9.3.13

EL ESPEJO Y EL FUEGO (Sábado 09-03-2013)


Desde que el hombre descubrió el espejo, la humanidad cambió. La capacidad de verse, de reflejarse, de percibirse, causa perplejidad, es un acto asombroso propio de la especie. A partir de ese hecho, el individualismo se instaló en las sociedades, ya no era necesario el otro para reconocerse, la imagen pasó de las pupilas ajenas al espejo propio.

La vida del humano quedó marcada por el espejo, que no es simplemente el reflejo de lo material, es el comienzo de un viaje al interior, es una puerta que abre los abismos del individuo. Esa posibilidad se deslizó a toda la vida social, no se concibe la existencia sin espejos. Con el espejo el hombre aprendió a reflejarse en todas sus actividades sociales, deambula por el mundo, no percibiéndolo sino reflejándose. El espejo se interpone entre el mundo y nosotros.

No percibimos al mundo, percibimos reflejos torcidos de nosotros mismos, pero somos hechura de lo establecido, del sistema que nos vio nacer, entonces sólo vemos al sistema que conocemos. De allí que la Revolución, cambiar al mundo, es un proceso que empieza en el individuo, en el revolucionario, éste debe renacer, refundarse para poder percibir al mundo sin el arbitraje del "espejo dominante".

Lo anterior, que parecen simples elucubraciones, tiene importancia en Revolución. Si se va al proceso sin cambiar, percibiremos el mundo de acuerdo a nuestro interior forjado en la cultura de la dominación. Y después de mucho batallar caemos en cuenta de que no estábamos haciendo Revolución sino boxeo con nuestra sombra, ellos eran iguales a nosotros, nuestra imagen y semejanza.

¿Cómo luchar contra nosotros mismos? ¿Cómo vencernos? Es indispensable lo colectivo. La conquista del hombre nuevo es una labor individual que se debe acometer en colectivo, en los organismos, en medio de la fraternidad revolucionaria, donde se forjan espacios socialistas que serán escuela, ejemplos que guían al resto de la sociedad.

De la calidad de estos colectivos, de su capacidad fraterna, dependerá la calidad de la lucha política que desarrollen y la calidad de los individuos que los formen. Sólo así es posible sustituir el espejo por el fuego revolucionario.  

Se desprende que la principal batalla es en el espíritu individual y colectivo, es decir en el espejo, es en la manera de percibir el mundo, de entenderlo. Es necesario introducir en el interior de alma humana, o mejor, devolver al alma la visión de lo social, reconocernos uno y simultáneamente todos, saber que la suerte del individuo está determinada por la suerte del todo, y el todo depende de cada individuo. El uno y el todo son componentes de un mismo rumbo, de un mismo destino, al sumarse constituyen una humanidad inédita, es el verdadero paso de la prehistoria a la historia. En otras palabras: es necesario instalar en el alma individual y colectiva el Socialismo.

¡Con Chávezcristo!

8.3.13

CHÁVEZ CRUCIFICADO (Viernes 08-03-2013)


Imaginemos que vemos a un Cristo crucificado allá en lo alto del Gólgota. Al acercarnos, vemos a los soldados romanos rodeando la cruz y manteniendo sus dolientes a cierta distancia. Alguno grita ¡Viva Cristo! y corre para evitar la represión. Más allá una mujer bella llora, acá un niño sin entender juega con un pedazo de madera. Al acercarnos un poco más, vemos a Longino con su lanza. La sorpresa grande la tenemos cuando observando detenidamente vemos que el Cristo tiene la cara de Chávez ¡Es Chávez! ¡Es Cristo crucificado nuevamente, como lo fue cuando asesinaron al Che, a Allende, a Fabricio, a Américo Silva, a Pasquier, a Quintín Moya, a Noel Ávila!
De esta manera estaremos describiendo una realidad que sólo la imaginación puede descubrir tras las convenciones sociales, tras las cadenas de la dominación que nos impiden volar. Esa imaginación es el verdadero arte, el subversivo. Es ver la realidad más allá de las apariencias y traducir esa realidad en belleza, en fuerza de cambio, aunque ésta choque y sea como clamara Vallejo: "Hay golpes en la vida, tan fuertes… Yo no sé, golpes como del odio de Dios; como si ante ellos la resaca de todo lo sufrido se empozara en el alma".
Chávez es un Cristo, padeció por su pueblo, se consumió a su servicio, padeció su propio calvario, fue asesinado por un imperio, murió joven… Reúne todas las características, llena todos los requisitos para ser un Cristo, además, hizo milagros en vida. Fue capaz de levantar a un pueblo que yacía cual Lázaro, lo elevó a las alturas de tomar el cielo por asalto, de reconocerse a sí mismo como una fuerza capaz de vencer a imperios y a reformistas. Multiplicó los panes y los peces, dio alimento y salud a su gente. Predicó un evangelio: la buena nueva de que es posible un mundo donde todos vivamos como hermanos, donde todos vivamos de acuerdo al mandato primigenio de "amaos los unos a los otros".
Razón tiene el pueblo humilde, los pobres de la tierra, de orar por este Cristo. Los humildes comprendieron mejor que sus dirigentes la exacta dimensión de este hombre, sin duda, hijo de Dios en la tierra.
No importa, por sobre todas las cadenas, las censuras, por sobre las convenciones, el imaginario popular lo colocará en lugar de honor, en sus altares, junto a Jesús Cristo, al Libertador, al Negro Primero, al Che … y a todos los hombres santos que el pueblo reconoce.
Ahora la Cruz recobró su condición de símbolo antiimperialista, de resistencia contra los sanedrines, contra las clases dominantes.
Oremos por Chávezcristo ¡Honor y Gloria!
¡Con Chávez todo sin Chávez nada, es el grito de dolor y combate de este pueblo!

7.3.13

HASTA SIEMPRE COMANDANTE (Jueves 07-03-2013)


Escribimos este grano bajo el impacto de la muerte del Comandante Chávez ¿Qué decir que no sea insuficiente? ¿Cómo llorar a un hombre de esta magnitud? ¿Cómo resignarnos a la desaparición de otro Bolívar, de otro Cristo? Sólo puede ser recordando su extraordinario tránsito vital, la vida del mayor revolucionario desde los tiempos del primer Bolívar, y sentirnos orgullosos de poder decir a las generaciones futuras: ¡nosotros conocimos a Chávez!  Lo vimos, le gritamos de lejos ¡Viva Chávez! Muchas veces coincidimos, algunas veces discrepamos, pero siempre junto a él luchamos con lealtad infinita… lo amamos, estrechamos su mano y lo sentimos Santo. Un atardecer lo vimos alejarse, iba a caballo, solo, a encontrarse con Bolívar, con Maisanta.
Con él establecimos lealtad, y gratitud. Le agradecimos la rara oportunidad que nos brindó: en el ocaso de nuestras vidas, poder concretar el mundo hermoso que imaginamos desde nuestra infancia. Le reconocimos el poder de traer de regreso al Ejército de los Libertadores, habernos dotado de razones sagradas por las cuales vivir.
Ahora lucharemos. Haremos todo por ser dignos de ese recuerdo, somos y seremos militantes de su sueño, el mismo de Cristo, de Bolívar, de Zamora, de Fabricio. No dejaremos secar al río de la historia que ellos fecundaron con su ejemplo, con su sangre. Ese es nuestro reto, el compromiso.
Después iremos a Barinas, a su Barinas, y allá en la sabana profunda, al atardecer, cuando el viento traiga el fresco de la noche, le hablaremos, le daremos parte de los adelantos de la misión que nos dejó encomendada. Y oiremos su voz recia cantando el Himno del Ejército, de los blindados, el Himno Nacional, y entonces sabremos que vamos bien, y volveremos a la lucha con más brío y más compromiso.
Comandante, caíste en combate. Lo sabemos, lo sentimos. La oligarquía supo agredirte, nunca perdonaron tu amor, lo persiguieron desde el 4 de febrero, no te perdonaron el amor del pueblo humilde, lo acosaron como serpientes. Pero no mereces venganza, el mayor homenaje es acabar con las relaciones sociales donde prospera el egoísmo, el ídolo de la muerte, el señor dinero. Juramos acabar con el capitalismo, fundar el Socialismo, lo haremos. En ello nos va la vida, no habrá transacción, no pediremos ni daremos cuartel. Diremos junto a Zamora: "horror a las oligarquías"…
Y cuando esta generación desaparezca vendrán otras, y continuarán la obra siempre inconclusa. Allí estarán nuestros hijos, que serán mejores que nosotros, y los hijos de esos hijos que sabrán luchar mejor. Mientras exista un revolucionario los oligarcas no podrán dormir tranquilos, siempre su mundo de odio estará amenazado de ser derrumbado por el mundo del amor.
Adiós Comandante, hasta siempre. No te olvidaremos. Siempre seremos orgullosos chavistas, sinónimo de hombre bueno, amoroso, revolucionario. Hombres como tú reivindican a la humanidad, elevan la esperanza en el futuro, reafirman que el hombre no es una pasión inútil. Gracias Comandante.
¡Con Chávez todo, sin Chávez nada!
¡Chávez al Panteón Nacional!

6.3.13

LOS PASOS DEL BORRICO (Miércoles 06-03-2013)


La historia, esa extraña creación del humano, es caprichosa, a veces se mueve en los aviones que bombardearon a Hiroshima, o en la inteligencia del discurso de Angostura, otras veces camina en el borrico que llevó a Jesús a Jerusalén. Los hechos históricos son difíciles de detectar en su momento, podemos sospecharlos, olerlos en el aire convulso o en la calma tenebrosa del ojo del huracán.
Lo que sí se puede detectar con alto nivel de precisión son los tiempos históricos, los que exigen cambios profundos, cuando no es posible la continuidad, cuando la turbulencia y las tensiones sociales ya no pueden ser contenidas en la lógica establecida, cuando todo debe estallar.
Sin dudas vivimos uno de esos tiempos, el mundo se convulsiona encorsetado en un sistema que hace agua por todos lados: Europa se suicida desconcertada, Estados Unidos, su gobierno, presagia crisis inmensa que ya no pueden detener más. La naturaleza cruje, la humanidad sorda no oye las señales de alarma.
Sin duda son tiempos de cambios. La incertidumbre es si el humano conseguirá avanzar, ir hacia el Socialismo, la solución positiva de la crisis, o si retrocederá a la barbarie, la solución negativa de las tensiones de hoy. No sabemos si la humanidad podrá organizarse en fraternidad, o si las facciones de explotadores escogerán el camino de la represión para mantener sus privilegios por un tiempo más. La solución dependerá de la acertada acción revolucionaria.
En estos tiempos las acciones revolucionarias asombran, chocan con la costumbre, fracturan la tranquilidad, son como corrientazos, latigazos, son muchas veces incomprendidas, pero necesarias. No puede haber Revolución ni avance sin romper la tranquilidad de las aguas de la dominación. La Revolución es mar picado, turbulento, nunca calma chicha, precisa de alto coraje.
El mundo está atento a lo que aquí pase, somos una esperanza, los pueblos del mundo esperan que demos "los pasos del borrico", ese es nuestro compromiso: ir al encuentro del futuro, transformar, demostrar al planeta que es posible. Si los líderes vacilan en tomar las acciones revolucionarias, si la iniciativa política se la dejan a los heraldos del pasado, entonces se produce un vacío y la sociedad, irremediablemente, cae en los abismos del pasado, retrocede.
Es necesario que en la situación que hoy confronta la Revolución retomemos la iniciativa política, digamos al mundo que somos blanco de una agresión de Quinta Generación que comenzó con la inoculación de un cáncer en nuestro líder, el Comandante.
Es momento de hacer política, esto es, desenmascarar el plan oligarca, explicar que la enfermedad de Chávez fue inducida, y decir que los que exigen hoy su aparecimiento son los mismos que le inocularon cáncer.
Debemos sacar a la Revolución de las capillas y llevarla a la calle, con argumentos, con visión de futuro, con razones sagradas y objetivos claros. Chávez merece oración y también acciones revolucionarias, el mejor homenaje que se le puede hacer es defender su obra, que no se detenga y evolucione a estadios superiores.
¡Con Chávez siempre!

5.3.13

RUMORES Y ENFERMEDAD (Martes 05-03-2013)


Los rumores reflejan la realidad del alma colectiva, de ella emanan, en ella crecen, se nutren. No son despreciables, su importancia no está en su fuente sino en su capacidad de difundirse. Si consiguen rodar, si el inconsciente colectivo los acepta, entonces se hacen fuerza objetiva, realidad, y actúan sobre ella. Bien podría decir un clásico "dadme un rumor y moveré al mundo".
Los rumores son un arma de guerra, tanto como lo es un Sukoi o un dron, ocupan un lugar especial al lado de la desinformación, son instrumentos para la manipulación. Actúan principalmente en el inconsciente provocando reacciones básicas, principalmente los miedos al despojo y a la orfandad.
Siendo armas de guerra, y si la guerra es la política por otros medios, se deduce que el rumor y su espejo, el contra-rumor, reflejan la lucha ideológica, la política en un momento dado.
Hoy los rumores giran alrededor de la enfermedad del Comandante Chávez, es útil explorar las conductas posibles frente a la enfermedad y la operación de rumores.
La enfermedad tiene varios ángulos. El personal, se trata de una dolencia en un hombre excepcional, un guerrero. El familiar. El punto de vista médico. Todos muy importantes, al lado de estos, el ángulo político, donde se expresa la batalla por el poder, es éste el punto de vista que influye de forma determinante en la marcha de la sociedad, de la Revolución , es la fuente de los rumores.
¿Cuáles son las principales actitudes frente a la enfermedad de Chávez?
Unas son las nopolíticas, se mueven en el campo del deseo, de la oración sentida, manifestación de intenciones, adhesiones. Son comprensibles, manifiestan la fe de la masa en el Comandante. Pero, y hay que decirlo, no la preparan para el combate contra la burguesía, desmovilizan, desarman al campo bolivariano, es por eso que es vital combinarlas con otra actitud: ¡la Política!
La visión política sitúa la enfermedad en su relación con la historia, con la Revolución , con la oligarquía, así llega a conclusiones que despejan la lucha por el poder, es decir, a la política. Veamos.
Sin dudas Chávez fue inoculado de cáncer por la oligarquía: tienen la técnica, el motivo y se beneficia del hecho. La historia dice que utilizan el crimen político, el magnicidio, con frecuencia asombrosa. Ahora bien, el intento de magnicidio no es aislado, forma parte de un plan que está en desarrollo: las protestas de las manitos blancas, las marchas, los rumores, son sus elementos.
La respuesta Revolucionaria debe ser informar al pueblo, concientizarlo de la ofensiva política internacional que estamos viviendo y que comenzó con la inoculación a Chávez. Hay que emocionar al pueblo, devolverle la pasión por defender su propia redención, dotarlo de las razones sagradas que impulsaron la lucha de independencia. Sólo así, la energía social no se disipará en escaramuzas inútiles. La masa concientizada, organizada, informada de su papel histórico, podrá derrotar a los oligarcas y a sus rumores ¡Descuidar la política es entregar la Revolución!
¡Con Chávez Siempre!