7.1.12

¿PODRÁ LA HUMANIDAD EXISTIR? (Sábado 07-01-2012)

Son días lúgubres, la vida se nos escapa de las manos y no lo percibimos, seguimos andando como quien tiene asegurada la eternidad, somos irresponsables con nosotros, pero más con la existencia de las generaciones futuras, comprometemos su posibilidad.


El mundo se revuelve en una crisis total que sobrepasa los límites de la humanidad, ya no se trata de la guerra del hombre contra el hombre, ya la crisis alcanza a todos los rincones de la vida, desde la naturaleza agredida, hasta las finanzas en pánico.

Todo el planeta es conmovido por protestas, guerras, derrumbes de las economías. Ahora el primer mundo ya no puede vivir como en un sueño, se enfrenta al desastre creado frente a sus ojos cómplices, ya no hay forma de seguir consumiendo alocadamente. Los cambios climáticos anuncian el fin: llueve cuando esperamos sequía, las playas se borran, las sequías se prolongan junto a las hambrunas, ahora, literalmente, los mares se nos vinieron encima.

Mientras todo esto sucede una parte importante de la humanidad sólo encuentra como salida caer en manos de la demencia, de la antivida. En Chile eligen a un pichón de pinochet, en España vuelve la inquisición, los gringos practican la represión mientras preparan la llegada del Ku Klux Klan, ahora disfrazado de Tea Party, en Colombia la oligarquía festeja sobre las fosas comunes.

La locura avanza, aplastaron a Libia y ahora amenazan con ir por Irán. Las mentes más lúcidas del planeta alertan peligro nuclear, la guerra mundial es fantasma que recorre el mundo.

Es así, o la naturaleza se libra de una especie perversa que amenaza la vida, o esta especie insensata se suicida intoxicada de capitalismo.

En esta situación que amenaza con ser sepultura de todos, la parte más sana de la humanidad no consigue encontrar la puerta que la conduzca a la salvación. Reeditan las protestas que ya el capitalismo conoce y absorbe con facilidad, las transforma en mercancías, ya están vendiendo franelas de los indignados, el 99% es una marca publicitada por las grandes cadenas de televisión. Las protestas se mantienen dentro de la lógica del capitalismo generador de los males, se trata de remediarlos, no de superarlos.

La Revolución Bolivariana, nosotros, tenemos una gran responsabilidad con la humanidad, con las generaciones que vienen. No podemos apoltronarnos en la costumbre, en el fuego fatuo de triunfos roñosos, conformarnos con permanecer ¡No! eso sería un verdadero crimen de lesa humanidad. No son tiempos para la mediocridad, es necesario el vuelo alto del Cóndor.

Debemos asombrar al mundo, proponerle en la teoría y en la práctica un modelo de salvación, demostrar que es posible vivir, que es el Socialismo verdadero la garantía de la humanidad.

Es necesario tener la valentía de convocarnos para lo grande. Nosotros podemos. Los mediocres, las plañideras del pasado, militantes de la costumbre, nos ofrecen lo mezquino, seguir embriagados como si nada nos amenazara. No podemos permitir que nos quiten el derecho a existir.

¡Con Chávez resteaos!

6.1.12

FRATERNIDAD Y LUCHA DE CLASES (Viernes 06-01-2012)

Con insistencia se acusa a la Revolución y al Comandante de ser propiciadores de odio entre hermanos, de disgregación de la sociedad, de sembradores de la discordia, de propiciadores de la lucha de clases ¿Qué hay de cierto en esto? Veamos.

La sociedad tal como la conocemos está dividida en clases, y esta división no es capricho, ni voluntad de los humanos, es producto de las relaciones económicas, sucede más allá de los deseos. Ahora bien, la sociedad dividida, vive en una constante lucha de clases. Las clases marginadas, excluidas, explotadas, expresan su desacuerdo, su incomodidad, su rebeldía, de formas diversas, desde la delincuencia, la pugna por los salarios, las manifestaciones populares, las canciones, hasta el arte, la filosofía, etc.


Cuando esa lucha de clases se eleva a una pugna por tomar el poder, y desde allí desarrollar los distintos proyectos de sociedad, de nación, entonces, la lucha de clases se hace política. Y, si producto de esa pugna política, se produce un desplazamiento de las clases gobernantes que se apropiaban de la riqueza social, entonces se abre un período donde hay posibilidades de desarrollar un proyecto de país distinto, se habla, en este caso, de un período revolucionario.

En Venezuela, con la llegada al poder del Comandante Chávez se abrió un período revolucionario. Se comprende que la lucha de clases siempre existía, sólo que ahora se expresa políticamente, con la posibilidad de imponerse un proyecto de sociedad distinto al proyecto expoliador capitalista. Analicemos los proyectos en pugna.

Por un lado, está el proyecto capitalista globalizador impulsado por el imperio, que tiene su mejor ejemplo en el tratado comercial con México, creador de tales niveles de miseria, que hace necesario la construcción de una moderna muralla china que aísle a los Estados Unidos de los miserables que su sistema ha creado.

Por otro lado, está el proyecto del Socialismo Bolivariano y Cristiano que propugna el Comandante Chávez. Un proyecto que busca integrar a la sociedad, reconstruir las relaciones sociales en base al amor, construir una sociedad donde nadie se apropie de la riqueza que pertenece a todos, que nadie viva en la opulencia a costa de apropiarse de la riqueza social, que nadie quede excluido, en resumen, que el hombre deje de ser lobo del hombre.

Queda claro que el proyecto revolucionario es un proyecto de verdadera paz, la paz con justicia. Un proyecto de inclusión, que no discrimina a nadie, donde tienen cabida todos los que quieran colaborar en la construcción de un mundo donde el individuo deje de ser un huérfano en un desierto de egoísmos.

¡La Patria es el Socialismo!

¡Con Chávez construimos la Sociedad del Amor!

5.1.12

OÍR SIN SER OÍDO (Jueves 05-01-2012)

Una excelente medida de la calidad del alma de la sociedad es el contenido de las conversaciones de la gente. Qué les ocupa la mente, o si queremos ser más precisos, y para seguir las enseñanzas bíblicas, dónde están sus tesoros, sus corazones.


El asunto parece fácil pero tiene alto grado de complejidad, hay especialistas en averiguar las preferencias de la gente, así surgieron los intentos de encerrar en una tabla el espíritu de las masas, inventaron esos instrumentos fríos que son las encuestas y nació esa rara profesión de "analistas políticos" que, como quien estudia una célula en un microscopio, sin pasión, aventuran pronósticos y adelantan consejos. Es verdad que sirven para aproximarse a resultados simples, pero son incapaces de palpar el alma de las masas, su espíritu.

Esa percepción escapa al frío instrumento, a veces la tienen los altos dirigentes, esos que poseen el arte y el conocimiento político, los que no se dejan engañar con la realidad mediática, los que no viven en el falso mundo de la pantalla.

¿Cuál encuesta podía prever que cap ganaría las elecciones con altísima votación, que se "coronaría presidente", y que poquísimos días después le vendría el caracazo? ¿Quién podría pronosticar esa paradoja?

Los capitalistas saben que es sobre el alma de la sociedad donde se afianza su sistema, por eso gastan esfuerzo y dinero en estupidizar a las masas: que su tesoro esté en lo trivial, que su corazón albergue pequeñeces. Los medios son instrumentos para esta operación de cretinización, también la ideologización en la educación. En resumen, la cultura hegemónica tiene esa función.

Lo que la gente habla, lo que le preocupa, es una señal que viene del fondo del alma, un indicador del grado de narcosis que han logrado las maniobras de la dominación oligarca.

Lo anterior debe ser tomado en cuenta en estos tiempos de carnaval electoral prematuro. Los oligarcas se desataron en campaña estupidizante, una competencia para ver quién dice más necedades, quién es más ingenioso en el retruécano vacío, en el malabarismo verbal.

La Revolución debe construir otro mundo, otras relaciones sociales, no puede contribuir a esta inmensa operación de cretinismo electoral, tiene que comportarse de otra manera, ir al fondo, traducir el hermoso planteamiento del Socialismo a consignas sencillas que vayan más allá de la propaganda vacía del enemigo. La medida del éxito del mensaje Revolucionario tiene que ser más que la simple encuesta que nos informa como si de un mercado se tratara, debe ir al alma de la masa.

Allí cobra importancia investigar, con la menor intervención posible, sólo oyendo, sin preguntar, sin ser oído, de qué habla la gente, sentirla en la calle, en el metro, en las bodegas, stadium y refugios. Averiguar dónde están sus tesoros, sus aspiraciones y dificultades.

Así sabremos qué nos falta para hacer de esa alma soporte de la construcción socialista. Derrotemos allí en el espíritu, en el más importante campo de batalla, al capitalismo que siembra odio y egoísmo.

¡Con Chávez!

4.1.12

PERÍODO ESPECIAL (Miércoles 04-01-2012)

Una de las enseñanzas más importantes de la Revolución Cubana es el comportamiento de aquella sociedad y de sus dirigentes frente al derrumbe del Socialismo Soviético. Veamos.

La economía Cubana cayó en 85 % de un día para otro, un golpe del que nadie esperaba recuperación, todos presentían la caída de la obra de Fidel, unos con alegría, otros con tristeza.

Pero el milagro ocurrió, la Revolución Cubana resistió y preservó el ideal Socialista, conservando así la posibilidad de salvación del mundo de la voracidad capitalista, que sin duda, nos conduce al infierno.

Cuba ante las dificultades económicas decretó un Período Especial que es importante estudiar.


Aquel Período Especial era producido por la escasez, se necesitaba entonces acerar las fuerzas morales del Pueblo, la información, las organizaciones sociales, la vanguardia política, para que el Pueblo no entregará su dignidad, no entregara la Revolución por “un plato de lentejas”.

Se hicieron planes de emergencia económica, funcionó la planificación central, que es la forma como la sociedad toma cuenta de su destino, de sus recursos, y los coloca donde más lo necesite. Así se preservaron los principales planes sociales, se racionalizó la economía, se protegieron los niños y los ancianos, nadie quedó abandonado.


Una de las principales enseñanzas de aquella experiencia es que la sociedad socialista por medio de la planificación central y la iniciativa popular supera cualquier adversidad. Sociedad, individuo y Estado entrelazados en un esfuerzo común superaron la dificultad mayor que ha sufrido un Pueblo en tiempo de paz.

La otra experiencia principal fue que todo el esfuerzo se sustentó en la Conciencia del Deber Social. Los dirigentes y el Pueblo apelaron a la mejor fibra heredada de los libertadores de Cuba, se apoyó en el ejemplo de Martí y en la epopeya de la Sierra Maestra.

El Pueblo fue convocado para el sacrificio que funda y preserva, y respondió guiado por el ejemplo de sus libertadores.

Nosotros pensamos que aquel Período Especial, que surge de las carencias dramáticas, se caracterizaba por el peligro de las salidas individuales, por ser un terreno propicio para la tentación egoísta.


Pero no hay ni habrá forma de “mercado” para pagar el sacrificio y la entrega de millones de hombres por un ideal. Por eso era importante la Batalla de Ideas, la batalla por la reafirmación de la Conciencia del Deber Social.

Aquí en Venezuela, y aunque parezca paradójico, estamos también en un Período Especial de bonanza petrolera, que nos hace territorio propicio para la tentación egoísta.


El peligro es el mismo, la Revolución se pierde por el egoísmo, base de la ideología capitalista, allá surgía de la escasez, acá surge de la abundancia.

Entonces, la forma de atacar la situación es la misma: convocar al Pueblo para el sacrificio que funda y preserva, y con el ejemplo de los libertadores acerar sus fuerzas morales, profundizar la Conciencia del Deber Social, eficacia e información, Fe en el Socialismo, horror al capitalismo oligarca.


¡Con Chávez!

3.1.12

¿QUÉ ES EL PUEBLO? (Martes 03-01-2012)

Los conceptos son pilares de una ideología, la reflejan, la expresan. Es por eso que los revolucionarios deben estar atentos a los conceptos propios de la ideología revolucionaria, pensarlos, analizarlos, ponerlos a prueba en la práctica.

La oligarquía mantiene asedio a los conceptos revolucionarios, los desvirtúa, los decolora, así confunde y crea terreno propicio para los extravíos.

A medida que la Revolución avanza las exigencias de rigurosidad teórica se van haciendo más perentorias, una equivocación puede traer graves consecuencias y hasta la derrota.

Siendo así, muchos son los conceptos que debíamos afinar:

Es necesario analizar el concepto de propiedad, deformado por la oligarquía, utilizado en sus campañas, estimulador del miedo al despojo. La Revolución no ha podido dar respuesta a esta embestida ideológica y hemos cosechado debilidades.

Otros conceptos importantes de estudiar son los conceptos del poder, qué significa poder para el pueblo, cuál es el concepto de Estado, de clases, de ideología de las clases, cómo esos conceptos, que son patrimonio de la Revolución universal, se adaptan a nuestras condiciones.

La tarea es urgente, no podemos seguir avanzando sino al impulso de conceptos esclarecedores.

Hablemos del concepto de pueblo: hasta ahora se ha usado de manera poética, sublimado, con contornos poco precisos, con contenido ideológico difuso. En la primera fase de la Revolución, mientras el enfrentamiento era entre cuerpos sociales bien definidos, nos fue útil. En la fase actual, cuando los campos en pugna son difusos, se muestra inoperante, es necesaria mayor precisión, los oligarcas construyen una ofensiva ideológica que exige mayor definición, ellos se cuelan por las grietas que dejan nuestras debilidades teóricas.

Es necesario asimilar el concepto Pueblo a la Lucha de Clases, de esta manera le daremos precisión, ya no será difuso, el pueblo para nosotros serán los humildes, los desposeídos de toda propiedad de los medios de producción, agrupados alrededor de la ideología del proletariado, de los trabajadores.

Ideología que plantea la hegemonía de la Propiedad Social de los medios de producción como soporte de la hegemonía de la Conciencia del Deber Social. Única manera de construir el Socialismo, de hacer propietaria de los medios de producción a toda la sociedad, de liberar al trabajo.

Con este contenido el concepto adquiere carácter revolucionario y será útil en el enfrentamiento contra los oligarcas, que andan por allí envalentonados tratando de medrar de nuestras imprecisiones ideológicas.

Ellos representan a los oligarcas creadores de miseria, que vienen desde la independencia chupando la sangre y el sudor de este Pueblo (recuerden el concepto). Nosotros, la Revolución Bolivariana, representamos al pueblo (recuerden el concepto).

Delimitados los campos: oligarcas en una trinchera, Pueblo en la otra trinchera, tendremos claras las características del enfrentamiento. Haremos consciente la necesidad de un cambio profundo en la estructura económica oligarca, en la cultura que sustenta a esa economía, en las relaciones entre los humanos, en resumen, entenderemos la necesidad de fundar un nuevo mundo y un hombre nuevo.

¡Con Chávez!

2.1.12

EL CANDIDATO MARIONETA (Lunes 02-01-2012)

Había un tiempo en Venezuela, cuando el gobierno se ejercía desde la embajada gringa y desde la oficina de la presidencia de la petrolera creole, la política local era teatro de marionetas. Con la llegada de Chávez se acabó el circo de las pulgas, el último intento lo hizo donna hrinak, aquella embajadora que quiso despachar desde Miraflores y se tropezó con un muro de dignidad, de soberanía.


Mucho nos ha costado superar esa etapa de sumisión. De todo han intentado los gringos: golpes, amenazas y saboteos para regresarnos a sus hilos de fantoches. Han fracasado. El Muro sigue allí, defendiendo el decoro de la patria de Bolívar.

Este año nuevo decidiremos quién gobernará al país. Los gringos pugnan por controlar de nuevo al gobierno, se valen de sus agentes locales, agrupados en la mud que funciona como un Comando Civil Interventor. Su jefe está en la embajada gringa. Es asombrosa la disciplina de estos agentes locales: siguen las instrucciones con precisión militar.

Uno de ellos será la marioneta mayor, su misión infame es entregar el país de nuevo a los gringos, al capitalismo mundial. Esta verdad debemos tenerla en cuenta, difundirla.

El candidato de la mesa en realidad es la señora clinton. Es así, el candidato de la mesa es una fachada, atrás está el departamento de Estado. Entonces, sensato es tratar de ver más allá de las apariencias y averiguar los planes que los gringos tienen para este país. Ese es el verdadero programa del candidato marioneta. Veamos.

El programa gringo ya asomó con el gobierno de carmona. Lo primero será reventar la OPEP, necesitan volver a los precios viles del petróleo. Arremeterán contra todo lo que huela a Cuba, nosotros tenemos el honor de compartir con Cuba el odio del gobierno gringo. Intentarán desmontar a la ALBA. Perseguirán a los luchadores sociales, chavismo será razón suficiente para el guillotinamiento. Su carácter genocida lo demostraron en Libia, Irak, Panamá, Hiroshima.

Con el gobierno gringo una nube capitalista arropará a la nación, todo será privatizado, desde PDVSA hasta los mangos de La Vega. No habrá futuro para los humildes, no habrá posibilidades de estudio ni de acceso gratis a la salud, la inseguridad se elevará a niveles de mafias organizadas, los barrios volverán a ser guetos, regresarán las razias.

El país perderá toda independencia y soberanía, volverá a ser colonia gringa. La Fuerza Armada desaparecerá, será convertida en policía antimotines.

Es así, la mesa de la oligarquía es un instrumento de la intervención gringa en su fase pacífica, al perder las elecciones pasarán a la fase violenta de la intervención, y la mesa la apoyará, será su brazo civil, su "comité nacional de transición".

Las elecciones que se avecinan tienen el mismo carácter de las batallas de la Independencia, de Carabobo, Junín, Las Queseras del Medio, es el mismo enfrentamiento de la patria contra el imperio invasor. Sabemos cual partido tomar…

¡Con Chávez!

30.12.11

PROLETARIZACIÓN DE LA REVOLUCIÓN (Viernes 30-12-2011)

El Che Guevara escribe en El Socialismo y el Hombre en Cuba, que en la guerrilla de la Sierra Maestra se dio un proceso de proletarización del pensamiento.

Esta afirmación indica un salto inmenso en la teoría revolucionaria y propina una fuerte derrota al dogmatismo, abriendo el camino hacia la posibilidad revolucionaria en los territorios periféricos pocos desarrollados de los imperios. Expliquemos.

Una dogmática interpretación de la teoría revolucionaria, soldaba mecánicamente la ideología de una clase con esa clase, de esta manera las ideologías eran privadas de movilidad, es decir, la ideología proletaria era propia, única del proletariado, estaba consustancialmente unida a él, no podía existir sino asociada a él. Lo mismo sucedería con la ideología oligarca, estaría ligada a la clase oligarca.

Se ignoraba el hecho de que la dominación es posible porque la ideología de la clase dominante coloniza el alma del dominado, migra. De esa misma forma, la liberación es posible porque la ideología liberadora la del proletariado también migra hacia otras clases. Este dogmatismo también ignora el hecho de que las ideologías son universales, propias de toda la geografía humana. Es suficiente que en una parte del mundo existan las condiciones materiales que la sustenten para que en cualquier parte del planeta surjan esas ideologías.


Así, la teoría proletaria es edificada sobre las condiciones materiales de Inglaterra. Con el instrumental filosófico de Hegel y Marx que surge en Alemania. Aprende de la práctica francesa, la comuna. Y tiene su primera aplicación práctica en Rusia, país rezagado en el desarrollo imperialista. Aquí se muestra lo universal y la migración de las ideologías.

El Che nos devela uno de los grandes logros de la Revolución Cubana , quizá el mayor: siendo una Revolución campesina, liderizada por individuos surgidos de la clase media, es capaz de apropiarse del pensamiento revolucionario proletario universal y conducir a ese Pueblo hacia las metas más avanzadas que la humanidad se ha planteado en toda su historia: recomponer la sociedad, derrotar definitivamente al capitalismo, forma superior de la esclavitud, y enrumbarse hacia la redención del humano.

La esencia de la ideología proletaria es la transformación de la sociedad para impedir que unos hombres se apropien del trabajo de otros hombres, cambiar la manera de consumir y de producir y, entrelazada con esas nuevas bases, construir una Nueva Espiritualidad, una Nueva Cultura, una Nueva Moral, unas Nuevas Luces. Siguiendo esta experiencia, nutriéndose con la enseñanza de la Revolución Cubana , la Revolución Bolivariana debe proletarizarse, superar su etapa pequeño burguesa, caracterizada por los intentos de morigerar al capitalismo y, enrumbarse decididamente hacia la construcción, sin ambages, de la sociedad del amor, la libertad, hacia la construcción del Socialismo.

Si no conseguimos dotar a la Revolución de la ideología proletaria, si el Pueblo no hace suya la ideología, la moral y las luces de esa clase, que por explotada, es génesis de ideas libertarias, entonces, irremediablemente no podrá avanzar hacia las hermosas metas propuestas.

¡Con Chávez!

29.12.11

VALORES SOCIALISTAS (Jueves 29-12-2011)

La reafirmación de los valores socialistas es muy importante en esta etapa del camino cuando nos encontramos amenazados por peligros varios, desde la cuarta flota hasta la guerra mediática deformadora de la realidad.

Los valores socialistas nos fortalecerán, y producirán poco a poco al hombre nuevo que se precisa para construir la sociedad feliz que aspiramos. Sin hombre nuevo no hay Socialismo.

Exploremos, cuáles son estos valores socialistas:

El valor fundamental, el que está en el origen, el que soporta y le da sentido a la causa Socialista, es el AMOR. Podríamos decir que el rescate del verdadero amor, crear condiciones, tiempo y lugar para el amor, es el objetivo primordial del Socialismo.

Es acertado el Comandante cuando dice que el primer Socialista es Cristo. Cuando Cristo predica el “amaos los unos a los otros” está sentando las bases primordiales del Socialismo.

El capitalismo, con su voracidad de acumulación, está destruyendo las condiciones para la vida en el planeta y disminuyendo las posibilidades para el amor. Ha transformado a la sociedad en una guerra de todos contra todos, y al hombre en una isla temerosa de sus semejantes.

El segundo valor es la construcción y defensa del Socialismo, que es el territorio indispensable para rescatar al amor. La existencia del Socialismo es condición previa para su perfección, es deber de los socialistas luchar por el Socialismo, por su construcción, por su defensa.

El tercer valor es la Conciencia del Deber Social, esto es, la conciencia de que sólo en sociedad se pueden resolver los problemas materiales del individuo, y se pueden establecer relaciones amorosas, de ayuda mutua, de crecimiento compartido, de confianza, acabando así con la soledad del hombre-isla propio del capitalismo.

El cuarto valor es la Propiedad Social de los medios de producción. Sólo así el hombre puede trabajar para la sociedad toda. Y cuando el hombre trabaja para la sociedad, su vida adquiere un sentido de cooperación, de ser útil, de ser social, que se entrelaza con la Conciencia del Deber Social, preparando las condiciones materiales y espirituales para la formación del hombre nuevo.

De estos valores se desprenden todos los demás. Se tiene en ellos una dirección, una manera de calibrar nuestra conducta socialista, se tiene una medida que ayude a perfeccionarnos, se dispone de una guía. Veamos, algunos ejemplos.

Si se es amoroso se tiene Conciencia del Deber Social y se trabaja para la sociedad, entonces no se puede ser corrupto, porque la corrupción es una acción individualista, egoísta, perjudica a la sociedad.

Si se es amoroso se tiene Conciencia del Deber Social, y se trabaja para la sociedad. Entonces, se tendrá conciencia de la importancia del trabajo de cada uno, éste se realizará de la mejor manera posible, se investigarán formas de rendir más, no habrá ausentismo, el trabajo adquirirá el carácter de realización del humano y no de explotación.

¡Con Chávez!

28.12.11

TAN MALO ES CREER, COMO NO CREER (Miércoles 28-12-2011)

Tan malas son las posiciones dogmáticas, aquellas que hacen del conocimiento un ladrillo calcificado que no evoluciona, que no se adapta a las nuevas circunstancias del tiempo y del lugar, como también son dañinas las posiciones que ignoran toda la experiencia teórica y práctica del esfuerzo revolucionario de la humanidad.

No se puede inventar sin estar apoyado en la experiencia universal, sería improvisación, intentar hacerlo es el peor de los despilfarros vitales. Por ese camino daremos vueltas en círculos, para encontrar, después del fracaso, que sólo intentábamos descubrir el agua tibia, o que la tierra es redonda.

Fidel nos ilustra magistralmente esta situación en el acto por el aniversario 60 de su ingreso a la universidad, efectuado en el Aula Magna de la Universidad de La Habana el 17 de noviembre de 2005, donde nos dice:

… “Una conclusión que he sacado al cabo de muchos años: entre los muchos errores que hemos cometido todos, el más importante error era creer que alguien sabía de socialismo, o que alguien sabía de cómo se construye el socialismo.”

Se refiere a los dogmáticos, que querían trasladar fórmulas de manera mecánica. Pero más adelante, en el mismo discurso, añade:

“Hubo quienes creyeron que con métodos capitalistas iban a construir el socialismo. Es uno de los grandes errores históricos. No quiero hablar de eso, no quiero teorizar; pero tengo infinidad de ejemplos de que no se dio pie con bola en muchas cosas que se hicieron”.

Nos ilustra Fidel, que el dogmatismo es el problema. Es decir, el traslado mecánico de las experiencias universales, pero que es de esas experiencias de donde el revolucionario debe nutrirse, con el espíritu amplio, para adaptar ese conocimiento a sus realidades. Es así que debemos entender el “inventamos o erramos” o “el error de creer que alguien sabía cómo se construye el Socialismo”.

Más adelante, en el mismo discurso, Fidel concluye:

“Hoy tenemos ideas, a mi juicio, bastante claras, de cómo se debe construir el socialismo, pero necesitamos muchas ideas bien claras y muchas preguntas dirigidas a ustedes, que son los responsables, acerca de cómo se puede preservar o se preservará en el futuro el Socialismo”…

Las revoluciones deben aprender mientras caminan, deben innovar, enriquecer la teoría y la práctica, deben inventar, errar, luchar contra la tentación dogmática. Todo eso es verdad. Pero el peligro más importante de las revoluciones en el trópico, de esta Revolución Bolivariana, es la desviación pequeño burguesa, que surge con fuerza en cada esquina, detecta resquicios, debilidades, y por allí inyecta el extravío.

Amparados en “la necesidad de inventar”, embisten contra las bases mismas del Socialismo, contrabandean las armas melladas del capitalismo, pretenden construir el Socialismo sin superar al capitalismo.

Es necesario, entonces, explorar las características propias de nuestro Socialismo, pero cuidando que sea Socialismo, esto es, que rescate la Conciencia del Deber Social entrelazada con la Propiedad Social de los medios de producción. Sobre esos pilares construir.

¡Con Chávez!

27.12.11

¿CÓMO SE HACE UNA REVOLUCIÓN? (Martes 27-12-2011)

A nosotros llegó un libro poco conocido, el autor es Liova Libequec, dirigente de la fracción “socialistas revolucionarios” del partido Bolchevique, que en 1925 quedó en el medio de la confrontación entre Trotskistas y Estalinistas.

El libro se editó en ruso y alemán en 1928, y no fue hasta 1964 que se hizo una pequeña edición de quinientos ejemplares en castellano, es una rareza, pero también una joya teórica, rica en enseñanzas y sorpresas.

Hoy que estamos empeñados en hacer una Revolución, el libro de Libequec: “Cómo Hacer Una Revolución” nos sería muy útil. Está a la orden de alguna institución que quiera reproducirlo. Aquí nos limitaremos a algunos comentarios basados en el lúcido prólogo que es del Alemán Oto Merhengl. Veamos algo de este prólogo:

“Lo primero que nos sorprende en este libro, es la confesión del autor, que nos dice al inicio que: él no sabe qué es y cómo se hace una Revolución, y que nadie puede saberlo. Lo que él si sabe es qué no es, y cómo no se hace.

Entonces, el libro es un sugestivo paseo por lo que no es una Revolución, y a partir de esa negación se llega a comprenderla.

El libro presenta las negaciones que debe saber todo revolucionario:

1.- La Revolución NO ES PATRIMONIO DE UNA CLASE, aunque parezca paradójico. Es, sí, patrimonio de la ideología de la clase obrera, que puede encarnar en otras clases, que imbuidas de esta ideología impulsan la Revolución.

2.- Las clases sociales NO EXISTEN PARA LA CONTIENDA POLÍTICA SI NO ESTÁN ORGANIZADAS POLÍTICAMENTE, Y CONCIENTES DE SU IDEOLOGÍA.
3.- La Revolución NO ES UN FENÓMENO MATERIAL, por el contrario es un fenómeno espiritual.

4.- La Revolución NO ES UN ACTO DE REBELDÍA, DE INSURGENCIA, PERO TAMPOCO ES UN ACTO DE SENSATEZ. Es una paradójica mezcla entre la rebeldía que estalla y la sensatez que organiza y dirige. La insurrección contra la autoridad del Zar es un ejemplo, aquellos días vivimos en el futuro.

5.- La Revolución NO ES OBRA DE UN HOMBRE, pero no puede construirse sin un líder. Toda Revolución se resume en un conductor, es así, la más democrática, la más libertaria de las acciones sociales, la Revolución , se compendia en la acción de un individuo. En el caso ruso es Lenin.

6.- La Revolución NO ES OBRA DE UNA ORGANIZACIÓN, pero no puede suceder sin ella. La organización encarna la ideología de la clase obrera y dirige al resto de la sociedad en la lucha por la construcción del Socialismo. En el caso soviético fueron los Bolcheviques.

7.- LA PROPIEDAD SOCIAL NO ES LA REVOLUCIÓN , pero sin ella no es posible una Revolución auténtica”.

Hasta aquí cabe transcribir el prólogo. El libro presenta muchas más sugerencias teóricas que seguro serán de provecho para este proceso, pero también levantarán reacciones entre los dogmáticos. Ojalá no se reedite la persecución que lo mantuvo oculto por tantos años.

¡Con Chávez!

26.12.11

EL 2012 ES EL AÑO DEL CHE (Lunes 26-12-2011)

Las ideas del guerrillero heroico, o mejor digamos, las ideas del teórico heroico, son las únicas que nos pueden guiar a un triunfo definitivo en el 2012, hacer que la Revolución se afiance de una vez por todas. Veamos.

El Che es un ejemplo para los Revolucionarios, él supo entrelazar la práctica con la teoría, hacer de ese binomio la guía para la construcción de la Revolución. Y supo, junto a Fidel, entender que el motor de la historia, lo determinante en la lucha de clases, es el espíritu, la conciencia.

El Che captó la esencia del proceso cubano, y lo transformó en teoría que debe guiar a los movimientos emancipatorios. Le dio continuidad a la idea que motorizó al Moncada y a la Sierra Maestra, elaboró con valentía la teoría económica que correspondía a ese movimiento histórico. En ese empeño se enfrentó a los extravíos soviéticos, y a sus defensores en el interior de Cuba.

Esa continuidad del pensamiento de Fidel, de la Revolución Cubana, que es el Sistema Presupuestario de Financiamiento, la crítica del Che al sistema soviético, soportó la hazaña histórica que es Cuba.

A partir del Che, de la Revolución Cubana, la Humanidad comprendió que no es posible una Revolución sin una fuerte conciencia revolucionaria. Esto es, sin la visión de sociedad en la comprensión de los problemas y en su solución. Y sobre todo, que no es posible una Revolución sin una alta pasión por el líder y por el objetivo revolucionario.

Estos son requisitos indispensables para que los humildes se transformen en constructores de sí mismos y de su futuro, para que superen la condición de verdugos al servicio de los oligarcas que los despojan. La conexión líder-pueblo, la claridad de objetivos, son la triada donde se sostiene la Revolución.

Esa es la enseñanza del Che que está presente entre nosotros, indicándonos el camino del triunfo definitivo el 2012.

Las tentaciones saboteadoras de la integración social deben ser superadas, las tácticas del estímulo material por sobre el estímulo moral deben ser desechadas, ese camino conduce al fracaso.

El pueblo, tal como lo hizo en el Paso de Los Andes, en Santa Inés, en la Campaña Admirable, debe asumir su compromiso vital con la construcción de su propio futuro. Es necesario seguir el ejemplo de los próceres y de los líderes que lo dieron y dan todo por la humanidad, sólo pidiendo a cambio la satisfacción del deber cumplido.

No es posible pretender que la sociedad recompense a quien no hace nada por el bienestar de ella, eso sería una estafa que pondría en peligro a la misma nacionalidad, a la existencia de la Patria.

Aprendamos del Che, de ese hombre que, tal como Cristo, lo dejó todo por la causa de la redención de un pueblo que a veces no comprende a sus salvadores. Hagamos el compromiso de que el 2012 La Higuera no se repetirá, que San Pedro Alejandrino no se repetirá.

¡Con Chávez resteaos!

¡Con el Che en el Corazón!

23.12.11

LA BATALLA DEL ESTUDIO (Viernes 23-12-2011)

En cada paso que da la Revolución siempre la necesidad de estudio se hace presente. Los grandes líderes revolucionarios impulsaron la formación como columna de la Revolución, empezando por Bolívar que entendió temprano que “un pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia destrucción”, y que sólo la educación podría evitar que el pueblo fuera abusado en su credulidad.


Ya es hora, los acontecimientos recientes lo indican con precisión, de enseriar el estudio, de socializar la ideología revolucionaria, hacer que el pueblo se apodere de, y se empodere en, la nueva cultura. Difundir una nueva manera de pensar, de reflexionar, un nuevo método de análisis, distinto de las trivialidades que nos han instalado en la psiquis los medios de difusión cultural del capitalismo, distinto de los valores morales, de la ética que nos imponen los medios audiovisuales, el cine, las novelas, el púlpito, el museo, la escuela.

¿Por qué hasta ahora la Revolución ha fallado en la intención de estudio?

Es importante analizar las causas, sólo de esta forma podremos retomar el camino de la formación de las masas, del nacimiento de una nueva cultura.

El origen de las fallas en la educación revolucionaria se encuentra en la ideología pequeño burguesa y su versión anarcoide, incapaces de dar el salto hacia la construcción del Socialismo.

Ya sabemos que la pequeña burguesía no puede construir el Socialismo, lo más lejos que llega es a criticar al capitalismo. No puede superar la propiedad privada de los medios de producción, ese es el fundamento de su egoísmo, de sus salidas individuales. Si tiene cualquier poder lo usan, en definitiva, para crear más capitalismo.

Su versión anarcoide, con su rechazo pusilánime al Estado, a todo Estado, los conduce a una visión errada de la dominación y, por tanto, de la liberación. Ellos ignoran la hegemonía de la ideología capitalista, de sus valores, de su cultura, así reducen la Revolución a una visión distorsionada del “pueblo colonizado” por la cultura capitalista: esperan que haga y construya la Revolución de manera espontánea. Para ellos no hay necesidad de vanguardia, de estudio, el “pueblo sabrá que hacer”… Entonces, ¿para qué estudiar, quién enseñará a quién, para qué dirección?

Con esta postura absurda y pedante sabotean cualquier intento de estudio, de formación.

Pero sin estudio no pueden resolverse los problemas de la marcha revolucionaria, la masa, sus dirigentes, no entenderán la táctica y la estrategia, no sabrán manejar la irreverencia y la disciplina, confundirán causas con consecuencias. Así, son capaces de establecer como objetivo la burocracia, pero aceptan sin parpadear el híbrido capital-Socialismo y la propiedad nosocial de los medios de producción que les dan origen.

El Che en carta a Hart, en 1965, desde el campo de batalla, le dice: “Por eso hice un plan de estudio para mí que, creo, puede ser estudiado y mejorado mucho para constituir la base de una verdadera escuela de pensamiento; ya hemos hecho mucho, pero algún día tendremos también que pensar.”

¡Sin Socialismo no hay Chávez, sin Chávez no hay Socialismo!

22.12.11

¿CÓMO GANAR A LA CLASE MEDIA? (Jueves 22-12-2011)

La Revolución Bolivariana desde sus inicios ha buscado la respuesta, implementado todo tipo de incentivos para cautivar a la pequeña burguesía, a la clase media… y el resultado es flaco, siguen adversándonos con las entrañas y además erosionan nuestra natural base social. Revisemos.


La intención de enamorar a esta capa social con halagos materiales ha fracasado. Lo afirman las encuestas. Si es una clase que no es golpeada en su economía, en su vida cotidiana ¿Por qué nos adversa? Si sigue consumiendo, sigue vacacionando ¿por qué prefiere lavar carros en Miami?

La respuesta está en la psiquis, en lo espiritual, es allí donde se da el combate. Los dirigentes oligarcas tienen la inteligencia para crear tiranos ficticios, falsas pérdidas de libertades, falsos desabastecimientos, fragmentar a la sociedad, proponer salidas egoístas individuales, aterrorizar y después presentar absurdos para aliviar el pánico.

Es así que un candidato a alcalde propone hacer de su municipio una "isla de seguridad", aislarlo del resto de la humanidad, y así los vecinos podrán respirar tranquilos. Es probable que este egoísmo absurdo, elevado al máximo, gane elecciones.

Este candidato cosecha lo que los instrumentos de deformación siembran en el alma de la sociedad: el egoísmo. Ese es el centro de la batalla: el egoísmo contra el sentido de sociedad, contra el amor.

En la Revolución hemos cometido el error de esquivar este campo de batalla, nos limitamos a halagar a la clase media, pelear sólo en lo material, ignoramos el combate por el espíritu de la clase media.

Debemos demostrarles dos puntos importantes:

Primero, la imposibilidad de seguir viviendo de la manera que el capitalismo nos impone. No podemos vivir unos derrochando y otros en la miseria, y todos lesionando a la naturaleza. Es evidente que de seguir la agresión capitalista en contra de la naturaleza, las condiciones mínimas para la vida desaparecerán y vendrá su extinción, pero antes la guerra de todos contra todos alcanzará lo inaudito.

Segundo, mostrar las bondades del Socialismo como única manera de conseguir un clima de felicidad y tranquilidad para esta generación y las generaciones futuras. Sólo las sociedades integradas que funcionen como un solo cuerpo, serán capaces de enfrentar con posibilidades de éxito las dificultades que se avecinan.

El dilema es claro: si seguimos halagando a la clase media con prebendas materiales, los resultados serán mínimos, y en el intento perderemos base social chavista. Ahora bien, si tomamos el camino del convencimiento, de un llamado a la conciencia, si damos la pelea en el espíritu, entonces tendremos oportunidad de romper la dura costra del rechazo en la clase media.

El sistema revolucionario de medios de difusión de ideas debe entenderse como los instrumentos de una guerra que se escenifica en el alma de la sociedad. No podemos seguir dando esa batalla con los mismos métodos, las mismas cuñas que se usaban a principios del siglo pasado, es necesario entender la publicidad como materia de especialistas y no como capricho. Difundamos el Socialismo con la pasión del náufrago.

¡Con Chávez!

21.12.11

LA REVOLUCIÓN DESPIERTA A UN GIGANTE (Miércoles 21-12-2011)

La Revolución es el hecho cultural más importante en toda la existencia de la humanidad. Se trata de un salto inmenso, es el reencuentro del humano con su humanidad, pero también es el evento más peligroso con el que se haya enfrentado la especie, despierta a un gigante: al pueblo, capaz de construir mundos pero también de autodestruirse.

El hombre se ha organizado en sociedades donde una minoría se apropia del trabajo, de la riqueza, de toda la sociedad. El capitalismo es la culminación de esta forma de organizarse, es la refinación de los sistemas basados en la depredación del humano por el humano. Su superación ha sido catalogada por los clásicos como la salida de la prehistoria y la entrada en la verdadera historia humana. Ese es el salto que empeña todos los afanes revolucionarios.

La moral y la ética del egoísmo, individual o colectivo, es sustituida por la moral, la ética del deber social, de las soluciones sociales. Esta es la esencia de la Revolución.

Es así, la Revolución debe sustituir la ética, los valores, si falla en ese empeño, si despierta al gigante pueblo y no lo guía hacia la extirpación de la ética del egoísmo, corre el riesgo de que ese titán despierto, consciente de su fuerza, liberado de los controles de la ética de la dominación, pero sin la guía de la nueva ética revolucionaria, caiga en manos de teorías e ideologías fascistas que se alimentan del odio, del egoísmo colectivo.

La épica revolucionaria, las hazañas, el desprendimiento de sus dirigentes, es pilar fundamental de la nueva conducta: va tallando en el alma colectiva la nueva ética, los nuevos reconocimientos sociales, ahora se prestigia la entrega, el trabajo en bien de toda la sociedad, la conducta amorosa.

La organización social y política forma un tejido desde lo capilar hasta lo nacional, soporta el nuevo comportamiento y le da solidez. Es muy importante este tejido social que evita, al darle visión universal a los núcleos de base, que estos cultiven y desarrollen un egoísmo colectivo que, mucho más que el egoísmo individual, soporta al capitalismo, se enfrenta al Socialismo.

La batalla contra el egoísmo, por la Conciencia del Deber Social es vital para esta Revolución nuestra. Toda acción revolucionaria debe tener ese objetivo. Toda distribución de la Revolución, desde una casa hasta un televisor, debe tener como uno de sus requisitos más importantes una retribución a la sociedad de parte del beneficiario. El trabajo voluntario colectivo, por pequeño que sea, es fundamental instrumento para el combate al egoísmo y para la formación de la conciencia de sociedad. La pura caridad es reaccionaria, la distribución con retribución es revolucionaria, educa.

La batalla contra el egoísmo debe ocupar el pensamiento y la acción de los revolucionarios. Debe ser el principal combate por la construcción del Socialismo. Si fallamos en este empeño, si horadamos la moral burguesa y no la sustituimos por la nueva moral revolucionaria, la del sentido de sociedad, estaremos abriendo las puertas al fascismo.

¡Con Chávez!

20.12.11

EL CAMINO AL INFIERNO (Martes 20-12-2011)

La sociedad humana necesariamente se relaciona con la naturaleza, no se concibe una sociedad sin intercambio con la naturaleza. Podemos decir que la naturaleza es parte integral de la sociedad.

Siendo así, como sea esa relación sociedad-naturaleza, será la relación dentro de la sociedad.

Ahora bien, la sociedad se relaciona con la naturaleza a través del trabajo, por lo tanto, la calidad de la relación del trabajo determinará la calidad de la relación del hombre con la naturaleza, y la relación entre los hombres.

Solo existen dos posibilidades. Veamos.

Una: Si el trabajo, que es la relación del hombre con la naturaleza, pertenece a toda la sociedad, si los medios de producción, los medios donde se realiza el trabajo, los medios de relación con la naturaleza, pertenecen a toda la sociedad, si el trabajo es determinado de acuerdo a las necesidades de la sociedad y por ella planificado, si el producto de ese trabajo pertenece a la sociedad, entonces las relaciones hombre-naturaleza, y de los hombres entre sí, serán armónicas, amorosas, viables. Esta situación es el Socialismo.

Dos: Si por el contrario, el trabajo, la relación del hombre con la naturaleza, es mediado por estas fracciones de la sociedad que son dueñas de los medios de producción, de los medios de trabajo, si el trabajo es determinado de acuerdo a las necesidades e intereses de esas fracciones, que son intereses nosociales, antisociales, diferentes y antagónicos a los intereses sociales, si el producto de ese trabajo pertenece a esas fracciones, entonces la relación sociedad-naturaleza deja de ser directa, ahora está mediada por los intereses de esas fracciones.

Entre ellas se establece una dura competencia por la apropiación de la riqueza social, se forma un mercado que es el territorio de esa competencia, que dicta el éxito o el fracaso, que se independiza de la voluntad del hombre y rige su vida. En este caso la relación hombre-naturaleza, y de los hombre entre sí, será perversa, guiada por el lucro y la ganancia de esas fracciones. Todo se transforma en mercancía, sujeto de ser vendido, hasta el hombre se transforma en mercancía. Esta situación es el capitalismo.

Vemos con claridad, que la calidad de la relación hombre-naturaleza y de los hombres entre sí está dada por la calidad del trabajo, y la calidad del trabajo está determinada por la propiedad de los medios de producción.

A cada una de estas propiedades, la social y la nosocial, corresponden una espiritualidad, una conciencia, una cultura que con ella se entrelaza.

Ahora bien, lo que determina la marcha de la historia es la espiritualidad, es la materialidad transformada en cultura, en espíritu, en conciencia. Es allí donde ocurren las acciones y las relaciones propiamente humanas: la política, el arte, la magia, el amor. Podríamos decir que la Revolución es, ante todo, un hecho de conciencia.

Vemos que en el fondo de la marcha hacia el Socialismo está la Propiedad Social, su fundación no es un capricho, es un asunto que decide el futuro.

¡Con Chávez!

19.12.11

LEY DEL TRABAJO Y CONCIENCIA REVOLUCIONARIA (Lunes 19-12-2011)

La búsqueda de la conciencia revolucionaria es la esencia de la historia de la humanidad, acoplar la existencia de los desposeídos con la conciencia revolucionaria es el centro de la Revolución.

Cuando el Libertador grita: "¡trescientos años de calma no bastan!" estaba intentando conectar la existencia colonial con la conciencia independentista. El 4 de febrero tenía ese mismo sentido.

El pensamiento revolucionario ha avanzado en la elaboración teórica que guía a los desposeídos al encuentro con la ideología que les pertenece. Ya sabemos que la Revolución es un acto conciente, no espontáneo, es el difícil parto de la conciencia de la liberación, donde lo espiritual prima sobre lo material.

Ese paso en sociedades como la nuestra, donde la cultura de la renta lo ha distorsionado todo, es sumamente difícil para los dirigentes y para los gobernados. Pero es decisivo, es el camino.

En la historia de las Revoluciones se ha caído en la lógica del capitalismo, es así, la recompensa material individual privó sobre la recompensa material colectiva, social.

La recompensa material individual estimula el egoísmo, que es la base espiritual del capitalismo. De esta manera, al permanecer dentro de la lógica capitalista, este sistema perverso pudo hacer su labor de zapa, amplió su base espiritual dentro de la sociedad, exigió sus reivindicaciones, fortaleció su sistema de valores, el principal, el del dinero como compensación universal, y sobrevino la restauración.

De allí que un importante reto de esta Revolución nuestra es cambiar el sistema de necesidades y la forma de satisfacerlas.

En el capitalismo las necesidades son artificiales y huidizas, se crea la ilusión que se resolverán con recompensa material individual: dinero. Y, de esa manera, las estructuras del sistema se mantienen intactas, la lucha de los desposeídos deriva hacia un objetivo ficcional, ilusorio.

Los obreros, para poner un ejemplo que vale para toda la sociedad, tienen cien años luchando por compensaciones materiales, más prestaciones, más salario, y la situación de ellos sigue igual, y la del resto de los desposeídos peor.

Los obreros, de esta manera, están luchando dentro de la lógica capitalista que los despoja, se hacen parte de ella y así se condenan a la miseria espiritual y material, no consiguen encontrarse con la conciencia de la liberación, no se dan cuenta de sus condiciones porque están colonizados por los valores de la clase hegemónica.

Ahora se discute una ley del trabajo, ésta debe ser socialista, pero ¿qué significa esto? Hasta ahora se oye que se modificarán las prestaciones y se discute un “petrobono”. Si es así, si es sólo eso, continuamos en la lógica del capital, del reivindicativismo rancio.

La clase obrera está destinada a salvar a la humanidad, es urgente, imprescindible, que se yerga sobre las inútiles mezquindades reivindicativas y, encontrada con su reto histórico, con su ideología, dirija a la sociedad hacia la emancipación. Eso debe reflejarse en esa nueva Ley, eso la haría socialista. Debe ser una Ley que asombre al mundo, ese es el reto.

¡Con Chávez resteaos!

18.12.11

DESCONFIAD DE KERENSKY (Domingo 18-12-2011)

Cuenta Gramsci que: “inmediatamente después de estallar la Revolución, y antes de salir para Rusia, Lenin había mandado este aviso: “desconfiad de Kerenski”.

Pocas veces en toda la historia revolucionaria una estrategia, un pensamiento, una enseñanza política se ha condensado en tan pocas palabras, en tan escueto mensaje.

Lenin sabía que después de derrotada la monarquía del Zar se abría un período revolucionario, donde el principal enemigo del avance sería el reformismo. Y en aquella situación de extremo riesgo, cuando se disponía a entrar en el “Tren Blindado” que atravesando a la hostil Alemania y el frente de guerra, lo llevaría al centro de la batalla revolucionaria, él envió como testamento y postrera instrucción, una suerte de epitafio que significa: desconfiad de kerenski, de los reformistas, ellos son el principal enemigo de toda Revolución…

La historia le dio la razón, no sólo en Rusia donde la Revolución se concretó luchando contra la alianza de reformistas y capitalistas internacionales, sino en toda Revolución que desde ese día se ha intentado en el planeta.

Es así, siempre que la posibilidad revolucionaria surge aparece el reformismo restaurador morigerando las aguas, llamando a la calma, frenando, distrayendo el ímpetu, “no hay condiciones” dicen. “El capitalismo no sirve pero debe ser superado poco a poco”, proclaman. Los más audaces meten miedo y alertan, “sin los capitalistas no hay producción.”

El fenómeno es comprensible. Veamos.

Una Revolución es un salto, un cambio de tal magnitud que aterra. Contra él conspiran las costumbres, los valores, la psiquis profunda, allí donde está anclada la vieja visión del mundo. En la hora definitiva cuando el cambio toca a la puerta, cuando la sociedad se encuentra en la posibilidad del vuelo alto, entonces aparecen las voces que vienen desde la caverna de siglos, milenios de oprobio, y nos susurran retroceder, a volver a lo conocido, a la tranquilidad de lo conquistado, a las cadenas, ahora un poco más relucientes.

Pero el hombre es un animal más curioso que sensato, más audaz que mesurado, más altruista que egoísta, más humano que animal. Y son esas cualidades las que permitió que conquistara mares en cáscaras de nueces o que subiera montañas con el único aliciente de ver el horizonte lejano. Son esas características las que le permitieron a Bolívar cruzar los Andes, a Fidel asaltar el Moncada, a Chávez intentar tomar el cielo por asalto, a Fabricio dejar el curul, a Américo Silva dejar la familia para ir a favorecer a la humanidad toda, a Martí cargar en Dos Ríos, al Che morir en La Higuera con la dignidad con la que vivió, y a los Cinco Cubanos secuestrados por el imperio, resistirlo todo para demostrarnos que el hombre nuevo existe… El hombre capaz de vencerse a sí mismo.

Esa cualidad del humano será la que nos permita ir por sobre las consejas que brotan de las cadenas mentales, y ensayar el salto audaz que funda mundos y justifica la lucha… Lenin, tenía razón.

¡Con Chávez Resteaos!

17.12.11

VENCERSE A SÍ MISMO (Sábado 17-12-2011)

El individuo es un compendio de la sociedad en que vive, en él se resume el drama social de su época. Es imposible escaparse a esta ley. Siendo así, el individuo es el escenario de la contienda de clases de su tiempo. O, lo que es lo mismo, la parte más importante de la cruenta batalla de la lucha de clases se da en el interior de los individuos.

Es en las praderas del alma individual donde se decide la lucha de clases. Los revolucionarios, para tener éxito en su tarea, deben estudiar este punto fundamental, porque no hay Revolución sin revolucionarios, y no hay revolucionario si antes no se ha vencido a sí mismo.

Las conductas de los revolucionarios, son reflejo de esta lucha de clases que ocurre en la entraña individual. Allí se opone la ideología de las clases dominantes, los valores dominantes, las costumbres, la ética, toda una espiritualidad sembrada en la temprana niñez, con la ideología revolucionaria que se adquiere con la educación y la imaginación. En otras palabras, la lucha revolucionaria es principalmente una lucha entre la niñez, que se enfrenta a la espiritualidad que se van adquiriendo con la comprensión adulta.

Esta batalla, entre lo que fuimos y lo que queremos ser, se desnuda en la toma de decisiones. Veamos.

Cuando la sociedad se reconoce en un individuo y lo hace líder, sean del nivel que sean, la pugna de clases dentro de estos escogidos adquiere características sociales. Las decisiones del conductor afectan a la sociedad, pero están determinadas por la pugna que sucede en el individuo convertido en líder. Expliquemos con un ejemplo.

Bolívar liberó a los esclavos, y esa fue una decisión que afectó profundamente a la sociedad de su época. Pero, esa decisión nace de una lucha en el alma atormentada del Libertador, allí se enfrentaron la enseñanza de su niñez, trescientos años de cultura colonial, de aceptación y justificación de la esclavitud, con los conocimientos y la conciencia que había adquirido Bolívar en su vida de adulto. En el caso de Bolívar, triunfó la idea libertaria adquirida durante su vida adulta, sobre la espiritualidad esclavista sembrada en su niñez. Por eso, él es un gran revolucionario. Páez, por el contrario, sucumbe a los valores de la oligarquía, traiciona las ideas adquiridas en su adultez, al lado del Libertador, y se entrega a los valores de las clases hegemónicas que le sembraron en la niñez.

Podemos decir, entonces, que para hacerse revolucionario, para hacer la Revolución, es vital derrotar, todos los días y en cada decisión, a la ideología de la dominación que llevamos aferrada a nosotros con los poderosos hilos del inconsciente infantil. El revolucionario debe vencerse a sí mismo.

¡Con Chávez resteaos!

16.12.11

LA EXISTENCIA Y EL HOMBRE NUEVO (Viernes 16-12-2011)

La transformación de la existencia en conciencia es un problema central de la Revolución. Aún falta mucho estudio para llegar a entender medianamente este fenómeno. Las preguntas abundan: ¿Por qué los obreros apoyaron a Hitler? ¿Por qué la Revolución Cubana fue campesina? ¿Por qué los humildes nuestros apoyaron durante casi medio siglo al pacto de punto fijo? ¿Por qué cuando destierran al Libertador, en la Patria Grande, no pasó nada?

Es así, la historia demuestra que la relación existencia-conciencia no es directa, ni lineal. La condición revolucionaria de una clase no se desprende espontáneamente de su existencia. La Revolución es un acto consciente, dirigido por los más conscientes.

La primera aproximación al problema indica que las ideologías dominantes migran hacia las clases dominadas y, allí en su interior, aplastan la que debería ser la ideología que emane de su existencia. Esta es la esencia de la dominación, colonizar a toda la sociedad con los valores, la consciencia, la ética y la espiritualidad de la clase dominante.

La segunda aproximación es que la Revolución debe impregnar de los nuevos valores y de la nueva ética a amplios sectores, y dirigirlos hacia la conquista de la hegemonía de la sociedad.

De lo anterior surge el problema central de la Revolución: ¿cómo sintonizar la existencia del explotado con la conciencia de la liberación, de la construcción de la nueva sociedad? O, dicho en otras palabras: ¿cómo transformar al explotado en Hombre Nuevo?

La búsqueda de esa respuesta, en la teoría y en la práctica revolucionaria, es constante histórica. Si revisamos el pasado nos daremos cuenta que los errores allí cometidos conducen a la derrota de las Revoluciones, a las restauraciones. En Revoluciones vigorosas como la Soviética, o la China, los extravíos desembocaron en la restauración del capitalismo.

No obstante, esos errores, esos extravíos contribuyen al avance en la búsqueda de la respuesta correcta, ese largo camino encuentra en la Revolución Cubana lo más adelantado. Esa Revolución y su pensamiento representan un salto decisivo en el camino hacia la teoría que guíe la construcción del hombre y la sociedad nueva. El Che y Fidel, sus vidas y su pensamiento, constituyen lo más avanzado de esas ideas, es ineludible su estudio para cualquier Revolución.

Nuestra Revolución ocurre en un país con más de cien años de cultura rentista, en medio de una ofensiva imperial, de distorsiones teóricas que enmarañan el camino cierto, dificultan la conexión entre existencia y conciencia, el estudio del pensamiento y la acción de Fidel y el Che debería ser objeto de un desesperado esfuerzo: así como publicitamos a "Mi casa bien equipada," deberíamos con el mismo vigor impulsar a "Mi conocimiento, mi formación, mi conciencia, mi espíritu bien equipado".

De esta manera estaremos siendo fieles al pensamiento de Fidel y el Che, que postula que la Revolución es, ante todo, un asunto de conciencia, que debemos crear riqueza a partir de la conciencia y no conciencia a partir de la riqueza.

¡Con Chávez!

15.12.11

DOS CICLOS (Jueves 15-12-2011)

La Revolución pacífica nuestra, presenta dos ciclos: el ciclo electoral y el ciclo de la bonanza. Debemos entenderlos para poder diseñar las tácticas y las estrategias. Veamos.

El ciclo electoral se caracteriza por un período de elecciones burguesas y un período de noelecciones.

En el período de no-elecciones, la revolución puede desarrollar su propia lógica, su fisiología. Es un período propicio para sentar las bases materiales y espirituales del Socialismo. La Revolución lleva la ventaja, tiene la iniciativa, la batalla se da en campo despejado. Esta fase del ciclo se debe aprovechar para acumular conciencia, organización, formación y afilar la fuerza revolucionaria.

Al contrario, en el período electoral burgués, la oligarquía pelea en su terreno. Más de medio siglo de costumbres, de condicionamientos la respaldan. Ya hemos dicho que las elecciones burguesas están talladas para perpetuar al sistema burgués y elevar su esencia espiritual: el egoísmo. Son un torneo donde la masa se sumerge en lo trivial, el oropel del marketing se sobrepone a la enjundia, lo inmediato arropa a lo estratégico, la manipulación publicitaria guía las decisiones. La promesa, la dádiva material desecha cualquier argumento. De ellas sale, esa es la costumbre, una masa fragmentada, despolitizada, pueril.

Siendo así, es un período en el que se pone a prueba la conciencia revolucionaria, la organización, la información acumulada en la fase no electoral. Si la acumulación es deficiente, entonces la Revolución debe hacer concesiones a la lógica electoral burguesa, subordinar a ella el avance y conceder merma de conciencia, de formación. Ahora, si la acumulación es satisfactoria, la Revolución puede dar a las elecciones otro contenido.

El ciclo de bonanza, a su vez, está compuesto por período de "normalidad" y período de turbulencia.

El período de "normalidad" es de buena situación económica, altos precios del petróleo, oligarquía replegada, sin iniciativa, trabajando en los subterráneos de la infamia, preparando magnicidios, golpes, gritando desde Miami o el Perú, pero siempre sin levantar muchas olas. En este período la Revolución tiene oportunidad de avanzar, de romper con la cultura de la renta y sentar las bases éticas, espirituales, que fortalezcan a la Revolución.

El período de turbulencia es caracterizado por dificultades económicas, bajos precios del petróleo y presión de las reivindicaciones de la masa. En este período, tal como en el período electoral pero de manera más dramática, se pone a prueba la fortaleza conseguida en el período de "normalidad".

Son dos ciclos y cuatro períodos. De la correcta apreciación de cada uno de ellos dependerá el éxito. Estos ciclos presentan alto peligro de extravío, en las fases propicias para la acumulación existe la tentación de olvidar que el viento a favor es pasajero, y de descuidar el fortalecimiento para los períodos de turbulencia. Estos períodos de bonanza son favorables para la pirueta teórica, en él pululan las tesis distraccionistas, reformistas y restauradoras. La clase que columpia entre la burguesía y los obreros, que los clásicos llaman pequeña burguesía, término que ofende a algunos, tiene campo fértil para ensayar sus extravíos.

¡Con Chávez!