15.9.06

ORGANIZACIÓN POLÍTICA REVOLUCIONARIA DEL PUEBLO

CUANDO SE PLANTEA LA FORMACIÓN DEL PARTIDO ÚNICO, no se está hablando simplemente de unificar las siglas chavistas bajo una solo apelativo, ni siquiera unificar a los partidos chavistas bajo una sola dirección, mucho menos constituir una federación, o lo que algunos, usando una nomenclatura añosa, llaman “frente”. Tampoco es un capricho del Comandante, estamos frente a un planteamiento de gran profundidad, se trata de la Organización Política del Pueblo. Es el comienzo de la nueva institucionalidad de la Revolución.
Los partidos, como hoy los conocemos, son estructuras políticas adaptadas a la institucionalidad mantuana oligarca. Maquinarias electorales, más o menos especializadas en la búsqueda de votos, en elecciones oligarcas, que reclaman conductas oligarcas, metas y métodos oligarcas para elegir representantes a instituciones oligarcas que, por definición, por su esencia, están separadas del pueblo. Fuentes del clientelismo y de cuotas de poder.
Con el avance de la Revolución, con la declaración de ir hacia el Socialismo, de dar poder al pueblo, la situación ha mudado radicalmente. Ahora es necesario cambiar la organización social, cambiar la manera de elegir a los representantes populares, y cambiar, por supuesto, a las instituciones que agruparán a esos representantes populares. El parlamento, sede del cretinismo oligarca, debe ser sustituido por una institución incrustada en el alma popular. Es necesario construir un tejido social en lo político y en lo administrativo, que restituya la salud social. La sociedad fragmentada por el Capitalismo, debe ser de nuevo integrada por el Socialismo, esa es una de sus principales metas.
Los Concejos Comunales son un paso preliminar en la construcción del poder popular, que debe ser complementado con instancias parroquiales, regionales y nacionales, elegidas de abajo hacia arriba, para conformar una estructura que va desde lo comunal hasta los delegados al nuevo organismo nacional de representación popular. De esta manera se construye un tejido social donde lo nacional y lo local están conectados de forma natural.
Este Poder Popular debe ser apuntalado y complementado por su correspondiente político, que es la Organización Política Revolucionaria que hoy se reclama. Esta será un tejido de organismos políticos que, a semejanza de la organización de los Concejos Comunales, salga desde lo pequeño hasta lo nacional. Una organización formada por los mejores, los que hayan alcanzado mayor conciencia del deber social, mayor espíritu de entrega, los primeros a la hora del deber y últimos a la hora del reparto de beneficios. Una organización que prefigure al hombre nuevo, donde se ejerciten las relaciones fraternas y solidarias que queremos para la nueva sociedad. Una organización que sea paladín de la formación de la conciencia del deber social. Una organización de servicio social y guía política, rectora en la batalla de ideas, trinchera en la lucha contra la corrupción, el burocratismo, la ineficacia. Una organización que sea tejido nervioso y músculo social.
La discusión está abierta, en buena hora.
¡Sólo el Socialismo salva al pueblo!
¡Chávez, Fidel, el ALBA, son Socialismo!

14.9.06

PARTIDO ÚNICO Y CONCIENCIA REVOLUCIONARIA

CHÁVEZ HABLÓ DEL PARTIDO ÚNICO REVOLUCIONARIO y el ambiente político se movió. En el campo chavista surgieron diversas opiniones. Discutamos hoy la organización de los revolucionarios.
La organización política está condicionada por varios factores. Uno, la sociedad que esa organización proponga. Si es una sociedad capitalista, con un sistema político de democracia hipócrita, tipo pacto de punto fijo, entonces la organización necesariamente será parecida al fenecido MAS, o a los roñosos COPEI y AD, una simple maquinaria electoral, una agrupación clientelar que será reflejo de la sociedad propuesta. Por el contrario, si lo que persigue la organización es una Revolución, construir una nueva sociedad, las características cambian. Veamos.
La organización revolucionaria parte de un principio: La conciencia revolucionaria de la población es desigual, es decir, hay diferencias en los niveles, diferentes ritmos en el desarrollo de la conciencia del deber social. Vale la pena ahondar en este principio, que es básico para entender la necesidad, las características de la Revolución y de la organización revolucionaria. Expliquemos más.
El sistema capitalista se mantiene, domina, a costa de imponer su conciencia egoísta, a costa de una cultura hegemónica que justifica y perpetúa el egoísmo, la competencia, la apropiación del trabajo. De esta manera hace posible que la mayoría de la población, que padece el sistema, no se rebele contra él, al contrario, lo apuntale. Esta situación hizo posible casi medio siglo de dominación del pacto de punto fijo.
En contraste, la Revolución es la superación de la hegemonía de la conciencia egoísta, propia del Capitalismo, por la conciencia del deber social, propia del Socialismo. Al principio esta conciencia anida en un grupo pequeño que la difunde con su ejemplo y con sus ideas, luego, tienen lugar las acciones políticas que cuestionan el sistema capitalista y disputan el poder y, finalmente, se produce la Revolución. En este proceso de sustitución de una conciencia por otra, los niveles de desarrollo son desiguales: unos adquieren la conciencia del deber social más rápido que otros, algunos se parecerán al Che, otros se mantendrán con la hegemonía de la conciencia oligarca.
Es así que la organización revolucionaria congrega en su seno a los que han avanzado más en la conciencia del deber social, y tiene como función principal elevar esa conciencia en el resto de la población. Todas sus acciones, su ejemplo, su prédica, tienen como objetivo la elevación de esa conciencia.
La organización de los más concientes se adapta a las diferentes etapas de la lucha revolucionaria. Al principio es una organización conspirativa, ejemplo, el MBR200. Después, cuando las condiciones lo exigen, es una organización electoral, ejemplo, el MVR. Y, finalmente, cuando la Revolución avanza, se transforma en una organización revolucionaria, que agrupa a los mejores, a los que tienen una elevada conciencia del deber social.
¡La organización revolucionaria es prefiguración de la sociedad revolucionaria!
¡El militante revolucionario es prefiguración del hombre nuevo!¡La función principal de la organización revolucionaria es elevar la conciencia revolucionaria!

MÁS REVOLUCIONES SE HAN PERDIDO POR EL REFORMISMO QUE POR LA FUERZA

LA AFIRMACIÓN DE QUE UNA REVOLUCIÓN es la sustitución de lo viejo por lo nuevo, no da la idea de la complejidad del proceso revolucionario, simplemente sugiere una sustitución mecánica, algo así como cambiar los muebles en diciembre, tirar los viejos al basurero y adquirir los nuevos en una tienda. Veamos.
La epopeya revolucionaria es más compleja, se podría decir que es un gran milagro: se trata de lo viejo vencerse a si mismo y hacerse nuevo. En lo viejo, violando las reglas de la naturaleza, resucita lo nuevo, todo por obra y gracia de la imaginación, de la mente, de las ideas del hombre. El hombre es la única especie que tiene el don de hacer Revolución, es la única especie que tiene la facultad de superarse a sí misma.
En contra del sentido común, la gran barrera se encuentra después que los revolucionarios vencen a sus enemigos externos y se enfrentan al dilema de cómo construir el futuro que ahora les pertenece. Es el reto milagroso de la superación social de construir el futuro con el material del pasado.
Entonces, poderosa fuerzas conspiran para perpetuar lo viejo, quizá con nueva cara, quizá con nuevos modos, pero viejo al fin. La verdadera Revolución, los verdaderos revolucionarios, se definen en este momento crucial lleno de tentaciones.
En 1810 se vio claramente la pugna de los tiempos. Los Marqueses del Toro, lo viejo, no querían ir más allá de una Junta Defensora de los Derechos de Fernando VII. Y los patriotas, lo nuevo, impusieron la independencia total de la metrópoli. Triunfó la Revolución, y la redención continuó su camino.
En esta batalla, el pasado tiene su mejor arma en la ideología reformista. Plantean los reformistas que haciendo mejoras, reformas parciales, yendo poco a poco, sin irritar, sin ir a la raíz, buscando consenso, se arriba a la meta revolucionaria. Miden el éxito revolucionario por las estadísticas y las piruetas verbales. Ellos dicen: avanzamos porque ahora hay menos de esto y más de aquello, afirman que el pueblo no entendería ir más allá de lo cosmético. Lo que consiguen con su mojigatería histórica es abrir camino a la restauración.
A la Revolución no se llega caminando por la tierra firme del pasado, la Revolución es caminar sobre las aguas. Significa una ruptura y sustitución de las bases de la vieja sociedad: la conciencia y las relaciones económicas.
La Revolución debe hacer los cambios fundacionales de una nueva sociedad, cambios que sean relámpagos que rasguen la noche de lo viejo iluminando al pueblo en el amanecer de construir su futuro.
¡Sólo el Socialismo salva al Pueblo!
¡Son diez millones!
¡Cambiar las bases de la vieja sociedad, eso es Socialismo!
¡Chávez, Fidel, el ALBA, son Socialismo!

12.9.06

LAS OPCIONES

PARA LOS BOLIVARIANOS NO EXISTE MÁS OPCIÓN que el Socialismo o, lo que es lo mismo, transformar radicalmente a la sociedad en sus fundamentos espirituales y económicos, hacer verdad la prédica Cristiana de “amaos los unos a los otros”, y darle su base material en la propiedad social de los medios de producción. Ese es el único camino para la redención del pueblo humilde.
La opción Capitalista de los mantuanos oligarcas, atraviesa dificultades. Su expresión política, el pacto de punto fijo, no supo pasar del populismo al neoliberalismo, y perdió la capacidad de hechizar al pueblo, produciendo así una turbulencia que permitió el surgimiento de la Esperanza Chavista.
Los intentos oligarcas de reconstruir una expresión política capitalista con los despojos del pasado, han estado signados por el fracaso: abril, diciembre y últimamente la candidatura patética y rancia de rosalito, así lo demuestran. Es definitivo, las viejas manifestaciones políticas, que durante medio siglo le sirvieron al Capitalismo, están agotadas, son pasado. El Capitalismo necesita procurar nuevas formas de expresión política y tiene que buscarlas en la zona Bolivariana, allí encuentra al Reformismo, último asidero de los capitalistas en época de Revolución.
Hoy, el principal enemigo de la Revolución es el Reformismo que la debilita. En él confluyen capitalistas bolivarianos, y capitalistas oligarcas, los dos tienen intereses comunes, los dos tienden puentes, a los dos les interesa truncar la Revolución que en su avance pone en peligro sus intereses, a los dos les conviene compartir un sistema político que yugule a la Revolución y les permita subsistir.
El Reformismo es atajo para la salida restauradora capitalista. El Reformismo, al plantear cambios superficiales que no son viables, distrae el rumbo revolucionario, tiene la conveniencia de no negar los cambios revolucionarios, no los enfrenta, los distrae, los disfraza. Fomenta la conciencia egoísta, es punta de lanza del Capitalismo.
El Reformismo florece cuando la Revolución titubea, se infiltra en las debilidades, se aprovecha de los vacíos teóricos de los revolucionarios, engaña con retórica tremendista. Cuando fracasa, se repliega, nunca es autocrítico, no le importa el daño, esa es su tarea: más teme un éxito socialista, que un fracaso reformista. Si encuentra fortalezas, se repliega y espera mejores momentos, si encuentra debilidades, avanza e impone sus ideas.
El Reformismo es propio de la ideología de la pequeña burguesía. Es por eso que oscila entre el tremendismo, el desespero, y el escepticismo. Le interesa más convivir con el enemigo que superarlo. Confunde alianza con sumisión, diálogo con entrega, los cambios radicales le aterran.
Al Reformismo, refugio de los capitalistas, los nuevos y los viejos, salvación de los acomodados, sólo se combate yendo hacia el Socialismo a paso acelerado.
¡Sólo el Socialismo salva al Pueblo!
¡Chávez, Fidel, el ALBA, son Socialismo!

11.9.06

MISCELANEA 21

1. UNA REVOLUCIÓN, EN ESTA ÉPOCA, es la lucha por superar al Capitalismo y construir el Socialismo. En esencia, es la lucha del altruismo, la solidaridad, contra el egoísmo. Es la batalla por integrar a la sociedad que el Capitalismo ha fragmentado en átomos egoístas. De allí que el avance de un pueblo hacia el Socialismo se tiene que medir por su avance en la conciencia del deber social. Los otros índices son súbditos de éste. La conciencia del deber social es el conocimiento que un pueblo, y un individuo, tienen de su naturaleza social. Es decir, el convencimiento de que su suerte y la suerte de la sociedad están entrelazadas, que el esfuerzo individual debe contribuir al bienestar social, y la sociedad se debe importar del bienestar de sus miembros. La certidumbre de que no hay salidas individuales.

2. Los pueblos aprenden la conciencia del deber social ejercitándose en acciones altruistas, de beneficio social. El Che lo entendió así, y era gran impulsor del trabajo voluntario, pilar en la formación de esa conciencia, y prefiguración del trabajo socialista, donde el hombre se libera del trabajo compulsivo egoísta, y se adentra en el trabajo liberador, cuyo fruto va a toda la sociedad. Otro pilar es la movilización popular alrededor de objetivos políticos, no necesariamente electorales. Por ejemplo, una movilización de protesta por la injerencia gringa, o la manifestación en Yaracuy contra el sicariato.

3. Debemos suponer que el plan que los oligarcas tienen para diciembre, incluya un elemento de fraude electrónico. Es candidez inmensa no esperar un fraude de gente que estuvo cincuenta años manipulando elecciones como medio para mantenerse en el poder. No podemos olvidar que vienen de la estirpe de alfaro ucero, el rey del fraude y la maña, no es extraño que hayan aprendido electrónica, atrás quedo el “acta mata voto.”

4. Es necesario librarse del opio electoral. Las elecciones deben ser vistas como un componente, no el decisivo, de la gran batalla. No podemos caer en el error de embriagarnos con el álgebra electoral, y pensar que sacando más votos que ellos todo estará resuelto, que derrotados electoralmente, los oligarcas se irán para su casa y todo será apacible. Por supuesto que debemos aplastarlos electoralmente, así le complicaremos la acusación de fraude, pero, simultáneamente, debemos prepáranos espiritual y materialmente, para aplastarlos en los otros escenarios donde nos planteen la batalla.

EL OPIO ELECTORAL

LAS ELECCIONES DURANTE EL PACTO DE PUNTO FIJO fueron perfeccionadas como instrumento de adormecimiento popular. Debemos decirlo con valentía, los oligarcas tuvieron notable éxito en ese cometido, durante medio siglo consiguieron manipular al pueblo, anestesiarlo. De esa manera nos despojaron de riquezas espirituales y materiales.
Fue necesario el relámpago del 4 de febrero, para que el pueblo comenzara a reaccionar y despertara de la narcolepsia. Todavía, en nuestra corta vida revolucionaría, no nos hemos podido desembarazar del sistema electoral adormecedor que heredamos. Corremos el peligro de que las herramientas melladas oligarcas continúen su maléfica acción. Veamos.
El avance revolucionario se puede medir por la conciencia revolucionaria que los pueblos van adquiriendo: la conciencia de la naturaleza social del individuo, la conciencia del internacionalismo, la conciencia de la relación amorosa con sus semejantes y con el entorno natural, etc.
A su vez, la conciencia revolucionaria de un pueblo se mide por las razones que lo movilizan. La calidad de las razones de las movilizaciones nos indica la calidad de la conciencia de ese pueblo. Si se moviliza, principalmente, por cosas pequeñas, inmediatas, egoístas, ese pueblo tendrá una conciencia pequeña, inmediata, egoísta. En este caso será un pueblo débil, manipulable, engañable.
Por el contrario, si se moviliza, principalmente, por objetivos elevados, altruistas, solidarios, amorosos, tendrá una conciencia elevada, altruista, amorosa. Será en este caso un pueblo unido, poderoso, alerta, difícil de engatusar.
De aquí que uno de los objetivos principales de la oligarquía, para poder manipular y engañar a los humildes, fue darle un contenido cretino a las movilizaciones populares, fragmentar la participación social. Y en esta tarea las elecciones oligarcas eran instrumento principal. Las elecciones se convirtieron en la única forma de manifestar la voluntad popular, las transformaron en una suerte de espectáculo bufo, lleno de necedades y de consignas embrutecedoras, en una campaña comercial, como si de la venta de un celular o un de carro se tratara. El objetivo era claro: fragmentar a la sociedad en electores cretinos, sin ningún sentido social.
Los revolucionarios, obligados por la etapa histórica a continuar las elecciones que heredamos de la oligarquía, tenemos la necesidad de darle otro carácter, que comienza por dotar de otro contenido a las movilizaciones. Si movilizamos al pueblo con consignas comerciales electoreras, egoístas, estamos perpetuando la espiritualidad oligarca y el opio electoral. Este error nos llevará a la derrota. La movilización del pueblo bolivariano debe tener contenidos sociales, amorosos, altruistas, socialistas. De esa manera romperemos con el opio electoral y estaremos sentando las bases de una nueva relación social, de una nueva manera, creativa y solidaria, de expresión de la voluntad popular. Un pueblo movilizado por esas razones, es un pueblo invencible.
¡Sólo el Socialismo salva al Pueblo!
¡La calidad de la movilización electoral, las razones que la motoricen, nos indicarán la calidad de la Revolución!¡Chávez, Fidel, el ALBA, son Socialismo!

LOS FILOS DE LA GUADAÑA

SI LA ESTRATEGIA DESESTABILIZADORA la dirigiera rosalito, o teo, o julio, no habría que preocuparse, sería chata, inofensiva, previsible. El enfrentamiento es más complejo, la estrategia la dirigen los tanques pensantes gringos. Quien crea que sólo enfrenta a la papita de rosalito, está cometiendo un error.
Es necesario tensar nuestras fuerzas, debemos analizar todos los días y cada momento la marcha de la confrontación, la situación cambia en horas. El enemigo gringo actúa en varios frentes y con variadas armas. Veamos.
La candidatura de rosalito no alzó vuelo, eso es una verdad inocultable, el derrumbe del candidato cambia el panorama. La salida ucraniana pierde fuerza, y las opciones más cruentas toman la batuta de la pugna, la abstención resurge. Expliquemos más.
Ellos pensaban movilizar con la candidatura de rosalito, y en diciembre cantar fraude detonando un proceso desestabilizador. Ahora, al fracasar la movilización, se deslizan hacia opciones más cruentas, tipo Nicaragua. Para eso necesitan ir a eventos terroristas, crear miedos que les permitan engañar con una falsa opción conciliadora y pacificadora.
Las técnicas de manipulación son viejísimas. Las aplicó Nerón cuando quemó Roma y acusó a los cristianos. La aplicó Hitler cuando quemó el Reichstag y acusó a los judíos y comunistas. La usaron el 11 de abril cuando masacraron a los manifestantes y acusaron en falso a los de Puente Llaguno. El efecto Madrid es otro ejemplo de la perversidad y la artimaña oligarca. Los gringos han llevado la técnica de manipulación del miedo a niveles nunca imaginados ni por las mentes más torcidas. Es un hecho que el atentado a las torres gemelas fue un montaje del gobierno americano. Cualquiera con un poco de información, inteligencia y sanidad mental, percibe como burdas tretas las amenazas de nuevos atentados que hacen cada vez que le baja a Bush la popularidad o vienen elecciones. Estos son los que dirigen la agresión contra nosotros, de ellos nada debe sorprendernos.
El imperio está actuando. Como ven la candidatura de rosalito en el suelo, sale un vocero y denuncia la presencia de terroristas árabes en Margarita. Desarrollan una escalada de dos filos: uno, asustan con un inminente enfrentamiento, así apuntalan las ansias conciliadoras de bando y bando, como en Nicaragua, y dos, simultáneamente, preparan a la opinión pública mundial para cualquier zarpazo. La agresión gringa tiene como ingrediente fundamental la conciliación.
Al imperio, ya lo sabemos, no se le disuade con blandenguerías, es necesario mostrarle fuerza. Por eso debemos movilizar al pueblo alrededor de objetivos políticos altruistas, concientizadores, organizadores, moralizadores. Frente a la agresión del imperio en cualquiera de sus modalidades no hay otra respuesta que la movilización. ¡A cada ataque gringo, movilización! ¡Frente al contrabando de la “valija”, movilización! ¡Frente a las declaraciones de que hay terroristas en Margarita, movilización!
¡Sólo el Socialismo salva al Pueblo!
¡Chávez, Fidel, el ALBA, son Socialismo!

8.9.06

LAS FIRMAS

El imperio es tenaz en la búsqueda de su objetivo, plástico en su actuación. Una mañana es golpista y en la tarde ya está preparando unas elecciones, un día pide derechos humanos y otro bombardea ciudades enteras, con la misma cara que reclama democracia planifica un magnicidio. Cuando de cumplir su objetivo, cuando de velar por sus intereses se trata, se comporta como aquellos perros que prohibió Bernal, no sueltan su presa hasta verle el hueso.
Aquí en Venezuela el imperio está comprometido con la obsesión de salir del Comandante Chávez y truncar a la Revolución Bolivariana. Cada día se enervan más y afinan mejor sus planes. Ya lo hacen de manera descarada, allí están las provocaciones del embajador que pretendía ser como un procónsul romano, no olvidemos los detonantes y cables para explosivos que venían en la “valija”, las remesas de dinero para la disminuida sumate, las declaraciones casi diarias de voceros gringos, de altos funcionarios y del mismísimo maligno Bush.
Sus planes van cambiando de acuerdo a las circunstancias, eso ya lo sabemos. Ahora, con el derrumbe de la candidatura de rosalito, preparan la vía Nicaragua, de eso hemos hablado. Puede ser que mañana vengan con la OEA y los observadores internacionales, o inventen un efecto Madrid, puede ser que hagan cualquier marramuncia, lo que nunca harán es quedarse quietos, sólo se detienen ante la movilización popular, que para ellos es un muro infranqueable.
Es así, lo que inventen tiene su contrafuerte en la movilización popular. Sólo un pueblo movilizado alrededor de objetivos políticos no electorales, alcanza niveles de organización, concientización, información política, moralización, que lo hacen tan poderoso como para disuadir al imperio. Sólo un pueblo así es capaz de derrotar al imperio.
Los partidos que apoyan al Comandante, deberían dirigir estas movilizaciones. ¿Por qué el Comando Miranda no convoca y organiza una gran jornada antiimperialista de recolección de firmas? ¿Por qué las estructuras que sirven para lo electoral, batallones, pelotones, etc., no se transforman también en recolectoras de firmas antiimperialistas? La Reserva puede recoger firmas, los sindicatos, La Unión Nacional de Trabajadores, unida, recogiendo firmas, las mujeres, los estudiantes, los barrios, la UBV, las Misiones, las casas de alimentación, todos movilizados en una Gran Jornada Antiimperialista, contra la injerencia gringa. Este sería un buen comienzo de movilización de donde surgirán votos y conciencias. Emprenderíamos así, en la práctica, la conquista de los 10 millones de votos y los 10 millones de conciencias.
Qué bueno sería si uno de estos días unos muchachos nos solicitan en la salida del metro nuestra firma antiimperialista. Que bueno sería… Entonces, los gringos empezarían a vernos como un Pueblo con el que no se puede jugar.
¡Sólo el Socialismo salva al Pueblo!
¡Diez millones de firmas, de votos y de conciencias!
¡Chávez, Fidel, el ALBA, son Socialismo!

7.9.06

EL ÁNGEL DE PETARE

En Petare había un ángel, vivía allí desde hacía tres años, vino de tierras cercanas para traer un mensaje de esperanza y de amor. Murió en combate contra el mal. Toda su vida se preparó para sanar enfermedades, y murió en combate contra la enfermedad social.
No la conocimos, sin embargo, intuimos que en Petare tuvo amigos, que hizo el bien, que alguien allá llorará su partida, que alguien pagó con amor el amor que prodigó, que a alguien curó, que a alguien reconfortó, y eso basta para sentirnos hermanos.
No la conocimos, pero sentimos que con ella se muere una parte de nosotros. Nuestra tristeza es grande mientras exista la enfermedad social que arrebata a los ángeles. Nuestra tristeza será grande.
No la conocimos, pero le agradecemos que ofrendara su vida para demostrarnos que somos buenos, que el humano puede convertirse en ángel, para demostrarnos que la enfermedad que nos transforma en monstruos puede ser curada, y que nosotros podemos participar de la batalla.
No la conocimos, pero manifestamos nuestra rabia.
No la conocimos, pero cerraremos una calle, la misma que cerramos cuando nos falta algo, la misma que cerramos para pedir, ahora la cerraremos para dar un poco del amor que ella nos dio.
No la conocimos, pero saldremos a solidarizarnos con su sueño.
No la conocimos, pero iremos con alegría a la lucha por construir el mundo que ella quería para nosotros, donde el hombre no sea lobo del hombre, sino donde todos vivamos como hermanos, y donde la prédica de Cristo, “amaos los unos a los otros”, deje de ser un anhelo y se transforme en realidad.
No la conocimos, pero iremos con ella a tomar el cielo por asalto.
No la conocimos, pero le prometemos seguir luchando.
No la conocimos, pero sabemos que ella estará siempre con nosotros, ayudando a nuestros afanes con su ejemplo y su recuerdo. Presente cuando se cure a un obrero, presente cuando no muera un anciano, cuando nazca un niño en el rancho donde la enfermedad social lo condena a vivir.
A los ángeles que están en Venezuela, en Afganistán, en Pakistán, en Bolivia, en Guatemala, a los ángeles que enseñan, y a los que curan, y a los que combaten si ese es el reto, vaya nuestra gratitud, nuestro amor y nuestra rabia de compañeros heridos. A todos los revolucionarios de Cuba, nuestro abrazo de agradecimiento y nuestro compromiso de seguir en el camino… por sobre todo, seguir…
¡Viva Fidel!
¡Viva Chávez!

5.9.06

EL VIEJO CAZADOR

En días pasados, hablando con mi amigo Tarek William, éste me decía, ante mis ataques a un viejo luchador, que ya era hora, el tiempo así lo aconsejaba, de ir por encima de sus errores, debilidades y extravíos, y reconocerle sus méritos, sus aportes a la lucha revolucionaria. Está mañana viéndome al espejo entendí lo que quería decirme el poeta Tarek: “ante la vida, todo es pequeño”.
El cazador que en la adversidad insiste con valentía en procura de la ansiada presa, merece honor, aun si falla en su proeza. En Revolución es igual, los luchadores que emprendieron el camino hace más de medio siglo, merecen reconocimiento al mérito de su insistencia en procura de la presa, que no es otra que la emancipación de la humanidad, la Revolución. Los que no sucumbieron frente a los halagos enemigos, los que no saltaron la talanquera, merecen honor aun en su desacierto.
Hace poco tiempo, apareció un remitido en Últimas Noticias calzado con la firma de un viejo cazador de sueños. No queremos referirnos al contenido del comunicado que adversamos profundamente. Es la hora de los sentimientos. Nosotros, y con nosotros un gran grupo de revolucionarios, sintió un profundo amor por el viejo cazador, y llegó la hora de reconocer sus méritos. Lo sabemos insistente en la búsqueda de los caminos de la redención, y sabemos de su extravío en la procura de concretar el sueño.
Aquellos días de derrota y desierto, cuando la sombra oscura de la desesperanza se volcó sobre los revolucionarios venezolanos, unos saltaron a la socialdemocracia, otros se refugiaron en el convento espiritual, algunos cayeron en el escepticismo, nadie sabía qué hacer. El viejo cazador siguió insistente en la búsqueda de la senda. Su arrojo militante buscó alimento en teorías hermosas pero inoperantes, en vías ciegas y vaporosas. Siempre contra el sistema capitalista, siempre en la acera de enfrente, siempre con el mérito de la batalla.
El milagro de la Revolución Bolivariana y del Comandante Chávez, lo encontraron en su mundo imaginario, contestatario, pero ficticio, enfrentado, pero irreal, cimarrón pero aislado. No supo percibir que la Revolución había comenzado, como comienzan las Revoluciones, inéditas, turbulentas, contradictorias, reales. No comprendió, quiso que la realidad se adaptara a su fantasía, que el mundo real entrara en su mundo imaginario. Y la vida siguió su curso, y el Socialismo apareció en el espíritu primero que en la economía, y él no salió de su mundo. Las Misiones mandaron salud y derrotaron al analfabetismo, y él, insistente, en su pequeño mundo. La Revolución ganando la lucha económica, y él tenaz en no ver sino el pasado. No supo percibir que el alma popular se mueve hacia el futuro.
El comunicado nos anuncia que el viejo cazador sigue allá, terco, en su mundo. Ya no es tiempo de reproches, llegó la hora de reconocer el mérito de los viejos cazadores de sueños.
Nosotros seguimos caminando, corriendo el riesgo hermoso de transitar las contradicciones para hacer la Revolución.
¡Sólo el Socialismo salva al Pueblo!
¡Son diez millones!
¡Chávez, Fidel, el ALBA, son Socialismo!

SON DOS LOS FRENTES

LA REVOLUCIÓN se decide en dos frentes: uno, el de la confrontación con los viejos mantuanos oligarcas, y el otro, el de la confrontación con su ideología oligarca capitalista. Veamos.
Los viejos mantuanos oligarcas se identifican con facilidad, están amalgamados en la candidatura de rosales y tienen un proyecto económico concreto, el del Capitalismo globalizado. A estos, el pueblo los vencerá todas las veces que intenten asaltar a la Revolución. Hoy vienen con una variante ucraniana, que consiste en tumultuar alrededor del 3 de diciembre y tratar de dar un zarpazo. El plan desestabilizador está hecho con todo detalle, su desarrollo dependerá de la fuerza que consigan movilizar con la candidatura. Si es mucha, irán a una especie de insurrección, si es poca, buscarán otras variantes. Leopoldo dice con descaro que pelearán en los centros de votación, y para eso se preparan. Estos mantuanos van de salida, la historia les dio la espalda, y sólo les resta la peligrosa agonía. Sin embargo, su ideología queda en el aire como una ponzoña peligrosísima. No es lo mismo derrotar a los mantuanos oligarcas, que vencer su ideología propugnadora del Capitalismo egoísta, ideología que está instalada en todos los miembros de la sociedad.
Cuando un pueblo ha estado sometido durante siglos a la explotación, a la dominación, se construyen y se hacen hegemónicos en su interior la ideología, los valores, las costumbres que hacen posible, que justifican esa explotación. De allí que para hacer Revolución no basta salir de los oligarcas, a la par hay que vencer a la espiritualidad que los hizo posible.
Esta espiritualidad que todos llevamos por dentro en mayor o menor medida, cuando encuentra las condiciones de existencia apropiada, florece dando origen a una nueva oligarquía, esto es independiente de la voluntad, es una ley social: “si están las condiciones de existencia, entonces florecerán las conciencias que corresponden a esa existencia”. Es decir, si hubiese esclavos, habría conciencia esclavista, si hubiese feudalismo, habría conciencia feudal. De allí que, si las condiciones de existencia capitalistas que dieron origen, que sustentaron a la espiritualidad oligarca persisten, surgirá, necesariamente, una nueva oligarquía capitalista, enemiga de la Revolución y del Socialismo.
En Venezuela aparecen pasos trascendentales hacia la propiedad social de los medios de producción. El Comandante en el último Aló Presidente, nos habló de la importancia de la propiedad social de los medios de producción, ejercida a través del Estado. Ese es el camino correcto para crear las bases materiales, la existencia para la derrota de la ideología de la oligarquía, y la construcción de la espiritualidad, la ideología, la cultura, la ética socialista. Es de esa manera que construiremos el Socialismo y lo haremos invencible.
Debemos luchar en dos frentes, contra los mantuanos oligarcas y contra la ideología capitalista que les dio origen y los sustenta.
¡Sólo el Socialismo salva al pueblo¡
¡Son diez millones¡
¡Chávez, Fidel, el ALBA son Socialismo¡

MISCELANEAS 20

1. EL LIBERTADOR EN EL MANIFIESTO DE CARTAGENA, evidencia el ciclo fatal que llevó a la pérdida de La Primera República. Denunciaba Bolívar: “a cada conspiración sucedía un perdón, y a cada perdón sucedía otra conspiración que se volvía a perdonar.” Esa sucesión de perdones y conspiraciones, tenía sus raíces en la lucha interna que se desarrollaba en el campo criollo, entre los independentistas, y los vacilantes que temían al huracán de la Revolución y sólo querían cambiar una oligarquía por otra, mantener la misma sociedad, pero ahora con un nuevo grupo dominante. Los vacilantes llamaban a la calma, no impulsaban los cambios, las circunstancias los sobrepasaban, no tenían respuestas, se quedaron en el limbo, entre un pasado que nadie quería, y un futuro al que temían, lo presentían liquidador de sus privilegios. Así, en sus vacilaciones, sucumbió la Primera República.

2. En política, ganarán los que aprendan de las lecciones que les ofrece la historia. Hoy, Venezuela es una escuela inédita donde todos aprenden: los mantuanos oligarcas aprendieron en abril que a los bolivarianos no basta derrotarlos, hay que liquidarlos. Los revolucionarios aprendimos en diciembre que nuestra fortaleza es la unión civil-militar. Los mantuanos aprendieron que la impunidad los protege. Los bolivarianos aprendimos que detrás del perdón viene una nueva conspiración, más peligrosa porque el enemigo asimila las derrotas. Los mantuanos aprendieron en el revocatorio que deben salir resteados para poder cobrar, y que líderes timoratos no conducen batallas exitosas. Los bolivarianos aprendimos que después de una victoria debemos profundizar, o corremos el riesgo que el enemigo se recomponga.

3. Los mantuanos oligarcas tienen un plan bien definido y bien estudiado. Expliquemos: Primero, crear la imagen de fraude, por eso no reconocen al árbitro y hablan de fraude constantemente. Segundo, acumular fuerza capaz de movilizarse, y apoyar acciones violentas el día de las elecciones o antes, dependiendo de la fuerza que hayan atesorado. Tercero, justificados con un supuesto fraude desconocerán la legalidad e intentarán desestabilizar, todo esto sustentado en la ayuda gringa y la colaboración de militares antipatriotas y paramilitares.

4. La conciencia del deber social, es el conocimiento que un pueblo o un individuo tienen de su naturaleza social, es decir, el convencimiento de que su suerte y la suerte de la sociedad están entrelazadas, que el esfuerzo individual debe contribuir al bienestar social, y la sociedad se debe importar del bienestar de sus miembros. La certidumbre de que no hay salidas individuales.

ROSALES ES CARMONA

LA CANDIDATURA de rosales es el mismo golpe de Carmona, por otros medios y con otro ritmo. El rosales, tan torpe cuanto dócil, sigue al pie de la letra las instrucciones de la embajada gringa, desplegando el mismo proyecto que el pueblo les frustró en abril.
Si examinamos el programa electoral de rosales, y lo comparamos con los decretos de carmona, veremos la veracidad de lo que afirmamos. Primero, el odio a Cuba, una de sus fundamentales metas es el rompimiento con Cuba, garantiza revisará el convenio petrolero, y al mismo tiempo dice que mantendrá las misiones. Se enreda entre su odio y sus falsas promesas, pero, por más que se tongonee siempre se le ve el bojete. Segundo, arremete contra la Asamblea Nacional, comprometiéndose a disolverla. Poco a poco va mostrando su programa fascista, en lo internacional y en lo nacional.
El parecido con carmona no debe sorprender, estamos en presencia de las fases previas a un golpe similar. El rosales lo que hace es mostrar el plan de la transición golpista, aderezado con las promesas que aconsejan las encuestas. Se trata de vestir la torpeza del golpe de carmona, con las lentejuelas y espejos que engañan a los indios. Quien crea que estas elecciones son unas elecciones mansas, sin ningún otro propósito que medir la popularidad de las opciones, amanecerá un día como el camarón que se durmió.
Hay que convencerse: estamos frente a un nuevo intento golpista, sólo que este es de desarrollo lento y está en la fase de acumulación, ya se irán develando los pasos de la embajada gringa y de sus serviles.
La Revolución Bolivariana, los revolucionarios, debemos defendernos de esta nueva arremetida del imperio. La principal tarea es ganar la batalla de ideas, los bolivarianos debemos luchar contra el triunfalismo y la visión corta, entender que estamos en medio de una guerra de cuarta generación, en la que además de conseguir una altísima votación para aplastar el fraude, también tenemos que prepararnos para los diferentes escenarios que el enemigo vaya proponiendo. Ahora están más o menos bien comportados en el escenario electoral, aunque ya sacaron la propaganda subliminal de alta factura, lo que indica que sus laboratorios de malas artes funcionan a todo vapor. Mañana irán a la desinformación, a la manipulación del miedo, las amenazas, se aprovecharán de nuestras debilidades y nuestras metidas de pata. Todo para acumular fuerza para el zarpazo.
Debemos corregir las fallas, afinar nuestra teoría, fortalecer la ideología, la conciencia revolucionaria, y abrigarnos en la unidad alrededor de estos puntos mínimos: Apoyo al Comandante Chávez. Profundización de la marcha hacia el Socialismo. Contra el Capitalismo. Antiimperialismo. Solidaridad con los Pueblos del Sur.
¡Sólo el Socialismo salva al pueblo!
¡Son diez millones!
¡Respuestas que construyan una nueva conciencia, una nueva sociedad!
¡Chávez, Fidel, el ALBA, son Socialismo!

REFORMISMO, TREMENDISMO Y REVOLUCIÓN

EN LOS ÚLTIMOS DÍAS SURGIÓ BARRETO y revolvió la escena política. Muchas opiniones suscitó su aparición disonante en el Teresa y sus decretos enervantes afectando los campos de golf. Son variados los ángulos desde los que se aprecia la conducta del Alcalde Mayor. Los reformistas aprovechan para afincar más sus posiciones vacilantes y atacar oblicuamente a la Revolución. Los francamente contrarrevolucionarios se valen de la ocasión para amedrentar, esgrimiendo el fantasma del comunismo come niño, y no faltará el que ande por allí con un serrucho en la mano pescando en río revuelto.
El análisis debe ser radical, que no es otra cosa, como dice el Comandante, que ir a la raíz, a las causas determinantes del fenómeno que se estudia. Por encima de la anécdota, se debe intentar ver las fuentes ideológicas de la situación, las carencias que la producen, y los correctivos que se deben aplicar.
Dentro de la Revolución Bolivariana se enfrentan dos grandes corrientes ideológicas, y lo de Barreto es expresión de este choque. Veamos.
Por un lado, la tendencia francamente capitalista, que de Socialismo sólo tiene el oportunismo de declararlo. Por el otro, la ideología pequeño burguesa, que reconoce que el Capitalismo debe ser superado, pero se encuclillan a la hora de los cambios profundos y vacilan adoptando medidas paliativas.
Los capitalistas bolivarianos, no tienen dudas ideológicas, dicen que el ALCA es mejor que el MERCOSUR, y ni les interesa el ALBA. Estimulan el crecimiento del Capitalismo y se enorgullecen cuando el sector privado no petrolero crece, lo que es un indicativo inequívoco de que el Capitalismo se robustece. En lo político, se expresan propugnando un nuevo pacto de punto fijo, una nueva colaboración de clases, pero con nuevos actores. En pocas palabras, son partidarios de una sustitución de oligarquías.
Los pequeños burgueses bolivarianos son vacilantes: un día son conservadores, otro tremendistas, un día toman una medida bulliciosa, fuera de todo sentido de la oportunidad, y otro, cuando la ocasión política exige nacionalizar, se quedan en un simbólico eructo, o se asustan. Su enfrentamiento con la corriente capitalista es torpe e ineficaz. No construyen Socialismo, a lo sumo hacen espuma, nunca cambios profundos.
El caso Barreto evidencia la debilidad de la Corriente Revolucionaria, destinada a superar la restauración capitalista y también a la ideología pequeño burguesa, cuyo tremendismo inoportuno y distraccionista en última instancia favorece al enemigo.
Es urgente entender dos cosas: primero, el ritmo de esta Revolución lo marca el Comandante, y segundo, la necesidad imperativa de fortalecer la ideología y la práctica revolucionaria para derrotar las desviaciones capitalistas y los disparates pequeño burgueses.
¡Sólo el Socialismo salva al pueblo!
¡Chávez, Fidel, el ALBA, son Socialismo!

1.9.06

ALFARO APRENDIÓ ELECTRÓNICA

LOS MANTUANOS OLIGARCAS PUJAN por crear la imagen de un fraude originado en el gobierno. Esta táctica, entre otras utilidades de las que ya hemos hablado, les permite distraernos de la posibilidad de la manipulación electrónica que ellos mismos pueden realizar.
Debemos suponer que el plan que los oligarcas tienen para diciembre, incluya un elemento de fraude electrónico. Es candidez inmensa, no esperar un fraude de gente que estuvo cincuenta años manipulando elecciones como medio para mantenerse en el poder. No podemos olvidar que vienen de la estirpe de alfaro ucero, el rey del fraude y la mala maña, no es extraño que hayan aprendido electrónica, atrás quedo el “acta mata voto.” Revisemos la estrategia oligarca.
Es sabido, ellos lo declaran impunemente, que su objetivo no es el 3 de diciembre, sino el día después. Están corrigiendo los errores que cometieron cuando el revocatorio. Lo dicen por todos los medios: el 3 cantarán fraude y saldrán a cobrar, ese día les interesa enredar los escrutinios con el objeto de hacer creíble el fraude. Para enredar usarán todo: a los observadores internacionales, la movilización, las injerencias gringas, guarimbas, deformaciones mediáticas, militares, paras, las declaraciones de gobiernos títeres, las acciones violentas, la OEA, todo al servicio de su plan.
El plan mantuano oligarca para diciembre está claro: arremeterán desde varios flancos, tendrá varias facetas, todo confluirá en el intento de construir una situación de ingobernabilidad que les permita dar el zarpazo.
La conducta de los bolivarianos frente a esta nueva conspiración está bien definida:
Primero, es necesario librarse del opio electoral. Las elecciones deben ser vistas como un componente, y no el decisivo, de la gran batalla. No podemos caer en el error de embriagarnos con el álgebra electoral, y pensar que sacando más votos que ellos todo estará resuelto, que derrotados electoralmente, los oligarcas se irán para su casa y todo será apacible. Por supuesto que debemos aplastarlos electoralmente, así les complicaremos la acusación de fraude. Pero, simultáneamente, debemos prepáranos espiritual y materialmente para aplastarlos en los otros escenarios donde nos planteen la batalla.
Segundo, debemos movilizar a los bolivarianos alrededor de objetivos políticos altruistas, no electorales. De esa manera, estaremos cohesionándonos en la conciencia del deber social, aprendiendo a ser todos en cada uno, y cada uno en todos. Movilizándonos estaremos también mandando un mensaje al campo oligarca de nuestra disposición de defender a la Revolución y al Comandante Chávez en cualquier terreno, les estaremos mostrando la fuerza de nuestra convicción de construir el Socialismo. Y jamás olvidemos que el fascismo sólo retrocede frente a la fuerza, frente a la debilidad acumula y crece.
¡Sólo el Socialismo salva al pueblo!
¡Son diez millones!
¡Movilización o Muerte!
¡Chávez, Fidel, el ALBA, son Socialismo!

31.8.06

MOVILIZACIÓN

UNA REVOLUCIÓN, EN ESTA ÉPOCA, es la lucha por superar al Capitalismo y construir el Socialismo. En esencia, es la lucha del altruismo, la solidaridad, contra el egoísmo. Es la batalla por integrar a la sociedad que el Capitalismo ha fragmentado en átomos egoístas. De allí que el avance de un pueblo hacia el Socialismo, se tiene que medir por su avance en la conciencia del deber social. Los otros índices son súbditos de éste.
La conciencia del deber social, es el conocimiento que un pueblo o un individuo tienen de su naturaleza social, es decir, el convencimiento de que su suerte y la suerte de la sociedad están entrelazadas, que el esfuerzo individual debe contribuir al bienestar social, y la sociedad se debe importar del bienestar de sus miembros. La certidumbre de que no hay salidas individuales.
Pero, cómo medir y cómo estimular la conciencia del deber social. Venimos de un mundo Capitalista donde la medida del éxito es lo material, donde el tener vale más que el ser, y vamos hacia un mundo donde el ser valdrá más que el tener.
En el mundo que queremos construir, servir a la sociedad, a la humanidad, será uno de los mayores tesoros. La riqueza socialmente producida será repartida de acuerdo a la necesidad de cada uno, y así todos estarán satisfechos. Se restituirá la sociedad fragmentada, y el hombre podrá restablecer relaciones amorosas con sus semejantes y con su entorno.
En contraste, el mundo del Capitalismo es un mundo donde la solución a los problemas sociales toma ficciones individuales. El hombre del Capitalismo padece la enfermedad de creer que individualmente puede resolver los problemas que son de origen social, y así, en el mejor de los casos, se condena a ser una víctima, un prisionero, de su pequeño mundo egoísta que lo aplasta, o ser un “nohumano”, excluido de toda consideración social.
Los pueblos aprenden la conciencia del deber social ejercitándose en acciones altruistas, de beneficio social. El Che lo entendió así, y era gran impulsor del trabajo voluntario, pilar en la formación de esa conciencia, y prefiguración del trabajo socialista, donde el hombre se libera del trabajo compulsivo egoísta y se adentra en el trabajo liberador, cuyo fruto va a toda la sociedad. Otro pilar es la movilización popular alrededor de objetivos políticos, no necesariamente electorales, por ejemplo una movilización de protesta por la injerencia gringa, o las luchas de abril y diciembre, o la movilización en Yaracuy contra el sicariato.
La más sublime demostración de avance social, es la movilización popular por objetivos altruistas, y al mismo tiempo es la mejor escuela. El hombre nuevo es el hombre que se moviliza, el hombre que hace trabajo voluntario, el hombre que también toma el fusil, que da más a la sociedad que lo que de ella recibe, o mejor, da cuanto recibe, que es dar amor cuando recibe amor.
¡Sólo el Socialismo salva al pueblo!
¡Movilización o muerte!
¡Son diez millones!
¡Chávez, Fidel y el ALBA, son Socialismo!

30.8.06

GANARÁ EL QUE APRENDA

EN POLÍTICA GANA el que aprenda más rápido. Cuando los patriotas aprendieron de Boves que no podían ganar la independencia sin contar con los pobres y los esclavos, empezó la marcha exitosa de la lucha patria. Por los cubanos saber que la lucha revolucionaria está afincada en la conciencia revolucionaria, y no en lo material, pudieron ganar la batalla de la caída del campo socialista, del periodo especial y del bloqueo feroz. En política, ganarán los que aprendan de las lecciones que les ofrece la historia.
Hoy, Venezuela es una escuela inédita donde todos aprenden. Los mantuanos oligarcas aprendieron en abril que a los bolivarianos no basta derrotarlos, hay que liquidarlos. Los revolucionarios aprendimos en diciembre que nuestra fortaleza es la unión civil-militar. Los mantuanos aprendieron que la impunidad los protege. Los bolivarianos aprendimos que detrás del perdón viene una nueva conspiración, más peligrosa porque el enemigo asimila las derrotas. Los mantuanos aprendieron en el revocatorio que deben salir resteados para poder cobrar, y que líderes timoratos no conducen batallas exitosas. Los bolivarianos aprendimos que después de una victoria debemos profundizar, o corremos el riesgo que el enemigo se recomponga.
Todos estos aprendizajes se pondrán en práctica los próximos tres meses. Los mantuanos oligarcas tienen un plan bien definido y bien estudiado. Expliquemos: Primero, crear la imagen de fraude, por eso no reconocen al árbitro y hablan de fraude constantemente. Segundo, acumular fuerza capaz de movilizarse, y apoyar acciones violentas el día de las elecciones o antes, dependiendo de la fuerza que hayan atesorado. Tercero, justificados con un supuesto fraude, desconocerán la legalidad e intentarán desestabilizar, todo esto sustentado en la ayuda gringa y la colaboración de militares antipatriotas y paramilitares. No cabe duda, los mantuanos oligarcas han aprendido. Veamos lo que hemos aprendido nosotros.
Sabemos que confrontamos dos peligros: uno, creer que la batalla se decide con votos, otro, dejar que los mantuanos fascistas acumulen fuerza.
Se han desechado las ilusiones del carácter democrático de una parte de la oposición. Ya nuestros columnistas, creadores de opinión, y el pueblo bolivariano, se han convencido de que a la hora de las definiciones lo que predomina en el campo enemigo es el fascismo. Esto es un gran avance, porque pone la batalla en su justo lugar: estamos luchando contra el fascismo internacional. No hay lugar a conciliaciones que alimenten la opción fascista.
Estamos entendiendo que, en la batalla que libramos, lo electoral es subalterno, la batalla será decidida por la movilización.
El voto huérfano es débil, los fascistas sólo retroceden frente a la fuerza, avanzan si perciben facilidades. Por eso debemos respaldar el voto con movilización. El triunfo dependerá de la movilización popular alrededor del Comandante Chávez y de la idea del Socialismo. La movilización derrotará al enemigo fascista en todos los campos y, simultáneamente, nos dará los diez millones de votos.
¡Sólo el Socialismo salva al pueblo!
¡El voto huérfano, sin respaldo de movilización, es débil!
¡Son diez millones!
¡Sólo la movilización derrotará los planes desestabilizadores de los mantuanos fascistas!
¡Chávez, Fidel, el ALBA, son Socialismo!

29.8.06

ROMPER EL CICLO

EL LIBERTADOR EN EL MANIFIESTO DE CARTAGENA, evidencia el ciclo fatal que llevó a la pérdida de la Primera República. Denunciaba Bolívar: “a cada conspiración sucedía un perdón, y a cada perdón sucedía otra conspiración que se volvía a perdonar”.
Esa sucesión de perdones y conspiraciones, tenía sus raíces en la lucha interna que se desarrollaba en el campo criollo, entre los independentistas, y los vacilantes que temían al huracán de la Revolución y sólo querían cambiar una oligarquía por otra, mantener la misma sociedad, pero ahora con un nuevo grupo dominante. Los vacilantes llamaban a la calma, no impulsaban los cambios, las circunstancias los sobrepasaban, no tenían respuestas, se quedaron en el limbo, entre un pasado que nadie quería, y un futuro al que temían, lo presentían liquidador de sus privilegios. Así, en sus vacilaciones, sucumbió la Primera República.
Siempre las revoluciones, los revolucionarios, son escenario de confrontación entre la ideología dominante, y la ideología de la liberación. Una Revolución es la fractura de ese dominio: la ideología de la liberación, que estaba aplastada, se rebela y vence a la ideología de la dominación. Ahora bien, esa batalla, que se escenifica en la sociedad y también en los individuos, no se decide de manera absoluta, no es una batalla de todo o nada, siempre hay matices. De allí que en toda Revolución encontramos tres sectores principales: uno, donde la ideología revolucionaria prevalece, otro, donde la ideología de lo viejo prevalece, y un último sector, donde prevalece la ambigüedad. En éste, las dos ideologías conviven apareciendo de acuerdo a las circunstancias. Este sector ambiguo, son los vacilantes, los oportunistas, los fluctuantes, los timoratos, los que enterraron a la Primera República. La Revolución Bolivariana hoy está envuelta en el forcejeo de estos tres sectores, y estas tensiones se reflejan en nuestro comportamiento frente a las elecciones.
Ya sabemos que los mantuanos oligarcas están aprovechando las elecciones para acumular fuerza y alimentar un plan similar a abril o diciembre. Y sabemos también que en esta estrategia de acumulación, nuestras vacilaciones los benefician, recordemos a abril y diciembre, cuando no les salimos rápido al frente. Entonces teníamos aquella política de desgaste, “fuego lento”, o “perro muerto no se patea”, los dejamos acumular y terminaron frente al Palacio con impulso suficiente para detonar el plan golpista.
Ahora estamos en una situación similar, si pensamos que la confrontación se decide el 3 de diciembre, somos unos incautos. La batalla se decide ahora, en la fase de acumulación, por eso es necesario movilizar en grande a los bolivarianos, para disuadir a los mantuanos oligarcas de avanzar en su plan conspirador.
¡Sólo el Socialismo salva al pueblo!
¡Son diez millones!
¡Movilización o Muerte!
¡Chávez, Fidel, el ALBA, son Socialismo!

28.8.06

FRAUDE

El centro de la estrategia conspirativa de los mantuanos oligarcas, es la ficción de fraude. Por sobre cualquier lógica, sin ningún asidero, contra toda evidencia, ellos insisten en la ficción de que hubo y habrá fraude. La insistencia, absurda y demencial, tiene su explicación y delata sus planes: las intenciones de los mantuanos no son democráticas, van a las elecciones con un plan conspirativo diseñado por los tanques pensantes del imperio, dirigido por la embajada gringa y llevado a la práctica por sus lacayos nacionales, teo, borges, rosales. Veamos.
El plan es sencillo: instalar en la mente de los venezolanos la ficción de que ganaron, pero por el fraude no se les reconocerá ese triunfo, de allí que hay que desestabilizar. En esas circunstancias, con el país en candelero, le piden a la Fuerza Armada su intervención para “poner orden” en el país y forzar el reconocimiento de su triunfo ficticio. Todo el plan se reduce a tres palabras. Fraude, Gano y Cobro. El plan es evidente, todos sus voceros lo expresan con claridad insultante, los anima la impunidad anterior.
¿Qué debemos hacer los Bolivarianos frente a la agresión anunciada?
Lo primero, conocer al enemigo. Estamos frente a un imperio que no puede aceptar que en Venezuela (su patio trasero) exista un gobierno soberano, que establezca relaciones independientes, que trabaje para construir un mundo donde el imperio no tenga hegemonía, que declare que el Capitalismo es el camino del infierno, y que sólo el Socialismo lo supera y hace posible la construcción de un mundo mejor. Que impulse el ALBA, expresión de la relación internacional de los pueblos que buscan superar al Capitalismo. Ese imperio recluta a lacayos en el país y los pone al servicio de sus planes. Ese es el enemigo: no es demócrata, no es pacífico, llegará hasta las crueldades más repugnantes para defender sus intereses mezquinos. Lo que decimos esta a la vista, Irak, Afganistán, Líbano, Palestina, Guantánamo, lo demuestran en lo internacional, y abril y diciembre, los paramilitares, Danilo, lo demuestran en lo nacional.
Lo segundo, prepararnos para enfrentar a ese enemigo. No podemos caer en la candidez de pensar que el enemigo es demócrata. ¡Ellos son fascistas y así deben ser enfrentados! Ya sabemos, la historia dice que los fascistas no retroceden sino frente a la fuerza de pueblos movilizados, frente a las debilidades avanzan y liquidan.
Entonces, debemos tener un pueblo capaz de, frente a la agresión imperial y mantuana, dar respuestas de una gran fuerza pero también de una gran disciplina y conciencia. Dar respuestas que construyan una nueva conciencia, una nueva sociedad, que sean ejemplo para el resto de los pueblos que luchan.
Es necesario ganar las elecciones de forma clara, de allí la consigna Diez millones de votos. Pero es necesario también prepararnos para la lucha contra los fascistas y la construcción de una sociedad mejor, de allí la consigna Diez millones de conciencias.
¡Sólo el Socialismo salva al pueblo!

¡Son diez millones!
¡Respuestas que construyan una nueva conciencia, una nueva sociedad!

¡Chávez, Fidel, el ALBA, son Socialismo!

MISCELANES 19

1. Ellos volvieron del olvido para hacerse recuerdo popular, están en los núcleos endógenos, en los centros de diagnósticos, en el corazón de cada alfabetizado, están aquí entre nosotros, ellos están al lado del Comandante Chávez cuando retira a nuestro embajador de Israel, cuando el Comandante se abraza con Nguyen Giap, ellos también lo abrazan, acompañaron al Comandante a Stalingrado, y volaron con él al África, ellos están allí cuando compran los Shukoi y surcan los aires de la patria liberada, y accionan los kalashnikov que la defienden, ellos están en la Bolivia de Evo y del Che, en la Cuba de Fidel, en el ALBA, y crecen junto a la juventud que puede estudiar, y junto al campesino que recobró su tierra, y a la familia que tiene casa, y al obrero que trabaja, al lado del militar que no dispara contra su pueblo, están aquí cobijados en nuestra esperanza, y en nuestro esfuerzo para construir el mundo mejor que ellos soñaron y que ahora sabemos posible.

2. Marcar distancia con Cuba, eso lo exige la embajada americana, es el aval financiero y político de la candidatura mantuana. De allí la grosera alusión a la visita del Comandante Chávez en el cumpleaños de Fidel. No se les ocurrió otra cosa que la ofensa a una relación que enaltece a los dos Comandantes. No entienden de afectos, no pueden entender tampoco la relación de Bolívar y Sucre, o la de Simón Rodríguez y Bolívar. Son militantes del odio, no entienden otra relación que el egoísmo y la agresión entre hermanos.

3. El hecho de que estemos en elecciones, no convierte a los mantuanos oligarcas en unas palomitas inofensivas, sin más objetivos que participar en las elecciones y aceptar el juego democrático. El hecho de que por ahora los lacayos del imperio hayan aceptado ir a las elecciones, no los convierte en demócratas. Quien así piense, será su autosepulturero, y además llevará al pueblo a una frustración inmensa.

4. La batalla central de la Revolución es la misma que libró el Libertador, los mismos mantuanos, y los mismos aspirantes a mantuanos que negociaron el sueño libertario de Bolívar, con los mismos desprecios, las mismas náuseas cuando ven cercana la redención de los desamparados. Ayer arremetieron contra Bolívar, aquel hombre que tuvo la pretensión de liberar a los esclavos, dar tierra a los campesinos, enfrentarse al imperio español y también al naciente imperio norteamericano, aquel que sembró a la América de aliento libertario, al amigo de Petion. Ahora, arremeten contra las intenciones de Chávez de acabar con los privilegios de los mantuanos de hoy y reivindicar a los humildes. Les produce repulsión una sociedad de iguales, donde todos tengamos las mismas oportunidades.