación, el período de transición hacia el Socialismo, la Propiedad Social, la Vanguardia, la Conciencia y la Reforma Constitucional.
Sólo el Pueblo informado puede movilizarse, y al movilizarse hacer suya a la Revolución, y sólo el Pueblo movilizado es parte activa de la política de su Revolución y será garantía de éxito.
Una Revolución de espaldas al Pueblo está momificada, no tiene vida.
En la tarea politizadora debemos involucrar a todos los revolucionarios y a todos los organismos. Que nadie se comporte como si de santa paz se tratara, es suicida pensar que los enemigos de la Revolución no están trabajando día y noche, adentro y afuera para yugularla.
¡Chávez y Pueblo movilizado son Socialismo!
¡Orden del Libertador para los Cinco Héroes de la Humanidad!

6.7.07

ESPIRITUALIDAD Y OBRAS REVOLUCIONARIAS

Si alguien nos preguntara sobre las grandes obras de la Revolución Bolivariana, inmediatamente nos vendría a la mente construcciones, metros, trenes, por supuesto el Viaducto… y los estadios, muy visibles en estos días de copa.
Respondiendo así habremos acertado, esas son grandes obras materiales de la Revolución, pero estaríamos mencionando sólo la parte menos importante de las obras Revolucionarias. Veamos.
La Revolución es ante todo un cambio profundo en la conciencia de la sociedad. Es el cambio de la visión del mundo mezquino, que nos han impuesto milenios de egoísmo, por la visión de la conciencia de pertenencia a la sociedad, el rescate de la convicción de que sólo en sociedad el hombre puede realizar todas sus mejores potencialidades, y la certeza de que fuera de ella el individuo está condenado a la soledad de los náufragos, de los desmadrados.
Por supuesto, este cambio en la espiritualidad tiene que venir aparejado por un cambio en las condiciones materiales.
Ahora bien, sólo los cambios que apuntalen la nueva conciencia, la nueva visión del mundo, serán cambios revolucionarios. Dicho en otras palabras, los cambios materiales por sí mismos no son revolucionarios, lo son en la medida que apuntalan la nueva espiritualidad, porque en definitiva, ya lo dijimos, lo fundamental en una Revolución son los cambios espirituales.
Siendo así, esta Revolución tiene dos grandes retos:
Uno, cómo relacionar nuestras grandes obras, metros, puentes, viaductos, con la conquista de la conciencia, la espiritualidad social. Cómo diferenciar la esencia de las grandes obras materiales de la Revolución, de las grandes obras materiales del capitalismo. Cómo diferenciar la construcción de nuestro viaducto, de la construcción del puente de San Francisco, o del túnel bajo el Canal de la Mancha, o el Tren Rápido de China. Qué hace a unas obras capitalistas y a otras revolucionarias. A la par de esto, detectar los cambios materiales que se enlacen con la formación de conciencia revolucionaria.
Dos, realizar grandes obras espirituales, grandes jornadas de movilización del espíritu social, en torno a objetivos políticos altruistas, movilizaciones que sean aulas de formación de conciencia revolucionaria, que participen en el combate contra la vieja cultura y los viejos valores.
Y aquí podríamos parafrasear al Che y decir: ¿Cómo transformar en cotidiano el espíritu altruista de abril? ¿Cómo transformar en cotidiano el espíritu que impregnó a las Misiones? Es necesario que todas las actividades de la Revolución, los motores, sobre todo el Motor Moral y Luces, pero también las actividades culturares, los mensajes de las televisoras, todo, desde lo pequeño hasta lo monumental, ¡todo! se transforme en una inmensa turbina generadora que bañe los rincones de la sociedad del espíritu altruista, Socialista, de abril. Hagamos un ejemplo del espíritu de entrega a grandes objetivos que guió al 4 de febrero.
¡Que el espíritu revolucionario sea guía y objetivo de nuestra acción!
¡Chávez es amor!
¡Socialismo es conciencia!
¡Orden del Libertador para Los Cinco Héroes de la Humanidad!

INTERNACIONAL REVOLUCIONARIA

Nos llegan noticias de una “Fundación Internacional para la Libertad” presidida por Vargas Llosa. Esta Fundación tiene como principal objetivo hacer un frente internacional contra la Revolución Bolivariana y el Comandante Chávez. Agrupa a los “tanques pensantes” de Estados Unidos y Europa. Realiza foros, publica trabajos, da declaraciones, deforma realidades, construye ideología y opinión adversa a la Revolución. Para muestra, diremos que el Atlas Economic Research Foundation, asociada a la Fundación de Vargas Llosa, recopila información de más de quinientos tanques pensantes de la ideología capitalista alrededor del mundo, en Venezuela destaca el Centro de Divulgación del Conocimiento Económico (CEDICE) dirigido por Carlitos Granier, hijo de Granier y defensor de los mismos intereses.
La Existencia de esta Fundación de Vargas Llosa nos llama a reflexión. Veamos.
Existe sin ningún tipo de complejo, tiene como objetivo defender al libre mercado, al capitalismo, luchar contra los enemigos de la libre empresa. Todo esto lo declaran abiertamente. Entonces, nos preguntamos:
¿Por qué no existe una poderosa Fundación internacional revolucionaria, equivalente a esta del capitalismo? ¿Por qué somos tan débiles en este campo? ¿Por qué a lo más que llegamos es a esos “congresos sociales”, que son fugaces, sin rigor, babélicos, no producen teoría ni organización, ni nada duradero?
Es importante discutir este punto.
Inmediatamente surge una pregunta: ¿Es necesaria una Fundación Internacional Revolucionaria?
Creemos que no sólo es necesaria, sino imprescindible.
La construcción Socialista es por definición una construcción internacional, siempre lo ha sido, y con más razón ahora cuando el capitalismo completó su etapa de globalización.
Hoy más que nunca las oligarquías internacionales están unidas, se confabulan contra los movimientos que se salen de sus designios, defienden sus intereses, que en última instancia son los intereses del imperio capitalista. Esa unión oligarca nos bombardea en el MERCOSUR y también en la OEA, apoya a Granier y dirige la ofensiva de “mecha lenta”, hace campañas infames y nos crea imagen de dictadura, de violadores de derechos humanos, sin mencionar la de terroristas y narcos. Dada esta situación no es posible enfrentar a estas oligarquías sin unir a los revolucionarios que las adversan.
¿Pero, si es tan importante, por qué la Fundación Internacional Revolucionaria no se ha hecho?
Adelantaremos tres elementos para la discusión.
Uno, no hemos consolidado la convicción revolucionaria. Todavía navegamos en las aguas de un hibrido impreciso, que nos hace inmaduros, ambiguos, frágiles. Por eso dudamos a la hora de construir instrumentos revolucionarios.
Dos, esperamos con una actitud esterilizada no herir a los gobiernos oligarcas del continente y del mundo. Esperamos cándidamente que así nos acepten y respeten nuestro Socialismo. Y ellos continúan su guerra en contra de nuestro ejemplo, permiten y mantienen fundaciones, congresos, foros, siguen preparando agresiones violentas.
Tres, tenemos una actitud burocrática frente al asunto: si el gobierno no lo decreta no se hace. Y la fundación no es una labor del gobierno, no podría serlo, sino de los revolucionarios.
¡Chávez es Socialismo!
¡Construyamos instrumentos socialistas!
¡Orden del Libertador para Los Cinco Héroes de la Humanidad!

¿Quién Concilia?

Estamos en guerra, el enemigo despliega una campaña que se basa en explotar nuestras debilidades, en ellas se apoyan para desplegar sus fuerzas. Veamos.
El campo bolivariano vive una profunda crisis, entendiendo por crisis el período que precede a los cambios, estamos en una encrucijada definitoria. En esta etapa la conducción de la Revolución es disputada por dos proyectos principales:
Uno, el proyecto de la pequeña burguesía, que se debate en la angustia de querer superar al capitalismo, pero simultáneamente el terror a los cambios que conducen al Socialismo. Sabe que el capitalismo no resuelve los problemas sociales pero no puede dar el salto hacia el único sistema social que es capaz de superarlo, el Socialismo.
Remedia esa angustia “inventando” sistemas intermedios que inexorablemente fracasan. Por eso se aparecen con ese absurdo del híbrido de Socialismo con capitalismo, que sólo se le puede ocurrir a quien piense que la convivencia con formas capitalistas, que son genéticamente enemigas del Socialismo, no va a tener consecuencias en la conciencia de la sociedad.
Se tranquilizan reconociendo la necesidad del Socialismo, pero buscando excusas para remitirlo a un futuro muy lejano que llegará por obra y gracia, y que para su arribo no tenemos nada que hacer.
En el fondo se conforman con un buen gobierno, que sólo haga cambios de cantidad, por ejemplo asfaltamos más, tenemos más de esto y menos de aquello, pero nunca en la estructura social.
Este proyecto no nos conduce al Socialismo, por lo tanto es incapaz de resolver los problemas sociales, a lo sumo los atenúa por un tiempo corto para que después aparezcan recrudecidos.
En lo político este proyecto es ideológicamente medroso. Y, lo que es más importante, en los conflictos con la oligarquía y con el imperio tiende a la conciliación, porque le tiene horror a avanzar hacia el Socialismo. Por eso concilian, en el fondo tienen los mismos intereses: truncar el camino hacia el Socialismo. Sólo difieren en las maneras, modos y ubicaciones de truncar el Socialismo.
El segundo proyecto, el del Socialismo Auténtico, es transitoriamente más débil en la disputa, pero estratégicamente más fuerte, ya que es el único que tiene respuesta a los grandes problemas sociales. Propone impulsar el Socialismo construyendo ya, de una vez, conciencia del deber social, de pertenencia a la sociedad, del amor, y soportando esa conciencia en la propiedad social de los medios de producción administrada por el Estado.
Sólo una sociedad integrada en una relación amorosa es capaz de resolver todos sus problemas, de aceptar sus limitaciones, de liberar todas sus potencialidades. Y solamente en una sociedad integrada con una relación amorosa, puede el individuo realizarse como ser humano. Porque es en esa sociedad que el hombre deja de ser una mercancía y se transforma en un ser humano.
Este proyecto no tiene ambigüedades en lo político, porque sabe lo que quiere, es auténtico.
¡Chávez es amor!
¡Chávez es Socialismo!
¡El Socialismo no concilia!
¡Orden del Libertador para Los Cinco Héroes de la Humanidad!

4.7.07

¡A NOSOTROS PERTENECE LA VIDA Y LA ALEGRÍA!

Los días por venir amenazan conflictos, es necesario decirlo, aunque ahora soplen vientos frescos atenuados por la copa y las vacaciones. Vivimos una tregua inestable, un alto al fuego precario.
Barruntamos que las fuerzas en pugna se retiraron a sus zonas de alivio, a prepararse para la confrontación inevitable.

Hoy los revolucionarios bolivarianos debemos abrir un intenso período de reflexión, de critica, y a partir de allí enfrentar la arremetida anunciada. Veamos algún material para la reflexión.

Tenemos una gran fortaleza en la conexión amorosa del Comandante con el Pueblo, ese binomio es imprescindible para avanzar. Toda Revolución, necesariamente, se fundamenta en sus primeros pasos en esa conexión. Entonces es tarea principal consolidarla y cuidarla de las arremetidas oligarcas y de nuestras propias debilidades.

También padecemos grandes debilidades, podríamos hablar de las blanduras en las áreas organizativa, económica, en la comunicación, la planificación y muchas otras zonas, más, sin embargo, debemos tratar la principal, la que determina a todas las demás. Expliquemos

Es la ideología la que sustenta y determina a las demás áreas, como sea la ideología será el accionar de la Revolución. La ideología le da el carácter a toda la Revolución.

Si la ideología es sólida, definida, firme, así será la naturaleza de la Revolución. Siendo esto así, nosotros debemos caminar aceleradamente hacia la conformación de un cuerpo ideológico riguroso que nos guíe. La Revolución reclama fuertes pilares teóricos en los cuales afincarse, la etapa de las indefiniciones debe ser superada.

Para construir estos fuertes pilares debemos superar la ambigüedad teórica, es necesario adoptar con firmeza la teoría Socialista y desechar los coqueteos de hibridación con formas capitalistas.

El modelo teórico híbrido no termina de superar la esencia capitalista, ni en la economía, ni en la conciencia: licencia el absurdo de empresarios socialistas, empresas de producción social, cogestión y otras formas capitalistas, estimula el consumo desmedido, prestigia los valores capitalistas y, por supuesto, también es ambiguo frente a la oligarquía y su política.

Este modelo teórico hibrido, ambiguo, es responsable de las dificultades que tenemos para enfrentar la última embestida de la oligarquía, y cada vez más debilitará nuestro accionar.

La oligarquía, guiada por los tanques pensantes del norte, nos ataca con inteligencia, nos disputan la iniciativa, la creatividad, intentan confinarnos al aburrimiento propio de los sistemas vetustos, y sólo el Socialismo auténtico, sin complejos, sin ambigüedades, es capaz de sembrar en el corazón del Pueblo el huracán luminoso, el entusiasmo de quien se sabe constructor de mundos y guerrero de causas altruistas. Sólo a los luchadores por el Socialismo pertenecen los sentimientos nobles, las alegrías, sólo los luchadores por el Socialismo son capaces de disputar con el enemigo el terreno donde el alma luminosa del venezolano se yergue.

Es imperativo imbuirnos de la causa Socialista, sólo así podremos aplastar a los militantes de la muerte, que hoy y mañana se disfrazan con máscaras de futuro.

¡Chávez es Socialismo!

¡A nosotros pertenece la vida y la alegría!

RELACIONES

Una de las mejores armas ideológicas de la oligarquía es hacernos creer en la separación de las actividades sociales. Así, lo que pase en economía no tendría nada que ver con la política, ni la política con la cultura, ni la cultura con los consejos comunales, ni estos con la política internacional.

De esta forma nos van haciendo hombres fragmentados, atentos sólo a una pequeña área de la vida social. Por ejemplo, discutimos la autonomía universitaria desligada de la lucha por el Socialismo que conmueve las entrañas de la sociedad. Y, lo que es más importante, los hechos que ocurren en un área no los relacionamos con el rumbo del resto de la sociedad, los signos pasan desapercibidos, no nos preparamos para hacer frente al futuro que se anuncia. Veamos.

En los últimos días ha campeado en el país un ánimo conciliador, esa conciliación tiene dos derroteros posibles:

Uno, llevarnos a la restauración con un neopacto de punto fijo. Esta posibilidad es remota.

Dos, lubricar el camino al fascismo.

Razones de más para coincidir plenamente con el Comandante cuando dice que hoy el dilema de la Patria es Socialismo o barbarie.

Este ánimo conciliador que se ha hecho evidente en lo político, trae alertas, y es necesario establecer sus relaciones con las otras áreas sociales para poder entender la situación y las acciones que amerita. Relacionemos.

El otorgamiento del premio a Echeverría y a Visconti fue un fuerte indicio conciliador. El bando bolivariano extendió nuevamente la mano, y la mano fue nuevamente mordida. Sucedió lo mismo que después de abril y diciembre, allá, hasta arrodillados, pedimos conciliación y sólo obtuvimos rechazo, preparación de otra agresión. Recordando al Manifiesto de Cartagena, podríamos decir: “a cada perdón sucedió una nueva agresión, y a esa agresión un nuevo perdón”.

En conclusión, la conciliación ha fracasado en lo político. Y aquí cabe una pregunta:

¿De dónde viene ese espíritu conciliador que ha fracasado, cuáles son sus raíces, sus relaciones?

La conciliación política tiene estrecha relación con la conciliación económica y con la conciliación ideológica. Se concilia en lo político porque se concilia en lo económico y no nos diferenciamos en lo ideológico. De esta circunstancia surgen las formas falsosocialistas de propiedad, o los empresarios socialistas, o las propuestas de una etapa de transición que propone un sistema híbrido entre capitalismo y Socialismo, condenado al fracaso de antemano, pero que se usa como subterfugio para impulsar y desarrollar capitalismo.

El fiasco con Echeverría y Visconti no es un hecho aislado, anuncia los vientos por venir y coloca a la conciliación en su justo lugar: las formas económicas capitalistas no aceptan medias tintas, no aceptan conciliación, requieren formas políticas capitalistas bien definidas, el modelo conciliador en lo económico ha fracasado, y fracasa en lo político. Es que el dilema de este país es: Socialismo o Barbarie, no hay formas intermedias.

Se concilia por terror a avanzar hacia el Socialismo. En este país la única salida es economía socialista y política socialista.

¡Chávez no se negocia!

¡El Socialismo no se negocia!

3.7.07

LA MULTIPOLARIDAD BOLIVARIANA

Mucho se habla de la necesidad de formar un mundo multipolar, y mucho esfuerzo se emplea en su formación. Este es un asunto de vital importancia que los venezolanos debemos discutir.
El antecedente lo encontramos en el pensamiento de Bolívar, que plantea la necesidad de formar un polo que equilibre al mundo.
Es importante reflexionar la idea del Libertador.
Él proponía un polo que fuese económica, social, y políticamente diferente a los polos que existían en el planeta. Se diferenciaba por la abolición de la esclavitud, es decir, por la transformación radical de la economía de aquel mundo, una verdadera Revolución, única vía para alcanzar la mayor suma de felicidad posible para su Pueblo.
Entonces, cuando Bolívar hablaba de “polos”, pensaba en polos profundamente distintos y enfrentados.
Si aplicamos esa enseñanza al mundo de hoy, podemos concluir que si intentamos formar los polos con la misma esencia capitalista, no estaremos creando en realidad un mundo multipolar, sino una ficción. Lo que estaremos construyendo son focos, mutaciones del mismo capitalismo, que cada vez está más globalizado y forma una especie de malla interdependiente que cubre al mundo. Y esos focos, que a veces parecen divergentes, siempre arremeterán unidos contra sus peligros comunes, nunca ayudarán a movimientos anticapitalistas, a lo sumo los utilizarán.
En otras palabras, con países capitalistas no se puede formar el polo de poder que el mundo reclama. Y cabe aquí decir que Rusia, Bielorrusia, China, son parte integrante del gran sistema capitalista mundial, tan igual a Europa.
Está claro que podemos movernos en las grietas de esos factores, pero nunca hacernos la ilusión de que estamos formando un polo de poder que hará contrapeso.
En el fondo la lucha es contra las oligarquías mundiales, estas componen una comunidad de intereses que está por encima de lo nacional. Pensemos un poco en nuestros problemas con la Comunidad Andina de Naciones, o la actitud de los “socios” del MERCOSUR, y veremos la imposibilidad que esta vía ofrece a la integración necesaria.
Pero pensemos en la viabilidad del ALBA para entender que es el camino correcto, el verdadero camino bolivariano.
Varias enseñanzas aparecen en los últimos acontecimientos:
El capitalismo es uno solo. Aunque tiene varios niveles de desarrollo, estos son hegemonizados por el nivel más desarrollado, ese es el que impone el rumbo a todos los demás eslabones de la cadena capitalista globalizada.
La “multipolaridad” capitalista es una ficción, no es la multipolaridad que reclama el mundo.
El mundo reclama un polo Socialista, y el primer aporte que debe dar Venezuela es construir el Socialismo, el segundo es fortalecer el ALBA, verdadero territorio para el amor.
Así, las relaciones con el mundo capitalista deben entenderse como relaciones tácticas, nunca como paradigmas estratégicos.
¡Seamos cada vez más socialistas!
¡Chávez es Socialista!

2.7.07

EL ELEGIDO

Cuando todo se consumó, el Presidente de la Poderosa Nación brindó por el triunfo sobre el tirano petrolero.

Por fin se había tomado la decisión correcta, la bomba acabó con el peligro.
Entonces, el planeta siguió su curso, y un día, al amanecer, el sol no salió.

Tiempo después, alguien que:

“Supo la historia de un golpe,
sintió en su cabeza cristales molidos
y comprendió que la guerra
era la paz del futuro:
lo más terrible se aprende enseguida
y lo hermoso nos cuesta la vida”


Llegó del espacio montando su poderosa motocicleta sideral impulsada por luz y amor.
De la maletilla sacó un cornioscopio e indagó bajo el polvo gris que cubría la superficie del astro helado,

Hoy tenía suerte, volvió a encontrar las boinas rojas que eran un enigma para los estudiosos de la historia de ese planeta extinguido.

…Después de soñar esto, él lo comprendió todo.

y corrió desnudo por la avenida gritando: ¡no me dejen morir!

Ahora gira, con su boina roja, en un manicomio porque se cree Gaia, la madre tierra.


¡Orden del Libertador para los Cinco Héroes de la Humanidad!