16.1.10

EL FARO DE LA FE

La humanidad padece el desasosiego de estar atrapada en la condena del capitalismo que arrasa con las condiciones naturales necesarias para la vida, y por no encontrar la salida a esa amenaza.
Vivimos época de pérdida de fe, las sociedades con la patología del miedo deambulan buscando escapes, aferrándose a distracciones, evadiendo la tragedia que nos abruma con su eminencia. La conducta del avestruz se apodera de todos, mientras los arsenales nucleares se activan, las invasiones emergen, las agresiones abundan, el orden mundial cruje bajo la presión de una humanidad atrapada en la lógica capitalista que le dicta que no hay futuro, que el descenso a las miasmas es inevitable.
La humanidad se refugia en los índices económicos, en hacer negocios, pedir ayudas a los culpables de la tragedia, pedir clemencia a los verdugos.
En medio de esa penumbra histórica, emerge un faro que renueva la fe en el destino de la humanidad, que demuestra que una sociedad nueva es posible, que el hombre nuevo se puede alcanzar. Cuba es el faro.
En ese país pequeño es cotidiano lo que para otros países sería milagroso: poder salir a cualquier hora a la calle sin peligro, poder preguntar a otro humano la hora en la calle sin que se sienta amenazado, o mover a toda la sociedad tras un objetivo común, por ejemplo, ahorrar energía, prepararse para enfrentar un desastre natural, o garantizar a todos comida, estudios, medicinas.
Recientemente los organismos internacionales reconocen a Cuba como un país sin desnutrición infantil. Se dice rápido, pero si se compara con el resto de la humanidad el logro de Cuba asombra y al mismo tiempo nos devuelve la fe.
Que Cuba, en condiciones muy adversas, haya conseguido este milagro, es una señal de que el camino existe, de que el Socialismo es la esperanza.
Cuba debe ser preservada, es de importancia vital que el ejemplo perdure, la humanidad necesita el faro de la esperanza. La preservación de Cuba es un deber de los cubanos y del resto de la humanidad.
También el camino de Cuba debe ser transitado por el resto del mundo, de eso depende el futuro de la vida planetaria. Sólo ese camino hará posible que la humanidad encuentre una nueva manera de vivir.
La humanidad necesita construir un sistema que armonice con la naturaleza, y que devuelva al humano la armonía consigo mismo y con sus semejantes. Ese sistema sólo es posible construirlo desde el Socialismo.
Es urgente modificar las necesidades impuestas por el mundo desarrollado capitalista, que nos impone un consumismo depredador y contaminante.
Los heraldos negros que anuncian la debacle ya están aquí, las señales son claras, no es solución ignorarlas.
La Revolución Bolivariana debe transitar, con el desespero de un hombre que cae al agua, el camino al Socialismo. El tiempo del humano se agota.
¡Chávez es Paz!
¡El Nobel para los Cinco!
¡Irreverencia y Lealtad!

15.1.10

PLUSVALÍA Y PRODUCTIVO

Plusvalía y Productivo son dos términos muy usados en estos días, es importante precisar sus definiciones. Veamos.
Plusvalía, se puede entender como equivalente a beneficio o especulación, de esta manera un expendio de mercancía que cobre muy por encima de los costos será un plusválido o un especulador. Esta definición será correcta, pero es insuficiente.
Si nos quedamos sólo con ella podremos perseguir a los especuladores, pero no abarcaremos la profundidades del capitalismo. Expliquemos.
La plusvalía importante para la Revolución , sin la cual no es posible entender el funcionamiento del capitalismo, debe definirse como el tiempo de trabajo que el obrero realiza más allá del tiempo de trabajo que el capitalista le remunera, es en pocas palabras, un tiempo de trabajo que el obrero realiza y el capitalista no paga.
La Plusvalía así definida evidencia el robo del capitalista llamado “productivo”. No es optativa, es decir, todo obrero que trabaja para un capitalista, sea este grande, mediano o pequeño, es necesariamente esquilmado, no se puede escapar. Entonces, podemos concluir: “si es capitalista, necesariamente es ladrón”.
Esta plusvalía del productor capitalista, es el origen de la plusvalía del comerciante, y del comportamiento egoísta de la sociedad.
Sólo la Propiedad Social de los medios de producción, administrados por el Estado, hace posible la eliminación de la plusvalía en la producción, y como consecuencia todas las plusvalías. Sólo sobre esa nueva relación se puede edificar el Socialismo.
El otro término muy usado en estos días es el de “Productivo”, se usa como una patente para certificar teorías, así se habla de proceso productivo, socialismo productivo, sector productivo, etc. El término consagra, pero, ¿qué hay en sus profundidades? Veamos.
Para el capitalismo lo productivo es lo que reproduce su capital, es decir, lo que les permite la mayor Plusvalía. La mayor explotación posible.
Para el capitalista la mercancía no es vista desde el punto de las necesidades que satisface, sino que es considerada por su capacidad de competir en el mercado, del trabajo que contiene, o en otras palabras, las ganancias que le proporcionen.
De esta manera, cuando el capitalismo habla de productivo, está hablando de explotación. Así, el sector productivo será el sector explotador, el proceso productivo en realidad es el proceso explotador.
Una producción sana, un “sector productivo no explotador”, sólo es posible en el Socialismo, en donde el producto del trabajo es destinado a satisfacer las necesidades sociales, y el trabajador no es esquilmado, porque trabaja para la sociedad, y todo el fruto de su trabajo se revierte en su beneficio, en tanto trabajador y en tanto ser social. El trabajo le es recompensado de acuerdo a sus necesidades y él trabaja de acuerdo a su capacidad.
De allí que la lucha contra la especulación, la batalla por la producción, tiene que ser la confrontación, en el terreno económico, con el capitalismo. Hoy más que nunca el Socialismo se construye con Socialismo y nunca con capitalismo.
¡Chávez es la Paz !
¡El Nobel para los Cinco!
¡Irreverencia y Lealtad!

14.1.10

ZONA SOCIALISTA, TRINCHERA INDISPENSABLE

El Socialismo no es un mero descenso en los precios, es un cambio profundo en todas las relaciones sociales, una sustitución de la cultura.
Los paliativos dentro del capitalismo son ilusiones que rápidamente se disuelven. No es posible solución a la humanidad dentro del capitalismo.
Es un error buscar soluciones intentando aumentar la producción usando las armas melladas del capitalismo, estimulando el egoísmo empresarial, sea este pequeño, mediano o grande. Así estamos creando a los verdugos del Socialismo.
Recordemos que la Producción condiciona a la distribución, este axioma se puede amortiguar con la renta petrolera, pero sólo durante un tiempo. Esto significa que si producimos de modo capitalista, esta producción necesariamente presionará, será determinante en la forma de distribución y, lo que es más dañino, en la Conciencia.
Por lo tanto, es imprescindible que enfrentemos cualquier crisis con más Socialismo. Sólo la producción socialista nos conduce a la distribución socialista y al Socialismo. Buscar el Socialismo por otros atajos es una candidez que nos costará caro.
En esta situación, es urgente, imprescindible, impulsar al Socialismo, crearle una trinchera, sólo así garantizaremos el imprescindible camino hacia una relación humana que nos garantice futuro a nosotros y a la humanidad. Sólo así salvaremos a la Revolución.
En la Zona Socialista se establecen relaciones económicas socialistas, allí la producción no será de mercancías sino de productos, es decir, ésta no se regirá por la lógica capitalista, sino por la lógica socialista.
Este cambio en la relación del obrero con la fábrica y de las unidades productivas entre sí, será el principio del cambio formidable, vital, que la humanidad requiere para su sobrevivencia. Entrelazado con ese cambio estará la Conciencia del Deber Social. Expliquemos.
El capitalismo, cualquiera sea su tamaño: Grande, pequeño o mediano, se rige por el siguiente principio: de cada uno según la necesidad del capitalista, a cada uno sólo lo necesario para reproducir su capacidad de trabajo. Es decir, el trabajador sirve para enriquecer al capitalista, y recibe de este sólo lo necesario para que siga trabajando.
Aquí lo que importa es que el capitalista gane más, las necesidades sólo se toman en cuenta si dan ganancia. En el mercado se intercambian cantidades de trabajo que el capitalista ha robado al obrero y ahora tienen forma de mercancía.
La Zona Socialista se rige por el principio: de cada uno según su capacidad, a cada uno según su necesidad.
Aquí la producción no es de valores para que el capitalista se enriquezca, sino de productos para cubrir las necesidades sociales.
Este cambio, que al principio será limitado a la Zona Socialista , se reflejará al resto de la sociedad. Hará milagros, por ejemplo, que nadie se acueste sin comer, acabará con la inseguridad, la sociedad regresará a los parques y a la calle, habrá una explosión de cultura. Rescataremos el Sentido de Sociedad.
Ese es el camino.
¡Chávez es Socialismo!
¡El Socialismo se hace con Socialismo!
¡El Capitalismo siempre es verdugo del Socialismo!

13.1.10

EL SOCIALISMO A LA CALLE

Podríamos decir que la Revolución es una elevación del nivel de la lucha de clases. En ella la ideología y la práctica revolucionaria entran, con altas posibilidades de éxito, a disputar la hegemonía y conducción de la sociedad, a convertirse en dominantes.
Esta elevación de la lucha impone un mayor rigor, una más eficaz acción a la vanguardia revolucionaria, a la dirección de la Revolución , o dicho con lenguaje apropiado, al Estado Mayor de la Revolución.
Un acertado diagnóstico de la realidad, del momento, de las fuerzas que actúan, son elementos insustituibles para el éxito y para la planificación de las tareas de la Revolución. Veamos.
La Revolución Bolivariana ha avanzado, ahora se encuentra en una encrucijada fundacional: o avanzamos hacia el Socialismo, o nos atrapa la penumbra del capitalismo que hoy activa sus mejores engaños para hacernos extraviar el camino.
Cada paso que dé la Revolución plantea un nuevo reto a los revolucionarios: descifrar cómo plantea el capitalismo sus movimientos, y cómo debe responder la Revolución. Expliquemos.
La Revolución tomó medidas cambiarias, inmediatamente los capitalistas activan sus medios y fijan su estrategia. Por una parte la política: desestabilizando, creando desconfianza, conspirando. Y, al mismo tiempo, desarrollan su parte material, su economía: acaparan, suben precios, especulan, despiden empleados, etc. En resumen, los capitalistas intentan fortalecer su posición, y preparan ofensiva.
Qué debemos hacer nosotros: tomamos las medidas económicas, con ellas les cortamos un caudal de riqueza que iba a parar a las arcas oligarcas, preservamos la renta petrolera para el beneficio del pueblo humilde y de su proceso de construcción del Socialismo.
Ahora, al lado de las medidas, debemos tomar acciones políticas. Una de ella es la lucha en la calle contra la inflación, pero a la par debemos desplegar una campaña de defensa del Socialismo, del Gobierno Revolucionario. Explicar las raíces de la lucha, hacia dónde vamos. Decir que la sociedad no se librará de la miseria hasta tanto no cambie las relaciones de propiedad de los medios de producción, y sobre ellas se construya el pilar fundamental del Socialismo: la Conciencia del Deber Social. Sin eso todos los avances se diluyen, son atrapados en la poderosa ponzoña estupefaciente del capitalismo.
Debemos enfrentar al capitalismo que nos habita, con fuerza y en todos los frentes.
Es necesario activar las Zonas Socialistas, en donde la economía, la organización, la conciencia, sean socialistas, y desde donde se irradie al resto de la sociedad el espíritu socialista. Serán, deben ser, vitrinas del Socialismo, demostración de que el Socialismo establece una nueva relación entre los hombres, es concreción del sueño de Bolívar.
Las Zonas Socialistas, con la conducción de la clase obrera, fusionada con su ideología, serán trincheras desde donde enfrentar al espíritu capitalista y facilitar los pasos de la Revolución, consolidarla.
Esta es una de las principales tareas de la Revolución en esta etapa. Este debe ser un objetivo de la clase obrera, desde allí ganaremos elecciones y consolidaremos conciencia y organización.
¡Chávez es Paz!
¡El Nobel para los Cinco!
¡Irreverencia y Lealtad!

12.1.10

LEALTAD

Previo a toda discusión, debemos afirmar que apoyamos al Comandante Chávez y al Gobierno Revolucionario, creemos firmemente que este es el camino al Socialismo, no hay otro, lo defendemos y lo impulsamos. Entonces, nuestra lealtad al proceso no se puede quebrar, no puede estar condicionada al dólar a 2,15 o a cualquier otro precio. La lealtad revolucionaria no se cotiza en el mercado de divisas.
Dicho esto, entremos en materia.
La Revolución Bolivariana sucede en medio de una feroz lucha de clases que tiñe a toda la sociedad, o mejor, ella es esa lucha. El Estado, el gobierno no escapa de esa pugna: es con esta visión que debemos pensar las medidas.
Lo primero que debemos decir es que las medidas demuestran la voluntad de la sociedad humilde de transitar su propio camino. El Estado Revolucionario que la representa toma acciones para preservar la economía rumbo al Socialismo, para preservar la posibilidad socialista, al Estado Revolucionario. Con las medidas se paró un golpe financiero lento, pero efectivísimo.
Las medidas se pueden resumir diciendo: ponen coto a la posibilidad de que la burguesía y la capa alta de la pequeña burguesía se aprovechen de un tipo de cambio barato, para desangrar a la sociedad, apropiarse de la renta petrolera.
De aquí se desprende que esa acción no se puede ver aislada de la política. Los escuálidos, que disputan el control de la nación, saltan a desinformar, a analizar con malicia, a asustar. Todos, desde borges, ledezma, hasta el inefable dieterich, se ponen contra el gobierno.
Esto nos da un indicio de hacia dónde vamos: podríamos parafrasear al político aquel, y decir: …“qué de bueno ha hecho el gobierno, qué de bueno para los pobres y malo para los ricos, que la canalla escuálida y renegada lo desaprueba, no aplaude.”
La confrontación tiene carácter político, es parte de la gran batalla que libran los capitalistas y los socialistas. El Estado Revolucionario, en nombre de la sociedad humilde, toma control de la riqueza social. Eso es lo más importante, los detalles no pueden condicionar el apoyo a la Revolución.
¿Qué deben hacer los revolucionarios?
Debemos apoyar al Comandante y a la Revolución … Revolucionario no sale por allí llorisqueando a la primera escaramuza.
La confrontación se decidirá en la práctica, debemos avanzar con fuerza en el camino socialista: afinar la teoría, educar al pueblo, concientizar y organizar a las masas, consolidar los Destacamentos de Vanguardia.
Debemos consolidar las Zonas Socialistas: las fábricas socializadas, los canales de distribución, deben ser la base material desde donde se impulse la Conciencia del Deber Social, deben ser cátedra de Socialismo, demostración de que el Socialismo es eficiente, beneficioso para la sociedad.
Ese es el deber de los Revolucionarios: construir el Socialismo. Las medidas sirven para facilitar ese camino.
Tenemos el deber de seguir profundizando al Socialismo, solucionando los problemas con más Socialismo.
¡Chávez es Socialismo!
¡Con Chávez todo, sin Chávez nada!
¡Irreverencia y Lealtad!

11.1.10

LA CONFRONTACIÓN

¿Cómo es la confrontación en una Revolución Pacífica? ¿Cuáles son las características del enfrentamiento entre lo nuevo y lo viejo, entre la burguesía oligarca y las fuerzas revolucionarias? La respuesta es difícil, necesita esfuerzo intelectual.
La Revolución pacífica es inédita, no hay antecedentes triunfantes, eso exige de la dirigencia de esta Revolución Bolivariana, que es pacífica, una poderosa mezcla de conocimiento y de arte, de imaginación y análisis riguroso de la realidad, de estudio serio y de inventiva.
El primer elemento del análisis, son las características propias de Venezuela: somos un país rentista, tenemos una clase media extendida y una marginalidad copiosa, y es por medio de esa ideología que la clase burguesa oligarca garantiza su dominación.
Todas las clases subordinadas están impregnadas de esta ideología, caracterizada por un individualismo, un egoísmo rotundo. El principal objetivo para esta ideología es el beneficio individual y egoísta, no importa a costa de qué ni de quién, es mercenaria, inconsecuente, retrocede a la menor dificultad, no corre riesgos, oportunista, siempre trabaja con red de seguridad, con plan de escape, o mejor, de salto de talanquera.
Esta ideología se manifiesta en el tránsito, en el caminar por la calle, en el trabajo, tiñe a toda actividad humana, impregna la conducta de todos, y por supuesto se manifiesta con fuerza en la política. Aquí funciona como una válvula de seguridad, las líneas políticas, las organizaciones, las acciones están impregnadas de individualismo y egoísmo, es una formidable barrera para el avance de la espiritualidad revolucionaria y para la construcción de una política revolucionaria, sabotea la formación de organización y también la elaboración de teoría revolucionaria. Allí da cabriolas para dejar un resquicio a su individualismo. Hay que hacer un esfuerzo para identificarla y combatirla, deslastrarse de ella, es como una hiedra.
En este ambiente de Revolución Pacífica, que ocurre en condiciones de alta impregnación de la ideología individualista y egoísta, propia de la pequeña burguesía y los marginales, es que se produce el enfrentamiento entre lo nuevo y lo viejo. Veamos.
En estas condiciones se le presentan a la Revolución varias dificultades, la principal es el impedimento para centrar una teoría Revolucionaria que marque el azimut. La Revolución con suma facilidad se extravía en las marañas teóricas de la ideología egoísta.
Al no haber un sólido piso teórico, al haber ambigüedad teórica, hay ambigüedad en todos los campos, he allí la causa de nuestra principal debilidad.
La Revolución Pacífica sólo se puede enfrentar a la oligarquía desde posiciones teóricas sólidas, bien diferenciadas, argumentadas y defendidas, que el pueblo las entienda, al punto de saber que en ellas les va la vida, que son sagradas, que vale la pena luchar por ellas.
Esta falla origina una carencia: la falta de cuadros revolucionarios. Es necesario un núcleo que irradie ejemplo extremo de conducta y ética revolucionaria al resto de la Revolución y a la sociedad, que sea ejemplo de lo que queremos construir, que contraste con los oligarcas y los desviados internos.
¡Socialismo es Teoría Revolucionaria!
¡Chávez es Socialismo!

10.1.10

CARA Y CUERPO DE LA REVOLUCIÓN

Una Revolución se resume, se compendia en su organización política, en su partido, y éste se sintetiza en su dirección. Así, el partido será como sea su dirección, y a su vez la dirección será reflejo del partido.
La relación del partido con el pueblo tiene otras características: puede ser una relación clientelar, ésta será útil para mantener un sistema de rapiña, de clientelismo capitalista.
Puede ser una relación orgánica, en este caso los dos son parte de un mismo cuerpo: el partido es instrumento organizativo del pueblo para realizar las tareas políticas que la construcción de un nuevo mundo requiere.
Pueblo y Partido se influyen mutuamente, vibran en un mismo tono, se saben parte de similar faena, persiguen un idéntico objetivo. Esta relación partido-gobierno, propia de la Revolución , es instrumento y preámbulo para el avance a nuevas formas organizativas de la sociedad.
Pero el Partido que es instrumento del cambio, también será, es inevitable, escenario de la feroz lucha ideológica que ocurre en la Revolución , en él se enfrentan las corrientes que pugnan por dirigir la sociedad.
Entonces, no es pensable la construcción de un Partido Revolucionario como un proceso apacible, sin traumas, por el contrario, es de esperar una turbulencia, un torbellino, una batalla y, en esa batalla se decide la suerte de la Revolución.
El partido revolucionario en una Revolución Pacífica se construye, en gran medida, con el hombre, con el político de la vieja tradición oligarca. Y además tiene que convivir durante un gran trecho con la lógica, los valores burgueses, con las instituciones oligarcas heredadas: el Sistema Electoral, el de Justicia, el Parlamento, terreno adverso para la formación del Partido Revolucionario y la conexión con la masa.
De allí que la construcción de un partido revolucionario, y más en condiciones de Revolución Pacífica, no puede ser espontáneo, no brota como hongos en el campo, es un trabajo difícil que requiere de una alta Conciencia del Deber Social, una confrontación constante con los valores y costumbres del pasado.
La Revolución Bolivariana, que atraviesa por una crisis de crecimiento, que da pasos en lo económico cambiando las relaciones de propiedad en importantes áreas, que es asediada por el enemigo imperial, debe, es urgente, acompañar esos cambios con avances en la organización política y social.
La Revolución necesita un instrumento político capaz de resumirla, defenderla y desarrollarla.
El PSUV, que es, ya dijimos, escenario de feroz lucha de clases, requiere, y esto es indispensable, la formación de Destacamentos de Vanguardia, que compendien a los mejores, a los más concientes. Destacamentos que formarán la columna vertebral de la organización, encargados de impulsar los valores socialistas y combatir los valores oligarcas heredados de la política del pasado. Serán los primeros a la hora del sacrificio y los últimos a la hora de los privilegios.
Sólo así evitaremos que dentro de nosotros triunfe el pasado.
¡Chávez es la Paz !
¡El Nobel para los Cinco!
¡Irreverencia y Lealtad!

9.1.10

¿TIENE FUTURO LA HUMANIDAD ?

Nosotros respondemos que sí, que la especie humana, dueña del pensamiento y del amor, está destinada al excelso papel de ser Dios, guardián de la armonía de la naturaleza, de su equilibrio vital, de su evolución, de su conocerse a sí misma. Esta especie, el hombre, merece ser salvado, y se puede salvar.
Nosotros creemos que el Hombre Nuevo es posible, que la Humanidad Nueva no es una utopía, que el Mundo Nuevo no es una quimera.
Creemos que nos espera una era luminosa cuando la Humanidad se sane de la peste capitalista. Y estamos seguros que a nosotros nos está dado un papel trascendente en este proceso de curación. Veamos.
El imperio capitalista, por boca del Presidente Obama, ha expuesto su filosofía de dominación: el eje de esa dominación es el empleo de su descomunal fuerza militar. He ahí su debilidad.
Los revolucionarios debemos oponer a la fuerza de las armas, la fuerza de las ideas, de la justeza de las ideas, son ellas el eje de la liberación, las que darán fuerza a las armas de la emancipación.
Es un equívoco pensar que las armas dan fuerza a las ideas. Los movimientos que cometen este error están destinados al fracaso.
De allí que la gran tarea de la Revolución Bolivariana es imbuir al pueblo, a la masa bolivariana, de la gravedad del peligro que enfrentamos e involucrarlo en la solución de la batalla.
Sea cual sea la solución al dilema existencial que hoy afrontamos, siempre pasará por una inmensa movilización del pueblo. Es impensable una solución sin la participación activa del pueblo, sin su sacrificio, sin su ejemplo, su comprensión.
Esa es la tarea principal del PSUV: movilizar al pueblo alrededor del reto existencial que hoy confronta la humanidad. Señalar al capitalismo como culpable de la tragedia ecológica, relacionarlo con los problemas cotidianos, y exponer al Socialismo como la solución de todos estos males.
Debemos ser ejemplo para el mundo, demostrar que hay futuro, que una sociedad puede liberarse de la lógica del capitalismo y rescatar la armonía con la naturaleza. Estamos llamados a ser guías para los pueblos de los países desarrollados. Sabemos que sin el concurso, sin el esfuerzo de esas sociedades, todo será vano.
Para eso es necesario creer en este pueblo, saberlo capaz de saltos heroicos, de entender la necesidades históricas, de elevarse por sobre lo pequeño, de reeditar las gestas de los próceres.
Hay que intentarlo, correr el riesgo. Debemos romper el círculo infernal del halago electoral, de la situación perversa de convocar al pueblo a elecciones donde sólo se percibe lo inmediato: quién da más.
Hay que decirle la verdad al pueblo, sacarlo de la mezquindad del entorno, convocarlo para la grandeza de lo universal, demostrarle que sólo siendo grandes, y dando en grande, podremos resolver los pequeños problemas.
Es nuestro deber hacerle llegar el grito desesperado de la naturaleza que muere, tener fe en que, como en la época de la independencia, acudirá al llamado.
¡Chávez es la Paz!

8.1.10

LA SENDA DE LA HUMANIDAD

La Humanidad está en camino de su extinción, la desaparición de la especie no es una premonición, las señales son claras y no obstante la humanidad da muestras de continuar en su vocación suicida.
Al final del año 2009 concurren dos hechos importantísimos que reafirman el rumbo autodestructivo que el capitalismo impone a la humanidad.
El primero, la Cumbre de Copenhague, donde los países más desarrollados del planeta aceptan que el impacto de la civilización sobre la ecología mundial es inconciliable con la vida, se estableció con claridad la gravedad de la situación… y para asombro, no se tomaron medidas para rectificar el camino.
El capitalismo demostró que es incapaz de corregir el rumbo suicida, quedó claro que la humanidad, de permanecer en el capitalismo, desaparecerá.
Los países, con honrosas excepciones, permanecieron en la lógica del capital: ¡El énfasis fue en el presupuesto para remediar el desastre, y no en solucionar el rumbo suicida!
Los países suicidas salieron satisfechos con el éxito de sus artimañas burocráticas: reuniones clandestinas, segregación de la disidencia, corte de luz a los discursos, documentos forjados. Pero la realidad siguió su curso. El evento confirmó los vientos de mal agüero.
El segundo hecho alarmante, fue el discurso de Obama recibiendo el Premió Nobel de la Paz. Veamos sólo un párrafo para darnos cuenta de la amenaza del imperio.
“Pero en mi calidad de jefe de Estado que juró proteger y defender a mi país, no me puede guiar solamente su ejemplo (de Gandhi y King). Enfrento al mundo como lo es, y no puedo cruzarme de brazos ante amenazas contra estadounidenses”.
… “Debemos comenzar por reconocer el difícil hecho de que no erradicaremos el conflicto violento en nuestra época. Habrá ocasiones en las que las naciones, actuando individual o conjuntamente, concluirán que el uso de la fuerza no sólo es necesario sino también justificado moralmente. ”
Todo el discurso está cargado del cinismo del imperio cuando quiere justificar una agresión contra un pueblo que busca rumbos de salvación.
Los dos hechos muestran el carácter del capitalismo: uno, no atienden el peligro de extinción, y dos, usan la amenaza de la fuerza para imponer su imperio, para proteger su sistema depredador. Ese es el comportamiento de los dueños del mundo, los que imponen el camino suicida.
Esta situación difícil para la humanidad, conducida por el capitalismo, sin ninguna oposición, atrapada en su lógica, en su ética, colonizada espiritualmente, avanzando por la senda de la extinción, esta situación difícil, repetimos, requiere de nuestras mejores reflexiones y acciones.
Lo primero que debemos preguntarnos es: ¿Somos una especie que merece ser salvada, somos una especie que puede ser salvada, hay esperanza para el humano? Si las respuestas son afirmativas, debemos pasar al segundo grupo de preguntas, las que guían la acción: ¿Cómo? ¿Qué hacer?
¡Chávez es la Paz !
¡El Nobel para los Cinco!
¡Irreverencia en la Discusión , Lealtad en la Acción !

7.1.10

LOS VIENTOS DE SEPTIEMBRE

En septiembre será el desenlace de una larga contienda que se intensifica al máximo en este año 2010. Es importante saber, más allá de la anécdota, de lo superficial, a quiénes nos enfrentamos.
¿A quiénes se enfrenta la Revolución Bolivariana ?
Nos enfrentamos al egoísmo capitalista, a la conducta que desprecia a los pobres y es sumisa frente a los poseedores de riqueza siempre mal habida, que a unos los llama chusma y a los otros Don, que rinde pleitesía a los países desarrollados del norte y menosprecia a nuestros hermanos del sur, que ultraja a los trabajadores y exalta a los explotadores.
En resumen, la Revolución Bolivariana se enfrenta a la oligarquía, a los mantuanos, a los esclavistas que se opusieron al Libertador, a los que valorizan al humano por su origen y sus posesiones, los que se lucran a costa del trabajo y la riqueza de la sociedad. A esa casta, que sólo ve su bien y no les importa nada el bien de los demás, esos que violan los principios más elementales de la armonía de la naturaleza, a esos nos enfrentamos.
Los mismos depredadores que asesinaron a Bolívar, y que siempre en toda nuestra historia se han opuesto a la liberación del humano, son los mismos que crucificaron a Cristo, a Luther King, Malcom X, a Gandhi, al Che, que los persiguieron por no ser egoístas, a ellos nos enfrentamos.
Los oligarcas mantuanos, los egoístas saben que septiembre es decisivo, allí se decidirá si continuamos construyendo una sociedad del amor o retrocedemos a los límites de la miseria material y espiritual. Saben que en septiembre se decide su oportunidad de seguir apropiándose de la riqueza social.
Ya aparecen los pilares de su campaña infame:
Uno, intentan desprestigiar a Chávez, lo acusan de conducirnos a la guerra, así activan el miedo.
Dos, apelan a los sentimientos más innobles para manipular a la masa, es así que arremeten contra la ayuda y la cooperación que la Revolución establece con países hermanos. Vale la pena revisar el punto.
Aparece en toda la prensa enemiga una lista de los “regalos” de Chávez, por supuesto es manipulada, pero allí está la muestra del carácter fascista, cruel, de los antichavistas. Veamos.
Muestran los acuerdos económicos como si regalos fuesen, esa truculencia demuestra su condición de pillos.
Pero, lo más importante, es que se oponen a las ayudas para escuelas, ambulancias, medicamentos, hospitales para tratamientos del Sida, alimentos, etc. Muestran su verdadera esencia: el necesitado, el humilde de cualquier parte del mundo, que se embrome.
Como ya lo hicieron en el pasado quieren la riqueza sólo para ellos, sin ningún tipo de misericordia. De volver, ya encontrarán excusa para escamotear la atención a los humildes de Venezuela. Quien es mezquino con los necesitados de afuera, lo será también con los necesitados del país.
En septiembre triunfará la esperanza, derrotaremos el engaño de los malignos oligarcas, preservaremos a Chávez.
¡Chávez es la Paz!
¡El Nóbel para los Cinco!
¡Irreverencia en la Discusión, Lealtad en la Acción !

6.1.10

EL EJÉRCITO GUILLOTINADO

Sabe el enemigo que un ejército sin jefe es inútil, fácil presa. En la Revolución Bolivariana el jefe es Chávez, eso lo detectó temprano el imperio y contra él enfiló sus armas. Desde siempre lo tienen como objetivo, contra él planifican magnicidios, golpes, saben que sin el Comandante la Revolución, esta Revolución, no hay otra, se derrumba.
Los ataques a Chávez tienen dos vertientes: una, la evidente, por ejemplo, orlando urdaneta amenazando desde Miami con el magnicidio, o los ataques destemplados de teo y allup, a esos todo el mundo los detecta, los reconoce, sin embargo, la otra vertiente es más sibilina y por eso más peligrosa. Veamos.
Esta segunda vertiente es fuerte porque se nutre de una ideología: el anarquismo. Surgiendo de las entrañas de la pequeña burguesía y de los marginales, le da sustentación a tesis disolventes, y le abre espacio a los oportunistas.
En pocas palabras, esta corriente plantea un ejército sin jefatura, la dirección se diluye en la masa, o lo que es lo mismo, no existe, el camino se recorrerá de forma espontánea.
Esta corriente se presenta de manera muy inteligente: aparecen como impulsores del poder popular, cuando en realidad son disolventes de la fuerza del pueblo, recordemos que pueblo desorganizado, sin dirección, es una masa amorfa, incapaz de hacer cambios. Prestigian el poder de la base, como pretexto para minar el liderazgo de la jefatura.
En estos días, después de agotada la ideología pequeño burguesa, después de fracasar, cuando ya no tienen nada que proponer, ahora se disponen a voltear la mesa, romper la lámpara.
Preparan una especie de orgía, de jaquerie, de motín político, sin más contenido que las compulsiones individuales, y sin más propósito (aunque velado) que pulverizar el liderazgo de Chávez. De ese festín saldremos con un ejército sin cabeza, con un movimiento, con un gigante sin dirección. Estaremos listos para el degüelle.
La dirección del PSUV, para asombro, decide no dirigir, no girar instrucciones en medio de la batalla. Nos dicen que las bases decidirán la fórmula para elegir los candidatos a diputados, y adelanta que podrían ser mitad electos por el congreso, mitad por primarias, o variantes de esta fórmula. Comentemos.
Las elecciones de septiembre no son un episodio trivial donde se puede dar cauce a los ensayos populistas de la clase media, se trata de una Batalla contra el Imperio, ni más ni menos, a la que debemos ir con una jefatura sólida, confiable, esa jefatura es Chávez, que no aparece por ningún lado en las declaraciones de la dirección del partido.
¡Chávez, que es el Comandante de la Revolución, debe ser protagonista en la elección de los candidatos!
Debemos derrotar las tendencias internas que debilitan el liderazgo del Comandante, desde aquellos que hablaron de hiperliderazgo, hasta éstos, que en nombre de una supuesta democracia lo desconocen.
Los antichavistas pretenden “abusar de la credulidad de las bases”, pero aquí no se repetirá San Pedro Alejandrino.
¡Chávez!

5.1.10

EL AÑO DE LA COSECHA Y LA ESTRATEGIA NICARAGUA

Es inevitable la cosecha, tarde o temprano recogemos lo que hemos sembrado. 2010 es un año de cosecha de la Revolución , y también de la contrarrevolución.
El imperio no tolera la actitud soberana de un pueblo, la disidencia es mal ejemplo y debe ser castigada, la bestia fascista será la encargada de borrar el ejemplo. Así pasó con Allende, aquel gobierno iluminó al continente con la posibilidad de una Revolución Pacífica Verdadera, y el ejemplo fue aplastado con la mayor crueldad de que es capaz el capitalista.
Chávez, valiente siempre, ha enfrentado al imperio con argumentos socialistas, con pasión, garra, con la sangre, uñas, firme, insolente, con el atrevimiento de los que defienden la patria y la causa justa…
Por supuesto que es condenado por el imperio y las oligarquías mundiales, y junto a él la Revolución Bolivariana. El 2010 será el año de una ofensiva definitiva, ya se agotaron las holguras, llegaron los tiempos del deslinde: ¡Socialismo o Barbarie! La extinción es una amenaza.
El imperio ahora nos somete a la exitosa “Estrategia Nicaragua”. Veamos.
La Estrategia Nicaragua se basa en el miedo. La primera fase construye un foco generador de miedo. En Nicaragua fueron los contras, aquí este papel lo cumplen los paramilitares, las bases, y la brutal campaña que sataniza a Chávez.
La segunda fase es plantear en las elecciones el siguiente dilema: Chávez, la Revolución , son la guerra, la oposición es la Paz.
De esa manera consiguen debilitarnos, y abren camino para su terapia de choque.
La primera fase de la Estrategia Nicaragua ya la cumplieron, instalaron las bases, activaron a los paramilitares, lanzaron sus filípicas belicistas, y después se presentan como vestales: Uribe desautoriza los discursos ofensivos y belicistas. De esta manera dejan a Chávez como el tronante factor antipaz, belicista.
La segunda, es cosechar en las elecciones. Allí el asunto de la guerra, del terrorismo, de la conexión con las FARC, Al Queda, el narcotráfico, etc., será potenciado para estimular el miedo.
¿Qué debemos hacer los Revolucionarios?
Lo primero es demostrar que el núcleo belicista del planeta es el gobierno de los Estados Unidos, es el capitalismo y su voracidad de lucro, que Obama es continuación de la conducta fascista de Bush, que mientras exista el imperio éste arremeterá contra los pueblos para plagarlos de oprobio.
Sólo conquista la Paz un pueblo unido, dispuesto a defender su soberanía, el control de su futuro, su decoro. Sólo ante pueblos así el imperio detiene su voracidad.
Demostrar que Chávez es la única posibilidad de Paz, que las elecciones de Septiembre son parte de la defensa de nuestro sueño de construir una sociedad amorosa, parte de la defensa del país contra las agresiones de los belicistas del planeta. Que el voto por los candidatos de Chávez, es también un voto por la Paz y el Amor.
¡Chávez es la Paz !
¡Irreverencia en la Discusión, Lealtad en la Acción!
¡El Nóbel Para los Cinco!

4.1.10

CUBA DEFINE

En 1989, el mundo asistió perplejo a la caída sin combate del campo socialista. Inmediatamente florecieron teorías para explicar al nuevo mundo que se estructuró sobre los escombros del muro de Berlín. Se llegó hasta vaticinar el fin de la historia, absurdo que aún sobrevive.
En Venezuela la situación fue similar. Salieron nuevas interpretaciones del mundo y se produjo un cataclismo en la teoría revolucionaria. El escepticismo cundió, pasarse al campo contrarevolucionario era tolerado, bajaron las tensiones entre los revolucionarios y los dirigentes del status.
Muchos líderes revolucionarios pasaron a formar parte de los gabinetes de los gobiernos de la dominación. Se vendieron los libros de Marx y de Lenin a las librerías de usados, que los compraban a precio de papel de envolver. Era mal visto hablar de la época de la guerrilla, o se mencionaba con desprecio.
Todo parecía definido, el mundo se había reconstruido, el asunto era insertarse, conseguir ubicación en aquella arquitectura social que duraría por los siglos de los siglos.
Un hecho perturbaba a estos exrevolucionarios, ahora renegados: Cuba estaba allí, permanecía, resistía… ¿Por qué? ¿Por qué? Ninguna de sus neoteorías daba explicación a este hecho. Todas se estrellaban frente a la fortaleza moral cubana.
Las explicaciones llovieron con desespero: “está allí, pero tiene problemas, no hay jabón”. “Está allí, pero no hacen elecciones”. “Esta allí, pero no cumplen con los derechos humanos”. Explicaciones y justificaciones que se derretían al acercarse a los hechos: estaba allí, bloqueada, sin ayuda, sola en el mar del capitalismo, y no caía.
La lección era una: el Socialismo es viable y es el futuro de la humanidad.
Sólo un pueblo Socialista es capaz de la hazaña de la Cuba de aquellos días: ¡resistir a la caída del campo socialista, y al embate del imperio más poderoso que ha conocido la historia!
Ella preservó la esperanza.
Nos decía con su ejemplo que un mundo mejor es posible, que la historia no terminaba con el capitalismo, que la enfermedad era superable. Poco a poco, la humanidad volvió sus ojos a Cuba. Su llama heroica aún alumbra el camino de salida del infierno capitalista.
La posición frente a Cuba define a los revolucionarios. A ella nos une algo más que intereses materiales o afinidades ligeras: nos une la hermandad de remar juntos en el mismo barco, el de la redención del humano, el del Socialismo.
¡Chávez es Socialismo!
¡El Nobel para los Cinco!
¡Irreverencia en la discusión, Lealtad en la acción!

3.1.10

SOMOS HERMANOS

La situación de beligerancia con el imperio es grave. El enfrentamiento es inevitable: ellos no toleran que este pueblo dirigido por el Comandante Chávez retome la ruta de los Libertadores. El ejemplo que somos los aterra y contra él enfilan toda su maldad.
Las piezas de la infamia se mueven con precisión: levantan la imagen de país y Presidente narcos. Colaboradores con la FARC. Encuentran armas donde sólo hay deseos de paz, apoyan a la oligarquía interna, intentan confundir al pueblo, susurran a militares, etc.
Todos esos movimientos son componentes de un plan que tiene como objetivo acabar con la Revolución y con el Comandante Chávez, convertir al pueblo en su propio verdugo.
En este enfrentamiento con el imperio corremos un serio peligro, el imperio sabio en su agresión, intenta que la tarea de debilitarnos se la resuelva Colombia, usan a aquel país para agredirnos, montan no se sabe cuántas bases para provocar reacción defensiva de la Revolución. Ese ya es un peligro grande.
Pero donde está el peligro mayor es en el nacionalismo desbocado, en el chovinismo. Ese virus puede hacernos perder cualquier enfrentamiento aún antes de que se presente. Debemos combatirlo con fuerza.
Los colombianos y los venezolanos somos hermanos, o mejor: los humildes de Colombia, los humildes de Venezuela somos hermanos y el Comandante Chávez, líder de una Revolución de los humildes, es hermano del pueblo humilde de Colombia.
Los oligarcas gringos, los oligarcas colombianos, los oligarcas venezolanos son cómplices, secuaces, en la nefaria causa de la defensa de la muerte y la barbarie.
Siendo así, la batalla de hoy, la confrontación con la que nos amenaza el imperio, no es entre Colombia y Venezuela, es entre las oligarquías que se enfrentan al pueblo humilde de todo el continente.
De esto se desprende que si la oligarquía colombiana nos agrede, nos está agrediendo también la oligarquía gringa y la oligarquía venezolana, esos serán nuestros enemigos y contra ellos debemos reaccionar unidos los pueblos del continente y del mundo.
Debemos plantear la contienda en su justo terreno y dar la respuesta correcta, internacionalista, fraterna, y con los humildes. Evitar caer en la mortífera trampa del nacionalismo, del chovinismo.
Si se atreven la Revolución debe volcarse sobre la América con fuerza de huracán, la respuesta debe ser continental, si se atreven el incendio renovador llegará hasta más allá del Rio Bravo. Nada podrá detener la ira de los pueblos, una vez más condenados por el único delito de soñar con un mundo mejor.
La contienda es definitiva: sabemos que, o construimos el Socialismo, o la especie y la vida planetaria se acaban. Sólo el Socialismo es capaz salvar al planeta y simultáneamente dar solución verdadera a los problemas cotidianos.
Borremos las fronteras con el amor de los pueblos hermanos, desde ya debemos formar Comités Antiimperialistas Colombo-Venezolanos, Comités internacionalistas que den cabida a todos los pueblos de la América y del mundo. Que el internacionalismo de los humildes derrote al internacionalismo oligarca.
¡Socialismo es Amor Internacionalista!
¡Chávez es Socialismo!
¡El Nobel para los Cinco!

31.12.09

CHÁVEZ DEFINE

A medida que la Revolución avanza, las aguas toman su cauce, el espacio para la maniobra oportunista se reduce, las posiciones se definen, las caretas caen, muchos se estacionan en el hombrillo, otros, simplemente saltan la talanquera.
Las revoluciones tienen un punto que las define, las caracteriza, y podemos decir, las sostiene, las hace posible.
Se trata de un punto sin el cual la Revolución pierde el alma, se desnaturaliza, se desvanece, en ese punto, o por medio de ese punto los pueblos en rebeldía se expresan, ese punto los resume.
Si ese punto desaparece, las sociedades se dispersan en muchas manifestaciones sin sentido, sin propósito, se comportan como una gallina despescuezada, hasta que al fin es atrapada por la quietud del sepulcro.
Este punto, que llamaremos núcleo generador es rápidamente detectado por el imperio, y hacia él enfilan sus más crueles esfuerzos, necesitan extirparlo con crueldad, dejar sentado un precedente que disuada: así lo hacen desde los días de Espartaco, de Cristo, en la independencia lo hicieron con los patriotas, y al Libertador lo asesinaron, sino físicamente, algo que está por dilucidarse todavía, con seguridad lo hicieron espiritualmente.
La lista de esos puntos es larga, tan larga como la historia de los intentos libertarios: Malcon X, Luther King, Mahatma Ghandi, Ho Chi Min, Torrijos, Allende, Fabricio, Jorge Rodríguez.
Hoy vivimos una Revolución que avanza firme hacia el Socialismo, transitando su propio camino, con contradicciones, con una feroz lucha de clases en su interior, pero siempre marchando hacia delante, en ella el núcleo generador, el punto de que hablamos, es el Comandante Chávez. Esto hay que reconocerlo sin mezquindad. Él resume el aliento vital de la Revolución , sin él la Revolución se esfuma.
Eso lo sabe el imperio y contra él enfilan sus armas. Esa es una buena medida del valor del Comandante.
En la práctica Chávez define. Eso significa que hoy en Venezuela no es posible ser Revolucionario y no estar con Chávez. O dicho de otra forma, si contra Chávez es, entonces es contrarrevolucionario.
Esa Revolución si se queda sin Chávez pierde su punto principal, su núcleo generador, se desvanece en mil contradicciones.
A Chávez hay que apoyarlo sin reservas. Las Revoluciones tienen como ley, el agruparse alrededor del líder, del núcleo generador.
Ese fue el éxito de la Revolución Cubana, que se congrega alrededor de Fidel, fue la clave de la Revolución Soviética, concentrada alrededor de Lenin.
Fue el error principal de lo más avanzado de la Revolución Chilena, del MIR. Tenía un excelente nivel de acierto en sus propuestas políticas, pero no supo entender que era Allende el aliento de aquella Revolución, sin Allende todo se derrumbaría.
Aquí en Venezuela la principal estrategia de la ofensiva imperial es asesinar a Chávez, ya sea físicamente o moralmente. La defensa de Chávez es el más importante objetivo para los revolucionarios. Debemos estar con el Comandante, eso significa estar con lo que Chávez decida, discutir todo con irreverencia, pero lealtad en la acción, secundarlo con disciplina.
¡Chávez!

30.12.09

PROLETARIZACIÓN DE LA REVOLUCIÓN

El Che Guevara escribe en El Socialismo y el Hombre en Cuba, que en la guerrilla de la Sierra Maestra se dio un proceso de proletarización del pensamiento.
Esta afirmación indica un salto inmenso en la teoría revolucionaria y propina una fuerte derrota al dogmatismo, abriendo el camino hacia la posibilidad revolucionaria en los territorios periféricos pocos desarrollados de los imperios. Expliquemos.
Una dogmática interpretación de la teoría revolucionaria, soldaba mecánicamente la ideología de una clase con esa clase, de esta manera las ideologías eran privadas de movilidad, es decir, la ideología proletaria era propia, única del proletariado, estaba consustancialmente unida a él, no podía existir sino asociada a él. Lo mismo sucedería con la ideología oligarca, estaría ligada a la clase oligarca.
Se ignoraba el hecho de que la dominación es posible porque la ideología de la clase dominante coloniza el alma del dominado, migra. De esa misma forma, la liberación es posible porque la ideología liberadora la del proletariado también migra hacia otras clases. Este dogmatismo también ignora el hecho de que las ideologías son universales, propias de toda la geografía humana. Es suficiente que en una parte del mundo existan las condiciones materiales que la sustenten para que en cualquier parte del planeta surjan esas ideologías.
Así, la teoría proletaria es edificada sobre las condiciones materiales de Inglaterra. Con el instrumental filosófico de Hegel y Marx que surge en Alemania. Aprende de la práctica francesa, la comuna. Y tiene su primera aplicación práctica en Rusia, país rezagado en el desarrollo imperialista. Aquí se muestra lo universal y la migración de las ideologías.
El Che nos devela uno de los grandes logros de la Revolución Cubana, quizá el mayor: siendo una Revolución campesina, liderizada por individuos surgidos de la clase media, es capaz de apropiarse del pensamiento revolucionario proletario universal y conducir a ese Pueblo hacia las metas más avanzadas que la humanidad se ha planteado en toda su historia: recomponer la sociedad, derrotar definitivamente al capitalismo, forma superior de la esclavitud, y enrumbarse hacia la redención del humano.
La esencia de la ideología proletaria es la transformación de la sociedad para impedir que unos hombres se apropien del trabajo de otros hombres, cambiar la manera de consumir y de producir y, entrelazada con esas nuevas bases, construir una Nueva Espiritualidad, una Nueva Cultura, una Nueva Moral, unas Nuevas Luces. Siguiendo esta experiencia, nutriéndose con la enseñanza de la Revolución Cubana, la Revolución Bolivariana debe proletarizarse, superar su etapa pequeño burguesa, caracterizada por los intentos de morigerar al capitalismo y, enrumbarse decididamente hacia la construcción, sin ambages, de la sociedad del amor, la libertad, hacia la construcción del Socialismo.
Si no conseguimos dotar a la Revolución de la ideología proletaria, si el Pueblo no hace suya la ideología, la moral y las luces de esa clase, que por explotada, es génesis de ideas libertarias, entonces, irremediablemente no podrá avanzar hacia las hermosas metas propuestas.
¡Chávez es Socialismo!
¡El Nobel para los Cinco!
¡Irreverencia en la iscusión, Lealta en la acción!

29.12.09

VOLVERSE CAPAZ

Los revolucionarios no hemos sido capaces de ser revolucionarios. Nos hemos dejado vencer por la cultura de la dominación, no hemos sabido enfrentarla, tenemos una suerte de complejo que nos frena. Es necesario volvernos capaces de ser revolucionarios. Veamos.
La Revolución es en esencia la lucha contra la cultura de la dominación.
El Libertador percibió ese peligro y nos dijo: “moral y luces son nuestras primeras necesidades”. Pedía otras luces, las de la rebelión frente a la monarquía, y pedía otra moral, la moral que lo hizo decir en Bolivia que la peor infamia era la esclavitud. Es decir, “moral y luces” resume la necesidad de otra cultura, la cultura de la liberación.
Bolívar aceptó su derrota cultural en San Pedro Alejandrino, cuando, a pesar de triunfante en mil batallas militares, nos dice: “Colombianos han abusado de vuestra credulidad”.
Hoy en Venezuela la cultura de la dominación se cuela por todos lados, y nosotros, en aras de una unidad que esteriliza y no beneficia a nadie, callamos el necesario debate, dejando que la Revolución, lejos de entablar la batalla cultural, aliente los valores de la dominación, sofrene los valores de la liberación. Perdemos así la batalla cultural, que es lo mismo que decir, estamos dejando escapar la oportunidad revolucionaria.
Un ejemplo es la consigna “Venezuela es de todos”, consigna que enmascara el motor de la Revolución : la lucha de clases.
Venezuela todavía no es de todos, estamos luchando para que sea de las mayorías humildes y trabajadoras, y deje de ser de las oligarquías, que desde la hora del Libertador se han apoderado de las riquezas y el trabajo nacional.
Integrar a la sociedad pasa por una profunda lucha de clases. Para integrar a la sociedad es necesario acabar con el origen de la fragmentación social, con la posibilidad de que una pequeña fracción se apodere de la riqueza que pertenece a toda la sociedad. En otras palabras, para unir a los hombres es necesario acabar con las relaciones sociales que los desunen, y para acabar con esas relaciones sociales disociadoras, es necesaria una Revolución, que no es otra cosa, que una profunda lucha de clases. Recalcamos, la Revolución no se dirige contra los hombres, es una lucha profunda contra las relaciones sociales que los desunen.
Hace falta que los revolucionarios emprendamos una gran campaña por la resocialización de la sociedad, por recomponer a la sociedad que el capitalismo ha fragmentado en egoísmos. Es importante que elevemos la conciencia de pertenencia a la sociedad. Que rescatemos los valores de lo social frente a los valores del egoísmo. Que el individuo espere de la sociedad, pero también se deba a ella.
Es bueno recordar que los cambios culturales, los cambios en la conciencia y en el espíritu, deben entrelazarse con los cambios en las relaciones económicas.
¡Chávez es Socialismo!
¡El Nobel para los Cinco!
¡Irreverencia en la Discusión, Lealtad en la acción!

28.12.09

LA PEQUEÑA BURGUESÍA

Es una clase intermedia, una franja de amortiguación entre la clase capitalista y las clases depauperadas.
Es una clase que aspira y teme: aspira al ascenso individual, y tiene terror al empobrecimiento que la amenaza todos los días. De allí surgen sus principales características:
Es una clase individualista, muy egoísta, que aunque físicamente permanece en esa franja intermedia, entre empresario y pobreza, su alma, su corazón, se eleva a la situación que aspira: a la clase alta capitalista. Su realidad es, de aplastada por la losa capitalista, pero su espíritu es de magnate.
El fundamental componente de su ideología es la creencia en la solución de los problemas sociales de manera individual. Envidia el llamado “sueño americano”, y de esa ilusión apaciguadora impregna a toda las capas expropiadas.
Difunden por todos sus medios de deformación la falsa idea de que en el sistema capitalista quien no asciende es porque no se esforzó, que es posible mediante “la magia” del trabajo individual salir de una situación de miseria y llegar a ser hasta gerente exitoso de una transnacional. Prestigian esa vía de ascenso de muy poquísimos individuos, como una solución a los problemas sociales.
Viven la contradicción de no tener para pagar el condominio y la obligación de pagar un carro para aparentar éxito ejecutivo. Entre la creencia en el ascenso social y la realidad de estar encadenado a un puesto, sometidos a los sadismos de un jefe incapaz, tan frustrado como ellos. Todos angustiados, todos simulando un éxito huidizo.
La pequeña burguesía es la principal clase defensora del sistema capitalista:
Desvanece la necesidad Socialista, porque si se puede ascender individualmente, entonces el sistema capitalista no es malo, malo son los individuos que no luchan.
Al propugnar la lucha individual, siembra dispersión y egoísmo en las clases motoras del cambio revolucionario, impidiendo la necesaria unión para el salto revolucionario.
Pero el mayor daño que hace esta clase a la posibilidad revolucionaria lo hace por vía de sus intelectuales. Éstos producen teorías de apariencia revolucionaria, con lenguaje y aroma de cambio, pero que esconden una profunda deformación de la teoría revolucionaria y, por tanto, un inmenso obstáculo a la Revolución.
Las teorías pseudos revolucionarias de la pequeña burguesía son expresión de su realidad contradictoria:
Por un lado, sus teorías plantean la superación del capitalismo, esta faceta emana de la realidad que los oprime.
Pero, por otro lado, sus teorías plantean formas y vías impracticables. Este componente de su teoría emana del profundo terror que sienten a superar el campo capitalista donde mora su corazón.
En resumen, son capitalistas de corazón pretendiendo hacer Revolución.
En lo político, plantean la desorganización anarcoide, por eso no van más allá de una maquinaria electoral, o de un motín.
En lo económico, plantean formas nosociales de propiedad teñidas de populismo, por eso combaten la Propiedad Social administrada por el Estado.
En lo social, una fragmentación de la sociedad en egoístas, en grupos aislados.
Su acción va preñada de deslealtad.
¡Chávez es Socialismo!
¡El Nobel para los Cinco!
¡Irreverencia en la discusión, Lealtad en la acción!

27.12.09

LAS FORMAS

Así como las formas geométricas son pocas y se repiten con pasmosa regularidad, las formas políticas y sus luchas se repiten insistentes a lo largo de la historia de los pueblos. Veamos.
Circunferencias, hexágonos, triángulos, paralelepípedos, se repiten en la naturaleza, igual que a través de las diferentes etapas históricas encontramos reformistas, revolucionarios, derechistas, capitalistas, socialistas.
Por eso el estudio de la historia es fundamental para entender el presente y su devenir. La historia se repite porque los espectros del pasado, las obras inconclusas, aunque se creían enterradas regresan reclamando su puesto en el presente, soluciones definitivas.
Hoy vivimos, sentimos, la presencia de la independencia entre nosotros, no es por azar que esta Revolución se llama Bolivariana, Bolívar regresó a hacer lo que la oligarquía mantuana le impidió concluir en el 1800.
Las formas políticas se repiten:
Los mantuanos viven aquí entre nosotros, basta ver a nuestro alrededor para encontrarlos, ya no montan hermosos corceles, los cambiaron por Mercedes, Lexus y BMW.
Los campesinos de la América Bolivariana, se vinieron a los cerros de Caracas, allí están los Centauros de Apure, y los guerreros de Ayacucho.
El espíritu de La Junta Patriótica habita en los corazones insurgentes, irreverentes de los desposeídos que ven en la Revolución la concreción de la Esperanza.
La primera república, la boba, toca la puerta de la quinta república, reclamando la gloria que las manipulaciones mantuanas le negaron.
Miranda deambula entre nosotros como un espíritu que alerta que no hay capitulación triunfante, que nunca hay que desfallecer, que es más glorioso morir en Carabobo que en la Carraca.
Es así, la lucha es la misma, asombrosamente la misma. La experiencia está allí, es la misma piedra en el camino. El 23 de Enero del 58 no la vimos. Nos volvieron a derrotar. Bolívar que cabalgaba por las colinas del siete machos, tuvo que regresar a San Pedro Alejandrino, Zamora que vino con sus valientes llaneros, encontró su San Carlos en el Cuartel, no ya con forma de bala, sino de ahorcamiento simulado.
Es así, la lucha es la misma, asombrosamente la misma. Ahora, con la Revolución Bolivariana, aparecen idénticas formas, proponen las mismas desviaciones y extravíos.
Frenan la liberación de los esclavos, se olvidan de Ocumare y Carúpano, sí lo harán pero más tarde, son buenos los desposeídos, pero no tanto para tener poder del grande, mejor es ir por parte, ahora es conveniente un híbrido con el capitalismo, una junta protectora de los derechos de los capitalistas, es mejor que la independencia socialista.
Es hora de repetir los gritos: “Trescientos años de calma no bastan”… “Si la oligarquía mantuana se opone lucharemos contra ella y haremos que nos obedezca”.
Es así, regresó la batalla por la independencia, y esta vez Bolívar se quedará entre nosotros, no regresará a las riberas del Magdalena, su lugar es aquí en esta patria que volverá a ser faro de la redención americana y guía de la humanidad en su lucha por sobrevivir a los designios de muerte del monárquico capitalismo.
¡Chávez es Socialismo!
¡El Nobel para los Cinco!
¡Irreverencia en la discusión, Lealtad en la acción!

24.12.09

¡CRISTO ES SOCIALISTA!

Cuando el Comandante explicó por qué Cristo fue el primer socialista de la historia, las fuerzas retardatrices oligarcas se pusieron en alerta, se desesperaron, gritaron, activaron a sus plumíferos para difundir engaños.
La reacción es comprensible, el Comandante les develó, frustró una ofensiva ideológica. Veamos.
La ofensiva ideológica oligarca consiste en negar la historia. Según esto, el pasado no tiene nada que ver con el presente, lo que hoy pasa no es influido ni influirá en la vida de la humanidad.
Así Bolívar es un fenómeno del 1800, sólo lo recordamos, pero allí quedó confinado. Cristo vivió hace dos mil años y hoy puede hacer uno que otro milagro, pero nunca su prédica podrá dirigir una transformación social que ponga en peligro los privilegios de los oligarcas. Oligarcas que son los mismos que crucificaron a Cristo, los mismos que llevaron a Bolívar a San Pedro Alejandrino, y los mismos que asesinaron al Che en la Higuera.
Se niega la historia de la rebeldía, la que sirve para despertar a los Pueblos, para guiarlos en sus luchas, la que nos dice que la batalla es milenaria, que formamos parte de un torrente libertario, que no estamos solos, que nos acompañan las ideas y las acciones de un ejército de mártires y héroes.
Cuando el Comandante revela que Cristo es el primer socialista de la humanidad, está colocando a la Revolución Bolivariana en la corriente histórica de la redención humana que comienza con Cristo, y en la que se inscriben los innúmeros intentos por construir un mundo, una base material y una conciencia, donde impere su primigenio mandato de amarnos los unos a los otros, que no es otra cosa que el Socialismo.
Cuando el Comandante dice que Bolívar es presocialista, y que esta Revolución es Bolivariana, que nuestro Socialismo es Bolivariano, está colocando a la Revolución en la corriente de los mejores pensamientos y las heroicas acciones por construir en la América un sistema que le de al hombre la mayor suma de felicidad posible, que no es otra cosa que el Socialismo.
Cuando niegan la carga humana del planteamiento bolivariano, cuando esconden y deforman la imagen del Bolívar liberador de esclavos, lo que están intentando ocultar es lo que el Comandante ha puesto a la vista de todos: La traición que sufrió el Libertador, lo mucho que todavía tiene por hacer en esta América.
Al negar la historia guillotinan la continuidad de las luchas por la redención del humano, niegan la posibilidad de cambios, le dan perennidad al sistema que hoy padecemos. Al negar la continuidad y evolución histórica de las ideas nos dicen que todo comenzó en el capitalismo y que todo finaliza aquí.
Por eso arremeten contra la historia, no pueden aceptar que el Pueblo vea hacia atrás y descubra de dónde viene, y así comprenda para dónde va.
¡Chávez es Socialismo!
¡El Nobel para los Cinco!
¡Irreverencia en la discusión, Lealtad en la acción!