18.2.13

LA IMPORTANCIA HISTÓRICA DE CHÁVEZ (Lunes 18-02-2013)


Cuando la historia parecía detenida y los teóricos revolucionarios inventaban atajos para cambiar de casaca, cuando los pueblos vieron reptar a sus dirigentes, el futuro estaba a ras del suelo y el vuelo alto era cosa de locos.

En aquellos días de fin de la historia, de fukuyamas y tonis negris, de tumultos que no destruían ni construían, de “somos pero no tanto”, de “el capitalismo no es malo sólo hay que controlar a los que abusan”, en esos tiempos en que la humanidad cayó en las tinieblas del conformismo y el Quijote se refugió en una isla heroica, en esos días ocurrió el milagro y el milagro se llamó Chávez.

La inmensa dimensión histórica de Chávez es difícil de captar por sus contemporáneos, la cotidianidad y la mezquindad nublan la comprensión histórica. Veamos.

La causa socialista estaba aplastada por una multitud de teorías distraccionistas, el eurocomunismo había sellado la claudicación de Europa, y teorías similares brotaban en el planeta. La Unión Soviética, China, devenían en su contrario, el capitalismo señoreaba en todo el planeta. Sólo la voz solitaria del Profeta del Caribe gritaba desde su isla advirtiendo que el mundo corría hacia su destrucción.

En ese ambiente sucede un rompimiento del sistema de dominación instaurado por los capitalistas, una fractura en el sistema electoral burgués, que se las arregla para embobecer a las masas y legitimar a los agentes del capitalismo.

El 4 de febrero, un gobierno consagrado en elecciones burguesas, fue desconocido por un hecho de fuerza de carácter revolucionario, eso equivale al 1810 cuando se desconoce a una monarquía consagrada por Dios. Ese es el primer hecho histórico. Luego Chávez, un candidato insumiso a las oligarquías, gana unas elecciones diseñadas para impedir esos triunfos.

A partir de allí se despliega el milagro: el gobierno se declara antiimperialista, anticapitalista y ¡socialista! Esta postura fue un relámpago en aquella oscuridad mundial que asesinaba la posibilidad de la vida. Los ojos del mundo se fijaron en el país que osaba tender la mano al Socialismo y romper la unanimidad del conformismo.

Si aceptamos que la humanidad irremediablemente se extingue bajo el capitalismo, nos daremos cuenta de la extraordinaria importancia de la acción de Chávez: reabrió el camino de la esperanza socialista, en otras palabras, el camino de la salvación de la humanidad.

El camino no ha sido fácil, todas las fuerzas del imperio capitalista se han confabulado contra la esperanza. Se ha sembrado confusión, se proponen extravíos y, los fascistas como buitres, revolotean buscando debilidades.

Ahora es necesario continuar con el milagro, es imprescindible que el Socialismo se concrete en una nueva relación del humano con la naturaleza y que la noción de armonía prevalezca sobre la nefasta noción de desarrollo. Es necesario, vital, reconstruir la relación amorosa entre los humanos, replantear las necesidades y la manera de satisfacerlas. De no hacerlo vendrá la restauración y la llama se extinguirá.

El relámpago que rompió la oscuridad debe protegerse, no debe cesar.

¡Con Chávez siempre!

17.2.13

RAÚL (Domingo 17-02-2013)


La oligarquía internacional enfila su veneno contra la Revolución Cubana, contra Fidel y Raúl. El ataque no es nuevo, tiene tantos años como la gesta heroica del Moncada y del Granma.
 A la burguesía le horripila la Revolución Cubana, siempre trata de aislarla, intenta ocultarla con mentiras, los gobiernos lacayos del imperio la apartaron de la OEA, los gringos y europeos la someten a bloqueo genocida. No obstante, como en la época de la  primera Independencia, las ideas libertarias traspasan los muros de los dominantes y tocan el corazón de los humildes convocando rebeliones redentoras. 
La acusan de manera burda de injerencia, de dar órdenes, de dirigir a esta Revolución. La respuesta está en palabras del Che, en su carta de despedida a Fidel: "digo una vez más que libero a Cuba de cualquier responsabilidad, salvo la que emane de su ejemplo". Es así, los procesos liberadores iluminan al mundo con el brillo de su ejemplo, y esa luz no la apaga nadie, nada. La Revolución Francesa guió la transformación de aquellos siglos, en ella se inspiró Bolívar. La Revolución Soviética conmocionó a la humanidad y sirvió, desde aquel glorioso octubre, de ejemplo a todas las Revoluciones.
La Revolución Cubana, sus líderes, Fidel, el Che, Raúl, son ejemplo que nace en el asombro del Moncada, del Granma, de la Sierra, su luz ha impregnado de esperanza a los mejores hombres de este continente, con ella se restableció la continuidad de la batalla que comenzó con Bolívar y Martí, y hoy lidera Chávez. La burguesía internacional y sus secuaces nacionales no podrán detener este ejemplo.
La Revolución venezolana está entrañablemente unida a las luchas libertarias universales, no puede ser un hecho aislado, lucha contra la burguesía, contra el capitalismo imperial, que está unido en un sólo interés. Aquí es oportuno recordar el mandato del Libertador: "La opresión está reunida en masa, bajo un solo estandarte, y si la Libertad se dispersa no puede haber victoria en el combate". No es pensable una Revolución sin un profundo internacionalismo, como no es pensable una burguesía sin complicidad internacional. La idea de un capitalismo nacional es un disparate que siempre saldrá caro. La idea de una lucha local, de soluciones locales, es una ilusión que se pagará con derrota.
La Revolución Bolivariana debe estar entrañablemente unida a los movimientos revolucionarios, a los gestos emancipadores, a los gritos de protesta de todo el planeta, esa es la verdadera unión que pregonaba Bolívar. En esa idea Cuba ocupa un lugar de honor ganado en el campo de batalla de las trincheras de ideas y también en las trincheras de piedras. Sospéchese de Revolución que no sea internacionalista, que no sea hermana de la Revolución Cubana.
Rendimos un homenaje a Raúl, sin duda un Prócer de la segunda Independencia de este Continente, que comenzó con la emancipación de Cuba. La historia registrará el heroísmo de ese pueblo y de sus dirigentes que supieron mantener en alto la bandera de la redención de la humanidad, del Socialismo.
¡Con Chávez y con Raúl!

16.2.13

LA CLASE OBRERA (Sábado 16-02-2013)


Se avecinan días fundacionales, en ellos se decidirá el futuro de la nación. El rumbo dependerá en gran medida de la clase obrera, sabremos si realmente es consciente de su papel histórico o si es mera posibilidad. Veamos.
La Revolución atraviesa un período de turbulencia, ¿quién lo puede negar?, hay desajustes en todos los campos de la vida social. La ausencia de Chávez es trauma de considerable importancia, la economía requirió reformular el precio del dólar, no consigue la Revolución controlar al capitalismo, la ofensiva de acaparamiento oligarca es una realidad, la conspiración es denunciada por mentes lúcidas, dejó de ser una suposición remota.
En este paisaje se observan dos conductas principales del movimiento obrero. Los dirigentes colonizados por la ideología burguesa, no salen de la lucha economicista y saltan al ruedo pidiendo aumentos, prebendas. De esta manera reducen el papel obrero a simples piezas del mercado, vendedores de la fuerza de trabajo, lo privan de su papel político, de factores en la conducción de la sociedad, le anulan su potencial de cambio.
Frente a estos, están los dirigentes obreros herederos de las mejores tradiciones, de las elevadas luchas obreras, de sus mejores combates, conscientes de su papel en las luchas reivindicativas de la clase pero también y principalmente de las grandes metas de la liberación de la sociedad del yugo capitalista, que plantean la lucha en otro terreno. Entienden que la principal reivindicación obrera es mantener la vigencia de la posibilidad socialista, y  a ese empeño subordinan todas sus acciones.
Comprenden estos últimos que sería un crimen histórico que por unas reivindicaciones de ocasión pongan en peligro el camino al Socialismo. Por eso se guían, en esta hora difícil, por la consigna ¡Si perjudica la marcha al Socialismo perjudica a la Clase Obrera, si favorece al Socialismo es bueno para la Clase obrera! De esta manera no cae en ilusiones momentáneas, no cambia su papel estratégico por un plato de lentejas inmediato.
 Es hora estelar para la Clase Obrera, tiene la rara oportunidad de conducir al resto de la Sociedad por los rumbos de su transformación definitiva. Es su deber hoy plantear las metas que signifiquen el avance del Socialismo, dejar claras sus características materiales y espirituales, luchar contra el reformismo, contra el capitalismo que busca extraviar el rumbo, y también contra los que desconocen el momento histórico.
Hoy es necesario, indispensable, cerrar filas con las instrucciones del Comandante, jugar cuadro cerrado con Maduro y el equipo, sin mezquindades, sin condiciones, defender al gobierno revolucionario de las amenazas vengan de donde vengan, combatir la búsqueda de atajos, nadie tiene más posibilidades revolucionarias que el gobierno revolucionario. La primera condición es existir, la Revolución debe existir, y dentro de ella podremos corregir todo.
Hoy tiene más vigencia que nunca la consigna ¡Con Chávez todo, sin Chávez nada! ¡Dentro de la Revolución todo, fuera de la Revolución nada! La clase obrera debe ser el ejemplo de conciencia revolucionaria que el planeta necesita, de lucha por cambiar al mundo, de grandeza.
¡Con Chávez!

15.2.13

¡RECTIFICAR! (Viernes 15-02-2013)


El principal pilar de la Revolución es su capacidad de rectificar, de corregir errores. Esta cualidad es decisiva, de ella depende su futuro. Revolución que no evalúa, que no rectifica, está condenada al fracaso. Las recientes medidas económicas, la tolvanera que han levantado, exigen reflexión que lleve a rectificaciones. Veamos.
Las medidas cambiarias, su discusión, deja en evidencia un problema central de nuestra economía: ¿Qué hacer con la renta petrolera?
Esta pregunta gira sobre nuestra sociedad desde hace cien años. Aquí la política está determinada por la actitud de los gobiernos frente a la renta, por su tamaño. Una bonanza determina un buen gobierno, unos precios bajos un mal gobierno, tanto es así, que se dice que aquí quien tumba gobierno son los precios bajos. Desde siempre los gobiernos se han limitado a administrar la renta, y lo han hecho de manera más o menos desatinada, sin mayor preocupación que ver el periódico en la mañana para enterarse de los precios del oil y dejar que permee un poco hacia abajo. Lo demás corría por cuenta del hemisferio occidental, del capitalismo internacional, de allí venía la cultura, la ideología.
Con la llegada de la Revolución regresó la pregunta ¿Qué hacer con la renta? Y la primera conclusión fue: "distribuirla con justicia". A primera vista el esquema parecía adecuado, se trataba de pagar la deuda social heredada. Pero el esquema pronto se agotó, demostró que no era suficiente la buena intención, que se construía así un mundo de maravilla pero irreal, insostenible. Se reveló que los beneficios materiales sin formación de una nueva cultura, de nuevos valores, de una conciencia de sociedad, en combate con las relaciones egoístas capitalistas, más bien son perjudiciales porque alejan a la sociedad de la cultura del trabajo, rompen la relación logro-esfuerzo, forman una cultura "sui géneris" que podemos llamar cultura rentista, una ludopatía, una adicción a los precios del petróleo, del dólar. Conspiran contra la construcción del Socialismo.
Las necesidades materiales desenfrenadas son infinitas, esa es una de las características del capitalismo, allí nunca el consumidor está satisfecho.
La etapa del reparto de la renta sin formación de conciencia y sin construcción de unas nuevas relaciones sociales, de una nueva cultura, llega a su fin, es inviable, no hay renta, por alta que sea, que la soporte, ese es el fondo que las medidas develan.
¿Qué hacer?
Lo primero es formar un núcleo duro de los sectores conscientes: los obreros que hayan superado el economicismo, los campesinos más avanzados, los sectores más conscientes de los barrios, los estudiantes, la vanguardia de los partidos revolucionarios, los Consejos Comunales de vanguardia, las Comunas que hayan conseguido superar su mezquino entorno… Todos unidos en la preparación ética del gran salto que supone ir de la simple repartición de la renta, de la "regaladera", a su utilización para la construcción de las nuevas relaciones, de la Propiedad Social de los medios de producción y de la Conciencia del Deber Social que con ella se entrelaza. La formación del verdadero Socialismo.
¡Con Chávez todo, sin Chávez nada!