20.3.09

CONSECUENCIAS

Próximamente el parlamento discutirá la Ley de Propiedad Social, esta ley ha levantado muchos comentarios y deformaciones, alrededor de ella se genera confusión que tiene varios orígenes: uno, el interés de la oligarquía de meter miedo a la masa desposeída y, otro, la falta de precisión teórica del campo revolucionario. Hablar de la propiedad es impostergable.
Lo primero es que la propiedad importa a los revolucionarios en cuanto es soporte de la conciencia. Según sea la forma de propiedad hegemónica en una sociedad, así será la conciencia hegemónica en esa sociedad. Una hegemonía de la propiedad nosocial, producirá y legitimará una conciencia nosocial. Una hegemonía de la Propiedad Social, sustentará una Conciencia Social, esencia del Socialismo.
La propiedad hegemónica es la propiedad que sustenta a la conciencia hegemónica.
No existe propiedad Estatal, existe Propiedad Social administrada por el Estado. Ahora bien, esa propiedad puede ser bien o mal administrada, ese es otro asunto. En el Estado Revolucionario la Propiedad Social toma características vitales: sin Propiedad Social no es posible el Socialismo, porque no es posible la sustentación de la Conciencia del Deber Social y no es posible la Planificación Central.
Existe propiedad antisocial, nosocial de los medios de producción, que puede ser individual, colectiva, pero siempre de grupos, de fracciones de la sociedad, no de toda la sociedad, la diferencia es sutil, pero el impacto sobre la conciencia es enorme. La propiedad antisocial, siempre, no importa el número de propietarios de los medios de producción, generará conciencia egoísta, será impulso para el capitalismo.
Existe propiedad individual, de uso, la casa, la ropa, el carro, la moto, la bicicleta, hasta el conuco, la pequeña bodega y el taxi, se pueden considerar, dadas nuestras condiciones, incluidas en ese tipo de propiedad. Ésta es intocable, no hay por parte del Estado Revolucionario la menor amenaza, en todo caso la amenaza viene del capitalismo, veamonos en el espejo de la crisis inmobiliaria de los gringos.
El Estado Revolucionario en el período de transición, como este que vivimos, se enfrenta a los remanentes de propiedad antisocial de los medios de producción, e intenta regularlos. Simultáneamente desarrolla una zona socialista que haga innecesario y no ventajoso la permanencia en la zona capitalista, de economía egoísta individual.
La Ley de Propiedad Social es importantísima y debe ser cuidadosamente estudiada. Las formas de propiedad tienen consecuencias políticas y sociales, no son un capricho. Estudiemos.
Por ejemplo, si asentamos, como le oímos a un diputado extraviado, que el Estado es propietario, que existe la propiedad estatal, entonces es legítima la actitud de los obreros en la discusión de sus contratos, en este caso estarían discutiendo con un patrón. Pero si el Estado es representante de la sociedad desposeída, los obreros estarían discutiendo con la sociedad, con sus hermanos, y la actitud sería fraternal, socialista.
Si asentamos que la propiedad de grupos es propiedad social, dejamos un importante resquicio al capitalismo.
¡Chávez es Socialismo!

19.3.09

LA NECROFILIA Y MAGLIO

La necrofilia es además de una definición psiquiátrica, una definición política: es la expresión psicológica del fascismo. Es por eso que la clausura de la “necrofílica exposición de cadáveres con fines comerciales en el Sambil” ha causado retorcijones en la derecha. Hasta un psiquiatra de fina estirpe dio su opinión política.
Los clásicos nunca sospecharon que la cosificación del humano (convertirlo en cosa) llegaría tan lejos. Imaginaron y dijeron que el hombre era una mercancía, vendía su fuerza de trabajo para poder subsistir, pero nunca pensaron que el capitalismo en su perversión iba a conseguir transformar a los cadáveres en vulgares mercancías y además, que esa mercancía tuviera demanda en el mercado que se pudiera transformar en dinero al igual que cualquiera otra.
El término necrofilia en su acepción más amplia significa “atracción por la muerte” la terminación “filia” significa afición o simpatía, y la raíz “necro”, muerte.
Las manifestaciones necrofílicas, de simpatía hacia la muerte, son variadas. Son un síndrome político que se llama fascismo y tiene sus síntomas característicos. Veamos.
Por ejemplo pinochet, el pinochetismo, fue fascista, necrofilico. La agresión a Allende, el asesinato de Víctor Jara, la Operación Cóndor, son manifestaciones claras de fascismo, de necrofilia. Todo esto festejado y justificado por la masa de derecha. El fascismo es un fenómeno de masas.
El fascismo, la psicología fascista, la necrofilia, está oculta en la psiquis de la sociedad capitalista. En época de normalidad cuando el sistema está estable no se manifiesta, no es necesario, pero en época de peligro para el sistema, si los mecanismos convencionales fallan, aparece la bestia fascista, los demonios emergen de lo profundo de las tinieblas del alma colectiva.
Aquí en Venezuela, la derecha, queriendo acabar con Chávez, por discrepancias políticas, y por rechazo racial, soltaron los demonios: la masa que gritaba ¡fuera! en abril que manifestaba pidiendo la cabeza de Chávez y de los chavistas, fue fascista, guiada por profundos sentimientos necrofilicos.
Los demonios del fascismo sueltos temprano, no han podido ser sometidos, se resisten a volver al inconciente, a aquietarse. Siguen allí, atentos, prestos para actuar a la menor oportunidad.
Los síntomas de la necrofilia fascista están a la vista: el festejo por la horrenda muerte de Danilo, la quema del Ávila, el asedio a la Gloriosa Embajada de Cuba, el apoyo al magnicidio, etc.
Pero donde alcanza niveles ya de asombro, es en el apoyo que en capas pensantes de la masa derechista ha causado la Exposición de los Bodies, hasta unos ¡estudiantes de Médicina! ¡hasta el psiquiatra Bianco! apoyan la comercialización de la muerte.
Pero lo de Maglio Ordoñez es para encender, ya definitivamente, las alarmas. Estos fascistas, tomados por la simpatía hacia la muerte, son capaces de todo. Si triunfan nadie se salvará de la represión brutal y cruel que vendrá contra todo lo que signifique vida. Entonces, a Bianco, en el mejor de los casos, lo encontraremos en algún estadio junto a cantores y poetas.
¡Chávez es la vida!

18.3.09

LA CONFRONTACIÓN

¿Cómo es la confrontación en una Revolución Pacífica? ¿Cuáles son las características del enfrentamiento entre lo nuevo y lo viejo, entre la burguesía oligarca y las fuerzas revolucionarias? La respuesta es difícil, necesita esfuerzo intelectual.
La Revolución pacífica es inédita, no hay antecedentes triunfantes, eso exige de la dirigencia de esta Revolución Bolivariana, que es pacífica, una poderosa mezcla de conocimiento y de arte, de imaginación y análisis riguroso de la realidad, de estudio serio y de inventiva.
El primer elemento del análisis, son las características propias de Venezuela: somos un país rentista, tenemos una clase media extendida y una marginalidad copiosa, y es por medio de esa ideología que la clase burguesa oligarca garantiza su dominación.
Todas las clases subordinadas están impregnadas de esta ideología, caracterizada por un individualismo, un egoísmo rotundo. El principal objetivo para esta ideología es el beneficio individual y egoísta, no importa a costa de qué ni de quién, es mercenaria, inconsecuente, retrocede a la menor dificultad, no corre riesgos, oportunista, siempre trabaja con red de seguridad, con plan de escape, o mejor, de salto de talanquera.
Esta ideología se manifiesta en el tránsito, en el caminar por la calle, en el trabajo, tiñe a toda actividad humana, impregna la conducta de todos, y por supuesto se manifiesta con fuerza en la política. Aquí funciona como una válvula de seguridad, las líneas políticas, las organizaciones, las acciones están impregnadas de individualismo y egoísmo, es una formidable barrera para el avance de la espiritualidad revolucionaria y para la construcción de una política revolucionaria, sabotea la formación de organización y también la elaboración de teoría revolucionaria. Allí da cabriolas para dejar un resquicio a su individualismo. Hay que hacer un esfuerzo para identificarla y combatirla, deslastrarse de ella, es como una hiedra.
En este ambiente de Revolución Pacífica, que ocurre en condiciones de alta impregnación de la ideología individualista y egoísta, propia de la pequeña burguesía y los marginales, es que se produce el enfrentamiento entre lo nuevo y lo viejo. Veamos.
En estas condiciones se le presentan a la Revolución varias dificultades, la principal es el impedimento para centrar una teoría Revolucionaria que marque el azimut. La Revolución con suma facilidad se extravía en las marañas teóricas de la ideología egoísta.
Al no haber un sólido piso teórico, al haber ambigüedad teórica, hay ambigüedad en todos los campos, he allí la causa de nuestra principal debilidad.
La Revolución Pacífica sólo se puede enfrentar a la oligarquía desde posiciones teóricas sólidas, bien diferenciadas, argumentadas y defendidas, que el pueblo las entienda, al punto de saber que en ellas les va la vida, que son sagradas, que vale la pena luchar por ellas.
Esta falla origina una carencia: la falta de cuadros revolucionarios. Es necesario un núcleo que irradie ejemplo extremo de conducta y ética revolucionaria al resto de la Revolución y a la sociedad, que sea ejemplo de lo que queremos construir, que contraste con los oligarcas y los desviados internos.
¡Socialismo es Teoría Revolucionaria!
¡Chávez es Socialismo!

17.3.09

DUALIDAD DE PODERES

Los burgueses oligarcas, que son por naturaleza agentes del capitalismo internacional, tienen a su favor la experiencia milenaria de la dominación, toda una cultura de sumisión y egoísmo, miles de tanques pensantes, los gobiernos de los mayores y más desarrollados países del mundo, desde Rusia hasta los Gringos, pasando por China y Japón, todos son países capitalistas, que a la hora de las definiciones bogan para su bando.
Siendo así, el enfrentamiento con los burgueses oligarcas locales, en realidad no es con ellos, es con el inteligente capitalismo internacional. De él debemos esperar una ofensiva tenaz y lúcida, bien arquitectada, se equivocan los que desprecian a los oligarcas criollos, se olvidan que son muñecos de ventrílocuo del imperio capitalista. Muy peligrosos.
Intentemos entonces, con seriedad, desentrañar el plan que se traen entre manos, descubrir qué les dictan del norte. Procuremos.
Sorprendentemente la tarea no es difícil, la soberbia, que los hace sentirse seguros, y la competencia entre ellos, los lleva a descubrir el plan, oigamos las señales que nos envían. Los papeles están repartidos:
Unos deben atacar a los militares, dividirlos, para eso desprestigian a los mandos, recordemos a teodoro atacando al Mayor General González, ese ataque era parte del plan. Ahora aparece manuel caballero en un artículo el domingo 15 de marzo en el Nacional, arremetiendo contra los Generales de la Fuerza Armada. El escrito es una andanada de ofensas, busca respuestas del gobierno, gestiona canalizar posibles descontentos. Fernando Ochoa Antich en su artículo del domingo también lanza dardos hacia el interior de la Fuerza Armada, intentando revolver el río militar.
A otros, como Pompeyo y Carlos Blanco, dos renegados con rancio barniz izquierdoso, les tocó el papel de intentar soliviantar a los obreros, confundir para crear condiciones y avanzar en su insurgencia. Cumplen su papel de plumíferos e intentan colocar a Chávez en pugna con los obreros.
Otros, y es lo más importante del plan, intentan construir un poder paralelo, para eso usan las posiciones conquistadas en las recientes elecciones regionales. Sistemáticamente desconocen las directrices del gobierno, de la nueva institucionalidad. Primero la confrontación parecía tonta, alguna discrepancia menor de cómo manejar el problema del tránsito en la Panamericana, luego sube a mayores y se agrupan para desconocer una decisión de la Asamblea Nacional acerca de la autoridad única para la capital, y culminan alzados contra la Ley de descentralización.
La actitud es clara: intentan llevarnos a una situación de dualidad de poder, situación que se repite en la historia, y es propia de la agudización de la confrontación de clases. En estas circunstancias el frente de choque tiene varios componentes: militar, jurídico, de masas.
Todo paso, toda medida revolucionaria debe ser acompañada de una ofensiva explicando la posición de la Revolución, definiendo la ideología que la sustenta, que la masa entienda que las medidas no son un capricho ni una retaliación del Comandante, son necesarias para la defensa de la Revolución y el avance del Socialismo.
¡Nos defenderemos avanzando!
¡Chávez es Socialismo!

16.3.09

EL REFUGIO ANARCOIDE

En el trópico no se expresan las ideologías con nitidez, al contrario, se mezclan sin pudor. Aquí se ejerce el sincretismo ideológico, por tanto, es necesaria una labor de detective ducho en desechar lo evidente engañoso, para llegar a la verdadera ideología, al motor de las conductas.
Un ejemplo de lo que decimos es la forma como se presenta en Venezuela el anarquismo, que en los últimos años ha servido de celosía a la pequeña burguesía siempre irresoluta. Repasemos.
El 23 de Enero, ya lo sabemos, aquella dirigencia pequeño burguesa, como corresponde a su carácter, no avanzó, al contrario, develó la posibilidad socialista. Después siguieron décadas de tormento por aquel pecado original. Y finalmente la Revolución Bolivariana posibilitó saldar cuentas con la traición del 23 de Enero, retomar el camino socialista.
Aquí cabe una pregunta: ¿Cómo ha sido la expresión de la ideología de la pequeña burguesía en esta etapa?
Previamente determinemos las corrientes de la pequeña burguesía que confluyen en el proceso bolivariano:
Una, la que se enfrentó al pacto de punto fijo, que una vez fue guerrillera y devino en anarcoide.
Otra, que por ser joven no participó en la lucha contra el pacto de punto fijo desde trincheras marxistas, se nutrió de Eurocomunismo, del derrumbe de la Unión Soviética, se formó en el anarquismo tropical llevada de la mano por los anteriores.
Otra, que viene de las filas del pacto de punto fijo, necesita mostrar arrestos revolucionarios, pero sin pasar a mayores, el anarquismo le calza cómodo.
Otra, las corrientes que se forman en el lumpen marginal, con nostalgia de la lucha armada, la imitan, se arrogan grados militares, y realizan acciones disparatadas que mimetizan combates heroicos. De esa forma dan salida a la violencia marginal y acomodan su espíritu de banda al ambiente revolucionario.
Su conducta los inscribe en el anarquismo.
Estas corrientes forman el cuerpo anarquista de la Revolución, se potencian entre sí, todas tienen en común los rasgos principales de la ideología anarquista que tanto daño ha hecho a las revoluciones. Expliquemos.
Lo primero es que son ideologías enemigas del Estado, de todo Estado, inclusive del Estado Revolucionario, y enemigas de la integración social, en resumen, enemigas del Socialismo. Sólo proponen cambios superficiales y retóricos, así calman sus angustias revolucionarias.
Unos lo demuestran construyendo ejércitos de papelillo y zonas liberadas de fantasía. Son evidentes.
Pero otros, más peligrosos, desvían las acciones del gobierno hacia el debilitamiento del Estado, contraponen al pueblo con su Estado Revolucionario.
De esa manera el pueblo desposeído no se organiza en Estado Revolucionario, no se integra, sino que se enfrenta a él, lo niega.
Al no tener noción de Estado, fragmentan la sociedad en parcelas, que pueden ser consejos comunales aislados, comunas incomunicadas, fábricas cogestionadas. No hay planificación social en ningún ámbito, entonces no puede haber Socialismo.
La ideología anarcoide es inmenso obstáculo para el Socialismo: no permite la Conciencia del Deber Social, ni la Propiedad Social, debilita a la Revolución.
¡El Socialismo integra la sociedad!
¡Chávez es Socialismo!

15.3.09

SE SOLICITA DIRIGENTE PROLETARIO

La crisis global que atraviesa el capitalismo y, por ende, la humanidad, es espantosa. Estamos en el umbral del derrumbe de una civilización. La humanidad no puede seguir viviendo como hasta ahora, cambia o desaparece. Vanos son los esfuerzos por mantener el actual estado de cosas, la actual forma de relacionarse el hombre consigo mismo y con la naturaleza. Mantener al capitalismo es suicida.
Cándidos, desesperados, los dirigentes que inyectan sumas astronómicas de dinero en el sistema capitalista moribundo, no entienden que la crisis es de una cultura, de una manera de vivir. Podrán paliar la crisis financiera, equilibrar las cuentas, eso podrán hacerlo, pero entonces el capitalismo “saludable” seguirá su camino de destrucción de la naturaleza, de producción de excluídos, de hambrientos. La crisis global de la civilización se manifestará de otra manera, crisis migratoria, ecológica, militar, hambrunas, crisis de inseguridad producida por el alto comercio de drogas.
El capitalismo vive la paradoja de ser dañino cuando está en crisis, y superior en desgracias cuando es próspero. No hay duda está agotado.
La única solución es superar al capitalismo, sustituirlo con el Socialismo, ya esto es una cuestión de vida o muerte, el planeta no puede esperar.
En Venezuela reside la Esperanza. Veamos.
Aquí se dio una conjunción de factores que hicieron posible, cuando nadie lo esperaba, cuando muchos habían enterrado el hacha y los sueños, que surgiera la posibilidad de dar el gran salto que reclama la humanidad, que renaciera la Esperanza.
Aquí surgió una Revolución, que como todas las revoluciones es inédita, es su propio modelo, irreverente con la teoría, leal a su historia, camina a su ritmo y con su paso, tiene numerosos errores (nosotros los hemos criticado), tiene numerosos aciertos (nosotros los hemos aplaudido), es a veces rara, toma caminos más raros aún. Pero no hay duda, es una Revolución Socialista verdadera, enfrentada al imperio, anticapitalista, autora de transformaciones económicas y espirituales que presagian rumbo al Socialismo.
Aquí no se está jugando sólo la suerte nuestra, se está decidiendo el destino del planeta.
En la construcción de esta esperanza juega un papel determinante la acción de los obreros y de sus dirigentes. Veamos.
Dirigentes sindicales muy buenos se encuentran siempre en Venezuela, duchos en la tarea de arrancar al patrón reivindicaciones, de tranzar la fuerza de trabajo a buen precio con el capitalista. Esa era la necesidad y la tarea del pasado. Ahora con la llegada de la Revolución, es un crimen de lesa humanidad persistir en esa actitud, que hiere la marcha hacia el Socialismo.
Ahora que el “patrón” es la sociedad desposeída, el pueblo humilde, la humanidad desesperada de cambio, entonces la actitud debe ser otra. Ahora el dirigente sindical debe transformarse en Dirigente Proletario, y no puede velar sólo por los intereses pequeños de la fuerza de trabajo, tiene que importarse por los de la sociedad, de la humanidad, de su clase, que no es otro que el Socialismo, ese es el interés que debe guiarnos.
¡Nada que lesione al Socialismo!
¡Chávez es Socialismo!

14.3.09

EL LÍMITE

Siempre es bueno estar atento a las declaraciones de los personeros oligarcas, y si esos declarantes son los renegados es mejor, porque estos son solícitos en ganar las simpatías de su nuevo bando, y por eso se esmeran en reproducir la línea de sus superiores. Tal es el caso de Pompeyo.
Pompeyo en un artículo del 12 de marzo aparecido en Últimas Noticias, despliega la estrategia de los gringos. La estrategia es fina, tiene varias vertientes. Veamos.
Primero, desprestigiar a la Revolución y al líder, presentarlos como no revolucionarios, como no Socialistas, de esta forma legitiman los ataques de sus agentes internos contra la Revolución, confunden a los obreros.
Cumplida esta etapa, incitan a los obreros a portarse con el Estado Revolucionario como si de un patrón capitalista se tratara, plantearle reivindicaciones sin límite. En esta empresa está Pompeyo, cumple un papel acompañado de otros líderes que otrora fueron izquierdosos, renegaron del Socialismo, y que hoy se prestan para combatir a la Revolución. Hasta julio borges tiene la desfachatez de decir que esto no es Socialismo. Está claro que todos siguen una línea de los tanques pensantes gringos.
Los revolucionarios estamos en la obligación de hacer frente a esta ofensiva enemiga, defender a la Revolución, defender su carácter revolucionario.
En primer lugar debemos afirmar que sólo el Socialismo ofrece futuro a la humanidad, el capitalismo es el camino al infierno.
Debemos dejar claro que este es el intento revolucionario más importante de este país en toda su historia, y el más importante en la época actual del continente. Nunca se había estado tan cerca del Socialismo, nunca un gobierno había llegado tan lejos en el camino revolucionario, y nunca la Esperanza estuvo tan viva. Estar contra el Gobierno Revolucionario es estar contra la Revolución y el Socialismo. Lo decimos nosotros con la moral que da ser irreverentes en la discusión y leales en la acción, siempre.
Sostener que el Comandante Chávez es un líder revolucionario, el que más lejos y profundo ha llegado en la empresa de hacer Revolución. Sin duda, continuador de la obra de Bolívar, Zamora, Fabricio, de Allende y Mariátegui, un líder que resume las luchas pasadas y presentes por el Socialismo en el continente, sostener que la suerte de Chávez será la suerte de los movimientos revolucionarios en el continente.
Reafirmar que los obreros jamás estuvieron tan cerca de cumplir su papel histórico, jamás fue tan importante y necesaria su conciencia proletaria, jamás el pueblo desposeído esperó tanto de ellos.
La estrategia gringa, desplegada por Pompeyo y otros renegados, está clara: intentar colocar a los obreros en una actitud de voracidad tal, de egoísmo tal, que exijan reivindicaciones que coloquen en peligro la estabilidad del gobierno, la posibilidad Socialista, vale decir, le proponen a los obreros que se hagan el haraquiri.
Los obreros deben exigir hasta el límite, el límite es el bienestar social y del Estado Revolucionario.
¡Nada por sobre el Bienestar Social!
¡Nada por sobre el Socialismo!
¡Chávez es Socialismo!

13.3.09

CAMBIAR O PERECER

Hoy el imperio capitalista se retuerce moribundo en la crisis más atroz de que tenga conocimiento la humanidad. Por supuesto, los venezolanos sufriremos las consecuencias. La situación mundial nos coloca frente al dilema de sucumbir en la inmediatez de una visión mezquina, o elevarnos inmensos, felices, alegres, en la lucha por la construcción del futuro, del Socialismo. La crisis agudiza el enfrentamiento de clases, eso es inevitable.
Los capitalistas nos plantean resolver la crisis con la misma ética que le dio origen, es decir, con las reglas de la cultura capitalista: buscar salidas individuales, grupales, aisladas, egoístas, que sólo conducen a profundizar la adversidad. Salidas que nos colocan en el camino de la muerte, de la extinción de la especie. Esta es la solución de la angustia del náufrago que trata de sobrevivir aferrado a un espejismo.
Los revolucionarios proponen resolver la crisis con una nueva moral, una nueva ética, con la cultura del deber social, de socializar los problemas y socializar las soluciones. De esta manera la crisis se convertirá en oportunidad para avanzar, para construirnos pueblo unido, solidario, amoroso. Y un pueblo así puede superar todos los obstáculos y ser ejemplo para otros pueblos.
El Comandante ha dicho que los recursos serán para que el pueblo construya un sistema donde el hombre sea el centro de todos los afanes, donde todos podamos desarrollarnos sin más limitaciones que nuestra propia capacidad.
Tenemos condiciones inmejorables para superar la crisis con éxito: una fuerte conexión entre el líder de la Revolución y el pueblo. Entre Chávez y el pueblo hay confianza, hay credibilidad, esto nos permite entender la nueva situación, seguir las directrices que emanen de la dirección de la Revolución, tener disciplina y persistir en el rumbo de la construcción del Socialismo.
El proceso revolucionario, única salida a la crisis, debe profundizarse en lo económico, ya las medidas que se van tomando nos indican esta intención. Ahora es necesario estudiar bien nuestra economía y detectar dónde están los nudos, los obstáculos para avanzar.
Esas medidas deben ir acompañadas de una poderosa ofensiva ideológica: la Revolución debe mostrar que la crisis es del capitalismo, y que sólo el Socialismo puede solucionarla, que el capitalismo, los capitalistas, las fórmulas capitalistas no pueden solucionar nada.
Debemos preparar al pueblo espiritualmente para superar la crisis, todos debemos entender que son los pueblos los que superan las crisis.
Es necesario que cambiemos la manera de vivir. Lo que está en crisis es una manera de vivir, una civilización, una organización social que se agotó. No es pensable una solución sin superar esa forma de relacionarse el humano entre sí y con la naturaleza. No podemos pretender que la solución a la crisis, sean medidas que nos permitan permanecer en la cultura del consumismo, de la exclusión, de la explotación de unos por otros, de la guerra de todos contra todos. No, la solución de la crisis es cambiar esa cultura, fundar el Socialismo.
¡Superar la crisis con Socialismo!
¡Chávez es Socialismo!

12.3.09

¿POR QUÉ SOCIAL?

El problema de la propiedad ocupa lugar central en la batalla por el Socialismo, es lógico, la cultura del capitalismo es la cultura de la mezquindad, según ella “sólo tendríamos lo que nos pertenece como propiedad individual.” Así ocultan el despojo que nos hicieron de los medios de producción, de trabajo, que deben ser propiedad de todos, de la sociedad, y no de una fracción.
El capitalismo ha satanizado la Propiedad Social, sólo nombrarla enciende las alarmas de los burgueses antisociales. Ya poco es propiedad de la humanidad, hasta el agua y el aire, todo lo han convertido en propiedad antisocial.
No es de extrañar que nuestro gobierno, guiado por profundos sentimientos de amor, socialice sectores de la economía y controle con más eficiencia al capitalismo antisocial. Está devolviendo así a la sociedad, a todos, lo que nos fue robado por los mercaderes del templo.
Si se quiere hacer Revolución, buscar el bienestar de las grandes mayorías, es imprescindible la hegemonía de la Propiedad Social de los medios de producción, y esa propiedad sólo es posible si es administrada por el Estado.
Pero ¿Por qué?
El objetivo final del Socialismo es la integración de la sociedad, el rescate del humano para la sociedad, que deje de ser un egoísta naufragado en un mar de egoísmos, un solitario perdido en el mercado donde busca inútilmente su humanidad perdida.
Y ese rescate, esa integración, no es posible si el fruto del trabajo social es apropiado por una fracción de la sociedad. Cuando esto sucede, cuando el trabajo va a una fracción, ésta se transforma objetivamente, independiente de su voluntad, en una unidad antisocial, nosocial, con intereses encontrados con los intereses de la sociedad toda.
Esos intereses dan origen, sustentan, se entrelazan con una conciencia egoísta que no puede ir más allá de su existencia parcelada. Esta es la esencia del capitalismo, ya hemos visto cómo defiende sus intereses por encima de los intereses sociales.
Y así pasa y pasó con la cogestión, con las Cooperativas, con las Empresas de Producción Social, y pasará lamentablemente con las Comunas.
Para sustentar la conciencia de pertenencia a la sociedad es necesario que la existencia del hombre, su producción, sea también social, que su ámbito de existencia sea social, que la actividad más importante, que es la económica, no se vea fragmentada por la apropiación del producto, de la riqueza, por una fracción de mercaderes.
Es necesario que se produzca para la sociedad, y que sea ésta a través del Estado Revolucionario quién distribuya. Y eso sólo se consigue con la Propiedad Social de los medios de producción.
La batalla por la sustitución de la propiedad es definitiva y, paradójicamente, acontece y se decide en el espíritu, no en la economía. Hoy debemos amolar al máximo el aparato ideológico, explicar las medidas económicas, derrotar la desinformación burguesa. Cada medida debe ir acompañada de una ofensiva ideológica, informativa.
¡Socialismo es Propiedad Social!
¡Si la sociedad está bien, el individuo está bien!
¡Chávez es Socialismo!

11.3.09

EL FASCISMO OBNUBILA

Venezuela es hoy importante laboratorio social para el estudio de la psicología de masas, más preciso, para el estudio de la psicología de las masas en etapa previa a una fuerte embestida fascista. Veamos.
Los capitalistas cuando ven su sistema en peligro activan su más cruel conducta de defensa: el fascismo. Cuando detectan un gobernante dispuesto a avanzar hacia el Socialismo, encienden las alarmas y activan al fascismo. Entonces el dilema siempre es Socialismo o Fascismo. Expliquemos.
Lo primero que hacen es deshumanizar al líder que es objetivo político, lo califican de mono, monstruo, bestia, narcotraficante, amigo de Satán. Simultáneamente activan miedos instalados en el inconciente colectivo: el miedo al despojo, a perder los hijos, las propiedades. Luego asimilan el proceso político que adversan con cataclismos sociales, lo califican con adjetivos que ya pervirtieron, hablan de comunismo, totalitarismo.
Con estas intenciones actúan todas sus fuerzas, periódicos, televisoras, educadores, iglesia. Cualquier adversidad por pequeña que sea la magnifican a niveles de tragedia. Así, la sociedad vive en la zozobra de problemas pequeños transformados en existenciales, pierde la capacidad de análisis, la escasez de azúcar, por ejemplo, produce angustias que requieren terapia, la inseguridad es manipulada hasta alcanzar niveles de linchamiento gozoso. Poco a poco van acostumbrando a la sociedad a la crueldad, insensibilizándola.
Buscan llegar a la condición ideal para dar su zarpazo, esta es la situación cuando la base social acepta cualquier crueldad e inhumanidad con tal de salir del “monstruo” y del “proceso cataclismico”.
Todo lo que vaya contra el “monstruo” es aceptado, y la inteligencia se encarga de construir argumentos que enturbien el sentimiento.
Pueden llevar a grandes sectores de la humanidad a aceptar holocaustos, genocidios, invasiones, magnicidios. Estos grandes sectores se sienten tranquilos, calmados en sus baluartes psíquicos, allí son fuertes, “el peligro no vendrá”. Todo el que discrepe está fuera del castillo y debe ser exterminado, todo argumento que resquebraje las murallas debe ser atacado y su portador exterminado.
He allí las condiciones psíquicas para las mayores barbaridades.
Aquí en Venezuela esto está ocurriendo frente a nuestros ojos, las señales abundan: estos sectores no aceptan que regulen los alimentos, si es contra Chávez prefieren pagarlos caros, lo mismo con los colegios.
Estos sectores aprueban el asesinato como fórmula política, claman por el magnicidio, ni sus líderes más “democráticos” lo condenan.
Pero la señal más alarmante es cuando este sector aprueba la exposición de cadáveres con fines comerciales que alguien montó en el Sambil.
Examinando los argumentos con los que apoyan su postura, y que aparecen en los comentarios enviados a nuestro blog, nos daremos cuenta que el fascismo obnubila, y también que se alimenta de lo más perverso de lo que es capaz la especie. Los perturba tanto el “monstruo”, que por instinto prometen asesinato a todo el que les devele la inhumanidad en que están cayendo.
Es deber de los humanos, por sobre cualquier riesgo, hacer frente a la amenaza fascista.
¡Socialismo es Humanismo!
¡Chávez es Socialismo!

10.3.09

LA PELEA EN SU SITIO

Si una Revolución es verdadera tarde o temprano debe dar su batalla definitiva en el y con el trabajo. Entonces los trabajadores serán los protagonistas principales.
Esta Revolución Bolivariana en su avance ha llegado a esa frontera de su madurez. Ahora la lucha se presenta en el terreno de la propiedad de los medios de producción.
El Gobierno Revolucionario, protegiendo los intereses de las grandes mayorías desposeídas, se encontró frente a una realidad: el capital no admite controles, el capital busca siempre cumplir su naturaleza, crecer aun a costa de las mayores crueldades.
Frente a esta realidad, frente a la voracidad insaciable del capital, el gobierno ha hecho lo que hay que hacer: pasar a Propiedad Social lo que en manos de los antisociales estaba perjudicando a todos.
Es así que se socializan fábricas y se insiste en el intento de control de otros niveles de la economía.
Esto significa que el interés de toda la sociedad choca con el interés de los antisociales, o mejor, ahora se evidencia claramente que esos intereses siempre han sido contrapuestos, y está claro de qué lado está el Gobierno Revolucionario, del lado de los desposeídos, del de la gran mayoría de la sociedad.
Ahora bien, los oligarcas, los burgueses antisociales, cuando ven en peligro su sistema de privilegios groseros y creador de miseria para las grandes mayorías, activan sus mecanismos de defensa. Es así que incitan a los trabajadores a participar en la lucha entre la sociedad y los antisociales, colocándose del lado de sus enemigos naturales, los burgueses y oligarcas.
En complicidad con algunos dirigentes estimulan la voracidad inconciente en la discusión de los contratos colectivos, intentan crear perturbaciones sociales en donde apoyar sus planes de derrocar al Comandante y a la Revolución.
Esperan que la crisis global no sea comprendida por los trabajadores y arremetan contra el Gobierno Revolucionario. Hacen planes contando con el apoyo de los trabajadores, piensan que estos se pondrán del lado de sus verdugos, de los oligarcas burgueses.
El dilema para los trabajadores está claro: se colocan al lado del proceso de Revolución, de la construcción de una sociedad que acabe con la apropiación del trabajo por parte de una minoría, del lado de la liberación de toda la sociedad, del camino de la construcción de un mundo viable y feliz, de la grandeza de cumplir con su papel histórico, o se colocan, por buscar algunas mezquinas migajas materiales, del lado de los expropiadores de la Esperanza, de los oligarcas que se enriquecen a costa del sufrimiento y cosificación del resto de la sociedad.
La batalla está en su sitio, en manos de los trabajadores está la oportunidad de dar un gran impulso a la Revolución, pasar a la historia como un ejemplo para el mundo, reeditar las gloriosas jornadas de la independencia, o ser conocidos como el pueblo que quiso ser libre, construirse humano, pero no contó con el apoyo, la comprensión de sus trabajadores.
¡Socialismo es Humanismo!
¡Chávez es Socialismo!

9.3.09

LA EVOLUCIÓN DE LAS IDEOLOGÍAS

Las formas de expresarse la ideología evolucionan, acompañan a los cambios de la realidad.
Un buen caso para estudiar estas mudanzas en la expresión de las ideologías, es el de la pequeña burguesía venezolana. Veamos.
Allá por los años cincuenta, la pequeña burguesía era una clase en formación, y sus aspiraciones de cambio pendulaban entre la Revolución de Liberación y la reforma socialdemócrata, entre los dogmatismos venidos de la internacional y los aires reformistas del APRA de Haya de la Torre.
Eran los días en que las dictaduras que padecía el continente se agotaban y los países entraban en turbulencias. Aquí en Venezuela el desenlace vino en 1958, ese año cae la dictadura de Pérez Jiménez y la pugna se decide a favor de la socialdemocracia, desembocando la turbulencia en cincuenta años de pacto de punto fijo.
La pequeña burguesía, con su ideología sumisa a la internacional, pero más importante, por su incapacidad y temor profundo a cambiar las estructuras, de hacer Revolución, no pudo, no supo, no quiso dar el giro revolucionario a la turbulencia.
Un año después en situaciones similares, Cuba, en un proceso dirigido por la ideología del proletariado, la de la Revolución verdadera, consigue enrumbarse, en contra de todo pronóstico, hacia el Socialismo.
Entonces los barbudos encienden la imaginación de la pequeña burguesía venezolana y esta se hace guerrillera, se viste de verde olivo.
Es tentador pensar que hubiese pasado si la Revolución Cubana se da antes que la caída de Pérez Jiménez. Quizá el ejemplo nos hubiese llevado por otra historia.
La lucha guerrillera no fue exitosa y la ideología pequeño burguesa que no admite adversidad, que no es consecuente, se inclinaron, unos, por reincorporarse a la legalidad, participar desde adentro, “combatir” al monstruo desde sus entrañas y por ese atajo disfrazaron su incorporación al sistema y arriaron con descaro las banderas del Socialismo.
Otros, persistieron en la búsqueda de una victoria que no era posible, que se evadía. Estos con más pudor derivaron hacia la expresión que les permitía volver a tomar el sol de la legalidad sin perder la vergüenza: Así se hicieron anarquistas tropicales.
En las cómodas aguas del Anarquismo Tropical flotaron y desde allí hicieron mucho daño a la posibilidad revolucionaria futura, impregnaron a las nuevas generaciones de su morbo paralizante. Veamos.
El anarquista tropical venezolano, como buen pequeño burgués, teme a la Revolución verdadera, la que va al fondo del asunto, a la sustitución de la propiedad nosocial de los medios de producción y la creación de Conciencia del Deber Social, es enemigo del Estado Revolucionario.

Pero también teme a parecer contrarrevolucionario, por eso se refugia en formas tremendistas inoperantes, que se prestan para la retórica revolucionaria.
No pueden hacer Revolución porque no entienden lo social, lo confunden, lo sustituyen con la suma de egoísmos, no ya individuales sino colectivos, impulsan formas nosociales de fragmentación, que niegan la noción de sociedad.
¡Socialismo es Sociedad!
¡Chávez es Socialismo!

8.3.09

LAS TRES MUJERES

Érase una vez, tres mujeres que vivían en un lugar del planeta de cuyo nombre no quiero acordarme. Las tres mujeres deseaban tener hijos.
La primera rogaba a Dios por un hijo, pero no quería trato con hombre.
La segunda elevaba sus plegarías a Dios para engendrar, pero no quería sufrir los dolores de parto.
La tercera rezaba todo el día pidiendo salir sólo medio preñada.De esta manera y con estas voluntades iban pasando los días de las tres mujeres…
Al cabo de unos años, pasó un circo por el pueblo de las tres mujeres, y después de nueve meses, las tres tenían hijos, las tres habían sufrido dolores de parto, las tres conservaban gratos recuerdos de la visita del circo.
Moraleja: La naturaleza, la realidad, en última instancia determina la marcha de la vida, o dicho en sencillo, deseos no empreñan.
De este antiguo cuento deberían aprender los que quieren hacer Revolución, los que quieren superar al capitalismo sin trauma, o mejor, los que quieren parir una nueva sociedad sin dolores de parto.
La Revolución es un hecho natural en la que participa la voluntad de los protagonistas, pero, en última instancia, es la realidad, la naturaleza social, la que impone sus designios.
Hoy, en la Revolución Bolivariana, hay tendencias que se comportan como las tres mujeres. Le ponen condiciones a la marcha del Socialismo. Ruegan por una Revolución, pero al mismo tiempo no quieren relaciones de producción socialistas, es decir, evitan la Propiedad Social de los medios de producción, inventan diez mil laberintos para no hacer lo que hay que hacer si se quiere una Revolución Socialista: que la propiedad de los medios de producción pase a manos de la sociedad toda, única manera de acabar con el absurdo de que unos hombres sean dueños del tiempo de otros hombres, única manera de acabar con el fraude de que unos hombres se apropien del trabajo de otros hombres, única manera de acabar con el trabajo enajenado, única manera de acabar con el capitalismo. ¡Única manera de hacer una Revolución Socialista!
Elevan plegarías por una Revolución, pero no quieren los ineludibles inconvenientes que ella trae, sólo quieren los beneficios, pretenden eludir los dolores de parto.
Rezan todos los días por una Revolución controlada, que sólo sea hasta la mitad, únicamente en ciertas áreas.
Ruegan por una Revolución que beneficie a todos, a los oligarcas apropiadores de lo ajeno y al humilde despojado.
Sueñan con una Revolución aceptada por los contrarrevolucionarios, a los que llaman a conciliar.
¡Ilusos! Un día llegará un circo y la naturaleza se impondrá sobre los deseos, la voluntad quedará sometida a la realidad, y habrá que romper los huevos para hacer la tortilla.
¡Sólo el Socialismo salva al pueblo!

7.3.09

EL FANTASMA DEL FASCISMO

Si imaginamos el mundo dentro de algunos cientos de años, necesariamente tendremos que verlo como un desierto sin vida, en silencio absoluto, quieto, con algunas ruinas aquí y allá, restos de épocas en que el planeta estuvo habitado, nostalgia de una exuberante actividad.
Si nos preguntamos cómo fue posible que se llegara a esa devastación, qué fuerza fue capaz de producir tal cataclismo, la respuesta, sin duda ninguna, será: El Hombre del capitalismo, esa especie acabó con el planeta.
Todavía estamos a tiempo de evitar lo que hoy, con base en la realidad, podemos vaticinar, aún hay tiempo para salvar el planeta.
¿Cómo hacerlo?
Lo primero es reencontrarnos con nuestro entorno natural, dejar de ser predadores, saqueadores universales, esta humanidad necesita superar el sistema capitalista y poner a la vida, al hombre, en el centro de su actividad, de sus sueños, de sus preocupaciones, necesita superar al capitalismo, construir al Socialismo y emprender el camino de su redención.
Ahora bien, siempre que una sociedad está en condiciones de zafarse del capitalismo, el fascismo, guardián del sistema de explotación, ataca a ese pueblo, entonces las crueldades no tienen límite, y todo es aceptado con perverso placer por sus bases sociales.
El despertar de la fiera fascista es sutil, sus señales nefastas no se perciben sino cuando ya es tarde, su crecimiento sólo se atiende cuando ya es fuerte, los hombres de bien nunca se lo imaginan.
Allende no imaginó a Pinochet, a Hitler lo desestimaron siempre, los dictadores del Cono Sur nunca fueron previstos.
Las primeras señales no son políticas, esas son las últimas, aparecen cuando ya es tarde. Las primeras señales que aparecen son la descomposición ética, la moral se relaja, los enemigos de la Revolución aceptan las crueldades, todo se justifica con tal de parar al Socialismo.
Aquí en Venezuela, el monstruo fascista comienza a removerse en su sarcófago, ya se siente su hedor, se prepara para el asalto. Veamos.
El Gobierno Revolucionario ha tomado medidas contra una exposición de cadáveres en el centro comercial Sambil, no queremos referirnos a la medida que por supuesto apoyamos, lo que nos parece importante es la reacción de la sociedad y de los medios de deformación.
Las reacciones contra el cierre son de varios tipos: algunos articulistas se burlan, en la risa esconden su cobardía, otros callan, y un segmento grande, ésta es la señal preocupante, no ven nada malo, apoyan la exposición, la justifican.
El hecho de que se expongan cadáveres, de que alguien se apropie de cadáveres para convertirlos en mercancía, no los conmueve. El hombre convertido en mercancía, en cosa, no los conmueve, no los indigna.
Este hecho, que es la culminación de la evolución del capitalismo, el presagio de lo que hará con el planeta, no los conmueve, al contrario, lo justifican. El espíritu de la sociedad está carcomido de capitalismo, perdemos la capacidad de indignarnos ante la injusticia. La labor de los revolucionarios es urgente.
¡El Socialismo es vida!
¡Chávez es Socialismo!

6.3.09

CONDICIÓN HUMANA Y SOCIALISMO

La discusión sobre la condición humana es antigua y siempre intensa, determina los pensamientos más elevados de la humanidad, decide las conductas fundamentales de individuos y sociedades, copiosa es la literatura que la trata.
No pretendemos internarnos en los vericuetos del asunto, sólo dar una ojeada que nos ayude a comprender mejor lo que hoy hacemos.
La discusión sobre la condición humana tiene vertientes principales:
Una postula que el hombre es egoísta, “esa es su naturaleza, es su condición”, de aquí los capitalistas deducen que el sistema de competencia, la lucha de todos contra todos, el capitalismo, es el sistema natural del hombre, que éste es incapaz de vivir diferente.
Otros plantean que el hombre es bueno y son las circunstancias lo que lo va maleando, que el hombre nace indeterminado.
Los clásicos revolucionarios proponen que la condición humana depende de las relaciones sociales. Esto nos conduce a estudiar las relaciones sociales para comprender la condición humana. Veamos.
Las relaciones sociales giran alrededor de las relaciones económicas, es decir, las relaciones económicas, las relaciones sociales, la espiritualidad, la cultura, son partes de un mismo complejo, interactúan, se condicionan mutuamente.
Entonces, según sea la relación económica así serán las relaciones sociales. Existen dos tipos de relaciones económicas: aquella en que la hegemonía de la propiedad de los medios de producción es social, y aquella en que la hegemonía de la propiedad de esos medios es nosocial en sus diferentes modalidades.
En el caso de la propiedad nosocial, la economía es de competencia entre las diferentes unidades, el egoísmo es lo que priva. En el caso de la Propiedad Social no hay competencia, porque las unidades pertenecen a la sociedad y la riqueza producida pertenece a toda la sociedad.
El Socialismo es la implantación de relaciones económicas de Propiedad Social, única forma de instaurar relaciones sociales amorosas, rescatar al hombre de las relaciones egoístas que están llevando a la humanidad a las orillas del infierno, a la extinción.
En resumen, las dos vertientes, las relaciones económicas y las relaciones sociales, son la base para formar al hombre nuevo, a la sociedad del amor, al Socialismo.
En la Revolución Bolivariana vamos avanzando en esta construcción, el Estado como representante de los desposeídos, los desposeídos organizados, apoyando y complementando al Estado estamos dando los pasos en el camino correcto: la actitud del Estado frente al problema del arroz indica la disposición de controlar las formas capitalistas con las que nos vemos obligados a convivir en esta etapa.
Las advertencias del Comandante a las empresas de arroz y maíz, de que si se comportan como capitalistas voraces serán expropiadas, es una muestra clara de la intención del gobierno de transitar el camino del Socialismo.
Nosotros debemos apoyar al gobierno, hoy más que nunca es necesario organizarnos, informarnos, ideologizarnos, para ayudar al Comandante y a la Revolución en la construcción y defensa del Socialismo, de las relaciones que rescaten la humanidad del humano.
¡Socialismo es humanismo!
¡Chávez es Socialismo!

5.3.09

EN EL CENTRO ESTÁ EL AMPARO

Siempre que hay una crisis que presagia avance de la Revolución, los oportunistas agarran dos o tres consignas inocuas y corren hacia el centro, ese es su amparo. La posición equidistante es muy cómoda y promete elevación al poder, el equilibrio es atractivo en época de crisis. Pero tiene un problema, es precario, porque no resuelve las causas profundas de la crisis: la injusticia con los desposeídos.
En esta Revolución hay experiencias de estas posturas, la propuesta de diálogo es el ropaje con el que se escabullen hacia el centro, debajo del brazo llevan las ya manidas consignas de los que quieren evitar ir a la raíz de la Revolución, quedarse en el maquillaje. Hablan de las dificultades para sacar la cédula, recoger la basura, los huecos de la calle, la corrupción, etc., son siempre las mismas consignas superficiales, en su momento las usó miquelena. El peligro de estos oportunistas es grande, vale la pena estudiar su modus operandi. Veamos.
Primero, aprovechan una dificultad inflada por los medios de desinformación. Por ejemplo, la dificultad de sacar cédula (su falsía se ve cuando olvidan la Misión Identidad, nunca hubo tanto cedulado en este país como hay con la Revolución) la ponen como meta central de la Revolución, esa es la señal a los oligarcas de que estos personajes no les tocarán su propiedad sobre los medios de producción, de explotación y robo, que su accionar es inocuo.
Algunos incautos los siguen en esa pretensión de intentar arreglar lo superficial sin ir al fondo, se dedican a matar zancudos con escopeta, pierden la oportunidad de impulsar al Socialismo.
Los problemas sociales no se pueden resolver sin el Socialismo, los problemas del humano no tienen solución dentro del capitalismo, el mundo está clamando por el Socialismo, nunca la consigna “Socialismo o Extinción” tuvo tanto valor como en los días que corren, estamos atravesando una crisis total del planeta, que va desde el ambiente hasta las finanzas mundiales, y estos señores plantean al pueblo, a la Revolución, que el problema es que hay mucha cola para sacar la cédula ¡Este pueblo no merece caer en manos de estos microscópicos dirigentes!
Cuando las grandes tareas la responsabilidad nuestra es construir un pueblo con una condición humana capaz de enfrentar los desafíos de la construcción de un mundo que sea viable, que sea posible, que nos salve de la extinción a que inexorablemente nos condena el capitalismo, una sociedad que sirva de ejemplo y guía al resto del continente y del planeta, cuando esos son los retos, estos señores nos quieren reducir a unas metas mezquinas.
La nueva condición humana, la esencia revolucionaria, emana de cambios radicales en las relaciones sociales, sin esos cambios no es posible alcanzar al que el Che llamó el hombre nuevo, y sin ese hombre nuevo el Socialismo será siempre una Esperanza fallida. La Revolución debe ir a esos cambios profundos, lo demás vendrá por añadidura.
¡El Socialismo es Radical!
¡Chávez es Socialismo!

4.3.09

BODIES INHUMANOS

Desde este mes se presenta en el Sambil una exposición llamada “Bodies Revealed”, se trata de un espectáculo macabro, un acto que merece toda nuestra reflexión como militantes del humanismo, como revolucionarios. Veamos.
Declaran los organizadores:
“Es una exhibición donde se puede apreciar el cuerpo humano desde una óptica nunca antes vista. Son cuerpos reales conservados y preparados de una forma especial. BODIES…THE EXHIBITION se creó en Japón, en el año 1996. En la actualidad ha sido vista por más de 15.000.000 de personas, y exhibida en los principales países del mundo (EEUU, Holanda, México, Brasil, Japón, etc.) Esta muestra es impactante gracias a su revolucionaria técnica de conservación de los cuerpos”.
Está claro que son cadáveres que ellos presentan con el eufemismo de “cuerpos”. Es una exhibición pagada de cadáveres humanos, un negocio con humanos convertidos en lúgubre mercancía.
Lo asombroso es la reacción de la sociedad frente a este hecho. La gente concurre a la criminal y perversa exposición como si de piezas de arte se tratara, no hay conmoción ¡Comercio de cadáveres humanos! y no hay revuelta espiritual, no hay la reacción humana ante la afrenta a otro humano.
Al contrario, los comentarios son muestra de una insensibilidad que nos iguala al espíritu nazista, a los hornos de Auschwitz, al circo romano, o al talante de los pilotos israelitas y gringos que bombardean niños en Gaza o en Irak.
Escuchemos a un niño de once años que en la prensa aparece con su nombre, pero que nosotros omitimos por razones de humanidad, dice el inocente muchachito, frente a un cadáver que patea una pelota: “tiene los músculos muy grandes, seguramente fue un buen futbolista”... otros dos niños opinaron del mismo cadáver: “tienen mucha fuerza parece que en realidad lo disecaron cuando iba a dar la patada.”
No se preguntan a cuenta de qué, quién es el criminal que expone a este cadáver del “futbolista de músculos fuertes” a la vista de todos para enriquecerse, por qué este humano permanece insepulto. No se preguntan quién era cuando vivía, dónde están sus seres queridos, de qué remoto paraje proviene, cuáles eran sus sueños, por qué, a nombre de qué lo irrespetamos y nos irrespetamos ¡No! pasan por frente al crimen y ni cuentan se dan, no se conmueven frente a la injusticia.
Que nuestros niños reaccionen así, o mejor, que no reaccionen, son malos signos, son señales inequívocas que algo anda mal entre nosotros. Esta sociedad, esta humanidad capitalista debe revisarse a fondo, la inhumanidad mercantil nos está penetrando el alma, nos estamos convirtiendo en monstruos destructores de la vida planetaria, nada nos importa, “todo está bien”, si produce ganancias es aceptado. Una sociedad así no es viable, estamos cavando la sepultura de la especie.
El Gobierno Revolucionario, que nos conduce al Socialismo, rescate de la humanidad perdida en el capitalismo, debería impedir esta muestra de necrofilia comercial, que nos insensibiliza, nos educa para la aceptación de las mayores crueldades e injusticias.
¡El Socialismo es Humanismo!
¡Chávez es Socialismo!

3.3.09

LAS ARROCERAS

Las Revoluciones buscan sus propios senderos, estudiemos un ejemplo: Las arroceras, fieles a su esencia capitalista, tratan de evitar el control del Estado Revolucionario, evaden el control de precios del arroz normal, produciendo sólo variantes no reguladas.
Aumentaban así sus ganancias a costa del hambre de los humildes. El Gobierno Revolucionario, como tiene que ser, intervino a las arroceras y las obliga a reorganizar su producción.
Es una acción correcta, legítima del Estado Revolucionario en protección del pueblo. Similares acciones se toman en todos los países. Hasta aquí, el asunto no debía pasar a mayores. Pero la ofensiva de los “instrumentos de guerra mediática oligarcas” es inmediata, lo que nos coloca en una realidad bélica.
No se hace esperar la ofensiva oligarca, crean ficción de desabastecimiento, amedrentan con el fantasma de la dictadura, preparan el terreno para futuras arremetidas. Eso era de esperar, el capitalismo atropella con crueldad inusitada todo lo que se opone a sus ganancias, su Díos es el dinero, no le importa nada más.
Frente a la ofensiva oligarca debemos estudiar profundamente la calidad, el origen de nuestra respuesta.
Aquí hay dos vertientes: el problema técnico, de equipos de radios y televisión, su cobertura, etc., y la otra vertiente, el contenido, este es el más importante, o mejor, este es el decisivo.
Y aquí llegamos al punto crucial: La batalla mediática es una guerra ideológica, y en la confrontación de las ideologías lo determinante son los núcleos de producción ideológica, y el Partido, que debe ser centro motriz de esa producción ideológica, debe ser el rector de ella.
El pueblo debe hervir de discusión que alimente a la Revolución, práctica y teoría deben formar un único complejo, sólo de esta manera podremos tener éxito en las respuestas a la oligarquía, sólo así daremos sentido a la amplia red de instrumentos mediáticos con los que cuenta la Revolución.
Desde la improvisación, desde la espontaneidad, no podemos dar respuesta a la ofensiva ideológica oligarca, que tiene a su servicio universidades, tanques pensantes, institutos de análisis, milenios de costumbres, toda una cultura.
Toda batalla económica debe ir precedida, debe suceder en el marco de una nutrida campaña ideológica.
La producción ideológica no es sencilla, no es fácil en un país como el nuestro, y en las circunstancias que vive: somos un país rentista, con una amplia clase media y extendida marginalidad. En el interior de la Revolución se escenifica una feroz lucha de clases.
Así, el anarquismo, que encuentra asidero en la composición de la sociedad, ha bombardeado la elaboración teórica, ha prestigiado el espontaneísmo y a la fragmentación popular, por esa vía consigue desarmar al pueblo, inhabilitarlo para las tareas que la etapa del avance socialista exige.
Para hacer frente a la ofensiva oligarca y derrotar sus aparatos de deformación mediática, para armar al pueblo ideológicamente, es imprescindible erradicar de las filas revolucionarias la ideología anarquista, que impide construir una respuesta rigurosa, firme, clara.
¡Socializar la ideología Revolucionaria para avanzar y vencer!
¡Chávez es Socialismo!

2.3.09

ENSEÑANZAS DEL 27

Hay hechos que marcan grandes periodos históricos. Es así que el 23 de Enero de 1958 marcó la historia venezolana hasta el 27 de febrero de 1989. Toda la historia política nuestra en este largo período, estuvo signada por aquellos días ingenuos y heroicos de la gesta contra la dictadura de Pérez Jiménez.
Según se interpretaran los sucesos del 23 de Enero, así sería la conducta política de los revolucionarios.
Unos veían al 23 de Enero como un triunfo de la “democracia”, eran conformistas. Otros veían esos días como días de ingenuidad, traición y derrota, éstos mantuvieron en alto las banderas de la Revolución , luchando en ciudades y montañas, guiados por el ejemplo de Argimiro, de Fabricio...
Hoy el futuro de la Revolución Bolivariana está influenciado en gran medida por la interpretación que hagamos de los sucesos del 27 de febrero de 1989. Veamos.
El 27 de febrero encuentra a la otrora dirigencia revolucionaria en desbandada, unos pasados al enemigo histórico, es decir, integrados al pacto de punto fijo, otros diletando en las aguas del anarquismo tropical, que tiene dos pilares fundamentales: uno la negación del Estado, de cualquier Estado, y dos, la negación de la organización de las masas más allá de lo local, temen a la organización nacional. Esta teoría en definitiva deja al pueblo sin dirección y sin organización.
El 27 el pueblo fue a la calle sin dirección y sin organización, y a pesar de la gran explosión de energía social que allí hubo, fue incapaz de concretar una sola acción política, no apareció ni una consigna pintada en una pared, ni una prefectura quemada, nada que le diera un contenido político a esa conmoción social.
El 27 fue la tumba del pacto de punto fijo, y de las teorías anarcoides que pretendieron ser su alternativa.
Presentar esos días sólo como ejemplo de reacción popular contra el neoliberalismo, es privarlos de su lado más importante, las enseñanzas que emanan del fracaso de los reformistas y las teorías anarcoides, es condenarnos a repetir el fracaso del 27.
Hoy en Venezuela cuando estamos en época de definiciones, debemos aprender de las enseñanzas del 27:
Primera enseñanza, masa sin dirección política es muchedumbre, capaz sólo de destruir, pero incapaz de acciones constructoras de caminos. No puede salir airosa del enfrentamiento con un enemigo organizado y claro en los intereses que defiende. Entonces privar al Pueblo de una dirección es dejarlo inerme en brazos de sus enemigos.
Segunda enseñanza, masa sin teoría clara de su redención es Pueblo indefenso, que sólo podrá girar alrededor de los objetivos que les dicte el enemigo.
Tercera enseñanza. Masa sin organización es incapaz de realizar las tareas difíciles de la construcción y defensa de su futuro.
¡Sólo una correcta apreciación del 27 de febrero nos permitirá avanzar!

1.3.09

LOS PELIGROS DE AVANZAR

Estamos inmersos en una crisis, lo que se discute es la intensidad, la duración y cuándo será el pico de dificultades. Reconocida la crisis estamos en condiciones de avanzar, que es la única manera de enfrentarla. Veamos.
La crisis significa oportunidad de cambio, de allí que estemos entrando en un período inmejorable para construir Socialismo. Para eso lo primero que debemos hacer es precisar las grandes líneas que sustentarán nuestro Socialismo, y ese será nuestro objetivo, el que nos marcará el rumbo.
El Socialismo tiene que basarse en la hegemonía de la Propiedad Social de los medios de producción y en la Conciencia del Deber Social.
¿Por qué? Porque el Socialismo es la integración de la sociedad perdida en el capitalismo, y esa desintegración tiene su origen directo en la economía fragmentada, que despedaza también la relación entre los hombres.
No es posible integrar a la sociedad, rescatar la conciencia de pertenencia a la sociedad, si no es basada en la economía social.
La propuesta de Socialismo con hegemonía de la Propiedad Social de los medios de producción administrados por el Estado Revolucionario, no es una propuesta caprichosa, es una condición “sine qua non”, sin la cual no es posible construir el Socialismo.
Esta Revolución ha llegado a un punto, y la crisis lo reafirma, en que tiene que enfrentar el problema fundamental de la realidad socialista: La Propiedad. No es posible avanzar sin resolverlo.
Tocar la propiedad, aunque sea con el pétalo de un rosa, es un asunto que origina muchos peligros. Revisemos.
Los oligarcas activan sus instrumentos de desinformación para sembrar miedos, manipular, confunden y aterran a la sociedad. El imperio tiene cientos de centros pensantes y miles de pensadores al servicio de la lucha ideológica, produciendo análisis, teorizando, pensando.
Se apoyan en nuestras debilidades ideológicas, en nuestras dudas, en nuestra ignorancia.
Debemos tener muy en cuenta que el principal escenario de la batalla, donde la crisis se resuelve, es en la ideología, allí se dilucida el combate. Debemos darle tanta atención como a cualquier importante asunto material, o más profundo, parafraseando a un clásico, “no hay asunto material más importante que la ideología”.
De allí surgen los principales peligros: uno ya lo vimos, es la manipulación del pueblo para que no entienda las medidas revolucionarias. El otro es la incomprensión ideológica y teórica, las debilidades de los cuadros revolucionarios, de los dirigentes.
Es necesaria una campaña intensa de formación ideológica, de preparación de los cuadros y de la población para la lucha por la construcción del Socialismo, debemos reactivar motores y misiones para este empeño.
Debemos apoyarnos en las enseñanzas de la realidad, una importantísima es la que surge de las últimas elecciones, que demostraron que sólo el pueblo organizado nacionalmente (las Misiones) es capaz de dar batallas revolucionarias y salir exitoso. El pueblo disperso es fácil presa de sus enemigos.
De la ofensiva ideológica debe salir un pueblo conciente, informado, y sobre todo organizado nacionalmente.
¡Socialismo es Sociedad!
¡Chávez es Socialismo!