14.3.08

SIN VANGUARDÍA REVOLUCIONARIA, NO HAY SOCIALISMO

Para entender la necesidad de un partido en la Revolución es necesario estudiar los mecanismos de dominación de la oligarquía, y deducir los mecanismos para romper esa dominación.
La dominación oligarca es un fenómeno que radica en la conciencia, sus soportes más formidables son espirituales.
Cuando el Libertador dijo “Se nos domina más por la ignorancia que por la fuerza”, situaba la dominación oligarca en el espíritu, sabía que siglos de sumisión, de costumbres, de valores, de miedos, conspiraban contra la emancipación americana.
Y no se equivocó, al final de todo, en San Pedro Alejandrino, sentenció: “Pueblo, han abusado de vuestra credulidad”. Reconocía así el Libertador de un continente que había sido derrotado por las nefastas cadenas instaladas por los dominadores en el alma de los pueblos. Pudo expulsar a la dominación política de las tierras americanas, pero había fracasado en desterrarla del alma de sus pueblos.
La dominación oligarca sólo se puede romper por medio de un cambio profundo, que abarque lo material y lo espiritual.
Una Revolución es un cambio profundo en el sistema de relaciones materiales y espirituales que precisa de instrumentos vitales para realizarse: ideología, conciencia, liderazgo, vanguardia, organizaciones sociales, Estado Revolucionario, estos elementos se van erigiendo en el proceso de profundización de la Revolución.
Ese tránsito milagroso desde la dominación capitalista a la liberación Socialista, no es espontáneo, necesita de una vanguardia.
La vanguardia revolucionaria agrupa a los más concientes, les da organicidad, potencia así la labor más importante de los revolucionarios: llevar conciencia revolucionaria al resto de la sociedad. Le da profundidad y sentido al análisis y a la acción política. La crítica, la autocrítica, la vigilancia revolucionaria, modelan su conducta, el ejemplo es su mejor arma.
La conduce el desprendimiento, la fraternidad, el estímulo moral de saberse luchando por construir un mundo donde la vida sea posible.
Esta vanguardia supera la suma de voluntades, de conciencias de los individuos que la constituyen. Su conciencia colectiva es el milagro de ser, en el presente, la conciencia de la sociedad del futuro. Sus militantes militan en el futuro, y llevan la buena nueva al resto de la sociedad.
Sólo esa vanguardia puede dirigir al Pueblo hacia la construcción del Socialismo. Sin vanguardia se pierden las mejores conciencias, que se desgastan en una lucha desorganizada, aislada, que carece de la fuerza necesaria para el salto. Sólo la relación humana dentro de la vanguardia da la fuerza capaz de conducir el cambio.
La oligarquía sabe del peligro de una vanguardia y enfila sus baterías contra esa posibilidad: la satanizan, la desvirtúan, la privan de sus razones más esenciales, la sustituye por las llamadas organizaciones políticas masivas, sin ningún requisito para la militancia. Éstas organizaciones, sin la dirección, la vigilancia, la orientación, el ejemplo de una vanguardia, reproducen al mundo de la oligarquía, no son peligrosas para el sistema.
Sospéchese de quién se opone a la formación de una vanguardia, siempre terminará en la contrarrevolución.
¡Chávez es Socialismo!
¡La organización de vanguardia es socialismo!

13.3.08

LOS CAMINOS

Después de la derrota del 2 de diciembre el país entró en etapa de definición, varios caminos se abrieron en el campo revolucionario. Estudiemos la situación y deduzcamos acciones y posibilidades.

Con la derrota, que es la gran maestra de la Historia, emergieron realidades que se mantenían veladas y, ahora evidentes, reclaman su expresión política definitiva.
Las fuerzas que se venían formando en el campo económico ahora disputan la hegemonía, es decir, disputan la conducción política y económica del proceso. Veamos.
Una fuerza intenta consolidar al capitalismo, tiene necesidad de acumular más capital, no puede detener su crecimiento, y sabe que el Socialismo es su enemigo.
Procede como una fuerza invasora. En su marcha hacia la hegemonía, ocupa colinas, liquida obstáculos, atropella, ningún escrúpulo la detiene, sus nuevos intereses le exigen crueldad. En su
escalada usa las mismas triquiñuelas y mañas de la cuarta.
La otra fuerza intenta consolidar, avanzar hacia el Socialismo, está en franca desventaja económica y política, pero sobre todo tiene desventaja espiritual. Permanece a la defensiva, desgastada por la pelea con la pequeña burguesía, que propuso vías económicas, políticas y sociales que al impulsar los valores del egoísmo debilitaron la posibilidad Socialista, cumplieron su papel de lubricar el camino al capitalismo.
Tiene en su contra la costumbre de siglos de sumisión, de valorización de los signos y conductas de las clases dominantes, de supremacía de los capitalistas en los medios formadores de valores: los periódicos, las artes, las televisoras, la educación, las dudas y ambigüedades de los revolucionarios, el dogmatismo, la conducta anarcoide.
Pero sobre todo tiene en su contra los miedos instalados en el inconciente de los propios revolucionarios, de los socialistas, que los hace actuar, aunque parezca paradójico, como la última barrera de defensa del capitalismo.
La última barrera de defensa del capitalismo, son las ideas capitalistas sembradas en la psiquis de los revolucionarios.
¿Qué pasará si triunfa definitivamente la corriente capitalista?
El avance del capitalismo significa debilidad del Socialismo.
Y la debilidad del Socialismo significa que las masas, desilusionadas de la posibilidad de cambio, le den la espalda a la Revolución. Eso ya ocurrió el dos de diciembre, en eso no hay dudas, esos votos los perdimos por falta de claridad socialista, por no avanzar decidida y claramente hacia el Socialismo, por debilidad Socialista.
Y en las circunstancias de la Revolución Bolivariana , cuando el imperio nos ataca, más por el ejemplo que significa la revolución para los pueblos de la América que por la inmensa riqueza petrolera que codicia, el debilitamiento significa el envalentonamiento del capitalismo, el de afuera y el de adentro, que construirá pactos para yugular definitivamente al Socialismo y al Comandante Chávez.
Está claro: los socialistas no tienen más alternativa que fortalecer al Socialismo.
Hoy los caminos están definidos: Avanzar hacia el Socialismo o regresar a la consolidación del capitalismo, o vive la esperanza o posponemos de nuevo el sueño, o con Chávez o sin Chávez.
¡Sin Chávez no hay Socialismo, sin Socialismo no hay Chávez!

12.3.08

DECLARACIÓN DE AMOR

Se hace necesaria una declaración:
Esta columna es construida por un grupo que todos los días se reúne en el fondo de una cueva.
Esta liga la forman unos diez recalcitrantes, que entre todos acumulan quinientos años de experiencias en Revolución.
Allí se consigue el que conoció de cerca a Betancourt y el que militó con Gustavo, el que peleó en la Alcantarilla de Puerto Cabello y el que combatió en Maguaray.
El que saqueó el veintisiete, el que estuvo el cuatro y el que lloró en abril.
El que fundó frentes guerrilleros y partidos revolucionarios, el que vivió en las catacumbas y todavía anda alerta, el que fue torturado y no habló, el que robó para la Revolución y es un limpio.
El que tragó humo en marchas de protesta, el que conoció a Argimiro, y el que conoció a Américo Silva, el que pernoctó en el San Carlos, La Modelo, Tocuyito, la isla El Burro, el que caminó con Debray.
El que vio el amanecer de la Sierra de Falcón y el anochecer de La Vega, el que conoció a Fabricio y el que habló con el viejo Acha, el que fue apresado en Machurucuto, el que fue a Cantaura y salió vivo, el que estuvo preso con Militares patriotas, y el que fue amenazado por fascistas.
Los necios del frente.
El que disparó y al que dispararon, el que cantó La Internacional, y el que cantó volvió, volvió. El universitario y el campesino, el intelectual y el aprendiz de cura.
El que tiene prontuario y el que tiene currículo.
De todo se encuentra en el fondo de esa cueva.
Toda experiencia revolucionaria de los últimos cincuenta años consigue su representante allí, cualquier victoria, cualquier derrota allí dejó su huella.
Son anónimos, no buscan gloria ni hacienda, sólo la satisfacción de intentar cambiar al mundo, de fundar sueños, esa posibilidad no la substituyen por nada, nada los ha extraviado de ese rumbo.
La experiencia que todos los días se reúne allí compendia la historia de medio siglo de querer hacer Revolución, que es medio siglo de aprender a intentarlo.
Los requisitos para participar son pocos: tener ganas de discutir para buscar la mejor idea, ser revolucionario de los radicales, humanistas, y ser chavista.
Allí en el fondo de la cueva se discute y se critica con fuerza, sin ninguna cortapisa ni jerarquía, pero afuera ¡con Chávez todo, sin Chávez nada!
Las columnas manan de esta tropa, que ama a la humanidad, a la Revolución, al Che, y al Comandante Chávez.
Es una Escuela lo que se reúne en el fondo de esa cueva.
Se llama Antonio Aponte, en honor a Antonio Guiteras y Carlos Aponte. El primero, cubano, el otro, venezolano, hermanados en la lucha antiimperialista y hermanados en el sacrificio de los que dan la vida por sus creencias, ejemplos de internacionalismo y de la fraternidad entre dos pueblos, el cubano y el venezolano, que cada día descubren que son el mismo.
¡Viva Chávez! ¡Carajo!

11.3.08

LA CONFESIÓN DE EL TROUDI

De verdad que no es agradable escribir esta columna, hubiésemos preferido algo que nos trajera más alegría y menos enfrentamiento con las entrañas del monstruo, pero es insoslayable, es un deber ineludible hablar del Ministro de Planificación. Veamos.

En El Universal del sábado ocho de marzo reseñan una declaración de este ministro, encargado nada menos que de la planificación del Socialismo:
“Acusó a los banqueros de haberse embolsillado buena parte del crecimiento que se ha registrado en los últimos cuatro años en el país".
“Señaló que cerca de 40% del Producto Interno Bruto (PIB) del último cuatrienio, que se traduce en alrededor de 200 millardos de bolívares fuertes (200 billones de bolívares antiguos), quedó retenido en las arcas del sistema financiero.”
Confesión gravísima por su contenido y por quién la hace. Este ministro es uno de los teóricos del proyecto pequeño burgués que impulsa el “Socialcapitalismo”, una alianza estratégica de capitalismo y Socialismo, que ahora reconoce como favorecedora del capital.
Política fracasada que debería ser revisada de inmediato, eso sería lo sensato.
Pero no sucede así, este ministro que más aliado al capital no podía ser, continúa sorprendiéndonos con su declaración:
“El Troudi destacó que el Ejecutivo le reconoce a la banca sus utilidades, pero que llegó la hora de decirles que ahora van a ganar menos, para ser redistribuido entre las mayorías nacionales (…) El llamado a la banca es a unir voluntades y que piensen en las mayorías nacionales"
El gobierno revolucionario, en boca de este ministro, en lugar de sorprenderse con el hecho de que la banca privada esté chupando sumas inmensas de la renta petrolera, de que la riqueza social alimente a los enemigos nacionales y trasnacionales del Socialismo, en lugar de sorprenderse y tomar medidas revolucionarias, lo que se le ocurre es un bobo llamado a la banca a “unir voluntades, a que piensen en las mayorías nacionales”.
Esta es la ridícula fórmula que ofrecen estos pequeños burgueses para avanzar hacia el Socialismo: la ingenuidad de pedir a la banca capitalista que deje de ser banca capitalista, que se conviertan en un falansterio de hermanitas de la caridad.
Es necesario que la Revolución tome medidas urgentes, redefinir el rumbo. Está mil veces comprobado, que la vía señalada por estos teóricos de la restauración no es el camino hacia el Socialismo.
Debemos rectificar, y rectificar ya: la bobería económica trae bobería en lo social y en lo político. Las fórmulas capitalistas reflejan formas capitalistas en lo político, en la formación del partido, en la forma fragmentadora de organizar a la sociedad, etc.
Esta bobería ambigua, que se presenta también en otras áreas de la economía, es la causa fundamental del fracaso del 2 de diciembre. La sociedad percibe por mil vías la incoherencia.
Es urgente, desechar las teorías distraccionistas, no hay atajos, el Socialismo solo se puede hacer con medidas socialistas: Conciencia del Deber Social, afincada en la Propiedad Social de los medios de producción y del sistema financiero.
¡El Socialismo es la vía, Chávez es Socialismo!

10.3.08

AUTOCRÍTICA CUBANA

La reflexión de Fidel, “Autocrítica Cubana”, conocida el 11 de julio, es una cátedra de Revolución y merece estudio. Veamos.

Si alguien se preguntaba dónde reside el vigor de la Revolución Cubana , capaz de superar la caída del campo Socialista, resistir el asedio del imperio más poderoso que conoce la historia de la humanidad, y a pesar de todas las adversidades mantener en alto las banderas socialistas, las de la salvación de la humanidad, que es una sociedad donde convive Silvio con los mayores adelantos en ingeniería genética, Pablo con los cincos héroes cubanos, una sociedad donde ningún niño se acuesta sin comer y que expande por el mundo su amor en forma de miles de médicos y maestros internacionalistas, luchadores sociales que van a los rincones adonde nadie quiere ir. Repetimos, si alguien se preguntaba dónde reside este vigor, Fidel nos muestra uno de los pilares de la inusitada fuerza de la Revolución Cubana : su capacidad de crítica, de autocrítica.
Hoy Fidel con esta “autocrítica cubana” nos da una nueva lección de Revolución. Veamos.
Primero, siempre la Revolución cubana se ha autocriticado: la proximidad al imperio, el hostigamiento de la mafia mayamera, no fueron ni son excusas que impidan reconocer sus errores y corregirlos.
Segundo, aquella es una sociedad que funciona como sociedad: por ejemplo, frente a la subida de los precios del petróleo y a las dificultades que le presenta la economía mundial es capaz de reaccionar como sociedad, sus organizaciones y el Estado planifican el consumo, sus actividades, no hay despilfarro, no hay movilizaciones innecesarias. Se critica duramente la conducta de los dirigentes despilfarradores y planificadores de excesos, además se informa a la población de los problemas, se crea conciencia del consumo, se lucha contra el despilfarro.
Nuestra Revolución Bolivariana necesita, como ninguna, aprender a sacar fortaleza de la crítica, comprender que está naciendo en condiciones muy difíciles, con el enemigo enterito dentro de nosotros mismos, con el imperio, no a noventa millas sino aquí mismo en el Este, con las televisoras enemigas bombardeándonos de sus antivalores todas las horas de todos los días.
Es vital para nosotros emprender un proceso autocrítico, que debe ser de mucha altura, yendo a las ideas y no a las personas, pero duro contra las desviaciones y contra las conductas antirrevolucionarias.
Muchas cosas tiene que revisar esta Revolución. Para sólo poner un ejemplo, es necesario que emprendamos una autocrítica que examine nuestro comportamiento de nuevo rico. Nosotros como sociedad nos comportamos como unos nuevos ricos irresponsables, parecemos unos hijitos de papá. Fíjense, mientras el petróleo escasea en el mundo, mientras pueblos sufren sus altos precios y lo usan para actividades vitales, nosotros rompemos record en venta de automóviles y en compras superfluas con tarjetas de crédito. Estamos de espaldas al planeta y a nuestra responsabilidad. Eso debemos corregirlo con autocrítica Socialista.
¡Chávez es Socialismo!
¡Sólo el Socialismo salva a la humanidad!
¡La crítica es Socialista!

9.3.08

LA VISIÓN

La visión pequeño burguesa considera que el Pueblo puede avanzar hacia la Revolución y al Socialismo con zanahorias en frente y caramelos en el bolsillo.

De ser así, estaríamos aceptando que el oligarca nos lleva ventaja, y deberíamos vernos en el espejo de la experiencia populista de adecos y copeyanos: cuando se les agotó la fuente material del populismo se los tragó el egoísmo que hasta allí los había sostenido.
La concepción pequeño burguesa parte de la subestimación del Pueblo, por lo que hay que sustituir su papel en la transformación de la sociedad y moverlo con dádivas materiales.
Con un supuesto amor al Pueblo, postulan teorías que lo condena: minan su organización integradora y su concientización, las cambian por una “organización” que lo fragmenta, y una falsa ilusión de sabiduría que sabotea el estudio, la superación y la concientización.
De esa forma lo debilitan y lo arrojan en manos del anarquismo que no construye, o la derecha que engaña. Así abren vías al fascismo.
La diferencia de una Revolución Socialista de cualquier Revolución anterior, está en la participación organizada y consciente del Pueblo como sujeto del cambio.
El papel del liderazgo y la vanguardia es contribuir a abrir sistemáticamente la participación al sujeto del cambio y la trasformación.
Si maniatamos al Pueblo, si con comportamientos mezquinos de grupos, si con batallas personalistas disfrazadas de lucha ideológica, si cometemos el crimen de cerrar los cauces de la organización verdadera, la que integra a la sociedad, entonces estaremos conduciendo a la Revolución al matadero de la historia.
Si saboteamos, con comportamientos de gavilla, a la organización de la necesaria vanguardia política, de las organizaciones sociales integradoras, si impedimos la verdadera participación, la participación orgánica, la que permite que el Pueblo sea verdaderamente constructor de su destino, entonces estaremos suicidándonos en primavera.
Porque una ruptura entre la masa y los dirigentes, ya lo deberíamos saber, allí está la experiencia de adecos y copeyanos, nos conducirá al fracaso más lamentable y rotundo.
La visión pequeño burguesa de la economía, de la política, de lo social, fracasó, y el dos fue un aldabonazo que nos indica que hay que cambiar urgente la visión de la Revolución.
Hoy, más que nunca, es urgente cerrar filas junto al Comandante Chávez y avanzar con paso firme hacia el Socialismo.
Dejar atrás los comportamientos políticos infelizmente heredados de la cuarta. Condenar enérgicamente a los oportunistas y a los constructores de privilegios groseros, considerar como un delito grave el saboteo a la organización que integra y a la concientización del Pueblo.
Deslastrarnos de la visión pequeño burguesa de la economía, apartarnos de la ilusión del capitalismo y de capitalistas construyendo Socialismo. Dar el salto definitivo hacia una economía de Propiedad Social.
Desechar la visión de que, en aras de una supuesta eficiencia, podemos avanzar hacia el Socialismo usando las armas melladas del capitalismo.
¡Con Chávez y con lo Chávez decida!

8.3.08

EL CINCO NEGRO

De verdad que nosotros no hemos entendido la batalla de los cinco héroes cubanos defensores de la humanidad, luchadores contra el terrorismo.

Algunos han tomado esa lucha con moderación, como si de un compromiso protocolar se tratara, de esos que no son cómodos pero hay que hacerlos para cubrir las exigencias de la etiqueta.
Otros despachan su responsabilidad con un afiche, algún pronunciamiento, cuando mucho una página de periódico, o algún otro acto. En ocasiones se descarga casi todo nuestro deber en las acciones de los muchachos de la Solidaridad con Cuba.
No dejemos que la defensa de los cinco se vuelva una efímera formalidad.

No es lugar ni momento para buscar de quién es el error, eso no los ayudaría, es momento para recapacitar nuestras acciones.
Es un deber de los revolucionarios del mundo solidarizarse con los Cinco, eso es elemental humanismo. La batalla por los Cinco es también parte de la lucha por la construcción de una conciencia Socialista en nuestro país, de la socialización de una mística revolucionaria.
La calidad de la lucha que ellos libran contra el imperio es parte de la lucha nuestra contra ese mismo imperio.
Su lucha potencia la nuestra: La Revolución no puede enfrentarse al imperio sólo de forma declarativa, es necesario darle carne a esa lucha, mostrar los rostros de la gallardía, mostrar la cara de René, Ramón, Gerardo, Antonio, Fernando.
Temblar de indignación ante la injusticia que el imperio comete con ellos. Mostrar en ellos la crueldad del imperio.
Hacer de esta afrenta a la humanidad, una lucha de toda la sociedad. Involucrar en ella al PSUV, a los partidos de la unidad Socialista, al parlamento, a los consejos comunales.
Explicar a partir de este hecho concreto la necesidad del antiimperialismo, porque la crueldad con ellos es la misma crueldad con los niños de Irak, o de Afganistán, o la agresión a la Revolución Bolivariana.
Nosotros en esta columna mantenemos desde hace mucho tiempo una campaña por el otorgamiento de la Orden del Libertador para los Cinco Héroes de la Humanidad, que están secuestrados en las ergástulas del imperio, torturados psicológicamente.
Creemos que es un deber de revolucionarios mostrar nuestra solidaridad con ellos, y creemos que manifestar esa solidaridad elevará mucho la Conciencia del Deber Social, el altruismo de esta Revolución.
Lamentablemente no hemos tenido eco en esta campaña, debemos reconocerlo con tristeza, prácticamente nadie nos ha apoyado, el vacío ha sido dramático. Miles han firmado la petición, es verdad, pero es poco, muy poco todavía.
En vista de esto, hemos decidido cerrar la campaña. En lo adelante calzaremos esta columna con un “cinco negro”, como muestra del pesar por este fracaso, por no haber podido motivar a la sociedad ni a sus dirigentes, como muestra del dolor que sentimos por la suerte de estos muchachos secuestrados por el imperio.
¡Chávez es Socialismo!
¡Los Cincos Héroes de la Humanidad son Socialismo!

7.3.08

MISTICA

Las grandes obras humanas sólo pueden ser hijas de la mística y del amor, de una fe que supone entregar una alta cuota de esfuerzo o hasta la propia existencia para que se conviertan en conquistas para toda la humanidad.

Las revoluciones son obras humanizadoras, que sólo son auténticas cuando son expresiones de la mística y del amor de sociedades, vanguardias y líderes. Es una obra que supone la entrega y el movimiento de millones en pos de un ideal. No se puede comprar ni vender una Revolución, sólo puede ser hija de las ideas, la conciencia y las convicciones de las mayorías.
La historia de todas las revoluciones hasta nuestros días ha sido buscar el equilibrio entre los valores materiales y espirituales. Ha sido el equilibrio entre el Quijote y Sancho Panza. Con sólo el Quijote las revoluciones serán el hermoso combate contra molinos de vientos. Con sólo Sancho las revoluciones descienden a las aguas heladas del cálculo egoísta.
Es por ello que nuestra Revolución debería cuidar de la mística y la conciencia de las mayorías, y seguir las enseñanzas del Che: …“de allí que sea tan importante elegir correctamente el instrumento de movilización de las masas. Este instrumento debe ser de índole moral, fundamentalmente, sin olvidar una correcta utilización del estímulo material, sobre todo de naturaleza social.”
Cuando nuestra Revolución pone el acento en las soluciones sociales de la salud, el deporte, la educación, cuando prestigiamos la solidaridad, por encima del lucro personal o de grupos, cuando hacemos conciencia sobre los deberes internacionalista de nuestro Pueblo y creamos conciencia Socialista, estamos avanzando hacia una mística revolucionaria.
Al contrario, cuando convertimos cada actividad de gobierno en una entrega de recursos, cuando trabajamos para que cada venezolano sea un empresario, para que cada comunidad tenga un banco, para que el sentido de cada quien sea enfrentarse al otro para apropiarse de una porción de la gota petrolera, construimos una conciencia y una práctica individualista, que es imposible que pueda soportar una Revolución. El individualismo y la conciencia pequeño burguesa a cada paso reproduce la conciencia y los valores del capitalismo, jamás contribuirán a producir y reproducir una conciencia socialista.
A nuestra Revolución, que heredó las deformaciones rentistas, corruptas y burguesas de la IV República, le es vital una alta cuota de mística como única forma de exorcizar el egoísmo y el individualismo que hasta los revolucionarios tenemos dentro.
La vanguardia y el liderazgo revolucionario deben dar el ejemplo y convertirse en paradigma de entrega y conciencia social. La política revolucionaria es la ciencia del ejemplo. El trabajo voluntario, que no es el viejo e hipócrita asistencialismo oligarca, debe convertirse en uno de los instrumentos más relevantes para forjar una conciencia social Bolivariana y Socialista.
¡Frente a la agresión, más Socialismo!
¡Chávez es Socialismo!

6.3.08

PERÍODO ESPECIAL

Una de las enseñanzas más importantes de la Revolución Cubana , es el comportamiento de aquella sociedad y de sus dirigentes frente al derrumbe del Socialismo Soviético. Veamos.

La economía Cubana cayó en 85 % de un día para otro, un golpe del que nadie esperaba recuperación, todos presentían la caída de la obra de Fidel, unos con alegría, otros con tristeza.
Pero el milagro ocurrió, la Revolución Cubana resistió y preservó el ideal Socialista, conservando así la posibilidad de salvación del mundo de la voracidad capitalista, que sin duda, nos conduce al infierno.
Cuba ante las dificultades económicas decreto un Periodo Especial, que es importante estudiar.
Aquel Periodo Especial era producido por la escasez, se necesitaba entonces acerar las fuerzas morales del Pueblo, la información, las organizaciones sociales, la vanguardia política, para que el Pueblo no entregará su dignidad, no entregara la Revolución por “un plato de lentejas”.
Se hicieron planes de emergencia económica, funcionó la planificación central, que es la forma como la sociedad toma cuenta de su destino, de sus recursos, y los coloca donde más lo necesite. Así se preservaron los principales planes sociales, se racionalizó la economía, se protegieron los niños y los ancianos, nadie quedó abandonado.
Una de las principales enseñanzas de aquella experiencia, es que la sociedad socialista, por medio de la planificación central y la iniciativa popular, supera cualquier adversidad. Sociedad, individuo y Estado, entrelazados en un esfuerzo común, superaron la dificultad mayor que ha sufrido un Pueblo en tiempo de paz.
La otra experiencia principal fue que todo el esfuerzo se sustentó en la Conciencia del Deber Social. Los dirigentes y el Pueblo apelaron a la mejor fibra heredada de los libertadores de Cuba, se apoyó en el ejemplo de Martí y en la epopeya de la Sierra Maestra.
El Pueblo fue convocado para el sacrificio que funda y preserva, y respondió guiado por el ejemplo de sus libertadores.
Nosotros pensamos que aquel Periodo Especial, que surge de las carencias dramáticas, se caracterizaba por el peligro de las salidas individuales, por ser un terreno propicio para la tentación egoísta.
Pero no hay ni habrá forma de “mercado” para pagar el sacrificio y la entrega de millones de hombres por un ideal. Por eso era importante la Batalla de Ideas, la batalla por la reafirmación de la Conciencia del Deber Social.
Aquí en Venezuela, y aunque parezca paradójico, estamos también en un Período Especial de bonanza petrolera, que nos hace territorio propicio para la tentación egoísta.
El peligro es el mismo, la Revolución se pierde por el egoísmo, base de la ideología capitalista, allá surgía de la escasez, acá surge de la abundancia.
Entonces, la forma de atacar la situación es la misma: convocar al Pueblo para el sacrificio que funda y preserva, y con el ejemplo de los libertadores acerar sus fuerzas morales, profundizar la Conciencia del Deber Social, eficacia e información, Fe en el Socialismo, horror al capitalismo oligarca.
¡Con Chávez y con lo que Chávez decida!

5.3.08

CHÁVEZ, COMANDANTE DE LA PAZ

La arremetida gringa en contra del Pueblo de Venezuela ya se despliega en toda su magnitud.
Los gringos no pueden tolerar un Pueblo que decidió ser dueño de su riqueza y señor de su destino. No aceptan que el petróleo venezolano beneficie a nuestro Pueblo y también a los pueblos necesitados del continente, alimentando así la causa de la paz.
Porque eso es Petrocaribe, Petroamérica y la ayuda a los pobres de Estados Unidos y Europa ¡petróleo al servicio de la paz!
Los yanquis son enemigos de la paz, porque con paz no podrían convencer a su Pueblo de la necesidad de invadir a otros pueblos, no podrían apoderarse del petróleo mundial. Por eso necesitan inventar, crear situaciones de guerra.
Los gringos son los monstruos de la guerra que hoy amenazan a todo el planeta.
Ellos quieren el petróleo de Venezuela, y para conseguirlo deben crear una situación de guerra que justifique la intervención.
Con uribe han conseguido apoyo a sus planes guerreristas, lo que hoy hacen es la aplicación de la doctrina israelita de “legítima defensa”: atacan a Ecuador y preparan las condiciones para atacarnos a nosotros, despliegan su plan de apropiación del continente.
Chávez, El Comandante de la Paz, ha reaccionado frente a la agresión, con firmeza, defendiendo la paz de la única manera que el imperio fascista entiende: mostrando fuerza y disposición a enfrentarlos.
El imperio y uribe se equivocan en sus intenciones porque olvidan la calidad de nuestras Fuerzas Armadas. Éstas son libertadoras, nunca han salido de nuestras fronteras sino es para llevar libertad, son herederas de los libertadores, del libertador de continentes.
Y sabrán una vez más ser fieles a esa tradición, hoy junto al Pueblo defenderán la paz, la libertad y la soberanía.
¿Ante esta situación qué debemos hacer los revolucionarios?
Entender que un enemigo como el que enfrentamos no se detiene sino frente a la determinación de un Pueblo unido, dispuesto a luchar por su dignidad y por el derecho a decidir sobre su destino. Las ambigüedades, las dudas nos debilitan.
Entender que la fortaleza de esta Patria está íntimamente ligada al Socialismo, que es el único sistema que garantiza la unidad del Pueblo, su fortaleza, porque lo une alrededor de objetivos altruistas, garantiza su libre determinación, la defensa de las riquezas naturales del país. Por eso, en la emergencia, profundizar el Socialismo.
La agresión planteada tiene un fuerte componente mediático, allí debemos defendernos, es necesario reforzar ese flanco. Todos los instrumentos de comunicación, de formación de la Revolución, deben declararse en combate mediático.
Si los canales oligarcas se siguen comportando como canales al servicio del enemigo que hoy nos ataca, deben ser tratados como parte de ese enemigo, y neutralizados.
Lo más importante es la unidad alrededor del Comandante Chávez, que nadie salga en falso, que la mezquindad no nos divida.
Ahora más que nunca "con Chávez todo y sin Chávez nada”. La unidad nos hará invencibles.
¡Frente a la agresión, más Socialismo!
¡Chávez es Socialismo!

4.3.08

EMOCIÓN

A esta Revolución lo que le hace falta es emoción, la emoción que nace de la búsqueda de objetivos altruistas. De ese sentimiento viene, y a ese sentimiento debe volver.

La pérdida de la emoción tiene consecuencias fatales para la Revolución. No se concibe Revolución sin Emoción y sin Amor. La emoción revolucionaria está fuertemente ligada al amor, sólo el amor emociona al revolucionario.
Aquí tenemos logros materiales, los hay a montón. No nos faltan misiones, cada día son mejores y más fuertes. No nos hace falta sentido humano, nunca el Pueblo humilde tuvo más atención y más Amor.
Pero la ofensiva espiritual nos la robaron los medios. Ellos han impuesto el sentimiento egoísta, nos llevaron a su terreno: lo material. Nos mataron la emoción y el amor.
Hemos sido incapaces de traducir nuestros logros en emoción. Sólo dos ejemplos:
El rescate de los secuestrados de la farc. Llevar el humanismo, el Amor Bolivariano a ese país lacerado desde hace más de medio siglo por un enfrentamiento donde a la crueldad se opone más crueldad. ¡No nos emociona!
El rescate de los secuestrados es un hecho que debía emocionarnos y hacernos sentir orgullo de la patria de Bolívar y de su gobierno, pero, al contrario, a él asistimos como quien ve una película más.
Las misiones, las nuevas y las renovadas. El hombre haciendo es más importante que la estadística: Un médico cubano llamado Osmani, de Barrio Adentro, que salva a un niño que se llama Jordan, que tiene rostro, que ríe con su mamá, es más importante que publicitar millones de consultas. Lo primero es lo humano, eso emociona, lo segundo es el frió cálculo burocrático. Barrio Adentro no es una estadística más, es un monumento al internacionalismo Socialista ¡que debería emocionarnos!
¿Cómo hacer para emocionar a la Revolución ?
La respuesta no es fácil, pero es imprescindible acertar, sacar a la Revolución del letargo de la costumbre.
Busquemos en la historia las causas de la emoción que mueve al pueblo hacia metas grandes, altruistas:
Nunca los estímulos materiales han movido a un Pueblo para lo grande, para el altruismo, al contrario, los estímulos materiales sólo movilizan para lo mezquino, para lo egoísta.
Este Pueblo, movido por sentimientos de amor, dio sus batallas más hermosas y humanistas, en abril y diciembre. Aquello fue una batalla del espíritu.
La clave está en ligar todas las acciones locales con el gran objetivo, entender que el enfrentamiento es entre dos sistemas sociales. Así, el Socialismo lleva ventaja, emociona, convoca para lo grande. Si nos quedamos solo en lo pequeño, en lo material, en lo local, perdemos ofensiva.
El reto es hacer que la sociedad sienta que la solución a sus problemas está en el Socialismo, que el Socialismo es más eficaz porque el hombre es su centro, y no la ganancia, que a pesar de los errores y las carencias, nunca el Pueblo estuvo mejor, fue más amado, tuvo mayores esperanzas, que con esta Revolución camino al Socialismo.
¡Con Chávez y con lo que Chávez decida!

3.3.08

4 Y 27 DE FEBRERO DOS FECHAS EN CONTRASTE

Algunos sucesos históricos marcan el rumbo de naciones y hasta de continentes, es por eso que el éxito político depende de su cabal comprensión. Abril de 1810, la pérdida de la Primera República , el 23 de Enero de 1958, serían ejemplos que apoyan el aserto. Hoy, nos interesa analizar dos eventos muy próximos que sin duda marcarán la historia nuestra por los próximos cien años. De la interpretación que demos a aquellos días dependerá el rumbo que tome la nación.

El primero de ellos es el 27 de febrero de 1989 , sobre él llueven variadas interpretaciones.
Nosotros pensamos, a contracorriente con la idea generalizada, que aquellas jornadas fueron el entierro de un ciclo histórico que tiene dos marcadas influencias: una, las teorías de la izquierda que se había lanzado en brazos del anarquismo tras la derrota en la lucha armada; y la otra influencia, el populismo del pacto puntofijista que venía de los días copiosos del primer gobierno de CAP, cuando se sembró en el pueblo expectativas materiales egoístas.
Durante los acontecimientos del 27-F, el pueblo, sin organización, espontáneamente, inorgánicamente, se lanzó a la calle a disputar su parte de la renta petrolera, desordenadamente, única manera que en aquella oportunidad le era posible. El pueblo, abandonado por la dirigencia revolucionaria que padecía de anarquismo, educado y concientizado en el facilismo egoísta por el gobierno de CAP, acostumbrado al Estado paternalista, no resistió las penurias que les proponía el agotamiento del proyecto populista, que por exigencias de la economía capitalista internacional ya no disponía de riqueza para sostener el proyecto derrochador.
Aquellas jornadas fueron el entierro de un pacto populista que duraba ya casi cincuenta años, y también de una izquierda extraviada que se debatía entre el anarquismo y el salto hacía territorios reformistas. Nace así una nueva etapa que refuta al pasado y tiene su arranque el 4 de febrero de 1992. Esta rebelión contrasta con el 27 y nos indica un nuevo rumbo: el 27 espontáneo, el 4 planificado, aquél sin dirección, este con una dirección militar, el primero sin objetivos, sin consignas, no dejó rastros de organización, se perdió en las neblinas de la historia. El segundo, con objetivos de poder muy claros, con consignas, con una organización que lo trasciende, se interna en la historia con aliento de cambios.
Entender al 27 de febrero como un triunfo popular y un paradigma, es un error de apreciación histórica que aviva las ideas equivocadas (anarquismo y populismo), las hacemos beligerantes, y debilitamos a la Revolución.
¡Con Chávez es con lo que Chávez decida!
¡Contra los anarcoides, teoría y organización revolucionaria!

2.3.08

FÁBRICAS Y SENTIMIENTO SOCIALISTA

El Socialismo es por sobre todo un sentimiento: el sentimiento de pertenencia a la sociedad, el sentirnos parte e hijos de la sociedad, querer que nuestro trabajo y nuestro anhelo tenga como único objetivo el bienestar de esa sociedad, que nuestra suerte esté ligada a la suerte de ella, y saber que ella, con sentimiento maternal, cuidará, no abandonará a sus hijos.

La lucha por el Socialismo, es en definitiva la lucha de ese sentimiento socialista integrador de la sociedad en lucha feroz contra el sentimiento capitalista, individualista y egoísta que la fragmenta.
El sentimiento de pertenencia a la sociedad es genético en el humano, sin embargo, en el capitalismo está aplastado, he allí una de las causas de la peste que este sistema produce.
El humano del capitalismo es un ser disociado, huérfano, en búsqueda incesante de sus semejantes, un ser perdido en un salón de espejos que sólo reflejan al capital.
Únicamente el Socialismo puede liberarlo de ese laberinto, de la alienación en que vive, y restituir su imagen de humano reflejada en otros humanos, todos integrados en sociedad.
Por ser el Socialismo un empeño social, las medidas socialistas, el camino socialista, debe tener ante todo carácter social, debe importar a toda la sociedad. Explicamos.
Estudiemos un ejemplo que está al día: al formar fábricas de Propiedad Social, estamos dando un gran paso hacia la economía socialista, dejamos atrás los cantos de sirena de la cogestión, empresas de producción social, y otras variantes de propiedad capitalista.
Desde esas fábricas de Propiedad Social debemos irradiar sobre el resto de la sociedad la espiritualidad socialista, el destello anunciador de la reconstrucción de la sociedad, del sentimiento amoroso, de que el rencuentro del individuo con la sociedad tiene asidero real.
El extraordinario paso que significa la formación de empresas de Propiedad Social, debe ser el inicio de una marcha hacia zonas espirituales y materiales socialistas: Estas fábricas deben unirse, constituir una zona socialista nacional en la que se pueda hacer planificación de la producción y del consumo. No olvidemos que la planificación económica es la vía para que el humano controle su realidad. Con la planificación la economía deja de ser un azar y se convierte en una certeza.
Una de las características más importante de esas fábricas de Propiedad Social, es que deben ser Fábricas-Escuelas de trabajo voluntario, los empleados públicos, los estudiantes, los concejos comunales, deben tener allí lugar para el trabajo voluntario. Porque es el Trabajo Voluntario la puerta de entrada hacia la espiritualidad socialista, es el terreno de formación del hombre nuevo.
El ejemplo que emane de esas fábricas debe convertirse en paradigma nacional, en soporte de la prédica del motor moral y luces, en centro del debate sobre la construcción del Socialismo.
Esas fábricas serán un gran avance de la Revolución Bolivariana y deben ser aprovechadas en todo su potencial.
¡Con Chávez es con lo que Chávez decida!
¡Chávez es Socialismo auténtico!
¡La Propiedad Social escuela de Socialismo!

1.3.08

LA RESURRECIÓN ANARCOIDE

Los anarcoides son la versión tropical de los anarquistas, resumen todos los errores y extravíos de aquel movimiento y no asimilan ninguna de sus virtudes. Aquí en Venezuela los encontramos en su manifestación más grotesca.

Los anarcoides han retoñado con fuerza en estos días, no podía ser de otra manera, estamos cosechando los vacíos y extravíos teóricos de la Revolución. Veamos.
Se cometen errores en la apreciación que se tiene del 27 de febrero: lo prestigiamos como ejemplo, lo calificamos de insurrección contra el neoliberalismo, como nacimiento de la Revolución Bolivariana, y elogiamos el comportamiento del Pueblo en aquellos sucesos. Eso es un extravío que perjudica la marcha de la Revolución. Expliquemos.
El 27 de febrero, en realidad, fue el entierro de dos corrientes políticas:
Una de derecha, el pacto de punto fijo que tenía como base el populismo. Esta corriente fracasó ante las exigencias del capital internacional que succionaba toda la riqueza dejando al populismo sin capital para repartir.
Así el pacto de punto fijo se agotó, no pudo mantener su hegemonía sobre una masa que había acostumbrado al clientelismo, a la que le había prometido volver a la época del "ta barato dame dos", y no pudo evitar el motín.
La otra corriente, la anarcoide que surge después de la derrota definitiva de la lucha armada, cuando una parte importante de aquella dirigencia, desconcertada, se desliza hacia posiciones anarcoides, como respuesta instintiva al capitalismo que no acertaba a enfrentar con mayor densidad teórica, aturdida por el vacío dejado por la caída del Socialismo Soviético.
Esta corriente, que renunció a la dirección y organización de las masas, que postulaba que ellas sabrían qué hacer cuando llegara el momento, no pudo darle organicidad a aquel descontento, dotarlo de dirección y metas políticas, no pudo evitar que fuera sólo un motín, sin contenido político, sin objetivos políticos.
Toda aquella energía social disipada inútilmente significó el fracaso de las teorías anarcoides como instrumentos de Revolución. Allí se demostró que sin dirección política, en la orfandad, sólo se pueden producir motines, que son absorbidos por el sistema.
Pero, el anarcoide tropical sufre su revés definitivo el 4 de febrero, ese sí fue el inicio de la Revolución, un movimiento lleno de política, con dirección, con organización, con objetivos claros, que elevó la conciencia hacia objetivos superiores.
Producto de nuestros errores y extravíos, de analizar erróneamente los sucesos del veintisiete, del cuatro y los de abril, dimos base material y teórica a corrientes anarcoides que sabotearon la organización, la dirección política, la disciplina.
Con la visión corta de lo local y lo inmediato, que lamentablemente la Revolución cometió el error de predicar, ellos sacrifican la política general del Estado revolucionario, son desleales al Comandante.
Esa es causa principal de que hoy aparezcan alarmantes síntomas de trayectorias erráticas de los anarcoides.
Ahora presenciamos la confusión de movimientos violentos que se dicen Chavistas pero accionan a favor de la oligarquía.

¡Con Chávez es con lo que Chávez decida!
¡Contra los anarcoides, teoría y organización revolucionaria!

29.2.08

LA PEQUEÑA BURGUESÍA

Es una clase intermedia, una franja de amortiguación entre la clase capitalista y las clases depauperadas.

Es una clase que aspira y teme: aspira al ascenso individual, y tiene terror al empobrecimiento que la amenaza todos los días. De allí surgen sus principales características:
Es una clase individualista, muy egoísta, que aunque físicamente permanece en esa franja intermedia, entre empresario y pobreza, su alma, su corazón, se eleva a la situación que aspira: a la clase alta capitalista. Su realidad es, de aplastada por la losa capitalista, pero su espíritu es de magnate.
El fundamental componente de su ideología, es la creencia en la solución de los problemas sociales de manera individual. Envidia el llamado “sueño americano”, y de esa ilusión apaciguadora impregna a toda las capas expropiadas.
Difunden por todos sus medios de deformación, la falsa idea de que en el sistema capitalista quien no asciende es porque no se esforzó, que es posible mediante “la magia” del trabajo individual salir de una situación de miseria y llegar a ser hasta gerente exitoso de una transnacional. Prestigian esa vía de ascenso de muy poquísimos individuos, como una solución a los problemas sociales.
Viven la contradicción de no tener para pagar el condominio y la obligación de pagar un carro para aparentar éxito ejecutivo. Entre la creencia en el ascenso social y la realidad de estar encadenado a un puesto, sometidos a los sadismos de un jefe incapaz, tan frustrado como ellos. Todos angustiados, todos simulando un éxito huidizo.
La pequeña burguesía es la principal clase defensora del sistema capitalista:
Desvanece la necesidad Socialista, porque si se puede ascender individualmente, entonces el sistema capitalista no es malo, malo son los individuos que no luchan.
Al propugnar la lucha individual, siembra dispersión y egoísmo en las clases motoras del cambio revolucionario, impidiendo la necesaria unión para el salto revolucionario.
Pero el mayor daño que hace esta clase a la posibilidad revolucionaria lo hace por vía de sus intelectuales. Éstos producen teorías de apariencia revolucionaria, con lenguaje y aroma de cambio, pero que esconden una profunda deformación de la teoría revolucionaria y, por tanto, un inmenso obstáculo a la Revolución.
Las teorías pseudos revolucionarias de la pequeña burguesía son expresión de su realidad contradictoria:
Por un lado, sus teorías plantean la superación del capitalismo, esta faceta emana de la realidad que los oprime.
Pero, por otro lado, sus teorías plantean formas y vías impracticables. Este componente de su teoría emana del profundo terror que sienten a superar el campo capitalista donde mora su corazón.

En resumen, son capitalistas de corazón pretendiendo hacer Revolución.
En lo político, plantean la desorganización anarcoide, por eso no van más allá de una maquinaria electoral, o de un motín.
En lo económico, plantean formas nosociales de propiedad teñidas de populismo, por eso combaten la Propiedad Social administrada por el Estado.
En lo social, una fragmentación de la sociedad en egoístas, en grupos aislados.
Su acción va preñada de deslealtad.
¡Con Chávez, con lo que Chávez decida!

28.2.08

LAS IDEOLOGÍAS

Es complicado el mundo de las ideologías, son vivas, se resisten a una definición simple. Podríamos decir que ideología es “la visión, las ideas que del mundo tenga un grupo humano, una clase social”, y estaríamos en lo cierto, pero esta definición sería mecánica, en la vida las ideologías se presentan de manera más dinámica. Veamos.

La ideología tiene estrecha relación con la existencia: la existencia determina la conciencia. Ahora bien, nos dice el psicólogo Wilhelm Reich que:
…“el hombre está sometido a sus condiciones de existencia por vía doble, directamente por el influjo inmediato de su condición económica y social, e indirectamente por la estructura ideológica de la sociedad”.
De esta manera, las clases dominadas viven una contradicción entre la ideología que emana de su existencia y la ideología de los dominantes, que las coloniza mentalmente, que es hegemónica, que conduce a la sociedad.
Así se explica que el alma de los dominados sea el principal soporte de la dominación, que los pobres de la tierra sostengan a sus verdugos, se mantengan sumisos frente a la dominación, se explica que sean los humildes los que libren las grandes guerras de las clases dominadas, y que los depauperados hayan votado durante medio siglo por el pacto de punto fijo.
La Revolución es la liberación de la ideología que emana de la existencia de los trabajadores, de los humildes, que pasa entonces a ser hegemónica, a ser dominante, a conducir a la sociedad.
La gran virtud de la Revolución Bolivariana, del Comandante Chávez, fue hacer que entrara en la batalla social, con altas posibilidades de éxito, la ideología proletaria, el Socialismo, la única que puede liberar a la humanidad del camino infernal del capitalismo. Expliquemos.
El capitalismo se sustenta en la propiedad nosocial de los medios de producción, que hace posible la condición de que unos trabajen y otros se apropien de ese trabajo. De allí emana la ideología dominante, la ideología capitalista, y también emana la ideología dominada, la de los trabajadores.
La contradicción que se expresa en la economía, se presenta también en el mundo de las ideologías.
Esta contradicción sólo es posible resolverla, sólo es posible liberar a la ideología dominada, si la sociedad trabaja para ella misma, si el trabajo deja de ser apropiado por los nosociales y pasa a ser propiedad de toda la sociedad, de cada uno de los individuos que la constituyen, haciendo posible el precepto cristiano: “de cada uno según su capacidad, a cada uno según su necesidad”.
La liberación del trabajo sólo pueden hacerla los que trabajan, los trabajadores.

La pequeña burguesía, que es una clase que existe guindando entre la capitalista y la trabajadora, tiene también una ideología oscilante: está contra el capitalismo, pero tiene terror al Socialismo, por eso inventa diez mil fórmulas para mantener el fundamento capitalista: la propiedad nosocial. De allí el fracaso para conducirnos al Socialismo, de la cogestión, de las eps, etc.
¡Con Chávez es con lo que Chávez decida!

27.2.08

CONCIENCIA DEL DEBER SOCIAL

En el capitalismo, y también en todos los sistemas que lo antecedieron, la característica principal es la propiedad nosocial de los medios de producción, y la conciencia egoísta que allí se entrelaza. El individuo intenta resolver los problemas sociales de manera individual, de esa manera se entabla una guerra de todos contra todos.

En el Socialismo, en contraste, la característica principal es la Propiedad Social de los medios de producción, y la Conciencia del Deber Social que con ella se relaciona.
Conciencia del Deber Social es la conciencia de la pertenencia a la sociedad, el convencimiento de que la suerte de la sociedad depende del esfuerzo de cada uno de sus hijos, y que la suerte de cada uno de los individuos depende de la suerte de la sociedad toda, la certeza de la imposibilidad de las salidas individuales a los grandes problemas sociales. Se establece así la sociedad del amor.
El Socialismo consiste en la sustitución de la conciencia egoísta por la Conciencia del Deber Social, no es una tarea fácil, se trata del salto más importante de la humanidad, es, como dirían los clásicos, saltar de la prehistoria a la historia, del reino de la necesidad al reino de la libertad.
Podemos decir que el avance del Socialismo se mide por el avance de la Conciencia del Deber Social, por la comprensión de las masas de su pertenencia a la sociedad. Allí reside la importancia de las formas de Propiedad Social, son indispensables para construir la hegemonía de esta conciencia.
La más poderosa de las armas capitalistas para perpetuar su expoliación de la humanidad, es la conducta sustentada en siglos de adiestramiento para lo egoísta, para lo inmediato, en esas conductas basan lo principal de la lucha contra la Revolución. Preguntémonos: ¿Cuántas iniciativas de organización sucumben en el egoísmo? ¿Cuántos liderazgos se pierden en la falta de comprensión, o en la mezquindad? ¿Cuántas importancias hemos cambiado por un “plato de lentejas”? ¿Cuántas decisiones hemos tomado guiados por lo egoísta y el beneficio inmediato?

Durante mucho tiempo los revolucionarios, por una mala lectura de los clásicos, pensaron que la Conciencia del Deber Social brotaba espontáneamente del cambio de las condiciones materiales.
Así, bastaba socializar los medios de producción, y la conciencia vendría por añadidura. Aquella fue una equivocación que costó, y aún cuesta, muchas derrotas al movimiento revolucionario.
El gran instrumento educativo para conquistar la Conciencia del Deber Social es el Trabajo Voluntario.
A la par de la Socialización de los medios de producción, es necesaria una gran campaña de concientización y divulgación del Trabajo Voluntario. Una emoción por el Trabajo Voluntario debe recorrer a toda la sociedad.
Invitaciones y oportunidades de Trabajo Voluntario deben cruzar a todo el aparato del Estado, el país debe poblarse de obras construidas con Trabajo Voluntario, orgullo para la sociedad, indicadoras de que una nueva sociedad es posible.
Al revolucionario debe darle vergüenza no hacer Trabajo Voluntario, a ese estado de conciencia, de entrega al Deber Social, hay que llegar.
¡Chávez es Socialismo!

26.2.08

TRABAJO VOLUNTARIO Y PARTIDO

Venezuela desde hace cien años sustenta su economía en la renta petrolera, esta condición nos hizo un Pueblo con una relación muy especial con el trabajo. Aquí es más importante la lucha por una gota de petróleo, que la lucha contra la explotación, es más importante disputar la renta, que evitar la plusvalía.

Esta característica de la economía ha impactado fuertemente a la sociedad y al comportamiento de las clases sociales que al cubierto del petróleo se han formado.
De esta relación con el trabajo y con la renta surgió una conducta social indisciplinada, inconstante, pero también rebelde, individualista y egoísta, pero también sentimental.
Durante cien años la oligarquía y el imperio estimularon estas características, conspiraron contra la concientización del Pueblo: un Pueblo desunido, egoísta, indisciplinado, es más fácil de dominar.
Se limitaron a repartir las migajas cada vez más exiguas del banquete petrolero, y difundir la cultura de la dominación.
En estas condiciones el primer paso para hacer revolución era tocar la reserva moral del Pueblo, la herencia Bolivariana , y colocarlo en caminos de redención. Ese paso lo dimos, y se hizo el milagro.
El segundo paso, y este es el gran reto de la Revolución Bolivariana , es rescatar la condición humana de la sociedad. Para lograr esto es indispensable restablecer una cultura de trabajo que sustente una nueva relación humana, una ética, una conducta nueva: la Conciencia del Deber Social.
Una relación donde el trabajo no sea una imposición, una explotación, sino un deber que beneficie a la sociedad toda y al individuo que la constituye.
El milagro de conseguir tocar las reservas morales del Pueblo debe abrir paso a la organización de la marcha hacia la redención, hacia el Socialismo. Y los pilares de esta marcha que necesitamos emprender son el Partido Revolucionario y el Trabajo Voluntario. Esos dos pilares, donde se sustentó la Revolución Cubana , son la escuela para construir Revolución en países como el nuestro.
El partido y sus militantes tienen la inmensa tarea de servir de ejemplo, tal como exigía el Che, de la nueva ética y de la conducta revolucionaria.
El partido debe prefigurar las relaciones de la sociedad que queremos construir, agrupar a los más concientes del Deber Social, a los más desprendidos, a los mejores.
Tiene como objetivo llevarle al resto de la sociedad la ideología y la conciencia revolucionaria, fiscalizar y facilitar la construcción del Socialismo.

Sus militantes deben ser los primeros a la hora del sacrificio y los últimos a la hora de los privilegios. Su mayor capital debe ser la satisfacción del deber cumplido.
Por medio del trabajo voluntario el revolucionario dona un esfuerzo extra a toda la sociedad, y en esa acción se educa y educa en la construcción de la Conciencia del Deber Social. Se realiza fuera de las horas normales de trabajo. Y, necesariamente, para tener sentido, necesita de un fuerte estímulo a la Propiedad Social administrada por el Estado, otra forma de propiedad lo transforma en ironía.
¡Chávez es Socialismo!

25.2.08

ANTIIMPERIALISMO CAPITALISTA

El antiimperialismo marca nuestra política revolucionaria, y eso nos emociona y nos reconforta, no es poco ser antiimperialista… pero no es suficiente, eso debemos decirlo aunque produzca fruncimientos de seños.

Se puede ser antiimperialista y ser profundamente reaccionario, o dicho de otra manera, el ser antiimperialista no indica por sí mismo que se es revolucionario. Veamos.
El imperialismo no es independiente del capitalismo, al contrario, esa es su esencia, su consecuencia, su evolución, su manifestación más acabada. Todos los males que se le endilgan al imperialismo obedecen a su esencia capitalista y siempre han acompañado a este sistema perverso.
Entonces, no se puede luchar contra el imperialismo sin ser anticapitalista, porque tarde o temprano todo capitalismo nacional tiene que engranar con el imperialismo capitalista mundial, sentarse en la mesa del grupo de los ocho, pensemos en China o en Brasil.
Ahora bien, si la verdadera forma de ser anticapitalista es ser Socialista auténtico, entonces podemos concluir que el antiimperialismo verdadero, el que no es hipócrita es el antiimperialismo Socialista.
Los antiimperialistas que a su vez no son Socialistas, en realidad lo que hacen es disputar cuotas de poder al imperialismo capitalista, es decir, son batallas intercapitalistas, por tanto, gane el que gane, el sistema imperialista en su totalidad queda igual, y así el rumbo suicida de la humanidad sigue su curso, no cambia nada.
Pero, disfrazar las apetencias y pugnas capitalistas regionales o locales con luchas revolucionarias antiimperialistas suma fuerza a las causas capitalistas nacionales, confunde a los pueblos, distrae las luchas por el Socialismo.
Ahora bien, el capitalismo, esté bajo la bandera que esté, ya sea brasileño, o argentino, es capitalismo y tiene las mismas reglas perversas que el capitalismo francés o gringo. Siempre tendrá que apropiarse del trabajo ajeno, de la riqueza social, producir desempleo, marginalidad, inseguridad, hambre, falta de educación y salud para las grandes mayorías, guerrerismo. Esa es su esencia, no hay forma de que sea diferente, donde exista capitalismo, éste existirá a costa de la miseria de las grandes mayorías del planeta.
Con la Revolución Bolivariana dimos inmensos pasos: la declaración del carácter antiimperialista nos fortaleció, y con la declaración del rumbo al Socialismo se reafirmó nuestra convicción revolucionaria.
Se escogió un camino difícil, inmediatamente comenzó la lucha en el terreno teórico, allí se decide la batalla. Algunos dicen que la teoría no es necesaria, flaco servicio despojar a la Revolución de su alma y su cerebro. Otros menos atrevidos sólo intentan desvirtuarla y proponen tesis que desvían el camino hacia el Socialismo.
Nosotros postulamos que la única manera de ser antiimperialistas auténticos es profundizar el Socialismo. En otras palabras, el antiimperialismo auténtico surge de la condición Socialista. Por el contrario, la debilidad del Socialismo debilita también al antiimperialismo hasta convertirlo, o en una simple escaramuza con el gobierno de bush, o una simulación de capitalistas emergentes.
¡Aquí no cabe ni sucesión ni restauración, sólo Chávez!
¡Aquí no se rinde nadie!

24.2.08

LÍDER Y PUEBLO

Una vez existió un Pueblo que era considerado lugar de divertimiento de los oligarcas y mafiosos del poderoso país vecino. Garito, ese parecía ser su destino.
Una vez existió un Pueblo con inmensas riquezas materiales y glorias lejanas. Las riquezas iban a las arcas del poderoso vecino, y los habitantes vivían, unos en la más espantosa exclusión, y otros distraídos con las migajas del banquete.
Una vez existió un hombre que aún creía en las posibilidades de redención de su Pueblo, y con la autoría intelectual del apóstol, asaltó poderoso cuartel, pensaba que así florecería la conciencia que yacía en el corazón noble y rebelde de los mambises de ayer.
Una vez existió un hombre que aun creía en las posibilidades de redención de su Pueblo, y emergió del desierto espiritual que producen las derrotas, y con la autoría intelectual del que desafió la naturaleza, una madrugada se rebeló al vil gobierno. Buscaba el afloramiento de la conciencia que habitaba en lo profundo del corazón noble y rebelde, heredado de los que cruzaron los Andes para llevar libertad.
Una vez Pueblo y hombre se fusionaron en un solo amor, y fue imposible diferenciarlos, Pueblo y Líder vibran en un solo espíritu.
De allí surgió el milagro que transformó burdeles en escuelas, garitos en hospitales, sumisión en rebeldía invencible, esperanza en concreción, el desaliento en ejemplo para la humanidad, recogió las banderas olvidadas, y devolvió a aquel Pueblo la dignidad de los que luchan unidos.
Una vez un Pueblo y un hombre se fusionaron en una sola pasión, y ya fue imposible diferenciarlos, Pueblo y Líder vibran en un solo espíritu, y se hicieron invencibles.
Y de allí surgió el milagro de emprender el camino de la redención, juntos batallaron contra las bestias que vienen del norte, y contra los demonios que nos habitan.
Pueblo y líder saben que su fuerza está en mantenerse unidos.
Saben que sólo juntos, a pesar de las intrigas, juntos, por encima de la manipulación mediática, juntos, enfrentando a los mezquinos, fraternos, contra toda adversidad, juntos, sólo unidos se podrá reconstruir la sociedad que nos quitaron.
Hoy, cuando el hombre aquél que un día, siendo un niño, lo arriesgó todo por la redención de su Pueblo, hoy cuando Fidel pasa a retiro, queremos rendir homenaje al Pueblo de Cuba, que con su entrega incondicional hizo posible que este hombre se transformara en uno de los líderes más importantes de la historia humana. Y rendimos homenaje a ese líder que supo conducir a su Pueblo a niveles de humanismo que hoy son ejemplo y asombro para el mundo.
Hoy, con el cielo encapotado, es propicia la ocasión para reafirmar la voluntad de seguir luchando al lado del Comandante Chávez y del Pueblo humilde de Venezuela para fortalecer la conexión amorosa Líder-Pueblo, única manera de continuar el camino hacia la redención de todos, hacia el Socialismo.
¡Fidel y Chávez son Pueblo constructor de futuro!