16.7.09

FORTALECER EL CAMPO ENEMIGO

Hoy en Venezuela está el centro de la guerra entre capitalismo y Socialismo, tenemos la responsabilidad más grande que un pueblo haya tenido, hoy somos responsables del destino de la humanidad, si nosotros no señalamos el rumbo cierto, si nos conformamos con adelantos, pero no con cambios de estructuras, de espíritu, entonces habremos arado en el mar, todo el esfuerzo y las buenas intenciones habrán sido vanos.
Nuestra responsabilidad, nuestro reto es demostrar al mundo que el Socialismo es posible, que es la única vía para salvar a la humanidad y la vida planetaria, que es la única manera de rescatar la armonía perdida.
La Revolución Bolivariana ha avanzado mucho, llegar a la encrucijada definitiva, donde el Socialismo es una opción real, es una hazaña, o mejor, un auténtico milagro. Mientras el resto del mundo se bate en atar sus vidas a los índices de una economía donde el humano no cuenta, aquí en Venezuela se tuvo la valentía de hablar de Socialismo, de levantarlo y echarlo a andar, de explorar formas de construirlo, romper con lo que estorbaba al camino, hacer alianzas con los que facilitaban el rumbo.
Ahora que estamos en etapa definitoria es responsabilidad de los líderes de la Revolución transmitir al pueblo la idea de que sólo el Socialismo podrá resolver los problemas de hoy creados por el capitalismo, y garantizar la vida a la humanidad.
Ya no hay tiempo para extravíos, algunas cosas hemos aprendido de nuestra experiencia. Veamos.
Primero, es la Propiedad Social de los Medios de Producción la que determina la distribución y el consumo socialista, aquí no debemos hacer concesiones a ficciones que proponen comercio socialista y medios de producción en manos de nosociales.
Segundo, sólo hegemonía de la Propiedad Social de los Medios de Producción hace posible la hegemonía de la Conciencia del Deber Social, pilar fundamental del Socialismo, su objetivo central. Entonces las propuestas de propiedad nosocial nunca nos acercarán al Socialismo, sólo pueden aceptarse como requerimientos tácticos, nunca estratégicos.
Tercero, la convivencia con el capitalismo es la cohabitación de enemigos irreconciliables, sólo explicable como una etapa táctica, nunca se pueden plantear como metas socialistas. El capitalismo siempre intentará yugular al Socialismo.
Cuarto, la meta de los revolucionarios es construir el Socialismo y este se construye a partir de la Zona Socialista, es decir, haciendo Socialismo.
Por tanto, fortalecer al capitalismo, fortalecer a la propiedad nosocial, con la excusa que sea, es fortalecer al enemigo en esta guerra sin cuartel que nunca ganaremos fortaleciendo al capitalismo.
Hacer concesiones estratégicas a la propiedad nosocial, le hace un daño irreparable a la causa socialista, porque multiplica por millón la conciencia egoísta, y esa debilidad en la economía se convierte en un claro riesgo de derrumbe de la posibilidad socialista, de la pérdida de la guerra que hoy libra la humanidad.
Los revolucionarios debemos tener claro que estimular trampas tipo “emprealba”, o el comercio socialista impulsando la industria de propiedad nosocial es fortalecer el campo enemigo.
¡El Socialismo se construye con Socialismo!
¡Chávez es Socialismo!

15.7.09

LA PROPIEDAD DEFINE

En esta guerra entre capitalismo y Socialismo la propiedad define. Vanos los intentos de encubrir esta realidad.
La afirmación es de gran ayuda para guiarnos en la maraña confusa que es la política en estos días. Veamos.
Los capitalistas, todos, los que se asumen sin rubor y los avergonzados, en última instancia se destapan y coinciden en defender la propiedad nosocial de los medios de producción.
Es que la propiedad define, y no acepta ambigüedades: se es partidario de la hegemonía de la Propiedad Social administrada por el Estado, la que se entrelaza con la Conciencia del Deber Social, es decir, se es socialista, o se está en contra de esta hegemonía, es decir, no se es socialista.
En última instancia, las posiciones políticas estarán determinadas por las posiciones frente a la propiedad.
No es por azar que la campaña manipuladora enemiga externa se centre en deformar la idea de Propiedad Social, los oligarcas externos saben que es la propiedad de los medios de producción el núcleo de la disputa.
Y no es por azar que los “Empresarios Socialistas” y similares, que son una rama de Fedecamaras, se disfracen de socialistas, hasta invoquen a Marx, hablen maravillas del proceso y de Chávez, pero hay dos puntos donde no transigen: la propiedad nosocial de los medios de producción y el rechazo a Cuba Socialista. Allí muestran las costuras, eso los define como enemigos del Socialismo.
En los últimos días y como reacción a las socializaciones que ha hecho la Revolución se ha desatado una ofensiva de las oligarquías, la externa y la interna.
Ya conocemos los esfuerzos de primero justicia, y del partido de rosales por defender los privilegios capitalistas, es comprensible, son representantes del capitalismo.
Pero al lado de estos aparecen, como siempre que se avanza en el camino socialista, extravíos propuestos por los capitalistas internos, es el caso de Empresarios Socialistas, comandados por Uzcátegui, negando las socializaciones. Y de la absurda propuesta de: “Socialismo impulsando industrias capitalistas”.
Los Empresariosocialistas se declaran una rama de Fedecamaras, hasta quieren hacer con ellos asambleas conjuntas, lo que nos dispensa de mayores comentarios, sólo citaremos una muestra de su oportunismo peligroso. Veamos.
Dice Uzcateguí: “como empresarios nos hemos vinculado a todos los gobiernos. Respetamos la Constitución y las elecciones y creemos que un Presidente que ha resultado electo es el jefe del gobierno y fija la estrategia económica (…) Empreven está para hacer negocios y se lo he dicho al Presidente.”
Raro Socialismo este.
Otra historia es la propuesta capitalista que pretenden pasar encubierta de Socialismo, es más sutil, más fina, la revisten de marxismo. Dicen: que desde el punto de vista marxista, el comercio es un eslabón de una cadena que incluye producción, distribución, y consumo.
Y de esta afirmación marxoide derivan la monstruosidad de un plan estratégico de Comercio Socialista que estimula… ¡industrias capitalistas!
Es un crimen de lesa humanidad.
¡Las piruetas teóricas que dan para detener el avance de la Propiedad Social !
¡Chávez es Socialismo!

14.7.09

¿CÓMO PERDER UNA GUERRA?

Estamos sumergidos en una feroz guerra entre el capitalismo y el Socialismo, se trata de la mayor colisión que haya conocido la humanidad.
El capitalismo es una fiera insaciable, independiente de la voluntad humana, sus requerimientos de acumulación, crecimiento sin límites, hacen que su destino sea la destrucción de la vida planetaria.
Esa es la causa profunda de la necesidad de enfrentarlo.
Pero además, ya lo sabemos, el capitalismo condena al hombre a la pérdida de la condición humana, lo transforma en mercancía, lo obliga a relacionarse como mercancía y no como humano, lo confina al mundo del mercado, de la competencia donde sólo una minoría tienen posibilidades de vida, el resto, la gran mayoría de la humanidad es condenada a sobrevivir en condiciones de infraanimalidad.
Entonces, con el capitalismo el futuro es la extinción, y el presente es de la angustia de una existencia incierta, en la que la lucha por la vida es la lucha contra nuestros semejantes, que dejaron de ser hermanos para ser mercancías en competencia.
El signo del capitalismo es la inseguridad: de no saber si mañana saldremos con éxito de esta lucha individual por la vida, si mantendremos el trabajo de hoy, si una enfermedad nos arruina, si mañana nos expulsan del mercado de las mercancías humanas, si no tendremos nada que vender, ni siquiera la fuerza bruta de trabajo. La inseguridad de no saber si algún antisocial individual, surgido de esta organización capitalista que es antisocial, encarna en nosotros a todos los privilegiados del planeta y toma justicia por su propia mano.
Contra este monstruo luchamos, este es el enemigo en esta guerra definitiva.
El sistema capitalista se defiende, se mantiene porque deformó el alma del humano, lo hizo egoísta, anuló su sentido fraterno y altruista, aplastó su instinto de conservación, lo embriagó de consumismo, lo sumerge en un mundo ficticio donde el hombre se vende para poder comprar, y lo que compra son cosas que se desvanecen en el intento de dar contenido a la existencia que siempre es vacía.
El objetivo final de esta guerra es el espíritu del dominado, allí se decide el futuro de la humanidad.
El sistema capitalista en esa batalla usa todos sus recursos, desde la bomba nuclear, torturas, invasiones, genocidios, magnicidios, de todo usan contra los brotes de insurgencia, pero su mejor arma son las intelectuales, las dirigidas a deformar el espíritu.
Los oligarcas desde siempre entendieron que son las cadenas del espíritu las únicas que pueden mantener su dominación, y por eso construyeron un sistema de manipulación del alma que es poderosísimo: la escuela que ideologiza en la deformación, el cine, la televisión, la iglesia, los cedice y demás tanques pensantes, todo conforma una tela monstruosa que talla al hombre a imagen y semejanza de una mercancía útil para el capitalismo.
Esta es la guerra, la mejor manera de perderla es no reconocerla y extraviarnos en ficciones de convivencia.
¡Al capitalismo ni tantico así!
¡Chávez es Socialismo!

13.7.09

CONCIENCIA DEL DEBER SOCIAL

En el capitalismo, y también en todos los sistemas que lo antecedieron, la característica principal es la propiedad nosocial de los medios de producción, y la conciencia egoísta que allí se entrelaza. El individuo intenta resolver los problemas sociales de manera individual, de esa manera se entabla una guerra de todos contra todos.
En el Socialismo, en contraste, la característica principal es la Propiedad Social de los medios de producción, y la Conciencia del Deber Social que con ella se relaciona.
Conciencia del Deber Social es la conciencia de la pertenencia a la sociedad, el convencimiento de que la suerte de la sociedad depende del esfuerzo de cada uno de sus hijos, y que la suerte de cada uno de los individuos depende de la suerte de la sociedad toda, la certeza de la imposibilidad de las salidas individuales a los grandes problemas sociales. Se establece así la sociedad del amor.
El Socialismo consiste en la sustitución de la conciencia egoísta por la Conciencia del Deber Social, no es una tarea fácil, se trata del salto más importante de la humanidad, es, como dirían los clásicos, saltar de la prehistoria a la historia, del reino de la necesidad al reino de la libertad.
Podemos decir que el avance del Socialismo se mide por el avance de la Conciencia del Deber Social, por la comprensión de las masas de su pertenencia a la sociedad. Allí reside la importancia de las formas de Propiedad Social, son indispensables para construir la hegemonía de esta conciencia.
La más poderosa de las armas capitalistas para perpetuar su expoliación de la humanidad, es la conducta sustentada en siglos de adiestramiento para lo egoísta, para lo inmediato, en esas conductas basan lo principal de la lucha contra la Revolución. Preguntémonos : ¿Cuántas iniciativas de organización sucumben en el egoísmo? ¿Cuántos liderazgos se pierden en la falta de comprensión, o en la mezquindad? ¿Cuántas importancias hemos cambiado por un “plato de lentejas”? ¿Cuántas decisiones hemos tomado guiados por lo egoísta y el beneficio inmediato?.
Durante mucho tiempo los revolucionarios, por una mala lectura de los clásicos, pensaron que la Conciencia del Deber Social brotaba espontáneamente del cambio de las condiciones materiales.
Así, bastaba socializar los medios de producción, y la conciencia vendría por añadidura. Aquella fue una equivocación que costó, y aún cuesta, muchas derrotas al movimiento revolucionario.
El gran instrumento educativo para conquistar la Conciencia del Deber Social es el Trabajo Voluntario.
A la par de la Socialización de los medios de producción, es necesaria una gran campaña de concientización y divulgación del Trabajo Voluntario. Una emoción por el Trabajo Voluntario debe recorrer a toda la sociedad.
Invitaciones y oportunidades de Trabajo Voluntario deben cruzar a todo el aparato del Estado, el país debe poblarse de obras construidas con Trabajo Voluntario, orgullo para la sociedad, indicadoras de que una nueva sociedad es posible.
Al revolucionario debe darle vergüenza no hacer Trabajo Voluntario, a ese estado de conciencia, de entrega al Deber Social, hay que llegar.
¡Chávez es Socialismo!

12.7.09

LECCIÓN EN TEGUCIGALPA

Una de las claves para una Revolución exitosa es una alta capacidad de aprendizaje, todo hecho lleva una enseñanza, de todos hay algo que aprender.
La sonrisa de un humilde, la mirada de un oligarca, una chispa social en algún pueblito del interior, el cerramiento de una calle, la huelga de una fábrica, una brisa que cambia de rumbo, un oleaje que se calma, el espanto de unas aves, en todos hay una lección.
Las enseñanzas de una conmoción social son de importancia vital, nadie que pretenda Revolución puede ignorarlas. Por eso debemos analizar con rigor los sucesos de Honduras. Veamos.
Primero una reflexión general: toda sociedad capitalista lleva en su interior una profunda lucha de clases, por tanto, en cualquier nación, por muy pacífica, controlada, sumisa que nos parezca, están encerradas fuerzas de cambio y de reacción que pueden chocar de mil maneras, por mil causas, y producir una situación revolucionaria, una turbulencia.
Una segunda reflexión: el deber de los revolucionarios es estar presentes en estas turbulencias, preverlas, estimularlas, conducirlas hacia las fronteras del cambio.
Sin duda esto sucede en Honduras y ha sucedido muchas veces en muchas partes del mundo, pero, y he aquí un punto que merece estudio, la Revolución avanza, se concreta en un número muy pequeño de estas situaciones de conmoción.
Surge una pregunta: ¿Qué falla en estás turbulencias, por qué que son atrapadas nuevamente por la restauración?
La situación de Honduras se ha repetido a lo largo de la historia: pueblo alzado, Esperanzas inmensas, situación de miseria clamando cambios, y la energía social disipada inútilmente. ¿Dónde está la falla?
La importancia de la respuesta merece un análisis. Veamos.
Falló la organización popular, quizá, los objetivos no estaban claros, es posible, los líderes dudaron, no es descartable, se cometieron errores de conducción, es aceptable, las fuerzas enemigas eran muy poderosas, siempre es así.
Si estudiamos estos eventos en la América, encontraremos todos estos componentes en las derrotas de las posibilidades revolucionarias. Pero si dejáramos el análisis hasta aquí no estaríamos avanzando mucho, nos quedaríamos sólo en la expresión de un fenómeno que está más profundo: la falla ideológica.
La debilidad ideológica produce todas las deficiencias que arriba señalamos en los procesos de turbulencia.
Generalmente los procesos en el Continente, por las mismas condiciones sociales y económicas de la América, son dirigidos por la ideología de la pequeña burguesía, y ya sabemos que no es afín a la organización, que gusta de la conciliación, que es pusilánime a la hora de las definiciones, que carece de profundidad estratégica, etc. Estas no son descalificaciones ni ofensas hacia la ideología pequeño burguesa, simplemente son evidencias históricas.
La conclusión es muy clara: Quien quiera hacer Revolución debe ante todo dotarse de una poderosa ideología y una sólida conducta revolucionaria, la del proletariado, esta es una condición indispensable para el éxito.
La ideología reformista, pequeño burguesa, por más buena intención que tenga, siempre nos dejará esperando la próxima turbulencia.
¡No creerle al Imperio ni tantico así!
¡Chávez es Socialismo!

11.7.09

EL EJEMPLO

Nada asusta más a los dominadores que el ejemplo que emana de la insubordinación de los dominados. El ejemplo afecta más al sistema de dominación que la acción de rebeldía: la multiplica, muestra su posibilidad, evidencia el camino, crea teoría de la insurgencia, doctrina militar y política de liberación.
Es por eso que se persigue a los eventos emancipadores: los españoles colonizadores freían en aceite las cabezas de los independentistas, antes habían descuartizado sus cuerpos, toda esa crueldad la exponían en las entradas de las ciudades, aplastaban así con el terror el ejemplo.
Los libros que traían ideas libertarias eran bloqueados en la colonia. A Haití le hicieron pagar caro el ejemplo libertario temprano, hasta el sol de hoy Haití padece la persecución de los dominadores.
Con la Revolución Cubana pasó igual: el imperio aterrado bloqueó a la América aislándola del ejemplo cubano, más de medio siglo tiene la América a oscuras, mientras allí en la mayor de las Antillas brilla la luz que señala el futuro.
El ejemplo de Jacobo Arbenz fue bombardeado, Torrijos derribado, Allende sumergido en la sangre de un genocidio físico y mental, Fabricio “suicidado”, en el cono sur la esperanza fue desaparecida, los niños “peligrosos” arrancados a sus madres también “peligrosas”, Miguel Henríquez fue cazado por las fieras desatadas.
El ejemplo los aterra y lo persiguen…
Los dominadores persiguen a la Revolución Bolivariana, nunca habían sentido tanto miedo, ahora activan sus mejores armas y sus más sanguinarias fieras, para ellos es de vida o muerte acabar con el ejemplo que somos.
Saben que si nos baten asegurarán su dominación, entonces el mundo seguirá su camino imperturbable hacia la extinción. Saben que no es suficiente con debelarnos, además deben aplastar el ejemplo, necesitan que los siglos recuerden con terror, que nadie después de la “terapia de choque” se atreva a ir más allá de una concertación, que la rebeldía se límite a lo permitido, precisan hundir a la Revolución en sangre o en ignominia, Chile exagerado es su meta.
A ese objetivo infame dirigen todos sus esfuerzos, desde la actividad del Comando Sur, que conspira para aportar al golpe el componente cruel de la guerra de Irak, la “huelga de ledezma”, que pasará a la historia como la muestra del agotamiento espiritual de los políticos de la cuarta, hasta el surgimiento de la ficción mediática, capaz de convertir un “reality show” en acción política.
Ya han decretado un nuevo bloqueo a la América, ahora no se trata de aislar a Cuba, se trata de que la ALBA no se expanda. Basta una sonrisa hacia el sur para que se active el fascismo, para que intenten humillar las simpatías, allí esta la lección de Tegucigalpa indicándonos la naturaleza del enfrentamiento.
El deber de la Revolución Bolivariana es resistir la bestial agresión del imperio, seguir avanzando, no distraernos, mantener viva la esperanza de la humanidad, en eso va todo nuestro empeño.
¡Chávez es Socialismo!

10.7.09

¿POR QUÉ SOCIALISMO?

La lucha por el Socialismo acompaña a la humanidad desde lo profundo de la caverna, se puede decir, y no sería una exageración, que la lucha por el Socialismo es la batalla por el regreso al paraíso perdido.
Es por eso que no es un absurdo afirmar que Cristo era Socialista, el hilo histórico del combate por el Socialismo, para este lado del mundo, empieza allí con él y continúa con miles de luchadores.
En Venezuela ese caudal es rico, no ha perdido continuidad, podríamos nombrar algunos hitos: José Leonardo Chirinos, Miranda, Simón Rodríguez, el Libertador, Zamora, los luchadores contra la dictadura de Gómez, Fabricio, Chávez.
El postulado socialista es en esencia el mismo: “la redención del humano”, se modifica en su adaptación a los tiempos y a la evolución y perfeccionamiento de la depredación del hombre por el hombre.
Al principio la batalla se escenificó en lo ético, los ricos debían ayudar a los pobres, no se relacionaba la existencia de unos con la existencia de los otros, no se enjuiciaba al sistema.
Luego, se relacionaba la pobreza como consecuencia de la existencia de fortunas acumuladas por unos pocos, pero no se desentrañaba el mecanismo de apropiación de esa riqueza. Se buscaban soluciones parciales, pero ineficaces.
Después se descubrió el mecanismo por medio del cual el dueño de los medios de producción se apropiaba del trabajo ajeno: La plusvalía. El mecanismo generador de pobreza estaba develado, la lucha tenía base científica.
Sin embargo, no se internalizó la gravedad del fraude, no se comprendió que con él se creaba un monstruo, una bestia: el dueño de los medios de producción no sólo se apropiaba del trabajo ajeno, para hacerlo necesitaba crear una cultura, una espiritualidad que justificara el fraude. Fue así que se creó El Capital, que se independizaba de la voluntad humana, y la cultura capitalista que lo justificaba. Ese sistema conduce a la especie hacia su extinción.
La batalla hoy no es como se pensó al principio, una simple lucha económica por disminuir los niveles de apropiación de los capitalistas, o una mera batalla por acabar con la depredación.
¡No! Ahora vivimos tiempos definitorios, enfrentamos un verdadero Armagedón, la batalla es definitiva.
El arma de la humanidad, la única que garantiza el éxito, que puede salvar a la especie de la extinción es el Socialismo auténtico.
Porque el Socialismo es la restitución de la propiedad de los medios de producción a la sociedad toda, que los administra a través de un organismo social: el Estado, que tiene una visión social, y puede planificar la producción y la distribución tomando en cuenta las necesidades de todos.
Sólo de esta manera se restituye la base material que sustenta la armonía de la sociedad, se regresa al paraíso perdido, se sofoca la amenaza de extinción, porque el hombre deja de ser una amenaza para sus semejantes y para la naturaleza.
¡Irreverencia en la Discusión , Lealtad en la Acción!
¡Con Chávez todo, sin Chávez nada!

9.7.09

LA PELIGROSA AGONÍA DE LA BESTIA

Nadie tiene dudas, la bestia capitalista agoniza, asistimos a sus estertores. Lo que no habían previsto los clásicos era que esa agonía podía ser también el fin de la humanidad.
Con el derrumbe del capitalismo, que en realidad es el derrumbe de todos los sistemas anteriores de apropiación del trabajo ajeno, una etapa de la humanidad concluye, la etapa de la esclavitud.
La etapa de depredación del hombre por el hombre creó una cultura de la dominación milenaria, y un humano tallado a imagen y semejanza de esa dominación. Se forma así una barrera protectora de la depredación que se opone a su superación, sólo ha permitido superficiales mudanzas que dejan intacta la esclavitud, sólo modificaron su expresión.
La Revolución de hoy, la del tránsito de la prehistoria a la historia, exige un esfuerzo nunca realizado por la humanidad. Las tinieblas se confabulan para impedir el salto.
Los revolucionarios y las revoluciones son objetivos de los mayores y más sutiles ataques, de las mayores distracciones: cuando se piensa que se va bien, se descubre que se caminó en círculo, o que se trabajó para afianzar lo que queríamos superar.
Para concretar la Revolución, los revolucionarios deben tener una gran capacidad de inventiva, pero también una inmensa capacidad de aprender de la historia, de nutrirse con la experiencia y elaboración de milenios de enfrentamiento y resistencia a la depredación.
El ataque a los revolucionarios tiene rasgos comunes a lo largo de estos milenios de enfrentamiento desigual. La historia nos indica que las armas son parecidas, los oligarcas son expertos en manipulación. También nos muestra que es enquistado en el interior del campo revolucionario que se encuentra el principal peligro, los mayores obstáculos al cambio, que el enemigo más peligroso está dentro, mimetizado, su función es detectar los cambios revolucionarios y extraviarlos.
Así consiguieron que la masa condenara a Cristo, disolver la Gran Colombia, derrotar a Bolívar, entregar al 23 de Enero.
Se puede afirmar que una Revolución, y más esta que precisa concretar un salto tan inmenso, no puede triunfar sin superar a las ideologías que desde adentro la minan.
Estas ideologías ya las conocemos, son buenas para impedir avanzar al Socialismo, pero son incapaces de construir algo, todo lo que proponen fracasa, ese es su trabajo. No hay que ir muy lejos para ilustrar su “modus operandi”, basta revisar la historia de esta Revolución en los últimos diez años.
La hora es dramática, la lucha ya es definitiva: o los revolucionarios triunfan, instauran el Socialismo, o la humanidad y la vida planetaria perecen. Ya el planeta da muestras de concreción de esa amenaza.
La Revolución Bolivariana tiene un compromiso con la humanidad, con el país, con el continente. El reto es convertirnos en un foco libertario para el resto de la humanidad, de eso depende la sobrevivencia de la especie. Debemos impedir que la agonía de la bestia sea la tumba de la humanidad.
¡Chávez es Socialismo!

8.7.09

¿Y AHORA QUÉ?

La Revolución Bolivariana abre caminos inéditos a la Revolución, eso nadie lo duda, lo reconocen todos en el continente y en el mundo.
Allí están los golpistas de Honduras detectando el ejemplo de Chávez como peligro para su sistema de privilegios y el pueblo invocándolo para fortalecer la resistencia.
No hay duda, la Revolución Bolivariana se adueñó del corazón revolucionario, y eso le genera una gran responsabilidad. La Responsabilidad de ir hacia adelante, de concretar el ejemplo que ya es.
La Revolución Bolivariana avanza, las socializaciones son un paso importantísimo en la consolidación del Socialismo, demuestran la intención de construirlo, de colocarse al lado de los humildes. Vamos por buen camino.
¿Ahora qué, cuál es el próximo paso?
La Revolución Bolivariana, por su característica de pacífica tiene que convivir largo trecho con el capitalismo. El carácter de esa convivencia es un asunto de vital importancia, de la correcta solución depende el destino del proceso.
Si entendemos la convivencia como una cohabitación estratégica, la Revolución está irremediablemente condenada a la derrota, a ser engullida por las formas capitalistas.
La convivencia debe ser entendida como una guerra entre dos enemigos irreconciliables que obedece a leyes especiales que la enmascaran.
En ese ambiente es que se debe buscar la respuesta a la pregunta: ¿Cuál es el próximo paso?
El próximo paso es la consolidación del avance logrado, es la recomposición de las líneas de las fuerzas del Socialismo.
Primero, construir una posición fuerte del Socialismo, una Zona Socialista desde donde irradiar.
Esta Zona Socialista debe ser ejemplo material de Socialismo, y también ejemplo espiritual, debe ser una zona con territorio y con alma. Debe convertirse en centro que se enfrente al capitalismo en todos los terrenos.
Para eso se debe agrupar las fábricas de Propiedad Social, establecer entre ellas una relación económica socialista. Convertir a cada fábrica y la zona en un centro de eficacia económica y también un núcleo espiritual de irradiación de la idea socialista.
La Zona Socialista debe tener un Centro de Coordinación. La esencia del Socialismo es la Planificación Central de la Economía. Ese ejercicio de Planificación Central con participación de los obreros debe ser columna de la actividad económica de la zona. El Centro de Coordinación se debe encargar de la elaboración del plan económico, de la educación política de la zona, de la participación de los trabajadores en su elaboración, y se debe encargar de su cumplimiento.
Los obreros de la Zona Socialista deben ser ejemplo de la nueva Clase Obrera, la socialista, la destinada a dirigir al resto de la sociedad por la senda de su redención, del Socialismo.
Cada fábrica debe ser una escuela que expanda la idea y la práctica del Socialismo. Debe ser un centro de poder obrero y socialista, donde se derrote la práctica del egoísmo en la producción, se produzca para la sociedad, de acuerdo a la Planificación Central. Debe ser una trinchera de defensa del Socialismo.
¡Impulsar el Socialismo desde la Zona Socialista!
¡Chávez es Socialismo!

7.7.09

LA ZONA SOCIALISTA, EN PAÍSES DE POCO DESARROLLO DE LAS FUERZAS PRODUCTIVAS

La construcción del Socialismo en países de poco desarrollo del capitalismo ha sido motivo de polémica en el movimiento revolucionario mundial.
El dogmatismo etapista postulaba que el alto desarrollo de las fuerzas productivas era indispensable para que una sociedad hiciera Revolución Socialista. Por lo tanto, estos países, antes de Revolución Socialista tenían que agotar una etapa de Revolución democrática burguesa, dirigida por la burguesía, que desarrollara las fuerzas productivas, de allí el pacto con las burguesías nacionales, concederle la dirección de los intentos revolucionarios.
Esta es la base ideológica de tanto fracaso libertario en América Latina.
La llegada de la Revolución Cubana trajo la posibilidad de hacer Socialismo en países con poco desarrollo capitalista, reafirmó la idea de la importancia de la relación no mecánica de la conciencia con las condiciones materiales. Veamos.
El Che en la polémica con Bettelheim se preguntaba:
¿Cómo se puede producir en un país colonizado por el imperialismo, sin ningún desarrollo de sus industrias básicas, en una situación de monoproductor, dependiente de un solo mercado, el tránsito al socialismo?
Respondía que era posible, y después de argumentar concluía:
Las esperanzas en nuestro sistema van apuntadas hacia el futuro, hacia un desarrollo más acelerado de la conciencia y, a través de la conciencia, de las fuerzas productivas.
He aquí la clave del pensamiento Guevariano, y lo importante de su aporte: es la capacidad de la conciencia de dirigir el desarrollo de las fuerzas productivas, lo que hace posible el Socialismo en países de poco desarrollo.
Toda la historia de la Revolución Cubana es la historia del desarrollo de esta concepción, se manifiesta desde el Moncada: “un motor pequeño para impulsar un motor grande”, es decir, un acto de conciencia para despertar la conciencia de un pueblo. Se manifiesta en la Sierra Maestra, donde la convivencia socialista de la guerrilla: la suerte de uno era la suerte del todo, y el todo se importaba por la suerte de cada uno, determina, sin duda, una cultura del pueblo cubano.
¿Cómo se puede producir, aquí en Venezuela el tránsito hacia el Socialismo?
La enseñanza es una: En países de poco desarrollo es la conciencia la que dirige el desarrollo de las fuerzas productivas y por lo tanto el camino hacia el Socialismo.
Ahora que la Revolución Bolivariana entró en etapa de definición, debemos preguntarnos ¿cuál es el próximo paso en este camino hacia el Socialismo. Cómo desarrollar las fuerzas productivas, como trasladar la fuerza, el ímpetu, la hermandad que venció en abril y diciembre a la economía?
Es necesario un foco de irradiación de la conciencia socialista, de la fraternidad al resto de la nación. Este foco lo fue la Sierra Maestra para la Revolución Cubana , aquellas eran condiciones de guerra. Para la Revolución Bolivariana , que es pacífica, el foco de irradiación de conciencia, de eficacia, de ejemplo socialista es la Zona Socialista, desde allí se debe expandir en todos los terrenos la nueva relación humana.
¡Chávez es Socialismo!

6.7.09

SEGURIDAD Y CONDICIÓN HUMANA

La inseguridad es preocupación de todos, ocupa lugar primado en las discusiones cotidianas y en las angustias de gobierno y dirigentes bolivarianos. El asunto merece discusión.

Si queremos superar la inseguridad debemos estudiar sus bases más profundas y desde allí construir la solución. Veamos.

Debemos ver a la inseguridad como una falta de control del espíritu social sobre los individuos. Explicamos. Los controles éticos están fallando, el delito no está siendo combatido en la conciencia, o mejor, los valores éticos que controlan a la sociedad no controlan al delito.

¿Por qué ocurre esto?

Variadas son las razones. Una importante es que los valores éticos proclamados, honestidad, solidaridad, amor, están separados de la práctica, hay una gran hipocresía entre ética y moral.

El armazón ético propio del capitalismo, cuya hipocresía puso en evidencia la Revolución, no ha podido ser sustituido por la ética de la Revolución. La Revolución ha fracasado en la instalación de una nueva ética. He allí el fondo del problema de la inseguridad.

En esas condiciones, el egoísmo ha irrumpido desde el fondo del alma de las masas excluidas porque se ha roto la armazón ética que lo mantenía controlado.

Al no funcionar los controles espirituales, los mecanismos represivos del Estado han sido rebasados, entonces, en las avanzadas de las zonas sociales más depauperadas se buscan salidas materiales y espirituales, justifican su existencia de la única forma que les es dada: la violencia egoísta. Sobre el prójimo descargan su frustración y sobre el prójimo se valorizan, la rebelión social toma forma de delito egoísta.

El delito es un síntoma claro de que la sociedad está enferma, y de que por ahora no hemos encontrado el remedio.

¿Qué hacer?

La inseguridad debe enfrentarse desde dos vertientes principales: una, la represión del Estado, esa es inevitable, pero es a la larga ineficaz.

La otra, la principal, es la restitución de la conexión entre la ética y la conducta, de esta manera la espiritualidad, los valores, la ética, ahora revolucionarios, volverán a cumplir su papel de controlador de la conducta social, y podremos encauzar la energía que hoy se disipa en delitos, en agresiones, por los caminos de la construcción y el beneficio social.

El divorcio ocurre porque hay una separación entre la ética y la base económica que la sustenta: se pregona solidaridad y la economía capitalista legitima la guerra de todos contra todos.

Entonces, se debe adecuar la economía a la ética del deber social, esto es, se debe impulsar la Propiedad Social de los Medios de Producción y, sobre ese tejido económico, asentar la ética del deber social. La necesidad de la hegemonía de la Propiedad Social de los Medios de Producción no es un problema meramente económico, es un asunto ante todo, ético. No basta tener la renta, hay que tener el alma de la sociedad.

La Revolución debe ser coherente, lo pregonado debe estar conectado con lo que se hace como individuos y como gobierno.

¡Chávez es Socialismo!

5.7.09

IDEOLOGÍA Y AMENAZA

Las amenazas a la Revolución son variadas y evidentes, el imperio y sus oficiales locales no cesan en su empeño, todos sus movimientos llevan el signo del odio a la redención de los humildes, del rechazo disociado a la Revolución Bolivariana y al Comandante Chávez.
Dentro de la Revolución encontramos diferentes posturas frente a las amenazas. Veamos.
Unos, cada vez menos, las ignoran, las minimizan, las reducen a las peleas locales con líderes de oposición dislocados. Estos son los candidatos a salir empijamados a algún estadio, y en el mejor de los casos a un aeropuerto de país vecino.
Otros señalan las amenazas con precisión, les hacen magníficos seguimientos, pero no proponen respuestas, se privan, renuncian a sus deberes de dirigentes, dejando al pueblo, a la masa bolivariana, desarmada y sin conducción. Confían en la respuesta espontánea.
Por supuesto que esta actitud conduce inexorablemente a la derrota, muy digna por cierto, pero siempre derrota.
Este descalabro puede tomar varias modalidades, puede ser electoral, en el caso de que la guerra mediática nos venza, en esa situación tendremos el triste espectáculo de pueblo eligiendo a sus verdugos, y la lamentable convicción de que fallamos como dirigentes revolucionarios.
La derrota puede tomar modalidad cruenta, golpe, magnicidio, en estas circunstancias el pueblo puede salir a la calle a protestar, pero inevitablemente será repelido con alto costo para las filas populares, ya sabemos que pueblo espontáneo carece de profundidad estratégica, sólo desarrolla táctica, y en un enfrentamiento de ese tipo la estrategia decide. Saber cuándo retirarse y cuándo atacar, el manejo de la ofensiva y de la defensiva, estrategias políticas y militares, son claves.
Un tercer grupo denuncia las amenazas, las diagnostican, proponen y organizan respuestas adecuadas. Promueven el fortalecimiento ideológico del pueblo, saben que cualquier respuesta tendrá como soporte la consistencia, la solidez ideológica de los bolivarianos, saben que en última instancia serán las ideas justas, claras, encarnadas en la masa, las que dirigirán la lucha y obtendrán triunfos.
La fortaleza electoral de la Revolución, además del arrastre y el prestigio del líder, debe tener un piso de ideología que haga impermeable el alma popular a las manipulaciones del enemigo.
Pero si la amenaza es cruenta, entonces la preparación, además de la ideológica, además de dotar al pueblo de razones sagradas por las cuales luchar, debe ser una preparación organizativa fina, que dote a la masa bolivariana de la disciplina para desarrollar táctica y estrategia.
La Masa debe tener claro sus centros de dirección, así se evita la confusión, debe tener disciplina en la acción, así se evita dispersar fuerzas, y se le da a la dirección capacidad de planificación.
La masa debe tener clara sus unidades de combate, así se crece en efectividad y se evitan pérdidas inútiles.
Son tres posiciones frente a las amenazas, todos son reflejos de ideologías diferentes, sólo la última es revolucionaria, obedece a la ideología del proletariado, esa debe ser impulsada por los revolucionarios.
¡Defendamos al Socialismo y al Comandante!
¡Chávez es Socialismo!

4.7.09

CERRAR LA BRECHA

El sistema capitalista norteamericano, desde la misma creación de las nacionalidades, ha dominado a la América. La dominación la ha ejercido de variadas formas.
Alguna vez lo hizo a través de “hijos de putas”, como ellos mismos, con desfachatez, denominaban a sus dictadores.
Cuando esa modalidad de dominación se agotó, pasaron, en complicidad con la socialdemocracia, a dominar usando las democracias oligarcas, que se basan en un sistema de elecciones que distraen al pueblo con la ilusión de cambio cada cuatro o cinco años. De esa manera la sociedad vive siempre interesada en elecciones que la fragmentan, en las que sólo pueden triunfar candidatos apoyados por el gran capital, se forma así una estructura de partidos políticos inocuos para el sistema y un pueblo cretinizado en la farándula electoral.
Ese sistema de dominación les funcionó en el continente por más o menos cincuenta años, ahora bien, el sistema presentó una inmensa brecha. Veamos.
En 1998 salió electo Hugo Chávez, un candidato fuera de la subordinación al sistema. Las alarmas sonaron, con él se intentó de todo, desde el halago hasta el golpe, pero nada funcionó, al contrario, el proceso y su líder siguieron radicalizándose: se declaró el carácter Antiimperialista, el carácter Anticapitalista y Socialista de la Revolución Bolivariana.
El ejemplo cundió por el continente, y surgió Evo, y Ortega, y Correa. El cerco de dominación se rompió, ya no era hermético.
Se formó la ALBA, se unieron nuevos países, las simpatías de la América se movieron hacia su propio corazón, el norte sufrió revés.
Pero no se puede herir a una fiera sin esperar enfrentarse a las babas del diablo.
Y el zarpazo vino.
El imperio detectó que la fortaleza de las Revoluciones Pacíficas, que surgían, que llegaban al poder dentro de las elecciones oligarcas, tenían necesidad, sucedían con un líder, que ese era su punto fuerte y también su debilidad, que era hacia él que debían enfilar sus cañones. El objetivo era el líder.
Necesitan cerrar la brecha que se abrió en su sistema de dominación. Tres niveles tienen en este empeño.
Uno, impedir la reelección, a ese primer nivel se enfrenta Zelaya, esa es la explicación de la irritación de la derecha hondureña por la consulta sobre la constituyente, les aterra la remota posibilidad de reelección de Zelaya.
Segundo nivel, golpes de estado, sabotajes, debilitamiento de mil maneras, a ese nivel se enfrentan Evo y Correa.
Tercer nivel, magnicidio, golpe cruento fascista, tipo Pinochet. Este nivel está destinado para el foco central de la desestabilización del sistema de dominación imperial en su patio trasero.
Los gringos piensan que extirpando el foco, la insurgencia quedará debilitada y será posible restaurar su dominación, cerrar la brecha en el muro.
Para nosotros, dos tareas del momento están claras: unidad en torno al líder, defenderlo como garantía de profundizar al Socialismo, única manera de superar las dificultades que padecen los humildes.
Fortalecer nuestro internacionalismo, sólo unidos los pueblos insurgentes podremos enfrentar al imperio.
¡Chávez es Socialismo!
¡Con Chávez todo, sin Chávez Nada!

3.7.09

LOS HALCONES VIENEN DEL NORTE

Un presidente que una madrugada es arrojado en pijamas en el aeropuerto de un país vecino, nos indica que los halcones levantaron vuelo. Y vienen del Norte.
En Honduras despliegan y justifican la estrategia para la América: ya las elecciones no son suficiente muro para contener los cambios revolucionarios y los pueblos consiguen grietas por donde colar su rebeldía.
El ejemplo de Chávez, la Revolución Pacífica, irrumpe en el letargo, levanta al continente y lo hace andar.
El imperio detectó que debe ir contra los líderes de las Revoluciones Pacíficas, así decapitarán los procesos. Lo harán de cualquier forma, impidiendo las reelecciones, con el magnicidio, o por cualquier otro medio.
En el continente se libra una feroz lucha de clases y el centro está en nuestro país, aquí se decide la suerte del continente y de la humanidad.
La oligarquía nacional ya muestra su juego: se pliega a la estrategia imperial y justifica una arremetida golpista contra la Revolución Bolivariana.
Leamos lo que dice el editorial del periódico “El Nacional”, instrumento descarado del golpe que se fragua:
En suma resulta fácil para los venezolanos entender, más no justificar, la desesperación de los hondureños para actuar y quitarse de encima un futuro socialista del siglo XXI que, como ocurre aquí, nada tiene que ver con más democracia, mas participación social o menos corrupción, sino más restricciones, más decretos dictatoriales y más personalismo.
Otro columnista de menor peso dice:
Avergüenza que haya sido una pequeña nación centroamericana la que haya tenido la lucidez y el coraje de ponerle el cascabel al gato: frenar en seco al neo imperialismo bolivariano (…)
Marianela Salazar, vocera oligarca escribe:
Hugo Chávez pudo meterse con sus hombres armados en los asuntos de Honduras ­para imponer los cambios revolucionarios que pretende instaurar en todo el continente­, gracias a la endeblez e indigencia mental de un presidente como Manuel Zelaya.
Queda claro: lo de Honduras es con la intención de truncar el ejemplo de Chávez, frustrar la ola libertaria que arropa al continente. Aquello no es un golpe aislado, es el vuelo tenebroso de los halcones que vienen del norte.
¿Qué hacer?
El imperio, que como decía el Che tiene buen olfato para detectar a sus enemigos, nos da la clave: en estos procesos de Revolución Pacífica los líderes son indispensables, por eso son objetivo del imperio.
Entonces, el primer componente de la resistencia a la ofensiva del norte es la unidad alrededor del líder, debilitar al líder es ponerse al lado de la estrategia del imperio.
El segundo componente es la organización de combate del pueblo y del Partido. Se deben activar ¡ya! los organismos y las directrices para el combate que se avecina.
El tercero es la Movilización del pueblo. Que el enemigo sienta que si se atreve la rebelión se extenderá como polvora por el continente.
¡Chávez!

2.7.09

LEGITIMIDAD

¿Cuándo un proceso político es legítimo? ¿Cuándo tiene legitimidad?
La pregunta es muy importante, y más importante aún es su respuesta, de ella dependerá el soporte de las acciones políticas.
El asunto ha tomado mucho auge con los últimos acontecimientos en Honduras.
De allí surgen muchas preguntas: ¿Por qué y para quién el 19 de abril de 1810 fue legítimo? ¿La Rebelión de José Leonardo Chirino, fue legítima? ¿Por qué el golpe del Coronel Hugo Trejo fue ilegítimo? ¿Y el Golpe del 23 de Enero fue legítimo? ¿Por qué y para quién el 4 de febrero fue ilegítimo, y para quién fecha memorable? ¿Por qué el golpe contra Zelaya es ilegítimo para nosotros, y legítimo para los escuálidos del continente?
¿Cómo entender el problema? ¿Cuál es la respuesta? ¿Dónde ubicarse?
Lo primero que salta a la vista es que la legitimidad de un suceso político trasciende al hecho. La legitimidad depende del momento histórico y de los intereses de clase que allí se disputen, de los intereses que lo motoricen.
Los eventos que obedecen a los intereses de clases revolucionarios, los que intenten superar al capitalismo, siempre estarán impregnados de futuro, de redención, de vida, y siempre serán legítimos…para nosotros.
Los acontecimientos que obedecen a los intereses de las clases capitalistas, los que intenten mantener al capitalismo, siempre estarán impregnados de pasado, de dominación de una mayoría por una minoría, de desprecio a la vida, y siempre serán ilegítimos… para nosotros.
Es desde este punto de vista que debemos juzgar los movimientos políticos.
Así, a Zelaya lo defendemos, más allá de las formalidades leguleyas, porque es un gobernante al lado del futuro, forma parte del ALBA, de los cambios revolucionarios en el continente, de lo mejor de su pueblo, he allí su legitimidad.
El 4-F es legítimo porque fue movimiento de futuro contra el sistema de miseria espiritual y material que mantenía el pacto de Punto Fijo en coyunta con las oligarquías internacionales.
El 4-F fue un movimiento ubicado al lado de los humildes, continuador de la gran batalla que estos pueblos libran desde la fundación de la nacionalidad, continuador de Bolívar, Zamora, Fabricio. He allí su legitimidad.
Carmona fue ilegítimo porque atentó contra el camino de redención que el pueblo emprendió con la Revolución Bolivariana.
Ahora bien, legítimo no significa que es viable, puede ser legítimo, justo, como el Moncada o el 4f, y ser “derrotado”.
La viabilidad de lo legítimo la da la fuerza, y la fuerza de las revoluciones la confiere el pueblo organizado, movilizado, conciente. En eso consiste la Revolución, en cubrir de pueblo las ideas justas, al Socialismo.
Esa es la tarea principal de esta Revolución nuestra: organizar y movilizar al pueblo, hacerlo conciente y capaz de sostener la posibilidad revolucionaria.
Sólo un pueblo organizado y movilizado tiene la fuerza que hace viable lo legítimo. Pueblo desorganizado, actuando sin dirección, de forma espontánea, es débil y sus energías se disipan posponiendo sus triunfos.
¡La viabilidad del Socialismo la da el Pueblo, Organizado, Movilizado y Conciente!
¡Chávez es Socialismo!

1.7.09

PAISAJE ESPIRITUAL

Todo sistema social tiene un espíritu, dentro de esos límites se mueve la sociedad y los individuos, transcenderlo es revolucionario, o mejor, transcenderlo es la esencia de la Revolución. Es allí la batalla. Veamos.
Lo primero es precisar el terreno donde sucede la batalla.
La cultura de las clases dominantes tiene como objetivo formar un hombre incapaz de insurgir en contra de la dominación. Con tal profundidad instalan en el alma del dominado la cultura de la dominación, que éste es incapaz de pensar, de sentir, de actuar, fuera de los límites de la sumisión a esa cultura.
Es así, en momento de tomar decisiones de ruptura, de aceptarlas, se impone el espíritu oligarca que habita a pueblos y a individuos. Hasta los insurgentes tienden a resolver los dilemas con las reglas, dentro de los límites de la dominación oligarca.
De allí que la Revolución sea un proceso de derrumbamiento del paisaje oligarca, el que acecha afuera y el agazapado dentro de nosotros mismos, muchas veces disimulado, pero siempre evitando dar el salto revolucionario, siempre manteniéndonos dentro de sus límites.
Este peligro es mayor en las revoluciones pacíficas, donde los límites se confunden. Los revolucionarios se pueden ilusionar por las derrotas que han infringido al enemigo oligarca, y en esta alegría olvidan que todavía están en terrenos donde la dominación cultural está intacta: atrapados en el mismo paisaje, los mismos límites, el mismo escenario, con las cadenas y los dardos instalados en el inconciente de los dominados, listos para entrar en acción.
Cuando la Revolución obtiene triunfos dentro de la cultura oligarca, en realidad lo que conquista es la oportunidad, el tiempo para romper las cadenas culturales y psíquicas de la dominación. Estas preparan el escenario, inhiben a la base social de la Revolución, no la dejan actuar en los momentos decisivos.
Entonces los triunfos reales, importantes de la Revolución, son los cambios de conciencia, de cultura, de psiquis, del espíritu de su masa de apoyo. Los demás éxitos son importantes, pero transitorios.
Esta es la clave y el reto para el triunfo de la Revolución: cómo sustituir, con el espíritu de la Revolución Pacífica, el paisaje de la sumisión.
Uno de los componentes para esa sustitución es la presencia del líder, cuya imagen y ejemplo, conectado con lo profundo del alma de la masa, sirve de vehículo a los nuevos valores, al nuevo espíritu, a la construcción del nuevo paisaje.
El otro componente es la Movilización.
El pueblo tiene en la movilización uno de los más importantes instrumentos de aprendizaje de actuación fraterna, de caldeamiento del espíritu socialista, de acumulación para la construcción de un nuevo cuadro. La Movilización debe ser organizada y permanente.
Dejar la movilización popular a la espontaneidad es desarmar de antemano al pueblo frente a la agresión oligarca. Es una concesión imperdonable a las ideologías fantasiosas, y una vía segura para la derrota. La respuesta espontánea es, en el mejor de los casos, táctica, carece de profundidad estratégica.
¡Chávez es Socialismo!

30.6.09

¿ES POSIBLE LA REVOLUCIÓN PACÍFICA?

No sabemos si es posible, de lo que si estamos seguros es que la Revolución es imprescindible para la sobrevivencia de la vida planetaria, y que si se consiguiera hacer pacíficamente muchos dolores se ahorrarían al género humano.
De todo esto surge una pregunta:
¿De quién depende el carácter pacífico de la Revolución?
La Revolución es un enfrentamiento entre dos grandes bloques sociales: el terreno de la confrontación, el carácter de la contienda, depende de la intención de cada uno de los bloques. Veamos.
Los revolucionarios han dado muestras de querer hacer los cambios revolucionarios por la senda de la paz, Allende y Chávez son ejemplo.
La reacción de las oligarquías ha sido cruenta, de Allende salió Pinochet. Y la propuesta pacífica del Comandante Chávez produjo en el campo oligarca golpes, intentos de magnicidio, sabotajes, sin tregua.
La respuesta a la pregunta, de quién depende el carácter pacífico de la Revolución, está clara en la historia: el carácter violento de la Revolución surge de la oligarquía, no de los Revolucionarios.
Las oligarquías no toleran la mínima discrepancia, el Presidente Zelaya es un ejemplo. La oligarquía no le perdonó que se diera la mano con Chávez y sonriera a Cuba, buscaron una excusa y lo pusieron en pijama en país vecino.
Mucho menos toleran a Chávez, o a Evo, que caminan hacia cambios profundos en el alma y la economía de estos pueblos.
¿Qué hacer?
La experiencia histórica nos dice que en las Revoluciones Pacíficas, la oligarquía, tiene la ventaja de la iniciativa para saltar la legalidad a su conveniencia, y la Revolución tiene la desventaja de tener que permanecer dentro de una legalidad burguesa, heredada.
De esta manera, las oligarquías, amparadas en su legalidad, pueden construir agresiones y derrocar a la Revolución Pacífica, que se mantiene armada, pero maniatada frente a la agresión.
Esta es una de las debilidades más importantes de las Revoluciones Pacíficas. De allí parten las agresiones y los condicionamientos mentales que fabrican los medios.
Siendo así, la Revolución Pacífica presenta dos períodos. Uno de calma, en el cual la oligarquía ensaya triunfos dentro de la legalidad, electorales, y simultáneamente construye eventos cruentos. Y otro período de desarrollo de estos eventos cruentos.
Esta es la dinámica del enfrentamiento pacífico: períodos de calma y períodos de desarrollo cruento.
La Revolución debe avanzar en los períodos en que la oligarquía se mantiene en la legalidad, tomar acciones económicas, políticas, sociales, que conduzcan hacia el fortalecimiento del Socialismo, que provean a la masa de razones sagradas por las que luchar.
Y en los períodos de desarrollo del plan cruento de la oligarquía, decretar Excepción Revolucionaria para avanzar con más rapidez, derrotar la impunidad, impedir que regresen a su legalidad.
En los dos períodos es indispensable la movilización popular. Las masas deben organizarse. Tener líneas de mando clara, dirección definida. Conciencia, organización, movilización, son la clave para la Revolución, en su períodos pacífico y violento.
¡Chávez es Socialismo!

29.6.09

LA PELEA EN SU SITIO

Si una Revolución es verdadera tarde o temprano debe dar su batalla definitiva en el y con el trabajo. Entonces los trabajadores serán los protagonistas principales.
Esta Revolución Bolivariana en su avance ha llegado a esa frontera de su madurez. Ahora la lucha se presenta en el terreno de la propiedad de los medios de producción.
El Gobierno Revolucionario, protegiendo los intereses de las grandes mayorías desposeídas, se encontró frente a una realidad: el capital no admite controles, el capital busca siempre cumplir su naturaleza, crecer aun a costa de las mayores crueldades.
Frente a esta realidad, frente a la voracidad insaciable del capital, el gobierno ha hecho lo que hay que hacer: pasar a Propiedad Social lo que en manos de los antisociales estaba perjudicando a todos.
Es así que se socializan fábricas y se insiste en el intento de control de otros niveles de la economía.
Esto significa que el interés de toda la sociedad choca con el interés de los antisociales, o mejor, ahora se evidencia claramente que esos intereses siempre han sido contrapuestos, y está claro de qué lado está el Gobierno Revolucionario, del lado de los desposeídos, del de la gran mayoría de la sociedad.
Ahora bien, los oligarcas, los burgueses antisociales, cuando ven en peligro su sistema de privilegios groseros y creador de miseria para las grandes mayorías, activan sus mecanismos de defensa. Es así que incitan a los trabajadores a participar en la lucha entre la sociedad y los antisociales, colocándose del lado de sus enemigos naturales, los burgueses y oligarcas.
En complicidad con algunos dirigentes estimulan la voracidad inconciente en la discusión de los contratos colectivos, intentan crear perturbaciones sociales en donde apoyar sus planes de derrocar al Comandante y a la Revolución.
Esperan que la crisis global no sea comprendida por los trabajadores y arremetan contra el Gobierno Revolucionario. Hacen planes contando con el apoyo de los trabajadores, piensan que estos se pondrán del lado de sus verdugos, de los oligarcas burgueses.
El dilema para los trabajadores está claro: se colocan al lado del proceso de Revolución, de la construcción de una sociedad que acabe con la apropiación del trabajo por parte de una minoría, del lado de la liberación de toda la sociedad, del camino de la construcción de un mundo viable y feliz, de la grandeza de cumplir con su papel histórico, o se colocan, por buscar algunas mezquinas migajas materiales, del lado de los expropiadores de la Esperanza, de los oligarcas que se enriquecen a costa del sufrimiento y cosificación del resto de la sociedad.
La batalla está en su sitio, en manos de los trabajadores está la oportunidad de dar un gran impulso a la Revolución, pasar a la historia como un ejemplo para el mundo, reeditar las gloriosas jornadas de la independencia, o ser conocidos como el pueblo que quiso ser libre, construirse humano, pero no contó con el apoyo, la comprensión de sus trabajadores.
¡Socialismo es Humanismo!
¡Chávez es Socialismo!

28.6.09

¿QUÉ DECIDE?

La discusión está más viva que nunca. Eso es bueno, se discute a borbotones, de todo, con orden y con desorden, de verdades y de mentiras. Las posiciones se mueven, algunos tocan retirada, otros cavan laberintos, otros usan técnicas aprendidas en canales enemigos.
No podía ser de otra manera, la discusión cuando se trata del destino de los pueblos y de la humanidad, es así, turbulenta.
Pero en esta situación y con ánimo de avanzar, debemos hacernos una pregunta:
¿Qué decide lo que se discute?
Los clásicos dicen que se trata de transformar al mundo, quieren decir: las discusiones son muy importantes, pero será la práctica la que decidirá en última instancia.
Entonces debemos hacernos la pregunta:
¿Cuál es la confrontación en la práctica?
En Venezuela hoy la confrontación es entre dos zonas, la Socialista y la capitalista. Es allí, en esa práctica que se decidirá la contienda, la discusión. Veamos.
La Zona Socialista en los últimos tiempos ha adquirido entidad, personalidad, ha traspasado el ámbito económico petrolero y se ha ensanchado en la conciencia y en la economía.
Esta Zona Socialista se fortalece e inevitablemente choca con la Zona Capitalista, el enfrentamiento sucede en todos los frentes:
El económico, aquí el capitalismo pone trabas para el funcionamiento de las fábricas socialistas, limitaciones en el mercado, reclama patente, bombardea propaganda, y ejecuta tracalerías propias del mundo capitalista.
El político, el campo capitalista intenta hacerse del poder político para desde allí ahogar al Socialismo.
En lo ideológico, conocidas son las campañas abiertas en la que los instrumentos de la oligarquía, como el CEDICE, pero también las televisoras y la prensa, inundan el alma de la sociedad, meten miedo, hablan en contra de la Propiedad Social de los Medios de Producción, manipulan, deforman la realidad, inventan leyes, difunden rumores.
La Zona Socialista, los obreros de esta zona, deben dar respuesta en todos estos frentes. Es fácil deducir que dependerá de esa respuesta el éxito del Socialismo en el enfrentamiento con el capitalismo. Cómo fortalecer la Zona Socialista, debe ser el centro de la discusión y de la práctica de los Revolucionarios.
Las fábricas de la Zona Socialista, deben ser eficaces, en todos los campos, en la producción y también en el combate ideológico y político.
Para eso es importantísimo que estén integradas, que en contraste con el capitalismo, funcionen como una zona solidaria y no competitiva.
En la Zona Socialista es necesaria una organización y una formación especial. Allí debe organizarse y educar a los obreros de tal manera que entiendan la necesidad de producir con eficiencia, sentir y entender que la defensa y la construcción del Socialismo es la tarea más importante de la Clase Obrera. Y esa construcción se inicia en el fortalecimiento de la Zona Socialista, embrión del Socialismo.
De allí que cada fábrica de la Zona Socialista debe ser escuela para sus trabajadores y para la sociedad. Debe ser ariete en la lucha contra el capitalismo.
¡Zona Socialista Amanecer de Socialismo!
¡Chávez es Socialismo!

27.6.09

NATALIA Y MARIANA

Natalia camina despreocupada por las calles oscuras y solitarias de la gran ciudad, va a la universidad a estudiar poesía, después se encontrará con Mariana, su hermana, que llegará esta tarde de Europa al mando de un vuelo de la Línea Aérea del Sur, es piloto y también miembro de un coro lírico.
Piensa invitarla a visitar a los amigos comunes, y ya, a la media noche volverán despreocupadas por las calles silenciosas, oscuras, solitarias, a su casa en el cerro.
Se detiene en la casilla del Consejo Comunal y se inscribe en el trabajo voluntario de este mes, solicita formar parte de las brigadas de vigilancia que se encargan de mantener la zona sin delitos mayores desde hace muchos años. Hay quien piensa que ese trabajo es simbólico, que ya hay poquísimos delitos y ninguno es de sangre, todos son trasgresiones menores, pero la instrucción de la Asamblea Nacional de Gobierno es no bajar la guardia nunca y en ningún terreno, vigilancia permanente siempre.
A ellas les agrada patrullar el barrio, fiscalizar los círculos de estudio, las casas de tareas escolares, el ateneo (que ganó premio internacional de teatro el año pasado), atender a los viejitos, el control de la basura, recibir los reclamos y denuncias de violaciones a las ordenanzas del barrio.
La última vez que hizo este trabajo voluntario, alguien maltrató al perrito de un niño y fue llevado al tribunal del Consejo Comunal, la sanción fue como siempre unas horas de trabajo voluntario. Es verdad, como dicen algunos, que son pocas las violaciones a las ordenanzas, pero se debe estar atento, la vida tranquila y segura del barrio hay que cuidarla.
A Natalia le gusta sobre todo que el acto cultural de los viernes quede bonito, ojalá su hermana no tenga viaje y pueda cantar en el coro lírico.
En diciembre participarán en la cruzada de los Andes en moto, rememorando el viaje del Che y Granados, viajarán de Buenos Aires hasta La Paz…
Llegará el día, o mejor, construiremos el día en que esta historia no sea un sueño, sino el fruto del esfuerzo de todos, llegará el día en que todos saldremos a la calle a querernos como hermanos, a protegernos, ese día llegará, construiremos el tiempo de la solidaridad y el amor.
Llegará el día en que Natalia y Mariana, las Natalias y las Marianas de todos los barrios puedan vivir tranquilas, estudiar para desarrollar todas sus potencialidades, no tener que trabajar por compulsión sino por la alegría de realizar su humanidad en el trabajo.
Ese día llegará, en ese empeño va todo nuestro esfuerzo.
Nada, nadie, nos apartará de ese camino, lo transitamos con alegría y con fe, seguimos las huellas de millones, somos sus herederos, de sus errores aprendemos, de su voluntad nos nutrimos, su sueño es nuestro sueño, terminaremos su obra. A esa construcción estamos obligados, para eso vivimos y por eso somos capaces de morir.
Estamos seguros ¡Venceremos!
¡Por las Natalia y las Mariana, por Chávez, por el Socialismo!

26.6.09

EN QUÉ NO CREEMOS

La discusión es saludable, y más en una Revolución que se enfrenta a dogmas y reformismos con la misma o mayor fuerza con la que se enfrenta al capitalismo globalizado y sus lacayos nacionales.
Ayuda a la discusión decir en qué creemos, ya lo hicimos en anterior grano, y decir también en qué no creemos, lo haremos ahora. Veamos.
No creemos en los ataques a la Unión Soviética, que en realidad son ataques por la banda a la Revolución Cubana y al Socialismo nuestro.
La Revolución de Octubre merece un estudio serio, de allí, de sus errores y de sus grandes aciertos, se deben y pueden obtener útiles enseñanzas para la Revolución hoy.
No es correcto hablar de las crueldades de Stalin sin hablar de la lucha interna feroz que allí se escenificó. No se puede ignorar el pensamiento y la lucha de Trotsky, las polémicas con Rosa Luxemburgo, los intentos rectificatorios de Lenin.
Y sobre todo no se puede hablar de la Unión Soviética, criticar ese proceso, sin hablar, sin estudiar al Che, porque se corre el riesgo de caer en la contrarrevolución, en lugar de fortalecer la opción Revolucionaria.
No se puede ocultar que el Che, años antes de la caída de ese Socialismo, alertó el peligro que corría por su desviación hacia el capitalismo. No se puede obviar la polémica del Che con el sistema económico soviético, con el Manual de Economía de la URSS.
No es honesto criticar el proceso Soviético, sin decir que se derrumba por capitalista y no por Socialista, que lo que le faltó fue más Socialismo.
No creemos en formas de propiedad de los medios de producción distintas a la Propiedad Social administrada por el Estado. Creemos que no hay otra manera de Propiedad Social. Las otras que puedan surgir, proponerse, son formas en el fondo antisociales, y no ayudan a construir Conciencia del Deber Social, fundamento del Socialismo.
Creemos que la economía socialista debe tender hacia la Propiedad Social, que las formas antisociales deben ser toleradas como un mal necesario, nunca presentarse como una formación propia del Socialismo.
No creemos en organizaciones políticas de masas, sin entrelazamiento con organización política de cuadros. Dada las características propias de la Revolución pacífica Bolivariana, tan malo es sólo una organización política de masas, como sólo una organización política de cuadros. La forma organizativa de esta Revolución debe, necesariamente, tener estos dos ingredientes.
No creemos en organización social formada por unidades aisladas, sin construir un tejido nacional que vaya desde las organizaciones capilares, desde los átomos, hasta organismos nacionales. Las organizaciones aísladas son promotoras del egoísmo, por el contrario, el tejido social es soporte para la conciencia de pertenencia a la sociedad, los asuntos de uno son los asuntos de todos.
No creemos en pueblo aislado de la Fuerza Armada, o de los demás pueblos del mundo. No creemos en nacionalismos hipócritas, que en el fondo son base para el fascismo y la entrega al imperio.
¡En Chávez Creemos!

25.6.09

EN QUÉ CREEMOS

Son tiempos de definiciones claras, es hora de fijar posiciones sin ambigüedades, llegó el momento de reafirmar en qué creemos:
Creemos en el Comandante Chávez: las revoluciones, los pueblos en Revolución se resumen en un hombre. Así ocurrió con la Revolución de Independencia, la Soviética, la China, la Cubana, la Revolución del Congo. Impensable una Revolución sin un líder.
La necesidad del líder nace de la dinámica de la dominación que fragmenta y se ejerce, a todos los niveles, encarnada en una figura individual.
Los líderes surgen de las entrañas del pueblo, por múltiples causas y circunstancias: su arrojo a la hora de las decisiones es una de ellas, el pueblo lo percibe, otra, la transparencia en su accionar, otra, su sintonía con el alma del pueblo.
Estos líderes establecen conexión amorosa con el pueblo, se transforman en pueblo, y así se establecen las condiciones para impulsar grandes tareas de cambio, para hacer la Revolución.
Ese líder es Chávez, y creemos que dirige el camino hacia el Socialismo. Es nuestro deber apoyarlo sin mezquindades.
Sin Chávez todos volveríamos a la inercia de un pueblo sin líderes, a la diletancia de la academia, o al negocio pequeño de la política pequeña.
Creemos en el Bolivarianismo como doctrina libertaria, directamente ligada a la más avanzada corriente revolucionaria de hoy, al Socialismo.
Creemos en el pensamiento del Libertador, enriquecido con las ideas de Simón Rodríguez, Martí, Mariátegui, con el ejemplo de Zamora, de las luchas del sesenta, de Fabricio y Américo Silva.
Creemos en el Socialismo, única posibilidad de vida para la humanidad. El auténtico, no el de la socialdemocracia europea o chilena, no en el de anarcoides fantasiosos que no construyen ni ponen al capitalismo en aprietos.
Creemos en el Socialismo que postula la hegemonía de la Propiedad Social de los Medios de Producción y la Conciencia del Deber Social. Es decir, creemos en el único Socialismo viable, el que se apoya en la Ideología de la Clase Obrera.
Creemos en la necesidad de un Estado Revolucionario, al lado de un pueblo organizado desde la base hasta el nivel nacional, no creemos en unidades organizativas aisladas que fragmentan.
Creemos en la Revolución Cubana, ejemplo de resistencia heroica de un pueblo formado en la moral socialista, en la viabilidad del Sistema Socialista, del Hombre Nuevo, ejemplo de un Pueblo socialista, que a pesar de las dificultades, bloqueos, huracanes, limitaciones geográficas, tiene los índices de humanismo más altos de todo el planeta.
Creemos en las ideas y ejemplo del Che y Fidel, que por sobre todo consiguieron legarnos la Esperanza Socialista, que mantuvieron la llama encendida cuando se pensaba que todo estaba perdido.
Creemos en los teóricos que han resumido el pensamiento Revolucionario universal, desde Cristo hasta Marx, pasando por Rosa, Trotsky, Lenin, El Che.
Creemos en la discusión dentro de la Revolución. Irreverentes, pero leales.
Estas son algunas de las cosas en las que creemos, por ellas luchamos, por ellas discutimos, por ellas vivimos y morimos.
¡Socialismo es Discusión!
¡Chávez es Socialismo!

24.6.09

TOLVANERA IDEOLÓGICA

La discusión levantada por el encuentro político del Centro Internacional Miranda alcanzó dimensiones de tornado, alto llegó la polvareda.
Hubo y todavía hay opiniones variadas, forman un enmarañado donde es difícil orientarse: se dicen verdades y ficciones, se entrecruzan imaginación y realidad. ¿Cómo resolver el nudo?
Vayamos al fondo del asunto, preguntemos cuál es el móvil de los móviles.
Un buen ejercicio es intentar clarificar las posiciones de los opinantes frente a la propiedad de los medios de producción, eso definirá sus posiciones políticas. Clarifiquemos.
Encontramos un primer grupo de capitalistas convencidos: Carlos Blanco, Agustín Blanco Muñoz, el grupo 2d, muchos columnistas oligarcas. Estos intervienen tratando de pescar en río revuelto y de revolver el río. Su expresión política está clara: anda por los lados de la nueva coordinadora democrática, el golpe, el magnicidio. Son enemigos francos de la Revolución.
Otro grupo es el de la ideología pequeño burguesa (y esto no es peyorativo, es una clasificación de la ideología de clases), que diagnostican bien el mal capitalista, pero sin embargo no quieren o no pueden superarlo. Entonces buscan fórmulas intermedias de propiedad, de convivencia con el capitalismo, de híbridos capital-Socialistas, que en última instancia fracasan, son fagocitados por el capitalismo.
Esta ideología se bate en dos aguas, vive la angustia de sentir la necesidad de avanzar, y el desasosiego de no querer hacerlo. Al final, cuando la batalla entra en fase de definición, siempre encuentran “razones” para terminar defendiendo al capitalismo.
También encontramos a la ideología revolucionaria, que plantea la conformación de una poderosa Zona Socialista, de Propiedad Social de los Medios de Producción, capaz de construir y soportar la hegemonía de la Conciencia del Deber Social.
Así, divididos los campos, percibimos que esta clasificación encaja perfectamente en las opiniones levantadas por el encuentro político convocado por la fracción del Centro Miranda.
Debajo de la bruma se encuentran las diferentes posiciones frente a la propiedad de los medios de producción, vale decir, frente al Socialismo, al futuro de la Revolución.
Estas diferentes visiones se reflejan en las propuestas en relación al Partido, a la organización social, a las tareas internacionales, a la política de alianza, a la concertación con los oligarcas, y también, muy importante, en relación al liderazgo de Chávez. Veamos.
Mientras la Revolución no avanzaba decidida hacia la formación de la Zona Socialista, no se hablaba de problemas de liderazgo.
Ahora bien, fue suficiente que la Revolución caminara en las socializaciones para que el sector ambiguo crujiera, armara encuentros para cuestionar liderazgo, y no para estudiar cómo reforzar las medidas recientemente tomadas por la Revolución.
El comportamiento fue diferente cuando el auge de las formas económicas híbridas como las Empresas de Producción Social, que correspondían con su ideología. En ese momento llovieron foros, encuentros, hasta libros se hicieron para apoyar.
El debate es importante, en él cuestionan (oligarcas y pequeño burgueses) el liderazgo de Chávez, porque es el camino hacia el Socialismo. Nosotros lo defendemos porque es Socialismo. Los campos se definen.
¡Con Chávez todo, sin Chávez nada!

23.6.09

LA DISCUSIÓN SIGUE ABIERTA

El reciente encuentro político del Centro Internacional Miranda, y la fuerte discusión originada evidenciaron el reacomodo de las clases sociales.
En el grano “El Mapa de Hoy”, decíamos de aquel encuentro:
“En el medio de estos dos polos se encuentra la ideología pequeño burguesa que hasta hace poco dictaba pauta dentro de la Revolución y que sufrió un rotundo desmentido en la práctica, fracasó. Pero que ahora surge maltrecha a cumplir su papel: no dejar concretar la marcha al Socialismo, distraer, confundir.
Fabrican encuentros de intelectuales cuyos pronunciamientos son confusos, dejando traslucir un cierto resquemor por el liderazgo de Chávez que ellos denominan “hiperliderazgo” o “cesarismo progresista”. Sin duda, son chavistas sin Chávez pero avergonzados de salir a la luz del día, de saltar la talanquera definitivamente.”
Ratificamos lo dicho. Ahora bien, ese párrafo produjo una reacción sorprendente, los ladridos abundaron, se nos calificó hasta de stalinistas, de aduladores de Chávez.
Díaz Rangel, el profesor, pidió se tomaran medidas por nuestra actitud, que según él cortaba la crítica.
La discusión, siguió su rumbo, y en su artículo del domingo 21 de junio, Díaz Rangel y la señora Harnecker, piden que el debate no se cierre.
Nosotros pensamos que el debate no corre peligro, al contrario, está más sano que nunca, sólo que las posiciones se definen, buscan sus intereses de clase social: “Los Directivos del Centro Internacional Miranda, (ojo, decimos los directivos y no todos los participantes en el encuentro) la señora Harnecker y Victor Alvarez, en sus declaraciones, reafirman nuestra percepción de que el encuentro político por ellos convocados era inspiración de la ideología pequeño burguesa, dejando traslucir un cierto resquemor por el liderazgo de Chávez. Veamos.
La señora Harnecker no sale a la palestra, al contrario, se oculta tras unas citas de Fidel sacadas de contexto.
Y Alvarez nos obsequia en la página 14 del mismo periódico, unas declaraciones sorprendentes: “En 10 años de Revolución el capitalismo ha crecido” “El aporte del sector privado al PIB sigue siendo mayoritario” etc. “el Socialismo está lejos”.
Estas declaraciones las da un economista que fue hasta ayer importante Ministro de la Revolución, además directivo del Centro Internacional Miranda, donde también milita la señora Harnecker.
Este centro y estos políticos hasta ayer fueron impulsores de Empresas de Producción Social, del híbrido capital-Socialismo, formas económicas benefactoras del capitalismo. Ahora aparecen extrañados de las consecuencias económicas de lo que ellos propiciaron. Y haciendo un análisis economicista, dogmático, de la Revolución, concluyen, junto a los oligarcas, que esto es más capitalismo. Ocultan que el Socialismo es ante todo un cambio en la conciencia, y ese cambio está sucediendo e impulsando las transformaciones económicas, las socializaciones.
La discusión está abierta, las páginas del Semanario Debate Socialista están abiertas para la fracción política del centro internacional Miranda, los invitamos a polemizar allí.
Confrontemos las ideas, asumamos las responsabilidades, definamos lealtades, analicemos el momento histórico y las tareas de los intelectuales orgánicos con la Revolución. Allí está la tribuna. Tienen la palabra.
¡Con Chávez todo, sin Chávez nada!
¡Chávez es Socialismo!

22.6.09

UN FENÓMENO LLAMADO CHE

Si consideramos el pensamiento revolucionario universal como una sucesión de ideas, podríamos hacer la siguiente secuencia. Veamos.
Primer escalón, la solución de los problemas sociales se coloca en la zona espiritual, representa este peldaño el cristianismo, la superación de las adversidades es remitida al cielo, al otro mundo.
La esencia de los problemas sociales, la miseria, la pobreza, es detectada con certeza impresionante, y la propuesta para su superación asombra: la esencia de los problemas sociales es el egoísmo, y la solución es “ama a tu prójimo como a ti mismo” “amaos los unos a los otros”. La concreción, la implementación de estos dos mandamientos, se ubica en el mundo espiritual, en la voluntad, en la conciencia.
Así, el mundo revolucionario durante mucho tiempo estuvo buscando alivio a los males sociales en el espíritu, remitía las angustias a otro mundo. No relacionaban la espiritualidad con la materialidad. En este período surgieron conventos, zonas de oración, de fraternidad, surgieron los falansterios del Socialismo Utópico, intentos de soluciones que no pasaron límites discretos.
Posteriormente en el segundo escalón surgen las ideas que dan preeminencia a lo material, se pensaba que allí estaba la solución. Producir, comerciar, era la orden del día, eran tiempos del sueño americano. La solución es individual, si hay ganas de trabajar, si no se es flojo, se surge, se resuelve el problema de la pobreza, entonces, la pobreza es un problema individual, y de falta de vocación.
Estas ideas son la base que sustentan al capitalismo, de más está decir que no solucionan los problemas, al contrario, los profundizan.
El tercer peldaño nos dice que la materialidad y la espiritualidad sí tienen relación, que la materialidad sostiene a la espiritualidad, la condiciona, la determina. Que es suficiente resolver la Propiedad Social para que se produzca una conciencia revolucionaria. Eran los días del Socialismo Soviético tardío. Ya conocemos el desenlace de este esquema.
El fracaso del Socialismo real trajo desolación en el mundo, se pensó que con ese derrumbe se había demostrado que la cima de la humanidad era el capitalismo, que ese era el sistema que correspondía a la naturaleza humana. Que más allá no había nada, que habíamos llegado al final de la historia.
Pero, una pequeña isla desentonaba, el Socialismo persistía allí, resistía al acecho del mayor imperio que haya conocido la humanidad. Los ojos del mundo revolucionario se volvieron hacia allá, hacia Cuba, allí estaba la Esperanza y la respuesta.
¿Qué había pasado allá, por qué resistía?
La contestación la dio Fidel: “vivíamos con un adivino y no nos habíamos dado cuenta”, ese adivino era, es el Che.
El Che representa, sin duda, el último peldaño en la evolución del pensamiento revolucionario: la conciencia y la materialidad forman un complejo donde se condicionan mutuamente, y en ese complejo lo más importante es la Conciencia del Deber Social.
Debemos estudiar al Che, sin duda, el pensamiento revolucionario más avanzado.
¡Socialismo es Estudio!
¡Chávez es Socialismo!