8.5.08

EL OMBLIGO DEL ELEFANTE

En política, y más si es política revolucionaria, es necesario atender simultáneamente varios frentes, y además es necesario saber determinar en cada momento cuál es el frente principal y cuáles los frentes subalternos. De esta capacidad depende el éxito o el fracaso.
Esta capacidad la tienen desarrollada las organizaciones que saben “pulsar” la situación política.
Este pulsar, no es mecánico, no es una ecuación matemática, es un sentimiento, un oler, un olfato que les permite palpar el momento político y dirigir a la masa hacia la construcción del futuro.
La situación que atraviesa la sociedad venezolana exige que la organización de los revolucionarios, el PSUV, afine esta capacidad, es necesario colocar el énfasis en el frente principal. Veamos.
El Comandante ha alertado sobre un plan secesionista, que ya vemos en marcha, los rosalitos ya lo activan en el Zulia y otros lacayos lo secundan.
El pronunciamiento de baduelito, la acción del grupo golpista 2 de diciembre, los pronunciamientos del congreso gringo amenazando con represalias contra Chávez, los susurros a los militares, las campañas de los medios.
Todo esto dirigido por el imperio dibuja un plan cruento en marcha contra la Revolución.
En esta situación de agresión, que se recrudece cada hora, la Revolución más que nunca precisa una organización política que haga política, que apuntale con su acción el liderazgo del Comandante.
Es aquí que debemos mostrar una preocupación: El PSUV, que coincidimos con sus dirigentes, es un partido inmenso, quizá el mayor de toda la historia de Venezuela, pero es como un elefante que sólo se ve al ombligo. Tiene meses trabajando en sí mismo.
Primero fue la etapa de su formación, transcurrieron meses organizándolo, era comprensible, pero ya se llegó a la formación de la Dirección Nacional y a las Direcciones Regionales, y todavía el PSUV, sigue enclaustrado, ahora sumergido en el problema de las elecciones regionales.
Es necesario que se comprenda que las regionales son importantísimas, se deben ganar, recuperar el terreno perdido. Pero se debe entender también que esas elecciones regionales, son las menos regionales de las elecciones: allí se triunfa solo enlazándolas con la política internacional y la nacional.
No se ganan con un partido de espaldas a la realidad, sumergido en sus propios problemas. El partido no es la realidad.
Es urgente salir a la calle con política grande, la que explica los problemas desde su aspecto internacional hasta lo pequeño de un barrio.
Es necesario, y esa es una función principal de la organización política, que la masa entienda que lo que se decide en noviembre no es lo local sino el destino estratégico de la Revolución, la integridad de la patria, el destino del continente.
Es urgente que el PSUV, salga de su mundo interior y dirija las necesarias movilizaciones políticas, a favor de Bolivia, por ejemplo, de condena a las declaraciones del grupo 2 de diciembre y del general rastrero, en fin, es necesario que el PSUV haga política, retome la grandeza ofensiva.
¡Chávez es Socialismo!

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