23.6.10

¡EL SOCIALISMO ES SUPERIOR!

Vamos aprendiendo las reglas de la Revolución Bolivariana : su condición de pacífica impone la cohabitación estrecha con el capitalismo. Así, el enfrentamiento es una lucha cuerpo a cuerpo, bayoneta calada, en todos los campos sociales.
En lo económico el capitalismo no pierde oportunidad de sabotear al Socialismo, lo ataca de muchas maneras: esconde productos, encarece artificialmente, especula, ellos no hesitan en sacrificar beneficios tácticos en aras de lograr el gran fin: truncar la Revolución.
En lo político no terminan de reconocer al gobierno de Chávez: con una mano son demócratas, con la otra son tenebrosos conspiradores, y con desfachatez invocan magnicidio.
En lo social penetran los barrios pobres, buscan carne de cañón que les libren sus luchas, víctimas que defiendan a sus verdugos. Es así que los sifrinitos del Este, con su desinfectante en el bolsillo, se internan en el barrio a estrechar manos incautas.
Sus medios, la televisión, la radio, la prensa, se encargan de dar sentido espiritual a la arremetida, son capaces de transformar ficciones en realidades que generan conductas, así producen estampidas bancarias, falsos desabastecimientos, multiplican por millones nuestros errores, las reputaciones de nuestros dirigentes son vapuleadas en sus laboratorios nauseabundos.
Van construyendo creencias, convicciones, que debilitan la fe del pueblo humilde, y así lubrican sus planes fascistas. Una de estas falsas creencias es la ineficacia del Socialismo. Veamos.
En los últimos días arrecia la instalación en el alma popular de esta falsedad. Es así que el presidente de Fedecamaras, lo que es comprensible, pero también el nuevo jefe del ppt, lo que es triste (siempre es lamentable que un partido se entregue al oportunismo ramplón), declaran que el Socialismo es ineficaz. A la comparsa se suman importantes personajes de la política gringa, proclaman que el Socialismo fracasó. CNN se transforma en una vulgar agencia contra el Socialismo. No hay dudas, se trata de una campaña de la oligarquía internacional.
La verdad es que más allá de la desinformación oligarca, si comparamos con rigor los dos Sistemas, si vamos al fondo del asunto, nos daremos cuenta que el Socialismo es con mucho superior al capitalismo. Comparemos.
1. El Socialismo es armonía con la naturaleza, garantiza la vida planetaria. El capitalismo asesina a la naturaleza, a la vida.
2. El Socialismo se preocupa por el bien de la sociedad. El capitalismo se importa por el bien de una ínfima parte de la sociedad, condenando al resto a la miseria.
3. La producción socialista satisface las necesidades reales de la población. El capitalista produce para su beneficio, y estimula el consumo patológico.
4. La producción Socialista incluye, todos están protegidos por la sociedad. La producción capitalista genera desempleo, exclusión y miseria en grandes sectores de la población.
5. En resumen, el Socialismo es guiado por profundos sentimientos de amor, es humanismo. El capitalismo es guiado por oscuros sentimientos egoístas, transforma al hombre en mercancía.
Es definitivo, el Socialismo siempre será superior al capitalismo.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!

22.6.10

¿QUIÉN PIERDE, QUIÉN GANA?

Si esta Revolución fracasa ¿Quién pierde, quién gana? En otra época la respuesta sería inmediata: pierden los revolucionarios, el pueblo humilde, ganan los capitalistas, los pequeños burgueses a ellos asociados, los contrarrevolucionarios. Hoy, en las nuevas condiciones del mundo, la respuesta no es tan simple. Veamos.
Antes del desarrollo pleno del capitalismo, las disputas políticas, las luchas por la hegemonía, eran luchas entre las clases o fracciones de ellas, en las que el resultado era el control del poder. Así, los beneficios de las batallas estaban perfectamente establecidos, se sabía con precisión quién ganaba y quién no ganaba.
Con la madurez del capitalismo la Humanidad ha llegado a un punto donde las contradicciones principales no son entre clases que pelean la dirección de la sociedad, sino entre la supervivencia de la vida y la extinción. El capitalismo en su desarrollo antinatural ha conducido al planeta a esta contradicción que engloba a todas las demás.
La comprensión de esta nueva situación es difícil, son siglos de costumbre en las viejas reglas del juego. El concepto de éxito debe ser revisado: es tradición los triunfos pequeños, por ejemplo, un diputado más es un éxito, desplazar unos milímetros a una corriente contraria es beneficio, tomar una colina es una ventaja, aumentar un índice de consumo suntuario un orgullo.
El objetivo debe ser precisado, grabado con fuego en el corazón de la sociedad: el único triunfo verdadero es el que cambie el rumbo suicida que lleva la Humanidad. Está claro que éxitos menores siempre en la lógica capitalista sólo son muestra de lo lejos que se encuentra la conciencia del verdadero fin de la lucha revolucionaria. Con ellos esquivamos la contradicción principal, no concientizamos la gravedad del momento, nos ilusionamos con triunfos tradicionales.
Es necesario, urgente, que la Humanidad revise, se libere de la lógica de las pugnas subalternas, se unan los que perciben el peligro, y se enfrenten a la corriente que abona el camino al infierno.
Entonces, si esta Revolución fracasa, no están fracasando Chávez y sus partisanos, y no están ganando los conmilitones de la Mesa Oligarca ¡No! El fracaso de la Revolución Bolivariana es, sin duda, el fracaso de la Humanidad en el empeño de construir un camino hacia la viabilidad de la especie.
Se trata de una meta que va más allá de la tradicional disputa por el poder, de las componendas oportunistas y mezquinas, es la batalla decisiva contra los demonios del capitalismo que nos habitan. Ahora las disputas deben tener altos objetivos, otros métodos, otros campos de batalla, maneras diferentes de ser evaluadas.
Ahora tiene más validez que nunca el grito del Comandante: ¡los que quieran Patria vengan conmigo! Sabemos que Patria es Humanidad, vale decir ¡los que quieran Humanidad, vida, vengan conmigo!
Con el Comandante debemos marchar, entendiendo que la batalla es por la vida, por la Humanidad, todo lo que perjudique el camino de la construcción de una alternativa al capitalismo es un crimen de lesa Humanidad.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!

21.6.10

LA CLASE OBRERA REVOLUCIONARIA

Una Revolución necesita una Clase Obrera Revolucionaria que participe en la construcción práctica y teórica del Socialismo, que guíe al resto de la sociedad con su ejemplo.
El cambio de una Clase Obrera que participa en la lógica del capital, a una Clase Obrera liberadora de la sociedad, es el más importante de los que deben suceder en una Revolución. Sobre esta autotransformación se edifica la nueva relación social, sin ella todo esfuerzo se desvanece en las veleidades de la ideología pequeño burguesa.
En la Revolución Bolivariana la batalla por ese cambio sucede feroz. Es muy esperanzador que ya emerge con fuerza un poderoso sector de la Clase Obrera que supera los extravíos y emprende el camino de su madurez.
Primero dio muestras importantes de su vocación unitaria, desechando mezquindades logró la unidad para las elecciones de la Federación Petrolera, supo dar a sus organismos de dirección sindical la tarea del reto histórico que engloba lo reivindicativo. Entendió la necesidad de dar organización a esa Unidad y fundó un instrumento político: Vanguardia Obrera Socialista.
Ahora, elevándose en la comprensión teórica de su papel, ha dado pasos concretos en la construcción de la referencia socialista.
La Clase Obrera petrolera en los muelles nacionalizados de PDVSA, en la Costa Oriental del Lago de Maracaibo, es protagonista de un salto ideológico, allí van asumiendo la visión de sociedad y se yerguen sobre el economicismo mezquino.
Utilizan el Trabajo Colectivo Voluntario como instrumento concientizador de la masa obrera. Las jornadas de Trabajo Voluntario dan sus frutos materiales: ya han recuperado equipos petroleros, locales, han construido bibliotecas, refaccionado clínicas. Así refuerzan su organización y elevan su conciencia.
Consiguieron hilvanar las luchas reivindicativas, propias de la clase, con las luchas por los objetivos superiores de la sociedad. De esta manera se colocan a la vanguardia del proceso revolucionario, se hacen políticos.
Entienden que es Chávez el líder que resume los anhelos liberadores de la sociedad, y lo apoyan por encima de cualquier otra consideración, corren su misma suerte, sienten que en Venezuela el Socialismo se hace con Chávez o no se hace.
Asumen las tareas internacionalistas del Socialismo, y transformaron ese internacionalismo en acciones concretas: piden la libertad de los Cinco Héroes Cubanos secuestrados por el imperio, que desprecia y persigue a los patriotas y a los humanistas.
Hay razones para tener esperanzas: la Clase Obrera ha encontrado el camino para el verdadero combate por el Socialismo, ha entrado en acción con su ejemplo, contra el economicismo y las desviaciones infantiles. Ahora existe una clase vanguardia de la Revolución Socialista, una Clase Obrera que encontrada con su ideología es capaz de dirigir a la sociedad en la construcción del Socialismo.
Ese es el verdadero control obrero, el poder obrero y del pueblo: construir una nueva sociedad.
Este importante nacimiento de un núcleo de vanguardia merece todo el apoyo de los revolucionarios, será un baluarte importante en la construcción de la teoría y la práctica Socialista.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!

20.6.10

EL PUEBLO DEL CHE

El Che se alza inmenso en la historia de la humanidad, su dimensión es comparable con las más luminosas personalidades de la batalla del humano por hacerse humano. Algunos lo llaman santo… no exageran.
Muchos estudios se han hecho sobre el papel de los líderes en la historia, variadas opiniones se expresan, en este escrito queremos reflexionar sobre el papel de los pueblos en la historia, tomando como referencia la vida del Che. Veamos.
Sin duda, el Libertador fue grande porque tuvo un pueblo que lo acompañó y se elevó junto con él. Sin esa fuerza espiritual y material, Bolívar habría sido, como el mismo lo manifestaba, sólo un buen alcalde de San Mateo.
Fabricio, Américo y los demás héroes de la guerra del 60 no tuvieron pueblo a la altura de sus sueños, y sucumbieron en las garras del verdugo que martirizaba a los humildes que ellos pretendían redimir.
Se discute mucho si los pueblos paren a sus líderes, o los líderes paren a sus pueblos. Hay argumentos de lado y lado. Lo que sí no tiene discusión es que cuando el pueblo y sus líderes verdaderos se encuentran, entonces los opresores tiemblan y la humanidad recibe un rayo que la impulsa.
Una llama interna movía al Che, buscaba razones para montar en Rocinante, iba en procura de molinos de viento, de Dulcineas sociales. En su viaje en motocicleta sintió la miseria, los indios paupérrimos fraguaron su indignación, comprendió, concientizó la división de clases.
Su pueblo, su Revolución, no llegó en la Guatemala de Jacobo Arbens, pero le mostró las entrañas del monstruo que vomitaba injusticias en el mundo.
Fue el pueblo de Cuba, un pueblo capaz de parir un Fidel y de acompañarlo, o, si algunos quieren, un Fidel capaz de despertar un pueblo, acerarlo, hacer que lo acompañe, en definitiva, un pueblo encontrado con su líder, reconocido en él, y como decía el Che, vibrando los dos, pueblo y líder en la misma armonía. Fue, repetimos, el pueblo de Cuba fusionado con su líder el ambiente donde el Che se hizo gigante.
El pueblo de Cuba, devenido en Revolución, se expresa en el Che, todo lo que él es lo es impulsado por la experiencia maravillosa de la Revolución Cubana, con ella la humanidad dio un salto, recibió un impulso que aún permanece.
Este mes se cumple un año más del nacimiento del Che, es oportuno, a manera de homenaje, hacer algunas reflexiones sobre el futuro de la Revolución Bolivariana y la influencia que la vida del Che debe tener en ella.
Aquí tenemos un líder que se encontró con su pueblo, esa conexión amorosa es la garantía de encontrar el buen camino. El principal deber de los revolucionarios hoy es preservar esa fusión.
Podemos señalar que hoy la consigna más importante de la Revolución Bolivariana, es: ¡Con Chávez todo, sin Chávez nada! Que es lo mismo que decir: ¡Con el Che todo, sin el Che nada!
¡Vivan las Revoluciones Bolivariana y Cubana!

19.6.10

LA SEMILLA

Una Revolución es en esencia un cambio de las relaciones humanas, la superación de las relaciones capitalistas, que han convertido todo en mercancía, por relaciones humanas, amorosas, de cooperación, por relaciones socialistas.
Estas relaciones socialistas, nuevas, dependen en gran medida de un núcleo, de una semilla que irradia su ejemplo sobre el resto de la sociedad, la guía, la educa. Veamos.
En la Revolución Cubana esa semilla se implanta en el Granma y en la Sierra Maestra. La Sierra fue una escuela de relación socialista: allí un colectivo agrupado alrededor de objetivos políticos altruistas vivió entendiendo que la suerte del todo depende de la suerte de cada uno, y que el todo se importa por la suerte de sus componentes. Es decir, vivió la esencia del Socialismo, que es la misma del Cristianismo, sintió en la práctica de su vida el “amaos los unos a los otros”.
No es casual que esta Revolución aún permanezca, a pesar de todas las adversidades, aún continúe siendo el faro que guía las esperanzas de la humanidad. La poderosa semilla que le dio origen sustenta su fuerza para la resistencia, para la comprensión de su papel histórico.
La oligarquía también tiene sus semillas, las plantan cada día sus medios de desinformación, construyen “sueños americanos”, fabrican ejemplos, ilusiones, reparten símbolos de poder. Por encima de todo, difunden el egoísmo.
Cada unidad económica capitalista, por pequeña que sea, es un foco, una semilla que refleja sus valores, sus ficciones. Hace mucho daño a la causa socialista, recordemos lo que dicen los clásicos: el capitalismo crea las mercancías y simultáneamente crea la espiritualidad que lo sustenta.
En la Revolución Bolivariana, que se da en condiciones pacíficas, es necesario detectar estas semillas, estimular las socialistas, y combatir las capitalistas, esos son los fundamentos de la batalla revolucionaria.
Las semillas socialistas son las Zonas Socialistas, éstas deben tener todos sus componentes al servicio de la nueva relación humana, del rescate del humano que ha sido convertido en mercancía. Este concepto es el fundamento del triunfo.
Si caemos en la tentación de sobreponerle otras metas, por ejemplo, la rentabilidad, elevar la producción, la calidad, etc., estamos labrando el fracaso del proyecto socialista, lo estamos atrapando en la lógica capitalista.
La semilla socialista, la Zona Socialista, debe conquistar las metas económicas desde el humanismo. El hombre rescatado tiene que poder elevar la producción, la calidad etc., sacrificar el humanismo en aras de metas materiales es un error, hacerlo así, es quedarnos atrapados en la lógica capitalista.
Todas las actividades de la sociedad deben estar impregnadas del concepto de semilla socialista, desde la economía hasta la política.
Las formas de organización social y políticas deben ser semillas socialistas. Un consejo comunal, una patrulla, deben ser unas “Sierra Maestra del espíritu”, guiados por el desprendimiento del 4 de febrero. Importarse por su entorno a sabiendas que la solución a sus problemas no es local, por tanto, debe luchar por metas políticas nacionales y también internacionales.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!

18.6.10

EL GRANMA NAVEGA EL CARIBE DE LA DIGNIDAD

El Granma se hizo a la mar en la madrugada del 25 de noviembre del 1956 cargado de corazones y batallas. Su combustible, el amor, su puerto, la vida.
Aquella pequeña embarcación en la Sierra Maestra se transformó en gigante y parió una Revolución verdadera. De sus entrañas surgieron, como de una caja mágica, un faro que alumbra el camino, la certeza de que es posible, la seguridad de llegar a la meta.
Diez mil líderes contenía su vientre, médicos internacionalistas lo habitaban, militantes de la vida soñaban sobre el Golfo de México con niños caminando alegres por las calles seguras, con la fraternidad del humano rescatada, fundar un mundo que quizá no verían, pero sabían que por él valía la pena dar la vida.
Cumplió su misión, desembarcó en las costas de la patria a los Comandantes del futuro, iban serenos a enfrentarse a la muerte, a crear la vida. Los acompañaba lo mejor de la humanidad.
En todos los países del mundo había un alma angustiada que pedía a la Sierra Maestra que los ayudara a triunfar, presentían que con ellos iba el destino de la humanidad, de ellos dependía el futuro de la especie.
Aquella embarcación renace siempre que los pueblos deciden navegar por los mares de la dignidad, cuando deciden erguirse sobre la corcova espiritual, tomar el timón, lanzarse a la mar sin más seguridad que la determinación de fundar o morir.
El programa Aló Presidente del domingo 13 de junio, nos trajo una luz: el Granma navega en las aguas del Lago de Maracaibo, llevado por la conciencia de la Clase Obrera que asume su compromiso histórico.
Se trata de una barcaza que el capitalismo tenía en proceso de chatarra, así le beneficiaba, así habían dejado los muelles y embarcaciones que fueron socializados por el Gobierno Revolucionario.
Los obreros petroleros con trabajo voluntario la rescataron, la hicieron operativa y la bautizaron Granma, en honor a la gesta que comenzó aquella noche del 25 de noviembre en México, pero que aún no termina.
El Granma hoy navega y es símbolo de la marcha cierta de esta Revolución. En su casco lleva las imágenes del Che, Fidel y el Comandante Chávez, en su interior la decisión de su tripulación de ir hasta el final por mantener lo conquistado, y de escalar metas superiores en la forja del Hombre Nuevo y de la Patria Nueva.
Ahora la meta debe ser, tal como lo pidió el Comandante Chávez en ese Aló Presidente: el Granma entrando en la Bahía de La Habana, llevando la buena nueva al origen. Desembarcar en ese puerto un mensaje solidario, de amor de este pueblo a los hermanos cubanos, un mensaje de unión, de internacionalismo, que los pueblos del mundo sepan que hay esperanzas.
La tripulación de ese viaje debe ser compuesta por ciudadanos de la ALBA, venezolanos, cubanos, nicaragüenses, bolivianos, islas caribeñas. Los voluntarios y apoyos pueden llamar al 0800 granma2, o al Twitter: @viajegranma.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!

17.6.10

PROPIEDAD PATRIA

El Comandante Chávez ensaya el concepto Propiedad Patria, superior al concepto Propiedad Social, lo engloba y le imprime sentimiento, lo hace más humano, más entendible, lo acerca al alma de los pueblos.

La Propiedad Patria debe ser, así lo indica su nombre, Propiedad de toda la Patria. No hay lugar a dudas ni a interpretaciones, lo que resta por dilucidar es hasta dónde se extiende el concepto, qué abarca, quién administra.

Es importante discutir la idea:

Es imprescindible para el Socialismo la Propiedad Patria de los medios de producción, y esa propiedad sólo tendrá esa dimensión si es administrada por el Estado. Sólo entrelazada con esa Propiedad se podrá construir la Conciencia de Patria que requiere el Socialismo, es decir, rescatar el sentimiento de pertenencia a ella.

Por otra parte, hay que recalcar que el concepto de Patria no es un concepto que está por encima de las clases sociales. Así, la patria del capitalista es su capital, su ganancia: si ve alguna dificultad emigra sin botar una lágrima, para él es lo mismo instalarse en Caracas, en Miami, Bogotá, Pekín o en Atenas, dependiendo de los dictados de su capital. El capitalista no duda en aliarse con el señor de las moscas, si esa alianza le garantiza seguir explotando a los pueblos del mundo.

El capitalista, con la misma falta de escrúpulo, le roba el trabajo a un obrero gringo, a un trabajador chino o brasileño. Con la misma desfachatez, contamina el Golfo de México o el Mar del Norte, deforesta la amazonía o los bosques africanos, contamina el Mar Caribe o el de Japón. Si hay ganancia todo es válido. Su patria es la chequera, el depósito bancario.

El concepto de Patria que pertenece a los pueblos desposeídos es diferente al del capitalismo. El sentido de solidaridad es vivo, hay arraigo con el territorio, pero más fuerte es el arraigo con el humano. La solidaridad de los pueblos humildes ha resistido todos los embates de la manipulación capitalista, el egoísmo lucha por instalarse en el alma de los pueblos, pero sólo consigue hacerlo a medias, no ha podido desterrar del corazón popular la fraternidad.

Fue así que entendió el llamado del Libertador para liberar el continente, supo con facilidad que La Patria es la América ”.

Los humildes incorporan a su concepto de Patria, la idea de Humanidad, acompañan el sentimiento de Martí cuando nos dice La Patria es la Humanidad", o la conducta del Che, cuando tiembla de indignación ante una injusticia cometida en cualquier lugar del mundo.

Es así, hoy el concepto de Patria Socialista abarca a toda la Humanidad , sabe que el destino de su terruño está ligado al resto del planeta, que no hay soluciones aisladas. El Libertador amaba a Caracas, pero sabía que la Patria llegaba hasta los confines de su mundo.

El concepto de Propiedad Patria Socialista, debe entenderse como propiedad de la Patria de los siempre desposeídos.

¡Viva la Patria de los Pobres de la Tierra , Viva Chávez!

16.6.10

CONTROL DE LA CLASE OBRERA

Los obreros se constituyen en Clase Obrera cuando superan su interés inmediato y consiguen unirlo concientemente con el interés estratégico: la liberación de la sociedad toda, la superación del capitalismo, la construcción del Socialismo. Es una respuesta de toda la clase, no de un fragmento de ella.
El Control de la Clase Obrera se diferencia y se enfrenta al Control Obrero en que surge y se ancla en una visión social de los problemas, se toma conciencia de que la solución no está en la fábrica sino en la transformación de la sociedad, en la revolución, y esa es su prioridad. En este instante la Clase Obrera hasta ahora comparsa del capitalismo se eleva para ser la rectora del cambio, de la Revolución. Se hace clase revolucionaria.
Aquí vale la pena recordar las palabras de Georg Lukács, cuando dice: …“que una clase está llamada a dominar significa que desde sus intereses de clase, desde su consciencia de clase, es posible organizar la totalidad de la sociedad de acuerdo a esos intereses. La cuestión que decide en última instancia acerca de toda lucha de clases es: ¿Qué clase dispone, en el momento dado de esa capacidad, de esa consciencia de clase?”
El Control de la Clase Obrera significa, entonces, la solución de los problemas de los obreros dentro de la visión más general y más profunda de la solución de los problemas de la sociedad. Es decir, la sustitución del capitalismo.
Así, la Clase Obrera constituida en clase rectora del cambio y de la construcción del Socialismo, toma control del proceso revolucionario a través del Estado que la representa. Y con su ejemplo, con su acción, conduce el proceso.
Su principal tarea es su transformación en Clase Obrera Conciente, entiende la primerísima importancia de la defensa de la Revolución, del Gobierno Revolucionario, del Comandante Chávez. Entiende que es la oportunidad, de en la práctica, unir sus intereses particulares con los intereses generales de toda la sociedad.
El ejemplo del Control de la Clase Obrera lo encontramos en la Costa Oriental del Lago, allí los obreros tomaron conciencia de su papel histórico. Partiendo de la visión general, de sociedad, se encontraron y asumieron su compromiso de clase, se hicieron internacionalistas, solidarios, defensores del proceso revolucionario.
Se entrelazan en un solo esfuerzo con los directivos de PDVSA, a través de los Comités de Gestión, los gerentes dejan de ser enemigos de la clase y se transforman, como decía Gramsci, en intelectuales orgánicos.
Y, lo que es más importante, consiguieron en el Trabajo Colectivo Voluntario el instrumento concientizador para ellos y para la sociedad, la manera para llevar a toda la sociedad la conciencia proletaria.
En Resumen, el camino hacia el Socialismo pasa por el Control de la Clase Obrera. Sólo con él podremos superar la mezquindad de las propuestas pequeño burguesas, y podrán elevarse los obreros a Clase Obrera, a Clase Revolucionaria.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!

15.6.10

¿CONTROL OBRERO, O CONTROL DE LA CLASE OBRERA?

Para dar respuestas al asunto es necesario revisar la historia de la participación obrera en la Revolución Bolivariana.
En las primeras etapas de la Revolución los obreros lo hicieron sin conciencia de clase, es decir, no tenían metas propias, proyecto propio, no se habían encontrado con su papel histórico. Sólo ahora los obreros encontrados con su ideología pueden esbozar un proyecto nacional.
Esto trae como consecuencia una feroz lucha por la conducción de los obreros, por sus propuestas en relación al Socialismo. Allí, se perfilan dos corrientes principales: El Control Obrero, y el Control de la Clase Obrera.
Para estudiarlos son imprescindibles algunas precisiones teóricas. Es necesaria una definición de Socialismo, sólo conociendo la meta podremos evaluar las propuestas. Veamos.
Socialismo es en esencia la integración social, la recomposición de la sociedad que fue fragmentada por el capitalismo. Es el rescate del sentido de pertenencia a la sociedad, de la Conciencia del Deber Social. Todas las acciones revolucionarias tienen ese fin, o mejor, una acción sólo será revolucionaria si tiene ese fin.
En contraste, la esencia del capitalismo es la desintegración de la sociedad, la pérdida del sentido social, la elevación del individualismo, la guerra de todos contra todos. Todas las acciones capitalistas tienen ese fin, sobre ese egoísmo se sostiene.
Es en la Revolución Cubana, con el Che y Fidel, que se llega a la completa comprensión del Salto Revolucionario. Oigamos a Fidel en el célebre discurso en la Universidad de La Habana en 2005:
“Hubo quienes creyeron que con métodos capitalistas iban a construir el socialismo. Es uno de los grandes errores históricos. No quiero hablar de eso, no quiero teorizar; pero tengo infinidad de ejemplos de que no se dio pie con bola en muchas cosas que se hicieron, quienes se suponían teóricos, que se habían empanfletado hasta el tuétano de los huesos en los libros de Marx, Engels, Lenin y todos los demás.
Fue por eso que dije aquella palabra de que uno de nuestros mayores errores al principio, y muchas veces a lo largo de la Revolución, fue creer que alguien sabía cómo se construía el socialismo.”
Es claro, Fidel se deslindó de los dogmáticos y de los reformistas, y ese rompimiento le permitió alcanzar escalones superiores en el pensamiento revolucionario, romper con las coyundas de la Unión Soviética de Stalin, y desligarse de las fórmulas capitalistas que ofrecían atajos para resolver los problemas sociales.
Fidel encierra toda la idea en un párrafo histórico:
“Y nosotros no debemos traducir el dinero o la riqueza en conciencia. Nosotros debemos traducir la conciencia en riqueza. Estimular a un hombre para que cumpla más con su deber es adquirir conciencia con dinero. Darle a un hombre más riquezas colectivamente porque cumple su deber y produce más y crea más para la sociedad, es convertir la conciencia en riqueza.”
Sólo desde este piso teórico estaremos en condiciones de estudiar el dilema del Control Obrero, o de Control de la Clase Obrera.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!

14.6.10

LA NUEVA MORAL SOCIALISTA

La Moral Socialista es indispensable para vencer el asedio capitalista y para crear al Socialismo. Ahora bien ¿cómo imbuir al pueblo de esa nueva moral, cómo educarlo y derrotar la moral, la ética del capitalismo?
La base material de la Moral Socialista es la hegemonía de la Propiedad Social de los Medios de Producción administrados por el Estado, sólo esta forma de propiedad puede soportarla.
El proceso ha avanzado en la fundación de esta hegemonía material: las nacionalizaciones de tierras, de empresas, el control de cambio, todos son pasos importantes en este camino. Ahora debemos completar el cuadro con la consolidación espiritual, es decir, el establecimiento de la nueva moral, de la nueva cultura.
La generalización, la Socialización de la Moral Socialista , es una batalla frontal contra la moral egoísta con siglos de colonización del alma colectiva. Dependerá de muchos factores, algunos, y no en orden de importancia, serían:
Uno, el ejemplo de los dirigentes. Los dirigentes lo son, principalmente, porque son creadores de opinión, paradigmas morales, ejemplos a imitar. De allí que su conducta tiene un papel importantísimo en la educación de la masa. Lo que ellos hagan será visto como guía.
Lo mismo vale para las instituciones: lo que ellas avalen, como se comporten, influirá en el espíritu de las masas.
Dos, los medios, televisión, prensa, cine, etc., son poderosísimos instrumentos de educación, llegan a rincones del alma colectiva que difícilmente son tocados por otras vías. Tienen la capacidad de crear ficciones que sustituyen a la realidad. Los medios tienen tanto poder que no pueden ser frente de batalla dejado a la improvisación, al descuido, la Revolución debe usarlos con mucho rigor.
Lo anterior es muy importante para la formación de la nueva moral, pero por sobre todo está la educación del hombre. Ésta sólo se consigue haciendo, construyendo, transformando su entorno. Aquí cobra importancia fundamental la movilización alrededor de objetivos políticos altruistas.
De la masa así movilizada, en la calle, juntos, alegres, brota desde lo hondo un espíritu de fraternidad inexplorado en situaciones normales. El hombre y la masa reconocen su verdadera esencia amorosa, se abren vías para el encuentro, los desconocidos se hermanan, se olvidan rencillas pequeñas, se esfuman rencores sin sentido. Se prefiguran las relaciones de la nueva sociedad. La movilización es una incomparable escuela.
El Trabajo Colectivo Voluntario es el otro pilar de la formación de la nueva moral, del nuevo espíritu, de la nueva relación entre los humanos.
Es el Trabajo Colectivo Voluntario el ejercicio de la nueva relación entre los humanos, allí la labor común es terreno para la realización plena de la individualidad. Es el reencuentro del hombre con el fruto de su trabajo, es la superación de la enajenación. El producto del trabajo colectivo voluntario es utilidad social y no mercancía.
La labor de elevar la Moral Socialista es de vida o muerte, sólo con ella podremos enfrentar con éxito los formidables embates del capitalismo.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!

13.6.10

LA JUSTICIA REVOLUCIONARIA

La justicia es un asunto vital para una Revolución, ella es reflejo y a la vez se refleja en toda la estructura revolucionaria y social, es parte esencial de su espiritualidad.

Debe dar seguridad de ser superior a la justicia burguesa, de defender a la sociedad y al individuo, siempre protegiendo el humanismo rescatado.

Así debe ser desde el inicio de la gesta revolucionaria. Recordemos los partidos que ejercieron el fusilamiento a la ligera, esos desaparecieron como revolucionarios, fueron a inflar las filas del enemigo.

En contraste, la Revolución Cubana triunfante debe su éxito al humanismo, al respeto al ser humano que demostró desde su nacimiento. Es representativo el rescate al combatiente del Granma que cayó al Golfo de México, y el trato a los prisioneros en la Sierra Maestra.

Esa revolución ha sido muy dura en su defensa, pero no ha trasgredido nunca, aun cuando ha considerado fusilar, el respeto por el humanismo que construye. Por eso es ejemplo y guía para el mundo.

Otra actitud fue la de la cuarta república, recordemos la orden de rómulo: disparen primero averigüen después”. Allí está resumida la doctrina del oligarca, no hay presunción de inocencia, no hay juicio. Basta parecer que daña los intereses de la burguesía para ser condenado y aplicada la pena máxima.

Ahora gran revuelo ha causado el aparecimiento de unos contenedores que los medios oligarcas denuncian como podridos. De ellos es comprensible, deforman la realidad, se apoyan en nuestros errores para crear tolvaneras, alharacas, ponen a correr rumores, falsifican. Aprovechan todo para favorecer su causa infame: truncar a la Revolución. Condenaron a diestra y siniestra, pidieron guillotina, se portaron como manda rómulo, dispararon y ni se importaron por averiguar.

Lo que es incomprensible es la jauría de revolucionarios que se precipitó a juzgar el hecho y acusar a destajo, a pedir pena máxima. Contribuyeron con la matriz de opinión de los oligarcas. Algunos voceros destacados perdieron la mesura, fueron más audaces y se lanzan a llamarlos: forajidos sin moral alguna”, los acusan de forajidos, y sentencian que los contenedores fueron desviados y ocultados con el objeto de robar su contenido, o sabotear la política de soberanía alimentaria.

Todos dispararon primero y todavía no averiguan.

Ya eso es una actitud contrarrevolucionaria, romulera, muy dañina. Pero lo peor es el precedente de justicia oligarca, de irresponsabilidad para con los involucrados en el hecho, y con la necesaria construcción de otra justicia, dura, implacable, pero humana, sensata.

El asunto no pasaría de una escaramuza con unos atorados de inquisición, y si no contribuyera con la oscura estrategia enemiga, no merecería respuesta sino fuese porque lesiona en lo profundo algo que esta Revolución ha ido construyendo: la magnanimidad, el humanismo que guía su accionar.

Uno de los pilares de esta Revolución, de cualquier Revolución verdadera, es que la gente se sienta protegida por ella, se sienta querida, respetada, que esté segura de estar amparada por otra justicia, durísima pero humana.

¡Sin Chávez no hay Socialismo!

¡Derrotar las maniobras oligarcas, y los espasmos inquisidores!

12.6.10

¡LUIS PULIDO ES INOCENTE!

El linchamiento que los medios y opinadores enemigos, y asombrosamente también algunos nuestros, hacen de Luis Pulido, llama a reflexión. No se puede entender lo que eso significa sin ubicarlo en un paisaje ideológico. Veamos
La Revolución Bolivariana llega a una fase de definición, la lucha de clases se agudiza y alcanza niveles definitivos, la batalla por la hegemonía de la sociedad se torna muy cruenta, se agrupan los bandos, se desentierran las hachas de la guerra infame.
Ahora las fuerzas tienden a agruparse en dos bandos principales: El capitalismo, enfrentado a la posibilidad Socialista. Ya no hay lugar para "terceras vías", el choque se ha profundizado de tal manera que determina todas las acciones, no hay forma de escaparse de este dilema, es el principal signo de la crisis.
Es en esta situación donde ocurre el episodio de los contenedores con alimentos vencidos (que no es lo mismo que podridos). Es en esas circunstancias que se detiene a Luis Pulido para averiguaciones. Inmediatamente la gavilla mediática enfila sus ponzoñas en contra de PDVSA, PDVAL, y sus cuadros. La manipulación mediática intenta instalar en la opinión pública tres aberraciones. Veamos.
Una, Pulido es condenado, es culpable de antemano: se le califica de forajido, sobre él se vierte el odio de la canalla. Se comete una violación de sus derechos más elementales.
Dos, en estas condiciones, quien defienda a Pulido, quien pida siquiera el beneficio de la duda, será acusado de encubrir la corrupción. De esta manera privan a Pulido del derecho a la defensa.
Tres, todo lo que tocó, todo lo que tuvo contacto con él, también es "culpable". Así, aparecen en la prensa listas que son sentencias irresponsables, la lepra de la sospecha infundada se riega como excremento. Afinan así la agresión por mampuesto hacia objetivos superiores: el linchamiento de cuadros, debilitar a la Revolución.
Pero, surge una pregunta ¿Cuál debe ser la actitud de los Revolucionarios, de los Socialistas?
Existe un hecho que debe ser investigado, esas investigaciones deben ir al fondo, y dictaminar a los culpables, sólo después se les debe condenar. Esto no es otra cosa que el principio de justicia que señala: "todos somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario".
No hacerlo así, violar este fundamento jurídico, abre camino a una conducta que haría mucho daño a la Revolución, se instalaría la peligrosa "cacería de brujas", sentaríamos el precedente del "dispara primero y averigua después", minaríamos el humanismo revolucionario. Y no olvidemos que el Socialismo es, en esencia, humanismo.
La Revolución Bolivariana ha dado muestras de una alta magnanimidad, de un alto humanismo, esta es su principal fortaleza. Siempre en sus actuaciones ha preservado el respeto al humano. La mayor enseñanza que una Revolución puede dar a su pueblo, es la de resolver sus asuntos, sus diferencias con rigor, pero siempre preservando el respeto por el ser humano. Esa es la única garantía de su permanencia.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!
¡Luis Pulido es inocente hasta que se demuestre lo contrario!

11.6.10

¿POR QUÉ PASA LO QUE PASA?

El análisis político es la ciencia ¿o el arte? de identificar lo que hay tras las apariencias, los móviles de los móviles o, dicho más directamente, averiguar ¿por qué pasa lo que pasa?
La primera consideración del análisis es que no hay pieza suelta, nada sucede aislado, todo tiene relación con todo.
Así, la basura en un barrio, aunque parezca lejano, tiene relación con las decisiones que se tomen en Wall Street. Las disposiciones del gobierno japonés tienen relación con la gestión del alcalde de Achaguas. Las noticias de primera plana de los periódicos escuálidos tienen relación con las futuras agresiones de los gringos.
La segunda consideración, es que en el comportamiento oligarca un alto porcentaje de lo que parece ser…no es. Por ejemplo, fedecámaras nos dice que no conspira, esa es la imagen que ellos quieren que tengamos, lo que parezca. Entonces podemos deducir que detrás de esa imagen, fedecamaras está conspirando.
La tercera consideración, es que la historia es un valioso elemento de análisis. Cuando los gringos dicen que un gobierno es terrorista, tiene armas escondidas, es narco, no respeta los derechos humanos, etc., entonces por la historia de los gringos podemos deducir que detrás de esas acusaciones hay la intención de invasión.
Si Fidel dice algo, por su historia, es necesario creerle.
Pensar que los escuálidos si pierden unas elecciones respetarán los resultados, no cantarán fraude, eso no es compatible con su historia, siempre están preparados para desconocer los resultados, transitar otras vías.
La cuarta consideración es la coherencia de los hechos. Si Santos, el de Colombia, dice que buscará diálogo con Chávez, y que se portará bien con sus vecinos, eso es lo que aparenta, pero no es coherente con las bases militares gringas, las declaraciones de los voceros del comando sur gringo, su comportamiento anterior, entonces estamos obligados a ir más allá de esa apariencia falsa.
Quinta consideración, y más importante: la base ideológica de los actores. Estudiando esta base ideológica, ubicando a los protagonistas en su corriente ideológica, podremos deducir su comportamiento.
Podemos afirmar que “primero Justicia”, por su ideología capitalista, siempre, y más allá de las apariencias, estará a favor de los poseedores y contra el pueblo humilde.
Se puede esperar del ppt, de henri falcon, por su política pequeño burguesa oportunista, a pesar de todo el disimulo, cualquier brinco, siempre a la derecha, siempre pragmático, siempre buscando indulgencia de los amos del valle.
El paisaje político venezolano está muy enrarecido, es necesario echar mano de toda nuestra capacidad de análisis. Las apariencias pueden confundirnos, es necesario ahondar, hacer ejercicio de buceo, ir más allá de la superficie.
Todos los analistas de fino olfato lo dicen, estamos en medio de la preparación de una embestida del imperio, de un golpe, hay una conspiración en marcha. En estas condiciones es necesario afinar el arte del análisis, desentrañar los engaños enemigos. No hay lugar para respuestas apresuradas, para reaccionar a las apariencias.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!

10.6.10

LA ESTRATEGIA ENEMIGA

El objetivo del capitalismo internacional es conocido: terminar con Chávez, aplastar la Esperanza Socialista.

¿Cuáles son las estrategias que utilizan?

El estudio del asunto es de vital importancia, conociendo sus mañas podremos derrotarlos.

El centro de su estrategia es arrancar a Chávez del corazón popular
, usan todos sus instrumentos de manipulación con este fin, se cuelan por las grietas que dejan nuestros errores. Veamos.

El periódico “El Universal“ le obsequia la primera pagina del día lunes 7 de junio a una “entrevista“ que muestra gran parte de su estrategia. Recordemos que este periódico es vocero oficial oligarca, lo que allí se publique, y más en primera página, es instrucción para sus conmilitones.

La entrevista es a una líder de Petare. Estudiemos el mensaje.

Lo primero es que la líder se presenta como Chavista, pero también es partidaria, trabaja con Ocaríz, de éste opina:

…“tiene disposición a trabajar, vamos a dejarlo, independientemente del color o del partido al que pertenece”.


El mensaje es peligrosísimo: aísla a la comunidad del resto de la sociedad, de esta manera puede ser simpatizante de Chávez y simultáneamente de sus enemigos. Puede querer favorecer al barrio, pero ayuda al sistema capitalista que lo condena a la miseria. En resumen, es una posición que se confina al mezquino entorno.

Más adelante suelta otro misil, dice: …“yo me he mantenido alejada de la parte política; he trabajado en beneficio de las comunidades”.

Promueven la idea de que la política es algo separado de la suerte de la comunidad, del barrio, que lo parcial es separado de lo nacional. Siendo así, se podría votar por un candidato a diputado oligarca, antiChávez, y seguir siendo revolucionario, chavista.

Los explotadores siempre convocan a los expoliados para que libren las batallas por sus intereses. Los oligarcas manipulan a los humildes para que se conviertan en sus propios verdugos.

Ahora desarrollan esta fina estrategia: manipular a los humildes para que sean ellos mismos los que entierren sus esperanzas de redención. La maniobra no es nueva, ya la usaron contra el Libertador.

¿Cómo enfrentarla?

Debemos detectar los errores nuestros que contribuyen a la fragmentación, a que los humildes se conviertan en sus propios verdugos.


Es necesario impulsar la Conciencia del Deber Social, la idea de que lo nacional, lo general, se entrelaza con lo particular, el barrio, la comuna, el consejo comunal. Que no puede haber solución en el barrio sin solución en lo nacional, que sin Revolución no habrá redención de los humildes, que los enemigos de los humildes en lo nacional, los que saquean las riquezas sociales, son sus enemigos en el barrio.

Sembrar hondo en el alma popular que el apoyo a Chávez no es un asunto ligero, que se puede dar una vez sí y otra no, de acuerdo a como amanezcamos… ¡No! Se trata de aferrarse con pasión a la última y única oportunidad de construir un mundo viable y feliz. Que sin Chávez todo se va por el barranco del desamparo.

¡Sin Chávez no hay Esperanza!

9.6.10

LA CONCIENCIA NO ES ESPONTÁNEA

La relación entre la conciencia y la existencia es objeto de discusión entre los revolucionarios. El asunto es muy importante, de la respuesta depende el éxito de una Revolución. Estudiemos.

Lo primero que encontramos es que la relación entre existencia y conciencia no es directa, significa que una existencia miserable no determina una conciencia revolucionaria de manera automática.

Lo segundo, observamos que la conciencia, la ideología de las clases dominantes, migra hacia las clases explotadas. Es así que las conseguimos colonizadas por la ética, la moral de la dominación. Dentro de la clase social explotada, las relaciones entre los individuos son regidas por los patrones de conducta de la dominación.

Esta capacidad de impregnar con su ideología, con su conciencia al resto de la sociedad, es lo que la hace dominante. Una clase social es hegemónica cuando sus valores, sus creencias, impregnan y conducen a toda la sociedad. En el caso del capitalismo lo dominante es el egoísmo, la fragmentación, el individualismo, la visión confinada al mezquino entorno, el beneficio inmediato, la falta de sentido de sociedad.

Esa es la principal fuerza de la clase dominante, del sistema capitalista, sobre esa fuerza se sostiene. Sucede así la paradoja de víctimas defendiendo a sus verdugos, sosteniendo el sistema que llena de miseria a la Humanidad.

Entonces, la Revolución es el cambio radical de esa conciencia, de esa ética, de esa ideología, en resumen, el cambio de la cultura de sumisión-dominación, por la conciencia, la cultura de la liberación. No es posible una Revolución, no es pensable la liberación del humano sin ese cambio de conciencia, de ética, de ideología, de cultura.

Podemos medir el avance, el éxito de una Revolución, midiendo el avance en esta sustitución cultural, todas las acciones de los revolucionarios deben tener como objetivo central esa sustitución cultural.

Esta sustitución no es espontánea, así como no es espontánea la dominación.
Los capitalistas mantienen un costosísimo aparato de manipulación para sostener su dominio sobre el alma social. La televisión, radio, prensa, las universidades, la escuela, la iglesia, la cultura, todo al servicio de la colonización de la conciencia, de instalarla, perpetuarla, reproducir la cultura de la dominación-sumisión.

Saben que es en el espíritu donde se sostiene la dominación, y que es allí donde ocurre la principal batalla por la hegemonía social.

La Revolución debe construir mecanismos de desintoxicación espiritual que hagan frente a la manipulación capitalista.

El ejemplo de la vanguardia es uno fundamental. La épica de la vanguardia abre caminos hacia lo profundo del alma social. La austeridad, la fraternidad, la disciplina, la lealtad, la entrega a la causa social, tienen su principal cátedra en la conducta de la vanguardia. Estos valores son fundamento de la batalla contra el imperio.

Los próceres pudieron dirigir a la sociedad en la Revolución de la Independencia, porque se hicieron leyenda soportada en sus valores, conducta, entrega a la hora del combate contra el imperio.

¡Sin Chávez no hay Socialismo!

8.6.10

ROMPER EL ASEDIO FORTALECIENDO LA MORAL

La Revolución Bolivariana es víctima de un inteligente asedio imperial. No es convencional, se fundamenta más en nuestras debilidades que en la fortaleza del enemigo oligarca.
Ellos tienen mucho tiempo aprovechando y estimulando nuestros errores: minan nuestras bases espirituales, impiden su consolidación. Veamos.
La fragmentación social es la base cultural del capitalismo, allí se asienta una moral, una ética que lo defiende, impide el avance del Socialismo.
El capitalismo se caracteriza por altos grados de agresividad individual, es lo que los clásicos llaman la “guerra de todos contra todos” o “el hombre lobo del hombre”.
Esta violencia intrasocial está en todas partes, y hace que el signo de los tiempos sea la división, la falta de fraternidad, el egoísmo, el individualismo en todas las manifestaciones de la vida social.
Todas las relaciones humanas, en mayor o menor grado, están signadas por esta violencia. Se manifiesta en el tráfico de las ciudades, en el metro, en los barrios, en la clase obrera, en la vida de los partidos políticos y en la familia.
En resumen, la agresividad, la violencia, la autodestrucción de las instituciones sociales, surgen con asombrosa facilidad. Ante algún problema, una adversidad, una incomodidad, la reacción inmediata, inconciente, es la agresión, destruir la fuente del obstáculo, sea este un humano o una cosa. Este comportamiento es cotidiano.
La cultura hegemónica está al servicio de la desunión: estimula, soporta al egoísmo que ya tiene su base económica en la propiedad nosocial. La desunión es la más importante línea de defensa del capitalismo, se sitúa en los pilares del alma colectiva, actúa de manera espontánea, automática.
Basta recordar que la superación del capitalismo será, tiene que ser, una tarea colectiva de UNIÓN de los humanos, y que la construcción del Socialismo, esencialmente, es la creación de esa fraternidad para darnos cuenta de las barreras formidables que son la ética y la cultura egoísta del capitalismo.
Es labor de la vanguardia, de los dirigentes revolucionarios, educar al pueblo humilde en la nueva Cultura de la Fraternidad Socialista. Sin ella no será posible la UNIÓN , y sin unión no puede haber Revolución.
Si frente a una adversidad, una falla, una equivocación, ejercemos la lógica capitalista, si inmediatamente empuñamos la espada del verdugo e invocamos cortes de cabeza, nos comportamos como el destripador, estaremos inevitablemente estableciendo relaciones de canibalismo entre nosotros, cacerías de brujas, debilitando la fraternidad que es debilitar el hecho revolucionario en sus raíces.
Una de las más importantes características de esta Revolución es su magnanimidad: aquí no se ha perseguido a nadie, no hay guillotinas, ni físicas ni morales, al contrario, quizá se ha perdonado en exceso. Esa es una de las fortalezas de la Revolución: ha cuidado de sus hijos, a todos, hasta los malos hijos.
Así debe ser, firmes con el enemigo, con los saboteos, con la corrupción, pero evitar los linchamientos ligeros, el canibalismo alimentado por la lógica y la moral capitalistas.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!

7.6.10

¿SON NECESARIOS LOS RICOS?

Cuando una Revolución llega a etapas de definición, de lo profundo de la sociedad afloran las cadenas psíquicas más fuertes. En época de ruptura se desvelan los mecanismos más sutiles de la dominación.
Los mecanismos de dominación más importantes son los espirituales, los psíquicos. Estos se expresan en prejuicios, convicciones, creencias, refranes, frases hechas, dichos de la abuela, tradiciones, chistes, rumores, símbolos de poder. Todos desencadenan conductas sumisas.
Es así como se ancla en el alma de una sociedad la diferencia entre los estamentos sociales, la necesidad de ella, lo natural de su existencia. Se instala así en el alma de la sociedad la convicción de la necesidad de la clase dominante, de que sin ella no es posible que funcione la sociedad y, simultáneamente, se inocula en el espíritu social la incapacidad de los dominados para dirigir. Este dogma es el pilar maestro de la dominación.
Una de las tareas principalísimas de una Revolución es sustituir los mecanismos espirituales de dominación por los mecanismos liberadores, en otras palabras, una Revolución Cultural, un cambio de fe.
Una tarea fundamental consiste en instalar en el espíritu social, la idea de la capacidad de los desposeídos dominados para aprender a dirigir el Estado, la tolerancia con los errores que ese aprendizaje supone, y la valorización en este empeño de la capacidad de estudio, de la disciplina.
Todo el aparato del Estado Revolucionario debe estar al servicio de esta meta, las masas deben estar informadas de los pasos que se dan, involucrarse en ellos. Y deben entender que siempre serán mejores las soluciones socialistas, que las soluciones capitalistas, aunque en lo inmediato parezca lo contrario. Más valen los errores de los desposeídos en el camino a su redención, que los aciertos capitalistas en el empeño de esclavizarlos.
Hoy la Revolución Bolivariana está sometida a una ofensiva de la oligarquía: desabastecimiento, especulación, encarecimiento artificial del dólar. Son las manifestaciones materiales del ataque. Pero lo más importante de la batalla es la utilización de esta situación para reactivar la idea de que la Revolución, el pueblo humilde, son incapaces de dirigir, que es necesario llamar a los ricos, oligarcas, y llamarlos rápido, antes de que se acabe el país.
De allí que a la par de las respuestas económicas del gobierno, es necesario respuestas dirigidas al espíritu social. Demostrar que obtenemos triunfos que sólo una Revolución puede conseguir, porque sólo una Revolución rescata el amor del pueblo, su autoestima.
Que este Estado nuestro es mejor que cualquier otro Estado que hayamos conocido, porque es el único que está guiado por sentimientos de amor hacia el pueblo que es su origen, y no protege a los oligarcas en su intención de explotación y saqueo de la nación.
¡Los ricos no son necesarios! Ellos tienen capacidades y conocimientos para explotar, saquear, nunca para construir a favor de los humildes. La tarea del Socialismo es tarea de los humildes encontrados con el conocimiento universal y la teoría revolucionaria.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!

6.6.10

¡SIN ESTADO NO HAY SOCIALISMO!

Las corrientes anarcoides dentro de la revolución coinciden con los capitalistas en la negación del Estado. Los primeros, por una visión pequeño burguesa de la Revolución. Los otros, por una necesidad de violar todo control.
Para los capitalistas el Estado debe proteger sus intereses y dejar libres sus manos para las tropelías necesarias a la acumulación del capital, razón central de su existencia. Lo requieren represivo contra los expoliados, y permisivo con el capital.
El caso de los anarcoides pequeños burgueses es distinto. Esa ideología, que es la de una clase que oscila entre los desposeídos y los poseedores, es estridente en la retórica contra el capitalismo, pero mojigata en la construcción del Socialismo. Se avergüenza de saberse incapaz del salto revolucionario, y esconde su ineptitud con proposiciones que aparentan radicalismo, cuando en realidad son medidas capitalistas en estuche de revolucionarismo destemplado.
En esta Revolución actúan los dos bandos antiEstado:
Los capitalistas quieren retomar la conducción del Estado para ponerlo a su servicio, reducirlo a su función policial, privatizarlo todo, desatender la función social.
Los anarcoides pequeños burgueses, so pretexto de destruir el Estado burgués, impulsan la fragmentación de la sociedad en partículas aisladas que sólo se importan por su entorno. Egoístas, impiden la integración, empañan la visión de sociedad, obstaculizan así la construcción del Estado Revolucionario, en definitiva, favorecen al capitalismo.
Al sabotear la consolidación del verdadero Estado Socialista, dejan a la Revolución inerme frente a los Estados oligarcas internacionales, frente a la oposición interna. Además, y muy importante, dejan a la sociedad sin conducción integradora. Contribuyen así a una gran debilidad de la Revolución que conduce a su defenestración.
El Socialismo es en esencia la integración de la sociedad, y esa nueva totalidad, esa integración de la Nueva Sociedad, no es posible sin un Estado Nacional que la administre, que la coordine, la planifique, la defienda.
Las dos tendencias antiEstado son contrarrevolucionarias, pero la anarcoide es muchísimo más peligrosa: se mimetiza, confunde, engaña, es más difícil de identificar y por tanto de combatir.
El combate a este taimado enemigo anarcoide hace necesario la elevación del nivel de formación teórica de la dirigencia y de la masa, la construcción de una poderosa Conciencia del Deber Social, del sentido de sociedad. Es necesario que abordemos los problemas desde la visión de la sociedad, que nos organicemos formando tejidos sociales que vayan desde lo capilar hasta lo nacional, y no en fragmentos disociantes.
Los obreros, antes de todo, deben rescatar su sentido de clase rectora de la sociedad, luchar por encima de todo por la liberación de la sociedad, que es la única manera de liberar a la clase obrera.
Sólo de esta manera podremos derrotar las posiciones que desde el interior de la Revolución únicamente buscan el beneficio individual, grupal, o de segmentos de la sociedad, quitándole así el contenido social a la batalla, y necesariamente se enfrentan al Estado Revolucionario, se apartan del proceso socialista, lesionan el liderazgo de Chávez.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!

5.6.10

EL DEBER DE EQUIVOCARSE

La Revolución siempre es un proceso inédito que necesariamente supone errores. Esto es verdad para cualquier Revolución, pero si es un proceso pacífico entonces las posibilidades de error se multiplican.
En la Revolución el tratamiento del error, de la equivocación, es vital. De este trato depende el futuro del proceso. Veamos.
Existen conductas que traen consecuencias sistémicas, generales. Por ejemplo, el trato a los prisioneros en una guerra revolucionaria decide su rumbo: si hay atropello, las fuerzas enemigas lucharan con tesón, si hay buen trato, la tropa enemiga se desmoraliza, pierde razones para resistir.
De igual importancia es la relación de la Revolución con las equivocaciones. Expliquemos.
Se deben reconocer, evitarlas, diferenciarlas de la negligencia, el saboteo, y por sobre todo es vital la actitud de la Revolución frente a los responsables.
Si a las equivocaciones las sometemos al escarnio, entonces las consecuencias generales serán la reducción de la capacidad de riesgo, nadie querrá salir de la seguridad de la parálisis, nadie hará nada que no sea seguro. En otras palabras, el espíritu revolucionario, de cambio, se reducirá a cero, la Revolución se apagará en el refugio de la inercia.
El riesgo, esencia revolucionaria, se refugiará en la máxima del filósofo que decía: El único hombre que no se equivoca es el que nunca hace nada.
Si somos concientes de encontrarnos en una situación de alta peligrosidad, en medio de una guerra pacífica que cada día se intensifica, si entendemos que nos enfrentamos a un enemigo inteligente, con recursos, mañoso, entonces sabremos que el trato a las equivocaciones será vital para nuestro futuro.
¿Cómo tratar las equivocaciones?
El Comandante Chávez dictó cátedra cuando se refiere al hallazgo de los alimentos deteriorados de PDVAL. Aprendimos.
Lo primero es no ocultarlas, que la masa nuestra entienda que son parte del camino hacia el Socialismo. Eso nos educa a todos: aceptar las imperfecciones como parte del proceso, parte de la acción humana, nos evitará muchos extravíos.
Explicar las circunstancias donde ocurren, por ejemplo: en una emergencia, para enfrentar un ataque enemigo, tal como aprovechar la sequía para desestabilizar, entonces, la compra ¡urgente! de plantas eléctricas, aunque se aumente el margen normal de error, es la defensa a esa embestida.
No se puede permitir que el enemigo nos agreda y después venga a juzgar la calidad de nuestra defensa. Si eso permitimos, ellos tendrán el triunfo seguro: o ganan porque la arremetida fue exitosa, o ganan porque en las acciones de protección a su ataque perdemos oficiales valiosos, juzgados por su jauría mediática.
Establecer las causas, investigar las intenciones de la acción, penalizar lo que haya que penalizar, nunca someter al escarnio a nuestros oficiales de primera línea de combate, de operaciones riesgosas. Al contrario, debemos reconocer su labor, darle mérito a su entrega y a su compromiso por la Revolución.
Sólo así mantendremos alta la moral de combate en esta guerra pacífica, llena de celadas.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!
¡Honor a los que corren riesgo por la Revolución !

4.6.10

LA PASIÓN REVOLUCIONARIA Y LA CAUTELA

La revolución reclama pasión, audacia, sólo así es posible romper con las costumbres que nos atan al pasado, fundar un nuevo mundo.
La turbulencia revolucionaria no admite cautela, ésta es propia de acomodados, de rebaños, nunca del rompimiento.
Pensemos en el Libertador, su vida fue un rompimiento: lo hace con la monarquía, aquello fue un salto hacia la incertidumbre de un mundo que sólo en la imaginación de los escogidos parecía posible… precisaba pasión. El Decreto de Liberación de Esclavos suponía una ruptura con su propia alma, una fractura honda en sus costumbres. El Decreto de Guerra a Muerte necesitaba pasión, no cautela.
La Revolución de Independencia fue un desbordamiento de vida, de pasión, un estallido del viejo mundo, y un irrumpir violentísimo del mundo de la independencia, surgió con el ímpetu de la lava volcánica.
Las leyes, las costumbres estallaron. En la confrontación surgió una nueva legalidad llevada de la mano y la audacia de la pasión revolucionaria. Los dos mundos no podían convivir, sus leyes, sus costumbres, su ética, eran antagónicas. ¿Cómo juzgar el Decreto de Guerra a Muerte con las leyes coloniales? ¿Cómo pedirle cuentas, por ejemplo, a Ricaurte por volar el polvorín de San Mateo, usando la legislación burocrática de la época? ¿Cómo él podía explicarle a un administrador formado en las costumbres de la monarquía, la pérdida “inútil” de tanto pertrecho?
Es que la Revolución tiene nuevas leyes que aún no están escritas, pero son indispensables para avanzar, ya se encargarán los juristas de poner orden en lo que la erupción volcánica ha creado. La guerra revolucionaria aclara el panorama: a nadie se le ocurriría pedirle cuenta al General Zuhkov por las bajas en la defensa de Stalingrado, o a Bolívar por las pérdidas en El Paso de Los Andes.
Es así, la guerra revolucionaria tiene sus leyes y contempla las bajas, eso está en los libros, son muchas las experiencias de la Guerra Revolucionaria.
Ahora bien, si la Revolución es pacífica muchas de sus leyes aún están por descubrir, por escribirse, muchas de las características de esta Guerra pacífica están por develarse, por identificar cómo son los combates, cuáles son las bajas, qué determina los triunfos.
Hoy la prensa oligarca se regodea con la detección de unos alimentos que se encontraban almacenados y requerirían tratamiento para ser consumidos, los publicitan como podridos. Es mentira. El hecho merece estudio por parte de los revolucionarios.
Primero, debemos colocarlo en el marco donde ocurre: La oligarquía ensayaba y aún ensaya un desabastecimiento contra la Revolución, es un arma propia de la “Guerra Pacífica Revolucionaria” ¿Cómo defendernos? La estrategia exigía pasión, no cautela: había que adquirir alimentos en tal cantidad que garantizara la alimentación, y un inventario que posibilitara resistir el embate oligarca.
La operación se hizo, se enfrentó al enemigo. En la batalla hubo bajas: esos containers son unas de ellas, así son las bajas de la nueva guerra, donde los soldados revolucionarios son bisoños, pero apasionados, cometen errores, pero resuelven la batalla. Honor a los que corren riesgos en la defensa de la Revolución.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!

3.6.10

LA BATALLA DECISIVA

¿Cuál es la preocupación de las clases sociales en Venezuela?
Si revisamos las declaraciones y acciones de sus voceros tendremos una aproximación aceptable a las preocupaciones de las diversas clases sociales. Veamos.
Los oligarcas, en lo económico, se importan por el control de cambio y por las expropiaciones, rechazan estas medidas, les irrita cualquier control del Estado, así demuestran su ideología, sus verdaderas intenciones: un Estado permisivo, cuya única función sería protegerlos, y que mantenga abiertos los canales por donde fluya la renta petrolera directamente a sus bolsillos.
En lo político conspiran para truncar a la Revolución , para salir de Chávez, todos sus movimientos tienen esta meta.
Los oligarcas son una clase con sus objetivos claros: la hegemonía no tiene discusión, es el capitalismo. Y aquellos partidos y personalidades, que con vergüenza se les acercan, tienen que aceptar sus principios.
La pequeña burguesía, en todas sus variantes opositoras, no tiene proposición económica propia, clara, se pliega a las premisas burguesas. Su mayor actividad es en la política, allí pujan por ser voceros de los intereses capitalistas, ese es el centro de su lucha.
En el interior de la Revolución la lucha es fuerte y decisiva: se busca el camino del Socialismo. La discusión y la práctica han sido abundantes, de todo se ha dicho y de todo se ha hecho. Sin dudas se ha avanzado, y ahora que somos más maduros, conocemos más, los fracasos nos han enseñado, los aciertos nos han reforzado.
Tenemos el mérito de no haber perdido la posibilidad de seguir en el camino, de enmendar entuertos, no hemos castrado la posibilidad socialista.
Las posiciones se han despejado, los campos se han definido, la batalla decisiva sucede en el interior de la Clase Obrera. Allí se perfilan dos posiciones principales.
Una, que con su práctica y acción mantiene a la Clase Obrera sumergida en la lógica capitalista, no se percatan del cambio de los tiempos, de la oportunidad histórica de redención que significa la Revolución Bolivariana y el liderazgo del Comandante Chávez. Sus acciones se limitan a la negociación, más o menos exitosa, de su mercancía: su fuerza de trabajo.
Cuando se trata de “negociar” con el gobierno revolucionario, llegan a exigencias absurdas. Así construyen la paradoja de que los principales enemigos del proceso de redención de la clase obrera, del Socialismo…sean estos obreros. De esta manera el Sistema Capitalista no corre peligro, al contrario tiene garantizada su perpetuidad.
La otra posición obrera, es la que entiende que está destinada a dirigir con su ejemplo el gran cambio social que liberará a la Sociedad del capitalismo y traerá la redención de los obreros. Rompe con la lógica del capitalismo, construye una nueva forma de relación entre ellos, y de ellos con la sociedad. Trasciende el ámbito de la fábrica y adquiere visión universal. Sabe que la tarea de autotransformación de la Clase Obrera, zafarse de la lógica capitalista, es indispensable para la fundación de la nueva sociedad.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!
¡Sin Socialismo no hay Patria!

2.6.10

LA CONCIENCIA NO ES ESPONTÁNEA

La relación entre la conciencia y la existencia es objeto de discusión entre los revolucionarios. El asunto es muy importante, de la respuesta depende el éxito de una Revolución. Estudiemos.
Lo primero que encontramos es que la relación entre existencia y conciencia no es directa, significa que una existencia miserable no determina una conciencia revolucionaria de manera automática.
Lo segundo, observamos que la conciencia, la ideología de las clases dominantes, migra hacia las clases explotadas. Es así que las conseguimos colonizadas por la ética, la moral de la dominación. Dentro de la clase social explotada, las relaciones entre los individuos son regidas por los patrones de conducta de la dominación.
Esta capacidad de impregnar con su ideología, con su conciencia al resto de la sociedad, es lo que la hace dominante. Una clase social es hegemónica cuando sus valores, sus creencias, impregnan y conducen a toda la sociedad. En el caso del capitalismo lo dominante es el egoísmo, la fragmentación, el individualismo, la visión confinada al mezquino entorno, el beneficio inmediato, la falta de sentido de sociedad.
Esa es la principal fuerza de la clase dominante, del sistema capitalista, sobre esa fuerza se sostiene. Sucede así la paradoja de víctimas defendiendo a sus verdugos, sosteniendo el sistema que llena de miseria a la Humanidad.
Entonces, la Revolución es el cambio radical de esa conciencia, de esa ética, de esa ideología, en resumen, el cambio de la cultura de sumisión-dominación, por la conciencia, la cultura de la liberación. No es posible una Revolución, no es pensable la liberación del humano sin ese cambio de conciencia, de ética, de ideología, de cultura.
Podemos medir el avance, el éxito de una Revolución, midiendo el avance en esta sustitución cultural, todas las acciones de los revolucionarios deben tener como objetivo central esa sustitución cultural.
Esta sustitución no es espontánea, así como no es espontánea la dominación. Los capitalistas mantienen un costosísimo aparato de manipulación para sostener su dominio sobre el alma social. La televisión, radio, prensa, las universidades, la escuela, la iglesia, la cultura, todo al servicio de la colonización de la conciencia, de instalarla, perpetuarla, reproducir la cultura de la dominación-sumisión.
Saben que es en el espíritu donde se sostiene la dominación, y que es allí donde ocurre la principal batalla por la hegemonía social.
La Revolución debe construir mecanismos de desintoxicación espiritual que hagan frente a la manipulación capitalista.
El ejemplo de la vanguardia es uno fundamental. La épica de la vanguardia abre caminos hacia lo profundo del alma social. La austeridad, la fraternidad, la disciplina, la lealtad, la entrega a la causa social, tienen su principal cátedra en la conducta de la vanguardia. Estos valores son fundamento de la batalla contra el imperio.
Los próceres pudieron dirigir a la sociedad en la Revolución de la Independencia, porque se hicieron leyenda soportada en sus valores, conducta, entrega a la hora del combate contra el imperio.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!

1.6.10

TRABAJADORES DE LA POLAR … ¡ABUSAN DE VUESTRA CREDULIDAD!

Venezuela hoy es cátedra de la lucha de clases: aquí se pueden estudiar los feroces enfrentamientos de las clases poseedoras y las clases humildes que buscan los caminos de redención.
Lo que era teoría, lo que se veía sólo en los libros, se hizo realidad y es la mejor enseñanza.
Ahora, a la luz del presente, podemos comprender el pasado, analizar a la Revolución de la Independencia , entender cómo Boves reunió pueblo contra su propia liberación, razonar con más profundidad las palabras de Bolívar: “Pueblo, han abusado de vuestra credulidad”. Responder las preguntas: ¿Quién abusó? ¿Qué clases sociales? ¿Por medio de cuáles mecanismos consiguieron aislar al Libertador?
Hoy la realidad nos enseña y nos alerta. Veamos.
La Revolución avanza con su ritmo y velocidad propia. Unas veces el avance se da en lo económico, otras en lo político, lo social, lo ideológico. Es frecuente que algún flanco quede rezagado, y se note su falla, la Revolución lo atiende y lo nivela.
Así avanza esta Revolución y despierta el entusiasmo en pueblos del mundo, la ira de los oligarcas que olfatean los peligros verdaderos, y la incomprensión e ingratitud de izquierdistas agotados.
La batalla más importante de esta Revolución sucede dentro de la Clase Obrera , allí se enfrentan dos corrientes principales, del resultado de esa contienda dependerá de manera definitiva el destino de la Revolución.
La Revolución espera la consolidación de los obreros transformados en clase revolucionaria, esto es, encontrados con su ideología, sirviendo de ejemplo al resto de la sociedad, conduciéndola, ganando la batalla cultural.
La cultura capitalista que coloniza sectores de la clase obrera, hace su labor, consigue ponerlos al servicio de sus verdugos, a defender el capital. Asistimos así a la paradoja de obreros antisocialistas.
Es el caso de los obreros de la Polar, empresa de Lorenzo Mendoza, un burgués de abolengo, de familia rancia, ocupa puesto de honor en la lista Forbes de las mayores fortunas del mundo.
La Empresa Polar, una de las más importantes del país, se ha topado con un gobierno que le pone ciertos controles, eso fue detonante de una guerra contra el Estado, la lucha de clases quedó al descubierto: los oligarcas se enfrentan a la Revolución que les pone coto.
Pero ¡sorpresa! son los obreros de la Polar quienes dan la batalla por los oligarcas: el presidente del sindicato de esa empresa se transmutó en adalid del capitalismo. Los obreros defienden a sus verdugos, lesionan a la posibilidad socialista con la excusa de que defendiendo a la empresa protegen los intereses obreros. Declaran que sólo les importa su trabajo y el contrato colectivo, lo demás es basura…
Es una muestra de manipulación, colonización de conciencia, abuso de la credulidad de esos obreros. Es señal clara de una falla nuestra en la batalla ideológica. Es la misma batalla que perdió el Libertador. Debemos enfrentarla donde se origina, en la ideología, en la conciencia.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!
¡San Pedro Alejandrino no se repetirá!

31.5.10

EL CONCEPTO PUEBLO-REVOLUCIÓN EN EL LIBERTADOR

Si estudiamos el concepto Pueblo-Revolución en el Libertador, encontraremos como rasgo principal que no es estático. Él creía, y eso subyace en su obra, que el pueblo se educa, aprende, a medida que la lucha por crear un nuevo mundo se desarrolla, y de ese aprendizaje debe depender la relación Pueblo-Revolución.
En el Manifiesto de Cartagena en 1812, expone El Libertador:
“¿Qué país del mundo, por morigerado y republicano que sea, podrá, en medio de las facciones intestinas y de una guerra exterior, regirse por un gobierno tan complicado y débil como el federal?.... Es preciso que el Gobierno se identifique, por decirlo así, al carácter de las circunstancias, de los tiempos y de los hombres que lo rodean. Si éstos son prósperos y serenos, él debe ser dulce y protector; pero si son calamitosos y turbulentos, él debe mostrarse terrible y armarse de una firmeza igual a los peligros, sin atender a leyes, ni constituciones, ínterin no se restablece la felicidad y la paz”.
Temprano desarrollaba su concepto de la relación Pueblo-Revolución adaptada a las circunstancias. En otras palabras, un profundo “sentido del momento histórico”.
En el Congreso de Angostura, 1819, precisa su concepto:
“Uncido el pueblo americano al triple yugo de la ignorancia, de la tiranía y del vicio, no hemos podido adquirir ni saber, ni poder, ni virtud. Discípulos de tan perniciosos maestros, las lecciones que hemos recibido, y los ejemplos que hemos estudiado, son los más destructores. Por el engaño se nos ha dominado más que por la fuerza; y por el vicio se nos ha degradado más bien que por la superstición. La esclavitud es la hija de las tinieblas; un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción; la ambición, la intriga, abusan de la credulidad y de la inexperiencia de hombres ajenos de todo conocimiento político, económico o civil; adoptan como realidades las que son puras ilusiones; toman la licencia por la libertad, la traición por el patriotismo, la venganza por la justicia… La libertad, dice Rousseau, es un alimento suculento pero de difícil digestión. Nuestros débiles conciudadanos tendrán que enrobustecer su espíritu mucho antes que logren digerir el saludable nutritivo de la libertad”…
Después de Junín y Ayacucho, cuando ya la América era libre, entonces, Simón Bolívar nos alecciona... Y el 10 de febrero de 1825, en Lima, devuelve al Congreso del Perú los poderes dictatoriales que éste le había conferido el año anterior, cuando la existencia de la República estaba en juego.
En Santa Marta, 1830, se lamenta de un pueblo que, víctima de la ambición, la intriga y la inmadurez, lo derrotó, asesinó la esperanza.
La enseñanza es clara: la tarea de la Revolución es conducir al pueblo, sacarlo de las tinieblas, de la ignorancia, de la esclavitud. Si comete el error de “no identificarse, al carácter de las circunstancias, de los tiempos y de los hombres que lo rodean”, padecerá en medio de un pueblo abusado en su credulidad.
¡San Pedro Alejandrino no se repetirá!

30.5.10

OPERACIÓN NORIEGA

La operación está en marcha. Se trata de acusar a Chávez de lavado de dólares y juzgarlo en los Estados Unidos. El Comandante nos alerta cuando advierte que los gringos pueden estar preparando una orden de detención en su contra y señala a la juez Joan Lenard (la misma que condenó a los 5 Héroes Cubanos) como la encargada de la operación.
La jauría mediática internacional y nacional hace coro a esta intención imperial. Veamos.
Manuel Malaver, plumífero oligarca, escribe un artículo donde desarrolla la equivalencia de Chávez y Noriega, deduciendo la similitud del desenlace.
Diego Arria emprendió una gira por el mundo (¿quién la paga?) para denunciar a Chávez en Europa, incluyendo acciones por las cuales el mandatario podría ser eventualmente juzgado. Su tarea es preparar la opinión pública para la “operación Noriega”. Europa oirá sus diatribas.
El periódico de poleo titula en primera página la misma patraña ordenada por el imperio: relacionar a Chávez con Noriega.
La conjura no se detiene aquí, la lluvia de desinformación no cesa, los pasos de la dirigencia del imperio siguen un guión muy bien escrito, todos los días abonan la imagen de un Chávez que merece ser tumbado, de una Revolución que merece ser truncada. Su objetivo es que el plan macabro que ejecutan sea aceptado por la opinión pública de los países imperiales.
No hay dudas, vienen por Chávez y por la Revolución, no aceptan un pueblo y a su líder buscando su propio destino con la audacia de no aceptar ordenes imperiales.
La situación nos muestra el verdadero carácter de la oposición: son vende patrias, están involucrados en la intervención gringa, es más: claman por ella, se alegran de que sean los gringos la solución a sus problemas y les devuelvan sus privilegios groseros.
Los campos se definen cada día más: ahora sabemos que los capitalistas son internacionales, cuando ven en peligro sus intereses se confabulan para defenderse, para extirpar la amenaza.
¿Qué debemos hacer los bolivarianos?
Lo primero es entender que ahora la discusión, la disputa, no es un simple asunto político interno, está en juego la Patria, y nada puede estar por encima de ella. Ya sabemos que la contienda es entre patriotas y vendepatrias. Es el mismo dilema que viene desde la independencia: los imperios contra los pueblos de la América.
La batalla por la patria tiene su primer combate en las elecciones de septiembre, allí la Revolución, el Comandante no pueden salir debilitados, debemos ganar con la mayor ventaja posible.
El éxito en esta batalla depende, así lo demuestra la historia, de la capacidad que tengamos de organizarnos, elevar la conciencia patriótica y revolucionaria, afinar nuestra capacidad de combate. En resumen, que el imperio sienta, que si se atreve, el costo en pérdidas humanas y materiales será insoportable por su opinión pública. Que entienda que el pueblo de Bolívar cuando de defender a la patria se trata es indómito, que si se atreven no quedará piedra sobre piedra.
¡Si se atreven seremos millones de Chávez!