8.5.10

¿QUIÉN LANZA LA PRIMERA MEDIDA ?

Ya es aceptado que el capitalismo nos conduce a un desastre ecológico definitivo, todos los días sentimos las consecuencias desastrosas de esta manera de vivir. Los mares, el aire y la tierra sufren la inmisericordia capitalista.
Hoy asistimos imperturbables a un asesinato en masa en el Golfo de México. Allí millones de barriles de petróleo se derraman sobre la vida, el mar lo convierten en un cadáver líquido, pestilente, que anuncia el fin que parece irremediable.
¿Quién es el culpable?
Podríamos responder que es la compañía inglesa dueña de la plataforma petrolera, pero sería una respuesta de ciego, una salida artificiosa, evitar el centro del problema. Podríamos decir que es el imperio, y tendríamos razón, pero no sería suficiente, sólo es cumplir un requisito, algo que ya se transforma en rito. De esa forma no tocamos el fondo del asunto, no estamos en condiciones de buscar soluciones.
La culpable es la Humanidad, atrapada en la lógica capitalista, consumiendo desaforadamente, produciendo demencialmente, arrastrando un sistema de vida que el planeta no soporta. El capitalismo no es algo externo a nosotros.
Desarrollamos una tecnología que soporta esa manera de vivir, que es una tecnología con una fuerte carga destructiva, construida para servir al capital, ya pasaron los días en que la tecnología era neutra, ahora sucumbió ante la voracidad del capital y se ha convertido en instrumento de la destrucción. Miles de misiles nucleares ilustran claramente el desquiciamiento de la Humanidad y el luciferino carácter de la tecnología capitalista.
No hay dudas, estamos viviendo los últimos días de la vida, y nos comportamos como alegres e inconscientes festejantes que siguen bailando en medio de un incendio que amenaza a todo el globo.
Es necesario hacer, ya no basta hablar, denunciar. Copenhague pasó sin consecuencias, el mundo siguió su carrera al abismo, se incrementó el paso, se vendieron más carros, se consumió más petróleo, se contaminó más. Así pasarán todas las cumbres, esa no es la solución.
La respuesta debe buscarse en la humanidad, alguien, alguna sociedad debe dar el ejemplo, lanzar la primera medida, demostrarle al mundo que el capitalismo es superable.
La Humanidad no puede seguir viviendo como hasta ahora, es necesario cambiar radicalmente, zafarse de la lógica del capital, de sus leyes, de sus costumbres.
El Socialismo no puede ser, no es posible, si lo consideramos un simple aumento de las fuerzas productivas, una mejor distribución. El Socialismo tiene que ser un cambio profundo de las necesidades de la sociedad, y una manera diferente de satisfacerlas.
Sólo así construiremos una nueva civilización, una nueva Conciencia del Deber Social, nuevas relaciones.
Nosotros podemos, debemos dar el ejemplo, nuestras acciones deben tener como objetivo liberarnos de las necesidades capitalistas que nos atan a su lógica. Sólo de esa manera lograremos sustituir la producción que enriquece al capitalista, por la producción para satisfacer las necesidades naturales de la humanidad.
Sin superar las necesidades capitalistas no es posible la Revolución.
¡Chávez es Socialismo!

7.5.10

FEDECAMARAS ESTÁ CONSPIRANDO

El golpe se desarrolla con precisión, los pasos se dan según el guión de la Embajada Gringa: primero atacaron a los médicos cubanos calificándolos de “fuerza de ocupación”, después llamaron al Comandante y a los altos Mandos Militares “traidores a la Patria ”. Ochoa Antich manda mensajitos a los militares, Quiroz propone planes. Los civiles hacen comparsa. La situación está madura para continuar con el libreto.
Ahora Fedecamaras se lanza al ruedo con fuerza, aparecen con un comunicado que recuerda la reunión de la Quinta Esmeralda el día cinco de marzo del 2002, donde leyeron un manifiesto que sentaba las bases para el golpe del 11 de abril. Veamos.
El Comunicado de Fedecamaras del 2010 dice:
“Estamos ante una crisis de gobernabilidad y sin salidas aparentes a la vista, los venezolanos nos merecemos un país distinto, una Venezuela con producción, con seguridad, con desarrollo, con servicios básicos óptimos: luz, agua, aseo. Queremos que reine la reconciliación y la paz.
El Gobierno debe rendir cuentas, asumir el costo de sus equívocos, porque el proceso destructivo, económico, social y moral al que ha sometido a Venezuela, es una deuda histórica que deberá honrar mas temprano que tarde…le hablamos al PAÍS, en virtud de que el Gobierno Socialista se niega reiteradamente al diálogo y a la reconciliación.
Por ello reiteramos una vez mas: es necesario que se convoque un Acuerdo Nacional para la Prosperidad y erradicación de la pobreza, donde Gobierno, empresarios y trabajadores encuentren puntos convergentes, estableciendo como primera prioridad la defensa de la producción nacional, la generación de empleo y el bienestar de todos los venezolanos, sin excepción alguna”.
La propuesta del Pacto de la Quinta Esmeralda el 5 marzo 2002, expresa:
“Más allá del marco de intereses particulares de los actores convocantes, requerimos la unidad nacional para hacer un plan que revierta la tendencia a excluir. Para eso convenimos un Compromiso de solidaridad productiva'.
Expresamente rechazamos toda forma de violencia y alteración del orden constitucional. Nos preocupa que el malestar degenere en agresiones de grupos armados o que bloquee las salidas institucionales'.
Subrayamos la conveniencia de restablecer el carácter no deliberante de los miembros de la FAN para así propiciar la gobernabilidad y la estabilidad de la institucionalidad militar'.
La recuperación de Venezuela de la pobreza pasa por el empleo y este por la empresa productora formal (...) Todo en un ambiente de pleno respeto a los derechos fundamentales de los trabajadores (...) La educación y formación no pueden estar divorciadas de la elevación productiva'.
El Ejecutivo ha intensificado su política exterior con países como Cuba, Iraq y Libia y ha enfrentado tensiones con su principal socio comercial: EEUU. Se ha reevaluado su papel en la OPEP.”
Los asistentes al evento concluyeron que el pacto no se podrá cumplir “mientras el presidente Hugo Chávez continúe en el poder.”
La historia se repite, el cuadro se va perfilando sin tregua. Las coincidencias son terribles. Todas las cartas se muestran.
¡Chávez es Socialismo!
¡San Pedro Alejandrino no se repetirá!

6.5.10

CINCO ESTRELLAS TIENE LA BANDERA DEL DECORO

El monstruo cruel que nos desprecia se ensaña contra la Humanidad. Fue creación del hombre, y ahora es su dueño: envenena las almas y las pone a su servicio incondicional. Este monstruo, que a veces llaman imperio, y a veces capitalismo, ha contaminado de tal manera la vida, que hoy peligra su existencia.
El monstruo de las mil cabezas arremete contra la vida de todas las formas posibles e inimaginables: almacena bombas atómicas por miles, contamina mares y tierra, pudre al hombre hasta transformarlo en máquina de producción y consumo insano, desequilibra al planeta, desquicia el clima, nos somete a una carrera vertiginosa que no va a ninguna parte, excluye a las grandes mayorías. El que no se pliegue a sus propósitos es apto para el exterminio. Nadie ni nada puede escapar a su lógica de oropel mortuorio.
No obstante, hay una sociedad, un país que se resiste a seguir el camino al infierno… Lucha, sus hijos luchan, son ejemplo de otra forma de vivir, son esperanza del rompimiento de las cadenas que nos atan al monstruo cruel que nos condena a la extinción.
Contra esta sociedad, que es emblema, el imperio capitalista enfila sus armas más crueles, le tiene miedo: un día la invadieron, pensaban que así enterraban el ejemplo, ya lo habían hecho varias veces, pero allí fracasaron, fueron derrotados en horas. El imperio “invencible” volvió a sus costas humillado por la dignidad que él desconoce.
La bloquearon, les envían terrorismo, pestes, la calumnian. Es la sociedad más asediada del planeta, existen radios y televisiones extranjeras especializadas en bombardear día y noche a esa sociedad con mentiras y manipulaciones, todo en vano: el amor blinda a los pueblos contra la canalla.
Esa sociedad, Cuba Socialista, asombra al mundo. Tiene batallones de salud prestos para ir al socorro de los que sufren en cualquier parte del planeta. Es capaz de mandar médicos a curar pueblos, aun si los rigen gobiernos enemigos. Es ejemplo de convivencia y armonía con la naturaleza. Tiene capacidad para resistir los mayores infortunios naturales, y los causados por el monstruo.
Allí en esa sociedad se formaron Cinco Héroes de la Humanidad, que dieron y dan su vida por el bien de todos: luchan contra el terrorismo auspiciado por el monstruo, y son ejemplo de dignidad. En ellos se resume la batalla decisiva entre el hombre víctima del capitalismo y el hombre rebelde que lo enfrenta.
Fueron, en un gesto de excepcional valentía, a las entrañas de la bestia y allí enfrentaron la ignominia. Dejaron atrás su vida, su familia, y a sus amigos que los pensaban traidores. Fue mucho el sufrimiento que evitaron, y mucho su sacrificio: desactivaron atentados, alertaron magnicidios, cuidaron a la humanidad.
Están secuestrados desde hace doce años en las cárceles del imperio. La Humanidad no ha hecho suficiente para conseguir su liberación, no hemos temblado de indignación frente a esta afrenta del imperio a todos nosotros. Nos hemos acostumbrado a su secuestro.
Ellos, que son Cinco Estrellas en la Bandera de la Dignidad Humana, merecen solidaridad militante, que el imperio sienta nuestra rabia convertida en acciones.

5.5.10

ES HORA DE BLINDAR A LA REVOLUCIÓN

Las señales de peligro son claras: los susurros a los militares abundan y son descarados, anuncian con claridad el abandono de la paz y el impulso a la vía violenta. Preparan un golpe.
¿Qué debe hacer la Revolución con urgencia?
Primero, dotar al pueblo de razones sagradas por las cuales luchar. Definir claramente al Socialismo de la única manera que se puede definir: como un sistema social que rescata la convivencia entre los humanos y de éstos con la naturaleza, un sistema que integra nuevamente a la Sociedad y restituye la Conciencia del Deber Social, el sentido de pertenencia a la sociedad.
Darle coherencia a la construcción socialista, fundamentar los cambios de la conciencia en la hegemonía de la Propiedad Social de los Medios de Producción administrados por el Estado Nacional.
Sólo así tendrá sentido la Conciencia del Deber Social, dejará de ser una ilusión, un sarcasmo. No es posible la Conciencia del Deber Social fundamentada sobre una propiedad parcial, cualquiera sea la forma que ésta adquiera. Las propiedades parciales ya las conocimos, allí están las experiencias: la cogestión, las Empresas de Producción Social, las cooperativas, los obreros accionistas…tarde o temprano se enfrentan a los intereses de la sociedad toda. Nunca sobre esas propiedades, que siempre funcionan como entes capitalistas, se podrá construir una Conciencia del Deber Social, una Conciencia Socialista.
Y sólo la construcción de esta Conciencia movilizará al pueblo, lo transformará de una masa amorfa que sirve al capitalismo, a una masa conciente, organizada, capaz de entender las luchas por su emancipación.
El deber de los revolucionarios es guiar la construcción de la Conciencia del Deber Social y la hegemonía de la economía que con ella se entrelaza. El deber de los revolucionarios es la formación del pueblo, guiarlo en su emancipación.
Esta Revolución, que se prepara para enfrentar el reto más importante de su historia, cuando ha avanzado hasta una encrucijada de definición que genera una entente oligarca que la amenaza, necesita blindarse espiritualmente para que pueda protegerse organizativa, militar y económicamente. Desechar los extravíos que proponen sustentar el Socialismo sobre formas económicas, organizativas sociales y políticas que fragmentan, en lugar de integrar.
No podemos darnos el lujo de desechar la experiencia revolucionaria universal, la teoría que de allí emana, no podemos olvidar las enseñanzas del Che, no podemos descartarlas con el argumento reaccionario de que son otras épocas. Con ese mismo argumento podríamos desistir del Libertador, de Zamora, de Simón Rodríguez, y con más razón de Cristo. El pensamiento revolucionario es un río que se nutre a sí mismo, alimenta sus pasos, tiene continuidad.
Tanto daño hacen a la Revolución los ataques externos, como las propuestas de extravíos que nos debilitan y confunden. No existe Socialismo sin Propiedad Social de los Medios de Producción administrados por el Estado y sin Conciencia del Deber Social. Y sólo el pueblo organizado en un tejido social y político que vaya de lo capilar a lo nacional podrá construirlo y enfrentar al imperio.
¡Chávez es Socialismo!

4.5.10

EL GOLPE AVISA

No es difícil detectar intenciones golpistas oligarcas: ellos anuncian sus planes, así lo hicieron en abril y en diciembre. Es suficiente leer las señales para darse cuenta de sus propósitos. Veamos.
Diego Arria, connotado agente imperial, que fue presidente del Consejo de Seguridad de la ONU, cargo de absoluta confianza de la oligarquía internacional, es vocero antichávez por todo el mundo, publica en la Revista “Poder 360” un artículo abiertamente golpista. Dice Arria:
“He comprobado lo difícil y hasta lo peligroso que resulta contradecir a algunos voceros opositores que no perciben la gravedad de la coyuntura política. Que no aceptan que nuestro problema desde hace tiempo dejó de ser sólo electoral. Que vivimos bajo la bota de un régimen militarizado y dictatorial que sepultó la democracia.
Por este motivo no aceptan que la mayor exigencia que enfrentamos no es de naturaleza electoral, ni se resolverá con procedimientos electorales (tarjeta única o múltiple, como sugerí en el pasado). El problema de Venezuela es de naturaleza política, y sólo podría resolverse si actuamos en un frente unido de resistencia, que vaya más allá de activarnos sólo con fines electorales. Esto, por supuesto, exige un verdadero consenso”.
No hay dudas, el imperio dio la orden de yugular a la Revolución, de esclavizar de nuevo al país, de tumbar a Chávez. En Facebook, Arria habla de un destino similar al de Noriega.
Las medidas no se hacen esperar, los agentes oligarcas internos, sumisos, dan los pasos desestabilizadores que el imperio les dicta: intentan agrietar a la FAN, por eso han levantado la acusación de “Traición a la Patria ”.
Con esto pretenden justificar cualquiera acción violenta. Es un guión que viene de los halcones gringos, Arria lo confirma, y se desarrolla con precisión de campaña militar.
Primero avanzó el general rastrero, éste acusó la presencia de cubanos y dictaminó “traición a la patria”.
Luego el partido de Rosales mueve a Enrique Ochoa, uno de sus malignos, para demandar en el Tribunal a Chávez y a los altos mandos militares por “traición a la Patria ”.
Está claro que los oligarcas que enarbolan banderas gringas, llaman a invasión a la séptima flota, tienen su cuartel general en Miami, apoyan las bases gringas, es obvio que no están preocupados por la Patria, todo forma parte del macabro guión.
El grupo 2D de bobolongo, ataca el domingo con un comunicado lleno de hipocresía dando otro paso hacia el desenlace golpista: hablan de la soberanía en peligro y de respeto a la Constitución. Se les olvidó que en abril dieron un golpe con complicidad gringa y derogaron la Constitución que hoy dicen asumir.
Las señales están claras, los campos se perfilan con claridad. Los oligarcas se decidieron por la vía violenta, todas sus acciones se subordinan a ella. Los vacilantes se quedan en un limbo esperando ser perdonados por el monstruo fascista que se asoma. A los Revolucionarios no nos queda otra opción que avanzar en el Socialismo. Arrasar en septiembre.
¡Chávez es Socialismo!
¡San Pedro Alejandrino no se repetirá!

3.5.10

LAS TAREAS DE LA CLASE OBRERA

El agotamiento de la ideología pequeño burguesa dentro de la Revolución nos ha ubicado en una encrucijada fértil. Ahora podemos avanzar, hay grandes posibilidades, o podemos retroceder a las miserias del pasado, es una clara amenaza.
Estamos en terrenos de posibilidad socialista, como nunca hubo en Venezuela, y como pocas veces en el mundo. Es tal el avance del proceso bolivariano, que las tareas pendientes sólo las puede realizar la Clase Obrera encontrada con su ideología. Si la Clase Obrera no asume la hegemonía la Revolución se pierde.
De allí que su principal tarea es ponerse al frente, tomar la hegemonía del proceso, ha esto la ha llamado varias veces el Comandante. La pregunta que surge es:
¿Cómo hacerlo?
La Clase Obrera sólo puede tomar la conducción de la Revolución en la práctica, con el ejemplo, mostrando el camino, la nueva manera de vivir, de trabajar, los nuevos objetivos sociales, sólo así podrá dibujar un nuevo horizonte, conducirnos hacia el nuevo mundo.
Entonces, de aquí se desprende que la Clase Obrera debe constituirse en columna vertebral de las Zonas Socialistas, zonas donde el Socialismo sea concreción. Allí debe haber hegemonía de la Propiedad Social de los Medios de Producción Administrados por el Estado Nacional, entrelazados con la Conciencia del Deber Social.
La Conciencia del Deber Social, el Sentido de Pertenencia de la Sociedad debe ser el motor de la actividad en esa zona. Y el Trabajo Colectivo Voluntario, por ser ejemplo, práctica de la entrega de esfuerzo a la Sociedad sin más compensación que la satisfacción del deber social cumplido, debe ser el eje de la formación del hombre nuevo.
El eje de la producción, de la economía deben ser fábricas, unidades económicas grandes, que agrupen a grandes sectores de la población. Unidades donde la producción colectiva, esa manera de existir, sirva de base a la Conciencia Social.
La producción debe obedecer a necesidades sociales y no a los requerimientos egoístas de una fracción de la sociedad. La distribución debe ser de acuerdo a las necesidades de cada uno.
Los estímulos morales y los materiales colectivos serán acicate en el desempeño del trabajo.
Las Zonas Socialistas no son unos ejercicios académicos, sin repercusión política, son por el contrario, trincheras en la defensa de la Revolución y del Comandante Chávez. Sus miembros deben ser combatientes prestos para las batallas de la construcción del Socialismo y también aptos, listos para defender al Socialismo en cualquier terreno. Son destacamentos de primera línea en la lucha contra el capitalismo.
La otra tarea de la Clase Obrera es táctica: para desarrollar las Zonas Socialistas, para hegemonizar a la Revolución es necesario que la Revolución exista, que el Comandante exista, que la conexión Chávez-Pueblo se mantenga.
Por eso es vital vencer, arrasar en las elecciones de septiembre. Un descalabro allí pondría en peligro máximo al proceso y al Comandante Chávez. El sueño sería postergado, la oportunidad de construir un nuevo mundo sería desperdiciada.
¡Chávez es Socialismo!
¡San Pedro Alejandrino no se repetirá!

2.5.10

LAS PUERTAS DEL INFIERNO OLIGARCA

Para los renegados de la Revolución las puertas del infierno oligarca se abren con tres requisitos, son golpes de aldaba que exige el imperio para aceptar a los que saltan la talanquera, son una prueba de lealtad. Veamos.
El primer aldabonazo, es renegar de Chávez: comienzan por decir que “Chávez no se reúne”, lo acusan de “hiperliderazgo” o de “totalitario”, de “mal rodeado”, para terminar enfilando veneno directo contra él. Repiten al calco las mismas quejas de los voceros imperiales.
El segundo golpe a la puerta del infierno oligarca, es enfilar la artillería contra Cuba Socialista: muchas son las maneras, los más discretos cuando comienzan su salto de talanquera la atacan oblicuamente, embisten al Socialismo Soviético, y de esta manera construyen una imagen deformada de Cuba Socialista. Después, cuando ya están definidos, sin caretas, califican a los internacionalistas cubanos como “fuerza invasora”, y al que hable con ellos de “traidor a la patria”.
No tragan al Che, la sola mención de su nombre los destartala.
Otros apoyan las declaraciones de los voceros imperiales, repiten a coro las acusaciones sobre los derechos humanos que emiten los gringos. Se cuidan de no aparecer apoyando la libertad para los Cinco Héroes Cubanos, luchadores contra el terrorismo, de no hablar contra el criminal bloqueo, de no mencionar a posada carriles.
El tercer requisito para ser aceptado en el infierno oligarca, es proteger a la propiedad no social de los medios de producción: esto es, proteger la base del capitalismo, su esencia.
Es el requisito más importante, difícil de ocultar durante mucho tiempo, porque define la posición oligarca en la práctica. Tiene muchas versiones, todas aceptadas por el imperio, negadoras de la Propiedad Social de los Medios de Producción Administrados por el Estado, que es la única forma de propiedad que sustenta a la Conciencia del Deber Social, esencia del Socialismo.
Las maneras de cumplir este requisito fundamental van desde la aceptación capitalista directa, como los “Empresarios Socialistas”, disfraces extraños, como los híbridos Capital-Socialismo, cogestión, Empresas de Producción Social, hasta un extraño “socialismo productivo”, que es capitalismo tapado.
Los toques a la puerta, los aldabonazos, se complementan, se condicionan mutuamente, pero la posición frente a la propiedad es la que define. De allí surgen las demás, y es la que precipita el pase al enemigo.
Hay otra manera de abrir las puertas del infierno oligarca que resume todos los golpes anteriores, es más expedita, no requiere tanta retórica. Esta manera es propia de partidos renegados… pero avergonzados. Consiste en dar militancia a los saltadores de talanquera, mientras más rastreros, mejor. Así se definen, tocan la puerta del infierno sin ser explícitos. Resumen en un solo gesto todos los golpes exigidos por el imperio.
Al final, cuando los renegados ya cumplieron los requisitos, cuando dieron los golpes exigidos, se abre lentamente la puerta por donde entran al mundo oligarca. Esta puerta es bajita, para pasarla es menester agacharse, y así, con la cerviz doblada, permanecen para siempre.
¡Chávez es Socialismo!

1.5.10

TRABAJO VOLUNTARIO Y REVOLUCIÓN

Una Revolución es en esencia un enfrentamiento entre la cultura del capitalismo: egoísta, individualista, depredadora, con el lucro como valor supremo… y la cultura de la Revolución : fraterna, amorosa, con sentido de sociedad. Esta cultura tiene su núcleo en la Clase Obrera fusionada con su ideología.
La Revolución en países con poco desarrollo del capitalismo confronta problemas inéditos.
El problema principal de una Revolución es: ¿Cómo impregnar a la sociedad con la ideología proletaria? Esa es la esencia de la lucha de clases, así la Clase Obrera dirige a la Revolución. Veamos.
La Clase Obrera, fusionada con su ideología, supera la etapa economicista, rompe con la lógica del capital, que propone soluciones parciales sin romper con el sistema capitalista, y entiende que sólo se podrá liberar de la explotación liberando a toda la sociedad. Por eso propone soluciones sociales al problema de la explotación del hombre y de la depredación de la naturaleza. De esta manera se eleva hasta constituirse en clase rectora de la sociedad.
La Clase Obrera revolucionaria es la única clase que tiene una propuesta de sociedad frente al capitalismo, y es la que puede conducir la construcción de esa propuesta: El Socialismo.
Su comportamiento y su prédica sirven de ejemplo al resto de la sociedad y promueve el llamado bloque histórico revolucionario, donde ella es el eje fundamental. En otras palabras, la Clase Obrera se hace política, se importa con la dirección de la nación.
El vínculo espiritual entre la Clase Obrera y el resto de la sociedad, la manera como ella refleja la esencia de su cultura sobre el resto de la sociedad, es el Trabajo Colectivo Voluntario. Así se labra la nueva cultura del trabajo socialista.
El Trabajo Colectivo Voluntario reproduce la esencia del trabajo en la fábrica, reproduce la existencia obrera, y de esa manera se crean en toda la sociedad las condiciones que soportan la espiritualidad, la cultura proletaria, revolucionaria.
Este trabajo debe ser colectivo, organizado, evaluado, y cargado de la prédica revolucionaria.
Es el Trabajo Colectivo Voluntario el que inculca en la masa revolucionaria el sentido de pertenencia a la sociedad, del trabajo para la sociedad, de esa manera la identifica con el fruto de su trabajo, lo cura del extrañamiento, de la enajenación propia del capitalismo.
Este Trabajo sólo es posible, tiene asidero, rinde los frutos integradores, sólo si tiene como soporte a la Propiedad Social de los Medios de Producción administrados por el Estado Nacional.
Si se realiza en otros tipos de propiedades parciales, el resultado es el incentivo de egoísmos individuales o grupales. Se fragmenta la percepción de la sociedad, así se contribuye con la conciencia capitalista y se mina la Conciencia del Deber Social. Se crean, independientes de la voluntad, corrientes antisocialistas.
La Revolución debe encarar con mucha seriedad el Trabajo Colectivo Voluntario. No es pensable la construcción socialista sin este instrumento. Este trabajo debe comenzar por los dirigentes, su ejercicio los forjará, su ejemplo será cátedra para el pueblo.
¡Chávez es Socialismo!

30.4.10

LA TRIVIALIZACIÓN DEL DESASTRE

El imperio capitalista es una nefasta red con ramificaciones en todos los rincones del planeta, se defiende con astucia, se reproduce, se disfraza. No es tarea fácil combatirlo, es una batalla complicada, su sustitución exige la mayor inteligencia de los revolucionarios.
Muchas son las argucias de la red imperial en el enfrentamiento con la intención revolucionaria:
Una importantísima es sembrar dudas en el campo liberador. Así como usaron la caída del campo socialista para difundir el fin de la historia, hablar del fin de la Revolución, enterrar al marxismo, ahora, usando pequeños burgueses internos, bombardean la esencia de la propuesta revolucionaria con el calificativo de dinosaurio, copia del pasado, imitación del fracaso soviético, antidemocrático, obsecados, etc.
De esta manera privan al movimiento transformador de su continuidad histórica, lo castran, lo dejan turulato, dando círculos, inventando el agua tibia, o descubriendo la redondez de la tierra. Mucho daño hacen al intento revolucionario, muchas revoluciones se han estrellado en este extravío ideológico.
Siempre la red imperial, que actúa con la misma eficacia, tanto en Washington como en Caracas, ha montado perfectas operaciones de manipulación psicológica: un buen ejemplo es la deformación de los términos comunismo, Socialismo, Trotskismo, hasta llevarlos a niveles satánicos. O la elevación a cumbres celestiales de la forma de vida gringa, que impusieron como paradigma de felicidad mundial.
La fuerza de la manipulación imperial la apreciamos en el hecho paradójico de que consiguieron constituirse ejemplo mundial, a pesar de ser el único que ha usado bombas atómicas, y además sobre objetivos civiles, de mantener en su territorio a reputados terroristas, de tener el record mundial de consumo de drogas “lícitas” e ilícitas, de amenazar al mundo con sus bases militares y sus flotas navales intervencionistas.
Pero la mayor operación de manipulación ideológica de esta época la realizan para enmascarar su culpabilidad en el desastre ecológico, y para obstaculizar las medidas para protegernos del desastre. Veamos.
Al Gore el vicepresidente gringo lo denunció: las compañías transnacionales pagan a científicos para que falsifiquen resultados que oculten el impacto ambiental del capitalismo. Al mismo tiempo, la política de los gringos sabotea cualquier intento de buscar soluciones, así lo hicieron con Kyoto y con Copenhague.
Ahora la operación, con la entrada de Hollywood y todo su arsenal audiovisual, adquiere inmensas proporciones: se produce una gran cantidad de películas, documentales, micros de televisión, que tienen la intención de trivializar el desastre ecológico. Lo hacen por la vía de convertirlo en ficción. Abundan los filmes de desastres mundiales, los documentales de supuestas amenazas a la vida, todos terroríficos, pero ninguno señala al imperio como culpable, al contrario, los culpables son desde monstruos llegados de otras galaxias, hasta el núcleo terráqueo que puede explotar, o el Sol que nos mande una llamarada. Raro que no acusan a Chávez.
Así, trivializan el peligro, evitan la acusación, siguen imperturbables su camino al infierno. Nosotros, la Revolución que los desafía debe tomar nota de su poderío, y enfrentarlos con decisión y con inteligencia.
¡Chávez es Socialismo!
¡El Socialismo es la Esperanza !

29.4.10

ARENGA

"¡Soldados! Vais a completar la obra más grande que el cielo ha encargado a los hombres: la de salvar a un mundo entero de la esclavitud.”
Así El Libertador encendía los corazones de la tropa patriótica, instantes antes de la Batalla de Junín, importante suceso en la liberación del Perú. La batalla fue feroz, no se oyó ni un tiro, sólo el ruido de los sables y las lanzas, el campo quedó sembrado del heroísmo de los patriotas, las lanzas de los llaneros venezolanos brillaron en las montañas peruanas.
La Arenga del Libertador no hablaba de nada material, no existe recompensa material capaz de encender el heroísmo, que la pasión y la entrega a una causa noble y grande forja.
La Revolución Bolivariana libra batallas que exigen la misma entrega y la misma pasión de las batallas libertadoras. Se debe siempre arengar con la grandeza de Junín: Nosotros también somos convocados a obra grande encargada por el cielo: somos convocados a acabar con la esclavitud del capitalismo y a salvar a la Humanidad de la extinción. Esta debe ser la arenga movilizadora del pueblo heredero del Libertador.
No podemos caer en la tentación de intentar fundamentar ánimos, adhesiones, con recompensas materiales. Debemos guiarnos por la experiencia revolucionaria mundial, y por la sabiduría encerrada en nuestra historia. Sólo la conciencia, el espíritu, puede darnos la grandeza necesaria para construir grandes obras, para ganar grandes batallas.
Un pueblo con elevada conciencia revolucionaria, identificado con la obra que realiza, es capaz de superar las adversidades que ese camino le impone. Por el contrario, un pueblo sin conciencia, pasto del egoísmo capitalista, sucumbe frente al primer tropiezo, es incapaz de liberarse, de dirigir su destino. Cuando lo material comienza a importar, es señal de que el espíritu se resquebrajó. En esas circunstancias no se debe buscar en lo material lo que se perdió en lo espiritual.
En septiembre vamos a una batalla decisiva, es imprescindible ganar, ya el enemigo oligarca ha declarado exterminio contra la Revolución y el Comandante Chávez.
Declaran abiertamente y sin tapujos que van a la Asamblea a debilitarnos para dar el zarpazo. Al mismo tiempo, dan pasos desestabilizadores: falcón, el general rastrero, los susurros a los militares, cada vez más descarados, las declaraciones explícitamente golpistas de algunos obispos.
No hay dudas, alrededor de septiembre se libra una batalla decisiva, a ella debemos ir con el espíritu de los que van a lo trascendente: alegres, decididos, con el ánimo de los que saben que hacen historia, de los que se sienten hijos de Junín, de Carabobo, del 4 de febrero.
Todos debemos participar en esa batalla, después podremos contar a los hijos y los nietos que estuvimos allí cuando se decidía el destino de este pueblo y de la Humanidad, que no fallamos, que acudimos al llamado que desde las sabanas de Junín nos hizo El Libertador en 1824: “Liberar a un mundo entero de la esclavitud.”
¡Chávez es Socialismo!
¡San Pedro Alejandrino no se repetirá!

28.4.10

LAS MISIONES VANGUARDIA DEL SENTIMIENTO

A la hora de evaluar y promover a las Misiones debemos poner énfasis en el sentimiento, en el espíritu, es allí donde está su fuerza, son la muestra del Hombre Nuevo, de la nueva relación humana, del mundo nuevo que queremos construir.
Cuando los cubanos y venezolanos van a Bolivia a erradicar la enfermedad del analfabetismo, o marchan a Haití a aliviar a las víctimas del terremoto, o se ofrecen para socorrer en cualquier parte del mundo, están dando una muestra de amor, están calificando al Socialismo.
El hecho de ir a la búsqueda del que sufre, sin pedir nada a cambio, es un acto revolucionario, de rescate del humanismo perdido en las miasmas del capitalismo. Cuando un país sale de sus fronteras a llevar salud, conocimiento, felicidad, y no a invadir, es una demostración de una sociedad movida por espíritu amoroso.
Ese sentimiento que guía a la Misiones merece el apoyo de la población, es necesario salvarlo, no es el fin, es sólo el inicio del rescate de la integración social, es la señal clara de que la Humanidad es posible, no está condenada a la extinción, de que en Venezuela estamos construyendo una armonía que sustituye al desarrollo depredador, donde las necesidades van tomando su cauce natural, en resumen, estamos construyendo una sociedad que sirva de ejemplo, de alternativa al desarrollismo y consumismo suicida que nos plantea el capitalismo.
Una Revolución es movida ante todo por un profundo sentimiento de amor, eso son las Misiones, el reservorio amoroso de nuestro proceso, el pilar fundamental de nuestra Revolución.
Entonces, si este pueblo pierde las Misiones, si las entrega a los enemigos de la Humanidad, no sólo estará perdiendo el módulo de Barrio Adentro, o la asistencia deportiva, o la asistencia a los que nunca tuvieron, que les brinda, por ejemplo, la Misión José Gregorio a los discapacitados, estará enterrando la posibilidad de su redención.
Ya la oposición oligarca ha decretado el fin de las Misiones, dictaron que los misioneros cubanos son una “fuerza de ocupación”, cada hora arrecia la campaña contra Cuba. Preparan el terreno para agresiones de envergadura.
Por eso es importante, decisivo, que Chávez, que la Revolución, salgan bien en las elecciones de septiembre. La época postelectoral será de profundización de la confrontación con la oligarquía y el reformismo internacional y nacional. Es necesario que la Revolución entre en esa etapa con la mayor fuerza posible.
Si de las elecciones salimos débiles, sin dudas, la oligarquía envalentonada intentará zarpazo.
Lo que se decide en las elecciones de septiembre no es simplemente la diputación de un circuito, es el destino de la sociedad, del Comandante, del camino del amor.
No podemos entregar ni un milímetro de lo ganado al enemigo oligarca, tenemos que recuperar el terreno cedido en momentos de incomprensión. Es necesario ganar. Demostrar a los oligarcas que estamos decididos a defender nuestro derecho a construir un mundo diferente al desastre en que ellos han convertido a la humanidad.
¡Chávez es Socialismo!

27.4.10

EL ASESINATO DE LAS MISIONES

La historia cuenta de pueblos que han asesinado a sus redentores o no los han apoyado, los dejaron en las garras de los verdugos. Los casos son tan excesivos como incomprensibles.
Recordemos a Cristo, que perdió unas “primarias” frente a Barrabás. O a Bolívar saliendo a los gritos de ¡longaniza! de Bogotá, camino a su muerte. Recordemos a Marx, el teórico del Socialismo, que murió en la miseria, en medio de la humanidad a la que señaló el camino. Al Che, asesinado entre la indolencia de los pobres a los que unió su suerte.
Asimismo se han perdido esfuerzos colectivos de redención: recordemos a Miranda cuando invadió la patria y encontró pueblos vacíos de personas y de amor.
Difícil comprender estos comportamientos sin entender los fuertes mecanismos de manipulación de la clase dominante: son capaces de hacer de los pueblos, como decía el Libertador, “instrumentos ciegos de su propia destrucción”.
En septiembre vamos a una elección en la que se decide la suerte de este pueblo, de la Revolución Bolivariana y del Comandante Chávez.
Esta sociedad vive la hora en que los pueblos deciden entre la esclavitud milenaria, o erguirse para concretar los sueños. Deciden si guillotinan sus esperanzas, o pelean con fuerza por hacerlas realidad. Si será verdugo de sí mismo, o viento que rompa las cadenas que lo convierten en vileza.
En septiembre demostraremos como pueblo de qué estamos hecho: si del barro de lo intrascendente, o de la sangre de los Libertadores.
En Septiembre aflorará el sentimiento, se pondrá a prueba el amor y la gratitud. Se evidenciará si entendimos el mensaje central de la Revolución, o sólo fue una brisa fresca que nos alegró una tarde.
La Revolución es ante todo un profundo acto de amor. Es aprender a amarnos a nosotros mismos, a nuestros semejantes, a la naturaleza.
Esta Revolución, si alguna característica tiene es la de haber sido siempre “guiada por profundos sentimientos de amor”. Impregna hasta sus errores, y tiene que ser así. Una Revolución si se equivoca debe ser para el lado del amor, de esa manera la posibilidad revolucionaria se mantiene, al contrario, el camino del odio la condena.
Esta Revolución está bañada de amor, la principal muestra la ofrece cuando funda las Misiones Sociales.
No hablemos de números que sabemos extraordinarios, fijémonos en la intención amorosa: pensemos en la voluntad redentora de enseñar a leer, de sacar al pueblo de la prehistoria, sintamos la intención de llevar salud y sobre todo amor a lugares donde nunca pisó el oligarca.
Imaginemos que las Misiones mueran… De qué tamaño será el vacío en el alma del pueblo que participó en el asesinato del amor. Cómo nos explicamos a nosotros mismos que pusimos en manos de la oligarquía el patíbulo donde las sacrificaron. Sería catastrófico, sería el preámbulo de una infinita noche de aterradora miseria espiritual y material.
En septiembre el amor no morirá. San Pedro Alejandrino no se repetirá.
¡Chávez es Socialismo!

26.4.10

EL TRIBUNAL DE LA NATURALEZA, JUZGA A UN ASESINO EN SERIE

Si existiera un tribunal de la naturaleza, la primera convocada al banquillo de los acusados sería La Humanidad. Las acusaciones serían terribles, los acusadores serían el resto de la vida en el planeta. Estaríamos en un verdadero problema.
Es posible que ese tribunal exista, la vida a sus diferentes niveles tiene mecanismos de seguridad: el cuerpo de un animal tiene mecanismos para rechazar una espina en un pie, o para combatir los virus de la gripe. Entonces, qué de raro tendría que la naturaleza, la vida planetaria en general tenga sus mecanismos para salir de especies asesinas.
Nosotros creemos que ese tribunal existe y ya nos está juzgando, quizá ya nos juzgó, y dictó la pena, quizá el desequilibrio climático que nos acosa es ya ese veredicto.
¿Qué puede decir la especie en su descargo, cómo puede defenderse, quién está llamado a ser su abogado defensor?
La especie, La Humanidad tiene que defenderse a sí misma. Y rápido, la condena está corriendo, ya no queda tiempo.
¿Quién puede ocupar el estrado de defensa de La Humanidad, quien tiene las credenciales para abogar por ella?
Debe ser alguien que tenga una propuesta de readaptación a la armonía con el ambiente, que detenga el asesinato de la naturaleza. La sentencia sólo se puede detener en la práctica, resarciendo el daño. ¿Quién está libre de pecados?
Sólo se encuentran esperanzas y promesas, todos nos comportamos como si la vida transcurriese de manera plácida, como si aún habitáramos el Edén.
Lo más lejos que llegan los mejores, los más sensatos, es a denunciar el crimen, a darse golpes de pecho, las medidas son nulas. Seguimos contaminando, desapareciendo bosques, contaminando mares, desapareciendo glaciares, y extinguiendo especies animales y vegetales.
El clima desbocado produce sequías y simultáneamente inundaciones, nieva en verano. Terremotos, huracanes. La sentencia de la naturaleza continúa, espera una señal de la Humanidad.
Nosotros podemos, estamos llamados a ser esa respuesta, debemos demostrar, en la práctica, que formamos parte del lado sano de la Humanidad, que tenemos condiciones para cambiar, para ser ejemplo.
Es importante que salgamos del pantano inmediatista, que no nos perdamos en la lógica que hunde a la especie. Si no cambiamos nuestra manera de vivir, de consumir, de relacionarnos entre nosotros, y con la naturaleza, entonces, la sentencia se hará irrevocable, y ya nada importará.
Ese es el reto, todos debemos tomarlo en cuenta, y es triste pero debemos decirlo, reconocerlo, hasta ahora estamos lejos de la altura requerida por las circunstancias mundiales. Como sociedad somos incapaces del menor sacrificio, no hemos conseguido ni siquiera racionalizar el consumo de nada, ni de gasolina, ni de electricidad.
La lógica perversa de elecciones que exigen contentamientos inmediatos, nos atrapa, nos impide exigir a la sociedad, ésta se comporta como un niño malcriado que si no se complace en todo, al menor disgusto se tira al suelo a patalear.
Romper esa lógica es el reto. En eso nos va la vida.
¡Chávez es Socialismo!

25.4.10

MATAR A UN ELEFANTE

Es el título de un cuento de Orwell que narra el trance de un agente inglés en la India colonizada que se enfrenta a un elefante loco.
Los elefantes enloquecen, y arremeten contra todo lo que consiguen a su paso… El del cuento, en su desquiciamiento, destruía plantaciones. Los pobladores dan aviso a la autoridad, al agente del Imperio Británico, y éste toma las providencias.
Se acerca a la zona de conflicto, habla, se informa con los nativos, y decide mandar a buscar el rifle mata elefantes. Desde ese momento creó la expectativa del gran acontecimiento que significaba para esa aldea india la muerte de un elefante loco.
Después de perseguirlo, lo encuentra en una plantación de arroz, donde el “prófugo” pastaba tranquilo. Un campesino le informa que el ataque de locura le está pasando, y que si lo dejaban en sana paz, la calma tomaría las riendas de la conducta del paquidermo.
El flamante agente, del flamante Imperio Británico, en ese momento se percata de la presencia de medio poblado que lo sigue, esperanzado en presenciar un espectáculo que seguramente recordarían para contar a sus nietos.
El agente duda, considera varias acciones, retirarse, esperar, y al final sucumbe. Piensa que un hombre blanco no debe tener miedo frente a los nativos, porque corre el riesgo de que se rían de él, y eso deja muy mal parado al Imperio.
…Al final, de varios tiros (muchos), mata al elefante.
Todos opinaron del hecho, algunos estaban de acuerdo con el elefanticidio, otros lo rechazaban, pero nadie dijo nunca que el agente imperial lo mató para no quedar como un idiota.
Es así, los imperios, sus agentes tienen una reputación que cuidar, y ese cuidado muchas veces está por sobre cualquier otra consideración.
La Revolución Bolivariana es percibida por el imperio como un elefante que se salió del control de la autoridad, del sometimiento oligarca.
El imperio ha hecho alharaca sobre nuestra inconveniencia. Nos amenaza y nos acusa de cuanta barbaridad le es útil para construirnos una imagen que justifique guillotina.
El imperio, al igual que el agente británico en la India, ha creado expectativas acerca de la necesidad de eliminarnos, blande el rifle de matar elefantes.
Los imperios tienen una reputación que cuidar, por lo tanto, es pensable que usará el rifle contra nosotros, a menos que mostremos una disposición para la defensa ¡que haga que sus pérdidas sean tan grandes que la aventura no les sea rentable!
Frente a la amenaza del imperio que no quiere parecer idiota, no hay otra posibilidad que fortalecer la opción socialista en la economía y en el espíritu de la sociedad. Sólo de esa manera fortaleceremos la convicción en el pueblo de que este es el camino cierto de su redención.
El imperio sólo retrocede frente a la determinación de pueblos dispuestos a defender el derecho a decidir su destino. El imperio frente a la conciliación y la debilidad, avanza, subyuga.
¡Chávez es Socialismo!

24.4.10

EL OPIO

Las elecciones oligarcas son el moderno opio de los pueblos. Si Emparan hubiese planteado unas elecciones, el imperio español aún campearía por estas tierras.
Es difícil una Revolución en un país embobado por las elecciones oligarcas, pero es posible: Chávez es una prueba del rompimiento del espejismo. Lo que sí es imposible, es una revolución sin sustituir el sistema electoral oligarca. Esta Revolución nuestra debe parir otro sistema de elección.
Si observamos lo que se comenta en la esfera política, leemos los periódicos y vemos la televisión, nos daremos cuenta que dos discursos principales cruzan el ambiente.
Uno, el electoral. Se habla de mesas, de primarias. Algunos se retiran, otros denuncian zancadillas, ventajismo, se hace propaganda. Este discurso adormece, narcotiza, crea un ambiente desmovilizador, da la sensación de que es suficiente esperar septiembre para votar, y ese día se saldarán las cuentas entre los bandos sociales en pugna… Todos nos quedaremos tranquilos, cada uno para su casa a esperar las próximas elecciones. Ese opio nos envuelve a todos.
Otro, es el discurso de impulso al proyecto estratégico capitalista. Éste lo maneja con habilidad la oligarquía. Sus agentes ideológicos, como la iglesia, atacan el fondo del proyecto socialista, dirigen sus proyectiles contra los fundamentos ideológicos de la Revolución.
Los obispos no cesan en sus ataques, meten miedo, desempolvan viejos prejuicios: aún hablan contra la Unión Soviética, aún persiguen al viejo Marx (para su honra), y brincan cuando les nombran al Che, que fue sin duda un Santo, pero de esos de verdad: humilde, de los que dan la vida por sus creencias y su creencia es el bien de los desposeídos. Su sólo nombre los horripila, su ejemplo los atemoriza.
El discurso de la oligarquía a primera vista parece inocuo, pero es sumamente dañino, es uno de los pilares en la derrota de la Reforma.
Este discurso ideológico, que mina las bases de la Revolución de mil maneras, los oligarcas no lo abandonan. Nosotros si: con demasiada frecuencia nos conformamos con repetir clichés, frases hechas, abandonamos la reflexión.
Los oligarcas no pierden ocasión para desvirtuar la idea revolucionaria: trivializan las ideas nuestras, así hicieron con el discurso de Evo, así hacen todos los días con el discurso de Chávez. Difunden lo superficial, la anécdota, pero el fondo lo deforman o lo ocultan.
Una revolución es un cambio en la manera de percibir al mundo, es un cambio profundo en la ideología, en el alma, en las relaciones entre los humanos. Ese cambio no se consigue sin una profunda reflexión social, sin una sociedad que piense, analice, esté informada, que deseche las frases huecas, sin sentido, la mera consigna electoral.
La Revolución debe estar alerta frente al opio moderno de los pueblos, debe ir a las elecciones oligarcas, ya llegará el momento de cambiarlas, pero no debe abandonar la formación, el discurso, el combate ideológico. La Revolución debe dejar claras siempre las diferencias con el discurso oligarca, dejar claro que nosotros proponemos un nuevo mundo, el único que es posible.
¡Chávez es Socialismo!

23.4.10

EL DESFILE Y LA TRIVIALIZACIÓN DEL DISCURSO

El desfile en conmemoración del 19 de Abril produjo una cantidad de arrebatos por parte de la oposición, opiniones cretinas abundaron. El hecho llama a reflexión.
Lo primero es la evidencia de una oposición enceguecida por el odio, y por lo tanto, imposibilitada para pensar con claridad, con brillantez, incapacitada para establecer la mínima convivencia, sólo está apta para la crueldad… Es preludio claro de épocas fascistas.
Ya nadie tiene esperanzas en el “espíritu democrático” de esa gente, cada día nos convencen más de las tropelías que preparan. Con cualquier excusa atacan a Chávez y a la Revolución , en ese desespero recorren los caminos de la estupidez.
Ahora bien, la trivialización del discurso no es algo casual, es un requisito para las acciones que ellos desarrollarán. Veamos.
Acostumbrando a su base a razonamientos cretinizantes, como ese de que Chávez es culpable de la sequía, o que los bombillos tienen cámaras de televisión, conseguirán que esa masa acepte cualquier disparate, cualquier crueldad, cualquier justificación por inverosímil que sea. Los medios reafirman la maniobra, sembrando miedo, pánico, para terminar de aplastar la capacidad de razonamiento.
Está comprobado: a la oligarquía le interesa trivializar el discurso y así aplastar la capacidad de razonamiento, esa es su fuerza. Ya lo decía El Libertador: “por la ignorancia nos han dominado más que por la fuerza”. La historia está llena de estas manipulaciones, los nazis sentaron precedentes macabros.
A las Revoluciones, al contrario, les interesa la cultura, el cultivo del intelecto, la información, elevar la capacidad de razonamiento y de análisis. “Moral y Luces”, formación. Su fuerza reside en la participación conciente de la masa actuante.
La Revolución debe tener mucho cuidado, estar alerta con el peligro de la trivialización del discurso: cada palabra debe tener respaldo, cada argumento debe tener rigor. Todo concepto debe ser sólido.
La muela, la pirotecnia verbal, la estampida lingual, la palabra suelta desligada del cerebro, el hablar por hablar, las justificaciones incongruentes, todos son vicios que hacen mucho daño y deben ser combatidos con fuerza.
Es imprescindible que la Revolución se eduque, se prepare, escoja los temas que discute, y profundice la manera de abordarlos. Es necesaria una guerra contra la trivialización del discurso. Se puede decir que una Revolución tendrá la grandeza de sus discusiones, de los temas que la ocupan.
La educación del pueblo, del partido, debe ser principal preocupación de todos. Estudiar para resolver los problemas estratégicos de la Revolución , aprender a ubicarlos en su movimiento histórico, conocer sus orígenes, relacionarlos con los demás aspectos de la vida.
Fuerte es la tentación de movernos en la lógica oligarca, de caer en la banalización de la vida, propia del capitalismo, en conformarnos con pequeños triunfos que no rompen el cerco capitalista. Es cómodo pelear en terreno conocido, pero allí no conseguiremos el avance de la Revolución. Contra esa posibilidad debemos luchar, y no hay otra manera que fortaleciendo la educación revolucionaria, dándole contenido al discurso.
¡Chávez es Socialismo!

22.4.10

LA CARRERA DE LOS LÍMITES

En 1972 fue publicado el Informe Meadows, un estudio sobre los “límites del crecimiento mundial” que el Club de Roma había solicitado al famoso Tecnológico de Massachusetts. Estas fueron las palabras de conclusión de Meadows en el acto de presentación del informe:
“Si se mantienen las tendencias actuales de crecimiento de la población mundial, industrialización, contaminación ambiental, producción de alimentos y agotamiento de los recursos, este planeta alcanzará los límites de su crecimiento en el curso de los próximos cien años. El resultado más probable sería un súbito e incontrolable descenso tanto de la población como de la capacidad industrial”.
Hace ya medio siglo los científicos pronosticaban el fin de las posibilidades de crecimiento del capitalismo. Sus observaciones apuntaban principalmente al agotamiento de los recursos naturales, tocaban ligeramente la contaminación ambiental y preveían consecuencias económicas, predicciones leves si se comparan con los augurios científicos actuales.
Ignoraban las desastrosas consecuencias ecológicas del crecimiento capitalista.
El crecimiento desmedido del capitalismo ha establecido una competencia entre el agotamiento de los recursos naturales y el desastre ambiental. Cualquiera de los dos factores que triunfe en esta carrera macabra traerá consecuencias inimaginables para la humanidad, que enfrenta, en cualquiera de los dos casos, el peligro cierto de extinción.
Hay recursos ya desaparecidos y otros en fase de agotamiento, y el desequilibrio ecológico amenaza con acabar con la vida en un plazo perentorio. Las señales son claras, el tiempo se agota, la decisión es única y dramática: o superamos al capitalismo o la vida se extingue.
La humanidad necesita un cambio cultural de grandes proporciones. Se requiere otra manera de consumir y de producir, otras necesidades, y modificar la manera de satisfacer esas necesidades. Las medidas tienen que ser medidas sociales, comprendidas e implementadas por las grandes mayorías.
Sólo el Socialismo es capaz de conseguir el ambiente necesario para el gran cambio cultural, o mejor, él es ese cambio cultural. Sólo él puede sanar al hombre enfermo de capitalismo y crear al Hombre Nuevo.
El Socialismo es la salvación de la humanidad. Ya no se trata sólo de acabar con la explotación del hombre por el hombre, lo que lo justificaría, no se trata de rescatar a millones de excluidos de la miseria espiritual y material, lo que bastaría para hacer justa la lucha por el Socialismo, ahora se trata de la sobrevivencia de la vida planetaria, de la humanidad. Esa causa engloba y precede todas las luchas posibles.
Nosotros en Venezuela estamos llamados a dar el ejemplo, demostrar que una nueva manera de vivir es posible. La medida de nuestro éxito deben ser las acciones sociales que funden una nueva relación de los humanos entre sí y con la naturaleza. Debemos evitar los parámetros del éxito capitalista, la satisfacción espiritual basada en el consumo.
Esa es la tarea principal de la Revolución, sólo ella da razones sagradas para luchar, por esa causa vale la pena vivir y vale la pena morir. Lo demás es ficción macabra, opio.
¡Chávez es Socialismo!

21.4.10

CUBA: LA VERDADERA POTENCIA MUNDIAL

Los científicos mundiales, conocedores de la tragedia definitiva que amenaza al planeta, desilusionados con la poca atención que los gobernantes prestan al peligro, se han dedicado con vigor a estudiar las vías de salvación para la humanidad. La pregunta que motiva sus investigaciones es sencilla ¿Qué se debe hacer para superar la tragedia que ya es inevitable?
En esta búsqueda encontraron un laboratorio excepcional e inesperado: Cuba Socialista. Esa sociedad había superado con éxito una situación igual a la tragedia que vaticinan todos los cálculos científicos. Veamos.
Durante el llamado “período especial”, después del derrumbe de la Unión Soviética, la economía de Cuba cayó casi noventa por ciento: el aporte de petróleo bajó a cero, los fertilizantes para la agricultura a cero, medicamentos casi a cero, alimentos más de ochenta por ciento. Además, el sometimiento a un bloqueo económico profundizó la tragedia, la privó de lo más necesario, padeció una situación similar a la que se espera cuando la humanidad llegue a los límites de desarrollo del sistema capitalista, lo que se prevé para dentro de muy pocos años.
Cuba no sucumbió a las condiciones perversas ¿Cómo hizo? ¿cómo se mantuvo en pie? ¿cómo superó una situación que a cualquier sociedad capitalista la hubiera sumergido en la más espantosa de las zozobras, en el naufragio?
Cuba reacomodó su economía: desempolvó métodos ya casi olvidados de cultivo, volvieron los bueyes, el ritmo de la vida cambió, las necesidades tomaron otras dimensiones, se ajustaron las prioridades. La resistencia de aquel pueblo a las penurias es ejemplo para el resto del planeta. El heroísmo fue común.
Los análisis científicos señalan que dos puntos principales soportan el milagro: en Cuba se rescató la armonía del hombre con la naturaleza. El hombre volvió a mirar el cielo, la luna y las estrellas hablaron con el agricultor, le enseñaron lo olvidado. Se volvió a una agricultura orgánica, con multicultivos, siguiendo las enseñanzas de los bosques. Se rescataron los abonos orgánicos. El tiempo del hombre se adaptó a los tiempos de la vida. La naturaleza arropó con su manto de sabiduría a aquella sociedad que se resistía a perecer, que se aferraba a la humanidad perdida.
Todo eso fue posible porque el hombre se fundió con sus hermanos, y juntos rescataron la fuerza del amor. Vivieron como mandan las religiones, demostraron que hay esperanzas para la Humanidad , que unidos en un mismo empeño somos invencibles, que juntos podemos detener la barbarie capitalista.
Cuba es sin duda la única potencia mundial, el modelo de sociedad humana viable, la que marca el camino de la sobrevivencia. Las demás son potencias suicidas. Demuestra que sólo el rescate del amor en las relaciones entre los hombres, y de estos con la naturaleza, puede salvarnos… eso es el Socialismo. El dilema de la humanidad es, hoy más que nunca, Socialismo o extinción. Allí está el camino, transitémoslo…
¡Chávez es Socialismo!

20.4.10

EL ERROR QUE LA HISTORIA NO PERDONA

Las revoluciones, siempre, se resumen en una persona, en un individuo. Muchas veces esa potencialidad revolucionaria, por variadas razones, es abortada, entonces, la historia no registra el hecho en toda su magnitud, a lo sumo habla de una esperanza difusa sólo recordada con pasión por quienes estuvieron cerca de la trayectoria que amenazaba con partir las aguas. Tal es el caso de Fabricio, del catire Rincón. Así nacen los mártires.
Otras veces, pocas, la Revolución cuaja en la personalidad, en el líder, y el proceso toma cuerpo, se expande, se mueve, comienza a producir su propia dinámica, crea su fisiología particular, siempre manteniendo como centro al líder, que es, como diría Martí, el decoro de un pueblo condensado en un hombre, o el decoro de un hombre condensado en un pueblo.
En esas circunstancias el paisaje humano cambia, surgen fuegos, se extinguen esclavitudes, se conmueven continentes, la humanidad convulsionada salta a los abismos y vuela, los remonta. Ese torbellino es la Revolución.
Uno de esos hombres fue Simón Bolívar, él que ha podido ser un feliz alcalde de San Mateo, fue poseído, tocado por la historia, y resume la independencia.
Otro de estos hombres fue Lenin, frenético de justicia, derrumbó zares y sembró esperanza, recordó a la humanidad la fuerza constructora de las masas.
Otro es Fidel, el rompedor de dogmas.
Si es difícil, escaso el líder que resume a una Revolución, más difícil aún es la permanencia de la obra revolucionaria inicial: contra ella se confabula la condición humana tallada en el pasado, que habita a enemigos y a revolucionarios.
Las revoluciones cometen muchísimos errores, pero hay uno que la historia no perdona: atentar contra su líder. Cuando esto sucede la Revolución queda sin centro, pierde su fuerza, su capacidad de rectificación y de encontrar el rumbo: se convierte en una hoja que cae de un árbol girando sobre sí misma, bamboleándose sin control, inexorable en su desplome. Muere el sueño.
En San Pedro Alejandrino, cuando asesinaron a Bolívar murió la Independencia y murió la Gran Colombia. El sueño del Monte Sacro quedó por hacer.
Con Lenin murió también la Unión Soviética, Gorbachov y Yeltsin, son hijos directos de aquella desaparición.
Cuando desaparece Allende, solo quedó la oscuridad.
A medida que avanza la Revolución Bolivariana, se definen los campos, se perfila con fuerza la resolución de ir al Socialismo, entonces, las tentaciones para el disparate, para el error, son muchas: se despiertan iniciativas, apetencias, vocaciones para el desaguisado, inventos, atajos que solo conducen a la restauración capitalista.
Hay un error imperdonable que está Revolución no puede cometer ni puede tolerar: es el error de lesionar al líder, en nombre de la Revolución, de unas consignas bonitas, “productivas”, sentar tienda aparte, caminar aislados.
Son tiempos de jugar cuadro cerrado con Chávez, defender la Revolución, la esperanza. Ninguna cabriola teórica o política, por bonita que suene, podrá lesionar al centro de esta Revolución. Los derrotaremos!.
¡Chávez es Socialismo!
¡San Pedro Alejandrino no se repetirá!

19.4.10

¿CONSTRUIR EL SOCIALISMO SIN DESPRECIAR AL CAPITALISMO?

Una respuesta afirmativa a la interrogante del título, calmaría el desasosiego de muchos que no duermen tratando de pasar el camello por el ojo de la aguja. Los que así piensan seguirán con insomnio y le harán un gran daño al camino revolucionario, los que intenten esta mezcla pueden terminar en dos laberintos patéticos:
Uno, falsificar al Socialismo, despojarlo de su fuerza liberadora y constructora, convertirlo en un adjetivo que lleva por dentro al capitalismo salvaje, infaliblemente lo llevará a estallar en un mar de contradicciones sociales que la farsa no podrá resolver.
El otro, construir a duras penas un híbrido, una mezcla de dos sistemas antagónicos, inexorablemente terminará por ser devorado por el sistema más antiguo, el más arraigado en el inconciente colectivo, el capitalismo.
¿Por qué no es posible construir el Socialismo en convivencia con el capitalismo?
Un sistema social es en esencia una conciencia sustentada en una relación económica. De aquí se desprende que la lucha política, la lucha revolucionaria, es una lucha por la conciencia de las mayorías, el territorio de la confrontación es la conciencia, lo demás está subordinado a este objetivo.
Ahora bien, la conciencia y las relaciones de propiedad están entrelazadas, se existen mutuamente, lo que significa, por ejemplo, que no podía existir conciencia esclavista sin relación de propiedad esclavista.
Así mismo pasa con el capitalismo, genera una conciencia del egoísmo, del consumismo que lo sustenta, una conciencia instalada, arraigada con una fuerza única en la historia de la humanidad.
Por lo tanto, pensar en la convivencia del Socialismo con el capitalismo, en un híbrido como un sistema social viable, es un disparate, una trampa reformista y el suicidio de la Revolución.
No se puede pretender superar un sistema sin atacarlo, sin descalificarlo, por dañino, material y moralmente, sin evidenciarlo como inaceptable. Esto nos lo enseña El Libertador en la presentación de la Constitución de Bolivia, cuando al calificar la esclavitud, dice:
“La infracción de todas las leyes es la esclavitud. La ley que la conservara sería la más sacrílega. ¿Qué derecho se alegaría para su conservación? Mírese este delito por todos los aspectos, y no me persuado que haya un solo boliviano tan depravado que pretenda legitimar la más insigne violación de la dignidad humana. ¡Un hombre poseído por otro! ¡Un hombre propiedad! ¡Una imagen de Dios puesta al yugo como el bruto!”.
Podríamos, sin pecar, sustituir en las palabras de Bolívar, esclavitud por capitalismo, porque qué es el capitalismo si no la más insigne violación de la dignidad humana, donde unos hombres, los capitalistas, son propietarios del tiempo, de la vida de otros hombres, los trabajadores. ¡El capitalismo es una esclavitud más refinada!
Fácilmente se comprende que no se puede construir el Socialismo sin atacar, sin despreciar al capitalismo, pretender ese absurdo es truncar a la Revolución , porque una Revolución frente al monstruo capitalista si se detiene inexorablemente fracasa.
¡Chávez es Socialismo!
¡San Pedro Alejandrino no se repetirá!