22.8.09

EL PROGRAMA DE GOBIERNO DE LA OLIGARQUÍA

Las investigaciones a la ofensiva oligarca dan resultados: poco a poco vamos dibujando el mapa del papel asignado a cada uno sus personeros, ya sabemos que Ugalde está encargado de mantener la difícil unidad, ya lo consiguió en aquel nefasto abril. A Ledezma le fue asignado, a falta de alguien mejor, el papel de presidenciable.
Ahora, producto de las últimas investigaciones, tenemos una idea clara del programa de gobierno oligarca. Ya conocemos algunos tópicos para los primeros cien días. Las investigaciones continúan. Veamos.
Algunos puntos principales son: derogar la Constitución, disolver los poderes, sacar a Venezuela de la OPEP. Comenzar el proceso de privatización de PDVSA. Reducir sólo a funciones de vigilancia el papel del Estado, suspender la función social del Estado. Eliminar las misiones. Dejar de mandar petróleo al Caribe, principalmente a Cuba. Romper relaciones con Cuba, Bolivia, Nicaragua, Ecuador.
Eliminar a Mercal y Pdval, la distribución de alimentos será regulada por el mercado.
Eliminación del control de Cambio. Eliminación de las Radios Comunitarias. Disolución de los Consejos Comunales. Devolución de las tierras a sus legítimos dueños. Devolución con indemnización de las fábricas socializadas.
Licenciamiento de 70% de la FAN, que será sustituida por una Policía Nacional. Firma inmediata de un pacto militar con Colombia y con los Estados Unidos, instalación de una base militar de los tres países en el Puerto de Guanta.
Eliminación del Ministerio de la Mujer. Cobro del precio real de las viviendas entregadas por el gobierno depuesto. Reversión de las tomas de tierras y viviendas. Aumento inmediato de la gasolina a los precios internacionales, aumento de las tarifas del metro y del transporte.
Eliminación de la Contratación Colectiva: la contratación será un trato individual entre patrono y trabajador.
Prisión para los Diputados, Concejales, Ministros, Gobernadores Bolivarianos, prisión para la Fiscala Generala , Procurador, Defensora del Pueblo. Orden de captura internacional para Mario Silva y todo su equipo de producción. Privatización de Venezolana de Televisión y de la Radio Nacional.
Hay un punto incluido por primero justicia: impedir la circulación de taxis viejos, de más de cinco años, impedir la circulación de piratas y mototaxis, estos serán considerados delincuentes y penalizados.
Estos son algunos de los puntos, son pocos pero dan una idea de las intenciones de los oligarcas. Del Comandante no dicen nada, pero ya sabemos la suerte que correría de concretarse el gobierno oligarca.
Aquí podemos repetir el dicho: “guerra avisada, no mata soldado”, ya sabemos cual es el programa de gobierno oligarca, el desarrollo de este programa será necesariamente cruento, vendrán persecuciones, concentración de secuestrados en los estadios, desaparecidos.
La hipocresía volverá, el pueblo volverá al silencio, la patria narcotizada pagará con sufrimiento y sangre la osadía de haber querido construir otro mundo, de ser ejemplo para la humanidad condenada.
Está claro que esta Revolución Bolivariana no puede ser derrotada, todos debemos defenderla, es nuestro deber, en ello va la esperanza y la vida.
¡Chávez es Socialismo!

21.8.09

EL OLVIDO

Las clases dominantes, los triunfadores, aplastan a los líderes, a las gestas de los derrotados. Así ha sido en la historia de la humanidad, con esto no estamos diciendo nada nuevo, sólo recordamos que la historia la escriben los triunfadores.
Las clases dominantes ofrecen al recuerdo de los pueblos sólo a los líderes que favorecen sus intereses. Siendo así, condenan al olvido a los revolucionarios, deforman sus gestas, falsifican su vida. Esta capacidad de hundir es limitada, nunca es absoluta.
Cuando los pueblos despiertan y reencuentran sus rumbos de redención, regresan al pasado en búsqueda de sus olvidos, reconstruyen la verdadera historia de sus luchas.
En esta labor de arqueología del sentimiento encuentran tesoros, porque el corazón social siempre guarda en lo profundo a los grandes luchadores.
Hay numerosos ejemplos de rescate y de rectificaciones históricas:
El Libertador fue víctima del intento de olvido, y sólo fue hasta casi medio siglo después de su muerte que fue recuperado oficialmente su recuerdo.
La gesta de Fabricio sólo florece con la llegada de la Revolución Bolivariana, antes estaba su recuerdo confinado a las catacumbas de la resistencia.
Ha sido siempre así, los rebeldes no tienen espacio en los Olimpos oligarcas.
El líder que sin duda ha padecido con mayor fuerza esta operación de olvido, es Lev Davídovich Bronstein, conocido como León Trotsky. Un líder comparable al gran Lenin, con él compartió combates importantísimos para la historia del Socialismo y de la humanidad.
Dirigió la gloriosa insurrección de octubre, que abrió camino a la República de los Soviets. Luego fundó de la nada al Ejército Rojo, con él dirigió grandes batallas en defensa de la Esperanza de la humanidad, del primer ensayo de futuro viable, de superación del capitalismo que ya veían nefasto.
Este líder fue ferozmente perseguido por Capitalistas y “Socialistas”, al punto de que ningún país del mundo quisiera darle asilo. Fue México, siempre hospitalario, quien acogió al mancillado.
Los socialistas deformados de Stalin lo persiguieron por todo el planeta, lo sometieron al acecho de las fieras. A final, el 21 de Agosto de 1940, lo alcanzaron en México. Y cegaron la vida de León Trotsky, quien yace en una tumba resguardada por la Hoz y el Martillo, a la que siempre fue fiel.
Después vino el manto de silencio, el olvido, lo borraron de libros y fotografías, deformaron su pensamiento, lo convirtieron en lacra innombrable. Sólo mencionar su nombre trae exclusión de los círculos aún sumisos a la deformación. Hasta hoy los ortodoxos dogmáticos creados por los manuales le temen a sus ideas y a su ejemplo.
Es necesario estudiar a Trotsky, así lo recomendaba el Che. Sin Trotsky no se puede entender el camino del Socialismo. No se puede condenar a Stalin y a las deformaciones soviéticas ignorando a Trotsky, se corre el riesgo de contrarrevolución. No se puede hablar de Lenin sin hablar de Trotsky, ni de las deformaciones del Socialismo sin hablar de los heroicos intentos de corregir esas deformaciones.
¡Chávez es Socialismo!

20.8.09

OBJETIVO: LA HABANA

La ofensiva oligarca es feroz y total, se desarrolla en todos los frentes de la vida social, va desde la penetración de los paramilitares que denuncia el PCV, hasta la declaración de emergencia de los periodistas militantes del pasado, pasa por los susurros, las guarimbas, los desacatos y un largo etc.
Ahora bien, uno de los ejes principales de esa ofensiva es el ataque a la Revolución Cubana , es una exigencia del imperio para otorgar certificación a los políticos locales. El imperio sabe que la existencia de Cuba Revolucionaria es la esperanza y la certeza de la construcción de un mundo diferente al capitalismo, un mundo mejor.
Todos sus argumentos de perpetuación, de la infinitud del capitalismo, se estrellan contra el inmenso ejemplo que es Cuba Socialista.
Los oligarcas lacayos enfilan sus mejores armas contra Cuba por dos razones: una, congraciarse con el imperio, la otra, la más poderosa, es el profundo temor al ejemplo, a la referencia, deben cegar al faro que indica el camino de redención a la humanidad.
Les horroriza, les da insomnio, que la Revolución Bolivariana , inspirada en el ejemplo de Cuba, encuentre su propio camino, derrote a la restauración.
A Cuba la atacan con saña, al bloqueo se suma la deformación de aquella realidad, el vituperio a aquel pueblo heroico. Las páginas de El Nacional están llenas de mentiras y deformaciones de la noble labor que los cubanos internacionalistas realizan aquí, se les acusa de todo, se dibujan como extraterrestres culpables de la lluvia y también del sol, de que alguien no se saque el Kino, o de que la abuela parió tres.
Debemos entender que el ataque a la Revolución Cubana es el ataque a la Revolución Bolivariana. Todo antisocialista, que los hay adentro y afuera, ataca a la Revolución Cubana sabiendo que de esta manera atacan el corazón ideológico de nuestra Revolución, la marcha al Socialismo.
Los antisocialistas internos atacan a la Revolución Cubana amparados en un ataque al extravío stalinista, los más osados se atreven a atacar al Che.
La defensa de la Revolución Cubana es la defensa de nuestra Revolución, la suerte de las dos está fuertemente unida por el mismo anhelo socialista, y los mismos enemigos. La oligarquía mundial vierte su odio genético sobre las dos Revoluciones, las consideran una sola.
Es necesario, es vital que los ataques a la Revolución Cubana no pasen como ataques a un amigo que vive independiente ¡No! Cuba y Venezuela somos un Gran Nosotros.
Debemos profundizar en la práctica la fraternidad que nos fusiona. Un buen motivo para ejercer ese amor internacionalista es la lucha por la libertad de los Cinco Cubanos Héroes de la Humanidad secuestrados por el imperio.
Todas las patrullas del PSUV deberían conocer el hecho, y deberían realizar acciones de solidaridad, esa sería una extraordinaria lección de Revolución, un aprendizaje en la práctica del internacionalismo. Sería decoroso y formativo concretar la entrega de la Orden de los Libertadores a esos Héroes.
Con acciones internacionalistas derrotaremos los ataques fascistas.
¡Chávez es Socialismo!

19.8.09

ATAQUE Y DEFENSA

La Revolución, aunque pacífica, tiene el derecho y el deber de defenderse. Si los oligarcas, como todo lo indica, se lanzan en una nueva ofensiva golpista, entonces la Revolución debe legislar de emergencia las leyes que le permitan defenderse.
Desde ahora, cuando la Revolución enfrenta dos posibilidades de ataques de igual peligrosidad, el golpe que camina y las elecciones que se avecinan, ante estos retos debemos prepararnos para la defensa y profundización del Socialismo.
Lo primero, es entender que sólo profundizar al Socialismo puede salvar la Revolución. Las formas morigeradas de enfrentar los obstáculos, únicamente los alimentan, nunca los superan.
Un pueblo movilizado, con razones sagradas por las cuales luchar, apasionado en la defensa de sus conquistas y de su esperanza, es la garantía de éxito en cualquier terreno que el oligarca nos plantee la contienda.
Es urgente, ya tiene características de vida o muerte, tomar medidas que eleven la eficacia de la respuesta de las masas bolivarianas: debemos afilar, fortalecer la ideología revolucionaria, dotar al pueblo de senderos claros, de instrumentos eficaces para entender el momento y crear soluciones.
El estudio y la formación revolucionaria deben ser una prioridad y una urgencia, deben ser asumidos por todos.
Debemos dar a conocer nuestra historia, para saber de dónde venimos, ubicarnos en esta lucha que dura siglos, sabernos herederos de los libertadores y cumplir la responsabilidad que eso significa.
Nutrirnos de las experiencias heroicas de otras revoluciones, de la gloriosa Revolución Soviética, de la epopeya que es La Revolución Cubana, del ejemplo y la elaboración teórica del Che, de la experiencia de las luchas heroicas del sesenta, de Fabricio, de Américo Silva.
Estudiar la teoría elaborada en siglos de enfrentamiento contra el monstruo apropiador del trabajo ajeno, conocer a Marx, Fidel, Lenin, Malcon X, Mariátegui, Luis Carlos Prestes, Santucho, Miguel Enríquez.
Sólo un pueblo culto, informado, es capaz de derrotar las manipulaciones mediáticas y las
mentiras, de vencer las intenciones oligarcas de convertirlo en su propio verdugo, en sepulturero de la esperanza y del sueño de la construcción de un mundo mejor, del Socialismo.
Es necesario reforzar la organización popular, ahora son más importantes que nunca los
Destacamentos de Vanguardia, que agrupen a los mejores militantes del Partido.
Estos Destacamentos serán el motor pequeño que ponga en funcionamiento al motor grande de las Patrullas, y estas pondrán en tensión a la masa bolivariana. Con este entramado organizativo tendremos base para el estudio, las tareas electorales, y también para el enfrentamiento a la ofensiva cruenta.
La organización popular debe formar, desde ahora, un tejido político, debe tener una cabeza nacional y una red que se interne hasta el más alejado Consejo Comunal. Esta organización debe declararse en alerta política, no es suficiente que sean eficaces en la batalla por mejorar su entorno, es necesario que como organización se importen por lo nacional, por el destino de la Revolución, del Socialismo.
La derrota oligarca debe significar la profundización del Socialismo.
¡Chávez es Socialismo!

18.8.09

NUBES DE DESACATO

El cielo está nublado de desacato, anuncia tempestad, oligarcas temblad. Nos permitimos parafrasear el Himno de la Federación para dar idea de los días que corren. Veamos.
Los oligarcas tienen como objetivo yugular a la Revolución Bolivariana, y la agreden en varios frentes y con diversas armas, todas se complementan, ninguna se excluye.
Las bases militares en Colombia, además de ser amenaza de invasión, tienen el papel de envalentonar los susurros internos. La imagen de dictador, de narco, la asociación con la guerrilla colombiana, la fama de suministrador de armas a la insurgencia americana, todo esto es preparación para acciones cruentas.
La ruptura de la legalidad está en los planes de la oligarquía, hacia allá se dirigen sus acciones, esa ruptura no depende de la voluntad de los revolucionarios, al contrario, es designio del imperio. La Revolución debe construir una respuesta a ella.
La oligarquía tiene varías vías para intentar derrotar al gobierno. Una, el golpe cruento como en Chile, como en Honduras. Otra, crear un ambiente de ingobernabilidad que presione a alianzas con sectores de derecha, y de esa manera diluyen la razón revolucionaria. Otra, aplicar la técnica insurreccional tal como lo hicieron en abril, esta es la que desarrollan con más fuerza. Dirigida por los tanques pensantes gringos, exitosos en abril, construyen la insurrección con pasos precisos. Analicemos.
Primero, organizaron la “unidad” tal como en abril, recordemos las jornadas cuando Ugalde le levantaba la mano a Carmona y a Ortega, utilizan hasta los mismos actores.
Luego, empezó la búsqueda de una excusa que les permitiera movilizar su base. Intentaron con la propiedad, el cedice es el abanderado, con esto fracasaron. Lo intentan con la recuperación de las frecuencias de radio que estaban secuestradas por unos pocos oligarcas, no pudieron llevar gente a la calle.
Ahora lo intentan con la Ley Orgánica de Educación, la excusa es buena, aunque la movilización es magra, es suficiente para construir una propuesta mediática, y esperan aumentarla cuando comiencen las clases.
Al concretar la protesta de calle, aunque magra, se les cae la careta, desaparece el demócrata y aparece el golpista fascista: pasaron a la siguiente fase, la del desacato.
El desacato a las leyes es la etapa preinsurreccional, recordemos como aquel presidente de la asociación de ganaderos rompió la ley de tierras. Este desacato es signo civil de la estrategia insurreccional.
La dinámica oligarca está clara: acumular gente en la calle para abrir camino a la participación de una facción militar.
La Revolución debe defenderse de esta nueva arremetida, el guión oligarca es conocido: acumular fuerza en la legalidad para luego promover una ruptura de esa misma legalidad.
Este es el gran dilema de la Revolución Pacífica: encontrar formas de defenderse. Debemos movilizar, acerar nuestras fuerzas de manera que los oligarcas sientan que si se atreven profundizaremos el Socialismo hasta los límites, fundaremos una nueva legalidad y una nueva economía que impida nuevos ataques oligarcas.
¡La revolución tiene el derecho y el deber de defenderse!
¡Chávez es Socialismo!

17.8.09

EL FACTOR FIDEL

Las revoluciones, los revolucionarios, los pueblos en Revolución, deben estar inspirados por el Factor Fidel, de lo contrario, es muy difícil que culminen con éxito su tarea. Expliquemos.
Toda Revolución implica grandes sacrificios, no es posible pensar en cambios profundos sin enfrentar la adversidad. Los caminos sin obstáculos son propios de cuentos de hadas y no de la realidad de la lucha social. No es descabellado decir que los pueblos preparados para el infortunio son los que tienen derecho a transitar caminos de felicidad. Podemos decir que el éxito revolucionario de un pueblo tiene relación directa con el tamaño de las dificultades que puede soportar sin abandonar sus sueños.
La vida de los grandes revolucionarios, la historia de las grandes revoluciones es una cátedra, un ejemplo de comportamiento frente a la desventura. A Bolívar alguien lo llamó el hombre de las adversidades, y qué mejor ejemplo que El Paso de Los Andes para ilustrar los logros de un pueblo cuando se empina más allá de sus propias fuerzas y vence montañas en su lucha contra la fatalidad.
La historia reciente nos brinda un ejemplo extraordinario de este comportamiento revolucionario: Fidel, heredero de las mejores tradiciones de los grandes revolucionarios del continente y del mundo. En 1953 asalta el Cuartel Moncada, y la dictadura masacra a los muchachos que participan en ese acto heroico, es hecho prisionero y transforma la adversidad de la prisión en una escuela de pensamiento, es lo que se llamó la cárcel fecunda. No cesa en su afán revolucionario y sale a México, no a un exilio cómodo, sino a preparar Revolución. Regresa en el Granma, y pronto, en el combate de Alegría de Pío pierde el grueso de su tropa de revolucionarios, queda sin armamento y en esas condiciones de suma dificultad, lanza su consigna central: Venceremos. Luego triunfa la Revolución , y la historia se llena de la tenacidad de Fidel. Pero es cuando cae la Unión Soviética , y la Isla a noventa millas del imperio queda desamparada como una brizna de paja en la tormenta de un mundo adverso, cuando Fidel se crece de perseverancia y salva a Cuba, y con ella la esperanza socialista de la humanidad.
Revisar la vida de Fidel es encontrarnos con la conducta de un hombre que se crece en las dificultades, las vence, las supera y construye la posibilidad de redención de su pueblo.
Los revolucionarios del mundo debemos imbuirnos del factor Fidel:
Cuando parezca que todo está perdido, seguir adelante.
No desmayar frente a las dificultades, a pesar de los abismos, más allá de cualquier obstáculo.
¡El deber de los revolucionarios es hacer la Revolución!

16.8.09

EL DESPRECIO

A nadie se le ocurre mandar a confeccionar un traje con quién no posea conocimientos de sastrería, o intentar operar la apéndice, sin haber estudiado. A nadie se le ocurre resolver un problema de matemática superior sin ninguna preparación, sólo con la intuición. O pilotear un avión con el mero conocimiento que da la vida, que aprendió en la calle.
Sin embargo, no es la misma actitud hacia algo vital como la política, o la filosofía. En estas ramas del conocimiento todos nos sentimos sabedores, opinamos y actuamos sin ninguna exigencia previa, sin ninguna herramienta de análisis, desprovistos de instrumentos conceptuales. A los requerimientos políticos respondemos desde la espontaneidad.
¿Por qué ocurre esto?
La cuestión no es trivial, esta situación es pilar fundamental de la dominación, porque condena al dominado a la ignorancia en áreas indispensables para la lucha emancipadora.
El artilugio es muy eficaz y difícil de rebatir, se basa en el siguiente principio: el pueblo, el soberano, lo sabe todo, nunca se equivoca, él sabrá resolver todos los asuntos que la vida le plantee. Esto es válido sólo para la política, la filosofía, etc. Para otras ramas se exigen conocimientos profundos.
Toda la trama perversa intenta apartar al pueblo del conocimiento revolucionario universal, privarlo de esta experiencia indispensable para la emancipación, condenarlo a un “inventar o errar” en el aire, inoperante.
Quién diga que el pueblo necesita estudiar con rigor para salir de la ignorancia, que debe aprender el conocimiento acumulado, que existen personas que saben y que pueden ayudar a que otros sepan, será calificado de elitesco, e inmediatamente condenado al desprecio.
Una Revolución debe romper este cepo, ir a sus orígenes y allí derrotarlo. Veamos.
En Venezuela, después de la derrota del sesenta prosperó una especie de anarquismo dañino, el fundamento de ese anarquismo es: “el no reconocimiento de los diferentes niveles de conciencia emancipadora en los dominados, y el desconocimiento de los mecanismos de esa dominación.”
De este error se deriva la inutilidad de organizarse y de estudiar. Si todos sabemos todo, en el momento necesario sabremos que hacer: ¿Para qué organizarse? Si todos sabemos todo ¿Para qué estudiar? con extraer del conocimiento que está en nuestro interior es suficiente.
Estudiar indica aprender, con humildad, de otros que ya aprendieron. Esta humildad, que permite aprender cosas nuevas, es la base de la herencia cultural, el pasado maestro del futuro es la base de la humanidad. Despreciar, no estudiar el conocimiento acumulado en toda la historia humana, es una soberbia tonta.
Es oportuno recordar un fragmento de uno de los que antes supo, nos dice Martí:
“Educar es depositar en cada hombre toda la obra humana que le ha antecedido: es hacer a cada hombre resumen del mundo viviente, hasta el día en que vive, es ponerlo a nivel de su tiempo para que flote sobre él, y no dejarlo debajo de su tiempo, con lo que no podrá salir a flote, es preparar al hombre para la vida.”
Añadimos nosotros: prepararlo para el Socialismo.
¡Chávez es Socialismo!

15.8.09

RUPTURA Y ZARPAZO

La Revolución Pacífica en una primera etapa debe hacer sus cambios dentro del espíritu oligarca heredado. Esto significa que opera en un terreno que conspira contra lo nuevo. Dentro de ese cepo, la Revolución poco a poco se desgasta. Esto es una ley.
Cuando la Revolución se debilita la oligarquía le da un zarpazo, produce una ruptura que alcanza la crueldad de un pinochetazo físico o moral. En cualquier caso, la posibilidad socialista es enclaustrada por muchísimos años en las profundidades de las catacumbas ignotas.
¿Cómo superar este destino?
Debemos interiorizar que una Revolución Pacífica es: sustituciones profundas, rompimiento, ruptura con el espíritu oligarca, pero también supone la posibilidad de una restauración, de un rompimiento favorable a la oligarquía.
Este es el principal peligro de las Revoluciones Pacíficas, esos procesos caminan hacia una Ruptura, eso es inevitable e independiente de la voluntad de los actores.
El estudio de la Ruptura es vital para la Revolución , permanecer desprevenidos dentro del espíritu, de la lógica oligarca, es fatal. Adelantarse en el rompimiento es profundizar la debilidad. El manejo de la ruptura es un arte y una ciencia que merece estudio. Lo peor que nos puede pasar es ignorar esa realidad y dejar a la oligarquía actuar a su libre albedrío.
El reto es conducir ese rompimiento, que es inevitable, hacia cambios profundos, hacia el Socialismo, e impedir la restauración, el aplastamiento del ejemplo, del sueño.
La ruptura puede ser violenta o pacífica, la Revolución debe estar preparada para cualquier posibilidad.
¿Cómo hacerlo?
Revisemos nuestras fortalezas y reforcémoslas, detectemos nuestras fallas y corrijámoslas, así estaremos preparándonos para el momento de la ruptura inevitable.
Tenemos un líder de la calidad de Chávez, defendámoslo.
Tenemos una idea, el Socialismo, que nos guía hacia la construcción de un mundo con la mayor suma de felicidad posible, única manera de garantizar la sobrevivencia de la especie amenazada por el capitalismo, reafirmémosla, aclarémosla, profundicémosla.
Tenemos un pueblo valiente, ansioso, esperanzado en los cambios, esperando ser dirigido en la construcción de ese mundo, del Socialismo, organicémoslo, eduquémoslo, guiémoslo en el combate.
Necesitamos un Partido que supere los límites de lo electoral, que se constituya en guía de la acción social en la paz y en la guerra, que sea referencia para la acción del pueblo, un partido creíble, confiable, con reputación de bueno. Construyámoslo.
Necesitamos cuadros que sean ejemplos de la nueva conducta, capaces de los mayores sacrificios, últimos a la hora de los privilegios, dignos herederos de las hazañas de la gesta libertadora, émulos de El Paso de los Andes, de Carabobo, de Las Queseras del Medio. Estudiosos, capaces de adaptar a nuestra realidad el acervo histórico revolucionario universal, queridos por el pueblo, que los sabe entregados a la causa social, hijos de la Revolución. Formémoslos.
Precisamos de centros generadores de teoría, directores del estudio, donde se analice nuestra realidad, la ofensiva enemiga, la geopolítica, que nutran la acción política. Fundémoslos.
Así estaremos preparándonos para la inevitable ruptura y derrotando el zarpazo.
¡Chávez es Socialismo!

14.8.09

PODER POLÍTICO Y FÁBRICA

El papel político de los obreros varía de acuerdo a la historia. Veamos.
Bajo la colonización capitalista, cuando la conciencia hegemónica de la dominación impera, el papel de los obreros se reduce a peleas reivindicativas. Grandes sectores apoyan a los explotadores, pequeños sectores soportan las posiciones reformistas y poquísimos militan con la emancipación obrera.
Cuando la turbulencia política arrecia, la dictadura de la oligarquía se resquebraja y la hegemonía capitalista se tambalea, entonces la teoría revolucionaria prospera en el seno de los obreros y éstos van adquiriendo conciencia de su papel histórico. Las angustias de la clase ahora van más allá de las reivindicaciones, de los estrechos contornos del lugar de trabajo y se importan con las dificultades de la sociedad. En otras palabras: la clase se va haciendo política.
En estas circunstancias los obreros empiezan a despertar, a zafarse de la lógica del capitalismo, poco a poco dejan de ser comerciantes de la fuerza de trabajo y se van encontrando con la conciencia revolucionaria que les pertenece.
De esta manera, un poco por instinto y un poco por conciencia, ayudan a las fuerzas del cambio, a la conquista del poder político, contribuyen a fracturar la forma política de la dominación.
Finalmente las anchas alamedas se abren para la posibilidad socialista. En esta etapa nos encontramos en Venezuela, entonces la pregunta que surge es:
¿Cuál es el papel de los obreros en esta etapa?
Una Revolución Socialista es un fenómeno social que va desde la idea de sociedad hacia la fábrica y ésta debe estar al servicio de la realización de la idea de sociedad. Esto significa que en esta etapa la función de la “Fábrica Socialista” es hacer la Revolución , por tanto su principal objetivo es la preservación de la posibilidad socialista, del poder político que lo hace posible y del líder que lo encarna.
Es un extravío que hace mucho daño el que la Clase Obrera permanezca atada a etapas anteriores, cuando estaba confinada a un papel de pieza del sistema capitalista, reducida a reivindicaciones económicas, aislada de la acción política.
Es un extravío también que la Clase Obrera se importe sólo por el funcionamiento “socialista” de su fábrica y se desentienda de la tarea central en esta etapa: la defensa y la construcción del Socialismo que es, repetimos, una construcción social y requiere la acción del poder político.
La función de la Clase Obrera estará determinada por las necesidades fundamentales del Socialismo, y hoy esas necesidades son:
La defensa del gobierno que hace posible la esperanza socialista y la defensa del Comandante Chávez que encarna esa posibilidad. Sin ellos retrocederíamos a las tinieblas del pasado, por tanto, nada, ninguna acción que los lesione debe partir de los trabajadores, al contrario: los trabajadores tienen como función principal su defensa en cualquier terreno
Hoy la tarea fundamental de esta Revolución es la batalla ideológica, por el encuentro de los obreros con su ideología y la derrota de los engendros teóricos que lo impiden.
¡Chávez es Socialismo!

13.8.09

LA FUNCIÓN DE LA ZONA SOCIALISTA

La Zona Socialista no es meramente un concepto territorial ni económico, es un concepto mucho más amplio: abarca los cambios materiales y los incorpora, los entrelaza con lo espiritual formando un complejo donde la conciencia es lo determinante.
La Zona puede comenzar por algunas de las fábricas socializadas, ese sería un primer enclave, pero debe relacionarse con todas las demás empresas de Propiedad Social hasta constituir una zona donde la relación humana y económica sea prefiguración socialista. Es decir, entre ellas no existe intercambio de mercancías, funcionan en la práctica como componentes de una sola empresa, en la que los excedentes pasan al Estado y éste lo distribuye de acuerdo a las necesidades de la sociedad toda.
Aquí cabe un paréntesis: No educa en la Conciencia del Deber Social que una fábrica reparta directamente en su entorno una parte de los excedentes, esto sustituye el concepto de sociedad, lo correcto es que sea el Estado el que retorne ese excedente a las proximidades de la fábrica y al resto de la sociedad.
En el primer caso, creamos conciencia de “fábrica benefactora”, justificando, consagrando la propiedad nosocial, creando un núcleo de egoísmo.
En el segundo creamos conciencia social, que el Estado, administrador de la sociedad, está resolviendo el problema del entorno y del resto de la sociedad, que todos los miembros de la sociedad, así estén situados en sus confines, tendrán amparo.
De esta manera, los trabajadores de esas empresas estarán ligados, por el producto del trabajo, a toda la sociedad, y no sólo a su entorno. Así construimos conciencia socialista y demostramos en definitiva que el Socialismo es lo correcto.
Un primer paso en la conformación de la Zona Socialista es la creación de organizaciones obreras integradas.
La Zona Socialista debe ser un núcleo de combate con la Zona Capitalista en todos los campos, lo ideológico, político, mediático, cualquier movimiento de los capitalistas debe tener respuesta desde la Zona nuestra. Esta Zona Socialista debe servir de núcleo integrador, entrelazarse con el gobierno, las organizaciones sociales, el partido.
Su principal función es la defensa y construcción del Socialismo, del Gobierno Revolucionario.
Debe ser vitrina del futuro y muestra del presente, allí se debe ejercer la nueva ética, la anticorrupción, la eficacia, el ahorro. Los miembros de la Zona Socialista deben ser ejemplo, por su comportamiento, para el resto de la sociedad, debe ser un honor y un privilegio pertenecer a la Zona Socialista.
Todo lo bueno que pase allí, todos los premios, los éxitos de producción, los ahorros, los actos de desprendimiento y heroísmo deben ser alimento para la batalla contra el capitalismo. El hombre de la Zona debe ser embrión del Hombre Nuevo. La Zona debe ser ejemplo de las nuevas relaciones de los hombres entre sí y de estos con la naturaleza.
Así construiremos una nación potencia, potencia por la espiritualidad que supera cualquier logro material.
¡Chávez es Socialismo!

12.8.09

LA ZONA SOCIALISTA EN REVOLUCIÓN PACÍFICA

Una Revolución, que es en definitiva una confrontación, una guerra, supone posiciones, territorios, frentes, flancos, retaguardia, líneas de suministro, etc. Cuando la Revolución es violenta, estos elementos son claros, bien definidos, tienen sus leyes, se estudian desde hace milenios.
No es así con la Revolución Pacífica, ésta tiene sus propias características, sus propias leyes, la gran mayoría aún por descubrirse. Podríamos decir que la Revolución Pacífica es inédita: en ella nos movemos, tenemos que avanzar y descubrir simultáneamente sus determinaciones, esto por supuesto requiere pensamiento, estudio, razonamiento, rigor.
Algo avanzamos desde el empeño de averiguar las leyes que rigen a nuestra Revolución pacífica y ponerlas a nuestro favor: sabemos la función de los medios como cañones enemigos, detectamos la existencia de ciclos con una fase “democrática”, que les sirve a los oligarcas para entrar en una fase violenta, presentimos que el ciclo final nos llevará a un enfrentamiento que será muy cruento.
Estamos en un punto de madurez en el que es necesario delimitar los teatros de operaciones, los campos de la confrontación.
Lo primero es entender que la Revolución pacífica es una guerra, en ella hay dos enemigos irreconciliables, el capitalismo y el Socialismo, que se enfrentan en condiciones especiales. Veamos.
En una primera fase de ese enfrentamiento, se lleva a cabo una guerra no declarada, no convencional, y podemos decir, parafraseando a Von Clausewitz, que en este caso “la política es la guerra expresada por otros medios”. La segunda fase, el desenlace, puede adquirir características más convencionales.
En la nueva expresión de la guerra, los conceptos militares cambian, los frentes, los teatros, las posiciones, flancos, líneas, etc., adquieren otras características, son inéditas.
¿A quién enfrentamos, dónde está el enemigo?
Los campos están poco definidos. Geográficamente la situación es marmorosa, presenta manchas y vetas dispersas. En lo económico la situación es similar, se entremezclan las “colinas”. En lo político se mezclan las posiciones de los dos bandos.
¿Cuál es el objetivo militar-político, cuál es la Zona Socialista?
Se deduce que en la Zona lo determinante, lo decisivo, no es lo geográfico, lo político, lo económico, esos son componentes, pero no la definen.
Lo que determina, lo que da carácter a la Zona Socialista, lo que la hace perdurable, es sin dudas la Conciencia del Deber Social, la Conciencia Socialista.
La Zona Socialista está delimitada por el nivel de conciencia, por el espíritu. Entonces sus frentes de batalla van desde el interior individual, hasta la batalla armada abierta, todos estos frentes tienen como objetivo conquistar la Conciencia, el alma de la sociedad y de los individuos.
El objetivo militar, en este caso, es el aniquilamiento del espíritu capitalista y la instauración de la Conciencia Socialista. Las Zonas Capitalistas y Socialistas se delimitan en la Conciencia.
Por supuesto que la Zona Socialista tiene base material, fundamento político, planteamiento militar, forma de organización, etc., pero todo esto se entrelaza con el determinante que es la conciencia.
¡Chávez es Socialismo!

11.8.09

EL CAMINO DE LA ESPERANZA

Con la Plancha 7 la clase obrera petrolera dio muestras de madurez revolucionaria, este hecho marca el inicio de la superación de su etapa economicista y su participación decisiva en la construcción de la máxima reivindicación social y obrera: El Socialismo.
La Revolución necesita consolidar la ideología revolucionaria, hoy es más cierta que nunca la clásica afirmación de que no es posible práctica revolucionaria sin teoría revolucionaria.
Un proceso revolucionario puede avanzar durante un período sin que se produzca el encuentro de la clase obrera con su ideología, pero es imposible consolidar el Socialismo sin una clase obrera conciente de su papel histórico.
Sólo la clase obrera conciente, puede ser partera de los grandes cambios que supone una Revolución, sólo ella puede impulsar el cambio en la relación de propiedad de los medios de producción, y sólo ella puede conducir al resto de la sociedad por senderos de transformación.
La clase obrera no tiene compromiso con la propiedad nosocial de los medios de producción, al contrario, su explotación es consecuencia directa de esa forma contranatural de propiedad, por eso la clase obrera es la clase revolucionaria, llamada a impregnar al proceso con su ideología revolucionaria.
La tarea está llena de dificultades, la costumbre ejerce su influencia, cambiar es un proceso doloroso, cuesta abandonar los remansos, las caletas que dan seguridad.
Ha sido difícil cambiar los objetivos conocidos y los métodos mil veces transitados: responder a la hermosa aventura de transformar al mundo, de restaurar las relaciones humanas.
Algunos trabajadores no han comprendido, no han tenido sentido del momento histórico, han extraviado el camino.
Unos prefirieron quedarse en las luchas reivindicativas, lo hacen con honestidad, pero así con buenas intenciones perjudican a la Revolución.
Otros sirven a los oligarcas, saben que la demagogia reivindicativa distrae al trabajador de su verdadero papel emancipador y la utilizan como arma contrarrevolucionaria. Y aquí se produce una paradoja, la reivindicación que en el capitalismo era justificada resistencia, hoy en plena Revolución, al separarlas de la lucha general, se puede transformar en instrumento de los enemigos del pueblo.
Los trabajadores agrupados en la Plancha 7 luchan por las reivindicaciones obreras tradicionales, pero incorporando esas luchas, insertándolas dentro de la gran lucha por el Socialismo, la gran reivindicación de la sociedad toda.
Saben que el Socialismo es la única forma de romper con el círculo vicioso de luchas por reivindicaciones, conquista de esas reivindicaciones, alegría temporal, para descubrir después que las condiciones de existencia de los trabajadores no han cambiado, al contrario, el proceso de depauperación aumenta para la mayoría, y las amenazas de la exclusión son cada vez más fuertes.
Es correcto el camino que han emprendido los trabajadores agrupados en la Plancha 7, el de la unidad y el de la claridad ideológica, ese es el camino de la esperanza, un importante paso hacia la consolidación ideologíca de la Revolución , todos debemos apoyarlos, dejar de lado mezquindades, cálculos egoístas.
¡Chávez es Socialismo!

10.8.09

LOS PLANES DEL RETORNO

Uno de los grandes pilares de la dominación oligarca es la fragmentación de la realidad. De esta manera, lo que pasa en política no tiene nada que ver con la economía, y lo social no tiene relación con otros aspectos de la vida.
Este parcelamiento de la realidad les permite construir la paradoja de un pueblo favoreciendo a sus victimarios, eligiendo a un candidato oligarca, a su verdugo.
En Venezuela aplican esa fórmula. Es deber de los revolucionarios mostrar al pueblo las relaciones de la realidad. Veamos.
Fedecamaras es uno de los principales representantes de los capitalistas, otros son Empreven y Fedeindustria, todos se asemejan en el objetivo de “hacer negocios”. Ese es su centro ético. En su asamblea anual, Fedecamaras expone con claridad sus objetivos económicos, los que impondrían en caso de retornar a ejercer la hegemonía en la sociedad.
Lo primero que postulan es: que se mantenga la propiedad privada en todos los medios de producción. Por supuesto, con esta declaración no están pensando en la mujer desnuda de la cuña, ni en el muchacho de la moto: sus propiedades no son medios de producción. Están pensando en sus grandes negocios, las fábricas, las tierras y sobre todo, tienen la vista puesta en PDVSA para privatizarla.
Sabemos que la privatización de PDVSA, significaría las mayores ganancias de su vida para los capitalistas. Si capturan a la cuarta empresa petrolera del mundo, esto traería como consecuencia miseria espiritual y material para la población.
Dos “cositas” más piden los capitalistas de Fedecamaras:
…“una política cambiaria y monetaria sensata que elimine progresivamente el control de cambio y permita la flotación transparente de la moneda a una tasa de equilibrio cónsona con la competitividad, bajo control independiente del Banco Central de Venezuela.”
Están pidiendo con descaro el acceso a las reservas internacionales, si eso sucediera, y ese es un punto principal en el programa de gobierno capitalista-golpista, las reservas de la nación, de la sociedad, no durarían un mes, saquearían el erario público.
El otro punto es: “el desmontaje del control de precios, para dejar funcionar al mercado y garantizar el abastecimiento de bienes y servicios.”
Aquí evidencian dos aspectos importantísimos de la economía y la política capitalista:
Uno, al control de precios, instrumento del Gobierno Revolucionario para intentar controlar al capitalismo, ellos lo combaten con desabastecimiento, lo hacen no porque son malucos, sino porque es un requerimiento de su condición capitalista: “si no da lucro no es negocio, no se hace”. Esto es válido para todo empresario, aun para los que se declaran socialistas.
El otro aspecto es la necesidad que tiene el capitalista de “libertad” para retornar a explotar al pueblo consumidor.
Se concluye que la economía capitalista tiene relación con la política capitalista.
Favorecer sus planes políticos, desde el golpe hasta cualquier elección, es condenar al pueblo humilde a la miseria sin esperanzas, y favorecer sus planes económicos es ir contra la estabilidad de la Revolución.
¡Chávez es Socialismo!

9.8.09

HISTORIA OBRERA

Existen eventos que hacen historia pero que en su momento no es percibida su importancia, su magnitud. Uno de esos sucesos acaba de ocurrir entre nosotros.
La noticia es escueta, dice así:
“El día 6 de agosto, se inscribió la plancha 7 a las elecciones de la Federación Petrolera.”
Hasta aquí parece una noticia común, nada de extraño tiene. Sin embargo, al explorar la historia de la Plancha 7, encontramos su extraordinario significado para la Revolución y la Clase Obrera. Veamos.
Vivimos un Revolución Pacífica, inédita, que se desarrolla en medio de una feroz lucha de clases, el avance revolucionario se realiza en contra de dogmas y oligarquías, la resistencia a los cambios está dentro de la Revolución y dentro de los Revolucionarios.
El capitalismo no cesa en su lucha constante contra la posibilidad Socialista, a ésta se enfrenta de manera directa, golpes y saboteos, y también de manera solapada, sutil, y esta es la más peligrosa. Inventan toda clase de teorías para desviar desde adentro a la Revolución , para evitar el camino hacia el Socialismo. El enfrentamiento a estas teorías es difícil porque ellas se cubren con una retórica revolucionaria.
La Revolución avanzó en estas condiciones, siempre salió airosa del enfrentamiento ideológico, siempre la posibilidad socialista se mantuvo. No obstante, la Revolución , que se enfrenta a retos cada vez mayores, necesita cada vez más fortalecer la ideología revolucionaria, y requiere que la Clase Obrera se encuentre con esa ideología.
Sabemos que sin Clase Obrera conciente de su papel histórico, madura ideológicamente, organizada, no es posible consolidar un proceso revolucionario.
Ahora bien, para que la Clase Obrera se encuentre consigo misma, haga conciente su fuerza para el cambio, su papel rector del proceso, es indispensable que supere su condición de clase dominada por la ideología capitalista, deje de ser un factor más en el funcionamiento del sistema capitalista, supere las conductas economicistas egoístas.
Una de las características principales de la Clase Obrera dominada por la ideología capitalista es la desunión, entonces, para liberarse debe unirse, es impensable consolidar un proceso revolucionario sin una Clase Obrera unida alrededor de ese proceso y del líder que lo resume.
En estas circunstancias y guiados por este pensamiento, hace meses se reúnen diferentes corrientes obreras buscando la unidad revolucionaria, en esas discusiones se consiguió vencer el espíritu capitalista, y surgió un movimiento unitario: Vanguardia Obrera Socialista, al principio fue sólo una esperanza.
Luego esa esperanza enfrentó su primer gran reto: ¡las elecciones! En ambiente electoral construir una plancha unitaria revolucionaria, hermanada con el Socialismo y con el Comandante Chávez.
Son las elecciones tradicionales terreno propicio para que emerjan los egoísmos que sustentan el capitalismo, y en esta ocasión surgieron como siempre, pero ahora fueron vencidos, y esos obreros que allí se sentaron a discutir alcanzaron altas dimensiones revolucionarias, consiguieron La Unidad y abrieron caminos reales a la esperanza socialista.
Los saludamos, reconocemos su esfuerzo, y los apoyamos.
¡Chávez es Socialismo!

8.8.09

LA FORMACIÓN DE CUADROS

La Revolución no ha acertado en la formación de sus cuadros revolucionarios. No hemos conseguido diseñar una estrategia de formación.
Es justo reconocer que la preocupación existe. Recordemos los intentos del motor Moral y Luces, los llamados constantes al estudio, los planes de lectura, etc. La pregunta que surge es:
¿Qué ha fallado en nuestra política de formación de cuadros?
Debemos comenzar por responder que la formación de cuadros es principal terreno de la lucha ideológica, allí afloran las diversas posiciones.
Una posición que surge de las ideologías pequeño burguesa y marginal es, lo innecesario de una política de formación de cuadros, ellos surgirán espontáneamente de lo profundo del pueblo, de la sabiduría popular.
De esta manera privan al pueblo humilde del conocimiento revolucionario universal acumulado en años de lucha contra la opresión, le niegan la formación de herramientas para entender su entorno y también las contradicciones universales, lo dejan sin instrumentos de análisis más allá del sentido común, de la intuición, del voluntarismo, lo convierten en fácil presa de la manipulación enemiga.
Otra posición que surge de los extravíos pequeño burgueses es pensar que un cuadro revolucionario sólo necesita la formación técnica, que la formación político-ideológica no es necesaria, se aprende en la práctica. De esta postura sólo pueden surgir oportunistas, individualistas o, en el mejor de los casos, tecnócratas.
Otra posición es aceptar la necesidad de formar los cuadros, pero usando un método y unos contenidos que confunden la hemorragia verbal, la pirotecnia, con la formación de cuadros revolucionarios.
La formación de los cuadros debe partir de la premisa de que no es espontánea. Debe ser impartida combinando la práctica con la teoría, dar a conocer el acervo teórico revolucionario universal, la biografía de los grandes luchadores revolucionarios, y adiestrar en el uso de ese conocimiento para entender nuestro momento histórico, para cambiar la realidad.
De la formación de cuadros deben salir militantes que con su conducta y su acción contribuyan a construir el Socialismo, que sepan diferenciar qué favorece y qué perjudica a la Revolución y procedan de acuerdo con ese criterio.
La labor de formación es responsabilidad de todos, pero mucho más de los factores formadores de opinión. Nada enseña más que el ejemplo de los dirigentes.
Pero, y siempre es bueno recordarlo, no estamos solos en el mundo, los oligarcas usan todas sus armas para impedir la formación de cuadros: aupan los errores, los falsos valores, le dan cabida en sus medios a los equivocados. Recordemos que Lina Ron escribe en el periódico de Patricia Poleo.
Atacan a unos y le abren las puertas a otros, buscan confundir, a sus programas llevan a otrora jefes guerrilleros, difunden desprestigios, transforman mentiras en verdades consolidadas, crean imagen, buscan minar el ejemplo de los líderes porque saben que eso es vital para la formación de cuadros revolucionarios.
Lina resume los defectos de una ideología no revolucionaria, pero también, estamos en el deber de reconocerlo con propósito de enmienda, resume nuestras fallas y debilidades ideológicas.
¡Chávez es Socialismo!

7.8.09

SOMOS HERMANOS

La situación de beligerancia con el imperio es grave. El enfrentamiento es inevitable: ellos no toleran que este pueblo dirigido por el Comandante Chávez retome la ruta de los Libertadores. El ejemplo que somos los aterra y contra él enfilan toda su maldad.
Las piezas de la infamia se mueven con precisión: levantan la imagen de país y Presidente narcos. Colaboradores con la FARC. Encuentran armas donde sólo hay deseos de paz, apoyan a la oligarquía interna, intentan confundir al pueblo, susurran a militares, etc.
Todos esos movimientos son componentes de un plan que tiene como objetivo acabar con la Revolución y con el Comandante Chávez, convertir al pueblo en su propio verdugo.
En este enfrentamiento con el imperio corremos un serio peligro, el imperio sabio en su agresión, intenta que la tarea de debilitarnos se la resuelva Colombia, usan a aquel país para agredirnos, montan no se sabe cuántas bases para provocar reacción defensiva de la Revolución. Ese ya es un peligro grande.
Pero donde está el peligro mayor es en el nacionalismo desbocado, en el chovinismo. Ese virus puede hacernos perder cualquier enfrentamiento aún antes de que se presente. Debemos combatirlo con fuerza.
Los colombianos y los venezolanos somos hermanos, o mejor: los humildes de Colombia, los humildes de Venezuela somos hermanos y el Comandante Chávez, líder de una Revolución de los humildes, es hermano del pueblo humilde de Colombia.
Los oligarcas gringos, los oligarcas colombianos, los oligarcas venezolanos son cómplices, secuaces, en la nefaria causa de la defensa de la muerte y la barbarie.
Siendo así, la batalla de hoy, la confrontación con la que nos amenaza el imperio, no es entre Colombia y Venezuela, es entre las oligarquías que se enfrentan al pueblo humilde de todo el continente.
De esto se desprende que si la oligarquía colombiana nos agrede, nos está agrediendo también la oligarquía gringa y la oligarquía venezolana, esos serán nuestros enemigos y contra ellos debemos reaccionar unidos los pueblos del continente y del mundo.
Debemos plantear la contienda en su justo terreno y dar la respuesta correcta, internacionalista, fraterna, y con los humildes. Evitar caer en la mortífera trampa del nacionalismo, del chovinismo.
Si se atreven la Revolución debe volcarse sobre la América con fuerza de huracán, la respuesta debe ser continental, si se atreven el incendio renovador llegará hasta más allá del Rio Bravo. Nada podrá detener la ira de los pueblos, una vez más condenados por el único delito de soñar con un mundo mejor.
La contienda es definitiva: sabemos que, o construimos el Socialismo, o la especie y la vida planetaria se acaban. Sólo el Socialismo es capaz salvar al planeta y simultáneamente dar solución verdadera a los problemas cotidianos.
Borremos las fronteras con el amor de los pueblos hermanos, desde ya debemos formar Comités Antiimperialistas Colombo-Venezolanos, Comités internacionalistas que den cabida a todos los pueblos de la América y del mundo. Que el internacionalismo de los humildes derrote al internacionalismo oligarca.
¡Socialismo es Amor Internacionalista!
¡Chávez es Socialismo!

6.8.09

LINA RON

Las últimas acciones de Lina Ron justifican una reflexión de la política de Formación de Cuadros Revolucionarios en la Revolución Bolivariana.
Lina y su organización alardearon frente a Globovisión, allí llegaron con ostentación, lanzaron unas lacrimógenas y a continuación retrocedieron prestos.
No vamos a considerar si por detrás de este rarísimo acto, hubo alguna mano extraña, ese estudio pertenece a la historia y a los cuerpos de investigación. Sólo veremos la base ideológica que sustenta esas conductas.
Venezuela, país capitalista-rentista, tiene un alto porcentaje de clase media y de población marginada del proceso de producción-consumo, de excluidos. Para verificar esto, no es necesario ningún estudio estadístico, ni sociológico, basta ir al Este para ver a la clase media, y es suficiente levantar la vista a los cerros para ver a los excluidos.
Somos además un país con una Clase Obrera incipiente e inmadura, muy colonizada por otras ideologías.
Esta condición, de altos porcentajes de pequeños burgueses y de excluidos, y una Clase Obrera aún inmadura, no encontrada con su ideología socialista, fraterna, nos hace un país favorable para el florecimiento de ideologías egoístas, individualistas, en resumen, para ideologías contrarrevolucionarias.
La Revolución Bolivariana ocurre en un país con esas características, comienza a avanzar en medio de una fuerte lucha ideológica interna, que aún perdura. En esa lucha interna, las ideologías individualistas, egoístas han tenido lugar preponderante: la ideología pequeña burguesa impuso fórmulas económicas que escamoteaban la Propiedad Social de los Medios de Producción, y la ideología marginal desarrolló una suerte de populismo, inmediatista, antisocial, violento, torpe.
La ideología marginal es refractaria a la disciplina social, es grupal, sus soluciones más que violentas son escandalosas, vociferantes, atropellantes, no tiene visión más allá de lo inmediato y de su entorno. No puede construir propuestas económicas, sociales, políticas, su acción se reduce a lo individual.
Así sus acciones se dirigen a las personas, y nunca contra el sistema, imputan los problemas a las malas actuaciones personales.
Sus políticas no superan al entorno, no llegan a cuestionar al sistema capitalista, por supuesto con esa visión del mundo son fácil presa de errores, de infiltraciones, de manipulaciones.
Cuando la Revolución avanza, esas conductas marginales que al principio eran tolerables y hasta graciosas, que el enemigo las aupaba por saberlas inofensivas, se hacen altamente perjudiciales y son excusas para atacar a la Revolución.
No hay dudas, son pocos los que aún no captan que estas conductas perjudican a la Revolución, pero son muchos lo que no superan la simplicidad de pensar que: “todo lo que perjudique al enemigo es revolucionario.” Y es ese criterio contrarrevolucionario el que guía sus acciones.
La Revolución no es meramente un destruir de lo viejo, es ante todo la construcción de lo nuevo, del Socialismo, y eso sólo es posible, prefigurando las nuevas relaciones sociales y la conducta revolucionaria en las organizaciones, que deben ser ejemplo de lo que queremos construir, ganarse al pueblo, hacerlo comprender que vale la pena luchar por el Socialismo.
¡Chávez es Socialismo!

5.8.09

LA ORGANIZACIÓN BOLIVARIANA

La Revolución Bolivariana ha pasado por varias etapas que han tenido su forma organizativa peculiar.
Podemos hablar de una primera etapa clandestina, con organismos pequeños, estancos, corresponde al MBR200 y a sus antecesores. Esta etapa culmina con el 4 de febrero.
Una segunda etapa es la electoral, con la construcción de una formidable maquinaria para la batalla electoral, esta etapa corresponde con el MVR, y termina con el triunfo del 98.
A partir de allí se origina un proceso inédito: la búsqueda de la organización que corresponda a una Revolución Pacífica, que ha logrado superar las primeras etapas de convivencia con el capitalismo y se enrumba hacia la consolidación de una Zona Socialista, bajo el asedio del capitalismo internacional.
La transformación del MVR, en PSUV, es un paso en este camino, los aliados no entendieron la calidad del llamado y se quedaron anquilosados en sus viejas estructuras y por lo tanto acomodados a sus políticas y conductas.
La nueva organización nuestra tiene dos requerimientos:
Uno, dar cobijo a la masa que nos acompaña en la organización amplia, propia de la etapa electoral, que se amalgama en el amor a Chávez.
Dos, simultáneamente ser paradigma de la nueva sociedad, ejemplo de las nuevas relaciones humanas, agrupación de los mejores.
De aquí es fácil deducir que los batallones no cumplieron sino sólo el primer requerimiento, intentaron dar cobijo a la masa, pero olvidaron ser agrupación de los mejores. Olvidaron los grados diferentes de conciencia, no le dieron respuesta.
Si buscamos en esta etapa una organización sólo de los mejores, es decir, una organización de cuadros tradicional, estaremos dando respuesta a sólo un factor de los requerimientos, y por tanto, destinados también al fracaso.
La pregunta que surge de todo esto es ¿cuál es la organización que se corresponde con esta etapa de la Revolución Pacífica ?
La respuesta son las Patrullas y los Destacamentos de Vanguardia. Veamos.
Las Patrullas corresponden a las necesidades de una organización amplia, y deben servir de cantera, de escuela, de formación de revolucionarios.
Los Destacamentos de Vanguardia, agruparán a los mejores, que serán postulados por las patrullas entre sus componentes, de acuerdo a un riguroso baremo.
Allí se debe prefigurar con fuerza la nueva relación que proponemos, solidaria, fraterna, con alto sentido del deber social, ejemplo vivo para el resto de la sociedad.
Es un honor pertenecer a estos Destacamentos, pero también un compromiso. Estarán destinados para las tareas más ingratas, de más sacrificios, deben en los momentos extremos gritar: “!aquí no se rinde nadie!”, y ser los encargados de dirigir las fuertes cargas populares por los senderos del cambio, deben educar con el ejemplo, sus miembros deben ser destacados en toda actividad, y limpios en su conducta.
Esta forma organizativa da respuesta a los dos requerimientos de la Revolución Pacífica : de masas como corresponde a su origen electoral, y también de elite como corresponde con las tareas propias de la instalación de la Conciencia del Deber Social.
¡Chávez es Socialismo!

4.8.09

¿QUÉ HACE EL CAPITALISMO CON UN “TANTICO ASÍ”?

El Che nos dijo que “al imperio no hay que creerle ni tantico así”, lo declaró a propósito del asesinato de Lumumba, el líder del Congo. El concepto debe extenderse a todo el planeta y a toda manifestación del capitalismo.
Los revolucionarios, las revoluciones, sobre todo las pacíficas deben estudiar con mucho rigor qué pasa cuando al capitalismo le damos “un tantico así.” Las decisiones que se tomen en todos los campos dependerán del conocimiento de la dinámica del capitalismo, o como diría Mészáros, del metabolismo del capitalismo.
Está clara, su historia lo indica, la naturaleza expansionista del capitalismo es su esencia: sin obtener ganancias, mercados, sin crear nuevas necesidades, acumular, no es viable. Un capitalismo que no se expanda, que no tenga ganancias, que no explote, es impensable, es una utopía, o un engaño, generalmente un engaño. Y esta necesidad de expansión es independiente de la voluntad de los capitalistas.
En Venezuela tenemos una buena oportunidad para estudiar las consecuencias de dar tantico así a los capitalistas. Veamos.
El domingo 2 de agosto aparece en la prensa nacional un reportaje que ilustra el fenómeno: hablan de Empreven, o “Empresarios Socialistas” que se expande, como corresponde a la naturaleza capitalista, ahora intentan fundar EmpreAlba. Si los dejan se transforman en imperialistas.
Ya aprendimos que no hay capitalismo con rostro humano.
Empreven dice tener 300 mil miembros, en 112 municipios del país, son trescientos mil focos generadores de conciencia capitalista egoísta, antisocialista. Es una agrupación capitalista, una nueva Fedecamaras con una posición política diferente a la de la tradicional Fedecamaras, pero con la misma esencia, al punto que consideran su mayor logro: “la independencia de criterios de las cúpulas tradicionales venezolanas”.
Se expanden en lo económico, no tienen ninguna razón para no hacerlo, pero también lo harán en lo político, esto es una ley, necesariamente chocarán con el Gobierno Revolucionario y su rumbo al Socialismo. Sus intereses particulares se opondrán a los intereses de toda la sociedad, y tendrán necesidad de un gobierno que proteja lo que han acumulado. Estamos criando cuervos.
La ALBA, no puede cumplir sus preceptos de solidaridad humanista si tiene como base el capitalismo, póngase este el camuflaje que se ponga. Pero además facilitar la internacionalización del capital es suicida para la ALBA y para la Revolución Bolivariana.
El mismo día, el Presidente de la otra Fedecamaras, Noel Álvarez declara: “la institución debe acercarse a las comunidades y compartir el día a día con ellas y contribuir a resolver sus problemas (…) el empresariado venezolano está consustanciado con los problemas de la gente; no estamos en una cúpula de cristal (…) tenemos que asumir con mucho respeto, lo que el ciudadano Presidente de la República marca desde el gobierno.”
La misma hipocresía de Empreven, y cuando les permitimos un tantico así, su presidente Carmona, “llenó el vació de poder” en abril. Así se los dicta su naturaleza capitalista.
¡Al Capitalismo ni tantico así!
¡El Socialismo se construye con Socialismo!
¡Chávez es Socialismo!

3.8.09

EL ESCENARIO FINAL

Si es la Clase Obrera pilar fundamental de la Revolución, es lógico pensar que es allí donde aflorarán las contradicciones fundamentales de la contienda.
Lo que pase dentro de la Clase Obrera será reflejo del país y en el país se reflejará. Vale la pena estudiarla.
La Clase Obrera se hace revolucionaria, fundadora de mundos, cuando se encuentra con su ideología. Antes, dirigida por la ideología hegemónica, la del capitalista, es clase orgánica con el sistema capitalista y en esas condiciones lo defiende, es uno de sus muros defensivos.
Las contradicciones principales de la Revolución también lo son de la Clase Obrera: la contradicción de individuo y sociedad, de clase y sociedad, de egoísmo y amor.
Hoy en la Revolución Bolivariana la oligarquía busca trinchera para guarecerse, procura contingentes que la defiendan, por eso estimula a los colonizados por la ideología de la dominación, activa el pensamiento nosocial instalado en el alma del dominado y generado en la propiedad nosocial de los medios de producción.
La arremetida tiene como eje central activar el egoísmo, el individualismo.
Hacia allá apuntan las cuñas de cedice: intentan crear miedo al despojo. La desnudez, el arrebato de lo personal, son endosados a la Revolución.
Simultáneamente montan golpes de Estado, ya Quiroz Corradi lo delata en sus artículos. Preparan lo que ellos llaman ingobernabilidad.
Producen desabastecimiento. En donde pueden protestan, acusan, deforman.
Con la complicidad de los medios van creando imagen de desastre: poco a poco animalizan a los chavistas y al Comandante, de esa manera preparan genocidio y magnicidio, “acabar con la plagas es beneficioso”.
Buscan explotados, esclavizados mentales, para que ejerzan la función de defensores de sus propios verdugos.
Intentan penetrar en los barrios, y en cierta medida lo han logrado. Cabalgan en nuestras grietas ideológicas. Cuando estimulamos formas egoístas le abrimos camino a la manipulación oligarca, cuando vemos sólo lo material y descuidamos la formación política e ideológica, les dejamos campo.
En las grandes industrias del Estado, vale decir, de la sociedad, han focalizado todas sus fuerzas, allí quieren plantear el escenario final.
Tienen agentes que cabalgando el egoísmo, el individualismo, intentan construir una fuerza que les sirva para yugular a la Revolución. El engaño, la falta de visión, la codicia, prende en sectores de estas industrias.
Es necesaria una arremetida ideológica revolucionaria, la batalla se gana en ese terreno, es allí donde se afinca la oligarquía.
La Revolución debe hacer entender a los trabajadores que la construcción del Socialismo significa la mayor reivindicación de la clase: sólo en el Socialismo se conseguirán verdaderamente las mayores reivindicaciones obreras, las materiales y las espíritules.
Sólo con el Socialismo el hombre volverá a ser humano, a ser dueño de su vida, a trabajar sin la compulsión de la sobrevivencia, al contrario: el trabajo liberado será realización de sus mejores potencialidades.
La Revolución debe llevar a la masa trabajadora la convicción de que vale la pena luchar por el Socialismo y es un crimen atentar contra él.
¡Chávez es Socialismo!