20.5.13

QUE NADIE SE DESANIME (Lunes 20-05-2013)


Han sucedido hechos que confunden, cómo negarlos. Los coqueteos con el capitalismo no son comprendidos por muchos. El escepticismo cunde, los enemigos ahondan las grietas e inducen al chavismo a respuestas inapropiadas, el desespero y el desencanto, los dos extremos los favorecen. El momento reclama serenidad, calma y, al mismo tiempo, una gran firmeza, análisis profundo, rigor y un gran coraje para detectar errores, corregir entuertos, adecuar el rumbo. Veamos.
Vivimos una Guerra de Quinta Generación, de fina factura que, debemos decirlo, está favoreciendo a la oligarquía. Han conseguido tender el lazo del viejo truco del policía malo y el policía bueno. Capriles presionó en lo político y tuvo su punto culminante pasando a la agresión fascista del 15 de abril. Hizo muy bien su trabajo, la amenaza abrió camino a la conciliación derrotista, así se justificó el pacto aderezado con presión económica. Desabastecimiento y especulación fueron sus armas.
Con la excusa de parar a la ultraderecha, a los extremistas, a los violentos, se llamó a mendoza y con él se pactó en lo económico, que ya sabemos es preludio del ahora inevitable pacto en lo político. Esta es la situación hoy.
Los últimos acontecimientos sólo se pueden entender ubicados como batallas de la gran Guerra de Quinta Generación. Los burgueses han ganado los combates preliminares:
El primero fue asesinar a Chávez, llevarnos a elecciones, crear turbulencia, inestabilidad.
El segundo, desdibujar al Socialismo, colocarlo como un capricho inoperante, ineficaz, esconder las diferencias, confundir.
El tercero y más importante, conseguir encubrir la situación de guerra que vivimos.
De esta manera cuentan con nuestra ingenuidad, con nuestra inocencia, la creencia de que vivimos en una democracia ideal, donde cada uno cumple su papel de la mejor manera y todos colaboran en construir el Socialismo: los empresarios trabajan, los políticos politiquean, el pueblo espera, los militares cuidan. Y así, como en una ciudad de juguete, de esas que construyen los niños con legos, todo marcha como imaginamos. La ceguera es terreno fértil para la derrota.
El momento exige recordar la frase del Libertador en el Manifiesto de Cartagena: “El soldado bisoño lo cree todo perdido desde que es derrotado una vez, porque la experiencia no le ha probado que el valor, la habilidad y la constancia corrigen la mala fortuna”.
La enseñanza de Bolívar cobra vigencia: Son momentos de Valor para corregir, Habilidad teórica para saber lo que tiene que ser corregido y Constancia para seguir en la lucha, para saber que "si no se ha perdido todo no se ha perdido nada", siempre habrá oportunidad de corregir la mala fortuna.
Estamos en una hora estelar. Tenemos la teoría afinada por la práctica, aprendamos de los errores, convoquemos al pueblo para lo grande, sigamos el camino de Chávez, emulemos su coraje.
Es importante, vital, mantenernos unidos alrededor de Maduro, no abrir grietas pero intensificar la irreverencia y la lealtad. Entender que lo que aquí pase, pasará con Maduro y con los hijos de Chávez.
¡Con Chávez, con Maduro! ¡Socialismo sin capitalismo!

19.5.13

¡VIVA EL CHE! (Domingo 19-05-2013)


El Che Guevara, argentino de nacimiento, cubano por convicción, animal de galaxias, humano del futuro, su conducta es un ejemplo indispensable en los tiempos de hoy. Su encuentro con Fidel en la casa de María Antonia fue como el encuentro de dos estrellas que se fusionan en un destello que ilumina a todo el universo. Se trató, sin dudas, de uno de los hechos históricos más importantes del mundo.
El Che Guevara, un humano entero, su vida, su pensamiento, su acción, es cátedra de Revolución. Señala la vía para alcanzar el futuro, para la sobrevivencia de la especie. De la acción del Che no es necesario abundar, ya conocemos su coherencia entre acción y pensamiento, él se entregaba a sus convicciones sin importar los riesgos que significara.
Renunció a sus altos cargos, con ese gesto nos recuerda a Fabricio. Es que los Revolucionarios no tienen más apego que a la oportunidad de luchar por la humanidad, allí donde "reclamen sus modestos esfuerzos". Salió a luchar en otras tierras, con ese gesto nos recuerda a Bolívar, al venezolano Carlos Aponte, oficial de Sandino y héroe de las luchas revolucionarias de Cuba. El Che fue al fondo de la teoría revolucionaria, así se emparentó con Rosa Luxemburgo, Lenin y con el mismo Marx. Fue hermano e hijo de Fidel, lo emuló en su entrega a la causa de la humanidad.
Pero, ¿dónde está la enseñanza teórica del Che, su valor? Encontró el alma del Socialismo, la esencia de la teoría, desentrañó, cual arqueólogo, el tesoro escondido tras montañas de dogmatismo y deformación. Allá, tras los manuales y las lecturas folletinescas, hizo brillar el "humanismo y el naturalismo", esencia y razón de todo el esfuerzo revolucionario.
Advirtió al Socialismo Soviético de su camino errado, y con su visión supo implantar en Cuba, aunque por poco tiempo, el Sistema Presupuestario de Financiamiento, base material de la inmensa fuerza espiritual que brotó en la Sierra Maestra. Supo interpretar aquella vida guerrillera y extraer de allí la sustancia del Socialismo: La suerte del todo depende de la suerte de cada uno y el destino de cada uno importa al todo. El Che resumió esta enseñanza cuando nos dice: "La velocidad de la columna guerrillera viene dada por la velocidad del más lento".
El Socialismo del Che surge de la conciencia, del sentido de sociedad, del amor al todo y, por su medio, al individuo. Esa dimensión de hombre integrado, completo en su relación con los semejantes y la naturaleza, la entendía como la razón del Socialismo, única manera de construir una humanidad viable.
El Che colocó al imperio capitalista en su justo lugar, en toda su vida no le hizo concesiones a la burguesía, al contrario, no le creyó "ni tantico así". Aún retumba en la América su axioma: "No hay burguesías nacionales, sólo caricaturas de burguesías". Quizá sin conocerlo, el Che fue un gran Zamorano, su vida se guió por el grito ¡Horror a las oligarquías!
¡Irreverencia y Lealtad! ¡Viva Chávez!

18.5.13

QUE NADIE SE DESANIME (Sábado 18-05-2013)


Han sucedido hechos que confunden, cómo negarlos. Los coqueteos con el capitalismo no son comprendidos por muchos. El escepticismo cunde, los enemigos ahondan las grietas e inducen al chavismo a respuestas inapropiadas, el desespero y el desencanto, los dos extremos los favorecen. El momento reclama serenidad, calma y, al mismo tiempo, una gran firmeza, análisis profundo, rigor y un gran coraje para detectar errores, corregir entuertos, adecuar el rumbo. Veamos.
Vivimos una Guerra de Quinta Generación, de fina factura que, debemos decirlo, está favoreciendo a la oligarquía. Han conseguido tender el lazo del viejo truco del policía malo y el policía bueno. Capriles presionó en lo político y tuvo su punto culminante pasando a la agresión fascista del 15 de abril. Hizo muy bien su trabajo, la amenaza abrió camino a la conciliación derrotista, así se justificó el pacto aderezado con presión económica. Desabastecimiento y especulación fueron sus armas.
Con la excusa de parar a la ultraderecha, a los extremistas, a los violentos, se llamó a mendoza y con él se pactó en lo económico, que ya sabemos es preludio del ahora inevitable pacto en lo político. Esta es la situación hoy.
Los últimos acontecimientos sólo se pueden entender ubicados como batallas de la gran Guerra de Quinta Generación. Los burgueses han ganado los combates preliminares:
El primero fue asesinar a Chávez, llevarnos a elecciones, crear turbulencia, inestabilidad.
El segundo, desdibujar al Socialismo, colocarlo como un capricho inoperante, ineficaz, esconder las diferencias, confundir.
El tercero y más importante, conseguir encubrir la situación de guerra que vivimos.
De esta manera cuentan con nuestra ingenuidad, con nuestra inocencia, la creencia de que vivimos en una democracia ideal, donde cada uno cumple su papel de la mejor manera y todos colaboran en construir el Socialismo: los empresarios trabajan, los políticos politiquean, el pueblo espera, los militares cuidan. Y así, como en una ciudad de juguete, de esas que construyen los niños con legos, todo marcha como imaginamos. La ceguera es terreno fértil para la derrota.
El momento exige recordar la frase del Libertador en el Manifiesto de Cartagena: “El soldado bisoño lo cree todo perdido desde que es derrotado una vez, porque la experiencia no le ha probado que el valor, la habilidad y la constancia corrigen la mala fortuna”.
La enseñanza de Bolívar cobra vigencia: Son momentos de Valor para corregir, Habilidad teórica para saber lo que tiene que ser corregido y Constancia para seguir en la lucha, para saber que "si no se ha perdido todo no se ha perdido nada", siempre habrá oportunidad de corregir la mala fortuna.
Estamos en una hora estelar. Tenemos la teoría afinada por la práctica, aprendamos de los errores, convoquemos al pueblo para lo grande, sigamos el camino de Chávez, emulemos su coraje.
Es importante, vital, mantenernos unidos alrededor de Maduro, no abrir grietas pero intensificar la irreverencia y la lealtad. Entender que lo que aquí pase, pasará con Maduro y con los hijos de Chávez.
¡Con Chávez, con Maduro! ¡Socialismo sin capitalismo!

17.5.13

¿ADMINISTRAR AL CAPITALISMO? (Viernes 17-05-2013)


A la Revolución Pacífica la amenazan peligros inéditos, surgen del camino que pocas sociedades se han propuesto. En ella se convive con el enemigo, a cada paso surge el pasado seduciendo con la tranquilidad de lo conocido, el riesgo de lo nuevo espanta.  El crecimiento bajo la lógica de la burguesía le impone una peligrosa carga de confusión, el peligro de extraviar el camino es inmenso.
Uno de estos equívocos, quizá el más importante, es pensar en construir Socialismo con las armas melladas del capitalismo, o el absurdo de poner en manos de los capitalistas la edificación del socialismo. Por allí terminaremos siendo eficaces administradores… del capitalismo.
Si consideramos las formas capitalistas de manera cándida y las consideramos simplemente una manera de producir y más nada, será difícil detectar y comprender la amenaza de muerte que para el socialismo ellas significan. Veamos.
La producción capitalista, para desenvolverse a plenitud, necesita una serie de condiciones: un mercado en el cual trocar por dinero sus mercancías portadoras del trabajo robado a los obreros y precisa que esa mercancía sea comprada. Para esto crea necesidades ficticias a través de poderosos sistemas que ellos llaman de comunicación y, en realidad, son aparatos de manipulación de la voluntad.
El fruto del trabajo en el capitalismo no pertenece a la sociedad, pertenece al capitalista. Su producción será eficaz en la medida que beneficie al capitalista, ese es su objetivo: producirá lo que dé ganancia, acaparará si lo beneficia y venderá donde mejor le paguen... Y tumbará gobiernos que se opongan a su crecimiento. Es un costoso error pretender controlarlo, sólo se puede superar.
La producción capitalista de la "inocente" bolsita de harina pan que yace en los anaqueles, además de contener el ingrediente de la arepa, esconde los ingredientes básicos para empobrecer a la sociedad y llenarla de oprobio. Allí, en el casto saquito producido en el capitalismo están contenidos siglos de tristezas, de vidas desperdiciadas por sostener los privilegios de unos pocos y la miseria material y espiritual de muchos, allí está condensado el sudor de muchos y el aprovechamiento de unos pocos.  
Alrededor del saquito danza la manipulación de almas perpetrada por la propaganda, que transforma una simple ausencia temporal en los anaqueles en una catástrofe nacional, hace que seamos capaces, tal como Esaú, de cambiar la progenitura, de entregar a la Revolución por un saquito amarillo, que nos incapacita para sustituirlo por trigo o plátano verde.
En resumen, estimular a los capitalistas es fortalecer el sistema enemigo del Socialismo y, por supuesto, enemigo del gobierno que lo impulsa. Es contribuir a instalarlo en el alma de las masas y también estimular su lógica, y eso se traduce en las elecciones.
Es así, cuando los voceros nuestros nos hablan de estímulo a los capitalistas, de aumento de la producción capitalista, nosotros no podemos alegrarnos. Sabemos que más allá de las buenas intenciones estamos alimentando a los verdugos de la Revolución , inexplicablemente le estamos regalando la soga para que nos ahorquen.
¡Con Chávez, con Maduro! ¡Socialismo sin capitalismo!