28.1.08

LA ARENA

Había una vez una institución que necesitaba saber cuantos granos de arena contenía una playa. La información se usaría en la propaganda turística. Las altas autoridades encomendaron la misión a cuatro funcionarios.

El primero, muy hacendoso, se trasladó de inmediato a la playa, se tiró al suelo y comenzó, con la ayuda de una lupa, a contar granito, por granito. En ese menester anda. Esta es la actitud del pragmático.
El segundo, se fue para su oficina y desde allí imaginó la playa, elaboró poemas, escribió tesis sobre la relación anfibológica del sexo de los ángeles y el sexo de los granitos, dictó conferencias, participó en congresos, fue jurado en eventos, todo relacionado con la arena, se convirtió en arenólogo. Ahora está tan ocupado con estas actividades que le queda poco tiempo para contar los granitos. Este es el modo del intelectual idealista.
El tercero, nombró una comisión encargada de elaborar un proyecto para contar los granos con la mayor eficiencia posible. Esta comisión pidió oficinas para desplegar sus planos y diseñar equipos de medición de granos, solicitó las consabidas lap top y los infaltables teléfonos celulares. Después luchó para que a la comisión la pasaran a Dirección, luego a Gerencia, lo último que se supo es que plantean su pase a Ministerio. Estamos esperando que tengan tiempo para contar los granitos, ellos dicen que no pueden arrancar hasta que se defina en el alto gobierno a cuál ministerio estarán adscritos. Este es el esplendor burocrático.
El cuarto, fue a la playa, contó los granos que caben en un milímetro cúbico, calculó con ayuda de la matemática el volumen total de la playa, multiplicó una cosa por la otra, y obtuvo, con un tolerable error, el número de granitos. Hizo un informe de una página y pidió otra tarea. Este es el camino revolucionario-científico.
La historia es útil. Viéndonos reflejados en estos ejemplos, comprenderemos mejor nuestra labor y diagnosticaremos las desviaciones en el trabajo. Repasemos las posturas.
Pragmáticos, son los que piensan que el conocimiento sólo se adquiere en la práctica, no son capaces de resolver estrategias, sólo tareas muy simples. Desprecian la teoría, esa es su desgracia.
Los idealistas, desechan la realidad y ven como única fuente de conocimiento al intelecto. No resuelven problemas reales, son fatuos.
Los burócratas, les interesa sólo la forma, nunca el contenido, el trámite es lo fundamental, las consecuencias no importan.
El científico revolucionario, busca el conocimiento en una sabia combinación de la práctica con la teoría. Sabe que el conocimiento práctico sin el complemento de la teoría es inútil, por eso, prestigia la lectura y el pensamiento tanto como ir a la realidad.

¡Solo el Socialismo salva a la humanidad, Chávez es Socialismo!
¡Aquí no se rinde nadie!

26.1.08

LA ADVERSIDAD Y LA CORRECCIÓN

En tiempos de viento en popa, de velas henchidas, de altos puntajes en las encuestas, cuando el horizonte se presenta límpido, en esos tiempos sobran las adhesiones y parece que todo va bien, hasta los errores son buenos, nada se critica, todo es apoyo y ¡ordene!

Pero cuando el cielo anuncia tempestad, cuando la varita mágica perdió energía, cuando las encuestan no muestran los números de otrora, entonces hasta los patarucos quieren cantar como gallos finos. Surgen las desavenencias, algunos descubren que el Socialismo es “totalitario”, a otros les parece que es necesario una constituyente, y los saltos de talanqueras se ponen a la orden del día.
El apoyo cede lugar a la búsqueda desesperada de asideros materiales, las candidaturas subalternas pululan y se amparan en cualquier pretexto banal, aparece la zancadilla, el argumento felón, la argucia mezquina, las bajas pasiones.
Los apoyos comienzan a desvanecerse en mil excusas tontas, hasta la leche que no hace espumita es motivo para la deserción, abundan los políticos de gradas, a los que nada les cuadra.
Y, asombrosamente, la autocrítica desaparece cuando más se necesita. Así, lo que va mal se calla, se tapa, o se quiere resolver en aires de desespero. El desespero, la conducta del avestruz, toma cuenta de las actividades.
Son tiempos de adversidad, son tiempos de probar el temple de los revolucionarios.
Si revisamos la historia, se ve con claridad que esos tiempos son los que definen los caminos y a los hombres. Simón Bolívar supo transformar la caída de la primera República en la Campaña Admirable. Fidel transformó la derrota brutal de Alegría del Pío en la entrada triunfal en la Habana. Chávez transformó el 4-F en victorias para la Revolución Bolivariana.
Transformar las adversidades en victorias es la clave de las revoluciones, los revolucionarios deben saber conducir las crisis por rumbos revolucionarios.
¿Qué debemos hacer los revolucionarios en esta hora?
Primero, aceptar que estamos en época de adversidad, no esconder la realidad, sólo aceptándola podremos tomar las correcciones.
Debemos reforzar la lealtad con el líder de la revolución, con el Comandante Chávez, por sobre todos los motivos, lealtad debe ser la consigna.
Debemos jugar cuadro cerrado con Chávez, debemos ir más allá de la lealtad, debemos tener fe en el líder, por encima de las incomprensiones, cuadro cerrado y rodilla en tierra con el Comandante.
Una revolución no es posible sin un líder, y un líder con la fuerte conexión del Comandante con el pueblo surge pocas veces en la historia de una nación.
Esta conexión es objetivo del imperio y de los oligarcas locales. Todo su aparato mediático de deformación está puesto al servicio de debilitar esa conexión, que saben es la principal fortaleza de la Revolución. Sus mejores manipuladores psíquicos inventan diez mil mentiras para debilitarla, mentiras, exageración de errores, aumento de situaciones deficientes, rumores, de todo han hecho y harán para sacar a Chávez del corazón del pueblo.
Hoy más que nunca la consigna es ¡irreverencia en la discusión lealtad en la acción!
¡Sólo el Socialismo salva, Chávez es Socialismo!
¡Aquí no se rinde nadie!

25.1.08

EL GRAN SALTO

Los místicos hablan de iluminación: es una especie de rompimiento con la realidad común, y la entrada en otra realidad, un encuentro con la verdad luminosa, con la realidad sin intermediarios, dicen que no se puede explicar, pero que existe.

Algo así es la Revolución: un rompimiento con la realidad que nos creó, y un salto a una nueva realidad superadora de la vieja, refutadora, opuesta y, a la vez, la misma, que debe ser construida desde el pasado, pero no es el pasado.
El salto, la iluminación social, la Revolución , el nirvana del Pueblo, tiene muchos enemigos, muchos efugios, pero sin duda el mayor obstáculo es romper con las estructuras mentales, los canales de razonamientos, las satisfacciones psíquicas que antes sustentaron lo viejo y ahora se oponen al gran salto. Veamos.
La dominación capitalista se ha sofisticado, se mimetiza de tal forma que no la percibimos.
Nosotros comprendemos bien que la esclavitud era infame, y debía ser superada, lo mismo del feudalismo, hasta entendemos que la monarquía es añeja. Sin embargo, no entendemos que el capitalismo es igual de perverso, tiene la misma esencia que el feudalismo y la esclavitud. Esa dificultad de comprensión se fundamenta en la manipulación mental que el sistema ha hecho sobre la sociedad.
Nos presentan el funcionamiento de la sociedad como algo que siempre ha sido y siempre será, se entiende como la única posible, y sus reglas, valores, costumbres, como inamovibles, insuperables.
Por eso, nuestra Revolución esta habitada de miedos y frenos al gran salto.
Por ejemplo, no salimos de la trampa electoral: la única manifestación de la voluntad popular que aceptamos es el criterio de la mayoría, expresado después de una campaña de mercadeo tras un biombo que nos aísla. Desmeritamos así al Pueblo combatiendo en la calle.
La libertad se nos ha convertido en un concepto castrador. El capitalismo nos agrede en lo político, en lo social, en lo económico, y nosotros, en nombre de una libertad boba, respondemos con un equilibrio y una parsimonia propia de narcotizados.
El capitalismo nos crea desabastecimiento, y nosotros no lo acusamos ni lo combatimos. Al contrario, intentamos soluciones sin lesionar al enemigo, todo en aras de mantener una “libertad” que ellos no ejercitan y que a nosotros nos castra.
Los medios de deformación oligarcas son verdaderas cañoneras que veinticuatro horas al día nos bombardean, y nosotros, en pro de la libertad de expresión de los capitalistas, los “atacamos” con el “equilibrio”.
La única libertad que debemos aceptar, es la libertad de los constructores del Socialismo.
A los enemigos de las grandes mayorías, a los que nos quieren condenar a la miseria espiritual y material, a los capitalistas, “ni tantico así”.
Estos son sólo algunos ejemplos. Estamos poblados de anclajes en el pasado que no nos dejan avanzar. Es necesario subirnos a un huracán, romper con las cadenas del pasado y emprender la hermosa aventura del Gran Salto.
¡Solo el Socialismo salva a la humanidad, Chávez es Socialismo!
¡Aquí no se rinde nadie!

24.1.08

EL PROBLEMA DE FONDO

El problema de fondo, el que da origen a otros problemas, ese es el que hay que resolver en época de crisis. Cuando las dificultades abundan, prosperan y retoñan, cuando las tareas se complican más de lo normal, entonces es hora de buscar el problema de fondo.

Si pretendemos solucionar sólo las consecuencias y no la causa, entonces, los inconvenientes, contrariedades, complicaciones, incumplimientos, errores, superarán nuestra capacidad de solución. Por ese camino inevitablemente la Revolución y sus dirigentes se desgastarán.
¿Cuál es el problema de fondo?
El proyecto hegemónico en esta etapa de la Revolución Bolivariana , postula en lo económico un hibrido entre el capitalismo y el Socialismo, una suerte de capitalsocialismo, donde el Estado administrador de la renta petrolera estimularía la formación de capitalismo, y controlaría su voracidad, es decir, se encargaría de hacer un capitalismo humano, bien comportado. Simultáneamente el Estado crearía empresas de propiedad social que competirían en el mercado capitalista, y se encargarían de la beneficencia social.
Ese modelo tiene su correspondiente político en la búsqueda de un pacto con la oligarquía, y su correspondiente social en el aumento de la fragmentación de la sociedad en consejos comunales aislados.
¿Cómo se ha comportado el modelo en la realidad?
El hibrido “capitalsocialismo” tiene una dinámica de enfrentamiento, el capitalismo es imposible de controlar, necesita ampliar cada vez más su espacio y sus ganancias. Esa es fuente principal de enfrentamiento.
En este forcejeo contra el “Estado Controlador” las formas capitalistas esconden los alimentos, escamotean la calidad, desvían productos para donde les de más ganancia, siembran lo que les conviene, explotan lo que les de ganancia, fabrican lo que de más dinero, la renta es su divisa.
Otra fuente de conflicto es la necesidad del capitalismo de ahogar económicamente a las formas socialistas incipientes. Con ellas choca en la disputa de espacios de ganancias, las sienten como una amenaza y las ataca desde temprano.
Pero el enfrentamiento más importante y dañino es en el campo de la conciencia, allí las debilidades con el capitalismo, las ambigüedades en la relación capitalismo y Socialismo estimulan enormemente la conciencia capitalista, en la masa, en el gobierno y en los dirigentes. Se arraiga así una ética y una moral capitalista que es mortal para el Socialismo.
Este enfrentamiento entre el capitalismo con el incipiente Socialismo origina los problemas sin solución que hoy confrontamos y son prueba irrefutable del fracaso de la propuesta de “capitalsocialismo”.
Las dificultades sólo se resolverán si desechamos la ilusión de convivencia estratégica con el capitalismo y aceleramos la marcha al Socialismo, porque Sólo la Conciencia Socialista nos hará suficientemente fuertes para afrontar los problemas de su construcción.
El Pueblo sólo tendrá comprensión de los problemas que confrontamos y acompañará su solución si toma conciencia de que con el capitalismo no es posible pacto estratégico, sino sólo una coexistencia necesaria en el período de transición caracterizada por un feroz enfrentamiento entre los dos sistemas.
¡Aquí no cabe ni sucesión ni restauración, sólo Chávez!
¡Aquí no se rinde nadie!

23.1.08

UN PLANETA SIN DULCE

Recientemente hicimos un viaje a Mérida que nos dejó alarmantes enseñanzas planetarias. Narremos.

Salimos de Caracas un viernes a buena hora para emprender camino que estimábamos de diez a doce horas.
En la Valle-Coche, la autopista que da entrada a la ciudad desde el centro del país, recibimos el primer asombro: el canal contrario al nuestro era un estacionamiento gigantesco, kilómetros de carros detenidos y millares de niños a su alrededor vendiendo, suponemos, de todo, desde comida hasta medicinas.
Alguien nos dijo que ese estancamiento puede durar horas, que hay mucha gente que vive allí, dentro de sus carros se afeitan, se maquillan, oyen noticias, música, pelean, se contentan, y todos aislados en sus cápsulas son enemigos, capaces de violentas agresiones sólo por avanzar algunos centímetros. El resto del tiempo trabajan, y van a sus casas de carrerita.
Continuamos viaje, agradeciendo que fuéramos en dirección contraria, y desarrollamos más velocidad. A los pocos minutos nos encontrábamos en un estacionamiento, y vivimos en carne propia, o mejor, en carro propio lo que acabábamos de ver al salir de Caracas. Aquella situación con algunos alivios se mantuvo por prácticamente todo el viaje, que concluimos después de veinte horas.
No estábamos preparados para vivir en nuestra cápsula, que no tiene aire acondicionado, y no nos quedó otra opción que invocar la calma y observar y pensar un poco.
Comprendimos a los que dicen que "civilización que quema el petróleo no es viable, y gritan por la urgencia de cambiar radicalmente el rumbo, la manera de vivir".
Esta comprensión se agudizaba cuando el carro estaba detenido, y se nos olvidaba después de los cien kilómetros por hora que algunas veces alcanzábamos, entonces nos convencíamos que la situación no era tan mala, que eso de recalentamiento global no era para nosotros, que la contaminación se exageraba, que el mundo seguía adelante a pesar de los agoreros “ecologistas”.
En el páramo merideño, cerca de la aldea de Cacute está La Casita de la Miel , que hace muchos años vende la ambrosía, y es parada obligatoria de los turistas más conocedores, allí el producto es honesto.
Nos detuvimos a comprar, y encontramos la tiendita desolada, no había miel, sólo caras tristes como si el mundo se estuviera acabando, y miradas de compasión por los que pasaban aislados en sus cápsulas y no percibían el peligro.
Preguntamos: ¿cuál es el problema con la miel.
Nos respondieron: "el problema es con el planeta, los dioses retiraron la miel como castigo por las agresiones que el hombre hace a su universo. Se acaba la miel en el mundo, se mueren las abejas, las flores no tienen néctar, se seca la tierra".
No sabemos si creerlo o no, pero nos entró un frío en el alma.
Y comprendimos lo inmenso que es el problema humano, y la inmensa responsabilidad de los que ven más allá de la cápsula.
¡No hay atajos: ¡Socialismo auténtico o el planeta muere!
¡Sólo el Socialismo salva, Chávez es Socialismo!

20.1.08

EL 23 DE ENERO Y LA ENTRADA A LA HABANA

El futuro de una Revolución depende de la comprensión correcta de los fenómenos y procesos anteriores, quien sepa leer la historia transita caminos de éxito.

En otras oportunidades hemos mostrado nuestra discrepancia con la común interpretación del 27 y del 4 de febrero. Hoy nos referiremos a dos fechas que marcaron la segunda mitad del siglo pasado y que aún determinan nuestro destino. Veamos.
Dos acontecimientos que determinan nuestra historia ocurrieron comenzando la segunda mitad del siglo pasado: Enero del 58 y Enero del 59. Marcan dos antagónicos caminos que aún disputan el futuro de este Pueblo y del continente.
Enero del 58, la dictadura de Pérez Jiménez entra en turbulencia y aquella inestabilidad abre posibilidad a un cambio político. Las fuerzas revolucionarias muy débiles ideológicamente, presas del etapismo heredado de la Internacional, fueron capaces de plantear una alianza de las fuerzas contrarias a la dictadura y derrocarla el 23 de enero. Pero fueron incapaces de avanzar de la simple mudanza, de la forma de dominación oligarca. Se cumplió con éxito la primera etapa, el derrocamiento de la dictadura, pero el proceso revolucionario fue estrangulado por una política incorrecta.
Los revolucionarios influenciados por la pequeña burguesía no pudieron avanzar y se empantanaron en una alianza con los representantes políticos oligarcas. Esta alianza, este pacto con la oligarquía nos condujo a medio siglo de pacto de punto fijo, a una recomposición de la dominación oligarca y los revolucionarios tuvieron que ir de nuevo a las catacumbas.
En contraste, en Enero del 59, Fidel entra en La Habana, la Revolución Cubana triunfa, no hay pacto con la oligarquía, los socialdemócratas cubanos se refugian en Miami, y el Socialismo Cubano ilumina al mundo desde la mayor de las antillas.
El 58 fue una Revolución traicionada, frustrada, mal conducida por los revolucionarios profundamente desviados a la derecha.
El 59 marca el rumbo de la Revolución verdadera, audaz, extremista, posible, realista, esperanzadora.
Hoy en Venezuela es muy importante la comprensión de estas dos fechas. Hay una fuerte corriente dentro de la Revolución que propone reeditar al 58: hacer pactos con la oligarquía, tal como los hicimos en aquel momento, frustrar la esperanza. Es la misma pequeña burguesía que nos hundió en el pasado, que no puede avanzar y que cumple muy bien su papel de bombera de la historia, de frustradora de sueños y de posibilidades revolucionarias.

Esta Revolución tiene suficientes antecedentes históricos como para no caer en la trampa de la reconciliación suicida, la experiencia del 23 de enero nos indica que Revolución no puede pactar con oligarquía porque perece.
La historia nos dice que el camino es profundizar la Revolución, concientizar al Pueblo, organizarlo.
El Camino de la ambigüedad trae siglos de desgracia al Pueblo, por el contrario el camino de la consecuencia revolucionaria nos lleva a la mayor suma de felicidad posible.
¡Aquí no cabe ni sucesión ni restauración, sólo Chávez!
¡Aquí no se rinde nadie!

19.1.08

REVOLUCIÓN REBELDE

El título parece una repetición innecesaria: ¿cómo puede haber una Revolución que no sea rebelde? Pero, uno de los peligros de la Revolución es caer en la parsimonia burocrática, en la pérdida de la rebeldía. Veamos.

La Revolución nace de un acto de extrema rebeldía que enciende el alma del Pueblo y lo lleva a cuestionar, a sustituir, a derrumbar todo lo existente. Las masas despiertan del letargo y se disponen a fundar universos.
Los primeros tiempos son de embriaguez espiritual, un viento vivo recorre el corazón de la nación. Un Pueblo así está preparado para lo grande, es capaz de la hazaña histórica más elevada: es capaz de cambiar y cambiarse.
Luego, la Revolución debe pasar a la etapa de la madurez, es necesario organizar, fundar instituciones, producir, asentar, construir. En ese momento aparecen dos peligros: la parsimonia burocrática y el anarquismo, es necesario avanzar por un filo rodeado de estos dos riesgos.
El anarquismo desintegra, relaja la necesaria disciplina, estimula el egoísmo, cada factor actúa por su cuenta, toma la Revolución en sus manos, no ve más allá de su mundito.
El anarquismo es una enfermedad que prospera cuando la Revolución deja vacíos políticos, cuando faltan las explicaciones y abundan las incomprensiones. Siempre termina desconociendo la autoridad del líder, y eso es fatal para el proceso.
La burocratización es el otro peligro. Cuando una Revolución se burocratiza, la política se vuelve un ejercicio sin alma, se castra la pasión que impulsa el proceso, las acciones políticas se vuelven un asunto de “orden superior”, y no de conciencia y fuego. De esta manera se forma el espejismo de que avanzamos, de que se va en el camino correcto.
La dirección se siente cómoda, se cumplen las metas, pero sólo en los papeles, se aprueban documentos y se cumplen directrices, pero sin conquistar corazones.
La burocratización de la política castra la rebeldía, el fervor del inicio de la Revolución , ya lo moral no impulsa, sólo lo hace lo material, la capacidad de sacrificio se merma, aparece el viático que decapita la entrega.
La dirección revolucionaria, que al principio cabalgaba sobre un huracán, porque así son las masas, rebeldes, cuestionadoras, discutidoras, difíciles de convencer, pero una vez convencidas dan la vida por sus creencias, ahora navega sobre las aguas plácidas pero estériles de la conformidad, la masa asiste distante a todo lo que pasa, su mirada es fría, inexpresiva, se mueve sin la llama interna.
La Revolución Bolivariana debe luchar contra esos dos peligros, por eso hoy más que nunca es necesaria “irreverencia en la discusión y lealtad en la acción”.
Discutir con rigor, todo y de todo, nada debe ser callado por motivos tácticos, perseguir la discusión es criminal, no convencer es caer en el abismo de la burocratización.
Debemos tener lealtad en la acción, actuar aisladamente nos debilita, actuar sin dirección le hace el juego a la oligarquía. Y, por sobre todo, debemos lealtad al líder que es garantía de Socialismo.
¡Aquí no cabe ni sucesión ni restauración, sólo Chávez!
¡Aquí no se rinde nadie!

18.1.08

CINCO DIGNIDADES

Un día el imperio difundió la noticia de la captura de cinco “espías” cubanos en su territorio, y ese mismo instante el mundo asistió a una de las mayores muestra de dignidad de un país: ese mismo instante, el Comandante Fidel refutó al imperio y develó que aquellos prisioneros no eran espías, sino héroes de la Revolución Cubana que en las entrañas del monstruo luchaban contra el terrorismo que desde ese territorio se gestaba contra Cuba y contra el mundo.

Se supo así de la épica de esos muchachos que no vacilaron en correr todos los peligros y las incomprensiones para defender a la humanidad del terrorismo. Conocimos a cinco héroes, a cinco dignidades.
Pero también conocimos del ensañamiento del monstruo contra la decencia, el decoro, la humanidad.
Diez años tienen secuestrados los héroes, diez largos años teñidos de argucias legales que disfrazan la infamia, diez años separados de sus familiares, aislados del mundo, en condiciones terribles.
Nosotros, que somos una Revolución con alto contenido humanista, tenemos un compromiso con estos defensores de la humanidad. Es necesario que tomemos acciones frente a esta injusticia internacional, eso acerará el espíritu del Pueblo, ese es un ejemplo que nos educará en los valores revolucionarios. Pero además es un deber nuestro no dejarlos solos, no abandonarlos, no darles la espalda.
Mientras ellos estén secuestrados, los pueblos del mundo, la Revolución Bolivariana , tiene una deuda que saldar.
Nosotros, y debemos reconocerlo, no hemos hecho lo que debíamos, todos hemos fallado.
Se ha propuesto una campaña por el otorgamiento de la “Orden del Libertador para estos cinco héroes cubanos defensores de la humanidad”, y la campaña ha sido débil: se recogieron muchas firmas, es verdad, pero no fueron masivas como corresponde a una causa noble.
Es incomprensible que un gobierno revolucionario, que una Revolución sea tan “recatada” con esta solidaridad que nos define y nos educa, que nos obliga.
Los medios de difusión nuestros fueron y son apáticos: Villegas ni los nombra, Mario Silva a veces, Tves nunca, Tele Sur los ignora, Diario Vea flojito, del gobierno sólo un helado vacío, las organizaciones de masas prácticamente ninguna, las mesas igual, los comités de salud ingratos, los consejos comunales pendientes de lo pequeño. Nadie habla, nadie grita, sólo un silencio cómplice.
El día que se tranque una calle para reclamar al gobierno el otorgamiento de esta orden, el día que una gente se instale en las afueras de Miraflores para pedir esta orden, el día que los jóvenes revolucionarios dejen de ser tan mesurados y se declaren en huelga de hambre ante la Casa Amarilla hasta que den respuesta a la petición, el día que la Revolución tiemble de indignación y grite con rabia frente a esta injusticia y la solidaridad rebase a estos escritos y alguno que otro comunicado, ese día ¡Dios Mio! un rayo de amor nos cruzará y habremos nacido como Revolución verdadera.
¡Aquí no cabe ni sucesión ni restauración, sólo Chávez!
¡Aquí no se rinde nadie!

17.1.08

¡NO SOMOS IGUALES!

En los sistemas sociales anteriores al capitalismo, las clases dominantes basaron su dominación en la idea de su superioridad intelectual, cultural, genética, biológica, de esta manera las clases explotadas eran inferiores y su destino era ser explotadas, no estaban aptas para otras funciones.

Con la llegada del capitalismo, la dominación se basó en la idea de igualdad, de “que todos somos iguales”, así el hijo de un proletario puede llegar a ser general y hasta presidente, o doctor. De esta manera escamotearon la lucha de clases y convirtieron la lucha contra la dominación en un problema individual.

La dominación ganaba así una justificación y una simulación casi perfecta, que la protege de cualquier intento Revolucionario. Claro, si todos somos iguales, si todos tenemos las mismas oportunidades, el ser obrero, o el ser doctor depende de la dedicación al trabajo y al estudio de cada uno, el sistema no está mal, el que está mal es el individuo. Se vive en la miseria y se es culpable de vivir en esa miseria.
Ocultada la existencia de las clases, armonizada, reconciliada así la lucha de clases, el sistema capitalista podía dormir tranquilo, las mismas clases expropiadas se encargarían de su defensa, el egoísmo en la batalla que se escenifica en la base de la estrecha escalera del ascenso social es su mejor blindaje.
Quién podría estar en contra de ese discurso de armonía, de reconciliación, de igualdad de oportunidades, quién podría oponerse a la paz que proponían los dominantes.
En el papel todo va muy bien, pero la realidad, siempre la realidad, se encarga de desmentir la convivencia. La armonía propuesta por los oligarcas: Los índices de miserias en las ciudades, las cárceles llenas de hijos de los barrios y las fábricas, las universidades llenas de los hijos de los dominantes, la delincuencia desatada en los barrios y controlada en las zonas de los dominantes, la desnutrición en unos, las epidemias en unos y no en otros, la mortalidad infantil en unos y no en otros, el analfabetismo de unos y no de los dominantes, todo esto es una evidencia de que existen clases sociales y están en pugna. ¡No somos iguales!
La igualdad en el capitalismo es un invento de los dominantes para someter al dominado, invento que sólo existe en la teoría de sus plumíferos.
Hoy los oligarcas vuelven por sus fueros y arrecian una campaña que ellos llaman de reconciliación, con el engaño piensan adormitarnos, derrotar a la esperanza revolucionaria y perpetuar a su sistema capitalista.
Las masas deben estar atentas al engaño, debemos entender:
Primero, no es posible soluciones individuales a los problemas sociales, las soluciones son, tienen, deben ser en sociedad.
Segundo, no es posible armonía, reconciliación, paz, o como quiera llamarse dentro del capitalismo, eso sólo es posible en el Socialismo, cuando ya se acabe la apropiación delictiva de la riqueza social.
Tercero, no somos iguales, no seremos iguales hasta el día en que la riqueza socialmente producida sea de propiedad social.
¡Aquí no cabe ni sucesión ni restauración, sólo Chávez!
¡Aquí no se rinde nadie!

16.1.08

LA ASPIRACIÓN Y LA IMPOSICIÓN

La mayor aspiración de los "revolucionarios" pequeño burgueses es poder hacer la Revolución Socialista sin bando que se les enfrente, en perfecta armonía social, todos incluidos, nadie perjudicado. Aspiración que en el papel es celestial, nadie en su sano juicio puede adversarla.
Pero hay un problema ¡no es posible!

La Revolución es una sustitución de hegemonías, que se hace o no es Revolución verdadera. Expliquemos.
El sistema capitalista es caracterizado por la hegemonía de la clase capitalista y sus aliados naturales. Tiene las mismas raíces que la esclavitud, se fundamenta en la posibilidad de que unos hombres, que son minoría, se apropien del trabajo y la riqueza de la mayoría de la sociedad. Este fraude económico se sustenta en una espiritualidad egoísta que lo justifica.
Este sistema capitalista sólo se puede superar si se sustituye su espiritualidad y su relación económica, no hay otra forma, no hay atajos, buscarlos es conducir a la sociedad a grandes decepciones. La historia es rica en ejemplos de estas candideces que han terminado en grandes frustraciones, el siglo pasado estuvo lleno de estas ilusiones que terminaron en sarcasmos y, cuando fueron consecuentes, en tragedias.
El Socialismo, el sistema que sustituye al capitalismo, es un sistema que defiende y nace de los intereses de los trabajadores, de la sociedad toda y de la vida en el planeta. Es por tanto un sistema incompatible con los intereses de los capitalistas y sus clases aliadas naturales .
Ninguna clase dominante se suicida, de aquí que la ilusión de hacer Socialismo en alianzas con esa clase, es quimera.
Alguien podría argüir que se trata de una etapa de transición, donde habría que hacer alianzas estratégicas con las clases enemigas del Socialismo, que el Estado podría controlarlas, y que poco a poco construiríamos el Socialismo.
Nosotros respondemos que es una ilusión intentada desde hace dos siglos, y que nunca ha dado resultado. Y menos dará en las condiciones de la Revolución Bolivariana. Veamos.
La Revolución controla la riqueza nacional, eso no necesita explicación, pero no controla la conciencia de la sociedad egoísta y capitalista que heredamos. Por lo tanto, el problema principal de la Revolución es construir una economía creadora de conciencia amorosa, de conciencia Socialista .
Ahora bien, si guiados por la ideología pequeña burguesa insistimos en procurar colaboración con los verdugos de la sociedad usando la renta para crear y estimular a los oligarcas económicos, si consumimos la renta en lisonjas para la pequeña burguesía, además para crear nuevas oligarquías y nuevos egoísmos, seguiremos cosechando diciembres y yugulando a la Revolución, estaremos creando conciencia egoísta capitalista que necesariamente nos llevará al abismo.
¡No hay otra vía para ir al Socialismo que imponérselo a las minoritarias clases que sustentan al capitalismo! Sustituir la ideología capitalista, construir la legalidad, la cultura, la espiritualidad revolucionaria, construir un Bloque Histórico para imponer a las minorías el Socialismo, no para escamoteárselo a las grandes mayorías.
Pretender sustituir la imposición con alianzas contranatura, es caminar a San Pedro Alejandrino o firmar armisticios con Monteverde.
¡Aquí no cabe ni sucesión ni restauración, sólo Chávez!
¡Aquí no se rinde nadie!

15.1.08

¿SERÁ EN ENERO EL OLVIDO?

A la América la han surcado tres proyectos históricos humanistas: el proyecto Libertador, el proyecto Fidel-Che y el proyecto Chávez. Los tres liberadores, amorosos, los tres partes de un mismo torrente, todos inconclusos, asediados, postergados por la ruindad y la mezquindad de lo inmediato.

El proyecto Libertador nos lleva hasta San Pedro Alejandrino, tumba del sueño, deuda de los pueblos y emblema de las tareas por concluir. Aún retumban en los corazones de América el sentimiento del gran hombre: “vámonos José que aquí no nos quieren”… El Pueblo no pudo, no supo salvar a su salvador, hubo olvido, y un siglo de oscuridad y temblores se apoderó del continente.
La brisa de la Sierra Maestra trajo la esperanza, y se convirtió en un huracán que gritó al mundo que los hijos de Bolívar y Martí iniciaban de nuevo la marcha para tomar el cielo por asalto. Nos recordamos a nosotros mismos, nos reconocimos en Fidel y amamos al Che, y nos supimos hermanos.
Y el Che, con su adarga al brazo y Fidel en el corazón, se fue a su Vietnam andino a pregonar la indignación frente a la injusticia, y a regar corazones con profundos sentimientos de amor. Y allá una escuelita de La Higuera se cubrió de olvido y el amor se pospuso nuevamente, los generosos se refugiaron en catacumbas, y los infames blandieron sus guadañas.
Y una madrugada, cuando todo parecía destinado para lo gris, salió un grito que rompió la calma, los hijos de los próceres volvieron, y la tormenta tomo cuenta del horizonte. La América comenzó a andar, la espada fue desenvainada y las oligarquías se tiñeron de terror. Volvió Zamora, José Leonardo bajó de Cabure, Gual y España emergieron del Caribe, Miranda navegó nuevamente en el Leander.
El Pueblo intuyó la Esperanza , y el milagro se produjo, parimos un líder y comenzó la redención.
Pero el destinado para llenar a la América de miseria y oprobio sintió los aires de Revolución, y el engranaje de los viejos dientes comenzó a rodar. El objetivo: mutilar al ejército libertador que regresaba, privar a las masas de su líder.
Mil batallas le ganamos al monstruo de las entrañas pestilentes, y mil batallas le seguiremos ganando.
Las oligarquías no cesan en su empeño, pero esta vez no podrán. Profundizaremos, ya no hay tiempo para detener la marcha, llegó la hora postrera de avanzar o morir.
En diciembre el monstruo obtuvo victoria, mucho perdimos, todo puede ser reparado, pero no la ausencia: el líder debe permanecer.
En enero de 2013 no puede haber olvido, ya basta de San Pedros Alejandrinos y de Higueras, el sueño no puede ser pospuesto, el Pueblo erguido en ráfaga buscará los caminos para que no se trunque el amor.
El Pueblo y el líder deben caminar juntos, sólo así iremos hacia el Socialismo y se concretará el sueño.
Derrotaremos las ofensivas del monstruo, las violentas y también las leguleyas. Construiremos la justicia de la Revolución , que es la legalidad que beneficia a los humildes.
¡Aquí no cabe ni sucesión ni restauración, sólo Chávez!

14.1.08

CITAS DE UN EXTREMISTA

En tiempos de torcimiento, de consejas contrarrevolucionarias, de cantos de sirenas, allí está, siempre contamos con él, El Che, acción y teoría, Quijote de la hermosa tarea de hacer una Revolución y defenderla de los demonios que nos habitan.

Que hable el guerrillero heroico:
“Creo en la lucha armada como única solución para los pueblos que luchan por liberarse y soy consecuente con mis creencias. Muchos me dirán aventurero, y lo soy, sólo que de un tipo diferente y de los que ponen el pellejo para demostrar sus verdades”.
“Hoy quizás provoque algunas retracciones, sobre todo en algunas altas esferas industriales, pero ya lo decía Lenin, la política de principios es la mejor política. El resultado final será magnífico”.
“…Supimos que era cierto, en una Revolución se triunfa o se muere si es verdadera”.
“Luchar contra el imperialismo donde quiera que esté”.
“Al imperialismo no hay que creerle ni tantico así”.
“Nos hemos hecho el firme propósito de no ocultar una sola opinión por motivos tácticos, pero, al mismo tiempo sacar conclusiones que por su rigor lógico y altura de miras ayuden a resolver problemas y no contribuyan sólo a plantearse interrogantes sin solución”.
Refiriéndose al Socialismo:
“¿Cuál será la ley económica fundamental en caso de existir? Creo que sí existe y que debe considerarse a la planificación como tal. La planificación debe calificarse como la primera posibilidad humana de regir las fuerzas económicas”.
“… el gran caballo de Troya del Socialismo, el interés material directo como palanca económica”.
“Todo parte de la errónea concepción de querer construir el Socialismo con elementos de capitalismo sin cambiarles realmente la significación. Así se llega a un sistema híbrido que arriba a un callejón sin salida o de salida difícilmente perceptible que obliga a nuevas concesiones, a las palancas económicas, es decir, al retroceso”.
“La planificación es la primera etapa de la lucha del hombre por adquirir pleno dominio sobre las cosas. Casi se puede decir, que la idea de la planificación es un estado de espíritu condicionado por la posesión de los medios de producción y la conciencia de la posibilidad de dirigir las cosas, de quitarle al hombre su condición de cosa”.
“El deber social del individuo es el que lo obliga a actuar en la producción, no su barriga”.
“El hombre no trabaja para sí mismo, trabajará para la sociedad de que es parte, cumple su deber social”.
“Todos los residuos del capitalismo son utilizados al máximo para eliminar el capitalismo. La dialéctica es una ciencia, no una jerigonza. Nadie explica científicamente ese contrasentido”.
“Mi manera de hacer siempre las cosas, es decir la verdad, personalmente creo que es lo mejor de todo”.
“Porque el estimulo moral con la autogestión financiera, sí que no camina ni dos pasos, se enreda en sus propias patas y se cae de cabeza, pero seguro, es imposible”.
¡El Che y Chávez no se negocian!
¡Sin Chávez no hay Socialismo, sin Socialismo no hay Chávez!

13.1.08

¡NO ES LA PROPIEDAD, ES LA CONCIENCIA !

En este inicio de año se ha hablado en la Revolución Bolivariana , con desprecio y desden, de los que propiciamos la Propiedad Social de los medios de producción como indispensables para la construcción del Socialismo.

Autorizadas y prestigiosas voces se han sumado al coro de los que nos adversan: se nos llama extremistas, papistas y se nos señala de anticuados y faltos de realismo. Sin embargo, a pesar de la cantidad de ataques, aún tenemos algo que decir. Veamos.
La esencia del daño que el capitalismo hace a la humanidad y a la vida en el planeta, es la desintegración de la sociedad en millones de egoísmos que protagonizan una feroz guerra de todos contra todos y que nos llevará a la extinción de la humanidad. Esta es la base, el origen de los males que hoy padecemos.
O la humanidad se integra y empieza a funcionar como un solo cuerpo, o la humanidad perece, no hay alternativa.
De la afirmación anterior se desprende que es vital integrar, recomponer a la sociedad. Nosotros afirmamos que únicamente el Socialismo puede hacer esta recomposición social. Expliquemos.
La conciencia está entrelazada con la existencia, y ésta con la manera como se gana la vida una sociedad, cómo trabaja y, en última instancia, para quién trabaja.
Si los individuos trabajan para la sociedad, tal es el caso del Socialismo, existirá la base material que sustente la conciencia de sociedad, la Conciencia del Deber Social. La sociedad así integrada actúa como un todo, así resuelve los asuntos de su vida. Los problemas de uno son los problemas de todos, el todo y el uno se fusionan en una comunión de intereses. Sólo el Trabajo Social podrá construir la Conciencia Social en la sociedad.
Vemos además, que dependiendo del tipo de propiedad sobre los medios de producción, se generará conciencia egoísta o conciencia Socialista. Sólo la Propiedad Social de los medios de producción es generadora de Conciencia del Deber Social, no se trata de un capricho de “extremistas”, de “papistas”, o de viejas teorías que algunos se empecinen en no dejar morir.
Reafirmamos que no es posible el Socialismo verdadero, el que integra a la sociedad, el que salva a la humanidad, sin la HEGEMONÍA de la Propiedad Social de los medios de producción, siendo esta HEGEMONÍA indispensable para construir la HEGEMONÍA de la Conciencia del Deber Social, esencia del Socialismo.
Es necesario tomar en cuenta que en Venezuela, país rentista, la generación de conciencia se entrelaza con la industria petrolera y las empresas básicas, pero también, y de forma determinante, con las propiedades desarrolladas con la renta petrolera.
En conclusión, pretender construir Socialismo sin HEGEMONÍA de la Propiedad Social de los medios de producción es una ficción peligrosa.
¡Sin Chávez no hay Socialismo, sin Socialismo no hay Chávez!

12.1.08

DE ABRIL A DICIEMBRE

No es posible entender el futuro de la Revolución Bolivariana , sin entender el período que va desde abril del 2002 hasta diciembre del 2007. Las claves del futuro están encerradas allí. Veamos.

En abril el pueblo dio muestras de un desprendimiento revolucionario que es ejemplo para el resto del mundo. Esos días, un golpe de Estado fascista planificado por el imperio fue develado en menos de 48 horas por el pueblo civil y militar, restituyendo en el poder al Comandante Chávez.
De allí en adelante, el apoyo al Comandante ha sido constante y voluminoso. El referéndum presidencial fue muestra del amor del pueblo, y la inscripción masiva en el partido fue prueba de conexión revolucionaria del líder y la masa.
Sin embargo, en diciembre pasado el respaldo al Comandante disminuyó en tres millones de combatientes.
¿Cómo estudiar este período en el que el soporte, en lugar de aumentar, disminuyó drásticamente?
Variados enfoques se han ensayado, nosotros vamos a buscar las causas en la variación de la conciencia. Veamos.
Abril fue un acto fundamentalmente espiritual, la masa se motorizó por sentimientos altruistas, ni un reclamo, y habría muchos que hacer, ni una queja, y habría muchos motivos. Nada estuvo por encima del objetivo amoroso, espiritual, moral, del rescate del Comandante. Fueron días de emoción y de lágrimas.
En contraste, Diciembre 2007 simbolizó el “helado cálculo egoísta”, el móvil material, lo pequeño por sobre lo importante y lo trascendente.
Aquel fue un pueblo digno, heredero de libertadores, preparado para las grandes tareas. El de diciembre fue un pueblo mojigato, dubitativo, miope, pequeño.
¿Cómo se produce este cambio en grandes sectores de los que ayer apoyaban a sangre y fuego a la Revolución, dónde están las causas, dónde buscar los reparos?
Las causas profundas están en los errores de la Revolución : no entendimos que la Revolución es ante todo un asunto de conciencia, se trata de una lucha feroz entre la conciencia egoísta capitalista y la conciencia amorosa socialista, entre la HEGEMONÍA de los estímulos materiales y la HEGEMONÍA de los estímulos morales.
Pretendimos construir Socialismo estimulando las salidas individuales, creamos empresarios o grupitos de empresarios, incentivamos el consumismo, creamos expectativas capitalistas, primamos los valores capitalistas. Olvidamos los estímulos morales, desestimamos la vocación social, caminamos con la zanahoria material.
Con esa conducta construimos terreno fértil para los valores capitalistas y, por supuesto, el enemigo cosechó. Y así, las propagandas oligarcas que en abril y en el referéndum presidencial se estrellaron contra el muro de la intuición y la pasión revolucionaria, en diciembre pasado se encontraron una talanquera materialista, blandengue, y prosperaron.
Es un error pensar que la teoría no tiene nada que ver con este fracaso, al contrario, la teoría es determinante. Seguir una práctica guiada por la teoría pequeña burguesa, la misma que transformó un hermoso abril en triste diciembre, es reeditar fracasos.
Debemos nutrirnos con la teoría del Che: desechar las herramientas melladas del capitalismo como instrumentos para crear Socialismo. Revolución que olvide al Che está destinada al fracaso.
¡Sin Chávez no hay Socialismo, sin Socialismo no hay Chávez!

11.1.08

ROMPER

Superar los tiempos es la esencia de la Revolución. Es tarea difícil, el principal obstáculo somos nosotros mismos, cargados del pasado, de las costumbres, de los miedos al salto, que aparecen siempre como espejismos que confunde el camino.

Así, lo fundamental de una Revolución no es la lucha con el enemigo externo, en el caso nuestro con la oligarquía o la neoligarquía, con carmona, julio, baduelito, o teodoro, en una Revolución la contradicción principal, la que es necesario resolver so pena de fracasar, es la contradicción entre la conciencia capitalista egoísta de las masas que apoyan a la Revolución y la conciencia Socialista altruista que la Revolución debe llevarles.
Una Revolución es un choque brutal entre lo viejo, la conciencia egoísta individualista, y lo nuevo, la Conciencia del Deber Social.
En el análisis de la derrota de diciembre este elemento debe entrar como central, si no lo tomamos en cuenta, si nos perdemos en anécdotas, persecuciones y acusaciones estériles, estaremos errando el camino.
Si por otro lado caemos en la tentación de pensar que el asunto lo resuelve una “maquinaria”, que la derrota tuvo su causa en un mero defecto técnico, entonces además de errar el camino estaremos desestimando la capacidad de avanzar de la masa, la estaremos condenando a ser rebaño.
El debate nuestro debe centrarse en el estudio del 2 de diciembre como una manifestación de la batalla por la conciencia de las masas, y las preguntas claves son:
¿Qué errores cometimos, en qué fallamos, qué nos faltó?
Confundimos el objetivo, pensamos que el enemigo era el externo, de esa manera nos quedamos en la superficie, en la apariencia, descuidamos el fondo del problema: la confrontación de conciencias.
Luchamos contra el enemigo en el plano político, pero en la creación de conciencia remamos para el mismo lado. Nuestra publicidad, nuestra labor cultural, la esencia de nuestra actividad en la conciencia fue igual a la del enemigo, impulsamos los mismos valores, la misma ética capitalista.
Prestigiamos el tener, el crédito egoísta, las formas de propiedad parceladas apuntaladoras del egoísmo, estimulamos las soluciones individuales o de grupos mezquinos, descuidamos la noción de sociedad, la sacrificamos en el altar del grupo cicatero.
Organizamos a la sociedad y, paradójicamente, no la integramos: los consejos comunales, los bancos comunales, las mesas, al tener primacía de lo local sobre la visión social, fragmentan.
En la batalla por la reforma, el enemigo no cambió su táctica, fue la misma: los miedos del despojo de la propiedad, la patria potestad, las mismas acusaciones que vienen repitiendo desde el 98, pero ahora prendieron en suelo fértil ¡por nosotros mismos abonado!
La Revolución tiene mucha reserva: tenemos un líder entero que se crece en las dificultades, tenemos Pueblo, ahora es necesario diagnosticar correctamente nuestros errores, construir un debate que nos permita, a la par de recomponer un rumbo, afilar la teoría que nos guíe en la batalla por la Conciencia del Deber Social, que es la esencia del Socialismo y garantía de triunfo duradero.
¡Conquistemos la conciencia Socialista!
¡Chávez es Socialismo!
¡Sin Chávez no hay Socialismo, sin Socialismo no hay Chávez!

10.1.08

UN AÑO DIFICIL

Comenzamos un año difícil, los caminos se estrechan y confluyen en encrucijadas definitorias. Este 2008 se decidirá si Venezuela continúa en el espacio histórico limitado por gobiernos tradicionales, cuyo valor se mide por su administración más o menos dadivosa de la renta petrolera, o si rompemos los límites del letargo histórico.

Este año decidiremos si fundamos un nuevo país, donde la relación con la vida sea a través del trabajo y no del azar de capturar más o menos renta, si seremos un país donde una minoría privilegiada vive del disfrute de la renta petrolera mientras que la mayoría desvive en la miseria, o si fundamos un país en el que las relaciones humanas sean ejemplo salvador para el resto de la humanidad.
Este año decidiremos si somos mediocres llevados por los vientos infames de la historia que construyen los imperios capitalistas, si nos conformamos con pactos que nos permitan más o menos sobrevivir, de cumplir las normas de las “buenas costumbres” impuestas por los poderosos, de portarnos bien, de ser aceptados por los depredadores del planeta, o si somos un Pueblo rebelde, capaz de colocarse a la vanguardia y señalar el camino glorioso del rescate de la humanidad.
Este año decidiremos si hay esperanzas, o la única alternativa que nos queda es la mediocridad y la mezquindad, el logro pequeño, el sálvese quien pueda, el saqueo de unos contra otros.
Este año decidiremos si somos un Pueblo capaz de fundar mundos, o si somos borregos que ante la primera dificultad regresamos a las cadenas que llevamos hace siglos.
Decidiremos si la espada de Bolívar se desenvainó inútilmente, o si esta vez terminará su obra.
Estamos seguros que este Pueblo tomará el camino correcto, que una vez más el mundo se asombrará frente a la fortaleza del Pueblo de Bolívar.
Nos convertiremos en vanguardia que romperá los límites de la historia, dejaremos atrás los barrotes morales, jurídicos y culturales que nos aprisionan y no nos dejan avanzar, fundaremos nueva era, la era de la reconciliación del humano sobre las únicas bases en que esta reconciliación es posible, sobre el Socialismo verdadero y la derrota del capitalismo.
Porque sólo así la sociedad vivirá de cada uno según su capacidad y a cada uno según su necesidad. Sólo así habrá reparto equitativo de la riqueza social, sólo así las relaciones entre los hombres serán relaciones amorosas, se acabará la delincuencia, que ya no tendrá razón de ser, habrá comida, educación, salud, recreación, vida para todos.
Este es el único camino para reconciliar, para integrar a la sociedad desintegrada, fragmentada por el capitalismo.
El 2008 será un año difícil pero hermoso, pocos pueblos en el mundo tienen la oportunidad que tenemos nosotros de fundar. Debemos aprovecharla, la humanidad espera por la señal, los pueblos del mundo que se consumen en la barbarie capitalista, sin más esperanzas que sobrevivir en las miserias cotidianas, esperan por nuestro ejemplo.
No podemos, por intereses mezquinos, fallar.
¡Chávez es Socialismo!

¡Sin Chávez no hay Socialismo, sin Socialismo no hay Chávez!

9.1.08

CHÁVEZ ES EL VERDADERO RECONCILIADOR

El imperio y sus lacayos desarrollan un plan para truncar a la Revolución y someter a la nación a los nefastos designios del capital.

La primera fase del plan dirigido por duddy, el embajador gringo, ha sido exitosa, el triunfo oligarca el 2 de diciembre así lo indica.
Ahora entramos en otra fase del plan, que tiene como núcleo el llamado a “reconciliación”. Se trata de una estrategia que en lo sustancial es igual a la de la primera fase. Veamos.

El fundamento es aislar al Comandante Chávez de la ideología revolucionaria y de la masa Bolivariana. Estudiemos cómo lo hacen.
Se apoyan en nuestras debilidades ideológicas, que no nos permiten presentar con fuerza y decisión al Socialismo como la única solución a los problemas sociales que hoy padecemos, y que son productos inevitables del capitalismo.
Siendo así, consiguen construir una zona de coincidencias ideológicas con sectores del bolivarianismo, aquellos que no avanzan hacia el Socialismo. De esta manera neutralizan nuestra respuesta a sus ataques, pasó en el referéndum, no pudimos dar fuerte respuesta a la embestida enemiga, y así nos puede pasar en esta fase.
Por eso debemos estudiar el núcleo de su propuesta, y con vigor enfrentarla desde el Socialismo. Expliquemos.
La ofensiva oligarca tiene como centro un fraude: es la propuesta de la “reconciliación”, que se basa en mentiras:
La reconciliación lleva implícita la idea de que alguna vez hubo conciliación y que debemos recuperarla. ¡Es mentira! En el capitalismo existe una diferencia de clases que produce la violencia social en todas sus manifestaciones, desde el muchacho que arrebata la cartera a una viejita, la policía que mantiene a los humildes confinados a sus ghetos, hasta el magnate que sube los precios a niveles de hambre para la mayoría de la población. No puede haber “reconciliación” sin antes superar al capitalismo que da origen a las diferencias sociales.
La propuesta de reconciliación la hacen los que impulsan el capitalismo, se presentan como jóvenes, como nuevos dirigentes. ¡Es mentira! Es la misma ideología capitalista que ya no tiene nada que ofrecer al país y al mundo. Son jóvenes en edad, nuevos en los medios, pero con el corazón viejo de los que viven en el pasado. Son los mismo que persiguieron a poetas en abril, los mismos que cerraron canales, los mismos que asediaron la Embajada de Cuba, los mismos capitalistas que invaden a Irak, a Panamá y no dudarán en invadirnos a nosotros. La propuesta la hacen capitalistas cubiertos con piel de ovejas.
La única vía a la Paz , ya lo dijo el Comandante, es la Paz con justicia social, y eso sólo se consigue con el Socialismo, lo demás es demagogia.
El Comandante Chávez es la garantía del avance hacia el Socialismo, por eso es la garantía de la verdadera unión de los venezolanos, la unión en el amor, en la Conciencia Social.
¡Chávez es Socialismo!
¡Sin Chávez no hay Socialismo, sin Socialismo no hay Chávez!

8.1.08

ENTREVISTA AL SAMÁN DE GUERE

En la madrugada me acerco a entrevistar al Samán de Güere. Fue una noche cerrada, pero ya salió fulgida luna para iluminar al viejo árbol… Se ve imponente custodiando al país.

Me tiendo bajo su fronda, cavilo sobre las preguntas que le debo hacer… no es fácil entrevistar a alguien que ha vivido tantas aventuras, y que tiene tanta experiencia a pesar de no haber recorrido mundo. Quizá deba comenzar preguntándole por el Juramento ¿lo recordará?...
El viento comienza a soplar con más fuerza y oigo un rezongo, triste como las viejas africanas cuando hay hambruna y cae la tarde. No puede ser, tengo que estar alucinando: el Samán está murmurando, se queja de su suerte:
“He vivido demasiado, he llorado demasiadas derrotas. Cubrí con mi fronda al Libertador, para después saberlo padeciendo por no haber hecho feliz a la tierra que tanto amó.
Vi el rostro traidor de Páez camino a Valencia.
Y Zamora me bordeó. Lo seguía una jauría de traidores sedientos de gloria ajena y riquezas fáciles.
He visto como estos campos, verdes por el sudor humano, se convirtieron en rancherías, símbolos paradójicos de la riqueza petrolera.
Todos los esfuerzos libertarios se extraviaron entre el corazón duro de algunos y las condideces de otros. Es que son muchas las posibilidades de perderse el amor, y escasa la posibilidad de concretarlo.
Un día vino un joven, dicen que era de una isla del Caribe, la mayor. Cantaba poemas que hablaban de la guerra amorosa, era extraño un guerrero que pregonaba el amor al contrincante, sus amigos le decían José Julián, y otros simplemente Martí.
Después supe que levantó vuelo montado en un caballo que iba al galope.
Un diputado que ahorcaron en los calabozos también me visitó, me pareció decidido, pero ingenuo.
Dicen que un argentino, famoso por pregonar el amor y la firmeza, vino en moto, no lo recuerdo.
Recientemente llegaron unos jóvenes, cuatro o cinco, venían al trote lento, contentos, con el corazón henchido de Patria, aquí juraron, y vi por segunda vez la mirada limpia del que murió en San Pedro Alejandrino. Esa noche y las noches siguientes lloré y recordé a Zamora.
He vivido demasiado, he visto demasiadas derrotas del amor, pero después de tanto tiempo conozco la fórmula para vencer a las oligarquías infames.
Si alguien quisiera oírme, si aquella mirada limpia que vino al trote volviera y me oyera, entonces, quizá la historia cambie, y yo no me quejare más por haber vivido tanto y haber presenciado tantas derrota del amor”.
Luego el rezongo se trocó en plegaria y se hizo casi inaudible, sólo pude grabar palabras sueltas:
“No confíe ni en oligarquías ni en oligarcas, no acepte sus convites… apóyese en la historia, y salte por sobre su tiempo… siempre adelante… lo que vale es lo que florece en el corazón de los humildes”.
Después, ustedes no me lo creerán, pero vi al Samán llorando y me retiré asombrado.

7.1.08

DISTRACCIÓN ELECTORAL

La Revolución Bolivariana se mueve en terrenos de elecciones oligarcas. No es el momento de estudiar por qué en diez años no se ha modificado la forma de consulta popular, ahora es importante analizar la realidad electoral que se avecina.

En los próximos días entramos en un nuevo período electoral, éste tiene la particularidad de ser el primero que enfrentamos viniendo de una derrota electoral. Por lo tanto abundan hipótesis intentando encontrar las causas del revés y lanzando normas para el comportamiento futuro. Las explicaciones no son aisladas, surgen de una ideología determinada, de una visión del mundo y de la política.
La proximidad del nuevo período electoral nos obliga a ir al fondo del problema, esa es la única manera de prepararnos para el evento y preparar a la masa para nuevos retos revolucionarios. Veamos.
Las elecciones oligarcas que hoy padecemos tienen dos características:
Una, consultan la voluntad de la sociedad de manera imperfecta.
La otra, distraen a la sociedad de los problemas importantes, trivializan las decisiones, fragmentan la sociedad, la ubican en la pelea pequeña y mezquina, estimulan la conciencia egoísta. Por esas características son apoyos del sistema oligarca.
La Revolución Bolivariana, que por razones históricas tiene que dar batallas en este escenario, debe ir a las elecciones oligarcas con otro criterio, con otra conducta. Si vamos a las elecciones con criterio oligarca, viéndolas como un ejercicio de mercadeo, participamos en la difusión de valores, conductas oligarcas, y a la larga estamos trabajando contra la Revolución.
La Revolución gana elecciones si las enfrenta como un asunto de conciencia, que se dilucida principalmente fuera del campo electoral.
Las elecciones desde el punto de vista revolucionario no se deciden en quien pega más propaganda, quien tenga más maquinaria para movilizar, quien tenga mejor cuña o mejor “gingle”. La Revolución gana cuando se instala en el alma de las masas, demostrándole que les pertenece, que sólo ella puede hacer los cambios que acaben con la miseria creada por el capitalismo, cuando conquista el corazón popular convocándolo para lo grande, y demostrándole que lo grande sólo se consigue con la unión de los humildes.
Ese es el camino revolucionario: instalarse en el alma del Pueblo, así caminaremos al Socialismo y también se ganarán elecciones.
Por eso sería un error vital, ahora en estas próximas elecciones, que los revolucionarios nos distraigamos, nos fragmentemos haciendo de la publicidad mezquina el centro de nuestra actividad. Eso sería fatal.
Al contrario, los revolucionarios debemos ver los errores y deficiencias de la Revolución y corregirlos, conectarnos con la gente, convencerla que la propuesta oligarca es un fraude, que ellos no pueden conseguir la paz ni la prosperidad porque son capitalistas, y que sólo el Socialismo es la solución a los males que el capitalismo ha creado.
Debemos educar con el ejemplo, es necesario tomar medidas que demuestren una conducta diferente a la conducta oligarca.
De esa manera daremos contenido revolucionario a las elecciones y las ganaremos por aluvión.
¡Chávez es Socialismo, sólo el Socialismo salva!
¡Sin Chávez no hay Socialismo y sin Socialismo no hay Chávez!

6.1.08

ES NECESARIO UN 4 DE FEBRERO IDEOLÓGICO

La reacción al decreto de amnistía dictado por el Presidente Chávez, sumado a los resultados del 2 de diciembre son señales que indican que hay algo funcionando mal en nuestra Revolución Bolivariana, y que además no estamos atendiendo la situación con el necesario rigor y la indispensable celeridad. Estudiemos el momento en busca de una rectificación.

El período que comenzó con el arribo al gobierno del Comandante Chávez, entra en su fase final el 2 de diciembre. Esas elecciones sometieron a prueba la ideología que dirige a la Revolución en este período, es decir, la ideología de la pequeña burguesía al servicio del capitalismo se confrontó con la realidad y esta le dio una feroz bofetada. La práctica desaprobó el proyecto pequeño burgués.
¿Qué hacer?
El agotamiento de la ideología pequeño burguesa, patentizado en la derrota de diciembre, trae como consecuencia un desencanto en la masa Bolivariana. Ese es el fundamental rasgo que debemos atender. Esta situación de pérdida de raíz de la Revolución, origina cuatro posturas principales:
Una, la pequeña burguesía que insiste en sus tesis, busca revertir la situación con un giro hacia la derecha, propugna el pacto político que ya impulsaba en lo económico con el Capital-Socialismo. Proponen cambios cosméticos en la superficie: salir de algunos personajes, blanquear las fachadas, rectificar en la superficie. Todo esto significa seguir por el mismo camino y con la misma carreta que nos trajo a esta difícil situación.
Dos, los desesperados que comienzan a accionar aisladamente, actitud propia de la marginalidad descontrolada, toman la Revolución en sus propias manos, y con esa conducta nos aíslan de las masas y dibujan salidas fascistas.
Tres, los desconcertados, que golpeados por unas medidas que ellos no entienden, no los preparamos para que las entendieran, se evaden y abandonan.
Cuatro, la actitud revolucionaria, que va al fondo del asunto, devela a la ideología pequeña burguesa, egoísta y disociadora, como la causa de esta situación, y lucha por potenciar la ideología revolucionaria, la amorosa y socializadora, única manera de evitar la restauración capitalista, el derrumbe de la Revolución Bolivariana. Veamos.
Es necesario fortalecer la conexión entre el líder, la esperanza y la masa. Para eso es necesario rescatar la actitud de abril y diciembre de 2002. Es necesario un acto, un relámpago, una emoción, un mensaje al inconciente colectivo, una conmoción similar al 4 de febrero, al asalto al Cuartel Moncada, al "Si la naturaleza se opone lucharemos contra ella”.
El 4 de febrero fue un rompimiento drástico, radical, extremista, con las soluciones pálidas que el pacto de punto fijo intentaba dar a su agotamiento. Hoy, frente al agotamiento de la vía de la pequeña burguesía, las soluciones cosméticas no funcionarán, ahora se impone un cambio radical, que pasa por un cambio radical en lo ideológico.
El Comandante es el único que puede comandar este relámpago, tomando medidas que indiquen a la masa bolivariana que la Revolución puede superar su etapa pequeña burguesa sin retroceder.
Rectifiquemos: nuestra complacencia con la clase media y con el capitalismo, el énfasis en los estímulos materiales, el olvido de los estímulos morales, los valores capitalistas que nos invaden, las fallas en la creación de Conciencia Social, los extravíos ideológicos que nos impiden organizar al partido, las ambigüedades en la acción cultural y comunicacional que dejan campo para que el enemigo implante su ética.
Reafirmemos sin dudas la intención de avanzar hacia el Socialismo verdadero.
Después de rectificar, de fortalecer el camino revolucionario, entonces podemos ser magnánimos. La magnanimidad en plena batalla es candidez suicida.
¡Revolución capaz de rectificar es invencible!
¡Chávez es rectificación!

5.1.08

LEYES, REALIDAD Y PROYECTOS

La Ley de Amnistía recientemente promulgada por el Comandante Chávez, ha creado un gran revuelo en el chavismo.

La discusión es sana, pero cuando se hace sin argumentos, conducida por el desagrado, las bajas pasiones, lo superficial, rayando en la camorra de esquina, entonces perjudica a la Revolución, no la deja avanzar, la debilita.
Es importante discutir la Amnistía para llegar a comprensiones que nos permitan consolidar la teoría de la Revolución Bolivariana y despejar el camino. Veamos.
La política, y la Amnistía es una acción política, es reflejo de los proyectos que obedecen a intereses que pugnan por conducir a la sociedad. La política está entrelazada con el resto de los fenómenos sociales. La oligarquía nos acostumbró a ver la economía, lo social y a la política como formas aisladas, de esa manera nos hace discutir, nos distrae en parcialidades, ocultan el conjunto del sistema y nos dominan más fácilmente.
Siendo así, y dejando de lado las fogosidades subalternas, debemos analizar la Amnistía en sus relaciones.
Establezcamos primero que la Revolución Bolivariana es una Revolución que aprende mientras camina, se construye corrigiendo y rectificando, no ha sido ni será un camino recto, sin retrocesos, pasos a los lados, cambios de ritmos. Esta discusión de la Amnistía es parte de su dinámica.
La Ley de Amnistía se relaciona directamente con la propuesta de una economía mezcla de capitalismo y Socialismo, un "socialcapitalismo". Esta convivencia en lo económico necesariamente exige una convivencia en lo político, un pacto, o como lo llaman engañosamente una “reconciliación”, que conduce necesariamente al aplastamiento del Socialismo. En la Revolución Bolivariana , existe un sector que propugna ese pacto, que ya ha avanzado en lo económico y que se abre paso en lo político.
Pero además de esta corriente reformista y restauradora, existe dentro del bolivarianismo una corriente revolucionaria y Socialista auténtica, que propugna en lo económico formas socialistas de propiedad y producción, materializadas en las fábricas de Propiedad Social como la de harina de maíz en Yaracuy, y cuyo reflejo en lo político es contrario al pacto, y a él opone el Estado Socialista al servicio de los mayorías antes preteridas y un tejido social que vaya desde el capilar más pequeño hasta lo nacional.
Concluimos que la ley de Amnistía es parte del forcejeo entre las corrientes que caracterizan a nuestra Revolución.
Podemos decir que la ley de Amnistía no es mala en sí misma, lo perjudicial está en si ayuda a consolidar a la restauración. Sería otra cosa si es un movimiento táctico compensado con una profundización de las formas de Propiedad Social, la organización política y social del Pueblo, el relanzamiento del Motor Moral y Luces como formador de Conciencia del Deber Social, el lanzamiento de una campaña de reafirmación de los valores socialistas, etc.
En definitiva, decimos que es un error considerar a la ley de Amnistía como un hecho aislado de los proyectos en pugna.
¡Sólo con Chávez impulsaremos el Socialismo!
¡Irreverencia en la Discusión Lealtad en la Acción!
¡Sin Chávez no hay Socialismo y sin Socialismo no hay Chávez!

4.1.08

LA MODERACIÓN MANTUANA

En las revoluciones siempre aparece la tendencia moderada, es aquella que tiene la ilusión de hacer una Revolución sin romper radicalmente con el pasado. Algo así como una Revolución a medias, unos cambios controlados, moderados, cosméticos. El resultado es patético, esta tendencia moderada siempre termina en el campo restaurador.

La historia nuestra es rica en este tipo de tendencias moderadas. Veamos.
En la época de la independencia se movían en el paisaje político dos tendencias fundamentales:
Una, la de la Independencia y cambios sociales profundos, allí se encontraba José Leonardo Chirino, líder negro que tenía conexión con los revolucionarios de Haití, y también en esta tendencia se inscriben Gual y España, precursores de la rebeldía contra el imperio español y contra el sistema que aquí sustentaba su dominación.
La otra, la tendencia moderada, que representaba a los intereses mantuanos. A lo más lejos que llegaban los más avanzados en esta tendencia era a plantearse la independencia del imperio español, pero sin cambiar el sistema social que aquí sustentaba su dominación.
En esta tendencia encontramos a los mantuanos que en 1810 planteaban sólo formar una Junta Protectora de los Derechos de Fernando VII, eran los mismos que se pusieron a la orden del Rey para defender la colonia de los intentos de Gual y España y de las expediciones de Miranda.
Miranda estaba a la izquierda de estos mantuanos, sin embargo, no terminaba de dar el salto revolucionario. Miranda, en una carta dirigida a Jhon Turnbull, fechada en 1798, afirma:
… “que tanto como deseo la libertad e independencia del nuevo mundo tanto más temo a la Anarquía y al Sistema Revolucionario”.
Temía Miranda que la Revolución de Haití caminara por toda la América. Y , según Carmen Bohórquez:
“El levantamiento de los esclavos en los Valles del Tuy y Barlovento se cuentan entre las razones que llevaron a Miranda a capitular”.
La experiencia histórica es clara. La Revolución de la Independencia mientras quiso ser moderada fue inviable, sólo fue posible cuando Bolívar dio el salto y fue a las últimas consecuencias, es decir, cuando comprendió que había que luchar contra el imperio opresor y el sistema que aquí lo representaba, por eso dirigió su prédica contra la columna principal que lo sustentaba, contra la esclavitud.
Hoy la Revolución Bolivariana tiene el mismo dilema: o avanzamos a sustituir el sistema capitalista, sustituyendo la hegemonía de la propiedad antisocial de los medios de producción, que permite la apropiación del trabajo ajeno, lo que viene a ser una forma sofisticada de esclavitud. Repetimos, o sustituimos este sistema capitalista equivalente a la esclavitud, por el Socialismo, o la Revolución es atrapada nuevamente por la moderación mantuana.
Bolívar no pudo fracturar la columna principal del sistema aquel, no pudo acabar con la esclavitud, y al final la oligarquía, la moderación mantuana lo confinó a San Pedro Alejandrino, tal como antes había enterrado a Miranda en La Carraca.
¡Sin Chávez no hay Socialismo y sin Socialismo no hay Chávez!

3.1.08

IDEOLOGÍA, ESTADO Y DIRECCIÓN

Los capitalistas, siempre enemigos del Socialismo, atacan al proceso en muchos flancos, pero principalmente en la ideología, ellos saben que derrotando, confundiendo a los revolucionarios en este campo, yugulan la posibilidad de avanzar hacia el Socialismo.

Donde la oligarquía pone más empeño en sus ataques, es en la ideología. Sabe que una ideología, una teoría clara, las ideas justas de que hablaba Martí, son capaces de derrotar ejércitos y fundar universos. Veamos.
Desde que el Comandante decretó la meta de ir hacia el Socialismo, inmediatamente entraron en acción las artimañas para impedir la construcción de un cuerpo teórico riguroso que nos permitiera definir rumbos.
Se dijo que nuestro Socialismo era nuestro y no se parecería a ninguno. De esta forma y de un plumazo, se desechó todo el acervo teórico de siglos de trabajo, de estudio y de lucha revolucionaria universal.
Se desprestigiaron las históricas experiencias revolucionarias, se magnificaron errores, se falsificaron las causas de las derrotas, y se sacaron conclusiones que mutilaban la posibilidad de aprender de la extraordinaria riqueza teórica de aquellos eventos. De esa manera, por ejemplo, se despreció a los bolcheviques, y toda la riqueza de la Revolución soviética se simplificó en una sola palabra: ¡fracasó!
Se citaron fuera de contexto ideas de los grandes pensadores patrios para justificar la improvisación, así el “inventamos o erramos” de Simón Rodríguez, se usa para justificar cualquier disparate.
Se desacreditó a la discusión, endosándole indisciplina.
Esta deformación, de la que lo anterior son sólo ejemplos, ha hecho su labor de zapa. Hoy encontramos el absurdo de “teóricos” que deberían definir al Socialismo, y sólo dicen con desfachatez que el Socialismo nuestro no se sabe cómo será, que se “inventa en el día a día”, de esta manera lo despojan de rigor y precisión teórica. Así lo debilitan condenándolo a la confusión y a ser presa fácil de las corrientes enemigas.
Es imprescindible un cuerpo teórico sólido, definido, del Socialismo Bolivariano, que adapte la experiencia universal a nuestras condiciones, que se enriquezca con nuestras experiencias históricas, que se nutra del árbol de las tres raíces, y también de Cristo, de Salvador de la Plaza , de Fabricio, de Américo Silva, y también de Martí, de Lenin, de Trotsky, de Rosa Luxemburgo, de Mao, del Che y de Fidel, y por supuesto, de Marx. No hacerlo bañará de confusión y ambigüedad a todas las actividades de la Revolución : la formación del partido, la recuperación de las señales radioeléctricas, la función del Estado, las relaciones de propiedad, la inversión de la renta.
Para la Revolución Bolivariana es tarea de primer orden construir un cuerpo teórico definido del Socialismo Bolivariano. Un Estado Socialista poderoso, con personalidad, capaz de dirigir sin complejos a la sociedad. Un centro de dirección política. Estos tres pilares potenciados y potenciando el liderazgo del Comandante Chávez son garantía de avance en el rumbo al Socialismo.
¡Chávez no se negocia!

¡El Socialismo no se negocia!
!Sin Chávez no hay Socialismo y sin Socialismo no hay Chávez!
¡Irreverencia en la dioscusión, LEALTAD en la acción!
¡Orden del Libertador para los Cinco Héroes Defensores de la Humanidad !

30.12.07

PROLETARIZACIÓN DE LA REVOLUCIÓN

El Che Guevara escribe en El Socialismo y el Hombre en Cuba, que en la guerrilla de la Sierra Maestra se dio un proceso de proletarización del pensamiento.

Esta afirmación indica un salto inmenso en la teoría revolucionaria y propina una fuerte derrota al dogmatismo, abriendo el camino hacia la posibilidad revolucionaria en los territorios periféricos pocos desarrollados de los imperios. Expliquemos.
Una dogmática interpretación de la teoría revolucionaria, soldaba mecánicamente la ideología de una clase con esa clase, de esta manera las ideologías eran privadas de movilidad, es decir, la ideología proletaria era propia, única del proletariado, estaba consustancialmente unida a él, no podía existir sino asociada a él. Lo mismo sucedería con la ideología oligarca, estaría ligada a la clase oligarca.
Se ignoraba el hecho de que la dominación es posible porque la ideología de la clase dominante coloniza el alma del dominado, migra. De esa misma forma, la liberación es posible porque la ideología liberadora la del proletariado también migra hacia otras clases. Este dogmatismo también ignora el hecho de que las ideologías son universales, propias de toda la geografía humana. Es suficiente que en una parte del mundo existan las condiciones materiales que la sustenten para que en cualquier parte del planeta surjan esas ideologías.
Así, la teoría proletaria es edificada sobre las condiciones materiales de Inglaterra. Con el instrumental filosófico de Hegel y Marx que surge en Alemania. Aprende de la práctica francesa, la comuna. Y tiene su primera aplicación práctica en Rusia, país rezagado en el desarrollo imperialista. Aquí se muestra lo universal y la migración de las ideologías.
El Che nos devela uno de los grandes logros de la Revolución Cubana , quizá el mayor: siendo una Revolución campesina, liderizada por individuos surgidos de la clase media, es capaz de apropiarse del pensamiento revolucionario proletario universal y conducir a ese Pueblo hacia las metas más avanzadas que la humanidad se ha planteado en toda su historia: recomponer la sociedad, derrotar definitivamente al capitalismo forma superior de la esclavitud, y enrumbarse hacia la redención del humano.
La esencia de la ideología proletaria es la transformación de la sociedad para impedir que unos hombres se apropien del trabajo de otros hombres, cambiar la manera de consumir y de producir y, entrelazada con esas nuevas bases, construir una Nueva Espiritualidad, una Nueva Cultura, una Nueva Moral, unas Nuevas Luces. Siguiendo esta experiencia, nutriéndose con la enseñanza de la Revolución Cubana , la Revolución Bolivariana debe proletarizarse, superar su etapa pequeño burguesa, caracterizada por los intentos de morigerar al capitalismo y, enrumbarse decididamente hacia la construcción, sin ambages, de la sociedad del amor, la libertad, hacia la construcción del Socialismo.
Si no conseguimos dotar a la Revolución de la ideología proletaria, si el Pueblo no hace suya la ideología, la moral y las luces de esa clase, que por explotada, es génesis de ideas libertarias, entonces, irremediablemente no podrá avanzar hacia las hermosas metas propuestas.
¡Sin Chávez no hay Socialismo y sin Socialismo no hay Chávez!