16.8.08

LA OTRA CARA DE LA MEDALLA

Las olimpiadas son una fiesta deportiva que se resiste a ser totalmente atrapada por la voracidad capitalista, que trastorna a todas las actividades humanas, las convierte en mercancía.
Es una fiesta deportiva en la que se reúnen países diferentes, con disímiles intereses, con distintas metas. Veamos.
Los países altamente desarrollados buscan el mayor número de medallas, de esta manera se prestigian como potencias mundiales del capitalismo, encumbran a sus productos. Sus atletas destacados después serán piezas publicitarias muy útiles para movilizar el consumo de mercancías inútiles.
Otros países luchan por entrar en el grupo de los grandes e impulsar de esta manera su reputación comercial.
La competencia para estos grupos de países es una competencia predominantemente mercantil.
En las olimpiadas se desarrolla otra competencia paralela, es la pugna de las marcas de productos usados en el evento: zapatos, jabalinas, arcos, trajes, guantes, todos los productos luchan por “obtener medallas” y potenciar sus ventas mundiales.
Las olimpiadas son una ebullición de mercancías, los atletas-mercancías compiten junto a los productos participantes. Y como si esto fuera poco, entran en la pugna los patrocinantes del evento, que van desde celulares hasta refrescos. La transmisión de los juegos olímpicos es otra jugosa mercancía.
Junto a estas olimpiadas, que podríamos llamar comerciales, capitalistas, atrapadas por la voracidad del lucro, deformadoras de la esencia del deporte, convive otra olimpiada, es la de los países donde el capitalismo no está desarrollado, son periféricos, allí aún sobrevive el verdadero espíritu olímpico.
Los atletas de estos países participan con un alto sentido de patria, se emocionan y emocionan a su pueblo cuando suben al podio y se escucha el Himno Nacional. Las medallas son un honor, pero también, y en igual medida, lo es participar.
Y finalmente tenemos los países que han optado por un camino distinto al capitalismo, por la construcción del Socialismo, de una nueva visión no mercantil del mundo. En estos países la participación es una medida del desarrollo de esta lucha feroz contra la deshumanización, contra la mercalización de la vida, contra el sistema capitalista.
Los atletas de estos países, Cuba es un ejemplo, son representantes de toda su sociedad, del progreso deportivo de su pueblo, reflejo de los índices de sanidad espiritual alcanzados.
Estos atletas representan el avance en la masificación de la actividad deportiva, tomada como vía para la integración social, para el trabajo en equipo, para la elevación de la Conciencia del Deber Social.
Venezuela, que ha tomado este camino de redención, que lucha por construir un mundo mejor, viable, el Socialismo, participa con un número destacado de atletas. Contra nuestra intervención olímpica se conjura el odio de los intereses imperiales, de los de afuera y también, lamentablemente, de los oligarcas nacionales, que brincan de contento cuando uno nuestro no obtiene medalla.
No importa, las ratas ladran, significa que el deporte nacional camina.
¡Chávez es Esperanza Socialista!
¡Chávez es garantía!
¡Estar con Chávez, es estar con lo que Chávez decida!

15.8.08

LOS HOMBRES DE LA LEALTAD

Las Revoluciones precisan de gran dosis de lealtad y amor. Hoy, en honor al cumpleaños de Fidel Castro, quisimos traer una muestra de los altos sentimientos que guiaron a los hombres de la Revolución Cubana. Se trata de un bello y sentido poema del Che Guevara:
Canto a Fidel

Vámonos,

ardiente profeta de la aurora,

por recónditos senderos inalámbricos

a liberar el verde caimán que tanto amas.

Vámonos,

derrotando afrentas con la frente

plena de martianas estrellas insurrectas,

juremos lograr el triunfo o encontrar la muerte.

Cuando suene el primer disparo y se despierte

en virginal asombro la manigua entera,

allí, a tu lado, serenos combatientes,

nos tendrás.

Cuando tu voz derrame hacia los cuatros vientos

reforma agraria, justicia, pan, libertad,

allí, a tu lado, con idénticos acentos,

nos tendrás.

Y cuando llegue el final de la jornada

la sanitaria operación contra el tirano,

allí, a tu lado, aguardando la postrer batalla, nos tendrás.

El día que la fiera se lame el flanco herido

donde el dardo nacionalizador le dé,

allí, a tu lado, con el corazón altivo,

nos tendrás.

No pienses que puedan menguar nuestra entereza

las doradas pulgas armadas de regalos,

pedimos un fusil, sus balas y una peña.

Nada más.

Y si en nuestro camino se interpone el hierro,

pedimos un sudario de cubanas lágrimas

para que se cubran los guerrilleros huesos

en el tránsito a la historia americana.

Nada más.

Che Guevara
México, 1956

14.8.08

EL MIEDO

Desde siempre es el miedo la mejor arma de dominación. Podríamos decir, parafraseando a Bolívar, que los pueblos han sido dominados más por el miedo que por la fuerza. Las acciones de las clases dominantes tienen como fin crear miedo en el dominado.
Lo contrario también es verdad: un pueblo sin miedo es un pueblo libre, o dicho de otra manera, sólo un pueblo sin miedo puede conquistar su libertad. La libertad consiste en no tener miedo.
El primer miedo es al castigo, pero no al castigo físico, el dirigido al espíritu. Así, se infunde a los niños el miedo a la oscuridad, a los monstruos de ficción, a los espectros, al “coco,” a la ausencia de los seres queridos, etc. Se crea así la estructura psíquica para instalar otros miedos como látigos que conducen al rebaño humano.
Este miedo nos individualiza, es personal, nos aísla, nos desintegra de la sociedad, nos hace vulnerables. Sólo el hombre en sociedad, integrado, vence al miedo.
El imperio es especialista en amedrentar sociedades enteras: bombardean masivamente y en pleno terror invaden. Otras veces dan golpes con gran crueldad, es el caso de pinochet, y después sobre ese terror imponen formas políticas sumisas, aniquilan la resistencia espiritual de los pueblos.
En los Estados Unidos el miedo es el gran rector de la política. Derrumbaron las Torres Gemelas e hicieron creer que fueron terroristas, y sobre ese choque terrible instalaron su política: la justificación de invasiones y el cerco a la inteligencia.
La Revolución Bolivariana ha sido víctima del miedo, contra nosotros usan una técnica de manipulación mental que consiste en mezclar la realidad con la ficción. El engaño lo propagan las televisoras y los periódicos.
Después de instalado el fraude, una gran parte de la sociedad reacciona por igual a la ficción y a la realidad, en ese momento es víctima de la manipulación.
Nos pueden hacer creer y sentir miedo a la inseguridad, al futuro económico, al desabastecimiento, a la pérdida de los hijos, al despojo, al vacío existencial. Y a Chávez, “porque en el futuro nos quitará todo”, a la Revolución “porque no nos ha hecho mal, pero seguro nos hará”. Miedo irracional como el que siente un niño frente al monstruo escondido en el closet.
La derrota del dos de diciembre fue vehiculada por este miedo, consiguieron trasladarlo a la reforma, era miedo irracional, egoísta, individual. Un miedo que no supimos detectar, mucho menos combatir.
Ahora en las elecciones regionales usan la misma estrategia que ya les dio fruto.
Los revolucionarios debemos entender que la lucha principal es la lucha contra ese miedo. Debemos dar a la sociedad confianza en la Revolución que la ampara, la protege, es como una gran madre, nunca hará algo para perjudicarla.
Dar a los humildes confianza en el Comandante, certeza de que nunca hará nada para perjudicarnos. Esa es la clave del triunfo.
¡Chávez es Esperanza Socialista!
¡Chávez es garantía!
¡Estar con Chávez, es estar con lo que Chávez decida!

13.8.08

LINDA BARINAS

Tomamos prestado el titulo de la canción para intentar exponer algunas reflexiones relacionadas con las elecciones regionales en el Estado Barinas.
La Revolución Bolivariana atraviesa una difícil turbulencia, las oligarquías se oponen a la marcha de redención de los humildes y contra ella activan sus mejores armas. Combinan las agresiones físicas con los ataques a la espiritualidad.
Los ataques a la espiritualidad son los más peligrosos, le han dado más frutos que los ataques físicos. El 2 de diciembre fue un éxito oligarca, producto de ataques directos a la espiritualidad revolucionaria. En esa ocasión se manipuló el corazón del Pueblo Chavísta, se hizo dudar a la masa Bolivariana y se consiguió que se abstuviera
Ahora con las 26 leyes de la habilitante los oligarcas han encontrado excusa para lanzar una ofensiva que en su primera etapa tiene como objetivo minar la espiritualidad, la confianza. Repiten la táctica del 2 de diciembre.
En la segunda etapa, después de debilitar la Revolución ensayarán una salida cruenta.
En estas circunstancias Barinas ocupa lugar destacado en esta batalla electoral que es ante todo una batalla por la espiritualidad. En Barinas está la cuna de la Revolución y también está el corazón espiritual de la Revolución.
Ganar las elecciones en Barinas fortalece a la Revolución, nos indica que el núcleo, el alma de la Revolución tiene santuario en la tierra de Chávez. Un triunfo en Barinas se irradiará por toda la nación anunciando que el corazón espiritual se ha preservado.¡Moraliza!.
El continente está expectante, el día de las elecciones debemos vocear a todo al mundo que la tierra del Comandante es un bastión de Revolución y lealtad.
El enemigo imperial y oligarca sabe de la importancia de Barinas para la Revolución y hacia elIa enfila sus mejores armas.Consiguieron dividir a los chavistas, sembrar dudas, ambiciones pequeñas y cosecharon traiciones.
Ahora es deber de les revolucionarios bolivarianos y chávistas, sobreponerse a estos obstáculos y, por sobre y cualquier dificultad, preservar a Barinas.
Barinas debe dar hoy nuevamente muestras de su fibra libertaria, del espíritu que libró la Batalla de Santa Inés , del ímpetu que hizo posible el Paso de los Andes, del desprendimiento que acompañó a Zamora en si reivindicación de las proclamas de Bolívar.
Barinas, debe pasar por sobre las mezquindades del momento y elevarse a las alturas que la historia reclama debe proteger por sobre los errores y desviaciones a la Esperanza en la Revolución.Con Revolución todo se puede arreglar, sin Revolución, se muere la Esperanza y todo está perdido. Al país lo cubriría la nube oscura del capitalismo creador de miseria.
Barinas debe ir a la batalla electoral entonando en el corazón el himno de la Federación: ¡oligarcas temblad!
Después de noviembre Barinas debe seguir siendo linda, iluminada por un glamoroso triunfo digno del altar de la lealtad.
¡Adán Gobernador!
¡Chávez es Esperanza Socialista!
¡Chávez es garantía!
¡Estar con Chávez, es estar con lo que Chávez decida!

12.8.08

EXCUSA Y MIEDO

La oligarquía, siempre inescrupulosa, tiene dos caras: una democrática y otra fascista. Las usan de acuerdo a su conveniencia, nunca se atan a una de ellas.
El 11 fueron fascistas, y los mismos que allá derogaron la Constitución y cazaron Chavistas, ahora olímpicamente deciden participar en elecciones reclamando las libertades democráticas que ellos conculcaron en abril.
Pero la oligarquía tiene dos caras: hoy apareció en escena con la cara del golpismo fascista, y despliega el guión del golpe cruento. Veamos.
Estaban agazapados susurrando, captando adeptos, comprando conciencias, trabajando en los subterráneos. Parece que ya acumularon alguna fuerza y han salido a buscar una excusa para el zarpazo.
La encontraron con las 26 leyes de la Habilitante , las empezaron a atacar antes de conocerlas, es que el contenido no es lo importante, sólo les interesa justificar su plan golpista. Recordemos que a la Constitución del 99 y a las primeras habilitantes las embistieron con el mismo furor que ahora atacan a las 26.
¿Cuál es el plan oligarca?
La excusa ya la tienen, son las habilitantes, las califican de golpe a la legalidad, que a partir de ellas el gobierno es írrito, que no hay estado de derecho. Justifican así un golpe, la aplicación del 350.
Ahora tratan de manipular el miedo de la población y de quebrar la unidad militar.
Propagan que la reserva es un monstruo que se comerá a la Fuerza Armada , distorsionan todo para revolver el “río militar” y pescar algún incauto. En su afán desestabilizador arremeten contra Bolívar, y llegan al disparate de decir que ponerle el nombre de Bolivariana a la Fuerza Armada es entregársela a Chávez.
Sacan desde el fondo de su arsenal de manipulación los generadores del miedo. Uno de ellos el miedo al despojo, difunden que la Revolución les quitará a los humildes sus casas, sus bienes, que no los dejarán comer de esto o de aquello.
Es la misma estrategia que usaron con éxito en la reforma. Son argumentos que no van dirigidos a la conciencia, sino al inconciente, no son racionales, sino irracionales, estimulan el egoísmo, la desconfianza, aplastan al amor. La ofensiva se escenifica en el universo de los sentimientos, en el corazón más que en el cerebro.
Después de debilitar a la Revolución , lanzarán el zarpazo que hoy asoman con mal disimulo. Hablan de recurrir al artículo 350, de tomar medidas de presión.
¿Qué debemos hacer los revolucionarios?
Entender que las elecciones son sólo una batalla en la guerra contra la oligarquía y el imperio. Prepararnos para los otros enfrentamientos que vienen.
Los aparatos de propaganda deben desmontar la campaña enemiga, allí donde ella apunta, al corazón de los humildes. Afincarnos en el sentimiento chavista, afirmar el amor del Comandante por el pueblo, que es garantía de que las leyes son beneficiosas para los humildes. Chávez no permitiría una ley que lesione al pueblo o a la patria.
¡Chávez es Esperanza Socialista!
¡Chávez es garantía!
¡Estar con Chávez, es estar con lo que Chávez decida!

11.8.08

LA LUCHA INTERNA

Dentro del campo revolucionario siempre hay facciones en pugna. En todas las revoluciones se da este fenómeno, la situación es inevitable, está dada por la naturaleza misma de la Revolución. Veamos.
En toda Revolución, en todo revolucionario, conviven lo nuevo imaginado, en construcción, y lo viejo instalado en la psiquis desde la infancia.
En todo revolucionario, en toda Revolución, conviven la ideología del pasado, que se anida en el inconciente, y la ideología del futuro que se construye en el pensamiento conciente.
De aquí que toda decisión política revolucionaria es el producto de la pugna entre estos dos mundos que nos habitan, lo viejo y lo nuevo. Se comprende que los diferentes grados de apego, de compromiso con lo viejo, se agrupen en afinidades, en facciones. Y que los diferentes grados de compromiso con la ruptura se encuentren, se reconozcan, también en facciones. Y que estas facciones, la de lo viejo y la de lo nuevo, pugnen por sus ideas. Ideas, debemos decirlo, que en definitiva surgen de las diferentes existencias económicas. En resumen, pensar que no existe lucha interna en una Revolución, es negar que exista un pasado y un futuro.
La historia corrobora lo dicho, basta recordar el periodo entre el 19 de Abril de 18 10, cuando aflora la independencia, y el 5 de julio de 18 11, cuando se firma el acta de independencia. Este fue un período intenso de lucha interna entre los monárquicos que defendían a Fernando VII, y los independentistas.
Otro ejemplo, es la feroz lucha interna en la Revolución Francesa entre Girondinos conservadores y Jacobinos revolucionarios. Otro ejemplo, más cercano a nosotros, es la lucha después del derrocamiento de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, cuando se enfrentan los revolucionarios, representados por una parte del PCV, con los reformistas de AD y COPEI.
Por supuesto que en la Revolución Bolivariana existe lucha interna, y esta es muy importante. Lo peor que le puede pasar a una Revolución es aplastar la lucha interna. Al contrario, orearla, publicitarla, es la clave de la salud de una Revolución. No es aventurado decir que la supervivencia de la Revolución Cubana , reside en la valentía con la que han ventilado sus luchas internas. Son legendarias las discusiones del Che con Carlos Rafael Rodríguez en torno al rumbo de la economía, es famosa la revista del Ministerio de Industria, en la que se discutían abiertamente las diferentes posiciones.
De allí que podemos decir, que la robustez de una Revolución se mide por el grado y nivel de la discusión interna. A discutir con altura, a discutir ideas, sin agredir a las personas, a discutir propuestas económicas, organizativas, políticas, entendiendo que discutiendo ayudamos al avance de la Revolución.
¡Chávez es Esperanza Socialista!
¡Estar con Chávez, es estar con lo que Chávez decida!

10.8.08

LA EMOCIÓN VICTORIOSA

Somos un pueblo convocado para lo grande, lo trascendente, para hacer nuevamente historia. Al igual que en 1810 esta parte del continente se convierte en centro espiritual de la libertad.
Cuando el planeta sentía que no había futuro, que el fin de la historia nos condenaba a los abismos de un capitalismo suicida, nosotros hemos sido convocados para construir la esperanza que redime a la humanidad, hemos sido convocados para el Socialismo.
El Socialismo estaba arrumado en los desvanes de la historia, era anatema que nadie quería asumir. El Comandante tuvo la valentía teórica de rescatar la posibilidad de construirlo, tuvo la osadía de correr todos los riesgos, de romper la tentación de la seguridad, de la comodidad, para adentrarse en los inéditos caminos de la construcción de un mundo donde la felicidad sea una realidad para todos.
Cuando un pueblo, su líder y sus dirigentes, deciden reapropiarse de su futuro, hacer una Revolución, construir el Socialismo, dar ejemplo al mundo, entonces, toda la infamia se confabula contra ellos.
Son muchas las armas que contra la esperanza enfilan, van desde el magnicidio, la invasión, el golpe de Estado, hasta el más sutil y peligroso desgaste de la emoción revolucionaria.
A la infamia oligarca la aterra un pueblo movilizado por razones sagradas, tocado por las emociones de reconocerse humano.
Y es contra la emoción que enfilan sus mejores armas, todos los instrumentos de manipulación psíquica se usan para este fin. La televisión, los laboratorios de fabricación de rumores, las universidades oligarcas, todo está al servicio de debilitar la emoción.
En este momento estamos sufriendo un duro ataque a la emoción revolucionaria. Veamos.
La oligarquía se encuentra en terreno propicio: Las Elecciones Regionales fueron diseñadas por la oligarquía para la fragmentación del sentimiento social, ponernos a pensar y a sentir sólo lo local, de esa manera evitan las grandes metas.
Lo local es lo táctico, y lo nacional, lo mundial, es lo estratégico. La oligarquía intenta limitarnos a la lucha táctica, a lo local, evita que el pueblo relacione la táctica con la estrategia, lo local con lo nacional y mundial.
Y un pueblo encerrado sólo en lo local es un pueblo que pierde la emoción que sólo las grandes metas pueden proporcionar.
El reto para la Revolución es dotar a las elecciones regionales de la emoción de las grandes tareas, relacionar lo local con lo nacional.
Para construir el Socialismo es necesario un pueblo ganado por la emoción, convencido de su papel histórico, y eso no se consigue en la disputa pequeña de lo local, allí sólo prospera la desunión, la ambición pequeña, la parcelación del pueblo.
Es imperativo derrotar a la oligarquía en las elecciones regionales, y eso sólo lo consigue la Revolución que emociona.
¡Chávez es Esperanza Socialista!
¡Estar con Chávez, es estar con lo que Chávez decida!

9.8.08

VENCERSE A SÍ MISMO

El individuo es un compendio de la sociedad en que vive, en él se resume el drama social de su época. Es imposible escaparse a esta ley. Siendo así, el individuo es el escenario de la contienda de clases de su tiempo. O, lo que es lo mismo, la parte más importante de la cruenta batalla de la lucha de clases se da en el interior de los individuos.
Es en las praderas del alma individual donde se decide la lucha de clases. Los revolucionarios, para tener éxito en su tarea, deben estudiar este punto fundamental, porque no hay Revolución sin revolucionarios, y no hay revolucionario si antes no se ha vencido a sí mismo.
Las conductas de los revolucionarios, son reflejo de esta lucha de clases que ocurre en la entraña individual. Allí se opone la ideología de las clases dominantes, los valores dominantes, las costumbres, la ética, toda una espiritualidad sembrada en la temprana niñez, con la ideología revolucionaria que se adquiere con la educación y la imaginación. En otras palabras, la lucha revolucionaria es principalmente una lucha entre la niñez, que se enfrenta a la espiritualidad que se van adquiriendo con la comprensión adulta.
Esta batalla, entre lo que fuimos y lo que queremos ser, se desnuda en la toma de decisiones. Veamos.
Cuando la sociedad se reconoce en un individuo y lo hace líder, sean del nivel que sean, la pugna de clases dentro de estos escogidos adquiere características sociales. Las decisiones del conductor afectan a la sociedad, pero están determinadas por la pugna que sucede en el individuo convertido en líder. Expliquemos con un ejemplo.
Bolívar liberó a los esclavos, y esa fue una decisión que afectó profundamente a la sociedad de su época. Pero, esa decisión nace de una lucha en el alma atormentada del Libertador, allí se enfrentaron la enseñanza de su niñez, quinientos años de cultura colonial, de aceptación y justificación de la esclavitud, con los conocimientos y la conciencia que había adquirido Bolívar en su vida de adulto. En el caso de bolívar, triunfó la idea libertaria adquirida durante su vida adulta, sobre la espiritualidad esclavista sembrada en su niñez. Por eso, él es un gran revolucionario. Páez, por el contrario, sucumbe a los valores de la oligarquía, traiciona las ideas adquiridas en su adultez, al lado del Libertador, y se entrega a los valores de las clases hegemónicas que le sembraron en la niñez.
Podemos decir, entonces, que para hacerse revolucionario, para hacer la Revolución , es vital derrotar, todos los días y en cada decisión, a la ideología de la dominación que llevamos aferrada a nosotros con los poderosos hilos del inconsciente infantil. El revolucionario debe vencerse a sí mismo.
¡Chávez es Esperanza Socialista!
¡Estar con Chávez, es estar con lo que Chávez decida!

8.8.08

EL OTRO COMPONENTE

Estamos sumergidos en unas elecciones regionales, que son las menos regionales de las elecciones, lo que se dilucida en ellas tiene que ver principalmente con la sociedad toda, con el continente y con la humanidad.
Esta realidad la saben los oposicionistas y debemos entenderla los revolucionarios. Ellos se preparan para embestirnos apoyados en el resultado electoral, sus objetivos no son los cargos en disputa, sus objetivos son la Revolución y el Comandante Chávez.
No entender estas elecciones como una batalla que desde lo local se transformó en batalla nacional, quedarnos confinados sólo a lo local, debilitará sensiblemente a la Revolución, la pondrá en grave peligro.
Las elecciones regionales son fragmentadoras, para eso fueron diseñadas, para debilitar la visión nacional, de esta manera el sistema oligarca se protegía.
La dispersión debilita la acción. Lo que menos beneficia a la Revolución es la parcelación de su actividad, la desintegración de su visión.
Los candidatos revolucionarios a Gobernadores y Alcaldes aislados, haciendo su campaña con la mente puesta sólo en lo pequeño de su ámbito electoral, se debilitan, no tienen la potencia de lo nacional.
Mario en Carabobo, William en Guárico, Aristóbulo en Caracas, Jorge en el Libertador, Jesse en Sucre. Etc. Cada uno por su lado, aislados no se potencian mutuamente, no vigorizan, ni son vigorizados por el proyecto nacional, sólo son un número aislado. La sumatoria de ellos no son lo nacional, la sumatoria de los fragmentos no son el todo.
Ver las elecciones como proyectos regionales nos debilita, nos priva de la mentalidad nacional, y por eso nos priva de la fuerza, del vigor del proyecto Socialista, que es ante todo nacional.
Es necesario, entonces, dotar a las elecciones de su grandeza nacional, zafarse de la trampa diseñada por la oligarquía, es necesario dotar a las elecciones de su componente nacional.
Dar a las candidaturas su carácter nacional, por ejemplo, el Candidato del Zulia es del Zulia pero también es nacional, es candidato del Socialismo, de la esperanza nacional.
El voto que se deposite en Anzoátegui estará eligiendo a Tarek, pero también tiene decisiva influencia en el destino de la patria toda, si el electorado entiende esto nuestros resultados serán mejores, y la conciencia del pueblo saldrá fortalecida de las elecciones.
¿Cómo lograr dotar a las elecciones nacionales de su vital componente nacional?
Un gran acto de masas en Caracas con todos los candidatos nuestros, donde se hable de la situación nacional, de la importancia nacional de estas elecciones, del compromiso nacional de los candidatos y de los electores, ese sería un buen comienzo.
Daría una sensación de unidad y de fuerza que potenciaría, emocionaría a las fuerzas Bolivarianas. Y si ese acto se replica en los principales Estados, ese seria un buen refuerzo.
Si de estos actos sale un documento compromiso nacional de acción, eso sería una inmejorable demostración de voluntad nacional. Le daría a cada candidatura una nueva y mayor dimensión.
Por allí podríamos comenzar.
¡Chávez es Esperanza Socialista!
¡Estar con Chávez, es estar con lo que Chávez decida!

7.8.08

LA EFICACIA

Con la intención de compra del Banco de Venezuela por parte de la sociedad venezolana a través del Estado, la eficacia ha ocupado lugar central en la discusión, la prensa enemiga se llena de alarmas, berrinches y acusaciones sin sentido.
Son los oligarcas defendiendo a la propiedad nosocial y desprestigiando a la propiedad social, que es lo mismo que decir, defendiendo al capitalismo y atacando al Socialismo.
El problema de la propiedad es central en la construcción de un Sistema Socialista. El Socialismo no puede existir sin la hegemonía de la Propiedad Social sobre los medios de producción. Esto lo sabe la oligarquía, y contra esa propiedad derrama todo su odio.
Dos maneras tienen de atacarla:
Una, inventando formas simuladas de propiedad social, tipo cogestión, empresas de producción social, etc., que en el fondo son formas capitalistas. De esta manera evita que la Propiedad Social se haga hegemónica.
Dos, desprestigiando a la Propiedad Social , difundiendo que es ineficaz, que es corrupta, que no sabe administrar, etc. Es importante que los revolucionarios analicemos el infundio.
Es mentira que la Propiedad Social sea ineficaz, para muestra una empresa: PDVSA. Esta empresa inmensa, compleja, sometida al ataque del imperio, cada día está más prospera y más eficaz, expandiéndose, saneándose, siendo modelo de lo que la Propiedad Social , la propiedad socialista, es capaz de hacer.
Ya este ejemplo serviría para disipar la conseja, pero hay más, las empresas de Propiedad Social son muchísimo más eficaces que las capitalistas, porque son empresas que producen para la sociedad, y por lo tanto hacen posible la distribución con equidad. La producción, la riqueza, vuelve a toda la sociedad.
En contraste, el capitalismo puede producir, pero es incapaz de distribuir con equidad la riqueza socialmente producida, que queda en manos de unos pocos propietarios.
De allí que la manera de medir la eficacia sea diferente en los dos sistemas. En el capitalismo la eficacia es sinónimo de ganancia para el mezquino capitalista. En el Socialismo eficacia es igual a beneficio para toda la sociedad.
Una fábrica capitalista produce muchas ganancias para sus dueños, y mucha miseria y desamparo para el resto de la sociedad. La riqueza producida allí trae miseria a la sociedad. El saldo social siempre es negativo.
En contraste, en el sistema Socialista una fábrica Socialista produce ganancia para la sociedad. Así la sociedad toda es beneficiaria de esa riqueza, ya no existirán excluidos, marginados, la sociedad con esa riqueza se ocupa del bienestar de todos.
Pero el Socialismo no es sólo cambios materiales, es principalmente cambios espirituales. El Socialismo es amor, y no hay amor si hay egoísmo. De allí lo importante de la solidaridad con los pueblos necesitados, de esa manera estamos construyéndonos amorosos, y eso revierte en las conductas internas. Una sociedad que funde su prosperidad sobre las penurias de otros pueblos, es una sociedad que necesariamente condena a sus hijos a miserias.
¡Chávez es Esperanza Socialista!
¡Estar con Chávez, es estar con lo que Chávez decida!

6.8.08

EL CANDIDATO ES EL SOCIALISMO

Pronto la discusión de la unidad de los bolivarianos quedará saldada, no sabemos aún los detalles de la extraña “unidad parcial”, pero sean cuales fueren ya pasaremos a otra etapa. Con esos bueyes debemos arar, en esas condiciones debemos dar la batalla. Veamos.
En noviembre vamos a un combate que es decisivo para el proceso revolucionario, los resultados marcarán el rumbo del país en los próximos años. El 23 de noviembre, domingo, podemos dar un salto definitivo hacia el Socialismo, o podemos retroceder a los abismos de la restauración.
Si la Revolución , si la victoria es aplastante, podremos avanzar, profundizar el Socialismo, y la restauración, desmoralizada, se replegará a las murmuraciones de una conspiración sin futuro. Los humildes respirarán aliviados, porque la esperanza no murió en Venezuela.
Ahora, si los resultados son dudosos, si la victoria es cerrada, las oligarquías tendrán holgura para sus maniobras contrarrevolucionarias y habrá peligro de perder la Revolución.
Y si la Revolución se pierde, una nube oscura cubrirá al continente y un hálito de desaliento, de escepticismo, recorrerá al mundo. Vendrá una ofensiva de las oligarquías y del imperio que arrasará las conquistas sociales de la Revolución y abatirá las posibilidades de construir un mundo amoroso.
La sociedad quedará a merced del “dios mercado”, donde sólo el que tiene dinero abundante tiene derecho a la existencia. La vivienda, alimentación, educación, salud, dejarán de ser un derecho para convertirse en una meta inalcanzable para las grandes mayorías.
Es necesario incorporar al pueblo a la Batalla de Noviembre, y eso sólo se logra si el pueblo entiende que no se trata de dilucidar el destino de unos candidatos, ni siquiera de unos partidos, se estará decidiendo el destino de la sociedad venezolana y la suerte del continente, se estará decidiendo el futuro del Comandante y de la Revolución Bolivariana.
Sólo será posible movilizar al pueblo si entiende la grandeza de la Batalla de Noviembre. Si por el contrario, nos quedamos planteando metas mezquinas, los resultados serán también mezquinos.
Los revolucionarios bolivarianos tenemos una gran ventaja sobre los oligarcas, ellos sólo pueden proponer demagogias y metas pequeñas, regresos al pasado del que ya conocemos sus miserias.
La convocatoria para la grandeza, para la construcción de un mundo inédito, donde la felicidad de todos sea la meta, sólo la puede hacer la Revolución. Esa es nuestra ventaja y debemos usarla.
Ahora en esta etapa el candidato es el Socialismo, la posibilidad Socialista. Más allá de los defectos, de los errores de los candidatos, se debe votar por mantener viva la esperanza de construir un mundo mejor, de derrotar el regreso al tenebroso pasado, donde los defectos se multiplicarán, los errores abundarán y no habrá posibilidades de enmienda.
Debemos entender que de noviembre debemos salir con la esperanza Socialista fortalecida, y eso se consigue votando por los candidatos que fortalezcan al Comandante, por los candidatos que Chávez apoye.
¡Chávez es Esperanza Socialista!
¡Estar con Chávez, es estar con lo que Chávez decida!

5.8.08

DOS MUJERES

Haydée Santamaría y Melba Hernández, en la madrugada del Moncada dos mujeres y un sentimiento.
“...y hay ese otro momento en que ni la tortura, ni la humillación, ni la amenaza pueden contra esa pasión que nos trajo al Moncada. El hombre se nos acercó. Sentimos una nueva ráfaga de ametralladora. Corrí a la ventana. Melba corrió tras de mí. Sentí las manos de Melba sobre mis hombros. Vi al hombre que se me acercaba y oí una voz que decía: ‘han matado a tu hermano’. Sentí las manos de Melba. Sentí de nuevo el ruido del plomo acribillando mi memoria. Sentí que decía sin reconocer mi propia voz: ‘¿Ha sido Abel?’ El hombre no respondió. Melba se me acercó. Toda Melba eran aquellas manos que me acompañaban. ‘¿Qué hora es?’ Melba respondió ‘son las nueve’.
“Estos son los hechos que están fijos en mi memoria. No recuerdo ninguna otra cosa con exactitud, pero desde aquel momento ya no pensé en nadie más, entonces pensaba en Fidel. En Fidel que no podía morir. En Fidel que tenía que estar vivo para hacer la Revolución. En la vida de Fidel que era la vida de todos nosotros. Si Fidel estaba vivo, Abel, Boris, y Renato y los demás no habían muerto estarían vivos en Fidel que iba a hacer la Revolución Cubana y que iba a devolverle al pueblo de Cuba su destino.
Lo demás era una nebulosa de sangre y humo, lo demás estaba ganado por la muerte. Fidel ganaría la última batalla, ganaría la Revolución ".
En la batalla, frente a la muerte de su hermano Abel, de sus compañeros, Haydée Santamaría pensaba en Fidel. ¡Fidel debía vivir! El líder debía vivir, un líder es aquel que debe vivir.
Una Revolución no es posible sin un líder, las revoluciones deben contar con la teoría revolucionaria, la organización revolucionaria, pero sobre todo deben contar con un líder, con aquel que debe vivir.
El liderazgo es un milagro, es un fenómeno que sólo se comprende desde el corazón. Es un hecho muy raro en la vida de los pueblos, cuando aparece, quizá una vez cada cien años, los revolucionarios están en el deber de preservarlo. Más allá de las palabras:
¡Con Chávez todo sin Chávez nada!
¡Con Chávez es con lo que Chávez decida!
¡Irreverencia en la discusión, Lealtad en la acción!

4.8.08

IDEOLOGÍA, RAZONES Y ORGANIZACIÓN

En última instancia la lucha de clases se decide por la ideología que la guía, las razones que la impulsan y por la organización que la soporta. Veamos.
La relación de una clase con su ideología no es una relación mecánica, rígida, al contrario, la ideología propia de una clase se mueve por la sociedad.
La ideología dominante, propia de la clase dominante, se hace hegemónica porque anida en el alma de las demás clases. De esa manera es posible la permanencia y perpetuación del modelo capitalista. Es así que el capitalismo se constituye en la existencia que determina la conciencia de toda la sociedad.
Pero hegemonía no significa unanimidad, con la ideología dominante cohabitan en dura pelea otras ideologías.
La ideología revolucionaria, la que postula superar el modelo capitalista, sustituir la hegemonía capitalista por la hegemonía socialista, es propia del proletariado, de la clase que vende su trabajo en las fábricas. Expliquemos.
Al trabajar en cooperación, donde el producto del trabajo depende de la acción conjunta de cada uno, y el proceso tiene la velocidad del más lento, ese trabajo peculiar y diferente al trabajo de cualquier otra clase, desarrolla las condiciones materiales de existencia propicias para derrotar al egoísmo, para entender y encarnar el sentido de cooperación, de suerte compartida, en definitiva, de sociedad.
Es allí, de esa relación con el trabajo, que surge la ideología revolucionaria altruista, que se opone a la ideología egoísta capitalista, propia de las clases cuyos miembros no cooperan entre si, al contrario, son adversarios, compiten, el éxito de uno depende de la desgracia de otro.
La ideología revolucionaria, al igual que la ideología capitalista, también se mueve por la sociedad, encarna en otras clases sociales, las impregna, las conduce, es de esta manera que se hace posible la Revolución en países con poco desarrollo del proletariado.
Podríamos decir, corriendo el riesgo de que a algunos le suene a herejía, que para la Revolución es decisivo, más que la clase social revolucionaria, la ideología revolucionaria.
Estas dos ideologías, la revolucionaria y la capitalista, o si se quiere la Socialista y la capitalista, se enfrentan en la política, que es la disputa del poder, la lucha por la conducción de la sociedad.
Ese enfrentamiento se hace sólo mediante organizaciones políticas que dirigen a las clases en pugna. La clase toma conciencia de sí misma cuando construye una organización política que representa su ideología, que disputa el poder, que toma acciones que la representan, que la defienda y luche por sus objetivos.
De allí que la clase revolucionaria, sin esta organización política, no ha llegado al nivel de clase capaz de disputar el poder, es subordinada a otras clases, es hegemonizada.
Entonces, la Revolución precisa de la ideología revolucionaria encarnada en la clase revolucionaria, de la organización revolucionaria, y de razones sagradas por las cuales luchar.
El Socialismo es la más excelsa razón por la cuál luchar, significa la salvación de la humanidad. Por eso los que lo reducen a un simple asunto de producción, lo están asesinando.
Criticar es Amar
José Martí

3.8.08

LEALTAD

Nos aproximamos a una gran batalla, Noviembre será el escenario de esa confrontación, las elecciones regionales son cruciales, de lo que allí pase depende el destino de la patria, del continente y de la humanidad.
A esa batalla debemos ir guiados por el ejemplo del Libertador, tenaz frente a las dificultades, moralizados por el recuerdo de Fabricio, alegre en el combate, imbuidos del espíritu del Paso de Los Andes.
Es necesario, más allá de las peculiaridades regionales, estudiar el paisaje nacional e internacional en que se escenifica la batalla de Noviembre y de ese conocimiento derivar conductas válidas para toda la jornada. Veamos.
El enemigo nos ataca de forma sutil, nos desgasta preparándonos para el zarpazo final. Su agresión, en esta etapa, la focaliza en dos puntos principales:
Uno, minar los valores socialistas, deformarlos, desvirtuarlos. Difunde los valores del egoísmo, en contra de los valores de la solidaridad y del amor. Es así que atacan la política internacional solidaria y pregonan con descaro el egoísmo, intentan crear un pueblo insensible, desintegrado, incapaz de respuestas. Recordemos que sólo el amor integra a una sociedad.
El otro flanco de ataque es la conexión entre el Comandante y su Pueblo, aquí el ataque es más sutil, más difícil de percibir, se trata de mermar la autoridad del Comandante. Esta actitud se ve cuando caricaturizan las acciones internacionales, los acercamientos con países hostiles que tienen como objetivo aliviar las tensiones, neutralizar aliados del imperio.
Y a ese ataque a la conexión Comandante-Pueblo contribuye también el tratamiento que los partidos bolivarianos dan al problema de la unidad. Allí la mezquindad y la soberbia nos debilitan, nos presentamos ante el pueblo como más de lo mismo. Nos sienten como igual a los oligarcas: sentados a la mesa con la calculadora en la mano: “aquí no tengo posibilidades, entonces te apoyo” “allá tengo algo de fuerza, entonces voy sólo”.
El criterio histórico, la suprema razón de defender la Revolución , defender la conexión entre el Comandante y el pueblo se lanza al basurero, se cambia por la mezquina posibilidad de secuestrar una gobernación o una alcaldía.
No vale la pena seguir hablando de eso: la soberbia de un lado y la mezquindad del otro construyen el espectáculo grotesco. Esta es la situación.
¿Qué deben hacer los revolucionarios, qué debemos proponer al pueblo?
Lo primero es hablarle de la realidad: la Revolución , la esperanza, está asediada por enemigos externos e internos, se confabulan, manipulan, avanzan en su afán de yugular a la Revolución y al Comandante. Atravesamos una crisis.
No es la primera que atraviesa la Revolución , en medio de las crisis hemos avanzado, y la condición para superar las crisis y avanzar ha sido siempre jugar cuadro cerrado con el Comandante, todos unidos alrededor de Chávez que es estar con lo que el Comandante decida.
Frente a la crisis se impone la consigna: ¡Con Chávez es con lo que Chávez decida! Por eso los candidatos, son los candidatos de Chávez. ¡Lealtad!
Criticar es Amar
José Martí

2.8.08

LAS OPCIONES AGAZAPADAS

Sumergidos en los mares electorales, no divisamos, o subestimamos otras opciones que se proponen como solución a las tensiones sociales. Es que las elecciones tienen, entre otras, esa función de “opio de los pueblos”. Narcotizan.
Las opciones para resolver las tensiones sociales son variadas, nos referiremos a la alternativa violenta que se asoma claramente, ésta parece no tener fuerza pero aún así merece nuestra atención.
raul isaias baduel es su vocero, es una ingenuidad pensar que es un actor aislado, es importante estudiar el planteamiento de esta posición política. Veamos.
Camina agarrado de la mano de heinz dieterich, que funge de tutor intelectual. Su primera aparición la hacen en el Teatro Teresa Carreño donde un entusiasmado baduel presenta el libro de dieterich sobre la “economía de equivalencia” un pensamiento reaccionario de fragmentación de la sociedad y exacerbación del egoísmo a su máxima posibilidad.
Luego el General, en el acto de entrega del Ministerio de la Defensa , desenrolla desde el campo capitalista una crítica a la Revolución Bolivariana , y presenta un proyecto de sociedad que lo ubica en el bando enemigo.
Finalmente en la rueda de prensa que ofrece en el Hotel Savoy ya se coloca en franca oposición al Gobierno Revolucionario.
Hasta aquí baduel se ha mantenido en los linderos de la Constitución , hasta ha publicado un libro con su propuesta al país, algunos pensaban que podía ser candidato a gobernador y todo quedaría allí.
Pero hace unos días, el condecorado en Miami, siguiendo instrucciones del imperio, ha profundizado su posición y se ha deslindado de los factores electorales, los del gobierno y los de la oposición y ha propuesto con poco disimulo un golpe de Estado, ha dicho que hay que salir del Gobierno Revolucionario inmediatamente, que día que se retrace es perder tiempo, además amenaza que no se realizarán las elecciones de noviembre.
La opción esta allí, no es producto de una reacción de rabia momentánea, ni producto de un despecho, viene desarrollándose, dando pasos bien pensados, con asesoría, detrás hay un pensamiento, una reflexión y no sabemos qué capacidad de acción.
¿Qué hacemos los revolucionarios frente a este peligro? Nosotros olímpicamente lo subestimamos, lo ignoramos, no nos preparamos para la eventualidad, seguimos enceguecidos en lo electoral.
Es necesario preparar al pueblo para esta y otras opciones agazapadas. Debemos evitar que los vapores electorales nos ilusionen con la idea de que las tensiones sociales se disiparán en noviembre, al contrario, después de noviembre el paisaje político cambiará, y las tensiones aflorarán con toda su fuerza.
Debemos informar al pueblo, organizarlo, concientizarlo de su papel en cada etapa que nos plantee la lucha por la construcción de un mundo mejor, del Socialismo. En noviembre vamos a una batalla electoral, pero no se acaba allí la pelea. Debemos triunfar y salir fortalecidos para otras batallas.
Es necesario que juguemos cuadro cerrado con el Comandante, pilar fundamental de este intento Socialista, lo fortalezcamos. No son circunstancias para mezquindades, se avecinan batallas. La unidad plena, total, sin artificios es indispensable.
Criticar es Amar
José Martí

1.8.08

LA LUCHA INTERNA

A medida que las revoluciones avanzan, que consolidan la posibilidad de cambios, en esa misma medida se elevan las tensiones de la lucha interna. Ya el enemigo externo, que era principal en los primeros días de la Revolución, pasa a segundo orden y la batalla entre los adeversarios que ocupan la misma trinchera se hace vital.
Así pasó en la Revolución de Independencia. Después de Ayacucho, derrotados los españoles, la lucha interna recrudece, lo que ya despuntaba se hizo evidente, santander hinca sus garras en la espalda del Libertador, páez comete traición con el mismo ímpetu que antes ganó batallas.
Bolívar termina en San Pedro Alejandrino asesinado, no por lo españoles a los que derrotó en mil batallas, sino por los próceres que le debían toda su gloria.
El 23 de enero de 1958 la posibilidad revolucionaria es truncada, no por los perezjimenistas, la esperanza es yugulada por los "demócratas" que llegaban del exilio. El pacto de punto fijo retoñó de las entrañas de la posibilidad revolucionaria.
En la Unión Soviética, Stalin, Bujarin, comenzaron la desviación que culminaría con Gorbachov, no fueron los estados unidos quienes llevaron al patíbulo a la Revolución de Octubre, fue la derrota en la lucha interna.
Fidel lanza una alerta a la Revolución Cubana en un discurso en el Aula Magna de La Universidad de La Habana, el 17 de noviembre de 2005. Dirigiéndose a los estudiantes les dice:
Esta Revolución puede destruirse, los que no pueden destruirla hoy son ellos; nosotros sí, nosotros podemos destruirla, y sería culpa nuestra.
De todas estas experiencias históricas brota una pregunta:
¿Cómo la Revolución Bolivariana puede derrotar las desviaciones que llevan a la restauración?
Lo primero es reconocer que en la Revolución Bolivariana hay lucha interna, y que ésta corresponde a diferentes ideologías que se enfrentan, entender la importancia de la lucha interna, no subestimarla y mucho menos ignorarla.
Después es vital abrir la discusión, respetar la batalla de ideas, guiarse por el principio de que la peor crítica es la que no se hace, evitar por todos los medios caer en la tentación de aplastar la discusión con medidas físicas.
Por último, la Revolución es un proceso histórico, hay que estudiar a profundidad las experiencias revolucionarias universales, desechar las consejas de la improvisación teórica, la humanidad a través de siglos de lucha ha construido un pensamiento revolucionario indispensable para avanzar.
No es posible elevarse en la Revolución si no es apoyados en los hombros de los precursores. Hay que estudiar a Bolívar y a Martí, pero también a Marx, a Trostky y al Che, a Mariátegui y a Mella, a Maceo y a Zamora, a Fabricio.
Convencernos de que la calidad de la lucha interna será la calidad de la Revolución. De allí que la garantía de éxito está dada por la participación de las grandes masas en la discusión interna, la discusión debe llegar al pueblo, de manera libre, sin deformaciones. Se deben tomar medidas para elevar el nivel de comprensión del pueblo.
Criticar es Amar
José Martí

31.7.08

FECHAS PARA LA REFLEXIÓN

La historia tiene fechas que compendian procesos, los marcan, son su inicio o su culminación, del análisis certero de estas fechas depende la comprensión del momento que se vive.
Son muchas, por ejemplo, sin comprender el 1810 como una insurrección mantuana, no se puede entender las vicisitudes de la Revolución de la Independencia , la caída de la primera república, los decretos de liberación de los esclavos.
Hay dos fechas que es importantísimo revisar si queremos entender la batalla que hoy se libra en la Revolución Bolivariana : el 26 de julio cubano y el 23 de Enero venezolano.
26 de julio de 1953: unos jóvenes asaltan uno de los principales cuarteles de la Isla de Cuba, estaban guiados por Fidel Castro y seguían las enseñanzas de Martí. El Asalto al Cuartel Moncada tenía como objetivo usar un motor pequeño: la acción, para activar un motor grande: la conciencia del pueblo de Cuba, incorporarlo en la lucha por derrocar la dictadura de Batista, y emprender la construcción del Socialismo. El asalto fue un éxito, las revoluciones tiene extraños caminos.
Los móviles del asalto se resumen en la defensa que Fidel hace en el juicio que le siguen a él y a sus compañeros, que termina con la frase “Condenadme, no importa, la Historia me Absolverá”.
El 23 de Enero de 1958: una insurrección civil-militar derribó la dictadura de Marcos Evangelista Pérez Jiménez, el pueblo fue guiado en esa gesta por la Junta Patriótica presidida por Fabricio Ojeda, oriundo de Boconó.
Una Junta Provisional de Gobierno presidida por Wolfgang Larrazabal da inicio a un período de amplias posibilidades revolucionarias.
Mientras el 26 de julio de 1953 dio origen al desembarco del Granma, a la gesta heroica de la Sierra Maestra , a la entrada triunfante en La Habana del Ejército Rebelde el 1 de Enero de 1959, que fue el inicio de la experiencia revolucionaria y Socialista más importante de la humanidad.
La energía popular del 23 de Enero, la posibilidad revolucionaria de aquellos días fue torcida por el dogmatismo y el reformismo, y el país desembocó en medio siglo de un lúgubre pacto de punto fijo que conduce a la sociedad a los bordes de la desintegración.
Una fecha, el 26 de julio, marca el camino hacia la esperanza Socialista redención de la humanidad.
La otra, el 23 de Enero, fue la puerta de un fraude “democrático” que nos llevó a medio siglo de oscuridad.
Reflexionando estas fechas aprendemos que no basta la acción popular desatada, el pueblo triunfante es aquel que produce líderes extraordinarios, concientes del momento histórico, que sepan adaptar a sus circunstancias el pensamiento revolucionario universal, que eviten los zarpazos del reformismo y el dogmatismo que en las entrañas de la Revolución siempre se incuban.
Se precisó medio siglo para arribar al 4 de febrero del 1992, para que la patria de Bolívar retomara el rumbo perdido el 23 de Enero.
Ahora tenemos un líder, Chávez, un pueblo digno heredero de los Libertadores, y tenemos la experiencia de los extravíos, de los errores.
¡Las condiciones están dadas para triunfar!
Criticar es Amar
José Martí

30.7.08

LOS DIRIGENTES

Es impensable una sociedad sin dirigentes, la vida de las grandes masas supone conducción. Es así que entre pueblo y conductores se establece una relación, una correspondencia, se reflejan mutuamente.
Cuando esta conexión se pierde, cuando el reflejo se nubla, es presagio de dificultades, la sociedad entra en turbulencia, en tiempos de cambio.
Los dirigentes, en la sociedad dividida en clases, y todas lo están, obedecen a los intereses de una clase, reflejan su ideología. La pugna entre estos, la lucha de esas clases, de esos intereses, es lucha de clases.
En el capitalismo, los gobernantes obedecen a los intereses de las clases capitalistas, por medio de ellos estas clases conducen a la sociedad, ejercen su hegemonía.
Los conductores contrarios al capitalismo, partidarios del Socialismo, representan a las clases expropiadas, por medio de ellos estas clases irrumpen en la disputa del poder político, en la pugna por la hegemonía en la sociedad.
Es impensable que una clase dispute la hegemonía de la sociedad, que entre en la lucha por imponer su proyecto, su ideología, sin guías, sin una organización que conduzca esa lucha.
El triunfo de una clase lo determina la calidad de sus líderes que a su vez son reflejo de la calidad de la organización política del pueblo y de la ideología que los impulsa. Podemos decir que una clase no puede ir más allá de sus guías y de sus organizaciones dirigentes.
Los que proponen lucha revolucionaria sin dirigentes, sin organización revolucionaria, están proponiendo derrotas. Es imposible que un pueblo triunfe sin estar organizado, así como es imposible construir el Socialismo, sin socialistas, sin organización dirigente Socialista. Sin ellos los esfuerzos son vanos, se disipan en fantasías sin sentido.
Los líderes, las organizaciones no son pasivos, meros intérpretes o gestores de las masas, son educadores, conductores. A las masas llevan la ideología y guían las acciones políticas, le dan sentido a las luchas.
De allí que la calidad de la lucha por instaurar el Socialismo dependerá de la calidad de sus dirigentes, de las organizaciones, de la ideología y de su capacidad para guiar al pueblo en la construcción Socialista. Si uno de estos pilares falla, el éxito se alejará.
La Revolución Bolivariana, empeñada en transitar el camino hacia el Socialismo, ya cuenta con un líder, debe ahora afinar la formación de dirigentes socialistas, fortalecer la organización, la ideología Socialista y la conexión con el pueblo.
Todas las acciones revolucionarias deben buscar este objetivo, ninguna tarea será exitosa sino cubre esta meta. De toda faena se debe salir con más organización, con la ideología mas clara, con una fuerte relación con el pueblo, con dirigentes que sean ejemplo de revolucionarios, diferenciados en conducta y pensamiento de los agentes del capitalismo.
Y se debe salir con un pueblo más identificado con sus representantes, más identificado con la ideología revolucionaria, más conciente de su papel histórico, decidido en la construcción del Socialismo.
Criticar es Amar
José Martí

29.7.08

¿A QUIÉN FAVORECE LA DISPERSIÓN ?

La dispersión de los revolucionarios es fundamentalmente ideológica, la falta de cohesión en las ideas trae consigo laxitud organizativa y flojedad en la acción.
La Revolución es un milagro, es como si las aguas de un río cambiaran su curso y ahora corrieran ascendiendo las montañas, como si el sol saliera de noche. Es un cambio profundo, no espontáneo. Necesita de la mayor atención y esfuerzo del humano.
Podemos decir que la Revolución es la obra más excelsa que puede realizar la humanidad, es un milagro que la eleva a condiciones de beatitud, es algo pocas veces visto en la historia. Las probabilidades de Revolución son mínimas, las causas de frustración son abundantísimas, contra ella conspiran milenios de costumbres.
Las sociedades en Revolución emprenden un camino muy cuesta arriba, y en esa aventura requieren un líder, un núcleo dirigente, de una organización y de un sólido cuerpo ideológico, de un pueblo dispuesto a la hazaña, y por qué no decirlo, de una ración de “buena suerte”. Solo así estarán en condiciones de dar los pasos correctos en ese camino, y de corregir los errores.
La contrarrevolución, el capitalismo, tiene con su ideología, su espiritualidad, colonizada el alma de la sociedad. El capitalismo no es un camino cuesta arriba, no es un milagro, es una miasma, es la costumbre, todo lo impregna, esta allí presto a defenderse y a perpetuarse, al menor descuido retoña.
Tiene sus centros y métodos de manipulación ideológica formados y actuando a nivel mundial: la educación, las propagandas, universidades, centros de investigación, televisión, libros, religiones, ídolos mediáticos, los ejemplos, la ciencia, la cultura, todo, ¡todo! está al servicio de la expansión del capitalismo.
El capitalismo no necesita preocuparse por la cohesión ideológica ¡ya la tiene!
En conclusión, la dispersión ideológica perjudica al Socialismo, a la Revolución y favorece al capitalismo.
Ahora bien, si es la discusión la condición previa para adquirir la coherencia ideológica revolucionaria, es lógico pensar que la mentalidad capitalista bombardea la discusión dentro de nosotros, no necesita discutir nada, afinar nada, lo que le interesa es avanzar en la práctica.
No discute, ya sabe lo que hay que hacer, por eso evita la discusión, la deforma, la desprecia, la desvirtúa, la trivializa.
La formación ideológica es fundamental para los revolucionarios, la crítica, la discusión, deben ser pilares sagrados del campo revolucionario.
Razón la del Che cuando dijo que el imperialismo tenía mejor olfato que los revolucionarios para detectar sus peligros. Eso es verdad para los revolucionarios y más aún para las ideas revolucionarias.
Los oligarcas persiguen con mayor saña a las ideas revolucionarias que a los revolucionarios. Basta que aparezca una idea revolucionaria para que los oligarcas de todos los pelajes se confabulen contra ella.
Las oligarquías buscan la monotonía, las ideas inocuas, los pensamientos vacíos, los diletantes. Soportan los dogmatismos que no hacen peligrar al sistema, pero les aterran las innovaciones, las ideas que guían la acción.
Los revolucionarios debemos construir el ideario que nos una.
Criticar es Amar
José Martí

28.7.08

LA PASIÓN

La pasión es indispensable e insustituible en la Revolución. Cuando un Pueblo adquiere la pasión revolucionaria, es decir, cuando la Revolución se transforma en un asunto vital, entonces se pueden superar todas las carencias. Por el contrario, cuando un Pueblo pierde la pasión revolucionaria, cuando el fervor popular es ahogado por otros sentimientos, valores y pasiones, entonces, la Revolución se pierde, se extingue.
La pasión de la gente tiene que ver con la actividad de los dirigentes revolucionarios, o mejor, la actividad de los dirigentes revolucionarios, su responsabilidad, es estimular la pasión revolucionaria en la población. Y de allí depende el éxito de la Revolución.
¿Cómo saber por donde anda la pasión del Pueblo?
Una buena medida de la pasión popular es oír de qué habla el Pueblo, qué lo preocupa, qué lo llena. Y sobre todo qué lo moviliza. Veamos.
Nosotros no vamos a decir lo que hemos oído en la conversación del Pueblo, siempre sería parcial. Nos limitaremos a plantear lo que creemos sería la pasión revolucionaria, de lo que debería hablar el Pueblo revolucionario, de las cosas por las que estuviera dispuesto a dar su esfuerzo diario y hasta su vida si fuese necesario. Por lo tanto, es deber del gobierno revolucionario, de sus motores y de todos los revolucionarios, estimular esa pasión.
Recomponer la sociedad como una sociedad del amor.
Sustentar esa sociedad del amor en una economía de Propiedad Social.
Luchar contra el capitalismo como el mayor obstáculo a las dos pasiones primeras.
Luchar por la construcción del Socialismo como única manera de conquistar las dos pasiones primeras.
El internacionalismo: entender que si no ayudamos a la humanidad donde quiera que esté, no podremos construir una sociedad amorosa, por el contrario, seremos una sociedad comida por el egoísmo.
El antiimperialismo: la pasión de la lucha antiimperialista como la lucha internacional contra el capitalismo.
Defender la Patria como el territorio grande que Bolívar nos enseñó a amar, con su ejemplo de guerrero mundial, territorio que alcanza cualquier territorio donde el hombre aún sea lobo del hombre. Repetir con Bolívar, Martí y el Che: La Patria es América, Patria es Humanidad, Patria es Revolución, y repetir junto al Comandante Chávez: Patria Socialismo o Muerte.
Defender al Comandante Chávez como el símbolo de las mejores luchas de este Pueblo, y de las posibilidades reales de ir hacia el Socialismo.
Si el Pueblo es capaz de vibrar por estas pasiones la Revolución está garantizada, pero en la medida que estas pasiones son sustituidas por valores egoístas, capitalistas, la Revolución se nos escapará de las manos.
Criticar es Amar
José Martí