1.5.12

LOS APOYOS DE LA DEFENSA (Martes 01-05-2012)


Estamos frente a una agresión, ya no es necesario abundar en explicaciones, el mundo consciente percibe con claridad el riesgo que corremos: las babas del imperio impregnan nuestra política. Venezuela está en riesgo.
Pero si alguien aún duda, Fidel, el hombre que no miente jamás, nos alerta en su última reflexión, "Lo que Obama conoce", dice el Comandante:
"El enemigo conoce aristas de su carácter y multiplica sus esfuerzos destinados a calumniar y golpear al Presidente Chávez. Por mi parte no vacilo en afirmar mi modesta opinión ─emanada de más de medio siglo de lucha─ de que la oligarquía jamás podría gobernar de nuevo ese país. Es por ello preocupante que el Gobierno de Estados Unidos haya decidido en tales circunstancias promover el derrocamiento del Gobierno bolivariano."
Fidel, una vez más, tiene razón, la oligarquía jamás podría gobernar de nuevo a nuestro país. Sólo sobre las ruinas bañadas de sangre patriota podrá instaurar otra dominación. Si se atreven, del capitalismo no quedará piedra sobre piedra. ¡Nada!
De los vende patria no hablemos, sabemos que al primer cambio de viento volarán a arrodillarse, a vender su dignidad al amo extranjero, buscarán inútilmente el sosiego en la adulación, en la humillación del que nos desprecia, vivirán de rodillas, que no es vivir, no conocerán nunca un segundo de felicidad, de plenitud humana, porque no supieron amar lo sagrado, a la Madre , a la Patria. Están muertos y no se han dado cuenta.
Pero, y esto es lo importante, ¿qué hará el pueblo humilde, patriota, honesto, en estas circunstancia? Dejar la respuesta a lo espontáneo, a la improvisación, es decretar desde ahora la derrota. La agresión sólo podrá ser enfrentada con alta organización, disciplina y conciencia. El imperio ya aprendió de abril, no dejará holgura para lo espontáneo. La confrontación amerita plasticidad táctica y firmeza estratégica.
Intentemos algunos apoyos para la defensa.
Debemos entender que sólo la preparación, la movilización, pueden disuadir la agresión. Los imperios sólo retroceden frente a un pueblo dispuesto a defenderse con eficacia. Si se atreven, que la agresión les salga tan cara que su opinión pública no pueda soportar el costo político.
El primer apoyo de la defensa es la conciencia: sólo un pueblo que tenga razones sagradas por las cuales luchar, podrá defenderla. A la hora de la confrontación las ficciones se diluyen, una respuesta vigorosa solo podrá estar sustentada en una espiritualidad también vigorosa. La conciencia debe ser la principal previsión del zafarrancho de combate.
El segundo apoyo: desechar las ficciones, ser realistas, ni pesimistas, ni optimistas, los dos extremos paralizan la acción, el primero la ahoga en un mal de quejas, el segundo la ubica en el reino de la ficción.
El tercer apoyo: la organización, pero la de verdad verdad, la que forma tejido social, con una dirección nacional bien posesionada, prestigiada, y un tejido que vaya desde lo local hasta lo nacional. Las organizaciones locales aisladas, sin sentido de lo social, son inoperantes.
¡Con Chávez habrá Socialismo!

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