15.8.07

PETRÓLEO Y SOCIALISMO VENEZOLANO

Del entendimiento cabal de la relación petróleo-sociedad venezolana, depende el éxito de un movimiento político, y si de Revolución se trata, podemos decir que sin esa comprensión cualquier movimiento está condenado al más rotundo de los fracasos.
Es que Venezuela, desde que apareció el petróleo, ha estado fusionada al “excremento del diablo”: lo bueno y lo malo que somos, lo somos por el petróleo o a pesar del petróleo. Veamos.
Al principio, los gobernantes apátridas le entregaron el recurso al capitalismo internacional, y los gringos crearon los campos petroleros, que con sus muros de exclusión fueron símbolo y premonición de lo que vendría. Nos transformamos de país rural, en un país de mayoría excluida rodeando de miseria las principales ciudades. La ética y la moral de la sociedad cambiaron, ahora dependíamos más de las migajas de la renta, que de nuestro propio trabajo.
En este país tallado por el petróleo, la pugna por la renta petrolera adquirió más importancia que la lucha contra la explotación. La explotación oligarca cedió importancia al despojo oligarca.
La “nacionalización” trajo un cambio de dueños, pero el espíritu del gringo siguió aquí: la Compañía Petrolera, PDVSA, continuó siendo una empresa extranjera, sus directivos, los meritócratas, consideraban al país cargado de excluidos como un peso muerto, como un pasivo humano que perjudicaba los balances de la compañía y le impedía un mejor rendimiento.
Así, llegamos a la Revolución Bolivariana con un país miserable arrimado a una empresa petrolera próspera, que lo despreciaba.
Y nos dispusimos, después de cien años de exclusión, a cambiar la sociedad, y en eso andamos. La pregunta que surge es cómo hacerlo. Intentemos respuestas.
Lo primero, es entender que somos un país con una característica única: en Venezuela la conciencia no depende de la empresa que captura la riqueza, sino que depende de la utilización, la inversión, que se haga de esa riqueza. En otras palabras, en Venezuela la conciencia depende de la utilización de la renta y no de la captura de esa renta.
Y si sabemos que es la conciencia la que determina la calidad de una sociedad, y si sabemos además que es la Conciencia del Deber Social la que determina una Sociedad Socialista, entonces es fácil concluir que el problema central de una Revolución Socialista en nuestro país será el cómo invertir la renta de manera que forme Conciencia del Deber Social.
Se equivocan los que piensan que para hacer Socialismo es suficiente que el Estado se reserve la propiedad de la petrolera y empresas básicas, no siendo importante que el resto de la economía tenga una relación capitalista. Se equivocan porque es esa economía capitalista, construida con la renta, la que determinará la conciencia de la sociedad.
En Venezuela es fundamental que la riqueza petrolera sea invertida en construir Economía de Propiedad Social administrada por el Estado, que nos eduquemos en una relación de trabajo con la renta, y no una relación de subsidio.
En esta construcción que nos proponemos debemos tener como rumbo que es sólo en la Producción Socialista donde surge la Conciencia Socialista, la del Deber Social.
¡Chávez es Socialismo!
Orden del libertador para los Cinco Héroes Defensores de la Humanidad

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