El cambio de sistema, la liberación del hombre de la
lógica del capital, la superación de su condición de mercancía no es tarea de
los capitalistas, estos son meros esclavos del capital, esas son sus
circunstancias, de ellas no pueden escapar, sólo pueden hacer lo que les dicte
la voracidad suicida del capital, sólo se importan por acumular, aun a costa de
la vida, de la miseria de sus semejantes.
capriles
capitalista, no puede, no tiene albedrío propio para hacer algo distinto a los
intereses de los capitalistas, lo que significa que tendrá que poner el país al
servicio de los intereses del gran capital internacional. Ya lo sabemos, no es
necesario leer su programa, el que niegan, es suficiente revisar su historia:
miembros de "tradición, familia y propiedad", organización de
fanáticos fascistas, motores del golpe de abril que revocó los poderes públicos
y a la Constitución que ahora hipócritamente les parece muy buena y dicen
defender, mostró odio hacia Cuba, atacó a la OPEP.
El que vote por
capriles nos está condenando a la miasma capitalista, que arrasa con el hombre
más allá de la clase social a la que pertenezca, acabará con la clase media, a
los pobres los confinará a guetos, y a los ricos, a los despojadores de la
riqueza ajena, los condenará a una vida de cascajos que sólo consiguen sosiego
en el licor y en la dependencia a los fármacos.
La decisión
humana, la correcta, es votar por Nicolás, seguir en el camino de cambiar a la
sociedad y cambiar al hombre. Esa es la única manera de construir
verdaderamente un mundo donde el trabajo de todos sea para el bien de todos, el
mundo con la mayor suma de felicidad posible que soñó Bolívar.
Con Nicolás
permanecen y se profundizan las condiciones para ir al Socialismo, siguen
abiertas las puertas de la discusión, la teoría revolucionaria tiene voz, los
errores son eso, errores, y no condiciones estructurales, se pueden corregir,
superar. Con Nicolás se puede profundizar la organización que
tiene su embrión en los consejos comunales, el partido se perfeccionará cada
vez más, la Propiedad Social de los Medios de Producción seguirá
fortaleciéndose hasta hacerse hegemónica en el soporte de la Conciencia del
Deber Social.
En resumen, con
Nicolás habrá posibilidad de fundar el nuevo mundo, esa es la esencia de la
Soberanía hoy, tener la posibilidad de construir un mundo donde el hombre
recupere su condición de humano. Donde la contradicción entre individuo y
sociedad se resuelva en la realización de los valores, de las cualidades más
hermosas del humano, y la sociedad toda, la humanidad, la especie, deje de ser
forajida, depredadora de las condiciones de la vida.
El voto por
Nicolás es el voto por Chávez, por la Patria y, como dijo el Apóstol, Patria es
Humanidad. El voto por capriles es la entrega del país a las fauces pestilentes
del imperio y sus lacayos locales.
¡Con Chávez es con Nicolás!