4.7.07

¡A NOSOTROS PERTENECE LA VIDA Y LA ALEGRÍA!

Los días por venir amenazan conflictos, es necesario decirlo, aunque ahora soplen vientos frescos atenuados por la copa y las vacaciones. Vivimos una tregua inestable, un alto al fuego precario.
Barruntamos que las fuerzas en pugna se retiraron a sus zonas de alivio, a prepararse para la confrontación inevitable.

Hoy los revolucionarios bolivarianos debemos abrir un intenso período de reflexión, de critica, y a partir de allí enfrentar la arremetida anunciada. Veamos algún material para la reflexión.

Tenemos una gran fortaleza en la conexión amorosa del Comandante con el Pueblo, ese binomio es imprescindible para avanzar. Toda Revolución, necesariamente, se fundamenta en sus primeros pasos en esa conexión. Entonces es tarea principal consolidarla y cuidarla de las arremetidas oligarcas y de nuestras propias debilidades.

También padecemos grandes debilidades, podríamos hablar de las blanduras en las áreas organizativa, económica, en la comunicación, la planificación y muchas otras zonas, más, sin embargo, debemos tratar la principal, la que determina a todas las demás. Expliquemos

Es la ideología la que sustenta y determina a las demás áreas, como sea la ideología será el accionar de la Revolución. La ideología le da el carácter a toda la Revolución.

Si la ideología es sólida, definida, firme, así será la naturaleza de la Revolución. Siendo esto así, nosotros debemos caminar aceleradamente hacia la conformación de un cuerpo ideológico riguroso que nos guíe. La Revolución reclama fuertes pilares teóricos en los cuales afincarse, la etapa de las indefiniciones debe ser superada.

Para construir estos fuertes pilares debemos superar la ambigüedad teórica, es necesario adoptar con firmeza la teoría Socialista y desechar los coqueteos de hibridación con formas capitalistas.

El modelo teórico híbrido no termina de superar la esencia capitalista, ni en la economía, ni en la conciencia: licencia el absurdo de empresarios socialistas, empresas de producción social, cogestión y otras formas capitalistas, estimula el consumo desmedido, prestigia los valores capitalistas y, por supuesto, también es ambiguo frente a la oligarquía y su política.

Este modelo teórico hibrido, ambiguo, es responsable de las dificultades que tenemos para enfrentar la última embestida de la oligarquía, y cada vez más debilitará nuestro accionar.

La oligarquía, guiada por los tanques pensantes del norte, nos ataca con inteligencia, nos disputan la iniciativa, la creatividad, intentan confinarnos al aburrimiento propio de los sistemas vetustos, y sólo el Socialismo auténtico, sin complejos, sin ambigüedades, es capaz de sembrar en el corazón del Pueblo el huracán luminoso, el entusiasmo de quien se sabe constructor de mundos y guerrero de causas altruistas. Sólo a los luchadores por el Socialismo pertenecen los sentimientos nobles, las alegrías, sólo los luchadores por el Socialismo son capaces de disputar con el enemigo el terreno donde el alma luminosa del venezolano se yergue.

Es imperativo imbuirnos de la causa Socialista, sólo así podremos aplastar a los militantes de la muerte, que hoy y mañana se disfrazan con máscaras de futuro.

¡Chávez es Socialismo!

¡A nosotros pertenece la vida y la alegría!

RELACIONES

Una de las mejores armas ideológicas de la oligarquía es hacernos creer en la separación de las actividades sociales. Así, lo que pase en economía no tendría nada que ver con la política, ni la política con la cultura, ni la cultura con los consejos comunales, ni estos con la política internacional.

De esta forma nos van haciendo hombres fragmentados, atentos sólo a una pequeña área de la vida social. Por ejemplo, discutimos la autonomía universitaria desligada de la lucha por el Socialismo que conmueve las entrañas de la sociedad. Y, lo que es más importante, los hechos que ocurren en un área no los relacionamos con el rumbo del resto de la sociedad, los signos pasan desapercibidos, no nos preparamos para hacer frente al futuro que se anuncia. Veamos.

En los últimos días ha campeado en el país un ánimo conciliador, esa conciliación tiene dos derroteros posibles:

Uno, llevarnos a la restauración con un neopacto de punto fijo. Esta posibilidad es remota.

Dos, lubricar el camino al fascismo.

Razones de más para coincidir plenamente con el Comandante cuando dice que hoy el dilema de la Patria es Socialismo o barbarie.

Este ánimo conciliador que se ha hecho evidente en lo político, trae alertas, y es necesario establecer sus relaciones con las otras áreas sociales para poder entender la situación y las acciones que amerita. Relacionemos.

El otorgamiento del premio a Echeverría y a Visconti fue un fuerte indicio conciliador. El bando bolivariano extendió nuevamente la mano, y la mano fue nuevamente mordida. Sucedió lo mismo que después de abril y diciembre, allá, hasta arrodillados, pedimos conciliación y sólo obtuvimos rechazo, preparación de otra agresión. Recordando al Manifiesto de Cartagena, podríamos decir: “a cada perdón sucedió una nueva agresión, y a esa agresión un nuevo perdón”.

En conclusión, la conciliación ha fracasado en lo político. Y aquí cabe una pregunta:

¿De dónde viene ese espíritu conciliador que ha fracasado, cuáles son sus raíces, sus relaciones?

La conciliación política tiene estrecha relación con la conciliación económica y con la conciliación ideológica. Se concilia en lo político porque se concilia en lo económico y no nos diferenciamos en lo ideológico. De esta circunstancia surgen las formas falsosocialistas de propiedad, o los empresarios socialistas, o las propuestas de una etapa de transición que propone un sistema híbrido entre capitalismo y Socialismo, condenado al fracaso de antemano, pero que se usa como subterfugio para impulsar y desarrollar capitalismo.

El fiasco con Echeverría y Visconti no es un hecho aislado, anuncia los vientos por venir y coloca a la conciliación en su justo lugar: las formas económicas capitalistas no aceptan medias tintas, no aceptan conciliación, requieren formas políticas capitalistas bien definidas, el modelo conciliador en lo económico ha fracasado, y fracasa en lo político. Es que el dilema de este país es: Socialismo o Barbarie, no hay formas intermedias.

Se concilia por terror a avanzar hacia el Socialismo. En este país la única salida es economía socialista y política socialista.

¡Chávez no se negocia!

¡El Socialismo no se negocia!

3.7.07

LA MULTIPOLARIDAD BOLIVARIANA

Mucho se habla de la necesidad de formar un mundo multipolar, y mucho esfuerzo se emplea en su formación. Este es un asunto de vital importancia que los venezolanos debemos discutir.
El antecedente lo encontramos en el pensamiento de Bolívar, que plantea la necesidad de formar un polo que equilibre al mundo.
Es importante reflexionar la idea del Libertador.
Él proponía un polo que fuese económica, social, y políticamente diferente a los polos que existían en el planeta. Se diferenciaba por la abolición de la esclavitud, es decir, por la transformación radical de la economía de aquel mundo, una verdadera Revolución, única vía para alcanzar la mayor suma de felicidad posible para su Pueblo.
Entonces, cuando Bolívar hablaba de “polos”, pensaba en polos profundamente distintos y enfrentados.
Si aplicamos esa enseñanza al mundo de hoy, podemos concluir que si intentamos formar los polos con la misma esencia capitalista, no estaremos creando en realidad un mundo multipolar, sino una ficción. Lo que estaremos construyendo son focos, mutaciones del mismo capitalismo, que cada vez está más globalizado y forma una especie de malla interdependiente que cubre al mundo. Y esos focos, que a veces parecen divergentes, siempre arremeterán unidos contra sus peligros comunes, nunca ayudarán a movimientos anticapitalistas, a lo sumo los utilizarán.
En otras palabras, con países capitalistas no se puede formar el polo de poder que el mundo reclama. Y cabe aquí decir que Rusia, Bielorrusia, China, son parte integrante del gran sistema capitalista mundial, tan igual a Europa.
Está claro que podemos movernos en las grietas de esos factores, pero nunca hacernos la ilusión de que estamos formando un polo de poder que hará contrapeso.
En el fondo la lucha es contra las oligarquías mundiales, estas componen una comunidad de intereses que está por encima de lo nacional. Pensemos un poco en nuestros problemas con la Comunidad Andina de Naciones, o la actitud de los “socios” del MERCOSUR, y veremos la imposibilidad que esta vía ofrece a la integración necesaria.
Pero pensemos en la viabilidad del ALBA para entender que es el camino correcto, el verdadero camino bolivariano.
Varias enseñanzas aparecen en los últimos acontecimientos:
El capitalismo es uno solo. Aunque tiene varios niveles de desarrollo, estos son hegemonizados por el nivel más desarrollado, ese es el que impone el rumbo a todos los demás eslabones de la cadena capitalista globalizada.
La “multipolaridad” capitalista es una ficción, no es la multipolaridad que reclama el mundo.
El mundo reclama un polo Socialista, y el primer aporte que debe dar Venezuela es construir el Socialismo, el segundo es fortalecer el ALBA, verdadero territorio para el amor.
Así, las relaciones con el mundo capitalista deben entenderse como relaciones tácticas, nunca como paradigmas estratégicos.
¡Seamos cada vez más socialistas!
¡Chávez es Socialista!

2.7.07

EL ELEGIDO

Cuando todo se consumó, el Presidente de la Poderosa Nación brindó por el triunfo sobre el tirano petrolero.

Por fin se había tomado la decisión correcta, la bomba acabó con el peligro.
Entonces, el planeta siguió su curso, y un día, al amanecer, el sol no salió.

Tiempo después, alguien que:

“Supo la historia de un golpe,
sintió en su cabeza cristales molidos
y comprendió que la guerra
era la paz del futuro:
lo más terrible se aprende enseguida
y lo hermoso nos cuesta la vida”


Llegó del espacio montando su poderosa motocicleta sideral impulsada por luz y amor.
De la maletilla sacó un cornioscopio e indagó bajo el polvo gris que cubría la superficie del astro helado,

Hoy tenía suerte, volvió a encontrar las boinas rojas que eran un enigma para los estudiosos de la historia de ese planeta extinguido.

…Después de soñar esto, él lo comprendió todo.

y corrió desnudo por la avenida gritando: ¡no me dejen morir!

Ahora gira, con su boina roja, en un manicomio porque se cree Gaia, la madre tierra.


¡Orden del Libertador para los Cinco Héroes de la Humanidad!

30.6.07

VOLVERSE CAPAZ

Los revolucionarios no hemos sido capaces de ser revolucionarios. Nos hemos dejado vencer por la cultura de la dominación, no hemos sabido enfrentarla, tenemos una suerte de complejo que nos frena. Es necesario volvernos capaces de ser revolucionarios. Veamos.
La Revolución es en esencia la lucha contra la cultura de la dominación.
El Libertador percibió ese peligro y nos dijo: “moral y luces son nuestras primeras necesidades”. Pedía otras luces, las de la rebelión frente a la monarquía, y pedía otra moral, la moral que lo hizo decir en Bolivia que la peor infamia era la esclavitud. Es decir, “moral y luces” resume la necesidad de otra cultura, la cultura de la liberación.
Bolívar aceptó su derrota cultural en San Pedro Alejandrino, cuando, a pesar de triunfante en mil batallas militares, nos dice: “Colombianos han abusado de vuestra credulidad”.
Hoy en Venezuela la cultura de la dominación se cuela por todos lados, y nosotros, en aras de una unidad que esteriliza y no beneficia a nadie, callamos el necesario debate, dejando que la Revolución, lejos de entablar la batalla cultural, aliente los valores de la dominación, sofrene los valores de la liberación. Perdemos así la batalla cultural, que es lo mismo que decir, estamos dejando escapar la oportunidad revolucionaria.
Un ejemplo es la consigna “Venezuela es de todos”, consigna que enmascara el motor de la Revolución: la lucha de clases.
Venezuela todavía no es de todos, estamos luchando para que sea de las mayorías humildes y trabajadoras, y deje de ser de las oligarquías, que desde la hora del Libertador se han apoderado de las riquezas y el trabajo nacional.
Integrar a la sociedad pasa por una profunda lucha de clases. Para integrar a la sociedad es necesario acabar con el origen de la fragmentación social, con la posibilidad de que una pequeña fracción se apodere de la riqueza que pertenece a toda la sociedad. En otras palabras, para unir a los hombres es necesario acabar con las relaciones sociales que los desunen, y para acabar con esas relaciones sociales disociadoras, es necesaria una Revolución, que no es otra cosa, que una profunda lucha de clases. Recalcamos, la Revolución no se dirige contra los hombres, es una lucha profunda contra las relaciones sociales que los desunen.
Hace falta que los revolucionarios emprendamos una gran campaña por la resocialización de la sociedad, por recomponer a la sociedad que el capitalismo ha fragmentado en egoísmos. Es importante que elevemos la conciencia de pertenencia a la sociedad. Que rescatemos los valores de lo social frente a los valores del egoísmo. Que el individuo espere de la sociedad, pero también se deba a ella.
Es bueno recordar que los cambios culturales, los cambios en la conciencia y en el espíritu, deben entrelazarse con los cambios en las relaciones económicas.

¡Rodilla en tierra con Chávez y el Socialismo Auténtico!
¡El Socialismo se defiende movilizando!
¡Derrotemos la Cosiata!

MENGUAR

En los últimos días, quizá llevados por la emergencia, los bolivarianos hemos desatendido la grandeza de nuestra lucha, menguado nuestros altos objetivos, disminuido nuestro papel histórico, caído en la trampa de pelear al nivel que el enemigo nos propone. Es imperativo retomar las razones sagradas que impulsan nuestra causa y, guiados por ese faro, concientes de nuestra responsabilidad con la humanidad, replantear la batalla.
Estamos combatiendo apacibles, como si de un torneo deportivo amistoso se tratara. La política se desarrolla con juegos de palabras más o menos ingeniosos, retruécanos.
Sin embargo, no nos falta el fuego interno de las grandes empresas, aquel que hizo posible la audacia de la Comuna de París, la Revolución Bolchevique, el Paso de Los Andes. Ese volcán nos habita, esta aquí, sólo nos falta sentirlo, reconocernos llamados a grandes empresas, al vuelo alto, y aceptar el desafío de la historia.
Estamos destinados a hacer una Revolución, a corregir el rumbo de los tiempos de depredación del hombre por el hombre, a fundar el Socialismo para salvar la vida en el planeta. No es hora de Liliput, la historia exige gigantes.
Todas nuestras batallas, por pequeñas que parezcan deben estar impregnadas de esa grandeza, todas nuestras luchas deben ser luchas por el Socialismo, por conquistar la conciencia del deber social, por transformar las relaciones egoístas que hoy nos conducen al infierno, por las relaciones amorosas propias del Socialismo.
No hay batalla aislada, todo combate forma parte de la pugna del pasado que se enfrenta al futuro luminoso que estamos construyendo.
En los últimos días olvidamos la grandeza de nuestra lucha, la disminuimos a una lucha por la “libertad de expresión”, o la “expresión de la libertad”, no supimos enlazarla con la gran empresa que ocupa nuestros afanes: la construcción de otro mundo.
En todo enfrentamiento con la oligarquía y la neoligarquía, el ariete de nuestra defensa y de nuestro ataque debe ser el Socialismo. A las hipocresías de la oligarquía, que propone el capitalismo como solución a los problemas que él mismo ha creado, debemos enfrentarlas con el Socialismo como única vía a la felicidad social.
El cese de la concesión a radio caracas, parte de un golpe, de una cosiata, debe ser inscrito en esta lucha, y eso no hemos sabido hacerlo con fuerza.
En esta hora de ataque frontal a la Revolución debemos responder con estos principios conductores:
Uno, la conexión Socialismo - Chávez - Pueblo. Toda acción revolucionaria debe tener como norte y sur la confianza de que es en el Socialismo donde se resuelven los problemas sociales, y que es necesario y posible construirlo ya, sin retardos, sin distracciones. Y el convencimiento de que el Socialismo está ligado indisolublemente al Comandante y al Pueblo.
Dos, todo ataque de la oligarquía debe ser respondido con la movilización del Pueblo, alrededor de consignas particulares enlazadas a las grandes consignas de esta Revolución. Así debemos movilizarnos por la libertad de expresión, explicando que sólo es posible en el Socialismo.
¡Sólo el Socialismo salva al Pueblo!
¡Chávez es Socialismo!

¡LA COSIATA!

El 27 de junio hubo en Caracas dos marchas y un solo objetivo: atacar al Socialismo.
Ese día en Caracas marchó la conciliación en dos manifestaciones alrededor de una sola consigna, que por supuesto estaba solapada: “el entierro de la esperanza Socialista”.
Es que en el fondo de todos los acontecimientos del último mes se encuentra el destino del Socialismo. Toda la agitación de la derecha opositora tiene como objetivo impedir el camino al Socialismo. Pero toda la actitud conciliadora de este lado, que la vemos todos los días, tiene ese mismo objetivo. En resumen, el bando conciliador interno y el bando opositor coinciden en un solo objetivo, degollar al Socialismo.
¿Qué debemos hacer los Socialistas?
Reconocer los peligros internos y externos que hoy confrontamos:
Por un lado, una oposición de derecha desplegando los planes del imperio, que el Comandante ha llamado golpe suave o de mecha lenta, y en este despliegue son tenaces, fijémonos que en un mes de calma, por las vacaciones estudiantiles y la copa, han conseguido mantener la calle caliente y además avanzar en sus planes de aislar al Comandante, disminuir la autoridad del gobierno.
Frente a esto, los bolivarianos, como si tratáramos con inocentes palomitas, conciliamos: resulta que el 27 se olvidó que Granier conspira con el imperio, y Ravell pasó de ser un fascista a ser un candido periodista cuyo único propósito es la “libertad de expresión”. Todos agarraditos de las manos, por poco no les devolvimos la concesión.
Ese día nadie habló de Socialismo, el gran ausente fue el Socialismo, lo escondimos, como antiguamente escondían a la loca de la casa, en el último cuartico.
Sin duda el 27 asomó un intento antisocialista y conciliador, que se empieza a construir entre la derecha opositora y sectores bolivarianos.
Este intento es un empeño antisocialista y también es una Cosiata antichávez, similar a la que Páez cocinó para desterrar al Libertador de su Gran Colombia.
Ya sabemos que toda esta Cosiata de “mecha lenta”, tiene como objetivo el Socialismo y al Comandante Chávez. Cuando arremeten contra Chávez arremeten contra el Socialismo, y cuando arremeten contra el Socialismo lo hacen contra Chávez, los dos están unidos, uno no puede existir sin el otro.
Los Socialistas Bolivarianos debemos unirnos para oponernos a este plan de la única manera posible: con movilización y con más Socialismo. Socialismo, siempre Socialismo, del bueno, del auténtico, del que construye conciencia del deber social y hegemonía de la propiedad social de los medios de producción, del que pone al capitalismo en su santo lugar, nunca lo estimula. Desenmascarando las falsificaciones del Socialismo, impidiendo que dejen de éste solo el nombre, que lo conviertan en un carapacho sin vida.
Es nuestro deber defender al Socialismo y al Comandante, porque son la única garantía de un futuro feliz para la Patria. El rumbo capitalista que nos propone la Cosiata nos llenará de miseria y oprobio.
¡Chávez es Socialismo!
¡El Socialismo se defiende movilizando!
¡Derrotemos la Cosiata!

28.6.07

¿QUIÉN CONCILIA?

Estamos en guerra, el enemigo despliega una campaña que se basa en explotar nuestras debilidades, en ellas se apoyan para desplegar sus fuerzas. Veamos.

El campo bolivariano vive una profunda crisis, entendiendo por crisis el período que precede a los cambios, estamos en una encrucijada definitoria. En esta etapa la conducción de la Revolución es disputada por dos proyectos principales:

Uno, el proyecto de la pequeña burguesía, que se debate en la angustia de querer superar al capitalismo, pero simultáneamente el terror a los cambios que conducen al Socialismo. Sabe que el capitalismo no resuelve los problemas sociales, pero no puede dar el salto hacia el único sistema social que es capaz de superarlo, el Socialismo.

Remedia esa angustia “inventando” sistemas intermedios que inexorablemente fracasan. Por eso, se aparecen con ese absurdo del híbrido de Socialismo con capitalismo, que sólo se le puede ocurrir a quien piense que la convivencia con formas capitalistas, que son genéticamente enemigas del Socialismo, no va a tener consecuencias en la conciencia de la sociedad.

Se tranquilizan reconociendo la necesidad del Socialismo, pero buscando excusas para remitirlo a un futuro muy lejano que llegará por obra y gracia, y que para su arribo no tenemos nada que hacer.
En el fondo se conforman con un buen gobierno, que sólo haga cambios de cantidad, por ejemplo asfaltamos más, tenemos más de esto y menos de aquello, pero nunca en la estructura social.

Este proyecto no nos conduce al Socialismo. Por lo tanto, es incapaz de resolver los problemas sociales, a lo sumo los atenúa por un tiempo corto para que después aparezcan recrudecidos.

En lo político este proyecto es ideológicamente medroso. Y lo que es más importante, en los conflictos con la oligarquía y con el imperio tiende a la conciliación, porque le tiene horror a avanzar hacia el Socialismo. Por eso concilian, en el fondo tienen los mismos intereses: truncar el camino hacia el Socialismo. Sólo difieren en las maneras, modos y ubicaciones de truncar el Socialismo.

El segundo proyecto, el del Socialismo Auténtico
, es transitoriamente más débil en la disputa, pero estratégicamente más fuerte, ya que es el único que tiene respuesta a los grandes problemas sociales. Propone impulsar el Socialismo construyendo ya, de una vez, conciencia del deber social, de pertenencia a la sociedad, del amor, y soportando esa conciencia en la propiedad social de los medios de producción administrada por el Estado.

Sólo una sociedad integrada en una relación amorosa es capaz de resolver todos sus problemas, de aceptar sus limitaciones, de liberar todas sus potencialidades. Y solamente en una sociedad integrada con una relación amorosa, puede el individuo realizarse como ser humano. Porque es en esa sociedad que el hombre deja de ser una mercancía y se transforma en un ser humano.

Este proyecto no tiene ambigüedades en lo político, porque sabe lo que quiere, es auténtico.

¡Chávez es amor!

¡Chávez es Socialismo!

¡El Socialismo no concilia!


¡Orden del Libertador para los Cinco Héroes de la Humanidad!

27.6.07

SOMOS LO QUE HICIMOS, LO QUE HAGAMOS SEREMOS

En días pasados asistimos a una conferencia donde un “erudito revolucionario” reconocía que el país no estaba preparado para medidas socialistas, que la poderosa clase media no entendería, que faltaba organización, conciencia popular y algunos otros aliños con el mismo sabor, para rematar manifestando que lo sensato, lo ponderado, lo que se imponía, era seguir desarrollando el mismo proyecto que venimos aplicando en los últimos años, que proponer avanzar era maximalista, extremista, en resumen, peligroso.
La argumentación de nuestro conferencista ha sido muy difundida entre los neoligarcas castradores, la usan para impedir la aplicación de medidas revolucionarias, pero sin negarlas, las remiten a una ficción futura, donde el país, por “espontáneo sortilegio”, adquirirá la conciencia y las condiciones que nos permitan avanzar hacia el Socialismo. El argumento es hábil, engañoso, por eso merece una reflexión.
La respuesta la encontraremos en una conocida máxima que gustaba mucho a Simón Rodríguez: “Somos lo que hicimos, lo que hagamos seremos”.
Entonces, este país que hoy somos, y que los neoligarcas diagnostican como no apto para avanzar hacia el Socialismo, lo hicimos, en buena medida con el proyecto que ellos proponen continuar aplicando. Si por allí seguimos, la experiencia lo dice, por supuesto que el resultado será un país menos preparado para el Socialismo. ¡Extraña manera de ir rumbo al Socialismo!
Revisemos el proyecto que los neoligarcas confiesan “no conduce al Socialismo”:
El meollo del proyecto neoligarca es desligar la economía de la formación de conciencia. Y aquí reside la gran falla que nos dificulta, ahora después de años, avanzar hacia el Socialismo.
Ellos proponen incentivar formas económicas capitalitas, es decir, de propiedad antisocial, y no se sabe por que artificio raro, o por simples deseos, esas formas producirán Socialismo. Por supuesto que el proyecto no les funciona, o mejor, sí les funciona, pero para apuntalar al capitalismo.
Los revolucionarios relacionamos estrechamente la formas económicas con la formación de conciencia, por eso proponemos que hay que rectificar el rumbo, poner el énfasis en la creación de Conciencia Socialista, la del deber social, el sentido de pertenencia a la sociedad, ligar la suerte de cada individuo a la suerte de la sociedad, y que esta se importe por la suerte de cada uno de sus hijos. Todas las acciones económicas que tomemos deben ir encaminadas a la creación y soporte de la conciencia social, y sólo hay una manera de hacerlo: con propiedad social de los medios de producción administrada por el Estado. Propiedad social, desde la petrolera hasta las industrias básicas y los medios de producción no petroleros que con la renta construyamos.
Es un peligro seguir por el camino de crear, con la renta petrolera, economía capitalista, porque estamos creando conciencia capitalista que inexorablemente engullirá a la esperanza Socialista. Es un desatino que la voluntad Socialista forme a sus propios verdugos. Es necesario rectificar.
¡Chávez es Socialismo!
¡Socialismo es conciencia Socialista!
¡Orden del Libertador para los Cinco Héroes Defensores de la Humanidad!

26.6.07

!Todo capitalismo es antisocialista!

La Revolución Bolivariana prende en el corazón del Pueblo por ser esperanza clara de redención.
Si nos ubicamos en los desérticos años de principios de los noventa, recordaremos las condiciones de agotamiento político y social producido por medio siglo de mentiras, extravíos y decepciones. Venezuela en aquellos años, llevada por el capitalismo, se dirigía inexorablemente hacia el abismo.
La Revolución Bolivariana, que tiene como vocación la redención del Pueblo, tenía que ser antiimperialista, anticapitalista, y por lo tanto Socialista. Esto lo comprendió muy bien el comandante y ha señalado el camino correcto. En este camino hemos avanzado, hoy decimos que somos una Revolución Socialista, y allí en ese terreno se plantea la batalla: avanzar hacia el Socialismo, o retroceder al capitalismo en cualquiera de sus formas y cualquiera de sus nombres, pero siempre para condenarnos a vivir la devastación moral y material que asomaba en los noventas.
Hoy enfrentamos la amenaza del retorno al capitalismo, que se nos presenta con varios artificios, pero todos conducen a miseria espiritual y material para la sociedad. Y aquí no hay ambages ¡todo capitalismo es nefasto, todo capitalismo es antisocialista! Veamos.
Los restauradores basan sus propuestas edulcoradas en dos falsos fundamentos teóricos:
Primer fundamento: postulan que en Venezuela, dadas sus características de país rentista, para construir socialismo es suficiente que las empresas básicas sean de propiedad social y el resto de la economía puede ser de propiedad antisocial, es decir, capitalista. Olvidan que el problema del rumbo de la sociedad no es un asunto económico, sino que lo importante es la conciencia que genera la economía. Y en este país la conciencia se genera en la economía fuera de las industrias básicas. Si esa economía es capitalista necesariamente forjará conciencia capitalista, enemiga del Socialismo.
Segundo fundamento: una gran confusión en los conceptos de propiedad. Ellos confunden, adrede, propiedad antisocial (privada, colectiva, comunitaria, etc.) con propiedad social, base económica y soporte de Conciencia Socialista, y de esta manera golpean nuevamente el fundamento del Socialismo, la conciencia social. Expliquemos.
El capitalismo tiene como principal característica la fragmentación de la sociedad en millones de egoísmos lanzados a las ebulliciones de la competencia del mercado. En contraste, el Socialismo es la recomposición de la sociedad, que no es otra cosa que la sanación del hombre, sólo posible si recupera su condición de ser social, su conciencia social.
Entonces, y esto es una ley universal del Socialismo, todas las acciones de una Revolución Socialista, cualquiera sea la forma como haya arribado al poder, deben apuntalar la formación de la conciencia social. De esta manera una acción será Socialista si eleva la conciencia del deber social.
Socialismo es igual a Conciencia Social, el Socialismo se medirá en última instancia por los niveles de conciencia social que haya alcanzado.
Con sus propuestas la oligarquía y la neooligarquía nos golpean donde más daño nos hace, en la formación de la conciencia social.
¡Sin conciencia del deber social no hay Socialismo!
¡Chávez es socialismo!
¡Orden del Libertador para los Cinco Héroes Defensores de la Humanidad!

25.6.07

CARACAS Y MAGALLANES

¿En qué se diferencian dos equipos de béisbol? Digamos que las diferencias son de grados, no son diferencias de fondo, se diferencian en la superficie pero se igualan en la estructura, uno no refuta al otro, forman parte del mismo esquema, están en el mismo juego, son iguales.
Esta reflexión nos vino a la mente cuando intentábamos buscar las diferencias entre bolivarianos y la oposición capitalista. El punto es muy importante, de la profundidad de las diferencias que tengamos depende la marcha de esta Revolución. Veamos.
Si decimos que no tenemos diferencias, que somos como Caracas y Magallanes, diferentes pero iguales, rivales pero unidos por la pelota y, por supuesto, todos jugando el mismo juego, entonces la Revolución es una “cuestión de estilo”, de “puntos de vista diferentes”, de “matices”, pero nada de fondo.
Así podríamos coincidir, ponernos de acuerdo en un término medio, ni chicha ni limonada, ni Socialismo maximalista ni capitalismo salvaje, debemos buscar una especie de socialcapitalismo “aceptado por todos”.
El resultado de esta atenuación de las diferencias es la inexorable debilidad del camino revolucionario, si somos tan iguales ¿para qué luchar?
El resultado de ese debilitamiento de la Revolución es el triunfo de la restauración y el recrudecimiento de los problemas sociales que el capitalismo no puede resolver, al contrario los potencia.
Y aquí caben las palabras del Comandante, no habrá paz porque no habrá justicia.
En contraste, si reconocemos las profundas diferencias que tenemos con los oligarcas y los neoligarcas, estaremos dotándonos de razones sagradas por las cuales luchar. Veamos.
Los revolucionarios postulamos la integración de la sociedad, que el individuo recupere su conciencia de pertenencia a la sociedad, el convencimiento de que su suerte está ligada a la suerte de la sociedad, y la sociedad se ocupa de la suerte de cada uno de sus miembros.
Ellos postulan que la suerte del individuo no depende de la suerte de la sociedad, sino de su esfuerzo egoísta, que cada individuo debe procurarse su propio bienestar sin importarle la suerte de la sociedad.
Los revolucionarios postulamos que el centro de nuestra actividad es el hombre en sociedad. Ellos postulan que el centro es el lucro del hombre individual.
Los revolucionarios postulamos que la medida de todo es el bienestar social, si beneficia a la sociedad, entonces beneficia a sus miembros y es ético. Ellos postulan que la medida de todas las cosas es el lucro, si da lucro es ético, aun perjudicando a la sociedad.
Nosotros postulamos la hegemonía de la propiedad social de los medios de producción, administrada por un Estado que vele por la integración de la sociedad y el individuo. Ellos postulan la hegemonía de la propiedad antisocial de los medios de producción, con un Estado débil que únicamente se ocupe de la vigilancia de sus intereses.
No creamos en pajaritos, no somos Caracas y Magallanes, los capitalistas siempre verán a los Socialistas como enemigos a muerte, y con su fascismo nos seguirán atacando.
¡Ellos son capitalistas, nosotros somos socialistas!
¡Chávez es Socialismo!
¡Socialismo no es capitalismo!
¡Orden del Libertador para Los Cinco Héroes Defensores de la Humanidad!

22.6.07

¡AUTÉNTICO!

El territorio para la ambigüedad se estrecha. Los diferentes componentes del campo bolivariano se ven forzados a entrar en territorios de definición. Sin embargo, todavía hay mucha confusión y profusión de términos sin contenido. Ahora todos somos socialistas, pero pocos precisan con rigor qué significa eso. Las definiciones “socialistas” difieren poco de los postulados capitalistas, se podrían intercambiar, son semejantes, sólo varían en la palabra socialista, que usan y abusan como una suerte de disfraz.
Las preguntas que surgen son:
¿Cuál es el Socialismo auténtico? ¿Cómo guiarnos en esta ciénaga de imprecisiones y camuflajes?
Lo primero es entender que el Socialismo es un sistema social que supera al capitalismo. De allí que no se puede ser socialista sin ser anticapitalista. Quién pretenda ser capitalista y socialista simultáneamente, es un engañado o un engañador, un iluso o un pícaro.
Son sistemas incompatibles, aunque en determinadas circunstancias, en alguna parte del camino, pareciera que conviven. En realidad siempre entre ellos se escenifica una feroz lucha de enemigos irreconciliables. Y es la posición que se tome en esta lucha, lo que nos define como socialistas o como capitalistas.
Entonces, no se concibe un socialista que simultáneamente sea capitalista, así como no se concibe un socialista que no sea antiimperialista, internacionalista, bolivariano, cristiano.
Pero, aún nos falta precisión ¿Qué es lo que define al Socialismo?
El Socialismo, para ser Socialismo auténtico, debe tener como fin último la integración de la sociedad que ha sido fragmentada por el capitalismo y el rescate de la conciencia del deber social, todo fundamentado en la propiedad social de los medios de producción.
No hay atajos, sobre esa estructura básica caben todas las variaciones, fuera de esa estructura el Socialismo se desdibuja, se diluye hasta transformarse en sarcasmo.
Hoy en Venezuela tenemos una invalorable oportunidad de emprender el camino hacia el Socialismo auténtico. Y estas oportunidades vienen siempre aparejadas de una suerte de inventivas distraccionistas, maquilladoras, deformadoras, que tienen como finalidad extraviar la esperanza.
El Socialismo falsificado se conoce porque se nombra socialista y su práctica es capitalista. Se dice socialista, no obstante propone medidas capitalistas, teme a la propiedad social y a la conciencia social, por eso las escamotea.
Cuando nos disponemos a recuperar lo que la cuarta privatizó, vociferan su acuerdo, aunque de inmediato lo condicionan. Deben recuperarse, pero ¡no para la propiedad social administrada por el Estado! indispensable para fundamentar al Socialismo auténtico. Presurosos proponen formas disfrazadas de propiedad capitalista, de propiedad nosocial, de sólo una parte de la sociedad, que son base material del capitalismo.
Siempre están atentos para falsificar al Socialismo, para sabotear el camino. Por supuesto, en esta guerra sutil, también saldrán derrotados.
¡Rodilla en tierra con Chávez y el Socialismo!
¡Auténtico!

EL SEGUNDO FLANCO

El imperio hace mucho tiempo que nos decretó la guerra, esa macabra intención está en el ambiente, sus vapores de azufre impregnan la vida nacional.
Ahora bien, sentimos el peligro pero no podemos explicarlo, no captamos sus anuncios, sentimos los pasos del monstruo, el arrastrar de cadenas, pero nos cuesta precisar su origen.
Es que estamos enfrentados a un nuevo tipo de guerra donde todo ha cambiado, no se trata de la misma guerra convencional, pensar así sería un error. En esta nueva modalidad de enfrentamiento ha cambiado todo. Analicemos.
No es una batalla por territorio, no se da en la geografía, sino en el alma. En aquellas guerras, desde la geografía colonizaban el alma de los pueblos, en esta nueva variante desde el alma capturan la geografía.
Siendo así, las invasiones no son con marines que desembarcan en Puerto Cabello, sino con nacionales que dan charlas, escriben y hablan en televisión y periódicos. Entrenados no en la escuela militar de Panamá, sino en los cursos y talleres en las Universidades gringas. Los generales que dirigen esta invasión, no están uniformados como Mac carthur, sino camuflageados de eruditos.
En esta guerra no chocan tanques y aviones, sino ideas y sentimientos, se manipula el inconciente, los instintos, los miedos.
Hoy aquí estamos en pleno desarrollo de una batalla de la otra guerra, y debemos enfrentarla con inteligencia. Veamos.
Sus objetivos no son territoriales, no es geografía, buscan disminuir la capacidad de respuesta del pueblo, y con ese fin atacan en dos flancos principales:
Flanco uno, diluyen los límites entre los campos en pugna. Pretenden sembrarnos la peregrina idea de que ahora los revolucionarios socialistas y los capitalistas explotadores tienen los mismos intereses. No hay razones para luchar, todos podemos vivir en armonía, lo que falta es diálogo y acabar con los factores de perturbación.
De esta manera nos quitan las razones sagradas por las cuales luchar. Así no habría razón para luchar, porque todos somos lo mismo, no habría enemigos, no habría agentes del imperio y los capitalistas dejarían de ser explotadores. ¡Pamplinas! para engañar incautos, acumular fuerzas y facilitar el asalto al segundo flanco.
Flanco dos, disminuido el ímpetu de lucha del pueblo bolivariano pueden quitarse una vez más la careta y sacar el colmillo de abril y diciembre, entonces desde una posición de fuerza, y apoyados en la idea que han propagado, pedirán la salida del principal factor de perturbación, que es ¡el Comandante Chávez! Para eso buscarán ayuda en las debilidades ideológicas que nos habitan.
Hay que enfrentar esta guerra de nuevo tipo de la única manera que es posible: armando al pueblo de las razones sagradas por las cuales luchar, delimitando los campos: ellos y nosotros y, sobre todo, definiendo y acelerando el camino de la construcción del Socialismo. Sólo el Socialismo nos blindará contra las embestidas del imperio y contra las debilidades internas.
¡Chávez no se negocia!
¡El socialismo no se negocia!
¡Orden del Libertador para los Cinco Héroes Defensores de la Humanidad
!

EL TRABAJO

Una sociedad será como sea su relación con el trabajo, para quién se trabaja, cómo se distribuye la riqueza, el avance de la tecnología.
Esa relación con el trabajo determina una espiritualidad, es allí, en esa espiritualidad, donde se desarrolla la batalla entre revolucionarios y conservadores.
La Revolución al principio revoluciona la espiritualidad dominante, y en la turbulencia creada avanza. Pero la revolución sólo se puede estabilizar en una nueva relación con el trabajo, sólo desde allí puede crearse la nueva cultura revolucionaria. Entonces, es imposible darle densidad, profundidad a una revolución, sin cambiar la relación con el trabajo.
En una Revolución como la nuestra,
destinada a convivir por largo tiempo con una clase media transculturizada, con una oligarquía capitalista que posee medios importantes para difundir sus valores y sus paradigmas, donde la riqueza proviene de la renta y el capitalismo es la forma hegemónica en la conciencia, en una Revolución como la nuestra, que tiene lugar en un país con una clase obrera débil y una gran población excluida, todos sometidos durante años y siglos a la lluvia mediática, como dijo Bolívar, todos abusados en nuestra credulidad, en una Revolución así, es necesarísimo darle soporte real a la espiritualidad revolucionaria, que ha avanzado en la turbulencia de los primeros años con las misiones, con los discursos del Comandante, con los combates de abril y de diciembre.
Proponemos como fundamentales en esta necesidad de construir una nueva relación con el trabajo, las Fabricas-Escuelas, de propiedad social, donde se ejerzan las Acciones Sociales Voluntarias. Fabricas-Escuelas cuya construcción y operación descanse en el trabajo voluntario. Fábricas-Escuelas irradiadoras de la espiritualidad revolucionaria, de la conciencia del deber social, motores de nuevas zonas de espiritualidad y materialidad revolucionarias.
La labor de estas fábricas debe ser difundida, convertida en paradigmas revolucionarios. Deben ser soporte real, práctico, de la Nueva Moral y las Nuevas Luces revolucionarias.
Desde allí podemos hablar y mostrar la nueva relación de hombres que ofrendan su trabajo para el bien social, que con su actitud combaten el egoísmo y construyen la relación amorosa.
Desde allí podemos expandir las nuevas relaciones socialistas al resto de la economía. Serán demostración del hombre del futuro, que trabaja sin la compulsión de la necesidad, del hombre que hace del trabajo una actividad que lo eleva como ser humano, como ser social.
Esa estructura iluminará a todas las actividades de la sociedad. La militancia en la organización política se refuerza con la ética y la moral que de ese ejemplo emana. Será referencia para los consejos comunales, los núcleos endógenos tomarán un tinte social, y la sociedad toda empezará a reconocerse a sí misma, a regresar de la fragmentación.
Las Fabricas-Escuelas son academia para la formación del Hombre Nuevo, de la nueva sociedad.
¡Sin el Comandante, no hay Socialismo!
¡Sin propiedad social y conciencia social, no hay Socialismo!
¡Sin Socialismo no hay esperanzas!

21.6.07

EL PELIGROSO ESPEJISMO

Peligro principal de las revoluciones es el espejismo político. Se trata de una distorsión de la realidad producida por una especie de euforia de trinchera. Expliquemos.

En nuestros altos dirigentes el contacto con la gente se ve impedido por la pérdida de anonimato que empaña la sinceridad de las relaciones en la calle, o por las necesarias medidas de seguridad que los separan de lo que siente la gente.

El encierro, el cerco de las ficciones, nos llevan al fracaso.

Por esta tendencia al aislamiento el alto dirigente debe inventar formas de conectarse con la masa, de percibir su ánimo, de sentir el efecto que en ella produce sus palabras, estas comunicaciones son vitales para la marcha de la Revolución.

Las maneras de establecerlas son variadas y diversos los peligros que conspiran contra ella. Veamos.

Se puede recolectar la opinión de la gente sobre determinado tema, para esto se debe tener un equipo de revolucionarios que reporten lo que oyen en ambientes populares, como areperas, paradas, el metro. Se recolectan así las opiniones adversas y las favorables, se conoce de qué habla la gente y qué los ocupa, cuáles son sus sueños, sus preocupaciones. Este método es superior a las encuestas porque es espontáneo, y retrata el alma, la fuerza anímica sincera de la opinión.

Hay muchas formas de comunicarse con la realidad, cada funcionario debe escoger y aplicar su método de comunicación con el Pueblo. Lo importante es que haga conciencia de esta necesidad. Esta información debe ser analizada, interpretada, pero eso escapa a esta columna.

Ahora bien, existen peligros, obstáculos a la comunicación, que pueden ser muy perjudiciales.

Uno, la soberbia de la burocracia, que rodea al alto funcionario, que se desarrolla hasta tal punto que pretende suplantar a la masa: piensa y siente por ella. Ya no es necesaria la conexión con la masa, esta burocracia la sustituye, ahora la masa es ella. Rodean al funcionario de una barrera impenetrable formada por noticias, observaciones, datos, todos deformados, con la intención de crear una ficción que agrade al “jefe”.

Dos, la soberbia del funcionario, que le impide ser objetivo en la apreciación de la realidad. Sus deseos deforman la visión del mundo, él ve sólo lo que quiere ver y enceguece frente a la adversidad. El destino de estos funcionarios es que un día la realidad los cachetee.

Tres, el sistema de medición por actos, son eventos de partidarios, de allí que la euforia puede engañar al funcionario.

Son una mala medición en una población que ha sobrepasado la veintena de millones, quizá podían ser útiles a estos propósitos en la década del cuarenta, cuando llenar al Nuevo Circo tenía correlación directa con la población, es decir, llenarlo representaba una gran presencia nacional. Hoy no es así, hemos crecido tanto que hasta partidos de quinto nivel pueden llenar el Teresa y hasta el Poliedro.

¡Combatir el peligroso espejismo es una necesidad revolucionaria!

¡Chávez no se negocia!

¡El Socialismo no se negocia!

20.6.07

LA RUTINA

La revolución es pasión. Sólo las fuerzas emocionales, los sentimientos desbordados de las grandes mayorías irredentas, que deciden unirse y destruir para construir, pueden fundar nuevos mundos, y únicamente la hermosa aventura de construir universos puede emocionar a los pueblos.
Esa pasión necesaria, esa energía desatada, sólo aflora cuando la Revolución convoca para las grandes misiones cargadas de altruismo, de espiritualidad.
Bolívar, las arengas del Libertador, los huracanes que ellas sembraron en los centauros, hicieron posible el heroico Paso de Los Andes.
La Revolución Bolivariana, debe protegerse de la rutina, debe sentir el costillar de Rocinante, tiene que colmarse de acciones movidas por la espiritualidad revolucionaria, por el altruismo, por la Conciencia Socialista, por el amor. Acciones que convoquen alrededor de objetivos políticos altruistas, como en abril, como en diciembre.
En esos momentos brota del fondo de cada uno, lo mejor, y así se puede establecer la relación amorosa que estaba dormida, aplastada por siglos de egoísmo capitalista fragmentador.
Expliquemos con un ejemplo:
Si hacemos un acto por los Cinco Héroes de la Humanidad: René, Ramón, Fernando, Antonio, Gerardo, secuestrados por los gringos por “el delito” de luchar contra el terrorismo que el imperio alberga en su territorio, entonces, la lucha contra el imperio toma carne y alma de humanos que sufren en sus mazmorras, la lucha se transforma en un humanismo que vibra de indignación frente a la injusticia.
Ahora bien, si hacemos simplemente un acto antiimperialista, es bueno, es correcto, pero carece de alma, de motivación, es rutina.
Se ha propuesto la Orden del Libertador para estos cinco prisioneros del imperio y se recogen firmas de apoyo en la página www.libertadorparaloscinco.org.ve esta campaña debe ser el inicio de una gran movilización popular.
Es necesario firmar, y promover las firmas, todos los revolucionarios debemos ayudar a movilizar al pueblo alrededor de este objetivo político altruista: los programas de opinión nuestros deben incorporarse, sin mezquindades a esta campaña: Ernesto Villegas, Ricardo Durán, Mario, Vladimir, Aristóbulo, Pepe Febres, María Teresa, Los Robertos, Arreaza, Lazo, Carrieri, El Capi, Tania, Marciano, Anselmi, Blanca, Vanessa. Todos a emocionarse y a emocionar, a luchar contra la rutina, a llenar esta Revolución de emoción, de pasión, de amor.
Los dirigentes políticos, deben incorporarse, sin remilgos, ni melindres.
Las organizaciones de los trabajadores, deben ser fundamento amoroso de este empeño.
Las organizaciones comunales, tienen aquí oportunidad para elevar la mira más allá de su entorno, para sentir lo humano universal de la Revolución.
Las misiones educativas, tienen aquí ocasión de plenar sus aulas de humanismo.
La UBV, tiene en este petitorio, el cauce para el combate contra la mezquindad que invade a las Universidades. El egoísmo defiende a granier, nosotros elevamos la mira y luchamos contra el imperio, desde el humanismo, y desenmascarando la esencia fascista del capitalismo.
No olvidemos que como dice Jean Cabot: “Cuando una Revolución entra en la rutina, cuando lo milagroso, que antes era cotidiano, la abandona, entonces, las trompetas comienzan a tocar un melancólico réquiem”.
¡Chávez es socialismo, el socialismo es amor!
¡Orden del Libertador para los Cinco Héroes Defensores de la Humanidad!

19.6.07

EL COMPONENTE UNIVERSAL

La teoría revolucionaria tiene un componente local y uno universal, los dos se complementan, se enriquecen mutuamente. Si alguno de ellos falta, la teoría deja de ser revolucionaria.
Lo universal se desarrolla con la incorporación de las ideas y experiencias de lo local. Por su parte, lo local es la aplicación de lo universal a las condiciones concretas, es lo universal haciéndose realidad.
El Libertador, educado por el “Sócrates de Caracas”, se nutrió del pensamiento universal de la Revolución Francesa, de la experiencia y pensamiento de la Revolución haitiana, de la revolución norteamericana, de la cultura grecolatina.
Adaptó ese pensamiento universal a las condiciones concretas de este continente, y produjo la teoría que lo guió en la liberación y la construcción de la Gran Colombia.
Fue así que Bolívar entendió que debía hacer de la revolución de la independencia una guerra del pueblo, abolir la esclavitud, y romper con la clase mantuana, que era en el fondo restauradora.
Hoy, en esta marcha hacia el Socialismo, una tarea principal es construir la teoría.
La oligarquía, la nueva y la vieja, enfilan todas sus mañas contra esta tarea principal, y en ese empeño, una de sus más logradas argucias es la negación del componente universal de la teoría que debemos construir. Veamos.
Saben que sin componente universal la teoría revolucionaria queda huérfana de historia y de experiencia, es condenada a repetir el milenario camino recorrido por el pensamiento revolucionario, así impiden el avance de la revolución y la condenan a la restauración.
Al pensamiento universal, oponen un localismo castrante. Y al romper la interrelación de lo local con lo universal, rompen la posibilidad de avanzar en las ideas, porque lo universal solo, es un dogmatismo, y lo local aislado, es una pasión inútil.
Desprestigian el pensamiento universal revolucionario, descalifican al Che, dicen que ya no tiene nada que ofrecer a los humildes de la América, o que su planteamiento del Hombre Nuevo es propio de fanáticos religiosos. Despachan a la ligera el proceso de la Unión Soviética, y desde posiciones falsorevolucionarias lo descalifican sin estudiarlo, privando a la teoría de la experiencia, de los aciertos y los errores que allí se cometieron, el más importante, haber querido, “construir el socialismo con las armas melladas que nos legó el capitalismo.”
Al ignorar el componente universal nos privan, por ejemplo:
Del Bolívar demoledor de la esclavitud, de las relaciones de propiedad allá imperantes, lo que equivale hoy a instaurar la hegemonía de la Propiedad Social de los Medios de Producción.
Del extraordinario aporte de la revolución de Lenin, que demostró que la Revolución es posible en países no desarrollados, y nos dio esperanzas de concretar el sueño. Esa revolución derrotó el dogmatismo etapista.
Del extraordinario fuego de la Revolución Cubana, que demostró que la conciencia puede conducir, por sobre las condiciones materiales, la construcción del Socialismo.
¡Chávez es Socialismo!
¡Orden del Libertador para los Cinco Defensores de la Humanidad!

18.6.07

LA PLANIFICACIÓN CENTRAL

El Comandante Chávez, en la inauguración de la primera planta termoeléctrica de Ciclo Combinado en Venezuela, Termo Zulia I, dijo:
“Estamos entrando en una etapa de planificación centralizada y por categorías estratégicas de los proyectos económicos y sociales del país.Con esta nueva etapa se acaba el clásico modo capitalista en el que impera la autonomía capitalista, gerencial y de planificación”.
Lanzando así a la discusión un concepto de suma importancia para la marcha hacia el Socialismo: la Planificación Central.
Dejemos que sea el Che el que nos aclare la importancia del punto:
…“la planificación es la primera etapa en la lucha del hombre por adquirir pleno dominio sobre las cosas. Casi se puede decir, que la idea de la planificación es un estado de espíritu condicionado por la posesión de los medios de producción y la conciencia de la posibilidad de dirigir las cosas, de quitarle al hombre su condición de cosa económica.”
Indudablemente que las declaraciones del Comandante Chávez son un paso gigantesco en la elaboración del necesario cuerpo teórico del Socialismo del siglo XXl. El punto amerita que se abra una discusión. Veamos.
La Planificación Central es manifestación de como la sociedad se libera de la anarquía del mercado y toma control conciente de la economía, producción, distribución y consumo. Y una sociedad dueña de su economía crea las bases materiales para su integración espiritual. En estas condiciones el hombre trabaja para la sociedad y no para un particular, el trabajo de uno pertenece a todos y el de todos pertenece a cada uno, todos constituidos en sociedad.
Ahora bien, en Venezuela, país rentista petrolero, donde la parte determinante de la riqueza proviene del petróleo, industria con poquísimo personal, “la conciencia de la posibilidad de dirigir las cosas”, como dice el Che, es decir, de tomar conciencia de sociedad, se forma en la economía que rodea las industrias estratégicas. De allí la importancia de construir Formas Económicas Socialistas en ese entorno, que se incorporen a la planificación central, porque en Venezuela es allí donde se entrelaza la Conciencia del Deber Social con su base material.
Es un error pensar que planificando sólo las áreas de mayor producción de renta, es decir las estratégicas, petróleo, eléctrica, CVG, es suficiente para avanzar hacia el socialismo, por tanto, se puede dejar el resto de la economía bajo formas capitalistas.
Con este esquema obtendremos un híbrido de Socialismo y capitalismo, donde será el capitalismo el que capture la espiritualidad de la sociedad, imposibilitando la formación de conciencia Socialista y abriendo camino a la restauración capitalista.
Es necesario apoyar el paso importantísimo dado con la Corporación Eléctrica de Venezuela, extendiendo la planificación al resto de la economía, formando Áreas Socialistas, que se incorporen a la planificación central, y bajo ningún respecto formando nuevas áreas capitalistas.
¡Chávez no se negocia!
¡El Socialismo no se negocia!
¡Orden del Libertador para los Cinco Defensores de la Humanidad!

15.6.07

EL DESGARRAMIENTO

Así como dijo Gramsci al referirse a los procesos revolucionarios: “son procesos donde lo nuevo no termina de nacer y lo viejo no termina de morir”, podríamos decir lo mismo de los revolucionarios: dentro de ellos hay un hombre nuevo que no termina de nacer y un hombre viejo que no termina de morir. La lucha, la contradicción, la paradoja íntima, es brutal.
El revolucionario auténtico es un hombre desgarrado por mil contradicciones: vive en el pasado y tiene su alma en un futuro que sueña con construir.
Si a este hombre, desgarrado por sus tensiones internas, lo encontramos en una revolución convencional, donde las circunstancias violentas del arribo al poder podan lo viejo y abonan lo nuevo, con más razón lo encontraremos en una revolución como la Bolivariana, donde las circunstancias pacíficas del arribo al poder no filtran los vicios del pasado, al contrario, los aúpan. Aquí la feroz batalla íntima es mil veces mayor, es potenciada por el ambiente.
De aquí que para la Revolución Bolivariana, para cualquier Revolución, es necesaria la existencia de un fuerte núcleo revolucionario que irradie ética, moral, espíritu revolucionario sobre el resto de la población.
En la Revolución Cubana el gran núcleo de socialismo fue la Sierra Maestra, allí se ejercitó la solidaridad, el absoluto desprendimiento material, la elevada espiritualidad revolucionaria.
La columna guerrillera fue, en circunstancias límites para la vida, un embrión de sociedad socialista: se comía por una milagrosa multiplicación de los panes, se dormía en Socialismo: la vida de todos se depositaba en el amor de uno: el compañero de guardia. Se marchaba no como la suma de individuos, sino como una pequeña Sociedad Socialista, donde la suerte del individuo y del todo estaba entrelazada en un sueño común.
Estas características amorosas, que vienen desde el Gramma, marcaron a la Revolución Cubana y tallaron a ese pueblo, facilitaron la solución del desgarramiento íntimo hacia el lado revolucionario, e hicieron posible que ese pueblo resistiera la soledad y creara doctrina y ética revolucionaria, que hoy es vital.
En una revolución como la Bolivariana, que llega al poder por un aluvión electoral, que por sus características debe usar el elucidario de la sociedad que quiere superar, es indispensable el núcleo generador de espíritu socialista. Es imprescindible que esta revolución produzca una zona, un grupo de hombres, que sirva de referencia ética socialista al resto de la población, de aliciente, de ejemplo a seguir.
Esta zona, este grupo de hombres, deben ser guiados hasta el exceso por los estímulos morales. Esta Revolución debe estar afianzada en el espíritu, más que en lo material. Debemos tener mucho cuidado con los estímulos materiales, recordemos siempre que el dinero puede comprar todo, menos la voluntad de hombres para que consagren su vida a la noble causa de cambiar a la sociedad, de construir universos.
¡Chávez no se negocia!
¡El Socialismo no se negocia!
¡Orden del Libertador para los Cinco Defensores de la Humanidad!

IDEOLOGÍA, ESTADO Y DIRECCIÓN

Los capitalistas, siempre enemigos del Socialismo, atacan al proceso en muchos flancos, pero principalmente en la ideología, ellos saben que derrotando, confundiendo a los revolucionarios en este campo, yugulan la posibilidad de avanzar hacia el Socialismo.
Donde la oligarquía pone más empeño en sus ataques, es en la ideología. Sabe que una ideología, una teoría clara, las ideas justas de que hablaba Martí, son capaces de derrotar ejércitos y fundar universos. Veamos.
Desde que el Comandante decretó la meta de ir hacia el Socialismo, inmediatamente entraron en acción las artimañas para impedir la construcción de un cuerpo teórico riguroso que nos permitiera definir rumbos.
Se dijo que nuestro Socialismo era nuestro y no se parecería a ninguno. De esta forma y de un plumazo, se desechó todo el acervo teórico de siglos de trabajo, de estudio y de lucha revolucionaria universal.
Se desprestigiaron las históricas experiencias revolucionarias, se magnificaron errores, se falsificaron las causas de las derrotas, y se sacaron conclusiones que mutilaban la posibilidad de aprender de la extraordinaria riqueza teórica de aquellos eventos. De esa manera, por ejemplo, se despreció a los bolcheviques, y toda la riqueza de la Revolución soviética se simplificó en una sola palabra: ¡fracasó!
Se citaron fuera de contexto ideas de los grandes pensadores patrios para justificar la improvisación, así el “inventamos o erramos” de Simón Rodríguez, se usa para justificar cualquier disparate.
Se desacreditó a la discusión, endosándole indisciplina.
Esta deformación, de la que lo anterior son sólo ejemplos, ha hecho su labor de zapa. Hoy encontramos el absurdo de “teóricos” que deberían definir al Socialismo, y sólo dicen con desfachatez que el Socialismo nuestro no se sabe cómo será, que se “inventa en el día a día”, de esta manera lo despojan de rigor y precisión teórica. Así lo debilitan condenándolo a la confusión y a ser presa fácil de las corrientes enemigas.
Es imprescindible un cuerpo teórico sólido, definido, del Socialismo Bolivariano, que adapte la experiencia universal a nuestras condiciones, que se enriquezca con nuestras experiencias históricas, que se nutra del árbol de las tres raíces, y también de Cristo, de Salvador de la Plaza, de Fabricio, de Américo Silva, y también de Martí, de Lenin, de Trotsky, de Rosa Luxemburgo, de Mao, del Che y de Fidel, y por supuesto, de Marx.
No hacerlo bañará de confusión y ambigüedad a todas las actividades de la Revolución: la formación del partido, la recuperación de las señales radioeléctricas, la función del Estado, las relaciones de propiedad, la inversión de la renta.
Para la Revolución Bolivariana es tarea de primer orden construir un cuerpo teórico definido del Socialismo Bolivariano. Un Estado Socialista poderoso, con personalidad, capaz de dirigir sin complejos a la sociedad. Un centro de dirección política.
Estos tres pilares potenciados y potenciando el liderazgo del Comandante Chávez son garantía de avance en el rumbo al Socialismo.
¡Chávez no se negocia!
¡El Socialismo no se negocia!
¡Orden del Libertador para los Cinco Héroes Defensores de la Humanidad!

CITAS DE UN EXTREMISTA

En tiempos de torcimiento, de consejas contrarrevolucionarias, de cantos de sirenas. Allí está, siempre contamos con él: El Che, acción y teoría, Quijote de la hermosa tarea de hacer una
Revolución, y defenderla de los demonios que nos habitan.
Que hable el guerrillero heroico:
“Creo en la lucha armada como única solución para los pueblos que luchan por liberarse y soy consecuente con mis creencias. Muchos me dirán aventurero, y lo soy, sólo que de un tipo diferente y de los que ponen el pellejo para demostrar sus verdades”.
“Hoy quizás provoque algunas retracciones, sobre todo en algunas altas esferas industriales, pero ya lo decía Lenin, la política de principios es la mejor política. El resultado final será magnífico”.
“…Supimos que era cierto, en una Revolución se triunfa o se muere si es verdadera”.
“Luchar contra el imperialismo donde quiera que esté”.
“Al imperialismo no hay que creerle ni tantico así”.

“Nos hemos hecho el firme propósito de no ocultar una sola opinión por motivos tácticos, pero, al mismo tiempo sacar conclusiones que por su rigor lógico y altura de miras ayuden a resolver problemas y no contribuyan sólo a plantearse interrogantes sin solución”.

Refiriéndose al Socialismo: “¿Cuál será la ley económica fundamental en caso de existir? Creo que sí existe y que debe considerarse a la planificación como tal. La planificación debe calificarse como la primera posibilidad humana de regir las fuerzas económicas”.

“… el gran caballo de Troya del Socialismo, el interés material directo como palanca económica”.

“Todo parte de la errónea concepción de querer construir el Socialismo con elementos de capitalismo sin cambiarles realmente la significación. Así se llega a un sistema híbrido que arriba a un callejón sin salida o de salida difícilmente perceptible que obliga a nuevas concepciones, a las palancas económicas, es decir, al retroceso”.
“La planificación es la primera etapa de la lucha del hombre por adquirir pleno dominio sobre las cosas. Casi se puede decir, que la idea de la planificación es un estado de espíritu condicionado por la posesión de los medios de producción y la conciencia de la posibilidad de dirigir las cosas, de quitarle al hombre su condición de cosa”.
“El deber social del individuo es el que lo obliga a actuar en la producción, no su barriga”.
“El hombre no trabaja para sí mismo, trabajará para la sociedad de que es parte, cumple su deber social”.
“Todos los residuos del capitalismo son utilizados al máximo para eliminar el capitalismo. La dialéctica es una ciencia, no una jerigonza. Nadie explica científicamente ese contrasentido”.
“Mi manera de hacer siempre las cosas, es decir la verdad, personalmente creo que es lo mejor de todo”.
“Porque el estimulo moral con la autogestión financiera, sí que no camina ni dos pasos, se enreda en sus propias patas y se cae de cabeza, pero seguro, es imposible”.
¡El Che y Chávez no se negocian!
¡Orden del Libertador para los Cinco Defensores de la Humanidad!

14.6.07

La calma reina en CARACAS

Ya los jóvenes manifestantes se replegaron a sus exámenes y vacaciones. La calma reina en Caracas. Es hora de un recuento que nos permita ajustar las fuerzas y enfrentar las nuevas ofensivas. Veamos.
El cese de la concesión a radio caracas, anunciado con meses de antelación, le sirvió a la oligarquía para prepararse y activar una embestida que tiene características novedosas.
Es un ataque planificado por agencias extranjeras especializadas en tareas desestabilizadoras. Consiguieron incorporar nuevos actores: a los jóvenes sifrinos de las universidades privadas y públicas. Además dotaron a sus movilizaciones de motivaciones estratégicas: la lucha por la libertad y contra Chávez.
En el lado bolivariano, el día del cese de la concesión nos agarró inexplicablemente desprevenidos, la movilización nuestra tuvo debilidades, padecimos la falta de centros de dirección y hubo indefinición ideológica en nuestras filas, lo que disminuyó la fuerza de nuestra respuesta.
No entendimos rápido que enfrentábamos una embestida planificada, muchos se comieron el cuento de que era una mera lucha por la libertad de expresión. Frente a las manifestaciones hubo vacilaciones conspicuas.
En el análisis de esta fase del enfrentamiento debemos ir a buscar las fallas y los aciertos nuestros, en las corrientes ideológicas que se mueven en la Revolución Bolivariana:
La corriente restauradora, que tiene mucha fuerza, consiguió imponer su conducta. De allí que la respuesta no se dio, fundamentalmente, desde el Socialismo, sino desde una especie de ficción democrática: “Venezuela ahora es de todos”, de ambigüedad, de vergüenza de ser Socialista. De esta manera despojamos a las filas bolivarianas de razones sagradas por las cuales luchar, de la grandeza de la batalla que libramos, de la emoción para el combate.
Esta respuesta timorata es hija de la ambigüedad en la economía, que propone una especie de “socialcapitalismo”, que es expresión de los que evitan ir al fundamento del Socialismo: Conciencia del Deber Social y Propiedad Social de los medios de producción, administrados por el Estado. En su lugar proponen cualquier disparate, cualquier improvisación, con tal de no hacer lo que hay que hacer, construir el Socialismo auténtico, sin excusas.
Ha llegado la calma y el último combate nos dejó enseñanzas que debemos aprovechar.
La enseñanza fundamental es la necesidad de fortalecer la Teoría Socialista, el Socialismo no puede entrar en combate sin precisión teórica. Es urgente precisar y fortalecer las bases materiales y espirituales del Socialismo. Es necesario evitar que el Socialismo del siglo veintiuno se convierta en refugio para la improvisación, la falta de rigor, y en una etiqueta que enmascare a la restauración.
De no hacer esta precisión teórica, lo que hoy aparece como un síntoma, mañana se hará una epidemia: el Socialismo perderá la emoción y se ahogará en un mar de confusión. Debemos entender que una Revolución será, como sea la teoría que la sustente, no puede ir más allá de las ideas que la muevan.
¡Chávez no se negocia!
¡El Socialismo no se negocia!
¡Orden del Libertador para los Cinco Héroes Defensores de la Humanidad!

13.6.07

Con el Che en el corazón

Tuvimos las primeras noticias del Che por Radio Rebelde. Aquellas voces nos llenaron de Revolución, se ganaron nuestro corazón y nuestra acción.
Fidel, el Che, nos insuflaron rebeldía, fuego revolucionario, hambre de acción, sueños. Por ellos supimos que volvía la época heroica de la independencia, que las batallas no habían concluido. Dulcineas esperaban sus Quijotes, los cielos de la Patria volvían a ser surcados por aves libertarias.
Esa fue la primera luz que recibimos de la Revolución Cubana, la luz que enciende el corazón de los revolucionarios.
En Venezuela la Revolución que derrocó a Pérez Jiménez fue traicionada. Ser fiel a dogmas y manuales nos costó medio siglo de pacto de punto fijo. El reformismo tomó las riendas de la Revolución y construyó la ignominia.
La pasión y el sentimiento empujó al Pueblo traicionado a las montañas, allá fue su vanguardia, desesperada a buscar el camino que se perdió el 23 de enero, los jóvenes partieron a no dejar morir el sueño, con ellos iban Fabricio, Argimiro, y también el Che.
Volvimos la mirada al Che y lo leímos. Su Guerra de Guerrillas fue libro obligado de todo joven revolucionario, aprendimos que: “La velocidad de una columna guerrillera está determinada por la velocidad del más lento”. Máxima guevariana cargada de humanismo, significaba la eliminación del individualismo. La columna guerrillera era práctica y teoría de la sociedad socialista: el individuo sólo puede realizarse en sociedad.
Se luchó con desprendimiento, pero no se consiguió detener el desmoronamiento, la derrota que se desprendía del 23 de enero.
Vino el desencanto, el desasosiego. Fueron años duros, un desierto que duró muchos años. Oímos a Fidel reconocer que el Che había caído en combate, y lloramos en silencio, como se llora a los santos. Y supimos que era cierto, “que en una Revolución se triunfa o se muere si es verdadera”.
Hoy, sin el pensamiento del Che, no sería posible construir la Revolución Bolivariana. Todos los días una idea del Che sale al campo de batalla a enfrentarse al reformismo, al dogmatismo, y a la contrarrevolución.
Cuando los reformistas dentro de la Revolución argumentan que hay que hacer un híbrido entre capitalismo y Socialismo: el Che sale a la palestra y les responde.
Cuando los contrarrevolucionarios dicen que el Socialismo soviético fracasó por ser muy socialista: en el Che está el desmentido.
Cuando proclaman que el Pueblo no entiende sino estímulos materiales: el Che emerge y los refuta.
Cuando es necesario enfrentar la corrupción, la ineficacia, el despilfarro: el Che con su ejemplo combate esos vicios.
Cuando los reformistas pontifican que la Revolución no es posible: en el ímpetu del Che está la respuesta.
Cuando los renegados postulan que el Che no tiene nada que decir a la América: entonces el Che toma en sus manos la espada de Bolívar y echa a andar encabezando Pueblos hacia su liberación.
¡Chávez y el Che, no se negocian!
¡Orden del Libertador para los Cinco Héroes Defensores de la Humanidad!

12.6.07

EL DESGARRAMIENTO

Así como dijo Gramsci al referirse a los procesos revolucionarios: “son procesos donde lo nuevo no termina de nacer y lo viejo no termina de morir”, podríamos decir lo mismo de los revolucionarios: dentro de ellos hay un hombre nuevo que no termina de nacer y un hombre viejo que no termina de morir. La lucha, la contradicción, la paradoja íntima, es brutal.
El revolucionario auténtico es un hombre desgarrado por mil contradicciones: vive en el pasado y tiene su alma en un futuro que sueña con construir.
Si a este hombre, desgarrado por sus tensiones internas, lo encontramos en una revolución convencional, donde las circunstancias violentas del arribo al poder podan lo viejo y abonan lo nuevo, con más razón lo encontraremos en una revolución como la Bolivariana, donde las circunstancias pacíficas del arribo al poder no filtran los vicios del pasado, al contrario, los aúpan. Aquí la feroz batalla íntima es mil veces mayor, es potenciada por el ambiente.

De aquí que para la Revolución Bolivariana, para cualquier Revolución, es necesaria la existencia de un fuerte núcleo revolucionario que irradie ética, moral, espíritu revolucionario sobre el resto de la población.
En la Revolución Cubana el gran núcleo de socialismo fue la Sierra Maestra, allí se ejercitó la solidaridad, el absoluto desprendimiento material, la elevada espiritualidad revolucionaria.
La columna guerrillera fue, en circunstancias límites para la vida, un embrión de sociedad socialista: se comía por una milagrosa multiplicación de los panes, se dormía en Socialismo: la vida de todos se depositaba en el amor de uno: el compañero de guardia. Se marchaba no como la suma de individuos, sino como una pequeña Sociedad Socialista, donde la suerte del individuo y del todo estaba entrelazada en un sueño común.
Estas características amorosas, que vienen desde el Gramma, marcaron a la Revolución Cubana y tallaron a ese pueblo, facilitaron la solución del desgarramiento íntimo hacia el lado revolucionario, e hicieron posible que ese pueblo resistiera la soledad y creara doctrina y ética revolucionaria, que hoy es vital.
En una revolución como la Bolivariana, que llega al poder por un aluvión electoral, que por sus características debe usar el elucidario de la sociedad que quiere superar, es indispensable el núcleo generador de espíritu socialista. Es imprescindible que esta revolución produzca una zona, un grupo de hombres, que sirva de referencia ética socialista al resto de la población, de aliciente, de ejemplo a seguir.
Esta zona, este grupo de hombres, deben ser guiados hasta el exceso por los estímulos morales. Esta Revolución debe estar afianzada en el espíritu, más que en lo material. Debemos tener mucho cuidado con los estímulos materiales, recordemos siempre que el dinero puede comprar todo, menos la voluntad de hombres para que consagren su vida a la noble causa de cambiar a la sociedad, de construir universos.
¡Chávez no se negocia!
¡El Socialismo no se negocia!
¡Orden del Libertador para los Cinco Defensores de la Humanidad!

11.6.07

El EMETERIO, HOMBRE DE POCA FE

Siempre nos había parecido Emeterio Gómez una ficción de intelectual aupado por la oligarquía a la que sirve. A veces hasta nos era simpático en sus pretensiones de polémicas con los grandes, en otras ocasiones se nos parecía un muchacho queriendo llamar la atención, siempre lo consideramos un tinterillo inofensivo.
Pero, el domingo 10 de junio se destapa con una faceta francamente canallesca: todo su odio y su condición de sicario la muestra en su columna que, tal como antes manchaba de estulticia, ahora mancha de sangre las páginas de El Universal. Veamos.
En la columna de marras, escribe Emeterio: “!nadie te va a matar Hugo! No porque a mucha gente le falten ganas, sino porque es más inteligente dejar que tú solito te destruyas aferrado a la más absoluta inviabilidad del Socialismo (…) Nadie va a matarte, porque en tu caso se aplica aquella aguda frase de un político inglés del siglo XIX: ¡más que un crimen sería un error!”
Queda evidente el alma fascista de este ideólogo de la oligarquía, y su vocación de verdugo. Para Emeterio lo inconveniente, lo inmoral del magnicidio no es que sea un atentado a la vida del Presidente, sino que es un error, no por ser un crimen, sino porque hay otra opción mejor.
¡No condena al magnicidio, el asesinato del Presidente! Lo desecha porque hay “opciones mejores”.
No es extraña esta posición de emeterio, ella emana de su pensamiento de que el hombre es cruel por naturaleza y está atrapado en el capitalismo. Es la posición de un hombre que perdió la fe en el hombre.
En esta idea derrotista lo acompañan los oligarcas: ningún político, clérigo, estudiante, rector, artista o cualquier personaje de la oposición ha condenado el magnicidio. En el fondo todos han perdido su fe en el hombre, de ellos nada se puede esperar, están metalizados.
Este episodio, este desenmascaramiento de emeterio, es un alerta para los sectores bolivarianos que aún creen que podemos ir a una convivencia con los fascistas, y tienden puentes buscando pactos y acuerdos.
Debemos desechar las ilusiones ¡Esos oligarcas son fascistas! Todos, unos más y otros menos evidentes, pero todos fascistas. No perdonan ni a Ismael, que su buen escupitajo se ganó por guabina.
Nosotros debemos dejarnos de coqueteos con los fascistas y combatirlos de la única manera posible, profundizando el Socialismo. Dejando a un lado las ambigüedades teóricas y prácticas, convenciéndonos de una vez que estos Pueblos sólo tienen una opción: el Socialismo Auténtico, el de la Propiedad Social de los medios de producción y la Conciencia del Deber Social, el que pregonaba el Che, el único que hay, el de hoy y el de mañana.
Frente a una Revolución débil, ambigua, timorata, el fascismo avanza. Frente a una Revolución fuerte, decidida, constructora, exitosa, el fascismo retrocede.
¡Si se meten con el Comandante sentirán el fuego popular!
¡Chávez no se negocia!
¡El Socialismo no se negocia!
¡Orden del Libertador para los Cinco Héroes Defensores de la Humanidad!