6.6.09

EL MAPA DE HOY

Cada vez que la Revolución avanza es necesario ajustar el mapa político, revisar las ideologías que se mueven en el campo de batalla, sus expresiones prácticas, sus posibles movimientos. Veamos.


Está claro que, como consecuencia de las últimas medidas tomadas por la Revolución, el cuadro político cambió:


La oligarquía endureció su posición, se dejó de frivolidades democráticas y tomó el camino del enfrentamiento al margen de toda regla común. Ahora no esgrime más argumento que la fuerza, por eso van desde la guarimba hasta el magnicidio, pasando por el golpe de Estado.


Enfrentado a ésta encontramos el campo revolucionario, que si bien en lo económico está clarificando y afirmando sus posiciones socialistas, prestigiando a la Propiedad Social de los medios de producción, lo que significa un extraordinario avance, en lo ideológico aún se debate en la ambigüedad de no engranar a la Propiedad Social con la Conciencia del Deber Social. De esta manera, gruesos sectores de las masas no captan la importancia de las medidas económicas, ni son impactadas en su conciencia por ellas.


Esta situación produce debilidad en la organización política y social, y difumina la percepción que el pueblo tiene de su Estado Revolucionario.


En el medio de estos dos polos se encuentra la ideología pequeño burguesa, que hasta hace poco dictaba pauta dentro de la Revolución hasta sufrir un rotundo desmentido en la práctica. Pero, ahora surge maltrecha a cumplir su papel: distraer, confundir, no dejar concretar la marcha al Socialismo.


Fabrican encuentros de intelectuales cuyos pronunciamientos son confusos, dejan traslucir su resquemor por el liderazgo de Chávez, que ellos denominan “hiperliderazgo” o “cesarismo progresista”. Sin duda, son chavistas sin Chávez, pero avergonzados de salir a la luz del día, de saltar definitivamente la talanquera.


En el extremo donde se soldan la ultraderecha con el tremendismo irresponsable, encontramos grupos con tapujos de socialistas, pero antichavistas. Dedicados a certificar a la Revolución, para ellos esto no es Socialismo, pero Cuba tampoco.


Proponen disparates, son simples aficionados de la política, irresponsables. Su peligro estriba en que están infiltrados por los servicios oligarcas, que les influyen en tareas contra la Revolución.


En este paisaje la Revolución debe enfrentarse a la oligarquía nacional e internacional, a la ideología pequeño burguesa que aún resuella en su interior, y a los diletantes al servicio de los oligarcas.


Es necesario que los principios revolucionarios se afirmen, que los revolucionarios se unan fuertemente alrededor de los dos pilares de la Revolución de hoy: alrededor de Chávez y del Socialismo auténtico, el de la Propiedad Social de los medios de producción y la Conciencia del Deber Social, venezolano, propio, pero universal, internacionalista.


¡Dentro de esos principios todo se puede discutir, dentro de la Revolución todo! ¡Fuera de esos principios, fuera de la Revolución, nada!


Ya los atajos fueron transitados, y se demostró en la práctica que no funcionan, al contrario, son vía segura al fracaso.


¡Con Chávez y con el Socialismo Auténtico!

5.6.09

REVOLUCIÓN, MAGNICIDIO Y SENTIMIENTO

La Revolución Bolivariana entra con buen pie en la etapa de definiciones: ante el dilema producido por la crisis mundial de avanzar o pactar, escogió, sin vacilaciones, avanzar.
Y avanzar significa construir una nueva relación con los medios de producción. Y así se está haciendo: las socializaciones en petróleo, en la agricultura, la banca, indican que la Revolución es verdadera, que avanza, supera etapas, construye.
Esta profundización de la Revolución, es también una intensificación de la lucha de clases. El enemigo oligarca, los burgueses, que esperaban un pacto conciliador, una concertación, se convencieron de la autenticidad de la Revolución y dispararon las alarmas, decretaron ofensiva final en contra de la esperanza.
Los campos se delimitaron claramente: los que están con la Revolución y los que están en las trincheras enemigas, en el medio, unos pocos que aún permanecen viendo las estrellas, desconcertados con la realidad que se resiste a entrar en sus teorías desteñidas de sacerdotes de la nada.
El campo burgués oligarca, que es un brazo de los gringos, tiene orden de llevar la lucha de clases a su mayor profundidad. Atacan con fuerza desde sus medios de deformación, aprovechan cualquier grieta, se suben a todo descontento, desinforman, activan miedos, mienten con descaro.
Preparan ofensiva final, estocada decisiva.
Es en este cuadro que debemos ubicar el intento de Magnicidio. La Revolución se radicaliza, el enemigo usa todas sus armas.
El Magnicidio es una operación política y es allí que debemos estudiarlo y darle respuesta. Eso es lo principal, los operadores, son sólo eso, unos operadores insignificantes, el grueso del asunto está en otra parte.
Lo primero que debemos ser es autocríticos, conocernos, saber donde fallamos para corregir.
La Revolución Bolivariana ha entrado en una etapa de confrontación en la que el sentimiento del pueblo es decisivo. Aquí debemos parafrasear al Che: un pueblo que sea capaz de vibrar de indignación ante la injusticia, será un pueblo revolucionario, un pueblo que se mueva por razones altruistas, nobles, será un pueblo preparado para la batalla final que supone una Revolución.
El deber de las organizaciones de vanguardia de la Revolución, el PSUV y los demás partidos aliados, es la responsabilidad histórica de convocar al pueblo a la indignación por la amenaza de Magnicidio.
El pueblo muestra su indignación en la calle. Allí aprende y se prepara para avanzar y defender sus luchas. Que el enemigo oligarca sienta nuestra furia, que vea la intención real de que no quede “piedra sobre piedra”, pero además, la preparación, la fuerza para hacerlo.
Esta Revolución necesita pasión, sentimiento. Chávez, la Revolución, el Socialismo se defienden en la calle, con el corazón en una mano y en la otra la piedra lista por si se atreven.
Es necesario derrotar la campaña hipnotizadora de los medios que trivializan el intento de Magnicidio y desmovilizan al pueblo.
¡Con Chávez morimos todos!
¡Chávez es Socialismo!

4.6.09

DEBATE Y MOVILIZACIÓN

El debate frustrado entre los intelectuales orgánicos del capitalismo y los intelectuales defensores de la Revolución, evidenció la batalla decisiva que se desarrolla en Venezuela.
La oligarquía internacional entendió que es en Venezuela donde se decide la suerte del continente y de la humanidad.
De allí que el debate frustrado sirve de alerta, de advertencia: el combate que hoy libramos es un combate de características mundiales, esa es la dimensión de la responsabilidad de nuestra acción política, a esa grandeza debemos elevar nuestra visión.
El Gobierno Revolucionario avanza, las socializaciones de empresas ligadas al petróleo y a la agricultura marcan un camino de concreción de la esperanza.
Es necesario que la sociedad desposeída acompañe a su gobierno en este empeño, sólo así, unidos en las acciones, el Socialismo tendrá posibilidades de éxito en el crucial enfrentamiento con el capitalismo.
La Movilización es fundamental para el éxito de la batalla, podemos decir: Revolución sin Movilización es fogonazo que ilumina sin construir. Veamos.
Debemos empezar diciendo que las grandes revoluciones han tenido como base la Movilización : la Guerra de la Independencia fue la mayor Movilización hasta ahora conocida por la patria. La gloriosa Revolución Bolchevique, la China, la Revolución Cubana, todas fueron Movilizaciones monumentales.
Nosotros en Venezuela, que padecemos más de cincuenta años de elecciones burguesas, hemos perdido la capacidad de actuar, de Movilizarnos por objetivos políticos altruistas, hemos trocado a la masa actuante por la masa pasiva, que se aproxima a los problemas sociales de manera egoísta, que demuestra su desagrado desde su casa, tocando cacerola, que a lo sumo ve al vecino de balcón a balcón.
La burguesía se sostiene en el egoísmo, no le es grata la masa unida, movilizada alrededor de objetivos políticos altruistas, eso no le pertenece, por eso inventaron las elecciones burguesas, que fragmentan a dirigentes y al pueblo.
A la Revolución le pertenece la Movilización, que es el pueblo actuante en la calle, unido, corriendo riesgos, amalgamándose en la lucha, compartiendo alegrías y peligros, ejerciendo su solidaridad, rozando la espiritualidad socialista y, lo que es más importante, demostrando su voluntad en la acción.
Es necesario rescatar la demostración actuante de la voluntad popular, esa fisiología es la dinámica de la liberación. La pretendida “demostración pacífica de la voluntad” mediante elecciones es una trampa, es una manera de fragmentar al pueblo.
La lucha de liberación, la Revolución, siempre tiene un centro actuante que arrastra al resto de la sociedad. Así fue en la Guerra de Independencia, a la hora que el “egoísmo levantó la voz”, se siguió el ejemplo del centro actuante: Caracas. En la Revolución Cubana el centro actuante fue la Sierra, en la Rusa, Petrogrado. En el golpe de abril Caracas hizo honor a su historia.
De allí que la movilización de la masa no es un asunto de conveniencia del momento, es un imperativo de la Revolución. Movilizar siempre es un deber de los revolucionarios, es un problema ideológico. Las corrientes no revolucionarias, se oponen, distraen, escamotean la Movilización.
¡Socialismo es Revolución!
¡Chávez es Socialismo!

3.6.09

LA SEGURIDAD DE CHÁVEZ

La posibilidad de asesinato del Comandante Chávez nos indigna. Esta columna la escribimos con ese ánimo, pero también con tristeza.
No pretendemos hablar de la seguridad policial de Chávez, la que hacen los cuerpos de seguridad especializados, de eso no conocemos, queremos reflexionar de las acciones políticas que le elevarían el grado de seguridad al Comandante, que disuadirían al enemigo. Pensemos.
¿Por qué el magnicidio?
El magnicidio se sustenta en la creencia de que así se derrotará a la Revolución, resolverán el problema que no pueden resolver por la vía democrática, con votaciones.
Ellos piensan: “después de desaparecido Chávez pescaremos en río revuelto”, “las fuerzas chavistas se dispersarán”, “no tendrán respuestas”, “y se podrá, previo período de transición, volver a la situación de adormecimiento popular que había en la época de punto fijo”.
El magnicidio es una variante de la terapia de choque que aplicaron en Chile y que ya en el encuentro de cedice asomó la derecha fascista.
Entonces el magnicidio es una operación política, que hace menester una respuesta política.
¿Cuál sería la respuesta política?
La respuesta política tiene como base que la derecha, la dura y la suave, Peña Esclusa, pero también teodoro, entiendan que no podrán asesinar a Chávez y luego estabilizar al país en un nuevo pacto, que aquí no hay concertación posible, que se olviden de Chile.
Este convencimiento disuasivo se consigue haciéndole saber al oligarca, que si atentan contra el Comandante la respuesta será implacable, pero organizada.
Haremos lo que hay que hacer: Profundizaremos el Socialismo, no quedará piedra capitalista sobre piedra capitalista, nada, ni el humo de la propiedad nosocial ¡Nada! Las propiedades de los oligarcas pasarán de inmediato a propiedad de la sociedad y administradas por el Estado.
Los medios de deformación asesinos, incitadores al crimen, serán clausurados y convertidos en medios de comunicación social, verdaderamente de comunicación y verdaderamente sociales, tendremos la verdadera libertad de expresión, la del pueblo, la que cuenta.
Que se olviden de caos, los arrasaremos con pueblo organizado, no habrá saqueo, habrá incautaciones.
…Pero puede suceder, que la ira sea tan grande que la dirección revolucionaria no pueda controlar la respuesta. En ese caso la orden será: “cada uno debe convertirse en un ejército revolucionario, combatir a muerte al enemigo, todo lo que sea contra el oligarca será legítimo, desde el ajusticiamiento hasta la confiscación”.
Sólo así defenderemos al Comandante, haciéndoles ver a los oligarcas y a sus amos del norte que no es “negocio” tocar a Chávez.
Es hora de convocar a movilizaciones, desde ya el oligarca debe sentir la tempestad que un magnicidio desataría. Que tiemblen frente al poder del pueblo los oligarcas que planifican magnicidios, y los que con su silencio lo aprueban.
Da tristeza pensar que la insanía mental de la oligarquía los lleve a sumir al país en el caos, no adelanta pedirles sensatez, estamos tratando con zombis gobernados desde el norte. Siempre triunfaremos, a la patria de Bolívar no la sumirán en el caos.
¡Chávez!

2.6.09

EL DEBATE PRINCIPAL

La Revolución es un debate único, una sola confrontación que se escenifica en varios campos: el gran debate entre Socialismo y capitalismo, entre amor y egoísmo.
Recientemente los intelectuales de derecha reunidos en Caracas fueron invitados a debate por intelectuales defensores de la Revolución. El hecho causó revuelo, se formó una especie de sainete continental, la cosa quedó en la manipulación de los medios.
Al virtualizar, al personalizar el debate, se diluye el Debate Principal, el del Socialismo enfrentado al capitalismo.
Los obreros, a través de Vanguardia Obrera Socialista, invitan a debate a los capitalistas, a Lorenzo, Sigala, Zuloaga, Alfonso, ese es el gran debate, Socialismo enfrentado a capitalismo, los empresarios lo evitan de mil maneras, por ahora lo ignoran, los desprecian.
Los empresarios retados por los obreros se escondieron tras la tolvanera levantada por los intelectuales.
Los empresarios desde siempre han evitado la publicidad, es comprensible, quien comete un fraude no le gusta ser identificado, y ya sabemos que todo empresario se apropia del trabajo ajeno, por tanto es un estafador.
Los capitalistas entendieron temprano que la publicidad es para esconder la ratería, no para evidenciarla, de eso depende la permanencia, la posibilidad de continuar la estafa. Es así que se apropiaron de los medios de difusión.
El valor de la publicidad, la fuerza de los medios, lo comprendieron tan claro que Cisneros, el capitalista mayor, vendió tiendas para comprar un satélite.
Toda esta batalla, o mejor, toda esta evitación de la batalla, toda la manipulación para no hacer el debate entre Obreros y Empresarios, se dio en los medios de manipulación. Los oligarcas lo pueden hacer con facilidad, ellos son los dueños de la “libertad de expresión”.
Lo que no pueden hacer sus intelectuales, y eso les angustia, es un capitalismo sin sus consecuencias macabras, terribles para la humanidad y el planeta, esa realidad no es manipulable. Entonces, quien defienda al capitalismo tiene que cargar con sus lacras.
Ese es el centro y la debilidad de los capitalistas y sus intelectuales, por eso rehúsan el debate, irían en desventaja. Esa es la gran tragedia de un Emeterio Gómez, por ejemplo, defienden lo imposible, basta ver alrededor para darse cuenta que el sistema capitalista es indefendible.
La única defensa posible, el último refugio de los intelectuales capitalistas, coherentes con sus líneas argumentales, es proponer el “hombre egoísta”, el que no tiene futuro, verdugo de sí mismo, tan condenado que su mayor, mejor y única producción posible, es el capitalismo.
Entonces al defender al capitalismo tienen necesariamente que negar al hombre, condenarlo a ser víctima de su propia naturaleza.
Tenemos fe en el triunfo rotundo de los obreros, del humano, en ese combate que hoy los empresarios rehúyen en los medios, pero que se escenifica en el mundo real, entre capitalismo y Socialismo.
Los obreros construirán el Socialismo, acabarán con el fraude capitalista, ganarán el Debate Principal.
¡El Socialismo está ganando el Debate Principal!
¡Chávez es Socialismo!

1.6.09

¿QUIÉN PODRÁ DERROTARNOS?

Las Revoluciones son invencibles, nadie las puede derrotar, las Revoluciones se suicidan, ellas mismas son su patíbulo.
Después que una Revolución tiene acceso a las grandes masas, luego que la comunicación se establece, la derrota sólo puede surgir de sus entrañas. Siempre, detrás de una derrota revolucionaria está el comportamiento errado de los revolucionarios, antes que la experticia de los enemigos restauradores.
Y el extravío del camino está en la ideología, podemos decir que una derrota revolucionaria viene, siempre precedida por una derrota ideológica.
La gloriosa Revolución Bolchevique se derrumba, ya lo denunciaba el Che, por perderse en las armas melladas del capitalismo en el camino al Socialismo.
Si buscamos con detenimiento en la historia de Allende seguro encontraremos un yerro ideológico, la dificultad de parir la idea justa para descifrar la Revolución Pacífica.
Es así, las revoluciones son ante todo un asunto de ideología.
En la Revolución Bolivariana , en momentos en que transitamos las aguas de una agresión imperial de alta factura, perfeccionada en años y operativos exitosos derrumbando gobiernos y yugulando revoluciones, cuando estamos en una etapa estelar desde donde podemos avanzar al Socialismo o retroceder a etapa fascista, es un deber de los revolucionarios profundizar, perfeccionar la ideología.
En esta etapa de crisis, de posibilidades revolucionarias, nada es más importante que la ideología, un yerro aquí es irreparable y significa la pérdida de la Revolución.
Es necesario, es urgente que la Revolución se importe de la ideología, no se puede dejar a la improvisación, al voluntarismo. Debemos encararla con rigor.
La primera pregunta que surge es:
¿Quién, qué impide la formación ideológica, cuáles son los factores que se oponen, por qué los intentos fracasan?
La respuesta es que la actitud frente a la formación ideológica es ideológica, es decir, la conducta, la visión del estudio y la formación ya porta una carga ideológica. Veamos.
Hay ideologías que propagan el espontaneísmo, que desdeñan el esfuerzo por adquirir conocimiento, propician la falta de rigor. Postulan que el conocimiento está en el pueblo indefinido, y allí nació por “generación espontánea”, lo que hay que hacer es afinar el oído y la vista.
Estos, por supuesto, nunca podrán construir una ideología revolucionaria, ni una formación seria, no superarán la etapa utópica-folklórica. De esta manera privan a los desposeídos, que dicen amar, del derecho a adquirir el conocimiento universal, construido con rigor y con estudio.
Otras ideologías, postulan que el conocimiento lo adquiere el humano a partir de métodos construidos por milenios de experiencia, que permiten a partir de particularidades generalizar, descubrir leyes, postular hipótesis, enriquecer el conocimiento universal, transformar al mundo.
Y proponen la necesidad de creación de núcleos que a partir de este conocimiento universal puedan investigar, crear teoría y difundirla, que le permita a la Revolución conducir su práctica, y en la práctica determinar los errores y corregirlos enriqueciendo así la teoría Revolucionaria Universal.
Esta es la ideología que puede resolver el problema de la formación ideológica que precisa la Revolución.
¡Chávez es Socialismo!

31.5.09

LAS ENSEÑANZAS DE MIGUEL ENRÍQUEZ

Miguel Enríquez, fundador del MIR chileno, vivió treinta años, su producción teórica, su actuación y sus circunstancias revolucionarias nos autorizan a llamarlo el Che Guevara de la Revolución pacífica.
Su vida política transcurre en un enfrentamiento con la cruel derecha chilena y con el reformismo que mediatizaba a la Revolución. Su teoría y su práctica son muy útiles para nosotros: aprender de los errores de la Revolución Chilena y de las advertencias de Miguel es imprescindible.
El ensayo chileno fracasó, devino en fascismo: Allende, experiencia luminosa, dio lugar a Pinochet, experiencia tenebrosa.
Pero ¿qué pasó allí, por qué un pueblo capaz de elegir un Presidente Socialista, de llenar el alma americana con sus himnos y canciones, de estremecer al mundo, de hermanarse con la Revolución Cubana, sucumbe en su intento de tomar el cielo por asalto y se bate hoy en las “heladas aguas del cálculo egoísta”?
Gran parte de la respuesta está en la obra de Miguel Enríquez, allí se ve la asombrosa precisión de los desinteresados alertas que un puñado de jóvenes del MIR chileno hacían al “Compañero Presidente”.
Y allí se sienten los errores de aquel proceso: la pusilanimidad, las concesiones a la derecha, la falta de preparación, todos señalados por los muchachos del MIR comandados por Miguel.
¡Treinta años fecundos! Asombra la preparación y la producción de Miguel, que no tiene otra explicación que entender que Miguel era resumen y voz de la historia revolucionaria que en Chile pugnaba por no perecer, forcejeaba por ser realidad y evitar ser despojo en las ergástulas del Estadio Nacional de Santiago.
La obra de Miguel es desconocida, yace enterrada en los cementerios de los derrotados, de eso se encargan los triunfadores, eso es comprensible, pero también se encargan los reformistas cobardes que llevaron el proceso chileno al patíbulo, que fabricaron una leyenda negra y manipularon la historia para endilgar al MIR y a Miguel la derrota que ellos fraguaron.
De esta manera hacen un daño enorme a la causa revolucionaria del continente, y sobre todo a la Revolución Bolivariana, la privan de aprender de esa experiencia.
A nosotros llega un libro publicado por el CEME (Centro de Estudios Miguel Enríquez) que contiene los documentos fundamentales que el MIR produjo en el período de Allende, es un libro imprescindible para todo Revolucionario. Veamos una alerta de Miguel en 1972:
Lo que en el fondo está ocurriendo en Chile es que la UP se ha ido deteriorando en la medida que no se decide a ganar fuerza movilizando a las masas, señalándole al enemigo (…) Más aún mientras más concesiones se haga a la PDC (demócrata cristianos) mientras más se frene al proceso, mientras más se negocie con los partidos que representan a la burguesía y al imperialismo, mayor será la debilidad de la izquierda y mayor fuerza adquirirá la clase dominante.
Podríamos parafrasear a Fidel y decir: los chilenos vivían con un adivino, igual al Che, y no lo sabían.
¡Chávez!

30.5.09

RENACER

Si le preguntamos al sentido común cuál es el mayor obstáculo para una Revolución Socialista, seguro responderá que es “el enemigo oligarca y capitalista”, y estaría equivocado, el mayor obstáculo para una Revolución son los revolucionarios. Expliquemos.
La Revolución es un cambio radical en la manera de vivir, de ver al mundo, de las costumbres y de los paradigmas, en la estructura de pensamiento, en las reglas éticas, las tradiciones. Eso es difícil, muy difícil.
Pero la Revolución toca niveles de milagro porque debe ser hecha por humanos formados en todo aquello que debe ser cambiado, es decir, la Revolución lo primero que debe cambiar es a los revolucionarios.
Razón tenía Fidel cuando entra a La Habana en 1959 y les dice a los cubanos que festejaban, que ahora era que venía la etapa más dura.
Era la etapa de construir con lo viejo lo nuevo. No es simplemente que lo nuevo lucha por nacer y lo viejo se niega a morir, es que somos nosotros los que debemos morir para poder nacer. Se trata de un renacer, los revolucionarios son un milagro, son un humano renacido.
La Revolución es la suma de decisiones revolucionarias que sólo pueden ser tomadas por revolucionarios, por humanos renacidos, deslastrados. De lo contrario, si no han expurgado al pasado que los habita, en los momentos definitivos tomarán decisiones restauradoras, reproducirán teorías que devuelven al pasado, y la Revolución irremediablemente se perderá.
Es difícil deslastrarse del pasado que nos habita el alma, son pocos los que pueden lograr ese cambio en solitario, son los llamados santos, iluminados, escogidos.
Pero el cambio es posible, se facilita en colectivo, he allí una de las funciones de la organización revolucionaria. En ella se produce el renacer, el colectivo es lo nuevo, es mejor que los individuos que lo componen, está deslastrado, esto es posible y se logra por la vigilancia revolucionaria.
Las decisiones, la ética, los paradigmas de una organización revolucionaria, las relaciones que allí se dan, son superación de lo viejo.
Por eso cuando vemos surgir colectivos revolucionarios, debemos alegrarnos, y si esos colectivos son obreros, debemos alegrarnos mucho más, y si además esos colectivos salen a la palestra retando a los empresarios capitalitas, debemos encender la luz de la esperanza y gritar: “la clase obrera se está encontrando con su ideología”.
El comunicado de un colectivo obrero llamado Vanguardia Obrera Socialista, que ayer salió en la prensa nacional [ver http://www.debatesocialistadigital.com/] invitando a los privilegiados capitalistas a un debate ideológico, nos llena de alegría y nos obliga a pedirles a los obreros que conforman esa Vanguardia que no cesen en su lucha contra los oligarcas explotadores, pero también que continúen en la lucha por renacer.
Y si esto ayuda a sus luchas externas e internas, recordarles que como Vanguardia Obrera tienen un compromiso con la sociedad, con los humildes, con la humanidad, que los pobres de la tierra esperan por ellos.
Pedirles que luchen contra sus propios demonios, que no permitan ser derrotados por ellos mismos.
¡Chávez es Socialismo!

29.5.09

SANTUARIO DE AMOR

La batalla contra el egoísmo es al mismo tiempo la batalla por el amor, por la fraternidad, por la unidad.
Un pueblo guiado por profundos sentimientos de amor es un pueblo invencible, por eso la batalla revolucionaria, ya lo predicaba Martí, es una guerra necesaria y amorosa, de defensa del amor, contra el odio.
Las acciones amorosas de los revolucionarios se potencian entre sí, crean condiciones para más acciones amorosas, arrinconan al egoísmo, ensanchan el campo socialista.
Cada acción solidaria del gobierno va creando zonas de amor que extinguen al egoísmo.
Cuando los obreros dan pasos concretos hacia la unidad, están acercándose a la ideología revolucionaria, se están convirtiendo en clase conciente, están preparándose para ser vanguardia de la marcha hacia el Socialismo, en resumen, comienzan a ocupar su lugar en la historia, porque el Socialismo es el rescate de las relaciones humanas amorosas.
La Clase Obrera unida es imprescindible para concretar la vía socialista, es por eso que la unidad de los obreros es tan deseada por los revolucionarios y tan temida por los contrarrevolucionarios de todos los pelajes.
La derrota de la peste egoísta es una tarea difícil, es la derrota de la raíz del capitalismo. Es un hecho que necesita una base material sin ambigüedades, que soporte la Conciencia del Deber Social, de la fraternidad, pero también es sobre todo un hecho conciente, por eso necesita una vanguardia, unos apóstoles que hayan derrotado, en su interior y en sus relaciones, al egoísmo, que sirvan de paradigma y guía al resto de la masa.
Así fue en la Revolución Cubana: el núcleo que se blindó en la Sierra Maestra, que se fusionó en la selva y en la acción de liberación, irradió hacia el resto de la sociedad la fraternidad, derrotó al egoísmo. Las relaciones fraternas, de Fidel, el Che, Raúl, Camilo, Almeida, Pombo… son ejemplo de relaciones socialistas, de relaciones amorosas.
La socialización no es sólo un asunto económico, es ante todo una acción formadora de conciencia, por eso aterra a los oligarcas.
La ofensiva que la oligarquía desata con desespero, se debe a que siente que la Revolución ha dado pasos importantísimos hacia el Socialismo, hacia el amor, que la Clase Obrera está tomando conciencia de su papel, por eso la oligarquía nacional e internacional tiene que lanzar una ofensiva final.
La ofensiva oligarca está en su etapa de consolidación ideológica, para eso usan sus tanques pensantes y sus nexos internacionales, es así que se explica el foro empresarial llamado: Encuentro Internacional Libertad y Democracia “El desafío Latino Américano”.
En Venezuela la confrontación de los Capitalistas Oligarcas y los Socialistas alcanzó niveles máximos, ya los bloques están conformados con claridad: los empresarios y sus aliados internacionales, enfrentados a la poderosa Unidad Obrera, a la Vanguardia Obrera Socialista.
Venezuela está destinada a convertirse en una gran potencia mundial o, lo que es lo mismo, en Santuario del Amor de la Humanidad, en Socialista.
¡Chávez es Socialismo!

28.5.09

LOS MECANISMOS DE DEFENSA

Todos los seres vivos tienen mecanismos de defensa adaptados a sus condiciones vitales. De nada serviría a un Elefante tener las garras de un Tigre y carecer de trompa, poco haría un Perro con las branquias de un Carite.
Así pasa con las Revoluciones, cada una debe construir sus mecanismos de defensa de acuerdo a sus circunstancias, a su tiempo.
Las revoluciones que llegan al poder por la vía armada, tienen unas hipótesis de ataques y unos mecanismos de defensa que les son propios. El factor militar es determinante, armar al pueblo es decisivo, sin olvidar el componente ideológico y político que siempre es guía capital.
En las revoluciones pacíficas, en las que se arriba al poder por elecciones dentro del sistema oligarca que se quiere superar, siguiendo sus reglas, la situación es más compleja. Estas revoluciones tienen sus propias leyes, sus mecanismos de defensa son peculiares.
Estudiemos a la Revolución Bolivariana y tratemos de establecer los mecanismos de defensa que les corresponden en estas circunstancias y en este momento.
En las primeras etapas de la Revolución, la oligarquía intentó truncarla por la fuerza, fracasó, y la Revolución siguió avanzando, descubriendo los caminos de la radicalización, pero la oligarquía pasa a un nuevo tipo de ofensiva.
En la primera etapa primaba lo militar, se esperaba invasión, nuevos golpes, los campos estaban claros, no había mucho que explicar: estábamos con Chávez, y contra el imperio.
En la segunda etapa, que es la que vivimos, el cuadro cambia, ahora lo ideológico es principal, la batalla no es en la calle, con pólvora, sino en el alma. Se disputa el corazón de las masas, y no territorio.
El enemigo astuto, ducho en este tipo de lucha, se cuela por la grietas que siglos de costumbres dejan en nuestra Revolución, se aprovechan de las debilidades de nuestro campo, crean opinión, deforman la realidad.
La Revolución se encuentra atada, debe respetar una legalidad impuesta por el pasado y por las condiciones internacionales que obstaculizan su defensa. Esta situación permite que las televisoras conspiren en nuestras narices, o que el CEDICE, organismo convicto y confeso como agente enemigo, prepare un encuentro golpista, y lo más que hacemos es molestar a sus participantes a su paso por Maiquetía.
Entonces surge una pregunta ¿Cuáles son los mecanismos de defensa de la Revolución Bolivariana ?
Por supuesto que la respuesta no está en las acciones desesperadas de grupos violentos.
El principal mecanismo de defensa de la Revolución pacífica es la movilización conciente y organizada de la masa bolivariana y chavista, en la calle, por objetivos políticos altruistas. A este mecanismo no debe renunciarse nunca, así nos educamos, nos emocionamos en Revolución. Que el enemigo oligarca sienta la determinación del pueblo dispuesto a construir su futuro. Toda acción revolucionaria debe ir acompañada de movilización.
El pueblo se moviliza con ideas claras, sin ambigüedades, mostrándole que sólo el Socialismo es solución a sus problemas y garantía de futuro, dándole razones sagradas por las cuales luchar.
¡Socialismo es Movilización!
¡Chávez es Socialismo!

27.5.09

EL POTE SOCIAL

La Revolución ha entrado en una fase de extraordinario empuje: la Zona Socialista se enriquece con socializaciones en el petróleo, la banca, las empresas básicas y en agricultura, el camino hacia el Socialismo se alumbra y se afirma.
La discusión teórica, que siempre es importante, adquiere ahora necesidad vital, ya no hay tiempo para perder, el acecho oligarca nos obliga a la mayor precisión, el mayor rigor en la praxis, entendida ésta como la práctica entrelazada a la teoría.
Es necesario afinar la teoría, unirla a la práctica en su realización y en su explicación, sólo así conseguiremos que la masa entienda, se forme socialista, y nos acompañe en la construcción y defensa del nuevo mundo. Ya no caben distracciones, extravíos.
Uno de los pilares de la construcción de nuestro Socialismo, de cualquier Socialismo verdadero, es la Propiedad Social de los medios de producción y su administración por el Estado.
Esto es imprescindible, y debe ser explicado con exactitud. Veamos.
Cuando una fábrica pasa a Propiedad Social, significa que ahora pertenece a todos, y su administración la hace el órgano administrador de la sociedad, que es el Estado Revolucionario.
Este paso es muy importante, porque le da a los obreros que allí trabajan sentido de pertenencia a la sociedad, ahora no lo hacen para un patrón oligarca que se lleva la ganancia, la riqueza formada, la plusvalía capitalista, sino que trabajan para toda la sociedad, recalcamos, para toda la sociedad.
Siendo así, las ganancias de la fábrica deben ir a un pote social, desde donde el Estado los distribuirá a toda la sociedad de acuerdo al principio de "a cada uno según su necesidad”. Se reafirma así el sentido de pertenencia del trabajo y las fábricas a toda la sociedad.
Por ejemplo una fábrica en el Sur del Lago, su ganancia debe ir al pote, de esa forma un desposeído de Monagas sentirá, se le puede explicar, que esa socialización también es suya en tanto miembro de la sociedad.
Es justo que el entorno de la fábrica reciba los beneficios de la fábrica, pero esos beneficios deben venir, y esto no es trivial, del pote social, y nunca como porcentaje de la ganancia de la fábrica directamente.
Viniendo del pote social, preservamos la conciencia de pertenencia a la sociedad, evitamos el egoísmo geográfico de quienes viven cerca de un centro de producción, y la exclusión de los que viven en zonas deprimidas.
Hacer la entrega de ganancias directamente estimula la conciencia egoísta, es el mismo fracasado esquema ya aplicado de la cogestión y las acciones a los obreros.
El “inventamos o erramos” Robinsoniano, es inventar montado sobre los hombros del pensamiento universal, no un errático caminar y tropiezos con la misma piedra.
El salto hacia la Propiedad Social de los medios de producción y su administración por el Estado, crea la base para el Socialismo, es soporte de la Conciencia del Deber Social, debemos darlo sin circunloquios.
¡Chávez es Socialismo!

26.5.09

EGOÍSMO Y SOCIEDAD

La contradicción egoísmo y sociedad acompaña al hombre desde el inicio de la sociedad dividida en clases, o lo que es lo mismo, desde la pérdida de la relación fraterna y el aparecimiento de la antisociedad, de la lucha de todos contra todos.
La formación de las clases puede parangonarse con la pérdida del paraíso, a partir de allí el hombre se transforma en egoísmo enfrentado a la sociedad, al resto de los humanos, deja de estar integrado con sus semejantes, es condenado a la soledad.
Esta disociación de egoísmo y sociedad, es el inicio del camino hacia la extinción de la humanidad. Produce cambios tan profundos en la psiquis, la moral, la ética, en la relación de los hombres entre sí y con la naturaleza, al punto que grandes pensadores han llegado a postular que “el hombre es una pasión inútil”.
En el capitalismo esa disociación ha alcanzado niveles de patología severa. El hombre del capitalismo es un ser que padece una enfermedad drástica que tiene varios nombres: egoísmo, individualismo, aislamiento, la melancolía de la soledad.
El hombre del capitalismo no sabe pensar en sociedad, ve su existencia como un tránsito en solitario, he allí la base psíquica y filosófica de la dominación. El humano disociado, enfrentado a la sociedad, convertido en un ser antisocial, es incapaz de tomar decisiones con criterio social, en cada decisión prevalecerá la enfermedad del egoísmo.
Esta característica del hombre del capitalismo es la más formidable defensa de ese sistema. Veamos.
Impide la unidad, que prosperen doctrinas sociales, fragmenta las luchas revolucionarias, las atrapa, crucifica a los apóstoles, sacrifica a los Santos, olvida a los fraternos y prestigia a portadores de egoísmo.
La desunión de los revolucionarios, de los obreros, de los campesinos, tiene su base en la enfermedad del egoísmo: es capitalismo traducido en conducta.
La peste egoísta ha derrumbado los mayores esfuerzos revolucionarios. Hoy podemos decir que no es posible una Revolución si el individuo no entiende que sólo en sociedad se puede realizar, que se beneficia sólo si la sociedad se beneficia.
Dos pilares tiene esta batalla:
Uno, un Partido que agrupe a los más sanos, a los más liberados de la plaga, a los capaces de actuar y pensar en sociedad, de desprendimiento en beneficio de la restauración social.
Estas agrupaciones de vanguardia, que en su relación deben prefigurar a la sociedad sana, tienen como principal tarea concientizar a la masa sobre las vías de integración, dirigir la batalla contra el egoismo, en resumen, dirigir la Revolución.
Son los que pueden, con el ejemplo de su actuación austera, abrir surcos para el cambio de las relaciones sociales.
El otro pilar es la Zona Económica Socialista, de Propiedad Social administrada por el Estado, donde las ganancias vayan a un “pote social”, y de allí regresen a la sociedad cumpliendo el precepto bíblico y socialista de “a cada uno de los miembros de toda la sociedad, según su necesidad”. Ese pote social es el pilar material de la sanación socialista.
¡Chávez es Socialismo!

25.5.09

LA PROPIEDAD EN LA LUCHA POR EL SOCIALISMO

La esencia del Socialismo es restituir las relaciones amorosas entre los humanos, y de éstos con su entorno. Es integrar la sociedad que ha sido fragmentada. La descomposición de la sociedad se debe a siglos de sistemas que permiten la apropiación del trabajo, que es de todos, que es de la sociedad, por parte de una fracción de la misma. Este robo social se realiza usando como fundamento, como “pistola económica”, la propiedad nosocial de los medios de producción, y una espiritualidad, una conciencia egoísta, fragmentadora, que justifica el atraco y lo perpetúa.
Entonces:
La lucha por el Socialismo es en esencia la lucha por restituir la hegemonía de la Propiedad Social de los medios de producción, junto a la hegemonía de la Conciencia del Deber Social. Es decir, los medios de producción deben volver a ser propiedad de toda la sociedad, y los individuos deben adquirir conciencia de que su suerte está ligada, se realiza, a través de la suerte de la sociedad.
Podemos afirmar, rotundamente, que no es posible construir el Socialismo sin la hegemonía de la Propiedad Social de los medios de producción.
Se comprende que los oligarcas centren aquí sus ataques contra el Socialismo.
La lucha contra la formación de la Conciencia del Deber Social, la desarrollan a través del estímulo a valores individuales, egoístas. Los siembran desde la infancia, y se valen de los más variados medios, desde la escuela hasta la televisión. Todo el día estamos sometidos a una lluvia de valores morales que apuntalan la fragmentación social y justifican la guerra de todos contra todos.
La lucha contra la hegemonía de la Propiedad Social de los medios de producción, la hacen de manera más solapada. Ellos saben que es allí, en la economía, donde en última instancia se decide el rumbo del proceso, y es allí donde ponen en juego todas sus artimañas y habilidades.
La necesidad de la hegemonía de la Propiedad Social de los medios de producción, no es un capricho de ultraizquierdistas, se trata de que el Socialismo no es posible sin esa forma de propiedad.
Se deduce, que el debate que se avecina tenga como fundamento la definición de la forma de propiedad hegemónica. La tarea no es fácil, existen muchos atajos para extraviarse.
Procesos revolucionarios han sucumbido a la tentación de buscar formas que falsifican a la Propiedad Social, para terminar en un eterno ritornelo al capitalismo.
Ahora, después que el Comandante decreta profundización del camino al Socialismo, se revolvieron todos los argumentos, afeites y disfraces, para tratar de atrapar la economía dentro de la camisa de fuerza de la propiedad nosocial, capitalista, de los medios de producción. Es así que abundan las declaraciones proponiéndonos mil y un extravíos, menos avanzar hacia la Propiedad Social.
¡Rodilla en tierra con Chávez y el Socialismo!
¡No es posible el Socialismo sin hegemonía de la Propiedad Social !
¡No es posible el Socialismo sin hegemonía de la Conciencia Social !

24.5.09

UN FENÓMENO LLAMADO CHE

Si consideramos el pensamiento revolucionario universal como una sucesión de ideas, podríamos hacer la siguiente secuencia. Veamos.
Primer escalón, la solución de los problemas sociales se coloca en la zona espiritual, representa este peldaño el cristianismo, la superación de las adversidades es remitida al cielo, al otro mundo.
La esencia de los problemas sociales, la miseria, la pobreza, es detectada con certeza impresionante, y la propuesta para su superación asombra: la esencia de los problemas sociales es el egoísmo, y la solución es “ama a tu prójimo como a ti mismo” “amaos los unos a los otros”. La concreción, la implementación de estos dos mandamientos, se ubica en el mundo espiritual, en la voluntad, en la conciencia.
Así, el mundo revolucionario durante mucho tiempo estuvo buscando alivio a los males sociales en el espíritu, remitía las angustias a otro mundo. No relacionaban la espiritualidad con la materialidad. En este período surgieron conventos, zonas de oración, de fraternidad, surgieron los falansterios del Socialismo Utópico, intentos de soluciones que no pasaron límites discretos.
Posteriormente en el segundo escalón surgen las ideas que dan preeminencia a lo material, se pensaba que allí estaba la solución. Producir, comerciar, era la orden del día, eran tiempos del sueño americano. La solución es individual, si hay ganas de trabajar, si no se es flojo, se surge, se resuelve el problema de la pobreza, entonces, la pobreza es un problema individual, y de falta de vocación.
Estas ideas son la base que sustentan al capitalismo, de más está decir que no solucionan los problemas, al contrario, los profundizan.
El tercer peldaño nos dice que la materialidad y la espiritualidad sí tienen relación, que la materialidad sostiene a la espiritualidad, la condiciona, la determina. Que es suficiente resolver la Propiedad Social para que se produzca una conciencia revolucionaria. Eran los días del Socialismo Soviético tardío. Ya conocemos el desenlace de este esquema.
El fracaso del Socialismo real trajo desolación en el mundo, se pensó que con ese derrumbe se había demostrado que la cima de la humanidad era el capitalismo, que ese era el sistema que correspondía a la naturaleza humana. Que más allá no había nada, que habíamos llegado al final de la historia.
Pero, una pequeña isla desentonaba, el Socialismo persistía allí, resistía al acecho del mayor imperio que haya conocido la humanidad. Los ojos del mundo revolucionario se volvieron hacia allá, hacia Cuba, allí estaba la Esperanza y la respuesta.
¿Qué había pasado allá, por qué resistía?
La contestación la dio Fidel: “vivíamos con un adivino y no nos habíamos dado cuenta”, ese adivino era, es el Che.
El Che representa, sin duda, el último peldaño en la evolución del pensamiento revolucionario: la conciencia y la materialidad forman un complejo donde se condicionan mutuamente, y en ese complejo lo más importante es la Conciencia del Deber Social.
Debemos estudiar al Che, sin duda, el pensamiento revolucionario más avanzado.
¡Socialismo es Estudio!
¡Chávez es Socialismo!

23.5.09

HERENCIA CULTURAL

La especie humana tiene dos tipos de herencia: la biológica regida por las leyes de la genética, y la Herencia Cultural que consiguió liberarse de la esclavitud de la naturaleza.
Esta cualidad humana de tener Herencia Cultural hace posible la construcción de civilización: Lo aprendido en una generación pasa a la generación siguiente.
Esta transmisión de conocimientos crea sus propios métodos, se potencia a sí misma, el conocimiento es simultáneamente método y contenido. Adquirimos conocimiento y al mismo tiempo aprendemos cómo adquirirlos y cómo legarlos al futuro.
Una sociedad, y más todavía una sociedad en Revolución como la nuestra, debe cuidar mucho la forma de adquirir y transmitir conocimientos. Esto no escapa a la lucha ideológica, se encuentra en su centro.
Podríamos decir que la lucha de clases es en definitiva la lucha por apropiarse de método y contenidos del conocimiento, y que la Revolución es devolver, dotar a las clases expropiadas, a los humildes su capacidad de adquirirlos, permitirle que se adueñen de la herencia cultural, que hasta ese momento era propiedad oligarca.
Muchas son las formas que usan las clases dominantes para apropiarse del conocimiento universal construido en milenios de civilización, y privar a las clases dominadas de la Herencia Cultural.
Unas de estas formas son dirigidas a los métodos de transmisión, el analfabetismo es una de ellas, así toda Revolución debe comenzar por enseñar a leer, y promover la lectura, por eso esta Revolución Bolivariana lo hace.
Privar a la sociedad, a las clases dominadas de métodos de discusión es una forma principal impedir la conexión con la herencia cultural. Es la discusión un instrumento para la creación y transmisión de conocimiento. Se puede calificar a una sociedad por la forma como discute y por lo que discute.
Se muestra la discusión como un enfrentamiento y no como el intercambio de ideas buscando la verdad. La discusión se transforma en agresión y de esta manera cierra las posibilidades del rico intercambio.
Otra forma, muy importante, es minar la memoria histórica, deformarla, borrarla, restarle importancia, desprestigiarla. Con esa intención difunden la idea de que sólo lo autóctono es bueno, pretenden aislarnos del resto del mundo. Ocultan hechos, mienten sobre otros, interpretan la historia a su conveniencia. El rescate con de la historia, conectar a la sociedad con su pasado es obra revolucionaria.
Otra forma, es trivializar la adquisición de conocimiento, decirnos que es espontáneo, que viene sólo, prestigiar la falta de rigor, el estudio como vía para adquirirlo, despreciar la teoría, que es despreciar una parte fundamental de la herencia cultural.
Una sociedad sin teoría esta destinada a ser esclavizada, a repetir errores, a tropezar una y otra vez con los mismos obstáculos. Una sociedad sin práctica es inviable. La teoría debe guiar a la práctica y está a su vez debe ser criterio de verdad de la teoría y alimentarla. Teoría y práctica juntas constituyen la Praxis.
¡Socialismo es Herencia Cultural!
¡Chávez es Socialismo!

22.5.09

CONSECUENCIAS

Próximamente el parlamento discutirá la Ley de Propiedad Social, esta ley ha levantado muchos comentarios y deformaciones, alrededor de ella se genera confusión que tiene varios orígenes: uno, el interés de la oligarquía de meter miedo a la masa desposeída y, otro, la falta de precisión teórica del campo revolucionario. Hablar de la propiedad es impostergable.
Lo primero es que la propiedad importa a los revolucionarios en cuanto es soporte de la conciencia. Según sea la forma de propiedad hegemónica en una sociedad, así será la conciencia hegemónica en esa sociedad. Una hegemonía de la propiedad nosocial, producirá y legitimará una conciencia nosocial. Una hegemonía de la Propiedad Social, sustentará una Conciencia Social, esencia del Socialismo.
La propiedad hegemónica es la propiedad que sustenta a la conciencia hegemónica.
No existe propiedad Estatal, existe Propiedad Social administrada por el Estado. Ahora bien, esa propiedad puede ser bien o mal administrada, ese es otro asunto. En el Estado Revolucionario la Propiedad Social toma características vitales: sin Propiedad Social no es posible el Socialismo, porque no es posible la sustentación de la Conciencia del Deber Social y no es posible la Planificación Central.
Existe propiedad antisocial, nosocial de los medios de producción, que puede ser individual, colectiva, pero siempre de grupos, de fracciones de la sociedad, no de toda la sociedad, la diferencia es sutil, pero el impacto sobre la conciencia es enorme. La propiedad antisocial, siempre, no importa el número de propietarios de los medios de producción, generará conciencia egoísta, será impulso para el capitalismo.
Existe propiedad individual, de uso, la casa, la ropa, el carro, la moto, la bicicleta, hasta el conuco, la pequeña bodega y el taxi, se pueden considerar, dadas nuestras condiciones, incluidas en ese tipo de propiedad. Ésta es intocable, no hay por parte del Estado Revolucionario la menor amenaza, en todo caso la amenaza viene del capitalismo, veamonos en el espejo de la crisis inmobiliaria de los gringos.
El Estado Revolucionario en el período de transición, como este que vivimos, se enfrenta a los remanentes de propiedad antisocial de los medios de producción, e intenta regularlos. Simultáneamente desarrolla una zona socialista que haga innecesario y no ventajoso la permanencia en la zona capitalista, de economía egoísta individual.
La Ley de Propiedad Social es importantísima y debe ser cuidadosamente estudiada. Las formas de propiedad tienen consecuencias políticas y sociales, no son un capricho. Estudiemos.
Por ejemplo, si asentamos, como le oímos a un diputado extraviado, que el Estado es propietario, que existe la propiedad estatal, entonces es legítima la actitud de los obreros en la discusión de sus contratos, en este caso estarían discutiendo con un patrón. Pero si el Estado es representante de la sociedad desposeída, los obreros estarían discutiendo con la sociedad, con sus hermanos, y la actitud sería fraternal, socialista.
Si asentamos que la propiedad de grupos es propiedad social, dejamos un importante resquicio al capitalismo.
¡Chávez es Socialismo!

21.5.09

LOS DÍAS DE ZAMORA

“El cielo encapotado anuncia tempestad, oligarcas temblad, viva la Libertad ” una frase, que más que evocación de un himno es un informe político de los días de Zamora. La historia se repite. Veamos.
El cielo de la patria está encapotado, las nubes que anuncian tempestad son evidentes: los gringos amos de la oposición insisten en su intención de salir de Chávez y truncar a la Revolución Bolivariana , la OEA , se presta para la infamia, Aznar envía oro y veneno para alimentar a los derechistas conspiradores.
La instrucción del imperio es clara: ¡Queremos la cabeza de Chávez! Hacia ese objetivo apuntan todas sus acciones.
Es evidente que, como en los días de Zamora, hay un enfrentamiento entre los humildes rebelados contra los oligarcas reagrupados en partidos y medios de desinformación, y es claro que la confrontación adquirió tal magnitud que ya no se puede resolver en el plano electoral, los oligarcas sabios y malamañosos abandonaron esa posibilidad y se preparan para el zarpazo perverso.
Hacen marchas, intentan acumular fuerza para apuntalar a sus sicarios y envalentonar a rastreros antipatriotas. Las universidades crean dificultades ficticias, las empresas internacionales contribuyen a crear ambiente de asonada.
Simultáneamente siembran nidos de armas largas y explosivos en sitios estratégicos de la ciudad. Ya se descubrió uno.
Deslegitiman al gobierno, invocan al 350 para justificar su arremetida, esperan magnicidio, ninguno de los voceros opositores declara indignación ante esa posibilidad, al contrario, se burlan.
Los oligarcas no ocultan sus intenciones, se agrupan alrededor de la maldad.
Entretanto el campo Revolucionario se retarda en la respuesta estratégica, se mueve pesado, no termina de concretar un frente de defensa, aún tiene su mente en lo electoral y en lo subalterno. Hace pero no difunde. Y lo peor, no moviliza al pueblo.
Los Revolucionarios deben primero entender que la confrontación alcanzó tal profundidad que se decidirá por la fuerza, ese es el campo que escogió el enemigo oligarca, siendo así debemos prepararnos para esa confrontación.
Segundo, comprender que la fuerza más poderosa es lo ideológico, por tanto es necesario afinar la teoría revolucionaria, alimentarla de la realidad.
Debemos fortalecer la organización del pueblo, no dejar nada a la improvisación y al voluntarismo. Todo lo que hagamos en organización popular debe llevar el signo de la defensa de la Revolución , y la movilización será su medida.
Es necesario fortalecer la organización política, que dirija la contienda y evite vacíos que son llenados por anarquistas y desesperados que sólo sirven a los oligarcas.
El estudio de la realidad es importante. Es necesario percibir que las últimas medidas del gobierno, en el petróleo y en el campo, ampliando la zona socialista, ya se irradian sobre los obreros que avanzan en la comprensión de su papel histórico, las manifestaciones unitarias de sus dirigentes indican que el bloque oligarca se enfrentará a un poderoso bloque revolucionario con los obreros en la vanguardia.
Es necesario estimular ese bloque, los oligarcas deben sentir que si se atreven, cómo en los días de Zamora, temblarán.
¡Chávez y Zamora!

20.5.09

GRANDEZA Y LEALTAD OBRERA

Nunca en la historia de Venezuela los obreros habían estado tan cerca de zafarse de la lógica capitalista y de asumir su papel histórico. La hora es de grandeza y lealtad.
Grandeza para entender y sentir la oportunidad inmensa de cambiar al mundo, de dar ejemplo a los obreros del planeta de cuál es el papel que la historia les tiene reservado, de revivir los días de la Comuna de Paris, de Zacco y Vanceti, de Rosa Luxemburgo, del Soviet de Petrogrado. Decirle a la humanidad que el hombre tiene vías hacia el futuro, que no hemos llegado al final de la historia.
Lo que está en disputa es el destino de la humanidad amenazada por el capitalismo. La historia no nos perdonará. No hay justificación para no ir hacia adelante, no hay excusa para la desunión de los obreros socialistas y chavistas que han entendido el llamado de los tiempos.
El reto exige grandeza de pensamiento y de alma. Hoy se trata de dejar atrás siglos de costumbre capitalista, de lucha por la sobrevivencia de la Clase Obrera, de práctica sindical de resistencia frente al patrono, y pasar a líderizar, conducir, junto al Comandante Chávez, el proceso hacia el Socialismo. Ese es el papel de la Clase Obrera y a ese objetivo deben estar subordinadas todas las consideraciones menores.
Los obreros petroleros se aproximan a unas elecciones sindicales, el ambiente como de costumbre está lleno de vericuetos: albañales destapados, rumores, zancadillas, incomprensiones. Es natural, venimos y peleamos con el pasado.
Una muestra concreta de vocación unitaria indicará el grado de madurez que han alcanzado nuestros dirigentes obreros. Sabemos que hay diez mil excusas para no ir juntos, los motivos de desunión se han acumulado durante siglos, pero sentimos que preservar la marcha hacia el Socialismo es causa suficiente para deponer todo en aras de ese objetivo.
Estas elecciones son especiales, ahora no se trata simplemente de elegir a la directiva de la Federación, lo que antes se hacía con criterios puramente reivindicativos, ahora se trata de los obreros dando muestras de su capacidad para avanzar en el camino del Socialismo, de su competencia para el control obrero del gran plan socialista de la nación, y sobre todo se trata de construir una referencia moral que al lado del Comandante dirija la defensa y la construcción de la nueva sociedad.
Los dirigentes obreros, tienen en sus manos una gran oportunidad:
Si son incapaces de ir unidos a estas elecciones, se inmolarán en lo estratégico, nos estarán diciendo que todavía no están maduros, que otros sectores de la sociedad y otros dirigentes deben asumir el reto revolucionario, que con ellos, por ahora, no puede el país contar, que la Revolución debe seguir el inseguro camino de la carencia del esfuerzo organizado de los obreros.
Ahora bien, si los dirigentes obreros aprovechan la oportunidad, y con grandeza y lealtad hacia el Socialismo y el Comandante nos dan muestra de unidad, entonces habrá Esperanza. Y los oligarcas, como en los días de Zamora, volverán a temblar…
¡Chávez Socialismo!

19.5.09

OBREROS, UNIDAD Y REVOLUCIÓN

Los obreros guiados por la ideología proletaria son condición indispensable para que un proceso se consolide en Revolución.
Esto es así porque sólo la clase obrera tiene una existencia que sustenta la esencia de la Revolución: la relación amorosa, la unidad, la fraternidad. Expliquemos.
La existencia de una clase está dada por su relación con el trabajo, porque el trabajo además de transformador de la naturaleza, es formador de la condición humana. Se puede definir al humano como la especie que trabaja, y podemos definir a un sistema y a una clase social de acuerdo a su relación con el trabajo.
En los sistemas sociales que precedieron al capitalismo, las clases eran de dos tipos: las que se apropiaban del trabajo ajeno, y las que trabajaban para esas clases apropiadoras del trabajo ajeno.
En el capitalismo esta situación se profundiza, es la culminación de los sistemas de rapiña.
Ahora bien, para que esta situación de depredación se pueda sostener, para que el fraude se justifique, debe ir entrelazado con una espiritualidad basada en el egoísmo, la competencia, la fragmentación social, una moral y una ética donde el lucro esté por encima de cualquier otro valor y legitime cualquier acción, una sociedad donde el pensamiento rector sea: “si me da lucro es aceptable”.
Esta conducta individualista, que emana de la existencia de las clases dominantes y que impregna a toda la sociedad, a las demás clases, ha conducido a la humanidad a los bordes de su autodestrucción.
La liberación de la humanidad, la esperanza, está en la Clase Obrera, que es la única clase que por su existencia puede sustentar una ideología de la fraternidad, del amor, de la cooperación. Ella es la única clase que trabaja en unión, que se gana la vida en comunidad.
Pero cuando la Clase Obrera es colonizada por la ideología burguesa, permanece atrapada dentro de la lógica del capitalismo, entonces sus luchas son reivindicativas, es decir, pugna en el mercado capitalista por vender, comerciar, la única mercancía que posee: la fuerza de trabajo.
Las leyes del mercado, la oferta y la demanda de la fuerza de trabajo presionan hacia el egoísmo y la dispersión. Allí la Clase Obrera es una clase competidora y esclava de las reglas del capitalismo, y su desunión, su egoísmo, una política capitalista.
Ahora bien, cuando la Clase Obrera se encuentra con su ideología, cuando comienza a actuar como clase liberadora, cuando se transforma en clase sepulturera del capitalismo y constructora del Socialismo, entonces la unidad, la fraternidad, el amor que emana de su existencia, toma cuenta de su acción, se transforma en política, en guía y meta de toda la sociedad.
En condiciones de batalla socialista es un deber de la Clase Obrera dar lecciones de unidad que derroten la espiritualidad egoísta.
La Unidad Obrera alrededor del objetivo socialista es una medida del nivel de conciencia revolucionaria de esa clase, de su espiritualidad, sin la cual no hay Socialismo, no hay liberación de la sociedad.
¡Chávez es Socialismo!

18.5.09

SIEMPRE LA ESPIRITUALIDAD

La Revolución siempre es un asunto de conciencia, o mejor, la Revolución es un cambio radical en la conciencia de la sociedad, en los valores, en la psiquis, en la cultura. Sin ese cambio no hay Revolución, todos los cambios materiales quedan sin efecto, son atrapados por el viejo sistema.

Lo anterior adquiere carácter de dramatismo cuando hablamos de la superación del capitalismo, de la Revolución Socialista. Esta Revolución es un salto nunca experimentado por la humanidad, se trata de una transformación profunda, radical.

Al trascender el capitalismo se dejan atrás todos los sistemas basados en la explotación del hombre por el hombre, todos los sistemas egoístas, de esta manera la humanidad, según palabras de los clásicos, pasa de la prehistoria a la historia.

Significa la realización del humano, el encuentro del humano consigo.
Y este cambio requiere como ningún otro una alta dosis de conciencia, no es un simple cambio material, es el cambio más profundo, radical, que el espíritu humano ha experimentado.

Podríamos decir, que el espíritu vence definitivamente a la sociedad capitalista que ha transformado a la realidad, a la materialidad en mercancía. Así el hombre se reencuentra con lo que de humano tiene, y lo desarrolla a niveles nunca vistos. Oigamos a Fidel:

“Quizás lo más útil de nuestros modestos esfuerzos en la lucha por un mundo mejor será demostrar cuánto se puede hacer con tan poco, si todos los recursos humanos y materiales de la sociedad se ponen al servicio del pueblo.

Ni la naturaleza debe ser destruida, ni las podridas y despilfarradoras sociedades de consumo deben prevalecer. Hay un campo donde la producción de riqueza, puede ser infinita: el campo de los conocimientos, de la cultura y el arte en todas sus expresiones, incluida una esmerada educación ética, estética y solidaria; una vida espiritual plena, socialmente sana, mental y físicamente saludable, sin lo cual no podrá hablarse jamás de calidad de vida. ¿Acaso algo impide que podamos alcanzar tales objetivos?”

Fidel nos dice que la verdadera riqueza del humano está en los conocimientos, la cultura… en resumen, una vida espiritual plena.

Ese es el objetivo del Socialismo, la sociedad del “ser”, que se sobrepone a la sociedad del “tener”, donde el humano vale por lo que consigue atesorar a costa de apropiarse del esfuerzo ajeno.

Sólo a un pueblo que haya alcanzado altos niveles de esa espiritualidad, de esa solidaridad, de esa Conciencia del Deber Social, le está dado construir el Socialismo y defenderlo. Porque sólo un pueblo así comprenderá la importancia de la tarea, no la cambiará por prebendas materiales circunstanciales.

La Revolución Bolivariana tiene el inmenso reto de elevar en el pueblo esa conciencia y esa espiritualidad, sólo así podremos avanzar y enfrentar los obstáculos que la situación mundial sin duda nos presentará.

Todas las acciones de la Revolución deben tener como objetivo la elevación de la Conciencia del Deber Social. En esta batalla el principal instrumento educativo es el ejemplo y la verdad.
¡Unidos con Chávez avanzaremos hacia el Socialismo!