11.9.06

MISCELANEA 21

1. UNA REVOLUCIÓN, EN ESTA ÉPOCA, es la lucha por superar al Capitalismo y construir el Socialismo. En esencia, es la lucha del altruismo, la solidaridad, contra el egoísmo. Es la batalla por integrar a la sociedad que el Capitalismo ha fragmentado en átomos egoístas. De allí que el avance de un pueblo hacia el Socialismo se tiene que medir por su avance en la conciencia del deber social. Los otros índices son súbditos de éste. La conciencia del deber social es el conocimiento que un pueblo, y un individuo, tienen de su naturaleza social. Es decir, el convencimiento de que su suerte y la suerte de la sociedad están entrelazadas, que el esfuerzo individual debe contribuir al bienestar social, y la sociedad se debe importar del bienestar de sus miembros. La certidumbre de que no hay salidas individuales.

2. Los pueblos aprenden la conciencia del deber social ejercitándose en acciones altruistas, de beneficio social. El Che lo entendió así, y era gran impulsor del trabajo voluntario, pilar en la formación de esa conciencia, y prefiguración del trabajo socialista, donde el hombre se libera del trabajo compulsivo egoísta, y se adentra en el trabajo liberador, cuyo fruto va a toda la sociedad. Otro pilar es la movilización popular alrededor de objetivos políticos, no necesariamente electorales. Por ejemplo, una movilización de protesta por la injerencia gringa, o la manifestación en Yaracuy contra el sicariato.

3. Debemos suponer que el plan que los oligarcas tienen para diciembre, incluya un elemento de fraude electrónico. Es candidez inmensa no esperar un fraude de gente que estuvo cincuenta años manipulando elecciones como medio para mantenerse en el poder. No podemos olvidar que vienen de la estirpe de alfaro ucero, el rey del fraude y la maña, no es extraño que hayan aprendido electrónica, atrás quedo el “acta mata voto.”

4. Es necesario librarse del opio electoral. Las elecciones deben ser vistas como un componente, no el decisivo, de la gran batalla. No podemos caer en el error de embriagarnos con el álgebra electoral, y pensar que sacando más votos que ellos todo estará resuelto, que derrotados electoralmente, los oligarcas se irán para su casa y todo será apacible. Por supuesto que debemos aplastarlos electoralmente, así le complicaremos la acusación de fraude, pero, simultáneamente, debemos prepáranos espiritual y materialmente, para aplastarlos en los otros escenarios donde nos planteen la batalla.

EL OPIO ELECTORAL

LAS ELECCIONES DURANTE EL PACTO DE PUNTO FIJO fueron perfeccionadas como instrumento de adormecimiento popular. Debemos decirlo con valentía, los oligarcas tuvieron notable éxito en ese cometido, durante medio siglo consiguieron manipular al pueblo, anestesiarlo. De esa manera nos despojaron de riquezas espirituales y materiales.
Fue necesario el relámpago del 4 de febrero, para que el pueblo comenzara a reaccionar y despertara de la narcolepsia. Todavía, en nuestra corta vida revolucionaría, no nos hemos podido desembarazar del sistema electoral adormecedor que heredamos. Corremos el peligro de que las herramientas melladas oligarcas continúen su maléfica acción. Veamos.
El avance revolucionario se puede medir por la conciencia revolucionaria que los pueblos van adquiriendo: la conciencia de la naturaleza social del individuo, la conciencia del internacionalismo, la conciencia de la relación amorosa con sus semejantes y con el entorno natural, etc.
A su vez, la conciencia revolucionaria de un pueblo se mide por las razones que lo movilizan. La calidad de las razones de las movilizaciones nos indica la calidad de la conciencia de ese pueblo. Si se moviliza, principalmente, por cosas pequeñas, inmediatas, egoístas, ese pueblo tendrá una conciencia pequeña, inmediata, egoísta. En este caso será un pueblo débil, manipulable, engañable.
Por el contrario, si se moviliza, principalmente, por objetivos elevados, altruistas, solidarios, amorosos, tendrá una conciencia elevada, altruista, amorosa. Será en este caso un pueblo unido, poderoso, alerta, difícil de engatusar.
De aquí que uno de los objetivos principales de la oligarquía, para poder manipular y engañar a los humildes, fue darle un contenido cretino a las movilizaciones populares, fragmentar la participación social. Y en esta tarea las elecciones oligarcas eran instrumento principal. Las elecciones se convirtieron en la única forma de manifestar la voluntad popular, las transformaron en una suerte de espectáculo bufo, lleno de necedades y de consignas embrutecedoras, en una campaña comercial, como si de la venta de un celular o un de carro se tratara. El objetivo era claro: fragmentar a la sociedad en electores cretinos, sin ningún sentido social.
Los revolucionarios, obligados por la etapa histórica a continuar las elecciones que heredamos de la oligarquía, tenemos la necesidad de darle otro carácter, que comienza por dotar de otro contenido a las movilizaciones. Si movilizamos al pueblo con consignas comerciales electoreras, egoístas, estamos perpetuando la espiritualidad oligarca y el opio electoral. Este error nos llevará a la derrota. La movilización del pueblo bolivariano debe tener contenidos sociales, amorosos, altruistas, socialistas. De esa manera romperemos con el opio electoral y estaremos sentando las bases de una nueva relación social, de una nueva manera, creativa y solidaria, de expresión de la voluntad popular. Un pueblo movilizado por esas razones, es un pueblo invencible.
¡Sólo el Socialismo salva al Pueblo!
¡La calidad de la movilización electoral, las razones que la motoricen, nos indicarán la calidad de la Revolución!¡Chávez, Fidel, el ALBA, son Socialismo!

LOS FILOS DE LA GUADAÑA

SI LA ESTRATEGIA DESESTABILIZADORA la dirigiera rosalito, o teo, o julio, no habría que preocuparse, sería chata, inofensiva, previsible. El enfrentamiento es más complejo, la estrategia la dirigen los tanques pensantes gringos. Quien crea que sólo enfrenta a la papita de rosalito, está cometiendo un error.
Es necesario tensar nuestras fuerzas, debemos analizar todos los días y cada momento la marcha de la confrontación, la situación cambia en horas. El enemigo gringo actúa en varios frentes y con variadas armas. Veamos.
La candidatura de rosalito no alzó vuelo, eso es una verdad inocultable, el derrumbe del candidato cambia el panorama. La salida ucraniana pierde fuerza, y las opciones más cruentas toman la batuta de la pugna, la abstención resurge. Expliquemos más.
Ellos pensaban movilizar con la candidatura de rosalito, y en diciembre cantar fraude detonando un proceso desestabilizador. Ahora, al fracasar la movilización, se deslizan hacia opciones más cruentas, tipo Nicaragua. Para eso necesitan ir a eventos terroristas, crear miedos que les permitan engañar con una falsa opción conciliadora y pacificadora.
Las técnicas de manipulación son viejísimas. Las aplicó Nerón cuando quemó Roma y acusó a los cristianos. La aplicó Hitler cuando quemó el Reichstag y acusó a los judíos y comunistas. La usaron el 11 de abril cuando masacraron a los manifestantes y acusaron en falso a los de Puente Llaguno. El efecto Madrid es otro ejemplo de la perversidad y la artimaña oligarca. Los gringos han llevado la técnica de manipulación del miedo a niveles nunca imaginados ni por las mentes más torcidas. Es un hecho que el atentado a las torres gemelas fue un montaje del gobierno americano. Cualquiera con un poco de información, inteligencia y sanidad mental, percibe como burdas tretas las amenazas de nuevos atentados que hacen cada vez que le baja a Bush la popularidad o vienen elecciones. Estos son los que dirigen la agresión contra nosotros, de ellos nada debe sorprendernos.
El imperio está actuando. Como ven la candidatura de rosalito en el suelo, sale un vocero y denuncia la presencia de terroristas árabes en Margarita. Desarrollan una escalada de dos filos: uno, asustan con un inminente enfrentamiento, así apuntalan las ansias conciliadoras de bando y bando, como en Nicaragua, y dos, simultáneamente, preparan a la opinión pública mundial para cualquier zarpazo. La agresión gringa tiene como ingrediente fundamental la conciliación.
Al imperio, ya lo sabemos, no se le disuade con blandenguerías, es necesario mostrarle fuerza. Por eso debemos movilizar al pueblo alrededor de objetivos políticos altruistas, concientizadores, organizadores, moralizadores. Frente a la agresión del imperio en cualquiera de sus modalidades no hay otra respuesta que la movilización. ¡A cada ataque gringo, movilización! ¡Frente al contrabando de la “valija”, movilización! ¡Frente a las declaraciones de que hay terroristas en Margarita, movilización!
¡Sólo el Socialismo salva al Pueblo!
¡Chávez, Fidel, el ALBA, son Socialismo!

8.9.06

LAS FIRMAS

El imperio es tenaz en la búsqueda de su objetivo, plástico en su actuación. Una mañana es golpista y en la tarde ya está preparando unas elecciones, un día pide derechos humanos y otro bombardea ciudades enteras, con la misma cara que reclama democracia planifica un magnicidio. Cuando de cumplir su objetivo, cuando de velar por sus intereses se trata, se comporta como aquellos perros que prohibió Bernal, no sueltan su presa hasta verle el hueso.
Aquí en Venezuela el imperio está comprometido con la obsesión de salir del Comandante Chávez y truncar a la Revolución Bolivariana. Cada día se enervan más y afinan mejor sus planes. Ya lo hacen de manera descarada, allí están las provocaciones del embajador que pretendía ser como un procónsul romano, no olvidemos los detonantes y cables para explosivos que venían en la “valija”, las remesas de dinero para la disminuida sumate, las declaraciones casi diarias de voceros gringos, de altos funcionarios y del mismísimo maligno Bush.
Sus planes van cambiando de acuerdo a las circunstancias, eso ya lo sabemos. Ahora, con el derrumbe de la candidatura de rosalito, preparan la vía Nicaragua, de eso hemos hablado. Puede ser que mañana vengan con la OEA y los observadores internacionales, o inventen un efecto Madrid, puede ser que hagan cualquier marramuncia, lo que nunca harán es quedarse quietos, sólo se detienen ante la movilización popular, que para ellos es un muro infranqueable.
Es así, lo que inventen tiene su contrafuerte en la movilización popular. Sólo un pueblo movilizado alrededor de objetivos políticos no electorales, alcanza niveles de organización, concientización, información política, moralización, que lo hacen tan poderoso como para disuadir al imperio. Sólo un pueblo así es capaz de derrotar al imperio.
Los partidos que apoyan al Comandante, deberían dirigir estas movilizaciones. ¿Por qué el Comando Miranda no convoca y organiza una gran jornada antiimperialista de recolección de firmas? ¿Por qué las estructuras que sirven para lo electoral, batallones, pelotones, etc., no se transforman también en recolectoras de firmas antiimperialistas? La Reserva puede recoger firmas, los sindicatos, La Unión Nacional de Trabajadores, unida, recogiendo firmas, las mujeres, los estudiantes, los barrios, la UBV, las Misiones, las casas de alimentación, todos movilizados en una Gran Jornada Antiimperialista, contra la injerencia gringa. Este sería un buen comienzo de movilización de donde surgirán votos y conciencias. Emprenderíamos así, en la práctica, la conquista de los 10 millones de votos y los 10 millones de conciencias.
Qué bueno sería si uno de estos días unos muchachos nos solicitan en la salida del metro nuestra firma antiimperialista. Que bueno sería… Entonces, los gringos empezarían a vernos como un Pueblo con el que no se puede jugar.
¡Sólo el Socialismo salva al Pueblo!
¡Diez millones de firmas, de votos y de conciencias!
¡Chávez, Fidel, el ALBA, son Socialismo!

7.9.06

EL ÁNGEL DE PETARE

En Petare había un ángel, vivía allí desde hacía tres años, vino de tierras cercanas para traer un mensaje de esperanza y de amor. Murió en combate contra el mal. Toda su vida se preparó para sanar enfermedades, y murió en combate contra la enfermedad social.
No la conocimos, sin embargo, intuimos que en Petare tuvo amigos, que hizo el bien, que alguien allá llorará su partida, que alguien pagó con amor el amor que prodigó, que a alguien curó, que a alguien reconfortó, y eso basta para sentirnos hermanos.
No la conocimos, pero sentimos que con ella se muere una parte de nosotros. Nuestra tristeza es grande mientras exista la enfermedad social que arrebata a los ángeles. Nuestra tristeza será grande.
No la conocimos, pero le agradecemos que ofrendara su vida para demostrarnos que somos buenos, que el humano puede convertirse en ángel, para demostrarnos que la enfermedad que nos transforma en monstruos puede ser curada, y que nosotros podemos participar de la batalla.
No la conocimos, pero manifestamos nuestra rabia.
No la conocimos, pero cerraremos una calle, la misma que cerramos cuando nos falta algo, la misma que cerramos para pedir, ahora la cerraremos para dar un poco del amor que ella nos dio.
No la conocimos, pero saldremos a solidarizarnos con su sueño.
No la conocimos, pero iremos con alegría a la lucha por construir el mundo que ella quería para nosotros, donde el hombre no sea lobo del hombre, sino donde todos vivamos como hermanos, y donde la prédica de Cristo, “amaos los unos a los otros”, deje de ser un anhelo y se transforme en realidad.
No la conocimos, pero iremos con ella a tomar el cielo por asalto.
No la conocimos, pero le prometemos seguir luchando.
No la conocimos, pero sabemos que ella estará siempre con nosotros, ayudando a nuestros afanes con su ejemplo y su recuerdo. Presente cuando se cure a un obrero, presente cuando no muera un anciano, cuando nazca un niño en el rancho donde la enfermedad social lo condena a vivir.
A los ángeles que están en Venezuela, en Afganistán, en Pakistán, en Bolivia, en Guatemala, a los ángeles que enseñan, y a los que curan, y a los que combaten si ese es el reto, vaya nuestra gratitud, nuestro amor y nuestra rabia de compañeros heridos. A todos los revolucionarios de Cuba, nuestro abrazo de agradecimiento y nuestro compromiso de seguir en el camino… por sobre todo, seguir…
¡Viva Fidel!
¡Viva Chávez!

5.9.06

EL VIEJO CAZADOR

En días pasados, hablando con mi amigo Tarek William, éste me decía, ante mis ataques a un viejo luchador, que ya era hora, el tiempo así lo aconsejaba, de ir por encima de sus errores, debilidades y extravíos, y reconocerle sus méritos, sus aportes a la lucha revolucionaria. Está mañana viéndome al espejo entendí lo que quería decirme el poeta Tarek: “ante la vida, todo es pequeño”.
El cazador que en la adversidad insiste con valentía en procura de la ansiada presa, merece honor, aun si falla en su proeza. En Revolución es igual, los luchadores que emprendieron el camino hace más de medio siglo, merecen reconocimiento al mérito de su insistencia en procura de la presa, que no es otra que la emancipación de la humanidad, la Revolución. Los que no sucumbieron frente a los halagos enemigos, los que no saltaron la talanquera, merecen honor aun en su desacierto.
Hace poco tiempo, apareció un remitido en Últimas Noticias calzado con la firma de un viejo cazador de sueños. No queremos referirnos al contenido del comunicado que adversamos profundamente. Es la hora de los sentimientos. Nosotros, y con nosotros un gran grupo de revolucionarios, sintió un profundo amor por el viejo cazador, y llegó la hora de reconocer sus méritos. Lo sabemos insistente en la búsqueda de los caminos de la redención, y sabemos de su extravío en la procura de concretar el sueño.
Aquellos días de derrota y desierto, cuando la sombra oscura de la desesperanza se volcó sobre los revolucionarios venezolanos, unos saltaron a la socialdemocracia, otros se refugiaron en el convento espiritual, algunos cayeron en el escepticismo, nadie sabía qué hacer. El viejo cazador siguió insistente en la búsqueda de la senda. Su arrojo militante buscó alimento en teorías hermosas pero inoperantes, en vías ciegas y vaporosas. Siempre contra el sistema capitalista, siempre en la acera de enfrente, siempre con el mérito de la batalla.
El milagro de la Revolución Bolivariana y del Comandante Chávez, lo encontraron en su mundo imaginario, contestatario, pero ficticio, enfrentado, pero irreal, cimarrón pero aislado. No supo percibir que la Revolución había comenzado, como comienzan las Revoluciones, inéditas, turbulentas, contradictorias, reales. No comprendió, quiso que la realidad se adaptara a su fantasía, que el mundo real entrara en su mundo imaginario. Y la vida siguió su curso, y el Socialismo apareció en el espíritu primero que en la economía, y él no salió de su mundo. Las Misiones mandaron salud y derrotaron al analfabetismo, y él, insistente, en su pequeño mundo. La Revolución ganando la lucha económica, y él tenaz en no ver sino el pasado. No supo percibir que el alma popular se mueve hacia el futuro.
El comunicado nos anuncia que el viejo cazador sigue allá, terco, en su mundo. Ya no es tiempo de reproches, llegó la hora de reconocer el mérito de los viejos cazadores de sueños.
Nosotros seguimos caminando, corriendo el riesgo hermoso de transitar las contradicciones para hacer la Revolución.
¡Sólo el Socialismo salva al Pueblo!
¡Son diez millones!
¡Chávez, Fidel, el ALBA, son Socialismo!

SON DOS LOS FRENTES

LA REVOLUCIÓN se decide en dos frentes: uno, el de la confrontación con los viejos mantuanos oligarcas, y el otro, el de la confrontación con su ideología oligarca capitalista. Veamos.
Los viejos mantuanos oligarcas se identifican con facilidad, están amalgamados en la candidatura de rosales y tienen un proyecto económico concreto, el del Capitalismo globalizado. A estos, el pueblo los vencerá todas las veces que intenten asaltar a la Revolución. Hoy vienen con una variante ucraniana, que consiste en tumultuar alrededor del 3 de diciembre y tratar de dar un zarpazo. El plan desestabilizador está hecho con todo detalle, su desarrollo dependerá de la fuerza que consigan movilizar con la candidatura. Si es mucha, irán a una especie de insurrección, si es poca, buscarán otras variantes. Leopoldo dice con descaro que pelearán en los centros de votación, y para eso se preparan. Estos mantuanos van de salida, la historia les dio la espalda, y sólo les resta la peligrosa agonía. Sin embargo, su ideología queda en el aire como una ponzoña peligrosísima. No es lo mismo derrotar a los mantuanos oligarcas, que vencer su ideología propugnadora del Capitalismo egoísta, ideología que está instalada en todos los miembros de la sociedad.
Cuando un pueblo ha estado sometido durante siglos a la explotación, a la dominación, se construyen y se hacen hegemónicos en su interior la ideología, los valores, las costumbres que hacen posible, que justifican esa explotación. De allí que para hacer Revolución no basta salir de los oligarcas, a la par hay que vencer a la espiritualidad que los hizo posible.
Esta espiritualidad que todos llevamos por dentro en mayor o menor medida, cuando encuentra las condiciones de existencia apropiada, florece dando origen a una nueva oligarquía, esto es independiente de la voluntad, es una ley social: “si están las condiciones de existencia, entonces florecerán las conciencias que corresponden a esa existencia”. Es decir, si hubiese esclavos, habría conciencia esclavista, si hubiese feudalismo, habría conciencia feudal. De allí que, si las condiciones de existencia capitalistas que dieron origen, que sustentaron a la espiritualidad oligarca persisten, surgirá, necesariamente, una nueva oligarquía capitalista, enemiga de la Revolución y del Socialismo.
En Venezuela aparecen pasos trascendentales hacia la propiedad social de los medios de producción. El Comandante en el último Aló Presidente, nos habló de la importancia de la propiedad social de los medios de producción, ejercida a través del Estado. Ese es el camino correcto para crear las bases materiales, la existencia para la derrota de la ideología de la oligarquía, y la construcción de la espiritualidad, la ideología, la cultura, la ética socialista. Es de esa manera que construiremos el Socialismo y lo haremos invencible.
Debemos luchar en dos frentes, contra los mantuanos oligarcas y contra la ideología capitalista que les dio origen y los sustenta.
¡Sólo el Socialismo salva al pueblo¡
¡Son diez millones¡
¡Chávez, Fidel, el ALBA son Socialismo¡

MISCELANEAS 20

1. EL LIBERTADOR EN EL MANIFIESTO DE CARTAGENA, evidencia el ciclo fatal que llevó a la pérdida de La Primera República. Denunciaba Bolívar: “a cada conspiración sucedía un perdón, y a cada perdón sucedía otra conspiración que se volvía a perdonar.” Esa sucesión de perdones y conspiraciones, tenía sus raíces en la lucha interna que se desarrollaba en el campo criollo, entre los independentistas, y los vacilantes que temían al huracán de la Revolución y sólo querían cambiar una oligarquía por otra, mantener la misma sociedad, pero ahora con un nuevo grupo dominante. Los vacilantes llamaban a la calma, no impulsaban los cambios, las circunstancias los sobrepasaban, no tenían respuestas, se quedaron en el limbo, entre un pasado que nadie quería, y un futuro al que temían, lo presentían liquidador de sus privilegios. Así, en sus vacilaciones, sucumbió la Primera República.

2. En política, ganarán los que aprendan de las lecciones que les ofrece la historia. Hoy, Venezuela es una escuela inédita donde todos aprenden: los mantuanos oligarcas aprendieron en abril que a los bolivarianos no basta derrotarlos, hay que liquidarlos. Los revolucionarios aprendimos en diciembre que nuestra fortaleza es la unión civil-militar. Los mantuanos aprendieron que la impunidad los protege. Los bolivarianos aprendimos que detrás del perdón viene una nueva conspiración, más peligrosa porque el enemigo asimila las derrotas. Los mantuanos aprendieron en el revocatorio que deben salir resteados para poder cobrar, y que líderes timoratos no conducen batallas exitosas. Los bolivarianos aprendimos que después de una victoria debemos profundizar, o corremos el riesgo que el enemigo se recomponga.

3. Los mantuanos oligarcas tienen un plan bien definido y bien estudiado. Expliquemos: Primero, crear la imagen de fraude, por eso no reconocen al árbitro y hablan de fraude constantemente. Segundo, acumular fuerza capaz de movilizarse, y apoyar acciones violentas el día de las elecciones o antes, dependiendo de la fuerza que hayan atesorado. Tercero, justificados con un supuesto fraude desconocerán la legalidad e intentarán desestabilizar, todo esto sustentado en la ayuda gringa y la colaboración de militares antipatriotas y paramilitares.

4. La conciencia del deber social, es el conocimiento que un pueblo o un individuo tienen de su naturaleza social, es decir, el convencimiento de que su suerte y la suerte de la sociedad están entrelazadas, que el esfuerzo individual debe contribuir al bienestar social, y la sociedad se debe importar del bienestar de sus miembros. La certidumbre de que no hay salidas individuales.

ROSALES ES CARMONA

LA CANDIDATURA de rosales es el mismo golpe de Carmona, por otros medios y con otro ritmo. El rosales, tan torpe cuanto dócil, sigue al pie de la letra las instrucciones de la embajada gringa, desplegando el mismo proyecto que el pueblo les frustró en abril.
Si examinamos el programa electoral de rosales, y lo comparamos con los decretos de carmona, veremos la veracidad de lo que afirmamos. Primero, el odio a Cuba, una de sus fundamentales metas es el rompimiento con Cuba, garantiza revisará el convenio petrolero, y al mismo tiempo dice que mantendrá las misiones. Se enreda entre su odio y sus falsas promesas, pero, por más que se tongonee siempre se le ve el bojete. Segundo, arremete contra la Asamblea Nacional, comprometiéndose a disolverla. Poco a poco va mostrando su programa fascista, en lo internacional y en lo nacional.
El parecido con carmona no debe sorprender, estamos en presencia de las fases previas a un golpe similar. El rosales lo que hace es mostrar el plan de la transición golpista, aderezado con las promesas que aconsejan las encuestas. Se trata de vestir la torpeza del golpe de carmona, con las lentejuelas y espejos que engañan a los indios. Quien crea que estas elecciones son unas elecciones mansas, sin ningún otro propósito que medir la popularidad de las opciones, amanecerá un día como el camarón que se durmió.
Hay que convencerse: estamos frente a un nuevo intento golpista, sólo que este es de desarrollo lento y está en la fase de acumulación, ya se irán develando los pasos de la embajada gringa y de sus serviles.
La Revolución Bolivariana, los revolucionarios, debemos defendernos de esta nueva arremetida del imperio. La principal tarea es ganar la batalla de ideas, los bolivarianos debemos luchar contra el triunfalismo y la visión corta, entender que estamos en medio de una guerra de cuarta generación, en la que además de conseguir una altísima votación para aplastar el fraude, también tenemos que prepararnos para los diferentes escenarios que el enemigo vaya proponiendo. Ahora están más o menos bien comportados en el escenario electoral, aunque ya sacaron la propaganda subliminal de alta factura, lo que indica que sus laboratorios de malas artes funcionan a todo vapor. Mañana irán a la desinformación, a la manipulación del miedo, las amenazas, se aprovecharán de nuestras debilidades y nuestras metidas de pata. Todo para acumular fuerza para el zarpazo.
Debemos corregir las fallas, afinar nuestra teoría, fortalecer la ideología, la conciencia revolucionaria, y abrigarnos en la unidad alrededor de estos puntos mínimos: Apoyo al Comandante Chávez. Profundización de la marcha hacia el Socialismo. Contra el Capitalismo. Antiimperialismo. Solidaridad con los Pueblos del Sur.
¡Sólo el Socialismo salva al pueblo!
¡Son diez millones!
¡Respuestas que construyan una nueva conciencia, una nueva sociedad!
¡Chávez, Fidel, el ALBA, son Socialismo!

REFORMISMO, TREMENDISMO Y REVOLUCIÓN

EN LOS ÚLTIMOS DÍAS SURGIÓ BARRETO y revolvió la escena política. Muchas opiniones suscitó su aparición disonante en el Teresa y sus decretos enervantes afectando los campos de golf. Son variados los ángulos desde los que se aprecia la conducta del Alcalde Mayor. Los reformistas aprovechan para afincar más sus posiciones vacilantes y atacar oblicuamente a la Revolución. Los francamente contrarrevolucionarios se valen de la ocasión para amedrentar, esgrimiendo el fantasma del comunismo come niño, y no faltará el que ande por allí con un serrucho en la mano pescando en río revuelto.
El análisis debe ser radical, que no es otra cosa, como dice el Comandante, que ir a la raíz, a las causas determinantes del fenómeno que se estudia. Por encima de la anécdota, se debe intentar ver las fuentes ideológicas de la situación, las carencias que la producen, y los correctivos que se deben aplicar.
Dentro de la Revolución Bolivariana se enfrentan dos grandes corrientes ideológicas, y lo de Barreto es expresión de este choque. Veamos.
Por un lado, la tendencia francamente capitalista, que de Socialismo sólo tiene el oportunismo de declararlo. Por el otro, la ideología pequeño burguesa, que reconoce que el Capitalismo debe ser superado, pero se encuclillan a la hora de los cambios profundos y vacilan adoptando medidas paliativas.
Los capitalistas bolivarianos, no tienen dudas ideológicas, dicen que el ALCA es mejor que el MERCOSUR, y ni les interesa el ALBA. Estimulan el crecimiento del Capitalismo y se enorgullecen cuando el sector privado no petrolero crece, lo que es un indicativo inequívoco de que el Capitalismo se robustece. En lo político, se expresan propugnando un nuevo pacto de punto fijo, una nueva colaboración de clases, pero con nuevos actores. En pocas palabras, son partidarios de una sustitución de oligarquías.
Los pequeños burgueses bolivarianos son vacilantes: un día son conservadores, otro tremendistas, un día toman una medida bulliciosa, fuera de todo sentido de la oportunidad, y otro, cuando la ocasión política exige nacionalizar, se quedan en un simbólico eructo, o se asustan. Su enfrentamiento con la corriente capitalista es torpe e ineficaz. No construyen Socialismo, a lo sumo hacen espuma, nunca cambios profundos.
El caso Barreto evidencia la debilidad de la Corriente Revolucionaria, destinada a superar la restauración capitalista y también a la ideología pequeño burguesa, cuyo tremendismo inoportuno y distraccionista en última instancia favorece al enemigo.
Es urgente entender dos cosas: primero, el ritmo de esta Revolución lo marca el Comandante, y segundo, la necesidad imperativa de fortalecer la ideología y la práctica revolucionaria para derrotar las desviaciones capitalistas y los disparates pequeño burgueses.
¡Sólo el Socialismo salva al pueblo!
¡Chávez, Fidel, el ALBA, son Socialismo!

1.9.06

ALFARO APRENDIÓ ELECTRÓNICA

LOS MANTUANOS OLIGARCAS PUJAN por crear la imagen de un fraude originado en el gobierno. Esta táctica, entre otras utilidades de las que ya hemos hablado, les permite distraernos de la posibilidad de la manipulación electrónica que ellos mismos pueden realizar.
Debemos suponer que el plan que los oligarcas tienen para diciembre, incluya un elemento de fraude electrónico. Es candidez inmensa, no esperar un fraude de gente que estuvo cincuenta años manipulando elecciones como medio para mantenerse en el poder. No podemos olvidar que vienen de la estirpe de alfaro ucero, el rey del fraude y la mala maña, no es extraño que hayan aprendido electrónica, atrás quedo el “acta mata voto.” Revisemos la estrategia oligarca.
Es sabido, ellos lo declaran impunemente, que su objetivo no es el 3 de diciembre, sino el día después. Están corrigiendo los errores que cometieron cuando el revocatorio. Lo dicen por todos los medios: el 3 cantarán fraude y saldrán a cobrar, ese día les interesa enredar los escrutinios con el objeto de hacer creíble el fraude. Para enredar usarán todo: a los observadores internacionales, la movilización, las injerencias gringas, guarimbas, deformaciones mediáticas, militares, paras, las declaraciones de gobiernos títeres, las acciones violentas, la OEA, todo al servicio de su plan.
El plan mantuano oligarca para diciembre está claro: arremeterán desde varios flancos, tendrá varias facetas, todo confluirá en el intento de construir una situación de ingobernabilidad que les permita dar el zarpazo.
La conducta de los bolivarianos frente a esta nueva conspiración está bien definida:
Primero, es necesario librarse del opio electoral. Las elecciones deben ser vistas como un componente, y no el decisivo, de la gran batalla. No podemos caer en el error de embriagarnos con el álgebra electoral, y pensar que sacando más votos que ellos todo estará resuelto, que derrotados electoralmente, los oligarcas se irán para su casa y todo será apacible. Por supuesto que debemos aplastarlos electoralmente, así les complicaremos la acusación de fraude. Pero, simultáneamente, debemos prepáranos espiritual y materialmente para aplastarlos en los otros escenarios donde nos planteen la batalla.
Segundo, debemos movilizar a los bolivarianos alrededor de objetivos políticos altruistas, no electorales. De esa manera, estaremos cohesionándonos en la conciencia del deber social, aprendiendo a ser todos en cada uno, y cada uno en todos. Movilizándonos estaremos también mandando un mensaje al campo oligarca de nuestra disposición de defender a la Revolución y al Comandante Chávez en cualquier terreno, les estaremos mostrando la fuerza de nuestra convicción de construir el Socialismo. Y jamás olvidemos que el fascismo sólo retrocede frente a la fuerza, frente a la debilidad acumula y crece.
¡Sólo el Socialismo salva al pueblo!
¡Son diez millones!
¡Movilización o Muerte!
¡Chávez, Fidel, el ALBA, son Socialismo!

31.8.06

MOVILIZACIÓN

UNA REVOLUCIÓN, EN ESTA ÉPOCA, es la lucha por superar al Capitalismo y construir el Socialismo. En esencia, es la lucha del altruismo, la solidaridad, contra el egoísmo. Es la batalla por integrar a la sociedad que el Capitalismo ha fragmentado en átomos egoístas. De allí que el avance de un pueblo hacia el Socialismo, se tiene que medir por su avance en la conciencia del deber social. Los otros índices son súbditos de éste.
La conciencia del deber social, es el conocimiento que un pueblo o un individuo tienen de su naturaleza social, es decir, el convencimiento de que su suerte y la suerte de la sociedad están entrelazadas, que el esfuerzo individual debe contribuir al bienestar social, y la sociedad se debe importar del bienestar de sus miembros. La certidumbre de que no hay salidas individuales.
Pero, cómo medir y cómo estimular la conciencia del deber social. Venimos de un mundo Capitalista donde la medida del éxito es lo material, donde el tener vale más que el ser, y vamos hacia un mundo donde el ser valdrá más que el tener.
En el mundo que queremos construir, servir a la sociedad, a la humanidad, será uno de los mayores tesoros. La riqueza socialmente producida será repartida de acuerdo a la necesidad de cada uno, y así todos estarán satisfechos. Se restituirá la sociedad fragmentada, y el hombre podrá restablecer relaciones amorosas con sus semejantes y con su entorno.
En contraste, el mundo del Capitalismo es un mundo donde la solución a los problemas sociales toma ficciones individuales. El hombre del Capitalismo padece la enfermedad de creer que individualmente puede resolver los problemas que son de origen social, y así, en el mejor de los casos, se condena a ser una víctima, un prisionero, de su pequeño mundo egoísta que lo aplasta, o ser un “nohumano”, excluido de toda consideración social.
Los pueblos aprenden la conciencia del deber social ejercitándose en acciones altruistas, de beneficio social. El Che lo entendió así, y era gran impulsor del trabajo voluntario, pilar en la formación de esa conciencia, y prefiguración del trabajo socialista, donde el hombre se libera del trabajo compulsivo egoísta y se adentra en el trabajo liberador, cuyo fruto va a toda la sociedad. Otro pilar es la movilización popular alrededor de objetivos políticos, no necesariamente electorales, por ejemplo una movilización de protesta por la injerencia gringa, o las luchas de abril y diciembre, o la movilización en Yaracuy contra el sicariato.
La más sublime demostración de avance social, es la movilización popular por objetivos altruistas, y al mismo tiempo es la mejor escuela. El hombre nuevo es el hombre que se moviliza, el hombre que hace trabajo voluntario, el hombre que también toma el fusil, que da más a la sociedad que lo que de ella recibe, o mejor, da cuanto recibe, que es dar amor cuando recibe amor.
¡Sólo el Socialismo salva al pueblo!
¡Movilización o muerte!
¡Son diez millones!
¡Chávez, Fidel y el ALBA, son Socialismo!

30.8.06

GANARÁ EL QUE APRENDA

EN POLÍTICA GANA el que aprenda más rápido. Cuando los patriotas aprendieron de Boves que no podían ganar la independencia sin contar con los pobres y los esclavos, empezó la marcha exitosa de la lucha patria. Por los cubanos saber que la lucha revolucionaria está afincada en la conciencia revolucionaria, y no en lo material, pudieron ganar la batalla de la caída del campo socialista, del periodo especial y del bloqueo feroz. En política, ganarán los que aprendan de las lecciones que les ofrece la historia.
Hoy, Venezuela es una escuela inédita donde todos aprenden. Los mantuanos oligarcas aprendieron en abril que a los bolivarianos no basta derrotarlos, hay que liquidarlos. Los revolucionarios aprendimos en diciembre que nuestra fortaleza es la unión civil-militar. Los mantuanos aprendieron que la impunidad los protege. Los bolivarianos aprendimos que detrás del perdón viene una nueva conspiración, más peligrosa porque el enemigo asimila las derrotas. Los mantuanos aprendieron en el revocatorio que deben salir resteados para poder cobrar, y que líderes timoratos no conducen batallas exitosas. Los bolivarianos aprendimos que después de una victoria debemos profundizar, o corremos el riesgo que el enemigo se recomponga.
Todos estos aprendizajes se pondrán en práctica los próximos tres meses. Los mantuanos oligarcas tienen un plan bien definido y bien estudiado. Expliquemos: Primero, crear la imagen de fraude, por eso no reconocen al árbitro y hablan de fraude constantemente. Segundo, acumular fuerza capaz de movilizarse, y apoyar acciones violentas el día de las elecciones o antes, dependiendo de la fuerza que hayan atesorado. Tercero, justificados con un supuesto fraude, desconocerán la legalidad e intentarán desestabilizar, todo esto sustentado en la ayuda gringa y la colaboración de militares antipatriotas y paramilitares. No cabe duda, los mantuanos oligarcas han aprendido. Veamos lo que hemos aprendido nosotros.
Sabemos que confrontamos dos peligros: uno, creer que la batalla se decide con votos, otro, dejar que los mantuanos fascistas acumulen fuerza.
Se han desechado las ilusiones del carácter democrático de una parte de la oposición. Ya nuestros columnistas, creadores de opinión, y el pueblo bolivariano, se han convencido de que a la hora de las definiciones lo que predomina en el campo enemigo es el fascismo. Esto es un gran avance, porque pone la batalla en su justo lugar: estamos luchando contra el fascismo internacional. No hay lugar a conciliaciones que alimenten la opción fascista.
Estamos entendiendo que, en la batalla que libramos, lo electoral es subalterno, la batalla será decidida por la movilización.
El voto huérfano es débil, los fascistas sólo retroceden frente a la fuerza, avanzan si perciben facilidades. Por eso debemos respaldar el voto con movilización. El triunfo dependerá de la movilización popular alrededor del Comandante Chávez y de la idea del Socialismo. La movilización derrotará al enemigo fascista en todos los campos y, simultáneamente, nos dará los diez millones de votos.
¡Sólo el Socialismo salva al pueblo!
¡El voto huérfano, sin respaldo de movilización, es débil!
¡Son diez millones!
¡Sólo la movilización derrotará los planes desestabilizadores de los mantuanos fascistas!
¡Chávez, Fidel, el ALBA, son Socialismo!

29.8.06

ROMPER EL CICLO

EL LIBERTADOR EN EL MANIFIESTO DE CARTAGENA, evidencia el ciclo fatal que llevó a la pérdida de la Primera República. Denunciaba Bolívar: “a cada conspiración sucedía un perdón, y a cada perdón sucedía otra conspiración que se volvía a perdonar”.
Esa sucesión de perdones y conspiraciones, tenía sus raíces en la lucha interna que se desarrollaba en el campo criollo, entre los independentistas, y los vacilantes que temían al huracán de la Revolución y sólo querían cambiar una oligarquía por otra, mantener la misma sociedad, pero ahora con un nuevo grupo dominante. Los vacilantes llamaban a la calma, no impulsaban los cambios, las circunstancias los sobrepasaban, no tenían respuestas, se quedaron en el limbo, entre un pasado que nadie quería, y un futuro al que temían, lo presentían liquidador de sus privilegios. Así, en sus vacilaciones, sucumbió la Primera República.
Siempre las revoluciones, los revolucionarios, son escenario de confrontación entre la ideología dominante, y la ideología de la liberación. Una Revolución es la fractura de ese dominio: la ideología de la liberación, que estaba aplastada, se rebela y vence a la ideología de la dominación. Ahora bien, esa batalla, que se escenifica en la sociedad y también en los individuos, no se decide de manera absoluta, no es una batalla de todo o nada, siempre hay matices. De allí que en toda Revolución encontramos tres sectores principales: uno, donde la ideología revolucionaria prevalece, otro, donde la ideología de lo viejo prevalece, y un último sector, donde prevalece la ambigüedad. En éste, las dos ideologías conviven apareciendo de acuerdo a las circunstancias. Este sector ambiguo, son los vacilantes, los oportunistas, los fluctuantes, los timoratos, los que enterraron a la Primera República. La Revolución Bolivariana hoy está envuelta en el forcejeo de estos tres sectores, y estas tensiones se reflejan en nuestro comportamiento frente a las elecciones.
Ya sabemos que los mantuanos oligarcas están aprovechando las elecciones para acumular fuerza y alimentar un plan similar a abril o diciembre. Y sabemos también que en esta estrategia de acumulación, nuestras vacilaciones los benefician, recordemos a abril y diciembre, cuando no les salimos rápido al frente. Entonces teníamos aquella política de desgaste, “fuego lento”, o “perro muerto no se patea”, los dejamos acumular y terminaron frente al Palacio con impulso suficiente para detonar el plan golpista.
Ahora estamos en una situación similar, si pensamos que la confrontación se decide el 3 de diciembre, somos unos incautos. La batalla se decide ahora, en la fase de acumulación, por eso es necesario movilizar en grande a los bolivarianos, para disuadir a los mantuanos oligarcas de avanzar en su plan conspirador.
¡Sólo el Socialismo salva al pueblo!
¡Son diez millones!
¡Movilización o Muerte!
¡Chávez, Fidel, el ALBA, son Socialismo!

28.8.06

FRAUDE

El centro de la estrategia conspirativa de los mantuanos oligarcas, es la ficción de fraude. Por sobre cualquier lógica, sin ningún asidero, contra toda evidencia, ellos insisten en la ficción de que hubo y habrá fraude. La insistencia, absurda y demencial, tiene su explicación y delata sus planes: las intenciones de los mantuanos no son democráticas, van a las elecciones con un plan conspirativo diseñado por los tanques pensantes del imperio, dirigido por la embajada gringa y llevado a la práctica por sus lacayos nacionales, teo, borges, rosales. Veamos.
El plan es sencillo: instalar en la mente de los venezolanos la ficción de que ganaron, pero por el fraude no se les reconocerá ese triunfo, de allí que hay que desestabilizar. En esas circunstancias, con el país en candelero, le piden a la Fuerza Armada su intervención para “poner orden” en el país y forzar el reconocimiento de su triunfo ficticio. Todo el plan se reduce a tres palabras. Fraude, Gano y Cobro. El plan es evidente, todos sus voceros lo expresan con claridad insultante, los anima la impunidad anterior.
¿Qué debemos hacer los Bolivarianos frente a la agresión anunciada?
Lo primero, conocer al enemigo. Estamos frente a un imperio que no puede aceptar que en Venezuela (su patio trasero) exista un gobierno soberano, que establezca relaciones independientes, que trabaje para construir un mundo donde el imperio no tenga hegemonía, que declare que el Capitalismo es el camino del infierno, y que sólo el Socialismo lo supera y hace posible la construcción de un mundo mejor. Que impulse el ALBA, expresión de la relación internacional de los pueblos que buscan superar al Capitalismo. Ese imperio recluta a lacayos en el país y los pone al servicio de sus planes. Ese es el enemigo: no es demócrata, no es pacífico, llegará hasta las crueldades más repugnantes para defender sus intereses mezquinos. Lo que decimos esta a la vista, Irak, Afganistán, Líbano, Palestina, Guantánamo, lo demuestran en lo internacional, y abril y diciembre, los paramilitares, Danilo, lo demuestran en lo nacional.
Lo segundo, prepararnos para enfrentar a ese enemigo. No podemos caer en la candidez de pensar que el enemigo es demócrata. ¡Ellos son fascistas y así deben ser enfrentados! Ya sabemos, la historia dice que los fascistas no retroceden sino frente a la fuerza de pueblos movilizados, frente a las debilidades avanzan y liquidan.
Entonces, debemos tener un pueblo capaz de, frente a la agresión imperial y mantuana, dar respuestas de una gran fuerza pero también de una gran disciplina y conciencia. Dar respuestas que construyan una nueva conciencia, una nueva sociedad, que sean ejemplo para el resto de los pueblos que luchan.
Es necesario ganar las elecciones de forma clara, de allí la consigna Diez millones de votos. Pero es necesario también prepararnos para la lucha contra los fascistas y la construcción de una sociedad mejor, de allí la consigna Diez millones de conciencias.
¡Sólo el Socialismo salva al pueblo!

¡Son diez millones!
¡Respuestas que construyan una nueva conciencia, una nueva sociedad!

¡Chávez, Fidel, el ALBA, son Socialismo!

MISCELANES 19

1. Ellos volvieron del olvido para hacerse recuerdo popular, están en los núcleos endógenos, en los centros de diagnósticos, en el corazón de cada alfabetizado, están aquí entre nosotros, ellos están al lado del Comandante Chávez cuando retira a nuestro embajador de Israel, cuando el Comandante se abraza con Nguyen Giap, ellos también lo abrazan, acompañaron al Comandante a Stalingrado, y volaron con él al África, ellos están allí cuando compran los Shukoi y surcan los aires de la patria liberada, y accionan los kalashnikov que la defienden, ellos están en la Bolivia de Evo y del Che, en la Cuba de Fidel, en el ALBA, y crecen junto a la juventud que puede estudiar, y junto al campesino que recobró su tierra, y a la familia que tiene casa, y al obrero que trabaja, al lado del militar que no dispara contra su pueblo, están aquí cobijados en nuestra esperanza, y en nuestro esfuerzo para construir el mundo mejor que ellos soñaron y que ahora sabemos posible.

2. Marcar distancia con Cuba, eso lo exige la embajada americana, es el aval financiero y político de la candidatura mantuana. De allí la grosera alusión a la visita del Comandante Chávez en el cumpleaños de Fidel. No se les ocurrió otra cosa que la ofensa a una relación que enaltece a los dos Comandantes. No entienden de afectos, no pueden entender tampoco la relación de Bolívar y Sucre, o la de Simón Rodríguez y Bolívar. Son militantes del odio, no entienden otra relación que el egoísmo y la agresión entre hermanos.

3. El hecho de que estemos en elecciones, no convierte a los mantuanos oligarcas en unas palomitas inofensivas, sin más objetivos que participar en las elecciones y aceptar el juego democrático. El hecho de que por ahora los lacayos del imperio hayan aceptado ir a las elecciones, no los convierte en demócratas. Quien así piense, será su autosepulturero, y además llevará al pueblo a una frustración inmensa.

4. La batalla central de la Revolución es la misma que libró el Libertador, los mismos mantuanos, y los mismos aspirantes a mantuanos que negociaron el sueño libertario de Bolívar, con los mismos desprecios, las mismas náuseas cuando ven cercana la redención de los desamparados. Ayer arremetieron contra Bolívar, aquel hombre que tuvo la pretensión de liberar a los esclavos, dar tierra a los campesinos, enfrentarse al imperio español y también al naciente imperio norteamericano, aquel que sembró a la América de aliento libertario, al amigo de Petion. Ahora, arremeten contra las intenciones de Chávez de acabar con los privilegios de los mantuanos de hoy y reivindicar a los humildes. Les produce repulsión una sociedad de iguales, donde todos tengamos las mismas oportunidades.

25.8.06

EL EQUILIBRIO INSENSATO

Cuando hay batalla, el equilibrio es hipocresía. Una guerra no es un deporte, en la guerra las convenciones las impone la fuerza. Lo que hoy sucede en Venezuela, no es una partida de ping pong, es un enfrentamiento brutal y definitivo entre un bando fascista, cruel, dispuesto a todo para recuperar sus privilegios, tal como lo demostró en abril y con el sabotaje petrolero, y un pueblo humilde, que ha encontrado el camino de su redención y lo está transitando.
Hoy la confrontación ha tomado apariencia electoral. Decimos apariencia, porque en realidad para los mantuanos oligarcas se trata de una preparación para un desenlace brutal, el enemigo fascista lo divulga con descaro: están creando las condiciones para lanzarse en un asalto tipo Ucrania. Sus declaraciones tiene dos mensajes en común: habrá fraude, y cobrarán, lo que significa que desde ahora se preparan para un conflicto, las elecciones simplemente les sirven de excusa. Es el mandato de la embajada americana que todos los lacayos, desde rosales hasta el último candidato opositor, repiten con obediencia canina. Sólo a los cándidos se les puede ocurrir, que quien va a las elecciones sin reconocer la idoneidad del árbitro, lo hace con buenas y transparentes intenciones.
En estas circunstancias, con un enemigo declarando la guerra, no puede haber equilibrio. Ellos tienen abundantes televisoras y radios bombardeando todos los días, todos los instantes, nuestras posiciones. Con misiles de falsedades, preparan su embestida. Y nosotros, cual tontos, buscando un equilibrio del mensaje electoral insensato, bobo, midiendo las veces que mencionamos a los mantuanos y las veces que decimos diez millones o nombramos al Comandante Chávez.
Ellos preparando una embestida anunciada, como anunciaron la de abril, y nosotros cuidando un equilibrio ridículo. Hagamos lo que hagamos ellos nunca dejarán de manipular con sus televisoras y radios, y no renunciaran a sus planes fascistas. Firmar acuerdos con Globovisión, es como firmar acuerdos con Hitler, recordemos el pacto Molotov-Ribentropp, o la firma de la capitulación de Miranda frente a Monteverde, una ingenuidad que pasará a la historia, y unos ingenuos que sufrirán las consecuencias de buscar equilibrios quiméricos.
El deber de los revolucionarios es prepararse para la confrontación que los mantuanos anuncian, y la preparación pasa por la batalla de ideas. Es necesario, entonces, librarse de la búsqueda de equilibrios insensatos, hay que difundir las ideas revolucionarias, combatir cada una de sus mentiras, sus valores morales deben ser rebatidos, sus ofertas engañosas refutadas, sus cizañas disolventes superadas. Estamos frente al desarrollo de una agresión, y frente a ella no hay otro camino que profundizar la Revolución y ganar la batalla de ideas.
¡Sólo el Socialismo salva al pueblo!
¡Son diez millones!
¡Chávez, Fidel, y el ALBA, son Socialismo!

24.8.06

LA CONCIENCIA DE MI AMIGO

Tenemos un amigo que trabaja vendiendo libros en un puestico debajo de un elevado de la capital. El sitio es agradable e invita a la tranquilidad de la lectura curiosa. Para este fin, dispone de unas sillas amables frente a dos estantes, que no por viejos dejan de cumplir su función.
Nuestro amigo inicia actividades bien entrada la mañana, y finaliza su día cuando la noche aconseja buscar lugares más seguros. Si vende libros está bien, pero si no vende también es bienaventurado, para él lo más importante es la conversación literaria y las discusiones históricas. Produce poco, y consume poco. Podríamos decir que es un hombre que consiguió un sitio y una profesión que le permite ser feliz, en lo que cabe en un mundo como este.
Por aquí iba la historia y la vida de nuestro amigo, hasta que llegó un benefactor y le propuso un microcrédito, de esos que dan los bancos públicos solidarios. Desde ese día todo cambió: nuestro apacible vendedor de libros se transformó en un empresario, “gerente de un Holding” compuesto de un pequeño depósito que funciona como clínica del libro, un cibercafé con seis computadoras obsoletas, una casa vieja que compró en Calabozo con el fin de montar una sucursal, una cooperativa familiar que pretende vender textos a ministerios y entes adscritos. Ahora piensa expandirse y comerciar tequeños en las Antillas menores y mayores.
Ayer lo vi, usa paltó y corbata, zapatos puliditos. Lejos quedó el de la vestimenta cómoda, sandalias y franelitas, y defensa a ultranza del Socialismo y de Chávez. Se transformó en un “magnate” que estudia marketing en los encartados de los diarios, se lamenta de que no se consigue a nadie que trabaje con fundamento, para él todos son flojos que lo quieren robar, se horroriza de la caída de la Bolsa de New York, ya no combate a la oposición, no va a manifestaciones porque no tiene tiempo, cree que Chávez no debe buscar tanto pleito a Bush, y es partidario de la convivencia.
Sus “empresas” son ficticias, meros sueños sustentados en préstamos sin retorno, que lo único que producen es conciencia egoísta. Hasta aquí el cuento de nuestro amigo, que se transformó de pobre, en pobre con conciencia de empresario.
Esta historia es la de muchos venezolanos, y llama a la reflexión: ¿Este amigo está ahora más cerca de convertirse en el hombre nuevo que soñó el Che? ¿Es en esta conciencia de empresario, obligatoriamente egoísta y mentirosa, donde soportaremos el Socialismo del siglo XXI? ¿Es este el camino de la construcción de una sociedad guiada por la conciencia del deber social? La discusión está abierta, aún hay tiempo...
¡Sólo el Socialismo salva al pueblo!
¡Son diez millones!
¡Chávez, Fidel, el ALBA, y la conciencia del deber social, son Socialismo!

23.8.06

LOS DOS LADOS DE LA LÍNEA DEMOCRÁTICA

El hecho de que participen en las elecciones, no convierte a los mantuanos oligarcas en unas palomitas inofensivas, sin más objetivos que participar en las elecciones y aceptar el juego democrático. El hecho de que por ahora los lacayos del imperio hayan aceptado ir a las elecciones, no los convierte en demócratas. Quien así piense será su autosepulturero, y además llevará al pueblo a una frustración inmensa.
Estas elecciones no son las de una directiva en un club social, que puede ser regulada con reglas cándidas y tontas. Lo que está en juego es de mucha monta para andar con reglitas prohibiendo un color, o hablar mal de los candidatos del imperio. Las elecciones son una fase de la cruenta confrontación entre enemigos irreconciliables: los pobres, preteridos durantes siglos, y los mantuanos oligarcas, que ven en peligro su sistema de privilegios causante de la miseria de las grandes mayorías. No hay tregua, no hay armisticio.
Los mantuanos oligarcas no son democráticos, nunca lo han sido y nunca lo serán. Ellos rompen todas las reglas con tal de mantener sus privilegios y su sistema de castas, donde unos lo tienen todo a costa de que las mayorías no tengan nada.
Hoy están participando en las elecciones, pero no han renunciado a su objetivo principal que es truncar la Revolución Bolivariana y salir del Comandante Chávez. En nuestra cara festejan la fuga de ortega y de los militares antipueblo y antipatria. En nuestras narices dicen que no creen en el CNE, van a unas elecciones guardándose en la manga la carta de cantar fraude o de retirarse cuando les convenga. Y nosotros, con candidez infantil, caemos en el chantaje de no irritarlos para que participen. Mientras tanto, avanza el plan desestabilizador y golpista.
Y, lo que es peor, sus voceros lo dicen abiertamente. Un ejemplo es el renegado carlos blanco, vocero mantuano, que plantea de forma descarada en su artículo del domingo 20: si hay movilización se puede participar y después pedir conteo manual y presionar para que se reconozca el triunfo, es decir, la vía ucraniana… pero, si no hay movilización, se plantea la abstención. Más claro no pueden estar las intenciones de los mantuanos oligarcas. Si alguien duda, blanco concluye textualmente: “lo que va a ocurrir depende del proceso, nada está jugado en forma definitiva”. Es decir, los oligarcas se moverán de un lado a otro de la línea democrática, dependiendo de la fuerza que logren acumular: si es mucha serán demócratas, si es poca se van al golpismo.
Los bolivarianos debemos estar alerta: con una mano ir construyendo los diez millones de votos, y con la otra preparando la respuesta a cualquier aventura de los oligarcas.
¡Sólo el Socialismo salva al pueblo!
¡Son diez millones!
¡Chávez, Fidel y el ALBA, son Socialismo!

22.8.06

LA CANDIDATURA DEL ODIO

Por más que intenten disimular, la crueldad fascista les sale por los poros y los delata. Son los mismos que no toleran que el pueblo humilde transite caminos de redención. Ahora aparecen presentando una candidatura que resume todo su odio y el desprecio hacia los pobres, hacia la vida, el amor, la inteligencia.
El candidato rosales es un hombre tan gris cuanto peligroso. Por detrás se percibe la mano de teo, julio, y de la embajada norteamericana. Su discurso tiene varios ingredientes. Expliquemos.
Ofertas engañosas: ofrecen acabar con la pobreza, viviendas, estudios, salud, repartir dinero, y diez mil cosas más. En resumen, prometen resolver los males que ellos mismos crearon. ¡No podrán!
El objetivo central de las acciones de los mantuanos oligarcas, es apoderarse de PDVSA. De esta manera tendrán en sus garras la riqueza fundamental de la nación, y podrán desarrollar sus planes económicos, sociales y políticos.
Sus planes son privatizar la industria petrolera (exigencia de las grandes transnacionales), por eso no podrán darle continuidad a los proyectos sociales que ya tenemos, ni implementar los que proponen como ofertas engañosas.
Estimularán al Capitalismo, por eso no acabarán con la pobreza y la exclusión, ni darán salud, educación, diversión. Todo eso bajo el Capitalismo tiene que ser privatizado, son las crueles reglas de los oligarcas: lucro para ellos y exclusión para las grandes mayorías.
Marcar distancia con Cuba: esto lo exige la embajada americana, que es el aval financiero y político de la candidatura. De allí la grosera alusión a la visita del Comandante Chávez en el cumpleaños de Fidel. No se les ocurrió otra cosa que la ofensa a una relación que enaltece a los dos Comandantes. No entienden de afectos, no pueden entender tampoco la relación de Bolívar y Sucre, o la de Simón Rodríguez y Bolívar. Son militantes del odio, no entienden otra relación que el egoísmo y la agresión entre hermanos.
Piensan que los venezolanos somos tontos y le vamos a creer sus cantos de sirenas. Por debajo de esa piel de demócratas que hoy se ponen, lo que se esconde es el mismo monstruo fascista que apareció en toda su magnitud durante las 36 horas que fueron gobierno en abril.
Buscan con todo este tinglado de las elecciones, acumular fuerza para otro zarpazo. Si van bien, siguen hasta el final, y el 3 de diciembre gritarán fraude e intentarán una maniobra tipo Ucrania. Si van mal, se retiran y pasan al plan golpista. Es por eso que sus voceros nunca aceptan al CNE, siempre dejan abierta la puerta para otras vagabunderías. Los mantuanos oligarcas han demostrado una gran plasticidad táctica, pasan del disfraz de demócrata, al golpe de carmona o al saboteo petrolero, y vuelven a ponerse el disfraz de demócratas de acuerdo a sus conveniencias.
Del lado de los bolivarianos nadie debe ser tonto, aquí no hay lugar para reeditar pactos con los oligarcas. El único camino de este pueblo es el Socialismo y el Comandante Chávez. Lo demás es ingenuidad.
¡Sólo el Socialismo salva al pueblo!
¡Son diez millones!
¡Chávez, Fidel y el ALBA, son Socialismo!

21.8.06

MIRANDA Y EL MERCOSUR

El conocimiento humano avanza, al contrario de lo que piensan los políticos tradicionales, no por las respuestas sino por las interrogantes. Las dudas, las preguntas, las incertidumbres, son impulsoras del conocimiento, porque son alentadoras de la discusión sana. Si no hay dudas, las discusiones mueren en la aceptación de lo que otros afirmaron. En resumen, se discute sobre las dudas, no sobre las certezas.
Siendo así, al estudiar, o mejor, al discutir un tema, es esencial buscar las dudas que sobre el mismo existen, y seguro que será sobre esas preguntas que se desarrollarán las nuevas ideas y conclusiones. Si queremos estudiar al MERCOSUR, debemos ir a las interrogantes. Veamos.
Algunas de las principales preguntas en el MERCOSUR son:
¿Cómo armonizar países con una economía capitalista interna, en una integración internacional que no obedezca a las leyes implacables de ese Capitalismo?
¿Cómo armonizar los intereses de economías más desarrolladas, con los de economías incipientes?
¿Cómo evitar que el pez grande se coma al chico?
Es suficiente pasearnos por las dificultades de Bolivia con Petrobrás, de Brasil con Paraguay, o la actitud ambigua de Tavaré en relación al TLC (Tratado de Libre Comercio con el Imperio), para darnos cuenta que las preguntas tienen asidero en la realidad y es fundamental darles respuesta para poder avanzar.
Las respuestas debemos buscarlas en nuestra historia. En la época de la independencia se presentaba una situación similar a la que hoy vivimos: había un imperio que hegemonizaba esta parte del mundo, el imperio español, y habían imperios emergentes y acechantes, Norteamérica, ingleses, franceses, rusos, y había la necesidad de las repúblicas nacientes de no quedar aisladas en aquel contexto.
Miranda pasó gran parte de su vida intentando que los imperios emergentes y acechantes de aquella época le prestaran ayuda. Miranda, con su esfuerzo, nos dejó una gran enseñanza: a la hora de las definiciones, los imperios, todos, se unen en contra de los peligros que amenazan su sistema imperial. A Miranda lo usaban para un imperio para atemorizar a otro. Así, por ejemplo, los ingleses amenazaban a los españoles: le prometían una ayuda que nunca llegaba, para neutralizarlo, al fin, cuando puedo concretar su sueño de invasión, lo dejaron sólo.
Bolívar, que también se enfrentó con la misma situación, tuvo la inteligencia de ir a buscar ayuda en países con los mismos intereses y necesidades que las nuestras: independizarse de los imperios, y construir un mundo donde el hombre gozara de la mayor suma de felicidad posible, un mundo donde no hubiese esclavitud.
La ayuda desinteresada, abundante y oportuna, que le presto la Haití de Petión, nos dan la respuesta a las interrogantes de hoy: el ALBA es el camino estratégico. Las enseñanzas de Miranda nos indican, por su parte, que el MERCOSUR es el camino táctico.
¡Sólo el Socialismo salva al pueblo!
¡Chávez, Fidel y el ALBA son Socialismo!

EL 2007 ES AHORA

El tiempo es una dimensión universal que la teoría de la relatividad de Eisntein trocó en ciencia. Para el enamorado mal correspondido es infinito y demasiado fugaz para los amantes apasionados. La política también posee sus dimensiones temporales, los tiempos políticos con frecuencia colindan más con la calidad, que con la cantidad. Un pueblo puede avanzar un siglo en tres días, o retroceder un milenio en un parpadear de ojos. Octubre y noviembre serán ese breve instante de tiempo definitorio y definitivo para los destinos de la Revolución. Es tan efímero que un error de apreciación pudiera ser costoso e irreparable. Veamos.
El Comandante Chávez expresó que la Revolución entrará el próximo año en un período de profundización en todos los niveles y ámbitos, pero el destino del 2007 se define en el ocaso del 2006. Profundización o restauración, revolución o contrarrevolución son antípodas, contrarios y se impondrán unos a otros en dependencia de la forma en se desarrolle y concluya la justa política de diciembre
Venezuela avanza hacia una batalla vital que pudiera adquirir matices electorales o no, pero es esencialmente política. Sería erróneo enfrentarla con criterios técnico-electorales. El problema no sólo es ganar el combate electoral, sino de qué forma se afronta y en que términos se supera. ¿Se puede perder ganando las elecciones? El número de votos no importa por la cantidad misma, sino por la calidad, por el mensaje de fortaleza o debilidad que significa para derrotar la estrategia restauradora enemiga. La victoria debe ser disuasiva, es difícil invadir o desestabilizar una Revolución que da un mensaje de fuerza y cohesión política.
La actuación de la contrarrevolución no es electoral, sino política. Su abstención o participación tendrán que ver más con la conveniencia política, que la electoral. Por momentos pareciera que el polo bolivariano se prepara más para la abstención y la violencia opositora. ¿Y si van hasta el final? ¿Qué hacer con cierto triunfalismo y las carencias organizativas que acumulamos?
Es una etapa invalorable para multiplicar la conciencia revolucionaria, debatir y hacer consenso sobre retos y debilidades, aumentar la organización y la movilización del pueblo, además de erigir una unidad revolucionaria entorno al Presidente Chávez sin precedentes. Es inevitable una preparación técnica (urnas, centros de votación, cuadernos, captahuellas), pero la médula será política, sólo así será una oportunidad para fortalecer la Revolución. La única fórmula para blindar el proceso bolivariano es consolidar la Revolución en la elección. No son necesarios sufragios a cualquier costo, sino votos con conciencia, organización y movilización. Un vacío en la acción política revolucionaria, puede conducir a una reactivación restauradora. No hay profundización en el 2007, sin consolidación en el 2006.
¡Sólo una nítida victoria política revolucionaria en el 2006, avalará el socialismo en el 2007!
¡Sólo el Socialismo salva al pueblo!
¡Para los revolucionarios el 2007 ya empezó!
¡Chávez, Fidel y el ALBA son Socialismo!

MISCELÁNEAS 18

1. La humanidad vive una encrucijada donde le va la vida. El Comandante lo proclama con vehemencia: “superar al Capitalismo o la humanidad perece”. Es decir, o el mundo encuentra el camino al Socialismo o la humanidad perece. O en alguna parte se retoma el rumbo hacia el Socialismo o la humanidad perece. O algún pueblo emociona al resto del mundo, o la humanidad perece. O algún pueblo asombra al mundo, o la humanidad perece.

2. Estamos en un momento propicio para el ejemplo urgente, tenemos las condiciones para fracturar siglos de acomodo. No hay dudas, el destino de la humanidad, la ruptura ejemplar con el Capitalismo, está en nuestras manos. De lo que aquí hagamos depende el rumbo del planeta. Si tenemos éxito pasaremos a la historia como el pueblo que indicó el camino para la construcción de un mundo viable, feliz, posible. Pero si sólo aumentamos el Producto Interno Bruto, conseguimos bajar la tasa de desempleo, bajar los índices de desnutrición, aumentar el turismo, elevar la cosecha de maíz, hacer un Metro, construir puentes, etc., etc., habremos hecho un buen gobierno, quizá el mejor gobierno que ha tenido Venezuela, sin embargo, no habremos cumplido con nuestro deber, la humanidad seguirá su funesto camino hacia el ocaso, y los pueblos del mundo seguirán buscando en el cielo una estrella que los guíe. Y los revolucionarios seguirán discutiendo, abobados, la posibilidad de superar al Capitalismo o convivir con él.

3. Es sorprendente que unas ideas contrarrevolucionarias, como las del libro: “Hugo Chávez y el Socialismo del siglo XXI” de Heinz Dieterich, hayan conseguido tanta difusión en el campo de la Revolución Bolivariana. Revolucionarios difundiendo ideas restauradoras… son cosas del trópico.

4. Construir un nuevo sistema, hacer una Revolución, tiene sus leyes. No se trata de una receta de cocina que podemos hacer con un poco más o menos de azúcar, una pizca de canela, y algunos otros ingredientes al gusto. No es un capricho, fundar una nueva sociedad tiene leyes. Lo primero que hay que dejar claro es que el problema de la propiedad es importantísimo.

5. En una sociedad las relaciones humanas están determinadas, en última instancia, por las relaciones económicas. Es decir, quien sea el propietario de los medios de producción impondrá al resto de la sociedad su ética y su cultura o, dicho en otras palabras, la propiedad hegemónica determinará la cultura hegemónica.

18.8.06

NUNCA ANTES

Nunca antes unas elecciones fueron tan importantes para el futuro del país. El Comandante Chávez ha colocado el dilema en su exacta dimensión: la patria contra el imperio. Veamos.
Una Revolución es una batalla constante que comienza dentro de nosotros mismos, debe entenderse como un proceso de intensa lucha a todos los niveles, dentro de ella y con los enemigos externos. No es de extrañar, entonces, que la Revolución Bolivariana haya pasado por varias etapas, librado diversas batallas, en todas ha avanzado, se ha depurado, recordemos a Miquelena, evacuado en abril, recordemos a la meritocracia petrolera, evacuada en diciembre, lo que significó que la Revolución tomó control de la industria petrolera y pudo colocarla, por primera vez, al servicio de la causa de los humildes. Las crisis son oportunidad para el avance revolucionario, es por eso que debemos prepararnos para ellas, Revolución que se organiza para los conflictos, es Revolución que triunfa.
Cada nueva batalla, exige del pueblo mayor entendimiento y razón. Para cada confrontación el enemigo se disfraza con nuevas mañas, la confusión y el engaño son sus principales armas. Debemos estar prevenidos, estas elecciones, no son un simple cambio de cara, como estábamos acostumbrados en la república oligarca, ahora se trata de continuar el camino de redención, de esperanzas y de amor que propone el Comandante, o volver a los caminos de miseria y de desprecio que pretenden los candidatos del imperio.
Ahora vamos a unas elecciones en las que los mantuanos oligarcas se ponen la máscara de “buena gente”, amigos de los humildes. ¡Hipócritas! Los que propugnan el sistema Capitalista creador de miseria espiritual y material, no pueden combatir la miseria por ellos mismos creada. Hoy ofrecen Villas y Castillos, cuando en el pasado sólo nos dieron su desprecio.
Su principal arma en estas elecciones es crear la confusión y el desencanto dentro de las filas bolivarianas. Cualquier problema es exagerado, los errores son aumentados, las diferencias ahondadas. Piensan engañar al pueblo diciéndole que para resolver los problemas de hoy, que los hay, deben sacrificar el camino estratégico de redención que hemos emprendido con el Comandante Chávez y la Revolución Bolivariana. Estos mantuanos, agentes imperiales, quieren engañarnos como los españoles engañaron a los indios, dándoles espejitos a cambio de oro y de las tierras de América.
Nunca antes la responsabilidad del voto fue mayor que en estas elecciones. Debemos demostrar, como en abril y diciembre, que somos un pueblo que ha madurado, que sabe escoger entre espejitos y rumbo cierto, entre promesa vana y amor concreto, entre patria y antipatria, entre el Comandante Chávez y los candidatos de Bush. Que somos un pueblo conciente que no se manipula con artificios propagandísticos.
¡Sólo el Socialismo salva al pueblo!

¡Chávez y Fidel son Socialismo!

17.8.06

¿DÓNDE ESTÁN?

Llegar hasta aquí fue labor de muchos que transitaron camino de amores, desencuentros, angustias, valentías, amarguras, desengaños, pero siempre hacia delante, a pesar de las dificultades, siempre hacia delante.
La Revolución Bolivariana alcanza cumbres que sólo imaginaron los revolucionarios anteriores. Ellos lucharon y dieron todos sus instantes a la Revolución porque tuvieron fe en que un día el país recobraría la dignidad, y entonces sería posible que un Presidente mandara a freír monos al imperio más poderoso que ha sufrido la humanidad, se acabaría con el analfabetismo en dos años, que los humildes serían amados por los gobernantes, que los pobres no serían reprimidos, que la salud iría al barrio, que los ciegos recobrarían la visión, que los inválidos caminarían, que sería posible que el petróleo sirviera para mejorar la vida de todos y no para abultar las cuentas de los meritócratas, que sería posible restituir a la sociedad su condición de armonía, que un día estaríamos construyendo Revolución y derrotando al pasado de siglos. Ellos tuvieron fe para luchar por el futuro y sembraron el camino con su vida para hacer posible el sueño que hoy vivimos.
Ahora volvieron del olvido para hacerse recuerdo popular, están en los núcleos endógenos, en los centros de diagnóstico, en el corazón de cada alfabetizado, están aquí entre nosotros, ellos están al lado del Comandante Chávez cuando retira a nuestro embajador de Israel, cuando el Comandante se abraza con Guyen Giap, ellos tambien lo abrazan, acompañaron al Comandante a Stalingrado, y volaron con él al África, ellos están allí cuando compran los Shukoi, y surcan los aires de la patria liberada, y accionan los kalashnikov que la defienden, ellos están en la Bolivia de Evo y del Che, en la Cuba de Fidel, en el ALBA, y crecen junto a la juventud que puede estudiar, y junto al campesino que recobró su tierra, a la familia que tiene casa, y al obrero que trabaja, y junto al militar que no dispara contra su pueblo, están aquí cobijados en nuestra esperanza y en nuestro esfuerzo para construir el mundo que ellos soñaron y que ahora sabemos posible.
Están aquí, presentes a la hora de las definiciones, acompañándonos en las confrontaciones, reforzando la alegría de saber que construimos mundos.
Ellos han vuelto, porque un pueblo parió un líder, y un líder se encontró con el pueblo, y esa conexión amorosa que algunos llaman los poderes creadores del pueblo, hace posible la Revolución. Y no hay mejor homenaje a los revolucionarios de siempre que concretar sus sueños.
Hoy frente a su recuerdo, su ejemplo, sus enseñanzas, debemos reafirmar la voluntad de construir, de defender la Revolución. Siempre estarán con nosotros.
¡Sólo el Socialismo salva el pueblo!
¡Chávez y Fidel son socialismo!

16.8.06

NICOLÁS Y LOS MANTUANOS

El nombramiento de Nicolás Maduro como Canciller despertó el desprecio del mantuanaje oligarca. En sus ataques al Canciller, no pudieron ocultar su asco por el pueblo humilde. Mostraron claramente el carácter fascista de su enfrentamiento con el Comandante Chávez y con la Revolución Bolivariana.
Se quiere descalificar al Canciller porque fue Chofer de Metrobús y dirigente sindical, en definitiva, porque viene de las capas humildes y por ser militante de la causa de los pobres. Lo descalifican, se burlan, hacen chistes, y llegan al descaro de promover candidatos principescos para el cargo de Canciller. De esta actitud podemos sacar algunas enseñanzas que nos servirán de guía para afinar el pulso en las futuras batallas.
La batalla central de la Revolución es la misma que libró el Libertador, los mismos mantuanos, y los mismos aspirantes a mantuanos que negociaron el sueño libertario de Bolívar, con los mismos desprecios, las mismas náuseas cuando ven cercana la redención de los desamparados. Ayer arremetieron contra Bolívar, aquel hombre que tuvo la pretensión de liberar a los esclavos, dar tierra a los campesinos, enfrentarse al imperio español y también al naciente imperio norteamericano, aquel que sembró a la América de aliento libertario, al amigo de Petión.
Ahora arremeten contra el Canciller, pero en el fondo lo que yace es el rechazo a las intenciones de Chávez de acabar con los privilegios de los mantuanos de hoy y reivindicar a los humildes. Les produce repulsión una sociedad de iguales, donde todos tengamos las mismas oportunidades.
Con los ataques a Maduro, se muestra el verdadero carácter de la lucha. Aquí en este país se libra una feroz batalla entre los que quieren seguir disfrutando de sus privilegios, no importándoles que en su afán condenen a la mayoría a la exclusión, a la miseria, y los que creen que llegó la hora de acabar con las bases materiales y espirituales que sustentan la afrenta.
Se acercan las elecciones, los mantuanos vienen con palabras huecas. Los mismos que desprecian a los humildes saldrán por los barrios con su pañuelo en la nariz y su botellita de alcohol para lavarse las manos cuando rocen a un pobre. Los sifrinos harán promesas de todo tipo, la demagogia flotará en el ambiente.
Pero no podrán engañar al pueblo quienes siempre nos han despreciado, quienes no toleran que el pueblo surja, que haya salido del analfabetismo, que tenga Barrio Adentro, Centros Diagnósticos, que la cultura y la ciencia no sean privilegios de una elite, y que un chofer de autobús pueda llegar a ser Canciller. Esos no podrán engañar al pueblo.
El pueblo estará siempre al lado del Comandante Chávez y de los dirigentes que le han demostrado amor, los que en la hora del sacrificio se han decidido por la causa de los humildes. El pueblo de Venezuela ha aprendido a reconocer sus verdaderos lideres, así lo demostró en abril y diciembre. De la credulidad de este pueblo ya nadie más abusará.
¡Sólo el Socialismo salva al pueblo!
¡Chávez y Fidel son Socialismo!

15.8.06

INDIVIDUALISMO Y SOCIALISMO

El hombre del capitalismo se debate en un dilema trágico entre su individualidad y su sociabilidad. El hombre es social, no se concibe un individuo sin sociedad. Las principales características que nos hacen humano surgen de la vida en sociedad: la cultura, la economía, la religión, el pensamiento, todos son fenómenos sociales. Es fácil, entonces, concluir que la sanidad humana, la sanidad de una sociedad humana, depende íntimamente del tipo de relación que se establezca entre el individuo y la sociedad.
Si la relación es solidaria, amorosa, es decir, que la causa social y la causa individual están fusionadas, son una, de tal forma que el beneficio del individuo también es beneficio de la sociedad, y lo que favorece a la sociedad redunda en bien del individuo, se llega en este caso a un grado de comunión de intereses, se produce la integración del hombre consigo mismo, con sus semejantes y con su entorno. Esa es una sociedad sana, donde las potencialidades del individuo y de la sociedad se desarrollan al máximo para bienestar y felicidad de todos. Podríamos decir que es la vuelta del hombre al Paraíso, una especie de reencuentro con Dios.
Por el contrario, si la relación, tal como en el Capitalismo, es de competencia egoísta, individualista, se produce un enfrentamiento entre los intereses de los individuos y el interés de la sociedad. Se construye así una pseudosociedad en la que no hay propósito común, a no ser las convenciones de una guerra de todos contra todos. Esta pseudosociedad es una patología, que al fragmentar a la sociedad fragmenta al hombre, y lo condena a la orfandad de ser un náufrago entre sus semejantes, a padecer el miedo de los desamparados, lo convierte en un triste sarcasmo del gigante que pudo haber sido.
La lucha en que nos encontramos sumergidos, la convocatoria a la batalla por el Socialismo que nos hace el Comandante Chávez, no es un simple llamado a recomponer una democracia formal como la que padecimos durante casi medio siglo, no se trata de convivir con los oligarcas que nos fragmentaron durante siglos. El empeño de hoy es construir una sociedad socialista, amorosa, sana, integradora, donde la producción social es planificada para beneficio de todos, la distribución social se hace con los más estrictos criterios de equidad, y la conciencia social tiene soporte real en la economía.
En la DIRECCIÓN de esa sociedad que queremos construir, no tienen cabida los representantes de la vieja organización Capitalista, la que fractura el vínculo del individuo con su sociedad, con ellos tenemos profundas divergencias humanas. Ahora aparecen disfrazados de demócratas, ofreciéndole al pueblo sus promesas de verdugos, sus cantos de sirenas, pero ya los conocemos, serán derrotados, así como en su momento fueron derrotados los partidarios de la esclavitud.
¡Sólo el Socialismo salva a la humanidad!
¡Chávez y Fidel son Socialismo!

14.8.06

LA PROPIEDAD PRIVADA

Nunca es exceso hablar del problema de la propiedad en el Socialismo. El asunto no es vano, alrededor de él orbitan los demás rasgos del sistema. De cómo afrontemos la propiedad, dependerá el destino del proyecto revolucionario. Veamos.
Lo primero que hay que dejar claro es que el problema de la propiedad es importantísimo. Construir un nuevo sistema, hacer una Revolución, tiene sus leyes. No se trata de una receta de cocina que podemos hacer con un poco más o menos de azúcar, una pizca de canela, y algunos otros ingredientes al gusto. No es un capricho, fundar una nueva sociedad tiene leyes. En una sociedad las relaciones humanas están determinadas, en última instancia, por las relaciones económicas. Es decir, quien sea el propietario de los medios de producción impondrá al resto de la sociedad su ética y su cultura. O, dicho en otras palabras, la propiedad hegemónica determinará la cultura hegemónica.
Si estudiamos las formas de propiedad de los medios de producción, veremos que sólo hay dos posibles: una, que la propiedad sea de toda la sociedad, y la otra, que la propiedad sea de sólo una fracción de la sociedad (cogestión, empresas recuperadas, compañías anónimas, etc.), a ésta la llamaremos nosocial. En resumen, la propiedad de los medios de producción puede ser social y nosocial.
Ahora bien, la forma de propiedad nosocial, que es la hegemónica en el Capitalismo, genera una ética y una cultura que justifica esa propiedad. La ética y la cultura del Capitalismo están fundamentadas en el egoísmo, de allí que lo mezquino, el sálvese quién pueda, la guerra de todos contra todos, sea la moral predominante. Esto es así porque el Capitalismo tiene como fundamento económico la posibilidad de que unos hombres compren el trabajo de otros hombres. Por tanto, la ética debe justificar que todo puede ser vendido y todo puede ser comprado, hasta la vida del hombre. Lo único que cuenta es el lucro, si algo da lucro es moralmente aceptado o, mejor, hipócritamente aceptado. De esta manera, la sociedad se fragmenta en tantos trozos como personas existan, que pugnan cada una por obtener beneficio en el mercado, donde se vende todo, hasta la vida. En resumen, el Capitalismo se fundamenta en la propiedad nosocial de los medios de producción, produce una guerra de todos contra todos, una ética del egoísmo que justifica esa guerra y, como consecuencia de ello, la sociedad se transforma en fragmentos.
El Socialismo es, en definitivas palabras, la integración, el rescate de la sociedad fragmentada por el Capitalismo. El fin último del Socialismo es recomponer la sociedad y, simultáneamente, rescatar al hombre transformado en máquina y en desecho
. Para esto es necesario cambiar la conciencia egoísta, propia del Capitalismo, por la conciencia amorosa, propia del Socialismo. Ahora bien, para que el cambio sea posible, es necesario afincar la nueva conciencia amorosa en la propiedad social de los medios de producción.
¡Sólo la sociedad propietaria podrá desarrollar la conciencia social!
¡Sólo el Socialismo salva al pueblo!
¡Chávez y Fidel son Socialismo!

LAS PROTESTAS

Indicaba nuestro profesor de filosofía, que en última instancia hablaría el objeto. Quería explicarnos que el hombre, el subjeto, crea múltiples teorías para interpretar el mundo, pero es la realidad, el objeto, la que siempre tiene la última palabra y, por lo tanto, si la realidad no se engrana con la teoría, es la teoría la que debe ser revisada. Veamos.
La realidad venezolana nos envía signos, que los revolucionarios debemos estudiar con detenimiento. Uno de ellos, es la cantidad de protestas de los humildes. Para estudiar esta situación, podemos guiarnos por dos preguntas:
¿Por qué protesta la gente? Lo hacen porque sus expectativas, principalmente materiales, no están siendo satisfechas con la celeridad por ellos esperada. Las protestas son por reivindicaciones materiales, muy rara vez tienen un contenido político.
¿Por qué se protesta de esa manera? La forma de las protestas nos ofrece otros indicios. Se protesta cerrando calles, avenidas y hasta autopistas nacionales, se toman reservas ecológicas, zonas protectoras de la capital. Se protesta de forma egoísta y sin conciencia social, con el único argumento de “si yo lo necesito, lo tomo… lo demás no importa nada”. Hasta ahora ha sido ésta la característica principal de las protestas, pero en los últimos días se ve un rasgo que debe llamar a reflexión a los revolucionarios: ahora la protesta se hace no importando si beneficia a los oligarcas, y es más, se usan los medios oligarcas y a los lideres oligarcas para hacer la protesta. Por reclamar algo pequeño la gente favorece a sus verdugos, poniendo en juego su futuro y la estrategia revolucionaria.
No hay dudas, los signos de los tiempos son claros, la conciencia revolucionaria se resiente. El deber de los revolucionarios es estudiar esta situación, corregir los errores y buscar las soluciones.
Lo primero que salta a la vista es que nos descuidamos en la educación política del pueblo y en la concientización de los humildes. Dejamos esta importantísima tarea al expontaneísmo pequeño burgués. Lo segundo, hemos fallado en la organización política y administrativa del pueblo. Esta falla tiene su origen en una doctrina anarcoide equivocada, que plantea el expontaneísmo en la política y en la organización, trayendo como consecuencia el desarme ideológico y organizativo del pueblo. Tercero, los líderes revolucionarios han descuidado su labor de dirigentes del pueblo.
Debemos entender que el principal deber de los revolucionarios es construir pueblo revolucionario, capaz de echar adelante una Revolución, pueblo organizado y conciente, políticamente informado.
Son las elecciones ocasión inmejorable para corregir entuertos y emprender la gran campaña por la concientización revolucionaria del pueblo. Diez millones de votos no son suficientes, necesitamos diez millones de conciencias. Cada voto, diez millones de conciencias.
¡Sólo el Socialismo salva al pueblo!
¡Sólo el pueblo conciente es socialista!
¡Chávez y Fidel son Socialismo!

MISCELANEAS 18

1. La congregación comenzó a decaer y no se sabía por qué. Al monje más sabio de la congregación le fue consultada la tragedia, y éste sentenció: “se ha caído en el conformismo, y el conformismo ha traído el acomodamiento, y el acomodamiento nos llevó al egoísmo, y con el egoísmo dejamos de ser una congregación”. Cuando al monje sabio le fue consultado el remedio, éste respondió: “una piedrita en el zapato”. Todos quedaron estupefactos, y el monje aclaró: “una piedrita en el zapato que nos recuerde que somos uno y somos todos”. Desde ese día la congregación siempre prospera, los monjes trabajan lo suyo y la piedrita en el zapato les recuerda que deben estar pendientes por todos, por la congregación

2. En otros artículos proponíamos como fundamentos del Socialismo: la propiedad social de los medios de producción, la distribución equitativa de la riqueza así producida, la organización administrativa y política del pueblo, desde el nivel local hasta el nivel nacional, y la conciencia del deber social. Éstas no son ocurrencias alegres, no se trata de un capricho, nacen de la esencia misma del Socialismo como superación del Capitalismo. Sin estos fundamentos no podemos hablar de Socialismo.

3. El Socialismo busca, en última instancia, recomponer a la sociedad y al hombre que han sido fragmentados por el Capitalismo. Y la base de esa fragmentación del humano y de la sociedad es la propiedad nosocial de los medios de producción (por favor no confundir con propiedad privada de las cosas).

4. Una sociedad donde la propiedad de los medios de producción no sea social, necesariamente tiene que permitir la compra del trabajo, del tiempo, de la vida de unos hombres, por otros hombres, es decir, una especie de esclavitud sofisticada. Y una sociedad así, para funcionar, para justificarse, tiene que tener como fundamento ético y moral al egoísmo. Es, en resumen, una sociedad fragmentada en millones de pujas individuales o, dicho en palabras clásicas, una guerra de todos contra todos. Esta patología social, e individual, no se puede superar sin sustituir la propiedad nosocial (la de una parte de la sociedad) de los medios de producción, por la propiedad social (la de toda la sociedad). Es decir, sin acabar con la posibilidad de que unos hombres se apoderen del trabajo de otros hombres. He allí por qué el Socialismo no se puede construir sin la hegemonía de la propiedad social de los medios de producción.

5. La humanidad vive una encrucijada donde le va la vida. El Comandante lo proclama con vehemencia: “superar al Capitalismo o la humanidad perece”. Es decir, o el mundo encuentra el camino al Socialismo o la humanidad perece. O en alguna parte se retoma el rumbo hacia el Socialismo o la humanidad perece. O algún pueblo emociona al resto del mundo, o la humanidad perece. O algún pueblo asombra al mundo, o la humanidad perece.