2.12.08

LAS MISIONES, CAPRILES Y LEDEZMA

El Comandante acostumbra citar una frase de Trotsky, que recuerdo así: “toda Revolución necesita del látigo de la contrarrevolución para avanzar”. Sentencia de la que apreciamos su sabiduría a medida que avanzamos en la Revolución Bolivariana. Veamos.
Los oligarcas que tomaron posiciones en las pasadas elecciones regionales, despliegan su plan: Están en la fase de acumulación mediante el engaño y el temor, luego pasarán a la fase de asalto a la Revolución. Esta nueva postura, diferente a la del enfrentamiento directo, merece estudio.
En esta primera fase, de engaño y uso del temor para forzar al pueblo a decisiones contra natura, como esa de elegir a sus propios verdugos, se presentan como aliados de Las Misiones y ofrecen colaborar con el gobierno.
Primero, se ve que tienen dificultades para ocultar su condición de fascistas, en todas partes muestran su colmillo, odian al pueblo humilde, no han podido impedir que de sus filas salgan hordas vengativas a ensañarse contra las misiones, el ataque es generalizado, el odio inocultable.
Pero esa no es la sustancia del problema, el asunto se debe plantear así: los oligarcas nos ofrecen colaboración y aceptan las misiones, ¿cómo responder a eso?
Las Misiones no son un hecho aislado, forman parte de un camino, el camino hacia el socialismo, hacia la redención del humano. Por tanto es el camino de la sustitución del capitalismo.
Entonces, las Misiones que ellos quieren apoyar no son las mismas nuestras, el apoyo de ellos es maniobra para apuntalar al capitalismo, derrocar a la Revolución , yugular a Chávez, y finalmente acabarán con las misiones.
¿Cómo descaretarlos?
Se debe profundizar en el Socialismo para afirmar el verdadero carácter de las Misiones: son un paso en la sustitución del capitalismo que ellos defienden, entonces defender a las Misiones será defender al Socialismo. De esa forma se les caerá la careta, veremos sus verdaderas intenciones.
El sistema nacional de salud pasó a ser un frente de batalla, por eso ellos piden administrar los hospitales. Nosotros debemos afinar al Sistema de Salud, hacerlo más eficiente, y al mismo tiempo socializar las grandes clínicas, acabar con la práctica de los seguros privados.
Debemos ir con fuerza hacia la hegemonía de la Propiedad Social de los medios de producción, que ya lo hemos dicho, es la que se entrelaza con la Conciencia del Deber Social, no es un asunto de renta es un asunto de conciencia.
Debemos lanzar ¡ya! la Revolución en la conciencia, dar rigor a la teoría revolucionaria que sustenta la Revolución Bolivariana. Todos los instrumentos revolucionarios al servicio del estudio y de la formación revolucionaria.
Repensar la organización política y social, hacer los ajustes que sean necesarios, convertir a esa organización en modelo de disciplina y de conducta revolucionaria. Sólo en ese ambiente las “Escuelas de Cuadros” rendirán sus mejores frutos.
Si no avanzamos, si nos quedamos dando vueltas, ellos conseguirán aislar a las Misiones, desvirtuarlas, convertirlas en mera filantropía, y seguirán su marcha en contra de la Revolución.
¡Chávez es Socialismo!

1.12.08

LA GOTA

Cuando nos cae una gota de agua en la cabeza, nos ponemos alertas. Si a esa primera gota la siguen dos más, no esperamos otro aviso, deducimos que viene lluvia y hacemos los arreglos para afrontarla, buscamos paraguas o refugios. Asimismo es la política. Allí el éxito estriba en comprender las gotas que anuncian el futuro, y tomar las providencias.
Las gotas siempre están cayendo, sin embargo, no todos las interpretan, existen cantidad de obstáculos que impiden su comprensión. Veamos.
Hay una tendencia a sólo ver lo que nos conviene. El caso más frecuente, y no por eso menos patético, es el de los candidatos presidenciales que ignoran todas las señales, todas las gotas. No creen en encuestas, y tampoco en que sus mítines son pobres, pero, si los saluda una señora y un niño, magnifican el hecho y lo toman como signo de triunfo seguro.
Si la gota presagia tormenta, la ignoramos, nos refugiamos en el mundo de la imaginación y esperamos un milagro. Si la gota contradice lo que piensan los superiores, la ocultamos, son pocos los superiores que valoran las gotas adversas. Es difícil, se necesita mucha valentía para analizar las gotas correctamente.
Para los revolucionarios es imprescindible entender los mensajes que traen las gotas, las señales que nos manda el futuro, de eso depende el éxito de la revolución. El Che predijo, veinte años antes, la caída de la Unión Soviética, cuando nadie creía, cuando hablar de eso era una locura o un extremismo. Y la valentía del análisis del Che, lo correcto de su apreciación, salvó a Cuba y a la posibilidad socialista para la humanidad.
En Venezuela debemos estar atentos a las gotas. Bush manda muchas gotas, esas presagian intervención, no hay dudas. Chávez envía muchas gotas, esas anuncian dignidad. El pueblo protesta desordenadamente, esas gotas anuncian desorganización. En las elecciones pasadas hubo mucha abstención, esas gotas anuncian confusión. Venezuela, Cuba y Bolivia están más unidas que nunca, esas informan redención. Llegaron los Kalashnikov, esas gotas avisan preparación. Hay socialismo y hay también capitalismo, esas gotas dicen conflicto. Hay conciliación a montón, esas gotas presagian plan restaurador. Crece el crédito al consumo superfluo, esas gotas indican extravío. Se trancan autopistas y calles por pequeñeces, esas gotas denuncian inconciencia de deber social. Chávez dijo "Socialismo o Muerte", esa gota marca la esperanza.
El deber de los revolucionarios es ver las señales, analizarlas con valentía, sin miedo a equivocarse. Un error nunca debe ocultarse, al contrario, debe discutirse abiertamente, esa es la única manera de corregirlo, y ya sabemos que revolución que no corrige errores se pierde. Nunca una revolución se ha perdido por discutir sus errores, en cambio muchas se han perdido en evasivas mediocres.
¡Solo el Pueblo Organizado puede construir el Socialismo!

30.11.08

LUCHA IDEOLÓGICA Y RESULTADOS

En una Revolución, que es el enfrentamiento brutal de dos sistemas, del capitalismo con su carga de miseria, enfrentado al Socialismo con su luminosidad de promesas, la pugna ideológica que dirige ese enfrentamiento es decisiva, lo determina.
La pugna ideológica es la lucha por incrustar las ideas, valores, la ética revolucionaria en el alma de los humildes, por desalojar de allí a la ideología capitalista, el éxito del proyecto revolucionario es el éxito en esa sustitución.
Los resultados electorales, leídos con esta visión, pueden ser un indicativo de la evolución de la pugna ideológica en un período. Estudiemos los resultados en el Municipio Libertador.
En el año 2002 la oligarquía escoge la vía violenta para truncar a la Revolución , nos ataca con el golpe de Estado de Abril, el sabotaje petrolero. Y en el 2004 lanza una ofensiva final con el Referéndum.
La Revolución, que viene de triunfar en los dos enfrentamientos, insufla en su base el espíritu de Zamora, la Batalla de Santa Inés, días de Diana Carabobo, poesía de Florentino, y sobre todo de vibración de la conexión amorosa del Comandante con su pueblo.
Días de concreción de la ideología revolucionaria, expresada en el amor al pueblo, en el hombre centro de todas las preocupaciones, en la Misión Barrio Adentro, que conmocionó al país, promesa de atención al humano cumplida.
En ese ambiente vamos al Referéndum y en el Municipio Libertador el Comandante, en aquella situación de polarización, obtiene 517000 votos aproximadamente.
El 2006, después de consolidar las Misiones, de declarar el carácter antiimperialista, anticapitalista, Socialista de la Revolución , vamos a las presidenciales y el Comandante obtiene 658000 votos aproximadamente.
El 2007, en ocasión de la propuesta de Reforma, que muchos califican de confusa, dimos oportunidad para que la oligarquía sometiera a la población a una feroz embestida ideológica. Se basaba en dos pilares principales, crear el miedo al despojo: de los hijos, de los bienes personales, de los pequeños negocios. Y el otro pilar, estimular el egoísmo.
La Revolución, no pudo defenderse con éxito de esta arremetida, ella misma había estimulado el individualismo, el egoísmo, eso la dejaba en una posición débil, pero además carecía de claridad ideológica para enfrentarse a esta ofensiva que, como en el judo, usaba su propio impulso.
El resultado en el referéndum fue catastrófico, la votación descendió 40% sólo obtuvimos 392000 votos aproximadamente. La oligarquía penetro nuestra base social, la colonizó.
Entonces, la tarea era derrotar ideológicamente a la oligarquía, reconquistar el alma popular perdida. Pero no lo hicimos, al contrario nos desentendimos.
En esas condiciones fuimos a las elecciones de Aristóbulo 2008, y sólo conseguimos remontar, de aquel 40% que perdimos en la reforma, un 10%, obtuvimos 471000 votos aproximadamente.
Los números son claros: la derrota de diciembre 2007, aún no enmendada sino que por el contrario profundizamos sus causas, trajo la derrota del 23 de noviembre Es imprescindible, una ofensiva ideológica de la Revolución , derrotar al enemigo en el alma popular, no hacerlo presagia nuevas derrotas.
¡Chávez es Esperanza!

29.11.08

MÁS ALLÁ DE LOS NÚMEROS

Más allá de los números, vayamos a la realidad: amanecimos hoy con la oposición oligarca entusiasmada con un enclave formidable para impulsar su política, sus planes contrarrevolucionarios. Conquistaron la Alcaldía Mayor, Miranda, Táchira, conservan Zulia. Esa es la realidad, debemos conocerla, reconocerla, y a ella dar respuesta.
Vienen un recrudecimiento del enfrentamiento entre los dos proyectos que pugnan por la dirección de la sociedad, o dicho en otras palabras, la lucha de clases, la lucha entre los humildes y los oligarcas se agudiza.
Cabe preguntar:
¿Cómo se presentará ahora la lucha, cuáles serán sus características?
Sea cual sea la forma que adopte la batalla ésta se decidirá a favor del campo que tenga más consistencia ideológica, el que tenga su proyecto mejor definido, condición previa para instalarlo en el alma popular. Esto es válido para la oligarquía y con más fuerza para el campo revolucionario. Quiere decir que la batalla será decidida en el campo ideológico, serán las ideas correctas las que guiarán las acciones correctas.
El enemigo oligarca seguirá, en principio, el patrón que le ha dado buenos resultados: pondrá el énfasis en la eficacia, en los llamados a la unidad de todos, a desdibujar, desprestigiar, calumniar al proyecto socialista, a plantear la disputa entre hombres, estilos, entre gestiones locales y no entre proyectos de sociedad.
Esta intención tienen los llamados al dialogo, la aceptación de las misiones y de los consejos comunales, la presentación de los chavistas como camorreros.
Al mismo tiempo amenazarán con la crisis mundial, y allí afianzan sus llamados al diálogo y a la concertación.
Este plan oligarca sólo se puede enfrentar desde la ideología: reforzando nuestro concepto de Socialismo, derrotando la ambigüedad, mostrando al Socialismo como verdaderamente eficaz, y al capitalismo como un sistema que en definitivas cuentas sólo es eficaz en las apariencias, eficaz para las ínfimas minorías, los privilegiados, y miserable para las grandes mayorías, que lleva a la humanidad por el camino de la extinción.
Es necesario, entonces, reforzar la ideología socialista, y también la fe en el Socialismo, restearnos con él, en la práctica y en la teoría, profundizar el estudio. En resumen, prepararnos para el combate ideológico, y darlo con fuerza y decisión, como el que defiende la vida.
El Socialismo debe entrar en combate con fuerza, también en lo económico, demostrar con firmeza que la propiedad social de los medios de producción administrada por el Estado es la única salida a la crisis capitalista.
Que los pactos propuestos por los empresarios, los de adentro y los de afuera, sólo servirán para llenarles los bolsillos y yugular el Socialismo, la Esperanza.
Debemos afinar la organización del pueblo, la social y la política. Transformar al partido en un poderoso instrumento para la guía del pueblo y para la batalla ideológica. Y a los consejos comunales en un tejido social capaz de defender a la Revolución, al Socialismo, al Comandante Chávez, que es defender al pueblo.
¡Chávez es Esperanza Socialista!

28.11.08

PACTOS, DIFERENCIAS, SOCIALISMO

Después de las elecciones de noviembre el nuevo paisaje político comienza a perfilarse, adquiere rasgos nítidos.
La derecha que obtuvo victoria en el centro político del país, despliega la siguiente fase de su plan político: tienden la mano buscando pacto, conciliación… ahora Chávez no es un ogro dictador, al contrario, es un gobernante con el que se puede colaborar. Jorge Rodríguez será bienvenido en las reuniones convocadas por Ledezma en la alcaldía mayor.
Por nuestra parte, nos distraemos discutiendo si 17 gobernaciones son más triunfo que 5 gobernaciones, si el mapa tiene más rojo que azul. Olvidando que la política se decide en la práctica, que la realidad se impone al discurso. Así descuidamos la respuesta al plan oligarca. Estudiemos los pasos del enemigo.
¿Qué se esconde en esta posición engañosa de la oligarquía?
La opción de confrontación violenta fue sustituida por la posibilidad conciliadora, en ella coinciden todos los portavoces oligarcas, tiene que ser así, es una instrucción de la embajada gringa.
La conciliación, la concertación, el pacto es un recurso para mediatizar a la Revolución. Se apoya en los sectores más débiles del campo revolucionario, se cuela por las grietas ideológicas, se alimenta de los reveses circunstanciales que adquieren características de debacles estratégicas en el corazón de los ambiguos.
Cuando la colaboración es la meta, el avance revolucionario se estanca porque irrita a los posibles aliados, los cambios se adormecen, las metas se disminuyen, Así poco a poco todo se desdibuja, la Revolución se convierte en estuche reluciente sin contenido, en modo de sobrevivencia.
Esta opción conciliadora funciona cuando hay marcada debilidad ideológica en el campo revolucionario, es allí donde debemos combatir esta manera sutil, pero peligrosísima de agresión.
Lo primero que debemos mostrar es la profunda diferencia del Socialismo con el capitalismo, la imposibilidad de convivencia estratégica entre los dos sistemas, la necesidad vital de construir el Socialismo.
Los oligarcas plantean que viene una crisis, eso es verdad, es la crisis del capitalismo mundial. Ellos proponen la concertación para superar esa crisis, nosotros decimos que sólo el Socialismo, que es un cambio de cultura, de paradigma de producción y consumo, de visión del mundo, puede superar la crisis que es producida por el capitalismo, la crisis sólo se resuelve con más Socialismo.
La Revolución se debilitará si cae en la celada de estos lobos disfrazados de caperucitas, y cuando estemos débiles la bestia fascista sacará sus garras para acabar con la Esperanza.
La única manera de zafarnos de la emboscada oligarca es profundizar el Socialismo, avanzar en la creación de Conciencia del Deber Social, ampliar la zona de Propiedad Social de los medios de producción. Confrontar al capitalismo como causante de los males sociales, denunciar su carácter de principal enemigo de la humanidad.
Diferenciarnos claramente del fraude capitalista, demostrar que el Socialismo es más eficaz porque tiene como centro al humano y no a la ganancia, que los oligarcas no son democráticos, la única democracia verdadera, es la democracia socialista.
¡Chávez es garantía Socialista!

27.11.08

CORREGIR

La Revolución Bolivariana es vital para el destino de la sociedad venezolana, del continente y de la humanidad. Su importancia transciende a la nación, esto nos coloca frente a una responsabilidad enorme.
La tarea de la Revolución es producir un cambio profundo en la sociedad, un cambio de cultura, de manera de relacionarse el hombre consigo mismo y con la naturaleza. Cambio indispensable para corregir el rumbo autodestructivo que bajo el capitalismo lleva la humanidad.
De allí que los revolucionarios no podemos conformarnos con triunfos similares a la cuarta, cuando los partidos se alegraban con el comportamiento “cívico” de la población, y se contentaban con ganar elecciones de cualquier manera, aun por mínima diferencia. Sustituían la realidad por las piruetas algebraicas, ganar era un asunto de mera matemática, un punto más era victoria.
Comprensible, allá se trataba de una “escaramuza”, de unas elecciones entre iguales, entre partidarios del proyecto oligarca. La Revolución es diferente, es una batalla entre proyectos antagónicos, donde no hay convivencia posible, entonces los criterios de victoria tienen que ser diferentes.
La Revolución debe ser sumamente exigente con ella misma, los criterios de triunfo deben ser diferentes y rigurosos.
Necesario es vencer, pero vencer muy bien, en los números, si ese es el caso, y siempre en la formación de conciencia, convencer a las grandes masas de lo imprescindible del Socialismo, educarlas en la ética socialista. Sólo eso nos permite avanzar. Revolución que se estanca se debilita peligrosamente.
Esta Revolución vive momentos estelares, tenemos gran fuerza popular, un líder que conserva su conexión con el pueblo. Más allá de las dificultades transitorias, esta Revolución está destinada a triunfar.
Ese triunfo depende de la capacidad de los más lúcidos, de los dirigentes, para diferenciar el proyecto socialista del proyecto oligarca, convencer al pueblo de esa diferencia, convencerlo de que ese es el único camino para su felicidad y para la supervivencia de la especie.
Instalar en el alma popular la necesidad del Socialismo con la misma fuerza que la necesidad de oxígeno para respirar. Sólo así acumularemos la fuerza para el triunfo verdadero. Formar el hombre nuevo a medida que construimos el Socialismo.
Son días de definición, es necesario superar la ambigüedad que nos desgasta. Son días de profundizar al Socialismo allí donde es vital: en el alma popular. No conformarnos con lo mínimo, hacer un buen gobierno, una buena gestión… el reto nuestro, la responsabilidad nuestra, es mayor: se trata de construir el Socialismo, de un cambio de cultura.
Los humildes deben estar al lado nuestro, allí debemos ser mayoría absoluta, de no ser así algo anda mal.
Si cuarenta por ciento de una zona humilde no nos acompaña, si ese porcentaje va en aumento, eso debe ser motivo de alarma, debemos investigar dónde está la falla y corregir. Con ese porcentaje en contra no construimos Socialismo.
Los resultados del 2 de diciembre y el 23 noviembre, deben ser el inicio de un ajuste en el rumbo de la Revolución.
¡Chávez es Esperanza Socialista!

26.11.08

SUSTITUCIÓN IMPRESCINDIBLE

Los resultados de las elecciones regionales de noviembre suministrados por el Consejo Nacional Electoral, ya permiten elaborar las grandes líneas de un análisis.
La situación se puede resumir así: la oligarquía capturó el centro político del país, Miranda, Caracas, Carabobo, y mantuvo el Estado Zulia, además obtuvo importante votación en otros Estados.
La Revolución perdió el núcleo nervioso del país, el lugar donde se decide la política desde la época de la independencia, perdió Caracas.
Además, la oligarquía manipuló a los humildes, y consiguió que eligieran a sus propios verdugos. El triunfo oligarca en Caracas se asienta en el voto humilde.
Es imprescindible un estudio riguroso de las causas de estos resultados para poder construir las correcciones necesarias.
Lo primero que debemos desechar es la tentación de ocultar la situación con piruetas algebraicas. Lo sensato es considerar las tendencias, y estas son claras: la oposición oligarca avanza y la Revolución retrocede en el alma popular, en el control político del país, esa es una tendencia clara, hacia allá se mueve el país, lo demás son autoengaños que no ayudan a revertir la tendencia.
Lo de diciembre 2007 y lo de ahora en noviembre de 2008, son señales de un mismo mar de fondo, tienen causa común, por eso es urgente estudiar los origenes y corregirlos, so pena de seguir cosechando derrotas y desgastándonos.
La causa primigenia de las derrotas es la ideología de la pequeña burguesía, cuyas propuestas políticas, económicas y sociales no son viables, no resuelven. Es ineludible sustituir esa ideología inservible.
Para eso debemos superar la fantasía anarcoide que la alimenta, que ignora los diferentes niveles de conciencia social de la sociedad, desconoce el papel de los líderes en la Revolución.
Es necesario desechar el colaboracionismo y aceptar la lucha de clases. Replantear el papel del partido en la construcción del Socialismo. Fortalecer el objetivo principal de la Revolución Socialista , que es rescatar el carácter social de la sociedad humana fragmentada por el capitalismo. El voto egoísta nos perjudica.
Y sobre todo tener fe en el Socialismo, el Socialismo debe estar en la escena siempre, no es un cliché para usar a veces, cuando pensamos que su presencia no irritará a los señores empresarios y a los sifrinos de la clase media.
A la clase media debemos tenderle la mano, siempre que se incorpore a la construcción del Socialismo, será bienvenida. Pero es un error tratar de ganarla haciéndole concesiones a su sistema de vida ambiguo y artificial, por ese camino, está demostrado, perdemos apoyo popular y no ganamos nada en la disociada clase media.
Es urgente retomar la formación ideológica, la concientización de la base social Bolivariana. La educación socialista debe ser una prioridad, todas las acciones de la Revolución deben tener este objetivo.
Contra la educación conspira la ideología pequeña burguesa que dice que el pueblo ya todo lo sabe, por tanto “el estudio y la organización son innecesarios”, de esta forma da pie a la improvisación.
¡Con Chávez Venceremos!

25.11.08

LOS RESULTADOS PRELIMINARES

Los resultados de las elecciones regionales aún no son completos para un análisis riguroso de la contienda, sólo permiten apreciar la superficie. Faltan datos. No obstante, podemos adelantar algunas contribuciones al necesario estudio que debemos hacer los revolucionarios.
Primero: los nosocialistas consiguieron importantes posiciones, esto hay que reconocerlo, no es sano hacer piruetas algebraicas que no convencen a nadie, ni ayudan a la comprensión.
Segundo: los socialistas perdimos importantes posiciones, claves para el desarrollo de la política Socialista.
Tercero: esta pérdida nuestra y esta ganancia de ellos, indica, es reflejo de una lucha más profunda, la lucha entre el Socialismo y el capitalismo.
Cuarto: la confrontación exigirá inteligencia nuestra, los nosocialistas consiguieron vía para desgastarnos, detectaron un flanco débil y por allí están obteniendo victorias, ya nos ganaron en diciembre. No es posible analizar noviembre sin estudiar diciembre, son dos expresiones de la misma situación.
Quinto: es evidente que nos están ganando en el campo de la ideología. Ese es el flanco que debemos fortalecer, cuidar.
¿Qué debemos hacer los revolucionarios?
Debemos ser realistas. Los revolucionarios tenemos mucha fuerza y grandes ventajas en esta confrontación del Socialismo contra el capitalismo. Veamos.
Los campos en pugna saben por qué están luchando, eso es muy importante, indica un avance en la madurez política, en la elevación de la conciencia del campo bolivariano. Nos señala que tenemos un pueblo maduro, dispuesto para el combate, esperando guía e instrucciones de sus dirigentes.
Tenemos un líder con una fuertísima conexión amorosa con el pueblo, con los humildes, un líder firme en sus convicciones y consecuente con su pensamiento. Siempre el primero a la hora de defender la soberanía de esta sociedad, el derecho que tenemos a construirnos como un país donde prevalezca la fraternidad.
Y algo que es muy importante, el Comandante tiene una alta capacidad de crítica, esto nos garantiza el primer requisito para afinar la ideología, que es el flanco débil que presentamos en esta contienda.
Debemos comenzar un proceso de reflexión que nos lleve a tomar medidas para fortalecernos, preparanos para los combates venideros.
No limitarnos a la agenda electoral, que es engañosa, por el contrario construir unas metas revolucionarias: elevar el nivel político del pueblo, de Conciencia del Deber Social, combate al egoísmo, organización verdadera y sincera, alejarnos de la burocratización de la política.
Por último, conservar la fe, el optimismo, la voluntad de luchar, recordar las palabras y el pensamiento de los grandes revolucionarios en la hora de las adversidades:
A Bolivar y su "haremos que nos obedezca." A Fidel en Alegría del Pío, "entonces triunfaremos". A Martí y su idea justa desde el fondo de una cueva, capaz de derrotar ejércitos. A Chávez, "Por Ahora".
A pesar de todos los obstáculos y reveses, el pueblo bolivariano seguirá el camino de la construcción del Socialismo, convencido de ser el único que nos garantiza la felicidad y la sobrevivencia de la especie, desecharemos los atajos que conducen a derrotas.
¡Con Chávez todo, sin Chávez nada, llegó la hora de la lealtad!

24.11.08

EL RETO

El reto de cualquier Revolución es demostrar que el Socialismo puede ser socialista. Parece un simple juego de palabras pero es una grave disyuntiva de la civilización en este siglo. Veamos.
Los intentos de construir Socialismo han sucedido en países con poco desarrollo capitalista: Rusia, China, Vietnam, Cuba, etc. En todos ellos se presentó el reto de hacer el Socialismo con el material espiritual que les legó ese capitalismo, es decir, la difícil tarea, o mejor la milagrosa tarea de construir el Socialismo con el hombre del pasado. Ya ese solo reto es colosal, pero además debe salvarse en condiciones de poca producción y de feroz cerco por el imperio internacional capitalista, que se conjura contra el sueño socialista.
Podríamos concluir que el intento socialista, parafraseando a Napoleón, es quijotesco sin locura.
¿Es posible el sueño?
Hasta ahora los hermosos intentos de concretar el anhelo no han sido exitosos, no han concretado la esperanza y, con la muy honrosa excepción de Cuba, han terminado empantanados en la sociedad que pretendieron superar.
Pero los intentos fallidos no fueron vanos, han dejado valiosa enseñanza, la experiencia de que el hombre tiene reservas espirituales para construir una nueva manera de vivir, una manera amorosa: las demostraciones de heroísmo dadas por el glorioso pueblo soviético en la lucha por librar a la humanidad del nazismo y del fascismo, son muestras inequívocas de las excelsas alturas morales que puede alcanzar el hombre cuando emprende el camino de su redención. La guerra de Vietnam es prueba de que el imperio nada puede frente a un Pueblo organizado para la fraternidad, y no para la depredación entre sus miembros.
Pero es en la experiencia cubana donde está la síntesis que nos permitirá avanzar en el reto que hoy tiene la Revolución Bolivariana. Expliquemos.
Fue el Che, en medio de la aparente fortaleza del régimen soviético, el que cuestionó por capitalista aquel atajo de pretender construir un Socialismo mezclado con capitalismo, y al hacerlo abrió el camino para salvar al Socialismo Auténtico, como realidad y como esperanza para el mundo. Esa visión permitió que en Cuba se ensayara una forma de construcción del Socialismo que recogía la experiencia revolucionaria pasada y la elevaba a cotas de realización espiritual.
Con el Che y la Revolución Cubana conocimos que la Revolución es en última instacia un asunto espiritual, que no se puede construir el Socialismo sin construir simultáneamente al hombre nuevo, que es en esencia un hombre guiados por profundos sentimiento de amor, solidaridad, entrega, conciencia social.
Por tanto, es en el alma humana donde ocurre la batalla principal de la Revolución, hacia esa meta deben ir todos los logros materiales, las acciones, los afanes de la Revolución.
Si olvidamos las enseñanzas del Che y la Revolución Cubana, si descuidamos la espiritualidad constructora del hombre nuevo, capaz de soñar, concretar sueños y defenderlos de los embates del pasado, entonces fallaremos en el reto socialista.
!Con Chávez todo sin Chávez nada!

23.11.08

SER COMO ELLOS

Hoy nos levantaremos muy temprano, de madrugada casi, iremos al parque y caminaremos junto al Che que siempre llevamos en el corazón. Pensaremos:
¡Seremos como el Che, como Bolívar, Martí, Fidel, Fabricio, Chávez, Rosa Luxemburgo!
¿Qué une a estos hombres? ¿Por qué Fidel nos convoca a ser como ellos?
¿Qué tienen en común, en qué se parecen?
Un gran amor por los humildes, o mejor, un gran amor por la humanidad toda.
Luchar siempre aún en condiciones muy adversas, para ellos la causa nunca está pérdida, luchar siempre. El revolucionario no es derrotado, sólo pospone las victorias, ¡por ahora!
Aún después de Alegría del Pío, después del 4 de febrero, en abril, con votos y sin votos, luchar. Más allá de Dos Ríos, de la Moneda , de la Higuera … luchar.
Tomar siempre la decisión correcta, aunque en ella les vaya la vida: liberar los esclavos, navegar en el Granma, atacar al cuartel de Goliat, cambiar el cómodo curul por el campamento guerrillero, hacer fecunda la prisión, frente al enemigo no hablar. Ir a Bolivia y también al Congo si es preciso.
Intentarlo siempre, aún por sobre los presagios de los heraldos negros, intentarlo. Salir dos, tres, miles de Expediciones de los Cayos, todas las que sean necesarias. Ir al Moncada, volver al Granma, a las Montañas de Trujillo, a Miraflores, irreverentes, buscando el amanecer siempre.
Dar la vida si es preciso. No regatearle nada a la causa de los pobres, luchar sin red de seguridad, sin cálculo egoísta, entregarse completo.
No negociar con la Revolución, no usarla como moneda de cambio, si la causa revolucionaria exige dejar la seguridad del techo que abriga, quedar en descampado, bajo el cielo estrellado que alberga los grandes sueños, si llega la hora de dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios, que los muertos entierren a sus muertos… cumplir.
Por la Revolución, por la causa de los humildes, ir al desierto solitario, luchar contra nosotros mismos, contra los demonios que nos habitan, y volver fortalecidos y triunfantes, convertidos en guerreros invencibles.
Estos son algunos de sus rasgos, de sus características comunes.
Hoy nos levantaremos muy temprano, de madrugada casi, iremos al parque, caminaremos junto al Che que siempre llevamos en el corazón, pensaremos…
Y nos iremos a cumplir con nuestro deber revolucionario, ir al combate que las circunstancias nos exigen.
Hoy la batalla es con las armas del voto, el fusil es el voto, el enemigo es la abstención, el número de votantes le dará calidad a la contienda.
Después del voto, volveremos con la satisfacción del deber cumplido, y nos habremos erguido un poco más combatientes. Estaremos mejor preparados para otros compromisos y otros combates.
No importa lo que pase, después muchos estarán es sus puestos esperando el llamado para seguir luchando con el Che en el corazón.
¡Hoy con el Che y Chávez en el corazón!

22.11.08

TRASLACIÓN

La ideología determina, en última instancia, la posición política. Puede ser que la bruma de la acción confunda la colocación, pero el tiempo y el devenir se encargarán de poner las corrientes en su cauce natural.
En los procesos revolucionarios, las organizaciones políticas, que son guiadas por ideologías, tienen un movimiento de traslación que las lleva inexorablemente a su posición natural. Es que el avance social exige definiciones.
Venezuela es un laboratorio excepcional para estudiar los deslizamientos políticos, los movimientos de traslación de las organizaciones. Veamos.
miquelena y los miquelenos acompañaron a la Revolución en su alborada, pero rápidamente su ideología y el avance revolucionario los colocó en la traición de abril.
bandera roja, la otrora heróica, fue deslizada por el dogmatismo y el oportunismo, desde las montañas de Oriente a la mesa de la coordinadora democrática.
Podemos, el partido del meloso ramón, fue llevado por el pragmatismo y su ideología pequeño burguesa ambigua, desde la trinchera Bolivariana, hasta la cloaca de globovisión.
Está claro, la Revolución avanza y en su devenir se van produciendo definiciones, el paisaje se aclara, cada uno ocupa su lugar, la depuración ocurre.
Recientemente tenemos un caso digno de toda nuestra atención, sin duda es un preámbulo de los reacomodos que vendrán, indican las cualidades elásticas de las organizaciones políticas de la pequeña burguesía, del reformismo.
Es el caso de las elecciones regionales: en un estado hay dos candidaturas principales.
La una no ofrece dudas, es una candidatura del PSUV, que es decir de Chávez, es coherente.
La otra candidatura es más interesante, no es del PSUV, pero es apoyada por un partido declarado chavista, hasta allí todo más o menos bien, recordemos que los partidos chavistas hablaron de una unidad imperfecta. Es un eufemismo, pero fue aceptado.
Cuando la situación se enturbia es cuando el partido de rosales apoya a la candidatura “Chavista” distinta a la del PSUV, entonces las aguas se salen de su cauce, ¿un partido “chavista” apoyando a un candidato que simultáneamente es apoyado por los oligarcas, por los representantes del imperio? Este apoyo debía llamar a reflexión a todos los partidarios de esa candidatura paralela, pero no, ellos replican que ser apoyados por el enemigo es normal, y todavía mantienen su condición de “chavistas”.
La situación es premonitoria de reacomodos inexplicables. Cómo explicar sin caer en contradicciones que se es “chavista” y, al mismo tiempo, se es aliado de rosales, se está unido en una misma candidatura. Cómo explicar que se está con un proceso que marcha al Socialismo, y al mismo tiempo se va unido con un partido que postula el capitalismo.
Esta situación es advertencia de desgajamientos en el espectro chavista, de alianzas con la derecha, de pérdida de escrúpulos. Estos pasos indican caminos de conciliación con la derecha oligarca.
La ideología volvió a hablar, es la que encauza el traslado de estos partidos y estos candidatos: el “Socialismo productivo” es un disfraz que no consigue ocultar su esencia capitalista, por eso después de muchas vueltas se sienta en la mesa con la oligarquía.
¡Con Chávez es el Socialismo!

21.11.08

REVOLUCIÓN EN LA REVOLUCIÓN

El Comandante Chávez, en el acto de cierre de campaña, anunció una Revolución en la Revolución. Buenas noticias.
Las revoluciones, por su misma esencia, siempre estarán en constante Revolución. Aquí surge una pregunta importante:
¿En qué consiste una Revolución en la Revolución?
Sabemos que la acción política está determinada por la ideología, recordemos que una Revolución no puede ir más allá de la ideología que la sustenta. Siendo así, la Revolución dentro de la Revolución tiene como eje central la Revolución en la ideología.
Entonces, es necesario determinar qué ideología nos ha dirigido hasta ahora, y cuál será la ideología que debe ser hegemónica. Veamos.
Una Revolución atraviesa diferentes etapas, siempre será así. Estas etapas están dadas por la inevitable lucha de clases que en ella sucede.
En el caso nuestro, recordemos la etapa en la que la Revolución estuvo hegemonizada por la derecha civil y militar que culmina con el golpe de abril y la salida de miquelena. Después vino una etapa de dirección de la ideología de la pequeña burguesía que vale la pena explorar un poco, ya que todavía intenta guiarnos.
La pequeña burguesía es capaz de dirigir las revoluciones en sus primeras etapas, en la fase de derrumbe de la oligarquía gobernante, pero nunca podrá dirigir la construcción del Socialismo.
Ella, por sus características, por su espíritu, lleva los procesos por caminos de restauración, su condición burguesa no le permite correr la hermosa aventura de romper con el pasado. El temor al gran salto, el miedo a apoyarse en lo nuevo, la convierte en agentes eficaces de la restauración capitalista.
La ideología de la pequeña burguesía es un dispositivo de seguridad del capitalismo. Actúa desde dentro de las revoluciones para deformarlas y extraviarlas.
En resumen, una Revolución dirigida por la ideología pequeña burguesa está destinada al estruendoso fracaso.
La Revolución en la Revolución debe comenzar por la sustitución idelógica. Es necesario tomar la ideología de la clase obrera, la única capaz de conducir la construcción del Socialismo.
Una nueva clase obrera debe formarse al amparo de los cambios revolucionarios, una clase fundida con su ideología, capaz de romper con la propiedad nosocial de los medios de producción, de impregnar a la sociedad de la Conciencia del Deber Social, del internacionalismo, de acompañar y reforzar el liderazgo del Comandante Chávez. En resumen, de dirigir la construcción del Socialismo, de superar la fase del miope economicismo de las luchas obreras.
La Esperanza debe vivir. Un pueblo que conserve la posibilidad de avanzar, de corregir rumbos y errores, es un pueblo que está vivo. Pero un pueblo que se suicida eligiendo a sus verdugos oligarcas, es un pueblo convertido en fósil, en zombi, en espectro histórico. Nosotros en noviembre elegiremos vivir.
Las perspectivas son maravillosas, de las elecciones regionales debe salir fortalecido el liderazgo del Comandante Chávez. Es imprescindible votar por sus candidatos, de esta manera la Revolución en la Revolución será el camino definitivo hacia el Socialismo, hacia la felicidad social.
¡Chávez es Esperanza!

20.11.08

LA ABSTENCIÓN

La abstención preocupa a los revolucionarios, ella puede traer descalabro en unas elecciones, y significa fallas en la política desarrollada. Veamos.
Antes de estudiar el fenómeno de la abstención, debemos revisar los diferentes niveles de participación de las masas.
Lo primero que salta a la vista es que en el pueblo existen diferentes niveles de conciencia revolucionaria, por lo tanto, diferentes niveles de compromiso y de participación.
Existen los revolucionarios de vanguardia, los que poseen altos niveles de conciencia, de compromiso, de participación. La conducta de estos es ejemplo: primeros a la hora de los sacrificios, últimos a la hora de los privilegios, su vida es una cátedra de ética revolucionaria, son guías y estímulo para el resto de la masa.
Participan en las acciones de vanguardia. Los encontramos en el Granma, y también en los campamentos guerrilleros del 60, acompañaron a Chávez el 4 y también en abril. No piden nada a cambio, sólo la gloria y el privilegio de servir a la causa más noble de la humanidad: La Revolución Socialista. No se cambian de bando, tienen alto grado de lealtad.
También existen revolucionarios en formación, interesados en aprender, inquietos por participar en acciones revolucionarias. Son los llamados cuadros medios, conectan a la direccion revolucionaria con la gran masa, la organizan, a ella llevan las ideas revolucionarias.
En la guerra de cuarta generación son la primera línea del enfrentamiento con la desinformación enemiga, puntales en la derrota de rumores y matrices de opinión. Forman los Destacamentos de Vanguardia.
Al lado de este sector existen los que intuitivamente sienten a la Revolución, la apoyan en el sentimiento. Son muy valiosos, constituyen la fuerza de la Revolución, en número y en vigor, son los llamados duros. Comprenden las dificultades, las tratan de resolver, son impermeables a rumores y matrices de opinión, conservan el espíritu de la solidaridad. Participan en acciones cuando la emoción los convoca.
Finalmente encontramos a la gran masa, oscilante, la que a la música del momento se coloca en uno u otro lado de la trinchera de lucha. Es el sector menos conciente de la sociedad, no corre riesgos, es fácil presa de la ponzoña oligarca, es temerosa, duda, es débil.
Son convocados a la acción siempre que no exista peligro, que no pongan en juego a sus intereses, participan con comodidad.
Sólo un gran latigazo al alma los conmueve y los mueve a la participación. Son susceptibles a votar, pero también proclives a la abstención.
En resumen, existen sectores importantes que van a votar movidos por la conciencia revolucionaria, y existen los que van a votar llevados por los sentimientos y la emoción.
La fuerza de la Revolución está en el espíritu, es allí donde nos diferenciamos radicalmente de los oligarcas, es allí donde le podemos dar al pueblo razones sagradas por las cuales luchar, esa es nuestra fuerza.
Por sobre errores y pequeñeces está el apoyo a los que por el pueblo dan su vida.
¡Chávez es entrega a la causa de los humildes, apoyándolo nos apoyamos!

19.11.08

LA CALMA

Poco a poco una calma cubre al país. Es el sosiego que precede a las grandes batallas cuando los bandos enemigos se observan expectantes desde sus trincheras. Son momentos de alta tensión y definiciones trascendentes: todos saben que los próximos instantes decidirán vida de pueblos y hombres.
El 23 vamos a una de estas grandes batallas, la preceden momentos de calma y de sentimientos. En las batallas donde se decide la vida, el sentimiento opaca al cálculo y al frío argumento, es la hora de la pasión que mueve a las grandes empresas de la humanidad.
En la base de las grandes batallas humanas, más que las consideraciones y beneficios materiales, está la pasión de los pueblos.
Busquemos las motivaciones que llevaron a los llaneros a cruzar Los Andes y llegar hasta el Perú. Pensemos en los motivos que encendieron la llama que brilló en Ayacucho. Investiguemos los impulsos del 4 de Febrero. Siempre encontraremos la pasión, el sentimiento por sobre cualquier otra consideración.
El 23 vamos a una de esas grandes batallas, decidiremos el destino de la patria, del continente, de la humanidad. Decidiremos si vamos a contribuir a su redención, o si vamos a comportarnos como aquellos a los que el oportunismo, la apetencia inmediata, la irresponsabilidad, les hace perder su futuro, como el que lo cambió todo por un plato de lentejas.
El 23 decidiremos la permanencia del Comandante, o si repetiremos la elección de Barrabás, si le daremos la espalda de nuevo a la justicia y al amor, si volveremos a los días del circo romano, donde por unas horas de festiva inconciencia se sacrificaban a los hombres en la arena.
Decidiremos si nuestro sentimiento está a la altura de la oportunidad de avanzar hacia nuestra redención, o si la ponzoña capitalista no nos deja ver más allá de nuestras narices, si la propaganda de los crueles que nos desprecian nos dirige y nos convierte en soporte de nuestros propios verdugos.
Estos días de calma antes de la batalla, deben ser aprovechados para remover en el fondo de cada uno de nosotros el sentimiento que motivará la acción. Decidiremos si nos colocamos al lado del hombre que lo arriesgó y lo arriesga todo, hasta la vida, por nosotros, o nos colocaremos al lado de los mercenarios de siempre, los depredadores de toda la vida, los que calculan antes de hablar, pelan los dientes y saludan a las viejitas que después sacrificarán en el altar del beneficio personal.
El 23 decidiremos entre el que nos ayuda y el que nos intenta regresar al pasado de olvido y exclusión.
El 23 debemos seguir juntos, avanzando, cometiendo errores, pero avanzando. Depurándonos, pero avanzando.
El 23 debemos defender la Esperanza , la posibilidad de construir, de avanzar. Y debemos derrotar a la oligarquía que pretende, con engaños, regresarnos a su mundo de miseria espiritual y material, a aquel pasado, cuando le arrebataron el futuro a los humildes.
¡Chávez es la Esperanza!

18.11.08

EL LIBRO DE FIDEL

La noticia recorrió al mundo: ¡Fidel escribió un libro!
No fue difícil conseguirlo: se reparte con profusión y circula en la red. La portada es hermosa y evocativa: muestra el ala de una paloma blanca de la paz, pisada por una bota de soldado. Rabia y tristeza transmite.
El libro sorprende, su título “ La Paz en Colombia”, es una lección de ética revolucionaria, es un título que muestra una de las principales cualidades de los revolucionarios: la humildad.
El texto es mucho más que un libro sobre la paz en Colombia, el libro de Fidel es un Tratado de Ética Revolucionaria.
La primera lección es sobre el respeto de los revolucionarios por otros revolucionarios, así se consideren equivocados, el reconocimiento a todos los que luchan contra el imperio. Nos habla del deber de los revolucionarios de señalar las divergencias, nunca callar los errores.
Las divergencias con Marulanda se debaten en un ambiente de profundo respeto. Veamos.
Fidel en su reflexión del 5 de julio de 2008 dice:
“…expresé con claridad nuestra posición a favor de la paz en Colombia, pero no estamos a favor de la intervención militar extranjera ni con la política de fuerza que los Estados Unidos pretende imponer a toda costa y a cualquier precio.
Critiqué con energía y franqueza los métodos objetivamente crueles del secuestro y la retención de prisioneros en las condiciones de la selva. Pero no estoy sugiriendo a nadie que deponga las armas, si en los últimos 50 años los que lo hicieron no sobrevivieron a la paz. Si algo me atrevo a sugerir a los guerrilleros de la FARC , es simplemente que declaren por cualquier vía a la Cruz Roja internacional la disposición de poner en libertad a los secuestrados y prisioneros que aún estén en su poder sin condición alguna.
El Tratado de Ética Revolucionaria de Fidel nos expone también la discreción de los revolucionarios, lejos del protagonismo. Así lo demuestran las acciones humanitarias de la Revolución Cubana que aparecen en el libro y que sólo hoy venimos a conocer.
La liberación de los hermanos de dos presidentes de Colombia, secuestrados por movimientos revolucionarios, la actuación inteligente y valiente de dos revolucionarios cubanos, factores decisivos en esas acciones, y el respeto por los movimientos guerrilleros que participaron, el cumplimiento de la palabra.
El libro trae otra lección: el internacionalismo revolucionario, con absoluto respeto por la soberanía de los pueblos. Relata Fidel:
Desaparecidos la URSS , y el campo socialista, derrotada electoralmente la Revolución Nicaragüense por la sangría de la guerra sucia impuesta por Washington, llegó la hora de tomar decisiones a otros movimientos de Centroamérica. Pidieron mi opinión. “eso sólo lo pueden decidir ustedes” fue mi respuesta, “sólo sé lo que Cuba haría” .
Muchas más enseñanzas se encuentran en el Tratado de Ética que nos obsequia Fidel, vale la pena tenerlo como libro de consulta y guía.
¡Con Chávez es con lo que Chávez decida!

17.11.08

IDEOLOGÍA, RAZONES Y ORGANIZACIÓN

En última instancia la lucha de clases se decide por la ideología que la guía, las razones que la impulsan y por la organización que la soporta. Veamos.
La relación de una clase con su ideología no es una relación mecánica, rígida, al contrario, la ideología propia de una clase se mueve por la sociedad.
La ideología dominante, propia de la clase dominante, se hace hegemónica porque anida en el alma de las demás clases. De esa manera es posible la permanencia y perpetuación del modelo capitalista. Es así que el capitalismo se constituye en la existencia que determina la conciencia de toda la sociedad.
Pero hegemonía no significa unanimidad, con la ideología dominante cohabitan en dura pelea otras ideologías.
La ideología revolucionaria, la que postula superar el modelo capitalista, sustituir la hegemonía capitalista por la hegemonía socialista, es propia del proletariado, de la clase que vende su trabajo en las fábricas. Expliquemos.
Al trabajar en cooperación, donde el producto del trabajo depende de la acción conjunta de cada uno, y el proceso tiene la velocidad del más lento, ese trabajo peculiar y diferente al trabajo de cualquier otra clase, desarrolla las condiciones materiales de existencia propicias para derrotar al egoísmo, para entender y encarnar el sentido de cooperación, de suerte compartida, en definitiva, de sociedad.
Es allí, de esa relación con el trabajo, que surge la ideología revolucionaria altruista, que se opone a la ideología egoísta capitalista, propia de las clases cuyos miembros no cooperan entre si, al contrario, son adversarios, compiten, el éxito de uno depende de la desgracia de otro.
La ideología revolucionaria, al igual que la ideología capitalista, también se mueve por la sociedad, encarna en otras clases sociales, las impregna, las conduce, es de esta manera que se hace posible la Revolución en países con poco desarrollo del proletariado.
Podríamos decir, corriendo el riesgo de que a algunos le suene a herejía, que para la Revolución es decisivo, más que la clase social revolucionaria, la ideología revolucionaria.
Estas dos ideologías, la revolucionaria y la capitalista, o si se quiere la Socialista y la capitalista, se enfrentan en la política, que es la disputa del poder, la lucha por la conducción de la sociedad.
Ese enfrentamiento se hace sólo mediante organizaciones políticas que dirigen a las clases en pugna. La clase toma conciencia de si misma cuando construye una organización política que representa su ideología, que disputa el poder, que toma acciones que la representan, que la defienda y luche por sus objetivos.
De allí que la clase revolucionaria, sin esta organización política, no ha llegado al nivel de clase capaz de disputar el poder, es subordinada a otras clases, es hegemonizada.
Entonces, la Revolución precisa de la ideología revolucionaria encarnada en la clase revolucionaria, de la organización revolucionaria, y de razones sagradas por las cuales luchar.
El Socialismo es la más excelsa razón por la cual luchar, significa la salvación de la humanidad. Por eso los que lo reducen a un simple asunto de producción, lo están asesinando.
¡Con Chávez es con lo que Chávez decida!

16.11.08

LAS TENAZAS DEL ALACRÁN

La oligarquía actúa como un alacrán, siempre con dos tenazas y un aguijón.
Primera Tenaza: Al principio de esta contienda electoral aparecieron equilibrados, cual hermanitas de la caridad, se comportaron dóciles a la Constitución. Algunos de los nuestros, candidamente, creyeron que llegaba el fin de la confrontación de clases entre oligarcas y pueblo humilde que viene desde el mismo 1810.
Temprano fueron desmentidos, rápidamente apareció la otra tenaza.
Segunda Tenaza: la violenta, la cruenta, que siempre está presente en los planes de la oligarquía, agazapada esperando una grieta para soltar su ponzoña.
En el Nacional del jueves 13 de noviembre la oligarquía y el imperio a través de su vocero miguel otero hijo, bobolongo, y el bocaza de pablo medina, declaran a nombre del movimiento dos de diciembre, veamos lo que dice la nota de prensa:
“Los integrantes del movimiento dos de diciembre advirtieron que son numerosos los riesgos que el país va a correr el venidero 23 de noviembre…
Dijo Otero: “Estas no van a ser unas elecciones fáciles, eso lo que quiere decir es que estamos corriendo grandes riesgos el día de las elecciones por cuanto se pueden hacer presente la violencia y el fraude".
A este vocero le tocó deslegitimar el acto electoral, aparece ahora “la posibilidad” de fraude y de violencia, es la primera parte del plan para noviembre.
Otra parte del plan corresponde al bocaza quien declara: “el gobierno viene actuando al margen de la constitución desde el 31 de agosto de este año, cuando el ejecutivo nacional activó el paquete de las 26 leyes”.
“El drama que vivimos los venezolanos estriba en que vamos a unas elecciones regionales enmarcadas en un golpe de Estado que perpetró el Presidente en Agosto".
De esta manera deslegitima al gobierno, abre el camino para un nuevo asalto.
Ya el plan está esbozado, ya las dos tenazas del alacrán oligarca están actuando. Falta el aguijón que completará la agresión, ese no se muestra todavía, pero se puede suponer violento.
Los revolucionarios bolivarianos debemos estar alerta en estos últimos días de campaña.
Es necesario entender que la oligarquía da muestras de romper, una vez más, las reglas del juego, sería un error imperdonable pensar que la confrontación se resuelve en unas elecciones, que ellos se quedarán tranquilos con su derrota.
Es necesario que tengamos profundidad estratégica. Las elecciones regionales debemos ganarlas, de ellas debe salir fortalecida la Revolución, el Comandante Chávez, y el pueblo, todos a votar por los candidatos del Comandante que son los del PSUV, y que son los del pueblo. Esa fuerza es imprescindible en el enfrentamiento inevitable contra los oligarcas.
A la par de la victoria electoral debemos acerar la organización, la conciencia, la capacidad de combate del pueblo humilde, robustecer al PSUV, a la organización popular, mantener informado al pueblo.
Y si se atreven, profundizaremos la Revolución, tomaremos medidas económicas y políticas que impidan nuevos asaltos a la Revolución. Nos defenderemos.
¡Con Chávez es con lo que Chávez decida!

15.11.08

ELECCIONES Y ELECCIÓN

Faltan pocas horas para el 23 de noviembre, es el día de las elecciones regionales, elegiremos gobernadores, alcaldes, legisladores. Esa es una elección muy importante, no hay dudas, sin embargo, el 23 habrá una elección más importante todavía.
Es una elección que no está explícita, no aparecerá en la pantalla, pero está allí, ese día decidiremos, elegiremos un camino, un rumbo para la sociedad, para la patria, demostraremos el apoyo a un líder, manifestaremos nuestra voluntad de defender ese camino y a ese líder, haremos una declaración de principios.
Las elecciones regionales son vehículo, oportunidad para manifestar algo más profundo y trascendente que la simple elección de candidatos: ese día decidiremos la voluntad del pueblo de seguir por el camino revolucionario, rumbo al Socialismo, o la resignación de volver al pasado, de cambiar el porvenir luminoso que podemos construir por las engañosas manipulaciones y promesas de los medios y de unos politiquillos que desprecian al pueblo humilde.
Los votos de los oligarcas y los sifrinos serán demostración de querer volver al pasado, a la cuarta, a épocas de miseria para la mayoría, grandes riquezas para los oligarcas y migajas para los sifrinos de la clase media, esos son sus intereses, es de esperar que los defiendan.
Bastantes esfuerzos ha hecho la Revolución para convencer a la clase media de que su futuro y el de sus hijos está en la Revolución, que sólo ella garantiza la felicidad del pueblo, habrá oportunidades para todos, seguridad. No hemos obtenido resultado, la clase media se resiste a pensar, está colonizada y sirve a los intereses de sus verdugos, que son los mismos verdugos del pueblo.
Que la clase media vote de esa manera absurda es comprensible, es aceptable, al fin y al cabo, es una clase sometida a múltiples presiones mediáticas, de valores distorsionados, de fantasías castrantes.
Ahora, el voto importante para la Revolución, el que determina las elecciones regionales, y también la elección de rumbo, el voto que se expresa en la máquina de votación, pero también en la calle defendiendo y construyendo Revolución, es el voto de los humildes, el de los barrios y fábricas, el campesino y trabajador, ese voto vale el día de las elecciones y vale cuando la Revolución esté en peligro.
Se expresa, construye y defiende.
A pocas horas de las elecciones y de la elección, es momento para afinar la estructura que garantiza que la gente vote, que nadie se quede sentado, enchinchorrado, la movilización es una tarea importantísima.
También es tarea principal el convencimiento de la gente.
El trabajo ideológico no se debe descuidar nunca, es necesario explicar hasta el exceso lo que nos jugamos el 23 de noviembre, debemos moralizar al pueblo, derrotar las mentiras enemigas, explicar la trascendencia de las elecciones y de la elección.
El 23 es ocasión para elegir y para construirnos como pueblo capaz de ser dueño de su destino y elevarse hacia metas excelsas, liberarse de la mediocridad.
¡Con Chávez es con lo que Chávez decida!

14.11.08

SEGURIDAD Y CONDICIÓN HUMANA

La inseguridad es preocupación de todos, ocupa lugar primado en las discusiones cotidianas y en las angustias de gobierno y dirigentes bolivarianos. El asunto merece discusión.
Si queremos superar la inseguridad debemos estudiar sus bases más profundas y desde allí construir la solución. Veamos.
Debemos ver a la inseguridad como una falta de control del espíritu social sobre los individuos. Explicamos. Los controles éticos están fallando, el delito no está siendo combatido en la conciencia, o mejor, los valores éticos que controlan a la sociedad no controlan al delito.
¿Por qué ocurre esto?
Variadas son las razones. Una importante es que los valores éticos proclamados, honestidad, solidaridad, amor, están separados de la práctica, hay una gran hipocresía entre ética y moral.
El armazón ético propio del capitalismo, cuya hipocresía puso en evidencia la Revolución, no ha podido ser sustituido por la ética de la Revolución. La Revolución ha fracasado en la instalación de una nueva ética. He allí el fondo del problema de la inseguridad.
En esas condiciones, el egoísmo ha irrumpido desde el fondo del alma de las masas excluidas porque se ha roto la armazon ética que lo mantenía controlado.
Al no funcionar los controles espirituales, los mecanismos represivos del Estado han sido rebasados, entonces, en las avanzadas de las zonas sociales más depauperadas se buscan salidas materiales y espirituales, justifican su existencia de la única forma que les es dada: la violencia egoista. Sobre el prójimo descargan su frustración y sobre el prójimo se valorizan, la rebelión social toma forma de delito egoista.
El delito es un síntoma claro de que la sociedad está enferma, y de que por ahora no hemos encontrado el remedio.
¿Qué hacer?
La inseguridad debe enfrentarse desde dos vertientes principales: una, la represión del Estado, esa es inevitable, pero es a la larga ineficaz.
La otra, la principal, es la restitución de la conexión entre la ética y la conducta, de esta manera la espiritualidad, los valores, la ética, ahora revolucionarios, volverán a cumplir su papel de controlador de la conducta social, y podremos encauzar la energía que hoy se disipa en delitos, en agresiones, por los caminos de la construcción y el beneficio social.
El divorció ocurre porque hay una separación entre la ética y la base económica que la sustenta: se pregona solidaridad y la economía capitalista legitima la guerra de todos contra todos.
Entonces, se debe adecuar la economía a la ética del deber social, esto es, se debe impulsar la propiedad social de los medios de producción y, sobre ese tejido económico, asentar la ética del deber social. La necesidad de la hegemonía de la Propiedad Social de los medios de producción no es un problema meramente económico, es un asunto ante todo, ético. No basta tener la renta, hay que tener el alma de la sociedad.
La Revolución debe ser coherente, lo pregonado debe estar conectado con lo que se hace como individuos y como gobierno.
¡Chávez es Esperanza Socialista!

13.11.08

PREVENIR Y ORGANIZAR

Es difícil predecir en política: quién diría, por ejemplo, que la poderosa Unión Soviética sucumbiría sin disparar un triquitraque. Quién podría imaginar que a menos de noventa millas del corazón del imperio más poderoso del mundo se mantendría encendida la llama de la Esperanza Socialista, resistiendo asedios y bloqueos. Quién iba a vaticinar que aquellos muchachos que juraban al amparo del Samán de Güere estaban fundando un nuevo mundo.
En política es difícil predecir, pero es posible y necesario prevenir, diseñar estrategia, prepararse para el futuro.
Hoy, en vísperas de una elección importantísima que seguramente cambiará el paisaje político, es necesario, más allá de los resultados, prevenir, preparase para todas las posibilidades, que nada nos agarre por sorpresa.
Pase lo que pase, sea cual sea el cuadro futuro la Revolución necesitará una organización poderosa, disciplinada, formada por cuadros capaces de reaccionar de ir a la vanguardia en los días de infortunio, y de dirigir al pueblo en el combate de los momentos de euforia.
Es necesario, urgente rescatar el sentido de la organización revolucionaria de vanguardia, garantiza la continuidad revolucionaria, la que lucha siempre, con viento a favor y con tempestad, la que cruza desiertos siempre al lado del pueblo y del sueño socialista.
Esta organización se hace se construye sobre el animo, el ímpetu de unos pocos, a veces de uno sólo. No olvidemos que la independencia de un continente comenzó con el juramento del Monte Sacro, esta Revolución creció a partir de un embrión de cinco corazones.
Pase lo que pase, aquí necesitamos una organización revolucionaria de vanguardia que socialice la ideología revolucionaria, que la haga pueblo, que nos guíe en la lucha contra la oligarquía y contra el reformismo que tanto daño nos ha hecho. En ese camino hemos avanzado, el PSUV es principio y matriz de esa organización, allí está la piedra primigenia.
Si el imperio intenta truncar a la Revolución por la fuerza, esa organización será la primera en el combate, en mantener la moral, en la batalla contra los firmadores de armisticios, de capitulaciones.
Si el imperio intenta ganarnos por la seducción, esa organización será la primera en desechar las dadivas envenenadas, las lisonjas perversas, y por sobre todas las tentaciones seguiremos el rumbo hacia el Socialismo.
Si el imperio nos llena de ideologías extraviadas, si desde adentro pretende desviarnos para debilitarnos, esa organización de vanguardia revolucionaria, será muro en la lucha ideológica, en el enfrentamiento a las corrientes reformistas. Y será impulsora de la formación ideológica y política del pueblo.
Si somos victimas del triunfalismo, si los éxitos nos nublan la visión, esa organización será guía para encontrar el camino, con ella derrotaremos los vicios que la bonanza acarrea.
Esa organización será vitrina, germen de la nueva sociedad y del hombre nuevo que la humanidad requiere para su salvación, será demostración de que la humanidad puede ser rescatada de que hay Esperanza.
¡Chávez es Esperanza Socialista!