16.6.09

TRINCHERAS DE IDEAS Y DE PRODUCCIÓN

El Socialismo es un sistema que tiene requerimientos indispensables, económicos, sociales, políticos, ideológicos, culturales, que abarcan a toda la sociedad, que demandan ser hegemónicos, sustituir la hegemonía capitalista.
En una revolución que arriba al poder desde la lucha armada, que derrumba al Estado y a la legalidad capitalista, los requerimientos son problemas de construcción de la nueva hegemonía.
Ahora bien, una Revolución Pacífica, que convive con el capitalismo, debe buscar vías inéditas para construir la nueva hegemonía.
La convivencia con el capitalismo, con sus leyes, con su cultura, es un obstáculo inmenso para la construcción del Socialismo, pero es una realidad de las Revoluciones Pacíficas. Allende sucumbió a esta realidad: el capitalismo arrinconado, viendo sus privilegios cuestionados, pasó a su fase de fascismo, y así resolvió el estancamiento que padecía aquel proceso.
En la Revolución Bolivariana la búsqueda es intensa, hemos acertado en lo principal, en las decisiones que marcaban rumbo, la posibilidad socialista se ha preservado, y hemos ido más lejos que cualquier ensayo similar.
Sin embargo, es imperativo que encontremos el rumbo, que clarifiquemos la teoría, tenemos suficiente experiencia, son variados los intentos prácticos de construcción, es hora de racionalizar esa práctica, de reflexionar sobre ella, de construir nuestra teoría que guíe los pasos futuros. Veamos.
La situación de la Revolución Pacífica es de guerra silenciosa: el Socialismo, enfrentado a un sistema establecido, el capitalismo. De aquí que todos los pasos deben estar enfocados en esta realidad, ser combates de esta gran guerra.
Dos aspectos deben tener nuestras acciones: uno, el principal, entender que es en la conciencia donde se decide la batalla, el otro, igual de importante, que es la economía, la que sustenta la conciencia. Con estos dos pilares podemos guiar las acciones.
Por eso, antes que el aspecto económico de la economía, debemos preguntarnos por su aspecto formador de conciencia: ¿A cuál conciencia sirve? Esa es la pregunta central de la economía revolucionaria.
La mayor arma del capitalismo en esta guerra es su espiritualidad que permanece intacta, pero también su entramado económico, su sistema, que está incólume e intenta ahogar las formaciones que aisladamente forcejean por zafarse de sus leyes.
Las nuevas unidades económicas deben participar en esta lucha inédita, de cuerpo a cuerpo con el capitalismo y el mercado.
Pero la Revolución debe entender que el enfrentamiento es de sistemas, que no se decidirá en unidades económicas aisladas, en esta guerra triunfa quien imponga su sistema. La lucha es profunda y total, no hay, no puede haber convivencia, el capitalismo siempre y en todos los campos intentará agredir a las formaciones socialistas.
De allí que las unidades económicas socialistas deben ser instrumentos de esta gran batalla, sus trabajadores deben estar concientes de su papel en la primera línea de combate, la fábrica debe ser escuela de Socialismo, ejemplo de la nueva relación, y foco de denuncia del capitalismo, en resumen, trinchera de ideas y de producción.
¡Chávez es Socialismo!

15.6.09

LAS TRES MUJERES

Érase una vez, tres mujeres que vivían en un lugar del planeta de cuyo nombre no quiero acordarme. Las tres mujeres deseaban tener hijos.
La primera, rogaba a Dios por un hijo, pero no quería trato con hombre.
La segunda, elevaba sus plegarías a Dios para engendrar, pero no quería sufrir los dolores de parto.
La tercera, rezaba todo el día pidiendo salir sólo medio preñada.
De esta manera y con estas voluntades iban pasando los días de las tres mujeres…
Al cabo de unos años, pasó un circo por el pueblo de las tres mujeres, y después de nueve meses, las tres tenían hijos, las tres habían sufrido dolores de parto, las tres conservaban gratos recuerdos de la visita del circo.
Moraleja: La naturaleza, la realidad, en última instancia determina la marcha de la vida, o dicho en sencillo, deseos no empreñan.
De este antiguo cuento deberían aprender los que quieren hacer Revolución, los que quieren superar al Capitalismo sin trauma, o mejor, los que quieren parir una nueva sociedad sin dolores de parto.
La Revolución es un hecho natural en la que participa la voluntad de los protagonistas, pero, en última instancia, es la realidad, la naturaleza social, la que impone sus designios.
Hoy, en la Revolución Bolivariana, hay tendencias que se comportan como las tres mujeres. Le ponen condiciones a la marcha del Socialismo. Ruegan por una Revolución, pero al mismo tiempo no quieren relaciones de producción socialistas, es decir, evitan la propiedad social de los medios de producción, inventan diez mil laberintos para no hacer lo que hay que hacer si se quiere una Revolución socialista: que la propiedad de los medios de producción pase a manos de la sociedad toda, única manera de acabar con el absurdo de que unos hombres sean dueños del tiempo de otros hombres, única manera de acabar con el fraude de que unos hombres se apropien del trabajo de otros hombres, única manera de acabar con el trabajo enajenado, única manera de acabar con el Capitalismo. ¡Única manera de hacer una Revolución Socialista!
Elevan plegarías por una revolución, pero no quieren los ineludibles inconvenientes que ella trae, sólo quieren los beneficios, pretenden eludir los dolores de parto.
Rezan todos los días por una Revolución controlada, que sólo sea hasta la mitad, únicamente en ciertas áreas.
Ruegan por una Revolución que beneficie a todos, a los oligarcas apropiadores de lo ajeno, y al humilde despojado.
Sueñan con una Revolución aceptada por los contrarrevolucionarios, a los que llaman a conciliar.
¡Ilusos! Un día llegará un circo, y la naturaleza se impondrá sobre los deseos, la voluntad quedará sometida a la realidad, y habrá que romper los huevos para hacer la tortilla.
¡Sólo el Socialismo salva al pueblo!

14.6.09

LOS FRENTES DE LA GUERRA PACÍFICA

La Revolución Pacífica es una vía inédita de Revolución, en ella casi todo está por descubrirse. No obstante, algo hemos aprendido en el camino y en la memoria de otros procesos.
Sabemos que la Revolución Pacífica sólo en apariencia se desarrolla dentro de los límites de la democracia oligarca, en realidad es una guerra con sordina, donde la oligarquía usa la legalidad por ellos construida como trinchera y vía de escape.
La oligarquía tiene su objetivo militar muy claro: derribar al gobierno revolucionario. Y en ese empeño se vale de todo, su única ley es: cualquier acción para tumbar al gobierno es legítima.
Entonces no debemos engañarnos, estamos en medio de una guerra, y las leyes de la guerra son de gran utilidad para comprender el momento.
La guerra es un todo, la unidad del todo es fundamental, pero los diferentes factores adquieren importancia de acuerdo al desarrollo de la contienda. En un momento las municiones pueden ser vitales, en otro el alimento o el transporte, en otro tomar una colina o una buena retirada puede marcar el triunfo, hasta el divertimento tiene su importancia y su momento.
Determinar la marcha de los acontecimientos bélicos es importante para conocer la importancia de cada factor y mantener la unidad del todo.
En los últimos días el campo revolucionario ha cambiado: una vanguardia, que podíamos llamar económica, ha realizado un avance audaz, se han socializado unidades económicas que pertenecían a la oligarquía.
Si de una guerra convencional se tratara, esto equivaldría a una ofensiva de los “tanques” revolucionarios.
Aplaudimos las medidas que marcan las intenciones de la dirección revolucionaria de ensanchar la Zona Socialista. En ese momento, uno de los factores que adquirieron importancia fueron los obreros convertidos en tropa que desarrolló la maniobra: tomaron las lanchas, las plantas de inyección de gas, las tierras, etc., hubo despliegue de logística, se cumplieron las órdenes, la disciplina funcionó, la clase obrera dio muestras de preparación para la batalla.
Ahora los tanques penetraron profundo en territorio enemigo, pero es necesario apoyarlos con otros factores. Veamos.
En este momento toma importancia vital el factor ideológico: la ofensiva de nuestros tanques, las socializaciones tienen que ir acompañadas de solidez ideológica, las medidas deben ser explicadas con igual o mayor eficacia que la desplegada en su ejecución y planificación.
Es necesario desplegar una ofensiva que supere la mentalidad economicista y clientelar que aún perdura, las diferentes instituciones del gobierno, los ministerios, el partido, las organizaciones de base, deben incorporarse a la ofensiva que se inicio con las socializaciones. Es necesario acercarlas a las masas, explicar su importancia.
De poco valen esas medidas sino se traducen en elevación del nivel ideológico de las masas, de su conciencia del Deber Social, de su capacidad para participar en la Guerra Pacífica.
Es una buena oportunidad para ejercer la política: el Partido debe bajar un material que motorice esta discusión en sus organismos, los Consejos Comunales deben participar de esta discusión, los sindicatos deben hacer política.
¡Chávez es Socialismo!

13.6.09

LOS PELIGROS DE LA COSTUMBRE

Cuando una Revolución avanza aparecen los enemigos que obstaculizan el camino. Son de varios tipos, los hay evidentes y existen los solapados, estos son los más peligrosos, no se detectan con facilidad, actúan en las sombras del alma.
Uno de esos enemigos es la costumbre y, más que la costumbre, las estructuras que crea la costumbre. Estas estructuras edificadas por la costumbres están presentes en todas las clases sociales, los marginales la tienen, la clase media también, pero donde más importancia adquieren es en la Clase Obrera, fundamental para consolidar a la Revolución. Veamos.
La Clase Obrera tiene siglos luchando contra el patrón, ha perfilado estructuras adaptadas a esta lucha: los sindicatos y sus líderes están perfectamente adaptados a este escenario.
En esos sindicatos ser honesto era y es ser revolucionario, un líder sindical que no pactara con el oligarca valía mucho, un sindicato que arrancara al burgués la mayor cantidad de plusvalía y mejores condiciones de explotación, cumplía con su deber, para eso fue creado.
Pero llegó la Revolución y comenzó el avance hacia el Socialismo, que es la liberación del obrero. Los requerimientos son otros: la Clase Obrera tiene otras posibilidades y otros compromisos, ahora no es suficiente las luchas de la costumbre, no es suficiente luchar por un aumento acá y una reducción allá.
La tarea, el reto de ahora, es luchar por construir el Socialismo, que es el papel histórico de la Clase Obrera, que es nada menos que la salvación de la humanidad. Ya sabemos que el capitalismo es el camino hacia el infierno, y el Socialismo, que sólo puede ser construido con la participación decisiva de la Clase Obrera, es la liberación de la humanidad de la espiritualidad suicida del egoísmo.
En esta nueva situación, en esta posibilidad de avance, aparecen los peligros de la costumbre. Cuando podemos plantear a la masa obrera consignas altruistas, nos limitamos, por la costumbre, sólo a la comodidad de las consignas de siempre: ¡suban aquí, denme acullá, más de esto, menos de aquello!
El deber de los dirigentes de la Clase Obrera, es plantear las consignas que nos lleven al Socialismo, acompañar al Comandante en la práctica. También luchar por las reivindicaciones, velar por el bienestar de los obreros, pero entendiendo y haciéndoles entender que nunca, bajo ningún gobierno capitalista, serán tan libres para luchar por una mejor vida, serán escuchados, queridos y considerados, como lo son ahora.
Haciéndoles entender que nada justifica perder esta oportunidad histórica de avanzar hacia el Socialismo, que el principal deber de los obreros, de sus líderes, es proteger la posibilidad socialista, que nunca había estado tan cerca, ni tan fuerte.
Un cambio así en la conducta, necesariamente, producirá un cambio en las estructura y en las costumbres, de esa forma la Clase Obrera marcará el camino para el resto de la sociedad.
¡La humanidad cuenta con la grandeza de la Clase Obrera Venezolana!
¡Chávez es Socialismo!

12.6.09

EL EDIFICIO

Aquella sociedad perdida supuso su felicidad en la construcción de un edificio émulo de Babel. Todos obraron el deseo. Se formaron tres cuadrillas entusiastas.
La primera decretó que el edifico sería autóctono para ser bueno, no se parecería a nada hasta ahora existente.
Y fueron febriles al campo, reclutaron entusiasmos, acopiaron material y comenzaron con furia. A las dos semanas tenían cuatro pisos construidos, estaban altos, desde allí se sentían seguros. Ese era el camino. La práctica era maestra incomparable. Esta es la práctica sin teoría.
Otra cuadrilla dijo, “sin teoría de edificios no hay práctica de edificios”, y se fue a la biblioteca a estudiar, aprendió ingles (los mejores libros están en ingles), aprendió ruso para analizar las construcciones en su idioma original, fundó laboratorios y universidades para ilustrarse en edificios.
Los miembros de esta cuadrilla dictaban charlas, ganaban premios, publicaban libros. Esta es la teoría sin práctica.
La tercera cuadrilla estudió en la misma biblioteca. La teoría que allí aprendía en la mañana, en la tarde la ensayaba en el campo, adaptaba los conocimientos al terreno de construcción.
Lo fundamental de la experiencia universal lo conocía y no lo desdeñaba. Sabía que un edificio alto lleva bases profundas, concientes que el edificio debe ser propiedad de todos para que todos se sientan motivados en su construcción, que hay que estar alerta con los enemigos de edificios.
Muchas cosas sabían y muchas cosas aprendieron en la práctica, esos conocimientos nuevos los escribieron para uso de generaciones futuras. Esta es la praxis, la teoría guiando a la práctica y a la vez aprendiendo de ella.
Así pasaron los años y más, y llegó la hora de presentar los resultados.
La primera cuadrilla, la febril, la de la práctica, presentó su informe en la televisión con bombas y serpentinas, dijo: “hemos obtenido un gran triunfo, hemos construido quinientos ochenta y tres pisos, ninguna sociedad del mundo ha alcanzado tamaña hazaña. Sólo hemos tenido un pequeño problema: los pisos del quinto al octavo lo hemos construido muchísimas veces y se derrumban al cabo de unos días, no sabemos por qué. Pero, confiamos resolver ese fenómeno. En las reuniones de la cuadrilla lo tratamos hasta la madrugada”.
A continuación mostraron sus manos callosas y sus ojeras de trasnocho.
Fuertes aplausos y quedó registrado que el edificio no pasó del cuarto piso.
A continuación la cuadrilla de la teoría mando una delegación pequeña, el resto estaba estudiando.
Después de cinco horas de conferencia mostraron el terreno donde pensaban hacer el edificio más alto del universo.
Quedó registrado: un bello terreno, ningún piso y una conferencia brillante.
Por último le toco el turno a la cuadrilla de la Praxis. Esta presentó un informe corto:
“Adaptamos el conocimiento universal a las condiciones del terreno, la teoría alimentó a nuestra práctica, la práctica nutrió el conocimiento, corregimos errores, inventamos nuevas formas, así superamos el pasado apoyados en él. El edificio tiene doscientos pisos, es el más alto de la galaxia”.
¡Socialismo es Praxis”
¡Chávez es Socialismo”

11.6.09

LA PARADOJA

El estudio de la relación de lo local con lo universal puede parecer una distracción académica, ejercicio de teóricos sin oficio, pero no es así, en esta relación va la vida de la Revolución, y por tanto su estudio es de vital importancia.
Si no se establece una relación socialista, esto es, elevar la visión de lo local hasta lo universal, entonces, en estas condiciones, lo que hagamos en lo local, sea barrio, comuna, consejo comunal o fábrica, estará signado por la fragmentación, será fuente de egoísmo y favorecerá a la causa capitalista.
Se produce de esta manera la situación paradójica de que mientras más éxito podamos tener en la gestión local, más agua llevamos a la cultura, a la psiquis que apuntala al capitalismo. En otras palabras, la Revolución estará creando a sus propios sepultureros.
Esta paradoja puede explicar derrotas y victorias electorales que de otra manera serían inexplicables. Nos afirma la importancia de la Conciencia del Deber Social, y el valor de crear las condiciones materiales que la soporten.
Sin una identificación fuerte entre lo universal y lo local, sin la comprensión por parte de lo local de los asuntos universales, la movilización ante los problemas que se escapen al mezquino ámbito local será floja, la movilización sólo se dará por lo local, por el agua que faltó, por el asfaltado, por la reivindicación en la fábrica, pero no por una elección donde la Revolución puede ceder espacio a la reacción, ni por las amenazas de magnicidio o las agresiones gringas.
En contraste, si la descomunal fuerza de miles de organizaciones locales se enlaza en una gran fuerza social, con visión nacional y universal, capaz de movilizarse por objetivos políticos altruistas universales, entonces la Revolución contará con una defensa que disuadirá cualquier intento de torcerla.
Además, esta fuerza social que participa de la solución de los problemas locales, al tener conexión con el estudio y solución de los asuntos nacionales, estará integrada a la sociedad, y allí reside el empoderamiento del pueblo, el verdadero Socialismo.
Debemos tener en cuenta que convivimos con la ideología pequeño burguesa y que su tendencia a evitar la integración de la sociedad está presente en todas las soluciones que propone y en todas sus acciones.
Intenta sabotear desde la formación del partido hasta la economía centralizada, intenta sabotear cualquier asomo de integración social.
La Revolución necesita derrotar las veleidades pequeño burguesas y consolidar la ideología revolucionaria. Esta necesidad hace imperativo construir una hegemonía de la Propiedad Social de los medios de producción como soporte de la Conciencia del Deber Social, y un tejido organizativo social y político que integre a la sociedad, que vaya desde la célula más pequeña, desde el capilar más alejado hasta el centro nacional.
Sólo así restituiremos a la sociedad, fundamento del Socialismo.
Podemos decir que la batalla por el Socialismo es la batalla por la integración de la sociedad, y esa batalla tiene como pilar el elevar lo local hasta lo universal.
¡Chávez es Socialismo!

10.6.09

ELEVAR LO LOCAL

Lo local, confinado sólo a lo local, es contrarrevolucionario. Lo local, unido a lo universal en un tejido social y político, es una fuerza revolucionaria formidable. Veamos.
El Socialismo es devolver al hombre y a la sociedad su condición social. Hacer del hombre un verdadero ser social y, por tanto, hacer de sus organizaciones, organizaciones sociales.
El capitalismo es en esencia la fragmentación de la sociedad, el convertir al hombre en náufrago, en un aislado, un solitario. Por supuesto que sus organizaciones serán fragmentadoras, aisladoras, barreras para la comunicación.
El capitalismo, para funcionar, para justificarse, necesita el ambiente egoísta, la guerra de todos contra todos, la competencia. Esa es su razón de ser, su visión del mundo.
La Revolución debe, so pena de perecer, de ser capturada, modificar radicalmente la visión del mundo propia del capitalismo, debe emprender acciones que reconstruyan el tejido social, y para esto es principalisimo elevar lo local al nivel universal. Establecer relaciones políticas, sociales, económicas, organizativas y espirituales desde la base hasta el nivel nacional.
Las organizaciones capilares deben conocer las causas profundas de sus males y las soluciones radicales, convencerse que su enemigo es el sistema capitalista y que la solución es el Socialismo.
Siendo así, deben ser unidades muy eficientes en la solución de los problemas locales, pero también eficientes en la lucha por la construcción del Socialismo y su defensa. Capaces de movilizarse por objetivos políticos que vayan más allá de los mezquinos contornos de su aldea existencial, capaces de ver y sentir el mundo, y de actuar para modificarlo.
Entre las unidades de base y lo nacional debe existir un tejido, una comunicación, debe fluir la información en los dos sentidos.
Así es una organización socialista: le da poder al pueblo, el poder de decidir en lo local, pero también en lo nacional, de tener visión social. Es diferente a la organización local que propone la burguesía, que no engarza las organizaciones de base con lo nacional, no les da sentido universal.
Entonces las organizaciones de base, sean Consejos Comunales, Comunas, Mesas, sin formar parte de un tejido nacional que termine en una Asamblea Nacional, son elementos disociadores, desintegradores, efímeros, fomentadores de una especie de egoísmo colectivo, y por lo tanto contrarrevolucionarios.
Las revoluciones pacíficas tienen en la ideología pequeño burguesa un principal enemigo, deben estar alertas de las proposiciones que de ella emane.
Siempre evaluar si son fragmentadoras o son integradoras, si son socialistas o son capitalistas.
La función principal de la pequeña burguesía en las Revoluciones Pacíficas como la nuestra, es desviarlas, extraviarlas, evitar que integren a la sociedad, estimular la fragmentación que debilita a las revoluciones y prepara el zarpazo final. Basta revisar la historia reciente para confirmarlo, sus propuestas siempre son desmolivizadoras y desintegradoras, minan los dos pilares fundamentales de la Revolución.
¡Socialismo es integración y movilización!
¡Chávez es Socialismo!

9.6.09

LA VIOLENCIA

Como consecuencia del Grano “La seguridad de Chávez”, donde exponíamos la siguiente idea: si los oligarcas desesperados le tocaban un pelo a Chávez habría combate, y el combate así desencadenado sería altamente cruento, y que el objetivo de la ira popular desencadenada por el asesinato de la esperanza, serían los oligarcas y el capitalismo. Que si se atrevían, entonces cualquier ataque a los oligarcas, desde el ajusticiamiento hasta la confiscación, sería legítimo.
Como consecuencia de ese grano, fuimos calificados como incitadores de la violencia. Sobre esa calificación nos permitimos algunos comentarios.
No vamos a responder la acusación a nivel personal, creemos que si la derecha, en sus diferentes matices, desde Pastora Medina hasta Leopoldo Castillo, nos ataca, eso nos indica que estamos en el camino correcto.
Queremos comentar desde la política. Veamos.
La lucha de clases en Venezuela ha alcanzado niveles inéditos. Los capitalistas aparecen cada día en la prensa dando muestra del deterioro del sistema que defienden.
Zuloaga, por ejemplo, el dueño de Globovisión que ahora quiere aparecer como defensor de los pobres, es develado mostrando sus privilegios: va los fines de semana a África a cazar “piezas mayores”, vive en mansión y tiene carros para botar para el techo.
Todo eso no es producto de su trabajo, ya sabemos que trabajo no hace oligarcas, es producto del robo de lo que pertenece a la sociedad.
Se les cae el concepto de libertad de expresión, queda claro que la libertad de que nos hablan es la libertad para defender sus groseros privilegios y para engañar al pueblo.
Esta agudización de la lucha de clases, este descubrimiento que hace el pueblo de cómo viven los oligarcas, de su acumulación de riquezas que pertenecen a la sociedad, este despertar horripila a los oligarcas, los hace perder la sensatez, y apelan a medidas desesperadas: el magnicidio.
El magnicidio es una amenaza oligarca, la historia dice que con él tratan de resolver lo que ya no pueden resolver por el engaño, ejemplos sobran en nuestro continente.
En esta situación, frente a un país que avanza hacia un mundo mejor, los oligarcas elevan el nivel de tensión de la lucha de clases proponiendo magnicidio.
Con esa agresión brutal contra el pueblo, qué esperan, qué otra cosa puede suceder diferente a la que vaticinamos, qué otra reacción esperan. ¡No hay otra! Frente a la agresión oligarca temblará la tierra, elevaremos la lucha de clases a los niveles máximos.
Habrá combate y habrá violencia. Ellos con su magnicidio la incitarían.
Pero, la situación de violencia se puede evitar. Empecemos por los partidos y los intelectuales de derecha condenando el magnicidio: Leopoldo Castillo, Pastora Medina, Zuloaga, Cisneros, Poleo, Rafael y Patricia, Leopoldo Lopez, Capriles Radonsky, Julio Borges, Ravell, Orlando Urdaneta, Fernando Ochoa, Teodoro, Ramos Allup, Planas, Carlos Blanco, los 2D, los sindicatos de derecha, etc., firmando un comunicado condenando el magnicidio, que convenzan a su base social disociada, que comiencen a desmontar el origen de la violencia.
¡Con Chávez todo, sin Chávez nada!

8.6.09

¿A QUÉ VINIERON?

Hace pocos días se reunió en Caracas un equipo de fascistas internacionales, el grupo estaba completo, lo formaban intelectuales, plumíferos, agentes de la CIA , politiquillos, oportunistas. Debatieron durante dos días, montaron su espectáculo, dijeron lo que tenían que decir, provocaron y se fueron.
¿A qué vinieron?
La pregunta es necesaria, es importante, más allá de la guachafita, averiguar sus intenciones: ¿para qué el cedice, instrumento convicto y confeso del imperio en su lucha contra la Revolución y contra Chávez, monta este evento? Intentemos respuesta.
La reunión de estos fascistas en Caracas tenía como objetivo central legitimar las ideas capitalistas, apoyar la salida cruenta, esbozar el programa de derrocamiento de la Revolución que el imperio activa contra nosotros, justificarlo. En el desarrollo del encuentro se evidencia esta intención. Veamos.
Primero Vargas Llosa, sin duda el de más prestigio de los invitados, tenía como tarea afincar las ideas que sustentan al capitalismo, revisemos sus palabras en el foro:
“El camino del progreso no es el camino del colectivismo, no es el camino del estatismo, no es el camino de la propiedad social”.
Sabe lo que dice, se refiere a uno de los pilares del Socialismo, la Propiedad Social, y lo hace en momentos en que la Revolución avanza hacia la socialización.
Después vargas da otro paso importante para el proyecto gringo: desprestigiar la democracia. Aquí demuestra su carácter fascista.
Acerca del pueblo latinoamericano, el escritor dice:
“Sigue equivocándose, no sabe pensar, tiene una cultura política frágil y transitoria, y para colmo sus decisiones electorales reflejan su profundo subdesarrollo”.
“Yo creo que en muchos de esos desaciertos electorales lo que se expresa es un profundo subdesarrollo latinoamericano y la frustración y el desencanto de unas mayorías defraudadas”.
Así cumple su papel: propone capitalismo y deslegitima al Gobierno de Chávez diciendo que el pueblo es subdesarrollado y no sabe pensar, por tanto alguien debe corregir sus errores.
De esta manera queda libre el camino para plantear la solución, de eso se encarga Plinio Apuleyo, a éste se la va la lengua y declara abiertamente lo que estaba reservado para los cenáculos. Es necesario resaltar que esta declaración alarmante, alertante, sólo la reseña Últimas Noticias. Veamos la solución que propone Plinio Apuleyo y el cedice:
…“cree que cesará la demagogia como pasó en Chile, con lo que quedará en desuso el discurso populista y de izquierda que tanto atrae a las masas”.
La declaración casi no requiere explicación, es una invitación clara a una “terapia de choque” tipo pinochet, al fascismo.
Estos dos voceros del fascismo continental cumplieron su papel, los demás sólo adornaron las jornadas. Y si todavía quedaron dudas de las intenciones del encuentro, trajeron a Joaquín Lavin, asesor de pinochet, su sola presencia es un mensaje de lo que están planeando los capitalistas.
Por Venezuela, estaban los privilegiados y estaba ledezma, esa asistencia indica el nivel de alianzas que los empresarios tienen con el sector político.
¡Esta vez no habrá impunidad!
¡Chávez es Socialismo!

7.6.09

EL DÍA QUE ASESINARON A UN PUEBLO

“Nadie es una isla, completo en sí mismo; cada hombre es un pedazo del continente, una parte de la tierra; y si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia; la muerte de cualquier hombre me disminuye, porque estoy ligado a la humanidad; y por consiguiente, nunca preguntes, por quién doblan las campanas, doblan por ti”.
Tomamos este fragmento del poema de Donne, porque sólo la poesía puede expresar lo que sentimos: el vértigo cuando alguien nos llamó para decirnos que en el Congreso Nacional se atacaba a la columna que condena al magnicidio, que alguien allí censura la columna antes que condenar el magnicidio, que la tilda de incitar a la violencia, que ignoran al magnicidio y piden la cabeza de la columna.
Nos dijimos: “son los tristes signos de los tiempos, en eso nos hemos convertido, contra eso luchamos, ahora con más fuerza, porque la peste emocional, la enfermedad que padecemos, amenaza el alma que sostiene la existencia”.
Los pueblos pueden ser asesinados, quién niega que con Allende murió Chile, o Panamá con Torrijo, o que en La Higuera murió un continente.
Los pueblos pueden ser asesinados, y ese día que la noche cubre la tierra, cuando se abre el cielo y vomita el alma, ese día marca la vida, y el pueblo, tarde o temprano, se transforma en ciclón incontenible que emprende una gesta que dura cien y más años. Siglos son teñidos por la sangre del grito.
Quién niega que el ¡Ay! del Mariscal de Ayacucho aún retumba en la historia nuestra, quién duda que el golpe que mató a Trotsky también derrumbó a la Unión Soviética. Quién sabe qué pasará en Chile cuando Allende despierte y vuelva a La Moneda. O cuando Fabricio baje del Campamento Venus.
Los pueblos pueden ser asesinados, pero no se vencen.
Aquí en Venezuela los oligarcas manipulan el alma, todos lo sufrimos, están transformando al país en fríos, calculadores, en rebaño. Ya no hay excesos del humano, sólo quedan los excesos de la bestia.
Se amenaza de magnicidio, de asesinar al pueblo, y todos reaccionamos como si de una partida de ajedrez se tratara. Un comunicado, uno más, pretende responder la afrenta, el buen comportamiento no se ve perturbado.
Nadie se sale del cauce, ningún Consejo Comunal cierra una calle como protesta por el asesinato posible, la vida de un hombre bueno, que intenta ayudar, vale menos que la falta de agua por unas horas.
Ningún diputado da una bofetada a la ignominia que se presenta ante la cámara, todos piden la palabra y hablan bien comportados, repiten el discurso que repitieron ayer, no hay exceso, todos perdimos la humanidad, pero ganamos buenas costumbres.
Los sindicatos piden, pero no se indignan frente a la posibilidad de asesinato, no amenazan con parar nada.
Nadie quiere correr riesgos.
Nosotros nos sentimos complacidos de ser acusados de incitar a la violencia.
¡Chávez!

6.6.09

EL MAPA DE HOY

Cada vez que la Revolución avanza es necesario ajustar el mapa político, revisar las ideologías que se mueven en el campo de batalla, sus expresiones prácticas, sus posibles movimientos. Veamos.


Está claro que, como consecuencia de las últimas medidas tomadas por la Revolución, el cuadro político cambió:


La oligarquía endureció su posición, se dejó de frivolidades democráticas y tomó el camino del enfrentamiento al margen de toda regla común. Ahora no esgrime más argumento que la fuerza, por eso van desde la guarimba hasta el magnicidio, pasando por el golpe de Estado.


Enfrentado a ésta encontramos el campo revolucionario, que si bien en lo económico está clarificando y afirmando sus posiciones socialistas, prestigiando a la Propiedad Social de los medios de producción, lo que significa un extraordinario avance, en lo ideológico aún se debate en la ambigüedad de no engranar a la Propiedad Social con la Conciencia del Deber Social. De esta manera, gruesos sectores de las masas no captan la importancia de las medidas económicas, ni son impactadas en su conciencia por ellas.


Esta situación produce debilidad en la organización política y social, y difumina la percepción que el pueblo tiene de su Estado Revolucionario.


En el medio de estos dos polos se encuentra la ideología pequeño burguesa, que hasta hace poco dictaba pauta dentro de la Revolución hasta sufrir un rotundo desmentido en la práctica. Pero, ahora surge maltrecha a cumplir su papel: distraer, confundir, no dejar concretar la marcha al Socialismo.


Fabrican encuentros de intelectuales cuyos pronunciamientos son confusos, dejan traslucir su resquemor por el liderazgo de Chávez, que ellos denominan “hiperliderazgo” o “cesarismo progresista”. Sin duda, son chavistas sin Chávez, pero avergonzados de salir a la luz del día, de saltar definitivamente la talanquera.


En el extremo donde se soldan la ultraderecha con el tremendismo irresponsable, encontramos grupos con tapujos de socialistas, pero antichavistas. Dedicados a certificar a la Revolución, para ellos esto no es Socialismo, pero Cuba tampoco.


Proponen disparates, son simples aficionados de la política, irresponsables. Su peligro estriba en que están infiltrados por los servicios oligarcas, que les influyen en tareas contra la Revolución.


En este paisaje la Revolución debe enfrentarse a la oligarquía nacional e internacional, a la ideología pequeño burguesa que aún resuella en su interior, y a los diletantes al servicio de los oligarcas.


Es necesario que los principios revolucionarios se afirmen, que los revolucionarios se unan fuertemente alrededor de los dos pilares de la Revolución de hoy: alrededor de Chávez y del Socialismo auténtico, el de la Propiedad Social de los medios de producción y la Conciencia del Deber Social, venezolano, propio, pero universal, internacionalista.


¡Dentro de esos principios todo se puede discutir, dentro de la Revolución todo! ¡Fuera de esos principios, fuera de la Revolución, nada!


Ya los atajos fueron transitados, y se demostró en la práctica que no funcionan, al contrario, son vía segura al fracaso.


¡Con Chávez y con el Socialismo Auténtico!

5.6.09

REVOLUCIÓN, MAGNICIDIO Y SENTIMIENTO

La Revolución Bolivariana entra con buen pie en la etapa de definiciones: ante el dilema producido por la crisis mundial de avanzar o pactar, escogió, sin vacilaciones, avanzar.
Y avanzar significa construir una nueva relación con los medios de producción. Y así se está haciendo: las socializaciones en petróleo, en la agricultura, la banca, indican que la Revolución es verdadera, que avanza, supera etapas, construye.
Esta profundización de la Revolución, es también una intensificación de la lucha de clases. El enemigo oligarca, los burgueses, que esperaban un pacto conciliador, una concertación, se convencieron de la autenticidad de la Revolución y dispararon las alarmas, decretaron ofensiva final en contra de la esperanza.
Los campos se delimitaron claramente: los que están con la Revolución y los que están en las trincheras enemigas, en el medio, unos pocos que aún permanecen viendo las estrellas, desconcertados con la realidad que se resiste a entrar en sus teorías desteñidas de sacerdotes de la nada.
El campo burgués oligarca, que es un brazo de los gringos, tiene orden de llevar la lucha de clases a su mayor profundidad. Atacan con fuerza desde sus medios de deformación, aprovechan cualquier grieta, se suben a todo descontento, desinforman, activan miedos, mienten con descaro.
Preparan ofensiva final, estocada decisiva.
Es en este cuadro que debemos ubicar el intento de Magnicidio. La Revolución se radicaliza, el enemigo usa todas sus armas.
El Magnicidio es una operación política y es allí que debemos estudiarlo y darle respuesta. Eso es lo principal, los operadores, son sólo eso, unos operadores insignificantes, el grueso del asunto está en otra parte.
Lo primero que debemos ser es autocríticos, conocernos, saber donde fallamos para corregir.
La Revolución Bolivariana ha entrado en una etapa de confrontación en la que el sentimiento del pueblo es decisivo. Aquí debemos parafrasear al Che: un pueblo que sea capaz de vibrar de indignación ante la injusticia, será un pueblo revolucionario, un pueblo que se mueva por razones altruistas, nobles, será un pueblo preparado para la batalla final que supone una Revolución.
El deber de las organizaciones de vanguardia de la Revolución, el PSUV y los demás partidos aliados, es la responsabilidad histórica de convocar al pueblo a la indignación por la amenaza de Magnicidio.
El pueblo muestra su indignación en la calle. Allí aprende y se prepara para avanzar y defender sus luchas. Que el enemigo oligarca sienta nuestra furia, que vea la intención real de que no quede “piedra sobre piedra”, pero además, la preparación, la fuerza para hacerlo.
Esta Revolución necesita pasión, sentimiento. Chávez, la Revolución, el Socialismo se defienden en la calle, con el corazón en una mano y en la otra la piedra lista por si se atreven.
Es necesario derrotar la campaña hipnotizadora de los medios que trivializan el intento de Magnicidio y desmovilizan al pueblo.
¡Con Chávez morimos todos!
¡Chávez es Socialismo!

4.6.09

DEBATE Y MOVILIZACIÓN

El debate frustrado entre los intelectuales orgánicos del capitalismo y los intelectuales defensores de la Revolución, evidenció la batalla decisiva que se desarrolla en Venezuela.
La oligarquía internacional entendió que es en Venezuela donde se decide la suerte del continente y de la humanidad.
De allí que el debate frustrado sirve de alerta, de advertencia: el combate que hoy libramos es un combate de características mundiales, esa es la dimensión de la responsabilidad de nuestra acción política, a esa grandeza debemos elevar nuestra visión.
El Gobierno Revolucionario avanza, las socializaciones de empresas ligadas al petróleo y a la agricultura marcan un camino de concreción de la esperanza.
Es necesario que la sociedad desposeída acompañe a su gobierno en este empeño, sólo así, unidos en las acciones, el Socialismo tendrá posibilidades de éxito en el crucial enfrentamiento con el capitalismo.
La Movilización es fundamental para el éxito de la batalla, podemos decir: Revolución sin Movilización es fogonazo que ilumina sin construir. Veamos.
Debemos empezar diciendo que las grandes revoluciones han tenido como base la Movilización : la Guerra de la Independencia fue la mayor Movilización hasta ahora conocida por la patria. La gloriosa Revolución Bolchevique, la China, la Revolución Cubana, todas fueron Movilizaciones monumentales.
Nosotros en Venezuela, que padecemos más de cincuenta años de elecciones burguesas, hemos perdido la capacidad de actuar, de Movilizarnos por objetivos políticos altruistas, hemos trocado a la masa actuante por la masa pasiva, que se aproxima a los problemas sociales de manera egoísta, que demuestra su desagrado desde su casa, tocando cacerola, que a lo sumo ve al vecino de balcón a balcón.
La burguesía se sostiene en el egoísmo, no le es grata la masa unida, movilizada alrededor de objetivos políticos altruistas, eso no le pertenece, por eso inventaron las elecciones burguesas, que fragmentan a dirigentes y al pueblo.
A la Revolución le pertenece la Movilización, que es el pueblo actuante en la calle, unido, corriendo riesgos, amalgamándose en la lucha, compartiendo alegrías y peligros, ejerciendo su solidaridad, rozando la espiritualidad socialista y, lo que es más importante, demostrando su voluntad en la acción.
Es necesario rescatar la demostración actuante de la voluntad popular, esa fisiología es la dinámica de la liberación. La pretendida “demostración pacífica de la voluntad” mediante elecciones es una trampa, es una manera de fragmentar al pueblo.
La lucha de liberación, la Revolución, siempre tiene un centro actuante que arrastra al resto de la sociedad. Así fue en la Guerra de Independencia, a la hora que el “egoísmo levantó la voz”, se siguió el ejemplo del centro actuante: Caracas. En la Revolución Cubana el centro actuante fue la Sierra, en la Rusa, Petrogrado. En el golpe de abril Caracas hizo honor a su historia.
De allí que la movilización de la masa no es un asunto de conveniencia del momento, es un imperativo de la Revolución. Movilizar siempre es un deber de los revolucionarios, es un problema ideológico. Las corrientes no revolucionarias, se oponen, distraen, escamotean la Movilización.
¡Socialismo es Revolución!
¡Chávez es Socialismo!

3.6.09

LA SEGURIDAD DE CHÁVEZ

La posibilidad de asesinato del Comandante Chávez nos indigna. Esta columna la escribimos con ese ánimo, pero también con tristeza.
No pretendemos hablar de la seguridad policial de Chávez, la que hacen los cuerpos de seguridad especializados, de eso no conocemos, queremos reflexionar de las acciones políticas que le elevarían el grado de seguridad al Comandante, que disuadirían al enemigo. Pensemos.
¿Por qué el magnicidio?
El magnicidio se sustenta en la creencia de que así se derrotará a la Revolución, resolverán el problema que no pueden resolver por la vía democrática, con votaciones.
Ellos piensan: “después de desaparecido Chávez pescaremos en río revuelto”, “las fuerzas chavistas se dispersarán”, “no tendrán respuestas”, “y se podrá, previo período de transición, volver a la situación de adormecimiento popular que había en la época de punto fijo”.
El magnicidio es una variante de la terapia de choque que aplicaron en Chile y que ya en el encuentro de cedice asomó la derecha fascista.
Entonces el magnicidio es una operación política, que hace menester una respuesta política.
¿Cuál sería la respuesta política?
La respuesta política tiene como base que la derecha, la dura y la suave, Peña Esclusa, pero también teodoro, entiendan que no podrán asesinar a Chávez y luego estabilizar al país en un nuevo pacto, que aquí no hay concertación posible, que se olviden de Chile.
Este convencimiento disuasivo se consigue haciéndole saber al oligarca, que si atentan contra el Comandante la respuesta será implacable, pero organizada.
Haremos lo que hay que hacer: Profundizaremos el Socialismo, no quedará piedra capitalista sobre piedra capitalista, nada, ni el humo de la propiedad nosocial ¡Nada! Las propiedades de los oligarcas pasarán de inmediato a propiedad de la sociedad y administradas por el Estado.
Los medios de deformación asesinos, incitadores al crimen, serán clausurados y convertidos en medios de comunicación social, verdaderamente de comunicación y verdaderamente sociales, tendremos la verdadera libertad de expresión, la del pueblo, la que cuenta.
Que se olviden de caos, los arrasaremos con pueblo organizado, no habrá saqueo, habrá incautaciones.
…Pero puede suceder, que la ira sea tan grande que la dirección revolucionaria no pueda controlar la respuesta. En ese caso la orden será: “cada uno debe convertirse en un ejército revolucionario, combatir a muerte al enemigo, todo lo que sea contra el oligarca será legítimo, desde el ajusticiamiento hasta la confiscación”.
Sólo así defenderemos al Comandante, haciéndoles ver a los oligarcas y a sus amos del norte que no es “negocio” tocar a Chávez.
Es hora de convocar a movilizaciones, desde ya el oligarca debe sentir la tempestad que un magnicidio desataría. Que tiemblen frente al poder del pueblo los oligarcas que planifican magnicidios, y los que con su silencio lo aprueban.
Da tristeza pensar que la insanía mental de la oligarquía los lleve a sumir al país en el caos, no adelanta pedirles sensatez, estamos tratando con zombis gobernados desde el norte. Siempre triunfaremos, a la patria de Bolívar no la sumirán en el caos.
¡Chávez!

2.6.09

EL DEBATE PRINCIPAL

La Revolución es un debate único, una sola confrontación que se escenifica en varios campos: el gran debate entre Socialismo y capitalismo, entre amor y egoísmo.
Recientemente los intelectuales de derecha reunidos en Caracas fueron invitados a debate por intelectuales defensores de la Revolución. El hecho causó revuelo, se formó una especie de sainete continental, la cosa quedó en la manipulación de los medios.
Al virtualizar, al personalizar el debate, se diluye el Debate Principal, el del Socialismo enfrentado al capitalismo.
Los obreros, a través de Vanguardia Obrera Socialista, invitan a debate a los capitalistas, a Lorenzo, Sigala, Zuloaga, Alfonso, ese es el gran debate, Socialismo enfrentado a capitalismo, los empresarios lo evitan de mil maneras, por ahora lo ignoran, los desprecian.
Los empresarios retados por los obreros se escondieron tras la tolvanera levantada por los intelectuales.
Los empresarios desde siempre han evitado la publicidad, es comprensible, quien comete un fraude no le gusta ser identificado, y ya sabemos que todo empresario se apropia del trabajo ajeno, por tanto es un estafador.
Los capitalistas entendieron temprano que la publicidad es para esconder la ratería, no para evidenciarla, de eso depende la permanencia, la posibilidad de continuar la estafa. Es así que se apropiaron de los medios de difusión.
El valor de la publicidad, la fuerza de los medios, lo comprendieron tan claro que Cisneros, el capitalista mayor, vendió tiendas para comprar un satélite.
Toda esta batalla, o mejor, toda esta evitación de la batalla, toda la manipulación para no hacer el debate entre Obreros y Empresarios, se dio en los medios de manipulación. Los oligarcas lo pueden hacer con facilidad, ellos son los dueños de la “libertad de expresión”.
Lo que no pueden hacer sus intelectuales, y eso les angustia, es un capitalismo sin sus consecuencias macabras, terribles para la humanidad y el planeta, esa realidad no es manipulable. Entonces, quien defienda al capitalismo tiene que cargar con sus lacras.
Ese es el centro y la debilidad de los capitalistas y sus intelectuales, por eso rehúsan el debate, irían en desventaja. Esa es la gran tragedia de un Emeterio Gómez, por ejemplo, defienden lo imposible, basta ver alrededor para darse cuenta que el sistema capitalista es indefendible.
La única defensa posible, el último refugio de los intelectuales capitalistas, coherentes con sus líneas argumentales, es proponer el “hombre egoísta”, el que no tiene futuro, verdugo de sí mismo, tan condenado que su mayor, mejor y única producción posible, es el capitalismo.
Entonces al defender al capitalismo tienen necesariamente que negar al hombre, condenarlo a ser víctima de su propia naturaleza.
Tenemos fe en el triunfo rotundo de los obreros, del humano, en ese combate que hoy los empresarios rehúyen en los medios, pero que se escenifica en el mundo real, entre capitalismo y Socialismo.
Los obreros construirán el Socialismo, acabarán con el fraude capitalista, ganarán el Debate Principal.
¡El Socialismo está ganando el Debate Principal!
¡Chávez es Socialismo!

1.6.09

¿QUIÉN PODRÁ DERROTARNOS?

Las Revoluciones son invencibles, nadie las puede derrotar, las Revoluciones se suicidan, ellas mismas son su patíbulo.
Después que una Revolución tiene acceso a las grandes masas, luego que la comunicación se establece, la derrota sólo puede surgir de sus entrañas. Siempre, detrás de una derrota revolucionaria está el comportamiento errado de los revolucionarios, antes que la experticia de los enemigos restauradores.
Y el extravío del camino está en la ideología, podemos decir que una derrota revolucionaria viene, siempre precedida por una derrota ideológica.
La gloriosa Revolución Bolchevique se derrumba, ya lo denunciaba el Che, por perderse en las armas melladas del capitalismo en el camino al Socialismo.
Si buscamos con detenimiento en la historia de Allende seguro encontraremos un yerro ideológico, la dificultad de parir la idea justa para descifrar la Revolución Pacífica.
Es así, las revoluciones son ante todo un asunto de ideología.
En la Revolución Bolivariana , en momentos en que transitamos las aguas de una agresión imperial de alta factura, perfeccionada en años y operativos exitosos derrumbando gobiernos y yugulando revoluciones, cuando estamos en una etapa estelar desde donde podemos avanzar al Socialismo o retroceder a etapa fascista, es un deber de los revolucionarios profundizar, perfeccionar la ideología.
En esta etapa de crisis, de posibilidades revolucionarias, nada es más importante que la ideología, un yerro aquí es irreparable y significa la pérdida de la Revolución.
Es necesario, es urgente que la Revolución se importe de la ideología, no se puede dejar a la improvisación, al voluntarismo. Debemos encararla con rigor.
La primera pregunta que surge es:
¿Quién, qué impide la formación ideológica, cuáles son los factores que se oponen, por qué los intentos fracasan?
La respuesta es que la actitud frente a la formación ideológica es ideológica, es decir, la conducta, la visión del estudio y la formación ya porta una carga ideológica. Veamos.
Hay ideologías que propagan el espontaneísmo, que desdeñan el esfuerzo por adquirir conocimiento, propician la falta de rigor. Postulan que el conocimiento está en el pueblo indefinido, y allí nació por “generación espontánea”, lo que hay que hacer es afinar el oído y la vista.
Estos, por supuesto, nunca podrán construir una ideología revolucionaria, ni una formación seria, no superarán la etapa utópica-folklórica. De esta manera privan a los desposeídos, que dicen amar, del derecho a adquirir el conocimiento universal, construido con rigor y con estudio.
Otras ideologías, postulan que el conocimiento lo adquiere el humano a partir de métodos construidos por milenios de experiencia, que permiten a partir de particularidades generalizar, descubrir leyes, postular hipótesis, enriquecer el conocimiento universal, transformar al mundo.
Y proponen la necesidad de creación de núcleos que a partir de este conocimiento universal puedan investigar, crear teoría y difundirla, que le permita a la Revolución conducir su práctica, y en la práctica determinar los errores y corregirlos enriqueciendo así la teoría Revolucionaria Universal.
Esta es la ideología que puede resolver el problema de la formación ideológica que precisa la Revolución.
¡Chávez es Socialismo!

31.5.09

LAS ENSEÑANZAS DE MIGUEL ENRÍQUEZ

Miguel Enríquez, fundador del MIR chileno, vivió treinta años, su producción teórica, su actuación y sus circunstancias revolucionarias nos autorizan a llamarlo el Che Guevara de la Revolución pacífica.
Su vida política transcurre en un enfrentamiento con la cruel derecha chilena y con el reformismo que mediatizaba a la Revolución. Su teoría y su práctica son muy útiles para nosotros: aprender de los errores de la Revolución Chilena y de las advertencias de Miguel es imprescindible.
El ensayo chileno fracasó, devino en fascismo: Allende, experiencia luminosa, dio lugar a Pinochet, experiencia tenebrosa.
Pero ¿qué pasó allí, por qué un pueblo capaz de elegir un Presidente Socialista, de llenar el alma americana con sus himnos y canciones, de estremecer al mundo, de hermanarse con la Revolución Cubana, sucumbe en su intento de tomar el cielo por asalto y se bate hoy en las “heladas aguas del cálculo egoísta”?
Gran parte de la respuesta está en la obra de Miguel Enríquez, allí se ve la asombrosa precisión de los desinteresados alertas que un puñado de jóvenes del MIR chileno hacían al “Compañero Presidente”.
Y allí se sienten los errores de aquel proceso: la pusilanimidad, las concesiones a la derecha, la falta de preparación, todos señalados por los muchachos del MIR comandados por Miguel.
¡Treinta años fecundos! Asombra la preparación y la producción de Miguel, que no tiene otra explicación que entender que Miguel era resumen y voz de la historia revolucionaria que en Chile pugnaba por no perecer, forcejeaba por ser realidad y evitar ser despojo en las ergástulas del Estadio Nacional de Santiago.
La obra de Miguel es desconocida, yace enterrada en los cementerios de los derrotados, de eso se encargan los triunfadores, eso es comprensible, pero también se encargan los reformistas cobardes que llevaron el proceso chileno al patíbulo, que fabricaron una leyenda negra y manipularon la historia para endilgar al MIR y a Miguel la derrota que ellos fraguaron.
De esta manera hacen un daño enorme a la causa revolucionaria del continente, y sobre todo a la Revolución Bolivariana, la privan de aprender de esa experiencia.
A nosotros llega un libro publicado por el CEME (Centro de Estudios Miguel Enríquez) que contiene los documentos fundamentales que el MIR produjo en el período de Allende, es un libro imprescindible para todo Revolucionario. Veamos una alerta de Miguel en 1972:
Lo que en el fondo está ocurriendo en Chile es que la UP se ha ido deteriorando en la medida que no se decide a ganar fuerza movilizando a las masas, señalándole al enemigo (…) Más aún mientras más concesiones se haga a la PDC (demócrata cristianos) mientras más se frene al proceso, mientras más se negocie con los partidos que representan a la burguesía y al imperialismo, mayor será la debilidad de la izquierda y mayor fuerza adquirirá la clase dominante.
Podríamos parafrasear a Fidel y decir: los chilenos vivían con un adivino, igual al Che, y no lo sabían.
¡Chávez!

30.5.09

RENACER

Si le preguntamos al sentido común cuál es el mayor obstáculo para una Revolución Socialista, seguro responderá que es “el enemigo oligarca y capitalista”, y estaría equivocado, el mayor obstáculo para una Revolución son los revolucionarios. Expliquemos.
La Revolución es un cambio radical en la manera de vivir, de ver al mundo, de las costumbres y de los paradigmas, en la estructura de pensamiento, en las reglas éticas, las tradiciones. Eso es difícil, muy difícil.
Pero la Revolución toca niveles de milagro porque debe ser hecha por humanos formados en todo aquello que debe ser cambiado, es decir, la Revolución lo primero que debe cambiar es a los revolucionarios.
Razón tenía Fidel cuando entra a La Habana en 1959 y les dice a los cubanos que festejaban, que ahora era que venía la etapa más dura.
Era la etapa de construir con lo viejo lo nuevo. No es simplemente que lo nuevo lucha por nacer y lo viejo se niega a morir, es que somos nosotros los que debemos morir para poder nacer. Se trata de un renacer, los revolucionarios son un milagro, son un humano renacido.
La Revolución es la suma de decisiones revolucionarias que sólo pueden ser tomadas por revolucionarios, por humanos renacidos, deslastrados. De lo contrario, si no han expurgado al pasado que los habita, en los momentos definitivos tomarán decisiones restauradoras, reproducirán teorías que devuelven al pasado, y la Revolución irremediablemente se perderá.
Es difícil deslastrarse del pasado que nos habita el alma, son pocos los que pueden lograr ese cambio en solitario, son los llamados santos, iluminados, escogidos.
Pero el cambio es posible, se facilita en colectivo, he allí una de las funciones de la organización revolucionaria. En ella se produce el renacer, el colectivo es lo nuevo, es mejor que los individuos que lo componen, está deslastrado, esto es posible y se logra por la vigilancia revolucionaria.
Las decisiones, la ética, los paradigmas de una organización revolucionaria, las relaciones que allí se dan, son superación de lo viejo.
Por eso cuando vemos surgir colectivos revolucionarios, debemos alegrarnos, y si esos colectivos son obreros, debemos alegrarnos mucho más, y si además esos colectivos salen a la palestra retando a los empresarios capitalitas, debemos encender la luz de la esperanza y gritar: “la clase obrera se está encontrando con su ideología”.
El comunicado de un colectivo obrero llamado Vanguardia Obrera Socialista, que ayer salió en la prensa nacional [ver http://www.debatesocialistadigital.com/] invitando a los privilegiados capitalistas a un debate ideológico, nos llena de alegría y nos obliga a pedirles a los obreros que conforman esa Vanguardia que no cesen en su lucha contra los oligarcas explotadores, pero también que continúen en la lucha por renacer.
Y si esto ayuda a sus luchas externas e internas, recordarles que como Vanguardia Obrera tienen un compromiso con la sociedad, con los humildes, con la humanidad, que los pobres de la tierra esperan por ellos.
Pedirles que luchen contra sus propios demonios, que no permitan ser derrotados por ellos mismos.
¡Chávez es Socialismo!

29.5.09

SANTUARIO DE AMOR

La batalla contra el egoísmo es al mismo tiempo la batalla por el amor, por la fraternidad, por la unidad.
Un pueblo guiado por profundos sentimientos de amor es un pueblo invencible, por eso la batalla revolucionaria, ya lo predicaba Martí, es una guerra necesaria y amorosa, de defensa del amor, contra el odio.
Las acciones amorosas de los revolucionarios se potencian entre sí, crean condiciones para más acciones amorosas, arrinconan al egoísmo, ensanchan el campo socialista.
Cada acción solidaria del gobierno va creando zonas de amor que extinguen al egoísmo.
Cuando los obreros dan pasos concretos hacia la unidad, están acercándose a la ideología revolucionaria, se están convirtiendo en clase conciente, están preparándose para ser vanguardia de la marcha hacia el Socialismo, en resumen, comienzan a ocupar su lugar en la historia, porque el Socialismo es el rescate de las relaciones humanas amorosas.
La Clase Obrera unida es imprescindible para concretar la vía socialista, es por eso que la unidad de los obreros es tan deseada por los revolucionarios y tan temida por los contrarrevolucionarios de todos los pelajes.
La derrota de la peste egoísta es una tarea difícil, es la derrota de la raíz del capitalismo. Es un hecho que necesita una base material sin ambigüedades, que soporte la Conciencia del Deber Social, de la fraternidad, pero también es sobre todo un hecho conciente, por eso necesita una vanguardia, unos apóstoles que hayan derrotado, en su interior y en sus relaciones, al egoísmo, que sirvan de paradigma y guía al resto de la masa.
Así fue en la Revolución Cubana: el núcleo que se blindó en la Sierra Maestra, que se fusionó en la selva y en la acción de liberación, irradió hacia el resto de la sociedad la fraternidad, derrotó al egoísmo. Las relaciones fraternas, de Fidel, el Che, Raúl, Camilo, Almeida, Pombo… son ejemplo de relaciones socialistas, de relaciones amorosas.
La socialización no es sólo un asunto económico, es ante todo una acción formadora de conciencia, por eso aterra a los oligarcas.
La ofensiva que la oligarquía desata con desespero, se debe a que siente que la Revolución ha dado pasos importantísimos hacia el Socialismo, hacia el amor, que la Clase Obrera está tomando conciencia de su papel, por eso la oligarquía nacional e internacional tiene que lanzar una ofensiva final.
La ofensiva oligarca está en su etapa de consolidación ideológica, para eso usan sus tanques pensantes y sus nexos internacionales, es así que se explica el foro empresarial llamado: Encuentro Internacional Libertad y Democracia “El desafío Latino Américano”.
En Venezuela la confrontación de los Capitalistas Oligarcas y los Socialistas alcanzó niveles máximos, ya los bloques están conformados con claridad: los empresarios y sus aliados internacionales, enfrentados a la poderosa Unidad Obrera, a la Vanguardia Obrera Socialista.
Venezuela está destinada a convertirse en una gran potencia mundial o, lo que es lo mismo, en Santuario del Amor de la Humanidad, en Socialista.
¡Chávez es Socialismo!

28.5.09

LOS MECANISMOS DE DEFENSA

Todos los seres vivos tienen mecanismos de defensa adaptados a sus condiciones vitales. De nada serviría a un Elefante tener las garras de un Tigre y carecer de trompa, poco haría un Perro con las branquias de un Carite.
Así pasa con las Revoluciones, cada una debe construir sus mecanismos de defensa de acuerdo a sus circunstancias, a su tiempo.
Las revoluciones que llegan al poder por la vía armada, tienen unas hipótesis de ataques y unos mecanismos de defensa que les son propios. El factor militar es determinante, armar al pueblo es decisivo, sin olvidar el componente ideológico y político que siempre es guía capital.
En las revoluciones pacíficas, en las que se arriba al poder por elecciones dentro del sistema oligarca que se quiere superar, siguiendo sus reglas, la situación es más compleja. Estas revoluciones tienen sus propias leyes, sus mecanismos de defensa son peculiares.
Estudiemos a la Revolución Bolivariana y tratemos de establecer los mecanismos de defensa que les corresponden en estas circunstancias y en este momento.
En las primeras etapas de la Revolución, la oligarquía intentó truncarla por la fuerza, fracasó, y la Revolución siguió avanzando, descubriendo los caminos de la radicalización, pero la oligarquía pasa a un nuevo tipo de ofensiva.
En la primera etapa primaba lo militar, se esperaba invasión, nuevos golpes, los campos estaban claros, no había mucho que explicar: estábamos con Chávez, y contra el imperio.
En la segunda etapa, que es la que vivimos, el cuadro cambia, ahora lo ideológico es principal, la batalla no es en la calle, con pólvora, sino en el alma. Se disputa el corazón de las masas, y no territorio.
El enemigo astuto, ducho en este tipo de lucha, se cuela por la grietas que siglos de costumbres dejan en nuestra Revolución, se aprovechan de las debilidades de nuestro campo, crean opinión, deforman la realidad.
La Revolución se encuentra atada, debe respetar una legalidad impuesta por el pasado y por las condiciones internacionales que obstaculizan su defensa. Esta situación permite que las televisoras conspiren en nuestras narices, o que el CEDICE, organismo convicto y confeso como agente enemigo, prepare un encuentro golpista, y lo más que hacemos es molestar a sus participantes a su paso por Maiquetía.
Entonces surge una pregunta ¿Cuáles son los mecanismos de defensa de la Revolución Bolivariana ?
Por supuesto que la respuesta no está en las acciones desesperadas de grupos violentos.
El principal mecanismo de defensa de la Revolución pacífica es la movilización conciente y organizada de la masa bolivariana y chavista, en la calle, por objetivos políticos altruistas. A este mecanismo no debe renunciarse nunca, así nos educamos, nos emocionamos en Revolución. Que el enemigo oligarca sienta la determinación del pueblo dispuesto a construir su futuro. Toda acción revolucionaria debe ir acompañada de movilización.
El pueblo se moviliza con ideas claras, sin ambigüedades, mostrándole que sólo el Socialismo es solución a sus problemas y garantía de futuro, dándole razones sagradas por las cuales luchar.
¡Socialismo es Movilización!
¡Chávez es Socialismo!

27.5.09

EL POTE SOCIAL

La Revolución ha entrado en una fase de extraordinario empuje: la Zona Socialista se enriquece con socializaciones en el petróleo, la banca, las empresas básicas y en agricultura, el camino hacia el Socialismo se alumbra y se afirma.
La discusión teórica, que siempre es importante, adquiere ahora necesidad vital, ya no hay tiempo para perder, el acecho oligarca nos obliga a la mayor precisión, el mayor rigor en la praxis, entendida ésta como la práctica entrelazada a la teoría.
Es necesario afinar la teoría, unirla a la práctica en su realización y en su explicación, sólo así conseguiremos que la masa entienda, se forme socialista, y nos acompañe en la construcción y defensa del nuevo mundo. Ya no caben distracciones, extravíos.
Uno de los pilares de la construcción de nuestro Socialismo, de cualquier Socialismo verdadero, es la Propiedad Social de los medios de producción y su administración por el Estado.
Esto es imprescindible, y debe ser explicado con exactitud. Veamos.
Cuando una fábrica pasa a Propiedad Social, significa que ahora pertenece a todos, y su administración la hace el órgano administrador de la sociedad, que es el Estado Revolucionario.
Este paso es muy importante, porque le da a los obreros que allí trabajan sentido de pertenencia a la sociedad, ahora no lo hacen para un patrón oligarca que se lleva la ganancia, la riqueza formada, la plusvalía capitalista, sino que trabajan para toda la sociedad, recalcamos, para toda la sociedad.
Siendo así, las ganancias de la fábrica deben ir a un pote social, desde donde el Estado los distribuirá a toda la sociedad de acuerdo al principio de "a cada uno según su necesidad”. Se reafirma así el sentido de pertenencia del trabajo y las fábricas a toda la sociedad.
Por ejemplo una fábrica en el Sur del Lago, su ganancia debe ir al pote, de esa forma un desposeído de Monagas sentirá, se le puede explicar, que esa socialización también es suya en tanto miembro de la sociedad.
Es justo que el entorno de la fábrica reciba los beneficios de la fábrica, pero esos beneficios deben venir, y esto no es trivial, del pote social, y nunca como porcentaje de la ganancia de la fábrica directamente.
Viniendo del pote social, preservamos la conciencia de pertenencia a la sociedad, evitamos el egoísmo geográfico de quienes viven cerca de un centro de producción, y la exclusión de los que viven en zonas deprimidas.
Hacer la entrega de ganancias directamente estimula la conciencia egoísta, es el mismo fracasado esquema ya aplicado de la cogestión y las acciones a los obreros.
El “inventamos o erramos” Robinsoniano, es inventar montado sobre los hombros del pensamiento universal, no un errático caminar y tropiezos con la misma piedra.
El salto hacia la Propiedad Social de los medios de producción y su administración por el Estado, crea la base para el Socialismo, es soporte de la Conciencia del Deber Social, debemos darlo sin circunloquios.
¡Chávez es Socialismo!

26.5.09

EGOÍSMO Y SOCIEDAD

La contradicción egoísmo y sociedad acompaña al hombre desde el inicio de la sociedad dividida en clases, o lo que es lo mismo, desde la pérdida de la relación fraterna y el aparecimiento de la antisociedad, de la lucha de todos contra todos.
La formación de las clases puede parangonarse con la pérdida del paraíso, a partir de allí el hombre se transforma en egoísmo enfrentado a la sociedad, al resto de los humanos, deja de estar integrado con sus semejantes, es condenado a la soledad.
Esta disociación de egoísmo y sociedad, es el inicio del camino hacia la extinción de la humanidad. Produce cambios tan profundos en la psiquis, la moral, la ética, en la relación de los hombres entre sí y con la naturaleza, al punto que grandes pensadores han llegado a postular que “el hombre es una pasión inútil”.
En el capitalismo esa disociación ha alcanzado niveles de patología severa. El hombre del capitalismo es un ser que padece una enfermedad drástica que tiene varios nombres: egoísmo, individualismo, aislamiento, la melancolía de la soledad.
El hombre del capitalismo no sabe pensar en sociedad, ve su existencia como un tránsito en solitario, he allí la base psíquica y filosófica de la dominación. El humano disociado, enfrentado a la sociedad, convertido en un ser antisocial, es incapaz de tomar decisiones con criterio social, en cada decisión prevalecerá la enfermedad del egoísmo.
Esta característica del hombre del capitalismo es la más formidable defensa de ese sistema. Veamos.
Impide la unidad, que prosperen doctrinas sociales, fragmenta las luchas revolucionarias, las atrapa, crucifica a los apóstoles, sacrifica a los Santos, olvida a los fraternos y prestigia a portadores de egoísmo.
La desunión de los revolucionarios, de los obreros, de los campesinos, tiene su base en la enfermedad del egoísmo: es capitalismo traducido en conducta.
La peste egoísta ha derrumbado los mayores esfuerzos revolucionarios. Hoy podemos decir que no es posible una Revolución si el individuo no entiende que sólo en sociedad se puede realizar, que se beneficia sólo si la sociedad se beneficia.
Dos pilares tiene esta batalla:
Uno, un Partido que agrupe a los más sanos, a los más liberados de la plaga, a los capaces de actuar y pensar en sociedad, de desprendimiento en beneficio de la restauración social.
Estas agrupaciones de vanguardia, que en su relación deben prefigurar a la sociedad sana, tienen como principal tarea concientizar a la masa sobre las vías de integración, dirigir la batalla contra el egoismo, en resumen, dirigir la Revolución.
Son los que pueden, con el ejemplo de su actuación austera, abrir surcos para el cambio de las relaciones sociales.
El otro pilar es la Zona Económica Socialista, de Propiedad Social administrada por el Estado, donde las ganancias vayan a un “pote social”, y de allí regresen a la sociedad cumpliendo el precepto bíblico y socialista de “a cada uno de los miembros de toda la sociedad, según su necesidad”. Ese pote social es el pilar material de la sanación socialista.
¡Chávez es Socialismo!

25.5.09

LA PROPIEDAD EN LA LUCHA POR EL SOCIALISMO

La esencia del Socialismo es restituir las relaciones amorosas entre los humanos, y de éstos con su entorno. Es integrar la sociedad que ha sido fragmentada. La descomposición de la sociedad se debe a siglos de sistemas que permiten la apropiación del trabajo, que es de todos, que es de la sociedad, por parte de una fracción de la misma. Este robo social se realiza usando como fundamento, como “pistola económica”, la propiedad nosocial de los medios de producción, y una espiritualidad, una conciencia egoísta, fragmentadora, que justifica el atraco y lo perpetúa.
Entonces:
La lucha por el Socialismo es en esencia la lucha por restituir la hegemonía de la Propiedad Social de los medios de producción, junto a la hegemonía de la Conciencia del Deber Social. Es decir, los medios de producción deben volver a ser propiedad de toda la sociedad, y los individuos deben adquirir conciencia de que su suerte está ligada, se realiza, a través de la suerte de la sociedad.
Podemos afirmar, rotundamente, que no es posible construir el Socialismo sin la hegemonía de la Propiedad Social de los medios de producción.
Se comprende que los oligarcas centren aquí sus ataques contra el Socialismo.
La lucha contra la formación de la Conciencia del Deber Social, la desarrollan a través del estímulo a valores individuales, egoístas. Los siembran desde la infancia, y se valen de los más variados medios, desde la escuela hasta la televisión. Todo el día estamos sometidos a una lluvia de valores morales que apuntalan la fragmentación social y justifican la guerra de todos contra todos.
La lucha contra la hegemonía de la Propiedad Social de los medios de producción, la hacen de manera más solapada. Ellos saben que es allí, en la economía, donde en última instancia se decide el rumbo del proceso, y es allí donde ponen en juego todas sus artimañas y habilidades.
La necesidad de la hegemonía de la Propiedad Social de los medios de producción, no es un capricho de ultraizquierdistas, se trata de que el Socialismo no es posible sin esa forma de propiedad.
Se deduce, que el debate que se avecina tenga como fundamento la definición de la forma de propiedad hegemónica. La tarea no es fácil, existen muchos atajos para extraviarse.
Procesos revolucionarios han sucumbido a la tentación de buscar formas que falsifican a la Propiedad Social, para terminar en un eterno ritornelo al capitalismo.
Ahora, después que el Comandante decreta profundización del camino al Socialismo, se revolvieron todos los argumentos, afeites y disfraces, para tratar de atrapar la economía dentro de la camisa de fuerza de la propiedad nosocial, capitalista, de los medios de producción. Es así que abundan las declaraciones proponiéndonos mil y un extravíos, menos avanzar hacia la Propiedad Social.
¡Rodilla en tierra con Chávez y el Socialismo!
¡No es posible el Socialismo sin hegemonía de la Propiedad Social !
¡No es posible el Socialismo sin hegemonía de la Conciencia Social !

24.5.09

UN FENÓMENO LLAMADO CHE

Si consideramos el pensamiento revolucionario universal como una sucesión de ideas, podríamos hacer la siguiente secuencia. Veamos.
Primer escalón, la solución de los problemas sociales se coloca en la zona espiritual, representa este peldaño el cristianismo, la superación de las adversidades es remitida al cielo, al otro mundo.
La esencia de los problemas sociales, la miseria, la pobreza, es detectada con certeza impresionante, y la propuesta para su superación asombra: la esencia de los problemas sociales es el egoísmo, y la solución es “ama a tu prójimo como a ti mismo” “amaos los unos a los otros”. La concreción, la implementación de estos dos mandamientos, se ubica en el mundo espiritual, en la voluntad, en la conciencia.
Así, el mundo revolucionario durante mucho tiempo estuvo buscando alivio a los males sociales en el espíritu, remitía las angustias a otro mundo. No relacionaban la espiritualidad con la materialidad. En este período surgieron conventos, zonas de oración, de fraternidad, surgieron los falansterios del Socialismo Utópico, intentos de soluciones que no pasaron límites discretos.
Posteriormente en el segundo escalón surgen las ideas que dan preeminencia a lo material, se pensaba que allí estaba la solución. Producir, comerciar, era la orden del día, eran tiempos del sueño americano. La solución es individual, si hay ganas de trabajar, si no se es flojo, se surge, se resuelve el problema de la pobreza, entonces, la pobreza es un problema individual, y de falta de vocación.
Estas ideas son la base que sustentan al capitalismo, de más está decir que no solucionan los problemas, al contrario, los profundizan.
El tercer peldaño nos dice que la materialidad y la espiritualidad sí tienen relación, que la materialidad sostiene a la espiritualidad, la condiciona, la determina. Que es suficiente resolver la Propiedad Social para que se produzca una conciencia revolucionaria. Eran los días del Socialismo Soviético tardío. Ya conocemos el desenlace de este esquema.
El fracaso del Socialismo real trajo desolación en el mundo, se pensó que con ese derrumbe se había demostrado que la cima de la humanidad era el capitalismo, que ese era el sistema que correspondía a la naturaleza humana. Que más allá no había nada, que habíamos llegado al final de la historia.
Pero, una pequeña isla desentonaba, el Socialismo persistía allí, resistía al acecho del mayor imperio que haya conocido la humanidad. Los ojos del mundo revolucionario se volvieron hacia allá, hacia Cuba, allí estaba la Esperanza y la respuesta.
¿Qué había pasado allá, por qué resistía?
La contestación la dio Fidel: “vivíamos con un adivino y no nos habíamos dado cuenta”, ese adivino era, es el Che.
El Che representa, sin duda, el último peldaño en la evolución del pensamiento revolucionario: la conciencia y la materialidad forman un complejo donde se condicionan mutuamente, y en ese complejo lo más importante es la Conciencia del Deber Social.
Debemos estudiar al Che, sin duda, el pensamiento revolucionario más avanzado.
¡Socialismo es Estudio!
¡Chávez es Socialismo!