5.4.08

UNIDAD REVOLUCIONARIA

La unidad revolucionaria es una conquista de la ideología y de la ética revolucionaria. Veamos.
El capitalismo tiene como fundamento ético ideológico al egoísmo. Su correspondiente en la economía es la competencia, en lo social el individualismo, en la política la división, la disgregación.
En contraste, el Socialismo tiene como fundamento ético ideológico al amor. Su correspondiente en la economía es la economía socializada, en lo social la Conciencia del Deber Social, en la política la irreverencia en la discusión y la fidelidad en la acción.
Estás dos actitudes frente al mundo se enfrentan en todos los niveles, desde la vida íntima, hasta la política. Ese enfrentamiento es la lucha de clases.
Cuando actuamos con egoísmo estamos expresando en nuestra conducta la esencia del capitalismo y fortaleciendo su dominación. La dominación se expresa y se sustenta en actitudes egoístas, ellas son la mejor defensa frente a cualquier cambio.
En la política capitalista son legendarias las manifestaciones egoístas, los partidos oligarcas son partidos sustentados en el egoísmo y la ambición personal. Esa es su esencia.
Allí en ocasión de la disputa del poder, en el momento de la escogencia de candidatos se desatan los demonios, de todo se ve, zancadillas, crueldades, ingratitudes.
El PSUV, partido en formación no escapa a la influencia del modo capitalista de hacer política, esta perversión debe ser combatida en su raíz ideológica.
Un partido de vanguardia debe ser un partido guiado por la ética amorosa propia de la sociedad socialista, en contraposición a la ética egoísta propia del capitalismo.
Esa nueva relación es una de sus características principales, el partido de vanguardia debe ser ejemplo de las nuevas relaciones humanas.
En el partido debe existir una fuerte discusión ideológica, eso es saludable, pero también debe existir una gran disciplina y una gran fidelidad con el líder, con la Revolución Socialista , con el pueblo humilde. Allí no hay cabida para el egoísmo.

Por sobre todas las cosas el partido de vanguardia debe ser ejemplo de la nueva conducta en política. No podremos construir el Socialismo, con un partido que se deje capturar por las prácticas de los partidos de la oligarquía.
El PSUV, debe demostrar que es un partido formado por hombres que se relacionan por la fraternidad y no por la intriguilla egoísta propia del enemigo oligarca.
En los próximos días el PSUV, escogerá sus autoridades regionales, y debe prepararse para presentar al país candidatos a las gobernaciones y alcaldías.
Es ocasión para que la sociedad perciba que el PSUV es diferente a los partidos oligarcas, que en él las relaciones tienen otro fundamento ético ideológico, son relaciones amorosas preludio de las relaciones amorosas de la Sociedad Socialista.
Ese sería el primer triunfo de la construcción de la vanguardia política del Socialismo Venezolano.
El egoísmo político, la vista corta, la conducta tradicional, la vieja forma de hacerse con una candidatura, deben combatirse con energía porque aniquilarían al PSUV en su mismo nacimiento.
¡Chávez es Unidad!

4.4.08

LA DOMINACIÓN

“Por la ignorancia nos han dominado más que por la fuerza”.
Esta frase genial del Libertador capta la esencia de la dominación de los pueblos: ignorancia y fuerza son las dos fuertes tenazas del dispositivo de opresión.
Siempre las dos están presentes, se combinan, se potencian, una prepara la acción de la otra.
Se alternan en el papel principal de la dominación, unas veces la fuerza da la cara, y aparece descarnada, recordemos las invasiones que estos pueblos han padecido, los asesinatos a presidentes, a líderes, las torturas, la represión a las masas que reclaman su derecho a la vida.
A veces, la fuerza sale de escena, se oculta, se agazapa, espera las mejores oportunidades para el zarpazo. Nunca, y esto es importante, nunca desaparece, siempre es una tenaza de la dominación.
Cuando la fuerza se oculta, es el momento de la ignorancia, de la opresión que aplasta el espíritu.
Cuando El Libertador se refiere a ignorancia dominadora, se está refiriendo al ocultamiento de la verdad bajo un manto de deformación, de falta de información.
Él sufrió los embates de la iglesia monárquica que pretendía poner el sentimiento religioso del lado de la colonización, fue víctima de los miedos que levantaban los curas monárquicos para justificar la esclavitud, de la censura a los libros e ideas libertarias que venían de Europa. La misma agresión manipuladora de la ignorancia la sufrió Miranda, a quien le huían los venezolanos por los miedos instalados por los clérigos dominadores.
Venezuela se ha convertido en el escenario más importante de confrontación entre el imperio y la revolución emancipadora, podemos observar con claridad la actuación de estas dos tenazas. Es importante comprender este mecanismo para no dejarnos extraviar del camino, para no caer en candideces que nos conducen al fracaso. Veamos.
La oligarquía ha combinado, con la maestría que dan los siglos de dominación, estas dos tenazas.
Da golpes, planifica atentados, asesina a líderes sindicales y agrarios. También nos atacó con el sabotaje petrolero, catalogado como la agresión más brutal que por parte de sus nacionales ha sufrido un país en tiempos de paz.
Pero esa misma oligarquía capaz de las mayores crueldades fascistas, usa la ignorancia del pueblo para restaurar su dominación.
Es así que levanta miedos frente a cada acción revolucionaria: cuando la reforma, cundió el temor a la pérdida, que es uno de los miedos más poderosos. Se difundieron todas las mentiras, se dijeron todas las infamias: que nos iban a quitar la casa, que vendrían hambrunas, que los hijos se lo llevarían, etc.
Por otro lado la oligarquía estimula los valores egoístas, fortaleciendo así el sistema capitalista y debilitando a la Revolución.
Recientemente han enfilado sus baterías contra el currículo propuesto por el Ministerio de Educación. Simplemente están activando la tenaza de la ignorancia, de la manipulación de los miedos, de la deformación de la información. Antes intentaron hacerlo con el desabastecimiento.
Debemos estar atentos, y enfrentar a la oligarquía en cualquiera de sus tenazas.
¡Chávez es socialismo!

3.4.08

OTRO PASO EN LA DIRECCIÓN CORRECTA

El 29 de marzo de 2008 ocurrió un hecho importantísimo para la sociedad venezolana y continental:
Se trata de la conversión de la empresa Lácteos Los Andes, que hasta ese día era de propiedad NOSOCIAL, a propiedad SOCIAL. Recalcando que al menos 30% de las ganancias de la nueva Empresa irían a un fondo para beneficio de toda la sociedad.
Este hecho constituye un paso concreto en el camino hacia el Socialismo auténtico, que quizá por lo inmediato no captamos en toda su dimensión.
Es sin duda un paso histórico que debe ser muy difundido y estudiado por la Revolución, merece ser materia de la comisión ideológica del PSUV y del motor Moral y Luces.
Con esta conversión el proceso se encontró, después de mucha búsqueda y ensayo, con la forma de propiedad de los medios de producción verdaderamente socialista: ¡ La Propiedad Social! La renta petrolera sembrada en propiedad socialista, ¡Propiedad Social!, es camino ancho hacia el Socialismo.
Esa fábrica debe convertirse en una Universidad viva de ética socialista, allí tiene sentido el Trabajo Voluntario, porque el trabajo de cada uno verdaderamente beneficiará a toda la sociedad.
Allí un aumento en la producción será para beneficio de toda la sociedad, un aumento en la productividad, en la calidad, será beneficio para toda la sociedad.

Es una buena oportunidad para que la dirigencia predique con el ejemplo.
¡Que aleccionador sería que la alta jefatura del PSUV cumpla allí jornadas de Trabajo Voluntario, del bueno, del productivo!
¡Que aleccionador saber que ministros y viceministros cumplen allí Trabajo Voluntario, y que gracias a ellos la producción aumentó!
¡Que bueno sería para los funcionarios del alto gobierno ir a la producción, al trabajo físico! ¡Como contribuiría este esfuerzo con el fortalecimiento de su moral socialista!
¡Como ayudaría a la imagen de la Revolución saber que el gobernador de la zona y el alcalde están mano a mano “dando de acuerdo a su capacidad”!
Los trabajadores de esa fábrica tienen una responsabilidad histórica, esa fábrica debe ser la primera fábrica nacional en asistencia al trabajo, en armonía y unidad de los trabajadores, los trabajadores deben organizarse para diseñar y controlar el cumplimiento de los planes y objetivos de esa empresa de acuerdo a la Planificación Socialista.
Pero sobre todo deben ser concientes de la responsabilidad histórica que significa ser los pioneros en la marcha hacia el Socialismo, de eso deben sentirse orgullosos… ¡Yo soy trabajador de la Empresa Socialista Lácteos Los Andes!, debe convertirse en una afirmación que demuestre el orgullo de ser pioneros en el Socialismo.
Esa fábrica es uno de los pasos iniciales de un rumbo firme hacia el Socialismo. La Propiedad Social de los medios de producción es la única manera de dar soporte material a la Conciencia del Deber Social. Y Conciencia y Propiedad Social son el corazón del Socialismo. Ese debe ser el uso fundamental de la renta.
Se deben dar otros pasos similares, se debe publicitar a máximo esta experiencia.
¡Lácteos Los Andes es Socialismo!
¡Chávez es Socialismo!

2.4.08

BARRIO SOCIALISMO ADENTRO

No es posible hablar de Barrio Adentro sin hablar de Socialismo. No se puede abarcar toda su inmensa grandeza, sin relacionarlo con el Socialismo. Barrio Adentro es una operación de solidaridad humana de elevadísima magnitud, impensable sin el Socialismo. Veamos.
Los Barrios de Caracas son muestra del fracaso del capitalismo como opción de vida para la sociedad. Verdaderos guetos desamparados a la buena de Díos.
La república capitalista confinó en los barrios a grandes sectores de la sociedad desplazados del campo, que vinieron a la ciudad tras la esperanza petrolera. Los barrios se constituyeron en el territorio de los excluidos de todo beneficio social, en muestra de las mayores miserias materiales y espirituales surgidas del capitalismo.
Cuando la Revolución llega al poder, y después de aliviado el proceso de los lastres de la derecha clásica, surgió la necesidad de atender a los barrios, que habían entendido, o mejor, sentido, que su única esperanza de redención era la Revolución y la apoyaban sin condiciones.
Cómo empezar a dar atención, amor, a aquellos que siempre fueron despreciados por los dominantes, cómo cambiar la visión hacia los excluidos, cómo dignificar a los humildes.
Pero más que eso, cómo dignificarlos, y al mismo tiempo prepararlos, concientizarlos para que fueran los arquitectos de su propia redención, constructores de su futuro, mostrarles la meta y la ruta.
Esas eran las condiciones y ese el reto. Surgió la idea de empezar por la salud.
Había un problema­: qué médicos podían ir al barrio profundo, a llevar salud y amor. Dónde encontrarlos.
Se buscó por toda la América, partieron comisiones reclutadoras y volvieron con las manos vacías, no había profesionales dispuestos a internarse en los guetos.
En el capitalismo que padecemos y que nos rodea no había humanidad suficiente para la tarea.
Y surgió Cuba, el único país en el mundo con un sistema diferente del capitalismo, el último bastión del Socialismo. Allí había un hombre nuevo, allí el sueño del Che y Fidel era realidad.
Y un año después de la canallada de abril, comenzaron a llegar los pioneros de una de las operaciones humanitarias más hermosas y de mayor magnitud hecha por la humanidad, y los barrios vieron con extrañeza a unos seres diferentes.
Dormían en el suelo y compartían la miseria, no buscaban riqueza y curaban con amor, venían de lejos a ayudar, a amar, y amaron a ese Pueblo como nadie nunca los amó.
Hicieron y hacen millones de consultas, salvaron centenares de miles de vidas, atendieron nacimientos, aconsejaron, recetaron, dieron medicina y alivio a los excluidos.
Pero sobre todo les dieron amor y ejemplo.
Nos mostraron que un nuevo hombre es posible, que a pesar de las desinformaciones de la oligarquía, el hombre nuevo y la sociedad nueva existen.
Nos demostraron que el deber nuestro, que la redención de este Pueblo está en luchar por el Socialismo. Que por sobre todos los errores cometidos, las carencias, los defectos, el camino hacia el Socialismo, es el camino.
¡Barrió Adentro es Socialismo!
¡Chávez es Socialismo!

1.4.08

LA EVOLUCIÓN DENTRO DE LA REVOLUCIÓN

Como consecuencia de la forma rígida, estática de pensamiento que la sociedad capitalista nos impone, no estamos acostumbrados a ver la evolución en la historia, en el pensamiento, en los procesos que vivimos.
De esta manera Bolívar siempre fue El Libertador, obviamos su evolución: de una vida alegre en Europa, al juramento del Monte Sacro, de la derrota de la Primera República al Manifiesto de Cartagena, a la Carta de Jamaica, al inmenso salto de la Constitución de Bolivia.
De esta manera Marx siempre fue Marx, no pensamos en la evolución de su pensamiento. Percibimos todo lo que escribió como un bloque de granito, no como la evolución de una mente que indagaba e interpretaba su mundo.
Es así que eludimos la evolución del pensamiento Socialista mundial. De los utópicos al Manifiesto Comunista. De Lenin a Fidel y al Che. De la Revolución de Octubre a la Revolución Cubana. Del Asalto al Moncada a La Higuera.
Al pensamiento, al igual que a los procesos, hay que estudiarlos en su tendencia, en las líneas maestras que lo conducen, los grandes sentimientos donde se mueven, los sentimientos que lo impulsan.
El pensamiento se enriquece, se perfecciona en esta evolución, siempre dentro de su esencia. Otra cosa es cuando vuela la cerca y cambia su esencia, eso es traicionarse a sí mismo.
Es el caso de los que ayer luchaban contra el imperio y hoy militan en sus filas, los que ayer sacaban billetes atacando a Tinoco y ya se arrodillaron en el altar oligarca, o los que ayer rompieron lanzas por la información veraz y oportuna y hoy persiguen opiniones y argumentos.
El Comandante Chávez, la Revolución Bolivariana , se deben estudiar en su evolución. Veamos.
La Revolución y el Comandante han evolucionado manteniendo su misma esencia: “buscar la mayor suma de felicidad para su Pueblo, y la mayor suma de libertad”.
Ese fue el móvil del Samán de Güere, del 4 de febrero, de la Constituyente , de los procesos de depuración, de la salida de miquelena, de ismael y baduelito.
Buscando la mayor suma de felicidad se exploran formas de propiedad, y se evoluciona hasta llegar a la forma de propiedad Socialista, la propiedad de toda la sociedad. La conversión a Propiedad Social de Lácteos Los Andes es un hito en ese camino.
En esa búsqueda, y para superar obstáculos, la Revolución se declara antiimperialista. Para seguir avanzando, emprende el camino hacia el Socialismo.
Las vías se van afinando, se van desechando atajos engañosos, se fortalecen los senderos que dan frutos.
Esta es una Revolución que avanza a medida que avanza su pensamiento y mantiene su esencia.
Ese avance y esa evolución deben mantenerse, crear el ambiente propicio para la discusión es vital. Nadie debe sentirse perseguido por sus ideas, no hay ideas sagradas, todo se puede y se debe discutir. Ese es el camino de la evolución del pensamiento, de una Revolución y un liderazgo robusto.
¡Irreverencia en la Discusión fidelidad en la Acción !
¡Chávez es Socialismo!

31.3.08

PROPIEDAD NOSOCIAL: “LA TRAGEDIA QUE AMENAZA NUESTRA ESPECIE”

Se discuten hoy en Venezuela las formas de propiedad de los medios de producción. La oligarquía capitalista, oportunista con las condiciones políticas, propone formas de propiedad nosocial encubiertas, que son en esencia formas capitalistas, nos presentan así la cogestión, la propiedad colectiva privada, las empresas de producción social, etc.

Estas formas tienen mucho auge en nuestra Revolución, en ellas se invierten recursos y esperanzas, por eso es saludable pensar hacia dónde nos llevan, cuál es la evolución natural de esas formas de propiedad, cómo influyen en la marcha hacia el Socialismo. Veamos.

Previamente recordemos dos conceptos básicos:

Primero: “como una sociedad se relacione con el trabajo, así se relacionarán sus miembros entre sí”.

En una sociedad donde la hegemonía de la propiedad de los medios de producción (la que determina la conciencia) sea la propiedad nosocial, los hombres se relacionarán con el trabajo en una relación de compra.venta: unos hombres comprarán el trabajo, el tiempo, la vida de otros hombres. En otras palabras, los hombres son mercancías que se venden en el mercado, esa es su relación con el trabajo.

En consecuencia se relacionarán entre ellos como se relaciona cualquier mercancía, como competidores, se relacionarán de forma egoísta.

En resumen, una sociedad donde la propiedad hegemónica (la que determina la conciencia) sea la propiedad nosocial, producirá una relación mercantil con el trabajo y una relación egoísta entre sus miembros.

Segundo: Un sistema de propiedad, en este caso la propiedad nosocial, producirá una espiritualidad que lo reproduzca y lo perpetúe. Y esta espiritualidad será más arraigada en tanto más tiempo tenga de permanencia el sistema en cuestión, y aquí vale la pena recordar que la duración del sistema de propiedad nosocial se mide por milenios.

De todo esto es fácil deducir que la Revolución, el camino al Socialismo, se enfrenta con una espiritualidad que tiene un arraigo fortísimo, milenario, por tanto, debemos hacer un fortísimo esfuerzo material y espiritual para sustituirla.

Es fácil deducir también que una concesión al capitalismo, por pequeña que sea, se traduce en una debilidad profunda de la Revolución, es decir, la marcha hacia el Socialismo debe ser enérgica, muy firme.

No dar ninguna concesión a las formas nosociales, y entender la convivencia con ellas como una necesidad transitoria, nunca como un modelo. Es fácil concluir que las formas nosociales de propiedad de los medios de producción que hoy establezcamos, nos conducirán al debilitamiento de la espiritualidad socialista, y por tanto al alejamiento de su posibilidad.

Reafirmemos, siguiendo el pensamiento del Che, que en un régimen híbrido donde se promuevan formas de propiedad nosociales, que conviven junto a formas de propiedad social de los medios de producción, serán las formas nosociales las que terminarán imponiendo su lógica, derrotando al Socialismo.

La Revolución tiene que ser un huracán que arrase la espiritualidad y la materialidad capitalista, los suaves vientos alisios nunca harán Revolución.

¡El Socialismo se construye con Socialismo!
¡Chávez es Socialismo!

30.3.08

¿ES POSIBLE EL FASCISMO EN VENEZUELA?

Esta pregunta es importante y no debe ser respondida con desden, al contrario, debe ser objeto de serios análisis, porque sólo así podremos evitarlo.
La situación venezolana tiene varios caminos posibles, ya lo hemos dicho.
Uno, profundizamos el Socialismo: en este caso blindamos a la Revolución Bolivariana.
El otro camino es una salida fascista tipo pinochet, por allí andan susurrando los militares traidores, y la prensa oligarca habla de baduelito como opción, y sin ningún reparo dicen que sería una salida no democrática.
La otra, una salida tipo la Nicaragua de Chamorro.
Y, por último, un camino mezcla de los dos anteriores: una represión fortísima tipo pinochet, con una imagen “democrática” montada por los medios. De esta última tenemos experiencia ¿qué cosa era la cuarta republica? Basta recordar el “disparen primero y averigüen después”.
Hablemos hoy de las posibilidades del fascismo.
Nosotros pensamos que la falta de profundización del Socialismo es vía expedita hacia el fascismo. Veamos.
Los partidarios de la lentitud en los cambios, del ir poco a poco, de pactos estratégicos con el capitalismo, además de propiciar la derrota del Socialismo, abren camino a la instauración del fascismo. Expliquemos.
Si no profundizamos el Socialismo, si no creamos Conciencia del Deber Social, entrelazada con Economía Social, si no emocionamos a las masas con el Socialismo, no podremos resolver los problemas sociales.
Las alianzas con los capitalistas para resolver los problemas que del capitalismo surgen, son un contrasentido. Si vamos por ese camino insensato, además de no resolver nada, estaremos cediendo a los capitalistas la posibilidad de colonizar a la sociedad con la conciencia capitalista, y minando la posibilidad de instalar la Conciencia Socialista.
De esta manera, al mismo tiempo que se crea confusión y desconcierto en las masas, se estará elevando la mentalidad egoísta, la búsqueda del beneficio material. Así no se prepara a la sociedad para las luchas futuras.
Entonces, al no profundizar al Socialismo, debilitamos al gobierno revolucionario, y si debilitamos al gobierno, las masas decepcionadas, colocadas entre un gobierno que percibirán confuso, inoperante, y una oposición que no les ofrece sino volver al pasado, sólo les quedará el camino del motín tipo 27 de febrero. Y ese será el detonante para la salida fascista.
El dilema de Venezuela hoy, más que nunca, es Socialismo o barbarie, Socialismo o motín, Socialismo o fascismo. Es necesario entonces empezar a tomar medidas urgentes para relanzar con fuerza al Socialismo.
Lo primero es movilizar a las masas alrededor de motivos políticos altruistas. Una buena ocasión sería celebrar en grande el 13 de abril. En esa fecha movilicemos a todos, a las organizaciones de masas, al PSUV, a los partidos chavistas.
Que ese día sea el reencuentro de todos, un día de unidad y de entusiasmo del Pueblo chavista Socialista, una demostración de fuerza, de voluntad de lucha, de compromiso.
¡Volver al espíritu de abril!
¡Chávez es Socialismo!

29.3.08

LA PROPIEDAD NOSOCIAL DE LOS MEDIOS DE PRODUCCIÓN

En una sociedad donde la forma de propiedad hegemónica de los medios de producción sea la propiedad nosocial, necesariamente existirá la fatalidad de que unos hombres compren el trabajo de otros hombres o, dicho más directo, los hombres se transforman en mercancías. Eso la caracteriza.
Si hasta los hombres se pueden comprar y vender, todo en esa sociedad será factible de compra y venta. La transacción entre mercancías marca la economía de esa sociedad. En esta situación se erige un mercado donde las transacciones entre mercancías se efectúan.
En el mercado se produce una lucha feroz, una competencia entre mercancías. Todas pugnan por conseguir cambiarse por dinero, que es la mercancía universal. Esta competencia es consustancial al mercado: el hombre entra en esta feroz competencia de varias formas, como la mercancía que él mismo es y como poseedor de mercancías.
Ahora bien, para que esta feroz competencia sea posible, es necesario que exista una cultura que la justifique, la reproduzca, la perpetúe: es la cultura capitalista.
Tiene que existir una ética, una moral que calce con esa situación de guerra de todos contra todos, de fragmentación de la sociedad, de imperio del egoísmo, donde lo que importa no es el humano, sino salir individualmente bien librado en la lucha del mercado.
Se desarrolla así una espiritualidad propia del capitalismo, que lleva a la humanidad al infierno, que ha trastocado la armonía que es la vida en una desarmonía inviable.
Se produce sólo lo que dé lucro a los dueños de los medios de producción, y de la manera que dé más lucro. No importa si para eso se contamina al planeta, se extinguen especies, se desertiza la tierra, se contaminan océanos, se cambia el clima. Se hacen guerras para poder quemar más petróleo. Todo vale si es para ganar más dinero, producir más mercancías, vender.
La humanidad fragmentada por el mercado, por el capitalismo, es demente, suicida, se condena, y no es conciente de su autodestrucción.
La Revolución Socialista, es la única forma de sanación, la única Esperanza que tiene la humanidad de romper el maleficio del egoísmo. Sólo el Socialismo puede restaurar el carácter social de la sociedad. Sólo la Revolución Socialista puede desandar el camino al infierno.
El desandar comienza por impregnar a la sociedad de la Conciencia del Deber Social, y eso sólo se consigue entrelazando la Conciencia del Deber Social con la economía capaz de generarla, la Economía de Propiedad Social.
Sin la hegemonía de la Propiedad Social no se puede acabar con el mercado, con la competencia que genera, no se puede acabar con el hombre mercancía, no se puede acabar la conciencia egoísta que genera, en resumen, no se puede acabar con el capitalismo.
No hay otro camino para construir el Socialismo. Los intentos por construirlo con las armas melladas del capitalismo, los absurdos intentos de construirlo en complicidad con el capitalismo, sólo han traído más sufrimientos.
¡Con capitalismo no se construye Socialismo!
¡Chávez es Socialismo!

28.3.08

MOVILIZACIÓN URGENTE

Ya es hora, es urgente dejar de lado los desvaríos teóricos pequeño burgueses, ya no hay tiempo para hacer concesiones a los socialismos y socialistas edulcorados, no hay tiempo para inventos raros, que han demostrado, aquí y ahora, su fracaso.
Es necesario profundizar el Socialismo. Solo así saldremos triunfantes en las batallas que se asoman en el horizonte.
Sólo un Pueblo entusiasmado con el Socialismo, conciente de que este es el camino, con sus errores, con sus dificultades, pero que es el camino, podrá saltar por sobre las pequeñeces, lo mezquino, y remontarse a las alturas necesarias para afrontar las tareas que la historia reclama.
Es necesario sacar al Pueblo de las causas pequeñas, de ahogarse en su entorno, de tratar de resolver los problemas sólo en la inmediatez.
Debemos darle dimensión universal a su vida, a su accionar, que es lo mismo que darle razones sagradas, altruistas, amorosas por las cuales luchar.
Un Pueblo con estas motivaciones, será un Pueblo que ha recuperado su dignidad, luchará por su puesto en la marcha de la humanidad, tendrá papel estelar en las grandes y vitales luchas que esperan a la especie… y además resolverá sus problemas cotidianos.
Empecemos ya a elevarnos como Pueblo, a demostrar que tenemos algo grande que escribir en la historia, algo que decir al mundo, algo que ofrecer en esta lucha por salvar a la humanidad, a la vida sobre el planeta.
Retomemos el camino del Socialismo profundo.
Para eso debemos empezar por movilizarnos todos: partidos, organizaciones sociales, todos convocados a la calle, los viejos, los muchachos, mujeres, niños, hasta el gato, todo el que sea Socialista, todo el que ame a la humanidad, todos los hombres de buena voluntad, todos a la calle a movilizarnos.
Es necesario decir al mundo que el Pueblo Socialista está aquí, respaldando al Comandante y al Socialismo.
Una buena ocasión para este reencuentro, para el relanzamiento del entusiasmo Socialista, es el próximo 13 de abril, fecha vital para el proceso revolucionario.
El 13 de abril afloró en el Pueblo, de nuevo y con igual fuerza, el espíritu altruista, solidario, amoroso del Paso de los Andes. Ese día el Pueblo se levantó en toda su hermosura humana, fue a la calle tras un objetivo político: a salvar la esperanza, intuyendo que en el Comandante estaba la única posibilidad de caminar hacia su redención.
Ese día nadie pidió ni dio cuartel, ese día nadie pidió nada, los humildes salieron a la calle a dar lo único que tenían ¡la vida! Salieron a poner el pecho a las balas de los fascistas.
Ese día se consolidó una vez más la alianza sagrada de las Fuerzas Armadas con su Pueblo, renació el espíritu que construyó el ejército de Bolívar, el Ejército Libertador.
Ese día el Pueblo demostró, le dijo a sus dirigentes, que había pasta para avanzar hacia el Socialismo.
Ese día debe ser el día del relanzamiento Socialista.
¡Socialismo es movilización!
¡Chávez es Socialismo!

27.3.08

CON ALLENDE TODO, SIN ALLENDE NADA

Llega a nuestras manos el audio del discurso del líder del MIR chileno Miguel Enríquez, pronunciado en el teatro Caupolicán de Santiago de Chile el 17 de Julio de 1973, días antes del golpe de pinochet, que asesinó a Allende y frustró el intento revolucionario.
El discurso es muy importante para nosotros hoy. La Revolución Bolivariana tiene muchas semejanzas con La Revolución Chilena , aquel fue también un intento de ir al Socialismo por la vía pacifica, desde la institucionalidad oligarca, respetando sus reglas.
El discurso de Enríquez es un testamento dictado en los últimos dos meses del proceso chileno. En él esboza la situación política chilena, las fuerzas que allí pugnaban y las acciones que tomaban. Traslucen los errores, los aciertos, las angustias de los revolucionarios.
Nos aventuramos, con el respeto y la admiración que merecen los revolucionarios que dieron su vida dentro de Chile enfrentando al fascismo, a escribir algunas ideas que nos evoca el discurso.
Primero. Es una mentira vil, una manipulación infame de los reformistas, imputar la caída de Allende a la actuación del MIR.
Los reformistas actúan como el ladrón que sale gritando “al ladrón, al ladrón”, para cubrir sus fechorías. Si alguien hizo inviable al proceso chileno, fueron los reformistas que planteaban conciliación en pleno desarrollo de la contienda, y con su debilidad facilitaron el camino fascista e impidieron la respuesta del Pueblo junto a Allende.
Por supuesto que el MIR cometió errores, pero en lo sustancial tenían el diagnóstico correcto y la actitud correcta.
El MIR no supo entender que la Revolución se salvaba o se perdía con Allende, y comenzaron a desplegar una táctica correcta de creación de poder popular, pero que al no contar con Allende se debilitaba y debilitaba la posibilidad de resistir. La historia demostró que sin Allende no había triunfo posible.
El líder era fundamental, la consigna correcta, la estrategia correcta era: ¡Con Allende todo, sin Allende nada! Eso estaba por encima de cualquier otra consideración.
Pero esta estrategia, para no ser castrante, debía ser complementada por esta otra: ¡Irreverencia en la discusión, lealtad en la acción!
Había que señalar con irreverencia las desviaciones, pero siempre tener lealtad en la acción. Siempre con Allende. Decir que la conciliación con la derecha, con el capitalismo, los llevaba al abismo, que la única vía era profundizar el Socialismo, aún por encima, o mejor, por encima de la legalidad oligarca, que a la postre la derecha no respetó.
Aquella lucha tiene muchas semejanzas con nuestra querida Revolución Bolivariana, aquí también hay reformistas planteando conciliación, construyendo puentes y persiguiendo a los que plantean que la vía es profundizar el Socialismo.
Aquí también hay una derecha fascista maquillada de demócrata, dirigida por los gringos, los mismos que dirigían a pinochet. Aquí hay peligro de fascismo.
La diferencia es que los revolucionarios conocemos la experiencia chilena.
¡Con Chávez todo, sin Chávez nada!
¡Irreverencia en la discusión, lealtad en la acción!
¡Viva Miguel Enríquez, Viva Allende, Viva Chile!

26.3.08

EL PUEBLO DEBE SABER

En la Revolución el actor principal es el Pueblo. Esta verdad nadie la discute, pero frecuentemente se olvida, y se tiende, con inusitada fuerza, a sustituir al Pueblo por una fracción social.
Esta fracción convierte la actuación popular en un simple ejercicio menor: el Pueblo participa en soluciones subalternas, mientras permanece ausente de los grandes problemas de la Revolución , desinformado, sin comprenderlos.
Así, poco a poco, la fracción social se hace la ilusión de participación popular, y el Pueblo va perdiendo inexorablemente el espíritu revolucionario, se refugia en la indeferencia.
Es necesario organizar al Pueblo, en un tejido que vaya desde el capilar más pequeño y alejado, hasta la mayor instancia nacional. Sólo de esta manera se garantiza la fusión Pueblo-dirigentes.
Sólo así podrá saber de su mundo, el local y el universal, y podrá ser conciente de las tareas que de ese conocimiento se desprenden.
Sólo así el Pueblo tendrá la indispensable participación, vibrará junto a sus dirigentes, siempre estarán fusionados en un mismo palpitar.
La separación del Pueblo de los dirigentes es uno de los mayores problemas que puede confrontar una Revolución. Un Pueblo sin dirigentes es presa fácil de cualquier ideología perversa, y unos dirigentes sin Pueblo están destinados al fracaso.
En la Revolución Bolivariana debemos cuidar mucho la unión Pueblo-dirigentes, no permitir que ese nexo se fracture.
Nosotros venimos de medio siglo de práctica aislacionista, los gobiernos estaban aislados del Pueblo, sólo lo buscaban para venderle un producto electoral. En aquella época no era necesaria la participación popular, al contrario, era indeseable. Mantenían al Pueblo desinformado, ocupado en trivialidades: en el capítulo siguiente de una telenovela, en el resultado del juego, las peripecias de un personaje construido por las televisoras. La manipulación mediática era feroz.
Con la Revolución esta situación está cambiando y debe seguir cambiando, por eso es necesario ventilar las discusiones que atañen a los grandes temas de la Revolución. La sociedad debe estar llena de estas discusiones.
Nada debe ser resuelto sin el conocimiento y participación del Pueblo revolucionario, o mejor, nada estará resuelto de verdad si el Pueblo no participa.
El Pueblo necesita informarse de lo que va bien y de lo que va mal, dónde acertamos y dónde fallamos, qué hacemos para corregir y qué hacemos para fortalecer lo bueno. Emocionarse con los éxitos, participar en la corrección de los errores, comprenderlos.
Todos los “por qué” deben tener respuesta.
Los sustos frente a la discusión, los que caen en la tentación de tratar de impedir la batalla de ideas, de ocultar el sol con burocracia, los que se agarran de asperezas de estilo para ignorar el fondo, los que pretenden aplastar el pensamiento, esos abren paso a la peligrosa mediocridad, están impidiendo que la Revolución se proteja, y hacen daño.
Para nosotros es un deber estimular la discusión, propagar los grandes temas que tocan a la Revolución , difundir las ideas. Y, sobre todo, oponernos al silencio y a los silenciadores.
¡Chávez es Socialismo!

25.3.08

PROTAGONISTA

La Revolución tiene como protagonista principal a las masas. Sin ellas no hay Revolución posible.
Las masas deben estar siempre en la calle, movilizadas. Debemos combatir la tentación que viene de medio siglo de puntofijiosmo, de restringir la participación de las masas en la vida pública sólo a las elecciones, a que sólo se exprese en ellas. Esa pseudoparticipación debilita a la Revolución.
Las masas deben movilizarse siempre, en exceso. Movilización revolucionaria, que es movilización por objetivos políticos altruistas, por las grandes causas de la Revolución. Es así, movilizados en comunión, cuando se rompe la mansedumbre de la participación burocrática y la masa aprende la indispensable fraternidad, la que rompe con los esquemas egoístas. Por ejemplo:
Las gestiones de paz en Colombia, el rescate de los secuestrados, triunfo incontestable del Comandante y de la Revolución , deben tener su respaldo de masa movilizada en la calle, que demuestre su júbilo por la acción humanitaria, el respaldo a la política internacional de la Revolución, y demuestre también la comprensión de la amenaza imperialista, que tiene su centro en la oligarquía colombiana.
Al triunfo sobre la Exxon también le salía avenida Bolívar, un millón de almas revolucionarias, unidas, alegres, reconociendo su fuerza, respaldando a su Estado, repudiando a los vendepatrias, festejando el triunfo sobre el imperio, demostrando que es derrotable, que se pueden aprovechar sus grietas.
Pero también demostrándole al imperio que aquí hay pueblo que no se duerme en sus laureles, que entiende que el enemigo no cesa en su empeño de asesinar al sueño, un Pueblo que ama la paz y por esa paz está dispuesto a luchar en cualquier terreno.
La masa debe estar en el centro de la escena, siempre.
Cuando no esté movilizada en la calle, debe estar en silencio, construyendo organización, el tejido social que le permita vibrar todos los días, todas las horas. Estudiando, armándose de conocimiento para entender el mundo y poder transformarlo. Debe estar en acciones que le permitan educar, y educarse en la práctica y con el ejemplo.
Las masas deben formar un solo cuerpo con sus destacamentos de vanguardia, y éstos, como decía el Che, no deben ir demasiado aprisa ni demasiado lentos, deben ir siempre junto a las masas, las grandes protagonistas.
Por su importancia revolucionaria, la masa debe estar informada, discutiendo, hirviendo, vibrando con los grandes temas de la Revolución , buscando respuestas, dudando, escudriñando, siempre participando.
Por eso es un deber de los revolucionarios informar a la masa, estimular la confrontación de argumentos, no mentir jamás, y nunca, nunca, con ninguna excusa, mutilar la discusión, por fuerte que sea.
La Revolución se mide por los temas que la masa discute, porque Revolución que no discute se aparta de las masas y perece.
La gran protagonista son las masas. Una Revolución será, su calidad dependerá, de la participación de la masa: en la calle siempre, y en el trabajo silencioso de construcción y formación, de organización y estudio.
¡Las masas son Socialismo!
¡Chávez es Socialismo!

24.3.08

DEBATE Y DISCULPAS

Los portadores de ideas a contracorriente, los que discrepan con el consenso, no transitan vías de comodidad, al contrario, su camino está lleno de obstáculos, riesgos, y acosos.
Desde siempre a las ideas diferentes las han hostigado los partidarios de la dominación. Es que las ideas diferentes son condición previa de Revolución. Nunca una Revolución se ha hecho con las ideas melladas que apoyan al pasado.
Nosotros, somos portadores de ideas que no son unánimes, que chocan con las que hoy prevalecen en la Revolución. Reafirmemos algunas de las ideas en que militamos.
Una. La Revolución Socialista es ante todo un acto de conciencia, de rescate de la Conciencia Social fragmentada en miríada de egoísmos por el capitalismo. Ese rescate es la esencia del Socialismo.
Dos. Para elevar la sociedad a un alto nivel de Conciencia del Deber Social, de pertenencia a la sociedad, es necesaria una hegemonía de las formas de propiedad sustentadoras de esa conciencia: de la Propiedad Social de los medios de producción. En una economía así tendría sentido la Planificación Central, el Trabajo Voluntario, y sería base para que economía y espíritu social se reencuentren en un solo afán.
Tres. Una convivencia con las formas capitalistas puede ser aceptada sólo como un asunto táctico, y en la transición, nunca como un modelo estratégico.
Cuatro. En un país rentista como el nuestro, es indispensable la construcción de una vanguardia que con su ejemplo, desprendimiento, relación amorosa, prefiguración del futuro, sirva de guía, estimule la lucha por la Conciencia del Deber Social.
Con estás ideas nos enfrentamos a los que piden colaboración al capitalismo para construir el Socialismo, a los que plantean en lo económico un sistema socialcapitalista, y en lo político un pacto.
Refutamos a las oligarquías internas y externas que se benefician de esas ideas conciliatorias, que debilitan a la Revolución, y esperan ese agotamiento para derrocar a la Revolución, al Comandante Chávez, y avanzar hacia un capitalismo franco y globalizado.
Difundimos nuestras ideas con entusiasmo, a veces con exagerada pasión, si es que en la tarea de propagar la Revolución cabe la exageración.
En este enfrentamiento, nos sabemos en desventaja, los grandes recursos de difusión no están con nosotros, transmiten los valores del capitalismo. Tienen muchas formas de enfrentar a los oponentes.
Los conciliadores, los colaboracionistas, nos ignoran, y cuando es imposible omitirnos, nos atacan como personas.
Dicen que somos pedantes, groseros, estilo provocador, que deberíamos tener mesura y calma. Así, atacando a las personas (argumentum ad hominem), evitan discutir las ideas, evidenciar que promueven tesis que en ningún caso nos llevarán al Socialismo, que son vía clara y demostrada de derrota y restauración.
Proponemos un debate con las tesis de la colaboración capitalismo-Socialismo, ¡los invitamos! El tema puede ser: “El Socialismo y sus Caminos”. Sería un buen motivo para impulsar la formación ideológica en el PSUV.
Si el obstáculo para ese debate son algunos “excesos” verbales nuestros, desde ya pedimos disculpas por la pasión.
Esperamos respuesta…
¡El Socialismo es pasión!
¡Chávez es Socialismo!

23.3.08

RAZONES

Estamos en la víspera de una prueba crucial para la Revolución y para el Comandante, todas las previsiones y los análisis son pocos en la preparación de esta batalla. Un error puede ser fatal.
En las elecciones regionales de noviembre tenemos que arrasar. Allí nos jugamos el destino del barrio, del continente y de la humanidad, del resultado depende si la esperanza continúa, o si entregamos de nuevo la patria a la oligarquía que nos desprecia.
La Revolución viene de un revés el 2 de diciembre, muchos son los análisis que se hacen de aquel fracaso, y diversas las medidas que se proponen para remediar la pérdida. La idea que prevalece es que solucionando los problemas del entorno: basura, inseguridad, financiamiento, asfaltado, abastecimiento, será suficiente.
Esta posición es equivocada y propia de la vieja política clientelar. Es correcto solucionar estos problemas, pero es fundamental darle razones al Pueblo por las cuales valga la pena luchar y valga la pena apoyar la Revolución, de eso dependerá un triunfo importante y estratégico.
Si conseguimos darle al Pueblo razones sagradas por las que luchar, que lo emocionen y lo movilicen, entonces ganaremos todas las gobernaciones, y saldremos con un Pueblo listo para futuros combates. El problema primero es político y sólo después es electoral. Primero es espiritual y luego material.
Si al contrario, nos quedamos en la vieja política, sólo resolviendo los problemas del entorno, corremos el riesgo de ser rebasados por otros que ofrezcan más. Si la batalla la centramos en los problemas del entorno, entonces, estaremos ofreciendo a los oligarcas campo para que desplieguen sus argumentos, allí ellos tendrán alguna argucia que presentar.
Pero, si la pelea la llevamos al juzgamiento profundo de los problemas, a la relación con el sistema capitalista, a la solución verdadera que el Socialismo significa para esos problemas, de las perspectivas de vida que el Socialismo ofrece a la población, en resumen, si tenemos de verdad fe en que el Pueblo entenderá, verá más allá de su entorno, entonces el triunfo de la Revolución estará asegurado.
Si explicamos que sólo con Chávez podemos seguir avanzando. Si pasamos por encima de las mezquindades y torpezas de loquillos y corruptillos. Si conseguimos explicar que con el voto de noviembre escogemos lo regional, pero también la suerte del Comandante, y por ende de la Revolución toda, entonces el triunfo de la Revolución está garantizado.
Si conseguimos “superar los sistemas tolerantes” y los “ultrademocratismos suicidas”, si tenemos sentido del momento histórico, y hacemos un ejercicio unitario de emergencia, porque en emergencia estamos, y nos plegamos con humildad y sin dobleces al criterio unitario del Comandante, al dedo unitario. Entonces estaremos garantizando la unidad necesaria para blindar el triunfo de noviembre.
Si, en resumen, conseguimos dotar al Pueblo de razones sagradas y elevadas por las cuales valga la pena emocionarse y luchar, entonces la oligarquía volverá a temblar.
¡Con Chávez y con lo que Chávez decida!

19.3.08

CUBA DEFINE

En 1989, el mundo asistió perplejo a la caída sin combate del campo socialista. Inmediatamente florecieron teorías para explicar al nuevo mundo que se estructuró sobre los escombros del muro de Berlín. Se llegó hasta vaticinar el fin de la historia, absurdo que aún sobrevive.
En Venezuela la situación fue similar. Salieron nuevas interpretaciones del mundo y se produjo un cataclismo en la teoría revolucionaria. El escepticismo cundió, pasarse al campo contrarevolucionario era tolerado, bajaron las tensiones entre los revolucionarios y los dirigentes del status.
Muchos líderes revolucionarios pasaron a formar parte de los gabinetes de los gobiernos de la dominación. Se vendieron los libros de Marx y de Lenin a las librerías de usados, que los compraban a precio de papel de envolver. Era mal visto hablar de la época de la guerrilla, o se mencionaba con desprecio.
Todo parecía definido, el mundo se había reconstruido, el asunto era insertarse, conseguir ubicación en aquella arquitectura social que duraría por los siglos de los siglos.
Un hecho perturbaba a estos exrevolucionarios, ahora renegados: Cuba estaba allí, permanecía, resistía… ¿Por qué? ¿Por qué? Ninguna de sus neoteorías daba explicación a este hecho. Todas se estrellaban frente a la fortaleza moral cubana.
Las explicaciones llovieron con desespero: “está allí, pero tiene problemas, no hay jabón”. “Está allí, pero no hacen elecciones”. “Esta allí, pero no cumplen con los derechos humanos”. Explicaciones y justificaciones que se derretían al acercarse a los hechos: estaba allí, bloqueada, sin ayuda, sola en el mar del capitalismo, y no caía.
La lección era una: el Socialismo es viable y es el futuro de la humanidad.
Sólo un pueblo Socialista es capaz de la hazaña de la Cuba de aquellos días: ¡resistir a la caída del campo socialista, y al embate del imperio más poderoso que ha conocido la historia!
Ella preservó la esperanza.
Nos decía con su ejemplo que un mundo mejor es posible, que la historia no terminaba con el capitalismo, que la enfermedad era superable. Poco a poco, la humanidad volvió sus ojos a Cuba. Su llama heroica aún alumbra el camino de salida del infierno capitalista.
La posición frente a Cuba define a los revolucionarios. A ella nos une algo más que intereses materiales o afinidades ligeras: nos une la hermandad de remar juntos en el mismo barco, el de la redención del humano, el del Socialismo.

18.3.08

PARTIDO Y CONCIENCIA REVOLUCIONARIA

La elección de la directiva provisional del PSUV es propicia para refrescar algunas reflexiones sobre la organización revolucionaria. Veamos.
La organización política está condicionada por varios factores:
Uno, la sociedad que esa organización pretenda: si es una sociedad capitalista, con un sistema político de democracia hipócrita, tipo pacto de punto fijo, entonces la organización necesariamente será parecida al fenecido MAS, o a los roñosos COPEI y AD, una simple maquinaria electoral, una agrupación clientelar, que será reflejo de la sociedad propuesta.
Por el contrario, si lo que persigue es una Revolución, construir una nueva sociedad, las características cambian.
La organización revolucionaria parte de un principio: La conciencia revolucionaria de la sociedad es desigual, es decir, hay diferencias en los niveles, diferentes ritmos en el desarrollo de la Conciencia del Deber Social. Vale la pena ahondar en este principio, que es básico para entender la necesidad, las características de la Revolución y de la organización revolucionaria. Expliquemos más.
El sistema capitalista se mantiene, domina a costa de imponer su conciencia egoísta, a costa de una cultura hegemónica que justifica y perpetúa el egoísmo, la competencia, la apropiación del trabajo ajeno. De esta manera hace posible que la mayoría de la población, que padece el sistema, no se rebele contra él, al contrario, lo apuntale. Esta situación hizo posible casi medio siglo de dominación del pacto de punto fijo.
En contraste, la Revolución es la superación de la hegemonía de la conciencia egoísta, propia del capitalismo, por la Conciencia del Deber Social, propia del Socialismo.
Al principio esta conciencia anida en un grupo pequeño que la difunde con su ejemplo y con sus ideas. Luego tienen lugar las acciones políticas que cuestionan el sistema capitalista y disputan el poder. Y, finalmente, se produce la Revolución.
En este proceso de sustitución de una conciencia por otra, los niveles de desarrollo son desiguales: unos adquieren la Conciencia del Deber Social más rápido que otros, algunos se parecerán al Che, otros se mantendrán con la hegemonía de la conciencia oligarca.
Es así que la organización revolucionaria congrega en su seno a los que han avanzado más en la Conciencia del Deber Social, y tiene como función principal elevar esa conciencia en el resto de la población. Todas sus acciones, su ejemplo, su prédica, tienen como objetivo la elevación de esa conciencia.
La organización de los más concientes se adapta a las diferentes etapas de la lucha revolucionaria. Al principio es una organización conspirativa, ejemplo, el MBR200. Después, cuando las condiciones lo exigen, es una organización electoral, ejemplo, el MVR. Y, finalmente, cuando la Revolución avanza, se transforma en una organización revolucionaria. Siempre agrupa a los mejores, a los que tienen una elevada Conciencia del Deber Social.
¡La organización revolucionaria es prefiguración de la Sociedad Revolucionaria!
¡El militante revolucionario es prefiguración del Hombre Nuevo!
¡La función principal de la organización revolucionaria es elevar la Conciencia Revolucionaria en la sociedad!
¡Irreverencia en la discusión, Lealtad en la acción!
¡Chávez es Socialismo!

17.3.08

ERRORES Y PROPIEDAD

La Revolución Bolivariana ha cometido errores, tiene carencias y dificultades, negar esta situación es propio de cretinos. El deber de los revolucionarios es discutir las fallas, única manera de posibilitar su corrección. Nunca se justifica ocultar los errores y los problemas, al contrario, es en época de adversidad cuando es imprescindible el reconocimiento de los traspiés, sólo conociendo los obstáculos se puede avanzar. Pensemos en el Manifiesto de Cartagena, que nos ilustra cómo una crítica profunda, un reconocimiento de las equivocaciones cometidas, cambió el curso de la historia y posibilitó la revolución de independencia.

Pero no es práctica sana ir discutiendo error por error, desacierto por desacierto, ese camino nos llevaría a un agotador e ineficaz esfuerzo. Lo correcto es ir al fondo, a los generadores de los errores y, corregidos estos, los desaguisados disminuirán y la labor contralora revolucionaria se simplificará.
En la Revolución Bolivariana uno de los más importantes generadores de errores es la falta de una definición clara del problema de la propiedad. Expliquemos.
La forma de propiedad de los medios de producción sostiene una espiritualidad, una cultura, que le es propia, la sustenta y la perpetúa. Siendo así, sobre la forma de propiedad capitalista, nosocial de los medios de producción, no es posible instalar una espiritualidad, una cultura socialista. Al contrario, sobre la propiedad capitalista, sólo y necesariamente, se formará la conciencia egoísta del capitalismo. Ahora bien, únicamente, y repetimos, únicamente, sobre la Propiedad Social de los medios de producción se podrá construir el Socialismo, la espiritualidad de la solidaridad, la cultura del amor.
El punto, que es de vital importancia, ha pasado por debajo de la mesa de la discusión, trayendo como consecuencia que se reproduzcan con fuerza esquemas de propiedad propios del capitalismo. Por supuesto, que la incoherencia, entre economía nosocial, capitalista, y el requerimiento de una conducta, una ética socialista, de la solidaridad, del amor, trae confusión, hipocresía, falsos valores. De allí que podemos decir que la mayoría de los problemas que confrontamos tienen su origen en esa incoherencia.
Si estimulamos la propiedad nosocial de los medios de producción, si prestigiamos a la empresa privada como eficaz y capaz de resolver los problemas sociales que ella misma generó, estaremos desinformando, confundiendo al pueblo, sembrando en la población la ética del egoísmo y, lo que es peor, expectativas egoístas, disolventes sociales. Y, de esa ética de la ganancia por encima de la vida, sólo surgirán conductas que enterrarán a la Revolución en la tumba del logro inmediato, la sacrificarán en la hoguera de la ganancia inaplazable. Es necesario corregir estos errores. La historia de los pueblos está llena de iguales desatinos, y plena de los crueles resultados a que conducen.
¡Irreverencia en la discusión, Lealtad en la acción!
¡Sólo el Socialismo salva al pueblo!
¡Chávez es Socialismo!

16.3.08

BARBARIDADES

Socialismo ¡cuántas barbaridades se dicen en tu nombre!

El hombre es capaz de usar el lenguaje para entender, ordenar, modificar la realidad, pero también lo puede utilizar para ocultarla, disfrazarla.
Lenguaje y realidad se entrelazan, de la misma forma que pensamiento y realidad interactúan.
Siendo así, y sin meternos en honduras, podemos deducir que el lenguaje no está separado de la ideología, al contrario, la relación ideología-lenguaje es estrecha, inseparable.
Cada ideología tiene un lenguaje que le es propio, con él expresa su visión del mundo, y en él a su vez se refleja su mundo, su posición en ese mundo, su conciencia.
Podemos decir que el oligarca, el burgués, tiene un lenguaje que se caracteriza por su incongruencia, por la mentira. Cuando un oligarca, un burgués habla, hay falacia.
Esa incoherencia en el lenguaje es reflejo de su mundo fundamentado en el fraude que necesitan maquillar, transmutar en un mundo natural, dar legitimidad al robo, justificar la transformación del hombre en mercancía.
Por el contrario, los revolucionarios tienen un lenguaje que se caracteriza por la congruencia entre las palabras y su contenido, entre las palabras y su significado, su referente.
Las palabras del revolucionario están cargadas de verdad, en las palabras de un revolucionario hay certeza.
Por eso se dice que Revolución es no mentir jamás. No necesita mentir, al contrario, la Revolución es la restitución del mundo de la verdad, del verdadero estado natural del hombre, del mundo de la libertad.
De aquí que el uso del lenguaje cuidadoso, coherente, responsable, serio, es una cualidad revolucionaria. Y el combatir la mentira, la imprecisión en el lenguaje, es una batalla revolucionaria.
La primera palabra que debemos rescatar y llenar de contenido, de precisión, es la palabra SOCIALISMO, esa es una batalla importantísima. En la medida que esa palabra salga del terreno de la improvisación, que adquiera precisión teórica y contenido en la realidad, referente real, en esa medida estaremos avanzando en nuestra marcha hacia el Socialismo.
Ahora bien, mientras esa palabra signifique cualquier cosa, desde los más absurdos disparates hasta los más locos inventos, mientras la palabra sea víctima de la pirotecnia verbal, sin sentido, propia de la irresponsabilidad marginal, mientras no se someta a la discusión escrita y, por tanto, quede sólo expuesta a las fugaces definiciones de la oralidad intrascendente, será señal de nuestra debilidad teórica, y con esa debilidad no conseguiremos avanzar.
Debemos llenar la palabra Socialismo de contenido revolucionario, llevarla al terreno de la emoción, que signifique algo por lo cual vale la pena luchar, hasta dar la vida si es preciso.
Debemos llenar la palabra Socialismo de contenido. No podemos permitir que el grito Patria, Socialismo o muerte se transforme en un simple lema que se hace automático y por costumbre, un trámite sin sentido. Debemos elevarlo a ser profecía de de la sobrevivencia de la humanidad, presagio de triunfo, de lucha y de entrega.
¡Sin Socialismo la humanidad perece!
¡Irreverencia en la discusión, Lealtad en la acción!
¡Chávez es Socialismo!

14.3.08

SIN VANGUARDÍA REVOLUCIONARIA, NO HAY SOCIALISMO

Para entender la necesidad de un partido en la Revolución es necesario estudiar los mecanismos de dominación de la oligarquía, y deducir los mecanismos para romper esa dominación.
La dominación oligarca es un fenómeno que radica en la conciencia, sus soportes más formidables son espirituales.
Cuando el Libertador dijo “Se nos domina más por la ignorancia que por la fuerza”, situaba la dominación oligarca en el espíritu, sabía que siglos de sumisión, de costumbres, de valores, de miedos, conspiraban contra la emancipación americana.
Y no se equivocó, al final de todo, en San Pedro Alejandrino, sentenció: “Pueblo, han abusado de vuestra credulidad”. Reconocía así el Libertador de un continente que había sido derrotado por las nefastas cadenas instaladas por los dominadores en el alma de los pueblos. Pudo expulsar a la dominación política de las tierras americanas, pero había fracasado en desterrarla del alma de sus pueblos.
La dominación oligarca sólo se puede romper por medio de un cambio profundo, que abarque lo material y lo espiritual.
Una Revolución es un cambio profundo en el sistema de relaciones materiales y espirituales que precisa de instrumentos vitales para realizarse: ideología, conciencia, liderazgo, vanguardia, organizaciones sociales, Estado Revolucionario, estos elementos se van erigiendo en el proceso de profundización de la Revolución.
Ese tránsito milagroso desde la dominación capitalista a la liberación Socialista, no es espontáneo, necesita de una vanguardia.
La vanguardia revolucionaria agrupa a los más concientes, les da organicidad, potencia así la labor más importante de los revolucionarios: llevar conciencia revolucionaria al resto de la sociedad. Le da profundidad y sentido al análisis y a la acción política. La crítica, la autocrítica, la vigilancia revolucionaria, modelan su conducta, el ejemplo es su mejor arma.
La conduce el desprendimiento, la fraternidad, el estímulo moral de saberse luchando por construir un mundo donde la vida sea posible.
Esta vanguardia supera la suma de voluntades, de conciencias de los individuos que la constituyen. Su conciencia colectiva es el milagro de ser, en el presente, la conciencia de la sociedad del futuro. Sus militantes militan en el futuro, y llevan la buena nueva al resto de la sociedad.
Sólo esa vanguardia puede dirigir al Pueblo hacia la construcción del Socialismo. Sin vanguardia se pierden las mejores conciencias, que se desgastan en una lucha desorganizada, aislada, que carece de la fuerza necesaria para el salto. Sólo la relación humana dentro de la vanguardia da la fuerza capaz de conducir el cambio.
La oligarquía sabe del peligro de una vanguardia y enfila sus baterías contra esa posibilidad: la satanizan, la desvirtúan, la privan de sus razones más esenciales, la sustituye por las llamadas organizaciones políticas masivas, sin ningún requisito para la militancia. Éstas organizaciones, sin la dirección, la vigilancia, la orientación, el ejemplo de una vanguardia, reproducen al mundo de la oligarquía, no son peligrosas para el sistema.
Sospéchese de quién se opone a la formación de una vanguardia, siempre terminará en la contrarrevolución.
¡Chávez es Socialismo!
¡La organización de vanguardia es socialismo!

13.3.08

LOS CAMINOS

Después de la derrota del 2 de diciembre el país entró en etapa de definición, varios caminos se abrieron en el campo revolucionario. Estudiemos la situación y deduzcamos acciones y posibilidades.

Con la derrota, que es la gran maestra de la Historia, emergieron realidades que se mantenían veladas y, ahora evidentes, reclaman su expresión política definitiva.
Las fuerzas que se venían formando en el campo económico ahora disputan la hegemonía, es decir, disputan la conducción política y económica del proceso. Veamos.
Una fuerza intenta consolidar al capitalismo, tiene necesidad de acumular más capital, no puede detener su crecimiento, y sabe que el Socialismo es su enemigo.
Procede como una fuerza invasora. En su marcha hacia la hegemonía, ocupa colinas, liquida obstáculos, atropella, ningún escrúpulo la detiene, sus nuevos intereses le exigen crueldad. En su
escalada usa las mismas triquiñuelas y mañas de la cuarta.
La otra fuerza intenta consolidar, avanzar hacia el Socialismo, está en franca desventaja económica y política, pero sobre todo tiene desventaja espiritual. Permanece a la defensiva, desgastada por la pelea con la pequeña burguesía, que propuso vías económicas, políticas y sociales que al impulsar los valores del egoísmo debilitaron la posibilidad Socialista, cumplieron su papel de lubricar el camino al capitalismo.
Tiene en su contra la costumbre de siglos de sumisión, de valorización de los signos y conductas de las clases dominantes, de supremacía de los capitalistas en los medios formadores de valores: los periódicos, las artes, las televisoras, la educación, las dudas y ambigüedades de los revolucionarios, el dogmatismo, la conducta anarcoide.
Pero sobre todo tiene en su contra los miedos instalados en el inconciente de los propios revolucionarios, de los socialistas, que los hace actuar, aunque parezca paradójico, como la última barrera de defensa del capitalismo.
La última barrera de defensa del capitalismo, son las ideas capitalistas sembradas en la psiquis de los revolucionarios.
¿Qué pasará si triunfa definitivamente la corriente capitalista?
El avance del capitalismo significa debilidad del Socialismo.
Y la debilidad del Socialismo significa que las masas, desilusionadas de la posibilidad de cambio, le den la espalda a la Revolución. Eso ya ocurrió el dos de diciembre, en eso no hay dudas, esos votos los perdimos por falta de claridad socialista, por no avanzar decidida y claramente hacia el Socialismo, por debilidad Socialista.
Y en las circunstancias de la Revolución Bolivariana , cuando el imperio nos ataca, más por el ejemplo que significa la revolución para los pueblos de la América que por la inmensa riqueza petrolera que codicia, el debilitamiento significa el envalentonamiento del capitalismo, el de afuera y el de adentro, que construirá pactos para yugular definitivamente al Socialismo y al Comandante Chávez.
Está claro: los socialistas no tienen más alternativa que fortalecer al Socialismo.
Hoy los caminos están definidos: Avanzar hacia el Socialismo o regresar a la consolidación del capitalismo, o vive la esperanza o posponemos de nuevo el sueño, o con Chávez o sin Chávez.
¡Sin Chávez no hay Socialismo, sin Socialismo no hay Chávez!