30.5.09

RENACER

Si le preguntamos al sentido común cuál es el mayor obstáculo para una Revolución Socialista, seguro responderá que es “el enemigo oligarca y capitalista”, y estaría equivocado, el mayor obstáculo para una Revolución son los revolucionarios. Expliquemos.
La Revolución es un cambio radical en la manera de vivir, de ver al mundo, de las costumbres y de los paradigmas, en la estructura de pensamiento, en las reglas éticas, las tradiciones. Eso es difícil, muy difícil.
Pero la Revolución toca niveles de milagro porque debe ser hecha por humanos formados en todo aquello que debe ser cambiado, es decir, la Revolución lo primero que debe cambiar es a los revolucionarios.
Razón tenía Fidel cuando entra a La Habana en 1959 y les dice a los cubanos que festejaban, que ahora era que venía la etapa más dura.
Era la etapa de construir con lo viejo lo nuevo. No es simplemente que lo nuevo lucha por nacer y lo viejo se niega a morir, es que somos nosotros los que debemos morir para poder nacer. Se trata de un renacer, los revolucionarios son un milagro, son un humano renacido.
La Revolución es la suma de decisiones revolucionarias que sólo pueden ser tomadas por revolucionarios, por humanos renacidos, deslastrados. De lo contrario, si no han expurgado al pasado que los habita, en los momentos definitivos tomarán decisiones restauradoras, reproducirán teorías que devuelven al pasado, y la Revolución irremediablemente se perderá.
Es difícil deslastrarse del pasado que nos habita el alma, son pocos los que pueden lograr ese cambio en solitario, son los llamados santos, iluminados, escogidos.
Pero el cambio es posible, se facilita en colectivo, he allí una de las funciones de la organización revolucionaria. En ella se produce el renacer, el colectivo es lo nuevo, es mejor que los individuos que lo componen, está deslastrado, esto es posible y se logra por la vigilancia revolucionaria.
Las decisiones, la ética, los paradigmas de una organización revolucionaria, las relaciones que allí se dan, son superación de lo viejo.
Por eso cuando vemos surgir colectivos revolucionarios, debemos alegrarnos, y si esos colectivos son obreros, debemos alegrarnos mucho más, y si además esos colectivos salen a la palestra retando a los empresarios capitalitas, debemos encender la luz de la esperanza y gritar: “la clase obrera se está encontrando con su ideología”.
El comunicado de un colectivo obrero llamado Vanguardia Obrera Socialista, que ayer salió en la prensa nacional [ver http://www.debatesocialistadigital.com/] invitando a los privilegiados capitalistas a un debate ideológico, nos llena de alegría y nos obliga a pedirles a los obreros que conforman esa Vanguardia que no cesen en su lucha contra los oligarcas explotadores, pero también que continúen en la lucha por renacer.
Y si esto ayuda a sus luchas externas e internas, recordarles que como Vanguardia Obrera tienen un compromiso con la sociedad, con los humildes, con la humanidad, que los pobres de la tierra esperan por ellos.
Pedirles que luchen contra sus propios demonios, que no permitan ser derrotados por ellos mismos.
¡Chávez es Socialismo!

29.5.09

SANTUARIO DE AMOR

La batalla contra el egoísmo es al mismo tiempo la batalla por el amor, por la fraternidad, por la unidad.
Un pueblo guiado por profundos sentimientos de amor es un pueblo invencible, por eso la batalla revolucionaria, ya lo predicaba Martí, es una guerra necesaria y amorosa, de defensa del amor, contra el odio.
Las acciones amorosas de los revolucionarios se potencian entre sí, crean condiciones para más acciones amorosas, arrinconan al egoísmo, ensanchan el campo socialista.
Cada acción solidaria del gobierno va creando zonas de amor que extinguen al egoísmo.
Cuando los obreros dan pasos concretos hacia la unidad, están acercándose a la ideología revolucionaria, se están convirtiendo en clase conciente, están preparándose para ser vanguardia de la marcha hacia el Socialismo, en resumen, comienzan a ocupar su lugar en la historia, porque el Socialismo es el rescate de las relaciones humanas amorosas.
La Clase Obrera unida es imprescindible para concretar la vía socialista, es por eso que la unidad de los obreros es tan deseada por los revolucionarios y tan temida por los contrarrevolucionarios de todos los pelajes.
La derrota de la peste egoísta es una tarea difícil, es la derrota de la raíz del capitalismo. Es un hecho que necesita una base material sin ambigüedades, que soporte la Conciencia del Deber Social, de la fraternidad, pero también es sobre todo un hecho conciente, por eso necesita una vanguardia, unos apóstoles que hayan derrotado, en su interior y en sus relaciones, al egoísmo, que sirvan de paradigma y guía al resto de la masa.
Así fue en la Revolución Cubana: el núcleo que se blindó en la Sierra Maestra, que se fusionó en la selva y en la acción de liberación, irradió hacia el resto de la sociedad la fraternidad, derrotó al egoísmo. Las relaciones fraternas, de Fidel, el Che, Raúl, Camilo, Almeida, Pombo… son ejemplo de relaciones socialistas, de relaciones amorosas.
La socialización no es sólo un asunto económico, es ante todo una acción formadora de conciencia, por eso aterra a los oligarcas.
La ofensiva que la oligarquía desata con desespero, se debe a que siente que la Revolución ha dado pasos importantísimos hacia el Socialismo, hacia el amor, que la Clase Obrera está tomando conciencia de su papel, por eso la oligarquía nacional e internacional tiene que lanzar una ofensiva final.
La ofensiva oligarca está en su etapa de consolidación ideológica, para eso usan sus tanques pensantes y sus nexos internacionales, es así que se explica el foro empresarial llamado: Encuentro Internacional Libertad y Democracia “El desafío Latino Américano”.
En Venezuela la confrontación de los Capitalistas Oligarcas y los Socialistas alcanzó niveles máximos, ya los bloques están conformados con claridad: los empresarios y sus aliados internacionales, enfrentados a la poderosa Unidad Obrera, a la Vanguardia Obrera Socialista.
Venezuela está destinada a convertirse en una gran potencia mundial o, lo que es lo mismo, en Santuario del Amor de la Humanidad, en Socialista.
¡Chávez es Socialismo!

28.5.09

LOS MECANISMOS DE DEFENSA

Todos los seres vivos tienen mecanismos de defensa adaptados a sus condiciones vitales. De nada serviría a un Elefante tener las garras de un Tigre y carecer de trompa, poco haría un Perro con las branquias de un Carite.
Así pasa con las Revoluciones, cada una debe construir sus mecanismos de defensa de acuerdo a sus circunstancias, a su tiempo.
Las revoluciones que llegan al poder por la vía armada, tienen unas hipótesis de ataques y unos mecanismos de defensa que les son propios. El factor militar es determinante, armar al pueblo es decisivo, sin olvidar el componente ideológico y político que siempre es guía capital.
En las revoluciones pacíficas, en las que se arriba al poder por elecciones dentro del sistema oligarca que se quiere superar, siguiendo sus reglas, la situación es más compleja. Estas revoluciones tienen sus propias leyes, sus mecanismos de defensa son peculiares.
Estudiemos a la Revolución Bolivariana y tratemos de establecer los mecanismos de defensa que les corresponden en estas circunstancias y en este momento.
En las primeras etapas de la Revolución, la oligarquía intentó truncarla por la fuerza, fracasó, y la Revolución siguió avanzando, descubriendo los caminos de la radicalización, pero la oligarquía pasa a un nuevo tipo de ofensiva.
En la primera etapa primaba lo militar, se esperaba invasión, nuevos golpes, los campos estaban claros, no había mucho que explicar: estábamos con Chávez, y contra el imperio.
En la segunda etapa, que es la que vivimos, el cuadro cambia, ahora lo ideológico es principal, la batalla no es en la calle, con pólvora, sino en el alma. Se disputa el corazón de las masas, y no territorio.
El enemigo astuto, ducho en este tipo de lucha, se cuela por la grietas que siglos de costumbres dejan en nuestra Revolución, se aprovechan de las debilidades de nuestro campo, crean opinión, deforman la realidad.
La Revolución se encuentra atada, debe respetar una legalidad impuesta por el pasado y por las condiciones internacionales que obstaculizan su defensa. Esta situación permite que las televisoras conspiren en nuestras narices, o que el CEDICE, organismo convicto y confeso como agente enemigo, prepare un encuentro golpista, y lo más que hacemos es molestar a sus participantes a su paso por Maiquetía.
Entonces surge una pregunta ¿Cuáles son los mecanismos de defensa de la Revolución Bolivariana ?
Por supuesto que la respuesta no está en las acciones desesperadas de grupos violentos.
El principal mecanismo de defensa de la Revolución pacífica es la movilización conciente y organizada de la masa bolivariana y chavista, en la calle, por objetivos políticos altruistas. A este mecanismo no debe renunciarse nunca, así nos educamos, nos emocionamos en Revolución. Que el enemigo oligarca sienta la determinación del pueblo dispuesto a construir su futuro. Toda acción revolucionaria debe ir acompañada de movilización.
El pueblo se moviliza con ideas claras, sin ambigüedades, mostrándole que sólo el Socialismo es solución a sus problemas y garantía de futuro, dándole razones sagradas por las cuales luchar.
¡Socialismo es Movilización!
¡Chávez es Socialismo!

27.5.09

EL POTE SOCIAL

La Revolución ha entrado en una fase de extraordinario empuje: la Zona Socialista se enriquece con socializaciones en el petróleo, la banca, las empresas básicas y en agricultura, el camino hacia el Socialismo se alumbra y se afirma.
La discusión teórica, que siempre es importante, adquiere ahora necesidad vital, ya no hay tiempo para perder, el acecho oligarca nos obliga a la mayor precisión, el mayor rigor en la praxis, entendida ésta como la práctica entrelazada a la teoría.
Es necesario afinar la teoría, unirla a la práctica en su realización y en su explicación, sólo así conseguiremos que la masa entienda, se forme socialista, y nos acompañe en la construcción y defensa del nuevo mundo. Ya no caben distracciones, extravíos.
Uno de los pilares de la construcción de nuestro Socialismo, de cualquier Socialismo verdadero, es la Propiedad Social de los medios de producción y su administración por el Estado.
Esto es imprescindible, y debe ser explicado con exactitud. Veamos.
Cuando una fábrica pasa a Propiedad Social, significa que ahora pertenece a todos, y su administración la hace el órgano administrador de la sociedad, que es el Estado Revolucionario.
Este paso es muy importante, porque le da a los obreros que allí trabajan sentido de pertenencia a la sociedad, ahora no lo hacen para un patrón oligarca que se lleva la ganancia, la riqueza formada, la plusvalía capitalista, sino que trabajan para toda la sociedad, recalcamos, para toda la sociedad.
Siendo así, las ganancias de la fábrica deben ir a un pote social, desde donde el Estado los distribuirá a toda la sociedad de acuerdo al principio de "a cada uno según su necesidad”. Se reafirma así el sentido de pertenencia del trabajo y las fábricas a toda la sociedad.
Por ejemplo una fábrica en el Sur del Lago, su ganancia debe ir al pote, de esa forma un desposeído de Monagas sentirá, se le puede explicar, que esa socialización también es suya en tanto miembro de la sociedad.
Es justo que el entorno de la fábrica reciba los beneficios de la fábrica, pero esos beneficios deben venir, y esto no es trivial, del pote social, y nunca como porcentaje de la ganancia de la fábrica directamente.
Viniendo del pote social, preservamos la conciencia de pertenencia a la sociedad, evitamos el egoísmo geográfico de quienes viven cerca de un centro de producción, y la exclusión de los que viven en zonas deprimidas.
Hacer la entrega de ganancias directamente estimula la conciencia egoísta, es el mismo fracasado esquema ya aplicado de la cogestión y las acciones a los obreros.
El “inventamos o erramos” Robinsoniano, es inventar montado sobre los hombros del pensamiento universal, no un errático caminar y tropiezos con la misma piedra.
El salto hacia la Propiedad Social de los medios de producción y su administración por el Estado, crea la base para el Socialismo, es soporte de la Conciencia del Deber Social, debemos darlo sin circunloquios.
¡Chávez es Socialismo!

26.5.09

EGOÍSMO Y SOCIEDAD

La contradicción egoísmo y sociedad acompaña al hombre desde el inicio de la sociedad dividida en clases, o lo que es lo mismo, desde la pérdida de la relación fraterna y el aparecimiento de la antisociedad, de la lucha de todos contra todos.
La formación de las clases puede parangonarse con la pérdida del paraíso, a partir de allí el hombre se transforma en egoísmo enfrentado a la sociedad, al resto de los humanos, deja de estar integrado con sus semejantes, es condenado a la soledad.
Esta disociación de egoísmo y sociedad, es el inicio del camino hacia la extinción de la humanidad. Produce cambios tan profundos en la psiquis, la moral, la ética, en la relación de los hombres entre sí y con la naturaleza, al punto que grandes pensadores han llegado a postular que “el hombre es una pasión inútil”.
En el capitalismo esa disociación ha alcanzado niveles de patología severa. El hombre del capitalismo es un ser que padece una enfermedad drástica que tiene varios nombres: egoísmo, individualismo, aislamiento, la melancolía de la soledad.
El hombre del capitalismo no sabe pensar en sociedad, ve su existencia como un tránsito en solitario, he allí la base psíquica y filosófica de la dominación. El humano disociado, enfrentado a la sociedad, convertido en un ser antisocial, es incapaz de tomar decisiones con criterio social, en cada decisión prevalecerá la enfermedad del egoísmo.
Esta característica del hombre del capitalismo es la más formidable defensa de ese sistema. Veamos.
Impide la unidad, que prosperen doctrinas sociales, fragmenta las luchas revolucionarias, las atrapa, crucifica a los apóstoles, sacrifica a los Santos, olvida a los fraternos y prestigia a portadores de egoísmo.
La desunión de los revolucionarios, de los obreros, de los campesinos, tiene su base en la enfermedad del egoísmo: es capitalismo traducido en conducta.
La peste egoísta ha derrumbado los mayores esfuerzos revolucionarios. Hoy podemos decir que no es posible una Revolución si el individuo no entiende que sólo en sociedad se puede realizar, que se beneficia sólo si la sociedad se beneficia.
Dos pilares tiene esta batalla:
Uno, un Partido que agrupe a los más sanos, a los más liberados de la plaga, a los capaces de actuar y pensar en sociedad, de desprendimiento en beneficio de la restauración social.
Estas agrupaciones de vanguardia, que en su relación deben prefigurar a la sociedad sana, tienen como principal tarea concientizar a la masa sobre las vías de integración, dirigir la batalla contra el egoismo, en resumen, dirigir la Revolución.
Son los que pueden, con el ejemplo de su actuación austera, abrir surcos para el cambio de las relaciones sociales.
El otro pilar es la Zona Económica Socialista, de Propiedad Social administrada por el Estado, donde las ganancias vayan a un “pote social”, y de allí regresen a la sociedad cumpliendo el precepto bíblico y socialista de “a cada uno de los miembros de toda la sociedad, según su necesidad”. Ese pote social es el pilar material de la sanación socialista.
¡Chávez es Socialismo!

25.5.09

LA PROPIEDAD EN LA LUCHA POR EL SOCIALISMO

La esencia del Socialismo es restituir las relaciones amorosas entre los humanos, y de éstos con su entorno. Es integrar la sociedad que ha sido fragmentada. La descomposición de la sociedad se debe a siglos de sistemas que permiten la apropiación del trabajo, que es de todos, que es de la sociedad, por parte de una fracción de la misma. Este robo social se realiza usando como fundamento, como “pistola económica”, la propiedad nosocial de los medios de producción, y una espiritualidad, una conciencia egoísta, fragmentadora, que justifica el atraco y lo perpetúa.
Entonces:
La lucha por el Socialismo es en esencia la lucha por restituir la hegemonía de la Propiedad Social de los medios de producción, junto a la hegemonía de la Conciencia del Deber Social. Es decir, los medios de producción deben volver a ser propiedad de toda la sociedad, y los individuos deben adquirir conciencia de que su suerte está ligada, se realiza, a través de la suerte de la sociedad.
Podemos afirmar, rotundamente, que no es posible construir el Socialismo sin la hegemonía de la Propiedad Social de los medios de producción.
Se comprende que los oligarcas centren aquí sus ataques contra el Socialismo.
La lucha contra la formación de la Conciencia del Deber Social, la desarrollan a través del estímulo a valores individuales, egoístas. Los siembran desde la infancia, y se valen de los más variados medios, desde la escuela hasta la televisión. Todo el día estamos sometidos a una lluvia de valores morales que apuntalan la fragmentación social y justifican la guerra de todos contra todos.
La lucha contra la hegemonía de la Propiedad Social de los medios de producción, la hacen de manera más solapada. Ellos saben que es allí, en la economía, donde en última instancia se decide el rumbo del proceso, y es allí donde ponen en juego todas sus artimañas y habilidades.
La necesidad de la hegemonía de la Propiedad Social de los medios de producción, no es un capricho de ultraizquierdistas, se trata de que el Socialismo no es posible sin esa forma de propiedad.
Se deduce, que el debate que se avecina tenga como fundamento la definición de la forma de propiedad hegemónica. La tarea no es fácil, existen muchos atajos para extraviarse.
Procesos revolucionarios han sucumbido a la tentación de buscar formas que falsifican a la Propiedad Social, para terminar en un eterno ritornelo al capitalismo.
Ahora, después que el Comandante decreta profundización del camino al Socialismo, se revolvieron todos los argumentos, afeites y disfraces, para tratar de atrapar la economía dentro de la camisa de fuerza de la propiedad nosocial, capitalista, de los medios de producción. Es así que abundan las declaraciones proponiéndonos mil y un extravíos, menos avanzar hacia la Propiedad Social.
¡Rodilla en tierra con Chávez y el Socialismo!
¡No es posible el Socialismo sin hegemonía de la Propiedad Social !
¡No es posible el Socialismo sin hegemonía de la Conciencia Social !

24.5.09

UN FENÓMENO LLAMADO CHE

Si consideramos el pensamiento revolucionario universal como una sucesión de ideas, podríamos hacer la siguiente secuencia. Veamos.
Primer escalón, la solución de los problemas sociales se coloca en la zona espiritual, representa este peldaño el cristianismo, la superación de las adversidades es remitida al cielo, al otro mundo.
La esencia de los problemas sociales, la miseria, la pobreza, es detectada con certeza impresionante, y la propuesta para su superación asombra: la esencia de los problemas sociales es el egoísmo, y la solución es “ama a tu prójimo como a ti mismo” “amaos los unos a los otros”. La concreción, la implementación de estos dos mandamientos, se ubica en el mundo espiritual, en la voluntad, en la conciencia.
Así, el mundo revolucionario durante mucho tiempo estuvo buscando alivio a los males sociales en el espíritu, remitía las angustias a otro mundo. No relacionaban la espiritualidad con la materialidad. En este período surgieron conventos, zonas de oración, de fraternidad, surgieron los falansterios del Socialismo Utópico, intentos de soluciones que no pasaron límites discretos.
Posteriormente en el segundo escalón surgen las ideas que dan preeminencia a lo material, se pensaba que allí estaba la solución. Producir, comerciar, era la orden del día, eran tiempos del sueño americano. La solución es individual, si hay ganas de trabajar, si no se es flojo, se surge, se resuelve el problema de la pobreza, entonces, la pobreza es un problema individual, y de falta de vocación.
Estas ideas son la base que sustentan al capitalismo, de más está decir que no solucionan los problemas, al contrario, los profundizan.
El tercer peldaño nos dice que la materialidad y la espiritualidad sí tienen relación, que la materialidad sostiene a la espiritualidad, la condiciona, la determina. Que es suficiente resolver la Propiedad Social para que se produzca una conciencia revolucionaria. Eran los días del Socialismo Soviético tardío. Ya conocemos el desenlace de este esquema.
El fracaso del Socialismo real trajo desolación en el mundo, se pensó que con ese derrumbe se había demostrado que la cima de la humanidad era el capitalismo, que ese era el sistema que correspondía a la naturaleza humana. Que más allá no había nada, que habíamos llegado al final de la historia.
Pero, una pequeña isla desentonaba, el Socialismo persistía allí, resistía al acecho del mayor imperio que haya conocido la humanidad. Los ojos del mundo revolucionario se volvieron hacia allá, hacia Cuba, allí estaba la Esperanza y la respuesta.
¿Qué había pasado allá, por qué resistía?
La contestación la dio Fidel: “vivíamos con un adivino y no nos habíamos dado cuenta”, ese adivino era, es el Che.
El Che representa, sin duda, el último peldaño en la evolución del pensamiento revolucionario: la conciencia y la materialidad forman un complejo donde se condicionan mutuamente, y en ese complejo lo más importante es la Conciencia del Deber Social.
Debemos estudiar al Che, sin duda, el pensamiento revolucionario más avanzado.
¡Socialismo es Estudio!
¡Chávez es Socialismo!

23.5.09

HERENCIA CULTURAL

La especie humana tiene dos tipos de herencia: la biológica regida por las leyes de la genética, y la Herencia Cultural que consiguió liberarse de la esclavitud de la naturaleza.
Esta cualidad humana de tener Herencia Cultural hace posible la construcción de civilización: Lo aprendido en una generación pasa a la generación siguiente.
Esta transmisión de conocimientos crea sus propios métodos, se potencia a sí misma, el conocimiento es simultáneamente método y contenido. Adquirimos conocimiento y al mismo tiempo aprendemos cómo adquirirlos y cómo legarlos al futuro.
Una sociedad, y más todavía una sociedad en Revolución como la nuestra, debe cuidar mucho la forma de adquirir y transmitir conocimientos. Esto no escapa a la lucha ideológica, se encuentra en su centro.
Podríamos decir que la lucha de clases es en definitiva la lucha por apropiarse de método y contenidos del conocimiento, y que la Revolución es devolver, dotar a las clases expropiadas, a los humildes su capacidad de adquirirlos, permitirle que se adueñen de la herencia cultural, que hasta ese momento era propiedad oligarca.
Muchas son las formas que usan las clases dominantes para apropiarse del conocimiento universal construido en milenios de civilización, y privar a las clases dominadas de la Herencia Cultural.
Unas de estas formas son dirigidas a los métodos de transmisión, el analfabetismo es una de ellas, así toda Revolución debe comenzar por enseñar a leer, y promover la lectura, por eso esta Revolución Bolivariana lo hace.
Privar a la sociedad, a las clases dominadas de métodos de discusión es una forma principal impedir la conexión con la herencia cultural. Es la discusión un instrumento para la creación y transmisión de conocimiento. Se puede calificar a una sociedad por la forma como discute y por lo que discute.
Se muestra la discusión como un enfrentamiento y no como el intercambio de ideas buscando la verdad. La discusión se transforma en agresión y de esta manera cierra las posibilidades del rico intercambio.
Otra forma, muy importante, es minar la memoria histórica, deformarla, borrarla, restarle importancia, desprestigiarla. Con esa intención difunden la idea de que sólo lo autóctono es bueno, pretenden aislarnos del resto del mundo. Ocultan hechos, mienten sobre otros, interpretan la historia a su conveniencia. El rescate con de la historia, conectar a la sociedad con su pasado es obra revolucionaria.
Otra forma, es trivializar la adquisición de conocimiento, decirnos que es espontáneo, que viene sólo, prestigiar la falta de rigor, el estudio como vía para adquirirlo, despreciar la teoría, que es despreciar una parte fundamental de la herencia cultural.
Una sociedad sin teoría esta destinada a ser esclavizada, a repetir errores, a tropezar una y otra vez con los mismos obstáculos. Una sociedad sin práctica es inviable. La teoría debe guiar a la práctica y está a su vez debe ser criterio de verdad de la teoría y alimentarla. Teoría y práctica juntas constituyen la Praxis.
¡Socialismo es Herencia Cultural!
¡Chávez es Socialismo!

22.5.09

CONSECUENCIAS

Próximamente el parlamento discutirá la Ley de Propiedad Social, esta ley ha levantado muchos comentarios y deformaciones, alrededor de ella se genera confusión que tiene varios orígenes: uno, el interés de la oligarquía de meter miedo a la masa desposeída y, otro, la falta de precisión teórica del campo revolucionario. Hablar de la propiedad es impostergable.
Lo primero es que la propiedad importa a los revolucionarios en cuanto es soporte de la conciencia. Según sea la forma de propiedad hegemónica en una sociedad, así será la conciencia hegemónica en esa sociedad. Una hegemonía de la propiedad nosocial, producirá y legitimará una conciencia nosocial. Una hegemonía de la Propiedad Social, sustentará una Conciencia Social, esencia del Socialismo.
La propiedad hegemónica es la propiedad que sustenta a la conciencia hegemónica.
No existe propiedad Estatal, existe Propiedad Social administrada por el Estado. Ahora bien, esa propiedad puede ser bien o mal administrada, ese es otro asunto. En el Estado Revolucionario la Propiedad Social toma características vitales: sin Propiedad Social no es posible el Socialismo, porque no es posible la sustentación de la Conciencia del Deber Social y no es posible la Planificación Central.
Existe propiedad antisocial, nosocial de los medios de producción, que puede ser individual, colectiva, pero siempre de grupos, de fracciones de la sociedad, no de toda la sociedad, la diferencia es sutil, pero el impacto sobre la conciencia es enorme. La propiedad antisocial, siempre, no importa el número de propietarios de los medios de producción, generará conciencia egoísta, será impulso para el capitalismo.
Existe propiedad individual, de uso, la casa, la ropa, el carro, la moto, la bicicleta, hasta el conuco, la pequeña bodega y el taxi, se pueden considerar, dadas nuestras condiciones, incluidas en ese tipo de propiedad. Ésta es intocable, no hay por parte del Estado Revolucionario la menor amenaza, en todo caso la amenaza viene del capitalismo, veamonos en el espejo de la crisis inmobiliaria de los gringos.
El Estado Revolucionario en el período de transición, como este que vivimos, se enfrenta a los remanentes de propiedad antisocial de los medios de producción, e intenta regularlos. Simultáneamente desarrolla una zona socialista que haga innecesario y no ventajoso la permanencia en la zona capitalista, de economía egoísta individual.
La Ley de Propiedad Social es importantísima y debe ser cuidadosamente estudiada. Las formas de propiedad tienen consecuencias políticas y sociales, no son un capricho. Estudiemos.
Por ejemplo, si asentamos, como le oímos a un diputado extraviado, que el Estado es propietario, que existe la propiedad estatal, entonces es legítima la actitud de los obreros en la discusión de sus contratos, en este caso estarían discutiendo con un patrón. Pero si el Estado es representante de la sociedad desposeída, los obreros estarían discutiendo con la sociedad, con sus hermanos, y la actitud sería fraternal, socialista.
Si asentamos que la propiedad de grupos es propiedad social, dejamos un importante resquicio al capitalismo.
¡Chávez es Socialismo!

21.5.09

LOS DÍAS DE ZAMORA

“El cielo encapotado anuncia tempestad, oligarcas temblad, viva la Libertad ” una frase, que más que evocación de un himno es un informe político de los días de Zamora. La historia se repite. Veamos.
El cielo de la patria está encapotado, las nubes que anuncian tempestad son evidentes: los gringos amos de la oposición insisten en su intención de salir de Chávez y truncar a la Revolución Bolivariana , la OEA , se presta para la infamia, Aznar envía oro y veneno para alimentar a los derechistas conspiradores.
La instrucción del imperio es clara: ¡Queremos la cabeza de Chávez! Hacia ese objetivo apuntan todas sus acciones.
Es evidente que, como en los días de Zamora, hay un enfrentamiento entre los humildes rebelados contra los oligarcas reagrupados en partidos y medios de desinformación, y es claro que la confrontación adquirió tal magnitud que ya no se puede resolver en el plano electoral, los oligarcas sabios y malamañosos abandonaron esa posibilidad y se preparan para el zarpazo perverso.
Hacen marchas, intentan acumular fuerza para apuntalar a sus sicarios y envalentonar a rastreros antipatriotas. Las universidades crean dificultades ficticias, las empresas internacionales contribuyen a crear ambiente de asonada.
Simultáneamente siembran nidos de armas largas y explosivos en sitios estratégicos de la ciudad. Ya se descubrió uno.
Deslegitiman al gobierno, invocan al 350 para justificar su arremetida, esperan magnicidio, ninguno de los voceros opositores declara indignación ante esa posibilidad, al contrario, se burlan.
Los oligarcas no ocultan sus intenciones, se agrupan alrededor de la maldad.
Entretanto el campo Revolucionario se retarda en la respuesta estratégica, se mueve pesado, no termina de concretar un frente de defensa, aún tiene su mente en lo electoral y en lo subalterno. Hace pero no difunde. Y lo peor, no moviliza al pueblo.
Los Revolucionarios deben primero entender que la confrontación alcanzó tal profundidad que se decidirá por la fuerza, ese es el campo que escogió el enemigo oligarca, siendo así debemos prepararnos para esa confrontación.
Segundo, comprender que la fuerza más poderosa es lo ideológico, por tanto es necesario afinar la teoría revolucionaria, alimentarla de la realidad.
Debemos fortalecer la organización del pueblo, no dejar nada a la improvisación y al voluntarismo. Todo lo que hagamos en organización popular debe llevar el signo de la defensa de la Revolución , y la movilización será su medida.
Es necesario fortalecer la organización política, que dirija la contienda y evite vacíos que son llenados por anarquistas y desesperados que sólo sirven a los oligarcas.
El estudio de la realidad es importante. Es necesario percibir que las últimas medidas del gobierno, en el petróleo y en el campo, ampliando la zona socialista, ya se irradian sobre los obreros que avanzan en la comprensión de su papel histórico, las manifestaciones unitarias de sus dirigentes indican que el bloque oligarca se enfrentará a un poderoso bloque revolucionario con los obreros en la vanguardia.
Es necesario estimular ese bloque, los oligarcas deben sentir que si se atreven, cómo en los días de Zamora, temblarán.
¡Chávez y Zamora!

20.5.09

GRANDEZA Y LEALTAD OBRERA

Nunca en la historia de Venezuela los obreros habían estado tan cerca de zafarse de la lógica capitalista y de asumir su papel histórico. La hora es de grandeza y lealtad.
Grandeza para entender y sentir la oportunidad inmensa de cambiar al mundo, de dar ejemplo a los obreros del planeta de cuál es el papel que la historia les tiene reservado, de revivir los días de la Comuna de Paris, de Zacco y Vanceti, de Rosa Luxemburgo, del Soviet de Petrogrado. Decirle a la humanidad que el hombre tiene vías hacia el futuro, que no hemos llegado al final de la historia.
Lo que está en disputa es el destino de la humanidad amenazada por el capitalismo. La historia no nos perdonará. No hay justificación para no ir hacia adelante, no hay excusa para la desunión de los obreros socialistas y chavistas que han entendido el llamado de los tiempos.
El reto exige grandeza de pensamiento y de alma. Hoy se trata de dejar atrás siglos de costumbre capitalista, de lucha por la sobrevivencia de la Clase Obrera, de práctica sindical de resistencia frente al patrono, y pasar a líderizar, conducir, junto al Comandante Chávez, el proceso hacia el Socialismo. Ese es el papel de la Clase Obrera y a ese objetivo deben estar subordinadas todas las consideraciones menores.
Los obreros petroleros se aproximan a unas elecciones sindicales, el ambiente como de costumbre está lleno de vericuetos: albañales destapados, rumores, zancadillas, incomprensiones. Es natural, venimos y peleamos con el pasado.
Una muestra concreta de vocación unitaria indicará el grado de madurez que han alcanzado nuestros dirigentes obreros. Sabemos que hay diez mil excusas para no ir juntos, los motivos de desunión se han acumulado durante siglos, pero sentimos que preservar la marcha hacia el Socialismo es causa suficiente para deponer todo en aras de ese objetivo.
Estas elecciones son especiales, ahora no se trata simplemente de elegir a la directiva de la Federación, lo que antes se hacía con criterios puramente reivindicativos, ahora se trata de los obreros dando muestras de su capacidad para avanzar en el camino del Socialismo, de su competencia para el control obrero del gran plan socialista de la nación, y sobre todo se trata de construir una referencia moral que al lado del Comandante dirija la defensa y la construcción de la nueva sociedad.
Los dirigentes obreros, tienen en sus manos una gran oportunidad:
Si son incapaces de ir unidos a estas elecciones, se inmolarán en lo estratégico, nos estarán diciendo que todavía no están maduros, que otros sectores de la sociedad y otros dirigentes deben asumir el reto revolucionario, que con ellos, por ahora, no puede el país contar, que la Revolución debe seguir el inseguro camino de la carencia del esfuerzo organizado de los obreros.
Ahora bien, si los dirigentes obreros aprovechan la oportunidad, y con grandeza y lealtad hacia el Socialismo y el Comandante nos dan muestra de unidad, entonces habrá Esperanza. Y los oligarcas, como en los días de Zamora, volverán a temblar…
¡Chávez Socialismo!

19.5.09

OBREROS, UNIDAD Y REVOLUCIÓN

Los obreros guiados por la ideología proletaria son condición indispensable para que un proceso se consolide en Revolución.
Esto es así porque sólo la clase obrera tiene una existencia que sustenta la esencia de la Revolución: la relación amorosa, la unidad, la fraternidad. Expliquemos.
La existencia de una clase está dada por su relación con el trabajo, porque el trabajo además de transformador de la naturaleza, es formador de la condición humana. Se puede definir al humano como la especie que trabaja, y podemos definir a un sistema y a una clase social de acuerdo a su relación con el trabajo.
En los sistemas sociales que precedieron al capitalismo, las clases eran de dos tipos: las que se apropiaban del trabajo ajeno, y las que trabajaban para esas clases apropiadoras del trabajo ajeno.
En el capitalismo esta situación se profundiza, es la culminación de los sistemas de rapiña.
Ahora bien, para que esta situación de depredación se pueda sostener, para que el fraude se justifique, debe ir entrelazado con una espiritualidad basada en el egoísmo, la competencia, la fragmentación social, una moral y una ética donde el lucro esté por encima de cualquier otro valor y legitime cualquier acción, una sociedad donde el pensamiento rector sea: “si me da lucro es aceptable”.
Esta conducta individualista, que emana de la existencia de las clases dominantes y que impregna a toda la sociedad, a las demás clases, ha conducido a la humanidad a los bordes de su autodestrucción.
La liberación de la humanidad, la esperanza, está en la Clase Obrera, que es la única clase que por su existencia puede sustentar una ideología de la fraternidad, del amor, de la cooperación. Ella es la única clase que trabaja en unión, que se gana la vida en comunidad.
Pero cuando la Clase Obrera es colonizada por la ideología burguesa, permanece atrapada dentro de la lógica del capitalismo, entonces sus luchas son reivindicativas, es decir, pugna en el mercado capitalista por vender, comerciar, la única mercancía que posee: la fuerza de trabajo.
Las leyes del mercado, la oferta y la demanda de la fuerza de trabajo presionan hacia el egoísmo y la dispersión. Allí la Clase Obrera es una clase competidora y esclava de las reglas del capitalismo, y su desunión, su egoísmo, una política capitalista.
Ahora bien, cuando la Clase Obrera se encuentra con su ideología, cuando comienza a actuar como clase liberadora, cuando se transforma en clase sepulturera del capitalismo y constructora del Socialismo, entonces la unidad, la fraternidad, el amor que emana de su existencia, toma cuenta de su acción, se transforma en política, en guía y meta de toda la sociedad.
En condiciones de batalla socialista es un deber de la Clase Obrera dar lecciones de unidad que derroten la espiritualidad egoísta.
La Unidad Obrera alrededor del objetivo socialista es una medida del nivel de conciencia revolucionaria de esa clase, de su espiritualidad, sin la cual no hay Socialismo, no hay liberación de la sociedad.
¡Chávez es Socialismo!

18.5.09

SIEMPRE LA ESPIRITUALIDAD

La Revolución siempre es un asunto de conciencia, o mejor, la Revolución es un cambio radical en la conciencia de la sociedad, en los valores, en la psiquis, en la cultura. Sin ese cambio no hay Revolución, todos los cambios materiales quedan sin efecto, son atrapados por el viejo sistema.

Lo anterior adquiere carácter de dramatismo cuando hablamos de la superación del capitalismo, de la Revolución Socialista. Esta Revolución es un salto nunca experimentado por la humanidad, se trata de una transformación profunda, radical.

Al trascender el capitalismo se dejan atrás todos los sistemas basados en la explotación del hombre por el hombre, todos los sistemas egoístas, de esta manera la humanidad, según palabras de los clásicos, pasa de la prehistoria a la historia.

Significa la realización del humano, el encuentro del humano consigo.
Y este cambio requiere como ningún otro una alta dosis de conciencia, no es un simple cambio material, es el cambio más profundo, radical, que el espíritu humano ha experimentado.

Podríamos decir, que el espíritu vence definitivamente a la sociedad capitalista que ha transformado a la realidad, a la materialidad en mercancía. Así el hombre se reencuentra con lo que de humano tiene, y lo desarrolla a niveles nunca vistos. Oigamos a Fidel:

“Quizás lo más útil de nuestros modestos esfuerzos en la lucha por un mundo mejor será demostrar cuánto se puede hacer con tan poco, si todos los recursos humanos y materiales de la sociedad se ponen al servicio del pueblo.

Ni la naturaleza debe ser destruida, ni las podridas y despilfarradoras sociedades de consumo deben prevalecer. Hay un campo donde la producción de riqueza, puede ser infinita: el campo de los conocimientos, de la cultura y el arte en todas sus expresiones, incluida una esmerada educación ética, estética y solidaria; una vida espiritual plena, socialmente sana, mental y físicamente saludable, sin lo cual no podrá hablarse jamás de calidad de vida. ¿Acaso algo impide que podamos alcanzar tales objetivos?”

Fidel nos dice que la verdadera riqueza del humano está en los conocimientos, la cultura… en resumen, una vida espiritual plena.

Ese es el objetivo del Socialismo, la sociedad del “ser”, que se sobrepone a la sociedad del “tener”, donde el humano vale por lo que consigue atesorar a costa de apropiarse del esfuerzo ajeno.

Sólo a un pueblo que haya alcanzado altos niveles de esa espiritualidad, de esa solidaridad, de esa Conciencia del Deber Social, le está dado construir el Socialismo y defenderlo. Porque sólo un pueblo así comprenderá la importancia de la tarea, no la cambiará por prebendas materiales circunstanciales.

La Revolución Bolivariana tiene el inmenso reto de elevar en el pueblo esa conciencia y esa espiritualidad, sólo así podremos avanzar y enfrentar los obstáculos que la situación mundial sin duda nos presentará.

Todas las acciones de la Revolución deben tener como objetivo la elevación de la Conciencia del Deber Social. En esta batalla el principal instrumento educativo es el ejemplo y la verdad.
¡Unidos con Chávez avanzaremos hacia el Socialismo!

17.5.09

PERSEVERAR

La crisis que azota al capitalismo mundial crea turbulencias en el sistema de dominación, estas circunstancias son propicias para el avance revolucionario, y también para el recrudecimiento fascista. Este es el dilema de los tiempos que corren, y este dilema debe guiar todas las acciones y los empeños de los revolucionarios.
El sistema capitalista se defiende tratando de llevar el peso de la crisis a los sectores que siempre ha explotado, y recurrirá al fascismo en las zonas del planeta donde se vea seriamente amenazado su dominio, el fascismo es su última y más poderosa opción para enfrentar a la insurgencia.
Los revolucionarios, en la coyuntura, deben redoblar sus esfuerzos para conducir la sociedad por derroteros de cambios profundos, rumbo al Socialismo, deben explicar las raíces de la crisis, la necesidad imperativa de superar al capitalismo, y deben combatir con fuerza los intentos de las oligarquías de manipular a los humildes y hacer que estos se coloquen en el bando de sus verdugos. Los oligarcas intentan buscar razones para que el pueblo se enfrente al gobierno.
Es hora de Revolución, y para ser revolucionario en esta hora:
Los revolucionarios deben apoyar al Comandante Chávez, el apoyo debe ser crítico como son los apoyos verdaderos, pero debe ser leal, como son las relaciones fraternas, transparentes.
En esta época, el apoyo a Chávez es condición indispensable para ser revolucionario, no es posible ser revolucionario y no ser chavista. Esta posición no es un capricho, se desprende de la realidad. Veamos.
Vivimos desde hace siglos, pero ahora con inusitada claridad, un enfrentamiento de clases. El bloque oligarca en feroz lucha contra el bloque revolucionario.
Los bloques al principio del proceso, en sus primeras etapas, no estaban nítidamente definidos: el Campo Revolucionario presentaba vetas oligarcas, infiltrados, recordemos a miquelena, leopoldo puchi, ismael garcía, ramón martinez, sin hablar de rosendo, etc. Representaban posiciones ideológicas adversas al camino que llevaba la Revolución, se fueron quedando en el camino a medida que se avanzaba.
Se producía dentro del proceso una feroz lucha de clases que fue siempre resuelta a favor de la posibilidad revolucionaria, siempre la vía revolucionaria se preservó, siempre se avanzó. Fue correcta, la historia lo dice, la posición de los Revolucionarios que acompañaron al Comandante, es este duro, pero hermoso camino de abrir brecha al Socialismo.
La Revolución es un camino contradictorio, impregnado de lucha de clases, así avanza. El deber de los revolucionarios es colocarse, en el polo del futuro, del movimiento hacia adelante.
Hoy, una vez más, el polo que representa al futuro, que marca rumbo al Socialismo, es el liderado por el Comandante, no hay nada más revolucionario. Las medidas tomadas para enfrentar la crisis, una vez más señalan el polo correcto.
Los equivocados de ayer y de hoy, que inventaron teorías y análisis para separarse de la corriente principal de la historia, para deslindarse del Comandante, traicionar al futuro, hoy con su conducta derechista, reafirman lo acertado de los que perseveran.
¡Chávez es Socialismo!

16.5.09

SOMOS LO QUE DISCUTIMOS

El humano es pensamiento, ya lo dijo el filósofo, “cogito ergo sum”: pienso luego existo. Pensar nos hace humanos, la humanidad se construye, se ha construido, en el pensamiento que evoluciona en relación estrecha con la realidad económica.

Ahora bien, el pensamiento se forma principalmente en la discusión, en el examen conjunto de una materia. Podría definirse al humano como el animal que piensa y discute.

Discutimos, pensamos, desde la vieja que chismea lavando ropa en un río, hasta el científico que expone un trabajo novedoso en un congreso. Si pudiéramos oír el sonido típico de la humanidad, este sería el murmullo de la discusión.

Entonces, una sociedad tendrá la calidad de los temas que discute, será los temas que discute, somos lo que discutimos.

Siendo así, la clave de la dominación reside en la calidad de los asuntos que la sociedad examina. Veamos.

Las clases dominantes tienen interés en que la sociedad dominada no reflexione asuntos importantes para su liberación, su labor de dominio descansa en llenar la mente social de trivialidades y desterrar las ideas “peligrosas”, las que cuestionan la dominación.

La Revolución es un cambio radical en la manera de pensar una sociedad y en los asuntos que se piensan, sin ese cambio no hay revolución. El enfrentamiento con la oligarquía es, en el fondo, el enfrentamiento de dos pensamientos.

De todo esto se deduce que, para una Revolución es fundamental la discusión, el contenido y la forma, los asuntos que se discuten y cómo se discuten.

Es importante estar atento a la discusión en el pueblo, no es un asunto para dejar a la improvisación, una de las funciones esenciales del partido, de la vanguardia, es dirigir esta discusión, dotarla de una lógica diferente a la lógica que el oligarca intenta imponer.

Cometemos error gravísimo cuando polemizamos con el enemigo como si de una pelea personal se tratara, cuando llenamos la confrontación de argumentos menores, que califican a las personas, pero no explican los hechos, no los colocan en sus relaciones con otros eventos.

Y cometemos error gravísimo, cuando los eventos importantes, los logros de la Revolución, son despachados de forma ligera, sin explicación, no son preocupación, no se colocan en el camino general de la Revolución, no se analizan sus repercusiones en el futuro de la sociedad.

Los dirigentes revolucionarios tienen una gran responsabilidad, ellos son educadores, sus declaraciones, sus actuaciones, son ejemplos, lecciones para el resto de la sociedad.

Una acusación de un dirigente, una amenaza, un reto, se transforma en una línea política, en una propuesta, determina el rumbo de la discusión, de la sociedad. No pueden ser lanzadas a la ligera, no es un asunto trivial.

El partido es instrumento principal para la educación política de la sociedad, sus acciones, sus campañas deben ser planificadas teniendo esa función en cuenta, deben romper los estrechos límites de su territorio, irradiar a la sociedad, señalarle lo importante, llenar sus reflexiones, conducirlas.

¡Discutir lo Importante!

¡Chávez es Socialismo!

15.5.09

LA IMPORTANCIA DE PENSAR EL AMOR

Hoy en Venezuela es vital el pensamiento, la suerte de la sociedad se decidirá allí, en la mente. La batalla de hoy es, como nunca, una batalla de ideas, ellas regirán todo el proceso, el desenlace dependerá de ellas.
La suerte del mundo se decide aquí en la América, y es Venezuela el centro de lo que pasa en el continente. Es fácil comprender que el imperio nos tenga como su objetivo principal, nos ataca con ferocidad, usa su mejor arma contra nosotros: la inteligencia.
El imperio nos ataca con astucia, somos víctimas de un experimento inédito de guerra de cuarta generación dirigida al alma del pueblo, a su mente.
Globovisión, las televisiones oligarcas, son muestra de esta guerra: su programación está al servicio del degollamiento de la Revolución, nada allí es inocente.
Se engañan los que piensan que el daño está en lo evidente, que globovisión es más dañina y peligrosa que las otras, que Venevisión, por ejemplo. ¡No es así!
Todas esas televisoras, los periódicos, las radios, cines, teatros, la iglesia, las vallas, forman parte de un entramado psíquico de dominación que dirige sus mejores proyectiles a la mente, a la conciencia, infringe los valores de la liberación: la fraternidad, el amor, la visión social.
Por eso cerrar o no un canal escuálido es una medida que puede traer algún beneficio, quizá, pero estaremos luchando en la superficie, en el reflejo del fenómeno, no en el fenómeno, y menos en sus causas.
Y al no presentar batalla en el centro del problema, al distraernos con medidas aparatosas pero ineficaces, estamos contribuyendo, por omisión, a que la labor destructiva del enemigo siga haciendo mella en nuestras bases.
En esta guerra de cuarta generación debemos ir al fondo, pelear allí donde es importante, en los valores, en la ética y en su base material: la economía, las relaciones de propiedad.
Defender la necesidad de una nueva manera de relacionarnos, de establecer relaciones amorosas, fraternas, en contraposición con las relaciones egoístas, el estímulo al odio, la soledad donde se sustenta el capitalismo: he allí el centro de la confrontación.
Es partiendo de esa espiritualidad que se debe explicar la necesidad de la Propiedad Social de los medios de producción como sustentadores de la nueva relación amorosa.
Y es allí donde reside la importancia de las socializaciones que emprende el Gobierno Revolucionario.
Y esa es la esencia de la lucha que libramos.
Es necesario discutir los actos del gobierno, y discutirlos con esta visión, son actos de impulso a una relación amorosa, única manera de salvar al planeta.
Los revolucionarios debemos rescatar las relaciones amorosas, defenderlas como el centro del afán socialista, difundirlas, ellas son el objetivo principal del Socialismo.
Como nos dijo Martí, la guerra nuestra debe ser una guerra por el amor, así seremos invencibles. Los que luchan por el amor tienen muchísima más fuerza que los guiados por el odio.
¡Socialismo es amor!
¡Chávez es Socialismo!

14.5.09

SITUACIÓN NACIONAL

Después de las elecciones regionales el paisaje político cambió, los oligarcas lanzaron su llamado a pacto, justificándolo con la crisis mundial del capitalismo, pretendían con esto que la crisis se resolviera a favor de la burguesía, al tiempo que desmovilizaban a la masa.
El Gobierno Revolucionario no cayó en la celada, y con celeridad rechazó el pacto, anunciando que la crisis del capitalismo se enfrentaría con medidas socialistas que amortiguaran el impacto sobre los humildes. Esta decisión correcta de proteger a los humildes y usar la renta para la construcción de una sociedad socialista, indicaba claramente al pueblo y a los oligarcas que esta revolución es verdadera.
De esta manera superamos la Fase de Cohabitación con el capitalismo que necesariamente atraviesan las revoluciones pacíficas, fase de peligros sutiles, cargada de tentaciones, y donde muchas revoluciones han zozobrado, bien sea porque claudican o porque pierden el rumbo, se debilitan y son derribadas por las clases dominantes.
La Revolución ha tomado una serie de medidas que concretan su propuesta frente a la crisis: ha golpeado directamente poderosos intereses económicos. De esta manera entramos en la Fase de Confrontación de la Revolución Pacífica. Debemos estudiarla, pensarla, para poder seguir avanzando con éxito.
La Fase de Confrontación se despliega cuando los oligarcas pierden las ilusiones de mediatizar a la Revolución , de enredarla en legalismos tontos, de desgastarla, paralizarla, entonces desechan las salidas constitucionales, corren de prisa hacia salidas violentas.
La Fase de Confrontación impone una nueva situación, ahora se produce necesariamente un cambio en la composición de los bloques que se enfrentan, los esquemas de la primera fase, la cohabitación, no abarcan el nuevo cuadro.
Ahora los bloques serán Socialista o Nosocialista.
El bloque Socialista, así lo va dictando la marcha de la realidad, se perfila por la actitud frente a la propiedad de los medios de producción, es decir, se llegó a la raíz, a la esencia del Socialismo: “La propiedad social de los medios de producción es uno de los pilares del Socialismo”.
Esta definición traerá como consecuencia inexorable un deslinde dentro del proceso, que se manifestará primero como desgano, luego saboteo franco y, por último, separación, que ocurrirá precedido de agresiones internas a los baluartes de las posiciones socialistas.
El campo enemigo recrudece su oposición, los oligarcas buscan desesperadamente salidas a lo que califican de dictadura en las que se cerraron las soluciones institucionales y pacíficas. Esto es muy importante tenerlo en cuenta porque indica que la salida a la confrontación de los dos bloques no está en el territorio de las elecciones, sino en el campo de la confrontación cruenta.
La salida violenta nos impone profundizar las labores ideológicas, el centro de la estrategia violenta es la ideología, es desde allí que debilitan a las revoluciones y preparan el zarpazo definitivo.
El imperio da señales que aclaran el panorama, sus embestidas a Cuba, sus definiciones sobre Venezuela los delatan como arquitectos de las salidas violentas.
¡Chávez es Socialismo!

13.5.09

IMPORTANTE PELIGRO

Uno de los peligros más importantes de las revoluciones es separarse de las masas, y esto sucede por incomprensión de las acciones de la dirigencia. Así la masa rompe la conexión con sus conductores, se desconcierta y va a la deriva, se desespera o se desencanta.
Esto es más importante en una Revolución Pacífica, que tiene una fase de cohabitación con el capitalismo, con sus leyes, con sus valores, cultura, costumbres.
En estas condiciones es fácil que las masas se extravíen, que la dirección se difumine en los vapores del pasado o en las estridencias del futuro.
De allí que la Revolución Pacífica debe tener especial cuidado en la explicación de sus pasos, en ganarse a la masa para esos pasos, en no perder el ritmo revolucionario y hacer que la masa marche a ese ritmo.
Debe tener cañones ideológicos que neutralicen a los cañones que alimentan a los medios de desinformación enemigos. Sabemos que tanques pensantes extranjeros están financiando y nutriendo a las campañas ideológicas oligarcas, un claro ejemplo de esto son las campañas del cedice.
La tarea de informar y ganar comprensiones para las medidas revolucionarias debe ser constante. Ninguna acción revolucionaria debe quedar huérfana, todas deben ser acompañadas de una campaña explicativa. Podríamos atrevernos a decir que igual o mayor importancia tiene la explicación de una medida que la medida misma.
Ahora bien, la batalla ideológica, tan importante en la Revolución Pacífica, es tarea de todos los revolucionarios y sus organizaciones, en ella deben participar los partidos, las mesas técnicas, los consejos, todos deben participar en la discusión, la explicación de las acciones revolucionarias.
Y todos debemos involucrarnos en el combate a la manipulación y a la deformación oligarca, en desenmascarar a la oligarquía.
Ahora cuando la Revolución ha emprendido una importante ofensiva contra las perversidades económicas del sistema capitalista, es una buena oportunidad para aceitar nuestra estructura ideológica.
Las Escuelas de Cuadros deben explicar desde la teoría la importancia de las medidas tomadas en el sector petrolero, ubicarlas en el camino de la construcción del Socialismo, relacionarlas con las medidas tomadas en el campo.
El Partido debe tener como una de sus acciones principales la explicación de estas medidas, la nueva situación que crean, debe ser instrumento, correa para llevar la discusión y la explicación al centro de las masas.
Podemos decir que la conexión duradera y fuerte de la dirigencia revolucionaria con la masa se sostiene en la ideología, la cultura, la formación, la información. Y ya sabemos que sin esa conexión no hay revolución posible. De allí que la ignorancia es contrarrevolucionaria, y la cultura es revolucionaria. No puede haber Revolución sin Cultura Revolucionaria.
Y el principal pilar de la cultura revolucionaria es el conocimiento de la Revolución, conocer para dónde va, qué hace, por qué lo hace.
La Revolución Bolivariana avanza, y con ese avance se elevan las exigencias a los revolucionarios, que deben ser cultos, conocer a su Revolución.
¡Socialismo es Cultura!
¡Chávez es Socialismo!

12.5.09

LA AURORA DEL SOCIALISMO

La aurora del Socialismo ilumina el horizonte de la Patria, hacia allá vamos. Las últimas medidas tomadas por el Gobierno Revolucionario marcan el rumbo certero.
Las recientes socializaciones de las operaciones petroleras que aún estaban en manos de antisociales, de nosociales, sumadas a las socializaciones en el campo, indican la intención de la Revolución de construir una economía de Propiedad Social administrada por el Estado que sirva de soporte a la Conciencia del Deber Social, en otras palabras, construir los pilares del Socialismo, de una nueva manera de vivir, zafarnos de la perversidad del capitalismo.
Esta concreción del camino hacia el Socialismo necesariamente produce en el bando oligarca una reacción definitiva. Ya la confrontación alcanza nuevamente niveles de “suerte echada”, hemos cruzado el Rubicón, quemado las naves, la Revolución es verdadera.
De esta nueva realidad se desprende una ofensiva enemiga feroz, como nunca hemos sufrido, superior en crueldad y astucia al sabotaje petrolero y al golpe de abril. Todas las fuerzas imperiales apuntan a la Revolución y al Comandante.
Ya nadie duda que preparan un golpe, se discute sólo cómo será, cuándo, pero es unánime la opinión de que todas las aguas conducen a los límites de la confrontación.
Es paradójico, asombroso que esta nueva realidad no produzca una reacción urgente en el campo bolivariano. Veamos.
Los movimientos socializadores dados por el gobierno no despiertan la emoción que deberían, eso es una falla nuestra, no hemos sabido explicar su importancia para el camino en la construcción de la nueva sociedad, de las nuevas relaciones, el apoyo ha sido tímido, convencional.
Los movimientos golpistas del enemigo no suscitan la reacción que merecen, nos limitamos al diagnóstico, no tomamos medidas.
Por ejemplo, descubrimos un arsenal oligarca, con fusiles de francotirador, explosivos de alta potencia, y presentamos eso como un hecho policial, como si se tratara de una banda de malandros. No le damos importancia política, los partidos deben inmediatamente pronunciarse, alimentar el análisis, la percepción de la sociedad.
Se trata de un intento de magnicidio, de un importante intento de subversión, que debe ser discutido por la masa bolivariana.
Es tarea de los revolucionarios colocar estos hechos en el centro de la discusión del pueblo, relacionarlos con las medidas que ha tomado el gobierno, determinar a los autores intelectuales, guiar la discusión y la preparación de las respuestas, esa es la esencia de la lucha política.
Es necesario corregir estas fallas, tomar conciencia de la turbulencia que atravesamos, dar el salto en nuestra práctica política, fomentar la unidad de los chavistas, entender que la suerte de uno es la suerte de todos, y el triunfo de uno es el triunfo de todos, que no hay más objetivo que el apoyo a la Revolución y al Comandante Chávez.
Estamos seguros, la historia así lo indica, que vendrán nuevas medidas de parte nuestra, y vendrá un recrudecimiento de la embestida burguesa. Estamos viviendo época estelar, fundando un mundo nuevo, es necesario que nos elevemos a esas alturas.
¡Chávez siempre Socialismo!

11.5.09

TAN MALO ES CREER, COMO NO CREER

Tan malas son las posiciones dogmáticas, aquellas que hacen del conocimiento un ladrillo calcificado que no evoluciona, que no se adapta a las nuevas circunstancias del tiempo y del lugar, como también son dañinas las posiciones que ignoran toda la experiencia teórica y práctica del esfuerzo revolucionario de la humanidad.
No se puede inventar sin estar apoyado en la experiencia universal, sería improvisación, intentar hacerlo es el peor de los despilfarros vitales. Por ese camino daremos vueltas en círculos, para encontrar, después del fracaso, que sólo intentábamos descubrir el agua tibia, o que la tierra es redonda.

Fidel nos ilustra magistralmente esta situación en el acto por el aniversario 60 de su ingreso a la universidad, efectuado en el Aula Magna de la Universidad de La Habana el 17 de noviembre de 2005, donde nos dice:

… “Una conclusión que he sacado al cabo de muchos años: entre los muchos errores que hemos cometido todos, el más importante error era creer que alguien sabía de Socialismo, o que alguien sabía de cómo se construye el Socialismo.”

Se refiere a los dogmáticos, que querían trasladar fórmulas de manera mecánica. Pero más adelante, en el mismo discurso, añade:

“Hubo quienes creyeron que con métodos capitalistas iban a construir el Socialismo. Es uno de los grandes errores históricos. No quiero hablar de eso, no quiero teorizar; pero tengo infinidad de ejemplos de que no se dio pie con bola en muchas cosas que se hicieron”.

Nos ilustra Fidel que el dogmatismo es el problema. Es decir, el traslado mecánico de las experiencias universales, pero que es de esas experiencias de donde el revolucionario debe nutrirse, con el espíritu amplio, para adaptar ese conocimiento a sus realidades. Es así que debemos entender el “inventamos o erramos” o “el error de creer que alguien sabía cómo se construye el Socialismo”.

Más adelante, en el mismo discurso, Fidel concluye:

“Hoy tenemos ideas, a mi juicio, bastante claras, de cómo se debe construir el Socialismo, pero necesitamos muchas ideas bien claras y muchas preguntas dirigidas a ustedes, que son los responsables, acerca de cómo se puede preservar o se preservará en el futuro el Socialismo”…

Las revoluciones deben aprender mientras caminan, deben innovar, enriquecer la teoría y la práctica, deben inventar, errar, luchar contra la tentación dogmática. Todo eso es verdad. Pero el peligro más importante de las revoluciones en el trópico, de esta Revolución Bolivariana, es la desviación pequeño burguesa, que surge con fuerza en cada esquina, detecta resquicios, debilidades, y por allí inyecta el extravío.

Amparados en “la necesidad de inventar”, embisten contra las bases mismas del Socialismo, contrabandean las armas melladas del capitalismo, pretenden construir el Socialismo sin superar al capitalismo.

Es necesario, entonces, explorar las características propias de nuestro Socialismo, pero cuidando que sea Socialismo, esto es, que rescate la Conciencia del Deber Social entrelazada con la Propiedad Social de los medios de producción. Sobre esos pilares construir.

¡Unidos con Chávez avanzaremos hacia el Socialismo!