13.3.10

ZONAS SOCIALISTAS, HOMBRE SOCIALISTAS

La tarea de la Clase Obrera es trascender los límites de su clase y hacerse sociedad. Sólo cuando asuma los objetivos liberadores de toda la sociedad podrá redimirse ella misma.
Las pretensiones de liberar a la Clase Obrera de manera parcial, están destinadas al fracaso y son contrarrevolucionarias, porque ubican la fuerza emancipadora en objetivos subalternos. En resumen: sólo cuando la Clase Obrera asuma la conducción de la lucha libertaria de toda la sociedad, habrá Revolución.
En Venezuela, con la Revolución Bolivariana y el liderazgo de Chávez, eso es posible, esa es la tarea fundamental.
¿Cómo hacerlo?
Es preciso unir la Clase Obrera alrededor de ese objetivo histórico, concientizarla, guiarla hacia la superación del economicismo, convertirla en vanguardia y fuerza de cambio revolucionario. Eso sólo se consigue en la práctica: son necesarias unas zonas de concreción de la acción de la nueva Clase Obrera, la revolucionaria.
Unas zonas donde se concrete la existencia socialista, es decir, la Propiedad Social administrada por el Estado Nacional, entrelazada con la Conciencia del Deber Social. La Clase Obrera en esas condiciones se podrá convertir en formidable instrumento revolucionario, será paradigma del cambio, se reflejará sobre el resto de la sociedad, sobre las demás clases, dirigiendo su participación en la fundación del nuevo mundo.
Deben tener estas zonas un fuerte núcleo obrero socialista, que sirva de eje moral, práctico, guía del resto de la Zona.
Estas zonas deben tener concreción política, ser fuerza en la defensa del Gobierno Revolucionario, esa será la medida de su eficacia. Nada ganamos con una organización social que no se exprese en lo político, que deje a la Revolución huérfana, inerme, que no la defienda.
La primera tarea de estas zonas es la movilización política, situarse en la realidad, dar respuesta al peligro que corre la existencia de la Revolución, asediada por poderosos enemigos externos.
También debe ser garante contra las desviaciones del camino, factor principal de la lucha contra las desviaciones propuestas por reformistas y anarcoides.
El instrumento principal de influencia de la Clase Obrera sobre el resto de la sociedad, es el Trabajo Voluntario. Éste repite las condiciones, la esencia de la existencia en la fábrica socialista: la cooperación, la entrega a la sociedad, la organización obrera, y de esta manera sirve de soporte a la formación de la Conciencia del Deber Social.
Estas zonas son indispensables para la marcha hacia el Socialismo. Serán formadoras de trincheras de lucha y de luchadores revolucionarios. Pero además, y muy importante, serán influencia inmediata sobre el resto de la población, muro contra el desaliento, elevadores formidables de la moral, brújulas del camino. De esta manera, la nueva relación con el trabajo, la nueva existencia y la espiritualidad a ella asociada, se socializarán, se harán propias de toda la sociedad.
Recordemos que la existencia, la manera como una sociedad se gane la vida, así será su conducta. Entonces no hay otra vía hacia el Socialismo que construir Socialismo, Zonas Socialistas y Hombres Socialistas.
¡Chávez es Socialismo!

12.3.10

LA EXISTENCIA QUE MODELA

La existencia del humano lo modela. Como una sociedad se gane la vida, como sea la calidad de su existencia, así será su espiritualidad. De allí que es importante en una Revolución los cambios en la existencia, al hacerlos, creamos las condiciones para el Hombre Nuevo Revolucionario.
Lo anterior, verdad siempre, lo es más en una sociedad con poco desarrollo de las fuerzas productivas, y además rentista, como es Venezuela. Aquí las tareas de los cambios revolucionarios deben encararse con gran rigor. Veamos.
Uno de los objetivos fundamentales de la Revolución es crear economía, existencia que sustente el rescate del sentido de pertenencia a la sociedad. Es decir, economía en la que el hombre se gane la vida socialmente, trabajando para la sociedad, y que la sociedad se encargue de retribuirle el trabajo cubriendo sus necesidades.
El sentido de pertenencia a la sociedad, el convencimiento de que sólo se puede realizar la individualidad plena dentro de la sociedad, de que la suerte de la sociedad será la suerte de cada uno de sus individuos, sólo es posible adquirirlo dentro de esta existencia, entrelazado con esta economía. Ese es el núcleo del Socialismo. Es impensable el Socialismo sin la hegemonía de esta economía, de esta existencia.
La Revolución está obligada a construir esta economía Social y esta Conciencia Social. No es un capricho: si no lo hace su destino será el fracaso.
La interdependencia entre las relaciones económicas y la espiritualidad se estrechan durante los períodos de turbulencia social como los que vivimos ahora en Venezuela. En esos momentos, un cambio en las relaciones económicas repercute en la espiritualidad casi inmediatamente, a veces con sólo anunciarlo.
Un acto con los obreros en la calle donde se reafirme la unidad obrera, la condición social de su trabajo, se hable del comportamiento altruista, del Trabajo Voluntario, subirá las simpatías de la masa hacia el proceso de manera inmediata.
La socialización de unas fábricas produce el mismo efecto, y si se socializa toda la línea productiva, desde la materia prima hasta la distribución, estableciendo una relación entre esas unidades de intercambio de necesidades y no de mercancías, el impacto sobre la espiritualidad será inmenso.
Del mismo modo, un acto que anuncia la cooperación con el sector capitalista, confunde y baja las adhesiones de manera directa. Si se estimula la producción capitalista, el impacto negativo sobre la espiritualidad revolucionaria será mayor.
De allí que los cambios que el Gobierno Revolucionario haga en la economía, deben ser analizados, no sólo como un asunto meramente económico, de números, sino que deben ser vistos a través del impacto espiritual en la masa bolivariana.
La clase obrera organizada, encontrada con su ideología, fortalecida en la práctica de las empresas de Propiedad Social administradas por el Estado Nacional, deben con su ejemplo y con su acción, situarse a la vanguardia de la construcción del Socialismo, de la Existencia Socialista. Tienen en el Trabajo Voluntario el instrumento para reflejarse en toda la sociedad.
¡Chávez es Socialismo!
¡Criticar es amar!

11.3.10

LAS ELECCIONES OLIGARCAS: OPIO DE LOS PUEBLOS

Las elecciones oligarcas, lo que allí se elige y cómo se elige, son una gran operación de adormecimiento de los pueblos. Recordemos cómo consiguió la IV república mantenerse durante casi medio siglo. No bien había terminado unas elecciones, ya estaba abierto el nuevo carnaval electoral, pululaban los candidatos y las pugnas entre ellos ocupaban el centro de la lucha política.
Es un sistema que fragmenta a candidatos y a electores, los confina a su egoísta individualidad, cada uno forcejea de manera mezquina en cada una de las etapas del proceso. Y al final la sociedad manifiesta su voluntad también de manera aislada, individual. Este tipo de elecciones oligarcas son el método más eficaz para la permanencia de la dominación burguesa. Veamos.
La Revolución lo ha heredado como sistema, como filosofía y sin dudas, está haciendo su labor de saboteo del avance del proceso. Distrae de mil maneras del camino de la construcción de una Conciencia Socialista, y nos desintegra. Evita la movilización de las masas en torno a objetivos políticos importantes. Nos sumerge en nosotros mismos.
Así vamos ganando elecciones y simultáneamente nos vamos desgastando, minando, porque en cada elección se va elevando el espíritu egoísta, que es base del capitalismo que combatimos. Es necesario entonces cambiar la manera de elegir.
En las elecciones parlamentarias debemos arrasar, de ese éxito depende el destino del país. Si Chávez sale débil de estas elecciones el oligarca se nos vendrá encima. Pero debemos ganar sin descuidar la movilización popular alrededor de objetivos políticos o, con más precisión, la movilización política nos educará socialistas y triunfadores.
Si Chávez sale fortalecido, sin dudas, se abren posibilidades socialistas como nunca hubo en el continente. Podremos avanzar corrigiendo entuertos, apretando el paso. Una de las tareas impostergables es fundar una nueva manera de elegir organismos nuevos.
La parsimonia del voto debe ser sustituida por el voto militante, el voto movilizado, responsable, social. La movilización debe ocupar un lugar estelar en la manifestación de la voluntad popular.
Pueblo movilizado, se aprende, se reconoce fuerte, se encuentra en la acción, y así talla la fraternidad del combate.
La necesidad del cambio que proponemos no son ataques al parlamento, al contrario, son construcción y defensa del Socialismo. Sin ellos el proceso, independientemente de la voluntad de los revolucionarios, irá desgastándose en la lógica oligarca, y al final habremos creado a los verdugos del sueño.
Sólo un pueblo organizado, movilizado, en la calle, apoyando los cambios socialistas, al lado del Comandante Chávez, podrá derrotar los extravíos del camino y fortalecer la ruta Socialista. En contraste, un pueblo disperso, adormitado por el opio electoral, será espectador y protagonista de su derrota.
Hoy tenemos motivos para movilizarnos: Chávez y el Gobierno Revolucionario son atacados de forma alevosa por la oligarquía internacional y la respuesta sólo es de algunos altos dirigentes del gobierno, la masa permanece ausente, y el partido elige candidatos…
¡Chávez es Socialismo!
¡Pueblo organizado y movilizado es Socialismo!

10.3.10

LA SEÑORA HARNECKER ARREMETE DE NUEVO

La Señora Harnecker arremete de nuevo contra la posibilidad socialista, antes dispararon la teoría del Hiperliderazgo.
La ideología que ella representa, siempre en el intento de fragmentar a la masa revolucionaria, ahora arremete contra el Estado, contra la centralización. Ocultan así un ataque abierto a la Revolución Cubana. ¡Que coincidencia! ahora que los oligarcas acusan a los cubanos de “fuerza invasora”.
El día 6 de marzo la señora Harnecker publica un extenso artículo donde trata de demostrar las bondades de la descentralización y lo nefasto de la centralización. Allí mezcla citas traídas por los cabellos, con elucubraciones y afirmaciones sin ninguna base. El artículo merece una respuesta, es necesaria por la confusión que trae a la masa revolucionaria.
La señora acomoda los argumentos a su conveniencia, expone un sarcasmo de centralización, y después, por supuesto, arremete contra ese fantasma destartalado que ella creó. No vale la pena desmontar esa ficción que ella urde. Es necesario ir al final del artículo, donde muestra las costuras. Veamos.
Después que habla de los esfuerzos de Cuba por afinar el poder popular, que dicho sea, allá es un tejido social que conecta a los núcleos capilares con las instancias nacionales y regionales, después que habla, repetimos, de los ajustes que se hicieron en ese tejido, nos suelta esta perla:
…“infelizmente las grandes dificultades económicas que ha sufrido Cuba en las últimas dos décadas redujeron enormemente los recursos disponibles para atender las aspiraciones de la gente, los cuadros del Poder Popular comenzaron a desgastarse y cansarse, la gente perdió la confianza y la participación popular comenzó a debilitarse, transformándose muchas veces en algo muy formal y eso –junto a otras razones que aquí no podemos analizar- condujo a que el Poder Popular que había comenzado con mucho brío y creatividad empezara a desacreditarse”.
Aquí se muestra el núcleo de la ideología que la señora Harnecker propone: es una ideología del bien material, que desprecia la moral revolucionaria, con razón no les gusta el Che. Según ellos, el Poder Popular se derrumba si no tiene “recursos disponibles”, es decir, para ellos la lealtad revolucionaria dependería de la compensación material.
Difícil mayor ofensa a ese pueblo forjado en el Socialismo, que ha sido capaz de enfrentarse al imperio en sus mismas narices, que lo ha resistido todo, como dice Fidel, que se portó en la crisis de los misiles con gran dignidad, que es ejemplo para el mundo, que combatió en Girón con heroísmo, que siempre será acicate para las luchas de emancipación, y que es capaz de parir hombres como los Cinco Héroes luchadores contra el terrorismo.
A ese pueblo pretenden rebajar a la categoría de mercenarios.
No entienden los móviles de la Revolución , no pueden entender el Asalto al Moncada, Alegría de Pío, el 4 de febrero, abril ¡no entienden nada!
Después no se vengan a disfrazar, quien es capaz de pensar eso, de escribirlo, será lo que sea, menos revolucionario.
¡Chávez es Socialismo!
¡Viva el Pueblo de Cuba!

9.3.10

EL SOCIALISMO COMERCIAL

En este rumbo de la Revolución Bolivariana hacia el Socialismo, son muchos los extravíos propuestos, no es necesario abundar, basta recordar a Dieterich y su economía de equivalencia, el modelo chino, y una lista de similares evasiones.
Todas tienen en común el intentar construir Socialismo sin lesionar el núcleo del capitalismo: la propiedad nosocial de los medios de producción.
Ahora aparece con fuerza una suerte de “Socialismo en el Comercio”, y un estímulo a los explotadores capitalitas en la producción. Es importantísimo estudiar el punto, el tiempo se nos termina y, como dijo Raúl, “no tenemos derecho a equivocarnos.”
Los argumentos a favor de este Socialcomercio son variados, los conceptos se estiran para justificarlo.
El Mercado se consagra, se dice que hasta el propio Marx estaba de acuerdo. No es nuevo esto de traer al pobre Marx para defender al capitalismo.
El Mercado es donde se intercambian las mercancías, es decir, se cambia el trabajo robado a los obreros, por dinero que lo representa. Esto es así en el capitalismo desarrollado. Aquí en nuestras condiciones, la transacción, el mercado, se enmascara con la renta petrolera.
El mercado (subsidiado de mil maneras) tiene una alta carga de distribución de la renta petrolera, que necesariamente irá en mayor medida al sector capitalista, nacional o internacional, al que “produce”, valga decir, al capitalista que se apropia del trabajo de los obreros que sí producen.
Es sabido que es la propiedad de los medios de producción la que determina las bases para la distribución de los productos, de esta manera no es posible una distribución social (socialista) de los productos, sin una distribución social de la propiedad de los medios de producción. La consecuencia final de ese intento será, necesariamente, el derrumbe del intento socialista.
Por otra parte, se reduce al Socialismo a un mero hecho económico: si bajan los precios, eso es Socialismo. Es un absurdo pensar que la plusvalía, trabajo robado por el capitalista, que así se enriquece, se puede transferir a la sociedad por vía del comercio.
Pero donde está el peligro mayor para el sueño socialista, es en la creación de conciencia. Con el Socialmercado se dejan intactas las relaciones de propiedad capitalistas hegemónicas, la producción que genera conciencia descansa en gran medida en el sector capitalista, que además es estimulado. Por tanto, estaremos creando, reforzando conciencia egoísta, confundiendo las metas, y temprano veremos su efecto en el comportamiento de las masas.
El capitalismo es, además de un hecho económico que descansa en la propiedad nosocial, un hecho espiritual cultural, es la superación de ese espíritu lo que garantiza la fundación del Socialismo.
Está claro que el Socialcomercio deja intacta la cultura, la espiritualidad egoísta, capitalista, sus relaciones, por lo tanto, es un camino seguro a la restauración.
La vía al Socialismo tiene que ser un proceso donde, como dice Fidel: que la Conciencia genere riqueza, y no que con la riqueza se pretenda generar conciencia.
¡Chávez es Socialismo!
¡Criticar es amar!

8.3.10

LAS TAREAS DE LA CLASE OBRERA

El agotamiento de la ideología pequeño burguesa dentro de la Revolución nos ha ubicado en una encrucijada fértil. Ahora podemos avanzar, hay grandes posibilidades, o podemos retroceder a las miserias del pasado, es una clara amenaza.
Estamos en terrenos de posibilidad socialista, como nunca hubo en Venezuela, y como pocas veces en el mundo. Es tal el avance del proceso bolivariano, que las tareas pendientes sólo las puede realizar la clase obrera encontrada con su ideología. Si la clase obrera no asume la hegemonía la Revolución se pierde.
De allí que su principal tarea es ponerse al frente, tomar la hegemonía del proceso, ha esto la ha llamado varias veces el Comandante. La pregunta que surge es:
¿Cómo hacerlo?
La clase obrera sólo puede tomar la conducción de la Revolución en la práctica, con el ejemplo, mostrando el camino, la nueva manera de vivir, de trabajar, los nuevos objetivos sociales, sólo así podrá dibujar un nuevo horizonte, conducirnos hacia el nuevo mundo.
Entonces, de aquí se desprende que la clase obrera debe constituirse en columna vertebral de las Zonas Socialistas, zonas donde el Socialismo sea concreción. Allí debe haber hegemonía de la Propiedad Social de los Medios de Producción Administrados por el Estado Nacional, entrelazados con la Conciencia del Deber Social.
La Conciencia del Deber Social, el Sentido de Pertenencia de la Sociedad debe ser el motor de la actividad en esa zona. Y el Trabajo Colectivo Voluntario, por ser ejemplo, práctica de la entrega de esfuerzo a la Sociedad sin más compensación que la satisfacción del deber social cumplido, debe ser el eje de la formación del hombre nuevo.
El eje de la producción, de la economía deben ser fábricas, unidades económicas grandes, que agrupen a grandes sectores de la población. Unidades donde la producción colectiva, esa manera de existir, sirva de base a la Conciencia Social.
La producción debe obedecer a necesidades sociales y no a los requerimientos egoístas de una fracción de la sociedad. La distribución debe ser de acuerdo a las necesidades de cada uno.
Los estímulos morales y los materiales colectivos serán acicate en el desempeño del trabajo.
Las Zonas Socialistas no son unos ejercicios académicos, sin repercusión política, son por el contrario trincheras en la defensa de la Revolución y del Comandante Chávez. Sus miembros deben ser combatientes prestos para las batallas de la construcción del Socialismo y también aptos, listos para defender al Socialismo en cualquier terreno. Son destacamentos de primera línea en la lucha contra el capitalismo.
La otra tarea de la clase obrera es táctica: para desarrollar las Zonas Socialistas, para hegemonizar a la Revolución es necesario que la Revolución exista, que el Comandante exista, que la conexión Chávez-Pueblo se mantenga.
Por eso es vital vencer, arrasar en las elecciones de septiembre. Un descalabro allí pondría en peligro máximo al proceso y al Comandante Chávez. El sueño sería postergado, la oportunidad de construir un nuevo mundo sería desperdiciada.
¡Chávez es Socialismo!

7.3.10

LAS FARC NO SON TERRORISTAS

Un juez español acusa al gobierno de vínculos con “grupos terroristas”: FARC de Colombia y ETA del país Vasco. Inmediatamente el partido de Aznar pide el rompimiento de relaciones con Venezuela, y Zapatero pide explicaciones. A primera vista se percibe la maniobra, pero lo interesante del hecho es la reacción de mucha gente nuestra. Veamos.
Primero, aceptamos como un hecho que las FARC y la ETA son terroristas, entramos así en la lógica del enemigo.
El calificativo de Terrorista lo otorga el imperio a su conveniencia y desde su soberbia, no existe una definición clara, el término se mueve acompañando los intereses imperiales. Así, las FARC serían terroristas, pero el fundador de los paramilitares, Uribe, sería un demócrata. Las invasiones de los gringos, los genocidios, las cárceles clandestinas, Guantánamo, la ocupación de Irak, las bombas atómicas con las que amenazan al mundo, la contaminación con la que lo asesinan, el embargo criminal a Cuba, el secuestro a los Cinco Héroes Cubanos, el estímulo a las mafias de Miami, el albergue a Posada Carriles, el amparo a Orlando Urdaneta, que pide magnicidio contra Chávez, y un largo etc. Todo esto, según ellos, no califica al imperio como terrorista.
Califican a las FARC de terroristas, pero no explican por qué, lo dan por sabido, y el que no esté de acuerdo corre el riesgo de ser también calificado de terrorista.
Nosotros decimos que ¡las FARC no son terroristas! Cometen errores, se desvían del camino, nosotros tenemos divergencia con ellas, pero no son terroristas. Es una organización de resistencia a la oligarquía colombiana, la misma que asesinó a Bolívar. Las FARC tienen muy bien justificada su existencia, ésta se yergue sobre la sangre de miles de campesinos asesinados por los paramilitares de Uribe, y millones de desplazados por la oligarquía.
No es un pecado tener nexos con ese movimiento, al contrario, es un deber de revolucionarios tenerlo, relacionarse con ellos desde la crítica. Hablar con ellos tiene tanta justificación, y quizá más, que hablar con Uribe, o con Santos, su lugarteniente.
Los voceros del gobierno deben tener cuidado de no caer en la lógica del imperio, no hay que salir despavoridos a dar explicaciones a quien no las merece. Es un desliz hacerse eco de la calificación de “banda terrorista” a ETA, o de “terrorista” a las FARC.
La acusación es una trampa con dos caras: hagamos lo que hagamos ellos nos calificarán de protectores del terrorismo. Si el gobierno dice que ni las FARC ni la ETA son terroristas, se ganan el calificativo de protectores del terrorismo. Pero si acepta la acusación, si se pliega a la lógica del imperio, está abriendo caminos a la derecha nacional.
Acertada la posición del Comandante: no tenemos que dar explicaciones a nadie, menos a los verdaderos terroristas.
No debemos explicaciones a nadie, Venezuela es soberana, y establece relaciones y conversaciones de acuerdo a su libre albedrío, como lo hace cualquier país soberano del mundo.
¡Chávez es Soberanía!

6.3.10

LOS PLANOS DE LA CONCILIACIÓN

Las revoluciones pacíficas transcurren en medio de una fuerte tentación reformista. La coexistencia forzada con el capitalismo es abono para esta corriente de la contrarrevolución.
En todos los planos de la vida social, la manifestación del reformismo es la conciliación. El reformismo es un intento conciliatorio de detener la Revolución , con la justificación de la necesidad de amortiguarla, morigerarla, la debilitan facilitando su derrota. Veamos.
En lo económico, el reformismo tiene como eje central de su propuesta no superar al capitalismo. Su función es presentar formas económicas de apariencia diferente al capitalismo, pero en el fondo conservar su esencia. Inventan “terceras vías”, “un país y dos sistemas”, “empresarios con sensibilidad social”, “empresas de producción social”, etc. Todas estas propuestas tienen en común que impiden la formación de conciencia social, son capitalistas.
Plantean formas hibridas socialismo-capitalismo, que también impiden la formación de conciencia social, y terminan por abrir paso al capitalismo.
El reformismo, en su expresión más populista y anarcoide, propone unidades económicas pequeñas, egoístas, que producen mercancías, compiten en el mercado, y por supuesto explotan, o son vías no declaradas de transferencia de recursos públicos.
En lo político, no tienen más proyectos que la conciliación. Ante el menor escollo corren despavoridos a tender puentes hacia la oligarquía, siempre están viendo un “lado sano” en el enemigo, y con esa conducta confunden y cosechan desencantos continuos.
En la organización social, se resisten a superar las formas de organización local aisladas. Le temen, rechazan la organización popular, que forma tejido, que le da dimensión social a la participación. Confinan a la gente al mezquino entorno de su espacio vital: su visión no consigue elevarse ni siquiera a lo regional, mucho menos a lo universal.
Se forma así un hombre mezquino, miope, egoísta, incapaz de entender la marcha de la sociedad, de la humanidad. Un hombre fácilmente manipulable con migajas y promesas. Así el reformismo mina las bases humanas de cualquier Revolución.
Donde mejor se ve la conciliación es en el campo cultural. Los reformistas piensan que la cultura está por encima de la sociedad, de la lucha de clases, y en nombre del arte claudican en la batalla cultural que es toda Revolución.
Consideran el arte inocuo, eunuco, lo despojan de su carga política, tan necesaria para la Revolución , indispensable para formar nuevos valores, combatir la cultura que justifica la dominación. Mucho daño hace la conciliación reformista a la Revolución en la Cultura.
En la Comunicación , el reformista también concilia: argumenta, justifica su inercia en la batalla con libertad de expresión, evita radicalizarse, tiene preferencia por un equilibrio que desarma, y pierde oportunidades de formar al pueblo. Promueve medios “imparciales”, sus programas son de debates sosos, entre los de allá y los incautos de acá.
La conducta que emana del proyecto reformista es un egoísmo, base para el capitalismo, para el clientelismo. No hay revolución posible sin antes no derrotar al reformismo que la habita.
¡Chávez es Socialismo!

5.3.10

LOS HILOS DEL ALACRÁN

El imperio que a la hora de defenderse es uno solo, se confabula contra las amenazas, ya ubicó al gobierno de Chávez, a la revolución como una amenaza irreconciliable, que debe ser extirpada. Ya dio la orden al mundo para que asesinen la esperanza.
Las bravuconadas de los cobardes de ayer, los arranques bélicos de teodoro, sus ataques histéricos a Cuba, son muestras de que el imperio azuzó a sus agentes.
Otro tanto se observa con las audacias de Quiróz, Carlos Blanco, Ochoa Antich, que hablan de golpe como quien habla de confetis.
El cambio de actitud frente a los misioneros cubanos, calificados ahora de fuerza invasora, es señal inconfundible de que el imperio ordenó guillotinar a la Revolución.
Es definitivo, el cielo anuncia tempestad, la ofensiva imperial está en la puerta y es inevitable, no hay marcha atrás. Sólo queda la duda de cómo se expresará, que forma adquirirá la embestida. Veamos.
Algunos vaticinan invasión, otros golpe cruento interno, con magnicidio amenazan desde Miami, todos están en la agenda.
Unos apuestan a las elecciones parlamentarias, piensan que una mayoría escuálida les permitirá una transición pacífica hacia un gobierno de derecha. Se engañan, una victoria escuálida debilitará al gobierno y desatará a los demonios más crueles de la contrarrevolución, se envalentonarán y contra todo pronóstico sensato intentarán insurrección y golpe.
Son especulaciones con base, no es posible saber cómo será la embestida final. Lo que sí podemos descartar es una salida pacífica. El imperio necesita borrar el ejemplo que significa Chávez, necesita un choque de terror para anular cualquier deseo de imitarlo.
Y lo que podemos afirmar es que no hay otra opción para defendernos que profundizar el Socialismo, cerrar filas con el Comandante Chávez, y darle contenido vital a la consigna “Patria Socialista o Muerte.”
El alacrán imperial teje sus hilos de acuerdo a su naturaleza cruel, lo hace con todo su poder, los reaccionarios del mundo, desde los españoles hasta los colombianos se confabulan contra el ejemplo que los aturde.
Hoy sufrimos la más brutal ofensiva de nuestros enemigos. Está en fase de preparación psíquica, de manipulación de las almas, de la opinión pública mundial, la preparan para que acepte la crueldad, para que acepte de nuevo a un pinochet, a un Guantánamo, a las invasiones, a los magnicidios, a un genocidio.
Esa es la intención de las mentiras mediáticas que nos ligan a los que antes satanizaron.
No hay forma de enfrentarlos sino es con firmeza, que sientan la determinación nuestra de ir hasta el final.
Debemos hacerle frente a esta fase de la ofensiva enemiga, con inteligencia, nuestros medios de difusión deben estar en la primera línea de resistencia, no hay lugar para blandenguerías, todos debemos participar en esa batalla. No es tarea sólo de Chávez.
Las victorias revolucionarias están reservadas a pueblos valientes, capaces de sobreponerse a las manipulaciones de las clases opresoras. Pueblos que tengan fe en su líder, en sus líderes.
¡Con Chávez todo, sin Chávez nada!

4.3.10

AISLADOS NO SOMOS NADA

Masa sin dirección es incapaz de grandes batallas. Dirigente sin masa es nostalgia de la acción.
Los contrarrevolucionarios de todos los pelajes saben esto, y uno de sus principales objetivos es evitar que pueblo y dirigentes se fusionen en un solo cuerpo, en un solo afán. Varios son los obstáculos que oponen a esta fusión. Veamos.
La represión contra los dirigentes revolucionarios es la constante en esta intención: los encarcelan, los privan de los medios de comunicación, los desprestigian, llegan hasta el crimen con tal de aislarlos de la masa.
En el pasado, cuando el continente estaba sembrado de dictaduras, éste era el método principal de separación. Recordemos los desaparecidos del Cono Sur, recordemos la operación Cóndor contra la dirigencia chilena, o la cacería a Miguel Enríquez.
El método les dio resultado. Pero el mundo cambió, el capitalista concibió una mejor manera de dominar: creó la democracia burguesa, que adormece, desarma al pueblo con formas sutiles, más espirituales que físicas. En estas circunstancias, la separación del pueblo y sus dirigentes se hace sembrando ideas aislacionistas, una de ellas es la idea “anarcoide”.
Postula esta teoría, que el pueblo, sin organización, sin conciencia de explotación y, lo que es más importante, sin dirección, postulan que ese pueblo inerme es capaz de su liberación, de hacer la Revolución.
De esta forma, desprecian el estudio, la teoría, la organización y la experiencia revolucionaria universal. No reconocen la necesidad del Estado Revolucionario, proponen una suerte de “organizaciones de base” aisladas, que son un culto a la fragmentación.
Los dirigentes de esta corriente se avergüenzan de ser dirigentes, de dirigir, y evitan tomar decisiones: las delegan en una masa que esperaba ser dirigida, y ante el vacío cae en manos de la improvisación, replicando las formas de la dominación.
Mucho daño hacen estas teorías, sin duda contrarrevolucionarias, son difíciles de rebatir, se confunden con poder popular, cuando en realidad son desarmadoras de la posibilidad revolucionaria, que es el mayor poder popular posible. Han sido muy eficaces en separar al pueblo de sus dirigentes, que comenten una suerte de haraquiri político.
Lo revolucionario, la única manera de hacer Revolución, así lo dice la historia, es uniendo a los líderes que surgen de la misma sociedad con esa sociedad, agrupando a los más concientes. Y juntos dirigiendo a los desposeídos hacia su redención, formación y transformación en una sociedad conciente de su papel histórico, que pase de ser colonizada mental y materialmente por los apropiadores, a ser una sociedad constructora de un nuevo mundo, el Socialismo.
Negar al pueblo su capacidad de producir y reconocer dirigentes, es condenarlo a ser una gallina despescuezada, capaz de saltos, de brincos inconexos, pero privada de dar los pasos en el camino correcto.
Las revoluciones deben luchar contra las teorías que evitan la unión del pueblo con sus dirigentes. Y deben luchar por unir a sus dirigentes con la masa, esa es una cuestión de vida o muerte.
¡Con Chávez todo, sin Chávez nada!

3.3.10

¿EN QUÉ ANDA QUIROZ?

Quiroz Corradi, siempre cobardón, en su artículo del domingo en El Nacional lanza un ultimátum al Comandante. El acto imita al que lanzaría un jefe que rodea una fortaleza y pide su rendición. La pregunta que cabe es: ¿qué circunstancias apoyan a Quiroz y le insuflan tanto valor como para abandonar la barrera protectora y lanzarse al ruedo, él siempre cuidadoso de no correr riesgos? Veamos.
Dice Corradi en su artículo:
“Está demostrado que el régimen de Chávez no le permite a la ciudadanía el ejercicio de opciones. No sólo políticas sino culturales en su sentido más amplio, dado que prevalece en todo los espacios de la vida diaria el pensamiento único”.
El primer concepto que asienta es que no hay opciones. Y después de calificar al gobierno de “comunista y autoritario”, afirma que:
…“este régimen no cambiará de rumbo. Por eso la única opción que tenemos es su sustitución”.
Más adelante se pone audaz y sentencia:
“Ha llegado, pues, el momento de fijarle a Chávez como fecha de entrega del poder diciembre de 2012…o antes”.
Después de parir este ratón, parece que se asusta con el “o antes”, y pretende ocultar lo que está
claro: Quiroz llama a un golpe.
E intenta darle sustento teórico en el siguiente párrafo:
“Es bueno recordar que el ejercicio de las opciones, dentro de un marco constitucional establecido, no puede constituir deslealtad y no hay que confundir lealtad con sumisión al líder. La lealtad es una virtud invalorable y, por lo tanto, hay que rescatarla de la confusión actual. Al liderazgo hay que cobrarle la confianza que se le otorga. Pretender proteger la institución aupando al líder indeseable sólo para inevitablemente perder la institución y quedarnos con el líder es inaceptable. Por eso, todos en Venezuela independientemente de su posición política, tenemos que prepararnos para un cambio de gobierno.”
Y finalmente suelta el ultimátum:
“Chávez ha dicho que de ganar la oposición (el 2010): “vendrán por mi”. Nada personal. Pero sí iremos en contra del centralismo, del autoritarismo, de la corrupción y del liderazgo que requiere, para oír su propia voz, el silencio de los demás. Si usted señor Presidente, puede vivir con “eso”, nos volveremos a medir en diciembre 2012. Si no, debe examinar sus otras legítimas opciones”.
Disimula el ultimátum, pero queda claro lo que esconde: “si ganamos el 2010 tendrá que hacer lo que digamos”, sino golpe… “o antes”.
Se desprenden del artículo varias alertas:
Primero, Quiroz está conspirando, eso lo envalentona, el golpe lo preparan para algún momento entre hoy y el 2012.
Segundo, están susurrando a los militares, eso queda claro en el párrafo referido a la lealtad.
Tercero, los revolucionarios no podemos comportarnos como si viviéramos en Suiza, como si tuviéramos todo el tiempo del mundo, como si no existieran los enemigos.
La Revolución está en el deber de defenderse, y eso sólo se consigue profundizando el Socialismo, concientizando al pueblo, dándole razones sagradas por las cuales valga la pena luchar.
¡Chávez es Socialismo!

2.3.10

CAMBIAR PARA PRECISAR

Hace algunos años comenzamos a escribir estos granos, miles de granos caminan por la polémica venezolana: hablamos de Baduel cuando aún no colgaba el uniforme, también tocamos a Uzcátegui, hoy en huida y ayer “empresario socialista” aplaudido por quien debía y también por quien no debía. Siempre la irreverencia en la discusión y la lealtad con el Comandante y el Socialismo ha sido nuestra guía.
Al principio de estos granos no recibíamos muchos ataques, esa es la verdad. Eran tiempos de vientos a favor, no importaba mucho el rigor teórico, la pequeña burguesía imponía su ideología sin mucho esfuerzo. Luego esa ideología fue golpeada por la práctica: la reforma se perdió, y las elecciones a gobernaciones no salieron tan bien como deberían.
La situación cambió, la lucha de clases interna arreció, y cada día se profundiza más. Y sabemos que es en las ideas donde se decide el rumbo de la Revolución.
Ahora bien, con el recrudecimiento de la lucha interna, también se agudizan los ataques al Grano. Primero eran mensajes amenazantes, después presiones a quienes nos dan facilidades de expresión, y por último ataques abiertos a factores que los adversarios imaginan nos sostienen.
El Grano de Maíz tiene algo que decir, dejemos de lado si es acertado o no, sólo reclamamos el derecho a decirlo, a que se discuta, el derecho a existir.
En consideración a esto último, “Antonio Aponte”, que calzaba hasta hoy los Granos de Maíz, será sustituido, en aras de precisar responsabilidades, por Toby Valderrama, militante del PSUV. Éste asume la autoría de los Granos de Maíz, cualquier reclamo, discusión, polémica, discrepancia, pero también cualquier elogio debe ser dirigidos a él.
De esta manera, hacemos más precisa la autoría del Grano de Maíz, y cualquier intento de responsabilizar a otros del contenido del Grano tendrá ocultas intenciones, diferentes motivaciones.
Ratificamos la misma línea que el Grano ha mantenido hasta ahora.
Ratificamos nuestro apoyo incondicional al Comandante Chávez, a la idea del Socialismo.
Ratificamos nuestro convencimiento de que estamos inmersos en una profunda lucha de clases, que el reformismo mina de tal manera a la Revolución , la debilita tanto, que permite el zarpazo fascista, que capitalista no hace Socialismo.
Ratificamos que la Revolución está asediada desde el exterior y desde su propio interior. Son días de encrucijada que piden urgente la unidad de los revolucionarios en torno a la idea y la práctica revolucionaria. El reformismo y el capitalismo franco se agrupan, reclutan a los débiles, inventan excusas, preparan la ofensiva final.
Ratificamos las propuestas para diferenciarnos de los oligarcas en las elecciones parlamentarias: creemos firmemente que esta Revolución necesita distarse de las prácticas electorales tradicionales, que no educan al pueblo, que no lo ayudan a percibir una conducta diferente en sus verdaderos líderes. Sólo de esta manera, y en la práctica, conseguiremos repeler los ataques del campo enemigo.
¡Con Chávez todo, sin Chávez nada!

26.2.10

LAS MALVINAS SON NUESTRAS

En la Cumbre de la Unidad de América Latina y el Caribe celebrada en Cancún recientemente, sucedieron muchas cosas importantes, y otras no tan importantes, pero si estridentes. Veamos.
Primero, la denuncia de Cristina Kirchner, la Presidenta de Argentina sobre la violación de Inglaterra de los acuerdos que rigen la disputa que esos dos países tienen alrededor de la soberanía de las Islas Malvinas. Inglaterra, o mejor, el capitalismo inglés a través de una compañía privada instala una plataforma de perforación en ese territorio.
La Cumbre repudió el hecho en términos más bien fríos:
“insta a las dos partes a que se abstengan de adoptar decisiones que entrañen la introducción de modificaciones unilaterales en la situación mientras las islas estén atravesando por el proceso recomendado por la Asamblea General de las Naciones Unidas.”
Ahora bien, lo verdaderamente importante fue el discurso de Cristina, ella dice que la disputa es por petróleo y esa disputa por recursos energéticos será el signo de las luchas del siglo XXI.
Esa es la campanada de alerta que debemos oír los venezolanos: toda nuestra vida, nuestras luchas en este siglo que comienza, estarán signadas por la intención voraz del imperio de apropiarse de nuestros recursos energéticos, de la faja del Orinoco, de la plataforma gasífera, de Guayana.
El imperio es capaz de todo para conseguir energía, la necesita con la intensidad de un adicto. Ya vemos que en la Argentina viola cualquier ley, cualquier mandato de las Naciones Unidas, lo mismo hace en Irak, y lo mismo hará con nosotros a menos que lo detengamos, de la única manera que eso es posible: presentándole un pueblo unido, leal a sus dirigentes, dispuesto a que la aventura les salga muy cara, que la relación costos- beneficios no les sea favorable, ese es el único lenguaje que entiende el monstruo insaciable.
El segundo hecho importante, fue la declaración de rechazo del bloqueo a Cuba. La resolución fue enérgica, dice:
“Las Jefas y los Jefes de Estado y de Gobierno de América Latina y el Caribe reunidos en la Cumbre de la Unidad, expresamos nuestro más enérgico rechazo a las medidas económicas coercitivas y unilaterales aplicadas por motivos políticos contra países soberanos, que afectan el bienestar de sus pueblos y están concebidas para impedirles que ejerzan su derecho a decidir, por su propia voluntad, sus propios sistemas políticos, económicos y sociales”.
Pero inmediatamente reconoce la inutilidad de los llamados y concluye:
“En consecuencia, reclamamos al Gobierno de los Estados Unidos de América que, en cumplimiento de las sucesivas resoluciones aprobadas por la Asamblea General de las Naciones Unidas, ponga fin al bloqueo económico, comercial y financiero que mantiene contra Cuba, que es contrario al Derecho Internacional, causa daños cuantiosos e injustificables al bienestar del pueblo cubano y afecta la paz y la convivencia entre las naciones americanas.”
Está claro, que el imperio no se detiene con resoluciones. Es la hora de la Unidad de los pueblos, y de la lucha.
¡Chávez es Socialismo!

25.2.10

EL PACTO DE: “SE ESTÁ O NO SE ESTÁ”

Vivimos horas definitivas, el imperio decretó ofensiva final. Obama, que fue esperanza de un cambio en la conducta gringa, resultó un chasco. Ya no hay lugar para ilusiones, vienen días de pelea. Demostraremos hasta dónde forma parte de nuestra alma la arcilla de nuestros libertadores, veremos cuánto la renta petrolera consiguió horadar nuestras fuerzas morales.
El enemigo oligarca lanza una ofensiva que abarca varios frentes, desde el electoral, hasta la más infame manipulación mediática, no tienen el menor escrúpulo en mentir, inventar infamias, su objetivo es amedrentar, ahuyentar a los débiles. Preparan golpes y magnicidios.
Es así, vivimos días definitivos, no hay lugar para remilgos, para melindres, para lo subalterno. Es hora de grandeza, de buscar en el fondo de nosotros mismos los sentimientos y valores que hicieron posible El Paso de Los Andes, La Batalla de Santa Inés.
El país hoy, está sometido a un bombardeo inclemente de mentiras y manipulaciones que han conseguido en gran medida desdibujar la diferencia entre nosotros y ellos, o mejor, colocar la diferencia como un asunto de grados. Para esto se valen de sus medios de difusión, y debemos decirlo, también se apoyan en nuestras debilidades teóricas.
Ahora que vamos a unas elecciones parlamentarias, es necesario diferenciarnos en la práctica, este es un asunto vital, de él depende en gran medida el resultado de esas elecciones. Si nos comportamos dentro de la misma lógica, si dejamos que se construya la imagen de que es lo mismo votar por uno de los nuestros, que por un escuálido, que las consecuencias serán menores, que en realidad no hay diferencia. Entonces, no es esperable un buen resultado.
¡Debemos diferenciarnos! Es vital. La pregunta es ¿Cómo hacerlo?
Debemos demostrar que estamos tallados con otra moral, que nos guía otra ética. Que el espíritu del 4 de febrero, de abril, de diciembre está con nosotros y aumenta cada día. Sólo así nos diferenciaremos de los oligarcas oportunistas y peseteros.
Es necesario que los postulados y candidatos firmen un pacto que señale una visión distinta del parlamento. Veamos algunos de los puntos que ese pacto podría contener.
Una renuncia al curul, sin fecha y firmada, puesta en las manos del Comandante.
Una donación del sueldo a las Misiones Sociales. La manutención de los parlamentarios bolivarianos que no tengan medios propios, será garantizada por el Partido. El oficio parlamentario no debe ser un medio de manutención.
Las reuniones del parlamento se reducirán al mínimo, una o dos veces por mes, el resto del tiempo el parlamentario se instalará en su circuito, en oficina en las casas del partido.
Renuncia a las secretarias, guarda espaldas y demás prebendas del cargo.
Sólo así, nos diferenciaremos, el pueblo bolivariano percibirá que sus líderes son diferentes y tienen metas diferentes.
Sólo así sabremos quién está y quién no está con la Revolución , con el Comandante. Y quiénes tienen otros intereses.
¡Con Chávez todo, sin Chávez nada!

24.2.10

EL GOBERNADOR

El gobernador, tal como se esperaba, se desliza hacia el otro lado de la talanquera, son muchos los comentarios, y también las evasivas. Unos opinan, y otros esperan que las aguas se aquieten.
El punto es de mucha importancia para los revolucionarios y debe ser discutido con rigor. El debate debemos situarlo en lo profundo, en la raíz, en las causas originarias, es allí donde la gente aprende y puede ajustar su brújula.
La actitud del gobernador, obedece a una ideología, se trata de la pequeña burguesía, que ya agotada no quiere avanzar al Socialismo. Pero, tampoco quiere ir al capitalismo. Esa ambigüedad que es muy propia de su posición social, recordemos que se encuentra a medio camino entre el proletariado y la burguesía, esa ambigüedad que, repetimos, le es propia, los obliga a inventar teorías para desligarse del Socialismo, pero conservar un halo de revolución.
Es allí que debemos colocar la teoría con la que el gobernador justifica su deslizamiento, la que expone en su carta dirigida al Comandante.
La deserción del gobernador y su acogida por otra tolda política, además de las consideraciones de decencia que se podrían hacer, debemos colocarla en un reagrupamiento de las fuerzas antisocialistas dentro de la Revolución. No es un simple cambio de equipo es una jugada política contra la Revolución y el Comandante.
Esos movimientos tienen la intención de fortalecer el polo reformista, para desde allí, y de mil maneras, sabotear la marcha al Socialismo, pero eso sí, no ponerse en la acera de enfrente sino en el último momento, repetir la historia de Ismael, de los diputados renegados.
Los revolucionarios, la revolución, deben aprender de esta experiencia, tomar medidas.
Alertar a la masa bolivariana, explicarles que vendrán muchos combates de todo tipo, que debemos estar alertas frente a las argucias del enemigo que en esta etapa se disfraza de mil maneras. El Socialismo está en una encrucijada, las corrientes se reagrupan.
Es necesario elevar el nivel ideológico de la base bolivariana para elevar la comprensión de los requiebros que necesariamente vendrán, debemos aprender a ver los móviles de los móviles, superar el chisme, lo superficial en el análisis.
Ahora la identificación del enemigo oligarca amerita estudio: ya no es simplemente carmona, o zuluoaga, o ravell, borges, ledezma, todos fácilmente identificables. Ahora se trata de un enemigo ideológico, ladino, disfrazado, infiltrado. Recordemos a rosendo, baduel, ismael, tascón, miquelena.
La Revolución debe profundizar los cambios, es necesario afinar la escogencia de los dirigentes, entender la responsabilidad que esto implica. Una buena ocasión para empezar los cambios son las elecciones parlamentarias que se avecinan.
Es hora de grandeza, la Revolución está bajo asedio. El Comandante puso su fe en la base, no podemos dejar que abusen de nuestra credulidad. En la escogencia de candidatos debemos demostrar nuestro apego a la causa revolucionaria, no se justifica lesionar a la Revolución , a Chávez, por un curul.
Es necesario firmar un pacto revolucionario que impida se desaten las pasiones mezquinas.
¡Con Chávez todo, sin Chávez nada!

23.2.10

VENEZUELA Y CUBA: ESTRELLAS DE UN SOLO CORAZÓN

Cuba no es una sociedad cualquiera, se trata de la vanguardia del Socialismo mundial, o más preciso, se trata del último baluarte de la esperanza de la sobrevivencia de la humanidad. Si la humanidad consigue superar la profunda crisis en que está sumergida, sin dudas esa superación tendrá su arranque en el ejemplo que es Cuba, en la teoría que allí se perfiló. La salvación de la humanidad pasa necesariamente por Cuba.
No es extraño, entonces, que Cuba sea solidaria con Venezuela, con la Revolución, siempre lo ha sido. Y no es extraño que el Gobierno Revolucionario estreche corazones con Cuba. Nosotros buscamos el futuro, el Hombre Nuevo, y teníamos que fijarnos en ella. La sociedad del amor encontró su santuario en Cuba, y de allí debemos aprender.
Es comprensible que el imperio decrete considerar a Cuba y a Venezuela un solo objetivo a destruir. No es raro que sus agentes nacionales cambien la actitud frente a Cuba, ya no hablan de la permanencia de las misiones en un hipotético gobierno de ellos, ahora califican de fuerza invasora a los hermanos internacionalistas cubanos. Este cambio tiene una sola lectura: ya decidieron la vía violenta para salir de Chávez, y la preparan. Si los cubanos son “fuerza invasora”, toda agresión contra ellos tiene justificación.
No hay dudas, la política del imperio en este continente la dictan los posada carriles. Obama es un halcón negro.
¿Qué debemos hacer los revolucionarios?
Lo primero es estrechar los lazos de hermandad que, desde antes mismo de existir como naciones, unen la tierra de Maceo, Martí, con la tierra de José Leonardo Chirinos, Bolívar. Recordemos que Maceo era hijo de Venezolanos, que los “Rayos y Soles” de Bolívar, acicatearon las luchas más nobles de la Isla, y que sangre cubana regó nuestras luchas más altruistas del siglo pasado. Será eterno el retumbar en las playas y montañas nuestras, del glorioso nombre de Antonio Briones Montoto, ejemplo de entrega internacionalista, de humanismo desinteresado, y será eterno el recuerdo de Gustavo y Eduardo Machado, fundadores del partido raíz de las mejores causas cubanas.
Los pueblos de Cuba y Venezuela, ahora empeñados en la misma causa Socialista, siempre han combatido juntos en las luchas de los justos.
La hermandad con Cuba es sagrada para los revolucionarios venezolanos. Ayer fuimos solidarios con los barbudos de la Sierra Maestra, hoy seremos fieles al mandato martiano de “amor con amor se paga”.
Los cubanos tienen nuestro respaldo incondicional, como son los respaldos entre revolucionarios. Si los escuálidos tocan a un cubano, estarán tocando la fibra más noble del corazón de la patria de Bolívar, que nos enseñó que “la patria es la América ”… Y habrá respuesta.
Permítanos el poeta que nos apropiemos de su verso, para gritar: ¡Cuba y Venezuela, de un pájaro las dos alas!
La bandera del rubí, cinco franjas y una estrella, siempre estará entrelazada con el tricolor de las ocho estrellas.
¡Chávez es Socialismo!
¡Vivan los cubanos internacionalistas!

22.2.10

LOS CAMINOS DE LA TRANSICIÓN: SOCIALISMO O FASCISMO

La transición no es un proceso neutro, un tiempo apacible, al contrario, es un período de alta e importante turbulencia: allí se enfrenta la restauración en sus variadas formas contra la opción socialista. Los peligros se elevan al máximo.
En esta transición nuestra, las opciones son sólo dos: se avanza al Socialismo, o viene el fascismo necesario para estabilizar las formas capitalistas.
Se percibe que la transición es un período de combate, no es una autopista hacia el Socialismo, los errores, los extravíos, en esta etapa se pagarán caros.
La pregunta que surge es: ¿Cómo hacer para que el Socialismo triunfe en la batalla de la transición?
Lo primero es proteger la conexión del líder con el pueblo, y entender que sin Chávez no hay Revolución posible.
Lo segundo es consolidar un núcleo teórico, delinear los rasgos del Socialismo, sólo así podremos evaluar las acciones que tomemos en la transición, saber a quién beneficiamos, corregir, ajustar. Veamos.
El Socialismo tiene como objetivo central, como esencia, rescatar el sentido de sociedad que se ha perdido con el capitalismo fragmentador. Dicho en otras palabras, elevar la Conciencia del Deber Social.
Esta es la lucha principal, contra ese objetivo enfilan sus fuerzas capitalistas y reformistas. A nada temen más que a un pueblo que supera la fragmentación y adquiere conciencia de humanidad, de sociedad, porque un pueblo así será invencible.
Es por eso que capitalistas y reformistas estimulan el egoísmo, las salidas individuales, la desintegración.
Ahora bien, la conciencia, en última instancia, se entrelaza, se consolida en las condiciones materiales. Entonces, no es posible la conciencia socialista, rescatar el sentido de pertenencia a la sociedad, sin dar al trabajo su sentido social.
Si se trabaja para una fracción de la sociedad, sea ésta un Zuloaga, un Cudemus, un Pérez Abad, un Uzcátegui, una compañía grande, o un “emprendedor” que montó un tarantín bajo el paraguas del Estado, el trabajo será nosocial y estimulará la conciencia egoísta, será soporte del capitalismo. No hay forma de evitarlo.
Sólo el trabajo cuyo producto sea propiedad de toda la sociedad será soporte de los cambios materiales y espirituales socialistas.
En la transición el Socialismo está en feroz lucha contra las formas no socialistas, principalmente las internas del proceso, éstas son las más peligrosas, han derrumbado revoluciones. Recordemos la experiencia Soviética, China, y recordemos las palabras de Fidel en la Universidad de La Habana alertando sobre el peligro interno.
En el caso nuestro, estudiando diversos factores, la fuerza internacional del ejemplo de Chávez, el odio de la experiencia de abril, el aprendizaje del pueblo que cada día conoce más su fuerza, podremos concluir que aplicarán aquí la política de choque que sufrió Chile, Allende. Por tanto, si el Socialismo se debilita, se debilita también el liderazgo de Chávez, y seguro vendrá el fascismo como “transición” a la democracia burguesa de una Bachelet o un Piñera.
¡Chávez siempre!

21.2.10

EL TRIBUNAL DE LA NATURALEZA, JUZGA A UN ASESINO EN SERIE

Si existiera un tribunal de la naturaleza, la primera convocada al banquillo de los acusados sería La Humanidad. Las acusaciones serían terribles, los acusadores serían el resto de la vida en el planeta. Estaríamos en un verdadero problema.
Es posible que ese tribunal exista, la vida a sus diferentes niveles tiene mecanismos de seguridad: el cuerpo de un animal tiene mecanismos para rechazar una espina en un pie, o para combatir los virus de la gripe. Entonces, qué de raro tendría que la naturaleza, la vida planetaria en general tenga sus mecanismos para salir de especies asesinas.
Nosotros creemos que ese tribunal existe y ya nos está juzgando, quizá ya nos juzgó, y dictó la pena, quizá el desequilibrio climático que nos acosa es ya ese veredicto.
¿Qué puede decir la especie en su descargo, cómo puede defenderse, quién está llamado a ser su abogado defensor?
La especie, La Humanidad tiene que defenderse a sí misma. Y rápido, la condena está corriendo, ya no queda tiempo.
¿Quién puede ocupar el estrado de defensa de La Humanidad, quien tiene las credenciales para abogar por ella?
Debe ser alguien que tenga una propuesta de readaptación a la armonía con el ambiente, que detenga el asesinato de la naturaleza. La sentencia sólo se puede detener en la práctica, resarciendo el daño. ¿Quién está libre de pecados?
Sólo se encuentran esperanzas y promesas, todos nos comportamos como si la vida transcurriese de manera plácida, como si aún habitáramos el Edén.
Lo más lejos que llegan los mejores, los más sensatos, es a denunciar el crimen, a darse golpes de pecho, las medidas son nulas. Seguimos contaminando, desapareciendo bosques, contaminando mares, desapareciendo glaciares, y extinguiendo especies animales y vegetales.
El clima desbocado produce sequías y simultáneamente inundaciones, nieva en verano. Terremotos, huracanes. La sentencia de la naturaleza continúa, espera una señal de la Humanidad.
Nosotros podemos, estamos llamados a ser esa respuesta, debemos demostrar, en la práctica, que formamos parte del lado sano de la Humanidad, que tenemos condiciones para cambiar, para ser ejemplo.
Es importante que salgamos del pantano inmediatista, que no nos perdamos en la lógica que hunde a la especie. Si no cambiamos nuestra manera de vivir, de consumir, de relacionarnos entre nosotros, y con la naturaleza, entonces, la sentencia se hará irrevocable, y ya nada importará.
Ese es el reto, todos debemos tomarlo en cuenta, y es triste pero debemos decirlo, reconocerlo, hasta ahora estamos lejos de la altura requerida por las circunstancias mundiales. Como sociedad somos incapaces del menor sacrificio, no hemos conseguido ni siquiera racionalizar el consumo de nada, ni de gasolina, ni de electricidad.
La lógica perversa de elecciones que exigen contentamientos inmediatos, nos atrapa, nos impide exigir a la sociedad, ésta se comporta como un niño malcriado que si no se complace en todo, al menor disgusto se tira al suelo a patalear.
Romper esa lógica es el reto. En eso nos va la vida.
¡Chávez es Socialismo!

20.2.10

TENSIONES Y ELECCIONES

La sociedad venezolana contiene fuertes tensiones, la lucha de clases es feroz, y se agudiza cada día más. Aquí confluyen intereses irreconciliables en pugna por la hegemonía. El presagio es de violencia.
Sobre la nación se ciernen nubarrones de fascismo, las señales son claras, en amplios sectores se agrava el sentimiento de muerte, de odio, el desprecio a los humildes aflora con fuerza inusitada. Las bases gringas que nos rodean, los susurros a los militares, las amenazas de genocidios, las manos blancas y los corazones podridos, todos convergen en el objetivo de salir del chavismo, aun a costa de causar el máximo dolor a todo el país, siguen el ejemplo de pinochet, o de Irak, son capaces de cualquier crimen.
Por otro lado, dentro de la revolución, opciones capitalistas conviven con la opción socialista. No hay lugar a dudas, en Venezuela está naciendo un nuevo mundo, se liberan fuerzas de redención, y cuando esto ocurre, todas las fuerzas de la oscuridad se confabulan contra la esperanza.
En ese ambiente nos enfrentaremos a las elecciones de septiembre.
Sea cual sea el resultado, las elecciones parlamentarias no resolverán las contradicciones. Las elecciones sólo evidencian la calidad de la pugna, el desenlace se dará, necesariamente en otro terreno.
Sería un error de los revolucionarios no prepararse para la gran guerra por el nacimiento del mundo del amor, y no entender que la batalla electoral es sólo una parte de esa gran guerra.
Si sólo trabajamos para ganar las elecciones, estaremos perdiendo de vista el gran objetivo estratégico. Si ganamos con métodos mellados, y no nos preparamos para el día después, entraremos en la etapa de desenlace con debilidad y seremos presa fácil de la restauración.
¿Qué deben hacer los revolucionarios?
Es necesario ganar las elecciones y, simultáneamente, salir fortalecidos, más concientes, informados, organizados, movilizados.
El desenlace que se avecina se decidirá en la esfera ideológica, allí con urgencia debemos hacer énfasis, explicar, sin complejos, las bondades del Socialismo, enfrentar los ataques del oligarca que deforma la idea socialista. Nuestros medios deben estar al servicio de este combate. Son momentos para retomar la formación de cuadros.
En el campo cultural debe ser constante el enfrentamiento. Estamos sometidos a un bombardeo tenaz de exaltación a los valores que sustentan al capitalismo. Nosotros debemos por todos los medios impulsar los valores de fraternidad, amor, solidaridad, entrega a las causas altruistas, repudio a la injusticia, que son soporte del Socialismo, de su cultura.
Pero sobre todo es importante la práctica socialista, nada educa más a un pueblo, nada lo hace más conciente que la práctica. Por eso es fundamental la fundación de las Zonas Socialistas, que allí el pueblo humilde vea, sienta el Socialismo. Que la clase trabajadora funde con su trabajo, con la relación armoniosa, el nuevo mundo. La Zona Socialista, con su ejemplo será una formidable escuela, manantial de entusiasmo, brújula del Socialismo, para el resto de la sociedad.
¡Chávez es Socialismo!
¡Ganar las elecciones, preparándonos para el Socialismo!

19.2.10

¡PUEBLO!

Podríamos parafrasear el pensamiento de Garudy y decir: ¡Pueblo, cuántas barbaridades se han dicho en tu nombre!
No es algo trivial, los antisocialistas han hecho un juego perverso con el concepto “Pueblo”. Lo deforman, lo manipulan para confundir la lucha revolucionaria. Ya sabemos el inmenso daño que las debilidades teóricas causan a una Revolución. Precisemos.
Los antisocialistas han manipulado el concepto Pueblo con dos fines principales:
Uno, evitar colocar la lucha de clases en el centro de la disputa social. De esta manera sustituyen la ideología proletaria, la revolucionaria, por una suerte de vaporosa imprecisión de ideas, contestatarias, volubles, de apariencia rebeldes, pero que no conducen a la superación del Capitalismo, al contrario, lo protegen, le sirven de válvula de seguridad frente a los verdaderos cambios.
Dos, se manipula el concepto pueblo para evitar que las masas se doten de una poderosa dirección. Saben que una masa desprovista de ideología de clases, de dirección y de organización, es una masa amorfa, inofensiva, capaz de motines, pero nunca pondrá en peligro al sistema capitalista, es incapaz de construcciones estratégicas.
Esta propuesta de divorcio entre dirección y masa, que tiene una raíz anarcoide, es expresión de la pequeña burguesía en afanes revolucionarios. De esa manera se tranquilizan: encontraron la forma de combinar un discurso revolucionario, con una acción que no conduce a cambios, aparentar ser revolucionarios, cuando en realidad castran a las revoluciones.
Pueblo debe considerarse a las clases sociales explotadas, susceptibles de formar un bloque para la liberación. Dirigido por la ideología proletaria.
Un pueblo así, que procura zafarse de la dominación burguesa, crea sus formas organizativas para esa liberación: una vanguardia que agrupa a los que perciben a la dominación y entienden la necesidad de una revolución que la supere. Por eso se organiza en partido que disputa la hegemonía de la sociedad a la burguesía. Entiende la necesidad de una dirección. Y, una vez en el poder, proponen un Estado con la característica de ser poderoso y a la vez en proceso de extinción.
Es así: el pueblo crea, pare, a su dirección, a su vanguardia, a su líder, y los integra. Ahora son uno solo, deja de ser una masa amorfa, que reacciona espasmódicamente. Tiene una estrategia política. El pueblo organizado, con su Estado Mayor Político y su líder, es una formidable fuerza de cambio, la única que puede hacer Revolución.
Los revolucionarios tienen como principal prioridad dotar al pueblo de sus mecanismos de empoderamiento verdadero: un Partido, una Dirección, un Líder que, fundidos con la ideología proletaria, le permitan participar en la dirección de su localidad, y también en las decisiones políticas nacionales. Sólo así se podrán concretar los grandes cambios que nos lleven al Socialismo, y sólo así ese pueblo podrá hacer frente a los ataques de los enemigos internos y externos.
Privar al pueblo de sus comandos es una torpeza criminal, no hay justificación para esta acción, no hay argumentos valederos.
¡Pueblo conciente, hecho Partido, Dirección y Líder es Socialismo!