21.5.11

EL CAMPO DE BATALLA (Sábado 21-05-2011)

La escogencia del campo de batalla es una de las decisiones más importantes en cualquier contienda, ahora bien, si la guerra es de cuarta generación, asimétrica, la selección es decisiva.


Enfrentamos una disputa electoral burguesa, territorio tradicional de forcejeo entre bandos iguales que sólo se diferenciaban en la superficie, en el color, en la imagen ficticia. Era algo así como un torneo deportivo: AD, contra COPEI, el Magallanes contra el Caracas. No importaba el ganador, siempre el juego seguía siendo el mismo, las reglas no cambiaban, las clases dominantes permanecían incólumes, la miseria inamovible.

Luego del juego las luces del estadium se apagaban para encenderse de nuevo en las próximas elecciones, cuando se abriría de nuevo el circo para otro escarceo sin consecuencias para el sistema.


A la oposición le conviene este tipo de contienda que oculta lo importante en la vaciedad de los arañazos verbales, en el jingle tonto de las agencias publicitarias, en la denuncia superficial, en la caza de errores que magnifican los medios, en desabastecimientos artificiales, en ataques personales y uso grotesco de la superstición, de la magia. Recordemos las tradicionales apuestas cuando las elecciones se acercaban, sin olvidar la guerrita de encuestas.


Evitan de esta manera la visión larga que da la confrontación de proyectos, de sistemas sociales. La lucha se confina a la triquiñuela, a la zancadilla, a la maniobra mediocre, a la mentira. La promesa desbordada, el devaneo verbal, sustituye el rigor de la discusión de fondo. Así se protegía el Sistema. Este es el tipo de elecciones que pretenden rehabilitar.


La Revolución debe escoger otro campo de batalla, en éste se desdibuja en el cretinismo electoral. La proposición de la Revolución es de fortaleza superior, la propuesta del cambio de Sistema es invencible, es inatacable. El capitalismo no puede resolver los problemas que el mismo creó, está agotado.


La Revolución propone un cambio drástico de la manera de vivir, de la visión del mundo, cambiar el egoísmo por el altruismo, el amor por el odio. ¿Cuál problema se puede resistir a una sociedad integrada, sana, actuando como un todo? ¿Qué fuerza es superior a la fuerza de todos luchando por el bien de todos? ¿Cuál sistema puede ser mejor al Socialismo, que devuelve al hombre la tranquilidad, el sosiego de vivir entre hermanos? Habrá problemas, son inevitables, sólo que ahora son los problemas de todos, y la solución será la solución de todos.


La Sociedad Socialista que nos proponen fundar, que nos proponemos fundar, es una elevación del humano a territorios, a relaciones siempre soñadas, pero nunca alcanzadas en toda la historia de la humanidad. Es verdaderamente tomar el cielo por asalto, hacer cierto el mandato de Cristo de “amaos los unos a los otros”. Esto sólo se logra con el Socialismo, que el Comandante Chávez tuvo la valentía de proponer y el pueblo tuvo la fe de acoger. Esta es nuestra mejor arma, y debe ser nuestro campo de batalla.


¡Con Chávez resteaos!

20.5.11

EL EJE DE TODOS LOS VÉRTICES (Viernes 20-05-2011)

Así como la Misión Cristo envuelve a toda las Misiones de la Revolución , el eje espiritual arropa, le da sentido, a todos los vértices de la Misión Vivienda.


El eje espiritual, que está implícito en la Misión Vivienda , es la razón de la intención de dotar de casa a la familia, restituyendo así el ambiente propicio para las relaciones humanas amorosas.

Ya la Misión Vivienda arrancó con buen pie, el registro es un éxito, la numerosa movilización para el Trabajo Colectivo Voluntario es esperanza y prueba de la pasta socialista de este pueblo. Los vértices se van desarrollando robustos: terrenos, materiales, planes, indican buen arribo.


Pero el indicativo mayor del éxito de la Misión es que la canalla se le fue encima con toda suerte de deformaciones, amenazas y malos augurios. Hasta ledezma, que debía estar calladito por su pasado tenebroso, como buen adeco tiene caradura para decir que el registro lo cumplirán ellos, cuando todos sabemos, está a la vista, la ineptitud genética de la cuarta: los cerros son acusación a esas gestiones nefastas, son su creación miserable. Podríamos hablar de los sifrinos de primero justicia, pero dediquémonos mejor a seguir caminando y que la jauría gruña.


Decíamos que dado el avance de la Misión Vivienda, es hora de hacer explícito el eje espiritual. Este eje se ocupa en primer lugar de la familia, que es la esencia, la razón de ser de la casa. Simultáneamente se ocupa de las relaciones de la familia con su entorno y con la sociedad toda. Familia y Casa forman un complejo humano que es unidad básica de la sociedad. La casa no puede ser desligada de la familia y la familia de la mujer.


De allí que la atención de la mujer, la madre, no puede ser separada de la familia de esa mujer. Mujer, familia, hogar, forman, construyen los lazos más fuertes de toda la especie. No hay nada en la especie humana que supere la fuerza y a la vez la ternura del “instinto materno”, vale decir, del amor verdadero. Quién quiera ver una muestra física, espiritual del amor, vea a una madre amamantando a un niño y se estará acercando al mejor sentimiento humano, ese que sólo se rescata con el Socialismo.


La Revolución debe superar el feminismo que fragmenta, propio de la ideología capitalista, y sustituirlo por el feminismo que integra, este es el verdadero sentimiento revolucionario: que la mujer sea considerada, tratada como el eje de la familia, el alma de la sociedad, de la humanidad, y la razón central de la Misión Vivienda. Ella transforma la casa en hogar.


Vista la Misión así, queda evidente la demagogia de la oposición, ellos no pueden resolver el problema de la vivienda porque no pueden resolver el problema de la familia, de la mujer. Ellos fragmentan, sólo el Socialismo es capaz de integrar, de amar.


¡Con Chávez resteaos!

19.5.11

BIENVENIDO SOCIALISMO (Jueves 19-05-2011)

La práctica dijo la última palabra: este proceso va firme hacia el Socialismo. Ya las evidencias aparecen en el horizonte social, la realidad pasa por encima de las discusiones bizantinas, los frusleros y filosofastros que niegan nuestro Socialismo, tienen su refutación desde las entrañas de la vida misma.

En Venezuela sucede un hecho histórico: los obreros petroleros fueron convocados para el Trabajo Colectivo Voluntario en la Misión Vivienda y acudieron en masa. Ya la cifra rebasa los quince mil voluntarios. Analicemos.


El Trabajo Voluntario, cuando el obrero va a la faena movido por sentimientos altruistas, de entrega a la sociedad a la que se siente pertenecer y por la que se sabe querido, le está dando otro sentido al trabajo: lo está liberando, experimenta, prefigura el trabajo libre. Ya no lo hace con la compulsión de la sobrevivencia.

El Trabajo Voluntario es “herramienta afilada” que se debe usar para construir el Socialismo, con él se irradia a la sociedad toda la nueva ética de la relación amorosa y por medio de él la clase obrera conduce el proceso revolucionario.

La oleada, la masiva movilización de los trabajadores petroleros hacia el Trabajo Voluntario significa que las condiciones para el florecimiento socialista se dan en Venezuela, son indicio de la lucha de clases que el Socialismo libra aquí contra lo viejo, contra el capitalismo que se resiste de mil maneras a morir, son señal inequívoca de que la batalla Socialista ocurre aquí entre nosotros aunque a veces no la comprendamos.

La Revolución Bolivariana, sin dudas, ha creado condiciones para la construcción socialista, como nunca en nuestra historia. En Venezuela es posible este surgir de Socialismo porque se expande y se reafirma la Propiedad Social administrada por el Estado. Los trabajadores adquieren cada vez más conciencia de su fuerza y de su papel histórico que va más allá de lo meramente reivindicativo, saben de su compromiso de señalar el camino hacia el nuevo mundo. Esa es la base material del avance del proceso.

Pero además, el gobierno, el poder político, está en manos de la Revolución encarnada en el Comandante Chávez. El llamado al Socialismo, al antiimperialismo, al anticapitalismo que se hizo desde la alta jefatura, desató las contradicciones que generan el movimiento y dio posibilidades al rumbo Socialista.

Los factores favorables confluyen: Propiedad Social Administrada por el Estado, Clase Obrera consciente de su papel histórico, Poder Político dirigido por Chávez, el revolucionario más importante de los últimos cien años en Venezuela, sintonía amorosa con la masa, la Misión Vivienda como escenario propicio para el despliegue de las fuerzas del trabajo voluntario.


Aquí se concreta la esperanza de siglos, es posible la grandeza, podemos derrotar la mediocridad narcotizante. Somos privilegiados, sentimos en la punta de los dedos al Socialismo.

No hay excusas para perdernos en atajos ni para usar las herramientas melladas, es necesario tener fe, romper con la costumbre, seguir el ejemplo que los petroleros nos dan.


Esto es Socialismo. Ahora es necesario pasar sobre las adversidades, profundizarlo, cuidarlo, extenderlo.

¡Con Chávez resteaos!

18.5.11

DIEZ MIL PATRIOTAS (Miércoles 18-05-2011)

La patria requería el concurso de sus mejores hijos, y más de diez mil patriotas desde lo profundo del corazón de la industria petrolera dieron paso al frente. La marcha al Socialismo, que es el esfuerzo por construir una sociedad viable, precisaba de una acción real, de una muestra de que el hombre es capaz de superar la conducta egoísta, y ser materia y espíritu para la construcción de otro mundo como lo soñaba el Libertador, y los petroleros dijeron presente.


Fueron convocados para el Trabajo Colectivo Voluntario, convidados a darse a la Misión Vivienda, que es prodigarse a la sociedad, a su Gobierno Revolucionario, ofrendar generosos su más valiosa pertenencia: su fuerza de trabajo. Y acudieron, no pidieron explicaciones, no dudaron, más de diez mil almas buenas con voluntad de entrega firmaron el compromiso con el futuro.


Este hecho, que no es casual que pase casi desapercibido, es uno de los más importantes que ha ocurrido en la Revolución Bolivariana, la coloca en una nueva dimensión del camino.


El trabajo, siempre apropiado por las clases dominantes, adquiere con este gesto de los petroleros, condición de instrumento liberador, de presagio de un nuevo mundo, donde la explotación, que no es otra cosa que la apropiación del trabajo social por parte de una minoría, es superada por el establecimiento de relaciones amorosas para el beneficio de todos.


Lo que ocurre en la Misión Vivienda con el Trabajo Colectivo Voluntario es prefiguración de la emancipación del trabajo que, ahora, al pertenecer a la sociedad, pertenece a todos.


Se establecen así las bases materiales y espirituales para instaurar la sociedad donde “cada uno dé según su capacidad y reciba según su necesidad”. Allí la explotación, la apropiación del trabajo, el robo, no será posible, no tendrá sentido. Ese es el Socialismo Verdadero.


Más allá de la voluntad de los actores, en la Misión Vivienda se manifiesta el antagonismo general de la Revolución: el capitalismo enfrentado al Socialismo.


Los capitalistas, los nosociales, venden cara su “colaboración”, la cobran en metálico y, más dañino, la cobran en Consciencia egoísta.


El Trabajo Voluntario es la herramienta socialista, encara la solución de las viviendas con eficacia material y espiritual, al final quedarán las casas y, más importante, tendremos una masa conciente, capaz de entender y enfrentar las adversidades del camino hacia el Socialismo. Serán una muestra de por qué luchamos. Y se habrá formado una vanguardia, actuante, conciente, que ha probado su efectividad, su lealtad al Comandante Chávez, dispuesta a acudir a su llamado.


El reto de los petroleros es grande: ahora tienen en sus manos la responsabilidad de mostrar el camino, de guiar al resto de la sociedad en la edificación socialista.


Que se conozca en todo el país, en el mundo, la gesta que estos pioneros libran, que se sepa de su desprendimiento y comprensión del momento histórico.


Que la sociedad los premie, les devuelva en amor el amor que ellos le dan a la humanidad toda.


¡Con Chávez resteaos!

17.5.11

EL VIENTO REVOLUCIONARIO (Martes 17-05-2011)

La Revolución necesita conquistar el gobierno, el Estado, para desde allí crear un nuevo consenso social, una aceptación de su proyecto de sociedad, de su ética, de su moral, de los valores que sustenta y que ese proyecto propicia.

La llegada al gobierno crea las condiciones para construir la hegemonía de la cultura revolucionaria, para socializar y hacer nacional el proyecto revolucionario. Después que la Revolución conquista el poder se abre frente a ella un desafío vital: ¿cómo, cuál es el mecanismo, el instrumento para construir la hegemonía de la nueva cultura? En la respuesta está la clave de la permanencia, de la consolidación.

Recordando el pensamiento de Los Miserables de Víctor Hugo, que el Comandante Chávez cita frecuentemente, podríamos decir: …“la cultura es el viento, todo lo demás es molino”, si no cambiamos el viento (la cultura) todo lo que hagamos será en vano, será absorbido por lo viejo, el parto se frustrará.

Muchos son los obstáculos a este cambio cultural. No reconocerlo es el más importante: postular que la cultura es una sola, imparcial, que no tiene relación con la política, que no es aún el principal campo de batalla, ni siquiera es un campo de confrontación, es un formidable impedimento al cambio cultural.

Siguiendo esa línea, la Revolución no tendría razón de ser, se limitaría a un cambio material, a una mejora, siempre ficticia de las condiciones de vida de la población. No se necesita una revolución para eso, bastaría un buen gobierno. La tarea de la Revolución, al contrario, es realizar un drástico cambio cultural, un cambio profundo de la visión del mundo y de las relaciones humanas.

El reto revolucionario es gigantesco: se trata de cambiar la esencia cultural de la especie, construida a través de milenios de dominación, de explotación. Demostrar que no somos una especie fallida destinada al suicidio.

Ya estamos en condiciones de dar ese giro radical que reclama la vida. Hemos llegado a los tiempos finales en condiciones óptimas: con el conocimiento, con la fuerza para salvar la especie, para transformarnos en armonía.

Podemos decir que todas las anteriores revoluciones han sido preparación para esta última encrucijada que desafía a la humanidad. No hay otra forma de salvarnos que sustituyendo la cultura, y sólo el Socialismo puede hacerlo, a ese convencimiento han llegado los revolucionarios.

Ya la lucha contra la explotación del hombre por el hombre que motivó tantos movimientos revolucionarios no es suficiente. Ahora la lucha contra el imperio capitalista además es por la sobrevivencia de la humanidad y la vida. El modelo capitalista colapsó, ya no puede dar respuesta a los grandes dilemas del hombre de estos tiempos, al contrario asegura su extinción.

La Revolución Bolivariana debe ser vanguardia de estos cambios. Es necesario desatar desde ya un Huracán Cultural, exorcizarnos de la lógica capitalista, de sus valores y costumbres.

Es indispensable dar pasos concretos en este camino de cambio cultural. Somos optimistas, frente a nosotros puja por nacer la nueva cultura.

¡Con Chávez resteaos!

16.5.11

TRABAJO COLECTIVO VOLUNTARIO: CONSTRUCTOR DE SOCIALISMO (Lunes 16-05-2011)

El gran enigma de la intención revolucionaria es cómo sustituir la espiritualidad, la cultura capitalista, por la cultura, la espiritualidad Socialista. Sabemos que la ideología de la Clase Obrera será la columna de la nueva sociedad, pero ¿cómo hacerla hegemónica? ¿Cuál es el mecanismo que la conduce de las catacumbas al predominio social? Veamos.

La ideología burguesa se impuso sobre la humanidad por ser un reacomodo que permitió disimular la explotación con la ilusión de igualdad, de fraternidad, creando así la fantasía de la posibilidad de incorporación de toda la sociedad a los privilegios que antes pertenecían sólo a las altas élites monárquicas.

La burguesía socializó los valores éticos que la soportan, les dio carácter social, natural. Toda la sociedad los adoptó, todas las clases sociales los hicieron suyos.

Ahora bien ¿cuáles serán los mecanismos hegemonizadores de la ideología proletaria? ¿Cuáles la harán hegemónica y la transformarán en la ideología de las grandes mayorías? Analicemos.

Los clásicos postulan que “la existencia determina la conciencia”. Pero esta relación no se establece de manera mecánica, o espontánea. Por eso es necesaria la existencia de núcleos que, desde el trabajo para la sociedad, irradien ejemplo de conducta al resto y la impregnen de los valores revolucionarios. De esta manera la ideología de la clase obrera dirige, se hace hegemónica.

La construcción de la hegemonía no está en la supremacía numérica de la clase obrera, pensar así nos condenaría a no hacer la Revolución. La Respuesta está en construir focos con la relación esencial de la existencia proletaria, esto es, del trabajo para la sociedad y, a partir de esas zonas, irradiar la Conciencia revolucionaria. Esos núcleos hoy son los Territorios de Trabajo Colectivo Voluntario.

Con el trabajo voluntario trabajamos para la sociedad toda, reproducimos la existencia de la sociedad socialista, creamos la base material, y simultáneamente la entrelazamos con la Conciencia del Deber Social. De esa manera se construirá la hegemonía de la ideología proletaria, es decir, socializaremos los valores revolucionarios.

Sólo así el hombre se reencuentra con el fruto de su trabajo, el producto no le es extraño, su esfuerzo tiene sentido, le pertenece en cuanto miembro de la sociedad, no puede ser apropiado por un capitalista.

Así, a cada uno le pertenece el trabajo de todos los demás miembros de la sociedad, el trabajo, su fruto, al hacerse social, pertenece también a cada individuo en tanto miembro de la sociedad.

Sólo de esta manera se puede superar la fragmentación capitalista. Comienza el camino de la sanación de la sociedad y la toma del cielo por asalto. Se establecen las condiciones materiales y espirituales para avanzar en la liberación del trabajo, hacia el Socialismo.

Se establecen así las relaciones con el trabajo que serán propias del futuro. Los contingentes de trabajadores voluntarios prefiguran con su sudor y su esfuerzo a la sociedad del futuro, laboran sin la compulsión de la sobrevivencia, trabajan, y haciéndolo se realizan, se construyen Hombres Nuevos.

¡Con Chávez resteaos!

¡Sin trabajo voluntario, imposible el Socialismo!

15.5.11

OTRA CARACAS DENTRO DE CARACAS (Domingo 15-05-2011)

A veces perdemos el rumbo, o mejor, a veces nos encandilamos, claudicamos al éxito fácil, perdemos de vista la estrategia, nos confundimos con el enemigo, y así no nos diferenciamos, nos debilitamos.

Revolución es un cambio de visión del mundo, de cultura. No es un paliativo a los problemas locales, es un salto radical de la humanidad, por eso precisa de mucha valentía: romper con la parsimonia de siglos y la costumbre de milenios. El esfuerzo revolucionario no se justifica sin esa voluntad de cambio drástico de la manera de vivir.

Todo comienza por decir la verdad a la sociedad, única manera de prepararla para que emprenda y construya el camino hacia su salvación. Las conductas permisivas del capitalismo y los coqueteos populistas de la cuarta ya no tienen cabida, el tiempo se agota, es urgente fundar otra manera de vivir, de eso depende la sobrevivencia de la especie. Las señales son claras. Veamos.

Las fallas eléctricas son diarias, el Metro está abarrotado, para no decir colapsado y herir sensibilidades necias, la lluvia no cesa, hay crisis de alimentos en el mundo, escasea el agua, el recalentamiento continúa, el consumismo aumenta, los bosques desaparecen, no hay forma de ahorrar gasolina, el número de carros es cada día mayor, las carreteras y autopistas colapsan, etc…

Lo anterior tiene un hilo conductor: en un extremo está la descomunal agresión del capitalismo a la naturaleza, en el otro el sistema de vida despilfarrador del capitalismo. Si no cambiamos esta ecuación que se repite en todo el planeta, la humanidad perece.

¿Cuál es la responsabilidad nuestra en este reto definitivo?

El mundo camina inconsciente hacia su destrucción, más importa la deuda griega que los altos grados de contaminación en los océanos o el descontrol climático. Son poquísimos los países con la intención verdadera de corregir ese rumbo, nosotros somos uno de ellos, Cuba, Bolivia son otros, y paremos de contar.

La manera como resolvamos los problemas será ejemplo para el mundo, marcará una ruta y le dirá que el rumbo suicida se puede corregir. Somos la esperanza, esa es nuestra responsabilidad, sólo eso nos justifica. Si olvidamos ese compromiso, la Revolución no tendría razón de ser.

Nadie, sólo la Revolución Bolivariana puede cambiar el rumbo de esta sociedad y ser ejemplo para la humanidad, esa es nuestra fortaleza.

Cuando queremos resolver el problema de la vivienda atapuzando una mega ciudad en otra, si no decimos con claridad que el problema de la electricidad no está en la generación sino en disminuir, racionalizar el consumo, y que o lo hacemos nosotros o la naturaleza en su defensa lo hará de manera traumática, entonces, estamos fallando en nuestro papel histórico.

Si exhibimos el aumento del número de carros como un logro, si seguimos despilfarrando gasolina, si continuamos comportándonos como una sociedad malcriada, rindiendo pleitesía a la lógica heredada de la cuarta capitalista, entonces, no estaremos cumpliendo nuestro papel. Así no educamos, no alertamos, cavamos la sepultura y creamos a los sepultureros de la humanidad.

¡Con Chávez resteaos!

14.5.11

NO ESTAMOS SOLOS (Sábado 14-05-2011)

La arrogancia es una peste que desde siempre amenaza al hombre. Antiguamente se creía que la Tierra era el centro del universo, que todo giraba alrededor de ella y por lo tanto, del hombre. También se ha creído que estamos solos en el universo, que somos un milagro, una especie superior. Las razas han caído en la tentación de la arrogancia y se han considerado superiores, justificadas en esta superioridad se han llevado guerras y exterminios.

Cuando la arrogancia alcanza a la política las consecuencias son nefastas, el fascismo y el nazismo son emanación directa de esta peste. Ahora bien, la Revolución, por definición, no es arrogante, cuando los subalternos caen en esta enfermedad comienza el camino de la derrota.

El revolucionario es humilde, no subestima a su enemigo, no imagina nunca que esté solo en el escenario, considera en cada planificación de sus movimientos la presencia, la acción, del poderoso enemigo.



El reformista, capitalista al fin, se permite la arrogancia y cuando está en las filas de la Revolución hace mucho daño, nada lo encrespa más que la irreverencia, es intolerante, de esa manera intenta implantar la paz de los sepulcros, la imagen aburrida de lo uniforme, así mata la discusión, la inteligencia, la creación.

Los arrogantes hacen mucho daño a la Revolución, nunca piensan, la reflexión es hija de la humildad, la soberbia es de cretinos.

El arrogante, por las debilidades que su caparazón evidencia, es lamedor hacia arriba y golpeador hacia abajo, lo único que le importa es quedar bien con los “jefes” e impedir que el Socialismo se consolide, ese sería un golpe definitivo a su engreimiento: la discusión en organismos, la crítica de la masa lo liquidaría, él lo intuye.


Hacia abajo es implacable con la inteligencia que lo deja desnudo y con la irreverencia que lo reta. Siempre se las arregla para salir de ella.


El arrogante, siempre reformista, fabrica su fantasía y piensa que esa ilusión es el mundo real. Por eso subestima al enemigo, hace planes que no resisten el soplo de la realidad, equivoca el escenario de la confrontación, le interesa más el resultado inmediato y mediático que la solidez de la construcción con rigor.


No entiende la batalla cultural, está cómodo con la cultura capitalista que justifica su soberbia. Descuida la batalla en el alma colectiva, la deja a merced de los valores capitalistas.

Sus planes están condenados a los fuertes embates del enemigo que, ignorado, se aprovecha de las debilidades, de las grietas que dejan sus ineptitudes.

Debemos derrotar la arrogancia reformista y pequeño burguesa que se cree sola en el mundo, planifica ignorando que se enfrenta a la mayor potencia imperial que ha existido, con miles de equipos pensantes, universidades y talentos a su servicio.


La Revolución necesita dar la batalla allí donde es fuerte, en el espíritu amoroso, en el rescate de la fraternidad, en la fundación de nuevas relaciones. Si abandonamos este terreno, si primamos lo material, la derrota es segura.


¡Con Chávez resteaos!

13.5.11

¡SOCIALISTA A TU SOCIALISMO! (Viernes 13-05-2011)

Cuando los socialistas se apartan del Socialismo, se debilitan. Al intentar temperarlo, ensayar híbridos, convivencias y otras formas de mezclas con el capitalismo, siempre terminan recibiendo un zarpazo definitivo.



Las variadas acciones para resolver el problema de la vivienda a los humildes han abierto un escenario de confrontación entre el capitalismo, el Socialismo y las formas reformistas.


El campo socialista se enmaraña en sus buenas intenciones: censos, garantía de materiales, búsqueda de terrenos, compra de edificios abandonados que eran pasivos burgueses y la “colaboración” directa de la empresa privada.


Lo importante es el sentimiento, la espiritualidad en que todo esto se sostiene. Y debemos decirlo con valentía, el tiempo histórico así lo exige: ¡se sostiene en el egoísmo capitalista! Estamos fabricando territorio capitalista, cuchillo para la garganta del Socialismo. Veamos.


No tardaron en aparecer los capitalistas pescadores en la emergencia y en las buenas intenciones: surgió por arte de magia una “Cámara Socialista de la Construcción ”, difícil conseguir mayor caradurismo: capitalistas gulosos disfrazados de socialistas. Ya conocíamos de los “empresarios socialistas” que andan por allí pescando negocios y tratando de callar a los que denuncian esa grosería.


El sector financiero, pilar fundamental de la apropiación burguesa de la renta, también entró en el festín.


Hasta allí todo previsible, los capitalistas se comportan como capitalistas, es decir, pasan por sobre cualquier obstáculo ético o físico con tal de obtener dividendo. Donde el asunto adquiere altas cotas de ironía es en el campo político.


Allí afloran las debilidades de la conducta híbrida reformista, que permite dormir tranquila a la pequeña burguesía. Ahora aparece el avispado de rosales sembrando en el terreno que, paradójicamente, la revolución abonó, y profundiza en el egoísmo: rosales propone que el individualismo se alimente de manera directa y segura, sin tanto tramite y papeleo, que se use la “tarjeta mi negra” para repartir los recursos, que cada quién con su tarjeta tenga la cuota inicial para su vivienda que pueda comprar en el mercado capitalista.


Entramos así en un peligroso terreno: una puja por ver quién da más y más fácil, un torneo de fragmentación, una danza macabra y suicida alrededor del becerro de oro.


Por ese camino no habrá socialismo, pero tampoco patria, al final la miseria arropará a la nación, sólo quedarán los despojos de un festín insensato, los dolores de un parto fallido y un pueblo escéptico.


Aún hay tiempo de revertir el rumbo que yugula a la Revolución Bolivariana , es preciso, es un deber defender el milagro: el liderazgo y el proceso.


Es necesario superar las teorías conciliadoras, los híbridos reformistas que sólo sirven para debilitar la base psíquica del Socialismo. Es urgente ir a la esencia socialista, apoyarse en el espíritu, crear conciencia revolucionaria. Correr los riesgos de convocar al pueblo para lo grande, para lo hermoso, sacarlo de la lógica despilfarradora.


Estamos seguros que el espíritu de abril, de diciembre, del Paso de los Andes, del 4 de febrero, nos guiará y derrotaremos a los enemigos del Socialismo.


¡Con Chávez resteaos!

12.5.11

EL AMOR, FUNDAMENTO REVOLUCIONARIO (Jueves 12-05-2011)

“Déjeme decirle, a riesgo de parecer ridículo, que el revolucionario verdadero está guiado por grandes sentimientos de amor”.

El Che resumió en este pensamiento la esencia de la Revolución: el rescate del amor. La Revolución supone amor desbordado y sorprendente. Lo que asombra, lo que marca a una Revolución, es su amor.

Los que nunca habían sido amados, los siempre preteridos, salen de la penumbra y sienten sobre sus vidas los mantos maravillosos del afecto mutuo. Los miserables se unen en la redención que todos construyen, los ojos adquieren un brillo desconocido, las calles se llenan de hermanos, los náufragos regresan a tierra firme, la soledad se esfuma en la fraternidad restituida. Con la Revolución nadie está desamparado, siempre encontrará la mano amorosa de la nueva sociedad.

Siempre así fue, una lucha feroz entre el odio del explotador, racista, elitesco, egoísta, y el amor que libra de la opresión. Decía Martí: “por Dios que esta es guerra legítima, la última acaso esencial y definitiva que han de librar los hombres: la guerra contra el odio”. Es así desde Cristo, que comprendió que el camino al cielo estaba en el “Amaos los unos a los otros”. Toda Revolución auténtica ha estado signada por el amor, este se resume entre el líder y la masa.

Cuando la Revolución se aparta del amor se desdibuja. Así, la fortaleza de la Revolución Bolivariana reside en su capacidad de amar. Veamos.

Nace en una acción única de desprendimiento, de entrega a los humildes, de correr todos los riesgos por el bien del prójimo, eso fue el 4 de febrero.

El amor revolucionario se afirma en las Misiones, con ellas se selló el compromiso amoroso. Las Misiones educativas devolvieron al pueblo su estima mancillada por siglos de opresión, aprender a leer, a estudiar, fue rescatarlos de la prehistoria.

La Misión de Salud fue una gesta de amor como pocas en el mundo: unos próceres, los médicos cubanos, se adentraron a la jungla de los barrios, rompieron paradigmas, fueron adoptados por los humildes, y allí sucedió el milagro revolucionario: floreció el amor, el encuentro de todos en búsqueda del bien de todos. Comenzó la verdadera sanación de la sociedad.

Los humildes redimidos se reconocieron poderosos, queridos, el gobierno volvía a ser de ellos, era hora de emprender la marcha, un nuevo mundo los esperaba.

Entonces la batalla entre el odio y el amor recrudeció, los mecanismos de engaño de los odiadores comenzaron a girar, los miedos paralizantes fueron activados y los cándidos fueron al lado de sus verdugos.

Es hora de recuperarlos, y eso sólo se puede hacer con amor, con sentimiento. Se engañan los que intentan amor con recompensa material, él es propio del espíritu, es allí donde se debe ir a buscar.

Los capitalistas sólo entienden de tener, de atesorar, están imposibilitados para llegar a la fibra más noble del pueblo, al amor, esa es su principal debilidad y la principal fortaleza de la Revolución, es allí donde debemos plantear la batalla definitiva. Sólo así venceremos.

¡Con Chávez resteaos!

11.5.11

EL PASADO TOCA A LA PUERTA (Miércoles 11-05-2011)

Llegaron los tiempos de rendir tributo al pasado, llegaron las elecciones burguesas, una fiesta de la dominación para aturdir al dominado. Podríamos parafrasear la ya clásica sentencia y decir: “las elecciones burguesas son el opio del pueblo”.


Es la más dura circunstancia que enfrenta la Revolución , el resultado debe ser favorable, eso ya es inmenso reto, pero el proceso, la manera de llegar a ese resultado, lleva graves peligros de narcotizar a las masas, de extravíos. Es una batalla llena de celadas. Veamos.

No es difícil desentrañar la esencia electoral burguesa, es suficiente observar lo que poco a poco aparece en el paisaje nacional.

Lo primero que vemos es la instalación del mundo de las fantasías, es una suerte de territorio de efectos especiales hollywoodense, donde todo se vale menos la seriedad. La trivialidad, la ligereza es la norma, se trata de que el electorado no piense, mover sus fibras más primitivas, sus miedos, sus reflejos condicionados.

A este tipo de elecciones quieren conducir a la Revolución , una suerte de torneo de espejismos, de sombras chinas, donde la realidad es lapidada por la pirotecnia verbal, por el “mueleo” irresponsable.

Participar en las elecciones burguesas y dejarse llevar por su lógica, sería un suicidio para la Revolución. Aun ganando, sembraría en la masa una conducta antirrevolucionaria que haría imposible el avance. Y Revolución que se detiene, ineludiblemente perece.

De todo esto surge una pregunta: ¿Cuáles son las intenciones oligarcas? ¿Qué ocultan tras la nube de colores electoral?

El objetivo fundamental de los oligarcas es truncar la Revolución , salir de Chávez, no dudan, no se desvían de su meta. Así es, el imperio sabe reconocer a sus enemigos, por tanto, usan las elecciones burguesas para ese fin, se disfrazan de demócratas, preparan las condiciones para su zarpazo contrarrevolucionario.

Sólo los incautos pueden dar crédito a los golpes de pecho democráticos de los que ayer asediaron la embajada de Cuba, cazaron a poetas, o pidieron que se denunciara a chavistas para acosarlos como ratas. Esos son los que hoy se presentan como Gandhis. No engañan, tienen en su frente la marca de Caín, son fascistas probados. De los segundones del pacto de punto fijo no hablemos, todos conocen sus fechorías.

Los oligarcas, siguiendo instrucciones del norte, no contemplan una transición democrática, necesitan aterrorizar a la masa, disipar cualquier resistencia, así podrán apoderarse de la economía, acabar las Misiones, privatizar a PDVSA, a las Empresas Básicas, desmontar la organización social y asesinar cualquier resistencia. Seguirán el protocolo de pinochet: terror para reinocular el capitalismo.

Ya aparecen los pasos para lograr sus objetivos: desprestigiar a Chávez y al gobierno, colocarlo como un mandatario más, de un gobierno como tantos, privarlo de su carácter revolucionario. De esa manera intentan despojar al gobierno y al Comandante de su fuerza, que reside en ser el inicio de un proceso de sustitución de cultura.

Frente a los planes oligarcas, no creerles ni tantico así, avanzar al Socialismo y, por sobre todo, ¡unidad!

¡Con Chávez resteaos!

10.5.11

LA REVOLUCIÓN EN SU LABERINTO (Martes 10-05-2011)

Una revolución no es un camino recto hacia la tierra prometida, al contrario, es un laberinto de difícil solución, una vía llena de contradicciones, avances inesperados y retrocesos incomprensibles. Lo anterior se agudiza en los intentos pacíficos, en los que los campos se imbrican, conviven y se enfrentan con disimulo.

Quienes no entiendan esta lógica de la Revolución pacífica terminarán, al primer requiebro del camino, en la acera de enfrente. No comprenderán el curso de la marcha, ni el ritmo ni la velocidad. Errarán los campos de batalla, serán víctimas del desencanto, se refugiarán en la estridencia verbal y física para solventar la angustia de la incomprensión.

El avance revolucionario es sinuoso, disparejo. A veces se adelanta en lo económico, se socializan unidades productivas, en otras se retrocede, se estimula al capitalismo. Se hacen declaraciones revolucionarias y, también, se regresa al viejo discurso. En ocasiones se impulsa el Trabajo Colectivo Voluntario y en otras se prestigia el egoísmo. Es así, debe comprenderse que el avance no es simultáneo en todos los frentes de batalla.

La pregunta es ¿cómo saber si vamos bien, cómo saber si el avance es sólido? ¿Cómo navegar en este mar de olas traicioneras?

Las respuestas son difíciles, transitamos caminos inéditos, la teoría universal nos orienta en la estrategia, la táctica queda a la reflexión, a la inteligencia del proceso. Entonces ¿cómo tomar una decisión?

Lo primero es conocer que el enemigo intenta desencantarnos de la Revolución y del líder, toda su propaganda, sus acciones, tienen ese fin. Es así que sus plumíferos, ante la primera duda, atacan con furia. Saben que la fuerza de la Revolución está en la conexión amorosa entre el líder y su pueblo, y allí meten su cizaña.

Dieterich, vestido de superioridad y ciencia europea, decreta que esto no es Revolución, y que el único camino que nos queda es la derecha. Masó, recordando sus viejos tiempos de marxistoide, sentencia que vamos por mal camino. Y hasta poleo, el veterano agente del norte, tiene las santas pepas de dictar cátedra de revolución y de consecuencia. Teo no se queda atrás y no resiste en pontificar.

Ya la posición contraria de los enemigos nos daría indicios de lo bien que vamos en la derrota del sistema de miseria que ellos representan y tratan de restaurar.

Debemos tener presente que nos movemos por terrenos inéditos, difíciles, en este camino se necesita crítica constructiva, pero también una inmensa fe y lealtad en el líder, gran disciplina, una gran vocación unitaria y mucho estudio para poder aportar a las circunstancias difíciles que siempre encontraremos. Sobre todo es importante comprender que el error es consustancial al movimiento, decía un clásico “quien nunca hace nada, nunca se equivoca.”

Sólo esta actitud nos defenderá de los ataques del enemigo que es muy astuto. Ejemplos ilustran: a Bolívar le pusieron el pueblo en contra y lo llevaron a San Pedro Alejandrino, a Lenin los enemigos lo acusaron de espía alemán.

¡Con Chávez resteaos!

9.5.11

¿LO MATERIAL, O LO ESPÍRITUAL? (Lunes 09-05-2011)

¿Qué guía a los pueblos, lo material o lo espiritual? La respuesta, desde que el mundo es mundo, ha dividido a los hombres y a sus dirigentes.

Una sociedad guiada por las metas materiales sólo es capaz de conseguir objetivos mezquinos, es una suma de egoísmos, pasto de los dominantes, destinada a la fragmentación.

Una sociedad guiada por metas espirituales, altruistas, es capaz de elevarse a mundos inéditos, excelsos, puede construir la felicidad de saberse destinada para lo grande, dejar de ser máquina de consumo, animal esclavo de sus apetitos.

Bolívar sabía que el móvil de la empresa que soñó en Monte Sacro sólo podía ser espiritual, renunció a sus riquezas, y con su verbo pudo encender el corazón de un Continente y conducirlo a territorios de independencia.

Martí, con su poesía, derrotó a un imperio y sembró en su patria la gloria de ser libre, soberana, y le enseñó que sólo con alto espíritu altruista, con elevada conciencia de lo común, estará destinada para las grandes tareas, las que asombran al mundo. Le invitó a elevarse desde la mezquina aldea hasta la “Patria es humanidad”.

El 4 de febrero fue el relámpago del recuerdo, de allí venimos. El altruismo, hasta entonces aplastado por lo pragmático, el oportunismo, el cálculo egoísta, cedió la escena a lo heroico del sacrificio de lo individual por lo social. Un grupo de jóvenes encarnó el espíritu del Libertador, y desde el Samán de Güere se elevaron inmensos para iluminar con su desprendimiento al resto de la patria.

Los dirigentes que han convocado para lo material, sólo obtienen mercenarios incapaces de tomar al cielo por asalto, de dejar huella, sólo cosechan la ingratitud de la fiera hambrienta que ellos crearon.

Para nosotros no se trata de una discusión académica, en la respuesta, en la conducta que de allí se desprenda, va el rumbo y la vida de esta sociedad y del continente, que ve con expectación nuestros pasos que son los de la esperanza.

Ya el Che lo alertaba: las armas melladas del capitalismo no construyen socialismo. Que es lo mismo que decir, lo material no puede ser móvil para construir el nuevo mundo. Ya Fidel sentenciaba: Construir riqueza con la Conciencia , y nunca pretender que la riqueza construya Conciencia.

Lo material no es requisito previo para sentir amor, el amor debe guiar la conquista de lo material, o mejor, en la construcción de lo material debe ir implícita la elevación del amor. Sólo actuando así podremos zafarnos de las cadenas de la esclavitud capitalista, que son cadenas esencialmente espirituales.

La responsabilidad que tiene esta Revolución con la vida del planeta, de cambiar el rumbo suicida del capitalismo, nos obliga a correr el riesgo de transitar la hermosa aventura de convocar al pueblo para las grandes metas, para erguirse y luchar por razones espirituales, las que nos hacen humanos, las que salvarán a la especie, a la vida.

¡Con Chávez Resteaos!

8.5.11

¿POR QUÉ EL CHE HACÍA TRABAJO VOLUNTARIO? (Domingo 08-05-2011)

Siempre que se lee sobre trabajo voluntario es común encontrar fotos y opiniones del Che Guevara, pegando ladrillos, llevando cemento, participando con entusiasmo. Este hecho no es fortuito, no es algo caprichoso del Che, se trata de una práctica hondamente arraigada en la teoría revolucionaria. Veamos.


Una clase social precisa tomar el poder para desde allí apuntalar su hegemonía, es decir, sustituir la cultura dominante por la nueva cultura revolucionaria, esta sustitución ocurre principalmente en el alma de la sociedad, es un proceso ante todo espiritual.

La Revolución, desde el poder, debe, tiene que socializar sus ideas, valores, convicciones, su nueva visión del mundo, en resumen, establecer su hegemonía. Un eficiente instrumento para lograr este cambio de cultura, es el ejemplo de los altos dirigentes, su conducta es un poderoso elemento educativo, allí se refleja de manera directa la sociedad que se propone, el mundo del futuro.

La Revolución Bolivariana, que se desarrolla en un país rentista, en condiciones pacíficas, con poco desarrollo de la clase obrera, tiene en el Trabajo Colectivo Voluntario una vía poderosísima para mostrar la esencia de la sociedad del futuro, el nuevo mundo y el hombre nuevo.

Es el Trabajo Voluntario una escuela, una formidable manera de irradiar sobre la sociedad la cultura revolucionaria, la Consciencia del Deber Social, el trabajo en colectivo, la relación amorosa, fraterna. Es un viaje hermoso al futuro posible de la humanidad.

El Trabajo Voluntario como instrumento educativo es un importante hallazgo de la teoría y la práctica revolucionaria, indispensable en países con poco desarrollo industrial, hasta el punto de ser imposible una Revolución sin Trabajo Voluntario, y sin participación de sus altos dirigentes en esta tarea educativa.

El Che, heredero de las mejores tradiciones revolucionarias universales, sabía de la importancia del Trabajo Voluntario, y conocía el extraordinario valor pedagógico del ejemplo de los dirigentes. He allí la razón de siempre encontrar al Che ligado entrañablemente al Trabajo Voluntario.

El Trabajo Voluntario es para los cubanos la continuidad del Asalto al Cuartel Moncada, de la Sierra, del Granma. Y para nosotros debe ser la continuidad del 4 de febrero, de abril, de diciembre, del Paso de Los Andes. Todos se inscriben en la misma pasión revolucionaria, el mismo amor por la sociedad, todos son formadores de Consciencia del Deber Social.

La Revolución Bolivariana tiene en la Misión Vivienda una gran oportunidad de dar un salto cultural. Sería vital para la construcción socialista, que la Misión camine más allá de las casas, y sea territorio para la elevación del hombre nuevo, de la Consciencia del Deber Social. Batalla del Trabajo Voluntario. De esta Misión debe surgir una épica revolucionaria, la sociedad debe conmocionarse, no puede sentarse a esperar su casa.

La participación de los dirigentes es fundamental, en esta, una de las más importantes tareas de la Revolución en sus doce años, es la más trascendente en la vital sustitución de culturas que la Revolución supone.

¡Con Chávez resteaos!­

7.5.11

¿QUIÉN ES EL ENEMIGO DEL SOCIALISMO? (Sábado 07-05-2011)

Aconsejaba Sun Tzu, ese filósofo de la guerra:


…“por tanto os digo: Conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo; en cien batallas, nunca saldrás derrotado. Si eres ignorante de tu enemigo pero te conoces a ti mismo, tus oportunidades de ganar o perder son las mismas. Si eres ignorante de tu enemigo y de ti mismo, puedes estar seguro de ser derrotado en cada batalla.”

El conocimiento de Sun Tzu ha guiado a innúmeros líderes militares y políticos, sus enseñanzas se estudian en las mejores academias del mundo. La Revolución debe reflexionarlas y aplicarlas a su tiempo y espacio. Conozcamos al enemigo.


El enemigo principal del Socialismo es el capitalismo. Esta verdad tan simple muchas veces se ha olvidado. El capitalismo es una espiritualidad y una materialidad, es decir, una visión del mundo y una concreción de esa visión. Es la Bolsa de New York, por ejemplo, pero también la búsqueda del llamado “sueño americano”. Son los ricos de Venezuela, pero también los limpios que buscan subir en la escala económica.


El capitalismo tiene muchas facetas, todas ellas peligrosas. Lo encontramos afuera, en la ética, también adentro, en la moral. Habita en el fondo del hombre creado en el capitalismo, vale decir, en todos nosotros. De allí emerge como una fiera acorralada cuando las encrucijadas se presentan, cuando es necesario tomar decisiones que lo perjudican. Está también en el evidente poderío militar y en la fabulosa fuerza mediática.


Los inventos para salvarlo, las justificaciones para estimularlo y protegerlo, son similares a las que soportan una adicción. Ya sabemos que la tentación de las armas melladas siempre está presente para engullir los intentos Socialistas.


En resumen, el Socialismo no se puede hacer coqueteando con el capitalismo. Si por razones particulares es necesaria una convivencia con el enemigo principal, entonces la campaña dirigida a la conciencia, a la cultura socialista, debe elevarse al máximo, y la convivencia debe explicarse como una necesidad táctica, lamentable, peligrosa, pero nunca como un mérito, un logro, o una meta estratégica del Socialismo.


Sun Tzu recomienda conocerse a sí mismo, esto es vital, debemos saber dónde está nuestra fuerza y dónde nuestras debilidades. Conozcámonos.


Venimos de las entrañas del capitalismo, somos sus hijos, lo llevamos en lo profundo del alma. Por tanto, convivimos con el enemigo, con su lógica, nos habita. Somos al mismo tiempo creadores del mundo nuevo, del Socialismo y también enemigos de su creación. Ese dilema nos marca, esa lucha la libramos todos los días, de adentro de nosotros surgen los miedos a avanzar, las tentaciones del extravío. La batalla por el Socialismo se escenifica principalmente en nuestras almas.


Concluimos que si las medidas que tomamos estimulan al capitalismo, al sector privado, estaremos alimentando al peligroso enemigo que llevamos dentro. Nos desconocemos.


Quien se confunda y considere al capitalismo como aliado en la construcción del Socialismo, no conoce a su enemigo, ni se conoce a sí mismo.


¡Con Chávez resteaos!

6.5.11

ATRAPADOS EN LO TRIVIAL (Viernes 06-05-2011)

La bruma de lo banal impide la visión de lo trascendente. El furor de la acción inconsistente dispensa la culpa del no hacer nada. Es así, atrapando en lo trivial es que el sistema imperante se protege.

Si observamos el día a día veremos que el mundo se encuentra inerme en la vorágine de un fuego fatuo que sólo ilumina a los necios.

Para sustituir al poderoso sistema capitalista es necesario romper la rutina que él nos impone, ir más allá del horizonte, zambullirse en aguas inéditas, no atesorar trofeos en sus pantanos, intentar las alturas que rompen con siglos y bautizan nuevos paisajes.

La rutina es como una arena movediza que nos succiona lentamente. Si leemos, si vemos, si oímos, nos daremos cuenta que vivimos como en un circo en el que los actos se repiten iguales, sin cesar, nada cambia: el mismo trapecio vetusto, el mismo payaso de milenios, el mismo tamborcito, la misma melodía, igual poesía.

La democracia burguesa nos captura en su gelatinoso piso. Ya aparecen los candidatos y con ellos la picaresca criolla que hace retruécanos para descalificarlos, o potenciarlos, las mismas puñaladas, iguales zancadillas. Distracción.

Nos entretenemos viendo las expectativas de la mujer en la cuerda floja del circo mientras el mundo camina hacia su destrucción, la carpa se incendia, los zombis que somos no pueden reaccionar ni salir, deben quedarse en sus asientos.

Aplaudimos las suertes de los magos que llevan siglos sacando conejos de sombreros y transformando bastones en ramos de flores. Nada nuevo, el incendio sigue y el aplauso no sirve de nada.

Los números sustituyen a las almas, el humano, ese extraño animal con la exquisita cualidad de poder imaginar mundos y confundirlos con la realidad, es engañado por quienes fueron engañados antes, con la fabula de creer que lo material es la felicidad. Así destruimos al circo.

Matamos a uno que habíamos convertido en diablo y así nos sentimos ángeles, más importa la tecnología utilizada que la sangre derramada. Impresiona más la exactitud del misil que asesinó a un hijo y tres nietos, que el dolor de un Presidente cazado como alimaña, que la patria violada por el metal de los buscadores de petróleo que se esconden tras robot.

Es necesario zafarnos de la miasma capitalista, no hay más triunfos que aquellos que nos conduzcan a fundar un mundo alterno, que nos salve de la locura. Hay que salir del circo, ver, respirar el aíre de la realidad que nos impone el reto de tomar el cielo por asalto.

La vida nos convoca para lo sagrado. No podemos pasar el tiempo quemando muñecos, oyendo nuestras letanías, cruzando comunicados y declaraciones, inventando teorías y maledicencias.

Así, nos despertaremos un día con el circo derrumbado, incendiado, y ya no habrá más nada que hacer que llorar lo necios que fuimos, la incapacidad que tuvimos para detectar el verdadero enemigo… sólo tendremos tiempo para esperar el descenso de la guillotina, contentos porque el cuello del vecino fue primero.

¡Con Chávez resteaos!

5.5.11

LA BATALLA DEL ESTUDIO (Jueves 05-05-2011)

En cada paso que da la Revolución siempre la necesidad de estudio se hace presente. Los grandes líderes revolucionarios impulsaron la formación como columna de la Revolución, empezando por Bolívar que entendió temprano que “un pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia destrucción”, y que sólo la educación podría evitar que el pueblo fuera abusado en su credulidad.


Ya es hora, los acontecimientos recientes lo indican con precisión, de enseriar el estudio, de socializar la ideología revolucionaria, hacer que el pueblo se apodere de, y se empodere en, la nueva cultura. Difundir una nueva manera de pensar, de reflexionar, un nuevo método de análisis, distinto de las trivialidades que nos han instalado en la psiquis los medios de difusión cultural del capitalismo, distinto de los valores morales, de la ética que nos imponen los medios audiovisuales, el cine, las novelas, el púlpito, el museo, la escuela.


¿Por qué hasta ahora la Revolución ha fallado en la intención de estudio?


Es importante analizar las causas, sólo de esta forma podremos retomar el camino de la formación de las masas, del nacimiento de una nueva cultura.


El origen de las fallas en la educación revolucionaria se encuentra en la ideología pequeño burguesa y su versión anarcoide, incapaces de dar el salto hacia la construcción del Socialismo.


Ya sabemos que la pequeña burguesía no puede construir el Socialismo, lo más lejos que llega es a criticar al capitalismo. No puede superar la propiedad privada de los medios de producción, ese es el fundamento de su egoísmo, de sus salidas individuales. Si tiene cualquier poder lo usan, en definitiva, para crear más capitalismo.


Su versión anarcoide, con su rechazo pusilánime al Estado, a todo Estado, los conduce a una visión errada de la dominación y, por tanto, de la liberación. Ellos ignoran la hegemonía de la ideología capitalista, de sus valores, de su cultura, así reducen la Revolución a una visión distorsionada del “pueblo colonizado” por la cultura capitalista: esperan que haga y construya la Revolución de manera espontánea. Para ellos no hay necesidad de vanguardia, de estudio, el “pueblo sabrá que hacer”… Entonces, para qué estudiar, quién enseñará a quién, para qué dirección?


Con esta postura absurda y pedante sabotean cualquier intento de estudio, de formación.


Pero sin estudio no pueden resolverse los problemas de la marcha revolucionaria, la masa, sus dirigentes, no entenderán la táctica y la estrategia, no sabrán manejar la irreverencia y la disciplina, confundirán causas con consecuencias. Así, son capaces de establecer como objetivo la burocracia, pero aceptan sin parpadear el hibrido capital-Socialismo y la propiedad nosocial de los medios de producción que les dan origen.


El Che en carta a Hart, en 1965, desde el campo de batalla, le dice: Por eso hice un plan de estudio para mí que, creo, puede ser estudiado y mejorado mucho para constituir la base de una verdadera escuela de pensamiento; ya hemos hecho mucho, pero algún día tendremos también que pensar.


¡Con Chávez resteaos!


¡Ya es hora de pensar!

4.5.11

¡DERROTEMOS LA MANIOBRA CON UNIDAD! (Miércoles 04-05-2011)

Con el episodio de Pérez Becerra, las filas del chavismo se estremecen, la reacción sobrepasó su origen, las condenas van más allá del hecho. Ahora se cuestiona al gobierno revolucionario y al Comandante, se desató una suerte de autoflagelación colectiva, que crece con los auspicios del enemigo.


Impresiona el giro hacia la derecha de movimientos y partidos que se habían mantenido con sensatez al lado del gobierno, portales de internet consolidan su posición, no de crítica sino de abierto llamado contra el gobierno.


Los agentes de inteligencia extranjero se apresuran a estimular la discordia, por allí apareció Dieterich con sus análisis marrulleros, presentando una geopolítica que sólo sirve para desencantar a incautos. Malaver, ese plumífero al servicio de las causas de Obama, dicta cátedra de lo que debe ser la política internacional del gobierno. Teodoro, como buen renegado, participa del festín de confusión.


El asunto no puede ser despachado como el avestruz, no se puede ignorar que algo estará pasando, para que la maniobra encuentre terreno fértil. Hay que ir, con valentía, al fondo del asunto, y corregir las fallas que nos permitan crecer.


Nosotros creemos que en las proximidades del 2012, cuando se intenta hacer un Polo Patriótico y el cerco internacional contra el gobierno se estrecha cada día más, es lícito pensar que lo de Pérez Becerra fue una trampa de alta factura, de esas donde infiltrados orientan de tal manera a grupos y partidos de izquierda que los ponen a trabajar para el enemigo.


La historia está llena de esos episodios. Quizá sea suficiente recordar el asesinato de Irribaren, allá en los años sesenta, que fue inducido por un infiltrado, y tanto daño hizo a la causa revolucionaria. Y si nos forzan, recordemos el oscuro asunto del niño Enmanuel, que tanto prestigio le costó a sus autores.


Nadie debe sorprenderse, la inteligencia enemiga siempre ha usado este tipo de artimaña para atacar a los revolucionarios. Y en este caso han tenido extraordinario éxito: han puesto a pelear a sectores combativos, consecuentes revolucionarios, con la Esperanza Socialista que es Chávez, la que nos ha llevado más cerca de la concreción de los sueños que ningún otro intento.


Se impone una reunión de la Unidad Revolucionaria, quizá deba ser dirigida por Soto Rojas, que es el encargado de Polo, otro esfuerzo unitario. En esa reunión deben curarse las heridas, recoger ofensas, cancelar silencios y, sobre todo, darle al enemigo una prueba de que aquí hay mucho corazón y mesura revolucionaria, como para dejar que algo, sea lo que sea, rompa el curso revolucionario.


De allí debe salir un propósito de corregir errores, de crear lo necesario para no repetir el desencuentro, se debe hacer un diagnóstico de las fallas, la discusión fraterna debe sustituir a la imposición de las ideas, reconocerse en la diversidad.


Esa reunión debe reafirmar la fe en el Comandante, y la intención clara de ir hacia el Socialismo, al ritmo propio de nuestras peculiaridades.


¡Con Chávez resteaos!


¡Unidad de los Revolucionarios!

3.5.11

LO QUE TRAJO JOAQUÍN PÉREZ BECERRA (Martes 03-05-2011)

La tolvanera de Joaquín Pérez Becerra trajo muchas enseñanzas a la Revolución Bolivariana. Además de útiles deslindes, evidenció fallas y fortalezas que son necesarias estudiar. Veamos.


Primera enseñanza, tenemos grandes debilidades en la formación ideológica. El espontaneísmo, el invento sin ningún soporte, el culto a la improvisación, la irresponsabilidad en los argumentos, nos ha formado una base y una “dirigencia” fácilmente manipulable por las circunstancias.


A la primera dificultad reaccionan con el sentido común que las habita, es decir, el mismo que ha hecho posible y justifica a la dominación capitalista. No ven más allá de la superficie, se dejan llevar por las primeras impresiones, no meditan, no piensan, no hacen historia.


El que ayer era bueno, pasa, como en novela de televisión, de galán a villano en un solo capítulo. Las causas de la incomodidad que les embarga se la achacan a razones siempre viles, y siempre sin argumento.


Buscan culpables, personalizan la política, nunca van a las causas profundas, al “móvil de los móviles”. Arreglan los asuntos quemando a unos cuantos muñecos, algunos comunicados, tan groseros cuanto estúpidos, y después se van orondos a mascullar sus “hazañas militares”.


De esa manera, con esos instrumentos para el análisis, se dejan conducir por percepciones inmediatas, no tienen herramientas para la reflexión, así son fácil presa de la reacción.


Al primer desagrado tiran por la borda la opción revolucionaria que tanto ha costado construir. Trabajan, sin percibirlo, para sus verdugos, que bailan contentos viendo la conducta que presagia la restauración.


Peleando sólo en la superficie descuidan las causas de los fenómenos, y esos orígenes terminan por construir un mundo que es lo contrario de lo que soñaron.


La segunda enseñanza, es que de esa conducta errada la Revolución es culpable. Descuidó la formación y la conducción de las masas, la formación de dirigentes. Con el absurdo de que la “masa sabe”, renunció a la tarea de dirección, de formación, dejándola a merced de la ideología que nos domina desde hace siglos. No ha sabido producir, conducir la sustitución de cultura.


La masa, nuestra base, está reaccionando como la enseñó el capitalismo, no como ha debido enseñarla la Revolución.


La formación, el estudio, lo hemos tomado como un ejercicio subalterno: “lo importante es la práctica”, la acción, el sofoco. Pensar, reflexionar, es desperdicio: “el pueblo sabrá que hacer”.


La tercera enseñanza es que tenemos un partido autista, todavía no ha reaccionado con lo de Joaquín. Bajo aquel aguacero, con la base desconcertada, no hubo ninguna información ni orientación, dejó a la masa a merced de los oportunistas pescadores en río revuelto, hubo que esperar que Chávez hablara para poner las cosas en su sitio.


Las tres enseñanzas deben ser tomadas en cuenta con espíritu autocrítico por la dirección. Corregir, apoyarse en el alto prestigio de Chávez, en la Fe que la mayoría tiene en sus acciones, en el pueblo que está resteao con él. Esa es la fortaleza que demostró el incidente de Joaquín.


¡Con Chávez resteaos!

2.5.11

LOS VALORES SOCIALISTAS (Lunes 02-05-2011)

Los valores del Socialismo se prefiguran en los núcleos que dirigen su construcción y su defensa, no están aislados de la gran batalla contra el capitalismo.


El principal valor Socialista es el sentido de pertenencia a la sociedad, la Conciencia del Deber Social, ese es el centro de la batalla por su construcción, el núcleo de la ética y moral de los socialistas, todo lo demás debe contribuir a este valor.

De esta manera será Revolucionario lo que favorezca este valor de sentido de sociedad, y será contrarrevolucionario aquello que lo degrade o desdibuje.

No es fácil rescatar el sentido de pertenencia a la sociedad, son milenios de egoísmos, de soluciones individuales a la vida los que ha padecido la humanidad. Se trata entonces de un salto formidable hacia, como pensó el Che, “el escalón más alto que puede alcanzar la especie humana, el ser revolucionario”.

De aquí se desprende el segundo valor revolucionario, el de luchar siempre por la Revolución , por el Socialismo. Esa es la realización del humano, en esa batalla nos construimos, no hay nada que pueda superar la urgencia de la lucha por la nueva sociedad.


Se ha intentado integrar a la sociedad, esa es la esencia del planteamiento de Cristo, el “amaos los unos a los otros” de hace dos mil años, es una invocación a la integración, al Socialismo. Pero es en esta época que nos tocó vivir en la que asombrosamente tenemos la oportunidad única de luchar por la concreción de la aspiración socialista.


El tercer valor es la disciplina, este valor se enfrenta a la indisciplina que emana de la existencia individualista de la pequeña burguesía y de los marginales, que tiñe a toda nuestra sociedad.


La disciplina revolucionaria es consciente, esto significa que no es producto del miedo sino del convencimiento en la idea, en la estrategia, y de la fe en el líder. Siendo así, nada justifica la indisciplina.


Pero como contrapartida a esta disciplina, existe la irreverencia en la discusión. En las discusiones entre revolucionarios al interior de los organismos no existe la jerarquía, no existe el argumento de autoridad, eso asesinaría la discusión. Ahora bien, a la hora de la acción, funciona la jerarquía, la disciplina.


Es con Chávez que se le presentó la oportunidad a este pueblo y a los revolucionarios, que vienen luchando desde lo profundo del siglo pasado, de convertir los sueños en verdades. Nunca antes estuvimos tan cerca de hacer realidad los anhelos de tanta sangre derramada y tanto esfuerzo, nunca antes la lucha tuvo tanto sentido.


De allí que el cuarto valor ético y moral, que emana del sentido del momento histórico, es la defensa del Comandante Chávez, sin mezquindades. Chávez es el Revolucionario más importante de esta época y de épocas pasadas. Nunca nadie condujo a este pueblo tan cerca de los cambios profundos que reclama la humanidad. Esas son sus acreditaciones. Defenderlo es defender la esperanza.


¡Con Chávez resteaos!