Las oligarquías internacionales tenían que resolver el inmenso obstáculo
que para sus ambiciones es Chávez, tal su fuerza que la única opción fue el
magnicidio. Después vendría un desconcierto en la filas chavistas y sería el
momento para crear las condiciones de un golpe triunfante.
Las etapas se cumplen con precisión:
asesinato del Comandante, elecciones forzadas, desconocimiento de los
resultados, ataque a los médicos cubanos, auditoría, impugnación de las
elecciones, desconocimiento de los poderes, incluido el Presidente, escaramuza
en la asamblea, pedido internacional de nuevas elecciones… declaraciones
injerencistas de obama.
El cuadro está completo, padecemos
agresión extranjera con sus agentes de ocupación en suelo patrio. ¿Para dónde
van? No sabemos cómo será el desenlace, lo que demuestra la historia es que son
capaces de cualquier crueldad, y sabemos que sólo se detienen frente a pueblos
y dirigentes capaces de una respuesta fuerte, coherente, porque ellos frente a
la debilidad se envalentonan. Allí está el busilis de la cuestión: demostrar al
imperio que una agresión les saldrá tan cara que no será "rentable" y
su opinión pública no la podrá soportar. Sólo así se podrá detener la agresión,
sólo así podremos preservar la paz.
¿Cómo hacerlo?
La respuesta debe estar sustentada por
altos niveles de organización, disciplina y, sobre todo, de conciencia de
sociedad. El imperio calibra nuestra capacidad de respuesta, de entrega. Dejar
la respuesta a la espontaneidad es debilidad.
La respuesta adecuada no es posible
sin razones sagradas por las cuales luchar, las que elevan al hombre sobre la
mediocridad, sobre el cálculo egoísta en que nos sume el capitalismo. Sin
imbuirnos en el espíritu que guió a las grandes hazañas de la humanidad: el
Paso de Los Andes, Junín, Carabobo, el sitio de Leningrado, el heroísmo de
Ricaurte, la escuela de la Sierra Maestra , las montañas de Iracara. Son
aquellas que ponen la espiritualidad, el amor a un ideal, a la Patria , sobre
cualquier otra consideración. Nosotros tenemos estas razones, nos las dejó el
Comandante: sólo el Socialismo, la organización amorosa de la sociedad, puede
darnos la mayor suma de felicidad posible. Por el Socialismo luchamos, que es
hacerlo por la Patria , por la Humanidad. Convencidos de que somos convocados
una vez más, como dijo el Libertador en la Arenga de Junín, "a
completar la obra más grande que el cielo ha encomendado a los hombres: la de
salvar un mundo entero de la esclavitud".
Contamos con el liderazgo de Chávez,
de Maduro, de sus hijos, con un pueblo amoroso que se crece en las
dificultades, heredero y paridor de Bolívar, Zamora, Fabricio, Chávez, vencedor
en abril y diciembre, no hay excusa para no triunfar.
El imperio y sus lacayos deben saber
que están agrediendo a todo un Continente, las fronteras serán las fronteras de
Bolívar, las de San Martín, las de Petión, las del Ché, serán las de la
libertad, las de la dignidad del Continente.
¡Con
Chávez, con Maduro, detendremos la agresión!