18.5.07
ABUNDANCIA Y CARENCIA, DOS DESIERTOS
17.5.07
CRITICAR ES AMAR
¡El Socialismo se hace con Socialismo!
16.5.07
REPUDIO A POSADA, HONOR A LOS CINCO
PODER Y PETROLEO
En los últimos cien años el dominio sobre el petróleo determinó el control sobre lo político. El poder siempre fue de los que controlaban el Petróleo, ellos marcaron las pautas al país, formaban las nuevas oligarquías y engrosaban las arcas de las oligarquías tradicionales. La riqueza nunca alcanzó para las demandas sociales de la población. Se producía una pálida alternabilidad en el gobierno, pero en la petrolera siempre permanecía la continuidad meritocrática.
Desde el 2003, en la pugna por cambiar los destinos de Venezuela, el pueblo bajo el liderazgo de Chávez expulsó la casta meritócrata y logró subordinar la petrolera a los intereses estratégicos de la Revolución. Se inició el desmontaje del entreguismo heredado de la IV República, se detiene la desnacionalización, se fortalece la OPEP, se inicia el envío de petróleo a la bloqueada Cuba y a otras naciones.
Por primera vez PDVSA se subordinó a un proyecto político revolucionario. Nunca los recursos petroleros se distribuyeron de forma más justa y transparente en beneficio de los venezolanos: misiones sociales, obras de infraestructura, viviendas, planes de siembra, entre otros. PDVSA dejó de ser una compañía extranjera subordinada a los intereses transnacionales, vedada a los venezolanos, tabú para la prensa, para convertirse en el alma económica estratégica de la Revolución Bolivariana bajo el liderazgo del Comandante Chávez, quien dicta ahora las pautas al resto del país, incluyendo a la petrolera.
¿Por qué atacar despiadadamente a la nueva PDVSA? ¿Por qué agredirla de forma sistemática y desequilibrada, con premeditación y alevosía e invocando banderas revolucionarias? Nadie niega que, como todas las instituciones, todavía tiene problemas y vicios del pasado. ¿Pero qué intereses se solapan detrás de una operación mediática de esta naturaleza? Veamos.
Cualquier proyecto interno o externo que pretenda hegemonizar la sociedad venezolana y torcer el rumbo socialista, precisa atacar a PDVSA, el eslabón político más débil y simultáneamente el corazón económico de la Revolución. Si la contrarrevolución o la quinta columna interna controlan la petrolera, intentarán la restauración.
El meollo de la fuerte oleada de ataques contra PDVSA y el ocultamiento de sus logros, por parte de medios y plumíferos mercenarios apátridas al servicio del capital, es el anuncio anticipado de un nuevo intento de restaurar el viejo orden petrolero burgués, de regresar al capitalismo y yugular el Socialismo.
¡No volverán, y no retoñarán!
¡Chávez es Socialismo!
14.5.07
MUHAMMAD YUNUS: APAGAR EL INCENDIO DEJANDO SUELTO AL INCENDIARIO
11.5.07
SOBRE MONSTRUOS Y MONSTRUOSIDADES
¡VENCEREMOS!
LA VOLUNTAD Y LA REALIDAD
10.5.07
ALIMENTACIÓN Y CAPITALISMO
Si examinamos el problema de los alimentos en su manifestación inmediata, es decir en el desabastecimiento de hoy, sólo obtendremos respuestas simples y superficiales que no nos permitirán darle soluciones de fondo, estructurales, perdurables. Por eso debemos intentar ir a las profundidades del fenómeno, abarcarlo en sus relaciones, en todos sus ángulos y, desde esa comprensión, enfrentarlo.
Muchos son los elementos del problema y varios los niveles, pero siempre al analizarlos nos encontramos en su origen al sistema capitalista. Toquemos algunos:
Nuestros hábitos alimenticios están cincelados por los intereses del lucro capitalista, es así que consumimos trigo en tierra de maíz, gaseosa en lugar del papelón, aguas con colorantes, etc., etc. Nuestra alimentación obedece más a los intereses del lucro empresarial privado, que a las normas de una nutrición sana.
Pero, donde el capitalismo muestra toda su perversidad es en el fenómeno alimentación a nivel mundial. Veamos.
Según datos de la FAO: En los últimos 50 años la producción mundial de alimentos ha aumentado de forma vertiginosa, incluso más que la tasa de la población mundial. Entre 1990 y 1997 la producción per cápita de alimentos creció casi un 25 %. Los datos constatan este crecimiento imparable: tomando como referencia el campo de la alimentación, en 2004 la cosecha de grano en todo el mundo alcanzó por primera vez la cifra de 2.049.000 millones de toneladas (un aumento del 9% respecto al año anterior).
Pero a pesar de estos números, el hambre en el mundo también ha crecido hasta los 852 millones de personas. El problema del hambre, como fenómeno grave y generalizado, no se debe a la escasez de alimentos…
Lo que significa que la humanidad tiene la capacidad de producir alimentos para toda la población. Para muestra un ejemplo dramático: ¡La India, con millones de hambrientos, es el tercer productor de cereales del mundo! De estos datos vistos al vuelo, surge la pregunta ¿Si hay suficiente alimento por qué hay hambre?
La respuesta es una sola: el hambre se debe a la distribución capitalista egoísta de la riqueza socialmente producida, en este caso los alimentos. En esta área, como en ninguna otra, queda claramente evidenciado el carácter antisocial del capitalismo.
En Venezuela el problema alimenticio, el desabastecimiento, surge del enfrentamiento entre una economía socialista que pugna por nacer, impulsada por la Revolución Bolivariana, en choque con una distribución y producción capitalista que pugna por seguir con sus privilegios y su obtención de lucro por encima de la vida.
¡Sólo la profundización de la economía
y la conciencia socialista resolverán
el problema alimenticio nacional!
¡Chávez es Socialismo!
9.5.07
PROPIEDAD NOSOCIAL: “LA TRAGEDIA QUE AMENAZA NUESTRA ESPECIE”
Estas formas tienen mucho auge en nuestra Revolución, en ellas se invierten recursos y esperanzas, por eso es saludable pensar hacia dónde nos llevan, cuál es la evolución natural de esas formas de propiedad, cómo influyen en la marcha hacia el Socialismo. Veamos.
Previamente recordemos dos conceptos básicos:
Primero: “como una sociedad se relacione con el trabajo, así se relacionarán sus miembros entre sí”.
En una sociedad donde la hegemonía de la propiedad de los medios de producción (la que determina la conciencia) sea la propiedad nosocial, los hombres se relacionarán con el trabajo en una relación de compra-venta: unos hombres comprarán el trabajo, el tiempo, la vida de otros hombres. En otras palabras, los hombres son mercancías que se venden en el mercado, esa es su relación con el trabajo. En consecuencia se relacionarán entre ellos como se relaciona cualquier mercancía, como competidores, se relacionarán de forma egoísta.
En resumen, una sociedad donde la propiedad hegemónica (la que determina la conciencia) sea la propiedad nosocial, producirá una relación mercantil con el trabajo y una relación egoísta entre sus miembros.
Segundo: Un sistema de propiedad, en este caso la propiedad nosocial, producirá una espiritualidad que lo reproduzca y lo perpetúe. Y esta espiritualidad será más arraigada en tanto más tiempo tenga de permanencia el sistema en cuestión, y aquí vale la pena recordar que la duración del sistema de propiedad nosocial se mide por milenios.
De todo esto es fácil deducir que la Revolución, el camino al Socialismo, se enfrenta con una espiritualidad que tiene un arraigo fortísimo, milenario, por tanto, debemos hacer un fortísimo esfuerzo material y espiritual para sustituirla.
Es fácil deducir también que una concesión al capitalismo, por pequeña que sea, se traduce en una debilidad profunda de la Revolución, es decir, la marcha hacia el Socialismo debe ser enérgica, muy firme. No dar ninguna concesión a las formas nosociales, y entender la convivencia con ellas como una necesidad transitoria, nunca como un modelo.
Es fácil concluir que las formas nosociales de propiedad de los medios de producción que hoy establezcamos, nos conducirán al debilitamiento de la espiritualidad socialista, y por tanto al alejamiento de su posibilidad.
Reafirmemos, siguiendo el pensamiento del Che, que en un régimen híbrido donde se promuevan formas de propiedad nosociales, que conviven junto a formas de propiedad social de los medios de producción, serán las formas nosociales las que terminarán imponiendo su lógica, derrotando al Socialismo.
La Revolución tiene que ser un huracán que arrase la espiritualidad y la materialidad capitalista, los suaves vientos alisios nunca harán Revolución.
¡El Socialismo se construye con Socialismo!
¡Chávez es Socialismo!
8.5.07
PROPIEDAD SOCIAL: ESPERANZA DE LA HUMANIDAD
A la propiedad social de los medios de producción, la oligarquía le tiene terror. Aceptan todo, cualquier cosa, menos que le toquen su propiedad. Son capaces de travestirse socialistas, con la condición de que persista la propiedad egoísta, antisocial, de los medios de producción, siempre que le dejen intacta la posibilidad de apropiarse del trabajo ajeno.
Ellos saben que allí está la esencia de todo cambio profundo. Sin ese cambio en la relación de propiedad, toda Revolución será indefectiblemente atrapada por la restauración.
Ahora bien, por qué es fundamental la propiedad social de los medios de producción para
El Comandante ha dicho con mucho tino, que el capitalismo es el camino al infierno. Ahondemos un poco en esta afirmación, y estudiemos cómo cambiar el rumbo fatídico.
Es el Consumo Demencial la manifestación de la esencia socialicida del capitalismo.
El capitalismo requiere para su funcionamiento de un consumo compulsivo, el consumo es el que determina el éxito o el fracaso del sistema.
Si el consumo se detiene, se acumulan las mercancías y el capitalismo entra en grave problema, en crisis, se tranca todo el sistema.
Entonces, el mantener los niveles desmedidos de consumo exige crear necesidades artificiales, y es este binomio capitalista, Consumo y Necesidades Artificiales, el soporte de toda la locura.
La humanidad espoleada por las insaciables necesidades artificiales, contamina mares y atmósfera, produce millones de excluidos, cunde el hambre en el planeta, corre hacia el abismo.
Un buen ejemplo de esto es el insaciable consumo de combustibles, que lleva a producir alimento para la voracidad de las maquinas, en lugar de mitigar el hambre de millones de seres humanos.
Para salvar a la humanidad, para detener la carrera socialicida, debemos preguntarnos: ¿Por qué surgen las necesidades artificiales socialicidas? ¿Cómo detenerlas?
Las necesidades artificiales surgen de la exigencia de lucro infinito que una economía no planificada, competitiva, impone a los capitalistas, porque ya sabemos que capitalista que deje de ganar, perece.
Siendo así, sólo podremos salvar a la humanidad, construir un mundo viable, si organizamos la economía sobre relaciones de propiedad social de los medios de producción, que la sociedad retome la conducción de su economía y pueda organizarla en base a necesidades naturales, aquellas que no pongan en peligro su existencia, que no esté basada en la competencia, en la necesidad compulsiva de ganancia, donde, en resumen, el hombre no sea lobo del hombre. Y eso sólo es posible si la sociedad se encuentra a sí misma, si se integra, supera la fragmentación y rescata la razón humana del trabajo, es decir, si el trabajo y el trabajador dejan de ser una mercancía, si el trabajo es trabajo para toda la sociedad, y la riqueza así producida pertenece a la sociedad toda.
¡El Socialismo se construye con Socialismo!
¡Chávez es Socialismo!
7.5.07
CHÁVEZ ES SOCIALISMO
No se puede entender el momento político, mucho menos construir una estrategia correcta, sin un diagnóstico acertado de las fuerzas en pugna.
En el seno de
La neoligarquía, que a la sombra del Estado ha conseguido acumular capital en cantidades tales que la convierten en una poderosa clase emergente, con intereses económicos comunes, que se organiza y trata aceleradamente de consolidar una expresión política para enfrentarse a la corriente socialista.
La neoligarquía emergente tiene varias contradicciones que resolver:
Primero, debe ser chavista, derivan su fuerza política del caudal chavista, pero al mismo tiempo el discurso y la práctica socialista del Comandante va contra sus intereses.
Segundo, debe dar respuesta a las expectativas de la sociedad que exige satisfacción de sus necesidades, las naturales y las artificiales, creadas por un consumismo insensato, pero por la vía capitalista no lo consigue, y no puede tomar el camino socialista porque va contra sus intereses. Es una clase sin futuro, pero con capacidad de hacernos mucho daño.
La neoligarquía intenta resolver sus contradicciones deteniendo al Socialismo: lo privan de su aliento constructor, lo debilitan y debilitan al Comandante, porque en Venezuela sin Chávez no hay Socialismo, y sin Socialismo no hay Chávez. Para eso cuenta con la pequeña burguesía, que es su clase operativa y suplidora ideológica. El proyecto de la pequeña burguesía tiene como misión histórica detener al Socialismo y abrir camino a la restauración capitalista.
Por un lado, despolitizan el proceso, es decir, pretenden despojar a la política de su esencia, de ser lucha entre proyectos distintos, antagónicos, que obedecen a intereses económicos distintos, antagónicos, a visiones del mundo opuestas: los intereses de los capitalistas en oposición a los intereses de las grandes masas despojadas.
La colaboración de intereses que proponen no pasa de ser una ilusión que siempre conducirá al fracaso, porque en el país ya no caben las conciliaciones, ni políticas ni económicas.
Proponen un partido que deja de ser instrumento político de los desposeídos, y se transforma en un conglomerado inocuo, desdibujado, despolitizado, donde sospechosamente, dicen, cabemos todos.
En lo económico impulsan formas que presentan como híbridos novedosos, cuando en realidad son vetustas formas capitalistas ñoñas, que se enfrentan a la economía socialista.
La política neoligarca nos lleva a un callejón sin salida: no conseguirán resolver ningún problema, ya sabemos que el capitalismo no resuelve. Pero, además debilitarán al Comandante al despojarlo de su vigor socialista. Entonces, por esa vía cosecharemos indefectiblemente un Pueblo desconcertado, escéptico, amotinado. Y abriremos vías a respuestas fascistas.
¡El proyecto neoligarca es un enemigo principal, y el deber de los revolucionarios es derrotarlo, de no hacerlo la neoligarquía disolverá de nuevo a
¡El Socialismo se construye con Socialismo!
¡Chávez es Socialismo!
4.5.07
EN MEDIO DE LA BATALLA… PENSAR
Motores, fundación de partido, partidos disueltos, otros diluidos, algunos resucitados y vueltos a enterrar, autoexcluidos, permisados, consejos comunales, impulso de proyectos económicos, renacionalizaciones petroleras, fábricas recuperadas, cogestión buena, cogestión mala, cumbres energéticas, el ALBA creciendo, inauguraciones a montón, y paremos de contar.
No hay dudas, la caravana revolucionaria se mueve, se agita, levanta polvo, son días turbulentos, no queda tiempo más que para la acción. Las revoluciones son torbellinos.
Esta característica agitada que es propia de los desarrollos revolucionarios impone la necesidad de la reflexión, del alto en el camino, del balance crítico que permite ajustar el rumbo, corregir entuertos, afirmar éxitos. Podemos decir que una Revolución depende en gran medida de la capacidad de reflexión en la tormenta que ella es.
El Che detenía el huracán revolucionario, y con humildad hacía reuniones bimestrales en el Ministerio de Industrias para analizar el camino, estudiar el rumbo, chequear resultados, producir teoría. Gran parte del vigor teórico del Che proviene de estas reuniones pensantes, muchas dudas surgieron allí, también muchas respuestas tienen allí su origen.
En
¿Qué tipo de conciencia estamos estimulando? ¿Tiene relación con la economía que estamos desarrollando? ¿Qué valores estamos sembrando en la sociedad? ¿Hasta dónde la compensación material, hasta dónde la compensación moral? ¿Las formas capitalistas que hoy amparamos, son las herramientas melladas que mañana generarán conciencia capitalista y se enfrentarán al Socialismo? ¿Estamos utilizando nuestro tiempo de energía fósil para cambiar el modelo social de consumir y producir energía? ¿Estamos cambiando las necesidades artificiales creadas por el capitalismo? ¿Qué tipo de relación con el trabajo estamos imponiendo? ¿Somos anticapitalistas? ¿Cuál debe ser la forma hegemónica de propiedad de los medios de producción? ¿Actuamos en concordancia con el enfrentamiento antiimperialista? ¿Somos un Pueblo preparado para el enfrentamiento antiimperialista? ¿Le hemos dado al Pueblo razones sagradas para luchar hasta las últimas consecuencias? ¿En medio de amenazas reales de magnicidio, se puede dejar al Pueblo al espontaneismo anarcoide, o se debe construir ya un Estado Mayor Político que nos guíe, organice y prepare la reacción popular frente a las eventualidades posibles? ¿La construcción del partido es oportunidad para la formación ideológica, la movilización, la discusión de los asuntos de
Estas son algunas de las preguntas que pueden estimular la indispensable reflexión de los revolucionarios.
¡La actividad no debe impedir el pensarnos!
¡Chávez es Socialismo!
CON EL CAPITALISMO NO SE JUEGA
El capitalismo es el sistema de expoliación de humanos y naturaleza más voraz, virulento y dañino que haya existido y que existirá jamás. La perversión de la cual es capaz el humano llegó a su máxima expresión con el capitalismo, estamos en los límites de la agresión que el planeta puede soportar.
Después del capitalismo sólo hay dos posibilidades: o una sociedad socialista, o el silencio de la muerte.
Es así, la humanidad ha creado un monstruo terrible que la amenaza con la destrucción de la vida planetaria.
El capitalismo es como una bacteria, altamente infecciosa, peligrosísima. El trato con él tiene que ser de separación tajante.
Quienes han querido construir un nuevo mundo conviviendo con el capitalismo han sucumbido. Allí está la historia para recordarnos la caída de
Ya el Che nos advertía del peligro de usar las armas melladas capitalistas en la revolución, y nos decía que al imperialismo no hay que creerle ni tantico así. La permanencia del Socialismo cubano se debe fundamentalmente a la profundización de formas socialistas de conciencia y economía, y al combate decidido a las formas capitalistas.
Debemos desechar la idea desatinada de construir, con la renta petrolera, formas capitalistas bajo eufemismos como el de propiedad colectiva privada, y pretender que los intereses de estas formas no se enfrentarán a los intereses de la sociedad toda, que no impedirán la construcción del Socialismo.
Al contrario, las formas capitalistas que hoy creamos, mañana serán heraldos negros que nos anunciarán que hemos fracasado, que la humanidad sigue sin rumbo, que la enfermedad sigue su loca carrera al abismo.
No podemos fallar, no hay otra forma de crear Socialismo que construyendo, clara, determinantemente, Zonas Económicas Socialistas, de propiedad social de los medios de producción administrada por el Estado, creadoras y difusoras de conciencia socialista.
Al capitalismo no se le puede dar tregua: cada compañía capitalista que formemos será un germen maligno de conciencia capitalista, cada conciencia capitalista que reforcemos será un enemigo del Socialismo y un agente difusor del egoísmo capitalista, cada agente difusor del egoísmo capitalista será un enemigo político nuestro y un aliado natural de la oligarquía y del imperio.
¡El Socialismo se construye con Socialismo!
¡Chávez es Socialismo!
INFLUENCIA ANARQUISTA EN LA FORMACIÓN DE PARTIDO ÚNICO
La discusión del partido único se ha abordado desde dos ángulos:
Uno, los que no acuden al llamado del Comandante, es el nivel de la mezquindad invocadora de mil excusas, unas ridículas, otras un poco más serias, todas simples justificaciones de los que desde la soberbia piensan que estarán protegidos de las vicisitudes de una Revolución si permanecen tras unas siglas.
En el fondo no tienen confianza, ni en el Socialismo, ni en el Comandante, buscan nuevos respiraderos para seguir flotando en el mar del oportunismo.
El otro nivel, es el más necesario, el de la discusión seria. Discusión que debe comenzar desde ahora y ser el alma de la nueva organización. A ese nivel van destinadas estas reflexiones. Veamos un poco de historia.
Las respuestas que la pequeña burguesía dio a la derrota de las décadas del sesenta, setenta y ochenta, osciló entre el escepticismo, el olvido de sus viejas prédicas, y los más tenaces fueron a parar a una especie de anarquismo tropical que les permitió renunciar a su obligación de liderazgo.
La esencia del anarquismo tropical que nos emponzoña es negar a la masa su vanguardia, no consideran a la vanguardia parte del Pueblo, sólo consideran Pueblo a los que no han adquirido conciencia revolucionaria. De esta manera blindan al sistema, ya sabemos que Pueblo sin vanguardia sólo es capaz de jacquerie, pero nunca de Comunas, es capaz de motines tipo 27 de febrero, pero nunca de acciones políticas tipo 4 febrero.
Cuando surge
¿Cómo se expresa el anarquismo en la presente etapa?
El Comandante ha dado un paso muy importante con la convocatoria a la formación del partido.
La necesidad del partido surge de la convicción de que los niveles de conciencia revolucionaria en la masa son desiguales: unos alcanzan altos niveles de conciencia de forma rápida, a otros les cuesta más. De aquí que la principal característica del partido es agrupar a los de mayor conciencia para ayudar al resto de la población a avanzar.
Siendo así, se desprende que la formación del partido donde la meta sean millones de inscritos en el menor tiempo posible, donde el único requisito es pasar la captahuella, es una contradicción con el concepto que da origen a la necesidad de un partido revolucionario, y es señal de una fuerte tendencia anarquista que debe ser sometida.
El Partido Único Socialista tiene que agrupar a los mejores, a los que el Pueblo reconozca como los mejores, a los que por su comportamiento y trayectoria prefiguren a la sociedad que queremos construir, a los que garanticen que por sobre todas las dificultades seguirán el camino del Socialismo.
¡Pertenecer al partido es un honor que debe ser conquistado con el comportamiento diario. Esa es la meta!
¡Chávez es Socialismo!
3.5.07
¡CONTRA EL MAGNICIDIO, AVANZAR YA!
Nuevamente el Comandante advierte la intención de un magnicidio, denuncia las pretensiones asesinas del imperio. La posibilidad debe suscitar una profunda reflexión en el campo revolucionario, y angustiar a los hombres de buena voluntad.
Los oligarcas desestiman el atentado, ninguno de ellos lo condena, mostrando así su verdadero talante: por encima de sus privilegios no hay ninguna humanidad, ni siquiera el respeto a la vida.
Pensar que el imperio tiene intenciones magnicidas no es descabellado, así como constituye una ingenuidad pensar que es un hecho aislado.
Estamos frente a un plan del imperio para truncar
El plan tiene varias aristas:
En lo internacional afinan un bloque contra nosotros, agrupan a los gobiernos francamente lacayos, tipo Uribe, Calderón, y a los oportunistas, como el inefable Lula. Nos enfrentan para romper la ola de independencia que recorre el continente. Chávez es el líder de este nuevo polo que comienza a surgir con el ALBA, el Comandante es el objetivo.
En lo nacional el plan criminal tiene dos fases: desestabilización y estabilización. Expliquemos.
En la fase de desestabilización se inscribe el Magnicidio, que es una manera de crear una turbulencia que desequilibre el cuadro político y social, y les permita pasar a la fase de estabilización, con la opción que ya tienen preparada.
¿Cómo defendernos del Magnicidio?
La defensa tiene dos frentes: el policial, que compete a los cuerpos del Estado.
Y el otro frente, el más importante, el decisivo, el político, es decir, disuadir a los promotores imperialistas del magnicidio. Demostrar en la práctica que aquí no hay más opción que el Socialismo, que si desestabilizan avanzaremos, pero nunca retrocederemos.
Debemos activar desde ahora
El centro de la disuasión es avanzar ya, no hay que esperar. El avance es el mejor escudo antimagnicidio. Un Pueblo consolidado en el Socialismo es capaz de tal respuesta en caso de agresión, que la hace inviable.
El imperio retrocede frente a Pueblos capaces de reacciones valientes, y sólo arremete frente a la debilidad.
Avancemos ya en la organización del Pueblo, redoblemos la marcha en la formación del Partido, hagamos de él una vanguardia capaz de guiarnos en la construcción y defensa del Socialismo.
Avancemos ya en la concientización del Pueblo, en la elevación de la conciencia del deber social, y en la construcción de su base material:
Avancemos ya en la formación política, en el estudio, en la cultura. Un Pueblo culto es un Pueblo fuerte.
Si se atreven desatarán un huracán continental, que no se detendrá hasta ver enterrados los últimos vestigios del capitalismo en la tierra de Bolívar, y construidos los pilares fundamentales del Socialismo en el Sur.
¡Avancemos ya!
¡Chávez es Socialismo!
2.5.07
PROPIEDAD, PARTIDO, CONCIENCIA, ESTADO, ACCIÓN…
Todas las manifestaciones sociales están íntimamente ligadas, todas dependen, se influyen, se condicionan mutuamente, formando un sistema social, que gira fundamentalmente y en última instancia alrededor de las relaciones de propiedad. En este conjunto nada está aislado.
La oligarquía trata de presentarnos los componentes sociales como aislados, de esta manera, la relación de propiedad no tendría nada que ver con la formación del partido, o con el mensaje que difunden las telenovelas, ni con lo que se consume o se produce en la sociedad. Esta fragmentación favorece a la oligarquía, porque impide la comprensión del funcionamiento social y encubre dónde y cómo se deben dar los cambios revolucionarios.
Así, podemos caer en la ficción de pensar, por ejemplo, que podemos tener conciencia socialista, con una economía capitalista, que es posible construir un partido socialista auténtico, en un ambiente de egoísmo capitalista, que la ética está aislada de la economía.
¿Cómo abordar el conjunto?
Lo que en última instancia va a determinar al conjunto social son las relaciones de propiedad. Podemos decir, parafraseando a los clásicos, que la historia de la humanidad, es la lucha de las clases por cambiar las relaciones de propiedad.
Para consolidar el Socialismo que recorre el espíritu de
El Socialismo, es y tiene como fin esencial, recomponer la sociedad que el capitalismo ha fragmentado en egoísmos. La desintegración social surge de la economía capitalista, que consiguió transformar a todos los aspectos de la vida en una mercancía, en el capitalismo todo se puede vender y comprar, inclusive, y principalmente, el trabajo humano, el humano se puede comprar y vender. Al transformarnos en mercancías actuamos como enemigos competidores, he allí el origen de la sociedad fragmentada.
En esta lucha feroz por recomponer a la sociedad, una de nuestras principales armas es tener los conceptos firmes, sobre todo el concepto de propiedad. En este campo la oligarquía siembra sus extravíos. Aclaremos.
Cuando esta forma de propiedad es hegemónica, entonces la sociedad trabaja para si misma. Y como la sociedad se relacione con el trabajo, así se relacionarán sus miembros.
De esta manera las relaciones amorosas consiguen su fundamento, ya nadie se puede apropiar del trabajo de nadie, ahora la meta no es aumentar el capital, sino aumentar el bienestar de la sociedad, que es aumentar el bienestar de cada uno de sus miembros.
Allí se construirá el hombre nuevo. Todo: el partido, el Estado, la conciencia, girará alrededor de esa relación económica y surgirá la nueva relación espiritual amorosa.
¡Chávez es Socialismo!
30.4.07
RECETA DE REVOLUCIÓN
Los ataques a una Revolución son variados, el enemigo usa numerosas armas unas sutiles y otras más ramplonas. A veces se disfraza de Teodoro, a veces de cabeza de motor, todos son útiles, todos tienen su momento. Así como da el golpe, prepara el magnicidio, o va al revocatorio, nada le da escrúpulo.
Cuando una Revolución se está consolidando, la oligarquía la enfrenta con su mejor arma, la que tiene más filo, la que mejor resultado le ha dado en su lucha mundial contra
Se trata de la deformación teórica. La oligarquía sabe que la fortaleza de una Revolución es su ideología, una ideología débil, confusa, significa inevitablemente una Revolución derrotada. Hacia la ideología enfila su ponzoña.
En época de Revolución siempre aparecen los falsificadores teóricos, son como un batallón de zapadores, vienen de todas partes para construir sus humos distraccionistas.
Mal utilizan palabras aisladas de los próceres para apoyar sus campañas venenosas. Por ejemplo, la frase del Maestro Simón Rodríguez: “o inventamos o erramos”, que encierra una profunda enseñanza, ellos la presentan como una invitación a la improvisación teórica, como una licencia a negar todo el acervo de conocimiento del pasado, a ignorar a los grandes pensadores revolucionarios.
La complementan con otra de extraño origen: “no hay receta”. Esta patraña equivale a aquella del fin de la historia de Fukuyama. Porque negar “la receta” es negar la experiencia histórica, ignorar todo el pensamiento y toda la acción revolucionaria acumulada desde Espartaco, conceptualizada por Marx, enriquecida por Bolívar, Martí, el Che, Fabricio, Argimiro... Y al negar la historia, condenamos a los revolucionarios a comenzar siempre de cero, a ser huérfanos infinitos.
¡Sí hay receta! Veamos:
Primer ingrediente: sentir que este mundo capitalista es el camino del infierno.
Segundo ingrediente: sentir que se puede construir un mundo que lo sustituya.
Tercer ingrediente: sentir que el camino es restituir las relaciones amorosas perdidas.
Cuarto ingrediente: saber que las relaciones amorosas, tienen su soporte material en la propiedad social de los medios de producción.
Quinto ingrediente: agrúpese en una organización de vanguardia a los más concientes, a los más desprendidos, y désele la tarea de evangelizar al resto de la población, de ser vanguardia apostólica.
Sexto ingrediente: El internacionalismo. Hoy más que nunca cobra vigencia el mandato de Cristo: “amaos los unos a los otros”, o la gran consigna de Marx: “proletarios del mundo uníos”.
Séptimo ingrediente: Sépase que
La receta puede llevar otros ingredientes, pero lo que si es seguro es que ninguno de estos puede fallar, so pena de extraviar el camino.
Por supuesto, debe adecuarse a los días y lugares de su preparación. Hoy, a nadie se le ocurre salir a cazar un dinosaurio para hacerse un bistec, pero la esencia de su cocina es la misma.
¡Chávez es Socialismo!