11.4.09

ABRIL ES UNA LÁGRIMA

Los acontecimientos históricos pueden estudiarse desde diferentes ángulos, todos válidos, pero siempre parciales, unilaterales. Asimismo, cada suceso tiene un punto de vista que lo marca, que lo define, que lo distingue. En consecuencia, podemos decir que la elección de Chávez en 1998 fue un acto principalmente político, las Misiones son actos esencialmente sociales, la recuperación de los campos petroleros por PDVSA, es un acto marcado por lo económico, y que al 12 de Abril lo caracteriza un sentimiento.
Fue un honor histórico participar en aquellas jornadas. Pocas veces un pueblo nos muestra su lado humano con la luz de aquel abril: todos hermanados, todos unidos, fundidos en el sentimiento altruista de no dejarse arrebatar la esperanza. El llanto, era el llanto de la dignidad, las lágrimas mostraban la voluntad de un pueblo por recuperar su historia, salir del letargo puntofijista, y mostrarse hijos de Bolívar, Fabricio Ojeda, y del Che. El 12 de abril lo recordará la historia como el inició de la Revolución socialista en Venezuela. El espíritu de la Comuna de Paris envolvió el país, la brisa de la Sierra Maestra, y la grandeza del Palacio de Invierno, pero sobre todo la fuerza cívico militar del ejercito de Bolívar renacieron en las calles de esta patria. Esos días construimos dos pilares de la Revolución: el sentimiento y el líder. Supimos de la fuerza creadora de un pueblo en la calle.
Regresó el Comandante, y nosotros nos sumergimos en la fiesta.
Después, entendimos que la alegría no es triunfo, para construir el sueño necesario es sacar a los mercaderes del templo. La lucha no había terminado, la tarea apenas comenzaba. El objetivo es el sistema que origina miseria.
Nos dijo Chávez: Cristo es Socialista, Judas es capitalista. He allí la estrategia, hacernos cada vez más Cristo y menos Judas. Construir una economía de todos y no una donde los propietarios sean Iscariotes que ponen la ganancia por encima de la vida.
Bolívar sentenció: “por la ignorancia nos han sometido más que por la fuerza”. Y recordamos a Martí: “más pueden trincheras de ideas que trincheras de piedra”. Comprendimos que salir a la calle no es suficiente, hay que salir para defender y también para construir. Y entendimos que para edificar un mundo mejor, son imprescindibles la organización y la conciencia. Ahora nos preparamos, organizados y con conciencia, para futuros combates. En la próxima batalla iremos a construir nuevos pilares revolucionarios, y no la abandonaremos hasta ver el los rayos del sol bolivariano.
¡Chávez es Patria!
¡Patria es Socialismo!

1.4.09

ARMONÍA Y HEGEMONÍA

Dentro de la sociedad capitalista la disputa política se presenta de dos formas principales:
Una, cuando la disputa es entre fracciones capitalistas. En este caso no se pone en peligro el sistema, allí lo que se dilucida es la fracción que lo va a dirigir.
La consulta electoral es una operación narcotizante y capturada por el sistema, las fracciones en pugna simulan diferencias para que todo quede dentro del capitalismo. Un buen ejemplo son los demócratas y los republicanos en Estados Unidos, y fue el caso del pacto de punto fijo.
El método es bueno, es muy bueno, pero no es cien por ciento eficaz. La debilidad está en la necesidad de aparentar libertad, es así que en ese ambiente se cuelan opciones antisistema que penetran por las grietas del método de dominación, ese es el origen de la Revolución Pacífica. Es el caso de Allende en Chile, y del Comandante Chávez en Venezuela.
Con el arribo de la posibilidad de Revolución Pacífica, se abre un nuevo reto teórico y práctico a la Revolución. Ahora es necesario estudiar y descubrir las leyes que la rigen y adaptarlas a la realidad. Veamos.
En la Revolución Pacífica es necesario, por su misma naturaleza, transitar durante un trecho por el camino de las elecciones oligarcas. Esto ya es un gran desafío, se puede decir que este terreno minado es una barrera de seguridad que el sistema impone a las revoluciones que consiguen superar el formidable obstáculo de las elecciones amañadas, del cerco mediático, de la inmensa fortuna necesaria para participar en ellas, etc.
¿Entonces, cómo superarlo, qué hemos aprendido?
Aprendimos que con las Revoluciones Pacíficas, la oligarquía astutamente cambia su conducta electoral, nunca reconoce la mayoría de la Revolución, no legitiman a la Revolución por vía electoral. Participa en las elecciones no como un torneo limpio y democrático, sino para buscar puntos de apoyo para la disputa principal, la disputa por la hegemonía que perdieron.
Es así, en la Revolución Pacífica para la oligarquía las elecciones no son instrumento para medir quién tiene mayoría y de allí deducir la hegemonía, al contrario, son instrumentos para conquistar colinas y desde allí bombardear a la legalidad, a la hegemonía revolucionaria.
A las elecciones futuras y a sus resultados tenemos que darle este carácter. Ya lo advertía Chávez, si le facilitamos puntos de apoyo a los oligarcas, si votamos en las elecciones, o dejamos de votar por razones subalternas, locales, entonces la Revolución pierde posiciones hegemónicas que son transferidas a la oligarquía, y tarde o temprano esta situación dual desembocará en un enfrentamiento.
En esta situación la disputa ya no se dilucidará por la vía de los votos, que es ineficaz dado que la burguesía no reconoce a la mayoría nacional, y pasa a ser, necesaria e independientemente de la voluntad de los actores, decida por la fuerza. El enfrentamiento adquiere entonces otras leyes, las de la fuerza de la movilización de las masas.
¡Socialismo es Hegemonía Popular!
¡Chávez es Socialismo!

31.3.09

EL SACRIFICIO

Las revoluciones que llegan al poder después de una lucha armada, cuentan en su acervo con una tradición de sacrificio, de renuncia, de entrega. El rigor de la lucha es crisol de voluntades.
Así acompaña a estas revoluciones un caudal épico donde se afinca el imaginario popular, la autoridad moral de los cuadros dirigentes de estas revoluciones se agiganta sobre el pedestal de sus hazañas guerreras.
Las revoluciones pacíficas no poseen esta caractéristica, la mayoría de sus protagonistas no son legendarios, la autoridad moral del equipo dirigente es vulnerable, debe buscarla, construirla de otra manera.
La conducta de los revolucionarios, todos, pero más los dirigentes de una Revolución pacífica, “debe ser y parecer revolucionaria” hasta el exceso, demostrar que se vive de otra manera, sólo así tendrán ascendencia sobre la masa, eso es verdad en cualquier país, pero más en un país petrolero, donde la riqueza es inmensa y la corrupción y el facilismo forman clases sociales y tallan conductas.
El enemigo oligarca conoce esta característica, esta debilidad de la Revolución pacífica, por eso tiene laboratorios exclusivamente encargados de minar la calidad moral de los dirigentes revolucionarios. De allí surgen las campañas y rumores y manipulaciones: de que aquel tiene una avioneta, el otro un edificio, el otro por allá tiene un yate, el de más allá compró una fábrica, el de acullá una hacienda. Transforman así una ficción en certeza de corrupción, de debilidad revolucionaria, que bastante daño hace a la Revolución.
En época de bonanza, cuando la cobija alcanza para todos, cuando la exigencia popular es poca, no percibimos la importancia de acerar la voluntad y la moral, el requerimiento ético, la necesidad del ejemplo pasa casi desapercibido.
Cuando llegan las penurias de la crisis, cuando la masa necesita ser guiada a terrenos de sacrificios, allí es cuando se ve el daño que nos hicieron con la campaña de descrédito.
En época de penurias es imperativo el sacrificio de todos, pero, cómo pedirlo, quién lo solicita, si todos hemos sido sometidos a una campaña de descrédito, desde los miembros de las misiones a los que calificaron de “chusma clientelar”, hasta los dirigentes más altos que fueron estigmatizados con la mala fama.
El primer requisito para enfrentar la situación es la unidad, la unidad significa un solo cuerpo armónico. De allí que lo que perjudique al cuerpo social nos perjudica a todos. Y tanto perjudica la calumnia como la impunidad. Siendo así, debemos combatir la corrupción tanto como a los rumores oligarcas que desacreditan sin fundamento.
Siempre teniendo la visión de que una vida austera, frugal, lejos de todo lujo y todo dispendio, es la mejor garantía de honestidad revolucionaria.
Lo segundo, es que el núcleo dirigente dé muestras en exceso de vocación de sacrificio por la causa revolucionaria, que sirva de paradigma, de ejemplo revolucionario. El núcleo dirigente debe construir, constituir una referencia con autoridad moral para pedir los necesarios sacrificios para enfrentar la crisis. Deben identificarse con los desposeídos, hacerse humildes y desposeídos, amarlos para ser amados por ellos.
¡Chávez es Ejemplo!

30.3.09

LA PATRIA HERIDA DE IMPERIO

Se engañan los que piensan que el intento separatista de la camarilla que usurpa la zulianidad, es simplemente un capricho o un alarde de Rosales. ¡No! Es algo muy serio, que no se puede resolver con dos chistes o alguna declaración apresurada. Estamos frente a una operación inteligente del imperio, la misma que desmembró la Gran Colombia y condenó al Libertador a la ingratitud de San Pedro Alejandrino. Veamos.
El capital no tiene patria, en el momento en que peligran sus intereses pasa por encima de todo, de la madre y de la madre patria. La defensa del capitalismo es lo que está en el fondo de la operación separatista.
Los oligarcas internacionales no toleran un gobierno como el de Chávez, que está del lado de los desposeídos, que los ama y por ellos es amado, que en ese amor se hace fuerte y toma medidas para avanzar hacia el Socialismo, que no es otra cosa que acabar con la injusticia capitalista y redimir a los desposeídos.
Contra este gobierno han intentado de todo, y todo se ha estrellado en la formidable barrera del amor del pueblo.
Ahora nos lanzan una ofensiva de mayores proporciones, tan fuerte es la jugada que son capaces de sacrificar, en el intento ruín de tumbar al gobierno de los desposeídos, a un partido nacional como Un Nuevo Tiempo, a un líder nacional, candidato presidencial, como Rosales, los ponen de frente contra la patria y los reducen a ser cabecillas de una agresión mezquina contra todos los venezolanos, a renunciar a ser líderes de todo el país, los queman.
Ellos, rosales y UNT, mostraron su vocación de llegar a todo, de vender todo, con tal de defender el capital internacional.
Es una operación contra la Patria, la Revolución, contra Chávez, en defensa del capitalismo internacional, es una operación montada por los yanquis, no olvidemos los consulados y las visitas del embajador a Maracaibo.
Los revolucionarios, el pueblo desposeído, debemos estar alertas y claros para defender la patria, que es defender al Socialismo.
La Patria tiene derecho de protegerse, nada, ni siquiera las leyes en boca de leguleyos, pueden estar por encima de la integridad de la Madre Patria. No hay ley que valga, no hay referéndum leguleyo, nada justifica desmembrar la Patria.
Si los oligarcas lacayos, manipulando los sentimientos regionales, pretenden torcerlos para ponerlos al servicio de los capitalistas imperiales y entregar al Zulia a los gringos nuevamente, entonces, se estrellarán contra el muro de los patriotas nacidos en cualquier parte del territorio nacional, se estrellarán contra el espíritu de Urdaneta, de Sucre, de Brión, de Baralt, de Bolívar.
Los trabajadores, los venezolanos, debemos en este momento crucial unirnos en el objetivo de defender la integridad de la patria, rechazar los intentos de desmembrarla para entregar pedazos a los gringos. Debemos cerrar filas alrededor del Comandante Chávez y de la Revolución, hacer un llamado a los trabajadores del mundo para rechazar las pretensiones del imperio.
¡Chávez es Patria!
¡Patria es Socialismo!

29.3.09

LA CONSAGRACIÓN DE LA ARMONÍA

La Revolución es un cambio de cultura, de manera de vivir, de relación de los humanos, de motivaciones, es un cambio profundo comparable con el nacimiento para un niño, es el nacimiento de una nueva sociedad, viene acompañado de dolores y delicias, es un sacrificio gozoso, un llanto de alegría, una exaltación.
Los pueblos deben prepararse para la hermosa aventura de cambiar, es difícil y traumático abrir los ojos a la luz, entrar en un nuevo mundo, construirse nuevo… Correr el riesgo de soltar amarras, abandonar la seguridad, las cadenas que nos atan a un puerto de dominación, y navegar en mares de creación y realización humana.
Hasta ayer el cambio parecía ser una opción entre muchas, se pensaba que era posible permanecer si nos apetecía. Sólo los más audaces planteaban saltar del nido que prometía seguridad, proponían volar. Pero hoy, cuando el planeta tiembla aterrorizado por el fracaso de todo un sistema, de toda una civilización, cuando ya es conocido por todos el peligro de extinción de la especie y de la vida planetaria, la necesidad de cambio es de vida o muerte, ya no hay opción, o cambiamos o perecemos.
En estás circunstancias es imperativo el parto que de origen al nuevo mundo, al hombre nuevo. Es urgente prepararse para el cambio, los líderes serán líderes en tanto estén preparados para guiarnos, para guiar a la masa en la travesía del cambio.
Debemos prepararnos para el sacrificio que eso significa.
El sacrificio es el cambio, salir de una manera de vivir donde la ilusión de soluciones individuales guía la existencia, romper con el mundo de ficción creado por los medios de deformación dominantes, un mundo donde realidad y mentira se unen en diabólica mezcla, donde los mecanismos mediáticos de deformación crean de pompas de jabón grandes murallas y miedos, donde todo debería ser esperanzas, rechazo de lo que debíamos aceptar con alegría, gozo de la guadaña, ceguera en la luz, resignación en la oscuridad. El sacrificio es el dolor de parirnos a nosotros mismos.
El sacrificio es parir con la imaginación un nuevo mundo y construirlo, establecer unas nuevas relaciones entre los humanos, o mejor, rescatar las viejas relaciones de los cristianos primitivos: “de cada uno según su capacidad, a cada uno según su necesidad”, rescatar el “amaos los unos a los otros”.
Entendamos que una sociedad basada en la espiritualidad y no en la materialidad es la que puede proporcionarnos felicidad, que sólo así podremos conquistar la armonía que nos permita darle continuidad a la especie, que sólo la humanidad será viable si restituye la armonía dentro de sí y con la naturaleza.
Sólo los pueblos que tengan alta capacidad de sacrificios, serán los pueblos destinados a construir mundos, a salvar a la humanidad, a ser esperanza, a demostrar que el hombre no es una pasión inútil como predicaba un filósofo.
¡Socialismo es armonía!
¡Chávez es socialismo!

28.3.09

HABLEMOS DE PRIVILEGIOS

Bien buena la discusión que se desarrolla en la sociedad venezolana, los privilegios son un asunto central en cualquier Revolución, o mejor, de la relación con los privilegios trata la Revolución.
En el capitalismo los privilegios groseros los tienen los capitalistas que succionan el sudor y la sangre del pueblo desposeído. Si revisamos la historia encontraremos esta relación entre privilegios y expropiación de la vida de los humildes, así fue en el esclavismo, en el feudalismo, y así es en el capitalismo.
Los privilegios son mecanismos, símbolos de poder de las clases dominantes. Es así, “una camionetota” no sólo es cómoda, denota también el poder del que va sentado atrás. Siempre han existido estos símbolos de poder: en la colonia la manta y la peineta, de uso exclusivo, dio nombre a una clase social, a los mantuanos.
Ahora bien, ¿qué busca la Revolución?
La Revolución Socialista busca acabar con esos privilegios, los de verdad, los de los capitalistas, los que están en la lista de los hombres con más fortuna del planeta, como cisneros y mendoza, o los privilegios de los gómez cigala, de los que viven y vivieron en el country y ahora privilegian en la lagunita, esos son los privilegios que surgen de la injusticia social, allí no hay sueldo, no los necesitan, sus fortunas son tan grandes que no pueden ser falsificadas, esos son los verdaderos privilegios.
Lo primero que hay que decir es que son privilegios aislados de algunas manchas, es un fenómeno comprensible, recordemos que estamos sumergidos en una profunda lucha de clases, en una guerra por instalar una nueva conciencia, por fundar una sociedad donde el hombre se valorice por lo que es y no por lo que tiene, pero sobre todo, estamos empeñados en cambiar las relaciones sociales que permiten que unos hombres se apropien del trabajo de otros hombres, es decir, en acabar con el capitalismo, que es la fuente real de todo privilegio.
La guerra contra la oligarquía es en todo terreno. Ahora nos lanzan una ofensiva con la engañifa de los sueldos, de las camionetas, las escoltas, evitan así que el pueblo mire sus privilegios groseros producto del despojo, que el Socialismo siga poniendo orden en la sociedad, acabando con las causas profundas del privilegio de ellos y de los extraviados bolivarianos.
Entonces qué hacer:
Primero, los bolivarianos extraviados intentan prestigiarse con privilegios, y vinieron a depredar a la Revolución, deben ser execrados. Y, al mismo tiempo, los revolucionarios honestos, los que trabajan duro y no se prestigian con privilegios, deben ser publicitados.
Segundo, la lista de las fortunas de los grandes capitalistas como cisneros, mendoza, cigala, los feo, etc., deben ser publicitadas, sus casas, las de aquí y las de afuera, divulgadas, sus aviones, sus caballos, sus carros, todo divulgado y divulgado su origen.
Tercero, debemos explicar cómo la Revolución va a acabar con esos privilegios de los oligarcas y con el coletazo moral de ellos, que se infiltra en la Revolución.
¡Socialismo es acabar con todos los privilegios!
¡Chávez es Socialismo!

27.3.09

CRISIS Y CAMPO DE BATALLA

La crisis que azota al mundo nadie la niega, la maquinaria capitalista dejó de girar, los crujidos del frenazo se escuchan en todo el planeta, las consecuencias son dramáticas e inevitables.
En Venezuela la Revolución Bolivariana hace esfuerzos por minimizar el impacto de la crisis sobre la sociedad. Hasta ahora hemos tenido éxito, el impacto es pequeño.
Hace poco el Comandante le comunicó al país una serie de medidas de ajustes que tienen como filosofía respetar el llamado gasto social y proteger a los humildes, esta actitud contrasta con la de los gobiernos oligarcas que ante las crisis transferían las cargas a los humildes y protegían los intereses burgueses y de sus amos del norte.
Las medidas marcan, sin duda, un rumbo y una intención: la Revolución en cualquier circunstancia estará al lado de la sociedad desposeída, esa es su naturaleza.
Las medidas son un paso muy importante, por allí se debe seguir y se debe profundizar. Veamos.
La crisis del capitalismo es global, abarca todos los aspectos de la vida: desde lo social hasta lo económico, pasando por lo ecológico. Pero su eje es el espíritu, y es desde allí que debe buscarse su solución. En otras palabras, si la solución no transforma el espíritu de la humanidad, si nos sigue guiando el paradigma, la cultura del capitalismo, esa solución será ficticia, simple quimera.
Siendo así, las soluciones no serán soluciones reales, serán meros paliativos efímeros. Si se mantienen dentro de los paradigmas y cultura del capitalismo, si tienden a mantener la misma visión del mundo que nos propone el capitalismo, esto es, si tienen la intención de mantener los niveles y la calidad de consumo y producción capitalista, por ese camino, temprano nos tropezaremos con una terrible crisis, porque las crisis son de la cultura capitalista.
El mundo tiene suficiente alimento para alimentar a toda la humanidad, hay suficiente riqueza para resolver el problema de la vivienda, fábricas para vestir a todos, medicinas, universidades para formar médicos. ¿Entonces, dónde está la crisis? La crisis es del modo de vida capitalista, es una crisis de distribución y de relación de los humanos entre sí y con la naturaleza. Ya es hora de fundar una nueva manera de ver el mundo, dejar atrás al capitalismo y construir el Socialismo. Sólo si conseguimos cambiar profundamente la espiritualidad solucionaremos la crisis.
Ahora bien, el Socialismo se construye con sacrificio, y el principal sacrificio es que la sociedad renuncie a vivir cada uno buscando soluciones individuales, egoístas, y se convenza de las soluciones sociales. De esta manera la producción social deja de ser un medio para enriquecer a unos pocos y pasa a ser fuente de satisfacción de todos.
Un pueblo que cambie su espiritualidad será el único capaz de enfrentar las crisis del capitalismo, de servir de guía para otros pueblos, de marcar el rumbo de la salvación de la humanidad. Hacia allá debemos ir con Chávez y el Estado Revolucionario.
¡Con Chávez profundizaremos!

26.3.09

LA PATRIA HERIDA DE IMPERIO

Se engañan los que piensan que el intento separatista de la camarilla que usurpa la zulianidad, es simplemente un capricho o un alarde de Rosales. ¡No! Es algo muy serio, que no se puede resolver con dos chistes o alguna declaración apresurada. Estamos frente a una operación inteligente del imperio, la misma que desmembró la Gran Colombia y condenó al Libertador a la ingratitud de San Pedro Alejandrino. Veamos.
El capital no tiene patria, en el momento en que peligran sus intereses pasa por encima de todo, de la madre y de la madre patria. La defensa del capitalismo es lo que está en el fondo de la operación separatista.
Los oligarcas internacionales no toleran un gobierno como el de Chávez, que está del lado de los desposeídos, que los ama y por ellos es amado, que en ese amor se hace fuerte y toma medidas para avanzar hacia el Socialismo, que no es otra cosa que acabar con la injusticia capitalista y redimir a los desposeídos.
Contra este gobierno han intentado de todo, y todo se ha estrellado en la formidable barrera del amor del pueblo.
Ahora nos lanzan una ofensiva de mayores proporciones, tan fuerte es la jugada que son capaces de sacrificar, en el intento ruín de tumbar al gobierno de los desposeídos, a un partido nacional como Un Nuevo Tiempo, a un líder nacional, candidato presidencial, como Rosales, los ponen de frente contra la patria y los reducen a ser cabecillas de una agresión mezquina contra todos los venezolanos, a renunciar a ser líderes de todo el país, los queman.
Ellos, rosales y UNT, mostraron su vocación de llegar a todo, de vender todo, con tal de defender el capital internacional.
Es una operación contra la Patria, la Revolución, contra Chávez, en defensa del capitalismo internacional, es una operación montada por los yanquis, no olvidemos los consulados y las visitas del embajador a Maracaibo.
Los revolucionarios, el pueblo desposeído, debemos estar alertas y claros para defender la patria, que es defender al Socialismo.
La Patria tiene derecho de protegerse, nada, ni siquiera las leyes en boca de leguleyos, pueden estar por encima de la integridad de la Madre Patria. No hay ley que valga, no hay referéndum leguleyo, nada justifica desmembrar la Patria.
Si los oligarcas lacayos, manipulando los sentimientos regionales, pretenden torcerlos para ponerlos al servicio de los capitalistas imperiales y entregar al Zulia a los gringos nuevamente, entonces, se estrellarán contra el muro de los patriotas nacidos en cualquier parte del territorio nacional, se estrellarán contra el espíritu de Urdaneta, de Sucre, de Brión, de Baralt, de Bolívar.
Los trabajadores, los venezolanos, debemos en este momento crucial unirnos en el objetivo de defender la integridad de la patria, rechazar los intentos de desmembrarla para entregar pedazos a los gringos. Debemos cerrar filas alrededor del Comandante Chávez y de la Revolución, hacer un llamado a los trabajadores del mundo para rechazar las pretensiones del imperio.
¡Chávez es Patria!
¡Patria es Socialismo!

25.3.09

¿CONTRA QUÉ LUCHAMOS?

Las medidas tomadas por el gobierno para enfrentar la crisis provocaron sulfuración en la oposición oligarca. Los revolucionarios debemos estudiar el modus operandi de los políticos oligarcas para enfrentar sus ataques.
Lo primero que hacen es escamotear el fondo de la discusión, que es la incapacidad del sistema capitalista para producir bienestar a la sociedad, al contrario, produce miseria espiritual y material, exclusión y crisis periódicas que cada vez son más catastróficas y globales. Lo que se discute, lo que está en juego es Socialismo o capitalismo, barbarie, extinción.
Después, los voceros oligarcas se deslastran del pasado, tal es el caso de roberto giusti, que ahora hasta despotrica de carlos andrés pérez, de cuyo gobierno fue ejecutivo.
Lo mismo hace teodoro el pusilánime, quiere dictar cátedra de economía revolucionaria, olvidando que entregó las prestaciones, y que ha traicionado los ideales que lo movían en los días que era prometedor líder estudiantil en la ucv.
ledezma, carlos blanco y demás plumíferos no se quedan atrás. Hoy no se consigue un vocero capitalista de la cuarta, todos empiezan la historia desde Chávez, atrás no existió nada. De esta manera piensan acreditarse para derrocar a la Revolución y volver al camino de capitalismo franco.
Es necesario que los revolucionarios y el pueblo desposeído entendamos la calidad de la batalla: estamos en feroz lucha contra el sistema capitalista y sus vicios morales y éticos. Contra eso luchamos.
Esa lucha contra la bestia milenaria es difícil, compleja, llena de meandros, los vicios están por todos lados, están aquí, conviven con la Revolución, también dentro de nosotros los revolucionarios.
La batalla es difícil. Se trata de fundar, con hombres formados en la cultura del pasado, del egoísmo, un futuro diferente, otra cultura, la de la fraternidad, la del sentido de pertenencia a la sociedad. Eso requiere un esfuerzo espiritual de primera magnitud.
Siendo así, no es de extrañar que la Revolución esté llena de comportamientos, de conductas de la cuarta, del capitalismo, que anden por allí “revolucionarios” que tengan alma de capitalistas, que aprovechen los puestos para desplegar sus vicios.
La lucha contra esas manchas es parte de la batalla. Parafraseando a un clásico podríamos decir: “el camino al socialismo está lleno de incomprensiones, de retrocesos, de equivocaciones, sacrificios, pero es el camino, el único camino.” Sólo por allí podemos realmente superar los problemas y los vicios de hoy.
La Revolución lucha contra esos vicios atacando a su origen que es el capitalismo. Los males del capitalismo no se resuelven dentro del sistema que les dio origen. Quien quiera enfrentar la crisis tiene primero que declararse socialista y anticapitalista, en caso contrario es un pescador en río revuelto.
Las medidas que tomó la Revolución son señal clara de un gobierno que se coloca al lado de la sociedad desposeída.
Las mentiras de los oligarcas que se oponen a todo lo que haga la Revolución, que manipulan para amedrentar a la población, no deben engañar a nadie.
¡Con Chávez venceremos la crisis construyendo Socialismo!

24.3.09

CRISIS DE ESPIRITUALIDAD

Toda Revolución es precedida por un corrientazo que estremece la espiritualidad imperante, eso fue el Moncada para la Revolución Cubana, y eso fue el 4 de febrero para la Revolución Bolivariana. Esta Revolución comenzó (con el perdón de los que se sientan aludidos) el 4 de febrero.
Ese corrientazo permite establecer una conexión diferente con el espíritu de la sociedad, distinta a la conexión hasta entonces dominante. En ese instante se da inicio a los cambios profundos que reclaman esos tiempos. Se abre el alma de los pueblos y es posible fecundarla con nuevas ideas, conducirla hacia el cambio profundo, hacia la Revolución. Estos corrientazos no son únicos, se repiten de tiempo en tiempo acicateando a las revoluciones, despertándolas.
El 4 de febrero logró dar ese corrientazo previo en el alma de la patria, que volteó la mirada y entregó simpatía hacia el asombro que fue esta gesta. Con ese empuje hemos llegado hasta aquí.
Hoy atravesamos por la prueba más dura de esta Revolución, una crisis global de inmensas y desconocidas proporciones. El capitalismo está en crisis, todo el planeta se estremece bajo los escombros del sistema.
Los gobiernos buscan las soluciones sólo en el área económica, apoyan a los capitalistas y desamparan a sus víctimas, por ese camino se condenan a crisis periódicas que poco a poco irán escalando en gravedad y desgastando al sistema.
Una Revolución como la nuestra no puede confinar las soluciones al área económica, la verdadera solución a la crisis está en el cambio de espiritualidad, es necesario dar un salto inmenso en la espiritualidad hegemónica de la sociedad, sustituir la cultura egoísta por la cultura amorosa social, el capitalismo por el Socialismo.
Estamos en condiciones inmejorables para avanzar, pero es necesario un nuevo corrientazo, un 4 de febrero espiritual.
¿Cómo hacerlo?
No son suficientes las medidas convencionales, es necesario medidas de alto impacto sobre el alma de la patria, una demostración de que esta Revolución quiere y puede romper con la cultura del pasado. Veamos un ejemplo.
Si se produce un decreto del ejecutivo, legal para unos y moral para otros, que limite los sueldos de los Ministros, los altos Magistrados, los Rectores del CNE, los altos funcionarios de las empresas administradas por el Estado, etc., digamos a cinco o seis mil bolivares con derecho sólo a dos meses de bonos.
Si además se reducen las escoltas a la mitad, la dotación de carros de esos funcionarios a la mitad…
Si además se aplican las medidas que Chávez anunció…
Si se hace un levantamiento del gasto de gasolina de los Ministerios y empresas administradas por el Estado, y se reduce a un tercio…
Si junto a eso publicitamos los bienes de los altos funcionarios y sus familiares…
Ese decreto sería un corrientazo, que colocaría al gobierno en una posición de alta fuerza moral, su ejemplo sería preparación a grandes cambios. Se fortalecería la conexión pueblo-gobierno, empezaríamos a fundar la nueva espíritualidad.
¡La más poderosa arma anticrisis es el espíritu!
¡Chávez es Socialismo!

23.3.09

LA CONFRONTACIÓN

¿Cómo es la confrontación en una Revolución Pacífica? ¿Cuáles son las características del enfrentamiento entre lo nuevo y lo viejo, entre la burguesía oligarca y las fuerzas revolucionarias? La respuesta es difícil, necesita esfuerzo intelectual.
La Revolución pacífica es inédita, no hay antecedentes triunfantes, eso exige de la dirigencia de esta Revolución Bolivariana, que es pacífica, una poderosa mezcla de conocimiento y de arte, de imaginación y análisis riguroso de la realidad, de estudio serio y de inventiva.
El primer elemento del análisis, son las características propias de Venezuela: somos un país rentista, tenemos una clase media extendida y una marginalidad copiosa, y es por medio de esa ideología que la clase burguesa oligarca garantiza su dominación.
Todas las clases subordinadas están impregnadas de esta ideología, caracterizada por un individualismo, un egoísmo rotundo. El principal objetivo para esta ideología es el beneficio individual y egoísta, no importa a costa de qué ni de quién, es mercenaria, inconsecuente, retrocede a la menor dificultad, no corre riesgos, oportunista, siempre trabaja con red de seguridad, con plan de escape, o mejor, de salto de talanquera.
Esta ideología se manifiesta en el tránsito, en el caminar por la calle, en el trabajo, tiñe a toda actividad humana, impregna la conducta de todos, y por supuesto se manifiesta con fuerza en la política. Aquí funciona como una válvula de seguridad, las líneas políticas, las organizaciones, las acciones están impregnadas de individualismo y egoísmo, es una formidable barrera para el avance de la espiritualidad revolucionaria y para la construcción de una política revolucionaria, sabotea la formación de organización y también la elaboración de teoría revolucionaria. Allí da cabriolas para dejar un resquicio a su individualismo. Hay que hacer un esfuerzo para identificarla y combatirla, deslastrarse de ella, es como una hiedra.
En este ambiente de Revolución Pacífica, que ocurre en condiciones de alta impregnación de la ideología individualista y egoísta, propia de la pequeña burguesía y los marginales, es que se produce el enfrentamiento entre lo nuevo y lo viejo. Veamos.
En estas condiciones se le presentan a la Revolución varias dificultades, la principal es el impedimento para centrar una teoría Revolucionaria que marque el azimut. La Revolución con suma facilidad se extravía en las marañas teóricas de la ideología egoísta.
Al no haber un sólido piso teórico, al haber ambigüedad teórica, hay ambigüedad en todos los campos, he allí la causa de nuestra principal debilidad.
La Revolución Pacífica sólo se puede enfrentar a la oligarquía desde posiciones teóricas sólidas, bien diferenciadas, argumentadas y defendidas, que el pueblo las entienda, al punto de saber que en ellas les va la vida, que son sagradas, que vale la pena luchar por ellas.
Esta falla origina una carencia: la falta de cuadros revolucionarios. Es necesario un núcleo que irradie ejemplo extremo de conducta y ética revolucionaria al resto de la Revolución y a la sociedad, que sea ejemplo de lo que queremos construir, que contraste con los oligarcas y los desviados internos.
¡Socialismo es Teoría Revolucionaria!
¡Chávez es Socialismo!

22.3.09

LA UNIDAD, EL LÍDER, LA REVOLUCIÓN

La unidad es un fenómeno revolucionario, el proceso unitario es esencia del proceso revolucionario. La división es un fenómeno contrarrevolucionario, el proceso divisionista es esencia del proceso contrarrevolucionario. Unidad y División yacen en el fondo de Revolución y Contrarrevolución.
Si la división, si la fragmentación social es la base del capitalismo, justo es pensar que es la base de su acción política. Si observamos con detenimiento detectaremos los fenómenos fragmentarios en toda la política de la dominación. Revisemos algunos.
Niega la organización social, sus partidos son “maquinarias electorales”, simples instrumentos de comercialización de candidatos que se escogen en una cúpula, escena de feroces peleas a cuchillo. El acto electoral, la votación, fragmenta, y cada fragmento es un ciudadano náufrago tras un biombo. El acto electoral es un acto de soledad, a él vamos solitarios y de él salimos íngrimos, sin conexión con nadie, anónimos. Es un acto lleno de tristeza, de soledad.
El líder en el capitalismo no es un conductor, es un buen candidato, y un buen candidato es, tiene que ser, una buena mercancía. Las ideas, los proyectos, el rumbo, no entra en consideración en la política capitalista, eso es un “añadido” que lo ponen los especialistas, los técnicos.
Toda la cultura capitalista tiene como fin la fragmentación, justificar la división, perpetuarla, profundizarla. En resumen, el hombre del capitalismo, el hombre que produce y que necesita el capitalismo, es un hombre fragmentado.
Ahora bien, si la integración social es la esencia del Socialismo, lógico es pensar que la integración es la base de su política.
El Socialismo es integrador en todas las actividades sociales. Sus elecciones son integradoras, se eligen delegados que no pierden contacto con el ámbito que los eligió, se construye un tejido social que siempre está en funcionamiento, la votación es un acto más de este tejido, de ella se emerge con sentido de pertenencia, conectado con los organismos elegidos, acompañado.
Los cargos a elegir no generan privilegios, al ser así, la pelea por ellos tiene más proyectos, ideas, planes, es fraterna, no es una competencia entre mercancías, sino entre conductores.
En el Socialismo el esfuerzo de cada uno beneficia al todo, de esta manera la pugna no es personal, de grupos, de fracciones, en ella no hay derrotados, no puede haberlos, el beneficio de uno es beneficio de todos.
Es claro, entonces, que la búsqueda de la unidad es un combate entre el Socialismo y el capitalismo, es una confrontación política de vital importancia. La pregunta que surge es ¿cómo se da esa batalla en la práctica?
La forma como busquemos la unidad refleja nuestra posición política general: Sostenemos que así como es necesario un Estado Revolucionario de Transición, es necesario un líder en esa transición. O dicho en directas palabras, no es posible Revolución sin Estado Revolucionario, y no es posible Unidad Revolucionaria real sin líder revolucionario. La Unidad tiene que darse alrededor del Líder, Fidel, Lenin, Bolívar, Mao, Torrijos, Allende, el Che, reafirman la idea.
¡Chávez es Unidad Socialista!

21.3.09

¡CON CHÁVEZ TODO, SIN CHÁVEZ NADA!

Bolívar, al final de sus días gloriosos, sintiendo desmoronarse la patria que construía, minada por la división, nos ofreció, sumido en profundo desespero, su vida en aras de la unidad: “si mi muerte contribuye a la unión yo bajaré tranquilo al sepulcro”, aún retumba en el alma inconclusa de estos pueblos de la América del Sur.
No comprendía el Libertador qué hilos misteriosos, cuáles mecanismos perversos conducían a los próceres a convertirse en verdugos de la patria, cuál era la justificación para fragmentar la patria, descuartizarla, qué estaba por encima de construir el sueño de Monte Sacro, no comprendía por qué cambiaban la gloria de construir por la maldición de destruir.
Murió triste y desconcertado, nunca entendió, dejó su obra por hacer, y a un pueblo por comprender.
Hoy estamos viviendo época Bolivariana, la posibilidad de concretar el sueño que nos acompaña desde la fundación de la nacionalidad, de construir sociedad que ofrezca la mayor suma de felicidad posible, y fundirnos en abrazo fraterno con nuestros hermanos de la América.
La Revolución Bolivariana nos plantea el Socialismo, que es la continuidad natural de la independencia y del sueño de Bolívar. Se llegó a ese convencimiento por los caminos del corazón, después de muchos tumbos buscando el rumbo entendimos que nos es posible el bienestar de los humildes dentro del capitalismo, que debíamos sustituirlo por el Socialismo, allí está la felicidad de los humildes y la salvación de la humanidad.
Concluir la obra que se extravió en 1830 es imperativo, el mundo necesita el ejemplo para cambiar el rumbo suicida que le propone el capitalismo.
Por esos rumbos andamos, no es una tarea fácil, el imperio de hoy es el más poderoso que haya conocido la humanidad, tiene formidables recursos de todo tipo, militares asombrosos, espirituales eficientes, no tiene escrúpulos, no se detiene ante nada, de su lado están milenios de refinamiento de la explotación, de manipulación de las almas, es experto en mover los miedos y las ambiciones, las mezquindades, que nos han dividido durante siglos y que han hecho posible que ellos venzan.
Sabemos de lo vital de la Unidad, y sabemos de sus enemigos que habitan nuestras almas.
No podemos repetir a San Pedro Alejandrino, la clase obrera no puede prestarse para otra Cosiata Valenciana. La clase trabajadora no puede ser buitre que se alimente de los detritos del capitalismo, tiene que ser, está destinada a ser, águila majestuosa que guíe a los humildes en la tarea de construcción.
Tenemos las condiciones para la Unidad: el Comandante Chávez es el eje unitario de esta Revolución Socialista, él resume este proceso. Todos debemos unirnos alrededor de Chávez. Estar con el Comandante es la condición para la unidad.
¡Con Chávez todo sin Chávez nada!

20.3.09

CONSECUENCIAS

Próximamente el parlamento discutirá la Ley de Propiedad Social, esta ley ha levantado muchos comentarios y deformaciones, alrededor de ella se genera confusión que tiene varios orígenes: uno, el interés de la oligarquía de meter miedo a la masa desposeída y, otro, la falta de precisión teórica del campo revolucionario. Hablar de la propiedad es impostergable.
Lo primero es que la propiedad importa a los revolucionarios en cuanto es soporte de la conciencia. Según sea la forma de propiedad hegemónica en una sociedad, así será la conciencia hegemónica en esa sociedad. Una hegemonía de la propiedad nosocial, producirá y legitimará una conciencia nosocial. Una hegemonía de la Propiedad Social, sustentará una Conciencia Social, esencia del Socialismo.
La propiedad hegemónica es la propiedad que sustenta a la conciencia hegemónica.
No existe propiedad Estatal, existe Propiedad Social administrada por el Estado. Ahora bien, esa propiedad puede ser bien o mal administrada, ese es otro asunto. En el Estado Revolucionario la Propiedad Social toma características vitales: sin Propiedad Social no es posible el Socialismo, porque no es posible la sustentación de la Conciencia del Deber Social y no es posible la Planificación Central.
Existe propiedad antisocial, nosocial de los medios de producción, que puede ser individual, colectiva, pero siempre de grupos, de fracciones de la sociedad, no de toda la sociedad, la diferencia es sutil, pero el impacto sobre la conciencia es enorme. La propiedad antisocial, siempre, no importa el número de propietarios de los medios de producción, generará conciencia egoísta, será impulso para el capitalismo.
Existe propiedad individual, de uso, la casa, la ropa, el carro, la moto, la bicicleta, hasta el conuco, la pequeña bodega y el taxi, se pueden considerar, dadas nuestras condiciones, incluidas en ese tipo de propiedad. Ésta es intocable, no hay por parte del Estado Revolucionario la menor amenaza, en todo caso la amenaza viene del capitalismo, veamonos en el espejo de la crisis inmobiliaria de los gringos.
El Estado Revolucionario en el período de transición, como este que vivimos, se enfrenta a los remanentes de propiedad antisocial de los medios de producción, e intenta regularlos. Simultáneamente desarrolla una zona socialista que haga innecesario y no ventajoso la permanencia en la zona capitalista, de economía egoísta individual.
La Ley de Propiedad Social es importantísima y debe ser cuidadosamente estudiada. Las formas de propiedad tienen consecuencias políticas y sociales, no son un capricho. Estudiemos.
Por ejemplo, si asentamos, como le oímos a un diputado extraviado, que el Estado es propietario, que existe la propiedad estatal, entonces es legítima la actitud de los obreros en la discusión de sus contratos, en este caso estarían discutiendo con un patrón. Pero si el Estado es representante de la sociedad desposeída, los obreros estarían discutiendo con la sociedad, con sus hermanos, y la actitud sería fraternal, socialista.
Si asentamos que la propiedad de grupos es propiedad social, dejamos un importante resquicio al capitalismo.
¡Chávez es Socialismo!

19.3.09

LA NECROFILIA Y MAGLIO

La necrofilia es además de una definición psiquiátrica, una definición política: es la expresión psicológica del fascismo. Es por eso que la clausura de la “necrofílica exposición de cadáveres con fines comerciales en el Sambil” ha causado retorcijones en la derecha. Hasta un psiquiatra de fina estirpe dio su opinión política.
Los clásicos nunca sospecharon que la cosificación del humano (convertirlo en cosa) llegaría tan lejos. Imaginaron y dijeron que el hombre era una mercancía, vendía su fuerza de trabajo para poder subsistir, pero nunca pensaron que el capitalismo en su perversión iba a conseguir transformar a los cadáveres en vulgares mercancías y además, que esa mercancía tuviera demanda en el mercado que se pudiera transformar en dinero al igual que cualquiera otra.
El término necrofilia en su acepción más amplia significa “atracción por la muerte” la terminación “filia” significa afición o simpatía, y la raíz “necro”, muerte.
Las manifestaciones necrofílicas, de simpatía hacia la muerte, son variadas. Son un síndrome político que se llama fascismo y tiene sus síntomas característicos. Veamos.
Por ejemplo pinochet, el pinochetismo, fue fascista, necrofilico. La agresión a Allende, el asesinato de Víctor Jara, la Operación Cóndor, son manifestaciones claras de fascismo, de necrofilia. Todo esto festejado y justificado por la masa de derecha. El fascismo es un fenómeno de masas.
El fascismo, la psicología fascista, la necrofilia, está oculta en la psiquis de la sociedad capitalista. En época de normalidad cuando el sistema está estable no se manifiesta, no es necesario, pero en época de peligro para el sistema, si los mecanismos convencionales fallan, aparece la bestia fascista, los demonios emergen de lo profundo de las tinieblas del alma colectiva.
Aquí en Venezuela, la derecha, queriendo acabar con Chávez, por discrepancias políticas, y por rechazo racial, soltaron los demonios: la masa que gritaba ¡fuera! en abril que manifestaba pidiendo la cabeza de Chávez y de los chavistas, fue fascista, guiada por profundos sentimientos necrofilicos.
Los demonios del fascismo sueltos temprano, no han podido ser sometidos, se resisten a volver al inconciente, a aquietarse. Siguen allí, atentos, prestos para actuar a la menor oportunidad.
Los síntomas de la necrofilia fascista están a la vista: el festejo por la horrenda muerte de Danilo, la quema del Ávila, el asedio a la Gloriosa Embajada de Cuba, el apoyo al magnicidio, etc.
Pero donde alcanza niveles ya de asombro, es en el apoyo que en capas pensantes de la masa derechista ha causado la Exposición de los Bodies, hasta unos ¡estudiantes de Médicina! ¡hasta el psiquiatra Bianco! apoyan la comercialización de la muerte.
Pero lo de Maglio Ordoñez es para encender, ya definitivamente, las alarmas. Estos fascistas, tomados por la simpatía hacia la muerte, son capaces de todo. Si triunfan nadie se salvará de la represión brutal y cruel que vendrá contra todo lo que signifique vida. Entonces, a Bianco, en el mejor de los casos, lo encontraremos en algún estadio junto a cantores y poetas.
¡Chávez es la vida!

18.3.09

LA CONFRONTACIÓN

¿Cómo es la confrontación en una Revolución Pacífica? ¿Cuáles son las características del enfrentamiento entre lo nuevo y lo viejo, entre la burguesía oligarca y las fuerzas revolucionarias? La respuesta es difícil, necesita esfuerzo intelectual.
La Revolución pacífica es inédita, no hay antecedentes triunfantes, eso exige de la dirigencia de esta Revolución Bolivariana, que es pacífica, una poderosa mezcla de conocimiento y de arte, de imaginación y análisis riguroso de la realidad, de estudio serio y de inventiva.
El primer elemento del análisis, son las características propias de Venezuela: somos un país rentista, tenemos una clase media extendida y una marginalidad copiosa, y es por medio de esa ideología que la clase burguesa oligarca garantiza su dominación.
Todas las clases subordinadas están impregnadas de esta ideología, caracterizada por un individualismo, un egoísmo rotundo. El principal objetivo para esta ideología es el beneficio individual y egoísta, no importa a costa de qué ni de quién, es mercenaria, inconsecuente, retrocede a la menor dificultad, no corre riesgos, oportunista, siempre trabaja con red de seguridad, con plan de escape, o mejor, de salto de talanquera.
Esta ideología se manifiesta en el tránsito, en el caminar por la calle, en el trabajo, tiñe a toda actividad humana, impregna la conducta de todos, y por supuesto se manifiesta con fuerza en la política. Aquí funciona como una válvula de seguridad, las líneas políticas, las organizaciones, las acciones están impregnadas de individualismo y egoísmo, es una formidable barrera para el avance de la espiritualidad revolucionaria y para la construcción de una política revolucionaria, sabotea la formación de organización y también la elaboración de teoría revolucionaria. Allí da cabriolas para dejar un resquicio a su individualismo. Hay que hacer un esfuerzo para identificarla y combatirla, deslastrarse de ella, es como una hiedra.
En este ambiente de Revolución Pacífica, que ocurre en condiciones de alta impregnación de la ideología individualista y egoísta, propia de la pequeña burguesía y los marginales, es que se produce el enfrentamiento entre lo nuevo y lo viejo. Veamos.
En estas condiciones se le presentan a la Revolución varias dificultades, la principal es el impedimento para centrar una teoría Revolucionaria que marque el azimut. La Revolución con suma facilidad se extravía en las marañas teóricas de la ideología egoísta.
Al no haber un sólido piso teórico, al haber ambigüedad teórica, hay ambigüedad en todos los campos, he allí la causa de nuestra principal debilidad.
La Revolución Pacífica sólo se puede enfrentar a la oligarquía desde posiciones teóricas sólidas, bien diferenciadas, argumentadas y defendidas, que el pueblo las entienda, al punto de saber que en ellas les va la vida, que son sagradas, que vale la pena luchar por ellas.
Esta falla origina una carencia: la falta de cuadros revolucionarios. Es necesario un núcleo que irradie ejemplo extremo de conducta y ética revolucionaria al resto de la Revolución y a la sociedad, que sea ejemplo de lo que queremos construir, que contraste con los oligarcas y los desviados internos.
¡Socialismo es Teoría Revolucionaria!
¡Chávez es Socialismo!

17.3.09

DUALIDAD DE PODERES

Los burgueses oligarcas, que son por naturaleza agentes del capitalismo internacional, tienen a su favor la experiencia milenaria de la dominación, toda una cultura de sumisión y egoísmo, miles de tanques pensantes, los gobiernos de los mayores y más desarrollados países del mundo, desde Rusia hasta los Gringos, pasando por China y Japón, todos son países capitalistas, que a la hora de las definiciones bogan para su bando.
Siendo así, el enfrentamiento con los burgueses oligarcas locales, en realidad no es con ellos, es con el inteligente capitalismo internacional. De él debemos esperar una ofensiva tenaz y lúcida, bien arquitectada, se equivocan los que desprecian a los oligarcas criollos, se olvidan que son muñecos de ventrílocuo del imperio capitalista. Muy peligrosos.
Intentemos entonces, con seriedad, desentrañar el plan que se traen entre manos, descubrir qué les dictan del norte. Procuremos.
Sorprendentemente la tarea no es difícil, la soberbia, que los hace sentirse seguros, y la competencia entre ellos, los lleva a descubrir el plan, oigamos las señales que nos envían. Los papeles están repartidos:
Unos deben atacar a los militares, dividirlos, para eso desprestigian a los mandos, recordemos a teodoro atacando al Mayor General González, ese ataque era parte del plan. Ahora aparece manuel caballero en un artículo el domingo 15 de marzo en el Nacional, arremetiendo contra los Generales de la Fuerza Armada. El escrito es una andanada de ofensas, busca respuestas del gobierno, gestiona canalizar posibles descontentos. Fernando Ochoa Antich en su artículo del domingo también lanza dardos hacia el interior de la Fuerza Armada, intentando revolver el río militar.
A otros, como Pompeyo y Carlos Blanco, dos renegados con rancio barniz izquierdoso, les tocó el papel de intentar soliviantar a los obreros, confundir para crear condiciones y avanzar en su insurgencia. Cumplen su papel de plumíferos e intentan colocar a Chávez en pugna con los obreros.
Otros, y es lo más importante del plan, intentan construir un poder paralelo, para eso usan las posiciones conquistadas en las recientes elecciones regionales. Sistemáticamente desconocen las directrices del gobierno, de la nueva institucionalidad. Primero la confrontación parecía tonta, alguna discrepancia menor de cómo manejar el problema del tránsito en la Panamericana, luego sube a mayores y se agrupan para desconocer una decisión de la Asamblea Nacional acerca de la autoridad única para la capital, y culminan alzados contra la Ley de descentralización.
La actitud es clara: intentan llevarnos a una situación de dualidad de poder, situación que se repite en la historia, y es propia de la agudización de la confrontación de clases. En estas circunstancias el frente de choque tiene varios componentes: militar, jurídico, de masas.
Todo paso, toda medida revolucionaria debe ser acompañada de una ofensiva explicando la posición de la Revolución, definiendo la ideología que la sustenta, que la masa entienda que las medidas no son un capricho ni una retaliación del Comandante, son necesarias para la defensa de la Revolución y el avance del Socialismo.
¡Nos defenderemos avanzando!
¡Chávez es Socialismo!

16.3.09

EL REFUGIO ANARCOIDE

En el trópico no se expresan las ideologías con nitidez, al contrario, se mezclan sin pudor. Aquí se ejerce el sincretismo ideológico, por tanto, es necesaria una labor de detective ducho en desechar lo evidente engañoso, para llegar a la verdadera ideología, al motor de las conductas.
Un ejemplo de lo que decimos es la forma como se presenta en Venezuela el anarquismo, que en los últimos años ha servido de celosía a la pequeña burguesía siempre irresoluta. Repasemos.
El 23 de Enero, ya lo sabemos, aquella dirigencia pequeño burguesa, como corresponde a su carácter, no avanzó, al contrario, develó la posibilidad socialista. Después siguieron décadas de tormento por aquel pecado original. Y finalmente la Revolución Bolivariana posibilitó saldar cuentas con la traición del 23 de Enero, retomar el camino socialista.
Aquí cabe una pregunta: ¿Cómo ha sido la expresión de la ideología de la pequeña burguesía en esta etapa?
Previamente determinemos las corrientes de la pequeña burguesía que confluyen en el proceso bolivariano:
Una, la que se enfrentó al pacto de punto fijo, que una vez fue guerrillera y devino en anarcoide.
Otra, que por ser joven no participó en la lucha contra el pacto de punto fijo desde trincheras marxistas, se nutrió de Eurocomunismo, del derrumbe de la Unión Soviética, se formó en el anarquismo tropical llevada de la mano por los anteriores.
Otra, que viene de las filas del pacto de punto fijo, necesita mostrar arrestos revolucionarios, pero sin pasar a mayores, el anarquismo le calza cómodo.
Otra, las corrientes que se forman en el lumpen marginal, con nostalgia de la lucha armada, la imitan, se arrogan grados militares, y realizan acciones disparatadas que mimetizan combates heroicos. De esa forma dan salida a la violencia marginal y acomodan su espíritu de banda al ambiente revolucionario.
Su conducta los inscribe en el anarquismo.
Estas corrientes forman el cuerpo anarquista de la Revolución, se potencian entre sí, todas tienen en común los rasgos principales de la ideología anarquista que tanto daño ha hecho a las revoluciones. Expliquemos.
Lo primero es que son ideologías enemigas del Estado, de todo Estado, inclusive del Estado Revolucionario, y enemigas de la integración social, en resumen, enemigas del Socialismo. Sólo proponen cambios superficiales y retóricos, así calman sus angustias revolucionarias.
Unos lo demuestran construyendo ejércitos de papelillo y zonas liberadas de fantasía. Son evidentes.
Pero otros, más peligrosos, desvían las acciones del gobierno hacia el debilitamiento del Estado, contraponen al pueblo con su Estado Revolucionario.
De esa manera el pueblo desposeído no se organiza en Estado Revolucionario, no se integra, sino que se enfrenta a él, lo niega.
Al no tener noción de Estado, fragmentan la sociedad en parcelas, que pueden ser consejos comunales aislados, comunas incomunicadas, fábricas cogestionadas. No hay planificación social en ningún ámbito, entonces no puede haber Socialismo.
La ideología anarcoide es inmenso obstáculo para el Socialismo: no permite la Conciencia del Deber Social, ni la Propiedad Social, debilita a la Revolución.
¡El Socialismo integra la sociedad!
¡Chávez es Socialismo!

15.3.09

SE SOLICITA DIRIGENTE PROLETARIO

La crisis global que atraviesa el capitalismo y, por ende, la humanidad, es espantosa. Estamos en el umbral del derrumbe de una civilización. La humanidad no puede seguir viviendo como hasta ahora, cambia o desaparece. Vanos son los esfuerzos por mantener el actual estado de cosas, la actual forma de relacionarse el hombre consigo mismo y con la naturaleza. Mantener al capitalismo es suicida.
Cándidos, desesperados, los dirigentes que inyectan sumas astronómicas de dinero en el sistema capitalista moribundo, no entienden que la crisis es de una cultura, de una manera de vivir. Podrán paliar la crisis financiera, equilibrar las cuentas, eso podrán hacerlo, pero entonces el capitalismo “saludable” seguirá su camino de destrucción de la naturaleza, de producción de excluídos, de hambrientos. La crisis global de la civilización se manifestará de otra manera, crisis migratoria, ecológica, militar, hambrunas, crisis de inseguridad producida por el alto comercio de drogas.
El capitalismo vive la paradoja de ser dañino cuando está en crisis, y superior en desgracias cuando es próspero. No hay duda está agotado.
La única solución es superar al capitalismo, sustituirlo con el Socialismo, ya esto es una cuestión de vida o muerte, el planeta no puede esperar.
En Venezuela reside la Esperanza. Veamos.
Aquí se dio una conjunción de factores que hicieron posible, cuando nadie lo esperaba, cuando muchos habían enterrado el hacha y los sueños, que surgiera la posibilidad de dar el gran salto que reclama la humanidad, que renaciera la Esperanza.
Aquí surgió una Revolución, que como todas las revoluciones es inédita, es su propio modelo, irreverente con la teoría, leal a su historia, camina a su ritmo y con su paso, tiene numerosos errores (nosotros los hemos criticado), tiene numerosos aciertos (nosotros los hemos aplaudido), es a veces rara, toma caminos más raros aún. Pero no hay duda, es una Revolución Socialista verdadera, enfrentada al imperio, anticapitalista, autora de transformaciones económicas y espirituales que presagian rumbo al Socialismo.
Aquí no se está jugando sólo la suerte nuestra, se está decidiendo el destino del planeta.
En la construcción de esta esperanza juega un papel determinante la acción de los obreros y de sus dirigentes. Veamos.
Dirigentes sindicales muy buenos se encuentran siempre en Venezuela, duchos en la tarea de arrancar al patrón reivindicaciones, de tranzar la fuerza de trabajo a buen precio con el capitalista. Esa era la necesidad y la tarea del pasado. Ahora con la llegada de la Revolución, es un crimen de lesa humanidad persistir en esa actitud, que hiere la marcha hacia el Socialismo.
Ahora que el “patrón” es la sociedad desposeída, el pueblo humilde, la humanidad desesperada de cambio, entonces la actitud debe ser otra. Ahora el dirigente sindical debe transformarse en Dirigente Proletario, y no puede velar sólo por los intereses pequeños de la fuerza de trabajo, tiene que importarse por los de la sociedad, de la humanidad, de su clase, que no es otro que el Socialismo, ese es el interés que debe guiarnos.
¡Nada que lesione al Socialismo!
¡Chávez es Socialismo!

14.3.09

EL LÍMITE

Siempre es bueno estar atento a las declaraciones de los personeros oligarcas, y si esos declarantes son los renegados es mejor, porque estos son solícitos en ganar las simpatías de su nuevo bando, y por eso se esmeran en reproducir la línea de sus superiores. Tal es el caso de Pompeyo.
Pompeyo en un artículo del 12 de marzo aparecido en Últimas Noticias, despliega la estrategia de los gringos. La estrategia es fina, tiene varias vertientes. Veamos.
Primero, desprestigiar a la Revolución y al líder, presentarlos como no revolucionarios, como no Socialistas, de esta forma legitiman los ataques de sus agentes internos contra la Revolución, confunden a los obreros.
Cumplida esta etapa, incitan a los obreros a portarse con el Estado Revolucionario como si de un patrón capitalista se tratara, plantearle reivindicaciones sin límite. En esta empresa está Pompeyo, cumple un papel acompañado de otros líderes que otrora fueron izquierdosos, renegaron del Socialismo, y que hoy se prestan para combatir a la Revolución. Hasta julio borges tiene la desfachatez de decir que esto no es Socialismo. Está claro que todos siguen una línea de los tanques pensantes gringos.
Los revolucionarios estamos en la obligación de hacer frente a esta ofensiva enemiga, defender a la Revolución, defender su carácter revolucionario.
En primer lugar debemos afirmar que sólo el Socialismo ofrece futuro a la humanidad, el capitalismo es el camino al infierno.
Debemos dejar claro que este es el intento revolucionario más importante de este país en toda su historia, y el más importante en la época actual del continente. Nunca se había estado tan cerca del Socialismo, nunca un gobierno había llegado tan lejos en el camino revolucionario, y nunca la Esperanza estuvo tan viva. Estar contra el Gobierno Revolucionario es estar contra la Revolución y el Socialismo. Lo decimos nosotros con la moral que da ser irreverentes en la discusión y leales en la acción, siempre.
Sostener que el Comandante Chávez es un líder revolucionario, el que más lejos y profundo ha llegado en la empresa de hacer Revolución. Sin duda, continuador de la obra de Bolívar, Zamora, Fabricio, de Allende y Mariátegui, un líder que resume las luchas pasadas y presentes por el Socialismo en el continente, sostener que la suerte de Chávez será la suerte de los movimientos revolucionarios en el continente.
Reafirmar que los obreros jamás estuvieron tan cerca de cumplir su papel histórico, jamás fue tan importante y necesaria su conciencia proletaria, jamás el pueblo desposeído esperó tanto de ellos.
La estrategia gringa, desplegada por Pompeyo y otros renegados, está clara: intentar colocar a los obreros en una actitud de voracidad tal, de egoísmo tal, que exijan reivindicaciones que coloquen en peligro la estabilidad del gobierno, la posibilidad Socialista, vale decir, le proponen a los obreros que se hagan el haraquiri.
Los obreros deben exigir hasta el límite, el límite es el bienestar social y del Estado Revolucionario.
¡Nada por sobre el Bienestar Social!
¡Nada por sobre el Socialismo!
¡Chávez es Socialismo!

13.3.09

CAMBIAR O PERECER

Hoy el imperio capitalista se retuerce moribundo en la crisis más atroz de que tenga conocimiento la humanidad. Por supuesto, los venezolanos sufriremos las consecuencias. La situación mundial nos coloca frente al dilema de sucumbir en la inmediatez de una visión mezquina, o elevarnos inmensos, felices, alegres, en la lucha por la construcción del futuro, del Socialismo. La crisis agudiza el enfrentamiento de clases, eso es inevitable.
Los capitalistas nos plantean resolver la crisis con la misma ética que le dio origen, es decir, con las reglas de la cultura capitalista: buscar salidas individuales, grupales, aisladas, egoístas, que sólo conducen a profundizar la adversidad. Salidas que nos colocan en el camino de la muerte, de la extinción de la especie. Esta es la solución de la angustia del náufrago que trata de sobrevivir aferrado a un espejismo.
Los revolucionarios proponen resolver la crisis con una nueva moral, una nueva ética, con la cultura del deber social, de socializar los problemas y socializar las soluciones. De esta manera la crisis se convertirá en oportunidad para avanzar, para construirnos pueblo unido, solidario, amoroso. Y un pueblo así puede superar todos los obstáculos y ser ejemplo para otros pueblos.
El Comandante ha dicho que los recursos serán para que el pueblo construya un sistema donde el hombre sea el centro de todos los afanes, donde todos podamos desarrollarnos sin más limitaciones que nuestra propia capacidad.
Tenemos condiciones inmejorables para superar la crisis con éxito: una fuerte conexión entre el líder de la Revolución y el pueblo. Entre Chávez y el pueblo hay confianza, hay credibilidad, esto nos permite entender la nueva situación, seguir las directrices que emanen de la dirección de la Revolución, tener disciplina y persistir en el rumbo de la construcción del Socialismo.
El proceso revolucionario, única salida a la crisis, debe profundizarse en lo económico, ya las medidas que se van tomando nos indican esta intención. Ahora es necesario estudiar bien nuestra economía y detectar dónde están los nudos, los obstáculos para avanzar.
Esas medidas deben ir acompañadas de una poderosa ofensiva ideológica: la Revolución debe mostrar que la crisis es del capitalismo, y que sólo el Socialismo puede solucionarla, que el capitalismo, los capitalistas, las fórmulas capitalistas no pueden solucionar nada.
Debemos preparar al pueblo espiritualmente para superar la crisis, todos debemos entender que son los pueblos los que superan las crisis.
Es necesario que cambiemos la manera de vivir. Lo que está en crisis es una manera de vivir, una civilización, una organización social que se agotó. No es pensable una solución sin superar esa forma de relacionarse el humano entre sí y con la naturaleza. No podemos pretender que la solución a la crisis, sean medidas que nos permitan permanecer en la cultura del consumismo, de la exclusión, de la explotación de unos por otros, de la guerra de todos contra todos. No, la solución de la crisis es cambiar esa cultura, fundar el Socialismo.
¡Superar la crisis con Socialismo!
¡Chávez es Socialismo!

12.3.09

¿POR QUÉ SOCIAL?

El problema de la propiedad ocupa lugar central en la batalla por el Socialismo, es lógico, la cultura del capitalismo es la cultura de la mezquindad, según ella “sólo tendríamos lo que nos pertenece como propiedad individual.” Así ocultan el despojo que nos hicieron de los medios de producción, de trabajo, que deben ser propiedad de todos, de la sociedad, y no de una fracción.
El capitalismo ha satanizado la Propiedad Social, sólo nombrarla enciende las alarmas de los burgueses antisociales. Ya poco es propiedad de la humanidad, hasta el agua y el aire, todo lo han convertido en propiedad antisocial.
No es de extrañar que nuestro gobierno, guiado por profundos sentimientos de amor, socialice sectores de la economía y controle con más eficiencia al capitalismo antisocial. Está devolviendo así a la sociedad, a todos, lo que nos fue robado por los mercaderes del templo.
Si se quiere hacer Revolución, buscar el bienestar de las grandes mayorías, es imprescindible la hegemonía de la Propiedad Social de los medios de producción, y esa propiedad sólo es posible si es administrada por el Estado.
Pero ¿Por qué?
El objetivo final del Socialismo es la integración de la sociedad, el rescate del humano para la sociedad, que deje de ser un egoísta naufragado en un mar de egoísmos, un solitario perdido en el mercado donde busca inútilmente su humanidad perdida.
Y ese rescate, esa integración, no es posible si el fruto del trabajo social es apropiado por una fracción de la sociedad. Cuando esto sucede, cuando el trabajo va a una fracción, ésta se transforma objetivamente, independiente de su voluntad, en una unidad antisocial, nosocial, con intereses encontrados con los intereses de la sociedad toda.
Esos intereses dan origen, sustentan, se entrelazan con una conciencia egoísta que no puede ir más allá de su existencia parcelada. Esta es la esencia del capitalismo, ya hemos visto cómo defiende sus intereses por encima de los intereses sociales.
Y así pasa y pasó con la cogestión, con las Cooperativas, con las Empresas de Producción Social, y pasará lamentablemente con las Comunas.
Para sustentar la conciencia de pertenencia a la sociedad es necesario que la existencia del hombre, su producción, sea también social, que su ámbito de existencia sea social, que la actividad más importante, que es la económica, no se vea fragmentada por la apropiación del producto, de la riqueza, por una fracción de mercaderes.
Es necesario que se produzca para la sociedad, y que sea ésta a través del Estado Revolucionario quién distribuya. Y eso sólo se consigue con la Propiedad Social de los medios de producción.
La batalla por la sustitución de la propiedad es definitiva y, paradójicamente, acontece y se decide en el espíritu, no en la economía. Hoy debemos amolar al máximo el aparato ideológico, explicar las medidas económicas, derrotar la desinformación burguesa. Cada medida debe ir acompañada de una ofensiva ideológica, informativa.
¡Socialismo es Propiedad Social!
¡Si la sociedad está bien, el individuo está bien!
¡Chávez es Socialismo!

11.3.09

EL FASCISMO OBNUBILA

Venezuela es hoy importante laboratorio social para el estudio de la psicología de masas, más preciso, para el estudio de la psicología de las masas en etapa previa a una fuerte embestida fascista. Veamos.
Los capitalistas cuando ven su sistema en peligro activan su más cruel conducta de defensa: el fascismo. Cuando detectan un gobernante dispuesto a avanzar hacia el Socialismo, encienden las alarmas y activan al fascismo. Entonces el dilema siempre es Socialismo o Fascismo. Expliquemos.
Lo primero que hacen es deshumanizar al líder que es objetivo político, lo califican de mono, monstruo, bestia, narcotraficante, amigo de Satán. Simultáneamente activan miedos instalados en el inconciente colectivo: el miedo al despojo, a perder los hijos, las propiedades. Luego asimilan el proceso político que adversan con cataclismos sociales, lo califican con adjetivos que ya pervirtieron, hablan de comunismo, totalitarismo.
Con estas intenciones actúan todas sus fuerzas, periódicos, televisoras, educadores, iglesia. Cualquier adversidad por pequeña que sea la magnifican a niveles de tragedia. Así, la sociedad vive en la zozobra de problemas pequeños transformados en existenciales, pierde la capacidad de análisis, la escasez de azúcar, por ejemplo, produce angustias que requieren terapia, la inseguridad es manipulada hasta alcanzar niveles de linchamiento gozoso. Poco a poco van acostumbrando a la sociedad a la crueldad, insensibilizándola.
Buscan llegar a la condición ideal para dar su zarpazo, esta es la situación cuando la base social acepta cualquier crueldad e inhumanidad con tal de salir del “monstruo” y del “proceso cataclismico”.
Todo lo que vaya contra el “monstruo” es aceptado, y la inteligencia se encarga de construir argumentos que enturbien el sentimiento.
Pueden llevar a grandes sectores de la humanidad a aceptar holocaustos, genocidios, invasiones, magnicidios. Estos grandes sectores se sienten tranquilos, calmados en sus baluartes psíquicos, allí son fuertes, “el peligro no vendrá”. Todo el que discrepe está fuera del castillo y debe ser exterminado, todo argumento que resquebraje las murallas debe ser atacado y su portador exterminado.
He allí las condiciones psíquicas para las mayores barbaridades.
Aquí en Venezuela esto está ocurriendo frente a nuestros ojos, las señales abundan: estos sectores no aceptan que regulen los alimentos, si es contra Chávez prefieren pagarlos caros, lo mismo con los colegios.
Estos sectores aprueban el asesinato como fórmula política, claman por el magnicidio, ni sus líderes más “democráticos” lo condenan.
Pero la señal más alarmante es cuando este sector aprueba la exposición de cadáveres con fines comerciales que alguien montó en el Sambil.
Examinando los argumentos con los que apoyan su postura, y que aparecen en los comentarios enviados a nuestro blog, nos daremos cuenta que el fascismo obnubila, y también que se alimenta de lo más perverso de lo que es capaz la especie. Los perturba tanto el “monstruo”, que por instinto prometen asesinato a todo el que les devele la inhumanidad en que están cayendo.
Es deber de los humanos, por sobre cualquier riesgo, hacer frente a la amenaza fascista.
¡Socialismo es Humanismo!
¡Chávez es Socialismo!

10.3.09

LA PELEA EN SU SITIO

Si una Revolución es verdadera tarde o temprano debe dar su batalla definitiva en el y con el trabajo. Entonces los trabajadores serán los protagonistas principales.
Esta Revolución Bolivariana en su avance ha llegado a esa frontera de su madurez. Ahora la lucha se presenta en el terreno de la propiedad de los medios de producción.
El Gobierno Revolucionario, protegiendo los intereses de las grandes mayorías desposeídas, se encontró frente a una realidad: el capital no admite controles, el capital busca siempre cumplir su naturaleza, crecer aun a costa de las mayores crueldades.
Frente a esta realidad, frente a la voracidad insaciable del capital, el gobierno ha hecho lo que hay que hacer: pasar a Propiedad Social lo que en manos de los antisociales estaba perjudicando a todos.
Es así que se socializan fábricas y se insiste en el intento de control de otros niveles de la economía.
Esto significa que el interés de toda la sociedad choca con el interés de los antisociales, o mejor, ahora se evidencia claramente que esos intereses siempre han sido contrapuestos, y está claro de qué lado está el Gobierno Revolucionario, del lado de los desposeídos, del de la gran mayoría de la sociedad.
Ahora bien, los oligarcas, los burgueses antisociales, cuando ven en peligro su sistema de privilegios groseros y creador de miseria para las grandes mayorías, activan sus mecanismos de defensa. Es así que incitan a los trabajadores a participar en la lucha entre la sociedad y los antisociales, colocándose del lado de sus enemigos naturales, los burgueses y oligarcas.
En complicidad con algunos dirigentes estimulan la voracidad inconciente en la discusión de los contratos colectivos, intentan crear perturbaciones sociales en donde apoyar sus planes de derrocar al Comandante y a la Revolución.
Esperan que la crisis global no sea comprendida por los trabajadores y arremetan contra el Gobierno Revolucionario. Hacen planes contando con el apoyo de los trabajadores, piensan que estos se pondrán del lado de sus verdugos, de los oligarcas burgueses.
El dilema para los trabajadores está claro: se colocan al lado del proceso de Revolución, de la construcción de una sociedad que acabe con la apropiación del trabajo por parte de una minoría, del lado de la liberación de toda la sociedad, del camino de la construcción de un mundo viable y feliz, de la grandeza de cumplir con su papel histórico, o se colocan, por buscar algunas mezquinas migajas materiales, del lado de los expropiadores de la Esperanza, de los oligarcas que se enriquecen a costa del sufrimiento y cosificación del resto de la sociedad.
La batalla está en su sitio, en manos de los trabajadores está la oportunidad de dar un gran impulso a la Revolución, pasar a la historia como un ejemplo para el mundo, reeditar las gloriosas jornadas de la independencia, o ser conocidos como el pueblo que quiso ser libre, construirse humano, pero no contó con el apoyo, la comprensión de sus trabajadores.
¡Socialismo es Humanismo!
¡Chávez es Socialismo!

9.3.09

LA EVOLUCIÓN DE LAS IDEOLOGÍAS

Las formas de expresarse la ideología evolucionan, acompañan a los cambios de la realidad.
Un buen caso para estudiar estas mudanzas en la expresión de las ideologías, es el de la pequeña burguesía venezolana. Veamos.
Allá por los años cincuenta, la pequeña burguesía era una clase en formación, y sus aspiraciones de cambio pendulaban entre la Revolución de Liberación y la reforma socialdemócrata, entre los dogmatismos venidos de la internacional y los aires reformistas del APRA de Haya de la Torre.
Eran los días en que las dictaduras que padecía el continente se agotaban y los países entraban en turbulencias. Aquí en Venezuela el desenlace vino en 1958, ese año cae la dictadura de Pérez Jiménez y la pugna se decide a favor de la socialdemocracia, desembocando la turbulencia en cincuenta años de pacto de punto fijo.
La pequeña burguesía, con su ideología sumisa a la internacional, pero más importante, por su incapacidad y temor profundo a cambiar las estructuras, de hacer Revolución, no pudo, no supo, no quiso dar el giro revolucionario a la turbulencia.
Un año después en situaciones similares, Cuba, en un proceso dirigido por la ideología del proletariado, la de la Revolución verdadera, consigue enrumbarse, en contra de todo pronóstico, hacia el Socialismo.
Entonces los barbudos encienden la imaginación de la pequeña burguesía venezolana y esta se hace guerrillera, se viste de verde olivo.
Es tentador pensar que hubiese pasado si la Revolución Cubana se da antes que la caída de Pérez Jiménez. Quizá el ejemplo nos hubiese llevado por otra historia.
La lucha guerrillera no fue exitosa y la ideología pequeño burguesa que no admite adversidad, que no es consecuente, se inclinaron, unos, por reincorporarse a la legalidad, participar desde adentro, “combatir” al monstruo desde sus entrañas y por ese atajo disfrazaron su incorporación al sistema y arriaron con descaro las banderas del Socialismo.
Otros, persistieron en la búsqueda de una victoria que no era posible, que se evadía. Estos con más pudor derivaron hacia la expresión que les permitía volver a tomar el sol de la legalidad sin perder la vergüenza: Así se hicieron anarquistas tropicales.
En las cómodas aguas del Anarquismo Tropical flotaron y desde allí hicieron mucho daño a la posibilidad revolucionaria futura, impregnaron a las nuevas generaciones de su morbo paralizante. Veamos.
El anarquista tropical venezolano, como buen pequeño burgués, teme a la Revolución verdadera, la que va al fondo del asunto, a la sustitución de la propiedad nosocial de los medios de producción y la creación de Conciencia del Deber Social, es enemigo del Estado Revolucionario.

Pero también teme a parecer contrarrevolucionario, por eso se refugia en formas tremendistas inoperantes, que se prestan para la retórica revolucionaria.
No pueden hacer Revolución porque no entienden lo social, lo confunden, lo sustituyen con la suma de egoísmos, no ya individuales sino colectivos, impulsan formas nosociales de fragmentación, que niegan la noción de sociedad.
¡Socialismo es Sociedad!
¡Chávez es Socialismo!

8.3.09

LAS TRES MUJERES

Érase una vez, tres mujeres que vivían en un lugar del planeta de cuyo nombre no quiero acordarme. Las tres mujeres deseaban tener hijos.
La primera rogaba a Dios por un hijo, pero no quería trato con hombre.
La segunda elevaba sus plegarías a Dios para engendrar, pero no quería sufrir los dolores de parto.
La tercera rezaba todo el día pidiendo salir sólo medio preñada.De esta manera y con estas voluntades iban pasando los días de las tres mujeres…
Al cabo de unos años, pasó un circo por el pueblo de las tres mujeres, y después de nueve meses, las tres tenían hijos, las tres habían sufrido dolores de parto, las tres conservaban gratos recuerdos de la visita del circo.
Moraleja: La naturaleza, la realidad, en última instancia determina la marcha de la vida, o dicho en sencillo, deseos no empreñan.
De este antiguo cuento deberían aprender los que quieren hacer Revolución, los que quieren superar al capitalismo sin trauma, o mejor, los que quieren parir una nueva sociedad sin dolores de parto.
La Revolución es un hecho natural en la que participa la voluntad de los protagonistas, pero, en última instancia, es la realidad, la naturaleza social, la que impone sus designios.
Hoy, en la Revolución Bolivariana, hay tendencias que se comportan como las tres mujeres. Le ponen condiciones a la marcha del Socialismo. Ruegan por una Revolución, pero al mismo tiempo no quieren relaciones de producción socialistas, es decir, evitan la Propiedad Social de los medios de producción, inventan diez mil laberintos para no hacer lo que hay que hacer si se quiere una Revolución Socialista: que la propiedad de los medios de producción pase a manos de la sociedad toda, única manera de acabar con el absurdo de que unos hombres sean dueños del tiempo de otros hombres, única manera de acabar con el fraude de que unos hombres se apropien del trabajo de otros hombres, única manera de acabar con el trabajo enajenado, única manera de acabar con el capitalismo. ¡Única manera de hacer una Revolución Socialista!
Elevan plegarías por una Revolución, pero no quieren los ineludibles inconvenientes que ella trae, sólo quieren los beneficios, pretenden eludir los dolores de parto.
Rezan todos los días por una Revolución controlada, que sólo sea hasta la mitad, únicamente en ciertas áreas.
Ruegan por una Revolución que beneficie a todos, a los oligarcas apropiadores de lo ajeno y al humilde despojado.
Sueñan con una Revolución aceptada por los contrarrevolucionarios, a los que llaman a conciliar.
¡Ilusos! Un día llegará un circo y la naturaleza se impondrá sobre los deseos, la voluntad quedará sometida a la realidad, y habrá que romper los huevos para hacer la tortilla.
¡Sólo el Socialismo salva al pueblo!