16.11.10

LAS AGUAS REVUELTAS DE LA HEGEMONÍA (Miércoles 17-11-2010)

En Venezuela estamos en medio de una feroz lucha por la hegemonía. Las diferentes clases y fracciones pugnan, la mayoría de las veces con sordina, por hacerse con la conducción de la sociedad.
Los últimos acontecimientos: las declaraciones de un General Patriota, la ira que en la derecha provocaron, y el pedido de destitución y juzgamiento, pusieron de manifiesto que la pugna llega a límites definitorios. La situación reclama precisiones ideológicas. Veamos.
En el fondo lo que se dilucida es la viabilidad de una Revolución en condiciones pacíficas, en el terreno del enemigo burgués, con sus leyes, su lógica y sus costumbres.
La historia señala que los oligarburgueses se mantienen en su legalidad mientras ésta les favorece. Así hicieron en la Chile de Allende y así hicieron aquí en Abril y en Diciembre. Allende no se salió nunca de la legalidad que heredó de la burguesía, y la derecha, los capitalistas, lo asesinaron en desigual combate.
No hemos resuelto el problema de la legalidad en las revoluciones pacíficas. Parece ser que la legalidad está determinada por la política, ésta decide el momento oportuno para romperla, sustituirla. La oligarquía ha sido más experta en el manejo de esta situación y ha derrotado a la cándida izquierda.
Aquí en estos días se presenta el mismo fenómeno: los oligarcas, los mismos que derogaron la Constitución, ahora a su conveniencia exigen que se respete. De esta manera artera buscan debilitar al gobierno para dar un golpe, lo anuncian con el descaro del que se sabe protegido por la impunidad que les otorga el legalismo.
Poleo, agente de la cia y de los terroristas de Miami, despliega el plan golpista. Ahora aparece con una receta para acumular fuerza, dice en su artículo ¿Qué quieren los militares?:
…“positivamente sé que los militares quieren salir de Chávez y participar en la reconstrucción del país (…) lo que no quieren es regresar al sistema de privilegios palaciegos que degradó a la Cuarta República (…) y lo que no van a aceptar es que los pongan en la picota como los culpables de lo que ha pasado y está pasando.”
El artículo, advierte poleo, tiene varias capas, invita a entender entrelíneas. Es así, podemos deducir que los tanques-pensantes gringos, los halcones del pentágono, están negociando adhesiones por “amnistía”. De pasada dejan claro que proponen un nuevo liderazgo, pero la misma estrategia subordinadora del país al imperio.
En este empeño golpista, poleo no está solo: marianela, carlosblanco, teodoro, fausto, etc, todos, unos más evidentes, otros más inteligentes, pero todos, son voceros de la intención golpista.
Parece ser que en la Revolución Pacífica, la oligarburguesía no contempla períodos de paz, sólo períodos de enfrentamientos cruentos y de acumulación de fuerza para el choque. Si los revolucionarios confunden esos períodos de acumulación con la paz, y bajan la guardia, si se dejan narcotizar con las fumaradas de una falsa democracia, entonces estarán cavando, con las herramientas heredadas del enemigo, la tumba de la esperanza revolucionaria.
¡Chávez es Garantía!

EGOÍSMO PROLETARIO

El internacionalismo proletario, la fraternidad obrera, son pilares imprescindibles de una Revolución. En contraste, el egoísmo proletario es el principal soporte de la explotación, del capitalismo. Veamos.
Mientras los obreros estén confinados a su entorno, sólo preocupados por sus reivindicaciones materiales inmediatas, el sistema capitalista que los explota estará seguro, y ellos, paradójicamente, sumergidos en el egoísmo proletario serán la mayor válvula de seguridad del capitalismo.
Cuando los obreros se yerguen sobre su entorno material y espiritual, cuando entienden que sus problemas y carencias en los sitios de trabajo son asuntos sociales y que la explotación sólo se resuelve socialmente, en ese momento comienza la liberación verdadera de la clase obrera y de la sociedad.
Eso lo sabe el burgués y de mil maneras lucha para impedir que los obreros lleguen a la comprensión de su situación. En este empeño, en esta lucha ideológica, usan todo su arsenal de manipulación: le proponen al obrero valores que lo disgregan, lo fragmentan, le presentan teorías, le inoculan ideologías que lo dividen, le impiden el vuelo alto y lo confinan al salto de la pulga.
Esta manipulación casi siempre es encubierta, las intenciones de los capitalistas no se muestran, pero en los momentos de turbulencia como los que vivimos hoy, se evidencia, la lucha por la hegemonía descarna las intenciones. Analicemos.
Fausto massó, un veterano de la lucha contra la liberación de los pueblos, vocero de la dominación oligarburguesa, en un artículo en el nacional del sábado 13 de noviembre, nos aclara las intenciones de los enemigos del pueblo y de los obreros.
El artículo está cargado de un pesimismo profundo, de un descreer en la humanidad, y de odio al chavismo. Dice massó:
“Todo esto proclamado por San Francisco de Asís, montado en un burro, conmovería a las pocas almas nobles que quedan en el mundo. Por desgracia para el Gobierno a demasiados chavistas sólo les enternece el mensaje sobre las maravillas que compra una tarjeta de crédito, no les importa que no comprenden el amor de una bella mujer, una puesta de sol.”
Intenta reducir al obrero a sus apetitos materiales, sin ninguna sensibilidad espiritual, y termina su artículo sentenciando:
“En otro momento Miraflores hubiera echado mano del mejor desodorante del mundo, el dinero, y a realazos habría resuelto el problema. Pero, ¿con qué se sienta la cucaracha? (…) de tanto ofrecer y ofrecer, logró que los trabajadores ya no comieran más cuentos: ahora quieren sencillamente un contrato mejor y que les paguen.
(…) ellos sólo entienden de contratos, conquistas, beneficios. Esa chispa incendiará la pradera.”
Incita a los obreros a que, por prebendas mezquinas, se opongan al gobierno que garantiza la superación de la explotación y se transformen, una vez más, en verdugos de sus propios sueños.
Está claro, la Revolución debe profundizar la lucha para que los obreros venzan al egoísmo proletario, se constituyan en Clase Obrera y asuman su papel histórico: la Conciencia del Deber Social, el Socialismo, la defensa militante del gobierno del Comandante Chávez.
¡Chávez es Garantía!

15.11.10

EL HERMOSO RETO DE LA CLASE OBRERA VENEZOLANA

No existe en todo el planeta una posibilidad de superar al sistema capitalista y construir una sociedad viable, salvadora de la humanidad, como la que tienen los obreros venezolanos.
O dicho con más precisión, la única oportunidad que tiene la humanidad de sortear el futuro de extinción que nos propone el capitalismo depende del comportamiento, está en las manos de los obreros venezolanos. Veamos.
El reto es hermoso, es un privilegio estar en la primera trinchera de la batalla por salvar al planeta. Pero, es difícil, muy difícil, implica una revolución en el alma de los obreros, de cada uno y de todos. Veamos.
Los humildes tienen siglos de enfrentamiento con los apropiadores del trabajo ajeno, primero, contra esclavistas, terratenientes, latifundistas, y luego contra el capitalismo que es otra forma de esclavitud.
En este enfrentamiento los obreros han perfeccionado estructuras y conductas que le permitieron sobrevivir durante siglos. Podemos decir que el explotado se acostumbra a la explotación, se percibe, tiene consciencia de explotado, se defiende sólo dentro de los linderos de la explotación… no la cuestiona, no tiene horizonte de su superación.
Sus luchas se limitan a intentar sufrir menos, a rasguñar alguna conquista económica, todo esto es comprensible. En esa situación están los obreros del mundo, desde China, hasta los Estados Unidos, en todos los países los obreros luchan por mejoras económicas, desde hace siglos… y siempre, generación tras generación están sumergidos en la misma miseria material y espiritual.
Aquí en Venezuela con el arribo de Chávez, y esto hay que decirlo sin mezquindades, que es el líder revolucionario más importante de estos dos siglos, se abrieron las compuertas para la comprensión del papel histórico de los obreros: superar el sistema capitalista.
Los obreros no pueden liberarse de la esclavitud moderna luchando sólo por reivindicaciones económicas. La Clase Obrera no se puede liberar del trabajo explotador sin superar el sistema explotador, al capitalismo. Es decir, no es posible liberación parcial de los obreros, esa liberación sólo es posible si transforma a toda la sociedad.
Ese es el papel histórico de los obreros, cuando ellos caen en cuenta de eso, cuando eleva sus miras más allá de lo parcial, de lo individual, de lo reivindicativo, cuando se elevan y disputan la dirección de la sociedad, entonces, se está construyendo clase consciente, y es el pilar fundamental de la Revolución. En ese momento, tiene algo que decir al resto de la sociedad, puede dirigirla con su prédica basada en el ejemplo.
Esta importancia vital de la Clase Obrera no es extraña a sus enemigos, éstos la combaten desde distintos frentes, desde teodoro y velásquez agentes del capitalismo explotador, que buscan distraer su lucha fundamental. Pasando por los que proponen un llamado “control obrero” que los confina a los límites mezquinos de la fábrica, impidiendo que alcancen la visión del cambio de sistema, hasta los dirigentes obreros a la vieja usanza, en el fondo complemento de la explotación.
¡Chávez es garantía!

14.11.10

¿QUÉ PASARÍA SI LOS OLIGARBURGUESES GANAN?

Las reflexiones, muy pertinentes por cierto, en torno a la pregunta ¿qué pasaría si los oligarburgueses ganan en el 2012? han levantado urticaria en la piel de la derecha. Para el pueblo es vital reflexionar, pensar en las consecuencias de una victoria de sus enemigos, por eso la discusión debe incluir la realidad militar, pero también debe abarcar la totalidad de la sociedad. Veamos.
Precisemos el método que utilizaremos para intentar la respuesta a la crucial pregunta. No hay otra vía que investigar en los antecedentes históricos, los nexos internacionales de la oligarburguesía, y de esos datos concretos deducir su comportamiento más allá del 2012.
La historia es clara, nos dice que los que hoy claman contra la Revolución , son los mismos del pacto de punto fijo, de la cuarta república, del golpe de Abril y del sabotaje petrolero. Sus nexos internacionales son estrechos, íntimos con el imperio capitalista, gringo y europeo, recordemos las fotos con bush, y la colonia de conspiradores que viven entre Lima y Miami.
Vistos estos datos, conociendo el pájaro por su historia, podemos ya deducir su comportamiento en un supuesto gobierno.
El primer ingrediente será la represión, recordemos los miles de muertos y desaparecidos de la cuarta, el “dispare primero y averigüe después” de rómulo, el padre de la dictacracia de la cuarta, el ametrallamiento a las manifestaciones de estudiantes y obreros.
Los datos son suficiente para deducir que con un gobierno de ellos no habrá paz, al contrario, volverán las bombas lacrimógenas, las balas a las manifestaciones, los muertos. Volverá la miseria espiritual y material, morirá la esperanza.
Recordemos que teodoro se robó las prestaciones de los obreros, que la acción fue profusamente aplaudida por los empresarios. Si ellos regresan el petróleo será regalado al imperio, volverán los meritócratas, que con sus fluxes de marca y sus poses de cabezaeñemas, hicieron de PDVSA un simple instrumento para trasegar petróleo barato a los tanques gringos y europeos, y traer miseria a los barrios nuestros. Recordemos la desidia con la salud, la privatización de la educación, la inflación. Recordemos la situación paupérrima de las universidades, las marchas multitudinarias por presupuestos justos. Recordemos la inmensa cantidad de recogelatas y niños de la calle, los altísimos niveles de pobreza crítica.
Son suficientes elementos para deducir que un gobierno de ellos sería catastrófico. Los males que hoy están en vías de resolverse, se agudizarían en minutos. Acabarían con el camino de la redención.
Por último, no olvidemos que la alianza de los oligarburgueses con los capitalistas internacionales nos haría protagonistas de las páginas más oscuras de la historia de la humanidad. Aquellos países perdieron cualquier traza de humanismo, de fraternidad, sus presidentes aúpan la tortura, la publican en libros que son éxito de venta, y nadie los lleva a Cortes Internacionales.
Las cartas están sobre la mesa ¡El pueblo no entregará ni a su Comandante ni a su Revolución!
¡Chávez es Garantía!

12.11.10

FRENAREMOS EL GOLPE GRINGO (SÁBADO 13-11-2010)

Después del 26 de septiembre los oligarcas se alborotaron, al contrario de lo que se esperaba, ahora se dedican a la conspiración descarada. No dejan pasar oportunidad para crear la ficción de un gobierno en picada. Lo peor es que ellos se creen su misma patraña, y actúan en consecuencia. Se repite la esquizofrenia que precedió a Abril.
El triunfo del fascismo en los Estados Unidos aceleró la ofensiva sobre Venezuela, los lacayos recibieron la orden y rápidamente los poseyó la locura, cambiaron de ruta, ahora son conspiradores. Veamos.
La ofensiva mediática es internacional y nacional. Ahora se valen de las declaraciones de un General Patriota. Mueven sus voceros.
Arría brinca presto, y amenaza con la Corte Internacional. Ramos allup ataca con espada de cartón. Una caterva de jurisconsultos clama por renuncia y enjuiciamiento del Militar. El pusilánime teodoro agarra brío y declara, o mejor, resuella por la herida de la envidia, no pierde la oportunidad y se asimila al coro de puritanos, de tumbas blanqueadas, alarmados porque el General dijo lo que tenía que decir: “la Fuerza Armada es leal al proyecto, al pueblo y al Comandante.” Esas palabras, esa posición valiente, la subscribimos millones. (Se recogen firmas de adhesión y respaldo a la Fuerza Armada Bolivariana, Patriota).
Del exterior llueven manipulaciones, el coro es internacional, hasta insulza, el triste secretario de la triste OEA, se presta para hacer comparsa a la alharaca formada alrededor de esas declaraciones.
No hay dudas, el imperio cambió la receta, ahora pasó a segundo plano la vía electoral, se pusieron de nuevo la chaqueta de Abril: el golpe está caminando.
¿Que hacer?
No hay duda, el enemigo se vale de nuestra distracción, de la atención que prestamos a lo pequeño, del tiempo que perdemos atendiendo sombras en las paredes, persiguiendo brujas, pescando prebendas personales, revolviendo ríos.
Debemos focalizarnos en el enfrentamiento a la ofensiva oligarburguesa: unirnos alrededor del Comandante, en la retórica y en la práctica. Sólo esa unidad, sólo ese ritmo, esa velocidad, garantizan la fortaleza del proceso. No son tiempos de desesperos pequeños burgueses que pretendiendo avanzar más rápido solo consiguen debilitar a la Revolución.
Son tiempos de atender nuestras debilidades, es necesario afinar la ideología, corregir errores en la acción revolucionaria, también de consolidar los éxitos, reforzar las prácticas correctas, las socializaciones, la politización de las organizaciones sociales, revisar y fortalecer la organización política.
Pero sobre todo es tiempo de movilizar al pueblo, a los obreros, estudiantes, campesinos, en apoyo al proceso, al Comandante. Que el imperio, insulza, los oligarburgueses sientan el huracán del pueblo dispuesto a defender sus sueños. Esa es la única manera de parar la esquizofrenia de la derecha. Sabemos que los fascistas sólo se detienen frente a pueblos movilizados, dispuestos a presentar batalla. Que sientan en su contabilidad que es mal negocio lanzarse en una aventura que les saldrá muy cara. Demostrarles que si se atreven, del capitalismo no quedará piedra sobre piedra… ¡Nada!
¡Chávez es Garantía!

LAS DEFINICIONES TEÓRICAS Y PRÁCTICAS

La situación política, independientemente del deseo de los actores, camina hacia nuevas definiciones. Todos los campos de la vida social se conmocionan buscando nuevos acomodos, las diversas fuerzas e intereses pugnan por una nueva hegemonía.
Los capitalistas asumidos arremeten con toda su fuerza contra el gobierno revolucionario, intentan desestabilizar, y en su afán no dudan en involucrar a la Fuerza Armada. Intentan dividirla, colocarla, en aras de una imparcialidad que nunca ha existido, al lado de los verdugos de los humildes, someterla a los designios del pentágono, la incitan a traicionar la patria y los ideales del Libertador.
Otros, renegados al servicio del capitalismo que ayer lo atacaban con fuerza, hoy tienen la tarea de transformar a los obreros en verdugos de la esperanza revolucionaria, estimulando dentro de los trabajadores manifestaciones que debilitan al gobierno. A veces tienen éxito y consiguen que los obreros, mal dirigidos, adopten posiciones que en el fondo son contra el gobierno y el Comandante Chávez.
Dentro de los dirigentes y los obreros, en esta hora que exige definiciones teóricas y prácticas, se mueven varias corrientes:
Unos pierden de vista la totalidad social y actúan como si el cosmos fuese su fabriquita, su contratito o el pequeño buró de su pequeño estado. Con esa actitud mezquina, propia de épocas de atraso, coinciden con las conductas de las tradicionales castas sindicaleras y politiqueras que tanto daño hicieron a la causa social, al tiempo que cambian su protagonismo, su papel histórico, por un plato de lentejas o un efímero triunfo táctico.
Otros se baten en las difíciles circunstancias de hacerse revolucionarios en medio de la brega de hacer Revolución. Luchan contra el espíritu capitalista, las conductas dominantes y dominadoras que nos habitan, y enfrentan las corrientes adversas a la construcción del Socialismo.
El gobierno, el Comandante Chávez, avanza hacia el objetivo de construir un mundo como lo soñaron los Libertadores, ese mundo es el Socialismo. Se toman medidas que tienen esa brújula, en el camino se aprende y se ajusta el rumbo. Hasta ahora la Revolución ha salido triunfante de todas sus circunstancias, siempre se ha protegido la posibilidad de seguir avanzando, eso es lo importante, mantener viva la opción revolucionaria.
El camino de la construcción del Socialismo exige definiciones de las clases sociales, de los dirigentes y de los individuos.
En esta hora, los capitalistas y los pequeños burgueses conocen muy bien su ubicación, se sitúan al lado de sus intereses, por defenderlos no tienen ningún escrúpulo.
Obreros, militares patriotas, intelectuales, campesinos y excluidos deben construir una alianza que enfrente al mundo capitalista y, sin extravíos tontos, asumir la defensa del liderazgo del Comandante y la tarea histórica de construir el Socialismo: una nueva cultura, la Conciencia del Deber Social, la Propiedad Social de los Medios de Producción administrada por el Estado Nacional, y la organización de tejidos políticos y sociales.
Sólo de esa manera podremos salir del círculo vicioso de luchas heroicas que son atrapadas por los dominantes.
¡Chávez es Garantía!

11.11.10

NUESTRO RESPETO GENERAL PATRIOTA

El General Rangel Silva declaró lo que un soldado patriota tenía que declarar: la Fuerza Armada está del lado de la Patria, que es estar junto, casada, con el proyecto Socialista, continuación del sueño de Bolívar. Y están del lado del Comandante Chávez, el líder que resume ese sueño. Lo dijo sin medias tintas, como tienen que ser las palabras de los depositarios de las armas que defienden al pueblo humilde.
Nuestro respeto General por su declaración valiente, que demuestra que la Fuerza Armada es Bolivariana, digna heredera de las glorias de nuestros Libertadores. Es evidencia de que dejó de ser un instrumento de los intereses capitalistas extranjeros y sus lacayos, y ahora en sus cuarteles y en sus corazones retumba el llamado del Libertador en la arenga de Junín: "Soldados, vais a completar la obra más grande que el cielo ha podido encargar a los hombres, la de salvar un mundo entero de la esclavitud....”
Es así, vivimos época de fundación de Patrias. El Continente, tal como en la Revolución de la Independencia, reclama el ejemplo de sus mejores hijos. El pueblo venezolano, al igual que en los días cuando derrotó al imperio español, hoy es ejemplo y asombro en la contienda contra el imperio capitalista.
De la misma forma que en aquella gesta gloriosa, hoy la atención del continente y del mundo está en nosotros, en nuestro accionar, y este pueblo, civil-militar, no lo ha defraudado ni lo defraudará, seremos como los héroes de la Independencia, viviremos los días de Carabobo, de Junín, del Paso de Los Andes.
El General Rangel Silva, ubicó muy bien el reto de estos días. Se trata de la misma batalla que El Libertador dejó inconclusa, es la misma lucha por la felicidad y la liberación del pueblo humilde. Es la contienda con el mismo imperio que ahora habla inglés, es la misma esperanza que impulsó a los Bravos de Apure.
También es el mismo enfrentamiento contra la Cosiata Valenciana. No importa que ahora se llame “Mesa” o se disfracen de defensores de una Constitución que patearon en Abril y Diciembre. A nadie engañan, a nadie marean con sus vapores de infamia.
Este pueblo cívico-militar, consciente de su deber y de su destino, no cesará de luchar por ninguna causa, por construir un mundo mejor, viable, que restituya las relaciones amorosas, fraternas, derrote la guerra de todos contra todos y restituya la verdadera paz, la paz con equidad.
Estamos seguros de que los obreros petroleros, que hemos dado muchísimas pruebas de patriotismo, junto a los campesinos que ayer acompañaron a Bolívar, a Zamora, unidos al pueblo humilde, sabremos defender una vez más a la Revolución y al Comandante Chávez, y derrotaremos los intentos de truncar la esperanza revolucionaria.
Que nadie dude, sabremos detectar a nuestros enemigos, vengan con el disfraz que vengan, sabremos desenmascarar sus excusas, que intentan paralizar nuestra disposición de combate. Nadie, como dice el Comandante Chávez, conseguirá descarrilarnos, conocemos el rumbo.
¡Viva Chávez!
¡Viva el Socialismo!
¡Viva la Fuerza Armada Patriota!

10.11.10

GANAR, RESIGNACIÓN Y VEHEMENCIA

Para la Revolución es imperativo reconquistar el corazón de los humildes, sólo así acumulará la pasión necesaria para enfrentar los obstáculos que el camino pacífico hacia el Socialismo supone: ganar elecciones, derrotar las amenazas de golpe y disipar la violencia desestabilizadora.
La Revolución es un acto de vehemencia: no se derriban mundos, ni se fundan universos desde la calma y con redes de seguridad, al contrario, la hermosa aventura de fundar requiere el espíritu del pionero, cortar amarras, navegar en mar proceloso sólo con la seguridad de las convicciones profundas. El revolucionario no pide ancla, sino viento fuerte que hinche las velas que lo impulsan.
Es así, la Revolución es el despertar de un huracán en el pecho de los humildes. Este país lo vivió el 23 de Enero, en aquellos días de Fabricio y de la Junta Patriótica, los humildes encendieron la llama vehemente. En Abril, esa misma llama apareció en las lágrimas y en el coraje de los humildes que en las calles hicieron posible el regreso del Comandante de las entrañas del infierno.
Este ciclón de sentimiento, este viento fuerte que impulsa los cambios revolucionarios, es el objetivo de la contrarrevolución: sus manipulaciones, sus aparatos de descomunicación, están al servicio de atenuar la vehemencia, transformarla en cordura, en sosiego, en conciliación, en temor a seguir.
La araña de la costumbre teje sus telas que atrapan el vuelo leve del cambio, la parsimonia y el frío cálculo apagan el riesgo, los fuegos internos son trocados por los llamados a la seguridad. Las armas melladas prometen gestión.
Así es que las Revoluciones pierden impulso y son atrapadas por la tradición.
Contra este mal, que llamaremos “la resignación revolucionaria”, sólo hay un antídoto: el frenesí, la pasión, la fe revolucionaria, sólo eso da al pueblo humilde la fuerza y la cohesión para seguir, para avivar el fuego.
Ahora enfrentamos una ofensiva oligarca, en el campo burgués se baten dos corrientes: la que propugna llegar al 2012 y allí derrotarnos electoralmente, y la otra, que con descaro propone tumbar al Gobierno Revolucionario ¡ya! antes de enero, para evitar que la actual Asamblea apruebe leyes revolucionarias. Las dos muy peligrosas, las dos se potencian en el odio a Chávez. Ahora que las enfrentamos debemos afinar nuestro sistema de defensa. Veamos.
Lo primero es reconquistar el corazón de los humildes, encender en sus corazones la llama que los hizo defender su Revolución y a su líder con la misma vehemencia con la que los llaneros pasaron Los Andes, con el mismo desprendimiento que los jóvenes traicionados el 23 de Enero se fueron tras Fabricio, Argimiro, Américo Silva, a salvar el sueño, a custodiar la utopía.
Convocarlos para lo grande, para la gloria, a ser dignos herederos del Libertador, desechar las mezquindades del logro pequeño, de la dádiva. Proponerles, como pregona Fidel, “razones sagradas por las cuales luchar”, devolverles la fuerza espiritual de los que se saben protagonistas de una epopeya definitiva, que decide el futuro de esta sociedad y de la humanidad toda.
¡Chávez es Garantía!

9.11.10

EL PUEBLO ESPERA

El pueblo espera por las instrucciones de sus líderes, de la clase rectora de esta Revolución. Es necesario que se señale con precisión el camino que debemos recorrer hacia la sociedad prometida, sus peligros, sus tentaciones, sus desviaciones, y también sus virtudes, sus atractivos y su urgente necesidad.
En resumen, es hora de darle al pueblo la razón más importante para luchar: el futuro de sus hijos y de los hijos de sus hijos, de la humanidad.
Vivimos una hora estelar, llena de posibilidades, pero también de peligros: podemos ir hacia el Socialismo, pero también, en el intento, terminar en un tenebroso período fascista. El enemigo oligarca mueve sus piezas para yugular a la Revolución Bolivariana, en el mundo las condiciones se dan, o mejor, exigen una embestida final del monstruo imperial.
Ya la fachada dulce de un Obama afrodescendiente, ecuánime, se disolvió. En las últimas elecciones aquel pueblo manipulado, narcotizado, votó (los que pueden votar) por las opciones más reaccionarias, llevándose así las ilusiones, las fantasías de cambio, de otra relación con el mundo. Las agresiones del imperio tienden a recrudecerse: la derecha, ahora gobierno, exigirá la cabeza de los líderes mundiales que desentonan en el cuadro de la dominación. Fácil es barruntar que vienen por este pueblo rebelde, soberano, y por su líder.
Es hora de que la Clase Obrera, encontrada con su ideología, dé un paso al frente en la defensa de la posibilidad socialista, comience a ser protagonista real del proceso. Para eso es necesario que se desprenda de las prácticas del pasado, que se incline sobre la costumbre, la tradición, supere el economicismo, la batalla mezquina, y emprenda la inmensa tarea de ser rectora de los cambios socialistas.
Que contribuya a hacer de las socializaciones soporte de la Conciencia del Deber Social. Su conducta, su prédica, sea ejemplo de integración de la economía y de la sociedad, ejemplo de una nueva relación entre los humanos.
Sin duda, de ese salto de la Clase Obrera depende en gran medida el destino de la Revolución. Si los obreros persisten en las prácticas del pasado, confinados de mil maneras a los intereses mezquinos de sus centros de trabajo, si sólo se mueven por reivindicaciones materiales, olvidando las metas estratégicas, si de alguna manera y con cualquier excusa lesionan el liderazgo de Chávez, si lesionan la unidad en torno al Comandante, entonces, seguro, la nube oscura de la reacción oligarca cubrirá nuevamente a la nación.
Si en cambio, los obreros dan el salto apoyándose en los avances políticos y económicos, si los impulsan, le dan el vigor de la Clase a las socializaciones, la entrelazan con la conciencia revolucionaria, con la organización social, defienden con prioridad al gobierno revolucionario, refuerzan la unidad en torno al Comandante Chávez y al Socialismo, hacen suya las consignas ¡irreverencia en la discusión lealtad en la acción! ¡Con Chávez todo sin Chávez nada!, entonces la Revolución será invencible, y la Revolución mundial, la humanidad tendrá renovadas esperanzas.
¡Chávez es Garantía!

8.11.10

LENIN

Difícilmente se encuentra en la historia un caso de odio tan fuerte por parte de las clases dominantes, como el odio a Lenin y al Partido Comunista de la Unión Soviética, al Partido Bolchevique. Recordemos que la oligarquía, los capitalistas, tienen un agudo olfato para detectar y odiar a sus verdaderos enemigos. Veamos.
¿Qué hizo Lenin? ¿Por qué ese odio?
Lenin le dio concreción al sueño de tomar el cielo por asalto: antes de Lenin la posibilidad revolucionaria era remota. Existía la teoría, el Marxismo, y se sabía que el capitalismo era un robo: la apropiación por parte de una pequeña elite del trabajo de toda la sociedad.
Además se pensaba que eran los obreros quienes serían los sepultureros del capitalismo. Se tenía una idea mecánica de la evolución de la sociedad, esta sería por etapas inviolables.
De esta manera los países poco desarrollados deberían evolucionar hasta un capitalismo fuerte, desarrollado, con un proletariado abundante, y sólo cumplida esta etapa se podía pensar en hacer la Revolución.
Se justificaba así el apoyo y estímulo a la burguesía como motor de ese desarrollo indispensable y previo a la Revolución Socialista.
La Revolución estaba reservada a un área muy pequeña del planeta, a los países desarrollados, a Europa, el resto, el noventa por ciento del mundo, estaba destinado a permanecer bajo la tutela capitalista ¡lo dictaba la teoría revolucionaria!
Es decir, el Marxismo devino, y esto es paradójico, en un dogma reaccionario.
Lenin construyó la teoría del eslabón más débil, decía que el capitalismo es uno solo, y es posible que la Revolución estalle en el eslabón más débil. Rompía así el cepo ideológico, le devolvió el vigor revolucionario al Marxismo.
Ya esto era razón suficiente para ganarse el odio de las clases apropiadoras. Pero hizo más Lenin, construyó el instrumento necesario para dirigir ese estallido, para dirigir la Revolución, construyó al Partido en la práctica y en la teoría, instrumento indispensable de la Revolución.
Ya estos dos aportes a la Revolución, teoría y organización, son razones suficientes para ganarse el odio de las clases apropiadoras, para ganarse el rechazo del capitalismo.
Pero hizo más Lenin: ¡hizo una Revolución! Demostró que es posible hacerla, él es el padre de la primera Revolución triunfante contra el capitalismo, del primer intento serio de construir el nuevo mundo, de construir el Socialismo. Dirigió la Revolución Soviética, le dictó rumbos, derrotó a los reformistas internos y a las agresiones de todas las naciones capitalistas de la época que se unieron contra el ensayo revolucionario.
Por eso el odio visceral que Lenin y el Partido Bolchevique suscitan a los oligarcas, a los contrarrevolucionarios, a los reformistas. Lo atacan con saña, lo han convertido en un anatema, en algo que descalifica, en una grosería.
Cuando el imperio, los capitalistas, los reformistas, los contrarrevolucionarios, acusan a algo o a alguien de Leninista, o de seguidor del Partido Bolchevique, indudablemente esa acusación indica que allí hay posibilidades revolucionarias, que ellos le temen.

7.11.10

EL HERMOSO RETO DE LA CLASE OBRERA VENEZOLANA

No existe en todo el planeta una posibilidad de superar al sistema capitalista y construir una sociedad viable, salvadora de la humanidad, como la que tienen los obreros venezolanos.
O dicho con más precisión, la única oportunidad que tiene la humanidad de sortear el futuro de extinción que nos propone el capitalismo depende del comportamiento, está en las manos de los obreros venezolanos. Veamos.
El reto es hermoso, es un privilegio estar en la primera trinchera de la batalla por salvar al planeta. Pero, es difícil, muy difícil, implica una revolución en el alma de los obreros, de cada uno y de todos. Veamos.
Los humildes tienen siglos de enfrentamiento con los apropiadores del trabajo ajeno, primero, contra esclavistas, terratenientes, latifundistas, y luego contra el capitalismo que es otra forma de esclavitud.
En este enfrentamiento los obreros han perfeccionado estructuras y conductas que le permitieron sobrevivir durante siglos. Podemos decir que el explotado se acostumbra a la explotación, se percibe, tiene consciencia de explotado, se defiende sólo dentro de los linderos de la explotación… no la cuestiona, no tiene horizonte de su superación.
Sus luchas se limitan a intentar sufrir menos, a rasguñar alguna conquista económica, todo esto es comprensible. En esa situación están los obreros del mundo, desde China, hasta los Estados Unidos, en todos los países los obreros luchan por mejoras económicas, desde hace siglos… y siempre, generación tras generación están sumergidos en la misma miseria material y espiritual.
Aquí en Venezuela con el arribo de Chávez, y esto hay que decirlo sin mezquindades, que es el líder revolucionario más importante de estos dos siglos, se abrieron las compuertas para la comprensión del papel histórico de los obreros: superar el sistema capitalista.
Los obreros no pueden liberarse de la esclavitud moderna luchando sólo por reivindicaciones económicas. La Clase Obrera no se puede liberar del trabajo explotador sin superar el sistema explotador, al capitalismo. Es decir, no es posible liberación parcial de los obreros, esa liberación sólo es posible si transforma a toda la sociedad.
Ese es el papel histórico de los obreros, cuando ellos caen en cuenta de eso, cuando eleva sus miras más allá de lo parcial, de lo individual, de lo reivindicativo, cuando se elevan y disputan la dirección de la sociedad, entonces, se está construyendo clase consciente, y es el pilar fundamental de la Revolución. En ese momento, tiene algo que decir al resto de la sociedad, puede dirigirla con su prédica basada en el ejemplo.
Esta importancia vital de la Clase Obrera no es extraña a sus enemigos, éstos la combaten desde distintos frentes, desde teodoro y velásquez agentes del capitalismo explotador, que buscan distraer su lucha fundamental. Pasando por los que proponen un llamado “control obrero” que los confina a los límites mezquinos de la fábrica, impidiendo que alcancen la visión del cambio de sistema, hasta los dirigentes obreros a la vieja usanza, en el fondo complemento de la explotación.
¡Chávez es garantía!

6.11.10

LA PEQUEÑA BURGUESÍA

Es una clase intermedia, una franja de amortiguación entre la clase capitalista y las clases depauperadas.
Es una clase que aspira y teme: aspira al ascenso individual, y tiene terror al empobrecimiento que la amenaza todos los días. De allí surgen sus principales características:
Es una clase individualista, muy egoísta, que aunque físicamente permanece en esa franja intermedia, entre empresario y pobreza, su alma, su corazón, se eleva a la situación que aspira: a la clase alta capitalista. Su realidad es, de aplastada por la losa capitalista, pero su espíritu es de magnate.
El fundamental componente de su ideología es la creencia en la solución de los problemas sociales de manera individual. Envidia el llamado “sueño americano”, y de esa ilusión apaciguadora impregna a toda las capas expropiadas.
Difunden por todos sus medios de deformación la falsa idea de que en el sistema capitalista quien no asciende es porque no se esforzó, que es posible mediante “la magia” del trabajo individual salir de una situación de miseria y llegar a ser hasta gerente exitoso de una transnacional. Prestigian esa vía de ascenso de muy poquísimos individuos, como una solución a los problemas sociales.
Viven la contradicción de no tener para pagar el condominio y la obligación de pagar un carro para aparentar éxito ejecutivo. Entre la creencia en el ascenso social y la realidad de estar encadenado a un puesto, sometidos a los sadismos de un jefe incapaz, tan frustrado como ellos. Todos angustiados, todos simulando un éxito huidizo.
La pequeña burguesía es la principal clase defensora del sistema capitalista:
Desvanece la necesidad Socialista, porque si se puede ascender individualmente, entonces el sistema capitalista no es malo, malo son los individuos que no luchan.
Al propugnar la lucha individual, siembra dispersión y egoísmo en las clases motoras del cambio revolucionario, impidiendo la necesaria unión para el salto revolucionario.
Pero el mayor daño que hace esta clase a la posibilidad revolucionaria lo hace por vía de sus intelectuales. Éstos producen teorías de apariencia revolucionaria, con lenguaje y aroma de cambio, pero que esconden una profunda deformación de la teoría revolucionaria y, por tanto, un inmenso obstáculo a la Revolución.
Las teorías pseudos revolucionarias de la pequeña burguesía son expresión de su realidad contradictoria:
Por un lado, sus teorías plantean la superación del capitalismo, esta faceta emana de la realidad que los oprime.
Pero, por otro lado, sus teorías plantean formas y vías impracticables. Este componente de su teoría emana del profundo terror que sienten a superar el campo capitalista donde mora su corazón.
En resumen, son capitalistas de corazón pretendiendo hacer Revolución.
En lo político, plantean la desorganización anarcoide, por eso no van más allá de una maquinaria electoral, o de un motín.
En lo económico, plantean formas nosociales de propiedad teñidas de populismo, por eso combaten la Propiedad Social administrada por el Estado.
En lo social, una fragmentación de la sociedad en egoístas, en grupos aislados.
Su acción va preñada de deslealtad.
¡Con Chávez, con lo que Chávez decida!

5.11.10

LA ÚLTIMA TRINCHERA

El capitalismo ha conseguido convertir a la humanidad en un gigantesco mercado donde todo lo material y lo espiritual devino en mercancía, susceptible de ser vendida o comprada. De esta forma, el humano-mercancía se transformó en el principal enemigo de sí mismo.
Este proceso de deshumanización, que comenzó hace miles de años con la posibilidad de la apropiación del trabajo ajeno, nos conduce a la extinción y nos condena a una vida miserable.
El capitalismo, tenaz, ha conquistado todas las expresiones del humano, de la vida en sociedad. La toma de lo material fue acompañada del asalto a lo espiritual, todo sucumbió al avance de la mercancía: la religión, el arte, la imaginación, todo se rindió al altar del dinero. El mundo comenzó a girar cada vez más por el dinero, la mercancía, el mundo de las cosas aplasta al mundo del humano, el interés del capital prevalece sobre el interés de la humanidad.
Se hacen guerras en beneficio del capital, no importa que sean espantosos genocidios de humanos y de culturas. Se intoxica a la humanidad con fármacos y alimentos artificiales para aumentar las ganancias de las bolsas de valores. Las drogas y las armas engordan las cuentas de los capitalistas y destruyen a la juventud que no tiene lugar en el sistema de las mercancías.
En esta batalla de la Humanidad, que se resiste a la degeneración capitalista, al suicidio que es el camino de las mercancías, sólo queda un bastión, un refugio: “El Amor Materno”, la Máter …
El Amor Materno es la última trinchera contra el egoísmo capitalista, y la primera trinchera en la ofensiva Socialista, por eso le ha costado tanto al capitalismo conquistarla, es la reserva de la especie. Allí, en el Amor Materno, se libra la última batalla de la humanidad. Veamos.
León Zitchner asimila el amamantar de la madre con las bases más íntimas del Socialismo. Nos dice: …“allí entonces cada uno recibiría de acuerdo a su necesidad y daría acorde con su capacidad.
Pero esa forma social, tan humana como difícil de ser recreada, es la que en la infancia del niño todo hijo vive con la madre mientras ella lo amamanta y lo arrulla, donde le da todo al hijo sin pedir nada a cambio, sin equivalente, por amor al arte, sólo por el gusto amoroso de colmarlo en el acto en que al darse ella misma se colma”…
El capitalismo intenta tomar la última trinchera, derrotar a la humanidad. Ataca el amamantar, lo reduce a un mero problema de alimentación material, sustituible por fórmulas industriales.
Pretenden equiparar el hogar a una empresa. El derramamiento amoroso que allí ocurre, asimilarlo con el trabajo de una fábrica. Algunos piden remunerarlo, transformar el último reducto del amor en mercancía.
Las Revoluciones deben proteger al Amor Materno, a la familia amorosa, luchar contra la familia autoritaria. Ese será el núcleo de la liberación humana.
El Ministerio de la Mujer debía ser el Ministerio de la Madre o, más directamente, el del Amor Materno.
¡Chávez es Socialismo!

4.11.10

ABRIL ES EL CAMINO

La confrontación es inevitable, y se decide en la movilización de las masas. Los oligarcas intentan movilizar con su odio, nosotros debemos movilizar a los humildes, tal como en Abril, para defender el derecho a la vida, a decidir nuestro destino, a tomar el camino de nuestra redención.
En la movilización revolucionaria está la clave del éxito, debe ser consciente y constante, sólo así acumulará la fuerza espiritual necesaria para enfrentar las ofensivas oligarcas.
El pueblo movilizado, en la calle, aprende, entiende al Socialismo, lo siente en la piel, lo vive. La movilización es una escuela infinita de Revolución.
La movilización no sólo es una marcha, son también las jornadas de estudio, de Trabajo Colectivo Voluntario, las vigilias, las brigadas de solidaridad internacional, el respaldo militante a las socializaciones, las jornadas de unión de los barrios con la fábrica. Es también la movilización individual, la revisión interna de cada uno, la derrota de los vicios que el capitalismo instala en el alma, la visión mezquina de la vida, el egoísmo que nos despedaza y nos convierte en una simple suma de fragmentos manipulados, esclavizados.
La Conciencia del Deber Social es el cemento de las movilizaciones y las movilizaciones, a su vez, son escuelas formadoras de esa conciencia.
En Abril el pueblo movilizado demostró su alta reserva de humanismo, de grandeza, de entrega a un ideal. Demostró que tiene pasta de gigante, que aquí está la base espiritual para construir el Socialismo, que la empresa no es una quimera.
En diciembre el pueblo movilizado demostró que sabe reconocer a sus enemigos y a sus líderes. En esos días de penuria y batalla, los humildes fueron herederos del Ejército Libertador, el que cruzó Los Andes y venció en Ayacucho, esos días los Bravos de Apure se multiplicaron en las calles de Caracas y de toda Venezuela. Nadie pensó en otra cosa que en defender la dignidad y el decoro de la Patria que la canalla oligarca mancillaba.
Ese espíritu debe guiarnos en la lucha contra la perenne agresión de los oligarcas, contra el plan del golpe fascista que se desarrolla frente a nuestros ojos. Todos los días aparece en la prensa escuálida el llamado al golpe, el susurro a militares, la deformación mediática.
Ahora aparecen los atentados desestabilizadores, sin duda lo de la directiva de fedecamaras es hechura de la CIA, puede ser que usaran hampa común, pero el cerebro es gente como posada carriles, que nadie se engañe.
Sabemos que los gringos, amos de esta oposición, son expertos en cometer crímenes que endosan a los gobiernos que quieren desestabilizar. Allí está el Maine, el ataque del Golfo de Tonkín, el engaño de las Torres Gemelas de New York, y el Comando Conjunto de Operaciones Especiales, denunciado por Fidel como organismo gringo para asesinatos selectivos en todo el mundo.
Sólo un pueblo en Revolución, movilizado, imbuido del espíritu de Abril y de Diciembre, podrá hacer frente a sus enemigos tradicionales, a sus verdugos.
¡Chávez es garantía!
¡San Pedro Alejandrino no se repetirá!

3.11.10

EXPROPIACIONES QUE SOCIALIZAN

Las llamadas expropiaciones de los medios de producción, que podrían nombrarse también nacionalizaciones, patrializaciones, o mejor aún, socializaciones, constituyen un paso importantísimo en la construcción del Socialismo. Veamos.
Cuando la Revolución expropia medios de producción, lo que hace es pasar la propiedad de lo expropiado, que en ese momento pertenecía a una fracción de la sociedad (propietarios capitalistas), a propiedad de toda la sociedad administrada por el único que puede hacerlo en nombre de toda la sociedad: el Estado Nacional.
Este paso significa que el trabajador de una fábrica expropiada, que antes trabajaba para los capitalistas y se enriquecían a costa de su tiempo, sudor y vida, ahora trabaja para toda la sociedad. De esta manera su esfuerzo enriquece a la sociedad toda, que a través del Estado puede repartir con equidad esa riqueza, de acuerdo con las necesidades de todos.
Este trabajador se beneficia de dos maneras: de su salario, en tanto trabajador, y de los beneficios sociales, en tanto miembro de la sociedad.
Además, y muy importante, se beneficia porque su trabajo deja de ser alienante y se transforma en un realizador de las mejores cualidades humanas.
El trabajo en el capitalismo beneficia sólo a un grupo de capitalistas, y convierte al trabajador en un ser extrañado de sí mismo. El trabajo lo transforma en una máquina de producir mercancías, y consume su vida en la producción de algo que no le pertenece, le es ajeno, se vuelve contra él.
El trabajo en el Socialismo, y hoy la fábrica socializada (nombre que abarca el fenómeno), es territorio de trabajo y construcción socialista, reencuentra al hombre con el producto de su trabajo: ahora éste trabaja para la sociedad de la cual forma parte, conoce el objetivo, el fin de su trabajo, el producto no le es extraño, trabaja para sí mismo en tanto miembro de la sociedad.
Además, las socializaciones permiten la planificación socialista, que en palabras del Che es: “la primera posibilidad humana de regir las fuerzas económicas”.
La propiedad social, las socializaciones de los medios de producción, son un paso importantísimo sin el cual no es posible la construcción del Socialismo. Por eso la Revolución debe darles su justo lugar.
Los obreros deben entender que ellos son la vanguardia de los cambios que marcarán el camino de la redención de esta sociedad y de la salvación de la humanidad. Allí en la clase obrera se escenifica la lucha más importante de esta Revolución. No es por azar que la oligarquía intente que los obreros, una vez más, defiendan los intereses burgueses y se transformen en sus propios verdugos.
El pueblo debe acompañar las Socializaciones, los barrios deben visitar esas fábricas, unirse a los obreros, hacer trabajo voluntario junto a ellos, entrelazarse, aprender la disciplina del trabajo en equipo.
Los consejos comunales deben unirse a las fábricas, conocer, por ejemplo, de dónde salen las cabillas, el cemento para sus casas, y que los obreros sientan, palpen, el destino de su trabajo.
¡Chávez es Garantía!

2.11.10

VIENTOS FASCISTAS

Los resultados de las elecciones del 26 envalentonaron a las fuerzas opositoras y delinearon con precisión los campos y los objetivos. Ya sabemos que la Revolución no tiene otra opción que ir hacia el Socialismo, y los burgueses no tienen más alternativa que truncar a la Revolución.
Ahora debemos determinar cómo, de qué manera los oligarcas pretenden salir del Gobierno Revolucionario, de Chávez. En el campo escuálido se impone la vía fascista. Veamos.
La dirigencia oligarca tatuó en su base social el odio a Chávez y a la Revolución, en ese odio fundamenta el apoyo. Ahora el monstruo que crearon les gobierna, les dicta el camino, exige violencia, sangre, venganza, en otras palabras, exige fascismo. Es así, el verdadero dirigente oligarca, el que dicta las pautas a la mesa oligarca, es su base envenenada, a ella obedecen.
Los oligarcas se deslizan hacia el fascismo, sembraron vientos y ahora cosechan tempestades. Estudiemos un ejemplo.
Unos dirigentes de fedecamaras fueron, previa balacera, secuestrados. Inmediatamente salen los voceros oligarcas a responsabilizar del hecho al Chavismo. Teodoro, de forma irresponsable pero comprensible en un renegado, fue el primero en lanzar la infamia, lo secunda fausto massó, y por allí sigue el flujo.
Si a alguien debemos atribuir el atentado a fedecamaras es a la derecha fascista que transita esos caminos, siembra esos vientos, y arrastra nariceados a los timoratos dirigentes de la mesa. No olvidemos al terrorista Chávez Abarca, contratado para realizar este tipo de planes.
El modus operandi es típico del fascismo, es previo a un golpe, ya lo usaron en la Chile de Allende con el asesinato de Schneider para desestabilizar aquel gobierno. El modelo es el mismo.
Pretenden crear la imagen de ingobernabilidad, es un complemento al gobierno paralelo que construyen desde la mesa. Es decir, lo de fedecamaras no es un hecho aislado, forma parte de un plan que está en ejecución y domina la política oligarca, tiene la aprobación de su base envenenada y el beneplácito de los gringos.
¿Qué debemos hacer los Revolucionarios?
Lo Primero, desechar las ilusiones de una posible conversión democrática de los oligarcas, al contrario, su objetivo es yugular a la Revolución de forma violenta, lo necesitan para aplastar el ejemplo, borrar el sueño libertario.
Segundo, no hay conciliación posible entre el capitalismo y el Socialismo, entre la Conciencia del Deber Social y el egoísmo capitalista, entre la política oligarca y la política revolucionaria, entre la forma de organización socialista y la forma de organización capitalista, entre la Propiedad Social de los medios de producción administrada por el Estado nacional y las formas de propiedad nosocial de esos medios.
Tercero, sólo la profundización de los cambios socialistas y la nitidez de la ideología que los dirija, nos dará la fortaleza necesaria para enfrentar la arremetida fascista.
Cuarto, entender que el Socialismo es ante todo un cambio en la Conciencia de Sociedad, que todas las acciones revolucionarias deben evaluarse por la elevación de esa Conciencia.
¡Chávez es Socialismo!

1.11.10

LOS ERRORES GRAVES DE UNA REVOLUCIÓN

Los errores, los fracasos, las derrotas, son inmanentes al proceso revolucionario, propios de la actividad humana y, con más razón, de los procesos que fundan sociedades. Podemos afirmar que toda Revolución es precedida por derrotas que la aceran. El asunto está en qué área se cometen y cómo procesarlos. Veamos.
Los errores no se deben ocultar, deben ser el centro de la crítica imprescindible para avanzar, al contrario, debemos sospechar del que nunca se equivoca, de aquel que no yerra.
Un proceso revolucionario, por definición, cometerá muchos errores, así lo dicta la experiencia histórica y el buen pensar. Ahora bien, donde el error causa estragos irreparables es en la ideología, desde allí se distorsiona la práctica y se extravía el rumbo, los procesos se devuelven a lo viejo.
Los errores que no lesionan la esencia ideológica de la Revolución, se pueden corregir, no tuercen el rumbo, mantienen la posibilidad del proceso.
Un ejemplo a estudiar es la Unión Soviética, que estableció el Capitalismo de Estado, buscando resolver dificultades económicas. En el retroceso impuesto por la realidad cometieron error en la ideología. El Che, agudo crítico de ese proceso, dice:
“..el proceso de nacionalización es dinámico y debe contar con la oposición de las clases dominantes, en cierto momento se impone una tregua, pero lo que aquí se está expresando no es una tregua sino una retirada
…No se toma en cuenta el hecho de que cada sistema económico conlleva una moral propia. (SN) Navegar en las difíciles aguas del capitalismo de estado para crear el socialismo exige una escrupulosa vigilancia moral sobre los cuadros. Por el contrario, el resultado ha sido que los cuadros se aliaron al sistema, constituyeron una casta privilegiada...”
Más adelante el Che reflexiona y dice:
“… aquí se podía preguntar si no se puede hacer valer lo que Lenin decía para los pueblos atrasados de si ¿no se podrá saltar completa una etapa?”
La discusión del Capitalismo de Estado que hace el Che es muy importante en la definición del rumbo de la Revolución Bolivariana. Debemos preguntarnos ¿Cuál es la esencia del asunto, en qué debemos pensar para tomar las decisiones?
El Che responde la interrogante:
“No hay nada económicamente imposible, lo que se debe averiguar es si algo es compatible con el desarrollo de la conciencia socialista.”
Las conclusiones están claras:
No se puede superar el Capitalismo de Estado usando las armas melladas del capitalismo, estimulando capitalismo, conciencia egoísta, eso sería un retroceso descomunal frente a las dificultades, suicidarse en primavera…
Segundo, el Capitalismo de Estado se puede saltar, como pensaba el Che, pero debe ser un salto adelante, esto es, con más Socialismo, más conciencia, estímulos morales, por sobre los estímulos materiales directos, nunca, un salto atrás, con más capitalismo.
Estos asuntos tienen un fondo ideológico que es imprescindible que se discuta, esa es la manera de mantener el rumbo. Recordemos que un extravío en lo ideológico lleva a errores graves.
¡Chávez es Socialismo!
¡Venceremos en Septiembre!

31.10.10

¿CÓMO HACER LO QUE HAY QUE HACER?

Las revoluciones suceden fundamentalmente en el alma, en la cultura… aunque también en la economía, en la organización social y política. Todo puede cambiar, se pueden socializar industrias, se pueden formar comunas, se pueden construir partidos, bienvenidos esos cambios, pero si no cambia el alma, la conciencia, la cultura, no se puede hablar de Revolución.
Es así, las medidas revolucionarias, los cambios de cualquier tipo deben tener como objetivo el cambio profundo de las relaciones entre humanos, transformar en luz fraterna lo que el capitalismo talló egoísmo que esclaviza.
De allí que sean muy importantes las modificaciones que la Revolución hace, pero más importante aún es la manera como esos cambios son sentidos por la masa. Este es el centro de la batalla contra la restauración oligarca. La correcta comprensión que el pueblo tenga de los cambios tonificará sus fibras revolucionarias, pero una mala presentación de las medidas será transformada en miedo por la oligarquía.
Si vamos a socializar una fábrica, por ejemplo, este hecho tan importante para la construcción del socialismo debe ser bien explicado al pueblo, inscribirlo dentro de un plan general, exponer la importancia que tiene para la sociedad controlar esa producción, publicitar las condiciones de trabajo del obrero en el capitalismo, y el daño que hace a la sociedad la propiedad nosocial de los medios de producción.
Debemos explicar que la propiedad social es la única posibilidad de que la humanidad, por primera vez en la historia, controle su destino, su economía, pueda planificarla y liberar las extraordinarias fuerzas espirituales y materiales de la producción en común para el consumo común.
Explicar la imposibilidad de cambiar la vida sin cambiar la propiedad mezquina que se nutre del trabajo ajeno, y explicar de qué manera la propiedad de toda la sociedad cubre con su manto maternal a todos los individuos.
Las acciones revolucionarias deben ser comprendidas y acompañadas por la masa. Una socialización debe impactar el espíritu de toda la sociedad, transformarse en cátedra de Socialismo, siempre debe ser entendida como un avance programado de la Revolución.
Avanzamos en las socializaciones, es lo que hay que hacer, son parte del camino al Socialismo. Ahora bien, al socializar algo, inmediatamente se abre un campo de batalla que va más allá de lo económico, se escenifica en el espíritu social, en la conciencia colectiva, y ya sabemos que ese es el principal campo de la confrontación con la restauración capitalista.
Cada socialización debería ir acompañada de una fuerte campaña explicativa, de concientización. Exponer nuestras fortalezas, nuestras debilidades y la necesidad de dar el paso. Que el pueblo entienda que lo damos con la seriedad del que sabe adonde se dirige.
El enemigo oligarca aprovecha cualquier acción nuestra para, sobre ella, cabalgar una campaña de desprestigio y manipulación. Ellos presentan batalla allí donde saben que pueden sembrar miedo y crear confusión. Entonces, es allí que debemos combatir con fuerza para impedir que el gran paso de las socializaciones se nos revierta y nos perjudique.
¡Chávez es Socialismo!

30.10.10

LA HORA ES ESTELAR

La hora es estelar, pocas veces en la historia venezolana se presentan posibilidades como la que vivimos. Hoy es posible construir el mundo que soñó Bolívar, donde todos puedan ser felices, relacionarse como hermanos.
Las elecciones de septiembre decantaron las posiciones políticas, dos polos irreconciliables se evidenciaron: el polo capitalista y el polo revolucionario, socialista. Atrás quedó el centro oportunista, se irá desvaneciendo poco a poco.
Ahora la tarea de los revolucionarios es aprovechar la magnifica oportunidad de avanzar, de llegar a niveles de cambios nunca alcanzados por nosotros.
Es necesario tomar medidas, prepararse para la batalla contra la oligarquía. La principal de ellas y previa a todas las demás es afinar la ideología. Ya sabemos que una Revolución no puede ir más allá de la ideología que la sustente, entonces es necesario pulir la ideología revolucionaria, saber hacia dónde vamos, cuáles son las raíces, los fundamentos de las acciones que emprendamos. Es así, sólo conociendo la esencia del Socialismo, podremos tener éxito en la tarea de construirlo. Veamos.
La ideología revolucionaria se ha elaborado a través de muchos siglos de batalla contra la esclavitud, en ese camino, después de muchas vueltas y extravíos, se ha encontrado con el alma del humano: comprendió que ésta es el Alfa y el Omega, el principio y el fin de todo.
Después de muchas disquisiciones se entendió que el hombre se relaciona en lo espiritual, es allí donde se deciden los destinos. Lo económico interesa en tanto influye en lo espiritual, con él se entrelaza formando una unidad viva que determina la condición humana.
La ideología correcta nos guiará en la organización social, debemos superar la etapa fragmentadora que nos impone el capitalismo, que hace de cada humano una isla individualista, una mera pieza del entramado económico.
Es hora de construir una poderosa red, un tejido social que vaya desde lo capilar, el consejo comunal, hasta lo nacional, la Asamblea Nacional , pasando por instancias intermedias. De esta manera daremos a la organización social visión integradora, universal, dejará de ser suma de egoísmos y se convertirá en soporte del desarrollo de la individualidad, de la única manera que esto es posible, en el seno, al amparo, del manto social.
Esta ideología, o mejor, sólo esta ideología, que debemos desarrollar y adaptar a las características nuestras, nos guiará en lo político y lo económico, será la catapulta para el gran salto cultural que es una Revolución.
Esta hora es estelar porque tenemos inmejorables condiciones para avanzar: tenemos la ideología, a un líder con una fuerte conexión amorosa con el pueblo humilde, un pueblo heredero de los Libertadores, que ha dado muestra de su carácter libertario, de disposición para la batalla que surge siempre que un pueblo muestra la decisión de liberarse, de construir su futuro, de recuperar la conducción de su destino.
El momento es de optimismo y de orgullo por tener el privilegio de participar en las batallas más nobles que un pueblo puede librar: las batallas por su redención.
¡Chávez es garantía!

29.10.10

¿COLAPSO DEL METRO, O DE LA CIVILIZACIÓN ?

El Metro de Caracas ya no es suficiente para resolver el transporte de la megalópolis. Variadas son las soluciones que se ofrecen, desde las demagógicas e irresponsables de ledezma, hasta las cautas del Ministro del Transporte, que recomienda no usarlo. Nosotros pensamos que las dificultades del Metro deben analizarse con más profundidad. Veamos.
La civilización capitalista da claras muestras de inviabilidad: El desequilibrio ecológico, que afecta los ecosistemas, extingue especies, acaba con la armonía de la naturaleza. El cambio climático, que derrite hasta los hielos del Kilimanjaro. Las recurrentes crisis económicas, serían algunas de ellas.
Aquí en Venezuela las dificultades de la civilización capitalista, gracias al gobierno revolucionario, aún se manifiestan atenuadas, sin embargo, emergen de la estructura misma de nuestra sociedad.
Una de esas manifestaciones es la reciente sequía que amenazó con una profunda crisis eléctrica, otra es, sin duda, los problemas del Metro, del transporte, también la inseguridad.
El Metro pasó de transportar 55 millones de pasajeros en el año 83, a casi 500 millones en el 2009. Es fácil percibir que el problema es estructural, la megalópolis capitalista es inviable.
La crisis de la civilización capitalista es ineludible, las dificultades se irán agravando, no hay respuesta definitiva dentro del sistema capitalista. Dentro de él sólo se pueden aplicar paliativos, el destino ineludible es el colapso sistémico.
La solución sólo puede ser social, es imprescindible romper el círculo vicioso de satisfacer las necesidades con medidas que profundicen la crisis, es urgente construir otra manera de vivir, de percibir al mundo, de relacionarnos entre nosotros y con la naturaleza.
Mientras la sociedad exija consumo demencial no habrá solución, mientras ponerle coto a ese consumo signifique perder el apoyo popular, mientras la política se decida a favor de quien dé más hoy, aunque así nos acerquemos a la debacle final, mientras esta sea la lógica que rige a la sociedad, no habrá futuro ni para el país ni para la humanidad.
Sólo una sociedad capaz de decidir su destino, liberada de la lógica que le impone el capital, podrá sobrevivir, ser ejemplo para el resto de la humanidad. Esa sociedad es la sociedad socialista. Construirla es el reto nuestro.
Es vital avanzar hacia el Socialismo, es un asunto de vida o muerte, o lo hacemos o perecemos, ya no es tiempo de paliativos.
Y caminar hacia el Socialismo significa tomar medidas que cambien radicalmente nuestra manera de vivir, aunque a esas medidas las califiquen algunos como “locura”.
Demostremos que tenemos gobierno y sociedad con la intención de ser diferentes, demos un ejemplo al mundo. Enfrentemos los problemas que nos presenta la crisis del capitalismo con medidas audaces que vayan al centro de los problemas, expliquemos al pueblo su alcance, atrevámonos a romper esquemas y tradiciones, corramos los riesgos de fundar un nuevo mundo. Confiemos que el pueblo entenderá esas medidas. Su discusión nos educará en el Socialismo.
¡Chávez es garantía!

28.10.10

A PESAR DE ELLOS, AVANZAMOS

Las elecciones parlamentarias evidenciaron el cambio que se venía generando en el seno de la sociedad. Los avances del proceso producen deslindes, atrás van quedando los que no quieren ir hacia el Socialismo, los que sólo se atreven a pañitos calientes, a tremendismos, a cambios de maquillaje.
Ya vimos lo que pasó con henry falcón y el ppt, terminaron en la mesa de la derecha. El hecho no es casual, se trata del agrupamiento natural de las ideologías. Allá en esa mesa se encuentran los que defienden el capitalismo en cualquiera de sus camuflajes. Están los capitalistas asumidos como julio borges, hasta los avergonzados de última hora.
Se puede decir que los “reformistas-revolucionarios”, esa rara mezcla, sueñan en las noches con la convivencia en la mesa oligarca. Es así porque tienen afinidad ideológica, se atraen mutuamente. En esa dirección se irán todos, esa es su naturaleza.
La Revolución entra en una encrucijada, hay inmensas posibilidades de avanzar, pero también de retroceder, de cometer incomprensiones que nos lleven al pasado. Vivimos época comparable con la Chile de Allende, o los primeros meses de la Revolución Cubana, o del Bolívar de 1830.
El pueblo de Colombia no comprendió la grandeza del Libertador, pecó de crédulo, y Bolívar terminó en San Pedro Alejandrino. En Chile los movimientos revolucionarios no entendieron con suficiente fuerza la necesidad del líder como alma del proceso, y esa debilidad abrió camino a pinochet. El pueblo de Cuba reconoció a Fidel, lo acompañó, y cuando éste renuncia en la crisis de Urrutia, le apoya, lo respalda, y abre las puertas a la Revolución Cubana hasta estos días.
La oligarquía agrupada en la mesa intenta manipular al pueblo humilde y a las filas bolivarianas, quieren que nos comportemos como soldados bisoños, fáciles de desmoralizar. Es impresionante la andanada de desinformación que nos llueve cada día. Es una campaña muy bien diseñada por los tanques pensantes gringos.
Quieren dividirnos, difunden rumores para profundizar grietas, siembran dudas sobre los dirigentes, estimulan debilidades, halagan vanidades, confunden con ideas disolventes, atacan a Chávez por todos los flancos.
A pesar de ellos, vivimos una magnífica oportunidad para seguir adelante: es en las encrucijadas que las revoluciones se mueven, saltan, resuelven la crisis hacia adelante. Esa es la situación de hoy, vivimos la oportunidad de consolidar el camino.
Hoy transitamos momentos estelares para la Revolución , debemos aprovecharlos. Para esto es necesaria mucha disciplina revolucionaria, la que señala los errores, las fallas, reconoce los triunfos, los avances, y nunca por su acción pone en peligro el proceso, sabe que dentro de la Revolución y con Chávez todo, fuera de la Revolución y sin Chávez nada.
Y por sobre todo, en estos momentos de encrucijada, cuando la Revolución, la Patria y la Humanidad más nos necesitan, es indispensable la Fe en el líder. Sentir que San Pedro Alejandrino no puede repetirse, que no podemos dejar que nuevamente abusen de nuestra credulidad, que sería condenarnos a ser cómplices del asesinato de la humanidad.
¡Chávez es garantía!

27.10.10

LOS LÍMITES DE LA REVOLUCIÓN

En el ambiente bulle la idea de que nuestra Revolución ha llegado al límite, que se agotó. El enemigo oligarca es el encargado de regar la patraña. Hablan de desbandada, esparcen rumores, deforman actitudes, ahondan grietas. Quieren desunirnos, desencantarnos de la Revolución y de su líder. La ofensiva merece reflexión. Veamos.
Las revoluciones llevan en su seno infinitas revoluciones. En otras palabras, una revolución es una secuencia de revoluciones, éstas no suceden en línea recta, una detrás de otra como si de un tren se tratara, son más bien parecidas a un remolino, a una tolvanera.
Así, cuando parece que la Revolución encuentra un límite, significa que la lucha de clases en su seno alcanzó tal tensión que reclama un salto, la fundación de una nueva realidad, un profundo cambio. Estamos, entonces, en medio de una crisis, entendida ésta como una época de posibilidades, una encrucijada. En otras palabras, una extraordinaria situación revolucionaria, propicia para seguir adelante.
No debemos confundir crisis con agotamiento. El objetivo del enemigo en medio de la situación límite es descorazonar a los revolucionarios, pintarle la situación como la pérdida de las posibilidades, confundirlos.
A veces se avanza, otras da la impresión de retroceso. El camino está lleno de obstáculos y reveses. Es por eso que orientarse en la turbulencia revolucionaria exige constancia, estudio, pensamiento, y sobre todo Fe en el líder.
Se debe tener Fe en el líder, este requisito, que a algunos les parece ir contra las reglas de la teoría, es soportado por la realidad: no hay registro histórico de una revolución sin la presencia de un líder que aglutine, establezca conexión con el alma de la masa. No aceptar esta enseñanza es un suicidio, una actitud mecánica.
Cuando el pueblo humilde pare un líder, éste lo resume, es su reflejo. El líder es el hilo imprescindible para atravesar desiertos, turbulencias y laberintos, es el que le da coherencia al proceso, a la sucesión de Revoluciones.
La lucha de clases en su fase revolucionaria, ese formidable choque de los mundos que cada clase representa, produce tal desajuste social, tal conmoción dentro de las clases en pugna, que sin un líder, sin esa cohesión, el proceso se diluiría en millones de chispas sin ningún sentido. Así, el choque de clases siempre se resolvería a favor de la clase dominante, que posee el aparato espiritual y militar, la tradición para el sometimiento.
El líder es la conexión del proceso con la realidad, sin él todo quedaría confinado al escritorio de los eruditos. El pueblo humilde, sin el sentimiento que lo moviliza, se replegaría a la lucha por la sobrevivencia cotidiana, y se produciría la desconexión entre teoría y práctica, táctica y estrategia, que es fundamento de la dominación.
Contar con un líder es garantía del tránsito seguro a través de la vicisitud que la Revolución supone.
En Venezuela la Revolución tiene la cohesión de un líder, eso es garantía de avance por sobre cualquier obstáculo.
¡Chávez es Socialismo!

26.10.10

CUBA: EL PRECIO DE LA DIGNIDAD

Hoy, 26 de octubre, la asamblea de la ONU deberá condenar con casi unanimidad el bloqueo a Cuba, vale decir, los países del mundo repudiarán por decimanona vez la agresión del imperio, sin embargo, en contra de la voluntad planetaria, el atentado persiste. La agresión del más poderoso gobierno de toda la historia humana contra la pequeña isla del inmenso pueblo, se mantiene desde hace medio siglo. El hecho merece reflexión. Veamos.
¿Qué hizo Cuba para merecer el ensañamiento que se manifiesta en el bloqueo, pero también en el secuestro de los Cinco Héroes Cubanos, y antes en las decenas de años que los gobiernos de la América mantuvieron a la isla en aislamiento diplomático?
Cuba está pagando el precio de haber rescatado su dignidad, su independencia, su soberanía. Aquel pueblo se elevó de la esclavitud y tomó en su albedrío la conducción de su destino, tal como lo anhelaron sus próceres, Maceo, Gómez, Martí. Asumió el reto de caminar con sus propios pies, con fracasos, con éxitos, problemas, pero siempre con la satisfacción de ser constructora de su propio destino.
Fue así que esa sociedad se erigió en ejemplo para el resto de la humanidad, demostró que es posible zafarse de la coyunda imperial, que el camino propuesto por el capitalismo no es una fatalidad, hay esperanzas, que la humanidad merece vivir, no es por naturaleza una especie facinerosa, destructora de su entorno, de la vida.
Ese ejemplo no es tolerable para el imperio, pone toda su furia de bestia ofendida en borrarlo del corazón de los humildes. Usa todas sus armas, la desinformación, la manipulación, siembra terror, amenaza al mundo, una sola sonrisa a Cuba es para ellos un delito… Bloquean el resplandor.
La lucha contra la agresión a la esperanza, al ejemplo, a la dignidad que es Cuba, es la lucha de todos los humanistas. Lo que allí se escenifica no es una simple batalla comercial, se trata de una confrontación por preservar la condición humana del humano, allí se está decidiendo el futuro de la humanidad.
Si Cuba sucumbe, si el ejemplo perece, si el faro se extingue, si consiguen deslizarla al campo capitalista, una sombra de escepticismo y desencanto cubrirá el corazón del planeta. Entonces las batallas por el humano no tendrán meta, se diluirán en ineficaces manifestaciones de buena voluntad.
Se decretará el fin de la historia, la eternidad del capitalismo… La humanidad inexorablemente seguirá el camino a la extinción.
Los revolucionarios del mundo tienen la obligación de luchar en contra del bloqueo, de la agresión a la esperanza socialista.
La existencia de Cuba Socialista es vital para el futuro de la especie. Cuba Socialista es patrimonio de la humanidad, por tanto su preservación es responsabilidad directa de todos los revolucionarios, de los humanistas.
Nosotros debemos estrechar cada vez más la hermandad con Cuba, afirmar los lazos humanos de quienes comparten destino, peligros, y comunes sueños hermosos.
¡Chávez es garantía!
¡Con Cuba todo, contra Cuba nada!

VENCERSE A SÍ MISMO

El individuo es un compendio de la sociedad en que vive, en él se resume el drama social de su época. Es imposible escaparse a esta ley. Siendo así, el individuo es el escenario de la contienda de clases de su tiempo. O, lo que es lo mismo, la parte más importante de la cruenta batalla de la lucha de clases se da en el interior de los individuos.
Es en las praderas del alma individual donde se decide la lucha de clases. Los revolucionarios, para tener éxito en su tarea, deben estudiar este punto fundamental, porque no hay Revolución sin revolucionarios, y no hay revolucionario si antes no se ha vencido a sí mismo.
Las conductas de los revolucionarios, son reflejo de esta lucha de clases que ocurre en la entraña individual. Allí se opone la ideología de las clases dominantes, los valores dominantes, las costumbres, la ética, toda una espiritualidad sembrada en la temprana niñez, con la ideología revolucionaria que se adquiere con la educación y la imaginación. En otras palabras, la lucha revolucionaria es principalmente una lucha entre la niñez, que se enfrenta a la espiritualidad que se van adquiriendo con la comprensión adulta.
Esta batalla, entre lo que fuimos y lo que queremos ser, se desnuda en la toma de decisiones. Veamos.
Cuando la sociedad se reconoce en un individuo y lo hace líder, sean del nivel que sean, la pugna de clases dentro de estos escogidos adquiere características sociales. Las decisiones del conductor afectan a la sociedad, pero están determinadas por la pugna que sucede en el individuo convertido en líder. Expliquemos con un ejemplo.
Bolívar liberó a los esclavos, y esa fue una decisión que afectó profundamente a la sociedad de su época. Pero, esa decisión nace de una lucha en el alma atormentada del Libertador, allí se enfrentaron la enseñanza de su niñez, quinientos años de cultura colonial, de aceptación y justificación de la esclavitud, con los conocimientos y la conciencia que había adquirido Bolívar en su vida de adulto. En el caso de bolívar, triunfó la idea libertaria adquirida durante su vida adulta, sobre la espiritualidad esclavista sembrada en su niñez. Por eso, él es un gran revolucionario. Páez, por el contrario, sucumbe a los valores de la oligarquía, traiciona las ideas adquiridas en su adultez, al lado del Libertador, y se entrega a los valores de las clases hegemónicas que le sembraron en la niñez.
Podemos decir, entonces, que para hacerse revolucionario, para hacer la Revolución , es vital derrotar, todos los días y en cada decisión, a la ideología de la dominación que llevamos aferrada a nosotros con los poderosos hilos del inconsciente infantil. El revolucionario debe vencerse a sí mismo.
¡Chávez es Socialismo!

24.10.10

DESPUÉS DEL 26

Después del 26 de septiembre, las aguas se excitan, todo se descarna y la política se trasluce. Era de esperar, las elecciones son una radiografía que retrata un momento político, es la realidad que aflora y llama a ajustes. Todo indica que estamos en medio de una crisis, entendida ésta como época de cambios.
En el campo oligarca los cambios son claros, caminan hacia el derrocamiento de Chávez por dos vías diferentes: una vía, las elecciones del 2012, y la otra, el golpe. La derrota de la Revolución es su objetivo central. Los dos caminos se alimentan de los mismos ingredientes. Veamos.
Aislar del pueblo a Chávez y a los chavistas. Es brutal la campaña en contra de Chávez, sólo comparable a nuestra falta de respuesta. De todo se dice del Comandante, cada vez más envalentonados, lo descalifican de mil maneras. Todo lo que hace se deforma, la mentira cubre la imagen presidencial.
Ahora se habla de militares rojos, bolivarianos, una manera burda de intentar dividir a la Fuerza Armada.
Simultáneamente se ataca al Estado, a sus acciones, la idea es presentarlo como ineficaz, todas sus ramas son desprestigiadas. Se pretende desconocer a la Asamblea , al lado se construye un parapeto alrededor de la mesa de unidad, que funge como parlamento de sombra. Se cuestionan a los Poderes, al Fiscal y al TSJ. Se va construyendo la imagen de un poder paralelo.
Esta campaña alimenta al mismo tiempo a la corriente golpista y a la electoral del 2012, las dos marchan juntas. La que más construya posibilidades de triunfos absorberá a la otra.
En el campo bolivariano se mueven varias posiciones.
Aparecen corrientes que se agitan como una gallina despescuezada, dan brincos y saltan, hacen análisis, proponen radicalismos estúpidos que encubren desesperos pequeño burgueses.
Encontramos a los cazadores de brujas, que aprovechan para cobrar viejas cuentas. No analizan, no argumentan más allá de lo mezquino, el principal daño de esta conducta es que obstaculizan la discusión esclarecedora.
Por su lado, la corriente cauta baja su nivel de actividad y se encapsula esperando tiempos mejores, y oportunidades de volver a las andadas.
Los más débiles, los oportunistas, malos discípulos de grandes revolucionarios, saltan a la mesa de la derecha, allá se encontrarán todos, no soportaron la necesidad de definirse revolucionarios.
No hay dudas, los tiempos son de borrasca, es allí que se prueban los revolucionarios. Varios son los soportes que debemos tener claros para poder avanzar y resistir.
Uno: sólo con Chávez se puede profundizar y consolidar. Las consejas de un avance sin el líder, manque vengan envueltas en retórica revolucionaria, siempre debilitan a la Revolución , y ayudarán a la salida fascista.
Dos: Chávez define a los Revolucionarios. No se puede ser Revolucionario en Venezuela sin ser Chavista, demostrado está.
Tres: estar con Chávez es estar con lo que Chávez decida, no hay atajos.
Por eso hoy más que nunca: ¡Con Chávez todo, sin Chávez nada! ¡Irreverencia y Lealtad! ¡Criticar es Amar!
¡Chávez es Socialismo!
¡San Pedro Alejandrino no se repetirá!

23.10.10

CUBA: ESCUDO MORAL Y ANTINUCLEAR

Fidel Castro, vale decir, Cuba Revolucionaria, cuyo ejemplo es el más impenetrable escudo antinuclear con que cuenta la humanidad, una vez más nos alerta del peligro inminente de extinción que confrontamos.
Dice Fidel:
"Los pueblos están en el deber de exigir a los líderes políticos su derecho a vivir. Cuando la vida de su especie, de su pueblo y de sus seres más queridos corren semejante riesgo, nadie puede darse el lujo de ser indiferente, ni se puede perder un minuto en exigir el respeto a ese derecho; mañana sería demasiado tarde."
Fidel nos dice, el derecho a existir está en peligro, y los pueblos tienen el deber de exigir su derecho a vivir. Sentencia que los pueblos tienen el DEBER de exigir, que es sinónimo de luchar para preservar la vida, producir líderes que respeten este derecho, y refuerza: “porque nadie puede darse el lujo de permanecer indiferente”.
No hay otra manera de responder al llamado de Fidel que construir un mundo que sea un formidable escudo que preserve a la humanidad. Las preguntas que surgen son: cómo, cuál. Veamos.
Sabemos que el peligro nuclear es consecuencia directa de la demencia propia del capitalismo. Éste, en su afán desmedido de lucro, es capaz de todo en la lucha por mercados y ganancias que son su razón de existir. Esa es la causa primigenia del peligro nuclear, así, mientras exista capitalismo habrá peligro.
El capital es un monstruo que tiene vida propia, se personaliza en mil cabezas humanas y las maneja a su antojo y conveniencia. Es por eso que generaciones enteras, que han hecho suya la causa antinuclear en Europa y en las mismas entrañas del monstruo gringo, no han podido eliminar este espanto en la vida de la humanidad.
Hoy, después de más de medio siglo de Hiroshima, seguimos viviendo el desasosiego de la extinción súbita, espantados por las visiones terribles del hongo atómico, y de los miles de niños asesinados en segundos aquel agosto de 1945. Cada vez más la humanidad ve, en la agonía del capitalismo, el peligro de su extinción.
Es evidente que la cura definitiva de la amenaza nuclear se consigue con la sustitución definitiva del capitalismo, en eso ya no hay tiempo que perder. De allí que la lucha por la vida, por la humanidad, contra la demencia atómica, es la lucha por el Socialismo.
Si continuamos por el camino capitalista pereceremos. Sólo la construcción del Socialismo puede despertar en los pueblos el ímpetu y la lucidez necesarios para enfrentar, obligar a los gobernantes capitalistas, que son los mismos gobernantes nucleares, a desistir de ese tipo de armamento, de la guerra para saciar su sed de ganancias. Sólo así la lucha contra la patología nuclear tendrá posibilidades de éxito.
Cuba, muestra de que el capitalismo es superable, que el Socialismo es posible, se constituye, con su ejemplo y su resistencia, en camino, en escudo moral antinuclear para el resto de la humanidad.
¡Chávez es Socialismo!
¡San Pedro Alejandrino no se repetirá!

22.10.10

ARISTÓBULO Y LA PROPAGANDA NEGRA

El domingo 17 de octubre Aristóbulo dio unas declaraciones en el programa de José Vicente que inmediatamente suscitaron la ira de la oposición oligarca: salieron prestos a construir una historia de propaganda negra, la misma propaganda que usaban los fascistas en la guerra mundial para manipular a las masas.
Los Revolucionarios debemos estar alertas frente a estas embestidas de manipulación, las están usando a todos los niveles, es hechura de tanques pensantes extranjeros, tienen como objetivo ahondar las grietas, crear división en el campo bolivariano, confundir, distorsionar la realidad, mentir. Recrean historias a su conveniencia, manipulan la conducta de las masas e influyen en las decisiones de los comandos.
Rosa Tristán, en el Semanario Debate Socialista, explica con detalles el funcionamiento de este tipo de descomunicación.
Los casos de aplicación de esta propaganda negra son abundantes, todos los días aparecen. Es suficiente que el gobierno haga un movimiento para que operen los tanques pensantes. Si Chávez viaja, distorsionan y difunden que va a entregar el país, que se reúne con los demonios del planeta. Si vamos a construir una planta nuclear, entonces le caen encima, que si es bomba atómica, que si el uranio, que los desechos. Todo es objeto de manipulación y deformación, meten miedo por todo.
Muchas veces consiguen ponernos a la defensiva, salimos a desmentir, y al hacerlo coincidimos, nos parecemos al campo enemigo, nos desdibujamos, nos ponemos a la defensiva, perdemos la iniciativa y explicando nos enredamos.
El caso de Aristóbulo es un buen ejemplo de propaganda negra. Veamos.
Da unas declaraciones que no tienen nada de explosivo, son temas para la discusión. Pero inmediatamente actuó la máquina infame, y sobre eso montó una mentira. Dijeron que el gobierno pensaba arrasar con gobernaciones y alcaldías, salieron todos a coro para reforzar la mentira… y nosotros nos replegamos, empezamos a desmentir, dejamos a Aristóbulo a merced de las fieras. La propaganda negra tuvo su efecto.
El caso de Aristóbulo sirve para alertarnos, esta artimaña la están usando a todos los niveles: susurran a militares, chismean a dirigentes obreros, mandan correos electrónicos a gobernadores. Tienen periódicos dedicados a esta propaganda negra, “tal cual” es uno de ellos, columnistas que pasan por bien informados dejan correr rumores, siembran discrepancias, ahondan grietas.
Es justo decirlo, la propaganda negra nos está haciendo mucho daño, debemos combatirla con fuerza, reconocer que existe, que es un arma enemiga, que mientras esté oculta hace más daño.
Entendamos que tenemos una cultura que gusta del rumor. Cuántas veces oímos que tal es corrupto, que el otro saltará la talanquera, que aquel tiene tres casas en Miami, que el de más allá tiene avión, y lo aceptamos todo hasta con gozo, con encono, todo sin ninguna prueba.
Enseriar la vigilancia revolucionaria, pero simultáneamente poner las cosas en su lugar: si el enemigo dice que “fulanito es”, debemos pensar inmediatamente que se trata de manipulación.
Pero sobre todo debemos preservar la Unidad en torno a Chávez, nada debe perturbarla, y menos las consejas enemigas.
¡Chávez es Socialismo!