14.2.13

LA COMPENSACIÓN SOCIALISTA (Jueves 14-02-2013)


El capitalismo produjo una inmensa deuda social, sumió a la sociedad en la miseria material y espiritual: el hambre, la exclusión de todos los beneficios y de oportunidades arropó a las mayorías.
            El Socialismo debe pagar esa deuda, es un deber y una necesidad. No obstante, es imposible pagar la deuda social sólo en lo material, es indispensable, so riesgo de que todo se derrumbe, construir nuevas relaciones sociales, ahora amorosas, entre los hombres y de éstos con la naturaleza, construir un nuevo mundo, en el que no exista la apropiación del trabajo ajeno, donde, como dijo Martí, "todos luchen por el bien de todos".
            Todos por el bien de todos, he allí una síntesis genial de lo que es el Socialismo. ¿Pero, cómo llevarlo a la práctica, cuáles son las grandes líneas que rigen su construcción?
            Los clásicos nos dejaron un pilar de la teoría, indispensable para la construcción socialista: "de cada uno según su capacidad, a cada uno según su necesidad". Este precepto tiene sus raíces en el cristianismo primitivo, el que nos dejó Cristo en sus sermones, el de la vida en comunidad.
            La Revolución Bolivariana en su camino hacia el Socialismo debe adecuar a su realidad la teoría socialista universal, que es producto de siglos de lucha del hombre por liberarse del monstruo egoísta que él mismo creó.
            La Revolución debe partir de nuestra realidad de país rentista, con distorsiones en nuestra economía y en nuestra conducta social, donde la riqueza proviene de la renta más que del trabajo. La política en estos cien años de renta petrolera ha estado signada por esta situación. La compensación petrolera, la repartición de la renta, califica a los gobiernos: “quien más reparta mejor es”. En época de bonanza el gobierno es simpático, cuando baja la renta el gobierno tiene dificultades.
            Las migajas de la renta petrolera daban estabilidad a los gobiernos, el pueblo narcotizado de consumismo se iba sumiendo en la miseria espiritual y material. El clientelismo era el opio del pueblo, las dádivas embozaban cualquier protesta.
            Esta estructura material y espiritual debe ser demolida, para eso es necesario subsanar las carencias materiales, pero sobre todo sustituir la espiritualidad que sostenía a toda esa armazón perversa. Es aquí donde se hace importante el pilar teórico del Socialismo. Veamos.
            Al dar a cada uno según su necesidad, una casa, acceso a la salud, la educación, etc., estamos saldando la deuda social en lo material.
        Al exigir de cada uno según su capacidad, que retribuya lo recibido, que compense a la sociedad el beneficio que ésta le otorga, estamos formando conciencia de sociedad, creando Conciencia del Deber Social.
            Todo beneficio que la sociedad a través del Estado da al individuo, éste debe compensarlo con trabajo de acuerdo a su capacidad. Los beneficios que la sociedad otorga no son una transacción económica, son un intercambio de afectos, de amor.
¡Rodilla en tierra con Chávez y el Socialismo!

13.2.13

EL CARÁCTER DE LA CONFRONTACIÓN (Miércoles 13-02-2013)


El carácter de la confrontación definirá la calidad de las acciones. De la comprensión de esta relación dependerá el triunfo revolucionario. La clara delimitación de los campos es paso ineludible para la victoria. Bolívar temprano entendió esta urgencia,  aprendió de las derrotas, y con el decreto de Trujillo en 1813, que algunos historiadores llaman ligeramente "Decreto de Guerra a Muerte", deslinda los campos claramente. En realidad es una obra maestra de precisión política de los bandos en pugna.
En la democracia burguesa la confrontación es una opereta, el sistema  capitalista no peligra, al contrario, está protegido por esa fabulosa válvula de seguridad que son las elecciones burguesas. En estas condiciones surgen las llamadas "oposiciones serias", "comedidas", "responsables", que no son más que el otro brazo de la tenaza de la dominación oligarca.
Cuando en ese cuadro político que sólo simula la pugna se cuela una posición insumisa que pone en peligro la hegemonía del sistema capitalista, entonces la confrontación toma otro carácter, ya no se trata de una escaramuza dentro del sistema, si no una posibilidad revolucionaria, el capitalismo cruje, aparece una alternativa. El campo oligarca rápidamente detecta a su enemigo y su objetivo es derrotarlo, en ese empeño sacrifica toda ley, toda consideración ética, ya no hay más medida que la protección del sistema de depredación, ya no hay "oposición fundamentosa", sólo enemigo irreconciliable. Aparece descarnada la lucha de clases, dos proyectos están en guerra.
Esta es la situación en Venezuela, la oligarquía definió su campo en abril y con el sabotaje petrolero, son antichavistas, no hacen concesiones en este punto. Podemos decir, aunque parezca paradójico, que los burgueses nos conocen mejor que nosotros mismos, nos enfrentan radicalmente en todos los campos. Su alma nos reconoce enemigos, cuando aparecen amables es preparando un manotazo. Cuando hablan de dictadura, cuando no aceptan al gobierno o califican a Chávez de lo que se les ocurra, están definiendo los campos, moralizando a su base.
Nosotros debemos diferenciarnos también radicalmente, en el alma, en la conciencia, para eso debemos dejar claro la naturaleza de nuestra relación con los capitalistas de adentro y de afuera. Dar nitidez a nuestra ideología, a la teoría, tener fe en el Socialismo como solución a los problemas de la Revolución, no correr como gallina despescuezada tras el capitalismo a la primera dificultad. Entender que las crisis del Socialismo se resuelven con más Socialismo.
Es esencial en una Revolución la definición clarísima de los campos, las diferencias deben establecerse con precisión, que no queden dudas de que se trata de dos campos radicalmente enfrentados.  
En la Revolución violenta la definición la hace la trinchera, la barricada, los frentes militares, es hasta geográfica. En contraste, en las Revoluciones pacíficas, la definición exige de los dirigentes un comportamiento, unas declaraciones que no dejen incertidumbres de la pertenencia a un campo enfrentado al capitalista. Exige un programa y una acción que contraste con el plan oligarca, más allá de la retórica.
¡Con Chávez, Irreverencia y Lealtad!

10.2.13

SOLO LA VIOLENCIA PUEDE RESTAURAR LA DOMINACIÓN OLIGARCA (Domingo 10-02-2013)


¿Por qué la burguesía nacional se resiste al camino democrático? Siempre insiste en la vía violenta para truncar a la Revolución.
La oligarquía busca una salida violenta ya que su sistema de dominación electoral falló, permitió que se colara la Revolución. Ahora sólo la violencia podrá restaurar su dominación.
La burguesía sabe que el enfrentamiento violento es inevitable, que la vía electoral siempre será insuficiente, el restaurar su dominación debe ser precedida por una fase de terror. Usa las elecciones para preparar la violencia. Allende quiso transitar la Revolución Pacífica en Chile pero se vio obligado, por las fuerzas oligarcas, a tomar una metralleta, ponerse un casco y defender la dignidad del proceso. Fue víctima de una terapia de choque, pinochet no fue un accidente, fue una necesidad de la oligarquía, esa era la única manera de reponer su dominación.
Nosotros queremos ser una Revolución Pacífica, pero el acecho de la oligarquía nacional e internacional tiene otros planes, no pueden abandonar la senda violenta, para ellos es imprescindible: abril, diciembre, guarimba, desabastecimientos, sabotajes, amenazas de magnicidio, son pruebas de su búsqueda de una salida cruenta.
No hay dudas de que el episodio violento se repetirá indefinidamente. Mientras exista imperio, los pueblos que luchan por construir otro mundo serán sometidos a ataques. La pregunta es ¿qué hacer frente a la agresión?
La respuesta tiene dos componentes: uno, la respuesta militar dura, la preparación del pueblo para que la entienda y la ejecute. Eso escapa de este grano.
El otro, las medidas políticas y económicas que se deben tomar a la hora de la agresión o para impedirla.
No se debe dejar al espontaneísmo la respuesta de los bolivarianos. Frente a la agresión, en el nuevo episodio violento que necesariamente se presentará, las fuerzas bolivarianas deben profundizar la Revolución. De allí que la pregunta es ¿cómo hacerlo? La respuesta variará según la ideología. Veamos.
La pequeña burguesía llamará a la conciliación, a las mesas de diálogo. El hecho violento será atribuido sólo a sus organizadores, la clase oligarca saldrá incólume del suceso, las relaciones sociales no se modificarán.
Los anarcoides llamarán a saqueos, y los más avisados invadirán y tomarán posesión de lo que esté a su alcance. Sus esfuerzos serán vanos.
Los Revolucionarios, sus dirigentes y los militantes, deben profundizar la Revolución de la única manera que eso es posible: elevando, consolidando la conciencia de sociedad, del deber social: todos unidos, organizados, disciplinados en la línea de mando que tiene en su vórtice al Comandante Chávez. El bien para la sociedad será el bien para cada uno.
Socializando las propiedades de los golpistas y de la clase golpista. Los bienes que usa la oligarquía para explotar, especular y conspirar, deben pasar a Propiedad Social administrados por el Estado Nacional.
Esta será la única manera de romper con el círculo desgastante de agresiones oligarcas seguidas de períodos de acumulación para otra agresión.
¡Con Chávez siempre!

9.2.13

OÍR CRECER LA HIERBA (Sábado 09-02-2013)


El revolucionario, tal como el poeta, debe tener la sensibilidad para oír crecer la hierba. Debe cuidar esta facultad con el apremio del que cuida la vida. Esto es verdad para cualquier revolucionario, pero más lo es cuando se ocupan posiciones de poder. Una Revolución en el poder está asediada por diez mil serpientes que se ocultan en la inadvertencia, en la incredulidad, en la acechanza de las fieras heridas. La confianza en lo imaginado, confundir lo deseado con la realidad, es el principal peligro de los intentos revolucionarios.  
A nosotros llega una entrevista de Carlos Altamirano, Secretario General del Partido Socialista de Chile, partido principal de la Unidad Popular que llevó al poder a Salvador Allende. Altamirano, protagonista de la política de Chile en ese período del que tanto tenemos que aprender, con su testimonio evidencia la incomprensible y sorprendente conducta de los revolucionarios en un gobierno que enfrenta a la fiera fascista. Oigamos a Carlos Altamirano:
"Hay que decirlo: fue un golpe letal, porque no sólo fue un simple golpe militar, sino además un golpe sicológico, sociológico y afectivo, que no sólo golpeó a los alrededores del Estado, sino también fuera y dentro de nosotros mismos. Nos cambió no sólo la vida política, sino la vida cotidiana, la vida privada, la identidad de uno mismo. Nadie estaba preparado para un golpe de Estado que tuviera ese tipo de impactos, que trastornara hasta la psiquis, hasta los pensamientos más íntimos. Y eso fue, como habría dicho García Márquez, la <crónica de un golpe anunciado>.
(...) Era claro que la derecha no iba a aceptar por ningún motivo que le expropiaran sus fundos, sus bancos, sus riquezas, para <distribuir mejor el ingreso nacional>… ¡Jamás! Pero no todos temían lo que yo estaba temiendo. Entre nosotros había varios dirigentes y camaradas que se negaban a dar por cierta esa posibilidad, entre ellos, mi amigo y jefe, Salvador Allende.
(…) Cuando estalló el golpe (…) De inmediato tomé el teléfono y llamé a Salvador, que estaba en Tomás Moro, para confirmar la información. Salvador me contestó algo secamente, denotando tensión: <Si, si, viene el golpe…> <Salvador, ¿y qué vamos a hacer?…>. <Bueno, tu dirección partidaria sabrá qué hacer> me contestó, abruptamente…
(…) El hecho es que no existía ningún plan cívico-militar para orientar a La Moneda en caso de que se produjera el temido golpe. No había, en ese sentido un acuerdo previo entre el Presidente de la República y los partidos políticos que lo apoyaban. Y no habiendo un acuerdo a ese nivel, menos había un plan de acción entre los partidos y las bases sociales.”
Sobran las palabras, la hierba fascista creció y no supieron sentirla, oírla… La Chile de Allende es una gran lección para la Revolución Bolivariana.
¡Con Chávez siempre!

8.2.13

PROBLEMAS DEL AVANCE (Viernes 08-02-2013)


El avance que requerimos, el salto que la realidad exige a la Revolución, traerá beneficios nunca vistos, pero también muchos peligros. Se trata de parir el mundo que se venía gestando estos años. Ahora nos disponemos a establecer el nuevo paisaje social, político y económico que la transición al Socialismo demanda.
El principal cambio es establecer definitivamente las nuevas relaciones humanas, hacerlas paradigma de la Revolución. El egoísmo y los valores que lo sustentan deben ser execrados de la sociedad. La organización social, política, económica, debe tener como objetivo central las nuevas relaciones fraternas, amorosas. Este es el sentido último del Socialismo. Que nadie se apropie del trabajo y la riqueza que pertenece a toda la sociedad, que todos vivan según el precepto de "todos por el bien de todos". Que los símbolos prestigiados socialmente sean los valores de la superación intelectual, de la fraternidad, de la entrega al bien social.
Este cambio significa la derrota de la moral del egoísmo, del avispado, del "cuánto hay pa´eso", de la estafa, del fraude, característicos de la ética capitalista edificada sobre el gran robo que es la apropiación del trabajo social por una élite. Esta se rige, necesariamente y por encima de cualquier otra consideración, por el axioma: "si da lucro es bueno, es ético".
Significa un cambio en la manera de vivir, en la visión del mundo y de nosotros mismos. Requiere de los dirigentes un gran coraje, valentía y un gran desenfreno para romper con siglos de costumbres, de los dominados y de los dominantes. Será como un parto difícil pero necesario. Los guardianes de lo viejo, los monstruos que custodian al capitalismo, tienen mil formas de obstaculizar el cambio, de aprovecharse de la delicada transición para dar sus zarpazos. Serán días esplendorosos pero de gran peligro.
La habilidad, la inteligencia de la Revolución para plantear el cambio, para llevar a la sociedad la necesidad de hacerlo, de transmitirle esa pasión, será la medida de su verdadero carácter revolucionario.
Durante todos estos años, desde siempre, todo lo que hemos hecho como nación, todas las luchas, fueron para llegar a este momento definitorio. Sabremos de qué estamos hechos, si estamos convocados para lo grande, para fundar mundos, si somos herederos de los Libertadores o, si por el contrario somos hombrecillos atrapados en la comodidad de lo conocido, haciendo nada, sin ensayar nada que ponga en peligro nuestras vidas mediocres, si nos conformaremos con hacer un buen gobierno… socialdemócrata o pasaremos a la historia como los que se atrevieron a tomar el cielo por asalto y lo consiguieron, como los que araron en el mar, sembraron esperanzas y cosecharon felicidad y justicia inédita para la sociedad.
Debemos sentirnos orgullosos, privilegiados por la historia, estamos siendo convocados para tarea sublime, pocos pueblos tienen la oportunidad de fundar, de ser ejemplo para el mundo, de elevarse a escalones superiores, de señalar el camino a la tierra prometida, de superar al becerro de oro.
¡Con Chávez más Socialismo!
¡Con Chávez hermanos siempre!