28.6.08

VOTAR POR LA ESPERANZA

Una de las grandes trampas del sistema electoral oligarca que aún padecemos, es el voto inmediatista, táctico, desprovisto de profundidad estratégica, de futuro.
De esta manera se vota sólo de acuerdo al beneficio inmediato, sin percibir el futuro, es un voto táctico, sin visos estratégicos.
Esta costumbre hace posible la paradoja de que los pueblos elijan a sus verdugos. Los verdugos se esconden tras la dádiva inmediata, esconden la guadaña tras la migaja.
La concientización estratégica del pueblo es una condición ineludible para conseguir avanzar en la Revolución. Y esto es más cierto si la Revolución es pacífica.
La Revolución tiene la tarea vital de cambiar las motivaciones por las cuales vota la masa, dejar atrás el facilismo de la recompensa inmediata, del clientelismo, y convocar al pueblo para lo grande, para lo trascendente.
En la Revolución pacífica, que tiene que convivir durante un largo trecho con la institucionalidad oligarca, esto es imprescindible. Sólo entendiendo a las elecciones como un territorio de batalla, donde el objetivo va mucho más allá del triunfo numérico, podremos romper el cerco de la institucionalidad oligarca.
Sólo dándole profundidad estratégica a las elecciones, las convertiremos en un instrumento para avanzar en la conciencia revolucionaria, y no en un evento que fortalezca los valores oligarcas. Sólo así, estaremos impidiendo que sobre esos valores prospere la restauración, y estaremos transitando la única manera de tener éxito en las elecciones.
La Revolución ha ganado las elecciones cuando ha planteado objetivos estratégicos, cuando ha convencido de que en ellas se decide el futuro, nunca ha ganado planteando recompensas inmediatas. Siempre en todas las campañas electorales de la Revolución subyace la idea de la Esperanza , no la búsqueda de la prebenda fácil.
El 98 fue así, se ganó por la Esperanza del cambio profundo. En el referéndum se defendía al Comandante, garantía de ese cambio. En abril la masa salió a defender esa Esperanza encarnada en Chávez.
Y en estas elecciones el triunfo está en que la masa entienda que, por encima de todas las deficiencias, de todos los errores, este camino revolucionario y el Comandante siguen siendo la única posibilidad de redención de los humildes, siguen siendo la única posibilidad de tener un país viable.
Sólo el Socialismo propuesto por la Revolución puede construir un país donde la riqueza y el producto del trabajo social beneficien a todos.
No basta decirle a la gente que la pérdida de las elecciones es un duro golpe para la Revolución , es necesario que se entienda que la Revolución es la única esperanza del Pueblo.
El triunfo está en que el Pueblo entienda que, por encima de las apariencias, de lo que puedan presentar los candidatos opositores, de los cantos y los afiches, lo que se esconde es el capitalismo globalizado que nos atará al tren del imperio. Y de eso sólo se puede esperar miseria y disgregación de la sociedad y de la nación.
Criticar es amar
José Martí

27.6.08

EL REMEDIO PEOR QUE LA ENFERMEDAD

Nosotros pensamos que la Revolución es ante todo un acto espiritual, ese es el terreno de confrontación de la realidad, de la materialidad. Una Revolución será lo que sea su espiritualidad. O, dicho en otras palabras, una Revolución será según el grado de Conciencia del Deber Social alcanzado.
Cuba Socialista se mantuvo por su fuerza espiritual, no por su fuerza material. A la Unión Soviética le falló la fuerza espiritual y sucumbió en medio de su fortaleza material.
En consecuencia, las revoluciones deben ser celosas protectoras de su fuerza espiritual, de la Conciencia del Deber Social, construirla y protegerla, esa es la clave de una Revolución.
Nuestra Revolución, por ser pacífica, ocurre en convivencia con fuertes formas capitalistas, además se da en un país rentista, donde su mayor riqueza proviene del petróleo y no del trabajo. Estas características nos obligan a un cuidado extremo en los pasos que demos en la construcción del Socialismo, a afinar la teoría, a ir más allá de la superficie, a apoyarnos en la esencia del Socialismo, en definitiva, a respetar, como un asunto de vida o muerte, la formación de la Conciencia del Deber Social, que es el pilar fundamental del Socialismo.
Es en este marco que se debe estudiar la producción, los índices, las dificultades económicas. Veamos.
Dadas las circunstancias de la Revolución Bolivariana, es previsible que la economía afronte dificultades provenientes de la convivencia de los dos sistemas en la etapa de transición hacia el Socialismo.
Recordemos que estos sistemas no tienen una convivencia pacífica, entre ellos se escenifica una lucha a muerte, solapada, con sordina, pero a muerte. En estas circunstancias cobra mayor vigencia la advertencia del Che: “al imperialismo no se le puede creer ni tantico así… nada”.
Los problemas económicos que se presenten en la etapa de transición, deben ser resueltos de manera global, evitando la tentación del éxito inmediato, y de poner la solución en manos de la mellada experiencia enemiga. Explicamos.
Si tenemos por ejemplo, un problema de producción, debemos solucionarlo con más Socialismo, y no con más capitalismo.
En el primer caso, creamos territorio para apuntalar la Conciencia de Deber Social: lo que perdamos en efectividad productiva lo ganamos en efectividad en conciencia. A la larga, la sociedad se beneficia, el remedio remedia la enfermedad.
En el segundo caso, solucionando el problema con más capitalismo, podemos, en el mejor de los casos, tener un aumento de la producción, pero a costa de anclar el capitalismo en el alma social, y esto en cualquier instancia perjudica al Socialismo, traerá consecuencias nefastas para la sociedad. A la larga, es peor el remedio que la enfermedad.
A esto se refería el Che cuando decía que “no se debe caer en la tentación de querer construir el Socialismo con las armas melladas del capitalismo”.
Siendo así, las concesiones que hagamos al capitalismo deben ser muy bien pensadas, altamente justificadas y, sobre todo, contrarrestadas con una gran campaña de información y formación socialista.
Criticar es amar
José Martí

26.6.08

UNA LECHUGA, UNA BICICLETA Y UNA MIRADA

Cuando conocimos la anécdota del Che y las lechugas, que más allá de la cuota le hacían llegar a su casa, pensamos que ese rechazo tan tajante al pequeño privilegio era una exageración.
Después leímos lo de la bicicleta que le regalaron a su hija en una fábrica, el regaño que el Che le dio al funcionario y la devolución forzosa del obsequio, y nos convencimos que el Che era un cascarrabias extremista.
Esa idea nos acompañó hasta que nos sumergimos en la Revolución Bolivariana. Nada enseña más de Revolución que la Revolución misma.
Con la Revolución Bolivariana hemos comprendido que el pilar central de un sistema son los valores, allí se sustenta todo el entramado social. La Revolución debe construir el milagro de superar los valores de lo viejo, y en ese empeño la conducta revolucionaria debe ir al extremo. Toda Revolución debe ser extremista, so pena de correr el riesgo de ser atrapada por la restauración.
Cuando el Che rechaza las lechugas, está, como dirigente, dando una lección al pueblo y a los otros dirigentes, está educando con el ejemplo, transformando “la exageración” en una lección, en una muestra de lo que debe ser cotidiano.
El ejemplo, la conducta, son los vehículos de la ética y la moral, son las armas en el combate contra los valores de lo viejo, lo que equivale a decir, son las armas más importantes en la lucha revolucionaria.
Cuando el Che, en su famoso discurso en la ONU , nos dice que “al imperialismo no hay que creerle ni tantico así… nada”, no está exagerando, está, en palabras de Fidel, sentando un principio estratégico que fácilmente podríamos extender al capitalismo, a los oligarcas, a los burgueses.
Y su mirada durante ese discurso nos da una lección de cómo los revolucionarios deben ver, deben relacionarse con la bestia imperial y con sus instrumentos de dominación.
Es la misma mirada y la misma actitud del Libertador cuando redacta el Manifiesto de Cartagena. Es la mirada del Negro Primero en la Batalla de Carabobo.
No hay otra mirada para enfrentarse a la bestia que quiere arrebatarnos el derecho a existir, es la mirada fuerte, decidida, corajuda del que defiende a lo más querido contra sus enemigos.
Por eso, cuando vemos permisividad en nuestros medios, cuando vemos a Leopoldo, el mismo que corrió a guarecerse en la falda de Obama, en los programas del canal 8, cuando lo vemos compartiendo jovialidades con el presentador, entendemos que estamos haciendo un gran daño a la causa revolucionaria.
La Revolución debe ser exagerada, extremistas en el trato con los oligarcas y en el rechazo a sus valores. Allí no debemos dejar lugar a dudas, ni una lechuga de más, ni una bicicleta fuera de orden, y siempre la mirada heladora del que defiende sus razones sagradas con la vida si es necesario.
Criticar es amar
José Martí

25.6.08

MADURO RETRÁCTESE

No nos gusta escribir las columnas cuando debemos tratar estos temas. Nos da una mezcla de pena ajena y desagrado por tener que ocuparnos de las incontinencias de los que debían dar ejemplo por el cargo que ocupan.
El Canciller Maduro, al ser inquirido en un programa de televisión sobre las guerrillas y la lucha armada, soltó una serie de dislates que además de innecesarios son ofensivos para la memoria revolucionaria de este pueblo.
Nos vemos obligados a decir algunas cosas sobre estas desgraciadas declaraciones.
No vamos a entrar en las consideraciones psicológicas que llevan a nicolás a aprovechar un auge momentáneo de las posiciones de derecha para desbocarse y atacar conductas dignas.
Nos queremos referir a la conducta política que acompaña a los que como nicolás hablan, y llamarlo a la reflexión.
Los primeros que en este país arremetieron contra la gesta guerrillera con el mismo desprecio y la misma saña que nicolás, fueron los del MAS, que venían deslizándose desde posiciones reformistas en tránsito franco hacia el capitalismo. En esas condiciones, les era exigido desligarse de las posiciones consecuentemente revolucionarias, y lo hicieron.
Teodoro se burló, igual que nicolás, de los guerrilleros, Manuel Caballero todavía vive de eso, y por esa misma vía se fueron Américo Martín, Fredy Muñoz y un rosario de renegados.
Se burlan de esa etapa histórica, la trivializan, porque así les pesa menos en la conciencia su deslizamiento hacia las posiciones oligarcas. Deformando, desdibujando a los que lucharon por el Socialismo, les es más fácil traicionarlo. Después ha quedado como una costumbre, como un salvoconducto: cuando un político quiere congraciarse con la derecha, debe burlarse de la gesta heroica del sesenta.
No sabemos si ese es el caso de nicolás, o si padece la enfermedad muy común de la incontinencia verbal que afecta a los políticos.
Si ese es el caso, le queda el recurso de retractarse, que lo enaltecería como revolucionario: errar es humano, y reconocer las metidas de patas es propio de hombres enteros.
La posición de nicolás, que es en el mejor de los casos incontinencia, enrarece la discusión e impide el análisis riguroso de la vía y los métodos revolucionarios. Precisemos.
Primero, la gesta guerrillera de los sesenta fue un intento heroico de retomar el rumbo revolucionario que los reformistas y etapistas, los mismos que todavía andan por allí cuentiando, entregaron el 23 de enero.
Se puede decir que hubo equivocaciones, lo que no se puede negar es que esa gesta es parte del acervo revolucionario de este pueblo, que está en la raíz de las posibilidades revolucionarias de hoy, del ímpetu revolucionario que nos acompaña.
Segundo, las vías, las formas de lucha de la Revolución, son todas legitimas, ninguna se puede desechar, su uso lo define las circunstancias. Esto debería ser objeto de una discusión mas seria que la que nos plantea maduro. Nada más recordemos que nos preparamos para una guerra de resistencia, cuya esencia es la lucha guerrillera.
¡Criticar es Amar!
José Martí

24.6.08

LA CRISIS

Variados sectores hablan de crisis económica. Nos dicen que “amenaza la crisis mundial”, “importamos inflación”, “los alimentos están caros y son escasos”, “el petróleo sube”, “los indicadores bajan”, “la producción se estanca”, “el problema son las refinerías”, “el norte entrará en recesión”.
Siendo así, importante es reflexionar sobre las crisis. Veamos.
Las crisis son inherentes al sistema capitalista que arropa al mundo, se presentarán periódicamente, y creemos que cada vez con más frecuencia, por lo tanto las revoluciones deben aprender a convivir y a avanzar en medio de las crisis cíclicas del sistema capitalista mundial.
Las crisis tienen dos componentes principales:
Uno, las adversidades, que pueden ser de variados tipos y diferentes fuentes: inflación, estancamiento, combinación de los dos, fenómenos naturales, escasez, errores cometidos, etc.
El otro, la capacidad de la sociedad para enfrentar las adversidades, la conciencia, su textura, las raíces históricas que soportan su voluntad, la confianza en su dirigencia, la información y comprensión de la situación, las razones sagradas que la mueven.
Los dos componentes deben ser atendidos, pero teniendo siempre como norma que de las crisis la Revolución, el Socialismo, la dirigencia, deben salir fortalecidos.
De nada vale, por ejemplo, resolver la adversidad de la inflación si la causa Socialista o la dirigencia salen descalabradas.
Los dos componentes deben ser atendidos, pero el componente principal es la capacidad de la sociedad para enfrentar las dificultades, esa es la medida definitiva del nivel revolucionario alcanzado por un pueblo, y es un objetivo principal de la Revolución.
Una Revolución se medirá por la capacidad de respuesta de la sociedad que construya. Una Revolución va por buen camino si construye una sociedad capaz de soportarlo todo por mantener su dignidad, su soberanía, capaz de luchar por el derecho a ser conductora de su propio destino, de identificar con claridad a sus enemigos y no claudicar frente a ellos, de construir por sobre sus errores un sistema que le de la mayor suma de felicidad y la mayor suma de justicia.
Una Revolución estará fallando si construye una sociedad que a la menor dificultad se tambalea en sus principios, si recula en sus metas, si sale despavorida a pedir ayuda a sus enemigos.
En realidad no se ha resuelto nada si la Revolución resuelve las adversidades a costa de aumentar los valores del capitalismo, reforzar la ética del egoísmo, minar la Conciencia del Deber Social. Eso sería una solución momentánea que a la larga está cavando la sepultura de la Revolución.
Entonces, en esta crisis, que todas las señales presagian, es vital que al lado de las medidas económicas de urgencia, que la dirigencia considere que resuelven, es necesario una Misión que incorpore al pueblo a la solución de los problemas, que le proporcione armas espirituales a la sociedad para comprender y afrontar la crisis. Siempre rumbo al Socialismo.
La crisis es un territorio donde la lucha de clases se eleva, donde sus proyectos se enfrentan con crudeza. En ellas el Socialismo debe entrar en batalla.
¡Criticar es Amar!
José Martí

21.6.08

LA GOTA

Cuando nos cae una gota de agua en la cabeza, nos ponemos alertas. Si a esa primera gota la siguen dos más, no esperamos otro aviso, deducimos que viene lluvia y hacemos los arreglos para afrontarla, buscamos paraguas o refugios. Asimismo es la política. Allí el éxito estriba en comprender las gotas que anuncian el futuro, y tomar las providencias.
Las gotas siempre están cayendo, sin embargo, no todos las interpretan, existen cantidad de obstáculos que impiden su comprensión. Veamos. Hay una tendencia a sólo ver lo que nos conviene. El caso más frecuente, y no por eso menos patético, es el de los candidatos presidenciales que ignoran todas las señales, todas las gotas. No creen en encuestas, y tampoco en que sus mítines son pobres, pero, si los saluda una señora y un niño, magnifican el hecho y lo toman como signo de triunfo seguro.
Si la gota presagia tormenta, la ignoramos, nos refugiamos en el mundo de la imaginación y esperamos un milagro. Si la gota contradice lo que piensan los superiores, la ocultamos, son pocos los superiores que valoran las gotas adversas. Es difícil, se necesita mucha valentía para analizar las gotas correctamente.
Para los revolucionarios es imprescindible entender los mensajes que traen las gotas, las señales que nos manda el futuro, de eso depende el éxito de la revolución. El Che predijo, veinte años antes, la caída de la Unión Soviética, cuando nadie creía, cuando hablar de eso era una locura o un extremismo. Y la valentía del análisis del Che, lo correcto de su apreciación, salvó a Cuba y a la posibilidad socialista para la humanidad.
En Venezuela debemos estar atentos a las gotas. Bush manda muchas gotas, esas presagian intervención, no hay dudas. Chávez envía muchas gotas, esas anuncian dignidad. El pueblo protesta desordenadamente, esas gotas anuncian desorganización. En las elecciones pasadas hubo mucha abstención, esas gotas anuncian confusión. Venezuela, Cuba y Bolivia están más unidas que nunca, esas informan redención. Llegaron los Kalashnikov, esas gotas avisan preparación. Hay socialismo y hay también capitalismo, esas gotas dicen conflicto. Hay conciliación a montón, esas gotas presagian plan restaurador. Crece el crédito al consumo superfluo, esas gotas indican extravío. Se trancan autopistas y calles por pequeñeces, esas gotas denuncian inconciencia de deber social. Chávez dijo "Socialismo o Muerte", esa gota marca la esperanza.
El deber de los revolucionarios es ver las señales, analizarlas con valentía, sin miedo a equivocarse. Un error nunca debe ocultarse, al contrario, debe discutirse abiertamente, esa es la única manera de corregirlo, y ya sabemos que revolución que no corrige errores se pierde. Nunca una revolución se ha perdido por discutir sus errores, en cambio muchas se han perdido en evasivas mediocres.
¡Solo el Pueblo Organizado puede construir el Socialismo!

20.6.08

LAS ARMAS MELLADAS

El acto del miércoles 11 de junio en el Hotel ALBA Caracas, fueron tres horas que estremecieron al mundo, fue como una cachetada o una oscuridad súbita. Después de la noche del 11 la política nacional estará signada por la risa burlona de los burgueses en primera fila.

Pero qué pasó, por qué llegamos a la noche del 11. Para buscar la respuesta hagamos un poco de historia.
A partir del golpe del 11 de abril y después del triunfo sobre la meritocracia petrolera, la hegemonía en la Revolución la tomó el proyecto de la pequeña burguesía, ésta pretendió construir el Socialismo con las armas melladas del capitalismo, y en realidad sirvieron de lubricante para el arribo de la burguesía.
Su proyecto lo podemos resumir así:
En lo económico, un híbrido socialcapitalista representado por formas de propiedad falsosocialistas, tipo cogestión, cooperativas, eps.
En lo social, fragmentación de la sociedad con entidades organizativas aisladas, tipo consejos comunales.
En lo político, saboteo de la forma de organización revolucionaria, sustituyéndola por formas psudodemocraticas anarcoides.
Este proyecto pequeño burgués es formador de conciencia egoísta. Cuando el Che hablaba de no intentar construir el Socialismo con las “armas melladas del capitalismo”, se refería a que eran ineficaces económicamente, pero además señalaba que el peligro principal era la formación de conciencia egoísta.
Este proyecto fracasó, la primera señal la tuvimos el 2 de diciembre, ese día nos derrotó la conciencia egoísta que el proyecto hegemónico pequeño burgués había formado.
Pero, la Revolución , en lugar de rectificar, profundizó el proyecto fracasado, y la economía habló: nos dijo que el proyecto socialcapitalista naufragó y la marcha hacia el Socialismo está en peligro.
En esta situación, la pequeña burguesía, desesperada, muestra su verdadera cara y propone una alianza suicida con los capitalistas. Ahora ya no se trata de usar las armas melladas del capitalismo, que ya es malo, sino de aliarse con los propios capitalistas, lo que es un suicidio. Esta es la explicación de la noche del 11 que aún nos arropa.
¿Qué hacer?
La Revolución, ya lo dijo el Che, ocurre en medio de una profunda lucha de clases, y lo que hoy vivimos es una manifestación de esa lucha de clases que se agudiza, crea crisis, y la crisis es oportunidad magnífica para avanzar. En otras encrucijadas hemos estado y siempre bajo el liderazgo de Chávez hemos avanzado.
Hoy es necesario sanar el daño que a la Conciencia del Deber Social, pilar fundamental del Socialismo, ha hecho la ambigüedad de la pequeña burguesía, ambigüedad que nos guía al matadero burgués.
Es necesario devolver al pueblo la emoción de los que luchan por causas trascendentes, altruistas, darle razones sagradas que sustenten la Conciencia del Deber Social, que hagan que valga la pena luchar, defender al Socialismo.
Es necesario que los socialistas defiendan al Socialismo como el único proyecto capaz de solucionar los problemas del mundo de hoy.
¡Horror a las oligarquías!
¡Los empresarios son los sepultureros del Socialismo!
¡Chávez es Esperanza Socialista!

19.6.08

¡LOCURA!

A esta Revolución nuestra le hace falta locura, o mejor, volver a la locura que guió al 4 de febrero.
Es que una Revolución no es hija de la sensatez, la sensatez es contrarrevolucionaria, es conservadora, calculadora, la Revolución el único cálculo que acepta es la inmensa voluntad de hacerse, la locura de hacerla.
Los revolucionarios siempre han sido locos, Bolívar fue loco ¿Qué sino la locura planificó El Paso de Los Andes, o la Campaña Admirable ? ¿Qué sino la locura retó a la naturaleza en 1812?
El asalto al Cuartel Moncada fue una locura, a cuál sensatez se le ocurre atacar con rifles y muchachos a un cuartel fortificado. El Granma, la Sierra Maestra , retar en sus propias narices al imperio más poderoso de la tierra, construir el Socialismo a noventa millas del corazón del imperio capitalista, aferrarse al Socialismo después que todo se derrumbó, eso es locura. Fidel fue guiado por la locura revolucionaria.
A esta Revolución le hace falta locura.
Aquí hay exceso de cordura reformista, cuando oímos exponer a los reformistas su camino hacia el Socialismo, todo muy calculado, todo cuadradito: “bajamos las tasas, disminuimos el iva, aumentamos el subsidio, liberamos aquí, aumentamos dos puntos allá, abrimos cadivi, cerramos la brecha, bajamos la inflación, el primer trimestre es mejor que el segundo del año pasado etc., etc.”
Pero, uno siente que algo anda mal, que el alma revolucionaria está ausente, que no hay emoción, que falta pasión, que no se convoca, que falta riesgo, que falta locura.
Cuando la canalla nos llama sensatos, sospéchese. Cuando la oligarquía se sienta con nosotros y salen satisfechos, sospéchese. Cuando la gente que aparece en la lista Forbes (la que agrupa a los godos más ricos del planeta) nos aplaude, sospéchese. Sospéchese porque estaremos haciendo algo muy sensato, estaremos siendo racionales, pero nunca estaremos siendo revolucionarios.
Locura no es improvisación, más bien es audacia para intentar lo que a los conservadores, a los reformistas, a los pusilánimes, les parece imposible.
Aquí hoy, en Venezuela, estamos en el deber de ser Quijotes con locura, soñar con un nuevo mundo y tener la audacia de construirlo.
Tenemos todo para intentarlo, un líder con una extraordinaria conexión con un pueblo que es también extraordinario, tenemos riquezas, la teoría revolucionaria existe, el coraje sobra, la audacia abunda, las ganas se desbordan, lo único que falta es confianza en que es posible y la locura revolucionaria, desechar al reformismo calculador.
El mundo, la humanidad, espera de nosotros el ejemplo que lo guíe, que lo aparte del rumbo suicida que el imperio capitalista nos impone. No podemos conformarnos con menos, debemos demostrar que el Socialismo es posible, no podemos conformarnos con un buen gobierno, no podemos caer en la trampa de la democracia oligarca que durante cincuenta años nos mantuvo en la sensatez del rebaño.
¡No! Nuestra meta es crear otro mundo, sumerjámonos nuevamente en la locura del Paso de Los Andes, del Asalto al Cuartel Moncada, de intentarlo cuando todas las voces sensatas dictan que es imposible.
¡Horror a las oligarquías!
¡Chávez es Esperanza Socialista!

18.6.08

LA ALIANZA DE MARCIANO

El 11 de junio de 2008, en la noche, en el Hotel ALBA Caracas se presentó un plan de “Alianza Productiva” que pretende agrupar a los oligarcas con el gobierno revolucionario, todos juntos en el esfuerzo por construir el Socialismo.
El proyecto de "Alianza Productiva" constituye la más potente agresión que haya sufrido la Revolución Bolivariana , es un desatino que amenaza con sepultarla. Forma parte de una campaña, muy bien diseñada, por la derecha endógena. Veamos.
Mientras la Revolución estaba distraída en ajetreos electorales, la derecha endógena construía su plan de restauración.
Habían intentado un pacto político que les falló por la terquedad de la oposición fascista, por eso apelaron al coqueteo con el capital, le ofrecieron participación en la riqueza nacional, ya sabemos que el capital es oportunista, no resiste la tentación del lucro, y lo que se les ofrecía era el lomito de la economía nacional. Conseguido el pacto económico ya vendría el pacto político.
Publicitaron a Lorenzo Mendoza como puntal de una supuesta burguesía nacionalista, recordemos que fue entrevistado por José Vicente en su programa.
Los empresarios prepararon el plan junto a Haiman, confiesan que tenían meses en esos afanes. Finalmente lo presentan el 11 de junio, e inmediatamente desatan una campaña de apoyo, sus abundantes declaraciones contrastan con la escasez de las declaraciones y análisis del resto de la Revolución.
Marciano, activo en la construcción de este pacto restaurador, ahora en su columna arma una astuta estrategia de defensa. En su columna del martes 17 de junio la muestra claramente.
Primero, habla de las bondades de la "Alianza Productiva" para impulsar la economía, oculta que la Alianza con el capitalismo no puede traer nada bueno para el pueblo humilde, el capitalismo produce, es innegable, pero no distribuye, allí está el ejemplo de Argentina, que produce como para alimentar a 500 millones, pero sus habitantes pasan hambre.
Segundo, hábilmente agrupa con la derecha del movimiento 2 de diciembre, a todos los que se opongan al pacto, de esta manera quien se enfrente a la "Alianza Productiva" se afilia automáticamente a este grupo golpista. Oculta que esa fracción de la oligarquía pelea porque se resiste a ser desplazada por esta fracción emergente que él y Lorenzo representan.
Es una astuta manipulación de Marciano, no podíamos esperar menos de ese experimentado columnista.
Desconoce que a esa "Alianza Productiva" infame se oponen los revolucionarios, porque es liquidadora de la Esperanza Socialista , debilitará y entregará al Comandante a las garras fascistas de la oligarquía.
No hay duda, estamos en presencia de una feroz ofensiva restauradora, los reformistas nos atacan en todos sus medios, es deber de los revolucionarios develar el plan oligarca y enfrentarlo con valentía.
Ya tenemos experiencias de posibilidades revolucionarias yuguladas por el reformismo nacional, el 23 de Enero, estos mismos actores lanzaron por la borda las posibilidades revolucionarias. Pero ahora estamos avisados, los derrotaremos.
¡Horror a las oligarquías, las nuevas y las viejas!
¡Los empresarios son los sepultureros del Socialismo!
¡Chávez es Esperanza Socialista!

17.6.08

CONVOCATORIA

Este pueblo es privilegiado: mientras la humanidad dormita envuelta en los vapores rancios de la conformidad y la distracción mezquina, mientras espera por su extinción, nosotros fuimos convocados para lo grande, para lo hermoso, para erguirnos humanos, para cumplir las tareas de la redención, para mostrar otro rumbo diferente al camino del infierno que nos marca el capitalismo. Para construir el Socialismo.
El encargo es definitivo, vital: o nosotros señalamos el camino de redención o la humanidad perece. El planeta tiene sus ojos y su corazón puestos en nuestros pasos, siente que aquí se está decidiendo su destino.
Somos antiimperialistas, anticapitalistas, socialistas, y esa es una herejía que suscita enemigos poderosos y variados, instalados en la realidad que nos rodea, pero también dentro de nosotros mismos. Estamos en el medio de una batalla donde el enemigo no pide ni da cuartel, usa todas sus armas para aplastar al ejemplo que somos.
Hemos vencido muchas ofensivas enemigas, en el camino nos depuramos. Atrás quedó la restauración clásica, miquelena ya es historia, los golpistas y la meritocracia fueron experiencias aleccionadoras. Pero, el enemigo no descansará hasta aplastar la Esperanza Socialista y ahora arremete con su arma más poderosa: el reformismo agazapado.
Este es nuestro principal enemigo y debemos estudiarlo para poder derrotarlo. El reformismo actúa desde la Revolución , tiene varios objetivos en su campaña perversa:
Uno, separar al pueblo de sus metas elevadas, reducir sus objetivos a lo más inmediato, a lo cotidiano, a lo intrascendente. Intentar convertirlo en un estomago con patas incapaz de otro pensamiento que no sea la satisfacción de lo primitivo, incapaz de soñar otro Paso de Los Andes, o en otro Ayacucho.
Dos, separar al pueblo de sus lideres trascendentes, trocarlos por los cretinos que se consumen disputando metas ínfimas, personales, desconectadas del gran reto histórico.
Tres, saben que con un pueblo disminuido, disgregado, guiado hacia metas enanas, pueden restaurar con facilidad el capitalismo.
Hoy estamos viviendo una ofensiva reformista, similar a abril, a diciembre, pero por otros medios.
Lo que pasó el miércoles 11 de junio fue la culminación de una operación de restauración muy bien montada. Caímos en la trampa. Nos distrajeron y distraen con las elecciones regionales, paralizamos la política grande, el estudio, la alerta ideológica, mientras ellos preparaban la ofensiva que culminó con el llamado a la “alianza estratégica” entre empresarios y Socialismo, desatino histórico que no tiene otra meta que el degüello del Comandante, del Socialismo, de la Humanidad.
¿Qué hacer?
Primero. Hoy es más necesario que nunca estar al lado del Comandante. Juntos, Pueblo y Comandante, como en el pasado, venceremos esta nueva ofensiva oligarca.
Segundo. Definir y fortalecer la ideología revolucionaria, desechar las ambigüedades ideológicas, el Socialismo sólo se construye con Ideología Socialista. Sobre nuestra debilidad ideológica afincan sus zarpazos.
Tercero, y por sobre todo, restablecer la confianza en el camino socialista, restañar las heridas que en la Conciencia del Deber Social ha causado los coqueteos con la oligarquía capitalista.
¡Horror a las oligarquías!
¡Los empresarios son los sepultureros del Socialismo!
¡Chávez es Esperanza Socialista!

10.6.08

FRATERNIDAD SOCIALISTA DE VENEZUELA

Cuando Pombo, general cubano compañero del Che, relata a Néstor Kohan los últimos días de la guerrilla boliviana, le explica las razones de la violación de principios de la lucha guerrillera. Veamos.
“No fuimos todo lo cuidadosos que se hubiese requerido porque la propia vida nos lo impuso, no porque no supiéramos las cosas que estábamos violando. Estábamos violando principios de la lucha de guerrillas, pero había que violarlos en aras de la confraternidad humana. Por ejemplo nosotros no podíamos dejar a Joaquín aislado allí, lo teníamos que buscar costara lo que costara para poder sacarlo e irnos a combatir adonde teníamos que hacerlo y esto nos llevó mucho tiempo. Y ya al final, el tema de los enfermos, no los podíamos dejar. Tú sabes que el Che cae en combate en aras de permitir que los enfermos lograran salir del cerco. Y entonces no podríamos decir que nos derrota la táctica del enemigo sino principios de nuestra propia táctica que no podíamos aplicar y no quisimos aplicar en aras de tener la obligación moral de auxiliar a nuestros compañeros. Si una guerrilla no crea esta confraternidad, esta solidaridad humana, no responde a la causa por la cual ella existe, que es el bienestar del ser humano. Pero el bienestar del ser humano no puede ser abstracto, pues cuando tienes un hombre cercano no puedes ser capaz de abandonarlo. Esta es una contradicción, es muy altruista, muy humano, pero es una contradicción. El socialismo busca que el hombre sea más humano y más colectivo, que el hombre sea menos Robinson Crusoe, menos individualista, y éstas son las consecuencias de esta visión del mundo.”
Se muestra claramente la importancia vital que da el Che, el pensamiento revolucionario cubano, a la fraternidad dentro de la organización.
Y esta es la enseñanza capital de la Revolución Cubana:
“La organización revolucionaria prefigura a la sociedad del futuro, a la sociedad que queremos construir, donde el centro es el humano”.
Siendo así, las relaciones entre los hombres de la organización deben prefigurar las relaciones de los hombres de la futura sociedad, deben ser relaciones fraternas, amorosas. Y esta condición tiene tanta importancia que está por encima de cualquier otra consideración, hasta de la propia vida.
No podemos dejar de pensar que esta fraternidad del núcleo central de la Revolución Cubana, es la que le permite construir la sociedad amorosa que hoy son, resistir los embates del imperio más poderoso que ha conocido la humanidad, las vicisitudes de la soledad y el bloqueo.
Hoy que la Revolución Bolivariana intenta construir una organización revolucionaria, es importante asimilar esta enseñanza cubana.
Podemos decir, generalizando, que la calidad de una Revolución dependerá de la calidad humana de la organización que la impulse. Y podemos añadir que Revolución que consiga construir un núcleo de relaciones humanas fraternas, es una Revolución que está garantizada.
Porque el ejemplo de ese foco humano se irradiará, su conducta, su fraternidad, su amor al resto de la sociedad. Esta es nuestra principal tarea. Si no construimos ese foco humano, si nos perdemos en la selva de egoísmos, la Revolución será derrotada.
¡Chávez es Esperanza Socialista!

9.6.08

IR MÁS ALLÁ

Para entender al mundo, a las fuerzas que lo mueven, tomar conciencia del funcionamiento de la sociedad y comprender la gran estafa en que vivimos, es decir, para prepararnos para la Revolución, es necesario investigar la realidad con instrumentos de análisis capaces de ir más allá de la simple apariencia.
La oligarquía depredadora sabe que un Pueblo que sólo perciba la apariencia, las sombras de la realidad, está destinado a ser víctima de su propia ignorancia. Es así, las tinieblas son la principal arma de dominación en manos de la oligarquía.
¿Cómo la oligarquía nos sume en la ignorancia dominadora?
Utiliza varios métodos, uno de los más importantes es instalar en la mente del dominado un aparato de análisis, de una estructura de pensamiento egoísta, individualista. Somos egoístas, individualistas, porque pensamos, analizamos, de forma egoísta, individualista. Y esta estructura mental no nos permite la generalización, el vuelo alto, el percibir más allá de la superficie, el entender las leyes que rigen el movimiento social. Esta psiquis individualista, es como una cárcel, una cadena que esclaviza.
Normalmente no sentimos la prisión, aunque siempre está allí, aislándonos, dirigiendo nuestra conducta disolvente.
Es en la política donde el pensamiento egoísta instalado por la oligarquía hace más daño, donde es barrera para la liberación. Veamos.
Al resolver los más importantes problemas de la vida de manera individual, egoísta, sin pensamiento social, nos transformamos en seres egoístas, individualistas, dotados de un método de análisis también individual. De esta forma todos los aspectos de la vida los percibimos, los razonamos y los pretendemos resolver como asuntos individuales, personificados. El egoísmo modela nuestra realidad y nuestra psiquis, todo lleva su nefasta marca. El egoísmo, el individualismo, está en la raíz de todo, desde la delincuencia y la corrupción hasta en la política.
Atrapados en esta psiquis hacemos análisis político desde la individualidad egoísta, no desde lo social.
De esta manera la lucha de clases no entra en los análisis, sólo se distingue la pugna de individualidades, las entendemos no como batallas de proyectos políticos, sino como enfrentamientos de meras ambiciones de politipillos. Así vamos tejiendo una trama novelesca que hace inofensivo nuestro accionar.
Así, nuestra percepción no va más allá de la superficie, no podemos entender al mundo y mucho menos transformarlo. Este modo de análisis es un cerrojo de seguridad para el sistema oligarca. Mientras así pensemos el capitalista está seguro.
De todo esto se concluye que la labor revolucionaria es propagar sistemas mentales basados en lo social y lo histórico, romper con la conducta y el pensamiento individualista, egoísta.
Somos entes sociales e históricos, lo que hagamos obedecerá a las características de nuestro tiempo y a la ideología de clases que adquiramos. Llevar al pueblo conciencia de esta situación, guiarlo más allá de las apariencias, es una de las tareas fundamentales de la Revolución Bolivariana.
¡Sin Chávez no hay Socialismo y sin Socialismo no hay Chávez!

8.6.08

¡LIBERTAD!

En momentos en que escribíamos una columna sobre las elecciones del PSUV, en la que tratábamos de explicar y explicarnos… llega a nosotros la noticia de la injusticia cometida por los gringos contra los Cinco Cubanos Héroes de la Humanidad , luchadores contra el terrorismo…
Intentamos seguir nuestro escrito sobre el PSUV, pero sentimos que nada es más importante para los revolucionarios del mundo que gritar frente a esta injusticia, con todos los pulmones: ¡LIBERTAD, LIBERTAD PARA LOS CINCO!
Una corte gringa confirmó la sentencia contra los Cinco Héroes, los volvió a lanzar en las fauces de las mafias de Miami, rindió pleitesía a uno de los bastiones de la inhumanidad, de la barbarie, rasgo distintivo de la cultura capitalista.
Con estos muchachos el imperio está haciendo lo que le da la gana, los somete a varias cadenas perpetuas, los tienen aislados, no los dejan ver con sus familiares, los castigan en celdas horrorosas, le censuran todo… y la humanidad por la cual luchan y padecen se desentiende de los mejores de sus hijos, los abandona.
Aquí en Venezuela, sumergidos en distracciones electorales, ni cuenta nos damos de la infamia. Nos ocupa un cretino que dice que le hicieron fraude en una elección local, que no puede poner sus apetencias personales, su mezquindad a un lado, y permitir que la Revolución atienda lo importante.
Es necesario que nuestra dirección, la del PSUV, pero también la del PPT y, sobre todo, por obligación, la del PCV, todos dejen de lado por un momento las mezquindades electorales, las peleas frívolas, y den una muestra al mundo y al país de la grandeza que albergan.
Que se sienten en una mesa a firmar juntos un documento pidiendo la libertad de los Cinco, a planificar manifestaciones de protesta que en honor a estos Héroes den muestra de unidad, de grandeza.
Es una obligación de moral revolucionaria la solidaridad con estos Héroes, pero no debemos olvidar que también la lucha por ellos es parte de nuestra lucha.
Los verdugos imperiales que hoy los someten a cautiverio y torturas, son heraldos negros que anuncian que mañana intentarán agredirnos y juzgarnos con la misma infamia y por el mismo “delito” de querer vivir en paz, dueños de nuestro destino.
Ellos son hijos de la hipocresía, liberan a Posada, terrorista confeso, mientras secuestran a luchadores contra el terrorismo.
Son los que llevan al mundo al borde del abismo, y en su afán de lucro enfermizo engullen todo y a todos, inventan patrañas, como las acusaciones que nos hacen desde una computadora apócrifa.
La lucha por la libertad de los Cinco define nuestra sensibilidad humana, por tanto define nuestra textura revolucionaria.
Esta es una oportunidad para que la Revolución Bolivariana de muestras claras de internacionalismo militante, del que es riesgoso, del que es audaz, del que define el rumbo al Socialismo, el que le da el indispensable contenido humanista al Socialismo.
¡Chávez es internacionalismo revolucionario!
¡Chávez es Socialismo!
¡LIBERTAD PARA LOS CINCO!

7.6.08

REVOLUCIÓN MISIONERA

Una Revolución será como sea el espíritu popular que la acompañe, la Conciencia Social que la sostenga. Sólo el alma popular garantizará el éxito en las grandes batallas que debe librar una Revolución.
Por eso los verdaderos pasos, las soluciones revolucionarias, son los pasos y soluciones donde el pueblo participa como actor principal.
Esta Revolución debe volver al Espíritu Misionero que la caracterizó en sus momentos de más emoción, en abril, cuando el pueblo fue protagonista de la acción política más importante del proceso, o en el diciembre petrolero, cuando el pueblo revolucionario derrotó a la meritocracia.
Pero sobre todo se debe volver al espíritu de participación del pueblo que hizo posible las misiones.
Recordemos los comienzos de la Misión Barrio Adentro: no fue una misión producto de la burocracia, sino del entusiasmo del gobierno municipal (Bernal) y del pueblo que acogió la tarea y a los médicos como parte integral de su vida. El médico cubano se fundió con las carencias y con la pasión de los barrios, pueblo y médicos buscaron soluciones, juntos construyeron una relación amorosa, que es sin duda lo más importante de la experiencia misionera.
Hay que impregnar de ese espíritu a todas las tareas de la Revolución , o mejor, ninguna tarea revolucionaria estará realmente resuelta si no está imbuida de este aliento popular, todo debe resolverse con el Pueblo.
Sólo así derrotaremos las desviaciones, la burocratización de la Revolución , las tendencias anarcoides que impiden la organización.
La burocratización, el resolver los problemas sólo con la participación del Estado, nos lleva a sustituir a la masa por los funcionarios, y esta elite así formada se va apartando del Pueblo, cada día más, hasta niveles de peligro para la viabilidad del proceso.
Es necesario convocar al pueblo para acciones de trabajo voluntario masivo, para la participación en el estudio, planificación y solución de los grandes problemas de la construcción del Socialismo.
Esta es una de las tareas principales del PSUV.
Por ejemplo, qué bueno sería que el partido propiciara la discusión a fondo de las vías de expresión de la voluntad popular, los consejos comunales, la formación del partido, hacer del partido no un ente exterior al pueblo sino un organismo integrado a él.
O discutir la inseguridad, y que en la solución participe el Pueblo. Se debe ir a los barrios y estimular la participación en el descenso de la criminalidad, recoger iniciativas, organizar, hacer emulación, premiar moralmente al barrio más efectivo en bajar los índices de criminalidad, que esto sea un asunto del Pueblo y no una simple solución policial, que siempre será transitoria.
La participación de Venezuela en la búsqueda de la paz en Colombia no debe se un asunto del Comandante, sino una tarea de todos, lo mismo con el enfrentamiento a las agresiones del imperio, a las declaraciones de Bush, a las amenaza de la IV flota, deben ser tareas de todos.
La Revolución supera sus primeras etapas y debe retomar el camino de la emoción, de la participación Misionera, para poder enfrentar con éxito las tareas que se avecinan.
¡Chávez es Misionero!
¡El Espíritu Misionero es Socialismo!

6.6.08

SOCIALIZAR LA SOCIEDAD

Una de las últimas columnas: ¿Qué son los batallones? Causó revuelo. Algunos interpretaron que teníamos una posición contra las elecciones por la base, otros nos atacaron sin mayores argumentos, y pocos coincidieron con nosotros.
La discusión es sana y nos alegra haberla propiciado, hoy queremos precisar algunas cosas.
Estamos de acuerdo con la elección por la base, lo que planteamos es que esa elección debe ser con mediación de organismos, sólo así ayuda a la causa del Socialismo.
Las elecciones de la base directa, sin organismos, son una ficción, un sistema que prestigia al individualismo, son reflejo de la cultura capitalista egoísta y disociadora. Además lesiona, niega las instancias organizativas, va en contra del liderazgo y la organización de la Revolución.
¿Entonces qué hacer?
La participación de las bases de la organización debe ser a través de organismos de base. Esto no es un capricho, sólo orgánicamente avanzaremos hacia la construcción del Socialismo, derrotaremos la ética del individualismo, de la masa amorfa, anarcoide e inoperante, simple suma de individuos aislados. Veamos.
En estas unidades organizativas se ejercitará la relación humana revolucionaria, la vigilancia revolucionaria. Ese núcleo de base, que estudia, que reflexiona en común, que participa en común de las tareas, se va constituyendo en una trinchera de lucha contra el individualismo oligarca, y un terreno para ejercitar la relación amorosa socialista.
Las unidades organizativas, en el caso del PSUV, serían los batallones. Estos superan en colectivos las fallas y los vicios individuales y potencian las ventajas. La resultante es que la relación humana en el batallón es mejor, más efectiva, humana, más socialista que los individuos considerados de manera aislada.
Ese tejido social, formado por esas unidades organizativas en la base y que se remonta hasta lo nacional, pasando por las instancias intermedias, es, debe ser una prefiguración de las relaciones socialistas que queremos construir.
Este esquema organizativo es la única manera de restituir el tejido social perdido en el capitalismo, de “socializar de nuevo a la sociedad”.
Sólo así, allí se soluciona la paradoja de construir el futuro socialista con el hombre formado en los vicios del pasado capitalista.
Entonces, en el caso del partido la organización debe partir y terminar en los batallones, es allí que está el alma del partido, de la nueva forma de hacer política, de la que nos lleva hacia el Socialismo. Lo mismo es válido para los consejos comunales, para otras organizaciones sociales.
En contraste, la elección directa, individualista, egoísta, sin organización, contribuye a la fragmentación de la organización, y de la sociedad, disuelve el sistema organizativo. Se elige sin reflexión, se postulan sin un ejercicio de evaluación colectiva.
De esta forma, al usar las armas electorales melladas heredadas del capitalismo estamos contribuyendo a la cultura capitalista y perdiendo una valiosa oportunidad de educar y construir sociedad socializada.
El único resultado exitoso es el que nos deja organización y conciencia.
¡Sólo el Pueblo Organizado puede construir el Socialismo!
¡Chávez es Esperanza Socialista!

5.6.08

LA ORGANIZACIÓN

La sociedad capitalista se caracteriza por la anarquía sustentada en el egoísmo, es una guerra de todos contra todos, esa es su esencia. Las organizaciones están impregnadas de esta contradicción, el egoísmo y la necesidad de vivir en colectivo.
A la sociedad, sobre todo a los humildes, se les impide, se les sabotea de mil maneras las organizaciones integradoras nacionales. Las pocas que surgen son agrupaciones de egoísmo, Egoísmos colectivos de defensa ante otras organizaciones similares, nunca son formaciones que le den organicidad a la sociedad.
Así encontramos asociaciones comunales aisladas del resto de la sociedad, sociedades de vecinos aisladas, colegios profesionales que defienden los egoísmos colectivos, sindicatos de resistencia y puja frente a los patronos.
Los partidos políticos siguen el mismo modelo, son asociaciones cuasi mercantiles que medran del Estado, agrupaciones clientelares que defienden al Estado, pero que contribuyen a esparcir la ética capitalista y garantizar la desorganización social.
En contraste con el partido oligarca, la organización revolucionaria tiene características opuestas, es una agrupación de los más concientes que prefigura la sociedad socialista del futuro. La organización revolucionaria dirige la reintegración social de la sociedad, el establecimiento de la Conciencia del Deber Social, el restablecimiento de las relaciones amorosas entre los humanos y de estos con su entorno, restitución de la condición humana del hombre mercancía. En resumen, dirige la construcción del Socialismo.
Es una organización política que dirige la disputa del poder político a las clases hegemónicas, lo captura para hacer de las ideas de la nueva sociedad un anhelo nacional.
El partido revolucionario, la organización, debe tener una nueva ética. Entre sus miembros deben prevalecer las relaciones fraternas, debe ser prefiguración de la sociedad que se quiere construir, la sociedad que promete al pueblo, demostración de las bondades de la sociedad prometida, debe educar con el ejemplo.
En el camino de la construcción de la organización se presentan obstáculos, la lucha contra la cultura egoísta es el principal de estos escollos, es una batalla contra nosotros mismos que sólo tendrá éxito en la vida en colectivo.
No es concebible una Revolución sin una organización política, porque no es posible la lucha contra la cultura egoísta capitalista sin la agrupación de los más concientes, los más lúcidos, una lucha sin organizar para potenciar la acción de los que van adelante en la toma de conciencia, en entrega, en desprendimiento, sin la vanguardia de la sociedad. El aislamiento de los mejores debilita el combate por la redención, al contrario, la unión de los mejores es potencia exitosa.
No es posible una Revolución sin una organización nacional de los revolucionarios que le de sentido al combate contra las organizaciones nacionales de las clases hegemónicas.
¡Chávez es Esperanza Socialista!

4.6.08

¿QUÉ SON LOS BATALLONES?

Está en la discusión las bondades de la elección por las bases. Acabamos de asistir a una elección en primer grado de los candidatos a gobernadores y alcaldes. Es propicia la ocasión para algunas reflexiones.
La relación, la actividad, la expresión política del pueblo, de una clase social, no puede ser de manera directa. Veamos
Los diferentes niveles de conciencia, el alto número, la extensión geográfica, la característica y cantidad de las tareas, hacen inviable la participación directa. Así, son indispensables las organizaciones políticas.
El PSUV debe deslastrarse de dos grandes peligros:
Uno, el peligro de repetir la organización y las prácticas oligarcas. Siempre está latente, recuérdese que tenemos medio siglo de costumbres, de elecciones, de métodos oligarcas que nos deformaron, nos desintegraron como sociedad.
Nos instalaron la idea de que las elecciones en primer grado, que no organizan, que son fácilmente manipulables con técnicas de marketing, eran la perfección de la participación y la democracia, que sólo las elecciones eran vía para expresar la voluntad popular.
El otro peligro es la tendencia anarcoide, la fobia a las estructuras organizativas, a las instancias de dirección: toda instancia de dirección se ve como enemiga, contrapuesta al colectivo. Surge esta tendencia de la idea de que todo Estado es enemigo, ignorando la necesidad de un Estado Revolucionario sin el cual no se puede hacer la Revolución.
Estos dos peligros están presentes siempre en la actividad del Partido, y son reflejo de la lucha de clases que en su interior ocurre.
El anarquismo se entrelaza con la ideología pequeña burguesa, tremendista, en el fondo cándida, que comete el crimen de despojar a las masas de la fuerza de su organización: las priva de la posibilidad revolucionaria, se conforma con motines, nunca pone en peligro al sistema y mucho menos podrá construir una nueva sociedad.
El conservador de la cultura y métodos oligarca se entrelaza con la ideología pequeña burguesa y burguesa conservadora, la que al llegar a la línea de cambio se asusta, no da el salto adelante, reproduce al pasado, pero ahora recubierto con piel y retórica pseudo revolucionaria.
En contraste, el partido revolucionario debe ser una organización, parecer una organización, actuar como una organización, imbuida de la ideología de los trabajadores: disciplinada, coherente, con sentido de jerarquía y de trabajo colectivo.
La dirección debe ser dirección, representante del colectivo de la organización, tomar decisiones sin complejos, usando la confianza que el colectivo le dio. Su voluntad debe ser el condensado de la voluntad del partido, si eso no ocurre el colectivo la sustituirá, pero mientras exista representa al colectivo del partido.
El Batallón es el órgano de base del partido, es la base organizada, por eso cada consulta a la base debe realizarse en el Batallón, debe ser motivo de afirmarlo como instancia organizativa. Sólo de esa manera construiremos la organización revolucionaria que reclama la Revolución.
¡Sin Pueblo organizado no hay Socialismo!
¡Chávez es Esperanza Socialista!

3.6.08

LA FUERZA DE LA CRÍTICA

La Crítica tiene dos significados principales. Uno, quiere decir examen y juicio acerca de alguien o algo. Dos, puede significar también murmuración, censura, ataque a la honra.
Entre nosotros, que somos una sociedad tallada en el egoísmo, en los proyectos individuales, en una guerra de todos contra todos, donde el triunfo de uno significa, necesariamente, el fracaso de otros, y los valores prestigiados por el sistema de difusión y manipulación de la oligarquía apuntalan esta situación. Así, la Crítica se entiende sólo en el segundo significado, ha sido despojada de su mayor importancia: el examen y juicio. Se transformó la Crítica en mera agresión y desaprobación.
De esta manera se priva a la sociedad de un valiosísimo instrumento para entender y modificar la realidad, para buscar la verdad.
Si toda crítica es ofensiva, entonces, se pierde la capacidad de examen y juicio acerca de algo, y es sustituida por las alabanzas ciegas. Siendo así, el diagnóstico de cualquier evento debe ser favorable, lo contrario sería una agresión.
Despojados de la capacidad de análisis, de lo bueno y de lo malo, perdemos el contacto con la realidad. El análisis es sustituido por el intercambio de lisonjas que nos dibujan un paisaje sin ninguna mancha, y así, ilusionados, caminamos hasta que la realidad nos da una cachetada y nos despierta del sueño.
Esta Revolución Bolivariana debe rescatar la capacidad de examen y juicio, de crítica: Todo debe ser sometido, en todas las instancias, a la mayor y profunda crítica, se debe considerar lo bueno y sobre todo lo malo.
Debemos rescatar la capacidad de reconocer y criticar los errores y fracasos, analizarlos con valentía. Sólo de esa manera podemos convertir traspiés en triunfos. La política del avestruz nunca es favorable.
Lo primero es darle a la Crítica el significado de análisis riguroso, no por decir la verdad somos pesimistas, o por ocultarla somos optimistas.
Debemos resaltar los éxitos, pero también los fracasos, buscar las causas de unos y de otros, potenciar unos y corregir otros. La Crítica debe ser el primer paso después de cada evento.
Las elecciones de candidatos a gobernación y alcaldías del PSUV son una buena oportunidad para entrenarnos en la Crítica , para devolverle su sitial de honor y de instrumento indispensable para la marcha de la Revolución.
De este evento debemos hacer una crítica que nos permita una precisa evaluación. Algunos puntos a investigar serían:
¿Estuvo bien el número de votantes? ¿En cuáles zonas fue mejor la asistencia? ¿Dónde se presentaron problemas? Buscar las causas de la abstención, la reacción de los candidatos ganadores, la de los perdedores, quién y por qué se alejó, quién y por qué aceptó su derrota.
¿Cómo se comportó la estructura del Partido en el proceso? ¿Qué fallas y qué aciertos hubo en la movilización de la militancia?
¿Cómo estuvo la relación del PSUV con el pueblo, cómo vio al proceso electoral, qué lección le dimos?
Estas elecciones son una buena ocasión para educarnos en la Crítica.
¡Chávez es Esperanza Socialista!

2.6.08

ACRISOLAR LAS IDEAS

La Revolución Bolivariana entra en una etapa en la que se hace indispensable acrisolar la teoría revolucionaria. Es vital, no hacerlo es debilitarnos, no olvidemos que una Revolución no puede ir más allá de las ideas que la sustentan.
Uno de los conceptos que está en la base de nuestra teoría revolucionaria, y que debe ser discutido profundamente porque de él depende el éxito o fracaso de la Revolución , es el de los niveles desiguales del desarrollo de la conciencia revolucionaria en el Pueblo.
Algunos sostienen la tesis de que el Pueblo tiene siempre un nivel alto de conciencia revolucionaria, por lo tanto “siempre sabe que hacer”. De esta afirmación se desprenden dos juicios: uno, no es necesario la construcción de una vanguardia, y dos, no es necesario el Estado.
Los dirigentes son considerados como extraños al Pueblo, no formando parte de él y de él naciendo. Así la vanguardia se hace innecesaria y todo Estado es considerado enemigo del Pueblo.
Igualan el Estado burgués oligarca con el Estado Revolucionario, y a los dos se oponen por igual. Plantean la paradoja de que la forma de dar poder al Pueblo es quitándoselo al Estado revolucionario, que no es otra cosa que el representante de las grandes mayorías nacionales antesexcluidas, es Pueblo hecho administración y dirigencia. De esta manera debilitan a la Revolución dejándola inerme frente a los embates oligarcas.
Según este planteamiento, la lucha de la Sierra Maestra , que se inició con una decena de hombres, fue contra el pueblo, igual el asalto al Cuartel Moncada o el 4 de febrero. Cuando todos son eventos que aprueban la vanguardia, que surge de las entrañas del Pueblo. En definitiva, está tesis, al contrario de las apariencias, debilita a la Revolución desde posiciones tremendistas disfrazadas de revolucionarias.
Otros sostenemos que el Pueblo, sometido a siglos de opresión y sumisión, está impregnado de la conciencia que permite esa dominación. Que al principio es sólo un puñado de personas las que adquieren conciencia de la necesidad y posibilidad del cambio revolucionario, es decir, existen niveles diferentes de conciencia revolucionaria. Este puñado de hombres se organiza y toma para sí el apostolado de fundirse con el Pueblo, hacerse uno con él para elevar la conciencia revolucionaria en el resto de la población, y realizar las tareas que de esa nueva conciencia se desprenden, surge así la vanguardia, esa y no otra es su tarea.
Concebimos al Estado Revolucionario como instrumento del Pueblo para la administración, la defensa y, sobre todo, instrumento que hace posible la planificación central, uno de los pilares del Socialismo.
Sin ninguna duda, la confrontación entre estas dos posiciones se refleja en los problemas del diseño económico de la Revolución , en la conformación de la vanguardia de la Revolución , el PSUV, y en la organización del Poder Popular.
Es saludable la discusión de estos conceptos a cielo abierto.
¡Sin Chávez no hay Socialismo, sin Socialismo no hay Chávez!
¡Irreverencia en la discusión, Lealtad en la acción!

JAMÁS DEJAREMOS DE LUCHAR

McCreary, Junio 9 del 2008

“Año 50 de la Revolución ”

Queridos Hermanos de todo el Mundo:
Acabamos de recibir la decisión de los tres Jueces de Atlanta, en la
que, bajo presiones políticas insólitas, dos de ellos negaron casi todos nuestros puntos de apelación, concediendo solo a tres de nosotros un proceso de resentencia, como un intento de dividirnos, debilitarnos y aislarnos.
Se equivocaron nuevamente, jamás dejaremos de luchar y apelar hasta las últimas instancias esta cruel injusticia. Jamás nos dividirán ni abandonaremos a Gerardo y René, ni a ninguno de nuestros hermanos. Somos Cinco y Cinco seremos hasta la victoria final.
Es hora de levantar nuestras voces, de manifestarnos, de exigir libertad inmediata, es hora de hacer temblar esta absurda injusticia.
Contamos con todos ustedes en este empeño. ¡Unidos Venceremos!
¡Gracias por existir queridos hermanos y hermanas!
¡El Amor y la esperanza de los Cinco está con ustedes!
¡Hasta la Victoria siempre!
Ramón Labañino Salazar

Los Cinco Héroes de la Humanidad luchadores contra el terrorismo, secuestrados por el imperio, están siendo nuevamente agredidos.
Esta carta de Ramón es un llamado a la conciencia de la humanidad, a luchar contra la injusticia, nos exige revisar nuestra conducta, nos obliga a hacer algo más por estos muchachos.
¿Cómo es posible que ningún partido de la revolución de Venezuela, ni siquiera produzca un simple comunicado condenando el hecho? ¿Cómo es posible que ninguna organización social, ni siquiera un consejo comunal, se pronuncie? ¿Cómo es posible que el gobierno revolucionario no diga nada?
¿Cómo se explica esta actitud? ¿Cómo se justifica el silencio?
¿En qué nos estamos convirtiendo. Cuál insensibilidad estamos enseñando al pueblo. Cómo es posible, en nombre de qué, esta carta, este grito de solidaridad de unos hombres que están resistiendo en las ergástulas del imperio, se queda sin respuesta de un pueblo que lucha por construir el Socialismo?
Si el Socialismo es un escalón superior de organización humana, si tiene como centro al hombre, si es una organización social basada en el amor, entonces, cómo se explica que este pueblo, sus organizaciones, su gobierno revolucionario, no tiemblen de indignación frente a la injusticia que se comete con estos hombres que son hijos del Socialismo. Hombres desprendidos, amorosos, capaces de darlo todo por la humanidad, hasta su propia vida, ejemplo de resistencia y de lucha por la humanidad y el Socialismo.
Hay que hacer algo. Los dirigentes debían convocar a manifestaciones de respaldo. Deberían otorgarle la Orden del Libertador a los Cinco Héroes.
Que bueno sería que la Misión Ribas , la Sucre , o la Robinsón , tuvieran como emblema la Libertad de los Cinco. Esa sería importante clase de Socialismo.
¡Que ejemplo de Socialismo sería una Misión con el nombre de los Cinco!
Que bueno sería que los alfabetizados por la Robinsón usaran esa arma poderosa para hacer un comunicado condenando la injusticia con los Cinco Héroes de la Humanidad.


Criticar es amar
José Martí