8.7.10

CRISTO Y BOLÍVAR TAMBIÉN FUERON ACUSADOS POR LOS INDIGNOS

La cúpula de la iglesia católica, el Sanedrín de hoy, fiel siempre a los intereses de los mercaderes del templo, arremete contra las posibilidades de redención de los pueblos. Esa es su misión: proteger al sistema que esclaviza, impedir que los cautivos se rebelen, ser válvula de seguridad de los sistemas de explotación.
Son expertos en el cumplimiento de su papel, lo ejercen desde hace milenios. Su mejor arma es la acusación de ¡Anatema! Veamos.
Instalan en el inconciente colectivo un miedo irreflexivo, que activan a su conveniencia, y de esa manera manipulan a las sociedades.
A Cristo lo acusaron de violar las leyes divinas, y se lo entregaron al imperio romano, lo crucificaron.
Bolívar siempre fue imputado de “masón”, insidia que en aquellos tiempos activaba los miedos inconcientes, lo tildaron de “jacobino”, “loco”, “amigo de los negros”. En esa época los púlpitos eran cadenas de esclavitud.
La causa independentista se hizo en feroz batalla contra la jerarquía eclesiástica, que calificaba a la Independencia de “empresa contra Dios”, y sacaban a vírgenes y santos a las batallas contra los próceres. Acusaron a los patriotas del terremoto de 1812. Recordemos que aquí intentaron ligar el deslave de la Guaira con la Revolución.
Miranda también fue acusado por los jerarcas de la iglesia de “masón” y de “jacobino”, “amigo de los negros”. Estos Anatemas contribuyeron al fracaso de su expedición. Es así que la Bandera nuestra, la que trajo Miranda, nace en enfrentamiento con la elite eclesiástica.
Es así, los ejemplos recorren la historia de la humanidad. Se puede afirmar que al aparecer un intento de liberación humana, inmediatamente surge la idea y la acción que intenta yugular la esperanza. Cada vez que el hombre elige ser libre, se topa con la elite de la iglesia. Hasta Don Quijote se topó.
Todos los esfuerzos de liberación de la humanidad se han enfrentado a las cúpulas que llevaron a Cristo a la Cruz , lo entregaron al imperio, y después de su muerte se apoderaron de su Iglesia.
Hoy el Sanedrín se ensaña contra Chávez, contra la Revolución, desenvaina su mejor Anatema, nos acusa de ¡comunistas! Activan el miedo irreflexivo, es un signo inequívoco de que marchamos, nos movemos. Algo bueno debemos tener que la canalla esgrime la misma técnica que usó contra Cristo y contra Bolívar. La acusación nos honra.
Sin embargo debemos estar alertas: cuando la mesa de los obispos toma partido de una manera tan evidente, cuando sale de su ambigüedad, es señal de que algo grande se cocina. Así lo hicieron en abril, en diciembre.
Es necesario que defendamos el proyecto Socialista Bolivariano, profundizándolo en todos los terrenos, en la ideología, la organización, los logros. Explicando sus bondades, difundiendo sus logros materiales, y exaltando su mayor conquista: haber rescatado la autoestima de los humildes, que ahora están en condiciones de buscar y reconocer los caminos de su felicidad.
¡Chávez es Socialismo!
¡Los indignos, tal como en abril y diciembre, serán derrotados!

7.7.10

EL TRIDENTE REVOLUCIONARIO

El éxito revolucionario, necesariamente, es antecedido por un triunfo en la pasión, que se transforma en ideología y luego deviene en victoria organizativa. Pasión, ideología y organización, ese es el tridente revolucionario.
La pasión es el eje de la acción revolucionaria, sin ella la ideología queda como un simple ensayo académico, y la organización un andamiaje inútil. No obstante, ella aislada será solamente una efervescencia sin trascendencia.
El Libertador conocía estos tres pilares, y los usaba a la perfección: su organización militar era exitosa, su ideología aún nos ilumina, pero sobre todo supo insuflar en la sociedad la pasión que sólo las grandes metas pueden encender, ese era el eje de la Independencia, sin esa pasión, que aún hierve, sería impensable la gesta.
“¡Soldados! Vais a completar la obra más grande que el cielo ha encargado a los hombres: la de salvar a un mundo entero de la esclavitud”.
Así inicia el Libertador su arenga antes de la Batalla de Junín. Esas palabras motorizaron el triunfo: una gran tarea, una gran pasión.
Hoy, cuando estamos enfrentando una feroz arremetida enemiga que tiene como objetivo disminuir la pasión revolucionaria del pueblo, nuestra estrategia debe contemplar responder fundamentalmente en ese terreno.
Es en el corazón donde anida la Revolución. Recordemos abril, primero fue la pasión del pueblo civil y militar, aquella fue una batalla del sentimiento, así se pudo derrotar la afrenta oligarca.
Para las elecciones parlamentarias debemos afinar la organización, eso nadie lo discute, pero el triunfo lo dará, será medido, por la pasión que consigamos despertar en el pueblo. Solamente esa pasión se transformará en ideología y organización triunfante, y como decía el Libertador a sus soldados en Junín: “seremos invencibles”.
Es fundamental proteger la pasión popular, dotar a los bolivarianos de razones sagradas por las cuales luchar, explicar las obras que “el cielo nos ha encargado”, sólo así cosecharemos triunfos.
La arremetida enemiga y nuestra respuesta deben ubicarse en un escenario de guerra. Explicar que las razones de esa guerra tienen que ver con la decisión de esta Revolución de emprender la hermosa aventura de fundar otro mundo, de superar al capitalismo, de crear relaciones humanas salvadoras de la especie y de la vida. Ese ejemplo moral, espiritual, es la razón fundamental de la agresión.
Aclarar que esta Revolución, que surge de las entrañas de la sociedad, comete errores, no podía ser de otra manera, los aceptamos, pero lo que no se puede dudar es que en una Revolución que tiene como centro al humano, al pueblo, sus errores surgen en gran medida de la pasión de ser útil a los humildes. Es preferible un error en el camino de la redención del pueblo, que un éxito en el camino de la esclavitud oligarca.
Y, lo más importante, el pueblo debe ir a septiembre con la pasión y la lealtad de los que defienden a la Patria socialista y a su líder.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!
¡Sin Socialismo no hay Vida!

6.7.10

UN CHÁVEZ NO SE IMPROVISA

Las revoluciones, siempre, se resumen en un líder. Esta afirmación puede parecer sacrilegio a los teóricos, pero la historia autoriza la sentencia. Veamos.
Los pueblos fijan su esperanza, la concretan en personajes, muchísimas veces los elegidos no corresponden a los sueños de los humildes, al contrario, los engañan, los llevan al patíbulo oligarca. La historia triste de la traición a los humildes abunda.
Pero un día llega alguien que establece esa conexión con el pueblo, las masas irredentas se identifican con él, y juntos comienzan a recorrer la vía de la lealtad, ese día se da el primer paso para una Revolución.
¿Por qué? ¿Cómo se establece esa conexión?
Nadie tiene la respuesta. Muchos la buscan, y no consiguen establecerla: se pierden en la falsía, en el cálculo, en la entrega con red de seguridad. Otros son héroes revolucionarios que elevaron la llama a destiempo. Son tantos los factores que forman la conexión, que sin sonrojo podemos calificarla de milagro.
Hablemos de Chávez: Hugo irrumpe en la vida pública asumiendo, criticando y criticándose, tres cualidades escasas en aquella época de voluntades untuosas, de dejadez de objetivos, de renuncia a ideales hermosos.
El pueblo humilde, los desposeídos, los preteridos, los que siguieron al Libertador en el Paso de Los Andes, los sin identidad, los que identificaron a Zamora como suyo, los que no sabían leer, esos establecieron una nueva conexión, y Chávez dejó de ser Chávez para transformarse en Esperanza. El humilde no se equivocó, esta vez no hubo traición, entonces, la conexión de los próceres, de Zamora, de Fabricio, regresó, el milagro se hizo, y el continente se asombró.
Esa conexión, única en siglos, no tiene réplicas, no hay segundas oportunidades, no se transfiere. El proceso se da con Chávez o no se da. No hay lugar para otras opciones, ni regionales, ni nacionales.
Esa conexión, que es la esencia de la Revolución, no se improvisa, no sale de un laboratorio, va más allá de las elecciones y los tiempos. Por eso hay que cuidarla, debe tener un tiempo diferente a las elecciones que fraccionan los procesos, debe trascender el tiempo político y asirse al tiempo histórico. Es decir, no nace ni termina con las elecciones.
Debemos defenderla identificando los escenarios del enfrentamiento, estableciendo prioridades, y allí actuar. Es así que habrá momentos para el énfasis en lo organizativo, acerar la estructura, pero siempre será momento para expandir la pasión por la Revolución, para dotar al humilde de razones sagradas por las cuales luchar, para combatir las manipulaciones groseras de los enemigos.
Siempre debemos dar la pelea en lo ideológico, las debilidades ideológicas son aprovechadas por los oligarcas para lesionar a la Revolución. Debemos explicar las acciones revolucionarias, combatir las mentiras: ellos hablan de expropiaciones, cuando lo que hay son recuperaciones de lo que pertenece a los humildes, restablecimiento de la justicia, combate al robo oligarca.
Y siempre debemos defender al Comandante: los oligarcas saben que mientras exista la conexión Chávez – Pueblo la Revolución será invencible.
¡Chávez!

5.7.10

EL CONCEPTO PUEBLO-REVOLUCIÓN EN EL LIBERTADOR

Si estudiamos el concepto Pueblo-Revolución en el Libertador, encontraremos como rasgo principal que no es estático. Él creía, y eso subyace en su obra, que el pueblo se educa, aprende, a medida que la lucha por crear un nuevo mundo se desarrolla, y de ese aprendizaje debe depender la relación Pueblo-Revolución.
En el Manifiesto de Cartagena en 1812, expone El Libertador:
“¿Qué país del mundo, por morigerado y republicano que sea, podrá, en medio de las facciones intestinas y de una guerra exterior, regirse por un gobierno tan complicado y débil como el federal?.... Es preciso que el Gobierno se identifique, por decirlo así, al carácter de las circunstancias, de los tiempos y de los hombres que lo rodean. Si éstos son prósperos y serenos, él debe ser dulce y protector; pero si son calamitosos y turbulentos, él debe mostrarse terrible y armarse de una firmeza igual a los peligros, sin atender a leyes, ni constituciones, ínterin no se restablece la felicidad y la paz”.
Temprano desarrollaba su concepto de la relación Pueblo-Revolución adaptada a las circunstancias. En otras palabras, un profundo “sentido del momento histórico”.
En el Congreso de Angostura, 1819, precisa su concepto:
“Uncido el pueblo americano al triple yugo de la ignorancia, de la tiranía y del vicio, no hemos podido adquirir ni saber, ni poder, ni virtud. Discípulos de tan perniciosos maestros, las lecciones que hemos recibido, y los ejemplos que hemos estudiado, son los más destructores. Por el engaño se nos ha dominado más que por la fuerza; y por el vicio se nos ha degradado más bien que por la superstición. La esclavitud es la hija de las tinieblas; un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción; la ambición, la intriga, abusan de la credulidad y de la inexperiencia de hombres ajenos de todo conocimiento político, económico o civil; adoptan como realidades las que son puras ilusiones; toman la licencia por la libertad, la traición por el patriotismo, la venganza por la justicia… La libertad, dice Rousseau, es un alimento suculento pero de difícil digestión. Nuestros débiles conciudadanos tendrán que enrobustecer su espíritu mucho antes que logren digerir el saludable nutritivo de la libertad”…
Después de Junín y Ayacucho, cuando ya la América era libre, entonces, Simón Bolívar nos alecciona... Y el 10 de febrero de 1825, en Lima, devuelve al Congreso del Perú los poderes dictatoriales que éste le había conferido el año anterior, cuando la existencia de la República estaba en juego.
En Santa Marta, 1830, se lamenta de un pueblo que, víctima de la ambición, la intriga y la inmadurez, lo derrotó, asesinó la esperanza.
La enseñanza es clara: la tarea de la Revolución es conducir al pueblo, sacarlo de las tinieblas, de la ignorancia, de la esclavitud. Si comete el error de “no identificarse, al carácter de las circunstancias, de los tiempos y de los hombres que lo rodean”, padecerá en medio de un pueblo abusado en su credulidad.
¡San Pedro Alejandrino no se repetirá!

4.7.10

LA IDEOLOGÍA EN EL PODER SE HACE DOMINANTE

La Revolución Pacífica, inédita en el mundo, debe construir su camino y simultáneamente adaptar a sus circunstancias la experiencia y la teoría universal revolucionaria. En esta situación los peligros son grandísimos, abundan los extravíos, los engaños, los camuflajes. Es como avanzar en un terreno minado, donde las minas hablan y actúan.
La Revolución no podrá tener éxito en este camino sin consolidar el más importante asunto de la Revolución Pacífica, el de la ideología. Veamos.
Una Revolución necesita tomar el poder político, porque desde allí es posible desbancar a la ideología burguesa dominante, y convertir a la ideología revolucionaria proletaria en hegemónica, en dominante. Es decir, esa nueva ideología desde allí puede impregnar a la sociedad, conducirla.
Siendo así, la ideología revolucionaria, que se refleja desde el poder político, es fundamental en la consolidación de la Revolución incipiente: debe ser Revolucionaria al exceso, ejemplo claro que muestre el camino.
Esto es muy importante y muy peligroso en una Revolución Pacífica que cohabita con el enemigo oligarca y transita un largo trecho con la institucionalidad heredada del viejo sistema capitalista que se quiere sustituir.
En una Revolución Pacifica la lucha de las dos ideologías que se confrontan por la dirección de la sociedad, crea una atmósfera de confusión en el poder, y de allí perfunde al resto de la sociedad. Al no concientizar que la Revolución Pacífica necesariamente debe cruzar esta bruma ideológica, se corre el riesgo de la pérdida del rumbo.
Lo primero que se debe precisar es que la convivencia estratégica entre las dos ideologías no es posible, se trata de una guerra a muerte, sólo una de ellas puede guiar a la sociedad, sólo una saldrá victoriosa. Los intentos de convivencia, así lo dice la historia, terminan por facilitar la derrota de la Revolución.
La convivencia es un trayecto amargo que la Revolución Pacífica debe recorrer, nunca una meta para anidarse allí. La existencia marcada de las dos ideologías es un indicativo de la lucha que se libra en el interior de la Revolución.
Esta situación de pugna por la hegemonía trae consecuencias prácticas, que sólo se pueden entender ubicándolas en el momento que vive el proceso. A veces en algún sector de la sociedad el proceso se encarna en personajes francamente oligarcas, se conocen casos. A veces las medidas favorecen al campo contrario, otras veces se propagan doctrinas fragmentadoras de la sociedad, es decir, contrarrevolucionarias. En muchas ocasiones sentimos el empuje vigoroso del avance revolucionario. Todo es reflejo de la cruenta lucha ideológica que ocurre en la Revolución.
En esta etapa de bruma forzosa, los revolucionarios deben afinar la teoría, combatir con fuerza las desviaciones, las proposiciones que desarman. Y, sobre todo, deben estudiar, prepararse para los combates teóricos: cada uno debe ser un miliciano del pensamiento. No olvidemos que una Revolución triunfa o perece, antes que todo, en la ideología.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!
¡Socialismo es Estudio!

3.7.10

GENERAL PRATS

La orden del presidente Nixon fue tajante: acabar con la Chile de Allende. No podían tolerar a un pueblo dispuesto a explorar sus propios caminos, era un mal ejemplo para el resto del continente y del mundo.
Los servicios secretos gringos emprendieron la perversa tarea, diseñaron un plan. Los medios de difusión comenzaron su labor de ablandamiento, de siembra de terror, de movilización de los temores instalados en el inconciente colectivo, los sectores más oscuros de la sociedad se plegaron al oprobio.
El plan era debilitar el gobierno, apartarlo del pueblo, y en ese momento darle el zarparzo, aplicar la política de choque, hacer de la experiencia de Allende algo tan doloroso que el sólo pensarla espantara.
En el desarrollo del plan debían detectar los puntos críticos, los centros de gravedad del gobierno de Allende, al tomar esas colinas debilitarían al gobierno. Uno de esos puntos era el ejército.
Así surge la necesidad de salir del General Prats y facilitar el ascenso del general pinochet. Fue tal la embestida de la oposición, de los escuálidos, las manifestaciones de damas, las provocaciones, los cacerolazos, el descontento de los oficiales de derecha, que el General Prats tuvo que renunciar, y Pinochet, rastrero, tomó la colina sin disparar un tiro… Lo que vino después es historia que aún lloramos en el continente.
En Venezuela vivimos similar proceso. Aquí el pueblo, encarnado en la Revolución y el Comandante, decidió explorar su propio rumbo, e inmediatamente el proceso de guillotinar la esperanza se puso en marcha. Golpes, saboteos, guarimbas, intentaron detenerla.
Cuando la Revolución se consolida, comienza a crear otro mundo, rescata la austoestima de los humildes, y establece relaciones amorosas entre el pueblo y su gobierno. Cuando la Revolución avanza, entonces la oligarquía internacional despliega un gran plan para derrocar al gobierno de Chávez, ese plan está en pleno desarrollo, se parece al de la Chile de Allende.
Buscan los centros de gravedad del gobierno, el complot oligarca pasa por desquiciarlos. Allá en Chile era el General Prats quien garantizaba la fidelidad del ejército, aquí uno de esos centros es el Ministro Rafael Ramírez, quien garantiza que la fundamental PDVSA marche sin mayores contratiempos al ritmo de la Revolución, al ritmo del Comandante Chávez.
Los centros de inteligencia gringos, del Mossad, de los europeos, saben que desquiciando la petrolera fracturan gravemente al Gobierno Revolucionario. Es por eso que siempre la han atacado, y ahora cuando aceleran sus planes de derrocamiento, intensifican su ataque a esa posición importante y leal.
Que nadie se engañe, que nadie piense que podemos jugar al niño malo, al “quítate tú”, a la política de Liceo. Estamos frente al despliegue de la etapa de ablandamiento de un golpe de Estado de altísima factura. Después, al desequilibrar a la Revolución, vendrá el zarpazo fascista.
Se aprovechan de nuestras extenuaciones, de las grietas que dejan los comportamientos mezquinos que sólo visualizan las parcelas, de la falta de comprensión del problema global. La Revolución debe cerrar filas.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!

2.7.10

LIBERACIÓN BURGUESA Y LIBERACIÓN PROLETARIA

Cuando la burguesía conquista la hegemonía de la sociedad, libera la posibilidad para construir formas económicas explotadoras, un comercio donde transar esa explotación, una espiritualidad y una cultura de masas que justifique, reproduzca y perpetúe la apropiación de la vida, y un Estado que proteja ese orden social.
Con el arribo de la hegemonía burguesa, la Humanidad llegó a la cúspide, al máximo refinamiento del período histórico caracterizado por el despojo del trabajo, la fragmentación social y el robo del esfuerzo social por parte de una minoría.
Durante ese período del despojo, se sucedían las hegemonías de las clases explotadoras, cada una iba perfeccionando la forma de pillaje que le precedía, pero la esencia del fraude permanecía.
La cultura dominante se encargó de convertir ese robo en orden natural: todas las artes, técnicas y ciencias fueron talladas a su imagen y semejanza, son pilares de esa dominación, de su defensa.
En ese período de explotación, la burguesía, al igual que las otras clases dominantes, conquista la hegemonía, pero no cambia la esencia común a todos los sistemas de explotación, sólo la adaptaban a sus intereses de clase egoísta. La esencia de la sociedad explotadora permanecía igual: división de la sociedad en clases, unas dirigentes, otras dirigidas y explotadas, propiedad nosocial de los medios de producción como eje de la explotación, apropiación del trabajo ajeno, salidas individuales, egoístas, a los problemas sociales, y una cultura que sustentara esa sociedad.
En contraste, la Clase Obrera no puede liberarse sin romper de raíz, sin superar el período de explotación que los clásicos llaman Prehistoria de la humanidad. Ya no es suficiente derrotar, sustituir a la burguesía, es necesario fundar un nuevo sistema de relaciones sociales que, impulsado por la cooperación, la fraternidad y el amor, sustituya las relaciones de explotación reemplazando las formas económicas nosociales, sustento de la explotación, por formas económicas de propiedad social administradas por el Estado Nacional, fuente de la cultura de la igualdad, del Socialismo.
Sólo los obreros cuando son portadores de un proyecto social, de una respuesta a la organización social, es decir, transformados en Clase Obrera, podrán liberarse del capitalismo, porque no es posible liberación de la Clase Obrera dentro del capitalismo. Cualquier respuesta parcial al problema de la dominación, es decir, buscar la liberación sólo en los confines de la fábrica, trae como consecuencia inevitable el surgimiento de egoísmos antisociales.
A lo sumo, los obreros se transformarán en una suerte de obreros accionistas de mentalidad capitalista, defensores de sus intereses parciales, sólo conseguirán paliar momentáneamente su situación individual, pero el sistema de explotación a sus hermanos de clase y al resto de la sociedad quedará intacto, y tarde o temprano les afectará a ellos, se desvanecerá la ilusión y se darán cuenta que siguen siendo explotados.
El reto para los obreros es descartar las soluciones parciales propias de la ideología pequeño burguesa, encontrarse con su ideología proletaria, y construir un proyecto que partiendo de la sociedad solucione los problemas de la fábrica.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!

1.7.10

LA OLA CONSPIRATIVA

En los últimos días se eleva la ola conspirativa oligarca, se agrupan todos los factores en la tarea del bombardeo mediático, es una fase de preparación del zarpazo final. Las deformaciones, las mentiras, las alharacas, son sus armas. Tienen varios frentes, y varios son los conjurados que los atienden.
Uno, la alta jerarquía de la iglesia, el buró de los obispos, se lanza a la ofensiva con descaro, su aparición con fuerza en la escena indica que sonaron las trompetas que llaman a ofensiva. Se hacen los preocupados por la suerte de los pobres, dicen que no son políticos, pero funcionan como el CEN de aquel partido. Son los encargados de cubrir de credibilidad las mentiras oligarcas.
Dos, los encargados públicos del frente militar son ochoa antich y carlitos blanco. Llaman al golpe, pero cubren la convocatoria con un fino encaje de legalidad, intentan justificar la salida militar. En este empeño, pero en un nivel inferior de calidad y contenido, los acompañan marianela salazar y patricia poleo, simples vehículos de informes de los servicios extranjeros.
Tres, julio borges con su primero justicia, y el otro brazo de COPEI, son los encargados de desempolvar la vieja conseja contra el Marxismo, berrean contra Marx y blanden las banderas de un capitalismo que ya no ofrece respuestas al mundo, al contrario, lo lleva a los bordes del infierno. En esta tarea los acompañan willian ojeda y la hiel profesoral de marta.
Cuatro, en días pasados aparecieron en la escena unos médicos mercachifles, son los encargados de la difícil tarea de desprestigiar la política de salud de la Revolución Venezolana y Cubana. Defienden la medicina elitesca, atacan a los ocho mil estudiantes del último año de medicina que se fueron a los barrios a llevar atención, salud, amor, pero sobre todo a fortalecer una nueva manera de hacer medicina. El primer médico que firma el ataque es Blas Bruni Celli, recordado por ser impulsor del inefable piñerúa, sólo con esto es suficiente para quitarle validez a ese pronunciamiento.
Cinco, teodoro, como buen renegado, le toco el papel de atacar a Cuba, lo hace con saña. En su periódico abundan tanto los ataques a Fidel y a los cubanos, como escasean los avisos publicitarios.
Seis, el gobierno gringo se encarga del desprestigio internacional del proceso, de crear la imagen del Hussein de América del Sur. Hacen lobby para agrupar a lo peor de la oligarquía continental, tienen su eje en Colombia y Perú, pero coquetean intentando debilitar otros gobiernos, en esto ellos tienen amplia experiencia. En esta tarea los ayudan los diegos arrias y los vargas llosas, plañideras internacionales.
La ofensiva es total, busca debilitar a la Revolución, regresarnos a los días cuando el pobre no podía estudiar, no tenía atención médica, pasaba hambre, era excluido hasta de la identidad. Y la sociedad había perdido la fe, la esperanza. ¡No volverán, no engañarán! Defenderemos la Patria, a la Revolución y a Chávez.
¡Con Chávez todo, sin Chávez nada!

30.6.10

LOS MÉDICOS MERCACHIFLES

En días pasados aparecieron en la escena unos médicos mercachifles, son los encargados de la difícil tarea de desprestigiar la política de salud de la Revolución Cubana y Venezolana.
Defienden a la medicina elitesca, atacan a los ocho mil estudiantes del último año de medicina comunitaria que se fueron a los barrios a llevar atención, salud, amor.
El primero que firma el ataque es Blas Bruni Celli, recordado por ser impulsor del inefable Piñerúa, lo secunda Ángel Orihuela ministro de salud de la cuarta, sólo con esto es suficiente para quitarle validez a ese pronunciamiento. Sin embargo, vale la pena comentar algo sobre la agresión.
La intención de estos médicos mercachifles es atacar a Cuba, a su ejemplo, su sistema social que se preocupa por las grandes mayorías, y acaba con los privilegios de los oligarcas.
Salen estos quincalleros de la salud en defensa de un sistema que hace de la medicina un comercio vil, condenando al grueso de la población a padecer sin posibilidad de atención médica. La medicina privada es un verdadero atraco a mano enguantada.
Los seguros de salud no cubren la voracidad de la medicina mercenaria, fueron diseñados para la ganancia no para favorecer a los enfermos.
Intentan desprestigiar a la medicina cubana, la atacan por ser muestra de una nueva manera de atención, que restituye la condición humana del enfermo, no lo considera mercancía. Ese sólo cambio, la atención amorosa, es una ventaja sustancial frente al trato que dispensa la medicina mercenaria.
Atacan por mampuesto la política de salud de la Revolución, saben que es una demostración de la voluntad de redimir al pueblo. Los módulos de Barrio Adentro son símbolo del amor de la Revolución por los humildes, con ellos fueron los médicos adonde nunca llegaron los médicos capitalistas, claro allí no había ganancias.
Pero además, Barrio Adentro con su ejemplo trajo esta nueva generación de médicos comunitarios, éstos ocho mil pioneros que hoy fundan la nueva medicina que los Bruni y los Orihuela atacan con el odio de los oligarcas.
Los mercantilistas ocultan que la cubana es una medicina de primer orden, porque da atención a la sociedad y porque tiene un altísimo nivel técnico, comprobado y reconocido mundialmente.
Las declaraciones de Orihuela, cómplice del desastre de aquella desatención que todos padecimos, son claras, después de hablar muchas sandeces, no resiste y suelta esta perla: “el día que un ministro de sanidad bote a los cubanos del país comenzaremos a mejorar”.
Insensibilidad e ingratitud que limita con el odio nazista, este exministro de la cuarta no se queda allí, de manera irresponsable, sin ningún basamento dispara este veneno:
…“va a aumentar la morbilidad en los hospitales … Aquí va a aumentar la cantidad de muertos en los hospitales por atención incorrecta...”
Defienden sus intereses con todas sus mañas, levantan miedo, quieren, además de todo, erigirse dueños del conocimiento médico, actúan como los antiguos sacerdotes que se creían propietarios de la vida terrenal y celestial.
¡Con Chávez todo, sin Chávez nada!

29.6.10

EL ESPEJO DE IRÁN Y LAS BARBAS DE VENEZUELA

Fidel, en un análisis impecable, concluye que se prepara un ataque a Irán, y que después vendrá Corea. Estamos plenamente de acuerdo con él, aunque su reflexión nos llama a pensar. Pensemos.
Traigamos algunos párrafos de la Reflexión de Fidel:
… “desde el 20 de junio naves militares norteamericanas, incluido el portaaviones Harry S. Truman, escoltado por uno o más submarinos nucleares y otros buques de guerra con cohetes y cañones más potentes que los de los viejos acorazados utilizados en la última guerra mundial entre 1939 y 1945, navegaban hacia las costas iraníes a través del canal de Suez (…) Junto a las fuerzas navales yankis avanzan buques militares israelitas, con armamento igualmente sofisticado”…
“Creía por mi parte inicialmente, al analizar la actual situación, que la contienda comenzaría por la península de Corea, y allí estaría el detonante de la segunda guerra coreana que, a su vez, daría lugar de inmediato a la segunda guerra que Estados Unidos le impondría a Irán (…) Ahora, la realidad cambia las cosas en sentido inverso: la de Irán desatará de inmediato a la de Corea”...
“Cuando los sueños más revolucionarios se están cumpliendo y la Patria se recupera firmemente ¡cómo me gustaría estar equivocado!”
No hay dudas, el Imperio está desorbitado, pretende arreglar al mundo por la vía militar. En su afán de someterlo no se reservará armamento, hasta las armas nucleares podrían entrar en la beligerancia. Sin duda Irán y Corea son objetivos y corren peligro.
Nosotros aquí en Venezuela debemos vernos en ese espejo, y poner las barbas en remojo: nos rodean bases militares, los voceros del gobierno de obama declaran todos los días en contra nuestra, Europa se pliega al ataque.
Conociendo las mañas del imperio, podríamos tener el atrevimiento de meter a Venezuela en la ecuación de Fidel: puede ser Corea primero y después Irán, o puede ser Irán primero y después Corea, de acuerdo. Pero también puede ser Venezuela primero, o Venezuela después. El tiempo lo dirá, sin embargo tenemos el deber de estar alertas.
El imperio es tortuoso: recordemos lo de Irak, las acusaciones contra el Comandante y las amenazas de magnicidio. En esta guerra no hay pieza suelta, todo se relaciona, y todo es posible, no olvidemos que la guerra es el arte del engaño. Tratamos con un monstruo que deambula por el mundo como un peligroso zombi. No caben dudas, estamos en la lista de las agresiones, es necesario tomar medidas urgentes.
El 26 de septiembre no será una simple elección, es un combate de esta guerra que ya se desató en el mundo. En ella debemos votar por los candidatos de Chávez, demostrar que por encima de todo defenderemos la Revolución.
Hagamos caso a la advertencia de Fidel, preparemos la respuesta a la agresión, que ya es más que una posibilidad. Elevemos la comprensión, la moral… Defenderemos la Patria Humana de la agresión de la bestia.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!
¡Sin Socialismo no hay Patria!

27.6.10

MAGNICIDIO Y SUICIDIO

El Comandante Chávez nos dijo en televisión que la canalla oligarca reactivaba los planes para asesinarlo, y que recogían dinero para financiar los protervos planes. La denuncia indica la posibilidad real del hecho. Los revolucionarios debemos estudiar el asunto.
Frente al riesgo hay variadas actitudes: unos se preocupan realmente, otros se desentienden como el avestruz. Los oligarcas y renegados piden pruebas, no aceptan otra evidencia que el hecho consumado, alegan trucos de publicidad electoral. Demuestran su carácter. Veamos.
La amenaza no debe desestimarse, la historia está llena de evidencias de la naturaleza sanguinaria de la oligarquía internacional, usa el magnicidio como arma política, recordemos a Sandino, Allende, Torrijos, Fabricio, Gaitán, el Che, Zamora, Bolívar, Kennedy.
Entonces el asunto no es detenernos en la posibilidad, debemos pensar qué hacer en caso de magnicidio.
Lo primero que debemos pensar es que tal monstruosidad vulnera todas las reglas, las leyes escritas y no escritas que hasta ahora rigen a nuestra sociedad, entraríamos en una turbulencia, en un arrebato intenso de dolor. Viviríamos días de exceso que necesariamente desembocarían en Guerra Civil. Volvería Zamora, regresarían los días de la Comuna de París, de la Bogotá de Gaitán, del México de Pancho Villa.
De la oligarquía capitalista no quedaría piedra sobre piedra.
Si se atreven ya no habrá sosiego, se alejará la paz, volverán los días de los cielos nublados, de la tempestad y del temblor de la oligarquía.
El deber de los revolucionarios es impedir el crimen. ¿Cómo hacerlo?
Las medidas de protección del Comandante dependen de los competentes, de eso no hablaremos. Trataremos aquí la mayor barrera a las pretensiones criminales de los oligarcas: la organización del pueblo y la intención de la clase trabajadora de responder con fuerza cualquier intento de magnicidio.
El apoyo del pueblo civil-militar y de los trabajadores es el mejor blindaje para el Comandante.
Si se atreven, esa será la declaración de huelga general dirigida por la Clase Obrera. La industria petrolera se paralizará inmediatamente, sin necesidad de decreto. Lo mismo las industrias de Guayana, los puertos, aeropuertos, todo el país será paralizado… y habrá combate.
Sólo será posible formar gobierno sobre las cenizas de la propiedad oligarca. Aquí no se puede pensar simplemente en magnicidio, este será también el suicidio de la oligarquía.
La oligarquía sólo se detendrá frente a la posibilidad de que el crimen le salga muy costoso, que no sea rentable y ponga en peligro sus vidas y sus intereses. La oligarquía sólo se detiene frente a pueblos dispuestos a defender a sus líderes y sus conquistas.
A los oligarcas debemos demostrarle todos los días, que tocar al Comandante significará un diluvio que durará cien años, se encenderá el continente, la llamarada llegará a sus confines… Y en ese fuego que consume al pasado, aprenderán los pueblos a seguir adelante, el Comandante volverá hecho Revolución. Y, después del exceso, del alud, resurgirá como milagro el nuevo mundo que la infamia intentó asesinar.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!
¡Si se atreven se arrepentirán siglos!

26.6.10

¡LOS QUE QUIERAN PATRIA!

Dos noticias resumen el momento político de la Revolución Venezolana. Veamos.
La Internacional Socialdemócrata reunida en Guatemala condena al Gobierno Bolivariano, y lo califica como “dictadura moderna”.
A escasas horas de anunciado por el Comandante Chávez la socialización de 11 taladros petroleros de una compañía gringa, un vocero del gobierno de obama vaticina “nada bueno para Venezuela”.
Nos enfrentamos, cada vez con más nitidez, a la oligarquía internacional: las bases gringas que nos rodean son el componente militar principal de este asedio, los pronunciamientos de la derecha europea, sus condenas, son ingredientes que abonan un desenlace final que preparan con precisión de tallador de gemas. Las declaraciones recurrentes de los voceros gringos son presagio de la intención de truncar a la Revolución.
La oligarquía internacional teje, falaz, una imagen de Chávez y de la Revolución Bolivariana que le permita la aceptación por su opinión pública de un zarpazo de alta crueldad, después no importa que se conozca la mentira, ellos saben que sus pueblos manipulados, intoxicados, tienen poca memoria. Ya olvidaron las mentiras que enmascararon el genocidio de Irak.
Los oligarquitas de aquí son simples cómplices de baja estatura y poco pensamiento, instrumentos que desarrollan sus planes con la ceguera y la sumisión del alquilado. Para Guatemala viajaron Ismael y algunos otros masistas, llevaron videos y testimonios para dar cobertura al pronunciamiento de la internacional, que ya sabemos quién lo ordenó y qué persigue.
Ya está muy claro, el enfrentamiento es contra la oligarquía internacional que no tolera la independencia y el ejemplo.
Es con este criterio que debemos juzgar a la política en Venezuela, lo que aquí se escenifica no es algo banal, se trata de un enfrentamiento crucial contra el imperio que pretende acabar con la Patria para yugular el ejemplo.
Este pueblo debe percibir que las decisiones que tome no sólo afectan a su entorno, sino que influirán en el resto del planeta. Una derrota de la Revolución Venezolana traerá catastróficas consecuencias a la causa de la redención de la humanidad. El escepticismo cundirá en el mundo, la desesperanza se apoderará de los jóvenes que hoy tienen ilusión en el camino que esta Revolución comienza a mostrar.
Nosotros no podemos caer en la pequeña lógica de las elecciones, comportarnos como si viviéramos en un paraíso sin amenazas, sin enemigos, donde podemos darnos el lujo de votar por opciones que debiliten el Gobierno Revolucionario, y pensar que no pasará nada. Caer en la fantasía de la inexistencia de intenciones golpistas antipatrióticas, tragar el cuento de que todo es parte de un “juego democrático”.
En septiembre vamos a unas elecciones que son cruciales, la bestia internacional decidirá a partir de ellas sus acciones en contra de la Patria: si la Revolución sale debilitada, se activará la infamia, si por el contrario, el Comandante sale fortalecido lo pensarán dos veces. Los oligarcas se detienen frente a pueblos que demuestran la intención de defender sus sueños.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!

25.6.10

EL FRAGMENTALISMO

Un nombre más apropiado para el Sistema capitalista es: Fragmentalista, el término dice más, si consideramos que la fragmentación es la esencia del capitalismo. Veamos.
El capitalismo se sostiene en la desintegración de la sociedad, dividir es su consigna, aísla al humano de los otros humanos y de la naturaleza, convirtiéndolo en partícula, desintegra su actividad, lo extraña del producto de su trabajo, lo confina a su entorno, lo hace mezquino.
El espíritu del humano del capitalismo también sufre despedazamiento. El capitalismo enseña a pensar como especialista que pierde la dimensión del hombre integral, es incapaz de relacionar ideas y conceptos, de percibir la totalidad. Este hombre, que algún pensador llamó unidimensional, se convierte en sólo un añico de su potencialidad.
La economía basada en la propiedad nosocial de los medios de producción, en la competencia, es base material para este desgarramiento social. Priva a la Humanidad de su relación con la naturaleza, que ahora es mediada por el capitalista. Separa al hombre del producto de su trabajo. Impide el control de la sociedad sobre la economía, todo queda a merced de la compra y de la venta. Convierte al humano en una mercancía que debe ir al mercado inclemente a pujar por el derecho a vivir.
La fragmentación es la base del capitalismo, y tiende sus raíces hasta los más profundos abismos del alma humana. El hombre del capitalismo es un ser despedazado que percibe al cosmos, a su vida, atomizada, las soluciones que propone son parciales, aisladas, individuales o grupales, nunca sociales. Lo social está borrado de su imaginario.
Es así, el principal obstáculo que debe superar la lucha por el Socialismo es el espíritu fragmentador.
Sin pensamiento, sin espíritu integrador, social, no habrá socialismo, o mejor, el Socialismo es la recuperación del espíritu social, es la reconquista de las soluciones sociales a los problemas cruciales de la humanidad.
La clase social que por su existencia puede recuperar el sentido de sociedad, irradiarlo, es la Clase Obrera. Entonces, podemos postular que el avance de un proceso socialista estará dado por el avance del espíritu, de la ideología integradora dentro de la Clase Obrera. Y es lícito postular que la batalla definitoria de una revolución ocurre en el interior de la Clase Obrera, allí se debaten el espíritu integrador socialista, proletario, contra las desviaciones propias del pensamiento capitalista fragmentador heredado. Muchas revoluciones después de haber superado grandes obstáculos en el camino hacia el Socialismo, han sucumbido en esta batalla decisiva.
Las desviaciones fragmentadoras se presentan con una lírica revolucionaria, con ropaje proletario, pero siempre son fórmulas que aíslan, que confinan la visión al entorno, sea este un barrio, o una fábrica, en definitiva estimulan el espíritu capitalista.
No es fácil combatir la tentación de las desviaciones fragmentadoras, son más cómodas, con ellas podemos dar la sensación de cambio, tranquilizar nuestra conciencia, hacer como si revolucionamos, cuando en realidad estamos dejando la esencia espiritual capitalista intacta. El llamado control obrero, es una de estas desviaciones.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!

24.6.10

CONTROL DE LA CLASE OBRERA

Los obreros se constituyen en Clase Obrera cuando superan su interés inmediato y consiguen unirlo concientemente con el interés estratégico: la liberación de la sociedad toda, la superación del capitalismo, la construcción del Socialismo. Es una respuesta de toda la clase, no de un fragmento de ella.
El Control de la Clase Obrera se diferencia y se enfrenta al Control Obrero en que surge y se ancla en una visión social de los problemas, se toma conciencia de que la solución no está en la fábrica sino en la transformación de la sociedad, en la revolución, y esa es su prioridad. En este instante la Clase Obrera hasta ahora comparsa del capitalismo se eleva para ser la rectora del cambio, de la Revolución. Se hace clase revolucionaria.
Aquí vale la pena recordar las palabras de Georg Lukács, cuando dice: …“que una clase está llamada a dominar significa que desde sus intereses de clase, desde su consciencia de clase, es posible organizar la totalidad de la sociedad de acuerdo a esos intereses. La cuestión que decide en última instancia acerca de toda lucha de clases es: ¿Qué clase dispone, en el momento dado de esa capacidad, de esa consciencia de clase?”
El Control de la Clase Obrera significa, entonces, la solución de los problemas de los obreros dentro de la visión más general y más profunda de la solución de los problemas de la sociedad. Es decir, la sustitución del capitalismo.
Así, la Clase Obrera constituida en clase rectora del cambio y de la construcción del Socialismo, toma control del proceso revolucionario a través del Estado que la representa. Y con su ejemplo, con su acción, conduce el proceso.
Su principal tarea es su transformación en Clase Obrera Conciente, entiende la primerísima importancia de la defensa de la Revolución, del Gobierno Revolucionario, del Comandante Chávez. Entiende que es la oportunidad, de en la práctica, unir sus intereses particulares con los intereses generales de toda la sociedad.
El ejemplo del Control de la Clase Obrera lo encontramos en la Costa Oriental del Lago, allí los obreros tomaron conciencia de su papel histórico. Partiendo de la visión general, de sociedad, se encontraron y asumieron su compromiso de clase, se hicieron internacionalistas, solidarios, defensores del proceso revolucionario.
Se entrelazan en un solo esfuerzo con los directivos de PDVSA, a través de los Comités de Gestión, los gerentes dejan de ser enemigos de la clase y se transforman, como decía Gramsci, en intelectuales orgánicos.
Y, lo que es más importante, consiguieron en el Trabajo Colectivo Voluntario el instrumento concientizador para ellos y para la sociedad, la manera para llevar a toda la sociedad la conciencia proletaria.
En Resumen, el camino hacia el Socialismo pasa por el Control de la Clase Obrera. Sólo con él podremos superar la mezquindad de las propuestas pequeño burguesas, y podrán elevarse los obreros a Clase Obrera, a Clase Revolucionaria.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!

23.6.10

¡EL SOCIALISMO ES SUPERIOR!

Vamos aprendiendo las reglas de la Revolución Bolivariana : su condición de pacífica impone la cohabitación estrecha con el capitalismo. Así, el enfrentamiento es una lucha cuerpo a cuerpo, bayoneta calada, en todos los campos sociales.
En lo económico el capitalismo no pierde oportunidad de sabotear al Socialismo, lo ataca de muchas maneras: esconde productos, encarece artificialmente, especula, ellos no hesitan en sacrificar beneficios tácticos en aras de lograr el gran fin: truncar la Revolución.
En lo político no terminan de reconocer al gobierno de Chávez: con una mano son demócratas, con la otra son tenebrosos conspiradores, y con desfachatez invocan magnicidio.
En lo social penetran los barrios pobres, buscan carne de cañón que les libren sus luchas, víctimas que defiendan a sus verdugos. Es así que los sifrinitos del Este, con su desinfectante en el bolsillo, se internan en el barrio a estrechar manos incautas.
Sus medios, la televisión, la radio, la prensa, se encargan de dar sentido espiritual a la arremetida, son capaces de transformar ficciones en realidades que generan conductas, así producen estampidas bancarias, falsos desabastecimientos, multiplican por millones nuestros errores, las reputaciones de nuestros dirigentes son vapuleadas en sus laboratorios nauseabundos.
Van construyendo creencias, convicciones, que debilitan la fe del pueblo humilde, y así lubrican sus planes fascistas. Una de estas falsas creencias es la ineficacia del Socialismo. Veamos.
En los últimos días arrecia la instalación en el alma popular de esta falsedad. Es así que el presidente de Fedecamaras, lo que es comprensible, pero también el nuevo jefe del ppt, lo que es triste (siempre es lamentable que un partido se entregue al oportunismo ramplón), declaran que el Socialismo es ineficaz. A la comparsa se suman importantes personajes de la política gringa, proclaman que el Socialismo fracasó. CNN se transforma en una vulgar agencia contra el Socialismo. No hay dudas, se trata de una campaña de la oligarquía internacional.
La verdad es que más allá de la desinformación oligarca, si comparamos con rigor los dos Sistemas, si vamos al fondo del asunto, nos daremos cuenta que el Socialismo es con mucho superior al capitalismo. Comparemos.
1. El Socialismo es armonía con la naturaleza, garantiza la vida planetaria. El capitalismo asesina a la naturaleza, a la vida.
2. El Socialismo se preocupa por el bien de la sociedad. El capitalismo se importa por el bien de una ínfima parte de la sociedad, condenando al resto a la miseria.
3. La producción socialista satisface las necesidades reales de la población. El capitalista produce para su beneficio, y estimula el consumo patológico.
4. La producción Socialista incluye, todos están protegidos por la sociedad. La producción capitalista genera desempleo, exclusión y miseria en grandes sectores de la población.
5. En resumen, el Socialismo es guiado por profundos sentimientos de amor, es humanismo. El capitalismo es guiado por oscuros sentimientos egoístas, transforma al hombre en mercancía.
Es definitivo, el Socialismo siempre será superior al capitalismo.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!

22.6.10

¿QUIÉN PIERDE, QUIÉN GANA?

Si esta Revolución fracasa ¿Quién pierde, quién gana? En otra época la respuesta sería inmediata: pierden los revolucionarios, el pueblo humilde, ganan los capitalistas, los pequeños burgueses a ellos asociados, los contrarrevolucionarios. Hoy, en las nuevas condiciones del mundo, la respuesta no es tan simple. Veamos.
Antes del desarrollo pleno del capitalismo, las disputas políticas, las luchas por la hegemonía, eran luchas entre las clases o fracciones de ellas, en las que el resultado era el control del poder. Así, los beneficios de las batallas estaban perfectamente establecidos, se sabía con precisión quién ganaba y quién no ganaba.
Con la madurez del capitalismo la Humanidad ha llegado a un punto donde las contradicciones principales no son entre clases que pelean la dirección de la sociedad, sino entre la supervivencia de la vida y la extinción. El capitalismo en su desarrollo antinatural ha conducido al planeta a esta contradicción que engloba a todas las demás.
La comprensión de esta nueva situación es difícil, son siglos de costumbre en las viejas reglas del juego. El concepto de éxito debe ser revisado: es tradición los triunfos pequeños, por ejemplo, un diputado más es un éxito, desplazar unos milímetros a una corriente contraria es beneficio, tomar una colina es una ventaja, aumentar un índice de consumo suntuario un orgullo.
El objetivo debe ser precisado, grabado con fuego en el corazón de la sociedad: el único triunfo verdadero es el que cambie el rumbo suicida que lleva la Humanidad. Está claro que éxitos menores siempre en la lógica capitalista sólo son muestra de lo lejos que se encuentra la conciencia del verdadero fin de la lucha revolucionaria. Con ellos esquivamos la contradicción principal, no concientizamos la gravedad del momento, nos ilusionamos con triunfos tradicionales.
Es necesario, urgente, que la Humanidad revise, se libere de la lógica de las pugnas subalternas, se unan los que perciben el peligro, y se enfrenten a la corriente que abona el camino al infierno.
Entonces, si esta Revolución fracasa, no están fracasando Chávez y sus partisanos, y no están ganando los conmilitones de la Mesa Oligarca ¡No! El fracaso de la Revolución Bolivariana es, sin duda, el fracaso de la Humanidad en el empeño de construir un camino hacia la viabilidad de la especie.
Se trata de una meta que va más allá de la tradicional disputa por el poder, de las componendas oportunistas y mezquinas, es la batalla decisiva contra los demonios del capitalismo que nos habitan. Ahora las disputas deben tener altos objetivos, otros métodos, otros campos de batalla, maneras diferentes de ser evaluadas.
Ahora tiene más validez que nunca el grito del Comandante: ¡los que quieran Patria vengan conmigo! Sabemos que Patria es Humanidad, vale decir ¡los que quieran Humanidad, vida, vengan conmigo!
Con el Comandante debemos marchar, entendiendo que la batalla es por la vida, por la Humanidad, todo lo que perjudique el camino de la construcción de una alternativa al capitalismo es un crimen de lesa Humanidad.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!

21.6.10

LA CLASE OBRERA REVOLUCIONARIA

Una Revolución necesita una Clase Obrera Revolucionaria que participe en la construcción práctica y teórica del Socialismo, que guíe al resto de la sociedad con su ejemplo.
El cambio de una Clase Obrera que participa en la lógica del capital, a una Clase Obrera liberadora de la sociedad, es el más importante de los que deben suceder en una Revolución. Sobre esta autotransformación se edifica la nueva relación social, sin ella todo esfuerzo se desvanece en las veleidades de la ideología pequeño burguesa.
En la Revolución Bolivariana la batalla por ese cambio sucede feroz. Es muy esperanzador que ya emerge con fuerza un poderoso sector de la Clase Obrera que supera los extravíos y emprende el camino de su madurez.
Primero dio muestras importantes de su vocación unitaria, desechando mezquindades logró la unidad para las elecciones de la Federación Petrolera, supo dar a sus organismos de dirección sindical la tarea del reto histórico que engloba lo reivindicativo. Entendió la necesidad de dar organización a esa Unidad y fundó un instrumento político: Vanguardia Obrera Socialista.
Ahora, elevándose en la comprensión teórica de su papel, ha dado pasos concretos en la construcción de la referencia socialista.
La Clase Obrera petrolera en los muelles nacionalizados de PDVSA, en la Costa Oriental del Lago de Maracaibo, es protagonista de un salto ideológico, allí van asumiendo la visión de sociedad y se yerguen sobre el economicismo mezquino.
Utilizan el Trabajo Colectivo Voluntario como instrumento concientizador de la masa obrera. Las jornadas de Trabajo Voluntario dan sus frutos materiales: ya han recuperado equipos petroleros, locales, han construido bibliotecas, refaccionado clínicas. Así refuerzan su organización y elevan su conciencia.
Consiguieron hilvanar las luchas reivindicativas, propias de la clase, con las luchas por los objetivos superiores de la sociedad. De esta manera se colocan a la vanguardia del proceso revolucionario, se hacen políticos.
Entienden que es Chávez el líder que resume los anhelos liberadores de la sociedad, y lo apoyan por encima de cualquier otra consideración, corren su misma suerte, sienten que en Venezuela el Socialismo se hace con Chávez o no se hace.
Asumen las tareas internacionalistas del Socialismo, y transformaron ese internacionalismo en acciones concretas: piden la libertad de los Cinco Héroes Cubanos secuestrados por el imperio, que desprecia y persigue a los patriotas y a los humanistas.
Hay razones para tener esperanzas: la Clase Obrera ha encontrado el camino para el verdadero combate por el Socialismo, ha entrado en acción con su ejemplo, contra el economicismo y las desviaciones infantiles. Ahora existe una clase vanguardia de la Revolución Socialista, una Clase Obrera que encontrada con su ideología es capaz de dirigir a la sociedad en la construcción del Socialismo.
Ese es el verdadero control obrero, el poder obrero y del pueblo: construir una nueva sociedad.
Este importante nacimiento de un núcleo de vanguardia merece todo el apoyo de los revolucionarios, será un baluarte importante en la construcción de la teoría y la práctica Socialista.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!

20.6.10

EL PUEBLO DEL CHE

El Che se alza inmenso en la historia de la humanidad, su dimensión es comparable con las más luminosas personalidades de la batalla del humano por hacerse humano. Algunos lo llaman santo… no exageran.
Muchos estudios se han hecho sobre el papel de los líderes en la historia, variadas opiniones se expresan, en este escrito queremos reflexionar sobre el papel de los pueblos en la historia, tomando como referencia la vida del Che. Veamos.
Sin duda, el Libertador fue grande porque tuvo un pueblo que lo acompañó y se elevó junto con él. Sin esa fuerza espiritual y material, Bolívar habría sido, como el mismo lo manifestaba, sólo un buen alcalde de San Mateo.
Fabricio, Américo y los demás héroes de la guerra del 60 no tuvieron pueblo a la altura de sus sueños, y sucumbieron en las garras del verdugo que martirizaba a los humildes que ellos pretendían redimir.
Se discute mucho si los pueblos paren a sus líderes, o los líderes paren a sus pueblos. Hay argumentos de lado y lado. Lo que sí no tiene discusión es que cuando el pueblo y sus líderes verdaderos se encuentran, entonces los opresores tiemblan y la humanidad recibe un rayo que la impulsa.
Una llama interna movía al Che, buscaba razones para montar en Rocinante, iba en procura de molinos de viento, de Dulcineas sociales. En su viaje en motocicleta sintió la miseria, los indios paupérrimos fraguaron su indignación, comprendió, concientizó la división de clases.
Su pueblo, su Revolución, no llegó en la Guatemala de Jacobo Arbens, pero le mostró las entrañas del monstruo que vomitaba injusticias en el mundo.
Fue el pueblo de Cuba, un pueblo capaz de parir un Fidel y de acompañarlo, o, si algunos quieren, un Fidel capaz de despertar un pueblo, acerarlo, hacer que lo acompañe, en definitiva, un pueblo encontrado con su líder, reconocido en él, y como decía el Che, vibrando los dos, pueblo y líder en la misma armonía. Fue, repetimos, el pueblo de Cuba fusionado con su líder el ambiente donde el Che se hizo gigante.
El pueblo de Cuba, devenido en Revolución, se expresa en el Che, todo lo que él es lo es impulsado por la experiencia maravillosa de la Revolución Cubana, con ella la humanidad dio un salto, recibió un impulso que aún permanece.
Este mes se cumple un año más del nacimiento del Che, es oportuno, a manera de homenaje, hacer algunas reflexiones sobre el futuro de la Revolución Bolivariana y la influencia que la vida del Che debe tener en ella.
Aquí tenemos un líder que se encontró con su pueblo, esa conexión amorosa es la garantía de encontrar el buen camino. El principal deber de los revolucionarios hoy es preservar esa fusión.
Podemos señalar que hoy la consigna más importante de la Revolución Bolivariana, es: ¡Con Chávez todo, sin Chávez nada! Que es lo mismo que decir: ¡Con el Che todo, sin el Che nada!
¡Vivan las Revoluciones Bolivariana y Cubana!

19.6.10

LA SEMILLA

Una Revolución es en esencia un cambio de las relaciones humanas, la superación de las relaciones capitalistas, que han convertido todo en mercancía, por relaciones humanas, amorosas, de cooperación, por relaciones socialistas.
Estas relaciones socialistas, nuevas, dependen en gran medida de un núcleo, de una semilla que irradia su ejemplo sobre el resto de la sociedad, la guía, la educa. Veamos.
En la Revolución Cubana esa semilla se implanta en el Granma y en la Sierra Maestra. La Sierra fue una escuela de relación socialista: allí un colectivo agrupado alrededor de objetivos políticos altruistas vivió entendiendo que la suerte del todo depende de la suerte de cada uno, y que el todo se importa por la suerte de sus componentes. Es decir, vivió la esencia del Socialismo, que es la misma del Cristianismo, sintió en la práctica de su vida el “amaos los unos a los otros”.
No es casual que esta Revolución aún permanezca, a pesar de todas las adversidades, aún continúe siendo el faro que guía las esperanzas de la humanidad. La poderosa semilla que le dio origen sustenta su fuerza para la resistencia, para la comprensión de su papel histórico.
La oligarquía también tiene sus semillas, las plantan cada día sus medios de desinformación, construyen “sueños americanos”, fabrican ejemplos, ilusiones, reparten símbolos de poder. Por encima de todo, difunden el egoísmo.
Cada unidad económica capitalista, por pequeña que sea, es un foco, una semilla que refleja sus valores, sus ficciones. Hace mucho daño a la causa socialista, recordemos lo que dicen los clásicos: el capitalismo crea las mercancías y simultáneamente crea la espiritualidad que lo sustenta.
En la Revolución Bolivariana, que se da en condiciones pacíficas, es necesario detectar estas semillas, estimular las socialistas, y combatir las capitalistas, esos son los fundamentos de la batalla revolucionaria.
Las semillas socialistas son las Zonas Socialistas, éstas deben tener todos sus componentes al servicio de la nueva relación humana, del rescate del humano que ha sido convertido en mercancía. Este concepto es el fundamento del triunfo.
Si caemos en la tentación de sobreponerle otras metas, por ejemplo, la rentabilidad, elevar la producción, la calidad, etc., estamos labrando el fracaso del proyecto socialista, lo estamos atrapando en la lógica capitalista.
La semilla socialista, la Zona Socialista, debe conquistar las metas económicas desde el humanismo. El hombre rescatado tiene que poder elevar la producción, la calidad etc., sacrificar el humanismo en aras de metas materiales es un error, hacerlo así, es quedarnos atrapados en la lógica capitalista.
Todas las actividades de la sociedad deben estar impregnadas del concepto de semilla socialista, desde la economía hasta la política.
Las formas de organización social y políticas deben ser semillas socialistas. Un consejo comunal, una patrulla, deben ser unas “Sierra Maestra del espíritu”, guiados por el desprendimiento del 4 de febrero. Importarse por su entorno a sabiendas que la solución a sus problemas no es local, por tanto, debe luchar por metas políticas nacionales y también internacionales.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!

18.6.10

EL GRANMA NAVEGA EL CARIBE DE LA DIGNIDAD

El Granma se hizo a la mar en la madrugada del 25 de noviembre del 1956 cargado de corazones y batallas. Su combustible, el amor, su puerto, la vida.
Aquella pequeña embarcación en la Sierra Maestra se transformó en gigante y parió una Revolución verdadera. De sus entrañas surgieron, como de una caja mágica, un faro que alumbra el camino, la certeza de que es posible, la seguridad de llegar a la meta.
Diez mil líderes contenía su vientre, médicos internacionalistas lo habitaban, militantes de la vida soñaban sobre el Golfo de México con niños caminando alegres por las calles seguras, con la fraternidad del humano rescatada, fundar un mundo que quizá no verían, pero sabían que por él valía la pena dar la vida.
Cumplió su misión, desembarcó en las costas de la patria a los Comandantes del futuro, iban serenos a enfrentarse a la muerte, a crear la vida. Los acompañaba lo mejor de la humanidad.
En todos los países del mundo había un alma angustiada que pedía a la Sierra Maestra que los ayudara a triunfar, presentían que con ellos iba el destino de la humanidad, de ellos dependía el futuro de la especie.
Aquella embarcación renace siempre que los pueblos deciden navegar por los mares de la dignidad, cuando deciden erguirse sobre la corcova espiritual, tomar el timón, lanzarse a la mar sin más seguridad que la determinación de fundar o morir.
El programa Aló Presidente del domingo 13 de junio, nos trajo una luz: el Granma navega en las aguas del Lago de Maracaibo, llevado por la conciencia de la Clase Obrera que asume su compromiso histórico.
Se trata de una barcaza que el capitalismo tenía en proceso de chatarra, así le beneficiaba, así habían dejado los muelles y embarcaciones que fueron socializados por el Gobierno Revolucionario.
Los obreros petroleros con trabajo voluntario la rescataron, la hicieron operativa y la bautizaron Granma, en honor a la gesta que comenzó aquella noche del 25 de noviembre en México, pero que aún no termina.
El Granma hoy navega y es símbolo de la marcha cierta de esta Revolución. En su casco lleva las imágenes del Che, Fidel y el Comandante Chávez, en su interior la decisión de su tripulación de ir hasta el final por mantener lo conquistado, y de escalar metas superiores en la forja del Hombre Nuevo y de la Patria Nueva.
Ahora la meta debe ser, tal como lo pidió el Comandante Chávez en ese Aló Presidente: el Granma entrando en la Bahía de La Habana, llevando la buena nueva al origen. Desembarcar en ese puerto un mensaje solidario, de amor de este pueblo a los hermanos cubanos, un mensaje de unión, de internacionalismo, que los pueblos del mundo sepan que hay esperanzas.
La tripulación de ese viaje debe ser compuesta por ciudadanos de la ALBA, venezolanos, cubanos, nicaragüenses, bolivianos, islas caribeñas. Los voluntarios y apoyos pueden llamar al 0800 granma2, o al Twitter: @viajegranma.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!

17.6.10

PROPIEDAD PATRIA

El Comandante Chávez ensaya el concepto Propiedad Patria, superior al concepto Propiedad Social, lo engloba y le imprime sentimiento, lo hace más humano, más entendible, lo acerca al alma de los pueblos.

La Propiedad Patria debe ser, así lo indica su nombre, Propiedad de toda la Patria. No hay lugar a dudas ni a interpretaciones, lo que resta por dilucidar es hasta dónde se extiende el concepto, qué abarca, quién administra.

Es importante discutir la idea:

Es imprescindible para el Socialismo la Propiedad Patria de los medios de producción, y esa propiedad sólo tendrá esa dimensión si es administrada por el Estado. Sólo entrelazada con esa Propiedad se podrá construir la Conciencia de Patria que requiere el Socialismo, es decir, rescatar el sentimiento de pertenencia a ella.

Por otra parte, hay que recalcar que el concepto de Patria no es un concepto que está por encima de las clases sociales. Así, la patria del capitalista es su capital, su ganancia: si ve alguna dificultad emigra sin botar una lágrima, para él es lo mismo instalarse en Caracas, en Miami, Bogotá, Pekín o en Atenas, dependiendo de los dictados de su capital. El capitalista no duda en aliarse con el señor de las moscas, si esa alianza le garantiza seguir explotando a los pueblos del mundo.

El capitalista, con la misma falta de escrúpulo, le roba el trabajo a un obrero gringo, a un trabajador chino o brasileño. Con la misma desfachatez, contamina el Golfo de México o el Mar del Norte, deforesta la amazonía o los bosques africanos, contamina el Mar Caribe o el de Japón. Si hay ganancia todo es válido. Su patria es la chequera, el depósito bancario.

El concepto de Patria que pertenece a los pueblos desposeídos es diferente al del capitalismo. El sentido de solidaridad es vivo, hay arraigo con el territorio, pero más fuerte es el arraigo con el humano. La solidaridad de los pueblos humildes ha resistido todos los embates de la manipulación capitalista, el egoísmo lucha por instalarse en el alma de los pueblos, pero sólo consigue hacerlo a medias, no ha podido desterrar del corazón popular la fraternidad.

Fue así que entendió el llamado del Libertador para liberar el continente, supo con facilidad que La Patria es la América ”.

Los humildes incorporan a su concepto de Patria, la idea de Humanidad, acompañan el sentimiento de Martí cuando nos dice La Patria es la Humanidad", o la conducta del Che, cuando tiembla de indignación ante una injusticia cometida en cualquier lugar del mundo.

Es así, hoy el concepto de Patria Socialista abarca a toda la Humanidad , sabe que el destino de su terruño está ligado al resto del planeta, que no hay soluciones aisladas. El Libertador amaba a Caracas, pero sabía que la Patria llegaba hasta los confines de su mundo.

El concepto de Propiedad Patria Socialista, debe entenderse como propiedad de la Patria de los siempre desposeídos.

¡Viva la Patria de los Pobres de la Tierra , Viva Chávez!

16.6.10

CONTROL DE LA CLASE OBRERA

Los obreros se constituyen en Clase Obrera cuando superan su interés inmediato y consiguen unirlo concientemente con el interés estratégico: la liberación de la sociedad toda, la superación del capitalismo, la construcción del Socialismo. Es una respuesta de toda la clase, no de un fragmento de ella.
El Control de la Clase Obrera se diferencia y se enfrenta al Control Obrero en que surge y se ancla en una visión social de los problemas, se toma conciencia de que la solución no está en la fábrica sino en la transformación de la sociedad, en la revolución, y esa es su prioridad. En este instante la Clase Obrera hasta ahora comparsa del capitalismo se eleva para ser la rectora del cambio, de la Revolución. Se hace clase revolucionaria.
Aquí vale la pena recordar las palabras de Georg Lukács, cuando dice: …“que una clase está llamada a dominar significa que desde sus intereses de clase, desde su consciencia de clase, es posible organizar la totalidad de la sociedad de acuerdo a esos intereses. La cuestión que decide en última instancia acerca de toda lucha de clases es: ¿Qué clase dispone, en el momento dado de esa capacidad, de esa consciencia de clase?”
El Control de la Clase Obrera significa, entonces, la solución de los problemas de los obreros dentro de la visión más general y más profunda de la solución de los problemas de la sociedad. Es decir, la sustitución del capitalismo.
Así, la Clase Obrera constituida en clase rectora del cambio y de la construcción del Socialismo, toma control del proceso revolucionario a través del Estado que la representa. Y con su ejemplo, con su acción, conduce el proceso.
Su principal tarea es su transformación en Clase Obrera Conciente, entiende la primerísima importancia de la defensa de la Revolución, del Gobierno Revolucionario, del Comandante Chávez. Entiende que es la oportunidad, de en la práctica, unir sus intereses particulares con los intereses generales de toda la sociedad.
El ejemplo del Control de la Clase Obrera lo encontramos en la Costa Oriental del Lago, allí los obreros tomaron conciencia de su papel histórico. Partiendo de la visión general, de sociedad, se encontraron y asumieron su compromiso de clase, se hicieron internacionalistas, solidarios, defensores del proceso revolucionario.
Se entrelazan en un solo esfuerzo con los directivos de PDVSA, a través de los Comités de Gestión, los gerentes dejan de ser enemigos de la clase y se transforman, como decía Gramsci, en intelectuales orgánicos.
Y, lo que es más importante, consiguieron en el Trabajo Colectivo Voluntario el instrumento concientizador para ellos y para la sociedad, la manera para llevar a toda la sociedad la conciencia proletaria.
En Resumen, el camino hacia el Socialismo pasa por el Control de la Clase Obrera. Sólo con él podremos superar la mezquindad de las propuestas pequeño burguesas, y podrán elevarse los obreros a Clase Obrera, a Clase Revolucionaria.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!

15.6.10

¿CONTROL OBRERO, O CONTROL DE LA CLASE OBRERA?

Para dar respuestas al asunto es necesario revisar la historia de la participación obrera en la Revolución Bolivariana.
En las primeras etapas de la Revolución los obreros lo hicieron sin conciencia de clase, es decir, no tenían metas propias, proyecto propio, no se habían encontrado con su papel histórico. Sólo ahora los obreros encontrados con su ideología pueden esbozar un proyecto nacional.
Esto trae como consecuencia una feroz lucha por la conducción de los obreros, por sus propuestas en relación al Socialismo. Allí, se perfilan dos corrientes principales: El Control Obrero, y el Control de la Clase Obrera.
Para estudiarlos son imprescindibles algunas precisiones teóricas. Es necesaria una definición de Socialismo, sólo conociendo la meta podremos evaluar las propuestas. Veamos.
Socialismo es en esencia la integración social, la recomposición de la sociedad que fue fragmentada por el capitalismo. Es el rescate del sentido de pertenencia a la sociedad, de la Conciencia del Deber Social. Todas las acciones revolucionarias tienen ese fin, o mejor, una acción sólo será revolucionaria si tiene ese fin.
En contraste, la esencia del capitalismo es la desintegración de la sociedad, la pérdida del sentido social, la elevación del individualismo, la guerra de todos contra todos. Todas las acciones capitalistas tienen ese fin, sobre ese egoísmo se sostiene.
Es en la Revolución Cubana, con el Che y Fidel, que se llega a la completa comprensión del Salto Revolucionario. Oigamos a Fidel en el célebre discurso en la Universidad de La Habana en 2005:
“Hubo quienes creyeron que con métodos capitalistas iban a construir el socialismo. Es uno de los grandes errores históricos. No quiero hablar de eso, no quiero teorizar; pero tengo infinidad de ejemplos de que no se dio pie con bola en muchas cosas que se hicieron, quienes se suponían teóricos, que se habían empanfletado hasta el tuétano de los huesos en los libros de Marx, Engels, Lenin y todos los demás.
Fue por eso que dije aquella palabra de que uno de nuestros mayores errores al principio, y muchas veces a lo largo de la Revolución, fue creer que alguien sabía cómo se construía el socialismo.”
Es claro, Fidel se deslindó de los dogmáticos y de los reformistas, y ese rompimiento le permitió alcanzar escalones superiores en el pensamiento revolucionario, romper con las coyundas de la Unión Soviética de Stalin, y desligarse de las fórmulas capitalistas que ofrecían atajos para resolver los problemas sociales.
Fidel encierra toda la idea en un párrafo histórico:
“Y nosotros no debemos traducir el dinero o la riqueza en conciencia. Nosotros debemos traducir la conciencia en riqueza. Estimular a un hombre para que cumpla más con su deber es adquirir conciencia con dinero. Darle a un hombre más riquezas colectivamente porque cumple su deber y produce más y crea más para la sociedad, es convertir la conciencia en riqueza.”
Sólo desde este piso teórico estaremos en condiciones de estudiar el dilema del Control Obrero, o de Control de la Clase Obrera.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!

14.6.10

LA NUEVA MORAL SOCIALISTA

La Moral Socialista es indispensable para vencer el asedio capitalista y para crear al Socialismo. Ahora bien ¿cómo imbuir al pueblo de esa nueva moral, cómo educarlo y derrotar la moral, la ética del capitalismo?
La base material de la Moral Socialista es la hegemonía de la Propiedad Social de los Medios de Producción administrados por el Estado, sólo esta forma de propiedad puede soportarla.
El proceso ha avanzado en la fundación de esta hegemonía material: las nacionalizaciones de tierras, de empresas, el control de cambio, todos son pasos importantes en este camino. Ahora debemos completar el cuadro con la consolidación espiritual, es decir, el establecimiento de la nueva moral, de la nueva cultura.
La generalización, la Socialización de la Moral Socialista , es una batalla frontal contra la moral egoísta con siglos de colonización del alma colectiva. Dependerá de muchos factores, algunos, y no en orden de importancia, serían:
Uno, el ejemplo de los dirigentes. Los dirigentes lo son, principalmente, porque son creadores de opinión, paradigmas morales, ejemplos a imitar. De allí que su conducta tiene un papel importantísimo en la educación de la masa. Lo que ellos hagan será visto como guía.
Lo mismo vale para las instituciones: lo que ellas avalen, como se comporten, influirá en el espíritu de las masas.
Dos, los medios, televisión, prensa, cine, etc., son poderosísimos instrumentos de educación, llegan a rincones del alma colectiva que difícilmente son tocados por otras vías. Tienen la capacidad de crear ficciones que sustituyen a la realidad. Los medios tienen tanto poder que no pueden ser frente de batalla dejado a la improvisación, al descuido, la Revolución debe usarlos con mucho rigor.
Lo anterior es muy importante para la formación de la nueva moral, pero por sobre todo está la educación del hombre. Ésta sólo se consigue haciendo, construyendo, transformando su entorno. Aquí cobra importancia fundamental la movilización alrededor de objetivos políticos altruistas.
De la masa así movilizada, en la calle, juntos, alegres, brota desde lo hondo un espíritu de fraternidad inexplorado en situaciones normales. El hombre y la masa reconocen su verdadera esencia amorosa, se abren vías para el encuentro, los desconocidos se hermanan, se olvidan rencillas pequeñas, se esfuman rencores sin sentido. Se prefiguran las relaciones de la nueva sociedad. La movilización es una incomparable escuela.
El Trabajo Colectivo Voluntario es el otro pilar de la formación de la nueva moral, del nuevo espíritu, de la nueva relación entre los humanos.
Es el Trabajo Colectivo Voluntario el ejercicio de la nueva relación entre los humanos, allí la labor común es terreno para la realización plena de la individualidad. Es el reencuentro del hombre con el fruto de su trabajo, es la superación de la enajenación. El producto del trabajo colectivo voluntario es utilidad social y no mercancía.
La labor de elevar la Moral Socialista es de vida o muerte, sólo con ella podremos enfrentar con éxito los formidables embates del capitalismo.
¡Sin Chávez no hay Socialismo!

13.6.10

LA JUSTICIA REVOLUCIONARIA

La justicia es un asunto vital para una Revolución, ella es reflejo y a la vez se refleja en toda la estructura revolucionaria y social, es parte esencial de su espiritualidad.

Debe dar seguridad de ser superior a la justicia burguesa, de defender a la sociedad y al individuo, siempre protegiendo el humanismo rescatado.

Así debe ser desde el inicio de la gesta revolucionaria. Recordemos los partidos que ejercieron el fusilamiento a la ligera, esos desaparecieron como revolucionarios, fueron a inflar las filas del enemigo.

En contraste, la Revolución Cubana triunfante debe su éxito al humanismo, al respeto al ser humano que demostró desde su nacimiento. Es representativo el rescate al combatiente del Granma que cayó al Golfo de México, y el trato a los prisioneros en la Sierra Maestra.

Esa revolución ha sido muy dura en su defensa, pero no ha trasgredido nunca, aun cuando ha considerado fusilar, el respeto por el humanismo que construye. Por eso es ejemplo y guía para el mundo.

Otra actitud fue la de la cuarta república, recordemos la orden de rómulo: disparen primero averigüen después”. Allí está resumida la doctrina del oligarca, no hay presunción de inocencia, no hay juicio. Basta parecer que daña los intereses de la burguesía para ser condenado y aplicada la pena máxima.

Ahora gran revuelo ha causado el aparecimiento de unos contenedores que los medios oligarcas denuncian como podridos. De ellos es comprensible, deforman la realidad, se apoyan en nuestros errores para crear tolvaneras, alharacas, ponen a correr rumores, falsifican. Aprovechan todo para favorecer su causa infame: truncar a la Revolución. Condenaron a diestra y siniestra, pidieron guillotina, se portaron como manda rómulo, dispararon y ni se importaron por averiguar.

Lo que es incomprensible es la jauría de revolucionarios que se precipitó a juzgar el hecho y acusar a destajo, a pedir pena máxima. Contribuyeron con la matriz de opinión de los oligarcas. Algunos voceros destacados perdieron la mesura, fueron más audaces y se lanzan a llamarlos: forajidos sin moral alguna”, los acusan de forajidos, y sentencian que los contenedores fueron desviados y ocultados con el objeto de robar su contenido, o sabotear la política de soberanía alimentaria.

Todos dispararon primero y todavía no averiguan.

Ya eso es una actitud contrarrevolucionaria, romulera, muy dañina. Pero lo peor es el precedente de justicia oligarca, de irresponsabilidad para con los involucrados en el hecho, y con la necesaria construcción de otra justicia, dura, implacable, pero humana, sensata.

El asunto no pasaría de una escaramuza con unos atorados de inquisición, y si no contribuyera con la oscura estrategia enemiga, no merecería respuesta sino fuese porque lesiona en lo profundo algo que esta Revolución ha ido construyendo: la magnanimidad, el humanismo que guía su accionar.

Uno de los pilares de esta Revolución, de cualquier Revolución verdadera, es que la gente se sienta protegida por ella, se sienta querida, respetada, que esté segura de estar amparada por otra justicia, durísima pero humana.

¡Sin Chávez no hay Socialismo!

¡Derrotar las maniobras oligarcas, y los espasmos inquisidores!