22.6.07

¡AUTÉNTICO!

El territorio para la ambigüedad se estrecha. Los diferentes componentes del campo bolivariano se ven forzados a entrar en territorios de definición. Sin embargo, todavía hay mucha confusión y profusión de términos sin contenido. Ahora todos somos socialistas, pero pocos precisan con rigor qué significa eso. Las definiciones “socialistas” difieren poco de los postulados capitalistas, se podrían intercambiar, son semejantes, sólo varían en la palabra socialista, que usan y abusan como una suerte de disfraz.
Las preguntas que surgen son:
¿Cuál es el Socialismo auténtico? ¿Cómo guiarnos en esta ciénaga de imprecisiones y camuflajes?
Lo primero es entender que el Socialismo es un sistema social que supera al capitalismo. De allí que no se puede ser socialista sin ser anticapitalista. Quién pretenda ser capitalista y socialista simultáneamente, es un engañado o un engañador, un iluso o un pícaro.
Son sistemas incompatibles, aunque en determinadas circunstancias, en alguna parte del camino, pareciera que conviven. En realidad siempre entre ellos se escenifica una feroz lucha de enemigos irreconciliables. Y es la posición que se tome en esta lucha, lo que nos define como socialistas o como capitalistas.
Entonces, no se concibe un socialista que simultáneamente sea capitalista, así como no se concibe un socialista que no sea antiimperialista, internacionalista, bolivariano, cristiano.
Pero, aún nos falta precisión ¿Qué es lo que define al Socialismo?
El Socialismo, para ser Socialismo auténtico, debe tener como fin último la integración de la sociedad que ha sido fragmentada por el capitalismo y el rescate de la conciencia del deber social, todo fundamentado en la propiedad social de los medios de producción.
No hay atajos, sobre esa estructura básica caben todas las variaciones, fuera de esa estructura el Socialismo se desdibuja, se diluye hasta transformarse en sarcasmo.
Hoy en Venezuela tenemos una invalorable oportunidad de emprender el camino hacia el Socialismo auténtico. Y estas oportunidades vienen siempre aparejadas de una suerte de inventivas distraccionistas, maquilladoras, deformadoras, que tienen como finalidad extraviar la esperanza.
El Socialismo falsificado se conoce porque se nombra socialista y su práctica es capitalista. Se dice socialista, no obstante propone medidas capitalistas, teme a la propiedad social y a la conciencia social, por eso las escamotea.
Cuando nos disponemos a recuperar lo que la cuarta privatizó, vociferan su acuerdo, aunque de inmediato lo condicionan. Deben recuperarse, pero ¡no para la propiedad social administrada por el Estado! indispensable para fundamentar al Socialismo auténtico. Presurosos proponen formas disfrazadas de propiedad capitalista, de propiedad nosocial, de sólo una parte de la sociedad, que son base material del capitalismo.
Siempre están atentos para falsificar al Socialismo, para sabotear el camino. Por supuesto, en esta guerra sutil, también saldrán derrotados.
¡Rodilla en tierra con Chávez y el Socialismo!
¡Auténtico!

EL SEGUNDO FLANCO

El imperio hace mucho tiempo que nos decretó la guerra, esa macabra intención está en el ambiente, sus vapores de azufre impregnan la vida nacional.
Ahora bien, sentimos el peligro pero no podemos explicarlo, no captamos sus anuncios, sentimos los pasos del monstruo, el arrastrar de cadenas, pero nos cuesta precisar su origen.
Es que estamos enfrentados a un nuevo tipo de guerra donde todo ha cambiado, no se trata de la misma guerra convencional, pensar así sería un error. En esta nueva modalidad de enfrentamiento ha cambiado todo. Analicemos.
No es una batalla por territorio, no se da en la geografía, sino en el alma. En aquellas guerras, desde la geografía colonizaban el alma de los pueblos, en esta nueva variante desde el alma capturan la geografía.
Siendo así, las invasiones no son con marines que desembarcan en Puerto Cabello, sino con nacionales que dan charlas, escriben y hablan en televisión y periódicos. Entrenados no en la escuela militar de Panamá, sino en los cursos y talleres en las Universidades gringas. Los generales que dirigen esta invasión, no están uniformados como Mac carthur, sino camuflageados de eruditos.
En esta guerra no chocan tanques y aviones, sino ideas y sentimientos, se manipula el inconciente, los instintos, los miedos.
Hoy aquí estamos en pleno desarrollo de una batalla de la otra guerra, y debemos enfrentarla con inteligencia. Veamos.
Sus objetivos no son territoriales, no es geografía, buscan disminuir la capacidad de respuesta del pueblo, y con ese fin atacan en dos flancos principales:
Flanco uno, diluyen los límites entre los campos en pugna. Pretenden sembrarnos la peregrina idea de que ahora los revolucionarios socialistas y los capitalistas explotadores tienen los mismos intereses. No hay razones para luchar, todos podemos vivir en armonía, lo que falta es diálogo y acabar con los factores de perturbación.
De esta manera nos quitan las razones sagradas por las cuales luchar. Así no habría razón para luchar, porque todos somos lo mismo, no habría enemigos, no habría agentes del imperio y los capitalistas dejarían de ser explotadores. ¡Pamplinas! para engañar incautos, acumular fuerzas y facilitar el asalto al segundo flanco.
Flanco dos, disminuido el ímpetu de lucha del pueblo bolivariano pueden quitarse una vez más la careta y sacar el colmillo de abril y diciembre, entonces desde una posición de fuerza, y apoyados en la idea que han propagado, pedirán la salida del principal factor de perturbación, que es ¡el Comandante Chávez! Para eso buscarán ayuda en las debilidades ideológicas que nos habitan.
Hay que enfrentar esta guerra de nuevo tipo de la única manera que es posible: armando al pueblo de las razones sagradas por las cuales luchar, delimitando los campos: ellos y nosotros y, sobre todo, definiendo y acelerando el camino de la construcción del Socialismo. Sólo el Socialismo nos blindará contra las embestidas del imperio y contra las debilidades internas.
¡Chávez no se negocia!
¡El socialismo no se negocia!
¡Orden del Libertador para los Cinco Héroes Defensores de la Humanidad
!

EL TRABAJO

Una sociedad será como sea su relación con el trabajo, para quién se trabaja, cómo se distribuye la riqueza, el avance de la tecnología.
Esa relación con el trabajo determina una espiritualidad, es allí, en esa espiritualidad, donde se desarrolla la batalla entre revolucionarios y conservadores.
La Revolución al principio revoluciona la espiritualidad dominante, y en la turbulencia creada avanza. Pero la revolución sólo se puede estabilizar en una nueva relación con el trabajo, sólo desde allí puede crearse la nueva cultura revolucionaria. Entonces, es imposible darle densidad, profundidad a una revolución, sin cambiar la relación con el trabajo.
En una Revolución como la nuestra,
destinada a convivir por largo tiempo con una clase media transculturizada, con una oligarquía capitalista que posee medios importantes para difundir sus valores y sus paradigmas, donde la riqueza proviene de la renta y el capitalismo es la forma hegemónica en la conciencia, en una Revolución como la nuestra, que tiene lugar en un país con una clase obrera débil y una gran población excluida, todos sometidos durante años y siglos a la lluvia mediática, como dijo Bolívar, todos abusados en nuestra credulidad, en una Revolución así, es necesarísimo darle soporte real a la espiritualidad revolucionaria, que ha avanzado en la turbulencia de los primeros años con las misiones, con los discursos del Comandante, con los combates de abril y de diciembre.
Proponemos como fundamentales en esta necesidad de construir una nueva relación con el trabajo, las Fabricas-Escuelas, de propiedad social, donde se ejerzan las Acciones Sociales Voluntarias. Fabricas-Escuelas cuya construcción y operación descanse en el trabajo voluntario. Fábricas-Escuelas irradiadoras de la espiritualidad revolucionaria, de la conciencia del deber social, motores de nuevas zonas de espiritualidad y materialidad revolucionarias.
La labor de estas fábricas debe ser difundida, convertida en paradigmas revolucionarios. Deben ser soporte real, práctico, de la Nueva Moral y las Nuevas Luces revolucionarias.
Desde allí podemos hablar y mostrar la nueva relación de hombres que ofrendan su trabajo para el bien social, que con su actitud combaten el egoísmo y construyen la relación amorosa.
Desde allí podemos expandir las nuevas relaciones socialistas al resto de la economía. Serán demostración del hombre del futuro, que trabaja sin la compulsión de la necesidad, del hombre que hace del trabajo una actividad que lo eleva como ser humano, como ser social.
Esa estructura iluminará a todas las actividades de la sociedad. La militancia en la organización política se refuerza con la ética y la moral que de ese ejemplo emana. Será referencia para los consejos comunales, los núcleos endógenos tomarán un tinte social, y la sociedad toda empezará a reconocerse a sí misma, a regresar de la fragmentación.
Las Fabricas-Escuelas son academia para la formación del Hombre Nuevo, de la nueva sociedad.
¡Sin el Comandante, no hay Socialismo!
¡Sin propiedad social y conciencia social, no hay Socialismo!
¡Sin Socialismo no hay esperanzas!

21.6.07

EL PELIGROSO ESPEJISMO

Peligro principal de las revoluciones es el espejismo político. Se trata de una distorsión de la realidad producida por una especie de euforia de trinchera. Expliquemos.

En nuestros altos dirigentes el contacto con la gente se ve impedido por la pérdida de anonimato que empaña la sinceridad de las relaciones en la calle, o por las necesarias medidas de seguridad que los separan de lo que siente la gente.

El encierro, el cerco de las ficciones, nos llevan al fracaso.

Por esta tendencia al aislamiento el alto dirigente debe inventar formas de conectarse con la masa, de percibir su ánimo, de sentir el efecto que en ella produce sus palabras, estas comunicaciones son vitales para la marcha de la Revolución.

Las maneras de establecerlas son variadas y diversos los peligros que conspiran contra ella. Veamos.

Se puede recolectar la opinión de la gente sobre determinado tema, para esto se debe tener un equipo de revolucionarios que reporten lo que oyen en ambientes populares, como areperas, paradas, el metro. Se recolectan así las opiniones adversas y las favorables, se conoce de qué habla la gente y qué los ocupa, cuáles son sus sueños, sus preocupaciones. Este método es superior a las encuestas porque es espontáneo, y retrata el alma, la fuerza anímica sincera de la opinión.

Hay muchas formas de comunicarse con la realidad, cada funcionario debe escoger y aplicar su método de comunicación con el Pueblo. Lo importante es que haga conciencia de esta necesidad. Esta información debe ser analizada, interpretada, pero eso escapa a esta columna.

Ahora bien, existen peligros, obstáculos a la comunicación, que pueden ser muy perjudiciales.

Uno, la soberbia de la burocracia, que rodea al alto funcionario, que se desarrolla hasta tal punto que pretende suplantar a la masa: piensa y siente por ella. Ya no es necesaria la conexión con la masa, esta burocracia la sustituye, ahora la masa es ella. Rodean al funcionario de una barrera impenetrable formada por noticias, observaciones, datos, todos deformados, con la intención de crear una ficción que agrade al “jefe”.

Dos, la soberbia del funcionario, que le impide ser objetivo en la apreciación de la realidad. Sus deseos deforman la visión del mundo, él ve sólo lo que quiere ver y enceguece frente a la adversidad. El destino de estos funcionarios es que un día la realidad los cachetee.

Tres, el sistema de medición por actos, son eventos de partidarios, de allí que la euforia puede engañar al funcionario.

Son una mala medición en una población que ha sobrepasado la veintena de millones, quizá podían ser útiles a estos propósitos en la década del cuarenta, cuando llenar al Nuevo Circo tenía correlación directa con la población, es decir, llenarlo representaba una gran presencia nacional. Hoy no es así, hemos crecido tanto que hasta partidos de quinto nivel pueden llenar el Teresa y hasta el Poliedro.

¡Combatir el peligroso espejismo es una necesidad revolucionaria!

¡Chávez no se negocia!

¡El Socialismo no se negocia!

20.6.07

LA RUTINA

La revolución es pasión. Sólo las fuerzas emocionales, los sentimientos desbordados de las grandes mayorías irredentas, que deciden unirse y destruir para construir, pueden fundar nuevos mundos, y únicamente la hermosa aventura de construir universos puede emocionar a los pueblos.
Esa pasión necesaria, esa energía desatada, sólo aflora cuando la Revolución convoca para las grandes misiones cargadas de altruismo, de espiritualidad.
Bolívar, las arengas del Libertador, los huracanes que ellas sembraron en los centauros, hicieron posible el heroico Paso de Los Andes.
La Revolución Bolivariana, debe protegerse de la rutina, debe sentir el costillar de Rocinante, tiene que colmarse de acciones movidas por la espiritualidad revolucionaria, por el altruismo, por la Conciencia Socialista, por el amor. Acciones que convoquen alrededor de objetivos políticos altruistas, como en abril, como en diciembre.
En esos momentos brota del fondo de cada uno, lo mejor, y así se puede establecer la relación amorosa que estaba dormida, aplastada por siglos de egoísmo capitalista fragmentador.
Expliquemos con un ejemplo:
Si hacemos un acto por los Cinco Héroes de la Humanidad: René, Ramón, Fernando, Antonio, Gerardo, secuestrados por los gringos por “el delito” de luchar contra el terrorismo que el imperio alberga en su territorio, entonces, la lucha contra el imperio toma carne y alma de humanos que sufren en sus mazmorras, la lucha se transforma en un humanismo que vibra de indignación frente a la injusticia.
Ahora bien, si hacemos simplemente un acto antiimperialista, es bueno, es correcto, pero carece de alma, de motivación, es rutina.
Se ha propuesto la Orden del Libertador para estos cinco prisioneros del imperio y se recogen firmas de apoyo en la página www.libertadorparaloscinco.org.ve esta campaña debe ser el inicio de una gran movilización popular.
Es necesario firmar, y promover las firmas, todos los revolucionarios debemos ayudar a movilizar al pueblo alrededor de este objetivo político altruista: los programas de opinión nuestros deben incorporarse, sin mezquindades a esta campaña: Ernesto Villegas, Ricardo Durán, Mario, Vladimir, Aristóbulo, Pepe Febres, María Teresa, Los Robertos, Arreaza, Lazo, Carrieri, El Capi, Tania, Marciano, Anselmi, Blanca, Vanessa. Todos a emocionarse y a emocionar, a luchar contra la rutina, a llenar esta Revolución de emoción, de pasión, de amor.
Los dirigentes políticos, deben incorporarse, sin remilgos, ni melindres.
Las organizaciones de los trabajadores, deben ser fundamento amoroso de este empeño.
Las organizaciones comunales, tienen aquí oportunidad para elevar la mira más allá de su entorno, para sentir lo humano universal de la Revolución.
Las misiones educativas, tienen aquí ocasión de plenar sus aulas de humanismo.
La UBV, tiene en este petitorio, el cauce para el combate contra la mezquindad que invade a las Universidades. El egoísmo defiende a granier, nosotros elevamos la mira y luchamos contra el imperio, desde el humanismo, y desenmascarando la esencia fascista del capitalismo.
No olvidemos que como dice Jean Cabot: “Cuando una Revolución entra en la rutina, cuando lo milagroso, que antes era cotidiano, la abandona, entonces, las trompetas comienzan a tocar un melancólico réquiem”.
¡Chávez es socialismo, el socialismo es amor!
¡Orden del Libertador para los Cinco Héroes Defensores de la Humanidad!

19.6.07

EL COMPONENTE UNIVERSAL

La teoría revolucionaria tiene un componente local y uno universal, los dos se complementan, se enriquecen mutuamente. Si alguno de ellos falta, la teoría deja de ser revolucionaria.
Lo universal se desarrolla con la incorporación de las ideas y experiencias de lo local. Por su parte, lo local es la aplicación de lo universal a las condiciones concretas, es lo universal haciéndose realidad.
El Libertador, educado por el “Sócrates de Caracas”, se nutrió del pensamiento universal de la Revolución Francesa, de la experiencia y pensamiento de la Revolución haitiana, de la revolución norteamericana, de la cultura grecolatina.
Adaptó ese pensamiento universal a las condiciones concretas de este continente, y produjo la teoría que lo guió en la liberación y la construcción de la Gran Colombia.
Fue así que Bolívar entendió que debía hacer de la revolución de la independencia una guerra del pueblo, abolir la esclavitud, y romper con la clase mantuana, que era en el fondo restauradora.
Hoy, en esta marcha hacia el Socialismo, una tarea principal es construir la teoría.
La oligarquía, la nueva y la vieja, enfilan todas sus mañas contra esta tarea principal, y en ese empeño, una de sus más logradas argucias es la negación del componente universal de la teoría que debemos construir. Veamos.
Saben que sin componente universal la teoría revolucionaria queda huérfana de historia y de experiencia, es condenada a repetir el milenario camino recorrido por el pensamiento revolucionario, así impiden el avance de la revolución y la condenan a la restauración.
Al pensamiento universal, oponen un localismo castrante. Y al romper la interrelación de lo local con lo universal, rompen la posibilidad de avanzar en las ideas, porque lo universal solo, es un dogmatismo, y lo local aislado, es una pasión inútil.
Desprestigian el pensamiento universal revolucionario, descalifican al Che, dicen que ya no tiene nada que ofrecer a los humildes de la América, o que su planteamiento del Hombre Nuevo es propio de fanáticos religiosos. Despachan a la ligera el proceso de la Unión Soviética, y desde posiciones falsorevolucionarias lo descalifican sin estudiarlo, privando a la teoría de la experiencia, de los aciertos y los errores que allí se cometieron, el más importante, haber querido, “construir el socialismo con las armas melladas que nos legó el capitalismo.”
Al ignorar el componente universal nos privan, por ejemplo:
Del Bolívar demoledor de la esclavitud, de las relaciones de propiedad allá imperantes, lo que equivale hoy a instaurar la hegemonía de la Propiedad Social de los Medios de Producción.
Del extraordinario aporte de la revolución de Lenin, que demostró que la Revolución es posible en países no desarrollados, y nos dio esperanzas de concretar el sueño. Esa revolución derrotó el dogmatismo etapista.
Del extraordinario fuego de la Revolución Cubana, que demostró que la conciencia puede conducir, por sobre las condiciones materiales, la construcción del Socialismo.
¡Chávez es Socialismo!
¡Orden del Libertador para los Cinco Defensores de la Humanidad!

18.6.07

LA PLANIFICACIÓN CENTRAL

El Comandante Chávez, en la inauguración de la primera planta termoeléctrica de Ciclo Combinado en Venezuela, Termo Zulia I, dijo:
“Estamos entrando en una etapa de planificación centralizada y por categorías estratégicas de los proyectos económicos y sociales del país.Con esta nueva etapa se acaba el clásico modo capitalista en el que impera la autonomía capitalista, gerencial y de planificación”.
Lanzando así a la discusión un concepto de suma importancia para la marcha hacia el Socialismo: la Planificación Central.
Dejemos que sea el Che el que nos aclare la importancia del punto:
…“la planificación es la primera etapa en la lucha del hombre por adquirir pleno dominio sobre las cosas. Casi se puede decir, que la idea de la planificación es un estado de espíritu condicionado por la posesión de los medios de producción y la conciencia de la posibilidad de dirigir las cosas, de quitarle al hombre su condición de cosa económica.”
Indudablemente que las declaraciones del Comandante Chávez son un paso gigantesco en la elaboración del necesario cuerpo teórico del Socialismo del siglo XXl. El punto amerita que se abra una discusión. Veamos.
La Planificación Central es manifestación de como la sociedad se libera de la anarquía del mercado y toma control conciente de la economía, producción, distribución y consumo. Y una sociedad dueña de su economía crea las bases materiales para su integración espiritual. En estas condiciones el hombre trabaja para la sociedad y no para un particular, el trabajo de uno pertenece a todos y el de todos pertenece a cada uno, todos constituidos en sociedad.
Ahora bien, en Venezuela, país rentista petrolero, donde la parte determinante de la riqueza proviene del petróleo, industria con poquísimo personal, “la conciencia de la posibilidad de dirigir las cosas”, como dice el Che, es decir, de tomar conciencia de sociedad, se forma en la economía que rodea las industrias estratégicas. De allí la importancia de construir Formas Económicas Socialistas en ese entorno, que se incorporen a la planificación central, porque en Venezuela es allí donde se entrelaza la Conciencia del Deber Social con su base material.
Es un error pensar que planificando sólo las áreas de mayor producción de renta, es decir las estratégicas, petróleo, eléctrica, CVG, es suficiente para avanzar hacia el socialismo, por tanto, se puede dejar el resto de la economía bajo formas capitalistas.
Con este esquema obtendremos un híbrido de Socialismo y capitalismo, donde será el capitalismo el que capture la espiritualidad de la sociedad, imposibilitando la formación de conciencia Socialista y abriendo camino a la restauración capitalista.
Es necesario apoyar el paso importantísimo dado con la Corporación Eléctrica de Venezuela, extendiendo la planificación al resto de la economía, formando Áreas Socialistas, que se incorporen a la planificación central, y bajo ningún respecto formando nuevas áreas capitalistas.
¡Chávez no se negocia!
¡El Socialismo no se negocia!
¡Orden del Libertador para los Cinco Defensores de la Humanidad!

15.6.07

EL DESGARRAMIENTO

Así como dijo Gramsci al referirse a los procesos revolucionarios: “son procesos donde lo nuevo no termina de nacer y lo viejo no termina de morir”, podríamos decir lo mismo de los revolucionarios: dentro de ellos hay un hombre nuevo que no termina de nacer y un hombre viejo que no termina de morir. La lucha, la contradicción, la paradoja íntima, es brutal.
El revolucionario auténtico es un hombre desgarrado por mil contradicciones: vive en el pasado y tiene su alma en un futuro que sueña con construir.
Si a este hombre, desgarrado por sus tensiones internas, lo encontramos en una revolución convencional, donde las circunstancias violentas del arribo al poder podan lo viejo y abonan lo nuevo, con más razón lo encontraremos en una revolución como la Bolivariana, donde las circunstancias pacíficas del arribo al poder no filtran los vicios del pasado, al contrario, los aúpan. Aquí la feroz batalla íntima es mil veces mayor, es potenciada por el ambiente.
De aquí que para la Revolución Bolivariana, para cualquier Revolución, es necesaria la existencia de un fuerte núcleo revolucionario que irradie ética, moral, espíritu revolucionario sobre el resto de la población.
En la Revolución Cubana el gran núcleo de socialismo fue la Sierra Maestra, allí se ejercitó la solidaridad, el absoluto desprendimiento material, la elevada espiritualidad revolucionaria.
La columna guerrillera fue, en circunstancias límites para la vida, un embrión de sociedad socialista: se comía por una milagrosa multiplicación de los panes, se dormía en Socialismo: la vida de todos se depositaba en el amor de uno: el compañero de guardia. Se marchaba no como la suma de individuos, sino como una pequeña Sociedad Socialista, donde la suerte del individuo y del todo estaba entrelazada en un sueño común.
Estas características amorosas, que vienen desde el Gramma, marcaron a la Revolución Cubana y tallaron a ese pueblo, facilitaron la solución del desgarramiento íntimo hacia el lado revolucionario, e hicieron posible que ese pueblo resistiera la soledad y creara doctrina y ética revolucionaria, que hoy es vital.
En una revolución como la Bolivariana, que llega al poder por un aluvión electoral, que por sus características debe usar el elucidario de la sociedad que quiere superar, es indispensable el núcleo generador de espíritu socialista. Es imprescindible que esta revolución produzca una zona, un grupo de hombres, que sirva de referencia ética socialista al resto de la población, de aliciente, de ejemplo a seguir.
Esta zona, este grupo de hombres, deben ser guiados hasta el exceso por los estímulos morales. Esta Revolución debe estar afianzada en el espíritu, más que en lo material. Debemos tener mucho cuidado con los estímulos materiales, recordemos siempre que el dinero puede comprar todo, menos la voluntad de hombres para que consagren su vida a la noble causa de cambiar a la sociedad, de construir universos.
¡Chávez no se negocia!
¡El Socialismo no se negocia!
¡Orden del Libertador para los Cinco Defensores de la Humanidad!

IDEOLOGÍA, ESTADO Y DIRECCIÓN

Los capitalistas, siempre enemigos del Socialismo, atacan al proceso en muchos flancos, pero principalmente en la ideología, ellos saben que derrotando, confundiendo a los revolucionarios en este campo, yugulan la posibilidad de avanzar hacia el Socialismo.
Donde la oligarquía pone más empeño en sus ataques, es en la ideología. Sabe que una ideología, una teoría clara, las ideas justas de que hablaba Martí, son capaces de derrotar ejércitos y fundar universos. Veamos.
Desde que el Comandante decretó la meta de ir hacia el Socialismo, inmediatamente entraron en acción las artimañas para impedir la construcción de un cuerpo teórico riguroso que nos permitiera definir rumbos.
Se dijo que nuestro Socialismo era nuestro y no se parecería a ninguno. De esta forma y de un plumazo, se desechó todo el acervo teórico de siglos de trabajo, de estudio y de lucha revolucionaria universal.
Se desprestigiaron las históricas experiencias revolucionarias, se magnificaron errores, se falsificaron las causas de las derrotas, y se sacaron conclusiones que mutilaban la posibilidad de aprender de la extraordinaria riqueza teórica de aquellos eventos. De esa manera, por ejemplo, se despreció a los bolcheviques, y toda la riqueza de la Revolución soviética se simplificó en una sola palabra: ¡fracasó!
Se citaron fuera de contexto ideas de los grandes pensadores patrios para justificar la improvisación, así el “inventamos o erramos” de Simón Rodríguez, se usa para justificar cualquier disparate.
Se desacreditó a la discusión, endosándole indisciplina.
Esta deformación, de la que lo anterior son sólo ejemplos, ha hecho su labor de zapa. Hoy encontramos el absurdo de “teóricos” que deberían definir al Socialismo, y sólo dicen con desfachatez que el Socialismo nuestro no se sabe cómo será, que se “inventa en el día a día”, de esta manera lo despojan de rigor y precisión teórica. Así lo debilitan condenándolo a la confusión y a ser presa fácil de las corrientes enemigas.
Es imprescindible un cuerpo teórico sólido, definido, del Socialismo Bolivariano, que adapte la experiencia universal a nuestras condiciones, que se enriquezca con nuestras experiencias históricas, que se nutra del árbol de las tres raíces, y también de Cristo, de Salvador de la Plaza, de Fabricio, de Américo Silva, y también de Martí, de Lenin, de Trotsky, de Rosa Luxemburgo, de Mao, del Che y de Fidel, y por supuesto, de Marx.
No hacerlo bañará de confusión y ambigüedad a todas las actividades de la Revolución: la formación del partido, la recuperación de las señales radioeléctricas, la función del Estado, las relaciones de propiedad, la inversión de la renta.
Para la Revolución Bolivariana es tarea de primer orden construir un cuerpo teórico definido del Socialismo Bolivariano. Un Estado Socialista poderoso, con personalidad, capaz de dirigir sin complejos a la sociedad. Un centro de dirección política.
Estos tres pilares potenciados y potenciando el liderazgo del Comandante Chávez son garantía de avance en el rumbo al Socialismo.
¡Chávez no se negocia!
¡El Socialismo no se negocia!
¡Orden del Libertador para los Cinco Héroes Defensores de la Humanidad!

CITAS DE UN EXTREMISTA

En tiempos de torcimiento, de consejas contrarrevolucionarias, de cantos de sirenas. Allí está, siempre contamos con él: El Che, acción y teoría, Quijote de la hermosa tarea de hacer una
Revolución, y defenderla de los demonios que nos habitan.
Que hable el guerrillero heroico:
“Creo en la lucha armada como única solución para los pueblos que luchan por liberarse y soy consecuente con mis creencias. Muchos me dirán aventurero, y lo soy, sólo que de un tipo diferente y de los que ponen el pellejo para demostrar sus verdades”.
“Hoy quizás provoque algunas retracciones, sobre todo en algunas altas esferas industriales, pero ya lo decía Lenin, la política de principios es la mejor política. El resultado final será magnífico”.
“…Supimos que era cierto, en una Revolución se triunfa o se muere si es verdadera”.
“Luchar contra el imperialismo donde quiera que esté”.
“Al imperialismo no hay que creerle ni tantico así”.

“Nos hemos hecho el firme propósito de no ocultar una sola opinión por motivos tácticos, pero, al mismo tiempo sacar conclusiones que por su rigor lógico y altura de miras ayuden a resolver problemas y no contribuyan sólo a plantearse interrogantes sin solución”.

Refiriéndose al Socialismo: “¿Cuál será la ley económica fundamental en caso de existir? Creo que sí existe y que debe considerarse a la planificación como tal. La planificación debe calificarse como la primera posibilidad humana de regir las fuerzas económicas”.

“… el gran caballo de Troya del Socialismo, el interés material directo como palanca económica”.

“Todo parte de la errónea concepción de querer construir el Socialismo con elementos de capitalismo sin cambiarles realmente la significación. Así se llega a un sistema híbrido que arriba a un callejón sin salida o de salida difícilmente perceptible que obliga a nuevas concepciones, a las palancas económicas, es decir, al retroceso”.
“La planificación es la primera etapa de la lucha del hombre por adquirir pleno dominio sobre las cosas. Casi se puede decir, que la idea de la planificación es un estado de espíritu condicionado por la posesión de los medios de producción y la conciencia de la posibilidad de dirigir las cosas, de quitarle al hombre su condición de cosa”.
“El deber social del individuo es el que lo obliga a actuar en la producción, no su barriga”.
“El hombre no trabaja para sí mismo, trabajará para la sociedad de que es parte, cumple su deber social”.
“Todos los residuos del capitalismo son utilizados al máximo para eliminar el capitalismo. La dialéctica es una ciencia, no una jerigonza. Nadie explica científicamente ese contrasentido”.
“Mi manera de hacer siempre las cosas, es decir la verdad, personalmente creo que es lo mejor de todo”.
“Porque el estimulo moral con la autogestión financiera, sí que no camina ni dos pasos, se enreda en sus propias patas y se cae de cabeza, pero seguro, es imposible”.
¡El Che y Chávez no se negocian!
¡Orden del Libertador para los Cinco Defensores de la Humanidad!

14.6.07

La calma reina en CARACAS

Ya los jóvenes manifestantes se replegaron a sus exámenes y vacaciones. La calma reina en Caracas. Es hora de un recuento que nos permita ajustar las fuerzas y enfrentar las nuevas ofensivas. Veamos.
El cese de la concesión a radio caracas, anunciado con meses de antelación, le sirvió a la oligarquía para prepararse y activar una embestida que tiene características novedosas.
Es un ataque planificado por agencias extranjeras especializadas en tareas desestabilizadoras. Consiguieron incorporar nuevos actores: a los jóvenes sifrinos de las universidades privadas y públicas. Además dotaron a sus movilizaciones de motivaciones estratégicas: la lucha por la libertad y contra Chávez.
En el lado bolivariano, el día del cese de la concesión nos agarró inexplicablemente desprevenidos, la movilización nuestra tuvo debilidades, padecimos la falta de centros de dirección y hubo indefinición ideológica en nuestras filas, lo que disminuyó la fuerza de nuestra respuesta.
No entendimos rápido que enfrentábamos una embestida planificada, muchos se comieron el cuento de que era una mera lucha por la libertad de expresión. Frente a las manifestaciones hubo vacilaciones conspicuas.
En el análisis de esta fase del enfrentamiento debemos ir a buscar las fallas y los aciertos nuestros, en las corrientes ideológicas que se mueven en la Revolución Bolivariana:
La corriente restauradora, que tiene mucha fuerza, consiguió imponer su conducta. De allí que la respuesta no se dio, fundamentalmente, desde el Socialismo, sino desde una especie de ficción democrática: “Venezuela ahora es de todos”, de ambigüedad, de vergüenza de ser Socialista. De esta manera despojamos a las filas bolivarianas de razones sagradas por las cuales luchar, de la grandeza de la batalla que libramos, de la emoción para el combate.
Esta respuesta timorata es hija de la ambigüedad en la economía, que propone una especie de “socialcapitalismo”, que es expresión de los que evitan ir al fundamento del Socialismo: Conciencia del Deber Social y Propiedad Social de los medios de producción, administrados por el Estado. En su lugar proponen cualquier disparate, cualquier improvisación, con tal de no hacer lo que hay que hacer, construir el Socialismo auténtico, sin excusas.
Ha llegado la calma y el último combate nos dejó enseñanzas que debemos aprovechar.
La enseñanza fundamental es la necesidad de fortalecer la Teoría Socialista, el Socialismo no puede entrar en combate sin precisión teórica. Es urgente precisar y fortalecer las bases materiales y espirituales del Socialismo. Es necesario evitar que el Socialismo del siglo veintiuno se convierta en refugio para la improvisación, la falta de rigor, y en una etiqueta que enmascare a la restauración.
De no hacer esta precisión teórica, lo que hoy aparece como un síntoma, mañana se hará una epidemia: el Socialismo perderá la emoción y se ahogará en un mar de confusión. Debemos entender que una Revolución será, como sea la teoría que la sustente, no puede ir más allá de las ideas que la muevan.
¡Chávez no se negocia!
¡El Socialismo no se negocia!
¡Orden del Libertador para los Cinco Héroes Defensores de la Humanidad!

13.6.07

Con el Che en el corazón

Tuvimos las primeras noticias del Che por Radio Rebelde. Aquellas voces nos llenaron de Revolución, se ganaron nuestro corazón y nuestra acción.
Fidel, el Che, nos insuflaron rebeldía, fuego revolucionario, hambre de acción, sueños. Por ellos supimos que volvía la época heroica de la independencia, que las batallas no habían concluido. Dulcineas esperaban sus Quijotes, los cielos de la Patria volvían a ser surcados por aves libertarias.
Esa fue la primera luz que recibimos de la Revolución Cubana, la luz que enciende el corazón de los revolucionarios.
En Venezuela la Revolución que derrocó a Pérez Jiménez fue traicionada. Ser fiel a dogmas y manuales nos costó medio siglo de pacto de punto fijo. El reformismo tomó las riendas de la Revolución y construyó la ignominia.
La pasión y el sentimiento empujó al Pueblo traicionado a las montañas, allá fue su vanguardia, desesperada a buscar el camino que se perdió el 23 de enero, los jóvenes partieron a no dejar morir el sueño, con ellos iban Fabricio, Argimiro, y también el Che.
Volvimos la mirada al Che y lo leímos. Su Guerra de Guerrillas fue libro obligado de todo joven revolucionario, aprendimos que: “La velocidad de una columna guerrillera está determinada por la velocidad del más lento”. Máxima guevariana cargada de humanismo, significaba la eliminación del individualismo. La columna guerrillera era práctica y teoría de la sociedad socialista: el individuo sólo puede realizarse en sociedad.
Se luchó con desprendimiento, pero no se consiguió detener el desmoronamiento, la derrota que se desprendía del 23 de enero.
Vino el desencanto, el desasosiego. Fueron años duros, un desierto que duró muchos años. Oímos a Fidel reconocer que el Che había caído en combate, y lloramos en silencio, como se llora a los santos. Y supimos que era cierto, “que en una Revolución se triunfa o se muere si es verdadera”.
Hoy, sin el pensamiento del Che, no sería posible construir la Revolución Bolivariana. Todos los días una idea del Che sale al campo de batalla a enfrentarse al reformismo, al dogmatismo, y a la contrarrevolución.
Cuando los reformistas dentro de la Revolución argumentan que hay que hacer un híbrido entre capitalismo y Socialismo: el Che sale a la palestra y les responde.
Cuando los contrarrevolucionarios dicen que el Socialismo soviético fracasó por ser muy socialista: en el Che está el desmentido.
Cuando proclaman que el Pueblo no entiende sino estímulos materiales: el Che emerge y los refuta.
Cuando es necesario enfrentar la corrupción, la ineficacia, el despilfarro: el Che con su ejemplo combate esos vicios.
Cuando los reformistas pontifican que la Revolución no es posible: en el ímpetu del Che está la respuesta.
Cuando los renegados postulan que el Che no tiene nada que decir a la América: entonces el Che toma en sus manos la espada de Bolívar y echa a andar encabezando Pueblos hacia su liberación.
¡Chávez y el Che, no se negocian!
¡Orden del Libertador para los Cinco Héroes Defensores de la Humanidad!

12.6.07

EL DESGARRAMIENTO

Así como dijo Gramsci al referirse a los procesos revolucionarios: “son procesos donde lo nuevo no termina de nacer y lo viejo no termina de morir”, podríamos decir lo mismo de los revolucionarios: dentro de ellos hay un hombre nuevo que no termina de nacer y un hombre viejo que no termina de morir. La lucha, la contradicción, la paradoja íntima, es brutal.
El revolucionario auténtico es un hombre desgarrado por mil contradicciones: vive en el pasado y tiene su alma en un futuro que sueña con construir.
Si a este hombre, desgarrado por sus tensiones internas, lo encontramos en una revolución convencional, donde las circunstancias violentas del arribo al poder podan lo viejo y abonan lo nuevo, con más razón lo encontraremos en una revolución como la Bolivariana, donde las circunstancias pacíficas del arribo al poder no filtran los vicios del pasado, al contrario, los aúpan. Aquí la feroz batalla íntima es mil veces mayor, es potenciada por el ambiente.

De aquí que para la Revolución Bolivariana, para cualquier Revolución, es necesaria la existencia de un fuerte núcleo revolucionario que irradie ética, moral, espíritu revolucionario sobre el resto de la población.
En la Revolución Cubana el gran núcleo de socialismo fue la Sierra Maestra, allí se ejercitó la solidaridad, el absoluto desprendimiento material, la elevada espiritualidad revolucionaria.
La columna guerrillera fue, en circunstancias límites para la vida, un embrión de sociedad socialista: se comía por una milagrosa multiplicación de los panes, se dormía en Socialismo: la vida de todos se depositaba en el amor de uno: el compañero de guardia. Se marchaba no como la suma de individuos, sino como una pequeña Sociedad Socialista, donde la suerte del individuo y del todo estaba entrelazada en un sueño común.
Estas características amorosas, que vienen desde el Gramma, marcaron a la Revolución Cubana y tallaron a ese pueblo, facilitaron la solución del desgarramiento íntimo hacia el lado revolucionario, e hicieron posible que ese pueblo resistiera la soledad y creara doctrina y ética revolucionaria, que hoy es vital.
En una revolución como la Bolivariana, que llega al poder por un aluvión electoral, que por sus características debe usar el elucidario de la sociedad que quiere superar, es indispensable el núcleo generador de espíritu socialista. Es imprescindible que esta revolución produzca una zona, un grupo de hombres, que sirva de referencia ética socialista al resto de la población, de aliciente, de ejemplo a seguir.
Esta zona, este grupo de hombres, deben ser guiados hasta el exceso por los estímulos morales. Esta Revolución debe estar afianzada en el espíritu, más que en lo material. Debemos tener mucho cuidado con los estímulos materiales, recordemos siempre que el dinero puede comprar todo, menos la voluntad de hombres para que consagren su vida a la noble causa de cambiar a la sociedad, de construir universos.
¡Chávez no se negocia!
¡El Socialismo no se negocia!
¡Orden del Libertador para los Cinco Defensores de la Humanidad!

11.6.07

El EMETERIO, HOMBRE DE POCA FE

Siempre nos había parecido Emeterio Gómez una ficción de intelectual aupado por la oligarquía a la que sirve. A veces hasta nos era simpático en sus pretensiones de polémicas con los grandes, en otras ocasiones se nos parecía un muchacho queriendo llamar la atención, siempre lo consideramos un tinterillo inofensivo.
Pero, el domingo 10 de junio se destapa con una faceta francamente canallesca: todo su odio y su condición de sicario la muestra en su columna que, tal como antes manchaba de estulticia, ahora mancha de sangre las páginas de El Universal. Veamos.
En la columna de marras, escribe Emeterio: “!nadie te va a matar Hugo! No porque a mucha gente le falten ganas, sino porque es más inteligente dejar que tú solito te destruyas aferrado a la más absoluta inviabilidad del Socialismo (…) Nadie va a matarte, porque en tu caso se aplica aquella aguda frase de un político inglés del siglo XIX: ¡más que un crimen sería un error!”
Queda evidente el alma fascista de este ideólogo de la oligarquía, y su vocación de verdugo. Para Emeterio lo inconveniente, lo inmoral del magnicidio no es que sea un atentado a la vida del Presidente, sino que es un error, no por ser un crimen, sino porque hay otra opción mejor.
¡No condena al magnicidio, el asesinato del Presidente! Lo desecha porque hay “opciones mejores”.
No es extraña esta posición de emeterio, ella emana de su pensamiento de que el hombre es cruel por naturaleza y está atrapado en el capitalismo. Es la posición de un hombre que perdió la fe en el hombre.
En esta idea derrotista lo acompañan los oligarcas: ningún político, clérigo, estudiante, rector, artista o cualquier personaje de la oposición ha condenado el magnicidio. En el fondo todos han perdido su fe en el hombre, de ellos nada se puede esperar, están metalizados.
Este episodio, este desenmascaramiento de emeterio, es un alerta para los sectores bolivarianos que aún creen que podemos ir a una convivencia con los fascistas, y tienden puentes buscando pactos y acuerdos.
Debemos desechar las ilusiones ¡Esos oligarcas son fascistas! Todos, unos más y otros menos evidentes, pero todos fascistas. No perdonan ni a Ismael, que su buen escupitajo se ganó por guabina.
Nosotros debemos dejarnos de coqueteos con los fascistas y combatirlos de la única manera posible, profundizando el Socialismo. Dejando a un lado las ambigüedades teóricas y prácticas, convenciéndonos de una vez que estos Pueblos sólo tienen una opción: el Socialismo Auténtico, el de la Propiedad Social de los medios de producción y la Conciencia del Deber Social, el que pregonaba el Che, el único que hay, el de hoy y el de mañana.
Frente a una Revolución débil, ambigua, timorata, el fascismo avanza. Frente a una Revolución fuerte, decidida, constructora, exitosa, el fascismo retrocede.
¡Si se meten con el Comandante sentirán el fuego popular!
¡Chávez no se negocia!
¡El Socialismo no se negocia!
¡Orden del Libertador para los Cinco Héroes Defensores de la Humanidad!

8.6.07

Imaginemos

Permítanme pedirles, para efectos pedagógicos, que Imaginemos un mundo donde, a diferencia con el mundo imaginado por John Lenon, gobiernen cabeza de motor, el rector parís, ledezma, rosales y los sifrinos de primero justicia.

¿Cómo sería ese mundo, ese sueño?

En realidad mandarían bush, condolezza, brownfield y sus herederos.
Bolívar volvería a ser de bronce, y no de corazón de Pueblo cabalgando al frente de las luchas de la Patria.

PDVSA sería privatizada, y la renta que ahora va al Pueblo sería una renta de miseria, migajas. La renta sería apropiada por los Estados Unidos y la meritocracia.

El Estado volvería a ser el Estado al servicio de un grupito de privilegiados, y no el Estado de las mayorías, representante de toda la sociedad que hoy es.

Todos los pasos en la búsqueda de un mundo mejor, del Socialismo, serían piezas de museo, cosas del pasado. La Esperanza moriría, nos transformaríamos en una sociedad sin sueños, perderíamos la grandeza.

Los humildes volverían a su condición de excluidos, de parias, recordemos que son intolerables para la vista y el olfato de los escuálidos, serían confinados en ghettos porque afean el ambiente, las migajas no alcanzarían para ellos.

La clase media desaparecería rápidamente, víctima de los verdugos que ella misma creó, que ella misma es.

La educación sería privatizada y reservada sólo a los privilegiados, los liceos públicos serían cerrados, y la calidad educativa disminuiría por las protestas de los maestros pidiendo sueldos justos. Las Universidades públicas acumularían deudas astronómicas, tendrían que luchar por un mísero aumento de sueldo, y serían reducidas a inmensos depósitos humanos. Algunas cerrarían, y en el mejor de los casos serían fábricas de egoísmos.

Los estudiantes volverían a morir en las calles víctimas de los cocodrilos azules.

La inseguridad aumentaría vertiginosamente, pero en la prensa silencio sepulcral. La “libertad de expresión” ahora sí cumpliría su papel de asesina de la Expresión de la Libertad.

Volvería esa maquinaria de deformación de la mente, de dominación psíquica que fue radio caracas, a intoxicar al Pueblo con sus imágenes, a facilitar su depredación. El canal ocho sería privatizado y también contribuiría a la disociación mediática.

La América se fragmentaría más que nunca. El ALBA desaparecería, la ayuda a los países hermanos cesaría. Nos convertiríamos en un Pueblo egoísta e incapaz de unirnos para lo grande, para lo hermoso.

Pero siempre (hasta en este mundo imaginario, de pesadilla que por supuesto no volverá), el Comandante encarnaría la Esperanza de que un mundo mejor es posible, que el Socialismo es posible, y estaría infinito en el corazón del Pueblo, en la primera línea del combate por retomar el camino de la redención.

¡Chávez no se negocia!

¡El Socialismo no se negocia!

¡La Orden del Libertador para los Cinco Defensores de la Humanidad!

CRUCIFIQUEN A CHÁVEZ

La orden vino del norte. Saben que por el golpe tradicional no es posible derrotar a la Revolución y apelan a la “operación calvario”.

La primera fase era construir la imagen mediática de un “Chávez dictador”, he allí la finalidad de la campaña de descrédito internacional, por eso condolezza va a la OEA. Era importante para ellos transmitir que se enfrentan a un dictador como Hitler. Por eso el comportamiento de la oposición interna gritando libertad, y acusando a Chávez de concentrar todo el poder. No se descartan acciones cruentas que endosadas al gobierno afirmen la ficción de dictadura. Si tumbaron ellos mismos las torres gemelas, son capaces de cualquier cosa.

Ya construida esa imagen de dictador, tienen dos posibilidades para la próxima fase: un golpe cruento, o la llamada lucha política noviolenta.

La lucha política noviolenta, es la que desarrollan en esta segunda fase.

La principal característica de la guerra noviolenta, es que su objetivo final es forzar la negociación, fundamentalmente la salida negociada del “dictador”, no importa si verdadero o construido en la ficción, en este caso el Comandante Chávez.

Más claramente, en estos momentos está en marcha una lucha noviolenta que tiene como finalidad la salida negociada del Comandante Chávez.

¿Cómo funciona esta Guerra noviolenta que ya está en marcha?

Tratan de aislar al Comandante, debilitando su conexión con el Pueblo y con el Socialismo. Las visitas de los manifestantes a los poderes, que son símbolos del gobierno y de la Revolución, operan en esta dirección: “reconocen” la autoridad de los poderes, pero no la autoridad del Comandante.

Disputan áreas de competencia a la autoridad revolucionaria, por eso pretenden dirigir la vigilancia en sus manifestaciones. Buscan pequeñas concesiones que vayan carcomiendo al poder, para luego irlas ampliando, teniendo siempre presente la negociación.

Intentan borrar las fronteras que separan a los revolucionarios de los contrarrevolucionarios, pregonan que todos somos iguales, que los capitalistas pueden ser socialistas, etc. ¿Si esto es así, cuáles son los motivos para enfrentarse? Suavemente van avanzando y dejando al Comandante como la “fuente de toda discrepancia”.

La tercera fase es la del desenlace, en esta fase tienen la conciliación lista, sólo le falta el detonante que precipite la situación de conciliación.

Ahora el plan no es la liquidación del chavismo, es la convivencia “democrática pacífica”, con el chavismo conciliador.

La lucha política noviolenta ha sido aplicada contra dictadores, pero es inédita su aplicación a gobiernos revolucionarios respetuosos de los derechos humanos. Aquellos reaccionaban con violencia, los revolucionarios debemos inventar formas inteligentes de enfrentar esta embestida.

Debemos ir a su campo, todos nosotros, todos los días, comenzando por los ministros. Hay que ¡crear miles de Vietnam pacíficos! en sus universidades, en sus plazoletas, en las televisoras enemigas, a impartir clases libres socialistas, a abrir debates, allí en el terreno de ellos, sacarlos de nuestro territorio. La clave está en la movilización permanente, todos los días.

¡Chávez no es negociable!

¡El Socialismo no es negociable!

¡Orden del Libertador para los Cinco Defensores de la Humanidad¡

GOLPES Y LIBROS

Ya todo el mundo sabe, el Comandante lo ha señalado, que estamos enfrentando un golpe lento, de colores, o como se quiera llamar. Conocer esto es muy bueno, esa información nos acerca a una acción correcta. Ahora bien, ya sabemos a que nos enfrentamos, justo es que afinemos las fuerzas. Veamos.
Debemos interiorizar que enfrentamos un plan del imperio, y que se nos ataca porque los dirigentes tuvieron el coraje de llamarnos a construir el Socialismo. El imperio no puede perdonar que se pretenda construir un ejemplo que será mortal para su sistema capitalista.
Las intenciones agresivas del imperio no cesarán mientras nosotros caminemos hacia el Socialismo, de aquí que debemos prepararnos para una lucha larga y difícil. El imperio no acepta otra salida que truncar al Socialismo y acabar con el Comandante. Por lo tanto debemos prever una escalada que exige de nosotros cada vez más inteligencia, organización, disciplina, estudio, coraje.
El imperio ataca desde el exterior, tal es el caso de condolezza, y también desde el interior, como ahora con este golpe lento. Pero también lucha desde dentro de nosotros mismos, y es quizá este flanco de batalla, el de la lucha interior, el más importante, el más difícil.
Ya pasaron las etapas del garrote, esas agresiones burdas las derrotamos en abril y diciembre, ahora el imperio nos plantea una lucha sutil, apoyado en el pasado que todos llevamos dentro.
Se apoyan en la psiquis que formamos en nuestro recientísimo pasado capitalista, confía que no tengamos la suficiente fortaleza e inteligencia para reconstruirnos Socialistas, para cambiar los valores, ética, visión del mundo. Tienen esperanzas de que sucumbamos en “las heladas aguas del cálculo egoísta”, ellos esperan pacientemente a una implosión de la Revolución.
Las tentaciones son muchas, usar las armas melladas del capitalismo. La facilidad burocrática mina la gestión, la corrupción y el despilfarro son dos grandes enemigos.
Por eso la lucha contra el imperio es también una lucha contra nosotros mismos, por transformarnos en revolucionarios, en seres del futuro, en Hombres Nuevos. Y esa labor, ese frente de lucha no es una tarea individual, aisladamente no es posible, es un empeño que tiene varias facetas principales:
Una, es en el colectivo, en la organización, es con su vigilancia y su ayuda que se creará la gran fragua de la formación del Hombre Nuevo.
Dos, el ejemplo de los dirigentes. Su conducta debe ser en exceso revolucionaria, deben entender que sus palabras educan, su ejemplo talla, deben constituirse en los mejores en todo, en modelos revolucionarios.
Tres, el trabajo colectivo voluntario, como escuela de desprendimiento del hombre que ofrece su esfuerzo, su tiempo de descanso, al beneficio de la sociedad, a la construcción de la sociedad nueva.
Cuatro, el estudio, el aprendizaje, una Revolución se puede medir por la calidad de los libros que lee y discute, es necesario inundar a la Revolución de libros, del pensamiento de los clásicos revolucionarios, libros en exceso.
¡Chávez no se negocia!
¡El Socialismo no se negocia!
¡Orden del Libertador para los Cinco Defensores de la Humanidad!

7.6.07

CRUCIFIQUEN A CHÁVEZ

La orden vino del norte. Saben que por el golpe tradicional no es posible derrotar a la Revolución y apelan a la “operación calvario”.
La primera fase era construir la imagen mediática de un “Chávez dictador”, he allí la finalidad de la campaña de descrédito internacional, por eso condolezza va a la OEA. Era importante para ellos transmitir que se enfrentan a un dictador como Hitler. Por eso el comportamiento de la oposición interna gritando libertad, y acusando a Chávez de concentrar todo el poder. No se descartan acciones cruentas que endosadas al gobierno afirmen la ficción de dictadura. Si tumbaron ellos mismos las torres gemelas, son capaces de cualquier cosa.
Ya construida esa imagen de dictador, tienen dos posibilidades para la próxima fase: un golpe cruento, o la llamada lucha política noviolenta.
La lucha política noviolenta, es la que desarrollan en esta segunda fase.
La principal característica de la guerra noviolenta, es que su objetivo final es forzar la negociación, fundamentalmente la salida negociada del “dictador”, no importa si verdadero o construido en la ficción, en este caso el Comandante Chávez.
Más claramente, en estos momentos está en marcha una lucha noviolenta que tiene como finalidad la salida negociada del Comandante Chávez.
¿Cómo funciona esta Guerra noviolenta que ya está en marcha?
Tratan de aislar al Comandante, debilitando su conexión con el Pueblo y con el Socialismo. Las visitas de los manifestantes a los poderes, que son símbolos del gobierno y de la Revolución, operan en esta dirección: “reconocen” la autoridad de los poderes, pero no la autoridad del Comandante.
Disputan áreas de competencia a la autoridad revolucionaria, por eso pretenden dirigir la vigilancia en sus manifestaciones. Buscan pequeñas concesiones que vayan carcomiendo al poder, para luego irlas ampliando, teniendo siempre presente la negociación.
Intentan borrar las fronteras que separan a los revolucionarios de los contrarrevolucionarios, pregonan que todos somos iguales, que los capitalistas pueden ser socialistas, etc. ¿Si esto es así, cuáles son los motivos para enfrentarse? Suavemente van avanzando y dejando al Comandante como la “fuente de toda discrepancia”.
La tercera fase es la del desenlace, en esta fase tienen la conciliación lista, sólo le falta el detonante que precipite la situación de conciliación.
Ahora el plan no es la liquidación del chavismo, es la convivencia “democrática pacífica”, con el chavismo conciliador.
La lucha política noviolenta ha sido aplicada contra dictadores, pero es inédita su aplicación a gobiernos revolucionarios respetuosos de los derechos humanos. Aquellos reaccionaban con violencia, los revolucionarios debemos inventar formas inteligentes de enfrentar esta embestida.
Debemos ir a su campo, todos nosotros, todos los días, comenzando por los ministros. Hay que ¡crear miles de Vietnam pacíficos! en sus universidades, en sus plazoletas, en las televisoras enemigas, a impartir clases libres socialistas, a abrir debates, allí en el terreno de ellos, sacarlos de nuestro territorio. La clave está en la movilización permanente, todos los días.
¡Chávez no es negociable!
¡El Socialismo no es negociable!
¡Orden del Libertador para los Cinco Defensores de la Humanidad¡

5.6.07

LA MARCA DE CAÍN

Si nos preguntamos por las razones que inspiraron a Bolívar y a su Pueblo en la hazaña de cruzar Los Andes para ir a derrotar a los monárquicos, si nos preguntamos los motivos que impulsaban a la tropa patriota para realizar los inmensos sacrificios que la hora reclamaba, no podremos dejar de responder que eran ideas, motivos, razones sagradas, altruistas, nobles, las únicas que podían transformar a ese Pueblo en huracán libertario. Y es que sólo el espíritu, el corazón, puede convocar a los Pueblos para grandes hazañas, para construir universos nuevos.
Hoy en Venezuela atravesamos tiempos fundacionales que nos convocan para otro Paso de Los Andes, y es nuestro deber dotar al Pueblo del alma que lo impulse a la nueva hazaña.
En el fondo de la disputa está el destino de la humanidad, el capitalismo en el mundo lo ha copado todo. El planeta lleva la marca del capitalismo, que es la marca de Caín.
El imperio capitalista, sin dudas, nos lleva a la extinción de la vida planetaria, y el camino a esa destrucción de la vida está plagado de miseria espiritual y material para los Pueblos del mundo. El imperio es una maquinaria voraz que se alimenta de la vida y no cesará hasta desaparecerla.
Hoy en Venezuela, tal como en la época de la independencia, el Comandante y su Pueblo respondieron a la altura que las circunstancias reclamaban, aceptaron su responsabilidad histórica, y se pusieron del lado de la esperanza, de la redención, de la salvación de la humanidad. Pueblo y Comandante proclamaron que un mundo mejor es posible, que el Socialismo es necesario, posible, es salvación del infierno capitalista, y hoy tenemos el privilegio de recorrer el sueño de su construcción.
Por esa idea grande, por ese motivo hermoso, por esa razón sagrada, merece la pena movilizarse, ese es nuestro Paso de Los Andes, ese es el reto que hoy nos propone la historia.
Ocho años de Revolución nos han colocado en el campo de batalla donde se decide el futuro. Hoy, aquí, se decide el destino de Venezuela, del continente y de la humanidad.
¿Contra quién luchamos?
Grave error cometemos si limitamos la batalla a la pequeñez del cese de la concesión a radio caracas. Estamos luchando contra el imperio capitalista, que se empeña en derrotar a la Revolución, y esa derrota consiste en apartarla de su destino de convertirse en esperanza realizada, en demostración de que un mundo socialista es necesario, y que se puede construir.
La Revolución se puede extraviar de su destino de dos maneras:
Una, derrocar al Comandante.
La otra, deformar a la Revolución, diluirla, desdibujar su objetivo de construcción del Socialismo, ancorarla en objetivos subalternos. Esta es la más peligrosa porque es sutil, no se percibe, está llena de engaños y engañadores.
La marcha hacia el Socialismo debe seguir por sobre ataques y desviaciones.
¡Sin Chávez no hay Socialismo, y sin Socialismo no hay Chávez!
!Orden Libertador para los Cinco Defensores de la Humanidad!

4.6.07

CRISIS Y OLIGARQUÍAS

En Venezuela las crisis revolucionarias siempre se han resuelto con una sustitución de oligarquías.
Sucedió así con la Revolución de independencia: El Libertador termina en San Pedro Alejandrino, mientras Páez transformado en neoligarca sube a la presidencia.
Zamora luchaba contra la oligarquía llevando en su propia tropa a los retoños de una neoligarquía que le daría muerte.
La lucha de Cipriano Castro transformó a un campesino de la Mulera tachirense, el general Gómez, en el primer neoligarca petrolero.
Tumbamos a Pérez Jiménez, pero terminamos con Rómulo asesinando patriotas, y a una neoligarquía sustituyendo a los perezjimenistas.
Es que ingenuamente hemos confundido oligarcas con oligarquía. Derrotamos a los oligarcas y dejamos intactas las condiciones para que surja de las cenizas una nueva oligarquía. Los hombres son oligarcas, pero la oligarquía, el sistema oligarca, es una relación determinada de los hombres con la propiedad.
Esta relación se caracteriza por la propiedad antisocial de los medios de producción, que se entrelaza con una espiritualidad egoísta, y permite que unos pocos (oligarcas o neoligarcas) se apropien de la riqueza, del trabajo del resto de la sociedad.
Entonces, la primera condición para acabar con el sistema oligarca es acabar con la relación de propiedad que le da origen, sustituyéndola por la propiedad social administrada por el Estado.
En las crisis revolucionarias, en esta crisis que estamos viviendo, debemos tener un ojo en la oligarquía vieja y otro en la neoligarquía que retoña. Debemos derrotar a los oligarcas y a las condiciones que permiten su existencia. La Revolución es derrotar a los oligarcas y acabar con las condiciones que permiten su restauración. Veamos.
La oligarquía retoñará siempre que exista la posibilidad de apropiarse del trabajo, de la riqueza ajena. La definición de oligarquía es: hombres que se apropian del trabajo ajeno. La forma como lo hacen no es relevante, puede ser explotando esclavos, o puede ser disfrazados de empresarios socialistas, o nomenclatura cogestionaria, puede ser en grupo o individualmente.
La única manera, la única vía para acabar con oligarquías y oligarcas, es transitar el camino de la hegemonía de la propiedad social de los medios de producción, y no es posible esa propiedad social si no es administrada por el Estado.
Es a través del Estado Revolucionario la única manera de administrar la propiedad social, de planificar, de tomar control de la economía nacional, en resumen, de hacer el Socialismo. Esto lo saben las oligarquías, las nuevas y las viejas, y oponen lo “público” al Estado Revolucionario. Buscan así debilitar al Estado y dejar a la sociedad revolucionaria sin su integrador.
Deslizan por debajo de la mesa, con el pretexto de lo público, a la propiedad antisocial, a la espiritualidad egoísta. Se olvidan que lo público sólo se hace social a través del Estado Revolucionario, lo público sin Estado Revolucionario es egoísta, es antisocial, es antisocialista, no es verdaderamente público.
Sólo a través del Estado Revolucionario la sociedad puede integrarse.
¡Sin Chávez no hay Socialismo, y sin Socialismo no hay Chávez!