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6.3.12

LA TRISTEZA EN FUEGO DE COMBATE (Martes 06-03-2012)

Chávez el Domingo 4 nos anuncia desde La Habana que continúa en batalla, esta vez contra el cáncer recurrente. Inmediatamente hubo reacciones, los agentes del imperio se alegraron, ni qué decirlo, sus opinadores sacaron la máquina sembradora de cizaña. Entre nosotros el impacto causó mucha tristeza, un silencio fraterno recorrió el país.

La tristeza habla de la bondad de este pueblo, de su capacidad de amar, de la entrañable conexión que mantiene con el Comandante. Ahora bien, con la noticia surge una pregunta ¿Qué hacer, qué harán?

Los agentes del imperio intentarán sembrar confusión, transformar la tristeza bolivariana en escepticismo, abrir brechas por donde colar un nuevo coloniaje. Frente a esto debemos estar alertas, desmontar sus mentiras, no creerles ni tantico así.

Los bolivarianos, los chavistas, debemos transformar la tristeza en fuego de combate, profundizar el Socialismo, aclararle al pueblo la importancia de las luchas de hoy para la humanidad, de los peligros de la restauración. Garantizar, ahora más que nunca, la victoria en la nueva “Batalla de Carabobo.”

Debemos abrir un frente contra la tristeza que paraliza, que abre cauce para la restauración, para la conciliación, que nadie preste atención a las propuestas de los que ayer acusaron de hiperliderazgo, y hoy proponen como Nicmer Evans “pases a retiro”.

Los bolivarianos estamos con Chávez resteados, sin plan “B”, un plan “B” es traición. Estamos con el Comandante que es estar con él siempre hasta el último minuto y las últimas consecuencias. Hoy más que nunca tiene vigencia la consigna: “Estar con Chávez es estar con lo que Chávez decida”.

Es necesario profundizar el Socialismo, esa es parte fundamental de la batalla, no se puede enfrentar al imperio si no es desde una trinchera socialista fuerte, definida, eficaz. Las ambigüedades, las imprecisiones, dan cabida a los ataques capitalistas.

Recordemos que el componente principal de la batalla es la ideología, allí se decide el futuro de la humanidad. Es necesario diferenciarnos profundamente de los planes de los gringos, no se trata de diferencias de forma, de mala aplicación del capitalismo, se trata de que el capitalismo es un sistema perverso, con el no valen medias tintas, se debe enfrentar duro, resteados.

Que no se engañen los agentes del imperio, que no se engañen los flojitos, aquí no habrá pacto ni sucesión. Que no se les ocurra aprovechar el momento para inventar “vacíos de poder”, porque si intentan un zarpazo, entonces conocerán la fuerza del pueblo de Bolívar que saldará, con furia postergada, todas las cuentas que vienen acumulándose desde San Pedro Alejandrino, Zamora, Fabricio.

¡Lo prometemos, en octubre venceremos! ¡Carabobo se repetirá, ¡San Pedro Alejandrino jamás!

¡Con Chávez Siempre!

5.3.12

UN APARTAMENTO (Lunes 05-03-2012)

Deambulando por las calles de La Habana en búsqueda de libros usados, tropezamos con un lugar conmovedor.

Es un apartamento pequeño, se entra por un saloncito que comunica con un diminuto cuarto dotado de un baño ínfimo, eso es todo. Las ventanas son de madera como corresponde a una ciudad marina.

Es un apartamento común, y pasaría desapercibido si no brillara en su interior la historia revolucionaria de Cuba y del Continente.

Cuando en los alrededores del malecón pululaba la mafia que dirigía el juego y la prostitución, en esa ciudad que habían convertido en su lugar licencioso.

Mientras el Pueblo de Cuba se esclavizaba en los centrales azucareros y padecía en los bateyes.
Circunstancias que anunciaban un centenario del Apóstol de entrega y sumisión.

Cuando parecía que la Patria de Maceo lloraría saudades por el valor de María Grajales.

En ese apartamento pequeño, dos cuarticos y un baño, se concentró el decoro de toda la Patria.

Cuando fue hora de soñar, en ese apartamento se soñó.

Cuando fue hora de planificar, ese apartamento pequeño, dos cuartos y un baño, se prestó para planificar.

En la hora de darse a la causa de la redención de la humanidad, ese apartamentico, dos cuartos y un baño, se desbordó de altruismo, lo mejor del humano pernoctó allí.

En la hora de amar, allí en ese apartamentico, dos cuartos y un baño, se amó.

Lo mejor de la historia revolucionaria de la humanidad se concentró en ese apartamento.

Allí estaba Martí, el primero. Bolívar a su costado. En ellos Marx, que tomó partido por los humildes. Antonio Guiteras junto a Carlos Aponte lo plenaron con su espíritu rebelde. Maceo enseñó coraje. Y Lenin colmó aquel apartamento de la voluntad de tomar el cielo por asalto.

En ese apartamentico, dos cuartos y un baño, propiedad de Abel Santamaría, se reunían los pioneros del Asalto al Cuartel Moncada.

Allí, en El Vedado, a la orilla del mar, frente al malecón habanero, tenían su cuartel general Fidel Castro y Abel Santamaría, guías y alma del 26 de julio y de la Revolución Cubana.

Es asombroso, sorprendente, que un apartamento tan pequeño contenga tanta historia, tanto valor y tanta esperanza para la humanidad.

Pero si pensamos en los cinco muchachos que una noche llegaron trotando a Güere, y allí, en la pequeña área cobijada por la copa de un Samán, repitieron el grito de Zamora: “tierra, hombres libres y horror a las oligarquías”, y entonces aquel Samán que cobijó al Libertador nuevamente se iluminó de historia revolucionaria.

Si imaginamos esos cinco muchachos debajo de un Samán, y a aquellos jóvenes apretados en las estrechas paredes de aquel apartamento, tenemos que concluir que para presagiar mundos, y salir a construirlos, es suficiente un gran corazón, lo material no importa.

4.3.12

CAPRILES NO ES CAPRILES (Domingo 04-03-2012)

Capriles es el instrumento político del imperio capitalista, él no se manda, no tiene planes propios, no tiene autonomía, toda su vida es planificada por los centros de poder extranjeros.

Su único plan, su única verdad es poner a Venezuela bajo la tutela del norte. Un supuesto gobierno de capriles sería en realidad un gobierno del departamento de estado gringo, el centro del poder nacional se trasladaría a la casa blanca, Miraflores se mudaría a Washington. Todo lo que hable o prometa capriles en su campaña es falso, engaño para los más ingenuos, él no sabe qué pasará con su gobierno, hasta el gabinete se lo nombrarán los gringos. ¿Quién puede imaginar que el Ministro de Finanzas no sería una ficha gringa? ¿o el de petróleo, o el Ministro de la defensa?

Entender que nos enfrentamos a una invasión gringa tiene que ser uno de los pilares de la campaña nuestra. El pueblo humilde debe comprender que la invasión adquiere una modalidad inédita, aprovecha las características de nuestra realidad, las grietas de la Revolución y, desde la "trinchera electoral", intenta fortalecerse, acumular fuerza y, simultáneamente, debilitar a la Revolución , horadar, desprestigiar, crear miedo, desinformar. Preparan así una salida cruenta.

¿Quién puede dudar que el imperio tiene planes cruentos para la Revolución Bolivariana? Ellos saben que en una eventual salida de Chávez necesitan el terror para meter a la fuerza bolivariana, al pueblo iracundo en cintura, en cauce de dominación.

Sería un engaño pensar que sólo nos enfrentamos a capriles y su combo de sifrinos. ¡No! El enemigo real son los gringos, ya están aquí desarrollando sus planes. Quien crea que esto es una elección más, cuyo resultado no afectará el futuro del país y del continente, quien tenga la ilusión de que si gana capriles después todo será normal y que a lo sumo se afectarán los derrotados, se dará cuenta de su engaño arropado por la ola fascista.

La confrontación es contra un imperio invasor y la mesa es un estado mayor de la invasión que recibe dinero e instrucciones de la embajada gringa. Viajan al norte a consagrarse agentes, tienen un pie aquí y otro en Miami. El imperio no perdona que, dirigidos por el Comandante, hayamos alcanzado altos niveles de soberanía. ¡El ejemplo debe ser aplastado!

Estamos en medio de una guerra. Se desarrolla, por ahora, en su fase pacífica. La única manera de pararla es con el triunfo del Comandante, pero no cualquier triunfo, éste debe ser aplastante, que no permita la menor excusa a los gringos para desconocerlo.

Nada debe estar por encima de esta meta, octubre es una batalla que necesita de todos los patriotas unidos. El enemigo oligarca intenta dividirnos, siembra dudas y conduce a los incautos vanidosos para que hagan de sus metas secundarias frentes contra el gobierno: llamen a manifestaciones, lancen ultimátum fuera de lugar.

Nada justifica fracturar el campo bolivariano. La hora es de defensa de la Patria , del Comandante Chávez, del Socialismo.

¡Con Chávez!

3.3.12

EL FUTURO (Sábado 03-03-2012)

En algún momento de su evolución el hombre adquirió la capacidad de pensar en el futuro, de imaginar, ese momento fue un gran paso hacia su humanización. Podríamos añadir que esa capacidad estuvo relacionada con el trabajo, con la capacidad de modificar y tallar la naturaleza a su imagen y semejanza, con la posibilidad de planificar.

La capacidad de prever determina en gran medida la calidad de una sociedad, las que no tuvieron esa habilidad se estancaron en la inmediatez, se convirtieron en sociedades fósiles o desaparecieron víctimas de lo no previsto.

El capitalismo aplasta en la humanidad la habilidad de entender las señales del futuro, y a partir de ellas prever, imaginar. Nos convierte en máquinas de consumo y producción, condenados a ver al mundo sólo por el cristal del lucro y de la contingencia de consumir. Es así, el mundo de las cosas, de las mercancías, tomó el control de la vida. Padecemos una demencia que nos hace confundir el futuro de la humanidad con el futuro de las mercancías: "si al mercado le va bien, a la humanidad debe irle bien". Esa consigna guía.

En este mundo dominado por las mercancías, las relaciones son las relaciones de la publicidad, o mejor: del engaño de la publicidad. El bienestar no surge dentro del humano, de su espíritu, sino del exterior, del mundo de las cosas. Así, más feliz debe ser el que más tenga, el que más posea, pero la realidad es otra: la distorsión del hombre al servicio de las cosas y no las cosas al servicio del hombre, produce desasosiego, angustia, infelicidad, nos lleva por rumbo suicida.

El mundo de las mercancías, del capitalismo, requiere para su funcionamiento la insatisfacción perpetua, el consumo desquiciado, la esquizofrenia que justifica arrasar con naturaleza y vida. En contraste, los satisfechos, los que buscan la felicidad dentro de sí, los sanos, los que consumen con sensatez, esos no le interesan al mercado.

La Revolución Socialista es imprescindible, urgente, por ser la única forma de superar el mundo de las mercancías, de ensanchar el horizonte, descifrar las señales de los tiempos, volver a ser humanos. Ese es el único camino para el bienestar, para el buen vivir, y es la garantía de la permanencia de la vida en el planeta.

Las elecciones de octubre son una buena oportunidad de ensayar la capacidad de ver el futuro, de imaginar, de romper el cerco de lo utilitario mercantil: si el fascismo gana, aparecerá el monstruo que se oculta tras el disfraz de manso. Las promesas de la publicidad electoral se irán al basurero y sentiremos el odio de las clases dominantes hacia los humildes que osaron ser rebeldes, aplastarán el espíritu libertario germinado en la Revolución. Los trabajadores y sus dirigentes serán cruelmente reprimidos, las leyes, sin el apoyo de las masas, serán sustituidas por las leyes de los organismos burgueses internacionales. Volverán los días de la miseria espiritual y material.

¡Sólo con Chávez habrá futuro!

2.3.12

LA FUERZA DEL AMANECER (Viernes 02-03-2012)

La fuerza de la Revolución, lo trascendente, es que ha logrado agrietar la hegemonía cultural y psíquica del sistema de dominación oligarburgués, y trabaja en el establecimiento de una cultura, de una relación de los hombres que la supera en humanismo y naturalismo.

La fortaleza de la Revolución reside en el impulso de esta cultura, los éxitos verdaderos son los obtenidos en el ámbito de esta nueva cultura. Este es el centro de la batalla entre la oligarburguesía y la Patria , es allí donde se decide el futuro, y es allí donde la Revolución se hace invencible. La batalla es, en definitiva, entre el egoísmo y el altruismo.

El egoísmo es la base del capitalismo, es insaciable en la búsqueda infructuosa de compensación material de necesidades artificiales, de un consumo sin fin. Es esencia del capitalismo, no tiene manera de controlarlo, de él depende para acumular capital, si deja de acumular perece. La demencia de la producción y el consumo, propia del sistema capitalista, crea una cultura del egoísmo, una guerra de todos contra todos, un desasosiego del humano siempre insatisfecho, que oscila entre el tener y el miedo a perder lo ya conquistado, y la agonía de necesidades que se suceden con tal velocidad que imposibilita la satisfacción.

La fuerza de la Revolución es el ofrecimiento, la anunciación de la buena nueva de un mundo donde el hombre pueda vivir sin la angustia del futuro incierto, la conclusión de la sociedad de náufragos que hoy somos, y el advenimiento de una sociedad que nos quiera, donde el amor sea la norma y nadie esté desprotegido, donde el bien de todos sea el bien de cada uno. Su fuerza está en conseguir el buen vivir en el mundo del amor y el espíritu. Que la energía social que aparece en momentos estelares de la historia se haga cotidiana.

La fuerza de la Revolución es el ofrecimiento de ese mundo y los pasos en su construcción, es mantener abierta la posibilidad de avanzar en ese camino, y es el avance hasta ahora logrado. Son las muestras de amor hacia los humildes y los intentos de satisfacer sus necesidades materiales naturales.

Estamos en medio de una batalla electoral, debemos tomar en cuenta nuestras fortalezas y las debilidades del campo fascista. Ellos no pueden ofrecer el cambio de la sociedad capitalista, incapaz de hacer feliz al humano, ellos sólo pueden ofrecer espejismos, promesas imposibles de cumplir, contradicciones, y el mismo desprecio de siempre por la vida, por los humildes. Podrán prometer más cosas materiales, y habrá algunos incautos que les crean, pero no pueden prometer una nueva relación entre los humanos, no pueden ofrecer amor, porque nos recordaríamos del odio que ellos demostraron en el asedio de la Embajada Cubana , veríamos a capriles dirigiendo al ku kux klan que pedía linchar al vicepresidente Diosdado, y nos recordaríamos de Libia, Irak, y sabríamos que son parte del más cruel antihumanismo.

¡Con Chávez siempre!

1.3.12

EL ENIGMA REVOLUCIONARIO (Jueves 01-03-2012)

Decía Trotsky, con sorpresa, que "la madeja de la historia se estaba desenrollando por el lado equivocado". Lenin en ocho meses convirtió a los bolcheviques, un partido absolutamente minoritario, en el primer partido en el mundo que toma el poder para dirigir una revolución socialista. Fidel, en dos años, transformó a los sobrevivientes de Alegría de Pío en los legendarios barbudos dirigentes de la primera Revolución Socialista en el continente americano. Chávez, desde los calabozos de Yare, se transformó en huracán.

Surge una pregunta que es angustia de los analistas políticos: ¿Dónde reside la clave, la llave, que consigue movilizar el alma del pueblo y conducirlo a una Revolución? ¿Dónde está la fuerza de una Revolución? ¿Qué la motoriza?

La respuesta se busca como una suerte de piedra filosofal. Quien ha visto la fuerza del pueblo en la calle, disciplinado y caudaloso tras objetivos políticos, quien ha sentido la electricidad colectiva de la fraternidad que en esos momentos se produce, aceptará sin remilgos que se trata de una energía propia de la especie humana, la única capaz de activarla.

Es así, los momentos que marcan la Revolución son explosiones de esa energía especial. Apareció en abril, el 23 de Enero del 58, floreció cuando Fidel entró en La Habana, cuando Lenin pasó el portal del Palacio de Invierno. Ese rayo enigmático tocaba a Páez antes de las batallas, esa euforia inexplicable no dejaba dormir al Libertador, esa energía fantástica derrotó a la meritocracia en el sabotaje petrolero.

Si estudiamos a la Revolución Bolivariana con el ánimo de buscar el origen de esa energía extraña que la impulsa y la hace invencible, encontraremos un elemento que enlaza todo su accionar: en todos los movimientos de la Revolución, en todas sus acciones, erradas o acertadas, siempre estará el sentimiento amoroso y la entrega del Comandante.

El amor de Chávez, demostrado desde el 4 de febrero, unido a su capacidad de entrega para evitar sufrimientos a la gente, ha provocado en el pueblo humilde, que detecta la sinceridad, un sentimiento recíproco estableciendo una conexión amorosa que emerge en los momentos de necesidad, de urgencia.

Esa conexión sólo la establecen la sinceridad y el amor, nada puede sustituir a esos sentimientos, es imposible construirla por otras vías, utilizando otros estímulos diferentes al afecto. Es por eso que los oligarcas capitalistas no la pueden construir, no pueden pasar más allá de un clientelismo frágil y minoritario. Ellos perdieron la capacidad de dar y recibir amor, sólo pueden recibir y dar números para su contabilidad.

El 7 de Octubre debe afirmarse en esa energía, que es nuestra fuerza y, simultáneamente, la debilidad de ellos. Sólo esa energía podrá reeditar los aluviones electorales que han apuntalado al Comandante. Esa energía, ya lo sabemos, sólo la activa el sentimiento, el amor, la sinceridad, más que los helados números de la recompensa material. El enigma de la Revolución es la energía amorosa, y el amor está con Chávez, esa es la garantía del triunfo.

¡Con Chávez siempre!

29.2.12

EL TOUR DEL MIEDO (Miércoles 29-02-2012)

El miedo le proporciona a los burgueses millones de votos, en última instancia ese es el fondo de todo su mensaje político. Lo usan con desparpajo, no es necesaria mucha lógica, tienen años instalando en las generaciones los canales del miedo que son activados con suma facilidad. Han refinado sus métodos, ya superaron a la sayona, al silbón, al jinete sin cabeza, ahora les basta decir que el gobierno los despojará de algo, puede ser una carnicería, una peluquería o una moto. Lo importante es crear la imagen de gobierno que les quita sus cosas, eso es suficiente para que cunda el pánico.

Basta darse una vuelta por una urbanización de clase media para sentir el miedo. Normalmente no se ve, está en el alma, aparece cuando olfatean peligros para su status.

Por Prados del Este vimos una calle cerrada con una reja y una alcabala en la entrada, no permiten motos, hay que identificarse y apagar las luces del carro, tal como la entrada a un bunker militar, ya la conocíamos, era indicativo del miedo al extraño.

Ahora pasamos y la entrada está custodiada por una grandísima pancarta que protesta la utilización de una de las casas de esa calle como asilo de ancianos.

La realidad económica no pudo ser contenida por las alcabalas y las rejas, entró a su calle y puso en cuestionamiento sus valores.

El egoísmo indica que los ancianos no pueden entrar a su calle. A ellos no les importa el destino de los ancianos y eso es aceptado por la ética pequeño burguesa, entonces, el mismo razonamiento, la misma ética indican que el dueño de la casa puede hacer con ella lo que quiera sin miramientos con el entorno.

Así el egoísmo muestra su fracaso como norma de vida.

Claro que los pequeño burgueses no se paran en eso, siguen con su angustia, atacando blancos errados. Resolverán el dilema derivando el problema hacia el Comandante Chávez, culpabilizándolo y haciéndolo blanco de su miedo, así el terror nublará una vez más el razonamiento. Recordemos a Brecht que decía “no hay peor fascista que un burgués asustado”.

Frente a esa calle hay un parque y una panadería, allí sólo se escuchan gritos de los clientes, todos con ropa y zapatos de marca, lujosos carros, relojes caros, todos ataviados con el disfraz de burgués, todos deseando la desaparición de Chávez, que no vuelva, todos deseando que muera. No se dan cuenta que son ellos los muertos, la angustia del capitalismo que los atrapa no los deja vivir.

La Revolución proclama que es tarea ganarse a la clase media, a la pequeña burguesía, estamos de acuerdo, pero sólo podremos ganarla si rompemos la barrera que los atenaza, si fracturamos su miedo, si los convencemos de que el Socialismo les devolverá la tranquilidad y el sosiego de vivir entre hermanos, de sentirse cobijados por la sociedad, que sólo así podrán dormir tranquilos, y sin colgar pancartas crueles a la puerta de sus casas.

¡Chávez es amor!