22.11.08

TRASLACIÓN

La ideología determina, en última instancia, la posición política. Puede ser que la bruma de la acción confunda la colocación, pero el tiempo y el devenir se encargarán de poner las corrientes en su cauce natural.
En los procesos revolucionarios, las organizaciones políticas, que son guiadas por ideologías, tienen un movimiento de traslación que las lleva inexorablemente a su posición natural. Es que el avance social exige definiciones.
Venezuela es un laboratorio excepcional para estudiar los deslizamientos políticos, los movimientos de traslación de las organizaciones. Veamos.
miquelena y los miquelenos acompañaron a la Revolución en su alborada, pero rápidamente su ideología y el avance revolucionario los colocó en la traición de abril.
bandera roja, la otrora heróica, fue deslizada por el dogmatismo y el oportunismo, desde las montañas de Oriente a la mesa de la coordinadora democrática.
Podemos, el partido del meloso ramón, fue llevado por el pragmatismo y su ideología pequeño burguesa ambigua, desde la trinchera Bolivariana, hasta la cloaca de globovisión.
Está claro, la Revolución avanza y en su devenir se van produciendo definiciones, el paisaje se aclara, cada uno ocupa su lugar, la depuración ocurre.
Recientemente tenemos un caso digno de toda nuestra atención, sin duda es un preámbulo de los reacomodos que vendrán, indican las cualidades elásticas de las organizaciones políticas de la pequeña burguesía, del reformismo.
Es el caso de las elecciones regionales: en un estado hay dos candidaturas principales.
La una no ofrece dudas, es una candidatura del PSUV, que es decir de Chávez, es coherente.
La otra candidatura es más interesante, no es del PSUV, pero es apoyada por un partido declarado chavista, hasta allí todo más o menos bien, recordemos que los partidos chavistas hablaron de una unidad imperfecta. Es un eufemismo, pero fue aceptado.
Cuando la situación se enturbia es cuando el partido de rosales apoya a la candidatura “Chavista” distinta a la del PSUV, entonces las aguas se salen de su cauce, ¿un partido “chavista” apoyando a un candidato que simultáneamente es apoyado por los oligarcas, por los representantes del imperio? Este apoyo debía llamar a reflexión a todos los partidarios de esa candidatura paralela, pero no, ellos replican que ser apoyados por el enemigo es normal, y todavía mantienen su condición de “chavistas”.
La situación es premonitoria de reacomodos inexplicables. Cómo explicar sin caer en contradicciones que se es “chavista” y, al mismo tiempo, se es aliado de rosales, se está unido en una misma candidatura. Cómo explicar que se está con un proceso que marcha al Socialismo, y al mismo tiempo se va unido con un partido que postula el capitalismo.
Esta situación es advertencia de desgajamientos en el espectro chavista, de alianzas con la derecha, de pérdida de escrúpulos. Estos pasos indican caminos de conciliación con la derecha oligarca.
La ideología volvió a hablar, es la que encauza el traslado de estos partidos y estos candidatos: el “Socialismo productivo” es un disfraz que no consigue ocultar su esencia capitalista, por eso después de muchas vueltas se sienta en la mesa con la oligarquía.
¡Con Chávez es el Socialismo!

21.11.08

REVOLUCIÓN EN LA REVOLUCIÓN

El Comandante Chávez, en el acto de cierre de campaña, anunció una Revolución en la Revolución. Buenas noticias.
Las revoluciones, por su misma esencia, siempre estarán en constante Revolución. Aquí surge una pregunta importante:
¿En qué consiste una Revolución en la Revolución?
Sabemos que la acción política está determinada por la ideología, recordemos que una Revolución no puede ir más allá de la ideología que la sustenta. Siendo así, la Revolución dentro de la Revolución tiene como eje central la Revolución en la ideología.
Entonces, es necesario determinar qué ideología nos ha dirigido hasta ahora, y cuál será la ideología que debe ser hegemónica. Veamos.
Una Revolución atraviesa diferentes etapas, siempre será así. Estas etapas están dadas por la inevitable lucha de clases que en ella sucede.
En el caso nuestro, recordemos la etapa en la que la Revolución estuvo hegemonizada por la derecha civil y militar que culmina con el golpe de abril y la salida de miquelena. Después vino una etapa de dirección de la ideología de la pequeña burguesía que vale la pena explorar un poco, ya que todavía intenta guiarnos.
La pequeña burguesía es capaz de dirigir las revoluciones en sus primeras etapas, en la fase de derrumbe de la oligarquía gobernante, pero nunca podrá dirigir la construcción del Socialismo.
Ella, por sus características, por su espíritu, lleva los procesos por caminos de restauración, su condición burguesa no le permite correr la hermosa aventura de romper con el pasado. El temor al gran salto, el miedo a apoyarse en lo nuevo, la convierte en agentes eficaces de la restauración capitalista.
La ideología de la pequeña burguesía es un dispositivo de seguridad del capitalismo. Actúa desde dentro de las revoluciones para deformarlas y extraviarlas.
En resumen, una Revolución dirigida por la ideología pequeña burguesa está destinada al estruendoso fracaso.
La Revolución en la Revolución debe comenzar por la sustitución idelógica. Es necesario tomar la ideología de la clase obrera, la única capaz de conducir la construcción del Socialismo.
Una nueva clase obrera debe formarse al amparo de los cambios revolucionarios, una clase fundida con su ideología, capaz de romper con la propiedad nosocial de los medios de producción, de impregnar a la sociedad de la Conciencia del Deber Social, del internacionalismo, de acompañar y reforzar el liderazgo del Comandante Chávez. En resumen, de dirigir la construcción del Socialismo, de superar la fase del miope economicismo de las luchas obreras.
La Esperanza debe vivir. Un pueblo que conserve la posibilidad de avanzar, de corregir rumbos y errores, es un pueblo que está vivo. Pero un pueblo que se suicida eligiendo a sus verdugos oligarcas, es un pueblo convertido en fósil, en zombi, en espectro histórico. Nosotros en noviembre elegiremos vivir.
Las perspectivas son maravillosas, de las elecciones regionales debe salir fortalecido el liderazgo del Comandante Chávez. Es imprescindible votar por sus candidatos, de esta manera la Revolución en la Revolución será el camino definitivo hacia el Socialismo, hacia la felicidad social.
¡Chávez es Esperanza!

20.11.08

LA ABSTENCIÓN

La abstención preocupa a los revolucionarios, ella puede traer descalabro en unas elecciones, y significa fallas en la política desarrollada. Veamos.
Antes de estudiar el fenómeno de la abstención, debemos revisar los diferentes niveles de participación de las masas.
Lo primero que salta a la vista es que en el pueblo existen diferentes niveles de conciencia revolucionaria, por lo tanto, diferentes niveles de compromiso y de participación.
Existen los revolucionarios de vanguardia, los que poseen altos niveles de conciencia, de compromiso, de participación. La conducta de estos es ejemplo: primeros a la hora de los sacrificios, últimos a la hora de los privilegios, su vida es una cátedra de ética revolucionaria, son guías y estímulo para el resto de la masa.
Participan en las acciones de vanguardia. Los encontramos en el Granma, y también en los campamentos guerrilleros del 60, acompañaron a Chávez el 4 y también en abril. No piden nada a cambio, sólo la gloria y el privilegio de servir a la causa más noble de la humanidad: La Revolución Socialista. No se cambian de bando, tienen alto grado de lealtad.
También existen revolucionarios en formación, interesados en aprender, inquietos por participar en acciones revolucionarias. Son los llamados cuadros medios, conectan a la direccion revolucionaria con la gran masa, la organizan, a ella llevan las ideas revolucionarias.
En la guerra de cuarta generación son la primera línea del enfrentamiento con la desinformación enemiga, puntales en la derrota de rumores y matrices de opinión. Forman los Destacamentos de Vanguardia.
Al lado de este sector existen los que intuitivamente sienten a la Revolución, la apoyan en el sentimiento. Son muy valiosos, constituyen la fuerza de la Revolución, en número y en vigor, son los llamados duros. Comprenden las dificultades, las tratan de resolver, son impermeables a rumores y matrices de opinión, conservan el espíritu de la solidaridad. Participan en acciones cuando la emoción los convoca.
Finalmente encontramos a la gran masa, oscilante, la que a la música del momento se coloca en uno u otro lado de la trinchera de lucha. Es el sector menos conciente de la sociedad, no corre riesgos, es fácil presa de la ponzoña oligarca, es temerosa, duda, es débil.
Son convocados a la acción siempre que no exista peligro, que no pongan en juego a sus intereses, participan con comodidad.
Sólo un gran latigazo al alma los conmueve y los mueve a la participación. Son susceptibles a votar, pero también proclives a la abstención.
En resumen, existen sectores importantes que van a votar movidos por la conciencia revolucionaria, y existen los que van a votar llevados por los sentimientos y la emoción.
La fuerza de la Revolución está en el espíritu, es allí donde nos diferenciamos radicalmente de los oligarcas, es allí donde le podemos dar al pueblo razones sagradas por las cuales luchar, esa es nuestra fuerza.
Por sobre errores y pequeñeces está el apoyo a los que por el pueblo dan su vida.
¡Chávez es entrega a la causa de los humildes, apoyándolo nos apoyamos!

19.11.08

LA CALMA

Poco a poco una calma cubre al país. Es el sosiego que precede a las grandes batallas cuando los bandos enemigos se observan expectantes desde sus trincheras. Son momentos de alta tensión y definiciones trascendentes: todos saben que los próximos instantes decidirán vida de pueblos y hombres.
El 23 vamos a una de estas grandes batallas, la preceden momentos de calma y de sentimientos. En las batallas donde se decide la vida, el sentimiento opaca al cálculo y al frío argumento, es la hora de la pasión que mueve a las grandes empresas de la humanidad.
En la base de las grandes batallas humanas, más que las consideraciones y beneficios materiales, está la pasión de los pueblos.
Busquemos las motivaciones que llevaron a los llaneros a cruzar Los Andes y llegar hasta el Perú. Pensemos en los motivos que encendieron la llama que brilló en Ayacucho. Investiguemos los impulsos del 4 de Febrero. Siempre encontraremos la pasión, el sentimiento por sobre cualquier otra consideración.
El 23 vamos a una de esas grandes batallas, decidiremos el destino de la patria, del continente, de la humanidad. Decidiremos si vamos a contribuir a su redención, o si vamos a comportarnos como aquellos a los que el oportunismo, la apetencia inmediata, la irresponsabilidad, les hace perder su futuro, como el que lo cambió todo por un plato de lentejas.
El 23 decidiremos la permanencia del Comandante, o si repetiremos la elección de Barrabás, si le daremos la espalda de nuevo a la justicia y al amor, si volveremos a los días del circo romano, donde por unas horas de festiva inconciencia se sacrificaban a los hombres en la arena.
Decidiremos si nuestro sentimiento está a la altura de la oportunidad de avanzar hacia nuestra redención, o si la ponzoña capitalista no nos deja ver más allá de nuestras narices, si la propaganda de los crueles que nos desprecian nos dirige y nos convierte en soporte de nuestros propios verdugos.
Estos días de calma antes de la batalla, deben ser aprovechados para remover en el fondo de cada uno de nosotros el sentimiento que motivará la acción. Decidiremos si nos colocamos al lado del hombre que lo arriesgó y lo arriesga todo, hasta la vida, por nosotros, o nos colocaremos al lado de los mercenarios de siempre, los depredadores de toda la vida, los que calculan antes de hablar, pelan los dientes y saludan a las viejitas que después sacrificarán en el altar del beneficio personal.
El 23 decidiremos entre el que nos ayuda y el que nos intenta regresar al pasado de olvido y exclusión.
El 23 debemos seguir juntos, avanzando, cometiendo errores, pero avanzando. Depurándonos, pero avanzando.
El 23 debemos defender la Esperanza , la posibilidad de construir, de avanzar. Y debemos derrotar a la oligarquía que pretende, con engaños, regresarnos a su mundo de miseria espiritual y material, a aquel pasado, cuando le arrebataron el futuro a los humildes.
¡Chávez es la Esperanza!

18.11.08

EL LIBRO DE FIDEL

La noticia recorrió al mundo: ¡Fidel escribió un libro!
No fue difícil conseguirlo: se reparte con profusión y circula en la red. La portada es hermosa y evocativa: muestra el ala de una paloma blanca de la paz, pisada por una bota de soldado. Rabia y tristeza transmite.
El libro sorprende, su título “ La Paz en Colombia”, es una lección de ética revolucionaria, es un título que muestra una de las principales cualidades de los revolucionarios: la humildad.
El texto es mucho más que un libro sobre la paz en Colombia, el libro de Fidel es un Tratado de Ética Revolucionaria.
La primera lección es sobre el respeto de los revolucionarios por otros revolucionarios, así se consideren equivocados, el reconocimiento a todos los que luchan contra el imperio. Nos habla del deber de los revolucionarios de señalar las divergencias, nunca callar los errores.
Las divergencias con Marulanda se debaten en un ambiente de profundo respeto. Veamos.
Fidel en su reflexión del 5 de julio de 2008 dice:
“…expresé con claridad nuestra posición a favor de la paz en Colombia, pero no estamos a favor de la intervención militar extranjera ni con la política de fuerza que los Estados Unidos pretende imponer a toda costa y a cualquier precio.
Critiqué con energía y franqueza los métodos objetivamente crueles del secuestro y la retención de prisioneros en las condiciones de la selva. Pero no estoy sugiriendo a nadie que deponga las armas, si en los últimos 50 años los que lo hicieron no sobrevivieron a la paz. Si algo me atrevo a sugerir a los guerrilleros de la FARC , es simplemente que declaren por cualquier vía a la Cruz Roja internacional la disposición de poner en libertad a los secuestrados y prisioneros que aún estén en su poder sin condición alguna.
El Tratado de Ética Revolucionaria de Fidel nos expone también la discreción de los revolucionarios, lejos del protagonismo. Así lo demuestran las acciones humanitarias de la Revolución Cubana que aparecen en el libro y que sólo hoy venimos a conocer.
La liberación de los hermanos de dos presidentes de Colombia, secuestrados por movimientos revolucionarios, la actuación inteligente y valiente de dos revolucionarios cubanos, factores decisivos en esas acciones, y el respeto por los movimientos guerrilleros que participaron, el cumplimiento de la palabra.
El libro trae otra lección: el internacionalismo revolucionario, con absoluto respeto por la soberanía de los pueblos. Relata Fidel:
Desaparecidos la URSS , y el campo socialista, derrotada electoralmente la Revolución Nicaragüense por la sangría de la guerra sucia impuesta por Washington, llegó la hora de tomar decisiones a otros movimientos de Centroamérica. Pidieron mi opinión. “eso sólo lo pueden decidir ustedes” fue mi respuesta, “sólo sé lo que Cuba haría” .
Muchas más enseñanzas se encuentran en el Tratado de Ética que nos obsequia Fidel, vale la pena tenerlo como libro de consulta y guía.
¡Con Chávez es con lo que Chávez decida!

17.11.08

IDEOLOGÍA, RAZONES Y ORGANIZACIÓN

En última instancia la lucha de clases se decide por la ideología que la guía, las razones que la impulsan y por la organización que la soporta. Veamos.
La relación de una clase con su ideología no es una relación mecánica, rígida, al contrario, la ideología propia de una clase se mueve por la sociedad.
La ideología dominante, propia de la clase dominante, se hace hegemónica porque anida en el alma de las demás clases. De esa manera es posible la permanencia y perpetuación del modelo capitalista. Es así que el capitalismo se constituye en la existencia que determina la conciencia de toda la sociedad.
Pero hegemonía no significa unanimidad, con la ideología dominante cohabitan en dura pelea otras ideologías.
La ideología revolucionaria, la que postula superar el modelo capitalista, sustituir la hegemonía capitalista por la hegemonía socialista, es propia del proletariado, de la clase que vende su trabajo en las fábricas. Expliquemos.
Al trabajar en cooperación, donde el producto del trabajo depende de la acción conjunta de cada uno, y el proceso tiene la velocidad del más lento, ese trabajo peculiar y diferente al trabajo de cualquier otra clase, desarrolla las condiciones materiales de existencia propicias para derrotar al egoísmo, para entender y encarnar el sentido de cooperación, de suerte compartida, en definitiva, de sociedad.
Es allí, de esa relación con el trabajo, que surge la ideología revolucionaria altruista, que se opone a la ideología egoísta capitalista, propia de las clases cuyos miembros no cooperan entre si, al contrario, son adversarios, compiten, el éxito de uno depende de la desgracia de otro.
La ideología revolucionaria, al igual que la ideología capitalista, también se mueve por la sociedad, encarna en otras clases sociales, las impregna, las conduce, es de esta manera que se hace posible la Revolución en países con poco desarrollo del proletariado.
Podríamos decir, corriendo el riesgo de que a algunos le suene a herejía, que para la Revolución es decisivo, más que la clase social revolucionaria, la ideología revolucionaria.
Estas dos ideologías, la revolucionaria y la capitalista, o si se quiere la Socialista y la capitalista, se enfrentan en la política, que es la disputa del poder, la lucha por la conducción de la sociedad.
Ese enfrentamiento se hace sólo mediante organizaciones políticas que dirigen a las clases en pugna. La clase toma conciencia de si misma cuando construye una organización política que representa su ideología, que disputa el poder, que toma acciones que la representan, que la defienda y luche por sus objetivos.
De allí que la clase revolucionaria, sin esta organización política, no ha llegado al nivel de clase capaz de disputar el poder, es subordinada a otras clases, es hegemonizada.
Entonces, la Revolución precisa de la ideología revolucionaria encarnada en la clase revolucionaria, de la organización revolucionaria, y de razones sagradas por las cuales luchar.
El Socialismo es la más excelsa razón por la cual luchar, significa la salvación de la humanidad. Por eso los que lo reducen a un simple asunto de producción, lo están asesinando.
¡Con Chávez es con lo que Chávez decida!

16.11.08

LAS TENAZAS DEL ALACRÁN

La oligarquía actúa como un alacrán, siempre con dos tenazas y un aguijón.
Primera Tenaza: Al principio de esta contienda electoral aparecieron equilibrados, cual hermanitas de la caridad, se comportaron dóciles a la Constitución. Algunos de los nuestros, candidamente, creyeron que llegaba el fin de la confrontación de clases entre oligarcas y pueblo humilde que viene desde el mismo 1810.
Temprano fueron desmentidos, rápidamente apareció la otra tenaza.
Segunda Tenaza: la violenta, la cruenta, que siempre está presente en los planes de la oligarquía, agazapada esperando una grieta para soltar su ponzoña.
En el Nacional del jueves 13 de noviembre la oligarquía y el imperio a través de su vocero miguel otero hijo, bobolongo, y el bocaza de pablo medina, declaran a nombre del movimiento dos de diciembre, veamos lo que dice la nota de prensa:
“Los integrantes del movimiento dos de diciembre advirtieron que son numerosos los riesgos que el país va a correr el venidero 23 de noviembre…
Dijo Otero: “Estas no van a ser unas elecciones fáciles, eso lo que quiere decir es que estamos corriendo grandes riesgos el día de las elecciones por cuanto se pueden hacer presente la violencia y el fraude".
A este vocero le tocó deslegitimar el acto electoral, aparece ahora “la posibilidad” de fraude y de violencia, es la primera parte del plan para noviembre.
Otra parte del plan corresponde al bocaza quien declara: “el gobierno viene actuando al margen de la constitución desde el 31 de agosto de este año, cuando el ejecutivo nacional activó el paquete de las 26 leyes”.
“El drama que vivimos los venezolanos estriba en que vamos a unas elecciones regionales enmarcadas en un golpe de Estado que perpetró el Presidente en Agosto".
De esta manera deslegitima al gobierno, abre el camino para un nuevo asalto.
Ya el plan está esbozado, ya las dos tenazas del alacrán oligarca están actuando. Falta el aguijón que completará la agresión, ese no se muestra todavía, pero se puede suponer violento.
Los revolucionarios bolivarianos debemos estar alerta en estos últimos días de campaña.
Es necesario entender que la oligarquía da muestras de romper, una vez más, las reglas del juego, sería un error imperdonable pensar que la confrontación se resuelve en unas elecciones, que ellos se quedarán tranquilos con su derrota.
Es necesario que tengamos profundidad estratégica. Las elecciones regionales debemos ganarlas, de ellas debe salir fortalecida la Revolución, el Comandante Chávez, y el pueblo, todos a votar por los candidatos del Comandante que son los del PSUV, y que son los del pueblo. Esa fuerza es imprescindible en el enfrentamiento inevitable contra los oligarcas.
A la par de la victoria electoral debemos acerar la organización, la conciencia, la capacidad de combate del pueblo humilde, robustecer al PSUV, a la organización popular, mantener informado al pueblo.
Y si se atreven, profundizaremos la Revolución, tomaremos medidas económicas y políticas que impidan nuevos asaltos a la Revolución. Nos defenderemos.
¡Con Chávez es con lo que Chávez decida!

15.11.08

ELECCIONES Y ELECCIÓN

Faltan pocas horas para el 23 de noviembre, es el día de las elecciones regionales, elegiremos gobernadores, alcaldes, legisladores. Esa es una elección muy importante, no hay dudas, sin embargo, el 23 habrá una elección más importante todavía.
Es una elección que no está explícita, no aparecerá en la pantalla, pero está allí, ese día decidiremos, elegiremos un camino, un rumbo para la sociedad, para la patria, demostraremos el apoyo a un líder, manifestaremos nuestra voluntad de defender ese camino y a ese líder, haremos una declaración de principios.
Las elecciones regionales son vehículo, oportunidad para manifestar algo más profundo y trascendente que la simple elección de candidatos: ese día decidiremos la voluntad del pueblo de seguir por el camino revolucionario, rumbo al Socialismo, o la resignación de volver al pasado, de cambiar el porvenir luminoso que podemos construir por las engañosas manipulaciones y promesas de los medios y de unos politiquillos que desprecian al pueblo humilde.
Los votos de los oligarcas y los sifrinos serán demostración de querer volver al pasado, a la cuarta, a épocas de miseria para la mayoría, grandes riquezas para los oligarcas y migajas para los sifrinos de la clase media, esos son sus intereses, es de esperar que los defiendan.
Bastantes esfuerzos ha hecho la Revolución para convencer a la clase media de que su futuro y el de sus hijos está en la Revolución, que sólo ella garantiza la felicidad del pueblo, habrá oportunidades para todos, seguridad. No hemos obtenido resultado, la clase media se resiste a pensar, está colonizada y sirve a los intereses de sus verdugos, que son los mismos verdugos del pueblo.
Que la clase media vote de esa manera absurda es comprensible, es aceptable, al fin y al cabo, es una clase sometida a múltiples presiones mediáticas, de valores distorsionados, de fantasías castrantes.
Ahora, el voto importante para la Revolución, el que determina las elecciones regionales, y también la elección de rumbo, el voto que se expresa en la máquina de votación, pero también en la calle defendiendo y construyendo Revolución, es el voto de los humildes, el de los barrios y fábricas, el campesino y trabajador, ese voto vale el día de las elecciones y vale cuando la Revolución esté en peligro.
Se expresa, construye y defiende.
A pocas horas de las elecciones y de la elección, es momento para afinar la estructura que garantiza que la gente vote, que nadie se quede sentado, enchinchorrado, la movilización es una tarea importantísima.
También es tarea principal el convencimiento de la gente.
El trabajo ideológico no se debe descuidar nunca, es necesario explicar hasta el exceso lo que nos jugamos el 23 de noviembre, debemos moralizar al pueblo, derrotar las mentiras enemigas, explicar la trascendencia de las elecciones y de la elección.
El 23 es ocasión para elegir y para construirnos como pueblo capaz de ser dueño de su destino y elevarse hacia metas excelsas, liberarse de la mediocridad.
¡Con Chávez es con lo que Chávez decida!

14.11.08

SEGURIDAD Y CONDICIÓN HUMANA

La inseguridad es preocupación de todos, ocupa lugar primado en las discusiones cotidianas y en las angustias de gobierno y dirigentes bolivarianos. El asunto merece discusión.
Si queremos superar la inseguridad debemos estudiar sus bases más profundas y desde allí construir la solución. Veamos.
Debemos ver a la inseguridad como una falta de control del espíritu social sobre los individuos. Explicamos. Los controles éticos están fallando, el delito no está siendo combatido en la conciencia, o mejor, los valores éticos que controlan a la sociedad no controlan al delito.
¿Por qué ocurre esto?
Variadas son las razones. Una importante es que los valores éticos proclamados, honestidad, solidaridad, amor, están separados de la práctica, hay una gran hipocresía entre ética y moral.
El armazón ético propio del capitalismo, cuya hipocresía puso en evidencia la Revolución, no ha podido ser sustituido por la ética de la Revolución. La Revolución ha fracasado en la instalación de una nueva ética. He allí el fondo del problema de la inseguridad.
En esas condiciones, el egoísmo ha irrumpido desde el fondo del alma de las masas excluidas porque se ha roto la armazon ética que lo mantenía controlado.
Al no funcionar los controles espirituales, los mecanismos represivos del Estado han sido rebasados, entonces, en las avanzadas de las zonas sociales más depauperadas se buscan salidas materiales y espirituales, justifican su existencia de la única forma que les es dada: la violencia egoista. Sobre el prójimo descargan su frustración y sobre el prójimo se valorizan, la rebelión social toma forma de delito egoista.
El delito es un síntoma claro de que la sociedad está enferma, y de que por ahora no hemos encontrado el remedio.
¿Qué hacer?
La inseguridad debe enfrentarse desde dos vertientes principales: una, la represión del Estado, esa es inevitable, pero es a la larga ineficaz.
La otra, la principal, es la restitución de la conexión entre la ética y la conducta, de esta manera la espiritualidad, los valores, la ética, ahora revolucionarios, volverán a cumplir su papel de controlador de la conducta social, y podremos encauzar la energía que hoy se disipa en delitos, en agresiones, por los caminos de la construcción y el beneficio social.
El divorció ocurre porque hay una separación entre la ética y la base económica que la sustenta: se pregona solidaridad y la economía capitalista legitima la guerra de todos contra todos.
Entonces, se debe adecuar la economía a la ética del deber social, esto es, se debe impulsar la propiedad social de los medios de producción y, sobre ese tejido económico, asentar la ética del deber social. La necesidad de la hegemonía de la Propiedad Social de los medios de producción no es un problema meramente económico, es un asunto ante todo, ético. No basta tener la renta, hay que tener el alma de la sociedad.
La Revolución debe ser coherente, lo pregonado debe estar conectado con lo que se hace como individuos y como gobierno.
¡Chávez es Esperanza Socialista!

13.11.08

PREVENIR Y ORGANIZAR

Es difícil predecir en política: quién diría, por ejemplo, que la poderosa Unión Soviética sucumbiría sin disparar un triquitraque. Quién podría imaginar que a menos de noventa millas del corazón del imperio más poderoso del mundo se mantendría encendida la llama de la Esperanza Socialista, resistiendo asedios y bloqueos. Quién iba a vaticinar que aquellos muchachos que juraban al amparo del Samán de Güere estaban fundando un nuevo mundo.
En política es difícil predecir, pero es posible y necesario prevenir, diseñar estrategia, prepararse para el futuro.
Hoy, en vísperas de una elección importantísima que seguramente cambiará el paisaje político, es necesario, más allá de los resultados, prevenir, preparase para todas las posibilidades, que nada nos agarre por sorpresa.
Pase lo que pase, sea cual sea el cuadro futuro la Revolución necesitará una organización poderosa, disciplinada, formada por cuadros capaces de reaccionar de ir a la vanguardia en los días de infortunio, y de dirigir al pueblo en el combate de los momentos de euforia.
Es necesario, urgente rescatar el sentido de la organización revolucionaria de vanguardia, garantiza la continuidad revolucionaria, la que lucha siempre, con viento a favor y con tempestad, la que cruza desiertos siempre al lado del pueblo y del sueño socialista.
Esta organización se hace se construye sobre el animo, el ímpetu de unos pocos, a veces de uno sólo. No olvidemos que la independencia de un continente comenzó con el juramento del Monte Sacro, esta Revolución creció a partir de un embrión de cinco corazones.
Pase lo que pase, aquí necesitamos una organización revolucionaria de vanguardia que socialice la ideología revolucionaria, que la haga pueblo, que nos guíe en la lucha contra la oligarquía y contra el reformismo que tanto daño nos ha hecho. En ese camino hemos avanzado, el PSUV es principio y matriz de esa organización, allí está la piedra primigenia.
Si el imperio intenta truncar a la Revolución por la fuerza, esa organización será la primera en el combate, en mantener la moral, en la batalla contra los firmadores de armisticios, de capitulaciones.
Si el imperio intenta ganarnos por la seducción, esa organización será la primera en desechar las dadivas envenenadas, las lisonjas perversas, y por sobre todas las tentaciones seguiremos el rumbo hacia el Socialismo.
Si el imperio nos llena de ideologías extraviadas, si desde adentro pretende desviarnos para debilitarnos, esa organización de vanguardia revolucionaria, será muro en la lucha ideológica, en el enfrentamiento a las corrientes reformistas. Y será impulsora de la formación ideológica y política del pueblo.
Si somos victimas del triunfalismo, si los éxitos nos nublan la visión, esa organización será guía para encontrar el camino, con ella derrotaremos los vicios que la bonanza acarrea.
Esa organización será vitrina, germen de la nueva sociedad y del hombre nuevo que la humanidad requiere para su salvación, será demostración de que la humanidad puede ser rescatada de que hay Esperanza.
¡Chávez es Esperanza Socialista!

12.11.08

DIRIGENTES Y REVOLUCIÓN

El Comandante Chávez es el líder de este proceso. Por eso necesitamos la colaboración, el complemento de una organización, de una dirección que potencie, vehicule y vigorice ese liderazgo.
La pequeña burguesía, en su versión anarcoide, enfila sus mejores armas en contra de la organización, de la dirección, de los dirigentes.
Esta postura reaccionaria ha hecho mucho daño al movimiento revolucionario, ha creado una suerte de complejo en las direcciones que se avergüenzan de su papel.
Es necesario combatir el virus anarcoide con fuerza, fuera y dentro de nosotros mismos. Veamos.
El pueblo humilde, las clases sociales despojadas, sólo pueden actuar en política si están organizadas y con dirección política.
En la dominación capitalista, el pueblo, las clases, son despojadas económica, social y también políticamente. Se hace de todo para impedir la organización revolucionaria, se ponen a correr teorías disolventes, falsos empoderamientos, desviaciones locales.
Al no estar organizada, al estar desprovistas de dirección, las clases despojadas, el pueblo humilde, es incapaz de diseñar estrategias, actúa espasmódicamente, inofensivo.
Ya sabemos que la dirección es importante, entonces surge una pregunta:
¿Por qué esta Revolución, este pueblo que ha parido un líder como el Comandante Chávez, ha sido incapaz de parir una dirección que lo complemente y dé fuerza al rumbo revolucionario?
Abundantes son las razones, pero podríamos comenzar por revisar el daño de las posturas anarcoides.
La principal deformación anarcoide es separar a los dirigentes de las masas, del pueblo, de las clases sociales despojadas.
De esa manera la función dirigente del Estado, de la organización, de los líderes, queda mutilada. Obtenemos así dirigentes sin pueblo y pueblo sin dirección.
Entonces, lo primero que hay que corregir es la idea de la separación dirección-pueblo.
La dirección en una Revolución, nace del pueblo, es pueblo organizado y conciente, es pueblo que se reconoce a sí mismo, que reconoce a la dirección, al Estado, a los dirigentes, como una parte de sí mismo, como su instrumento para actuar en política.
Es necesario retomar el papel de los dirigentes, saber que sus errores y omisiones son errores y omisiones atribuibles a la falta de conexión dirigente-pueblo. Así los errores son de todos, y los aciertos son de todos. Cuando tengamos conciencia de esto, nos estaremos acercando al Socialismo, tendremos a los mejores dirigentes y al mejor pueblo.
Pensemos en los problemas de seguridad, de la basura, etc., los dirigentes separados del pueblo y el pueblo separado de los dirigentes no han sido capaces de enfrentar esos problemas, de estudiarlos. Unos, los dirigentes, se descocan por buscar más patrullas, más motos, más policías, y así van directo al fracaso y al patíbulo electoral. Los otros, el pueblo, desconectado de sus dirigentes, busca soluciones individuales, aisladas, y espera la oportunidad de guillotinar al “culpable”, es decir, al dirigente que no dirige porque está desconectado del pueblo.
Se forma así un círculo vicioso, una situación de profundización de los problemas, de desánimo, que nos conduce, necesariamente, a sistemas de fuerza, al fascismo.
¡Chávez es Esperanza Socialista!

10.11.08

DESTACAMENTOS DE VANGUARDIA

El mundo padece una profunda crisis, los expertos tienen dificultades para precisar sus alcances, pero todos coinciden en que será de proporciones catastróficas.
La crisis nos alcanzará y entraremos en época de altas turbulencias. Para enfrentarla debemos prepararnos.
Lo primero es estudiar las características de la crisis, luego analizar nuestras debilidades y nuestras fortalezas. Veamos.
La crisis presenta a la Revolución Bolivariana una encrucijada para avanzar o para retroceder. Si intentamos resolverla principal y únicamente en el campo económico, sólo con medidas económicas, entonces irremediablemente saldremos de ella debilitados, a merced de los embates enemigos.
Es necesario afrontar la crisis con la Conciencia del Deber Social. La fortaleza de la Revolución para la batalla que se avecina está en la Conciencia del Deber Social. Sólo un pueblo imbuido de sentido de pertenencia social, sólo una sociedad integrada, puede afrontar con éxito las dificultades. Sólo una sociedad así es capaz de proteger a sus hijos, combatir el desánimo, el desconcierto, el oportunismo, a “los vivos” que en toda crisis procuran enriquecerse con la desgracia de los humildes.
La sociedad venezolana se encamina a una dura prueba, en la que deberá demostrar su temple de fundadora de mundos, el mismo que demostró en los heróicos días de la Independencia.
Debemos reforzar urgentemente la elevación de la Conciencia del Deber Social, imprescindible es atender este pilar de la Revolución , blindar las fuerzas morales de la Revolución.
Es necesario dotar a la sociedad de pilares de conciencia revolucionaria, uno de ellos es un tejido de Destacamentos de Vanguardia.
Estos Destacamentos serán los grandes educadores, estimuladores de la Conciencia del Deber Social, deben constituirse en referencias éticas para el resto de la sociedad. Cuando todo parezca perdido, en las horas más aciagas, ellos deben levantar el ánimo de lucha.
Cuando se pierda el aliento, ellos deben devolver la esperanza, cuando se trate de trabajo voluntario, de vigilancia revolucionaria, de ejemplo, ellos serán primero.
Pertenecer a un Destacamento es un privilegio que sólo tiene como recompensa el reconocimiento de los ciudadanos.
Los Destacamentos de Vanguardia deben agrupar, en palabras del Che: “a los mejores entre los buenos” deben ser los primeros a la hora del sacrificio, los últimos a la hora de los privilegios, a los más concientes y los más desprendidos, los ejemplares.
En ellos debe privar el desprendimiento y el altruismo que hizo posible El Paso de los Andes, la Batalla de Carabobo, el 4 de febrero.
Los Destacamentos se deben regir por un código de ética revolucionario, que les permita ser ejemplo de la sociedad que queremos construir, de la sociedad del futuro, la sociedad Socialista.
Los Destacamentos deben ser la muestra de que la nueva sociedad y el hombre nuevo son posibles. Deben estar en disposición para las tareas más difíciles que la Revolución reclame.
En estos Destacamentos lo que importa no es el número, importa la calidad de sus miembros.
¡Chávez es Esperanza Socialista!

9.11.08

SIEMPRE LA ESPIRITUALIDAD

La Revolución siempre es un asunto de conciencia, o mejor, la Revolución es un cambio radical en la conciencia de la sociedad, en los valores, en la psiquis, en la cultura. Sin ese cambio no hay Revolución, todos los cambios materiales quedan sin efecto, son atrapados por el viejo sistema.
Lo anterior adquiere carácter de dramatismo cuando hablamos de la superación del capitalismo, de la Revolución Socialista. Esta Revolución es un salto nunca experimentado por la humanidad, se trata de una transformación profunda, radical.
Al trascender el capitalismo se dejan atrás todos los sistemas basados en la explotación del hombre por el hombre, todos los sistemas egoístas, de esta manera la humanidad, según palabras de los clásicos, pasa de la prehistoria a la historia.
Significa la realización del humano, el encuentro del humano consigo.
Y este cambio requiere como ningún otro una alta dosis de conciencia, no es un simple cambio material, es el cambio más profundo, radical, que el espíritu humano ha experimentado.
Podríamos decir, que el espíritu vence definitivamente a la sociedad capitalista que ha transformado a la realidad, a la materialidad en mercancía. Así el hombre se reencuentra con lo que de humano tiene, y lo desarrolla a niveles nunca vistos. Oigamos a Fidel:
“Quizás lo más útil de nuestros modestos esfuerzos en la lucha por un mundo mejor será demostrar cuánto se puede hacer con tan poco, si todos los recursos humanos y materiales de la sociedad se ponen al servicio del pueblo.
Ni la naturaleza debe ser destruida, ni las podridas y despilfarradoras sociedades de consumo deben prevalecer. Hay un campo donde la producción de riqueza, puede ser infinita: el campo de los conocimientos, de la cultura y el arte en todas sus expresiones, incluida una esmerada educación ética, estética y solidaria; una vida espiritual plena, socialmente sana, mental y físicamente saludable, sin lo cual no podrá hablarse jamás de calidad de vida. ¿Acaso algo impide que podamos alcanzar tales objetivos?”
Fidel nos dice que la verdadera riqueza del humano está en los conocimientos, la cultura… en resumen, una vida espiritual plena.
Ese es el objetivo del Socialismo, la sociedad del “ser”, que se sobrepone a la sociedad del “tener”, donde el humano vale por lo que consigue atesorar a costa de apropiarse del esfuerzo ajeno.
Sólo a un pueblo que haya alcanzado altos niveles de esa espiritualidad, de esa solidaridad, de esa Conciencia del Deber Social, le está dado construir el Socialismo y defenderlo. Porque sólo un pueblo así comprenderá la importancia de la tarea, no la cambiará por prebendas materiales circunstanciales.
La Revolución Bolivariana tiene el inmenso reto de elevar en el pueblo esa conciencia y esa espiritualidad, sólo así podremos avanzar y enfrentar los obstáculos que la situación mundial sin duda nos presentará.
Todas las acciones de la Revolución deben tener como objetivo la elevación de la Conciencia del Deber Social. En esta batalla el principal instrumento educativo es el ejemplo y la verdad.
¡Con Chávez es con lo que Chávez decida!

8.11.08

2009

El 2009 será un año definitorio para la Revolución Bolivariana. Más allá de los resultados electorales, el reto será inmenso. En el 2009 las condiciones estarán maduras, será necesario un salto hacia otra dimensión revolucionaria, entraremos en otra etapa revolucionaria. Veamos.
En estos años de Revolución el pueblo ha conquistado lo principal para hacer una Revolución y defenderla, ha comprendido que sólo un gobierno que nace de sus entrañas, que se identifica con sus angustias y palpita con sus intereses, que lo ama porque son una misma sustancia, sólo un gobierno así hace posible emprender caminos de redención.
Ese es uno de los avances fundamentales de esta Revolución: la identificación del pueblo con su Estado, con su gobierno, dejando atrás de esta manera las veleidades anarcoides que, enfrentando al pueblo con su Estado, tanto daño han hecho a las revoluciones. Los humildes entienden que junto a su Estado se pueden equivocar, pueden extraviarse, pero juntos encontrarán el camino correcto.
Cuando un pueblo se encuentra con la disciplina, con la organización, con la fraternidad, está dando pasos trascendentes hacia la construcción de su futuro. Ya tenemos los esquemas organizativos, el PSUV y los consejos comunales, posibles de ser modificados, reforzados, perfeccionados, pero el paso en el camino correcto está dado.
Este pueblo se está encontrando con el trabajo colectivo, comprende así la fuerza del trabajo social cuando es liberado del fraude capitalista y va en beneficio de toda la sociedad. Siente la fuerza constructora de riqueza material y espiritual que encierra el trabajo social cuando revierte en beneficio de toda la sociedad.
El pueblo ha comprendido la carga amorosa que lleva la construcción del Socialismo, y ahora hay condiciones para avanzar.
La oligarquía, que no cesa en su intención de truncar a la Revolución , en el 2009 intentará nuevos ataques, la forma de estos será determinada por los resultados electorales, no olvidemos que son cobardes y taimados. De lo que sí estamos seguros, es que no se calmarán hasta ver enterrada la posibilidad socialista, todas sus acciones tienen como objetivo truncar la Revolución.
Ellos usarán todo su arsenal, desde las falsificaciones del Socialismo, hasta la violencia fascista. Propondrán pactos y diseñarán golpes de Estado, sin excusar al magnicidio.
La agresión oligarca, en cualquiera de las formas que adopte, sólo podrá ser derrotada fortaleciendo la conciencia y la espiritualidad revolucionaria y socialista en el pueblo. Esa es la gran tarea, el gran salto, todos los planes de construcción y defensa del Socialismo deben, tienen que sustentarse, en la espiritualidad socialista.
El año 2009 debe ser el año de la gran ofensiva de la conciencia y la espiritualidad revolucionaria.
Así como hemos movilizado las fuerzas para los PDVAL y las Misiones, con la misma urgencia, con el mismo entusiasmo, debemos movilizar para la sustitución de la conciencia egoísta capitalista por la conciencia amorosa socialista. El 2009 debe ser el año de la preparación del pueblo para grandes avances.
¡Con Chávez es con lo que Chávez decida!

7.11.08

TAREK UN POETA CON MEMORIA

Lo conocimos en Mérida, pelo largo, corazón grande y transparente, buscando a la injusticia en cada esquina para batirse con ella por la luz y la humanidad, blandiendo las espadas del verbo que ya afinaban en su poesía.
Líder nato que vino del Oriente a reforzar los contingentes que intentaban construir un mundo donde el sueño de vivir como hermanos se hiciera realidad.
Eran días de peleas callejeras, de tertulias revolucionarias, de amores intensos. Las piedras se cruzaban con el verso, las balas ventajistas se estrellaban contra la dignidad de los jóvenes recién salidos del liceo y de la aldea.
Allí se forjó la hermandad que hoy somos.
El devenir nos separó, cien caminos se abrieron y vino la diáspora.
Ahora encontramos a aquel joven poeta convertido en gobernador, nos acercamos a él con aprensión, el tiempo puede traer olvido de caras y sentimientos.
Se muestra alegre de nuestra visita, su madre amable nos ofrece café, y así, entre dulces árabes y sorbos, comenzamos a hablar con aquel muchacho que hace más de treinta años conocimos.
Comienza con tacto, explica la política electoral, comprensible, es candidato a la reelección, se muestra entusiasmado, el pueblo a su paso sale a la calle y escucha su llamado. Nos dice de sus construcciones materiales: CDI, módulos de Barrio Adentro, reconstrucción de hospitales… todavía no aparece el poeta.
Las construcciones tienen nombres de recuerdo: Kleber Ramirez, Diego Salazar, Américo Silva, jalonan la conversación hacia Cantaura la heróica, allí un monumento indica que el corazón humano está intacto, que no hay olvido, que el verbo acompaña la pasión por los humildes.
Sus versos a los héroes caídos, declamados con el espíritu que no olvida la epopeya merideña, iluminan el camino del futuro. Hay Esperanza, hay continuidad en el empeño, la llama clara sigue calentando corazones rebeldes.
Tarek regresa a su obligación de Gobernador de Anzoátegui y candidato a la reelección, y llama a su electorado a la contienda de noviembre, que califica de trascendente. Allí se va a decidir el destino de está Revolución, del Comandante, de la sociedad toda y, por qué no decirlo, de la humanidad.
Nos despedimos de Tarek, el poeta que tiene memoria, deseándole el triunfo, que es el triunfo de su pueblo.
Este muchacho nacido en el Tigre y que ha recorrido al mundo con su vena poética, que ha ido a Cuba a llevar su verso solidario a aquel pueblo asediado por la mayor potencia que ha existido jamás, y viajado a Paquistan acompañando a los internacionalistas cubanos, que curaban almas y cuerpos maltratados por la naturaleza desatada. Este muchacho que por sobre todo es fiel hasta el exceso al Comandante, merece ganar.
¡Con Chávez es con lo que Chávez decida!

6.11.08

EL CARÁCTER DE LAS ELECCIONES

El carácter de las elecciones varía. En una sociedad estabilizada, con un sistema donde la lucha de clases tiende a desaparecer porque los intereses sociales prevalecen sobre los intereses de una clase, las elecciones son un evento para escoger a los mejores administradores, son acontecimientos normales, no traumáticos.
Al contrario, en una sociedad con fuerte división de clases, con enfrentamiento cruento entre ellas, con disputa del poder acentuada, es territorio de confrontación entre los diversos proyectos sociales.
En este caso, que es el de Venezuela, las elecciones no resuelven las tensiones sociales, intentan inútilmente saldar cuentas entre los factores de la lucha, amortiguarla, conducirla, y a lo sumo consiguen evidenciarla.
Son ilusiones creer que las elecciones resuelvan el gran drama de la sociedad venezolana. Veamos.
La Revolución sucede como respuesta a la crisis terminal del pacto de punto fijo, incapaz de adaptarse a los nuevos requerimientos de la globalización capitalista, atrapado en un populismo que ya no se podía financiar. Esta crisis produce una turbulencia que es aprovechada por la Revolución Bolivariana con la única propuesta viable: refundar a la República , hacer una constituyente, una nueva constitución.
Desde aquellos días la crisis se ha mantenido en su máxima confrontación, golpes, magnicidios, saboteos están siempre presentes en nuestra historia reciente, basta leer los periódicos o ver la televisión para percibirla.
La Revolución Bolivariana ha cumplido una etapa con éxito, el pueblo humilde se ha encontrado con su gobierno, se ha recuperado la esperanza, se empieza a caminar hacia metas de organización superior, pero, y esto debe remarcarse, la lucha de clases está intacta, la confrontación entre los oligarcas y el pueblo humilde persiste, con miles de variantes, con matices, pero siempre con una posibilidad de violencia extrema.
De allí, que estas elecciones no resolverán la confrontación, sólo son preparación para una batalla que continuará más allá de noviembre.
La Revolución Bolivariana debe ir a una etapa superior: desmantelar la institucionalidad heredada, empezando por el sistema electoral y el aparato del Estado. Es imprescindible una Revolución en la conciencia de la sociedad, se debe sustituir la conciencia egoísta por la conciencia amorosa socialista entrelazada con la Propiedad Social de los medios de producción.
La oligarquía intentará yugular a la Revolución , sus formas variarán según el escenario que surja de noviembre, usarán la violencia en un caso, y en otro propondrán pactos con los sectores débiles. Hagan lo que hagan no podrán resolver la turbulencia social, ellos no tienen proyecto viable, sólo el regreso a la cuarta que ya está superada, agotada en el alma popular y en la historia.
El dilema de esta sociedad sigue siendo Socialismo verdadero o la barbarie fascista. Aquí no hay posibilidades de transiciones hacia atrás, ni de contrabandos inoperantes.
Entonces, las elecciones regionales deben ser vistas como una batalla en la gran marcha de la confrontación, centenaria ya, entre los humildes que hicieron la independencia junto al Libertador, y los oligarcas que secuestraron el sueño.
¡Con Chávez es con lo que Chávez decida!

5.11.08

LA LEY DE LA CONCIENCIA SOCIALISTA

No son frecuentes las oportunidades para hacer historia grande, la que funda épocas, la que marca rumbos. Son momentos en que los pueblos y los individuos son convocados para lo trascendente, para lo excelso. Si responden pueden marcar el rumbo de la humanidad, partir la historia.
El nuestro es un pueblo privilegiado, varias son las oportunidades en las que ha sido llamado para lo extraordinario y siempre se ha presentado a la cita con la historia.
Bolívar, hijo de este pueblo, parido por él, nos guió por todo el continente rompiendo cadenas y enderezando entuertos. Iniciamos así una época de independencia política que todavía dura, y nos fundamos como pueblo libertario, reserva moral de la humanidad.
Muchos hijos de este pueblo han comandado la tarea de completar la obra que Bolívar dejó inconclusa: Zamora, Gustavo Machado, Américo Silva, Fabricio, abonaron con su vida fecunda el camino hacia la liberación definitiva de estos pueblos.
Hoy en Venezuela, con la Revolución Bolivariana , vivimos un intento fundacional. Veamos.
Aquí llevamos adelante la construcción del Socialismo por vía pacífica, esto supone transitar un camino inédito, lleno de incertidumbres, de necesidades teóricas, de combates en territorio dominado por la ética oligarca.
En el camino hemos cometido errores y también conseguido importantes éxitos. La intención es construir un nuevo mundo y un nuevo humano, aunque a veces caminemos a tientas, nos conduce la certeza de que el esfuerzo es indispensable para la sobrevivencia de la vida, siempre nos mueve un profundo amor por la humanidad.
En nuestro avance descubrimos leyes de la Revolución pacífica. Una de estas es la “Ley de la Conciencia ”: la principal batalla de la Revolución es por la sustitución de la conciencia, de los valores de la ética capitalista egoísta, por la conciencia y los valores de la ética socialista amorosa. Y esta batalla se da en territorio dominado por la espiritualidad capitalista.
Vivimos en medio de la espiritualidad enemiga, que está con nosotros y en nosotros. Esto le confiere a la lucha unas características únicas que diferencian la Revolución pacífica de la Revolución no pacífica.
La “Ley de la Conciencia ” nos indica la necesidad de medidas urgentes.
Se han hecho esfuerzos, pero son incompletos e insuficientes. Es necesario estudiar el asunto con la seriedad de lo vital. Lo primero es entender que cualquier paso en esta batalla intentará ser capturado por la espiritualidad oligarca, para burocratizarlo, mediatizarlo, despojarlo de acción revolucionaria. Ejemplos nos sobran, no es el caso estudiarlos, bastará mencionar escuelas, misiones y motores que han sido atrapados.
Es necesario enfatizar que cualquier esfuerzo estará destinado al fracaso si no viene acompañado por cambios radicales de la institucionalidad oligarca, origen y soporte de la espiritualidad capitalista.
Uno de estos cambios urgentes es en el sistema electoral, construido para sembrar en el pueblo egoísmo, individualismo, fragmentación social, estímulo de valores mercantiles, subasta de voluntades, creador de irresponsabilidades.
El pueblo debe estar a la altura del reto histórico, mantener la esperanza, seguir avanzando.
¡Chávez es Esperanza Socialista!

4.11.08

LOS CAMINOS DE LA POSIBILIDAD

Hoy transitamos los caminos de la posibilidad, podemos avanzar hacia el Socialismo, pero también existe el riesgo de retroceder hacia el capitalismo. Son tiempos de incertidumbre, pero también de esperanzas.
El reto es detectar lo que nos hace avanzar hacia el Socialismo y lo que nos hace alejarnos de la posibilidad socialista. Y emprender con fuerza y decisión los cambios necesarios, por difíciles que sean.
Estamos en un proceso electoral que se acerca a su desenlace, es muy importante que la Revolución salga fortalecida de esa contienda, que el Comandante Chávez salga fortalecido. No basta la declaración de ser chavista, es necesario en la práctica, con el voto, afirmar ese apoyo. Los candidatos de Chávez deben ganar.
Si el Comandante sale debilitado de estas elecciones, entonces la posibilidad restauradora capitalista toma fuerza. Allí, en la oligarquía, se soltarán nuevamente los demonios, como mastines hambrientos se lanzarán sobre la Revolución.
Unos intentarán hacer pactos con los bolivarianos débiles, negociar al Socialismo, a la Revolución , a los sueños del pueblo y al Comandante Chávez. Intentarán volver a la época del pacto de punto fijo, que tanto publicitaron en estos días.
Este pacto pondría al Comandante en una situación de debilidad, que será cuestión de un pequeño temblor para que todo se vaya al olvido.
Simultáneamente, otros con las agallas grandes, al ver la debilidad Bolivariana producida por el pacto confuso, intentarán la vía violenta, activarán golpes y magnicidios.
Pretenden que en el pueblo cunda el desencanto, el desespero y la confusión, para eso trabajan sus periódicos, televisoras y radios. La oligarquía aprovechará para incitar a la indisciplina social, lo que llevará refuerzos a sus intenciones, el pacto lleva implícito una amenaza de ingobernabilidad.
Debemos entender la encrucijada en que nos encontramos, y la responsabilidad de cada uno de nosotros en la determinación del rumbo de esta sociedad y de la humanidad entera.
El pacto con la oligarquía nos conducirá al despeñadero, la única manera de salvar al Socialismo, a la Revolución , es con más Socialismo. Sólo el Socialismo, la conciencia socialista, nos hará suficientemente fuertes como para superar cualquier crisis.
Debemos estar a la altura del reto histórico, descifrar los obstáculos inéditos que se le presentan a una Revolución cuando es pacífica.
Debemos salir fortalecidos de las elecciones, sólo de esa manera podremos profundizarla, defenderla, depurarla.
En la etapa que comienza después de noviembre es necesario cambiar profundamente la institucionalidad que hemos heredado de la oligarquía, crear una institucionalidad revolucionaria.
Es necesario profundizar en la construcción de la conciencia revolucionaria.
Es necesario fundar una nueva relación con el trabajo, soportada por la Propiedad Social de los medios de producción.
Los cambios sólo son posibles con un Chávez fortalecido, con una Revolución fuerte.
Si perdemos a la Revolución , si perdemos al Comandante, si matamos la esperanza, a la posibilidad de ir hacia el Socialismo, el país se enrumbará por el camino capitalista, y ya conocemos lo que eso significa: volver a las épocas de desamparo, de miseria espiritual y material.
¡Chávez es Esperanza Socialista!

3.11.08

LINDA BARINAS

Tomamos prestado el título de la canción para intentar exponer algunas reflexiones relacionadas con las elecciones regionales en el Estado Barinas.
La Revolución Bolivariana atraviesa una difícil turbulencia, las oligarquías se oponen a la marcha de redención de los humildes y contra ella activan sus mejores armas. Combinan las agresiones físicas con los ataques a la espiritualidad.
Los ataques a la espiritualidad son los más peligrosos, le han dado más frutos que los ataques físicos. El 2 de diciembre fue un éxito oligarca, producto de ataques directos a la espiritualidad revolucionaria. En esa ocasión se manipuló el corazón del Pueblo Chavista, se hizo dudar a la masa Bolivariana y se consiguió que se abstuviera.
Ahora con las 26 leyes de la habilitante los oligarcas han encontrado excusa para lanzar una ofensiva que en su primera etapa tiene como objetivo minar la espiritualidad, la confianza. Repiten la táctica del 2 de diciembre.
En la segunda etapa, después de debilitar la Revolución ensayarán una salida cruenta.
En estas circunstancias Barinas ocupa lugar destacado en esta batalla electoral que es ante todo una batalla por la espiritualidad. En Barinas está la cuna de la Revolución y también está el corazón espiritual de la Revolución.
Ganar las elecciones en Barinas fortalece a la Revolución, nos indica que el núcleo, el alma de la Revolución tiene santuario en la tierra de Chávez. Un triunfo en Barinas se irradiará por toda la nación anunciando que el corazón espiritual se ha preservado. ¡Moraliza!.
El continente está expectante, el día de las elecciones debemos vocear a todo el mundo que la tierra del Comandante es un bastión de Revolución y lealtad.
El enemigo imperial y oligarca sabe de la importancia de Barinas para la Revolución y hacia ella enfila sus mejores armas. Consiguieron dividir a los chavistas, sembrar dudas, ambiciones pequeñas y cosecharon traiciones.
Ahora es deber de los revolucionarios bolivarianos y chavistas, sobreponerse a estos obstáculos y, por sobre cualquier dificultad, preservar a Barinas.
Barinas debe dar hoy nuevamente muestras de su fibra libertaria, del espíritu que libró la Batalla de Santa Inés, del ímpetu que hizo posible el Paso de los Andes, del desprendimiento que acompañó a Zamora en su reivindicación de las proclamas de Bolívar.
Barinas, debe pasar por sobre las mezquindades del momento y elevarse a las alturas que la historia reclama, debe proteger por sobre lo errores y desviaciones a la Esperanza en la Revolución. Con Revolución todo se puede arreglar, sin Revolución, muere la Esperanza y todo está perdido. Al país lo cubriría la nube oscura del capitalismo creador de miseria.
Barinas debe ir a la batalla electoral entonando en el corazón el himno de la Federación: ¡oligarcas temblad!
Después de noviembre Barinas debe seguir siendo linda, iluminada por un glamoroso triunfo digno del altar de la lealtad.
¡Adán Gobernador!
¡Chávez es Esperanza Socialista!
¡Chávez es garantía!
¡Estar con Chávez, es estar con lo que Chávez decida!

2.11.08

EL PAPEL DE LOS EMPRESARIOS

Esta Revolución pacífica, inédita, socialista, que ocurre en medio de dificultades espirituales y materiales, que convive con los medios de deformación enemiga que nos bombardean día y noche con su veneno engañador, con el asedio constante de un entorno internacional hostil, con nuestras propias debilidades, recorriendo un camino plagado de enemigos y de incertidumbres, en medio de tantas dificultades, esta Revolución Bolivariana debe transitar aún muchos caminos teóricos. Es fundamental afinar la teoría, única manera de tener guía para avanzar.
Existen abundantes puntos para la discusión, para aclararnos, para adaptar la teoría universal a nuestra realidad.
Uno de ellos es el papel de los empresarios en la construcción por vía pacífica del Socialismo. Veamos.
Unos proponen una convivencia, un hibrido capitalsocialismo, que siempre, así lo dice la historia, ha dado como resultado que el capitalismo engulle al Socialismo. Otros ignoran el problema. Algunos desprecian a los empresarios, subestiman su aporte.
Entonces la pregunta es ¿Cómo incorporar a los empresarios a la construcción del Socialismo?
Hasta ahora ha prevalecido la idea de que el empresario forme empresas capitalistas con el apoyo del Estado, esta idea se justifica con la excusa de elevar la producción. El resultado, por supuesto, será, y es, más capitalismo y menos Socialismo.
Indudablemente que la experiencia de los empresarios capitalistas es muy útil para la construcción del Socialismo, pero el aprovechamiento de esa experiencia no puede ser a costa de sacrificar al Socialismo, eso no tendría sentido.
¿Qué hacer?
Existen en Cuba Socialista ejemplos de ese aprovechamiento que nos puede ayudar a esclarecer el problema. Estudiemos un caso.
Se trata de Tirso Sáenz, un ingeniero químico graduado en Estados Unidos, empleado de una gran compañía trasnacional, militante de la Juventud Estudiantil Católica, anticomunista.
Tirso decidió después de la Revolución permanecer en Cuba desechando las propuestas de trabajo en el exterior. Tirso se incorporó a las tareas de construcción del Socialismo, aportó su experiencia, sus conocimientos adquiridos en el capitalismo y llegó a ser viceministro del Che.
La experiencia de Tirso muestra un camino para la incorporación de los empresarios, para el aprovechamiento de sus capacidades, de sus experiencias. Los empresarios se deben incorporar a la construcción del Socialismo, esto es, deben poner su experiencia al servicio de la construcción de la economía socialista, fábricas socialistas, distribución socialista, etc. Y nunca ponerse al servicio del desarrollo capitalista.
De esta manera la Revolución ofrece a los empresarios una vía de incorporación, los asimila.
Los empresarios honestos, los que se deslastraron de la ética infame del capitalismo, tienen así oportunidad de aportar a la construcción de la patria. Ahora bien, los que pretendan socavar al Socialismo desde adentro, construyendo capitalismo con retorica socialista, no tienen cabida en una Revolución.
Los empresarios y gerentes de buena voluntad, como Tirso Saenz, son bienvenidos al Socialismo, se les aplaude su gesto altruista, pero la Revolución debe tener un rechazo profundo por el sistema capitalista, por la oligarquía como sistema.
¡Chávez es Esperanza Socialista!