8.11.08

2009

El 2009 será un año definitorio para la Revolución Bolivariana. Más allá de los resultados electorales, el reto será inmenso. En el 2009 las condiciones estarán maduras, será necesario un salto hacia otra dimensión revolucionaria, entraremos en otra etapa revolucionaria. Veamos.
En estos años de Revolución el pueblo ha conquistado lo principal para hacer una Revolución y defenderla, ha comprendido que sólo un gobierno que nace de sus entrañas, que se identifica con sus angustias y palpita con sus intereses, que lo ama porque son una misma sustancia, sólo un gobierno así hace posible emprender caminos de redención.
Ese es uno de los avances fundamentales de esta Revolución: la identificación del pueblo con su Estado, con su gobierno, dejando atrás de esta manera las veleidades anarcoides que, enfrentando al pueblo con su Estado, tanto daño han hecho a las revoluciones. Los humildes entienden que junto a su Estado se pueden equivocar, pueden extraviarse, pero juntos encontrarán el camino correcto.
Cuando un pueblo se encuentra con la disciplina, con la organización, con la fraternidad, está dando pasos trascendentes hacia la construcción de su futuro. Ya tenemos los esquemas organizativos, el PSUV y los consejos comunales, posibles de ser modificados, reforzados, perfeccionados, pero el paso en el camino correcto está dado.
Este pueblo se está encontrando con el trabajo colectivo, comprende así la fuerza del trabajo social cuando es liberado del fraude capitalista y va en beneficio de toda la sociedad. Siente la fuerza constructora de riqueza material y espiritual que encierra el trabajo social cuando revierte en beneficio de toda la sociedad.
El pueblo ha comprendido la carga amorosa que lleva la construcción del Socialismo, y ahora hay condiciones para avanzar.
La oligarquía, que no cesa en su intención de truncar a la Revolución , en el 2009 intentará nuevos ataques, la forma de estos será determinada por los resultados electorales, no olvidemos que son cobardes y taimados. De lo que sí estamos seguros, es que no se calmarán hasta ver enterrada la posibilidad socialista, todas sus acciones tienen como objetivo truncar la Revolución.
Ellos usarán todo su arsenal, desde las falsificaciones del Socialismo, hasta la violencia fascista. Propondrán pactos y diseñarán golpes de Estado, sin excusar al magnicidio.
La agresión oligarca, en cualquiera de las formas que adopte, sólo podrá ser derrotada fortaleciendo la conciencia y la espiritualidad revolucionaria y socialista en el pueblo. Esa es la gran tarea, el gran salto, todos los planes de construcción y defensa del Socialismo deben, tienen que sustentarse, en la espiritualidad socialista.
El año 2009 debe ser el año de la gran ofensiva de la conciencia y la espiritualidad revolucionaria.
Así como hemos movilizado las fuerzas para los PDVAL y las Misiones, con la misma urgencia, con el mismo entusiasmo, debemos movilizar para la sustitución de la conciencia egoísta capitalista por la conciencia amorosa socialista. El 2009 debe ser el año de la preparación del pueblo para grandes avances.
¡Con Chávez es con lo que Chávez decida!

7.11.08

TAREK UN POETA CON MEMORIA

Lo conocimos en Mérida, pelo largo, corazón grande y transparente, buscando a la injusticia en cada esquina para batirse con ella por la luz y la humanidad, blandiendo las espadas del verbo que ya afinaban en su poesía.
Líder nato que vino del Oriente a reforzar los contingentes que intentaban construir un mundo donde el sueño de vivir como hermanos se hiciera realidad.
Eran días de peleas callejeras, de tertulias revolucionarias, de amores intensos. Las piedras se cruzaban con el verso, las balas ventajistas se estrellaban contra la dignidad de los jóvenes recién salidos del liceo y de la aldea.
Allí se forjó la hermandad que hoy somos.
El devenir nos separó, cien caminos se abrieron y vino la diáspora.
Ahora encontramos a aquel joven poeta convertido en gobernador, nos acercamos a él con aprensión, el tiempo puede traer olvido de caras y sentimientos.
Se muestra alegre de nuestra visita, su madre amable nos ofrece café, y así, entre dulces árabes y sorbos, comenzamos a hablar con aquel muchacho que hace más de treinta años conocimos.
Comienza con tacto, explica la política electoral, comprensible, es candidato a la reelección, se muestra entusiasmado, el pueblo a su paso sale a la calle y escucha su llamado. Nos dice de sus construcciones materiales: CDI, módulos de Barrio Adentro, reconstrucción de hospitales… todavía no aparece el poeta.
Las construcciones tienen nombres de recuerdo: Kleber Ramirez, Diego Salazar, Américo Silva, jalonan la conversación hacia Cantaura la heróica, allí un monumento indica que el corazón humano está intacto, que no hay olvido, que el verbo acompaña la pasión por los humildes.
Sus versos a los héroes caídos, declamados con el espíritu que no olvida la epopeya merideña, iluminan el camino del futuro. Hay Esperanza, hay continuidad en el empeño, la llama clara sigue calentando corazones rebeldes.
Tarek regresa a su obligación de Gobernador de Anzoátegui y candidato a la reelección, y llama a su electorado a la contienda de noviembre, que califica de trascendente. Allí se va a decidir el destino de está Revolución, del Comandante, de la sociedad toda y, por qué no decirlo, de la humanidad.
Nos despedimos de Tarek, el poeta que tiene memoria, deseándole el triunfo, que es el triunfo de su pueblo.
Este muchacho nacido en el Tigre y que ha recorrido al mundo con su vena poética, que ha ido a Cuba a llevar su verso solidario a aquel pueblo asediado por la mayor potencia que ha existido jamás, y viajado a Paquistan acompañando a los internacionalistas cubanos, que curaban almas y cuerpos maltratados por la naturaleza desatada. Este muchacho que por sobre todo es fiel hasta el exceso al Comandante, merece ganar.
¡Con Chávez es con lo que Chávez decida!

6.11.08

EL CARÁCTER DE LAS ELECCIONES

El carácter de las elecciones varía. En una sociedad estabilizada, con un sistema donde la lucha de clases tiende a desaparecer porque los intereses sociales prevalecen sobre los intereses de una clase, las elecciones son un evento para escoger a los mejores administradores, son acontecimientos normales, no traumáticos.
Al contrario, en una sociedad con fuerte división de clases, con enfrentamiento cruento entre ellas, con disputa del poder acentuada, es territorio de confrontación entre los diversos proyectos sociales.
En este caso, que es el de Venezuela, las elecciones no resuelven las tensiones sociales, intentan inútilmente saldar cuentas entre los factores de la lucha, amortiguarla, conducirla, y a lo sumo consiguen evidenciarla.
Son ilusiones creer que las elecciones resuelvan el gran drama de la sociedad venezolana. Veamos.
La Revolución sucede como respuesta a la crisis terminal del pacto de punto fijo, incapaz de adaptarse a los nuevos requerimientos de la globalización capitalista, atrapado en un populismo que ya no se podía financiar. Esta crisis produce una turbulencia que es aprovechada por la Revolución Bolivariana con la única propuesta viable: refundar a la República , hacer una constituyente, una nueva constitución.
Desde aquellos días la crisis se ha mantenido en su máxima confrontación, golpes, magnicidios, saboteos están siempre presentes en nuestra historia reciente, basta leer los periódicos o ver la televisión para percibirla.
La Revolución Bolivariana ha cumplido una etapa con éxito, el pueblo humilde se ha encontrado con su gobierno, se ha recuperado la esperanza, se empieza a caminar hacia metas de organización superior, pero, y esto debe remarcarse, la lucha de clases está intacta, la confrontación entre los oligarcas y el pueblo humilde persiste, con miles de variantes, con matices, pero siempre con una posibilidad de violencia extrema.
De allí, que estas elecciones no resolverán la confrontación, sólo son preparación para una batalla que continuará más allá de noviembre.
La Revolución Bolivariana debe ir a una etapa superior: desmantelar la institucionalidad heredada, empezando por el sistema electoral y el aparato del Estado. Es imprescindible una Revolución en la conciencia de la sociedad, se debe sustituir la conciencia egoísta por la conciencia amorosa socialista entrelazada con la Propiedad Social de los medios de producción.
La oligarquía intentará yugular a la Revolución , sus formas variarán según el escenario que surja de noviembre, usarán la violencia en un caso, y en otro propondrán pactos con los sectores débiles. Hagan lo que hagan no podrán resolver la turbulencia social, ellos no tienen proyecto viable, sólo el regreso a la cuarta que ya está superada, agotada en el alma popular y en la historia.
El dilema de esta sociedad sigue siendo Socialismo verdadero o la barbarie fascista. Aquí no hay posibilidades de transiciones hacia atrás, ni de contrabandos inoperantes.
Entonces, las elecciones regionales deben ser vistas como una batalla en la gran marcha de la confrontación, centenaria ya, entre los humildes que hicieron la independencia junto al Libertador, y los oligarcas que secuestraron el sueño.
¡Con Chávez es con lo que Chávez decida!

5.11.08

LA LEY DE LA CONCIENCIA SOCIALISTA

No son frecuentes las oportunidades para hacer historia grande, la que funda épocas, la que marca rumbos. Son momentos en que los pueblos y los individuos son convocados para lo trascendente, para lo excelso. Si responden pueden marcar el rumbo de la humanidad, partir la historia.
El nuestro es un pueblo privilegiado, varias son las oportunidades en las que ha sido llamado para lo extraordinario y siempre se ha presentado a la cita con la historia.
Bolívar, hijo de este pueblo, parido por él, nos guió por todo el continente rompiendo cadenas y enderezando entuertos. Iniciamos así una época de independencia política que todavía dura, y nos fundamos como pueblo libertario, reserva moral de la humanidad.
Muchos hijos de este pueblo han comandado la tarea de completar la obra que Bolívar dejó inconclusa: Zamora, Gustavo Machado, Américo Silva, Fabricio, abonaron con su vida fecunda el camino hacia la liberación definitiva de estos pueblos.
Hoy en Venezuela, con la Revolución Bolivariana , vivimos un intento fundacional. Veamos.
Aquí llevamos adelante la construcción del Socialismo por vía pacífica, esto supone transitar un camino inédito, lleno de incertidumbres, de necesidades teóricas, de combates en territorio dominado por la ética oligarca.
En el camino hemos cometido errores y también conseguido importantes éxitos. La intención es construir un nuevo mundo y un nuevo humano, aunque a veces caminemos a tientas, nos conduce la certeza de que el esfuerzo es indispensable para la sobrevivencia de la vida, siempre nos mueve un profundo amor por la humanidad.
En nuestro avance descubrimos leyes de la Revolución pacífica. Una de estas es la “Ley de la Conciencia ”: la principal batalla de la Revolución es por la sustitución de la conciencia, de los valores de la ética capitalista egoísta, por la conciencia y los valores de la ética socialista amorosa. Y esta batalla se da en territorio dominado por la espiritualidad capitalista.
Vivimos en medio de la espiritualidad enemiga, que está con nosotros y en nosotros. Esto le confiere a la lucha unas características únicas que diferencian la Revolución pacífica de la Revolución no pacífica.
La “Ley de la Conciencia ” nos indica la necesidad de medidas urgentes.
Se han hecho esfuerzos, pero son incompletos e insuficientes. Es necesario estudiar el asunto con la seriedad de lo vital. Lo primero es entender que cualquier paso en esta batalla intentará ser capturado por la espiritualidad oligarca, para burocratizarlo, mediatizarlo, despojarlo de acción revolucionaria. Ejemplos nos sobran, no es el caso estudiarlos, bastará mencionar escuelas, misiones y motores que han sido atrapados.
Es necesario enfatizar que cualquier esfuerzo estará destinado al fracaso si no viene acompañado por cambios radicales de la institucionalidad oligarca, origen y soporte de la espiritualidad capitalista.
Uno de estos cambios urgentes es en el sistema electoral, construido para sembrar en el pueblo egoísmo, individualismo, fragmentación social, estímulo de valores mercantiles, subasta de voluntades, creador de irresponsabilidades.
El pueblo debe estar a la altura del reto histórico, mantener la esperanza, seguir avanzando.
¡Chávez es Esperanza Socialista!

4.11.08

LOS CAMINOS DE LA POSIBILIDAD

Hoy transitamos los caminos de la posibilidad, podemos avanzar hacia el Socialismo, pero también existe el riesgo de retroceder hacia el capitalismo. Son tiempos de incertidumbre, pero también de esperanzas.
El reto es detectar lo que nos hace avanzar hacia el Socialismo y lo que nos hace alejarnos de la posibilidad socialista. Y emprender con fuerza y decisión los cambios necesarios, por difíciles que sean.
Estamos en un proceso electoral que se acerca a su desenlace, es muy importante que la Revolución salga fortalecida de esa contienda, que el Comandante Chávez salga fortalecido. No basta la declaración de ser chavista, es necesario en la práctica, con el voto, afirmar ese apoyo. Los candidatos de Chávez deben ganar.
Si el Comandante sale debilitado de estas elecciones, entonces la posibilidad restauradora capitalista toma fuerza. Allí, en la oligarquía, se soltarán nuevamente los demonios, como mastines hambrientos se lanzarán sobre la Revolución.
Unos intentarán hacer pactos con los bolivarianos débiles, negociar al Socialismo, a la Revolución , a los sueños del pueblo y al Comandante Chávez. Intentarán volver a la época del pacto de punto fijo, que tanto publicitaron en estos días.
Este pacto pondría al Comandante en una situación de debilidad, que será cuestión de un pequeño temblor para que todo se vaya al olvido.
Simultáneamente, otros con las agallas grandes, al ver la debilidad Bolivariana producida por el pacto confuso, intentarán la vía violenta, activarán golpes y magnicidios.
Pretenden que en el pueblo cunda el desencanto, el desespero y la confusión, para eso trabajan sus periódicos, televisoras y radios. La oligarquía aprovechará para incitar a la indisciplina social, lo que llevará refuerzos a sus intenciones, el pacto lleva implícito una amenaza de ingobernabilidad.
Debemos entender la encrucijada en que nos encontramos, y la responsabilidad de cada uno de nosotros en la determinación del rumbo de esta sociedad y de la humanidad entera.
El pacto con la oligarquía nos conducirá al despeñadero, la única manera de salvar al Socialismo, a la Revolución , es con más Socialismo. Sólo el Socialismo, la conciencia socialista, nos hará suficientemente fuertes como para superar cualquier crisis.
Debemos estar a la altura del reto histórico, descifrar los obstáculos inéditos que se le presentan a una Revolución cuando es pacífica.
Debemos salir fortalecidos de las elecciones, sólo de esa manera podremos profundizarla, defenderla, depurarla.
En la etapa que comienza después de noviembre es necesario cambiar profundamente la institucionalidad que hemos heredado de la oligarquía, crear una institucionalidad revolucionaria.
Es necesario profundizar en la construcción de la conciencia revolucionaria.
Es necesario fundar una nueva relación con el trabajo, soportada por la Propiedad Social de los medios de producción.
Los cambios sólo son posibles con un Chávez fortalecido, con una Revolución fuerte.
Si perdemos a la Revolución , si perdemos al Comandante, si matamos la esperanza, a la posibilidad de ir hacia el Socialismo, el país se enrumbará por el camino capitalista, y ya conocemos lo que eso significa: volver a las épocas de desamparo, de miseria espiritual y material.
¡Chávez es Esperanza Socialista!

3.11.08

LINDA BARINAS

Tomamos prestado el título de la canción para intentar exponer algunas reflexiones relacionadas con las elecciones regionales en el Estado Barinas.
La Revolución Bolivariana atraviesa una difícil turbulencia, las oligarquías se oponen a la marcha de redención de los humildes y contra ella activan sus mejores armas. Combinan las agresiones físicas con los ataques a la espiritualidad.
Los ataques a la espiritualidad son los más peligrosos, le han dado más frutos que los ataques físicos. El 2 de diciembre fue un éxito oligarca, producto de ataques directos a la espiritualidad revolucionaria. En esa ocasión se manipuló el corazón del Pueblo Chavista, se hizo dudar a la masa Bolivariana y se consiguió que se abstuviera.
Ahora con las 26 leyes de la habilitante los oligarcas han encontrado excusa para lanzar una ofensiva que en su primera etapa tiene como objetivo minar la espiritualidad, la confianza. Repiten la táctica del 2 de diciembre.
En la segunda etapa, después de debilitar la Revolución ensayarán una salida cruenta.
En estas circunstancias Barinas ocupa lugar destacado en esta batalla electoral que es ante todo una batalla por la espiritualidad. En Barinas está la cuna de la Revolución y también está el corazón espiritual de la Revolución.
Ganar las elecciones en Barinas fortalece a la Revolución, nos indica que el núcleo, el alma de la Revolución tiene santuario en la tierra de Chávez. Un triunfo en Barinas se irradiará por toda la nación anunciando que el corazón espiritual se ha preservado. ¡Moraliza!.
El continente está expectante, el día de las elecciones debemos vocear a todo el mundo que la tierra del Comandante es un bastión de Revolución y lealtad.
El enemigo imperial y oligarca sabe de la importancia de Barinas para la Revolución y hacia ella enfila sus mejores armas. Consiguieron dividir a los chavistas, sembrar dudas, ambiciones pequeñas y cosecharon traiciones.
Ahora es deber de los revolucionarios bolivarianos y chavistas, sobreponerse a estos obstáculos y, por sobre cualquier dificultad, preservar a Barinas.
Barinas debe dar hoy nuevamente muestras de su fibra libertaria, del espíritu que libró la Batalla de Santa Inés, del ímpetu que hizo posible el Paso de los Andes, del desprendimiento que acompañó a Zamora en su reivindicación de las proclamas de Bolívar.
Barinas, debe pasar por sobre las mezquindades del momento y elevarse a las alturas que la historia reclama, debe proteger por sobre lo errores y desviaciones a la Esperanza en la Revolución. Con Revolución todo se puede arreglar, sin Revolución, muere la Esperanza y todo está perdido. Al país lo cubriría la nube oscura del capitalismo creador de miseria.
Barinas debe ir a la batalla electoral entonando en el corazón el himno de la Federación: ¡oligarcas temblad!
Después de noviembre Barinas debe seguir siendo linda, iluminada por un glamoroso triunfo digno del altar de la lealtad.
¡Adán Gobernador!
¡Chávez es Esperanza Socialista!
¡Chávez es garantía!
¡Estar con Chávez, es estar con lo que Chávez decida!

2.11.08

EL PAPEL DE LOS EMPRESARIOS

Esta Revolución pacífica, inédita, socialista, que ocurre en medio de dificultades espirituales y materiales, que convive con los medios de deformación enemiga que nos bombardean día y noche con su veneno engañador, con el asedio constante de un entorno internacional hostil, con nuestras propias debilidades, recorriendo un camino plagado de enemigos y de incertidumbres, en medio de tantas dificultades, esta Revolución Bolivariana debe transitar aún muchos caminos teóricos. Es fundamental afinar la teoría, única manera de tener guía para avanzar.
Existen abundantes puntos para la discusión, para aclararnos, para adaptar la teoría universal a nuestra realidad.
Uno de ellos es el papel de los empresarios en la construcción por vía pacífica del Socialismo. Veamos.
Unos proponen una convivencia, un hibrido capitalsocialismo, que siempre, así lo dice la historia, ha dado como resultado que el capitalismo engulle al Socialismo. Otros ignoran el problema. Algunos desprecian a los empresarios, subestiman su aporte.
Entonces la pregunta es ¿Cómo incorporar a los empresarios a la construcción del Socialismo?
Hasta ahora ha prevalecido la idea de que el empresario forme empresas capitalistas con el apoyo del Estado, esta idea se justifica con la excusa de elevar la producción. El resultado, por supuesto, será, y es, más capitalismo y menos Socialismo.
Indudablemente que la experiencia de los empresarios capitalistas es muy útil para la construcción del Socialismo, pero el aprovechamiento de esa experiencia no puede ser a costa de sacrificar al Socialismo, eso no tendría sentido.
¿Qué hacer?
Existen en Cuba Socialista ejemplos de ese aprovechamiento que nos puede ayudar a esclarecer el problema. Estudiemos un caso.
Se trata de Tirso Sáenz, un ingeniero químico graduado en Estados Unidos, empleado de una gran compañía trasnacional, militante de la Juventud Estudiantil Católica, anticomunista.
Tirso decidió después de la Revolución permanecer en Cuba desechando las propuestas de trabajo en el exterior. Tirso se incorporó a las tareas de construcción del Socialismo, aportó su experiencia, sus conocimientos adquiridos en el capitalismo y llegó a ser viceministro del Che.
La experiencia de Tirso muestra un camino para la incorporación de los empresarios, para el aprovechamiento de sus capacidades, de sus experiencias. Los empresarios se deben incorporar a la construcción del Socialismo, esto es, deben poner su experiencia al servicio de la construcción de la economía socialista, fábricas socialistas, distribución socialista, etc. Y nunca ponerse al servicio del desarrollo capitalista.
De esta manera la Revolución ofrece a los empresarios una vía de incorporación, los asimila.
Los empresarios honestos, los que se deslastraron de la ética infame del capitalismo, tienen así oportunidad de aportar a la construcción de la patria. Ahora bien, los que pretendan socavar al Socialismo desde adentro, construyendo capitalismo con retorica socialista, no tienen cabida en una Revolución.
Los empresarios y gerentes de buena voluntad, como Tirso Saenz, son bienvenidos al Socialismo, se les aplaude su gesto altruista, pero la Revolución debe tener un rechazo profundo por el sistema capitalista, por la oligarquía como sistema.
¡Chávez es Esperanza Socialista!

1.11.08

EL CLIMA

El clima electoral lo eclipsa todo, el mundo parece girar alrededor de las candidaturas, todos se mueven afanosos tras los votos. El verbo se hizo dueño y señor de la realidad. Vivimos días de arrebato.
Después vendrá la resaca o la euforia del triunfo, entonces el país volverá a la realidad, la magia estará concluida y nos encontraremos con el país que el hechicero electoral sacó del sombrero de copa.
Todos enfrentaremos nuevos desafíos. Ellos, los oligarcas, compondrán sus fuerzas para yugular a la Revolución. Nosotros los revolucionarios avanzaremos y defenderemos al proceso. La confrontación entre oligarcas y pueblo, que surge desde el mismo inicio de la nacionalidad, seguirá su curso, se agudizará.
El año 2009 será un año decisivo, crucial, la Revolución debe dar un salto, transformarse en algo superior, romper la cáscara de la institucionalidad, de la ética oligarca, será hora de crear una nueva institucionalidad revolucionaria, una nueva ética, impregnar al pueblo de una nueva moral, de nuevos valores revolucionarios, o inevitablemente la Revolución se desgastará en el batallar con las armas melladas de la oligarquía, diseñadas para construir espíritus oligarcas.
Es necesario cambiar las reglas oligarcas del juego, por leyes revolucionarios, salir del campo enemigo y jugar en el campo revolucionario.
La Revolución debe prepararse para las batallas que se avecinan. Esas batallas sólo las puede dar, las puede ganar, la ideología revolucionaria. Si a la confrontación vamos dirigidos por la ideología vacilante y ambigua de la pequeña burguesía, cosecharemos derrotas.
La ideología pequeño burguesa es incapaz de derrotar al capitalismo, porque lo cuestiona, pero teme superarlo, por eso evita dar los pasos necesarios para avanzar, y ya sabemos que una Revolución que no avanza pierde apoyo de las masas y perece inevitablemente.
Es necesario ir al encuentro de la ideología revolucionaria, la que nos guié en los cambios profundos, radicales, cambios que sustenten una explosión de pasión y cultura revolucionaria, indispensables para tensar las fuerzas sociales alrededor de la Revolución. Es necesario superar la visión burocrática del proceso.
La confrontación puede adquirir diversas manifestaciones, desde la militar hasta la lucha soterrada, aquella que no se percibe, pero que va silenciosamente derribando cabezas que son incomodas a los planes contrarrevolucionarios, tomando posiciones, ensanchando las zonas conservadoras, al reino del burocratismo. Sin olvidar la labor de los medios, que difunden valores que apuntalan el capitalismo, a la “no-sociedad”.
El clima electoral no debe hacernos olvidar la preparación para el futuro. La organización debe ser vanguardia en lo electoral, y seguir siendo vanguardia después de lo electoral. Las direcciones deben ser direcciones de lo electoral y direcciones después de lo electoral, para eso debemos prepararnos.
Debemos obtener triunfos electorales que se transformen en fortaleza para la confrontación que necesariamente continuará. Nunca debemos olvidar que el enemigo oligarca no descansará en sus ataques mientras la Revolución avance. No bajar la guardia.
¡Con Chávez en las elecciones y después de las elecciones!

31.10.08

SACANDO BIEN LAS CUENTAS

La oligarquía, sabia en su dominación, usa muchas armas para someter a los pueblos a sus designios infames. Unas son visibles, materiales, otras trabajan en la mente, en el alma, son imperceptibles, pero poderosísimas.
Es la fragmentación de la realidad una de sus mejores armas mentales. Nos hacen percibir la realidad como fragmentada, de esta manera nos despojan de la historia. Según esta deformación, Bolívar no tiene nada que ver con lo que hoy acontece, o la oligarquía de la Cosiata valenciana no tiene ligazón con la oligarquía de Chacao.
También fragmentan el tiempo, así lo que hagamos hoy no tendría consecuencias en el mañana.
Nos extrañan de la naturaleza, que sentimos como algo separado de nosotros, cuya suerte nos es indiferente, nos transforman en humanos de aire acondicionado, luz artificial y alimentos enlatados, hasta desconocemos las plumas del pollo.
La geografía también es fragmentada, según esta perversión no existen relaciones entre países, lo que pase en Colombia sólo atañe a Colombia, Venezuela no tiene nada que ver con el resto de América, el África no existe.
El hombre, así fragmentado, que camina solitario, aislado de un mundo que percibe como ajeno, el hombre despojado de su conexión con la naturaleza, con sus semejantes, es transformado en un ente de consumo y producción, vacío de toda humanidad, fácil presa de la explotación. Una mercancía.
La integración de ese hombre es la tarea del Socialismo, es el Socialismo.
En Venezuela con la Revolución Bolivariana ha comenzado un proceso de integración del humano, y ese esfuerzo integrador socialista encuentra enemigos de toda especie. La batalla entre los integradores del humano y los fragmentadores de la humanidad, entre capitalistas y socialistas, no cesa, los enfrentamientos son continuos.
Hoy nos preparamos para una batalla de gran importancia para la sociedad y para la humanidad, nos aprestamos para las elecciones regionales.
El enemigo oligarca esgrime su mejor arma: la fragmentación. Intentan separar las elecciones del resto de la vida, engañarnos haciéndonos creer que el voto está aislado del resto del planeta, que votamos sólo pensando en nuestro pequeño mundito.
Por eso es necesario sacar bien las cuentas, entender que el voto tiene relación con el futuro y con el pasado, que de ese voto depende no sólo el destino de la parcela donde se emita, sino el destino de la Revolución , del Comandante, de la esperanza socialista, que tan importante es para la humanidad.
Que ese voto, mal usado, puede regresarnos a los predios de la cuarta república, cuando los problemas locales eran crónicos, sin esperanza de solución, cuando no había salida vital para millones de nosotros, desamparados, malqueridos, despreciados por los que hoy piden el voto popular y se acercan a los humildes con mal disimulado asco.
Es con esta visión que debemos votar, es esta la visión que los dirigentes deben transmitir al pueblo. Si el pueblo saca bien las cuentas y no cambia la esperanza por un supuesto plato de lentejas, entonces será ganador.
¡Defendamos a Chávez, defendamos al Socialismo!

30.10.08

DEFENDER EL FUTURO

Las revoluciones se parecen más a un mar proceloso que a un plácido lago. No ocurren en línea recta, al contrario, trazan torbellinos difíciles de comprender. Siempre son inéditas.
La Revolución Bolivariana, con diez años de camino, dibuja trazos huracanados que dificultan la comprensión. Es una Revolución pacífica, nada más esta característica sería suficiente para ilustrar su complejidad. Pero además ocurre en un mundo donde el Socialismo está en franca retirada, arrinconado por medios de deformación poderosísimos, abandonado por antiguos adalides, incomprendido.
Frente a esta complejidad que dificulta la visión…
¿Cómo evaluar a la Revolución , cuál es el deber de los revolucionarios?
La principal dificultad es ver en medio de la tormenta el camino verdadero, desbrozar las ideas revolucionarias de la paja teórica, detectar en medio de la contradictoria realidad las acciones que determinan el futuro, que deciden el avance, y a partir de allí evaluar y decidir la participación. Veamos.
Esta Revolución se declara antiimperialista, anticapitalista y socialista en decisiones sucesivas, indicativas de la búsqueda de un camino diferente al capitalismo. En ese camino se han cometido errores de todo tipo, endosables a todos los actores políticos, desde el Comandante, que los reconoce, hasta la dirigencia de la clase obrera.
Errores que son propios de los procesos que se mueven, que buscan. Eso era de esperar, más en una Revolución plagada de teorías distraccionistas.
Otros errores son generados por activistas de poca o ninguna formación revolucionaria, no olvidemos que esta Revolución comienza en medio de un desierto: cuando unas organizaciones revolucionarias estaban empantanadas en una suerte de anarquismo vergonzante, en un escepticismo paralizante y otras en salto mortal que conduce al campo enemigo. Se entiende entonces que la escasez de cuadros revolucionarios es una falla corregida con la deficiencia de lo urgente.
Las decisiones que determinan el futuro socialista se han tomado con la intención de los que quieren avanzar. Las socializaciones de fábricas son pasos en la dirección correcta, los balbuceos de trabajo voluntario son comprensión de la necesidad de la Conciencia del Deber Social, la brigada voluntaria de la Misión Ribas que ayudó a la reconstrucción de la hermana Cuba azotada por huracanes, es asomo de un hombre nuevo que siente que servir a la sociedad recompensa.
La clase obrera, por encima de los humos del inmediatismo mercantilista, está en el deber de impulsar esta Revolución: aportar su disciplina, su sentido de la organización, su entrega a la causa revolucionaria, su sentido de la solidaridad.
En síntesis, reforzar con su conciencia, acción e ideología, a la Revolución Bolivariana.
Ahora que vamos a un proceso electoral donde se decide la suerte del pueblo de Venezuela, de la Revolución y del Comandante Chávez, la clase obrera, su dirigencia, debe postergar cualquier otro objetivo, disponerse a apoyar con fuerza los candidatos de Chávez para garantizar así la continuidad de la esperanza socialista.
No puede quedar al margen del proceso, moviéndose sólo en la mezquindad de reivindicaciones inmediatas, ajena a sus metas históricas.
¡Chávez y la Clase Obrera son Esperanza Socialista!

29.10.08

EL DEBER

El deber de todo revolucionario es hacer la Revolución … siempre.
El deber de la clase obrera es hacerse conciente, encontrarse con su ideología y contribuir a transformar la sociedad capitalista en sociedad socialista, participar activamente en la salvación de la humanidad.
La Revolución al avanzar forma una clase obrera que tiene una nueva relación con el trabajo, no ya de explotación, como es en el capitalismo, sino de cooperación, como es en el Socialismo. Entonces, surge una nueva clase obrera que trabaja para toda la sociedad, y de esa manera libera al trabajo, rescatando a la sociedad de su enajenación. En estos países de poco desarrollo,
la formación de la clase obrera, motor de la Revolución , es tarea de la Revolución.
Esta transformación de la clase obrera, de clase explotada en clase liberada, es la Revolución.
Esta liberación del trabajo sólo es posible construyendo la hegemonía de la Propiedad Social de los medios de producción, administrados por el Estado, única manera de sentar las bases para la hegemonía de la Conciencia del Deber Social, esencia del Socialismo.
En Venezuela, con la Revolución Bolivariana , la responsabilidad de la clase obrera es mayor que cualquier clase obrera del mundo. Es aquí donde existe la posibilidad de abrir camino al Socialismo, de impulsar la transformación socialista de la humanidad, de salvar al mundo de la demencia capitalista. Es aquí donde está la esperanza.
La Revolución Bolivariana, más allá de los errores, de las confusiones, es una Revolución camino al Socialismo ¡Es Socialista! No tiene sustitutos.
El Comandante Chávez es el líder y corazón de esta Revolución. No tiene sustituto.
La clase obrera está en la obligación de participar activamente en este proceso, para eso debe encontrarse con su ideología, transformarse en clase liberada, elevar la vista hacia las grandes metas estratégicas. Debe servir de eje a la incorporación de las otras clases a la construcción del Socialismo.
La clase obrera está en la obligación histórica de defender la esperanza, de proteger a la Revolución Bolivariana.
Ahora, en las proximidades de una batalla, las elecciones regionales, en la que se decide el futuro de la Revolución , del Comandante, la suerte de la posibilidad socialista, la clase obrera no puede permanecer imperturbable en sus remansos reivindicativos, confinada a sus problemas internos, dividida en sus objetivos, viéndose el ombligo, mientras en el país se escenifica la más importante batalla desde los días de la Independencia.
La clase obrera debe participar, debe ser ejemplo y llamado a la unidad de los revolucionarios, al apoyo de los candidatos del Comandante, que son los del PSUV, que son los del Socialismo, en contra de los candidatos de la oligarquía.
Hoy nada es más importante que la Revolución y el Comandante Chávez salgan fortalecidos de las elecciones regionales.
Que estas elecciones marquen el encuentro definitivo de la clase obrera con su papel histórico, con la conducción de la Revolución Bolivariana.
¡Defendamos a Chávez, defendamos al Socialismo!

28.10.08

DOMINGO

Domingo Alberto Rangel es un maestro de revolucionarios, nosotros así lo reconocemos.
Su vida es una cátedra de Revolución: su consecuencia, siempre al lado de los humildes del mundo, es una lección que moraliza. Domingo sigue en combate, sin dar ni pedir cuartel, opinando libre y valiente, como corresponde a un intelectual orgánico.
Su pluma nos sorprende todas las semanas, unas veces discordamos, entonces, siguiendo sus enseñanzas, le respondemos con respeto, pero con fuerza: la irreverencia, así no los señala la vida de Domingo, es una cualidad indispensable para los revolucionarios. La mayoría de las veces coincidimos.
En el Quinto Día del 24 de octubre, Domingo Alberto nos da una de sus invalorables lecciones. Toma como motivo al criminal bloqueo que la mayor potencia que haya existido jamás en el mundo, perpetra contra la heroica Cuba. Comentemos el artículo.
Condena al bloqueo, por supuesto.
El bloqueo a Cuba ha significado en los últimos cincuenta años uno de los hechos más infames en la vida internacional. Esa medida es contraria a todos los principios del Derecho Positivo.
Y en su condena nos da una clase valiosísima del comportamiento del revolucionario frente a la adversidad.
Lo esencial es la resistencia de Cuba ante el bloqueo que hoy la pone al borde de una victoria jamás alcanzada por otro pueblo de nuestra América. Cuba, la revolucionaria e indómita, ha derrotado a Estados Unidos. Además, esta victoria que está en trance de coronar, es obra, ante todo, de su pueblo que en casi medio siglo de bloqueo ha acusado la valentía desplegada en la legendaria gesta de Numancia, ha emulado en perseverancia a los monjes de las cartujas medioevales y ha excedido en su fe inconmovible a quienes desde una trinchera aguardan la salida del sol de la victoria. En América Latina, desde la llegada de los europeos en 1492, no ha habido una gesta superior a la resistencia de Cuba durante cuarenta y más años. Privada casi de lo indispensable, administrando una pobreza que era la objetivación de su orgullo, luciendo una cabellera de pabellón y unos ojos de faro en la noche, la Cuba revolucionaria no sólo se sostuvo, también contribuyó a la insurgencia de otros pueblos de nuestra América.
Domingo Alberto Rangel nos advierte:
Cuba ha vencido a Estados Unidos, David triunfó con su honda hiriendo al gigante. Pero este no ha muerto. No podemos olvidar hoy, olvidarlo conduciría a toda clase de extravíos, que Estados Unidos es más fuerte hoy, como nunca lo fue en el pasado. Un país que llevó a la caída al sistema soviético, que entre sonrisas y venias hizo degenerar al Socialismo chino y convirtió en mercaderes de buhonería a los revolucionarios vietnamitas, no puede ser débil, ni tampoco generoso.
Así, Domingo, siempre maestro, nos reafirma el deber de un revolucionario: Hacer la Revolución , defenderla, resistir, por sobre todo resistir. Desconfiar del imperio, luchar, siempre luchar. Gracias Domingo.
¡Con Chávez construiremos el Socialismo y defenderemos la Esperanza!

27.10.08

EL FORCEJEO

El Comandante Chávez llamó la atención a los partidos aliados, y ese llamado produjo un forcejeo de argumentos que indudablemente es la expresión de la lucha interna en la Revolución. Esta situación merece estudio.
En Venezuela, debemos reconocerlo, dado la falta de rigor teórico, la lucha interna toma carácter pueril, se esgrimen armas de lo cotidiano, se habla de la forma, del método, de las maneras, y así se esquiva el fondo, el análisis de los proyectos que sustentan el forcejeo.
En esta situación es saludable revisar las ideologías que se mueven en el paisaje político y, a partir de allí, deducir lo que impulsa las divergencias. Veamos.
Primero encontramos la propuesta socialista auténtica que se afila cada día más buscando la adaptación de la esencia socialista a nuestra realidad. Amplía el soporte material del espíritu socialista: la hegemonía de la Propiedad Social de los medios de producción, entendiendo por esta hegemonía la que se entrelaza a la Conciencia del Deber Social.
Frente a esta propuesta de Socialismo auténtico nos topamos con una serie de evasivas que postulan formas de propiedad nosocial en sus diferentes variantes, todos los días inventan un nuevo adjetivo para driblar al Socialismo auténtico.
También actúa, muy a la sordina, una poderosa corriente francamente capitalista, sustentada en la acumulación reciente de capital, esta corriente está estrenando nuevos intereses y crea nexos en su nuevo ambiente.
El forcejeo que ahora se manifiesta en lo político y que después de noviembre tendrá una mayor expresión, es proyección de estos proyectos.
No se puede entender lo que está pasando en el interior de la Revolución, ni los acontecimientos que vendrán, sin relacionar la economía y la política, los proyectos y su expresión política.
El cuadro que hoy vemos es el preludio de un más nítido mapa que inevitablemente se configurará después de la contienda electoral de noviembre, que traerá nuevos reagrupamientos, alejamientos, profundizaciones, y llevará a mayores definiciones de los campos en pugna.
En noviembre debemos derrotar las pretensiones del enemigo externo, los oligarcas no deben ganar terreno, de esas elecciones debe salir fortalecido el Comandante Chávez, es necesario votar por sus candidatos.
En noviembre la batalla es entre el enemigo externo y el Socialismo auténtico representado por el Comandante Chávez.
Sería un error pretender en noviembre saldar cuentas simultáneamente con el enemigo externo y a la vez con las manifestaciones internas extraviadas, la batalla interna debe postergarse.
Dar la batalla en lo interno daría como resultado el debilitamiento del Comandante, y esto traería como consecuencia un debilitamiento de la opción socialista, que sería fácil presa de la macabra alianza de los antisocialistas de todos los pelajes y todas las ubicaciones.
Los socialistas, los Chavistas, los revolucionarios, debemos votar por los candidatos de Chávez, el fortalecimiento del Comandante es el fortalecimiento del Socialismo auténtico y está por encima de cualquier otra consideración.
¡Con Chávez es con lo que Chávez decida!

26.10.08

LA HORA OBRERA

Sólo cuando la clase obrera está identificada con la ideología de la clase obrera, es capaz de guiar a la sociedad. Y sólo una sociedad guiada por la ideología de la clase obrera es capaz de construir el Socialismo.
¿Por qué la ideología de la clase obrera es fundamental?
La ideología de la clase obrera emana de su forma única de relacionarse con el trabajo, de su ligazón estrecha con la producción, de su forma de participar en la transformación de la naturaleza.
La clase obrera existe en condiciones de trabajo colectivo, jerarquizado, planificado, altamente disciplinado, cooperativo, fraterno.
En el trabajo de la fábrica la cooperación es indispensable, la suerte del conjunto depende de la suerte de cada uno, si alguien falla el todo se ve afectado. En la fábrica la planificación es vital, la estrategia está íntimamente ligada a la producción, la jerarquía es esencial, la fraternidad surge natural.
La clase obrera conoce las condiciones de la explotación, porque vive en sus entrañas, sabe de la crueldad del capitalismo, sabe de lo que es capaz en su afán de lucro.
Allí, en esta existencia, se entrelaza la ideología de la clase obrera, la ideología de la disciplina, de la organización, de la relación fraterna, y sobre todo la ideología de la liberación. Estas son las bases del Socialismo, de la nueva sociedad.
La clase obrera lleva en su carne el espíritu revolucionario.
De todo esto se desprende que la ideología de la clase obrera es la única ideología que puede guiar a la sociedad en la construcción del Socialismo. Y se desprende también que una Revolución, o se encuentra con la clase obrera o perece.
Ahora bien ¿cómo es ese encuentro con la clase obrera?
Para que el encuentro sea revolucionario, necesariamente la clase obrera debe primero haberse encontrado con su ideología.
Sólo una clase obrera asimilada con la ideología de la clase obrera es revolucionaria, está en capacidad de guiar a la sociedad en la construcción del Socialismo.
La clase obrera en condiciones de dominación está colonizada por la ideología de las clases dominantes, en este caso sus luchas serán sólo reivindicativas, inofensivas para el sistema, en estas condiciones será su propio verdugo, estará al servicio del sistema capitalista.
En Venezuela ha surgido una Revolución inédita, se ha avanzado bastante, se ha rescatado la esperanza, tenemos un líder conciente de su papel histórico, un pueblo que lo acompaña, la meta es el Socialismo.
La batalla en el interior de la Revolución ha alcanzado niveles decisivos. Hoy se discute el destino del proceso, enfrentamos una batalla electoral que cambiará profundamente las condiciones de la confrontación con el enemigo oligarca. Nunca, en toda la historia, habíamos tenido una hora estelar como esta: la oportunidad de avanzar hacia el Socialismo es cierta, pero también la posibilidad de restauración está presente.
Nunca como ahora la sociedad había necesitado la participación de una clase obrera conciente de su papel histórico.
¡Fortalecer a Chávez, la Esperanza no debe morir!

25.10.08

LA ESPERANZA

Se requiere que el pueblo perciba, sienta la diferencia, entre la Revolución y el resto de las proposiciones de país, las pasadas y las futuras.
Sólo así podremos entender la necesidad de dar los combates que el camino de redención nos depare.
Sólo un pueblo conciente de la necesidad de Revolución, y conciente de que es este proceso el único capaz de conducir la búsqueda de estos cambios, puede salir exitoso de los ataques de la oligarquía.
Lo primero es recordar los tiempos cuando el capitalismo no estaba en entredicho: los humildes eran carne de “cañón electoral” los problemas existían sin esperanza de solución, al contrario, se profundizaban. Los medios estaban al servicio de crear una imagen, una ficción que impidiera percibir la realidad, la futilidad llenaba las páginas de periódicos y pantallas. Sembraban egoísmo y dispersión popular.
Después de la cuarta, Venezuela, bajo la tutela de la Revolución Bolivariana , emprendió el camino de su redención.
No ha sido un camino recto, es una búsqueda de soluciones donde se han cometido errores, unos por falta de experiencia, otros por lo inédito del camino, otros promovidos por los infiltrados.
Recordemos que las revoluciones suceden en medio de una feroz lucha de clases, los oligarcas de viejas y nuevas hornadas están dentro de la Revolución impidiendo de mil maneras su avance.
Se ha luchado contra los enemigos externos, contra el imperio y sus lacayos, y también hemos enfrentado a los enemigos internos, éstos más peligrosos porque son más difíciles de detectar y conducen el proceso por sendas extraviadas. Baste recordar a miquelena para entender lo complicado y sutil de la lucha interna.
¿Cuál es la diferencia con el pasado, cuál es en el fondo lo que debemos defender?
Tenemos un líder que resume los más sentidos anhelos de la sociedad humilde. Esto es un valor indispensable para una Revolución, el pueblo en Revolución debe, tiene que parir un líder que resuma, simbolice la lucha. Así fue con Zamora, con Bolívar, Fidel, Martí, y así fue con el Che, y con Fabricio.
No es común el aparecimiento de un líder, porque no es común que un pueblo se identifique, establezca una relación amorosa. Esa es una gran diferencia con el pasado. El tener un líder es una gran ventaja frente al desierto del pasado.
Además, tenemos un pueblo que identificado con ese líder participa en la difícil búsqueda del camino de redención, se equivocan juntos y aciertan juntos, convencidos que el corazón es noble y la intención es avanzar.
Y lo que es más importante, tenemos la Esperanza de avanzar hacia el Socialismo, la posibilidad de resolver de raíz los problemas de la existencia, que sin duda provienen del capitalismo que queremos superar.
En las regionales debemos defender al líder, al pueblo humilde que despierta, y por sobre todas las dificultades debemos defender la Esperanza. En Noviembre la Esperanza no debe morir.
¡Fortalecer a Chávez, la Esperanza no debe morir!

23.10.08

DOS PELIGROSOS ENEMIGOS

Es en la hora de la acción, en las definiciones, cuando las ideologías enemigas emergen y atacan a los procesos revolucionarios.
Ahora, cuando estamos en etapa de definición, enfrentando al adversario oligarca en unas elecciones que decidirán el destino del país y de la Revolución , aparecen dos ideologías de alto peligro. Veamos.
Son el anarquismo y el localismo, hijos predilectos del egoísmo y del individualismo. En esta Revolución, impulsados por desviaciones pequeño burguesas, han prosperado.
El anarquismo se presenta en estos países mezclado con una fuerte dosis de oportunismo, es así que podemos encontrar un alto funcionario del Estado que se declara anarquista, “enemigo del Estado”, y hasta escribe libros y teorías contra el Estado que les subsidia sus centros de estudios.
No es oportunidad para explorar a profundidad los daños y peligros de la desviación anarquista, ahora nos límitaremos a señalar los peligros para la batalla electoral.
El anarquista o anarcoide, rechaza a la organización nacional, al Estado administrador e integrador de la sociedad, prestigia una suerte de voluntarismo, de espontaneismo, desde esa posición sabotea la disciplina, la necesidad de una dirección, sólo opera desde los apetitos del momento, es incapaz de engranar la táctica con la estrategia, por lo tanto incapaz de enfrentar un enemigo que tiene planes sumamente sutiles y elaborados.
Priva al pueblo de su vanguardia, lo deja inerme frente a los enemigos, incapaz de retiradas y de ofensivas organizadas, inútil para los requiebros tácticos, siempre frontal, visceral.
El anarcoide es incapaz de entender el planteamiento de estas elecciones, es incapaz de ir más allá de las apariencias, de captar que vota por un proyecto, por una esperanza, su mundo es el mezquino inmediatismo.
El anarquismo es pariente cercano del localismo, éste tiene la visión corta del que considera, como decía Martí, que su aldea es el mundo, no ve más allá de sus pequeñas laderas. El localismo tampoco permite entender la magnitud, la grandeza de la batalla, en la que cubierto con lo electoral local se oculta una importantísima decisión nacional.
Los dos, anarcoide y localista, son peligrosos enemigos de la Revolución , nos pueden conducir a derrotas innecesarias.
Es urgente combatirlos, dar a las elecciones su componente nacional, convocar al pueblo para lo grande, para lo trascendente, dotarlo de argumentos para dar la batalla contra estos dos flagelos, impregnarlo de razones sagradas por las cuales luchar, superar la miopía local.
Y sobre todo que entendamos la necesidad de proteger la identificación líder, que es pueblo, y pueblo que se resume en líder.
Sólo fortaleciendo a Chávez podemos mantener viva la posibilidad de seguir avanzando. Con Chávez debilitado, las derechas truncarán a la Revolución, volveremos al capitalismo, el pueblo se sumirá en el desamparo, donde los problemas de hoy se multiplicarán y no habrá Esperanza de solución, ni lugar para hacerse oír. Perderemos la voz y el futuro.
Nada justifica atentar contra la Esperanza, contra la Revolución, contra Chávez.
¡Fortalecer a Chávez, llegó la hora de la lealtad!

22.10.08

LOS DÍAS QUE VENDRÁN

Después de noviembre tendremos un nuevo paisaje político. Ya en el horizonte se vislumbran señales. Las fuerzas en pugna preparan sus proyectos con los que intervendrán en la lucha por la hegemonía.
En el campo oligarca se perfilan dos opciones bien definidas:
Una, que propone un acuerdo de gobernabilidad, aprovechando la crisis que presagian con la caída de los precios del petróleo, y se apoya en la debilidad que en algunos sectores dirigentes de la Revolución produce la falta de confianza en el Socialismo, estos a la menor dificultad proclaman: “pacto”, “conciliación”, “concertación.”
Está vía está avalada por la embajada gringa, así lo demuestran los voceros, los columnistas que lo impulsan: conspicuos agentes yanquis.
La proposición es muy sencilla: Primero crean una amenaza de ingobernabilidad, puede que la impulsen con algunas acciones desestabilizadoras, luego tienden puentes a sectores de este lado que le son económicamente afines, esto es, que son capitalistas francos o partidarios del híbrido capitalsocialismo. Finalmente lanzan la proposición: “un pacto de gobernabilidad” que lleva la participación de esos sectores en el gobierno, y la garantía de no perseguir, no tocar los intereses de los que se plieguen a este pacto.
Del lado de allá está opción se manifiesta claramente, basta leerlos para dar con las muestras de la supuesta “sensatez” de sus voceros más radicales.
La otra opción es la ya denunciada del golpe y del magnicidio, que a duras penas han conseguido parar hasta después de las elecciones, pero que siempre está vigente.
Las dos opciones no se excluyen, al contrario, se potencian mutuamente, y el imperio y sus lacayos escogerán la que tenga más fuerza.
En el lado nuestro, además de la opción conciliadora, que por ahora se manifiesta con suma timidez, pero que existe y tiene mucha fuerza, está presente la opción revolucionaria, que postula que debemos crecernos, como el Libertador, en las dificultades, que siempre, pero más en las crisis, el Socialismo es la solución, que tiene confianza en que el pueblo entenderá las propuestas revolucionarias de su líder, y de la Revolución , por tanto, propone rectificar lo que haya que rectificar y profundizar los aciertos, todo siempre dentro del camino al Socialismo.
Las diferentes corrientes se preparan para los días que vendrán, todos mueven sus piezas.
¿Qué debemos hacer los revolucionarios?
Es necesario ratificar el apoyo incondicional al Comandante Chávez, el rumbo de esta Revolución depende de él.
Segundo, es imprescindible redoblar los esfuerzos teóricos para combatir los extravíos que ya la conciliación comienza a proponer.
Tercero, hay que construir los Destacamentos de Vanguardia, que serán la columna vertebral, disciplinada, conciente del Socialismo.
Y por sobre todo es necesario entender que el éxito en el combate futuro dependerá en gran medida del resultado electoral. Por eso es necesario que los candidatos del Comandante, por encima de cualquier otra consideración, ¡ganen! El objetivo principal en las elecciones es fortalecer al Comandante para los días que vendrán.
¡Con Chávez es con lo que Chávez decida!

21.10.08

TREINTA DÍAS

Treinta días nos separan de las elecciones de noviembre, elecciones de gran importancia teórica y práctica para la Revolución.
Teórica, porque servirán para contrastar las ideas que en lo social, económico y político ha desarrollado la Revolución, el resultado guiará el necesario ajuste.
Práctica, porque el paisaje político se verá fuertemente influenciado por los comicios de noviembre. En algunos puntos saldremos fortalecidos, en otros, debilitados, pero en general las condiciones, seguro, serán de gran ventaja para el avance revolucionario. Esas son las reglas de la guerra que libramos contra la oligarquía.
En estos treinta días debemos fijarnos dos objetivos:

Primero, afirmar los triunfos en las regiones donde la victoria es un hecho,acelerar el convencimiento del pueblo en los sitios donde el éxito no está aún seguro y, por último, pelear como quién se juega la vida en las zonas donde se presagia derrota. Aún es posible revertir las tendencias negativas.
Segundo, es necesario prepararnos para después de noviembre, estudiar desde ahora cuál será el nuevo cuadro, las nuevas fuerzas, las nuevas relaciones, cuáles ideologías saldrán fortalecidas y cuáles cosecharán fracasos. Cuáles serán las condiciones para avanzar hacia el Socialismo, qué fuerzas intentarán frenarlo, cuáles lo impulsarán.
Podemos adelantar algunas consecuencias del nuevo cuadro: tenga las características que tenga exigirá que la Revolución se fortalezca en tres puntos: la teoría, la organización política y la organización social.
La teoría: después de noviembre vendrá una ofensiva teórica de oligarcas y reformistas tendiente a demostrar que el Socialismo no es la solución, ya se han adelantado encuentros. Se propondrán formas distraccionistas, se intentarán transitar por trochas ciegas.
Frente a esto los revolucionarios debemos afinar la teoría para demostrar una vez más que sin propiedad social de los medios de producción administrados por el Estado, como representante de la sociedad toda, no hay posibilidades de Conciencia del Deber Social, que es la esencia del Socialismo.
La organización política: dentro del PSUV deben formarse los Destacamentos de Vanguardia, que agrupen a "los mejores entre los buenos", sus componentes deben elevar cada vez más su nivel teórico, una alta disciplina y un extraordinario sentido del deber social.
Estos Destacamentos deben constituir la columna vertebral de la conciencia revolucionaria, los primeros a la hora de los sacrificios, los últimos a la hora de los privilegios, los más moralizados a la hora del desencanto, los primeros en la hora del combate, nunca escépticos, siempre dispuestos a las tareas más ingratas y riesgosas.
Estos Destacamentos deben ser anclajes revolucionarios en medio de las tormentas.
La organización social: es necesario superar el espontaneismo en la organización del pueblo, también se debe superar el localismo. La organización social debe partir de lo local pero tener sentido de sociedad, debe constituir un tejido nacional, y ese tejido será la armazón que dé a la sociedad su fuerza. Una sociedad así organizada será capaz de movilizarse y de entender el mundo más allá de las cuatro esquinas de su vida cotidiana.
¡Con Chávez es con lo que Chávez decida!

20.10.08

LA MADEJA SE DESENROLLA POR LA PUNTA EQUIVOCADA

Los clásicos pensaban que la Revolución Socialista se daría primero en países con alto desarrollo de las fuerzas productivas. Así, se esperaba la Revolución en Alemania, Inglaterra, Francia. Allá había grandes contingentes de obreros y era natural que prosperara la ideología de la clase obrera.
Pero la realidad, siempre testaruda, juega con el humano, y la Revolución se dio primero en un país con gran atraso de las fuerzas productivas, en el eslabón más débil, en Rusia, lo que hizo decir a un teórico que "la madeja de la historia se estaba desenrollando por la punta equivocada".
La Revolución Soviética añadió un nuevo período a la teoría revolucionaria, el período de transición hacia el Socialismo, este período presentaba nuevos retos. Uno de ellos es el del desarrollo de la conciencia en situación de escasa masa obrera. La pregunta era:
¿Si no hay masa obrera suficiente, cómo irradiar la conciencia de la fraternidad, de la colaboración al resto de la sociedad? ¿Cómo llevar la conciencia que emana de la existencia obrera, al resto de la sociedad que no tiene esa existencia?
Los reformistas se apresuran a afirmar que eso no es posible, que la solución es desarrollar al capitalismo y así formar la masa obrera crítica necesaria para emprender el camino Socialista. Así condenan a los países de poco desarrollo de las fuerzas productivas a permanecer en la órbita capitalista.
Se ha avanzado en la búsqueda de la respuesta, uno de los grandes adelantos surge allá mismo en la Unión Soviética, y adquiere su máximo desarrollo en Cuba Socialista, es el Trabajo Colectivo Voluntario.
"El trabajo voluntario es el que se realiza fuera de las horas normales de trabajo, de forma organizada y sin percibir remuneración económica adicional. El mismo puede realizarse dentro o fuera de su centro de trabajo"
El trabajo voluntario tiene la característica de unir al hombre en trabajo fraternal, conciente, sin necesidad de tener las fábricas, suple su carencia. Es un ejercicio de trabajo libre, no enajenado, trabajo para la sociedad. Crea las condiciones materiales para asentar la Conciencia del Deber Social. Es un recurso para conseguir los beneficios para la conciencia de una existencia proletaria, sin las fábricas.
Es desarrollar las condiciones para la formación de la Conciencia del Deber Social en situación de poco desarrollo, la masa va aprendiendo a medida que se va produciendo la elevación de las fuerzas productivas.
El Trabajo Colectivo Voluntario, podría llamarse también Trabajo Voluntario Proletarizante, tiene la virtud de crear las circunstancias para la difusión de la Conciencia del Deber Social.
El hombre hace Trabajo Colectivo Voluntario llevado por la conciencia, de manera libre, en el se expresa lo mejor del humano, la entrega desinteresada al bien de la humanidad. Así el trabajo deja de ser un trabajo forzado, para convertirse en un medio de realización, de elevación del humano, en trabajo liberador, constructor. Prefigura la condición del trabajo del futuro.
!Chávez es Esperanza Socialista!

19.10.08

EL FORCEJEO

El Comandante Chávez llamó la atención a los partidos aliados, y ese llamado produjo un forcejeo de argumentos que indudablemente es la expresión de la lucha interna en la Revolución. Esta situación merece estudio.
En Venezuela, debemos reconocerlo, dado la falta de rigor teórico, la lucha interna toma carácter pueril, se esgrimen armas de lo cotidiano, se habla de la forma, del método, de las maneras, y así se esquiva el fondo, el análisis de los proyectos que sustentan el forcejeo.
En esta situación es saludable revisar las ideologías que se mueven en el paisaje político y, a partir de allí, deducir lo que impulsa las divergencias. Veamos.
Primero encontramos la propuesta socialista auténtica que se afila cada día más buscando la adaptación de la esencia socialista a nuestra realidad. Amplía el soporte material del espíritu socialista: la hegemonía de la Propiedad Social de los medios de producción, entendiendo por esta hegemonía la que se entrelaza a la Conciencia del Deber Social.
Frente a esta propuesta de Socialismo auténtico nos topamos con una serie de evasivas que postulan formas de propiedad nosocial en sus diferentes variantes, todos los días inventan un nuevo adjetivo para driblar al Socialismo auténtico.
También actúa, muy a la sordina, una poderosa corriente francamente capitalista, sustentada en la acumulación reciente de capital, esta corriente está estrenando nuevos intereses y crea nexos en su nuevo ambiente.
El forcejeo que ahora se manifiesta en lo político y que después de noviembre tendrá una mayor expresión, es proyección de estos proyectos.
No se puede entender lo que está pasando en el interior de la Revolución, ni los acontecimientos que vendrán, sin relacionar la economía y la política, los proyectos y su expresión política.
El cuadro que hoy vemos es el preludio de un más nítido mapa que inevitablemente se configurará después de la contienda electoral de noviembre, que traerá nuevos reagrupamientos, alejamientos, profundizaciones, y llevará a mayores definiciones de los campos en pugna.
En noviembre debemos derrotar las pretensiones del enemigo externo, los oligarcas no deben ganar terreno, de esas elecciones debe salir fortalecido el Comandante Chávez, es necesario votar por sus candidatos.
En noviembre la batalla es entre el enemigo externo y el Socialismo auténtico representado por el Comandante Chávez.
Sería un error pretender en noviembre saldar cuentas simultáneamente con el enemigo externo y a la vez con las manifestaciones internas extraviadas, la batalla interna debe postergarse.
Dar la batalla en lo interno daría como resultado el debilitamiento del Comandante, y esto traería como consecuencia un debilitamiento de la opción socialista, que sería fácil presa de la macabra alianza de los antisocialistas de todos los pelajes y todas las ubicaciones.
Los socialistas, los Chavistas, los revolucionarios debemos votar por los candidatos de Chávez, el fortalecimiento del Comandante es el fortalecimiento del Socialismo auténtico y está por encima de cualquier otra consideración.
¡Con Chávez es con lo que Chávez decida!