20.1.10

LA RESPONSABILIDAD DE LOS PETROLEROS

Ya sabemos que una Revolución ocurre en medio de una feroz lucha de clases.
Y sabemo­­s también que esa lucha de clases se decide en la praxis, entendida ésta como la práctica fundida con la teoría. Ahora bien, en una Revolución como la nuestra, que ha alcanzado niveles de definición, sólo con el concurso decidido, desinteresado, apasionado de la clase obrera, se podrán hacer las transformaciones necesarias para avanzar, para derrotar los extravíos capitalistas de adentro y de afuera de la revolución, derrotar las amenazas internacionales.
Sólo los trabajadores pueden transformar el trabajo, de una infame transacción, donde se vende y se compra vida humana, en una acción realizadora del hombre, devolviéndole su condición de humano, de miembro de la naturaleza.
Porque sólo ellos pueden y entienden la necesidad de instaurar la hegemonía de la Propiedad Social de los medios de producción, única manera de crear la base material para establecer relaciones armónicas entre los hombres, acabando con la guerra de todos contra todos.
Siendo los obreros esa fuerza vital para la construcción del Socialismo, surge una pregunta:
¿Cuáles son las tareas de los obreros petroleros en este momento?
Los obreros petroleros han firmado una Convención Colectiva que significa un cambio en la tendencia de las relaciones tradicionales capitalistas-obrero, en las que el obrero puja por elevar su salario, pero quedando atrapado en un sistema de explotación, donde en realidad lo que consigue es una ilusión de haber amortiguado el peso de su esclavitud, para descubrir después que siguen viviendo la misma miseria de siglos que vivieron sus padres, y que por ese camino vivirán sus hijos.
Ahora estos obreros tienen como tarea principal servir de ejemplo al resto de la clase obrera, situarse en su vanguardia, con las credenciales y la fuerza moral que da el haber superado en la práctica el economicismo, y emprendido el camino histórico de los obreros: la fundación del Socialismo, de su verdadera liberación. Eso lo están haciendo desde el sabotaje petrolero, las enseñanzas de esa lucha no se han perdido.
Ahora es necesario avanzar en la praxis, es imprescindible la consolidación de las Zonas Socialistas, que son, en pocas palabras, prefiguración de las relaciones socialistas, territorios para implementar el Sistema Presupuestario de Financiamiento que nos legara el Che, es decir, el establecimiento de una nueva relación entre los trabajadores y de las unidades económicas entre sí, con la tendencia a construir según el precepto bíblico de cada uno según su capacidad y a cada uno según su necesidad.
En ellas la mercancía, símbolo de explotación, cederá el paso a los productos destinados a satisfacer las necesidades sociales. Los obreros serán como hermanos, y las fábricas funcionarán como un solo conglomerado, un solo dueño, la sociedad.
Las Zonas Socialistas serán, deben ser trincheras para desde allí disputar espacio teórico y práctico a las tendencias antisociales capitalistas.
¡Chávez es Socialismo!
¡Vivan los Petroleros, Vanguardia Obrera Socialista!

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