26.7.08

VOTANTES Y ACTUANTES

La oligarquía, sabia en su dominación, ha instaurado un método de elecciones que separa al hombre actuante del hombre votante, de esta manera intenta reducir toda acción política a la mera acción electoral.
Si la actuación política se reduce sólo a lo electoral, entonces carece de peligro para el sistema oligarca, es controlable. Veamos.
El voto en el sistema oligarca es un hecho individual aislado, anónimo, se ejerce en la soledad, no genera vínculo con nadie ni con nada, es fugaz, al salir de la cabina de votación el acto se disipa. Es un hecho pasivo que nada exige al votante, a lo sumo hacer una colita, no hay riesgo, no hay participación activa, no hay actuación, no organiza para otra cosa que no sea el voto.
Así, las “maquinarias electorales” sustituyen a los partidos o, mejor, los partidos se transforman en simples maquinarias electorales.
Se intenta constreñir a las fuerzas sociales en pugna sólo a este escenario que las obliga a conducirse de acuerdo con los valores egoístas. Los candidatos y los electos obtienen grandes privilegios, de allí que las disputas por los cargos cultivan el egoísmo y las bajas pasiones. Confina a los dirigentes a este torneo, que sólo convoca para una acción individual y es terreno propicio para la ambición personal.
Después de las elecciones oligarcas no queda pueblo organizado, sólo la sensación de que la fiesta acabó y, triste, la masa sale de escena y espera otra elección, que la convoque a otra fiesta, que le de ilusión de participación.
Se comprende bien que buscar la unidad revolucionaria en las elecciones oligarcas es difícil, el terreno está tallado para la dispersión, para el individualismo, esa es su principal función.
La unidad de los revolucionarios, del pueblo y de sus dirigentes, no se conseguirá alrededor de las elecciones oligarcas, es necesario darles otro contenido.
¿Cómo hacerlo?
La clave está en romper el maleficio de separar la votación prestigiadora del individualismo egoísta, de la actuación social integradora, de la movilización.
Comprender que un votante es pasivo, que no construye. En contraste, un actuante es activo, en la formación de sociedad y en la construcción de Revolución.
Por tanto debemos unir votación con actuación, y así darle otro carácter a las elecciones.
En la medida que formemos y organicemos actuantes-votantes, en esa medida estaremos construyendo una fuerza realmente revolucionaria, que servirá para hacer Revolución y también para ganar elecciones oligarcas.
Debemos organizar la actuación social alrededor del voto, darle otra visión, transformarlo en acción, en actuación.
Formar comités de acción y votación que voten y que además actúen en la construcción de la Revolución , que le hagan seguimiento a la gestión y comportamiento de los electos, que hagan vigilancia revolucionaria.
Estos comités deben formar un poderoso tejido de actuación, en lo municipal, lo regional, hasta lo nacional. Deben tener como función unir el voto con la acción de las masas, deben servir para la votación, pero también para la movilización que construye y defiende a la Revolución.
Criticar es Amar
José Martí

25.7.08

PAPEL DE LA CONCIENCIA SOCIAL

La conciencia social requiere estudio fundamental, de su comprensión depende el destino de la Revolución. Veamos.
La conciencia social es el reconocimiento del individuo, o la clase, de su ubicación, sus relaciones en el mundo, la responsabilidad y acciones que de esa ubicación se desprenden.
La Conciencia del Deber Social es propia de la existencia proletaria, que emana de su trabajo en cooperación. Es la conciencia de pertenencia a la sociedad.
La conciencia egoísta es propia de la existencia oligarca, emana del trabajo egoísta, genera una guerra de todos contra todos.
Mucho dogmatismo y malas interpretaciones han sustentado el estudio de la conciencia social.
Algunos piensan que la conciencia social está ligada mecánicamente a la clase social. Otros piensan que no es posible adquirirla, que surge mecánicamente de las condiciones de existencia, que es un proceso espontáneo, que no es conciente. Otros simplemente ignoran su importancia.
Todas estas desviaciones son obstáculos formidables para la Revolución. Veamos.
Los que piensan que la conciencia social está ligada mecánicamente a la clase que representa, niegan el fundamento principal de la dominación de la clase oligarca sobre el resto de la sociedad.
Esta dominación se basa en la posibilidad de que la conciencia oligarca se irradie al resto de la sociedad, así la visión del mundo propia de la oligarquía se refleja a las otras clases, sus valores se instalan en el resto de la sociedad. Esto hace posible que se acepte el sistema de apropiación capitalista como algo natural, inamovible, a lo sumo perfeccionable.
Podemos resumir diciendo que la ideología dominante (la que adopta toda la sociedad) es la ideología de la clase dominante (que ha migrado al resto de la sociedad)
Con el mismo razonamiento, los que piensan que la conciencia social está ligada mecánicamente a la clase, niegan que la Conciencia del Deber Social, que emana de la clase proletaria, se refleje, se mueva al resto de la sociedad y haga posible la Revolución.
Los que piensan que la conciencia social surge mecánicamente de forma espontánea de la existencia, que la materialidad origina de forma mecánica a la espiritualidad, están negando la posibilidad revolucionaria en los países de poco desarrollo capitalista de escaso proletariado, están confinando la Revolución a los países altamente desarrollados, están negando la historia.
Basta revisar la historia para refutar esta idea simplista. Las revoluciones, sobre todo la cubana, han demostrado que la conciencia social es una fuerza capaz de incidir y dirigir la existencia.
La materialidad y la espiritualidad forman un complejo donde la espiritualidad es lo más importante, lo determinante. En otras palabras, es la conciencia social una fuerza objetiva, o mejor, parafraseando a Gramcsi, la conciencia social, la subjetividad, es la más poderosa de las fuerzas objetivas.
Se desprende que a la par de las modificaciones en las relaciones materiales, se deben estimular Formadores Activos de Conciencia del Deber Social: radio, prensa, televisión, artes, escuelas, y Trabajo Colectivo Voluntario, que se afincarán, se entrelazarán con la nueva materialidad.
Criticar es Amar
José Martí

24.7.08

LENIN

Difícilmente se encuentra en la historia un caso de odio tan fuerte por parte de las clases dominantes, como el odio a Lenin y al Partido Comunista de la Unión Soviética, al Partido Bolchevique. Recordemos que la oligarquía, los capitalistas, tienen un agudo olfato para detectar y odiar a sus verdaderos enemigos. Veamos.
¿Qué hizo Lenin? ¿Por qué ese odio?
Lenin le dio concreción al sueño de tomar el cielo por asalto: antes de Lenin la posibilidad revolucionaria era remota. Existía la teoría, el Marxismo, y se sabía que el capitalismo era un robo: la apropiación por parte de una pequeña elite del trabajo de toda la sociedad.
Además se pensaba que eran los obreros quienes serían los sepultureros del capitalismo. Se tenía una idea mecánica de la evolución de la sociedad, esta sería por etapas inviolables.
De esta manera los países poco desarrollados deberían evolucionar hasta un capitalismo fuerte, desarrollado, con un proletariado abundante, y sólo cumplida esta etapa se podía pensar en hacer la Revolución.
Se justificaba así el apoyo y estímulo a la burguesía como motor de ese desarrollo indispensable y previo a la Revolución Socialista.
La Revolución estaba reservada a un área muy pequeña del planeta, a los países desarrollados, a Europa, el resto, el noventa por ciento del mundo, estaba destinado a permanecer bajo la tutela capitalista ¡lo dictaba la teoría revolucionaria!
Es decir, el Marxismo devino, y esto es paradójico, en un dogma reaccionario.
Lenin construyó la teoría del eslabón más débil, decía que el capitalismo es uno solo, y es posible que la Revolución estalle en el eslabón más débil. Rompía así el cepo ideológico, le devolvió el vigor revolucionario al Marxismo.
Ya esto era razón suficiente para ganarse el odio de las clases apropiadoras. Pero hizo más Lenin, construyó el instrumento necesario para dirigir ese estallido, para dirigir la Revolución, construyó al Partido en la práctica y en la teoría, instrumento indispensable de la Revolución.
Ya estos dos aportes a la Revolución, teoría y organización, son razones suficientes para ganarse el odio de las clases apropiadoras, para ganarse el rechazo del capitalismo.
Pero hizo más Lenin: ¡hizo una Revolución! Demostró que es posible hacerla, él es el padre de la primera Revolución triunfante contra el capitalismo, del primer intento serio de construir el nuevo mundo, de construir el Socialismo. Dirigió la Revolución Soviética, le dictó rumbos, derrotó a los reformistas internos y a las agresiones de todas las naciones capitalistas de la época que se unieron contra el ensayo revolucionario.
Por eso el odio visceral que Lenin y el Partido Bolchevique suscitan a los oligarcas, a los contrarrevolucionarios, a los reformistas. Lo atacan con saña, lo han convertido en un anatema, en algo que descalifica, en una grosería.
Cuando el imperio, los capitalistas, los reformistas, los contrarrevolucionarios, acusan a algo o a alguien de Leninista, o de seguidor del Partido Bolchevique, indudablemente esa acusación indica que allí hay posibilidades revolucionarias, que ellos le temen.
Criticar es Amar
José Martí

23.7.08

TOLERANCIA

Cómo se explica que alguien diga que Marx estaba de acuerdo con el capitalismo, y eso no produzca reacción. Cómo se explica que alguien tenga pataleta por no ser candidato y no pase nada, no sea objeto de crítica; que se proponga alianza con los capitalistas para construir el Socialismo y sea considerada una sesuda propuesta a estudiar; que se propongan y se ensayen mil variantes de la propiedad capitalista.
Cómo se explica que unos propongan la Propiedad Social de los medios de producción y la Conciencia del Deber Social como pilares fundamentales, imprescindibles, del Socialismo, y eso produzca un revuelo de acusaciones y persecuciones.
Cómo se explica la intolerancia de un lado y la tolerancia de otro. Por qué una cosa los deja serenos y la otra los enfurece, al punto de perder la compostura y las buenas costumbres. ¿Qué es lo que pasa?
Esta situación no debe extrañarnos, se explica si entendemos que la Revolución lleva en su interior una profunda lucha de clases. Y cuando esa Revolución avanza, la lucha en su interior se agudiza y se hace cada vez más cruenta. Veamos.
La lucha de clases siempre es entre los poseedores y los desposeídos de los medios de producción, eso está en el fondo de toda lucha de clase. Mientras los medios de producción no sean de propiedad social, o mejor, no vuelvan a ser de propiedad social, mientras los expropiadores de los medios de producción no sean expropiados, habrá lucha de clases.
Muchas armas usan las oligarquías en este combate de clases.
Lo primero que hacen es tratar de ocultar la existencia de la lucha de clases, en ese empeño fabrican diversas teorías, unas más descabelladas que otras. Los más audaces postulan que no hay clases, por tanto no hay lucha de clases, todos somos iguales, todo es de todos.
Otros un poco más sensatos plantean que sí existen clases, cómo negar lo que está a la vista, pero la salida que ven es la colaboración de clases ¡sólo con los explotadores y los esclavizados agarraditos de la mano es que se puede avanzar! Acusan que “la lucha de clases es un invento de quienes postulan tal barbaridad”.
Otros afirman que si hay lucha de clases, pero que eso es inherente al hombre, que el humano es por naturaleza diferente, que unos nacen con cualidades que le permiten apropiarse de la riqueza social y otros nacen para ser pobres. De allí que la solución es dar a los pobres algunas migajas, no se puede hacer nada más.
Todos siempre guardan la carta de la violencia para “convencer” que la lucha de clases no existe, que sólo existen inadaptados que no entienden el orden social.
A los que planteen que sí existe la lucha de clases, que es posible superar la apropiación de la riqueza social, que otro mundo es posible, que la base del entuerto es la propiedad de los medios de producción, se les persigue, se les acusa, contra ellos se esgrimen las mismas infamias y deformaciones que ya son históricas.
Criticar es Amar
José Martí

22.7.08

CRÍTICA Y REVOLUCIÓN

El vigor de una Revolución se puede medir por su capacidad de crítica, por la actitud que ella tenga frente a la crítica, su calidad.
Revolución que no se critica se desgasta, se estanca. Revolución con una calidad baja en la crítica se desvirtúa, y si se cae en la tentación de buscar el consenso persiguiendo y descalificando la crítica, entonces se construirá el silencio que acompaña a la muerte.
La ideología capitalista ha reducido la crítica a un ataque perjudicial. Así, quien critica es enemigo, y quien asiente es considerado un partidario. Es comprensible esta característica: el sistema dominante no se basa en la cooperación sino en la competencia, donde cada factor, cada individuo, actúa solo, todos son enemigos entre sí. En este ambiente la crítica tiene que ser considerada un ataque encubierto.
En la Sociedad Socialista es distinto: allí la suerte de cada uno de sus miembros depende de la suerte de la sociedad toda. Por lo tanto quien perjudique a la sociedad se está perjudicando a sí mismo, quien perjudique a un individuo está privando a la sociedad de uno de sus hijos y perjudicando a todos. En ese ambiente la crítica toma otras características, otros objetivos: es instrumento para perfeccionar la acción.
Nosotros ejercemos la crítica dentro de la Revolución , guiados por la consigna “irreverencia en la discusión lealtad en la acción”, y tratamos de acercarnos al ideal de “Criticar es amar”. En ese empeño cometemos errores y excesos, corremos ese riesgo porque entendemos la importancia de la crítica, de ejercerla y de aprender construyendo una nueva cultura de la crítica.
Últimamente se nos ha atacado con frecuencia, bienvenida esa crítica aun teniendo mala intención, por el camino se irán acomodando las cargas.
Con ánimo de subir el debate y la calidad de la crítica, queremos precisar algunos de los principios en los que creemos y defendemos.
Uno. Toda sociedad desde la aparición de la propiedad privada está dividida en clases, y la historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases. Venezuela no escapa a esta afirmación, la vida y la política venezolana están cruzadas por una profunda lucha de clases, los partidos políticos son reflejo de esta lucha.
Dos, el Socialismo, cualquiera sea su particularidad, no se puede construir sin la hegemonía de la Propiedad Social de los medios de producción. Y esta hegemonía no es simplemente económica, es la hegemonía que sustenta la formación de la Conciencia del Deber Social.
Tres, en una sociedad con poco desarrollo del capitalismo, la Revolución Socialista , la construcción del Socialismo, no es posible sin un Partido Socialista y sin el Trabajo Colectivo Voluntario, sobre los cuales se construye la Conciencia del Deber Social, columna principal del Socialismo.
Cuatro, la construcción de la conciencia es un acto conciente, no es espontáneo.
Cinco, sin el Comandante Chávez no es posible el Socialismo hoy en Venezuela.
A estos principios, entre otros, los defendemos, desde ellos criticamos, y a ellos dedicamos nuestros modestos esfuerzos.
Criticar es Amar
José Martí

21.7.08

LA ARENA

Había una vez una institución que necesitaba saber cuantos granos de arena contenía una playa. La información se usaría en la propaganda turística. Las altas autoridades encomendaron la misión a cuatro funcionarios.
El primero, muy hacendoso, se trasladó de inmediato a la playa, se tiró al suelo y comenzó, con la ayuda de una lupa, a contar granito, por granito. En ese menester anda. Esta es la actitud del pragmático.
El segundo, se fue para su oficina y desde allí imaginó la playa, elaboró poemas, escribió tesis sobre la relación anfibológica del sexo de los ángeles y el sexo de los granitos, dictó conferencias, participó en congresos, fue jurado en eventos, todo relacionado con la arena, se convirtió en arenólogo. Ahora está tan ocupado con estas actividades que le queda poco tiempo para contar los granitos. Este es el modo del intelectual idealista.
El tercero, nombró una comisión encargada de elaborar un proyecto para contar los granos con la mayor eficiencia posible. Esta comisión pidió oficinas para desplegar sus planos y diseñar equipos de medición de granos, solicitó las consabidas lap top y los infaltables teléfonos celulares. Después luchó para que a la comisión la pasaran a Dirección, luego a Gerencia, lo último que se supo es que plantean su pase a Ministerio. Estamos esperando que tengan tiempo para contar los granitos, ellos dicen que no pueden arrancar hasta que se defina en el alto gobierno a cuál ministerio estarán adscritos. Este es el esplendor burocrático.
El cuarto, fue a la playa, contó los granos que caben en un milímetro cúbico, calculó con ayuda de la matemática el volumen total de la playa, multiplicó una cosa por la otra, y obtuvo, con un tolerable error, el número de granitos. Hizo un informe de una página y pidió otra tarea. Este es el camino revolucionario-científico.
La historia es útil. Viéndonos reflejados en estos ejemplos, comprenderemos mejor nuestra labor y diagnosticaremos las desviaciones en el trabajo. Repasemos las posturas.
Pragmáticos, son los que piensan que el conocimiento sólo se adquiere en la práctica, no son capaces de resolver estrategias, sólo tareas muy simples. Desprecian la teoría, esa es su desgracia.
Los idealistas, desechan la realidad y ven como única fuente de conocimiento al intelecto. No resuelven problemas reales, son fatuos.
Los burócratas, les interesa sólo la forma, nunca el contenido, el trámite es lo fundamental, las consecuencias no importan.
El científico revolucionario, busca el conocimiento en una sabia combinación de la práctica con la teoría. Sabe que el conocimiento práctico sin el complemento de la teoría es inútil, por eso, prestigia la lectura y el pensamiento tanto como ir a la realidad.
Criticar es Amar
José Martí

20.7.08

¿Cómo hacerlo?

El trabajo del revolucionario, desde la etapa conspirativa antes de la toma del poder, es un trabajo voluntario. El trabajo del partido revolucionario es en esencia trabajo voluntario, colectivo, conciente, prefigura la nueva relación con el trabajo de la sociedad Socialista.
No es pensable el camino hacia el Socialismo en Venezuela, un país rentista con poca clase obrera, sin una poderosa red, un movimiento de Trabajo Colectivo Voluntario. Sólo así podremos construir las condiciones materiales necesarias para superar la conciencia egoísta y sustituirla por la Conciencia del Deber Social.
¿Cómo hacerlo?
La tarea no es fácil, pero es indispensable, somos un país con una fuerte tendencia al facilismo, al clientelismo, cien años de explotación petrolera nos han tallado así. No obstante hemos dado muestras de una gran vocación altruista, lo hicimos en abril y diciembre cuando el pueblo salió a la calle guiados por profundos sentimientos de amor, esos días nadie pidió nada material, esos días la Conciencia del Deber Social afloró en las calles.
Entonces, el espíritu necesario para la construcción revolucionaria está allí en el pueblo. Este pueblo está llamado, como en el pasado, a grandes obras histórica, a renovar las hazañas de los próceres.
Además tenemos un fuerte liderazgo, con una fuerte conexión amorosa con la masa, capaz de dirigirla, de ser su paradigma.
Estás condiciones son inmejorables para solventar las carencias de una clase proletaria fuerte y emprender con brío el camino de establecer una nueva relación con el trabajo, entre los hombres, y de estos con la naturaleza, de ir hacia el Socialismo.
El Trabajo Colectivo Voluntario debe dejar de ser manifestación espasmódica, un espectáculo, y ser organizado de tal manera que conmocione a la sociedad.
Podría planificarse un día nacional de lanzamiento del Trabajo Colectivo Voluntario, quizá el domingo o el sábado, ese día deben participar los altos dirigentes, es con el ejemplo que se moviliza al pueblo.
Ese día debe haber explicación de la necesidad del Trabajo Colectivo Voluntario para avanzar en la construcción de la Conciencia del Deber Social, indispensable para construir las nuevas relaciones humanas amorosas propias del Socialismo.
Ese día se debe crear una coordinación nacional de Trabajo Colectivo Voluntario, se deben formar las Brigadas Especiales de Trabajo Colectivo Voluntario, crear las oficinas de estadísticas para contabilizar las horas de Trabajo Colectivo Voluntario y evaluar la actividad, para premiar a las más destacadas, por supuesto, con estímulos morales.
El Trabajo Colectivo Voluntario es una actividad antiburocrática pero organizada, debe ser una fiesta, tener la alegría de quien se encuentra con el futuro y recibe la buena nueva de que la humanidad es salvable, y que él está participando en esa sanación.
Cada ministerio, cada fábrica de la sociedad administrada por el Estado, las empresas básicas, PDVSA, la CANTV , la Petroquímica , SIDOR, el sector eléctrico, los Ministerios, Miraflores, las Gobernaciones, los estudiantes, los campesinos, los Consejos Comunales, todos deben hacer Trabajo Colectivo Voluntario, los partidos de la Revolución , los Consejos Comunales, las Mesas Técnicas, todos deben formar Brigadas.
Criticar es Amar
José Martí

19.7.08

LA MADEJA SE DESENROLLA POR LA PUNTA EQUIVOCADA

Los clásicos pensaban que la Revolución Socialista se daría primero en países con alto desarrollo de las fuerzas productivas. Así, se esperaba la Revolución en Alemania, Inglaterra, Francia. Allá había grandes contingentes de obreros y era natural que prosperara la ideología de la clase obrera.
Pero la realidad, siempre testaruda, juega con el humano, y la Revolución se dio primero en un país con gran atraso de las fuerzas productivas, en el eslabón más débil, en Rusia, lo que hizo decir a un teórico que “la madeja de la historia se estaba desenrollando por la punta equivocada”.
La Revolución Soviética añadió un nuevo período a la teoría revolucionaria, el período de transición hacia el Socialismo, este período presentaba nuevos retos. Uno de ellos es el del desarrollo de la conciencia en situación de escasa masa obrera. La pregunta era:
¿Si no hay masa obrera suficiente, cómo irradiar la conciencia de la fraternidad, de la colaboración al resto de la sociedad? ¿Cómo llevar la conciencia que emana de la existencia obrera, al resto de la sociedad que no tiene esa existencia?
Los reformistas se apresuran a afirmar que eso no es posible, que la solución es desarrollar al capitalismo y así formar la masa obrera crítica necesaria para emprender el camino Socialista. Así condenan a los países de poco desarrollo de las fuerzas productivas a permanecer en la órbita capitalista.
Se ha avanzado en la búsqueda de la respuesta, uno de los grandes adelantos surge allá mismo en la Unión Soviética , y adquiere su máximo desarrollo en Cuba Socialista, es el Trabajo Colectivo Voluntario.
“El trabajo voluntario es el que se realiza fuera de las horas normales de trabajo, de forma organizada y sin percibir remuneración económica adicional. El mismo puede realizarse dentro o fuera de su centro de trabajo” .
El trabajo voluntario tiene la característica de unir al hombre en trabajo fraternal, conciente, sin necesidad de tener las fábricas, suple su carencia. Es un ejercicio de trabajo libre, no enajenado, trabajo para la sociedad. Crea las condiciones materiales para asentar la Conciencia del Deber Social. Es un recurso para conseguir los beneficios para la conciencia de una existencia proletaria, sin las fábricas.
Es desarrollar las condiciones para la formación de la Conciencia del Deber Social en situación de poco desarrollo, la masa va aprendiendo a medida que se va produciendo la elevación de las fuerzas productivas.
El Trabajo Colectivo Voluntario, podría llamarse también Trabajo Voluntario Proletarizante, tiene la virtud de crear las circunstancias para la difusión de la Conciencia del Deber Social.
El hombre hace Trabajo Colectivo Voluntario llevado por la conciencia, de manera libre, en el se expresa lo mejor del humano, la entrega desinteresada al bien de la humanidad. Así el trabajo deja de ser un trabajo forzado, para convertirse en un medio de realización, de elevación del humano, en trabajo liberador, constructor. Prefigura la condición del trabajo del futuro.
Criticar es Amar
José Martí

18.7.08

LA SALVACIÓN

No es necesario argumentar mucho para demostrar que el capitalismo nos conduce a la extinción de la humanidad y de la vida planetaria, es suficiente ver a nuestro alrededor con ojo honesto.
Encontraremos especies extinguidas y en peligro de extinción, los polos derretidos, el calentamiento global reconocido por todos, la desertización, la contaminación de los océanos, de la atmósfera, y un largo etcétera.
Los responsables de la tragedia, los países desarrollados, ahora reconocen el peligro, la urgencia de su solución, pero lo asumen con cinismo suicida: se proponen mejorar las causas del desequilibrio ¡para dentro de cuarenta años!
No hay dudas que el hombre del mundo desarrollado es víctima de la enfermedad de la alienación, está atrapado en las ruedas de un desarrollismo que avanza hacia la extinción, y en esa marcha es incapaz de cambiar el rumbo macabro, es incapaz de percibirlo en toda su magnitud, en él no está la solución.
Es en el mundo poco desarrollado, en el Sur, donde aún hay posibilidades de salvación para la humanidad. Paradójicamente la solución está en las sociedades que llamamos atrasadas, las que tienen poco desarrollo.
Es así, la humanidad está atrapada en el llamado desarrollo, es el concepto de desarrollo el que debe ser cambiado, el planeta no soporta la carrera desenfrenada de consumo que llevamos.
Los clásicos basaron el movimiento de la sociedad en el desarrollo de las fuerzas productivas que entrarían en contradicción con las relaciones de producción, y la solución de esta contradicción produciría un nuevo orden social, cada vez más avanzado.
Se basaban para su tesis en la historia, esa había sido la historia de la humanidad, el hombre estaba atrapado en esa especie de escalera cuyos peldaños son el aumento de las fuerzas productivas.
La misma historia nos está demostrando que es una escalera que desciende al infierno. Los clásicos no previeron el daño ambiental incontrolable que el aumento desmedido de las fuerzas productivas ocasiona al planeta.
Es necesario revertir la escalera, darle la vuelta, que sirva para escapar del abismo, en lugar de ser vía para el hundimiento.
¿Cómo hacerlo?
El desarrollo debe ser reformulado, el hombre debe escapar de la fatalidad del crecimiento de las fuerzas productivas, el motor del desarrollo debe ser cambiado, de aumento de las fuerzas productivas, por el de aumento de la ARMONÍA.
Lo que equivale a decir, el movimiento de la humanidad debe ser conciente, dependiente de la voluntad, en lugar del inconciente, dependiente del desarrollo desmedido y desarmónico de las fuerzas productivas.
La conciencia debe surgir de una existencia concientemente armónica. Capaz de modificar el consumo y la producción de la humanidad que fagocita al planeta.
Ese cambio drástico de la humanidad, su salvación, es posible.
El hombre tiene recursos espirituales para zafarse, no está destinado a la extinción. El Trabajo Colectivo Voluntario, es muestra de que el hombre no es una pasión inútil, allí está la esperanza de que se puede construir un mundo sobre bases de ARMONÍA CONCIENTE.
Criticar es Amar
José Martí

17.7.08

EN CUBA EL SOCIALISMO VIVE

A pesar de las infamias de las agencia noticiosas internacionales, que se empeñan en decir que en Cuba el Socialismo es cosa del pasado. A pesar de las dificultades propias del mundo capitalista de hoy y del bloqueo criminal a que está sometida, en Cuba el Socialismo vive. Y es con más Socialismo que Cuba está resolviendo sus dificultades y enfrentando los problemas que hoy azotan al mundo.
Estudiemos el discurso pronunciado por Raúl Castro en las conclusiones de la primera sesión ordinaria de la VII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular el 11 de julio de 2008 .
Al discurso vale la pena consultarlo, es una clase de Socialismo práctico, nos muestra cómo una sociedad Socialista, reúne a su cuerpo dirigente, la Asamblea Nacional del Poder Popular, y después de estudiar la realidad, detectar errores, verificar éxitos, planifica el rumbo a seguir, racionaliza los recursos, dispone medidas para corregir entuertos.
Revisemos algunas de las palabras de Raúl:
“La armonía en la planificación y la organización es esencial en el Socialismo. Su ausencia puede conducir a un caos más peligroso que el característico del capitalismo, donde las leyes del mercado terminan por establecer cierto orden y equilibrio, aunque sea a costa del sacrificio de miles de millones de seres humanos a escala mundial”.
“En el socialismo es indispensable que en los planes económicos la asignación de recursos se ajuste estrictamente a los ingresos disponibles. No podemos aspirar a que 2 y 2 son 5; 2 y 2 son 4; más bien a veces en el socialismo 2 y 2 da 3.”
“Socialismo significa justicia social e igualdad, pero igualdad de derechos, de oportunidades, no de ingresos. Igualdad no es igualitarismo. Este, en última instancia, es también una forma de explotación: la del buen trabajador por el que no lo es, o peor aún por el vago.
“También es un concepto de validez permanente que mientras menos recursos existan, mayor disciplina se requiere y más hay que prever, planificar, organizar, exigir y ahorrar. Así lo impone con urgencia la actual coyuntura económica internacional y, por lo tanto, la nuestra.
“Ahora se impone como nunca invertir con racionalidad nuestros limitados recursos, esencialmente en la obtención de utilidades que permitan costear los ya elevados gastos sociales del país. La producción de alimentos, la sustitución de importaciones y el incremento de las exportaciones, continúan siendo líneas fundamentales.
“Además el ahorro, que como ha orientado el compañero Fidel, es hoy nuestra fuente de recursos más inmediata y factible. En primer lugar, el combustible.
“Establecer prioridades y cumplirlas estrictamente. Postergar las inversiones que no sea imprescindible acometer de inmediato.”
Sólo en el Socialismo se puede planificar e informar de esta manera al pueblo de las dificultades, los errores y la manera de afrontarlos.
En el capitalismo la anarquía en la economía condena a los humildes a más miseria, la sociedad no es dueña de su destino.
En Cuba el Socialismo vive y sigue señalando el rumbo.
Criticar es Amar
José Martí

16.7.08

INFORMAR PARA CONVENCER

En la Revolución es importante informar al pueblo. Pueblo que no está informado no discute, y cuando no hay discusión no hay convencimiento, y sin convencimiento no hay acompañamiento, y cuando la Revolución se aparta de la masa corre peligro. Veamos.
Últimamente en Venezuela estamos fallando en la información y el convencimiento. Estudiemos algunos casos, detectemos las fallas y corrijamos.
Un caso, el 11 de junio se toman medidas económicas que producen reacciones contrarias en el campo bolivariano, sin entrar en análisis mayores, podemos decir que gran parte de los problemas son imputables a fallas de información y convencimiento.
De este caso se desprende que la dirección de la Revolución , los partidos de la Revolución , sobre todo el PSUV, no están cumpliendo su papel. En el caso del 11 de junio, mucho después que se levantó la polémica, esa dirección produjo un comunicado apoyando a las medidas, lo que evidencia que no comprende sus funciones.
En el comunicado escueto, apoyan las medidas, por supuesto que tienen que apoyarlas, pero su deber era explicar el por qué se tomaban, convencer, no simplemente apoyarlas.
El deber de un partido revolucionario, es servir de correaje entre la masa y la dirección de la Revolución. Y ese papel lo abandonan todas las direcciones de los partidos de la Revolución.
Otro caso, la visita del inefable uribe, que por supuesto no es santo de nuestra devoción. Había que explicarla, se dijo que era conveniente la unidad de los pueblos hermanos. De acuerdo que los pueblos vecinos debían entenderse, de acuerdo, pero las razones, la práctica así lo indica, fueron insuficientes: no se comprendió a las marchas, y los marchistas no comprendieron al gobierno revolucionario, se separaron.
Otro caso, está vez más evidente e incomprensible, es la búsqueda de la unidad indispensable en las elecciones regionales. Allí el desajuste es total, las direcciones se pierden en el mundo de la contabilidad: apoyan en 12 Estados pero en otros no, avanzan en tres, pero se trancan en dos, no apoyan a uno porque es antipático. Y así van, sin justificaciones de la dispersión.
Cómo es posible, por ejemplo, que la gobernación de un Estado pequeño impida la unidad, eso es inexplicable en el mundo de la sensatez revolucionaria. Cómo se explica que no se logre la unidad en el Municipio Libertador de Caracas, pero si en Sucre y en la Alcaldía Mayor. Qué clase de cálculo sustenta esa decisión, que es un crimen de lesa Revolución. Cómo convence, a quién educa esa actitud.
Por qué no hay unidad, eso no se informa al pueblo, no convencen, y recordemos que sin convencer no hay acompañamiento.
La sensación que queda, la imagen que recibimos, es que las direcciones están atrapadas en la vieja política, que hay mezquindad, soberbia, cálculo egoísta, falta de visión estratégica grande.
La Revolución corre el peligro de apartarse, por su soberbia, de la masa que la sustenta, y eso tiene consecuencias fatales.
Criticar es Amar
José Martí

15.7.08

GOLPE AVISADO

En la oposición existen los bocones, son muy útiles para los análisis políticos, ellos develan los planes secretos, no resisten, salen de sus reuniones clandestinas a buscar prensa para aparecer como pitonisos, el oportunismo los delata, las ansías de un cargo en la transición los desequilibra.
Uno de estos bocones aparece en el Universal del lunes 14 de julio y en un artículo de opinión titulado, “A mis compañeros de Armas” nos obsequia la siguiente información:
“El camino insurreccional no es, en este momento, recomendable. Los venezolanos nos preparamos para asistir a unas elecciones de suma importancia. Hugo Chávez será derrotado. La oposición se presentará unida en la mayoría de las gobernaciones y alcaldías. El deterioro del gobierno es una realidad. La posición de la Fuerza Armada debe ser sólo una: hacer respetar el resultado electoral. Ese resultado se defiende al cumplir cabalmente sus funciones dentro del Plan República, generar la confianza necesaria en los votantes e impedir las posibles triquiñuelas del gobierno durante los escrutinios. Esa es una posición institucional que no puede ser criticada por nadie. Después de la derrota, las circunstancias serán diferentes. El exagerado poder que tiene actualmente Hugo Chávez dejará de existir. Los mandos militares empezarán a entender que su gobierno tiene los días contados y, además, recordarán que el ejercicio del mando genera responsabilidades personales si se realiza fuera del marco establecido en la Constitución y leyes de la República.”
Este artículo evidencia la actividad conspirativa de estos opositores, ese es el plan de esta fracción, cuando Chávez se desgaste es el momento para el camino insurreccional que ahora no es recomendable. Está claro que le manda un mensaje a otra fracción que activa para antes de las elecciones.
El bocón, un General del ejército, fernando ochoa antich, ex ministro de la Defensa , nos hace un gran favor, nos ahorra trabajo en inteligencia y nos aporta datos para ubicar a los enemigos y ajustar nuestro comportamiento político.
Está claro que el enemigo oligarca trabaja en la legalidad y simultáneamente conspira.
Que las fuerzas bolivarianas piensen lo contrario, bajen la guardia, se apoltronen en el remanso de una legalidad que los oligarcas no respetan, actúen como si la paz reina en la Revolución , es una candidez imperdonable.
Las elecciones regionales no son unas elecciones comunes para elegir a un gobernador que va a dirigir a su Estado en sana paz, a mejorar los servicios, a recoger la basura, a construir aceras y brocales.
¡No! Quien así piense se engaña, en las elecciones se decide si los oligarcas crean condiciones para un golpe, para yugular a la Revolución , al Comandante, y también a los tontos que actúan sacando cuentas, haciendo cálculos mezquinos que impiden la unidad y la fortaleza de la Revolución.
Las circunstancias están claras, los oligarcas nos amenazan. Es necesario, urgente, la unidad completa, que evita debilitarnos, que derrote los planes golpistas oligarcas, con ese criterio deben trabajar los dirigentes chavistas. Nada justifica dispersar la fuerza popular, la entrega de la Revolución , del Comandante.
Criticar es Amar
José Martí

14.7.08

CAMARADA GUSTAVO

Hace pocos días se celebró el natalicio del Camarada Gustavo Machado, fundador del Partido Comunista de Venezuela y destacadísimo luchador revolucionario, ejemplo para todo el que participe en las luchas sociales. Estudiando la vida de Gustavo, estudiamos la vida de un revolucionario cabal. Veamos.
Dejó las comodidades de una vida burguesa que le proponía muchos placeres y comodidades, para adoptar la hermosa aventura del revolucionario internacional. Temprano conoció las cárceles de Gómez y, huyendo de la represión, viajó por el continente llevando el espíritu solidario e internacionalista que los venezolanos heredamos del Libertador. Donde quiera que se encontrara, siempre participó en las luchas antiimperialistas: fue oficial del Estado Mayor de Sandino, allí estuvo junto a Carlos Aponte, viajó a Cuba y, hombro a hombro con Julio Antonio Mella, participa en la construcción del glorioso Partido Comunista de la isla. Sin embargo, su corazón no se apartó de la lucha por la Revolución venezolana, participó en la preparación de varias invasiones contra el General Gómez y, en ese ánimo, toma la isla de Curazao como paso previo para venir a luchar contra la dictadura que azotaba al país.
Siempre fue un luchador revolucionario, el pacto de punto fijo no le perdonó su consecuencia al lado del pueblo, no podía tolerar su ejemplo de rectitud, de consecuencia revolucionaria, y lo persigue, le allana la inmunidad parlamentaria (fue electo diputado con los votos y el amor de Caracas) y nuevamente va a la carcel, ahora el cuartel San Carlos es el que conoce de la dignidad de este luchador.
En esta Revolución hace falta Gustavo Machado, cuando su sueño de toda la vida tiene posibilidades de concretarse, cuando el pueblo que tanto amó ha tomado conciencia de que es el Socialismo la vía de redención. Gustavo estaría en la primera fila de combate contra el imperio, estaría, con su experiencia y su ejemplo colaborando para desentrañar las incógnitas de la agresión imperialista.
Hace mucha falta Gustavo, un hombre generoso, altruista, para que contribuya a la construcción de un verdadero partido revolucionario. Hace falta su llamado a la unidad de los revolucionarios, y su grito de lucha contra las desviaciones reformistas. Hace falta, su ejemplo de fidelidad con sus principios y sus creencias, y al mismo tiempo su vocación rebelde frente a los dogmas.
Hoy nosotros queremos recordar con amor al Camarada Gustavo Machado, y decirle que aquí estamos, guiados por su ejemplo, sus enseñanzas, su valentía, y luchando siempre por ser fieles a su legado.
Criticar es Amar
José Martí

13.7.08

EL SOCIALISMO SE FUNDA DESDE LA ZONA SOCIALISTA

Es una realidad incuestionable que en el interior de la Revolución Bolivariana ocurre una feroz lucha de clases, una lucha entre dos proyectos enfrentados a muerte: el capitalismo y el Socialismo, que por las características de la Revolución se ven obligados a convivir en un híbrido capital-Socialismo, que es transitorio y escenario de una feroz batalla donde uno de los dos terminará por desaparecer.
Ya hemos dicho que en estas circunstancias el deber de los revolucionarios, de los socialistas, es impulsar el Socialismo, fortalecer la Zona Socialista del híbrido. El Socialismo dentro de la Revolución debe acumular fuerza política, económica y moral.
Es necesario agrupar en una Zona a los logros Socialistas de la Revolución , los económicos, los sociales: los centros de producción, las fábricas socialistas, los fundos, los centros de mejoramiento agrícolas y pecuarios. Los canales de distribución, PDVAL, MERCAL, las Misiones.
La Zona Socialista económica debe ser territorio para la Planificación Central , para el control de la producción, allí se deben hacer ensayos de transacción no mercantil, de relación laboral diferente, de control y participación en la elaboración del plan por parte de los trabajadores. La Zona debe ser territorio para el Trabajo Colectivo Voluntario, o mejor, sólo la Zona Socialista puede ser lugar para el verdadero Trabajo Colectivo Voluntario, el que contribuye a la construcción del Socialismo.
En la Zona Socialista social se deben agrupar las Misiones, profundizar su carácter Socialista. Ellas son componente espiritual del Socialismo, se deben dinamizar, relanzar, retomar su núcleo Socialista, zafarlas de la parsimonia burocrática que le inyecta el ambiente capitalista, evitar que se conviertan en un elemento más del Estado paquidérmico heredado.
Esta Zona Socialista debe convertirse en bastión del Socialismo, allí deben orbitar la acción de los consejos comunales, la de los batallones, la de los Partidos Socialistas, de los medios de difusión del Estado.
Sólo afincados en la Zona Socialista podemos derrotar al capitalismo, defender al Socialismo, construirlo, incorporar al pueblo a su construcción y defensa, mostrarle al pueblo que vale la pena luchar por construir ese mundo Socialista, darle razones sagradas por las cuales luchar.
La Zona Socialista necesita una dirección, un Concejo de Planificación Socialista, que la dirija, planifique, controle.
La existencia del híbrido capital-Socialista no debe asustar ni decepcionar a nadie, es una manera propia de la Revolución Bolivariana de manifestarse el enfrentamiento de clases.
La lucha ha adquirido un nuevo nivel, ya la restauración, que pensaba que el híbrido era el escenario para derrotar a un Socialismo inerme, disgregado, distraído, se encontró con resistencia, sus pasos son detectados y enfrentados.
La lucha cada vez más evidencia su carácter de clase, por eso mismo adquiere una condición cada vez más cruenta, los capitalistas se desesperan y ensayarán represalias, primero con sordina y luego abiertamente.
El deber de los revolucionarios es enfrentarlos de la única manera que eso hoy es posible: construyendo Socialismo, difundiendo Socialismo, peleando por el Socialismo, construyendo la Zona Socialista.
El deber de los Socialistas es hacer el Socialismo.
Criticar es Amar
José Martí

12.7.08

CON EL HÍBRIDO HEMOS TOPADO

Los hechos son los hechos y las revoluciones se hacen en la realidad, no en los deseos ni en los libros.
Y es un hecho que esta Revolución presenta componentes híbridos: nuestra economía es un híbrido capital-Socialismo. La política, que es reflejo de esa economía, nos presenta bolivarianos que aúpan el capitalismo, y bolivarianos socialistas. Lo social no escapa a esta situación híbrida, y lo más importante, la conciencia, es escenario de lucha entre los polos del híbrido, entre el Socialismo y el capitalismo.
Esta es la realidad y con ella debemos lidiar.
La pregunta que surge es ¿Cuál es la conducta de los revolucionarios en esta situación de híbrido? Analicemos la situación.
Lo primero es estudiar las características del híbrido:
El primer componente, el capitalismo: por su naturaleza no puede dejar de expandirse, ocupar más territorio, ganar más, engullir a los más pequeños, crecer sin medida, difundir la ideología, la cultura, los valores, la ética que le es propia, lo justifica y lo perpetúa. El capitalismo es insaciable, esa es su naturaleza. Responde en última instancia a los intereses del capitalismo mundial.
Los capitalistas nacionales, son capitalistas, ni más ni memos, no son diferentes a los capitalistas de resto del planeta, siempre se comportarán como capitalistas, como enemigos de la Revolución , como sepultureros del Comandante Chávez y del Socialismo.
El otro componente del híbrido, el Socialismo: postula la Propiedad Social , la distribución social, la Conciencia Social. Tiene la debilidad de ser un camino poco conocido. Contra él se confabulan las costumbres de siglos, la ideología dominante, la economía dominante, las ambigüedades del campo Socialista.
Presenta aún una economía débil, dispersa, tímida, y una Conciencia del Deber Social horadada, difusa.
Se deduce que el híbrido que hoy vivimos no es un escenario de armonía, es un coso de confrontación.
¿En estas circunstancias cómo impulsar al Socialismo?
Primero entender que estamos en el centro de una extraña guerra donde convivimos con el poderoso enemigo.
Siendo así, es necesario fortalecer la Zona Socialista , en lo económico, en lo político, en lo social y sobre todo en lo ideológico.
Es necesario planificarla, integrarla, señalarle estrategia. Es importante saber las características fundamentales de la sociedad que queremos construir y de la cual esta zona es núcleo. En gran medida lo que sea esta zona será la sociedad futura, o dicho en otras palabras, la Zona Socialista determinará al rumbo Socialista, a la sociedad Socialista.
Esa Zona debe servir de soporte al enfrentamiento económico, político, moral, ético, contra el capitalismo, allí deben florecer los valores socialistas, debe ser ejemplo de la ideología Socialista actuando en la práctica.
Es necesario integrar la Zona Socialista , darle organicidad. Un buen comienzo sería un congreso donde participen las fábricas socialistas y demás empresas administradas por el Estado, las Misiones, los Fundos, PDVAL, los núcleos endógenos. De allí deberían salir propuestas organizativas e ideológicas para consolidar la Zona Socialista y ponerla en las mejores condiciones para enfrentar el monstruo capitalista.
Criticar es Amar
José Martí

11.7.08

SEÑALES Y SITUACIONES

Toda situación política envía señales que la advierten. Los políticos, y sobre todo los revolucionarios, deben saber leerlas, anticiparlas, conducir al pueblo de acuerdo a los augurios, prepararlo, alertarlo.
Esto es posible porque las nuevas situaciones se engendran en el seno de las viejas circunstancias. El futuro se gesta en el presente.
Una mala lectura de las señales nos hará tomar medidas equivocadas, y así afrontaremos las nuevas situaciones en debilidad. Si nos cegamos frente a las señales, si filtramos las señales negativas y nos enloquecemos con las positivas, estaremos saliendo del trance inmediato, pero cuando se incendie la pradera no estaremos preparados, la sorpresa nos derrotará.
Intentemos detectar las señales que nos envía el futuro, y con ellas construir éxitos. Hay indicaciones claras de que las vanguardias están discutiendo de política grande, hay grupos que intercambian opiniones, los blogs están repletos de angustias, cuestionamientos y opiniones, los periódicos alternativos participan en polémicas políticas. Este ambiente es buena señal.
Las recientes medidas político-económicas levantaron una fuerte discusión, los voceros de las diferentes clases sociales se manifestaron, los trabajadores tomaron diversas posiciones, hablaron los clasistas y los oportunistas.
Las otras clases tuvieron sus voceros, los empresarios se dividieron, como siempre, de acuerdo a sus intereses, los comerciantes manifestaron desagrado, los beneficiarios regocijo.
Los argumentos abundaron, desde las definiciones de Socialismo más ambiguas hasta precisiones más estrictas. La política salió de la estulticia electoral y entró en el terreno de la lucha de clases. Esto también es buena señal.
Por otra parte aparecen, cada vez con más frecuencia, pequeños conflictos: se cierran calles, se queman cauchos, por horas se trancan importantes vías, los reclamos aumentan. Esa es una señal preocupante y debe alertar a la Revolución, merece un estudio y tomar medidas.
Es un error despachar estas señales diciendo que son parte de un plan desestabilizador, que la oposición prepara un “julio perverso”, o algo por el estilo. Esa apreciación de las señales no nos ayuda a corregir, y por tanto nos conduce al fracaso. Ignorar no es resolver.
Esas señales que cada día aumentan, cada vez se hacen más fuertes, nos indican que hay problemas en la Revolución. Veamos.
Problemas organizativos políticos: los partidos de la Revolución no aparecen haciendo frente a esos pequeños conflictos, lo que nos indica que están sumergidos en sus propios y mezquinos problemitas electorales, desligados de los problemas del pueblo.
Problemas en la organización social: los consejos comunales no son canales efectivos para responder a los asuntos que dan origen a los conflictos.
Problemas en la conciencia de la población: se antepone lo local a cualquier otra consideración social.
Problemas en la formación política: ante cualquier dificultad, y cada vez con mayor frecuencia, el pueblo cae en los infames brazos de las televisoras enemigas, acude a ellas en una especie de castigo, esto es una malísima señal. Pero, peor es que a altos dirigentes de los partidos de la Revolución también los seducen las mieles de globovisión.
Las señales están allí.
Criticar es Amar
José Martí

10.7.08

TRABAJO Y REVOLUCIÓN

Una Revolución tiene como uno de sus fundamentos principales establecer una nueva relación de la sociedad con el trabajo. Veamos.
En el capitalismo, la sociedad se relaciona con el trabajo a través de una fracción de ella: los propietarios de los medios de producción. El trabajo, que es social, es apropiado por esta fracción que lo distribuye y planifica, ya no socialmente sino de acuerdo con sus intereses mezquinos.
De esta manera, se establecen las bases materiales de una sociedad escindida, extrañada de la naturaleza, el aislamiento de los hombres y la enajenación del trabajo.
En el Socialismo, la sociedad vuelve a ser dueña de los medios de producción, se relaciona con el trabajo directamente. Se restablecen así las condiciones para la planificación y distribución social del trabajo, se puede planificar y distribuir de acuerdo a las necesidades sociales.
Así se establecen las bases materiales de una sociedad integrada, en armonía con la naturaleza. Se restablece la relación amorosa entre los hombres, el trabajo deja de ser una compulsión para la sobrevivencia, para convertirse en una actividad de elevación del humano.
En Venezuela, país rentista, donde la sociedad se relaciona con la renta de manera clientelar, la relación con el trabajo es capitalista, y el proletariado es escaso. La Revolución precisa con urgencia construir los fundamentos de la Conciencia del Deber Social, la espiritualidad amorosa propia e indispensable para el Socialismo. Establecer una nueva relación de la sociedad con el trabajo.
¿Cómo hacerlo?
Hay una dificultad estructural, cultural: la relación de la sociedad con el trabajo es laxa, nuestra principal fuente de riqueza absorbe poquísimos obreros y produce enormes ingresos, que permean a la sociedad por diferentes conductos y crean esa relación laxa con el trabajo.
En estas circunstancias: ¿cómo resolver el reto? ¿cómo construir una cultura Socialista del trabajo? Dos son las posibilidades:
Una, caer en la tentación etapista y dar la tarea al capitalismo, estimularlo, pensar que él construirá una cultura capitalista del trabajo, y que luego la Revolución transformará esa cultura capitalista, esa relación capitalista con el trabajo, en relación Socialista.
Esta posibilidad no es viable por múltiples razones: la principal, los oligarcas en un país rentista no les interesa producir, les interesa apropiarse de la renta.
La vía Socialista propone: crear fábricas socialistas, de Propiedad Social, condición indispensable para que sean escuelas donde se aprenda la nueva relación con el trabajo, y desde donde se irradie esta nueva conciencia al resto de la sociedad.
Estimular el Trabajo Colectivo Voluntario, este es un pilar que sirve de base a la nueva Cultura Socialista, que es una nueva relación Socialista con el trabajo, un poderoso antídoto contra la cultura capitalista del trabajo.
El Trabajo Colectivo Voluntario es un indispensable instrumento para hacer Revolución Socialista en países con escaso proletariado, allí se debe asentar la Conciencia del Deber Social.
La Revolución tiene que impactar a la sociedad con Trabajo Voluntario, todos deberían hacerlo, desde los ministros hasta los niños de escuela, los sindicatos.
Es necesaria una gran Misión de Trabajo Colectivo Voluntario.
Criticar es Amar
José Martí

9.7.08

IDEOLOGÍA, RAZONES Y ORGANIZACIÓN

En última instancia la lucha de clases se decide por la ideología que la guía, las razones que la impulsan y por la organización que la soporta. Veamos.

La relación de una clase con su ideología no es una relación mecánica, rígida, al contrario, la ideología propia de una clase se mueve por la sociedad.

La ideología dominante, propia de la clase dominante, se hace hegemónica porque anida en el alma de las demás clases. De esa manera es posible la permanencia y perpetuación del modelo capitalista. Es así que el capitalismo se constituye en la existencia que determina la conciencia de toda la sociedad.

Pero hegemonía no significa unanimidad, con la ideología dominante cohabitan en dura pelea otras ideologías.

La ideología revolucionaria, la que postula superar el modelo capitalista, sustituir la hegemonía capitalista por la hegemonía socialista, es propia del proletariado, de la clase que vende su trabajo en las fábricas. Expliquemos.

Al trabajar en cooperación, donde el producto del trabajo depende de la acción conjunta de cada uno, y el proceso tiene la velocidad del más lento, ese trabajo peculiar y diferente al trabajo de cualquier otra clase, desarrolla las condiciones materiales de existencia propicias para derrotar al egoísmo, para entender y encarnar el sentido de cooperación, de suerte compartida, en definitiva, de sociedad.

Es allí, de esa relación con el trabajo, que surge la ideología revolucionaria altruista, que se opone a la ideología egoísta capitalista, propia de las clases cuyos miembros no cooperan entre si, al contrario, son adversarios, compiten, el éxito de uno depende de la desgracia de otro.

La ideología revolucionaria, al igual que la ideología capitalista, también se mueve por la sociedad, encarna en otras clases sociales, las impregna, las conduce, es de esta manera que se hace posible la Revolución en países con poco desarrollo del proletariado.

Podríamos decir, corriendo el riesgo de que suene a herejía, que para la Revolución es decisivo, más que la clase social revolucionaria, la ideología revolucionaria.

Estas dos ideologías, la revolucionaria y la capitalista, o si se quiere la Socialista y la capitalista, se enfrentan en la política, que es la disputa del poder, la lucha por la conducción de la sociedad.

Ese enfrentamiento se hace sólo mediante organizaciones políticas que dirigen a las clases en pugna. La clase toma conciencia de si misma cuando construye una organización política que representa su ideología, que disputa el poder, que toma acciones que la representan, que la defienda y luche por sus objetivos.

De allí que la clase revolucionaria, sin esta organización política, no ha llegado al nivel de clase capaz de disputar el poder, es subordinada a otras clases, es hegemonizada.

Entonces, la Revolución precisa de la ideología revolucionaria encarnada en la clase revolucionaria, de la organización revolucionaria, y de razones sagradas por las cuales luchar.

El Socialismo es la más excelsa razón por la cuál luchar, significa la salvación de la humanidad. Por eso los que lo reducen a un simple asunto de producción, lo están asesinando.

Criticar es AmarJosé Martí

8.7.08

LA LUCHA DE CLASES

Con el caminar de la Revolución , sucedió lo inevitable: afloró la lucha de clases en su interior.
Cuando la etapa de la Revolución fue la de resolver las carencias heredadas del pacto de punto fijo, es decir, pagar la deuda social, atender las necesidades postergadas durante siglos, crear un clima de libertad y respeto al humano, empujar a la vieja oligarquía para que hiciera un lugar a la oligarquía emergente, cuando de eso se trataba, entonces Venezuela era de todos, el objetivo era compartido por todos los chavistas.
Cuando esa etapa se agota, cuando es necesario hacer una propuesta estratégica y el Comandante nos convoca primero al antiimperialismo, esta consigna en el fondo no desagrada a las oligarquías con pretensiones exportadoras, con voluntad de disputar mercados exteriores. Si la propuesta no pasaba a mayores, ellos la podían acompañar.
La gran batalla empieza a gestarse cuando el Comandante llama a avanzar hacia el Socialismo, allí irrumpe la lucha de clases.
La oligarquía desató una gran campaña para desvirtuar al Socialismo, quitarle precisión, así se evitaba ir al fundamento del Socialismo: la Propiedad Social de los medios de producción y la Conciencia del Deber Social que allí se entrelaza. Fue una fase en la que se despreciaba la teoría y la organización, el lema “inventamos o erramos”, se transformó en una llave para justificar la improvisación y el escamoteo.
Pero, la lucha de clases se desarrollaba en la práctica, continuó corriendo por debajo de esta supuesta confusión teórica, y la oligarquía desarrolló su proyecto, que tenía como fundamento, en esa etapa, el saboteo de las formas sociales de propiedad y el estímulo a las formas nosociales, base material del capitalismo. Es así que surge la propuesta de la cogestión, de las cooperativas, de las EPS, autogestión, núcleos endógenos…
Entretanto, la corriente de la ideología proletaria iba adquiriendo conciencia, combatía contra la oligarquía externa, dio las batallas de abril y de diciembre, aprendía a reconocerse, pero no desarrollaba con fuerza su proyecto.
Las empresas de Propiedad Social que se formaron, la Harina Yaracuy , Lácteos Los Andes, se baten en terreno adverso entre la necesidad de ser ejemplo de eficacia Socialista y el cerco de la economía y la conciencia capitalista.
¿Qué ha pasado?
Sucedió lo inevitable, en la práctica se dio un enfrentamiento alrededor de la propiedad de los medios de producción, la ideología de la clase obrera emerge encarnada en obreros y otros estamentos sociales, y mediante un comunicado histórico, aparecido en el DEBATE SOCIALISTA número 16 del día viernes 27 de junio, se enfrentó al estímulo a la propiedad no social de los medios de producción, reconoció a la propiedad como el objetivo principal de la lucha por el Socialismo.
Inmediatamente los tanques pensantes de las oligarquías afilan las deformaciones y las descalificaciones.
La Revolución avanza, la clase obrera da muestras de encontrarse con su ideología, con sus objetivos históricos: apoyar al Comandante en el camino hacia el Socialismo, y eso aterra a las oligarquías que pierden terreno de maniobra, ya no les será tan fácil desviar a la Revolución.
Criticar es Amar
José Martí

7.7.08

¡BATALLA!

La batalla de la Revolución Bolivariana tiene los campos definidos, no es posible ignorarlos.
En una trinchera se encuentran los que propugnan el capitalismo: se presentan con mil matices, arropados con retóricas de todo tipo, pero, como dice el Comandante, “siempre se les ve el bojote”, que no es otro que la defensa de la propiedad antisocial de los medios de producción y la conciencia egoísta que de allí se desprende, es decir, la defensa del capitalismo.
Este bando tiene su expresión política que se manifiesta cada vez que la Revolución avanza: es el caso patético de Podemos y de Ramón, el otrora adulador que ayer nomás libaba Revolución y ahora aparece como paladín del capital.
En la otra trinchera se ubican los que impulsamos el Socialismo verdadero, estamos desunidos, sin reconocernos, hay muchas suspicacias y reconcomios, pero sobre todo hay mucha debilidad ideológica, nos cuesta ir a la raíz, nos avergüenza ser radicales. Sin embargo, cada día se aclara el horizonte, cada vez nos acercamos más a la definición del Socialismo Bolivariano y en torno a él nos agrupamos, cada vez más entendemos la vital importancia de la Conciencia del Deber Social y de la Propiedad Social de los medios de producción.
Estos dos bandos están en lucha permanente, cada vez más abierta: se presenta en el fondo de las discrepancias en la Asamblea , en las escaramuzas entre la dirigencia, en el desconcierto del Pueblo frente a los intentos de conciliación y a las debilidades, y también en las discusiones del PSUV. Ya todos los sectores toman partido en esta batalla, poco a poco los campos se condensan.
Los revolucionarios en esta hora de encrucijada tenemos una responsabilidad principal: mantener en alto la bandera del Socialismo verdadero, luchar contra el capitalismo donde quiera que esté.
Para esto debemos prepararnos, estudiar, discutir para cada día conocer mejor las ideas revolucionarias y difundirlas, sólo así podremos participar con éxito en la batalla de ideas, que es en definitiva la que decide el combate. Es menester reconocernos, agruparnos, organizarnos, detectar nuestras debilidades y nuestras fortalezas, remediar unas y potenciar las otras.
Es necesario cerrar filas, jugar cuadro cerrado con el Comandante, única esperanza de avance. Fortalecer la conexión Pueblo-Comandante , posibilidad cierta de triunfo revolucionario.
Es hora de grandeza, de subir la mira, de zafarnos de lo mezquino, entender el papel histórico que nos toca vivir. Estamos ante una oportunidad de avanzar como nunca antes se había presentado en toda nuestra historia, en nuestras manos está si nos elevamos con audacia o nos quedamos amarrados por las costumbres colonizadoras de la querella mezquina, el combate sin sentido, la batalla egoísta, la visión pequeña.
Son tiempos de vuelo alto, del paso de Los Andes, del Asalto al Cuartel Moncada, del 4 de febrero, de abril, de diciembre. Vamos al Socialismo, el mundo no espera menos de nosotros, nosotros no podemos darle menos al mundo.
¡A la Batalla !